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  "id": "nexus-sen-1-0005-1139788",
  "citation": "Res. 00035-2023 Sala Segunda de la Corte",
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  "doc_type": "court_decision",
  "title_es": "Riesgo policial no procede para funcionarios del SINAC",
  "title_en": "Police risk pay does not apply to SINAC officials",
  "summary_es": "La Sala Segunda de la Corte Suprema de Justicia analiza si un técnico del SINAC tiene derecho al plus salarial por riesgo policial. La mayoría rechaza el recurso de casación, confirmando la sentencia que denegó el pago. El tribunal sostiene que, aunque la Ley Forestal y otras normas otorgan a los funcionarios del SINAC carácter de autoridad de policía para denunciar y decomisar, sus funciones no equivalen a las de un servidor policial de la Fuerza Pública, únicas que generan el derecho al plus según la Ley General de Policía y su reglamento. Las labores del actor se describen como mixtas (administrativas y de campo), pero no lo exponen al riesgo permanente y constante que justifica el incentivo. Un voto salvado de dos magistradas argumenta que los funcionarios del SINAC sí enfrentan riesgos a su integridad física equiparables a los de la policía y que negarles el plus viola el principio de igualdad salarial, basándose en la naturaleza de sus tareas como detenciones y decomisos realizados bajo autoridad de policía conferida por leyes especiales.",
  "summary_en": "The Second Chamber of the Supreme Court reviews whether a SINAC technician is entitled to police risk pay. The majority dismisses the cassation appeal, upholding the denial of the benefit. It holds that although the Forestry Law and other statutes grant SINAC officials police authority to report and seize, their functions are not equivalent to those of a police officer in the Public Force, which are the only ones that trigger the pay supplement under the General Police Law and its regulation. The worker's duties are described as mixed (office and field), but do not expose him to the permanent and constant risk that justifies the bonus. A dissenting opinion by two judges argues that SINAC officials do face risks to their physical integrity comparable to those of police officers and that denying them the pay violates the principle of salary equality, based on the nature of their tasks—such as detentions and seizures—performed under police authority granted by special laws.",
  "court_or_agency": "Sala Segunda de la Corte",
  "date": "13/01/2023",
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  "excerpt_es": "“V.- CONSIDERACIÓN FINAL. Como corolario de lo expuesto, se debe denegar el recurso de casación presentado.\n\nVI.- VOTO SALVADO DE LAS MAGISTRADAS PEREIRA RETANA Y VÍQUEZ VARGAS. Las suscritas magistradas disienten del voto de mayoría por las siguientes razones. […] De lo anterior se infiere, con meridiana claridad, que este personal cumple labores policiales, tales como detener, inspeccionar, decomisar, desalojar, patrullar y atender denuncias, para las que tiene el carácter de autoridad de policía, exponiéndose, por ese solo hecho a riesgos para su integridad física, por lo que, aunque su puesto no esté catalogado como de policía, ello no los excluye de los riesgos antes señalados, pues deben de enfrentar a personas que dentro del cumplimiento de sus tareas sean sorprendidos delinquiendo, por incurrir en alguna de las conductas tipificadas por la ley como delictivas. Ese solo hecho, más la competencia y obligación de detenerles, cuando sean sorprendidos en la comisión del delito, y decomiso de los productos forestales, vida silvestre, entre otros, en el caso específico del actor, son por su naturaleza de carácter peligroso, lo que vuelve evidente la condición real de exponer hasta su vida. […] En consecuencia, se le ha de reconocer el plus por riesgo policial, con fundamento en el principio de igualdad salarial, de rango constitucional.”",
  "excerpt_en": "“V.- FINAL CONSIDERATION. As a corollary to the foregoing, the cassation appeal must be denied.\n\nVI.- DISSENTING VOTE OF JUDGES PEREIRA RETANA AND VÍQUEZ VARGAS. The undersigned judges dissent from the majority vote for the following reasons. […] From the above it is inferred, with clear clarity, that this personnel perform police tasks, such as detaining, inspecting, seizing, evicting, patrolling and attending complaints, for which they have the status of police authority, thereby exposing themselves, by that very fact, to risks to their physical integrity, so that, although their post is not classified as police, this does not exclude them from the aforementioned risks, as they must confront persons caught committing crimes while carrying out their duties, for engaging in conduct classified as criminal by law. That fact alone, in addition to the competence and obligation to detain them when caught in the commission of a crime, and to seize forest products, wildlife, among others, in the specific case of the claimant, are by nature dangerous, which makes evident the real condition of exposing even their life. […] Consequently, the police risk bonus must be recognized, based on the principle of salary equality, of constitutional rank.”",
  "outcome": {
    "label_en": "Denied",
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    "summary_en": "The majority of the Second Chamber dismissed the cassation appeal and upheld the denial of police risk pay to a SINAC technician.",
    "summary_es": "La mayoría de la Sala Segunda rechazó el recurso de casación y confirmó la denegatoria del plus por riesgo policial a un técnico del SINAC."
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  "pull_quotes": [
    {
      "context": "Ley Forestal, art. 54",
      "quote_en": "The officials of the State Forest Administration shall have the status of police authority, and as such and in accordance with this law, they must report any violations committed to the competent authorities.",
      "quote_es": "Los funcionarios de la Administración Forestal del Estado tendrán carácter de autoridad de policía, como tales y de acuerdo con la presente ley, deberán denunciar ante las autoridades competentes las infracciones cometidas."
    },
    {
      "context": "Decreto Ejecutivo 29597, art. 1",
      "quote_en": "The salary supplement called 'Police Risk' is payable solely and exclusively to 'police officers', by virtue of the performance of the 'police functions' that correspond to them by reason of the investiture, appointment, position and post they hold as members of the Public Force.",
      "quote_es": "El plus salarial denominado 'Riesgo Policial', es pagadero única y exclusivamente a los 'servidores policiales', en virtud del cumplimiento de las 'funciones policiales' que les corresponde en razón de la investidura, nombramiento, puesto y cargo que ostentan, como miembros de la Fuerza Pública."
    },
    {
      "context": "Considerando IV",
      "quote_en": "In the case under study, there was no dispute that Mr. [Name 001] works for the National System of Conservation Areas SINAC... performing the following functions...",
      "quote_es": "En el caso bajo estudio, no hubo discusión que el señor [Nombre 001] trabaja para el Sistema Nacional de Áreas de Conservación SINAC... realizando las siguientes funciones..."
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  "body_es_text": "Grande\nNormal\nPequeña\nSala Segunda de la Corte\n\nResolución Nº 00035 - 2023\n\nFecha de la Resolución: 13 de Enero del 2023 a las 11:15\n\nExpediente: 19-001614-0166-LA\n\nRedactado por: Deyanira Martínez Bolivar\n\nClase de asunto: ordinario\n\nAnalizado por: SALA SEGUNDA\n\n\nTipo de contenido: Voto de mayoría\nTemas (descriptores): Riesgo policial\nTipo de contenido: Voto salvado\nTemas (descriptores): Riesgo policial\n\nSentencias en igual sentido\n\nSentencia con datos protegidos, de conformidad con la normativa vigente\n\n\n\nTexto de la resolución\n\n\n\n \n\nCorte Suprema de Justicia\n\nSALA SEGUNDA\n\n\t\n\n \n\nExp: 19-001614-0166-LA\n\nRes: 2023-000035\n\n SALA SEGUNDA DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San José, a las once horas quince minutos del trece de enero de dos mil veintitrés.\n\n Proceso ordinario establecido ante el Juzgado de Trabajo del Segundo Circuito Judicial de San José, por [Nombre 001], funcionario público, contra SISTEMA NACIONAL DE ÁREAS DE CONSERVACIÓN, representada por su directora ejecutiva [Nombre 002], economista y vecina de Heredia. Actúa como apoderado especial judicial del actor el licenciado Fernando Monge Hernández, y de la demandada la licenciada Ariana Ginnette Sánchez Gutiérrez, vecina de Heredia. Todos mayores, casados y vecinos de San José con las excepciones indicadas.\n\n Redacta la magistrada Martínez Bolivar; y,\n\nCONSIDERANDO:\n\n I.- ANTECEDENTES. Por medio de su apoderado especial judicial, el actor manifestó que trabaja para el Sistema Nacional de Áreas de Conservación, en adelante SINAC, área de administración forestal, oficina subregional de Puriscal del Área de Conservación Central, prestando sus servicios como técnico de Servicio Civil I, desde el 1° de julio de 1977. Según expuso, cumple funciones riesgosas, de índole policial, relacionadas con la protección de los recursos forestales y vida silvestre que son patrimonio de todos los y todas las costarricense; es decir, ejerciendo, actos de autoridad de policía. Con fundamento en lo anterior, solicitó que se condene al SINAC a pagar retroactivamente el monto correspondiente por el plus salarial por peligrosidad, junto el reconocimiento de las diferencias en las cuotas ante el sistema de seguridad social y los fondos de pensiones, intereses, indexación y ambas costas de la acción (imágenes 1-14 del expediente virtual del Juzgado). La apoderada especial judicial del Sistema Nacional de Áreas de Conservación se opuso a las pretensiones del accionante y formuló la excepción de falta de derecho. En síntesis, indicó que el servidor no cumple con las exigencias legales para el pago del plus salarial pretendido (imágenes 44-51). El Juzgado de Trabajo del Primer Circuito Judicial de San José, mediante sentencia número 2057, de las 11:03 horas del 28 de octubre de 2021, declaró sin lugar la demanda e impuso las costas a cargo del demandante. Las personales las fijó en doscientos mil colones.\n\n II.- RECURSOS DE CASACIÓN. Disconforme con lo resuelto por el Juzgado, el apoderado especial judicial de la parte actora recurre lo fallado y presenta los siguientes reparos. Enumera once agravios formales. En el primero y segundo, reseña que se tuvo por acreditado que su representado trabajó para el SINAC y en razón del nombramiento y la juramentación que hizo el funcionario al Ministro de Ramo, fue investido de la Autoridad de Policía, conforme consta en el carné aportado y el precepto 13 de la Ley Forestal derogada (actualmente en el artículo 54 de la Ley Forestal). Luego, en el tercero hace referencia a que las funciones no son el parámetro para conceder el derecho que reclama el actor, sino lo es la aplicación del principio de legalidad, toda vez que la Ley Forestal vigente autoriza el pago. Realiza una serie de consideraciones propias sobre ese punto y ejemplos hipotéticos donde su representado puede ejercer la autoridad de policía establecida en esa legislación. En el cuarto, alude a una serie de acciones comunicadas por las autoridades del SINAC y el Ministerio de Ambiente y Energía respecto a los equipos y armamentos para las actividades de control, prevención y conservación de la biodiversidad de las áreas silvestres y parques nacionales. En el quinto menciona que la sentencia no se ajusta concretamente a la prueba allegadas a los autos, puesto que la normativa vigente califica tanto el puesto como las funciones de su patrocinado con el carácter de autoridad de policía. A su juicio, la norma contenida en la Ley Forestal tiene que interpretarse en estricta conformidad con el ordinal 41 de la Constitución Política, porque el carácter de autoridad de policía puede definirse como el servicio público que presta un funcionario con fundamento en los principios de igualdad imparcialidad y control ciudadano y publicidad, mediante la descentralización, delegación y desconcentración de funciones otorgadas por ley. En el agravio siguiente, vuelve a indicar que se ignoró que su representado tiene derecho a lo reclamado porque el nombramiento le ha otorgado la investidura de funcionario de la administración forestal del Estado y por ley conjuntamente el de autoridad de policía, lo que reitera en el siguiente reparo, aduciendo que aplica no lo establecido en el numeral 91 de la Ley General de Policía o en el Decreto Ejecutivo número 29597, “Reglamento para el pago de riesgo policial”, sino lo dispuesto en la normativa especial a ese efecto y dado el riesgo derivado de la actividad policial que realiza. Reiterando que las tareas son riesgosas y semejantes a las que debe cumplir un policía de la Fuerza Pública, ya que implica una respuesta agresiva de las personas infractoras de las leyes ambientales. En el octavo, dice que se está omitiendo valorar que la Ley Forestal le está dando protección a los recursos naturales, los que tienen una importancia vital para todos los seres humanos. En el siguiente agravio, estima que no es procedente la denegatoria del pago pretendido por el simple hecho de que el actor no se encuentre nombrado en un cuerpo policial. En el décimo, afirma que no se tomó en cuenta que el personal del SINAC brinda protección a la nación, a la seguridad de las personas y los bienes del Estado, a través de la protección de los recursos naturales. Como último motivo, concluye que en un análisis apegado a la legalidad se debe reconocer el sobresueldo por peligrosidad reclamado por el demandante, en tanto la disposición constitucional refiere a la vigilancia y a la conservación, funciones propias de su representado como autoridad policial, con la diferencia que es sobre los recursos naturales, los que reitera son de un nivel equivalente a las personas y están relacionadas con el orden público. Como motivos sustanciales, alega la inobservancia del artículo 54 de la Ley Forestal, que da credencial al accionante a exigir lo pretendido en este proceso, en el segundo transcribe literalmente Decreto 22909-MIRENEN -el que creó el SINAC-, en el tercero y cuarto copia diversas normas de la Ley de Biodiversidad. Seguidamente, inserta el texto del ordinal 54 de la Ley Forestal y aduce que tanto las actividades de las personas funcionarias de la policía del Ministerio de Seguridad como las del SINAC afrontan riesgos de peligrosidad física en el cumplimiento de sus funciones. En el sexto agravio de fondo, copia el artículo 10 del Código Civil, para argumentar que claramente el legislador otorgó la autoridad de policía a los y a las funcionarias de la administración forestal del Estado, los que cumplen una función mixta que comprende tanto la labor administrativa en oficina como las labores de campo, por lo que, con independencia de que porten o no armas, se debe reconocer el plus salarial, pues, resalta que viene dado por Ley y garantizado en el numeral 41 de la Constitución Política. Finalmente, inserta el artículo 154 de la Constitución Política y pide que se aplique lo establecido en la norma 54 de la Ley Forestal, señalando que es un derecho adquirido por el promovente, amparado en el artículo 70 inciso l) del Código de Trabajo. Con fundamento en lo anterior, pide que se admita el recurso, se revoque el pronunciamiento recurrido y se reconozca los extremos pretendidos en la demanda. Mediante escrito posterior, ofreció como prueba para mejor resolver copia certificada del carné de portación de armas otorgado al actor para uso institucional (imágenes 110-113).\n\n III.- SOBRE LA PRUEBA OFRECIDA PARA MEJOR RESOLVER. El ordinal 594 del Código de Trabajo dispone: “Ante el órgano de casación sólo podrán presentarse u ordenarse para mejor proveer pruebas documentales y técnicas que puedan ser de influencia decisiva, según calificación discrecional del órgano…”. En aplicación de la norma citada, ante la Sala no es factible proponer ni admitir cualquier tipo de probanzas y tampoco pueden ordenarse pruebas con ese carácter, salvo que sean de influencia decisiva, cuya calificación es discrecional y, por ende, responde al ejercicio de una potestad jurisdiccional. Analizados los autos, se estima que la documental ofrecida con ese carácter no influye de manera categórica en la correcta resolución del presente asunto, tal y como lo adujo el propio recurrente en el recurso. Por consiguiente, la solicitud no resulta admisible.\n\n IV.- SOBRE EL CASO CONCRETO. De previo, debe indicarse que ninguno de los once motivos procesales expuestos en el recurso calza en los supuestos taxativos de admisión contemplados en el numeral 587 del Código de Trabajo. Esos planteamientos, en su mayoría, versan sobre la indebida aplicación de la norma al caso concreto y los errores de apreciación probatoria, vicios previstos como de orden sustancial, de conformidad con el artículo 588 ídem. Además, los agravios segundo, tercero y cuarto de orden sustancial, al ser simples transcripciones de normas, no son admisibles, puesto que se apartan de las exigencias del ordinal 590 del Código de Trabajo, que reza: “El escrito en que se interponga el recurso de apelación deberá contener, bajo pena de ser declarado inadmisible, las razones claras y precisas que ameritan la revocatoria del pronunciamiento, incluidas las alegaciones de nulidad concomitante que se estimen de interés. El de casación deberá puntualizar en esa misma forma los motivos por los cuales se estima que el ordenamiento jurídico ha sido violentado y por los cuales procede la nulidad y eventual revocatoria de la sentencia impugnada; primero se harán las reclamaciones formales y después las sustanciales…” Ahora bien, en general la parte actora reprocha la denegatoria del plus por riesgo policial, al considerar que, en aplicación del numeral 54 de la Ley Forestal, con independencia de que el actor no se encuentre nombrado en un cuerpo de policía, el pago de ese componente salarial procede porque está investido con carácter de autoridad de policía y cumple funciones riesgosas, equiparables a las de los funcionarios y de las funcionarias de la Fuerza Pública. Examinada la sentencia de primera instancia, se estima que la decisión recurrida se encuentra ajustada a derecho. En el caso bajo estudio, no hubo discusión que el señor [Nombre 001] trabaja para el Sistema Nacional de Áreas de Conservación SINAC desde el 1° de julio de 1977, como Técnico de Servicio Civil 1 de la oficina subregional de Puriscal del Área de Conservación Central, realizando las siguientes funciones: “1. Realiza inspecciones, supervisiones a las fincas sometidas al pago por servicios ambientales PSA. /2. Revisión y supervisión de las industrias forestales, mueblerías y depósitos de madera. /3. Atención a denuncias y control de vida silvestre, por afectación de los recursos naturales. / 4. Atención de usuarios y realizar inspecciones para otorgar permisos pequeños PP, en los cantones de Aserrí y Acosta. Además de darle trámite a la recepción de la información obtenida los días de oficina en dichos cantones. / 5. Realizar informes de campo según la actividad atendida y programada según el plan de presupuesto. /6. Realizar visitas de control, protección y seguimiento de permisos de corta y aprovechamiento de árboles según resoluciones otorgadas por la OSRP. / 7. Visitas a fiscalías del país y Tribunal Ambiental Administrativo con el objetivo de rendir declaraciones sobre denuncias interpuestas, ampliaciones y otros. /8. Coordinar con los demás compañeros que actualmente estén integrando y ejecutando las labores de aprovechamiento forestal, básicamente en otorgamiento de permisos pequeños, inventarios forestales, certificaciones de origen, sistemas agroforestales y para lo cual debe realizar de forma eficiente, usando las recomendaciones pertinentes según el manual de aprovechamiento forestal de Costa Rica y decretos establecidos. /9. Recibir y dar seguimiento a las quejas que interpone la sociedad civil y el sistema de integrado de denuncias ambientales SITADA, de igual forma por vía telefónica verbal, por escrito, o por correo electrónico o vía fax, y coordinar con los técnicos que actualmente estén integrando y ejecutando esas labores. /10. Interponer denuncias ante la Fiscalía y Tribunal Ambiental aplicando las leyes ambientales que correspondan y que sean de nuestra competencia. / 11. Realizar decomisos cuando se requiera, forestal, vida silvestre, entre otros. / 12. Coordinar con las dependencias interinstitucionales que colaboran en manejo y protección del ambiente. / 13. Realizar los informes trimestrales y en el momento en que sean solicitados. /14. Tramitar y dar seguimiento a las solicitudes procedentes del Tribunal Ambiental Administrativo, básicamente para la elaboración económica del daño ambiental. / 15. Participar en reuniones con otras instituciones municipalidades CCCI, Comisión Nacional de Emergencias y otras, en caso de ausencia de jerarca. / 16. En caso de incendio forestal prestar sus servicios de colaboración necesaria. / 17. Otras funciones que se le asigne el jefe superior acorde a su formación técnica.” (Los destacados son agregados. Hechos probados 1 y 3). Al efecto, el numeral 91 de la Ley General de Policía, estatuye: “Créase un incentivo denominado riesgo policial, el cual consiste en un plus salarial equivalente a un dieciocho por ciento del salario base; corresponderá a todos los funcionarios que desarrollen funciones policiales que impliquen riesgo a su integridad física, independientemente de la ubicación en la estructura administrativa. El otorgamiento de este incentivo salarial deberá fundamentarse, en cada caso concreto, definiendo las razones por las cuales las funciones del empleado correspondiente encuadran dentro del supuesto de peligrosidad definido” (texto de acuerdo con la anulación parcial hecha por resolución de la Sala Constitucional número 12017 del 16 de agosto de 2006). Por medio del Decreto Ejecutivo número 29597 del 5 de junio de 2001 se promulgó el “Reglamento para el pago del riesgo policial”, cuyo numeral 1 reza:  “El plus salarial denominado \"Riesgo Policial\", es pagadero única y exclusivamente a los \"servidores policiales\", en virtud del cumplimiento de las \"funciones policiales\" que les corresponde en razón de la investidura, nombramiento, puesto y cargo que ostentan, como miembros de la Fuerza Pública, y que en el desempeño de funciones se corra algún riesgo inminente para la integridad física, en razón de la peligrosidad que la función policial pueda significar. Mediante resolución fundada, se razonará en cada caso concreto, en qué consisten las circunstancias de peligrosidad que impliquen algún riesgo para la integridad física del servidor, independientemente de su ubicación dentro de la estructura administrativa del Ministerio, debiéndose constatar además, el cumplimiento de los supuestos que se detallan en el presente reglamento”. El artículo 2, por su lado, cita: “Se entiende por \"servidor policial\": La persona nombrada en un puesto de plaza policial de alguno de los cuerpos policiales cuya competencia esté prevista por Ley, para servir al Estado en el ejercicio de la función policial, para lo cual es investido de autoridad pública, de conformidad con la Constitución Política y la Ley. Por consiguiente, para que una persona sea servidor policial, debe darse el concurso de las siguientes condiciones: a) Investidura otorgada por el Presidente de la República y el Ministro del ramo mediante Acuerdo Ejecutivo. b) Juramentación constitucional para el desempeño y ejercicio del cargo de autoridad pública. c) Nombramiento en puesto de plaza policial, en alguno de los Cuerpos Policiales que conforman la Fuerza Pública, cuya competencia esté constituida por Ley. El nombramiento debe estar conformado a Derecho, según los requisitos y procedimientos de reclutamiento, selección y nombramiento establecidos en la legislación que regula la relación de servicio y la función policial. d) Desempeñar funciones policiales propiamente dichas”. (Los destacados son agregados). Desde esa perspectiva, como se indicó en el fallo recurrido, si bien tanto el precepto 54 de la Ley Forestal, número 7575 del 13 de febrero de 1996, como los ordinal 9 de la Ley del Servicio de Parques Nacionales, número 6084 del 24 de agosto de 1977 y 16 de la Ley de Conservación de Vida Silvestre, número 7317 del 30 de octubre de 1992, disponen que las personas funcionarias del SINAC tendrán carácter de autoridad policial, dichas normas establecen con claridad que esa autoridad se limita a denunciar y reportar ante las autoridades competentes las respectivas infracciones, o sea que sus obligaciones son de mera colaboración y, por ende, distintas a los servidores y las servidoras de la Fuerza Pública, quienes ejercen funciones policiales. Nótese que el propio artículo 54 de la Ley Forestal, que se acusa transgredido, estipula: “Los funcionarios de la Administración Forestal del Estado tendrán carácter de autoridad de policía, como tales y de acuerdo con la presente ley, deberán denunciar ante las autoridades competentes las infracciones cometidas. Las autoridades de policía estarán obligadas a colaborar con los funcionarios de la Administración Forestal del Estado, cada vez que ellos lo requieran para cumplir, cabalmente, con las funciones y los deberes que esta ley les impone Para el cumplimiento de sus atribuciones, estos funcionarios, identificados con su respectivo carné, tendrán derecho a transitar y a practicar inspecciones en cualquier fundo rústico o industrial forestal, excepto en las casas de habitación ubicadas en él; así como decomisar la madera y los demás productos forestales aprovechados o industrializados ilícitamente y secuestrar, en garantía de una eventual sanción, el equipo y la maquinaria usados en el acto ilícito. También, decomisarán el medio de transporte que sirva como instrumento o facilitador para la comisión del delito, previo levantamiento del acta respectiva. Todo lo anterior deberá ponerse a la orden de la autoridad judicial competente, en un plazo no mayor de tres días.” (Los resaltado son agregados). De ahí que no es de recibo el alegato del recurrente cuando señala que la exposición al riesgo a la que está sujeto su representado es permanente y constante, pues incluso en el recurso se dice que el señor [Nombre 001] únicamente realiza labores peligrosas cuando ejerce las tareas de campo, pues ejercer labores mixtas (administrativas y de campo). Más, el personal policial debe, como parte de sus funciones ordinarias, garantizar la seguridad nacional, no solo de las personas sino también de los bienes; velar por el respeto de los derechos y libertades de todos ciudadanos, manteniendo el orden y la tranquilidad pública; prevenir y reprimir la delincuencia, y ejecutar las decisiones de los órganos jurisdiccionales y administrativos. De esa manera, no cabe duda de que los miembros de los cuerpos policiales están sin duda mayormente expuestos a situaciones de peligro que atentan contra su integridad física derivadas de las funciones ejecutadas. Además, no puede dejarse de lado que la ley es clara en cuanto especifica que el pago del plus procede solamente cuando la persona trabajadora, miembro de un cuerpo policial con competencia legal, lleve a cabo funciones policiales que pongan en riesgo su integridad física o su vida, situación en la que no se encuentra la parte demandante. En consecuencia, aunque no hay duda de que el promovente corre peligro en la ejecución de algunas de sus labores, las que, en muchos aspectos, pueden guardar semejanza con los y las policías, esa circunstancia no es suficiente para concluir que ostenta la investidura de un servidor de policía o para determinar que sus funciones son policiales, según la definición dada por la Sala Constitucional en el voto número 4368-2003. Así las cosas, la mayoría de esta Sala no observa motivo para variar el pronunciamiento recurrido y en consecuencia, considera que debe mantenerse.  \n\n V.- CONSIDERACIÓN FINAL.  Como corolario de lo expuesto, se debe denegar el recurso de casación presentado.\n\n VI.- VOTO SALVADO DE LAS MAGISTRADAS PEREIRA RETANA Y VÍQUEZ VARGAS. Las suscritas magistradas disienten del voto de mayoría por las siguientes razones. Existen leyes que regulan varias de las tareas policiales que ejercen los y las funcionarias del SINAC (guardaparques) e incluso les reconocen el carácter de autoridades de policía: A) Ley Forestal, n.° 7575 del 13 de febrero de 1996, precepto n54: “Los funcionarios de la Administración Forestal del Estado tendrán carácter de autoridad de policía, como tales y de acuerdo con la presente ley, deberán denunciar ante las autoridades competentes las infracciones cometidas. Las autoridades de policía estarán obligadas a colaborar con los funcionarios de la Administración Forestal del Estado, cada vez que ellos lo requieran para cumplir, cabalmente, con las funciones y los deberes que esta ley les impone. Para el cumplimiento de sus atribuciones, estos funcionarios, identificados con su respectivo carné, tendrán derecho a transitar y a practicar inspecciones en cualquier fundo rústico o industrial forestal, excepto en las casas de habitación ubicadas en él; así como decomisar la madera y los demás productos forestales aprovechados o industrializados ilícitamente y secuestrar, en garantía de una eventual sanción, el equipo y la maquinaria usados en el acto ilícito. También, decomisarán el medio de transporte que sirva como instrumento o facilitador para la comisión del delito, previo levantamiento del acta respectiva. Todo lo anterior deberá ponerse a la orden de la autoridad judicial competente, en un plazo no mayor de tres días”. B) Ley del Servicio de Parques Nacionales, n.° 6084 del 24 de agosto de 1977, en sus ordinales 8 y 9, en lo de interés para resolver este caso, por su orden, indican: \"...2) Cazar o capturar animales silvestres, recolectar o extraer cualquiera de sus productos o despojos... 8) Portar armas de fuero, arpones o cualquier otro instrumento que pueda ser usado para cacería... 11) Provocar cualquier tipo de contaminación ambiental. 12) Extraer piedras, arenas, grava o productos semejantes...\"“ARTÍCULO 9°. - Quien contraviniera lo dispuesto en el artículo ocho, será expulsado inmediatamente del Parque Nacional y puesto a la orden de las autoridades judiciales correspondientes, por los empleados del Servicio de Parques Nacionales, quienes para ese efecto tendrán el carácter de autoridades de policía”. (El destacado se agrega por quien redacta). C) Ley de Conservación de Vida Silvestre, n.° 7317 del 30 de octubre de 1992, mandato 16: “Para el fiel cumplimiento de las obligaciones establecidas en esta ley, los inspectores de vida silvestre, los inspectores forestales, los guardaparques y funcionarios del SINAC debidamente acreditados para esos fines y en el desempeño de sus funciones están facultados para detener, transitar, entrar y practicar inspecciones, dentro de cualquier finca y embarcación, lo mismo que en las instalaciones industriales y comerciales involucradas, así como para decomisar los organismos, las partes, los productos y los derivados de vida silvestre, junto con el equipo utilizado en la comisión de un delito o actividad prohibida por esta ley. En el caso de los domicilios privados se deberá contar con el permiso de la autoridad judicial competente o del propietario” (Los resaltados son propios). De lo anterior se infiere, con meridiana claridad, que este personal cumple labores policiales, tales como detener, inspeccionar, decomisar, desalojar, patrullar y atender denuncias, para las que tiene el carácter de autoridad de policía, exponiéndose, por ese solo hecho a riesgos para su integridad física, por lo que, aunque su puesto no esté catalogado como de policía, ello no los excluye de los riesgos antes señalados, pues deben de enfrentar a personas que dentro del cumplimiento de sus tareas sean sorprendidos delinquiendo, por incurrir en alguna de las conductas tipificadas por la ley como delictivas. Ese solo hecho, más la competencia y obligación de detenerles, cuando sean sorprendidos en la comisión del delito, y decomiso de los productos forestales, vida silvestre, entre otros, en el caso específico del actor, son por su naturaleza de carácter peligroso, lo que vuelve evidente la condición real de exponer hasta su vida. Así que, este es un caso de análisis de la realidad legal, pues las leyes bajo las que su trabajo se rige, por sí solas ponen a los guardaparques y otros funcionarios y otras funcionarias del SINAC en condición de riesgo, de manera que no deben ser tratados en forma desigual con relación a los que tienen puestos propiamente de policías. Consideramos que, si bien el artículo 91 de la Ley General de Policía, tuvo como destinatarios del complemento por riesgo policial, a los funcionarios y a las funcionarias que desarrollen funciones policiales y que estas supongan un riesgo para su integridad física, debemos tomar en consideración que pone como requisito que se trate de una exposición constante o permanente al riesgo. A nuestro juicio, tan riesgoso es el trabajo de los guardaparques, que existe una iniciativa  legislativa, expediente número 16626, que pretende emitir una ley denominada \"Ley de Justicia Salarial para los Guardaparques del Ministerio de Ambiente  y Energía (MINAE) y Operativización del Fideicomiso de Áreas Silvestres Protegidas\", por considerar que significa riesgo policial aquel peligro al que está expuesto el o la funcionaria que labora en prevención, control y protección de los recursos naturales, en la categoría de autoridad de policía, del Ministerio de Ambiente y Energía. Si bien se trata solo de un proyecto de ley que por esa misma condición no es vinculante para quien juzga en estos casos, es lo cierto que esa iniciativa recoge y pretende tutelar una realidad de riesgo, como es a la que están expuestos los guardaparques, pues día a día, por la naturaleza de sus obligaciones, sin que para la denegatoria del plus que se reclama en este proceso sea determinante el que su plaza no está dentro de la categoría de policía, pues ello no le exime de los riesgos que las normas que lo rigen le imponen y califican de policía por las funciones que debe desempeñar. Por esas razones, estimamos que debe darse el trato salarial sobre el tema del plus de riesgo policial, pues en lo fundamental de ambas categorías de puestos, corren riesgo a la integridad física y, quizá es mayor el de los guardaparques, pues tiene que enfrentar la criminalidad individual u organizada (cazadores furtivos, entre otros fenómenos criminales) y hasta hacer allanamientos en casas o, en el caso del accionante, en fincas, talleres de madera y otros, previa autorización de jueces penales, exigencias normativas suficientes para declarar que su situación es quizá  con un grado mayor de peligrosidad que la de simples policías de otros cuerpos policiales que existen en nuestro sistema. Solo que en el caso de los guardaparques, los bienes que deben proteger no son personas, pero no por ello dejan de ser de relevancia para el país,  al grado que se ha ocupado de dictar leyes y crear infraestructura para su ejecución, todo con la finalidad de la tutela de esos bienes de interés para toda la colectividad, como son las riquezas marinas, silvestres y forestales, mismas que se ven amenazadas por acciones individuales o colectivas de personas dispuestas a delinquir, quienes generan un riesgo inminente, por la reacción esperable al ser descubiertos y detenidos por los guardaparques, quienes tienen la obligación de realizar las detenciones y posterior entrega a otras autoridades para el trámite de sanciones de tipo penal que corresponda, tal y como lo expone el recurrente en su recurso. Con fundamento en las razones antes indicadas y considerando que las funciones del puesto ocupado por el actor dentro del SINAC se encuentran catalogadas dentro de la categoría de policía (imagen 22), como se desprende de las normas supra citadas, se aprecia que sí reúne el requisito de exposición a riesgo a su integridad física en el desempeño del cargo (riesgo cierto). En ese sentido, se estima que  sí  tiene derecho a recibir el plus denominado \"riesgo policial\", pues no es la categoría del puesto lo que justifica y trata de remunerar ese plus, sino la real exposición a sufrir daños a su integridad física por el cumplimiento de sus obligaciones, en razón del cargo asignado,  de modo que, en mi criterio, el accionante se ajusta a los presupuestos en la norma creada para retribuir, bajo el citado plus, a todos aquellos funcionarios de los cuerpos policiales que, como queda dicho, se ven expuestos a sufrir lesiones al combatir la criminalidad (sin que el bien que protegen sea lo determinante para su aplicación), pues realiza funciones policiales consistentes en vigilar los bienes de la nación (concretamente los recursos naturales, en sus múltiples variedades que están expuestos en los parques nacionales) para lo cual ponen en riesgo su integridad física, por ser el guardaparques el único con esa autoridad policial dentro de las áreas nacionales protegidas, donde producto de sus labores como se indicó antes, lo enfrentan a delincuencia variada (caza, pesca y tala ilegal), infracciones a la ley de vida silvestre, entre otras realizadas de riesgo. En consecuencia, se le ha de reconocer el plus por riesgo policial, con fundamento en el principio de igualdad salarial, de rango constitucional. Conviene agregar, que en la resolución número 4368-2003, de la Sala Constitucional, se hizo referencia al principio de igualdad, en los siguientes términos: “... en cuanto al principio de igualdad, es importante rescatar lo que la Corte Plena señaló, cuando fungió como tribunal constitucional: \"El Principio de Igualdad ante la ley solamente se viola si una ley otorga un trato distinto, sin motivo justificado, a personas que se encuentren en igual situación, o sea, que para una misma categoría de personas las regulaciones tienen que ser iguales.\" (Sesión extraordinaria del once de agosto de mil novecientos ochenta y tres). Asimismo, en sesión extraordinaria del veintiocho de junio de mil novecientos ochenta y cuatro consideró: \"Igualdad ante la ley significa no solo trato igual en condiciones iguales, pues resultaría contrario a este principio aplicar una misma medida en condiciones diferentes.  Pero debe hacerse hincapié en que no toda diferencia constituye causa legítima para establecer un distinto trato, menos aún, sin restricción alguna, pues la diferencia puede referirse a aspectos irrelevantes, que no afectan lo medular del caso además de que el quebranto constitucional también podría producirse por exceso, es decir, cuando se adoptan medidas exorbitantes en relación a las diferencias que pudieren justificar algún distinto trato.\" Estos conceptos sirvieron de sustento para el posterior desarrollo jurisprudencial que este Tribunal Constitucional ha hecho en torno al principio en cuestión, consagrado tanto en el derecho interno (propiamente en el artículo 33 de la Constitución Política), como en el Derecho Internacional (en los diversos instrumentos internacionales de derechos humanos vigentes en nuestro país). En relación con este principio se han dado dos ideas claves; primero, en cuanto implica el trato igual entre iguales y desigual para los desiguales (al efecto, las sentencias números 7182-94, 1474-93, 5972-94 y 6097-94); y segundo, en cuanto a la posibilidad constitucional de establecer situaciones diferenciadas entre desiguales, bajo la condición de que éstas sean razonables y proporcionadas. Así, en posteriores sentencias se ha expresado: \"El principio de igualdad, contenido en el Artículo 33 de la Constitución Política, implica que en todos los casos, se deba dar un trato igual prescindiendo de los posibles elementos diferenciadores de relevancia jurídica, que pueda existir; o lo que es lo mismo, no toda desigualdad constituye necesariamente una discriminación. La igualdad, como lo ha dicho esta Sala, sólo es violada cuando la desigualdad está desprovista de una justificación objetiva y razonable. Pero además, la causa de justificación del acto considerado desigual debe ser evaluada en relación con la finalidad y sus efectos, de tal forma que deba existir, necesariamente, una relación razonable de proporcionalidad entre los medios empleados y la finalidad propiamente dicha. Es decir, que la igualdad debe entenderse en función de las circunstancias que ocurren en cada supuesto concreto en el que se invoca, de tal forma que la aplicación universal, no prohíbe que se contemplen soluciones distintas ante situaciones distintas, con tratamiento diverso. Todo lo expresado quiere decir, que la igualdad ante la ley no puede implicar una igualdad material o igualdad económica real y efectiva.\" (Sentencias números 1770-94, de las nueve horas dieciocho minutos del quince de abril de mil novecientos noventa y cuatro, y 1045-94 de las once horas cincuenta y un minutos del dieciocho de febrero de mil novecientos noventa y cuatro)” (El destacado no es del original). Y en lo que atañe al principio de igualdad salarial, en el voto n. 12017-2006, el órgano contralor de constitucionalidad apuntó: “Sobre el principio de igualdad salarial y siguiendo la tesis contenida en la sentencia parcialmente transcrita, el Tribunal ha señalado que no resulta discriminatorio establecer diferencias salariales siempre y cuando ese trato diferente tenga un fundamento razonable, esto es, atienda a circunstancias particulares y objetivas que lo justifiquen. Así en la sentencia 1997-1320 de las 14:54 horas del cuatro de marzo de mil novecientos noventa y siete, la Sala señaló: “Es evidente que de los artículos constitucionales que se estima infringidos (33, 57, 68 y 74) se puede derivar un claro propósito de que, en materia salarial, exista un tratamiento equilibrado y justo para las distintas actividades laborales, tengan o no un carácter profesional. Esta Sala lo ha reiterado así en sus diversos pronunciamientos. Pero, como ha sido explicado también, ese trato equilibrado supone –como en cualquier otro caso en que esté de por medio una disputa de igualdad– que se reconozcan las diferencias que existen entre las diversas actividades, de modo que no se equiparen las que son distintas ni se diferencien las que son iguales, de forma tal que resulten indebidos privilegios por el hecho de sobrevaluar a unas, o injusticias porque se subvalúen otras”. (El destacado no es del original). De esa línea jurisprudencial se colige, sin lugar a dudas, que solo se justificaría, en el caso concreto, un trato salarial distinto en el tema del plus que se reclama, si el promovente, por el puesto y las responsabilidades legales que tiene, no se viera expuesto a riesgos a su integridad física, pues esa es la base fundamental que tuvo el legislador al crear ese plus y, que para evitar las interpretaciones que han sido en contra de los guardaparques, por el solo hecho de no tener puestos catalogados formalmente como policías, quiere regularse en la iniciativa legal antes citada. Así las cosas, las suscritas proceden a acoger el recurso formulado por la parte actora, anular el fallo impugnado y, en su lugar, declarar parcialmente con lugar lo pretendido en la demanda. En consecuencia, se debe condenar al SINAC a pagarle al demandante el plus por riesgo policial de manera retroactiva y hacia futuro, junto con el reconocimiento de intereses legales y el ajuste en el pago de las cuotas en los fondos de pensiones. Además, por estimar que se trata de un tema opinable en cuanto al derecho que les asiste a los guardaparques a recibir el plus por el riesgo que corren, en el ejercicio de las obligaciones legales propias del cargo, se resuelve el asunto sin especial condenatoria en las costas del proceso.\n\nPOR TANTO:\n\n Se declara sin lugar el recurso de casación. Las Magistradas Pereira Retana y Víquez Vargas salvan el voto, declaran con lugar el recurso planteado por el accionante, anulan el fallo impugnado y acogen la demanda. Condenan al Sistema Nacional de Áreas de Conservación, a pagarle, de manera retroactiva, al actor el sobresueldo de riesgo policial, desde la entrada en vigencia de la Ley que lo crea que data del quince de marzo de dos mil uno, junto con los intereses legales y las diferencias en los fondos de pensiones finalmente, resuelven este asunto sin especial condena en costas.\n\n \n\n \n\n \n\n \n\nLuis Porfirio Sánchez Rodríguez\n\n \n\n \n\n \n\n \n\n \n\nRoxana Chacón Artavia                                          Sandra María Pereira Retana\n\n \n\n \n\n \n\n \n\nDeyanira Adelaida Martínez Bolívar                   Shirley Vanessa Víquez Vargas\n\n \n\n \n\n \n\n \n\n \n\n \n\n \n\n \n\n \n\n \n\n \n\n \n\n \n\n \n\n \n\n \n\n \n\n \n\n \n\n \n\n \n\n \n\n \n\n \n\n \n\n \n\n \n\n \n\nRes: 2023-000035\n\nSLYNCH/JBÁEZ\n\n \n\n1\n\nEXP: 19-001614-0166-LA\n\n \n\n Teléfonos: 2295-3671, 2295-3676, 2295-3675 y 2295-4406. Facsímile: 2295-3009. Correos Electrónicos: imoralesl@poder-judicial.go.cr. y  jmolinab@poder-judicial.go.cr\n\nEs copia fiel del original - Tomado del Nexus.PJ el: 08-05-2026 13:46:36.\n\nSCIJ de Hacienda\nSCIJ de la Procuraduría General de la República",
  "body_en_text": "**Second Chamber of the Court**\n\n**Resolution No. 00035 - 2023**\n\n**Date of Resolution:** January 13, 2023, at 11:15 a.m.\n\n**Docket:** 19-001614-0166-LA\n\n**Drafted by:** Deyanira Martínez Bolivar\n\n**Type of case:** ordinary\n\n**Analyzed by:** SECOND CHAMBER\n\n\n**Type of content:** Majority vote\n**Topics (descriptors):** Police risk\n**Type of content:** Dissenting vote\n**Topics (descriptors):** Police risk\n\n**Rulings in the same sense**\n\n**Ruling with protected data, in accordance with current regulations**\n\n\n\n**Text of the resolution**\n\n\n\n \n\nSupreme Court of Justice\n\nSECOND CHAMBER\n\n \n\nExp: 19-001614-0166-LA\n\nRes: 2023-000035\n\n SECOND CHAMBER OF THE SUPREME COURT OF JUSTICE. San José, at eleven hours and fifteen minutes on the thirteenth of January of two thousand twenty-three.\n\n Ordinary proceedings filed before the Labor Court of the Second Judicial Circuit of San José by [Name 001], public official, against the SISTEMA NACIONAL DE ÁREAS DE CONSERVACIÓN, represented by its executive director [Name 002], economist and resident of Heredia. Acting as special judicial representative for the plaintiff is Attorney Fernando Monge Hernández, and for the defendant, Attorney Ariana Ginnette Sánchez Gutiérrez, resident of Heredia. All of legal age, married, and residents of San José, with the indicated exceptions.\n\n Drafted by Magistrate Martínez Bolivar; and,\n\nWHEREAS:\n\n I.- BACKGROUND. Through his special judicial representative, the plaintiff stated that he works for the Sistema Nacional de Áreas de Conservación, hereinafter SINAC, forest administration area, Puriscal subregional office of the Central Conservation Area, providing his services as Civil Service Technician I, since July 1, 1977. As he explained, he performs risky functions, of a police nature, related to the protection of forest resources and wildlife that are the heritage of all Costa Ricans; that is, exercising police authority acts. Based on the foregoing, he requested that SINAC be ordered to retroactively pay the corresponding amount for the hazard pay salary bonus (plus salarial por peligrosidad), together with the recognition of differences in contributions to the social security system and pension funds, interest, indexation, and the costs of the action (images 1-14 of the virtual court file). The special judicial representative of the Sistema Nacional de Áreas de Conservación opposed the plaintiff's claims and raised the defense of lack of right. In summary, she indicated that the employee does not meet the legal requirements for payment of the salary bonus sought (images 44-51). The Labor Court of the First Judicial Circuit of San José, through judgment number 2057, at 11:03 hours on October 28, 2021, dismissed the lawsuit and imposed costs on the plaintiff. It set the personal costs at two hundred thousand colones.\n\n II.- CASSATION APPEALS. Disagreeing with the resolution of the Court, the special judicial representative of the plaintiff party appeals the ruling and presents the following objections. He lists eleven formal grievances. In the first and second, he outlines that it was proven that his client worked for SINAC and, by reason of the appointment and the oath taken by the official to the Minister of the Branch, was invested with Police Authority, as evidenced in the identification card provided and precept 13 of the repealed Forestry Law (currently in article 54 of the Forestry Law). Then, in the third, he refers to the fact that the functions are not the parameter for granting the right claimed by the plaintiff, but rather the application of the principle of legality, since the current Forestry Law authorizes the payment. He makes a series of his own considerations on this point and hypothetical examples where his client can exercise the police authority established in that legislation. In the fourth, he alludes to a series of actions communicated by the authorities of SINAC and the Ministry of Environment and Energy regarding equipment and weapons for control, prevention, and conservation activities of biodiversity in wilderness areas and national parks. In the fifth, he mentions that the judgment does not specifically conform to the evidence provided in the case file, since the current regulations classify both the position and the functions of his client as having the character of police authority. In his opinion, the norm contained in the Forestry Law must be interpreted in strict conformity with ordinance 41 of the Political Constitution, because the character of police authority can be defined as the public service provided by an official based on the principles of equality, impartiality, citizen control, and publicity, through decentralization, delegation, and deconcentration of functions granted by law. In the following grievance, he again indicates that it was ignored that his client has the right to what is claimed because the appointment has granted him the investiture of an official of the state forest administration and, by law, jointly that of police authority, which he reiterates in the following objection, arguing that what applies is not that established in numeral 91 of the General Police Law or in Decreto Ejecutivo number 29597, \"Reglamento para el pago de riesgo policial,\" but rather the provisions of the special norm for this purpose and given the risk derived from the police activity he performs. Reiterating that the tasks are risky and similar to those that a Fuerza Pública officer must fulfill, since it implies an aggressive response from violators of environmental laws. In the eighth, he says that it is being omitted from consideration that the Forestry Law is protecting natural resources, which are of vital importance to all human beings. In the following grievance, he considers that the denial of the payment sought is not appropriate for the simple fact that the plaintiff is not appointed to a police force. In the tenth, he affirms that it was not taken into account that SINAC personnel provide protection to the nation, to the security of persons and State assets, through the protection of natural resources. As his last point, he concludes that in an analysis consistent with legality, the hazard pay surcharge (sobresueldo por peligrosidad) claimed by the plaintiff must be recognized, insofar as the constitutional provision refers to surveillance and conservation, functions characteristic of his client as a police authority, with the difference that it concerns natural resources, which he reiterates are of a level equivalent to persons and are related to public order. As substantial grounds, he alleges the disregard of article 54 of the Forestry Law, which entitles the plaintiff to demand what is sought in this proceeding; in the second, he literally transcribes Decree 22909-MIRENEN – which created SINAC –; in the third and fourth, he copies various norms of the Biodiversity Law. Subsequently, he inserts the text of ordinance 54 of the Forestry Law and argues that both the activities of police officials of the Ministry of Security and those of SINAC face risks of physical danger in the performance of their duties. In the sixth substantive grievance, he copies article 10 of the Civil Code, to argue that the legislator clearly granted police authority to the officials of the state forest administration, who perform a mixed function that includes both administrative work in the office and fieldwork, and therefore, regardless of whether or not they carry weapons, the salary bonus must be recognized, as he emphasizes it is granted by Law and guaranteed in numeral 41 of the Political Constitution. Finally, he inserts article 154 of the Political Constitution and requests that the provisions of norm 54 of the Forestry Law be applied, pointing out that it is an acquired right of the plaintiff, protected under article 70, subsection l) of the Labor Code. Based on the foregoing, he requests that the appeal be admitted, the appealed ruling be revoked, and the remedies sought in the lawsuit be recognized. Through a subsequent brief, he offered as evidence for a better resolution a certified copy of the weapons carry permit granted to the plaintiff for institutional use (images 110-113).\n\n III.- ON THE EVIDENCE OFFERED FOR BETTER RESOLUTION. Ordinance 594 of the Labor Code provides: \"Before the cassation body, only documentary and technical evidence that may be of decisive influence may be presented or ordered for better judgment, according to the discretionary assessment of the body…\" In application of the cited norm, it is not feasible before the Chamber to propose or admit any type of evidence, nor can evidence be ordered with that character, unless it is of decisive influence, the assessment of which is discretionary and, therefore, responds to the exercise of a jurisdictional power. Having analyzed the case file, it is considered that the documentary evidence offered with that character does not categorically influence the correct resolution of the present matter, as the appellant himself argued in the appeal. Consequently, the request is not admissible.\n\n IV.- ON THE SPECIFIC CASE. First, it must be noted that none of the eleven procedural grounds set forth in the appeal fits the exhaustive assumptions for admission contemplated in numeral 587 of the Labor Code. Those arguments, for the most part, deal with the improper application of the rule to the specific case and errors in evidentiary assessment, defects provided for as of a substantive nature, in accordance with article 588 ibid. Furthermore, the second, third, and fourth substantive grievances, being mere transcriptions of norms, are not admissible, since they deviate from the requirements of ordinance 590 of the Labor Code, which states: \"The written document in which the appeal is filed must contain, under penalty of being declared inadmissible, the clear and precise reasons warranting the revocation of the ruling, including any concomitant allegations of nullity deemed of interest. The cassation appeal must specify in the same manner the reasons for which it is considered that the legal system has been violated and for which the nullity and eventual revocation of the contested judgment are appropriate; formal claims shall be made first, and then substantive ones…\" Now then, in general, the plaintiff party objects to the denial of the police risk bonus (plus por riesgo policial), considering that, in application of numeral 54 of the Forestry Law, regardless of whether the plaintiff is not appointed to a police force, the payment of that salary component proceeds because he is invested with the character of police authority and performs risky functions, comparable to those of the officials of the Fuerza Pública. Having examined the first-instance judgment, it is considered that the appealed decision is in accordance with the law. In the case under study, there was no discussion that Mr. [Name 001] works for the Sistema Nacional de Áreas de Conservación SINAC since July 1, 1977, as Civil Service Technician 1 at the Puriscal subregional office of the Central Conservation Area, performing the following functions: \"1. Carries out inspections, supervisions on properties subject to payment for environmental services PSA. /2. Review and supervision of forest industries, furniture factories, and wood depots. /3. Attention to complaints and wildlife control, for affectation of natural resources. / 4. Attention to users and conduct inspections to grant small permits PP, in the cantons of Aserrí and Acosta. In addition to processing the reception of information obtained on office days in said cantons. / 5. Prepare field reports according to the activity attended and programmed according to the budget plan. /6. Carry out control visits, protection, and follow-up of logging and harvesting permits for trees according to resolutions granted by the OSRP. / 7. Visits to the country's prosecutorial offices and the Administrative Environmental Tribunal for the purpose of giving statements on filed complaints, amplifications, and others. /8. Coordinate with other colleagues currently integrating and executing forest harvesting tasks, basically in granting small permits, forest inventories, certificates of origin, agroforestry systems, and for which he must perform efficiently, using the pertinent recommendations according to the Costa Rica forest harvesting manual and established decrees. /9. Receive and follow up on complaints filed by civil society and the integrated environmental complaints system SITADA, likewise by verbal telephone means, in writing, or by email or fax, and coordinate with the technicians currently integrating and executing those tasks. /10. File complaints before the Prosecutor's Office and Environmental Tribunal applying the corresponding environmental laws that are within our competence. / 11. Carry out seizures when required, forest, wildlife, among others. / 12. Coordinate with inter-institutional dependencies that collaborate in environmental management and protection. / 13. Prepare quarterly reports and at the time they are requested. /14. Process and follow up on requests coming from the Administrative Environmental Tribunal, basically for the economic assessment of environmental damage. / 15. Participate in meetings with other institutions, municipalities CCCI, Comisión Nacional de Emergencias and others, in the absence of the head. / 16. In case of a forest fire, provide necessary collaborative services. / 17. Other functions assigned by the superior chief according to his technical training.\" (Emphasis added. Proven facts 1 and 3). In this regard, numeral 91 of the General Police Law provides: \"An incentive called police risk is created, which consists of a salary bonus equivalent to eighteen percent of the base salary; it shall correspond to all officials who perform police functions that imply a risk to their physical integrity, regardless of their location in the administrative structure. The granting of this salary incentive must be substantiated, in each specific case, defining the reasons why the corresponding employee's functions fit within the defined assumption of danger (peligrosidad)\" (text in accordance with the partial annulment made by resolution of the Constitutional Chamber number 12017 of August 16, 2006). Through Decreto Ejecutivo number 29597 of June 5, 2001, the \"Reglamento para el pago del riesgo policial\" was enacted, whose numeral 1 states: \"The salary bonus called 'Police Risk' (Riesgo Policial), is payable solely and exclusively to 'police officers' (servidores policiales), by virtue of the fulfillment of the 'police functions' (funciones policiales) that correspond to them by reason of the investiture, appointment, position, and post they hold, as members of the Fuerza Pública, and in whose performance of duties some imminent risk to physical integrity is run, by reason of the danger (peligrosidad) that the police function may entail. By means of a reasoned resolution, the circumstances of danger that imply some risk to the physical integrity of the officer shall be reasoned in each specific case, regardless of their location within the administrative structure of the Ministry, also having to verify compliance with the assumptions detailed in this regulation.\" Article 2, for its part, states: \"A 'police officer' (servidor policial) is understood as: The person appointed to a police force position in any of the police forces whose competence is provided for by Law, to serve the State in the exercise of the police function, for which they are invested with public authority, in accordance with the Political Constitution and the Law. Consequently, for a person to be a police officer, the following conditions must concur: a) Investiture granted by the President of the Republic and the Minister of the branch through Acuerdo Ejecutivo. b) Constitutional oath for the performance and exercise of the office of public authority. c) Appointment to a police force position, in any of the Police Forces that make up the Fuerza Pública, whose competence is constituted by Law. The appointment must be in accordance with Law, according to the requirements and procedures for recruitment, selection, and appointment established in the legislation regulating the service relationship and the police function. d) Perform police functions proper.\" (Emphasis added). From that perspective, as indicated in the appealed ruling, although both precept 54 of the Forestry Law, number 7575 of February 13, 1996, and ordinance 9 of the Ley del Servicio de Parques Nacionales, number 6084 of August 24, 1977, and 16 of the Ley de Conservación de Vida Silvestre, number 7317 of October 30, 1992, provide that the officials of SINAC shall have the character of police authority, said norms clearly establish that this authority is limited to denouncing and reporting the respective infractions to the competent authorities, meaning their obligations are merely for collaboration and, therefore, different from officers of the Fuerza Pública, who exercise police functions. Note that article 54 of the Forestry Law itself, which is claimed to have been violated, stipulates: \"The officials of the State Forest Administration shall have the character of police authority; as such and in accordance with this law, they must report the infractions committed to the competent authorities. The police authorities shall be obligated to collaborate with the officials of the State Forest Administration, whenever they require it, to fully comply with the functions and duties that this law imposes on them. For the fulfillment of their powers, these officials, identified with their respective identification card, shall have the right to transit and to conduct inspections on any rustic or industrial forest property, except in the dwelling houses located on it; as well as to seize illegally harvested or industrialized wood and other forest products, and to sequester, as security for a possible sanction, the equipment and machinery used in the illicit act. They shall also seize the means of transport that serves as an instrument or facilitator for the commission of the crime, upon drawing up the respective report. All of the foregoing must be placed at the disposal of the competent judicial authority, within a period no longer than three days.\" (Highlighting added). Hence, the appellant's argument that the exposure to risk to which his client is subjected is permanent and constant is not acceptable, as even in the appeal it is said that Mr. [Name 001] only performs dangerous tasks when exercising fieldwork, since he performs mixed tasks (administrative and field). Furthermore, police personnel must, as part of their ordinary functions, guarantee national security, not only of persons but also of assets; ensure respect for the rights and freedoms of all citizens, maintaining public order and tranquility; prevent and suppress crime; and execute the decisions of jurisdictional and administrative bodies. Thus, there is no doubt that members of police forces are undoubtedly more exposed to situations of danger that threaten their physical integrity derived from the functions performed. Moreover, it cannot be overlooked that the law is clear in specifying that the payment of the bonus proceeds only when the worker, a member of a police force with legal competence, performs police functions that put their physical integrity or life at risk, a situation in which the plaintiff party is not found. Consequently, although there is no doubt that the plaintiff faces danger in the execution of some of his duties, which, in many aspects, may bear similarity to those of police officers, that circumstance is not sufficient to conclude that he holds the investiture of a police officer or to determine that his functions are police, according to the definition given by the Constitutional Chamber in vote number 4368-2003. That being the case, the majority of this Chamber sees no reason to vary the appealed ruling and, consequently, considers that it must be upheld.\n\n V.- FINAL CONSIDERATION. As a corollary of the foregoing, the filed cassation appeal must be dismissed.\n\n VI.- DISSENTING VOTE OF MAGISTRATES PEREIRA RETANA AND VÍQUEZ VARGAS. The undersigned magistrates dissent from the majority vote for the following reasons. There are laws that regulate several of the police tasks exercised by the officials of SINAC (park rangers, guardaparques) and even recognize them with the character of police authorities: A) Forestry Law, No. 7575 of February 13, 1996, precept 54: \"The officials of the State Forest Administration shall have the character of police authority; as such and in accordance with this law, they must report the infractions committed to the competent authorities. The police authorities shall be obligated to collaborate with the officials of the State Forest Administration, whenever they require it, to fully comply with the functions and duties that this law imposes on them. For the fulfillment of their powers, these officials, identified with their respective identification card, shall have the right to transit and to conduct inspections on any rustic or industrial forest property, except in the dwelling houses located on it; as well as to seize illegally harvested or industrialized wood and other forest products, and to sequester, as security for a possible sanction, the equipment and machinery used in the illicit act. They shall also seize the means of transport that serves as an instrument or facilitator for the commission of the crime, upon drawing up the respective report. All of the foregoing must be placed at the disposal of the competent judicial authority, within a period no longer than three days.\" B) Ley del Servicio de Parques Nacionales, No. 6084 of August 24, 1977, in its ordinances 8 and 9, regarding what is of interest to resolve this case, in their order, state: \"...2) Hunt or capture wild animals, collect or extract any of their products or remains... 8) Carry firearms, harpoons, or any other instrument that can be used for hunting... 11) Cause any type of environmental contamination. 12) Extract stones, sands, gravel, or similar products...\" \"ARTICLE 9. - Whoever contravenes the provisions of article eight shall be immediately expelled from the National Park and placed at the disposal of the corresponding judicial authorities, by the employees of the Servicio de Parques Nacionales, who for this purpose shall have the character of police authorities.\" (Highlighting added by the drafter). C) Ley de Conservación de Vida Silvestre, No. 7317 of October 30, 1992, mandate 16: \"For the faithful fulfillment of the obligations established in this law, wildlife inspectors, forest inspectors, park rangers (guardaparques), and SINAC officials duly accredited for those purposes and in the performance of their duties are empowered to detain, transit, enter, and conduct inspections inside any property and vessel, as well as in the industrial and commercial facilities involved, as well as to seize (decomisar) organisms, parts, products, and derivatives of wildlife, along with the equipment used in the commission of a crime or activity prohibited by this law. In the case of private domiciles, the permission of the competent judicial authority or the owner shall be required\" (Highlighting is our own). From the foregoing, it is inferred, with crystal clarity, that this personnel performs police duties, such as detaining, inspecting, seizing, evicting, patrolling, and attending complaints, for which they have the character of police authority, exposing themselves, by that very fact, to risks to their physical integrity, for which reason, even if their position is not classified as that of a police officer, this does not exclude them from the previously mentioned risks, since they must confront persons who, within the fulfillment of their tasks, are caught committing crimes, by incurring in one of the conducts typified by law as criminal. That single fact, plus the competence and obligation to detain them, when they are caught in the commission of the crime, and seizure (decomiso) of forest products, wildlife, among others, in the specific case of the plaintiff, are by their nature dangerous, making the real condition of exposing even their life evident. So, this is a case of analysis of legal reality, since the laws under which their work is governed, by themselves, place park rangers (guardaparques) and other officials of SINAC in a condition of risk, so they should not be treated unequally in relation to those who hold positions properly of police officers. We consider that, while article 91 of the General Police Law had as its recipients of the police risk supplement officials who perform police functions and that these pose a risk to their physical integrity, we must take into consideration that it sets as a requirement that this involves constant or permanent exposure to risk. In our judgment, the work of park rangers (guardaparques) is so risky that there is a legislative initiative, bill number 16626, which intends to issue a law called \"Ley de Justicia Salarial para los Guardaparques del Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE) y Operativización del Fideicomiso de Áreas Silvestres Protegidas,\" considering that police risk means that danger to which the official who works in prevention, control, and protection of natural resources, in the category of police authority, of the Ministry of Environment and Energy, is exposed. Although it is only a bill which, for that very condition, is not binding on those judging in these cases, it is true that this initiative captures and seeks to safeguard a reality of risk, such as that to which park rangers (guardaparques) are exposed, day by day, due to the nature of their obligations, without the fact that their position is not within the police category being determinative for the denial of the bonus claimed in this process, since this does not exempt them from the risks that the norms governing them impose and qualify as police due to the functions they must perform. For these reasons, we believe that equal salary treatment should be given regarding the police risk bonus issue, since fundamentally, in both categories of positions, they run risk to physical integrity and, perhaps, the risk for park rangers (guardaparques) is greater, as they have to confront individual or organized crime (poachers, among other criminal phenomena) and even carry out raids in homes or, in the case of the plaintiff, on properties, wood workshops, and others, with prior authorization from criminal judges, normative requirements sufficient to declare that their situation perhaps has a higher degree of danger (peligrosidad) than that of simple police officers of other police forces that exist in our system. Except that in the case of park rangers (guardaparques), the assets they must protect are not persons, but not for that reason do they cease to be of relevance to the country, to the degree that it has undertaken to enact laws and create infrastructure for their execution, all with the purpose of protecting those assets of interest to the entire community, such as marine, wildlife, and forest riches, which are threatened by individual or collective actions of persons willing to commit crimes, who generate an imminent risk, due to the expected reaction upon being discovered and detained by park rangers (guardaparques), who have the obligation to carry out the detentions and subsequent delivery to other authorities for the processing of corresponding criminal sanctions, just as the appellant sets forth in his appeal. Based on the reasons previously indicated and considering that the functions of the position held by the plaintiff within SINAC are classified within the police category (image 22), as can be inferred from the norms cited above, it is appreciated that he does meet the requirement of exposure to risk to his physical integrity in the performance of the duties (certain risk).\n\nIn this regard, it is considered that the plaintiff does have the right to receive the bonus called “police risk,” since it is not the category of the position that justifies and seeks to remunerate that bonus, but rather the real exposure to suffering harm to his physical integrity due to the fulfillment of his duties, by reason of the assigned post. Thus, in my opinion, the plaintiff meets the conditions set forth in the rule created to compensate, through the aforementioned bonus, all those officials of the police forces who, as stated, are exposed to suffering injuries when combating crime (and the asset they protect is not the determining factor for its application). He performs police functions consisting of guarding the nation’s assets (specifically the natural resources, in their multiple varieties present in the national parks) for which he puts his physical integrity at risk, as the park ranger (guardaparques) is the only one with such police authority within the nationally protected areas, where as a result of his work, as previously indicated, he faces varied criminal activity (illegal hunting, fishing, and logging), violations of the wildlife law, among other risky activities. Consequently, the police risk bonus must be recognized, based on the principle of salary equality, of constitutional rank. It is worth adding that, in resolution number 4368-2003 of the Constitutional Chamber (Sala Constitucional), reference was made to the principle of equality, in the following terms: “…as for the principle of equality, it is important to recall what the Full Court stated when it served as the constitutional court: 'The Principle of Equality before the law is only violated if a law grants a different treatment, without justified reason, to persons who are in the same situation, meaning that for the same category of persons, the regulations must be equal.' (Extraordinary session of August 11, 1983). Likewise, in an extraordinary session of June 28, 1984, it considered: 'Equality before the law means not only equal treatment under equal conditions, as it would be contrary to this principle to apply the same measure under different conditions. But it must be emphasized that not every difference constitutes a legitimate cause for establishing a different treatment, much less without any restriction, since the difference may refer to irrelevant aspects that do not affect the core of the case; furthermore, the constitutional violation could also occur by excess, that is, when exorbitant measures are adopted in relation to the differences that could justify some different treatment.' These concepts served as the basis for the subsequent jurisprudential development that this Constitutional Court has made regarding the principle in question, enshrined both in domestic law (properly in Article 33 of the Political Constitution) and in International Law (in the various international human rights instruments in force in our country). In relation to this principle, two key ideas have emerged; first, insofar as it implies equal treatment among equals and unequal treatment for the unequal (see, to this effect, judgments numbers 7182-94, 1474-93, 5972-94, and 6097-94); and second, regarding the constitutional possibility of establishing differentiated situations among unequals, under the condition that these are reasonable and proportionate. Thus, in subsequent judgments, it has been expressed: 'The principle of equality, contained in Article 33 of the Political Constitution, implies that in all cases, equal treatment must be given, disregarding possible legally relevant differentiating elements that may exist; or what amounts to the same thing, not every inequality necessarily constitutes discrimination. Equality, as this Chamber has stated, is only violated when the inequality is devoid of an objective and reasonable justification. But furthermore, the justification for the act considered unequal must be evaluated in relation to its purpose and its effects, so that a reasonable relationship of proportionality must necessarily exist between the means employed and the proper purpose. That is, equality must be understood in light of the circumstances that occur in each specific case in which it is invoked, so that universal application does not prohibit the contemplation of different solutions in different situations, with diverse treatment. All of the above means that equality before the law cannot imply material equality or real and effective economic equality.' (Judgments numbers 1770-94, at nine hours eighteen minutes on April 15, 1994, and 1045-94 at eleven hours fifty-one minutes on February 18, 1994)” (The emphasis is not from the original). And as it concerns the principle of salary equality, in vote No. 12017-2006, the constitutional oversight body (órgano contralor de constitucionalidad) noted: “Regarding the principle of salary equality and following the thesis contained in the partially transcribed judgment, the Tribunal has indicated that it is not discriminatory to establish salary differences provided that such different treatment has a reasonable basis, that is, it addresses particular and objective circumstances that justify it. Thus, in judgment 1997-1320 at 14:54 on March 4, 1997, the Chamber indicated: 'It is evident that from the constitutional articles deemed infringed (33, 57, 68, and 74), a clear purpose can be derived that, in salary matters, there must be balanced and fair treatment for different labor activities, whether or not they are professional in nature. This Chamber has reiterated this in its various pronouncements. But, as has also been explained, that balanced treatment supposes—as in any other case involving a dispute of equality—that the differences existing between the various activities are recognized, so that those that are different are not equated, nor those that are equal differentiated, in such a way that undue privileges result from overvaluing some, or injustices because others are undervalued.' (The emphasis is not from the original). From that jurisprudential line, it follows without doubt that a different salary treatment in the matter of the bonus claimed would only be justified in the specific case if, due to the position and his legal responsibilities, the plaintiff were not exposed to risks to his physical integrity, since that is the fundamental basis that the legislator had when creating that bonus and which, to avoid the interpretations that have been against park rangers (guardaparques) for the mere fact of not holding positions formally classified as police, is sought to be regulated in the legal initiative cited above. That being the case, the undersigned proceed to grant the appeal (recurso) filed by the plaintiff, annul the contested judgment, and, in its place, partially grant the claims sought in the lawsuit. Consequently, SINAC must be ordered to pay the plaintiff the police risk bonus retroactively and on a going‑forward basis, together with the recognition of legal interest and the adjustment in the payment of contributions to pension funds. Moreover, considering that the right of park rangers (guardaparques) to receive the bonus for the risk they run in the exercise of their legal duties inherent to the post is a debatable issue, the matter is resolved without a special order as to the costs of the proceeding (sin especial condenatoria en costas).\n\nTHEREFORE (POR TANTO):\n\nThe appeal for cassation (recurso de casación) is declared without merit. Judges Pereira Retana and Víquez Vargas issue a dissenting vote (salvan el voto), declare the appeal filed by the plaintiff to be with merit, annul the contested judgment, and grant the lawsuit. They order the National System of Conservation Areas (Sistema Nacional de Áreas de Conservación) to pay the plaintiff, retroactively, the police risk salary supplement (sobresueldo de riesgo policial), from the effective date of the Law that created it, dated March 15, 2001, together with legal interest and the differences in pension funds; finally, they resolve this matter without a special order as to costs (sin especial condena en costas).\n\nLuis Porfirio Sánchez Rodríguez\n\nRoxana Chacón Artavia                                                         Sandra María Pereira Retana\n\nDeyanira Adelaida Martínez Bolívar                                   Shirley Vanessa Víquez Vargas\n\nRes: 2023-000035\n\nSLYNCH/JBÁEZ\n\n1\n\nEXP: 19-001614-0166-LA\n\nPhones: 2295-3671, 2295-3676, 2295-3675, and 2295-4406. Facsimile: 2295-3009. E-mails: imoralesl@poder-judicial.go.cr. and jmolinab@poder-judicial.go.cr\n\nIt is a faithful copy of the original - Taken from Nexus.PJ on: 05-08-2026 13:46:36.\n\nSCIJ de Hacienda\nSCIJ de la Procuraduría General de la República"
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