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  "id": "nexus-sen-1-0007-1131132",
  "citation": "Res. 29658-2022 Sala Constitucional",
  "section": "nexus_decisions",
  "doc_type": "constitutional_decision",
  "title_es": "Inadmisibilidad de acción de inconstitucionalidad contra artículo 61 de Ley 8839",
  "title_en": "Inadmissibility of unconstitutionality action against Article 61 of Law 8839",
  "summary_es": "La Sala Constitucional rechaza de plano una acción de inconstitucionalidad contra el artículo 61 de la Ley para la Gestión Integral de Residuos (Ley 8839), que tipifica el delito de disposición ilegal de residuos. La accionante alegaba que la norma constituye un tipo penal abierto que viola los principios de legalidad y tipicidad penal, al permitir remisiones genéricas a la ilegalidad y ampliaciones discrecionales por parte del Ministerio Público mediante circulares. La Sala no analiza el fondo del alegato, sino que declara inadmisible la acción por falta de conexidad entre el asunto base —un proceso contencioso-administrativo que impugnaba la circular de política de persecución penal— y la pretensión de inconstitucionalidad. Considera que la constitucionalidad del tipo penal debe discutirse en sede penal, donde realmente se decide su aplicación, y que el proceso contencioso no constituye un medio razonable para amparar los derechos invocados en relación con la norma penal.",
  "summary_en": "The Constitutional Chamber flatly rejects an unconstitutionality action against Article 61 of the Integrated Waste Management Law (Law 8839), which criminalizes the illegal disposal of waste. The petitioner argued that the provision amounts to an open criminal offense, violating the principles of legality and specificity in criminal law by allowing generic references to illegality and discretionary expansions by the Public Prosecutor's Office through circulars. The Chamber does not examine the merits, but declares the action inadmissible due to lack of connection between the underlying matter—an administrative contentious proceeding challenging the criminal prosecution policy circular—and the claim of unconstitutionality. It holds that the constitutionality of the criminal provision must be debated in criminal courts, where its application is actually decided, and that the contentious proceeding does not constitute a reasonable means to protect the rights invoked in relation to the criminal norm.",
  "court_or_agency": "Sala Constitucional",
  "date": "14/12/2022",
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    "acción de inconstitucionalidad",
    "tipo penal en blanco",
    "tipo penal abierto",
    "Sala Constitucional",
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    "disposición ilegal de residuos",
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    "disposición ilegal de residuos",
    "Ley 8839",
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    "Fiscalía General de la República",
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    "unconstitutionality action",
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    "principle of criminal legality",
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    "Law 8839",
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    "Public Prosecutor's Office",
    "criminal prosecution policy"
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  "excerpt_es": "Sin embargo, a juicio de esta Sala, no puede estimarse que tal proceso se constituya en asunto base idóneo para sustentar una acción de inconstitucionalidad respecto del tipo penal previsto en el artículo 61 de la Ley para la Gestión Integral de Residuos, Ley nro. 8839, pues si bien, la citada circular puede contener una serie de interpretaciones y apreciaciones jurídicas relacionadas con el contenido y alcances de la citada norma, para efectos de definir la política de investigación y persecución del Ministerio Público ante posibles delitos ambientales, lo cierto es que, independiente de lo establecido en tal circular, deberá ser en la sede penal, en que ha resolverse en definitiva, por parte de los jueces competentes y previa observancia del debido proceso, si en determinado caso se ha configurado o no el delito previsto en tal tipo penal, sea, será respecto de un eventual proceso penal -en que efectivamente está en discusión la aplicación de tal norma y en el momento procesal oportuno- que podría estimarse una posible acción como medio razonable de defensa de los derechos e intereses de la parte. En consecuencia, considera esta Sala que no existe la debida y necesaria conexidad entre el proceso que se tramita sede contencioso-administrativa y la pretensión que se declare la inconstitucionalidad del mencionado tipo penal.",
  "excerpt_en": "However, in the opinion of this Chamber, such a proceeding cannot be regarded as a suitable underlying matter to support an unconstitutionality action concerning the criminal offense set out in Article 61 of the Integrated Waste Management Law, Law No. 8839. Although the aforementioned circular may contain a series of legal interpretations and assessments related to the content and scope of said norm for the purpose of defining the Public Prosecutor's investigation and prosecution policy regarding potential environmental crimes, the truth is that, irrespective of what is established in such circular, it is in the criminal jurisdiction that it must be definitively resolved, by the competent judges and after observance of due process, whether in a given case the offense set out in said criminal provision has been committed or not. Thus, it would be in the context of an eventual criminal proceeding—where the application of that norm is effectively under discussion and at the appropriate procedural moment—that an action could be considered a reasonable means of defending the rights and interests of the party. Consequently, this Chamber finds that there is no proper and necessary connection between the proceeding conducted in the contentious-administrative jurisdiction and the claim seeking a declaration of unconstitutionality of the aforementioned criminal provision.",
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    "label_es": "Inadmisible",
    "summary_en": "The Constitutional Chamber flatly rejects the unconstitutionality action for lack of connection between the administrative contentious proceeding and the criminal claim.",
    "summary_es": "La Sala Constitucional rechaza de plano la acción de inconstitucionalidad por falta de conexidad entre el proceso contencioso y la pretensión penal."
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      "quote_en": "This Chamber defines open criminal offenses as those offenses in which the prohibited subject matter is not fully established by the legislator but is left to judicial determination. Such offenses carry a serious risk of arbitrariness and openly violate the principle of legality of crimes.",
      "quote_es": "Esta Sala define los tipos penales abiertos como aquellos tipos penales en los que la materia de prohibición no se encuentra plenamente establecida por el legislador sino que la misma es dejada a la determinación judicial. Estos tipos entrañan un grave peligro de arbitrariedad y lesionan abiertamente el principio de legalidad de los delitos."
    },
    {
      "context": "Considerando (citado del voto 10160-2020)",
      "quote_en": "For the prohibited subject matter to be validly referred to a lower-ranking provision, the criminal law must be autonomous and the lower-ranking provision must be dependent or complementary.",
      "quote_es": "Para que la materia de prohibición pueda válidamente ser remitida a una disposición de rango inferior es necesario que la ley penal tenga autonomía y que la disposición de rango inferior sea dependiente o complementaria."
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  "body_es_text": "Grande\nNormal\nPequeña\nSala Constitucional\n\nResolución Nº 29658 - 2022\n\nFecha de la Resolución: 14 de Diciembre del 2022 a las 15:40\n\nExpediente: 22-025091-0007-CO\n\nRedactado por: Fernando Castillo Víquez\n\nClase de asunto: Acción de inconstitucionalidad\n\nAnalizado por: SALA CONSTITUCIONAL\n\n\n\n\n\nTexto de la resolución\n\n\n\nExp: 22-025091-0007-CO\n\nRes. Nº 2022029658\n\n \n\nSALA CONSTITUCIONAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San José, a las quince horas cuarenta minutos del catorce de diciembre de dos mil veintidos .\n\nAcción de inconstitucionalidad promovida por Patricia Campos Villagra, mayor, abogada y notaria, vecina de San José, cédula de identidad número 1-0880-0768,  contra el artículo 61 de la Ley para la Gestión Integral de Residuos, Ley nro. 8839.\n\nResultando:\n\n1.- Por escrito recibido en esta Sala, mediante el Sistema de Gestión en Línea, el día 3 de noviembre de 2022, se solicita que se declare inconstitucional el artículo 61 de la Ley para la Gestión Integral de Residuos, Ley nro. 8839,  por estimar que contraviene los principios de tipicidad y legalidad penal, derivados del 39 constitucional, así como del ordinal 9 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. Alega que, a través de manuales o circulares emitidas por la Fiscalía General de la República, se han generado grandes ampliaciones a los alcances del tipo penal impugnado, por así permitirlo la redacción actual del mismo ordinal 61 que se estima inconstitucional. En particular, mediante la circular denominada “POLITICA DE PERSECUCION DE LOS DELITOS AMBIENTALES 2020, CIRCULAR 01- PPP-2020”, se introdujeron cambios draconianos en la persecución del delito de disposición ilegal de residuos, tipificado en el artículo 61 de la Ley para la Gestión Integral de Residuos y esos cambios o ampliaciones vienen soportados por la redacción abierta del tipo penal; es decir, producto de la apertura del tipo penal impugnado, el Ministerio Público expandió los supuestos de hecho del tipo penal, para ahora incluir una serie de nuevas conductas que no están contempladas en la legislación formalmente reglada para los entes generadores. Señala que el artículo 61 de la Ley para la Gestión Integral de Residuos establece: “ARTÍCULO 61.- Disposición ilegal. Se impondrá la pena de prisión de dos a quince años a la persona que abandone, deposite o arroje en forma ilegal residuos peligrosos.  La pena podrá aumentarse en un tercio cuando se abandonen, depositen o arrojen residuos peligrosos en áreas de protección del recurso hídrico, áreas silvestres protegidas, la zona marítimo-terrestre, aguas marinas o continentales y los cuerpos de agua destinados al consumo humano. La pena será de seis meses a cuatro años si lo que se abandona, deposita o arroja ilegalmente en estas áreas son otros tipos de residuos u otro tipo de sustancias o si estas conductas se realizan en bienes del Estado. (Así modificada su numeración por el artículo 2° de la ley N° 10031 del 4 de octubre de 2021, que lo traspaso del antiguo artículo 56 al 61).” Esta norma nace, con la intención de ser un tipo penal en blanco, pero su redacción es propia de un tipo penal en blanco abierto, la cual es una práctica abiertamente contraria a la Constitución.  Al revisar la estructura de la norma, se constata que el primer párrafo, al definir la conducta más grave, establece como autor del hecho a quien “deposite o arroje en forma ilegal residuos peligrosos”, es decir, para entender en qué consiste la acción de depositar o arrojar, se realiza una remisión general a cualquier infracción normativa o incluso reglamentaria, para determinar si la acción se produce o no. El segundo párrafo, que establece la conducta atenuada, utiliza la misma técnica legislativa, al establecer: “…deposita o arroja ilegalmente en estas áreas son otros tipos de residuos u otro tipo de sustancias o si estas conductas se realizan en bienes del Estado…”. El Ministerio Público hecha mano a la posibilidad que tiene de enumerar todas aquellas infracciones contenidas en otras normas, legales y reglamentarias, que permiten cumplir con el requerimiento del tipo penal, de exigir un mínimo general, en que la conducta o la acción de “depositar o arrojar” pueda ser tenida como ilegal. La estrategia se refleja en el Manual de persecución de este delito específico del Ministerio Público, mismo que fue actualizado al año 2020, elaborado por la Fiscalía General de República y la Fiscalía Adjunta Ambiental, en la que se amplían de manera radical los alcances y los supuestos de hecho del delito de Disposición Ilegal de Residuos, tipificado en el artículo 61 (antes 56) de la Ley para la Gestión Integral de Residuos No. 8839. Señala que, tal y como lo ha definido claramente la doctrina penal y la jurisprudencia de la Sala Tercera de la Corte Suprema de Justicia y la propia Sala Constitucional, los tipos penales abiertos  son expresamente prohibidos. Cita el voto nro. 1581-2014 de la Sala Tercera y la resolución nro. 10160 – 2020 de la Sala Constitucional. Indica que la gran apertura y generalidad en la remisión del tipo penal impugnado, a efectos de definir la conducta, genera una gran inseguridad jurídica y violación al principio de tipicidad y legalidad penal, que es precisamente la razón por la cual se prohíben los tipos penales abiertos. Esta Sala define los tipos penales abiertos como aquellos tipos penales en los que la materia de prohibición no se encuentra plenamente establecida por el legislador sino que la misma es dejada a la determinación judicial. Estos tipos entrañan un grave peligro de arbitrariedad y lesionan abiertamente el principio de legalidad de los delitos.  La tesis de la presente acción, es precisamente que la norma impugnada es un tipo penal abierto, que no establece con claridad cuál es la conducta o el supuesto de hecho y realiza una remisión general a todo el ordenamiento jurídico para definir cuándo estamos en presencia de la conducta delictiva.  Cita el voto nro. 10160 – 2020 de esta Sala Constitucional, en el que se indica que: “… La constitucionalidad de esta técnica legislativa es generalmente admitida, en tanto tenga límites que permitan impedir una completa arbitrariedad en manos de la autoridad administrativa, que es justamente lo que quiere evitar el principio de legalidad de los delitos. Para que la materia de prohibición pueda válidamente ser remitida a una disposición de rango inferior (ej. decretos ejecutivos) es necesario que la ley penal tenga autonomía y que la disposición de rango inferior sea dependiente o complementaria. Para ello es necesario que la materia prohibida aparezca por lo menos fijada en su núcleo esencial de manera que la disposición de rango inferior, a la que remite, se encargue de señalar condiciones, circunstancias, límites y otros aspectos claramente complementarios.” Alega que una  remisión general a la “ilegalidad” para definir cuando la conducta es delictiva, es una técnica legislativa que no tiene límites, a efectos de restringir la criminalización a únicamente aquellas conductas graves, que lo justifican, bajo los límites del ius puniendi que tiene el Estado en la social democracia.   En relación con el contenido de los principios de legalidad y tipicidad penal, cita los votos de la Sala Constitucional  números 1990-01877, 16969-08 y 14015-09. En este caso, el tipo penal, al hacer una remisión general a cualquier conducta ilegal, debe entenderse que se está frente a una definición ambigua, amplia y general, que no sólo le traslada al Juzgador la potestad de definir la conducta, sino que además, como sucede en el caso concreto, el Ministerio Público es el que establece nuevas definiciones del delito, para efectos de la investigación, que como bien es conocido, es un sistema penal lento y las personas también derecho a ser juzgadas no sólo con justicia, sino que también a ser juzgadas correctamente, a no ser sometidos a investigaciones penales basadas en interpretaciones erradas.  Señala que la norma impugnada no ha variado desde su promulgación y desde el punto de vista jurídico, siempre ha sido un tipo penal abierto. Sin embargo, el Ministerio Público ha sido más conservador y ha aplicado la norma con un método interpretativo razonable. Alega que, para tener un entendimiento del sistema normativo que permite la aplicación del delito, es necesario realizar un abordaje de forma integral, teniéndose como base de partida, que existe una diferenciación en el trato normativo para los entes generadores, como lo es el caso de la empresa Ebi, que precisamente tiene un permiso de vertido, es decir, en términos sencillos, un permiso para verter aguas residuales tratadas dentro de los parámetros permitidos por ley.  La aplicación de este delito, hasta la emisión de la nueva circular referida, ha sido complementada con normas de rango inferiores, como es el artículo 15 del decreto No. 34431-MINAE-S de 4 de marzo de 2008, acerca del permiso de vertidos, que indica que toda persona física o jurídica, pública o privada, que cuente con el mismo, podrá utilizar los cuerpos de agua para introducir, transportar y eliminar cierta clase de sustancias, en concordancia con los parámetros establecidos en el Decreto 33601-MINAE-S de 9 de agosto de 2006, Reglamento de Vertido y Uso de Aguas Residuales, el cual establece los límites máximos permisibles de vertidos de sustancias contaminantes en cuerpos de agua.  Lo anteriormente expuesto, es conforme con lo establecido en la circular del Ministerio Público del año 2017, que establecía como modelo de persecución, que de excederse dichos rangos sin que se resuelva el problema en un plazo razonable, estaríamos probablemente ante el delito de disposición ilegal y en ese sentido debía de avocarse la investigación. Sin embargo, se ha dado un cambio en la política de persecución del Ministerio Público. Con la circular del 2020, que el Ministerio Público aplica al caso de los accionantes, se ejemplariza la forma en que el órgano a cargo de imputar conductas penales, establece mediante una circular, nuevas conductas no contempladas en el tipo penal, sea, mediante actos administrativos se están determinando nuevos alcances del tipo penal. Señala que, en el voto 16969-08, esta Sala ya desarrolló, de manera amplia y ordenada, cuáles son las razones por las cuales el tipo penal, es materia reservada por ley. Dentro del análisis de la prohibición de los tipos penales abiertos, destaca lo que sería la violación al principio de legalidad y tipicidad penal, que deriva de los artículos 11 y 39 constitucionales, 1 del Código Penal, 1 del Código Procesal Penal,  9 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y  15 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. También se hace referencia a que parte del principio de tipicidad se deriva del artículo 28 de la Constitución, que establece expresamente una reserva de ley a efectos de la creación de delitos. Indica, la promovente, que en esta acción no están impugnando la circular emitida por el Ministerio Público; sin embargo, es una clara ejemplificación de cómo la norma impugnada está permitiendo que el Ministerio Público se extralimite y mediante circular proceda a la creación de nuevas conductas delictivas, a través lineamientos e interpretaciones, que son habilitadas por el tipo penal abierto, lo cual confirma la tesis de los problemas que está generando el tipo penal impugnado, al violentarse los principios de legalidad y tipicidad. Dentro de los nuevos lineamientos del Ministerio Público, se establece como parte del delito impugnado el “FUNCIONAMIENTO INADECUADO DE LA PLANTA DE TRATAMIENTO”.  La circular de comentario, emitida y aplicada claro está por la redacción permisiva del ordinal 61 aquí impugnado, establece:  “Si se determina que los sistemas de tratamiento (ST) no funcionan adecuadamente por alguno de los escenarios que se aportan, la persona funcionaria debe mantener la posición de que, técnicamente, no existe posibilidad de cumplir con el reglamento de vertidos y los contaminantes son vertidos crudos. En este supuesto, no deberán ordenar el estudio de laboratorio para superación de parámetros, y la posibilidad de acusar se concreta, tenga sistema de tratamiento o no.”  Según el Ministerio Público, existe un nuevo comportamiento, conducta o acción que se llama “Funcionamiento Inadecuado”, que se define en la referida circular como: “Escenarios de funcionamiento inadecuado:  a) El diseño no tiene la capacidad de eliminar los contaminantes. b) La falta de mantenimiento provocó un ST en mal estado que no funciona bien.  c) La carga de contaminantes supera la capacidad del ST o hay desbordamientos. d) Se realizaron mezclas o diluciones para alterar los resultados, como con las aguas de lluvia.  e) Se han construido desvíos, salidas clandestinas, drenajes ocultos o by pass, maquinaria ilegal de bombeo u otras formas de engañar al sistema.”  Estos supuestos de hecho, no se encuentran contemplados en el tipo penal, ni tampoco se encuentran expresamente tipificados en las normas administrativas o reglamentarias conexas con este delito, es decir, más que una interpretación extensiva, es una creación normativa -autorizada o permitida por la redacción del ordinal 61 que se impugna-, que incide directamente sobre la generalidad, ambigüedad e imprecisión con la que está redactada la norma impugnada. Estas conductas,  conforme lo que señala la LGIR y otra normativa conexa, son faltas administrativas subsanables.  Dentro de los nuevos lineamientos del Ministerio Público, se establece que en el escenario de que la conducta sea culposa, se considera igualmente consumado el delito y convierte faltas administrativas en conductas típicas y dolosas, al amparo o con la permisividad de un tipo penal abierto -artículo 61- evidentemente inconstitucional.  Indica la circular referida, sobre la determinación del dolo del ente generador, que: “… No debe demostrarse una intención expresa de contaminar el ambiente, basta que la intención sea deshacerse de sustancias no deseadas de una forma indebida. Para dimensionar el dolo de los encargados de entes generadores, debe acudirse al Reglamento de Vertido y Reuso de Aguas Residuales (RVRAR),  donde se detallan aspectos como su obligación de vigilar sus vertidos, monitorear los efluentes o, al menos, realizar, en forma regular, los estudios de laboratorio que debe presentar, reportes operacionales presentados ante el MINSA y, en general, su deber de controlar que su sistema de tratamiento no superen los límites permitidos y garantizar la calidad de las aguas que utiliza para eliminar sus desechos…”. Afirma que la  problemática de la referencia general a calificar cualquier conducta indebida como delictiva, es que prácticamente en materia de funcionamiento de una planta de tratamiento, al tratarse de un sistema que trata con organismos vivos, la normativa está diseñada para que en caso de detectarse problemas, exista la oportunidad de subsanar o corregir. Así, el sistema legal en esta materia está estructurado en una serie de normas legales y reglamentarias que regulan los parámetros bajo los cuales se determina cómo debe funcionar una planta de tratamiento, así como las soluciones y sanciones administrativas existentes cuando se determina un mal funcionamiento.  Asevera que existe normativa que resuelve situaciones específicas del funcionamiento de la planta de tratamiento, sin que exista sanción penal de por medio. Cita, al efecto, los artículos 59, 69  y 70 del Reglamento de Vertido y Reuso de Aguas Residuales. Indica que tal reglamento ya había establecido los parámetros bajo los cuales se denunciaría la posible consumación del tipo penal impugnado, procedimiento que aunque es determinado por vía reglamentaria pareciera tener los límites de proporcionalidad y razonabilidad para la procedibilidad del inicio de una investigación penal por el tipo penal impugnado para un ente generador.  Los límites establecidos para los entes generadores como lo es Ebi de Costa Rica, se encuentran establecidos en el reglamento en una tabla, precedida por la siguiente norma: “Artículo 17.-Características generales de los límites para el vertido de aguas residuales. Los límites contenidos en el presente Capítulo son valores permisibles y serán de acatamiento obligatorio para todos los entes generadores. El Ministerio de Salud aceptará un intervalo de variación que será establecido por los límites de confianza al 95% del respectivo parámetro.”   Insiste que el artículo 61 de la Ley para la Gestión Integral de Residuos contiene una pobre técnica legislativa, que generó una violación a los límites del Ius  Puniendi más elementales desarrollados por la doctrina penal-constitucional. Señala  que en el caso de una ley penal en blanco, tanto el supuesto de hecho como la pena, se encuentra definidos de manera precisa y, simplemente, es necesario referir a otra norma o normas para definir temas específicos o periféricos del supuesto de hecho. Asevera que la doctrina desarrolla que las razones para restringir las leyes penales en blanco a “excepcionales” y prohibir  los tipos penales abiertos, viene desde la época del imperio Nazi, que utilizaba esta técnica legislativa para otorgarle poderes ilimitados y arbitrarios al Estado, antecedente que no puede ser permitido como viable en una democracia legendaria como Costa Rica. Señala que el artículo 124 de la Ley General de la Administración Pública  dispone: “Los reglamentos, circulares, instrucciones y demás disposiciones administrativas de carácter general no podrán establecer penas ni imponer exacciones, tasas, multas ni otras cargas similares.” Indica, finalmente, que después de haber analizado el expediente legislativo de ley N.° 8839, se ha concluido que el tipo penal impugnado, sea, el artículo 61 de la Ley para la Gestión Integral de Residuos (al momento de la aprobación de la ley se trata de artículo 56), nunca fue sometido a discusión alguna durante su procedimiento de aprobación, lo cual refleja su inadecuada técnica legislativa.  Solicita que se acoja la presente acción.\n\n2.- A efecto de sustentar su legitimación, la promovente indica que  ella “planteó en condición personal y como apoderada de la empresa Empresas Berthier Ebi de Costa Rica S.A, proceso de conocimiento ante el Tribunal Contencioso Administrativo contra el Estado, que se tramita bajo el expediente 22-002444-1027-CA”. Afirma que, en ese proceso, se alegó que “el artículo 61 DE LA LEY PARA LA GESTIÓN INTEGRAL DE RESIDUOS NO. 8839, violenta los principios de tipicidad y legalidad penal, derivados del 39 constitucional, así como el artículo 9 de la Convención Americana de Derechos Humanos, al considerarlo un tipo penal abierto”.  \n\n 3.- Por resolución de las 10:47 horas  del 11 de noviembre de 2022, se previno a la accionante que “dentro del plazo de TRES DÍAS, contado a partir del día siguiente a la notificación de esta resolución y bajo apercibimiento de denegarle el trámite a la acción en caso de incumplimiento, deberá: a) acreditar su condición de apoderada de Empresas Berthier Ebi de Costa Rica S.A., para lo cual, deberá aportar los respectivos poderes y certificaciones que así lo acrediten; y b) aportar certificación literal del escrito en el que se invocó -de previo a la interposición de esta acción- la inconstitucionalidad de la normativa impugnada en el asunto base, así como aclarar el estado procesal en que se encuentra tal asunto y aportar prueba documental que sustente su dicho. Lo anterior, de conformidad con los artículos 75, 79 y 80 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional”. Asimismo, se le previno que se agregara y cancelara el timbre del Colegio de Abogados por la suma de doscientos setenta y cinco colones, correspondiente a la autenticación del escrito inicial.\n\n4.- Por escrito asociado a este expediente el 15 de noviembre de 2022, la accionante indica que, en cumplimiento de la anterior prevención, aporta el poder certificado que la acredita como apoderada generalísima sin límite de suma de Empresas Berthier Ebi de Costa Rica S. A. (EBI), cédula jurídica 3-101-215741.\n\n5.- Por escrito asociado a este expediente el 17 de noviembre de 2022, la accionante señala que, en cumplimiento de la anterior prevención, aclara -respecto del estado procesal del expediente nro. 22-002444-1027-CA, que se tramita ante el Tribunal Contencioso Administrativo- que ya se dio traslado a la demanda, se contestó la demanda por parte del Estado y se señaló fecha para audiencia preliminar; sin embargo, la audiencia preliminar fue suspendida a efectos de resolver una solicitud de acumulación con otro proceso. Añade que  aporta certificación notarial del escrito presentado el 4 de agosto en el expediente 22-002444-1027-CA, en el que se alegó la inconstitucionalidad del artículo 61 de la Ley para la Gestión Integral de Residuos, Ley no. 8839. Finalmente, se aporta el poder de la accionante, que la acredita como apoderada generalísima de Ebi de Costa Rica S. A., así como el entero del timbre respectivo.\n\n6.- Mediante oficio del 21 de noviembre de 2022, se solicitó al Tribunal Contencioso Administrativo y Civil de Hacienda que remitiera a esta Sala el expediente judicial que se tramita con el número 22-002444-1027-CA, que es proceso de conocimiento de Empresas Berthier Ebi de Costa Rica S.A. contra El Estado.\n\n7.- El 23 de noviembre de 2022, se asoció a este expediente la documentación remitida por el Tribunal Contencioso Administrativo y Civil de Hacienda, que corresponde a la copia del expediente virtual N° 22-002444-1027-CA\n\n8.- El artículo 9 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional faculta a la Sala a rechazar de plano o por el fondo, en cualquier momento, incluso desde su presentación, cualquier gestión que se presente a su conocimiento que resulte ser manifiestamente improcedente, o cuando considere que existen elementos de juicio suficientes para rechazarla, o que se trata de la simple reiteración o reproducción de una gestión anterior igual o similar rechazada.               \n\nRedacta el Magistrado Castillo Víquez; y,\n\nConsiderando:\n\n  I.- SOBRE LOS PRESUPUESTOS FORMALES DE ADMISIBILIDAD DE LA ACCIÓN. La acción de inconstitucionalidad es un proceso con determinadas formalidades, que deben ser satisfechas a los efectos de que la Sala pueda válidamente conocer el fondo de la impugnación. En ese sentido, el artículo 75 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional, establece los presupuestos de admisibilidad de la acción de inconstitucionalidad. En primer término, se exige la existencia de un asunto previo pendiente de resolver, sea en vía judicial, o bien, en el procedimiento para agotar la vía administrativa, en que se haya invocado la inconstitucionalidad como medio razonable para amparar el derecho o interés que se considera lesionado. En el párrafo segundo y tercero, la ley establece de manera excepcional, presupuestos en los que no se exige el asunto previo, cuando por la naturaleza del asunto, no exista una lesión individual y directa, o se trate de la defensa de intereses difusos o colectivos, o bien cuando es formulada en forma directa por el Contralor General de la República, el Procurador General de la República, el Fiscal General de la República y el Defensor de los habitantes. Existen otras formalidades que deben ser cumplidas, a saber, el escrito de interposición debe estar autenticado y contener una determinación explícita de la normativa impugnada, debidamente fundamentada, con cita concreta de los componentes del bloque de constitucionalidad que se consideren infringidos (artículo 78 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional). Debe, además, acreditarse las condiciones de legitimación (poderes y certificaciones), procederse al pago del timbre del Colegio de Abogados y aportarse certificación literal del escrito en el que se invocó la inconstitucionalidad de las normas impugnadas en el asunto base (artículo 79 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional).\n\nII.- DE LA NECESARIA CONEXIDAD ENTRE LA ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD Y EL ASUNTO BASE. Ahora bien, en cuanto a la exigencia de un asunto pendiente de resolver, esta Sala, por sentencia nro. 1995-4190 de las 11:33 horas del 28 de julio de 1995, señaló lo siguiente:\n\n“En primer término, se trata de un proceso de naturaleza incidental, y no de una acción directa o popular, con lo que se quiere decir que se requiere de la existencia de un asunto pendiente de resolver -sea ante los tribunales de justicia o en el procedimiento para agotar la vía administrativa- para poder acceder a la vía constitucional, pero de tal manera que, la acción constituya un medio razonable para amparar el derecho considerado lesionado en el asunto principal, de manera que lo resuelto por el Tribunal Constitucional repercuta positiva o negativamente en dicho proceso pendiente de resolver, por cuanto se manifiesta sobre la constitucionalidad de las normas que deberán ser aplicadas en dicho asunto; y únicamente por excepción es que la legislación permite el acceso directo a esta vía -presupuestos de los párrafos segundo y tercero del artículo 75 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional.”\n\nAsí las cosas, la exigencia de un asunto previo pendiente de resolver, no constituye un requisito meramente formal, toda vez, que no basta con la sola existencia de un asunto base, ni con la simple invocación de la inconstitucionalidad, pues se requiere, además, que la acción sea un medio razonable para amparar el derecho o interés que se considera lesionado. Esto quiere decir, que es necesario que se verifique la existencia de un asunto en el que estén de por medio los derechos fundamentales de las personas y en el cual las normas impugnadas tengan una incidencia directa para la resolución del caso (véanse, en igual sentido, las sentencias números 1668-90, 4085-93, 798-94, 3615-94, 409-I-95, 851-95, 4190-95 y 791-96). En cuanto a tal exigencia, recientemente, en el voto nro. 2021-027589 de las 9:15 horas del 8 de diciembre de 2021, esta Sala reiteró que:\n\n“Asimismo, respecto al requerimiento que la acción sea medio razonable de amparar la situación jurídica sustancial que se estima lesionada, este Tribunal ha explicado que tal requisito:\n\n“(…) no hace referencia a una simple formalidad procesal, ni se trata de un detalle inocuo e intranscendente para complicar y entorpecer el control de constitucionalidad.  Se trata de una manifestación directa del principio según el cual la función jurisdiccional, de la cual forma parte sustancial y fundamental el control de constitucionalidad, se ejerce mediante la resolución de controversias reales, que encuentran remedio en una sentencia definitiva” (voto No. 2016-002043 de las 11:46 hrs. del 10 de febrero de 2016).\n\n(...) Ergo, cuando la legitimación en una acción de inconstitucionalidad deriva del artículo 75, párrafo 1o., de la Ley de la Jurisdicción Constitucional, es decir, de la existencia de un asunto previo pendiente de resolución, es preciso analizar si lo que se resuelva en la acción tendrá influencia directa y decisiva en el asunto principal. Esta Sala, en el voto nro. 2592-93, indicó que entre el juicio base y la acción de inconstitucionalidad “debe existir una conexidad tal, que la primera de ser acogida, incida en forma directa en el juicio base, como un remedio procesal más a favor de los derechos de la parte” y luego añadió que tal conexidad debe subsistir hasta el dictado de la sentencia de fondo en el proceso de constitucionalidad (voto nro. 3040-97).” (el destacado no corresponde al original)\n\n  III.- SOBRE LA INADMISIBILIDAD DE ESTA ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD. En el sub judice, la accionante pretende sustentar la presente acción en el proceso que se tramita en sede contencioso-administrativa, en el expediente número 22-002444-1027-CA, que es proceso de conocimiento de Empresas Berthier Ebi de Costa Rica S.A. contra El Estado, en que se solicita -como pretensión principal- que se declare la nulidad de la \"Circular No. 01-PPP-2020: Política de Persecución de los Delitos Ambientales\", emitida por la Fiscalía General de la República. Sin embargo, a juicio de esta Sala, no puede estimarse que tal proceso se constituya en asunto base idóneo para sustentar una acción de inconstitucionalidad respecto del tipo penal previsto en el artículo 61 de la Ley para la Gestión Integral de Residuos, Ley nro. 8839, pues si bien, la citada circular puede contener una serie de interpretaciones y apreciaciones jurídicas relacionadas con el contenido y alcances de la citada norma, para efectos de definir la política de investigación y persecución del Ministerio Público ante posibles delitos ambientales, lo cierto es que, independiente de lo establecido en tal circular, deberá ser en la sede penal, en que ha resolverse en definitiva, por parte de los jueces competentes y previa observancia del debido proceso, si en determinado caso se ha configurado o no el delito previsto en tal tipo penal, sea, será respecto de un eventual proceso penal -en que efectivamente está en discusión la aplicación de tal norma y en el momento procesal oportuno- que podría estimarse una posible acción como medio razonable de defensa de los derechos e intereses de la parte. En consecuencia, considera esta Sala que no existe la debida y necesaria conexidad entre el proceso que se tramita sede contencioso-administrativa y la pretensión que se declare la inconstitucionalidad del mencionado tipo penal.\n\n  IV.- EN CONCLUSIÓN. Como corolario de lo anterior, procede rechazar de plano la acción en estudio, como así se dispone.\n\n  V.- DOCUMENTACIÓN APORTADA AL EXPEDIENTE. Se previene a las partes que de haber aportado algún documento en papel, así como objetos o pruebas contenidas en algún dispositivo adicional de carácter electrónico, informático, magnético, óptico, telemático o producido por nuevas tecnologías, estos deberán ser retirados del despacho en un plazo máximo de 30 días hábiles contados a partir de la notificación de esta sentencia. De lo contrario, será destruido todo aquel material que no sea retirado dentro de este plazo, según lo dispuesto en el \"Reglamento sobre Expediente Electrónico ante el Poder Judicial\", aprobado por la Corte Plena en sesión N° 27-11 del 22 de agosto del 2011, artículo XXVI y publicado en el Boletín Judicial número 19 del 26 de enero del 2012, así como en el acuerdo aprobado por el Consejo Superior del Poder Judicial, en la sesión N° 43-12 celebrada el 3 de mayo del 2012, artículo LXXXI.\n\nPor tanto:\n\n Se rechaza de plano la acción. \n\n \n\n \n\n \n\n\t\n\nFernando Castillo V.\n\nPresidente\n\n\t\n\n \n\n\n\n\nFernando Cruz C.\n\n\t\n\n \n\n\t\n\nPaul Rueda L.\n\n\n\n\nLuis Fdo. Salazar A.\n\n\t\n\n \n\n\t\n\nJorge Araya G.\n\n\n\n\nAnamari Garro V.\n\n\t\n\n \n\n\t\n\nJose Roberto Garita N.\n\n \n\n \n\nDocumento Firmado Digitalmente\n\n-- Código verificador --\n\n\n\n EOQZ474KO1ZI61\n\nEXPEDIENTE N° 22-025091-0007-CO\n\n \n\nTeléfonos: 2549-1500 / 800-SALA-4TA (800-7252-482). Fax: 2295-3712 / 2549-1633. Dirección electrónica: www.poder-judicial.go.cr/salaconstitucional. Dirección: (Sabana Sur, Calle Morenos, 100 mts.Sur de la iglesia del Perpetuo Socorro). Recepción de asuntos de grupos vulnerables: Edificio Corte Suprema de Justicia, San José, Distrito Catedral, Barrio González Lahmann, calles 19 y 21, avenidas 8 y 6\n\nEs copia fiel del original - Tomado del Nexus.PJ el: 08-05-2026 17:23:27.\n\nSCIJ de Hacienda\nSCIJ de la Procuraduría General de la República",
  "body_en_text": "**File:** 22-025091-0007-CO\n\n**Res. No.** 2022029658\n\n**CONSTITUTIONAL CHAMBER OF THE SUPREME COURT OF JUSTICE.** San José, at fifteen hours forty minutes on the fourteenth of December of two thousand twenty-two.\n\nAn acción de inconstitucionalidad brought by Patricia Campos Villagra, of legal age, attorney and notary, resident of San José, identity card number 1-0880-0768, against Article 61 of the Law for Integrated Waste Management, Law No. 8839.\n\n**Whereas:**\n\n1.- By a document received in this Chamber, through the Online Management System, on the 3rd of November of 2022, it is requested that Article 61 of the Law for Integrated Waste Management, Law No. 8839, be declared unconstitutional, on the grounds that it violates the principles of criminal legality and specificity (*tipicidad y legalidad penal*), derived from Article 39 of the Constitution, as well as from Article 9 of the American Convention on Human Rights. [The petitioner] alleges that, through manuals and circulars issued by the Office of the Attorney General (Fiscalía General de la República), extensive enlargements have been made to the scope of the challenged criminal offense, as permitted by the current wording of the same Article 61 which is considered unconstitutional. In particular, through the circular called “POLÍTICA DE PERSECUCIÓN DE LOS DELITOS AMBIENTALES 2020, CIRCULAR 01-PPP-2020” (Environmental Crime Prosecution Policy 2020, Circular 01-PPP-2020), draconian changes were introduced in the prosecution of the crime of illegal waste disposal, defined in Article 61 of the Law for Integrated Waste Management, and these changes or expansions are supported by the open wording of the criminal offense; that is, as a result of the openness of the challenged criminal offense, the Public Prosecutor's Office expanded the factual assumptions of the criminal offense, to now include a series of new conducts that are not contemplated in the legislation formally regulated for generating entities (*entes generadores*). [She] points out that Article 61 of the Law for Integrated Waste Management establishes: “ARTICLE 61.- Illegal disposal. A prison sentence of two to fifteen years shall be imposed on the person who abandons, deposits, or throws hazardous waste illegally. The penalty may be increased by one-third when hazardous waste is abandoned, deposited, or thrown in water resource protection areas, protected wild areas, the maritime-terrestrial zone, marine or continental waters, and bodies of water intended for human consumption. The penalty shall be from six months to four years if what is illegally abandoned, deposited, or thrown in these areas are other types of waste or other types of substances, or if these conducts are carried out on State property. (Thus modified its numbering by article 2° of Law No. 10031 of October 4, 2021, which transferred it from former article 56 to 61).” This rule was created with the intention of being a blank criminal law (*ley penal en blanco*), but its wording is characteristic of an open blank criminal law (*tipo penal en blanco abierto*), which is a practice openly contrary to the Constitution. Upon reviewing the structure of the rule, it is confirmed that the first paragraph, when defining the most serious conduct, establishes as the perpetrator of the act the person who “deposits or throws hazardous waste illegally”, that is, to understand what the action of depositing or throwing consists of, a general reference is made to any normative or even regulatory infraction, to determine whether or not the action occurs. The second paragraph, which establishes the mitigated conduct, uses the same legislative technique, by establishing: “…deposits or throws illegally in these areas are other types of waste or other types of substances, or if these conducts are carried out on State property…”. The Public Prosecutor's Office takes advantage of its ability to enumerate all those infractions contained in other legal and regulatory norms, which allow compliance with the criminal offense's requirement of demanding a general minimum, in which the conduct or action of “depositing or throwing” can be considered illegal. The strategy is reflected in the specific Prosecution Manual for this crime from the Public Prosecutor's Office, which was updated in 2020, prepared by the Office of the Attorney General and the Deputy Environmental Prosecutor's Office (Fiscalía Adjunta Ambiental), in which the scope and factual assumptions of the crime of Illegal Waste Disposal, defined in Article 61 (previously 56) of the Law for Integrated Waste Management No. 8839, are radically expanded. [She] points out that, as penal doctrine and the jurisprudence of the Third Chamber of the Supreme Court of Justice and this Constitutional Chamber itself have clearly defined, open criminal offenses (*tipos penales abiertos*) are expressly prohibited. [She] cites ruling no. 1581-2014 of the Third Chamber and resolution no. 10160 – 2020 of the Constitutional Chamber. [She] indicates that the great openness and generality in the reference of the challenged criminal offense, for the purpose of defining the conduct, generates great legal uncertainty and violation of the principle of criminal legality and specificity, which is precisely the reason why open criminal offenses are prohibited. This Chamber defines open criminal offenses as those criminal offenses in which the matter of prohibition is not fully established by the legislator but is left to judicial determination. These offenses entail a serious danger of arbitrariness and openly violate the principle of legality of crimes. The thesis of this action is precisely that the challenged rule is an open criminal offense, which does not clearly establish what the conduct or factual assumption is, and makes a general reference to the entire legal system to define when we are in the presence of the criminal conduct. [She] cites ruling no. 10160 – 2020 of this Constitutional Chamber, which indicates that: “… The constitutionality of this legislative technique is generally admitted, as long as it has limits that make it possible to prevent complete arbitrariness in the hands of the administrative authority, which is precisely what the principle of legality of crimes seeks to avoid. For the matter of prohibition to be validly referred to a lower-ranking provision (e.g., executive decrees), it is necessary that the penal law have autonomy and that the lower-ranking provision be dependent or complementary. For this, it is necessary that the prohibited matter appear at least fixed in its essential core, such that the lower-ranking provision, to which it refers, is responsible for pointing out conditions, circumstances, limits, and other clearly complementary aspects.” [She] alleges that a general reference to “illegality” to define when the conduct is criminal is a legislative technique that has no limits, in order to restrict criminalization to only those serious conducts that justify it, under the limits of the ius puniendi that the State has in a social democracy. In relation to the content of the principles of criminal legality and specificity, [she] cites Constitutional Chamber rulings numbers 1990-01877, 16969-08, and 14015-09. In this case, the criminal offense, by making a general reference to any illegal conduct, must be understood as facing an ambiguous, broad, and general definition, which not only transfers to the Judge the power to define the conduct, but also, as happens in the specific case, the Public Prosecutor's Office is the one that establishes new definitions of the crime, for investigation purposes, which as is well known, is a slow penal system and people also have the right to be judged not only with justice, but also to be judged correctly, and not to be subjected to criminal investigations based on erroneous interpretations. [She] points out that the challenged rule has not varied since its enactment and from a legal standpoint, it has always been an open criminal offense. However, the Public Prosecutor's Office has been more conservative and has applied the rule with a reasonable interpretive method. [She] alleges that, in order to have an understanding of the normative system that allows the application of the crime, it is necessary to carry out a comprehensive approach, taking as a starting point that there is a differentiation in the normative treatment for generating entities, as is the case of the company Ebi, which precisely has a discharge permit (*permiso de vertido*), that is, in simple terms, a permit to discharge treated wastewater within the parameters permitted by law. The application of this crime, until the issuance of the new circular referred to, has been complemented by lower-ranking norms, such as Article 15 of Decree No. 34431-MINAE-S of March 4, 2008, regarding the discharge permit, which indicates that any natural or legal person, public or private, that has one, may use bodies of water to introduce, transport, and eliminate certain classes of substances, in accordance with the parameters established in Decree 33601-MINAE-S of August 9, 2006, Reglamento de Vertido y Uso de Aguas Residuales (Regulation for the Discharge and Reuse of Wastewater), which establishes the maximum permissible limits for the discharge of polluting substances into bodies of water. The foregoing is in accordance with what was established in the Public Prosecutor's Office circular of 2017, which established as a prosecution model that if said ranges were exceeded without the problem being resolved within a reasonable time, we would probably be facing the crime of illegal disposal, and in that sense, the investigation should be undertaken. However, there has been a change in the prosecution policy of the Public Prosecutor's Office. With the 2020 circular, which the Public Prosecutor's Office applies to the case of the petitioners, it exemplifies how the body in charge of charging criminal conducts establishes, through a circular, new conducts not contemplated in the criminal offense, that is, through administrative acts, new scopes of the criminal offense are being determined. [She] points out that, in ruling 16969-08, this Chamber has already developed, in a broad and orderly manner, what the reasons are why the criminal offense is a matter reserved by law. Within the analysis of the prohibition of open criminal offenses, [she] highlights what would be the violation of the principle of criminal legality and specificity, which derives from Articles 11 and 39 of the Constitution, 1 of the Penal Code, 1 of the Code of Criminal Procedure, 9 of the American Convention on Human Rights, and 15 of the International Covenant on Civil and Political Rights. Reference is also made to the fact that part of the principle of specificity derives from Article 28 of the Constitution, which expressly establishes a legal reservation for the creation of crimes. The petitioner indicates that in this action [she] is not challenging the circular issued by the Public Prosecutor's Office; however, it is a clear exemplification of how the challenged rule is allowing the Public Prosecutor's Office to exceed its authority and, through a circular, proceed to create new criminal conducts, through guidelines and interpretations that are enabled by the open criminal offense, which confirms the thesis of the problems that the challenged criminal offense is generating, by violating the principles of legality and specificity. Among the new guidelines of the Public Prosecutor's Office, \"INADEQUATE OPERATION OF THE TREATMENT PLANT\" is established as part of the challenged crime. The circular under comment, issued and applied clearly due to the permissive wording of Article 61 challenged here, establishes: “If it is determined that the treatment systems (ST) do not function adequately due to any of the scenarios provided, the official must maintain the position that, technically, there is no possibility of complying with the discharge regulation and the contaminants are discharged raw. In this scenario, they shall not order the laboratory study for surpassing parameters, and the possibility of charging materializes, whether they have a treatment system or not.” According to the Public Prosecutor's Office, there is a new behavior, conduct, or action called “Inadequate Operation,” which is defined in the referred circular as: “Scenarios of inadequate operation: a) The design does not have the capacity to eliminate contaminants. b) Lack of maintenance caused an ST in poor condition that does not function well. c) The contaminant load exceeds the capacity of the ST or there are overflows. d) Mixtures or dilutions were made to alter results, such as with rainwater. e) Bypasses, clandestine outlets, hidden drains or by-passes, illegal pumping machinery, or other ways of deceiving the system have been built.” These factual assumptions are not contemplated in the criminal offense, nor are they expressly defined in the administrative or regulatory norms connected with this crime, that is, more than an extensive interpretation, it is a normative creation - authorized or permitted by the wording of Article 61 being challenged -, which directly impacts the generality, ambiguity, and imprecision with which the challenged rule is drafted. These conducts, according to what the LGIR and other related regulations indicate, are correctable administrative infractions. Among the new guidelines of the Public Prosecutor's Office, it is established that in the scenario where the conduct is negligent, the crime is equally considered committed and converts administrative infractions into willful and intentional (*dolosas*) conducts, under the protection or with the permissiveness of an evidently unconstitutional open criminal offense - Article 61 -. The referred circular indicates, regarding the determination of intent (*dolo*) of the generating entity, that: “… An express intention to contaminate the environment does not have to be demonstrated; it is sufficient that the intention is to get rid of unwanted substances in an improper manner. In order to dimension the intent of those in charge of generating entities, one must turn to the Reglamento de Vertido y Reuso de Aguas Residuales (RVRAR), where aspects are detailed such as their obligation to monitor their discharges, monitor effluents, or, at least, regularly conduct the laboratory studies that must be submitted, operational reports submitted before the MINSA (Ministry of Health) and, in general, their duty to control that their treatment system does not surpass the permitted limits and guarantee the quality of the waters it uses to eliminate its waste…”. [She] affirms that the problem with the general reference to classifying any improper conduct as criminal is that, practically in the matter of the operation of a treatment plant, since it is a system that deals with living organisms, the regulations are designed so that, in case problems are detected, there is an opportunity to correct or remedy them. Thus, the legal system in this matter is structured on a series of legal and regulatory norms that regulate the parameters under which it is determined how a treatment plant must function, as well as the existing administrative solutions and sanctions when a malfunction is determined. [She] asserts that there are regulations that resolve specific situations regarding the operation of the treatment plant, without a criminal penalty being involved. [She] cites, to this effect, articles 59, 69, and 70 of the Reglamento de Vertido y Reuso de Aguas Residuales. [She] indicates that such regulation had already established the parameters under which the possible consummation of the challenged criminal offense would be reported, a procedure that, although determined by regulation, seemed to have the limits of proportionality and reasonableness for the procedurability of initiating a criminal investigation for the challenged criminal offense for a generating entity. The limits established for generating entities such as Ebi de Costa Rica, are established in the regulation in a table, preceded by the following rule: “Article 17.- General characteristics of limits for wastewater discharge. The limits contained in this Chapter are permissible values and shall be mandatory for all generating entities. The Ministry of Health will accept a variation interval that will be established by the 95% confidence limits of the respective parameter.” [She] insists that Article 61 of the Law for Integrated Waste Management contains poor legislative technique, which generated a violation of the most elementary limits of Ius Puniendi developed by penal-constitutional doctrine. [She] points out that in the case of a blank criminal law, both the factual assumption and the penalty are defined precisely and, simply, it is necessary to refer to another norm or norms to define specific or peripheral issues of the factual assumption. [She] asserts that doctrine develops that the reasons for restricting blank criminal laws to \"exceptional\" ones and prohibiting open criminal offenses date back to the era of the Nazi empire, which used this legislative technique to grant unlimited and arbitrary powers to the State, a precedent that cannot be permitted as viable in a legendary democracy like Costa Rica. [She] points out that Article 124 of the General Law of Public Administration provides: “Regulations, circulars, instructions, and other administrative provisions of a general nature may not establish penalties nor impose levies, fees, fines, nor other similar charges.” [She] indicates, finally, that after having analyzed the legislative record of Law No. 8839, it has been concluded that the challenged criminal offense, that is, Article 61 of the Law for Integrated Waste Management (at the time of the law's approval, it was Article 56), was never subjected to any discussion during its approval procedure, which reflects its inadequate legislative technique. [She] requests that this action be upheld.\n\n2.- In order to support her standing, the petitioner indicates that she \"filed, in a personal capacity and as the attorney-in-fact for the company Empresas Berthier Ebi de Costa Rica S.A., a declaratory proceeding before the Administrative Litigation Tribunal against the State, which is being processed under file 22-002444-1027-CA\". [She] affirms that, in that proceeding, it was alleged that \"Article 61 OF THE LAW FOR INTEGRATED WASTE MANAGEMENT NO. 8839, violates the principles of criminal legality and specificity (*tipicidad y legalidad penal*), derived from Article 39 of the Constitution, as well as Article 9 of the American Convention on Human Rights, considering it an open criminal offense\".\n\n3.- By resolution at 10:47 hours on November 11, 2022, the petitioner was warned that \"within a period of THREE DAYS, counted from the day following the notification of this resolution, and under warning of denying processing of the action in case of non-compliance, she must: a) prove her status as attorney-in-fact for Empresas Berthier Ebi de Costa Rica S.A., for which she must provide the respective powers of attorney and certifications that accredit this; and b) provide a literal certification of the document in which the unconstitutionality of the challenged regulations was invoked in the underlying matter - prior to the filing of this action -, as well as clarify the procedural status of such matter and provide documentary evidence supporting her statement. The foregoing, in accordance with Articles 75, 79, and 80 of the Law of Constitutional Jurisdiction\". Likewise, she was warned to add and cancel the Bar Association (Colegio de Abogados) stamp for the sum of two hundred seventy-five colones, corresponding to the authentication of the initial document.\n\n4.- By a document associated with this file on November 15, 2022, the petitioner indicates that, in compliance with the previous warning, she provides the certified power of attorney that accredits her as general attorney-in-fact (*apoderada generalísima sin límite de suma*) of Empresas Berthier Ebi de Costa Rica S. A. (EBI), corporate ID 3-101-215741.\n\n5.- By a document associated with this file on November 17, 2022, the petitioner points out that, in compliance with the previous warning, she clarifies - regarding the procedural status of file no. 22-002444-1027-CA, which is being processed before the Administrative Litigation Tribunal - that the lawsuit has already been served, the State has answered the lawsuit, and a date was set for a preliminary hearing; however, the preliminary hearing was suspended in order to resolve a request for consolidation with another proceeding. She adds that she provides a notarial certification of the document filed on August 4 in file 22-002444-1027-CA, in which the unconstitutionality of Article 61 of the Law for Integrated Waste Management, Law No. 8839, was alleged. Finally, the petitioner's power of attorney is provided, accrediting her as general attorney-in-fact of Ebi de Costa Rica S. A., as well as the payment of the respective stamp.\n\n6.- By official letter dated November 21, 2022, the Administrative Litigation and Civil Treasury Tribunal was requested to send this Chamber the judicial file being processed under number 22-002444-1027-CA, which is a declaratory proceeding by Empresas Berthier Ebi de Costa Rica S.A. against the State.\n\n7.- On November 23, 2022, the documentation sent by the Administrative Litigation and Civil Treasury Tribunal, corresponding to a copy of virtual file No. 22-002444-1027-CA, was associated with this file.\n\n8.- Article 9 of the Law of Constitutional Jurisdiction empowers this Chamber to reject outright or on the merits, at any time, even from its presentation, any petition brought before it that proves to be manifestly improper, or when it considers that there are sufficient elements of judgment to reject it, or that it constitutes a simple reiteration or reproduction of a previous equal or similar petition that was rejected.\n\nDrafted by Judge Castillo Víquez; and,\n\n**Considering:**\n\nI.- ON THE FORMAL PREREQUISITES FOR ADMISSIBILITY OF THE ACTION. The acción de inconstitucionalidad is a process with certain formalities, which must be satisfied so that the Chamber can validly hear the merits of the challenge. In this sense, Article 75 of the Law of Constitutional Jurisdiction establishes the prerequisites for the admissibility of the acción de inconstitucionalidad. Firstly, the existence of a prior matter pending resolution is required, either judicially, or in the procedure to exhaust the administrative process, in which the unconstitutionality has been invoked as a reasonable means to protect the right or interest considered injured. In the second and third paragraphs, the law establishes, exceptionally, prerequisites in which the prior matter is not required, when, due to the nature of the matter, there is no individual and direct injury, or it concerns the defense of diffuse or collective interests, or when it is filed directly by the Comptroller General of the Republic, the Attorney General of the Republic, the Prosecutor General of the Republic, and the Ombudsperson (Defensor de los habitantes). There are other formalities that must be fulfilled, namely, the petition document must be authenticated and contain an explicit determination of the challenged regulations, duly grounded, with specific citation of the components of the constitutional block considered infringed (Article 78 of the Law of Constitutional Jurisdiction). Additionally, the conditions of standing must be accredited (powers of attorney and certifications), the payment of the Bar Association stamp must be made, and a literal certification must be provided of the document in which the unconstitutionality of the challenged norms was invoked in the underlying matter (Article 79 of the Law of Constitutional Jurisdiction).\n\nII.- ON THE NECESSARY CONNECTION BETWEEN THE ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD AND THE UNDERLYING MATTER. However, regarding the requirement of a matter pending resolution, this Chamber, in judgment no. 1995-4190 at 11:33 hours on July 28, 1995, stated the following:\n\n\"In the first place, it is a proceeding of an incidental nature, and not a direct or popular action, which means that the existence of a matter pending resolution is required - whether before the courts of justice or in the procedure to exhaust the administrative process - to be able to access the constitutional process, but in such a way that the action constitutes a reasonable means to protect the right considered injured in the main matter, such that what is resolved by the Constitutional Tribunal has a positive or negative repercussion on said proceeding pending resolution, as it rules on the constitutionality of the norms that must be applied in said matter; and only by exception does the legislation allow direct access to this process - prerequisites of the second and third paragraphs of Article 75 of the Law of Constitutional Jurisdiction.\"\n\nThus, the requirement for a prior matter pending resolution does not constitute a merely formal requirement, since it is not enough just for an underlying matter to exist, nor just to have invoked the unconstitutionality, as it is also required that the action be a reasonable means to protect the right or interest considered injured. This means that it is necessary to verify the existence of a matter in which the fundamental rights of the people are at stake and in which the challenged norms have a direct impact on the resolution of the case (see, in the same sense, judgments numbers 1668-90, 4085-93, 798-94, 3615-94, 409-I-95, 851-95, 4190-95 and 791-96). Regarding such a requirement, recently, in ruling no. 2021-027589 at 9:15 hours on December 8, 2021, this Chamber reiterated that:\n\n\"Likewise, regarding the requirement that the action be a reasonable means to protect the substantial legal situation considered injured, this Tribunal has explained that such a requirement:\n\n“(…) does not refer to a simple procedural formality, nor is it an innocuous and insignificant detail meant to complicate and hinder constitutional review. It is a direct manifestation of the principle according to which the jurisdictional function, of which constitutional review is a substantial and fundamental part, is exercised through the resolution of real controversies, which find remedy in a final judgment” (ruling No. 2016-002043 of 11:46 hrs. on February 10, 2016).\n\n(...) Ergo, when standing in an acción de inconstitucionalidad derives from Article 75, paragraph 1, of the Law of Constitutional Jurisdiction, that is, from the existence of a prior matter pending resolution, it is necessary to analyze whether what is resolved in the action will have a direct and decisive influence on the main matter. This Chamber, in ruling no. 2592-93, indicated that between the underlying case and the acción de inconstitucionalidad “there must be such a connection that, if the first were upheld, it directly impacts the underlying case, as one more procedural remedy in favor of the party's rights” and later added that such a connection must subsist until the final judgment is issued in the constitutional proceeding (ruling no. 3040-97).” (the highlighting does not correspond to the original)\n\nIII.- ON THE INADMISSIBILITY OF THIS ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD. In the sub judice, the petitioner seeks to base this action on the proceeding being processed in the administrative litigation court, in file number 22-002444-1027-CA, which is a declaratory proceeding by Empresas Berthier Ebi de Costa Rica S.A. against the State, in which it is requested - as the main claim - that the nullity of \"Circular No. 01-PPP-2020: Política de Persecución de los Delitos Ambientales\" (Policy for the Prosecution of Environmental Crimes), issued by the Fiscalía General de la República (Office of the Attorney General), be declared. However, in the judgment of this Chamber, it cannot be considered that such a proceeding constitutes a suitable underlying matter to support an acción de inconstitucionalidad regarding the criminal offense provided for in Article 61 of the Law for Integrated Waste Management, Law No. 8839, because although the cited circular may contain a series of interpretations and legal assessments related to the content and scope of the cited norm, for the purposes of defining the investigation and prosecution policy of the Public Prosecutor's Office for potential environmental crimes, the truth is that, regardless of what is established in such circular, it will ultimately be in the criminal court, where it must be definitively resolved, by the competent judges and with prior observance of due process, whether in a specific case the crime provided for in such criminal offense has been configured or not, that is, it will be in respect of a potential criminal proceeding - in which the application of such norm is effectively under discussion and at the appropriate procedural moment - that a possible action could be considered as a reasonable means of defending the rights and interests of the party. Consequently, this Chamber considers that there is not the due and necessary connection between the proceeding being processed in the administrative litigation court and the claim that the unconstitutionality of the mentioned criminal offense be declared.\n\nIV.- IN CONCLUSION. As a corollary of the foregoing, it is appropriate to reject the action under study outright, as so ordered.\n\nV.- DOCUMENTATION PROVIDED TO THE FILE.\n\nThe parties are warned that if they have submitted any paper document, as well as objects or evidence contained in any additional electronic, computer, magnetic, optical, telematic device or one produced by new technologies, these must be retrieved from the office within a maximum period of 30 business days counted from the notification of this judgment. Otherwise, all material not retrieved within this period will be destroyed, pursuant to the provisions of the \"Reglamento sobre Expediente Electrónico ante el Poder Judicial\", approved by the Corte Plena in session No. 27-11 of August 22, 2011, article XXVI and published in the Boletín Judicial number 19 of January 26, 2012, as well as the agreement approved by the Consejo Superior del Poder Judicial, in session No. 43-12 held on May 3, 2012, article LXXXI.\n\nPor tanto:\n\n The action is rejected outright. \n\n \n\n \n\n \n\n\t\n\nFernando Castillo V.\n\nPresidente\n\n\t\n\n \n\n\n\nFernando Cruz C.\n\n\t\n\n \n\n\t\n\nPaul Rueda L.\n\n\n\nLuis Fdo. Salazar A.\n\n\t\n\n \n\n\t\n\nJorge Araya G.\n\n\n\nAnamari Garro V.\n\n\t\n\n \n\n\t\n\nJose Roberto Garita N.\n\n \n\n \n\nDocumento Firmado Digitalmente\n\n-- Código verificador --\n\n\n\n EOQZ474KO1ZI61\n\nEXPEDIENTE N° 22-025091-0007-CO\n\n \n\nTeléfonos: 2549-1500 / 800-SALA-4TA (800-7252-482). Fax: 2295-3712 / 2549-1633. Dirección electrónica: www.poder-judicial.go.cr/salaconstitucional. Dirección: (Sabana Sur, Calle Morenos, 100 mts.Sur de la iglesia del Perpetuo Socorro). Recepción de asuntos de grupos vulnerables: Edificio Corte Suprema de Justicia, San José, Distrito Catedral, Barrio González Lahmann, calles 19 y 21, avenidas 8 y 6\n\nEs copia fiel del original - Tomado del Nexus.PJ el: 08-05-2026 17:23:27.\n\nSCIJ de Hacienda\nSCIJ de la Procuraduría General de la República"
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