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  "id": "nexus-sen-1-0006-1263276",
  "citation": "Res. 01100-2024 Sala Tercera de la Corte",
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  "doc_type": "court_decision",
  "title_es": "Casación sobre demolición en zona marítimo terrestre con permiso municipal",
  "title_en": "Cassation on demolition in maritime zone with municipal permit",
  "summary_es": "La Sala Tercera de la Corte resuelve un recurso de casación interpuesto por el Ministerio Público contra una decisión del Tribunal de Apelación de Sentencia Penal que revocó la orden de demoler una construcción levantada dentro de la zona marítimo terrestre y del Refugio Nacional Gandoca Manzanillo. El imputado había sido absuelto penalmente, pero el tribunal de primera instancia ordenó la demolición. El ad quem revocó esa orden argumentando que el administrado contaba con un permiso de construcción emitido por la Municipalidad de Talamanca, acto administrativo declaratorio de derechos que no fue declarado nulo y que, por tanto, impide ejecutar la demolición en sede penal. La Sala de Casación Penal confirma este criterio y declara sin lugar el recurso fiscal. Sostiene que, aunque la construcción esté en zona prohibida, la existencia de un acto habilitante —aun cuestionable— obliga a que su anulación se tramite por el procedimiento contencioso administrativo de lesividad, en respeto al debido proceso y los derechos subjetivos del administrado.",
  "summary_en": "The Third Chamber of the Supreme Court resolves a cassation appeal filed by the Public Prosecutor's Office against a decision of the Criminal Sentencing Appeals Court that revoked the demolition order for a construction built within the maritime zone and the Gandoca Manzanillo National Wildlife Refuge. The defendant had been acquitted of criminal liability, but the trial court ordered demolition. The appellate court revoked that order, arguing that the individual held a construction permit issued by the Municipality of Talamanca — an administrative act conferring rights that had not been declared void and thus prevented demolition through criminal proceedings. The Criminal Cassation Chamber upholds this criterion and dismisses the prosecutor's appeal. It holds that even if the construction is located in a prohibited area, the existence of a permit — however questionable — requires that its annulment be pursued through the contentious-administrative lesividad process, in respect of due process and the individual's subjective rights.",
  "court_or_agency": "Sala Tercera de la Corte",
  "date": "24/10/2024",
  "year": "2024",
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    "zona marítimo terrestre",
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    "acto administrativo declaratorio de derechos",
    "debido proceso",
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    "Refugio Nacional Gandoca Manzanillo",
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    "demolición",
    "permiso de construcción",
    "acto administrativo",
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  "keywords_en": [
    "maritime zone",
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    "Gandoca Manzanillo National Wildlife Refuge",
    "due process",
    "Third Chamber",
    "cassation appeal"
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  "excerpt_es": "En consecuencia, la demolición de la obra sería procedente en los supuestos que en la zona marítimo terrestre se efectúe cualesquiera de las actividades dispuestas en el artículo 12, sin la debida autorización legal. Además, es de especial mención que tratándose de la zona marítimo terrestre, la ley otorga a las municipalidades el deber de cuidar y conservar la misma (art. 34), entre otra serie de funciones, como el otorgamiento de concesiones (art. 40). A partir de estos aspectos y volviendo al caso, se tuvo por acreditado en el contradictorio que la obra efectuada por el señor [Nombre 001] contó con la aprobación de la Municipalidad de Talamanca, para lo cual hizo el pago respectivo de los impuestos y contó con el permiso de construcción, lo cual se aprecia a folios 26 y 27 del expediente. Aun con las dudas u observaciones que podrían efectuarse a dichos permisos, lo cierto es que la Administración (Municipalidad de Talamanca) emite un acto declaratorio de derechos subjetivos, al brindar los permisos de construcción al imputado, a pesar de que la estructura se levantaría en una zona marítimo terrestre ubicada dentro del Refugio Nacional Gandoca Manzanillo. Por consiguiente, si bien el artículo 13 de la Ley sobre la Zona Marítimo Terrestre autoriza la demolición de la obra, la misma solo es posible si la edificación se ha efectuado sin contar con la debida autorización legal, aspecto que no se ha dado en el presente caso, pues como hemos indicado, se acreditó que al administrado se le otorgó un permiso de construcción por la Municipalidad de Talamanca. Es decir, existe un acto administrativo habilitante que, aunque cuestionable, implica que la edificación se efectuó con la debida autorización legal. De manera que no observa esta Sala que la resolución de alzada inobserve lo dispuesto en el artículo 13 de la Ley sobre la Zona Marítimo Terrestre, pues como hemos indicado, para proceder a la demolición allí dispuesta, se requiere que la obra se haya efectuado sin la debida autorización legal, que como hemos expresado, no se cumple en el presente caso, pues el administrado cuenta con un permiso de construcción otorgado por el ente municipal. De ahí que se coincida con el ad quem, que en el caso en concreto se requiere que, si la parte así lo considera oportuno, deba ir a la vía contenciosa-administrativa y mediante el procedimiento de lesividad, se declare la nulidad de ese acto administrativo que le autorizó a realizar la construcción cuestionada, de lo contrario se estarían lesionando los derechos subjetivos del administrado.",
  "excerpt_en": "Consequently, demolition of the work would be appropriate in cases where any of the activities set forth in Article 12 are carried out in the maritime zone without proper legal authorization. Moreover, it is especially noteworthy that with regard to the maritime zone, the law assigns municipalities the duty to care for and preserve it (Art. 34), among other functions, such as granting concessions (Art. 40). Turning to the present case, it was established at trial that the construction carried out by Mr. [Name 001] had the approval of the Municipality of Talamanca, for which he made the corresponding payment of taxes and obtained a construction permit, as seen on pages 26 and 27 of the file. Despite any doubts or observations that might be made regarding these permits, the fact remains that the Administration (Municipality of Talamanca) issued an act conferring subjective rights by granting the defendant construction permits, even though the structure was to be built on a maritime zone located within the Gandoca Manzanillo National Wildlife Refuge. Therefore, while Article 13 of the Maritime Zone Law authorizes demolition, it is only possible if the building was erected without proper legal authorization — a circumstance not present in this case, since, as we have indicated, it was proven that the individual was granted a construction permit by the Municipality of Talamanca. In other words, there exists an enabling administrative act which, however questionable, means that the construction was carried out with proper legal authorization. Thus, this Chamber does not find that the appellate decision disregards Article 13 of the Maritime Zone Law, because, as we have indicated, for demolition to proceed under that provision, the work must have been carried out without proper legal authorization, a condition unmet here, given the individual holds a construction permit issued by the municipal authority. Hence, we agree with the appellate court that in this specific case, if a party deems it appropriate, they must resort to the contentious-administrative jurisdiction and, through the lesividad procedure, seek a declaration of nullity of that administrative act authorizing the questioned construction; otherwise, the individual's subjective rights would be violated.",
  "outcome": {
    "label_en": "Dismissed",
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    "summary_en": "The Chamber dismisses the prosecutor's cassation appeal, confirming that demolition cannot be ordered in criminal proceedings as long as a municipal construction permit remains in force and has not been annulled through the lesividad procedure.",
    "summary_es": "La Sala declara sin lugar el recurso de casación del Ministerio Público, confirmando que la demolición no procede en sede penal mientras subsista un permiso municipal de construcción no anulado por la vía de lesividad."
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      "quote_es": "De ahí que se coincida con el ad quem, que en el caso en concreto se requiere que, si la parte así lo considera oportuno, deba ir a la vía contenciosa-administrativa y mediante el procedimiento de lesividad, se declare la nulidad de ese acto administrativo que le autorizó a realizar la construcción cuestionada, de lo contrario se estarían lesionando los derechos subjetivos del administrado."
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      "quote_en": "Thus, based on the foregoing, there being no reason to declare the appellate decision void, the present cassation ground must be dismissed.",
      "quote_es": "Así las cosas, con base en lo expuesto, no existiendo razón para declarar la nulidad del fallo de alzada, corresponde declarar sin lugar el presente motivo de casación."
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  "body_es_text": "Grande\nNormal\nPequeña\nSala Tercera de la Corte\n\nResolución Nº 01100 - 2024\n\nFecha de la Resolución: 24 de Octubre del 2024 a las 12:30\n\nExpediente: 08-000515-0597-PE\n\nRedactado por: Gerardo Rubén Alfaro Vargas\n\nClase de asunto: Recurso de casación\n\nAnalizado por: SALA DE CASACIÓN PENAL\n\n\n\n\nSentencia con datos protegidos, de conformidad con la normativa vigente\n\n\n\nContenido de Interés:\n\nTipo de contenido: Voto unánime\n\nRama del Derecho: Penal\n\nTema: Infracción a la ley sobre la zona marítimo terrestre\n\nSubtemas:\n\nAnálisis sobre la procedencia de desalojar pobladores y ocupantes y demoler obras en zona pública.\n\nII. […] En consecuencia, la demolición de la obra sería procedente en los supuestos que en la zona marítimo terrestre se efectúe cualesquiera de las actividades dispuestas en el artículo 12, sin la debida autorización legal. […] Aun con las dudas u observaciones que podrían efectuarse a dichos permisos, lo cierto es que la Administración (Municipalidad de Talamanca) emite un acto declaratorio de derechos subjetivos, al brindar los permisos de construcción al imputado, a pesar de que la estructura se levantaría en una zona marítimo terrestre ubicada dentro del Refugio Nacional Gandoca Manzanillo. Por consiguiente, “si bien el artículo 13 de la Ley sobre la Zona Marítimo Terrestre autoriza la demolición de la obra, la misma solo es posible si la edificación se ha efectuado sin contar con la debida autorización legal, aspecto que no se ha dado en el presente caso, pues como hemos indicado, se acreditó que al administrado se le otorgó un permiso de construcción por la Municipalidad de Talamanca […] Es decir, existe un acto administrativo habilitante que, aunque cuestionable, implica que la edificación se efectuó con la debida autorización legal. De manera que no observa esta Sala que la resolución de alzada inobserve lo dispuesto en el artículo 13 de la Ley sobre la Zona Marítimo Terrestre […] De ahí que se coincida con el ad quem, que en el caso en concreto se requiere que, si la parte así lo considera oportuno, deba ir a la vía contenciosa-administrativa y mediante el procedimiento de lesividad, se declare la nulidad de ese acto administrativo que le autorizó a realizar la construcción cuestionada, de lo contrario se estarían lesionando los derechos subjetivos del administrado. […]”\n\n... Ver más\nCitas de Legislación y Doctrina\nTexto de la resolución\n\n\n\nExp: 08-000515-0597-PE\n\nRes: 2024-01100\n\nSALA DE CASACIÓN PENAL.  San José, a las doce horas treinta minutos del veinticuatro de octubre de dos mil veinticuatro.\n\n Recurso de casación interpuesto en la presente causa seguida contra [Nombre 001], mayor de edad, costarricense,  cédula de identidad número [Nombre 001]; por el delito de infracción a la ley de zona marítimo terrestre, en perjuicio de el Estado. Intervienen en la decisión del recurso los magistrados y las magistradas Patricia Solano Castro, Gerardo Rubén Alfaro Vargas, Patricia Vargas González, Rafael Segura Bonilla y Miguel Ernesto Fernández Calvo, los dos últimos como suplentes. Además, en esta instancia, el licenciado Francisco Campos Pérez, como defensor público del encartado. Se apersonó la representante del Ministerio Público, licenciada Natalia Hidalgo Porras.\n\nResultando:\n\n 1.- Mediante sentencia N° 2023-0889 de las siete horas cincuenta y cinco minutos del doce de julio del dos mil veintitrés, el Tribunal de Apelación de Sentencia Penal del Segundo Circuito Judicial de San José, resolvió: “POR TANTO: Por razones distintas a las expuestas, se declara con lugar el recurso que formula la defensa técnica del imputado y se revoca la sentencia recurrida en cuanto ordenó a [Nombre 001] a derribar (en el plazo de tres meses) la obra edificada en el área de protección según lo determinó la pericia 0987-ING-2008 para, en su lugar, disponer que el tema deber ser resuelto, si a bien se tiene, en el proceso contencioso administrativo de lesividad y no en sede penal. En lo demás permanece invariable la decisión recurrida. NOTIFÍQUESE. Kathya Jiménez Fernández Rosaura Chinchilla Calderón Cinthya Ramírez Angulo Juezas de apelación de sentencia penal. (sic)”.\n\n 2.-  Contra el anterior pronunciamiento la representante del Ministerio Público, licenciada Natalia Hidalgo Porras, interpuso recurso de casación. \n\n 3.-  Verificada la deliberación respectiva, la Sala entró a conocer del recurso.\n\n 4.-  En los procedimientos se han observado las prescripciones legales pertinentes.\n\n Informa el Magistrado Alfaro Vargas; y,\n\nConsiderando:\n\n I.- Mediante resolución número 2024-00005, de las nueve horas con cuarenta y tres minutos del once de enero de dos mil veinticuatro, esta Sala de Casación Penal admitió para estudio de fondo, el único motivo de casación formulado por la licenciada Natalia Hidalgo Porras, representante del Ministerio Público, en contra de la resolución del Tribunal de Apelación de Sentencia Penal del Segundo Circuito Judicial de San José, número 2023-0889 de las siete horas con cincuenta y cinco minutos del doce de julio de dos mil veintitrés (visible a folios 28 a 37), en la que: “…se declara con lugar el recurso que formula la defensa técnica del imputado y se revoca la sentencia recurrida en cuanto ordenó a [Nombre 001] a derribar (en el plazo de tres meses) la obra edificada en el área de protección según lo determinó la pericia 0987-ING-2008 para, en su lugar, disponer que el tema debe ser resuelto, si a bien se tiene, en el proceso contencioso administrativo de lesividad y no en sede penal. En lo demás permanece invariable la decisión recurrida.” (folio 37 vuelto)\n\n II.- En el motivo admitido, la representación del ente fiscal alega la “Errónea aplicación de preceptos procesales, propiamente los establecidos en los numerales 34 del Código Procesal Contencioso Administrativo y 173 inciso 1) y 183 inciso 3) de la Ley General de la Administración Pública; y por ende inobservancia de los dispuesto en el numeral 13 de la Ley sobre Zona Marítimo Terrestre y en el 140 del Código Procesal Penal”. Al efecto reproduce el contenido íntegro de este conjunto de normas jurídicas (cfr. folios 42 vuelto al 43 vuelto) e indica que el ad quem aplicó erróneamente e inobservó preceptos adjetivos, lo cual lo condujo a anular la decisión de primera instancia en lo relativo a la orden de demolición decretada. Transcribe amplios fragmentos de la decisión de alzada (cfr. folios 43 vuelto al 45 frente) en donde, en esencia, el tribunal de apelación estimó carecer de la especialidad y competencia de la materia administrativa para resolver lo atinente a la indemnización que correspondería conceder a la persona que, inducida a error por el Estado, construyó una edificación en una zona prohibida. Para el Ministerio Público, con independencia de que la parte afectada haya sido inducida a error por parte de la administración, el juez de primera instancia actuó correctamente en tanto razonó que las cosas debían restituirse a su estado original previo al delito, ordenando por tanto la demolición de la edificación levantada en la zona marítimo terrestre. La casacionista reproduce de forma amplia fragmentos de la resolución N° 128-2001 del Tribunal Contencioso Administrativo, Sección III (cfr. folios 46 frente al 48 frente), la cual versa sobre el régimen jurídico del dominio público y la potestad de autotutela posesoria o de recuperación o reivindicación administrativa. De este precedente extrae o deriva cinco postulados: (i) El régimen jurídico del dominio público comporta la potestad de autotutela posesoria o potestad de recuperación o reivindicación administrativa de los bienes públicos, potestad cuyo ejercicio puede conducirse sin necesidad de recurrir a los tribunales. (ii) La decisión del tribunal penal de ordenar la restitución de las cosas al estado anterior al delito (y por consiguiente la demolición de la obra) no resulta violatoria del principio de irrevocabilidad de los actos propios, toda vez que en el caso concreto la construcción se ubicaba no solamente dentro de la zona marítimo terrestre, sino dentro de un refugio nacional (Gandoca Manzanillo), razón por la cual se concluyó que el permiso otorgado era abiertamente ilegal. Agrega que un acto jurisdiccional no es revisable en la jurisdicción contencioso-administrativa, la cual está facultada únicamente para revisar actos administrativos. Subraya que en este caso se acreditó en el juicio penal que, debido a la zona en donde se ubicaba la construcción, el permiso no podía otorgarse, siendo entonces abiertamente ilegal su otorgamiento. (iii) Tratándose de bienes de dominio público, la municipalidad puede ejercer la autotutela administrativa, siendo entonces la encargada de dotar de ejecutoriedad al fallo judicial. (iv) No resulta de recibo alegar la imposibilidad de la jurisdicción penal para ordenar el derribo de una edificación de este tipo, aduciendo para ello que existió un acto administrativo que otorgó derechos (a saber: un permiso municipal), por cuanto en el juicio penal se tuvo por demostrado que la construcción fue levantada en la zona marítimo terrestre y además dentro del Refugio Nacional Gandoca Manzanillo; tema que no ha sido objeto de discusión. A partir de lo anterior la representante fiscal concluye que un tribunal penal de la República no sólo está facultado, sino obligado a ordenar la demolición de las construcciones erigidas en esta zona. A modo de epílogo la casacionista sostiene que en aplicación de los principios pro natura y precautorio, resulta insostenible e improcedente supeditar la demolición de la obra a la existencia de un procedimiento contencioso administrativo de lesividad declaratorio de la nulidad del acto administrativo; toda vez que sobre este en la vía penal se demostró su ilegalidad, aspecto que no está en discusión. Finaliza su exposición indicando que son aplicables en el sub lite los numerales 34 del Código Procesal Contencioso Administrativo; 173, inciso 1), y 183, inciso 3), de la Ley General de la Administración Pública, debiendo resolverse la controversia en acatamiento a lo dispuesto por los artículos 13 de la Ley sobre Zona Marítimo Terrestre y 140 del Código Procesal Penal. Como agravio deduce que la decisión del tribunal de apelación causa un perjuicio, en el tanto se ve afectada la pretensión punitiva del Ministerio Público en relación con la orden de derribo de una edificación que, se determinó, está ubicada no solo dentro de la zona marítimo terrestre, sino dentro del Refugio Nacional Gandoca Manzanillo, lo cual lleva aparejado un daño ambiental irreversible, “…por cuanto se está supeditando la solución de mitigación de este daño, a la realización de un proceso contencioso administrativo, que resulta improcedente frente a este supuesto” (cfr. folio 49 vuelto). Como pretensión, solicita se declare con lugar el presente motivo de casación y se deje sin efecto la resolución recurrida, únicamente en cuanto a la decisión de anular la orden de derribo. Asimismo, insta a que se mantenga incólume lo dispuesto por el tribunal de instancia, o en su defecto, se ordene la devolución de este asunto al Tribunal de Apelación de Sentencia Penal de San José, para que mediante otra integración resuelva nuevamente el recurso de apelación planteado por la defensa técnica. El motivo se declara sin lugar. Mediante sentencia dictada de manera oral por el Tribunal Penal del I Circuito Judicial de la Zona Atlántica, sede Bribrí, se absolvió de toda pena y responsabilidad al encartado [Nombre 001], por el delito de infracción a la ley sobre zona marítimo terrestre. A pesar que el imputado fue absuelto de responsabilidad penal, el a quo ordenó “la restitución de las cosas al estado anterior al delito, en concreto, la demolición de toda la obra edificada en el área de protección según dictamen pericial 0987-ING-2008, para lo cual se confiere a [Nombre 001] el plazo de tres meses contados a partir de la firmeza del fallo para que proceda conforme…” (cfr. f. 5 al 6 frente). Situación que trajo consigo que la defensa técnica presentara recurso de apelación, únicamente en cuanto a la orden de derribo. El Tribunal de Apelación de Sentencia Penal del Segundo Circuito Judicial de San José, mediante resolución N° 2023-0889 de las 07:55 horas del 12 de julio del 2023, declaró el recurso con lugar, revoca la orden de derribar la obra edificada y dispone que, si las partes lo tienen a bien, el tema debe ser resuelto mediante proceso de lesividad en la vía contencioso-administrativa, y no en la sede penal. Este razonamiento del ad quem, condujo que la representante del Ministerio Público, formulara recurso de casación alegando, en síntesis, “…que, con independencia de que la parte afectada o que fue inducida a error por parte de la Administración, tenga la posibilidad de gestionar en la vía correspondiente, reclamando una eventual indemnización por tal situación, la forma correcta de proceder en este caso, es como lo hiciera el juzgador de instancia, en tanto dispuso que las cosas debían restituirse a su estado original, de previo al delito, y por tanto ordenarse la demolición de la edificación levantada en la zona marítimo terrestre…” (cfr. f. 45 vuelto). La casacionista lo que pretende es que se revoque la resolución venida en alzada, a los efectos que se ratifique la sentencia de instancia, en cuanto ordenó la demolición de la construcción efectuada por el investigado dentro del área restringida de la zona marítima terrestre, y por ende se revoque lo resuelto por el ad quem, por considerar que ha existido una errónea aplicación de los numerales 34 del Código Procesal Contencioso Administrativo, así como el 173 inciso 1) y 183 inciso 3) de la Ley General de la Administración Pública, e inobservancia de lo dispuesto en el artículo 13 de la Ley sobre la Zona Marítimo Terrestre y en el artículo 140 del Código Procesal Penal. La Ley sobre la Zona Marítimo Terrestre, N°6043 de 02 de marzo de 1977, establece el carácter demanial de la zona marítimo terrestre, en el tanto son bienes inalienables e imprescriptibles (art. 1). Al efecto dispone como zona marítima terrestre la “franja de doscientos metros de ancho a todo lo largo de los litorales Atlántico y Pacífico de la República, cualquiera que sea su naturaleza, medidos horizontalmente a partir de la línea pleamar ordinaria y los terrenos y rocas que deja el mar en descubierto en la marea baja” (art.9). A grandes rasgos, la zona marítima terrestre se compone de dos secciones: la ZONA PÚBLICA que abarca la faja de cincuenta metros de ancho a partir de la pleamar ordinaria; y la ZONA RESTRINGIDA que comprende los restantes ciento cincuenta metros (art. 10). Por su parte, el numeral 13 dispone que “Las autoridades de la jurisdicción correspondiente y las municipalidades respectivas, tan pronto tengan noticia de las infracciones a que se refieren los dos artículos anteriores procederán, previa información levantada al efecto si se estimare necesaria, al desalojo de los infractores y a la destrucción o demolición de las construcciones, remodelaciones o instalaciones realizadas por aquellos, sin responsabilidad alguna para la autoridad o la municipalidad. El costo de demolición o destrucción se cobrará al dueño de la construcción o instalación. Todo lo anterior sin perjuicio de las sanciones penales que procedan.”. Tal y como se ha referido en líneas anteriores, a partir de dicha norma es que la casacionista considera que resulta procedente la demolición ordenada por el a quo, al acreditarse en juicio, que la misma se ubica dentro del área restringida de la zona marítimo terrestre y del Refugio Nacional Gandoca Manzanillo. No obstante lo anterior, debe quedar claro que el desalojo de los infractores, y destrucción o demolición de las obras dispuestas en el artículo 13 de la Ley sobre la Zona Marítimo Terrestre, procede cuando se constate la infracción de lo dispuesto en el artículo 11 y 12 citado. En ese sentido, el artículo 12 de dicha ley dispone que “En la zona marítimo terrestre es prohibido, sin la debida autorización legal, explotar la flora y fauna existentes, deslindar con cercas, carriles o en cualquier otra forma, levantar edificaciones o instalaciones, cortar árboles, extraer productos o realizar cualquier otro tipo de desarrollo, actividad u ocupación”.  En consecuencia, la demolición de la obra sería procedente en los supuestos que en la zona marítimo terrestre se efectúe cualesquiera de las actividades dispuestas en el artículo 12, sin la debida autorización legal. Además, es de especial mención que tratándose de la zona marítimo terrestre, la ley otorga a las municipalidades el deber de cuidar y conservar la misma (art. 34), entre otra serie de funciones, como el otorgamiento de concesiones (art. 40). A partir de estos aspectos y volviendo al caso, se tuvo por acreditado en el contradictorio que la obra efectuada por el señor [Nombre 001] contó con la aprobación de la Municipalidad de Talamanca, para lo cual hizo el pago respectivo de los impuestos y contó con el permiso de construcción, lo cual se aprecia a folios 26 y 27 del expediente. Aun con las dudas u observaciones que podrían efectuarse a dichos permisos, lo cierto es que la Administración (Municipalidad de Talamanca) emite un acto declaratorio de derechos subjetivos, al brindar los permisos de construcción al imputado, a pesar de que la estructura se levantaría en una zona marítimo terrestre ubicada dentro del Refugio Nacional Gandoca Manzanillo. Por consiguiente, si bien el artículo 13 de la Ley sobre la Zona Marítimo Terrestre autoriza la demolición de la obra, la misma solo es posible si la edificación se ha efectuado sin contar con la debida autorización legal, aspecto que no se ha dado en el presente caso, pues como hemos indicado, se acreditó que al administrado se le otorgó un permiso de construcción por la Municipalidad de Talamanca. Es decir, existe un acto administrativo habilitante que, aunque cuestionable, implica que la edificación se efectuó con la debida autorización legal. De manera que no observa esta Sala que la resolución de alzada inobserve lo dispuesto en el artículo 13 de la Ley sobre la Zona Marítimo Terrestre, pues como hemos indicado, para proceder a la demolición allí dispuesta, se requiere que la obra se haya efectuado sin la debida autorización legal, que como hemos expresado, no se cumple en el presente caso, pues el administrado cuenta con un permiso de construcción otorgado por el ente municipal. De ahí que se coincida con el ad quem, que en el caso en concreto se requiere que, si la parte así lo considera oportuno, deba ir a la vía contenciosa-administrativa y mediante el procedimiento de lesividad, se declare la nulidad de ese acto administrativo que le autorizó a realizar la construcción cuestionada, de lo contrario se estarían lesionando los derechos subjetivos del administrado. Refiere igualmente la impugnante que existe una errónea aplicación de los numerales 34 del Código Procesal Contencioso Administrativo y 173 inciso 1) y 183 inciso 3) de la Ley General de la Administración Pública. Dichas normas refieren a la potestad que tiene la Administración de declarar la nulidad absoluta de un acto administrativo, tema que ha sido abordado por la Procuraduría General de la República explicando que “El carácter excepcional de la potestad administrativa de anular actos declaratorios de derechos subjetivos. Como reiteradamente lo ha expuesto este órgano, de conformidad con la Constitución y las leyes la Administración no puede volver sobre sus propios actos lesionando derechos subjetivos. Consecuentemente, la potestad administrativa de anulación de actos declaratorios de derechos subjetivos es excepcional y su ejercicio requiere el cumplimiento previo del Debido Proceso, de manera efectiva. La Administración Pública debe mantenerse dentro de las dimensiones taxativamente limitadas de esta potestad. Lo contrario implicaría no sólo la inobservancia de Principios de Orden Público sino también, la imputación de eventuales responsabilidades de órdenes diversos a los funcionarios y al Estado. (…)De no estarse ante la hipótesis de la nulidad absoluta, evidente y manifiesta, la Administración no puede ejercer la potestad establecida en este artículo.” (El destacado no corresponde al original) (Dictamen C-038-2004 de 30 de enero de 2004). Acerca de la existencia de nulidad absoluta de un acto administrativo y su anulación en vía administrativa de manera excepcional, hemos señalado: “II. Sobre la Nulidad, Absoluta, Evidente y Manifiesta. El artículo 173.1 de la LGAP establece que cuando la nulidad absoluta de un acto administrativo declaratorio de derechos sea evidente y manifiesta, esta podrá ser declarada por la Administración Pública en vía administrativa. Lo dispuesto en este numeral implica que el vicio que afecte al acto debe dar lugar a una nulidad absoluta en los términos de los artículos 166 y 167 de la LGAP. Es decir, que habrá nulidad absoluta cuando falten uno o varios de los elementos constitutivos del acto, sea real o jurídicamente, esto es sujeto, fin, contenido y motivo al tenor de los artículos 129, 131, 132 y 133 ibídem. Pero también habrá nulidad absoluta cuando alguno o varios de los elementos están imperfectamente constituidos de modo tal que impidan la realización del fin del acto. Ahora bien, la nulidad de un acto administrativo declaratorio de derechos en vía administrativa es excepcional. En esta materia rige el principio de la intangibilidad de los actos propios, por lo que la regla es que dicha nulidad sea declarada en sede jurisdiccional. De allí que sólo en los casos en que la nulidad sea de tal gravedad que pueda ser calificada de absoluta y dicha característica sea evidente y manifiesta, la propia administración pueda anular sus actos.” (El destacado no corresponde al original) (Dictamen C-176-2013 de 02 de septiembre del 2013).” (Dictamen C-368-2014 del 31 de octubre de 2014). Como se extrae del citado dictamen, la declaratoria de nulidad absoluta de un acto administrativo declarativo de derechos en la vía administrativa, es una medida excepcional que procede cuando falte alguno o varios de los elementos constitutivos del acto, y cuando ésta sea evidente y manifiesta. De no estar en esos supuestos, la declaratoria de nulidad del acto administrativo debe efectuarse mediante el procedimiento de lesividad. Es por ello que se considera que, para ordenar el derribo de la edificación, se requiere en el caso que nos ocupa la declaratoria de nulidad del acto administrativo habilitante, y en estricto cumplimento del debido proceso. Tenemos entonces que no se puede pasar por alto que la Administración (la Municipalidad de Talamanca) concedió al administrado un permiso de construcción, que no ha sido declarado nulo, y sobre ese acto, se generaron derechos. Al respecto, la Sala Constitucional ha dicho “…que a la Administración le está vedado suprimir por su propia acción aquellos actos que haya emitido confiriendo derechos subjetivos a los particulares. Así, los derechos subjetivos constituyen un límite respecto de las potestades de revocación (o modificación) de los actos administrativos, con el fin de poder exigir mayores garantías procedimentales. La Administración, al emitir un acto y con posterioridad al emanar otro contrario al primero, en menoscabo de derechos subjetivos, está desconociendo estos derechos, que a través del primer acto había concedido, sea por error o por cualquier otro motivo. Ello implica que la única vía que el Estado tiene para eliminar un acto suyo del ordenamiento es el proceso de jurisdiccional de lesividad, pues este proceso está concebido como una garantía procesal a favor del administrado, o bien, en nuestro ordenamiento existe la posibilidad de ir contra los actos propios en la vía administrativa, en la hipótesis de nulidades absolutas, evidentes y manifiestas, previo dictamen de la Contraloría General de la República y de la Procuraduría General de la República (como una garantía más a favor del administrado) y de conformidad con el artículo 173 de la Ley General de la Administración Pública. En consecuencia, si la Administración ha inobservado las reglas de estos procedimientos, o bien, las ha omitido del todo o en parte... el principio de los actos propios determina como efecto de dicha irregularidad la invalidez del acto.” (voto N° 897-1998 de la Sala Constitucional, de las 17:45 horas del 11 de febrero de 1998).  Es por lo anterior, que no encuentra esta Cámara razones para apartarse del criterio expuesto por el Tribunal de Alzada, coincidiendo en que en este caso en particular, para poder ordenarse el derribo de la obra, se requiere que de previo se declare la anulación del permiso otorgado al administrado por parte de la Municipalidad de Talamanca, para lo cual la parte interesada debe acudir a la vía contenciosa-administrativa, y así garantizar el debido proceso y eventual resarcimiento por los perjuicios ocasionados.  Así las cosas, con base en lo expuesto, no existiendo razón para declarar la nulidad del fallo de alzada, corresponde declarar sin lugar el presente motivo de casación.\n\nPor Tanto:\n\n Se declara sin lugar el recurso de casación incoado por la representante del Ministerio Público. Notifíquese.\n\n \n\n \n\nPatricia Solano C.\n\n \n\n \n\nGerardo Rubén Alfaro V.                                                                               Patricia Vargas G.\n\n \n\n \n\nRafael Segura G.                                                                                   Miguel E. Fernández C.\n\nMagistrado suplente                                                                                   Magistrado suplente\n\n \n\n \n\nN° interno. 764-4/17-4-23\n\npaa\n\n \n\nClasificación elaborada por SALA DE CASACIÓN PENALdel Poder Judicial. Prohibida su reproducción y/o distribución en forma onerosa.\n\nEs copia fiel del original - Tomado del Nexus.PJ el: 08-05-2026 13:50:42.\n\nSCIJ de Hacienda\nSCIJ de la Procuraduría General de la República",
  "body_en_text": "Large  \nNormal  \nSmall  \nThird Chamber of the Court  \n\nResolution No. 01100 - 2024  \n\nResolution Date: October 24, 2024 at 12:30  \n\nCase File: 08-000515-0597-PE  \n\nDrafted by: Gerardo Rubén Alfaro Vargas  \n\nType of Matter: Appeal in cassation (Recurso de casación)  \n\nAnalyzed by: CRIMINAL CASSATION CHAMBER (SALA DE CASACIÓN PENAL)  \n\nJudgment with protected data, in accordance with current regulations  \n\nContent of Interest:  \n\nContent Type: Unanimous vote  \n\nBranch of Law: Criminal  \n\nTopic: Violation of the law on the maritime-terrestrial zone  \n\nSubtopics:  \n\nAnalysis on the appropriateness of evicting settlers and occupants and demolishing works in the public zone.  \n\nII. […] Consequently, the demolition of the work would be appropriate in cases where any of the activities set forth in Article 12 are carried out in the maritime-terrestrial zone without the proper legal authorization. […] Even with the doubts or observations that could be made regarding such permits, the truth is that the Administration (Municipalidad de Talamanca) issued an act declaratory of subjective rights, by granting construction permits to the accused (imputado), despite the fact that the structure would be erected in a maritime-terrestrial zone located within the Gandoca Manzanillo National Refuge (Refugio Nacional Gandoca Manzanillo). Therefore, \"although Article 13 of the Law on the Maritime-Terrestrial Zone authorizes the demolition of the work, it is only possible if the construction has been carried out without having the proper legal authorization, an aspect that has not occurred in the present case, because as we have indicated, it was proven that the individual was granted a construction permit by the Municipalidad de Talamanca […] That is, there is an enabling administrative act that, although questionable, implies that the construction was carried out with the proper legal authorization. Thus, this Chamber does not observe that the appellate decision disregards the provisions of Article 13 of the Law on the Maritime-Terrestrial Zone […] Hence, it is agreed with the ad quem that, in this specific case, it is required that, if the party deems it appropriate, they must go through the contentious-administrative jurisdiction (vía contenciosa-administrativa) and, by means of the lesivity procedure (procedimiento de lesividad), seek the nullity of that administrative act that authorized them to carry out the questioned construction, otherwise the subjective rights of the individual would be harmed. […]\"  \n\n... See more  \nLegislation and Doctrine Citations  \nText of the resolution  \n\nExp: 08-000515-0597-PE  \n\nRes: 2024-01100  \n\nCRIMINAL CASSATION CHAMBER (SALA DE CASACIÓN PENAL). San José, at twelve hours and thirty minutes on October twenty-fourth, two thousand twenty-four.  \n\nAppeal in cassation (Recurso de casación) filed in the present cause against [Name 001], of legal age, Costa Rican, identity card number [Name 001]; for the crime of violation of the law on the maritime-terrestrial zone, to the detriment of the State. The magistrates Patricia Solano Castro, Gerardo Rubén Alfaro Vargas, Patricia Vargas González, Rafael Segura Bonilla, and Miguel Ernesto Fernández Calvo, the latter two as alternates, participate in the decision on the appeal. Also, at this stage, attorney Francisco Campos Pérez, as public defender of the accused (encartado). The representative of the Public Prosecutor's Office, attorney Natalia Hidalgo Porras, appeared.  \n\nWhereas:  \n\n1.- By judgment (sentencia) No. 2023-0889 of seven hours and fifty-five minutes on July twelfth, two thousand twenty-three, the Trial Court of Criminal Sentence Appeal of the Second Judicial Circuit of San José (Tribunal de Apelación de Sentencia Penal del Segundo Circuito Judicial de San José), resolved: \"THEREFORE: For reasons other than those stated, the appeal filed by the technical defense of the accused (imputado) is granted and the appealed judgment is revoked insofar as it ordered [Name 001] to demolish (within a period of three months) the work built in the protection area as determined by expert report 0987-ING-2008, in its place, ordering that the matter must be resolved, if deemed appropriate, in the contentious-administrative lesivity process (proceso contencioso administrativo de lesividad) and not in the criminal venue. In all other respects, the appealed decision remains unchanged. NOTIFY. Kathya Jiménez Fernández Rosaura Chinchilla Calderón Cinthya Ramírez Angulo Appellate Criminal Sentence Judges (Juezas de apelación de sentencia penal). (sic)\".  \n\n2.- Against the previous pronouncement, the representative of the Public Prosecutor's Office, attorney Natalia Hidalgo Porras, filed an appeal in cassation.  \n\n3.- Once the respective deliberation was completed, the Chamber proceeded to hear the appeal.  \n\n4.- The relevant legal prescriptions have been observed in the proceedings.  \n\nMagistrate Alfaro Vargas reports; and,  \n\nConsidering:  \n\nI.- By resolution number 2024-00005, of nine hours and forty-three minutes on January eleventh, two thousand twenty-four, this Criminal Cassation Chamber admitted for a substantive study the sole ground for cassation filed by attorney Natalia Hidalgo Porras, representative of the Public Prosecutor's Office, against the decision of the Trial Court of Criminal Sentence Appeal of the Second Judicial Circuit of San José, number 2023-0889 of seven hours and fifty-five minutes on July twelfth, two thousand twenty-three (visible at folios 28 to 37), in which: \"…the appeal filed by the technical defense of the accused (imputado) is granted and the appealed judgment is revoked insofar as it ordered [Name 001] to demolish (within a period of three months) the work built in the protection area as determined by expert report 0987-ING-2008, in its place, ordering that the matter must be resolved, if deemed appropriate, in the contentious-administrative lesivity process (proceso contencioso administrativo de lesividad) and not in the criminal venue. In all other respects, the appealed decision remains unchanged.\" (folio 37 verso)  \n\nII.- In the admitted ground, the representation of the prosecuting body alleges the \"Erroneous application of procedural precepts, specifically those established in numerals 34 of the Contentious-Administrative Procedural Code (Código Procesal Contencioso Administrativo) and 173 subsection 1) and 183 subsection 3) of the General Law of Public Administration (Ley General de la Administración Pública); and consequently, disregard for the provisions of numeral 13 of the Law on the Maritime-Terrestrial Zone (Ley sobre Zona Marítimo Terrestre) and 140 of the Criminal Procedural Code (Código Procesal Penal)\". To this end, it reproduces the full content of this set of legal norms (cf. folios 42 verso to 43 verso) and indicates that the ad quem erroneously applied and disregarded adjectival precepts, which led it to annul the first-instance decision regarding the demolition order decreed. It transcribes extensive sections of the appellate decision (cf. folios 43 verso to 45 recto) where, in essence, the appeals court considered that it lacked the specialty and competence of the administrative matter to resolve what pertains to the compensation that should be granted to the person who, induced into error by the State, built a construction in a prohibited zone. For the Public Prosecutor's Office, regardless of whether the affected party was induced into error by the administration, the first-instance judge acted correctly in reasoning that things should be restored to their original state prior to the crime, therefore ordering the demolition of the building erected in the maritime-terrestrial zone. The cassation appellant reproduces extensive fragments of resolution No. 128-2001 from the Contentious-Administrative Tribunal, Section III (Tribunal Contencioso Administrativo, Sección III) (cf. folios 46 recto to 48 recto), which deals with the legal regime of the public domain and the power of possessory self-protection or administrative recovery or replevin. From this precedent, she extracts or derives five postulates: (i) The legal regime of the public domain entails the power of possessory self-protection or the power of administrative recovery or replevin of public goods, a power whose exercise can be conducted without the need to resort to the courts. (ii) The criminal court's decision to order the restitution of things to the state prior to the crime (and consequently the demolition of the work) does not violate the principle of irrevocability of one's own acts, given that in this specific case, the construction was located not only within the maritime-terrestrial zone, but within a national refuge (Gandoca Manzanillo), which is why it was concluded that the permit granted was openly illegal. It adds that a jurisdictional act is not reviewable in the contentious-administrative jurisdiction, which is empowered only to review administrative acts. It emphasizes that in this case, it was proven in the criminal trial that, due to the zone where the construction was located, the permit could not be granted, thus its granting was openly illegal. (iii) In the case of public domain goods, the municipality can exercise administrative self-protection, thus being responsible for providing enforceability to the judicial ruling. (iv) It is not acceptable to argue the impossibility of the criminal jurisdiction to order the demolition of a building of this type, claiming for this purpose that there was an administrative act that granted rights (namely: a municipal permit), because in the criminal trial, it was considered proven that the construction was erected in the maritime-terrestrial zone and also within the Gandoca Manzanillo National Refuge; a matter that has not been subject to discussion. Based on the above, the prosecuting representative concludes that a criminal court of the Republic is not only empowered but obliged to order the demolition of the constructions erected in this zone. As an epilogue, the cassation appellant argues that, in application of the pro natura and precautionary principles, it is unsustainable and improper to condition the demolition of the work on the existence of a contentious-administrative lesivity procedure declaring the nullity of the administrative act; given that its illegality was demonstrated in the criminal proceedings, an aspect that is not in dispute. She concludes her presentation indicating that numerals 34 of the Contentious-Administrative Procedural Code; 173, subsection 1), and 183, subsection 3), of the General Law of Public Administration are applicable in the sub lite, and the controversy must be resolved in compliance with the provisions of articles 13 of the Law on the Maritime-Terrestrial Zone and 140 of the Criminal Procedural Code. As a grievance, she deduces that the decision of the appeals court causes harm, insofar as the punitive claim of the Public Prosecutor's Office is affected in relation to the demolition order of a building that, it was determined, is located not only within the maritime-terrestrial zone, but inside the Gandoca Manzanillo National Refuge, which entails irreversible environmental damage, \"...because the solution for mitigating this damage is being conditioned on the execution of a contentious-administrative process, which is improper in the face of this circumstance\" (cf. folio 49 verso). As a claim, she requests that this ground for cassation be granted and the appealed resolution be set aside, only regarding the decision to annul the demolition order. She also urges that the provisions of the trial court be kept intact, or failing that, that the matter be referred back to the Trial Court of Criminal Sentence Appeal of San José (Tribunal de Apelación de Sentencia Penal de San José), so that with a different panel, it may resolve the appeal filed by the technical defense again. The ground is declared without merit. By means of a judgment issued orally by the Criminal Trial Court of the First Judicial Circuit of the Atlantic Zone, Bribrí seat (Tribunal Penal del I Circuito Judicial de la Zona Atlántica, sede Bribrí), the accused (encartado) [Name 001] was acquitted of all penalty and responsibility for the crime of violation of the law on the maritime-terrestrial zone. Despite the fact that the accused (imputado) was acquitted of criminal responsibility, the a quo ordered \"the restitution of things to the state prior to the crime, specifically, the demolition of all the work built in the protection area according to expert opinion 0987-ING-2008, for which [Name 001] is granted a period of three months counted from the finality of the ruling to proceed accordingly…\" (cf. folios 5 to 6 recto). This situation prompted the technical defense to file an appeal, solely regarding the demolition order. The Trial Court of Criminal Sentence Appeal of the Second Judicial Circuit of San José, by resolution No. 2023-0889 at 07:55 on July 12, 2023, granted the appeal, revoked the order to demolish the constructed work, and ruled that, if the parties deem it appropriate, the issue must be resolved through a lesivity process in the contentious-administrative jurisdiction, and not in the criminal venue. This reasoning by the ad quem led the representative of the Public Prosecutor's Office to file an appeal in cassation, arguing, in summary, \"...that, regardless of whether the affected party or the one who was induced to error by the Administration has the possibility of processing in the corresponding venue, claiming eventual compensation for such a situation, the correct way to proceed in this case is as the trial judge did, insofar as it ordered that things should be restored to their original state, prior to the crime, and therefore the demolition of the building erected in the maritime-terrestrial zone should be ordered…\" (cf. folio 45 verso). What the cassation appellant seeks is to revoke the appealed decision, for the purposes of ratifying the trial court's judgment, insofar as it ordered the demolition of the construction carried out by the investigated party within the restricted area of the maritime terrestrial zone, and therefore, to revoke what was decided by the ad quem, considering that there has been an erroneous application of numerals 34 of the Contentious-Administrative Procedural Code, as well as 173 subsection 1) and 183 subsection 3) of the General Law of Public Administration, and disregard of what is provided in article 13 of the Law on the Maritime-Terrestrial Zone and article 140 of the Criminal Procedural Code. The Law on the Maritime-Terrestrial Zone, No. 6043 of March 2, 1977, establishes the demanial character of the maritime-terrestrial zone, insofar as they are inalienable and imprescriptible goods (art. 1). To this effect, it defines the maritime-terrestrial zone as the \"strip of two hundred meters wide along the entire length of the Atlantic and Pacific coasts of the Republic, whatever their nature, measured horizontally from the ordinary high-tide line and the lands and rocks left uncovered by the sea at low tide\" (art. 9). Broadly speaking, the maritime-terrestrial zone is composed of two sections: the PUBLIC ZONE (ZONA PÚBLICA), which covers the strip of fifty meters wide from the ordinary high-tide line; and the RESTRICTED ZONE (ZONA RESTRINGIDA), which includes the remaining one hundred fifty meters (art. 10). For its part, numeral 13 provides that \"The authorities of the corresponding jurisdiction and the respective municipalities, as soon as they become aware of the violations referred to in the two previous articles, shall proceed, after prior investigation if deemed necessary, to evict the violators and destroy or demolish the constructions, remodelings, or installations carried out by them, without any liability for the authority or the municipality. The cost of demolition or destruction shall be charged to the owner of the construction or installation. All of the foregoing without prejudice to any criminal sanctions that may apply.\" As has been stated in preceding lines, it is based on this norm that the cassation appellant considers that the demolition ordered by the a quo is appropriate, as it was proven at trial that it is located within the restricted area of the maritime-terrestrial zone and the Gandoca Manzanillo National Refuge. Notwithstanding the foregoing, it must be clear that the eviction of violators, and the destruction or demolition of the works provided for in Article 13 of the Law on the Maritime-Terrestrial Zone, is appropriate when a violation of the provisions of cited Article 11 and Article 12 is verified. In this regard, Article 12 of said law provides that \"In the maritime-terrestrial zone, it is prohibited, without proper legal authorization, to exploit the existing flora and fauna, to demarcate boundaries with fences, lanes, or in any other way, to erect buildings or installations, to cut down trees, to extract products, or to carry out any other type of development, activity, or occupation.\" Consequently, the demolition of the work would be appropriate in cases where any of the activities set forth in Article 12 are carried out in the maritime-terrestrial zone, without the proper legal authorization. Furthermore, it is of special mention that in the case of the maritime-terrestrial zone, the law grants municipalities the duty to care for and conserve it (art. 34), among another series of functions, such as the granting of concessions (art. 40). Based on these aspects and returning to the case, it was proven in the adversarial proceedings that the work carried out by Mr. [Name 001] had the approval of the Municipalidad de Talamanca, for which he made the respective payment of taxes and had the construction permit, which can be seen at folios 26 and 27 of the case file. Even with the doubts or observations that could be made regarding such permits, the truth is that the Administration (Municipalidad de Talamanca) issued an act declaratory of subjective rights, by granting the construction permits to the accused (imputado), despite the fact that the structure would be erected in a maritime-terrestrial zone located within the Gandoca Manzanillo National Refuge. Therefore, although Article 13 of the Law on the Maritime-Terrestrial Zone authorizes the demolition of the work, it is only possible if the construction has been carried out without having the proper legal authorization, an aspect that has not occurred in the present case, because as we have indicated, it was proven that the individual was granted a construction permit by the Municipalidad de Talamanca. That is, there is an enabling administrative act that, although questionable, implies that the construction was carried out with the proper legal authorization. Thus, this Chamber does not observe that the appellate decision disregards the provisions of Article 13 of the Law on the Maritime-Terrestrial Zone, because as we have indicated, to proceed with the demolition provided for therein, it is required that the work has been carried out without the proper legal authorization, which, as we have expressed, is not met in the present case, because the individual has a construction permit granted by the municipal entity. Hence, it is agreed with the ad quem that, in this specific case, it is required that, if the party deems it appropriate, they must go through the contentious-administrative jurisdiction (vía contenciosa-administrativa) and, by means of the lesivity procedure (procedimiento de lesividad), seek the nullity of that administrative act that authorized them to carry out the questioned construction, otherwise the subjective rights of the individual would be harmed. The appellant also refers to an erroneous application of numerals 34 of the Contentious-Administrative Procedural Code and 173 subsection 1) and 183 subsection 3) of the General Law of Public Administration. These norms refer to the power that the Administration has to declare the absolute nullity of an administrative act, a topic that has been addressed by the Office of the Attorney General of the Republic (Procuraduría General de la República) explaining that \"The exceptional nature of the administrative power to annul acts declaratory of subjective rights. As this body has repeatedly stated, in accordance with the Constitution and the laws, the Administration cannot go back on its own acts harming subjective rights. Consequently, the administrative power to annul acts declaratory of subjective rights is exceptional and its exercise requires effective prior compliance with Due Process. The Public Administration must keep itself within the exhaustively limited dimensions of this power. The contrary would imply not only the disregard of Public Order Principles but also, the imputation of eventual liabilities of various orders to the officials and the State. (…) If not facing the hypothesis of absolute, evident, and manifest nullity, the Administration cannot exercise the power established in this article.\" (Emphasis does not correspond to the original) (Legal Opinion C-038-2004 of January 30, 2004). Regarding the existence of absolute nullity of an administrative act and its annulment in the administrative venue in an exceptional manner, we have stated: \"II. On Absolute, Evident, and Manifest Nullity. Article 173.1 of the LGAP establishes that when the absolute nullity of an administrative act declaratory of rights is evident and manifest, it may be declared by the Public Administration in the administrative venue. What is provided in this numeral implies that the defect affecting the act must give rise to an absolute nullity in terms of articles 166 and 167 of the LGAP. That is, there will be absolute nullity when one or several of the constitutive elements of the act are missing, be it real or juridically, i.e., subject, purpose, content, and motive according to articles 129, 131, 132, and 133 ibid. But there will also be absolute nullity when one or several of the elements are imperfectly constituted in such a way that they prevent the realization of the act's purpose. Now then, the nullity of an administrative act declaratory of rights in the administrative venue is exceptional. In this matter, the principle of the intangibility of one's own acts (principio de la intangibilidad de los actos propios) governs, so the rule is that said nullity is declared in the jurisdictional venue. Hence, only in cases where the nullity is of such gravity that it can be qualified as absolute and that characteristic is evident and manifest, can the administration itself annul its acts.\" (Emphasis does not correspond to the original) (Legal Opinion C-176-2013 of September 2, 2013).\" (Legal Opinion C-368-2014 of October 31, 2014). As is extracted from the cited legal opinion, the declaration of absolute nullity of an administrative act declarative of rights in the administrative venue is an exceptional measure that applies when one or several of the constitutive elements of the act are missing, and when it is evident and manifest. If not under these circumstances, the declaration of nullity of the administrative act must be made through the lesivity procedure (procedimiento de lesividad). It is for this reason that it is considered that, to order the demolition of the building, in the case at hand, the declaration of nullity of the enabling administrative act is required, in strict compliance with due process. We have, then, that one cannot overlook that the Administration (the Municipalidad de Talamanca) granted the individual a construction permit, which has not been declared null, and rights were generated based on that act. In this regard, the Constitutional Chamber (Sala Constitucional) has stated \"…that the Administration is forbidden to suppress, by its own action, those acts it has issued conferring subjective rights to individuals. Thus, subjective rights constitute a limit regarding the powers of revocation (or modification) of administrative acts, in order to be able to demand greater procedural guarantees. The Administration, when issuing an act and subsequently issuing another contrary to the first, undermining subjective rights, is disregarding these rights, which it had granted through the first act, whether by error or for any other reason. This implies that the only way the State has to eliminate one of its acts from the legal system is the jurisdictional lesivity process (proceso de jurisdiccional de lesividad), because this process is conceived as a procedural guarantee in favor of the individual, or, in our legal system, there is the possibility of going against one's own acts in the administrative venue, in the hypothesis of absolute, evident, and manifest nullities, prior opinion of the Office of the Comptroller General of the Republic (Contraloría General de la República) and the Office of the Attorney General of the Republic (as an additional guarantee in favor of the individual) and in accordance with article 173 of the General Law of Public Administration. Consequently, if the Administration has disregarded the rules of these procedures, or has omitted them entirely or in part... the principle of one's own acts (principio de los actos propios) determines the invalidity of the act as an effect of such irregularity.\" (Constitutional Chamber vote No. 897-1998, of 17:45 on February 11, 1998). It is for the foregoing reasons that this Chamber finds no reasons to depart from the criteria expressed by the Appeals Court, agreeing that in this particular case, in order to be able to order the demolition of the work, it is required that the annulment of the permit granted to the individual by the Municipalidad de Talamanca be declared beforehand, for which the interested party must turn to the contentious-administrative jurisdiction, and thus guarantee due process and eventual compensation for the damages caused. That being the case, based on the foregoing, there being no reason to declare the nullity of the appellate ruling, the present ground for cassation must be declared without merit.  \n\nTherefore:  \n\nThe appeal in cassation filed by the representative of the Public Prosecutor's Office is declared without merit. Notify.  \n\nPatricia Solano C.  \n\nGerardo Rubén Alfaro V.                                                                                        Patricia Vargas G.  \n\nRafael Segura G.                                                                                                  Miguel E. Fernández C.  \nAlternate Magistrate                                                                                             Alternate Magistrate  \n\nInternal No. 764-4/17-4-23  \n\npaa  \n\nClassification prepared by the CRIMINAL CASSATION CHAMBER of the Judicial Branch. Reproduction and/or distribution for profit is prohibited.  \n\nIt is a faithful copy of the original - Taken from the Nexus. PJ on: 05-08-2026 13:50:42.  \n\nSCIJ de Hacienda  \nSCIJ de la Procuraduría General de la República"
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