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  "id": "nexus-sen-1-0007-1134413",
  "citation": "Res. 25307-2022 Sala Constitucional",
  "section": "nexus_decisions",
  "doc_type": "constitutional_decision",
  "title_es": "Constitucionalidad del proyecto de Ley de Hidrógeno Verde — protección ambiental y competencias de SETENA",
  "title_en": "Constitutionality of the Green Hydrogen Bill — environmental protection and SETENA’s powers",
  "summary_es": "La Sala Constitucional examina la consulta legislativa facultativa sobre el proyecto de Ley para la promoción e implementación de una economía de hidrógeno verde en Costa Rica (exp. leg. 22.392). La mayoría considera que el proyecto, en general, no viola el principio de razonabilidad técnica por ausencia de estudios, pues el legislador goza de libre configuración para fomentar actividades económicas. Sin embargo, por unanimidad, declara que el artículo 18 es inconstitucional al disponer que el trámite de viabilidad ambiental lo determine el jerarca del MINAE y que la evaluación de impacto ambiental se resuelva en un máximo de sesenta días naturales, por vulnerar el artículo 50 constitucional (ambiente sano), los principios precautorio y de especialidad técnica, y por invadir competencias de SETENA. También se declaran contrarios al artículo 45 constitucional los artículos 3 y 24, al autorizar a RECOPE a usar bienes de particulares sin indemnización. Las demás objeciones sobre seguridad jurídica, equilibrio fiscal y libre empresa se desestiman. La magistrada Garro Vargas salva el voto, al estimar que todo el proyecto carece de razonabilidad técnica.",
  "summary_en": "The Constitutional Chamber reviewed a facultative legislative consultation on the bill for the Promotion and Implementation of a Green Hydrogen Economy in Costa Rica (legislative file 22.392). The majority held that the bill, overall, does not violate the principle of technical reasonableness, as the legislature has broad discretion to promote economic activities. However, unanimously, it found Article 18 unconstitutional because it allowed the Minister of Environment and Energy to dictate the environmental viability procedure and required environmental impact assessments to be resolved within a maximum of sixty calendar days. This violates Article 50 of the Constitution (right to a healthy environment), the precautionary principle, and the technical specialization assigned to SETENA. Articles 3 and 24 were also struck down for infringing Article 45 (private property) by allowing RECOPE to use private assets without compensation. The remaining objections on legal certainty, fiscal balance, and free enterprise were dismissed. Magistrate Garro Vargas dissented, considering the entire bill void for lack of technical studies.",
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  "date": "25/10/2022",
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    "environmental-law-7554"
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    "objetivación de la tutela ambiental",
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    "principio de inderogabilidad singular",
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    "artículo 50 Constitución",
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  "excerpt_es": "Debido a todo lo anterior, es criterio de la Sala, que existe una libre configuración del legislador en la creación y asignación de competencias administrativas. Esto supone una discrecionalidad en la definición de instancias administrativas encargadas de realizar determinada función en relación con una materia en particular. Así, la sola asignación de una competencia concreta a una instancia diversa, en sí mismo, no supone un quebranto de orden constitucional. Empero, tratándose del derecho de tutela al ambiente, como consecuencia de los principios preventivo y precautorio, es necesario que una competencia de orden técnico o científico, direccionada a establecer la viabilidad ambiental o bien, el impacto de determinada actividad o proyecto en el ambiente, o en general, definir el tipo de herramienta técnico-científica para ponderar esas incidencias en el medio y los ecosistemas, se asigne a una instancia de naturaleza técnica y no de orden eminentemente político.\n\nDe esa manera, el artículo 18 del proyecto de ley consultado, en cuanto establece que para determinar la viabilidad de los proyectos relacionados con la producción de hidrógeno verde, “el trámite a seguir será el que dictamine el jerarca del Ministerio de Ambiente y Energía (Minae)” desconoce el aludido criterio de especialidad funcional técnica, trasladando la competencia de marras a una instancia política, sin razón objetiva que permita sustentar la desaplicación singular o excepcionalidad a la competencia técnica que sobre dicha materia se ha asignado de manera general a una instancia especializada, según las regulaciones de la Ley Orgánica del Ambiente. Por ende, ese tratamiento es contrario al artículo 50 de la Constitución Política del cual se deriva el principio de regresión ambiental, por cuanto deteriora la idoneidad técnica de las decisiones referidas al tipo de evaluación, control y fiscalización de actividades que impactan, en mayor o menor medida el ambiente, en detrimento del derecho al medio ambiente sano y ecológicamente equilibrado.",
  "excerpt_en": "For all the above reasons, it is the Chamber’s view that the legislature enjoys broad discretion in creating and assigning administrative powers. This includes discretion in defining the administrative bodies responsible for carrying out a particular function in relation to a given subject. Thus, the mere assignment of a specific competence to a different body does not, in and of itself, constitute a violation of the constitutional order. However, when it comes to the right to environmental protection, as a consequence of the preventive and precautionary principles, it is necessary that a competence of a technical or scientific nature, aimed at establishing environmental viability or the impact of a certain activity or project on the environment, or generally at defining the type of technical-scientific tool to weigh those effects on the environment and ecosystems, be assigned to a technical—rather than an eminently political—body. Therefore, the treatment under Article 18 of the bill, which provides that ‘the procedure to be followed shall be that dictated by the head of the Ministry of Environment and Energy (MINAE),’ disregards the aforementioned criterion of technical functional specialization, transferring the competence at issue to a political body, without any objective reason justifying the singular disapplication or exceptional treatment of the technical competence generally assigned to a specialized body under the Environmental Organic Law. Thus, this treatment contravenes Article 50 of the Political Constitution, from which the principle of environmental non-regression is derived, since it undermines the technical suitability of decisions regarding the type of evaluation, control, and monitoring of activities that impact the environment, to the detriment of the right to a healthy and ecologically balanced environment.",
  "outcome": {
    "label_en": "Partially granted",
    "label_es": "Parcialmente estimada",
    "summary_en": "The consultation is answered by declaring Articles 18 (time limit and lack of technical competence) and 3 and 24 (infringement of private property) of the bill unconstitutional, and the remaining challenged provisions constitutional.",
    "summary_es": "La consulta se evacua declarando inconstitucionales el artículo 18 (plazo y falta de competencia técnica) y los artículos 3 y 24 (afectación a la propiedad privada) del proyecto de ley, y constitucionales los demás extremos consultados."
  },
  "pull_quotes": [
    {
      "context": "Artículo 18 del proyecto",
      "quote_en": "the environmental impact assessment or the permit required by the project must be resolved in a maximum of sixty calendar days",
      "quote_es": "la evaluación de impacto ambiental o el permiso que requiera el proyecto deberá ser resuelto en un máximo de sesenta días naturales"
    },
    {
      "context": "Considerando XII",
      "quote_en": "the interest in streamlining administrative procedures can never yield to the precautionary principle, especially when dealing with activities that are dangerous to the environment and to human beings",
      "quote_es": "el interés por agilizar los trámites administrativos nunca puede ceder ante el principio precautorio, especialmente si se está frente a actividades peligrosas para el ambiente, y para el ser humano"
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    {
      "context": "Considerando XII",
      "quote_en": "it is necessary that a competence of a technical or scientific nature... be assigned to a technical body and not to an eminently political one",
      "quote_es": "es necesario que una competencia de orden técnico o científico... se asigne a una instancia de naturaleza técnica y no de orden eminentemente político"
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    {
      "context": "Considerando X",
      "quote_en": "Article 24 of the bill... violates Article 45 of the Political Constitution, as it establishes a generic authorization for RECOPE to use all such facilities, including... property... that is the domain of private third parties",
      "quote_es": "el artículo 24 del proyecto de ley... lesionan el artículo 45 de la Constitución Política, en tanto establece una autorización de uso genérico por parte de RECOPE de todas esas instalaciones, incluyendo... bienes... que son dominio de terceros particulares"
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  "body_es_text": "Grande\nNormal\nPequeña\nSala Constitucional\n\nResolución Nº 25307 - 2022\n\nFecha de la Resolución: 25 de Octubre del 2022 a las 13:40\n\nExpediente: 22-019096-0007-CO\n\nRedactado por: Jose Roberto Garita Navarro\n\nClase de asunto: Consulta legislativa facultativa\n\nControl constitucional: Sentencia estimatoria\n\nAnalizado por: SALA CONSTITUCIONAL\n\n\n\n\nSentencia con Voto Salvado\n\nSentencia con nota separada\n\nSentencias Relacionadas\n\n\nContenido de Interés:\n\nTemas Estrategicos: Ambiental,Constitución Política\n\nObjetivos de Desarrollo Sostenible: Energía asequible y no contaminante (Obj 7)\n\nTipo de contenido: Voto de mayoría\n\nRama del Derecho: 3. ASUNTOS DE CONTROL DE CONSTITUCIONALIDAD\n\nTema: CONSULTA LEGISLATIVA FACULTATIVA\n\nSubtemas:\n\nNO APLICA.\n\nTema: AMBIENTE\n\nSubtemas:\n\nNO APLICA.\n\nDescriptor: AMBIENTE. LEY DE PROMOCIÓN E IMPLEMENTACIÓN DE ECONOMÍA DE HIDRÓGENO VERDE\nExpediente: 22-019096-0007-CO\nSentencia: 025307-22 de 25 de octubre de 2022\nTipo de asunto: Consulta Legislativa Facultativa\nNorma impugnada: Ley para la Promoción e Implementación de una Economía de Hidrógeno Verde en Costa Rica. Expediente Legislativo No. 22.392\nParte dispositiva: Se rechaza la gestión de coadyuvancia incoada por Sergio José Capón Brenes, en su condición de Presidente de la Asociación Cámara de Industrias de Costa Rica. Se evacua esta consulta facultativa de constitucionalidad referente al proyecto de \"Ley para la promoción e implementación de una economía de hidrógeno verde en Costa Rica \", que se tramita en el expediente legislativo no 22.392, únicamente sobre las objeciones de fondo consultadas en forma puntual referidas al proyecto de ley de la siguiente manera:\na) Por mayoría, se evacua la consulta en el sentido de que el proyecto de ley, en su totalidad, no violenta el principio de razonabilidad técnica, por la ausencia de estudios técnicos que determinen su necesidad, viabilidad y aplicación. La magistrada Garro Vargas salva el voto y evacua la consulta en el sentido de que el proyecto de ley en su totalidad lesiona el principio de razonabilidad técnica, por la ausencia de estudios técnicos que determinen su necesidad, viabilidad y aplicación.  El magistrado Rueda Leal consigna nota.\nb) Por unanimidad, se evacua la consulta en el sentido de que los artículos 9, 10, 11, 12, 13 y 14 del proyecto de ley, no lesionan los principios de seguridad y certeza jurídica, claridad y con confusión normativa, así como razonabilidad técnica y equilibrio fiscal. La magistrada Garro Vargas consigna nota.\nc) Por unanimidad, se evacua la consulta en el sentido de que el artículo 18 del proyecto de ley \"Ley para la promoción e implementación de una economía de hidrógeno verde en Costa Rica”, es contrario al numeral 50 de la Constitución Política en tanto dispone que \"el trámite a seguir será el que dictamine el jerarca del Ministerio de Ambiente y Energía (Minae)” y que \"la evaluación de impacto ambiental o el permiso que requiera el proyecto deberá ser resuelto en un máximo de sesenta días naturales”.  \nd) Por unanimidad, se evacua la consulta en el sentido de que los artículos 3 y 24 del proyecto de ley son contrarios al artículo 45 de la Constitución Política, en cuanto al derecho de propiedad privada y el principio de intangibilidad del patrimonio privado. \ne) En los demás extremos consultados del proyecto de ley se evacua la consulta en el sentido de que no existen vicios de constitucionalidad por el fondo. \nSe omite pronunciamiento sobre los temas no consultados en cuanto al procedimiento y fondo. Notifíquese.\n\nV.- SOBRE EL OBJETO DE LA CONSULTA. Las Diputadas y los Diputados consultan sobre el proyecto de aprobación de la \"Ley para la promoción e implementación de una economía de hidrógeno verde en Costa Rica \", que se tramita en el expediente legislativo no22392. Se plantean cinco aspectos, todos por el fondo:\n\n1) Se consulta la constitucionalidad del proyecto de ley, en su totalidad, por violación al principio constitucional de razonabilidad técnica, por la ausencia de estudios técnicos que determinen su necesidad, viabilidad y aplicación.\n\n2) Se consulta la constitucionalidad de los artículos 9, 10, 11, 12, 13 y 14 del proyecto de ley por lesión a los principios de seguridad y certeza jurídica, claridad y no confusión normativa, así como de razonabilidad técnica y equilibrio fiscal (artículo 176 constitucional).\n\n3) Se consulta la constitucionalidad de los artículos 3 y 24 del proyecto de ley, por lesión del derecho a la propiedad privada y el principio de intangibilidad del patrimonio privado (artículo 45 de la Constitución Política).\n\n4) Se consulta la inconstitucionalidad del artículo 18 del proyecto, por infracción al derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado, los principios de igualdad, jerarquía de las normas, inderogabilidad singular del reglamento y de objetivación de la tutela ambiental (artículos 21, 33, 46 50 y 69 constitucionales).\n\n5) Se consulta la constitucionalidad del artículo 19 del proyecto por infracción a la libre empresa (artículo 46 constitucional).\n\nSe aclara que, el texto que tiene a la vista esta Sala para realizar el examen de la norma consultada, es la aprobada en la sesión ordinaria N°14 de 18 de agosto de 2022 por la Comisión Permanente Especial de Redacción con fecha 18 de agosto de 2022 (folios 3837-3854).\n\nVI.- SOBRE EL PROYECTO DE LEY CONSULTADO. El proyecto de ley de aprobación de la “Ley para la promoción e implementación de una economía de hidrógeno verde en Costa Rica”, propone crear una ley marco que permita la industrialización y el aprovechamiento del hidrógeno verde como una energía limpia en el país. Se define hidrógeno verde como el hidrógeno producido a partir de fuentes de energía renovables mediante un proceso reducido en emisiones de dióxido de carbono, conforme al proceso de certificación de la calidad del hidrógeno verde que se define en el proyecto de ley. Se propone declarar de utilidad pública el uso de esta energía y confiere la rectoría de la actividad industrial del hidrógeno verde al MINAE. Se observa que la iniciativa de ley es aplicable a toda persona física o jurídica que incursione en la realización de inversiones destinadas a la investigación, producción, transformación, almacenamiento, transporte, comercialización, uso final y exportación de hidrógeno verde producido en el territorio costarricense. Además, se autoriza la constitución de asociaciones público-privadas y público-público para el desarrollo de una economía de hidrógeno verde. Plantea que las inversiones y el desarrollo de la producción y consumo industrial del hidrógeno verde serán fomentados, por medio de incentivos consistentes en beneficios o exenciones fiscales totales o parciales, con el fin de promover la industrialización del hidrógeno verde.\n\nLa iniciativa de ley, según indica el Dictamen Afirmativo de Mayoría de la Comisión Permanente de Asuntos Agropecuarios y Recursos Naturales, tiene como propósito propiciar el desarrollo de una industria competitiva de hidrógeno verde que, a partir de electricidad producida con recursos limpios y renovables de bajo costo, permitirá producir un vector energético de uso local y de potencial exportación, impulsando una economía sustentable y limpia en torno a esta actividad. Además, más allá del hidrógeno como vector energético, se le pueden dar usos al hidrógeno verde en las industrias metalúrgicas, químicas, petroquímicas, que en sí forman sectores de demanda para la producción del hidrógeno, ya sea en el país, o en mercados de exportación. Plantea además el referido dictamen que el surgimiento del hidrógeno verde a nivel global permite impulsar una descarbonización profunda en Costa Rica, meta que ha sido planteada en el pasado, y ayudar a la reactivación económica, por medio de inversión extranjera directa e inversión nacional, generando creación de empleos directos e indirectos.\n\nVII.- SOBRE LA REFERIDA TRANSGRESIÓN DEL PRINCIPIO DE RAZONABILIDAD TÉCNICA. Sostienen los Diputados y Diputadas consultantes que el proyecto de ley no contiene o no remite a estudios económicos que valoricen el costo de producción del hidrógeno verde para poner en operación una planta de mediana o gran producción; tampoco existe un estudio técnico con un análisis comparativo entre la producción hidroeléctrica, eólica o solar, frente al hidrógeno verde; echan de menos estudios de viabilidad financiera, y reprochan que no se regula el financiamiento de los estudios de factibilidad o la posibilidad de financiamiento mediante la banca nacional o internacional para la instalación de plantas de hidrógeno verde. Por otra parte, agregan que el hidrogeno verde, al ser una energía, requiere de normas de funcionamiento, producción, abastecimiento, transporte y distribución de energía de las plantas de producción, las cuales pueden ser de naturaleza legal o reglamentaria. Consideran que tal regulación debe fijarse con fundamento en las recomendaciones científicas especializadas dispuestas en estudios técnicos que lo sustenten y otorguen la razonabilidad técnica necesaria. Estudios que están ausentes en este proyecto, tal y como lo han indicado la Contraloría General de la República, la Cámara de Empresas Distribuidoras de Energía y Telecomunicaciones (CEDET) y la Academia Nacional de Ciencias (ANC). Indican que, por las razones apuntadas consultan sobre la constitucionalidad del proyecto, por violación al principio de razonabilidad técnica, ante la ausencia de estudios técnicos que determinen su necesidad, viabilidad y aplicación. Sostienen los consultantes que el principio constitucional de razonabilidad exige que las leyes deban ajustarse a estrictos parámetros técnicos, con fundamento en el artículo 16 de la Ley General de la Administración Pública, que establece un principio general de derecho extrapolable al ámbito de la promulgación de la ley, en el sentido de que no pueden dictarse actos ni aprobarse leyes contrarias a las reglas unívocas de la ciencia o de la técnica, en tanto el artículo 160 del mismo cuerpo normativo dispone que el acto discrecional será inválido.\n\nA fin de abordar este extremo consultado, es pertinente hacer referencia al principio de libre configuración del legislador, y sus alcances. En la sentencia no 2003-05090 de las 14:44 horas de 11 de junio de 2003, este Tribunal dispuso que:\n\n“La Asamblea Legislativa en el ejercicio de su función materialmente legislativa de dictar normas de carácter general y abstracto, esto es, leyes en sentido formal y material (artículo 121, inciso 1°, de la Constitución Política), goza de una amplia libertad de conformación para desarrollar el programa constitucional fijado por el Poder Constituyente. Ese extenso margen de maniobra en cuanto a la materia normada se ha denominado, también, discrecionalidad legislativa, entendida como la posibilidad que tiene ese órgano, ante una necesidad determinada del cuerpo social, de escoger la solución normativa o regla de Derecho que estime más justa, adecuada e idónea para satisfacerla, todo dentro del abanico o pluralidad de opciones políticas que ofrece libremente el cuerpo electoral a través del sistema de representación legislativa (…) La libertad de configuración legislativa no es irrestricta, puesto que, tiene como límite el Derecho de la Constitución, esto es, el bloque de constitucionalidad conformado por los preceptos y costumbres constitucionales, los valores y principios -dentro de los que destacan los de proporcionalidad, interdicción de la arbitrariedad, no discriminación, debido proceso y defensa- de esa índole y las jurisprudencia vertida por este Tribunal para casos similares”.\n\nTambién, en la resolución no 2008-05179 de las 11:00 horas de 4 de abril de 2008, la Sala precisó:\n\n“En efecto, por principio, el legislador ordinario goza de una amplia libertad de conformación de la realidad social, económica y política, a través del ejercicio de la potestad legislativa, la cual reside originariamente en el pueblo y es constitucionalmente delegada en la Asamblea Legislativa por su carácter de órgano político representativo (artículos 105 y 121, inciso 1°, de la Constitución Política). Esa potestad legislativa, únicamente, puede tener los límites que establece el constituyente y, en general, el bloque de constitucionalidad, de modo que para evitar una limitación indebida de la libertad de configuración legislativa, cualquier disposición que establezca una condición o límite que la agrave debe ser interpretado en sus justos y razonables términos, para facilitar su ejercicio”. (en igual sentido ver sentencias 2013-011499 de las 16:00 horas del 28 de agosto de 2013, 2015-015737 de las 10:20 horas del 9 de octubre de 2015 y 2018-019511 de las 21:45 horas del 23 de noviembre de 2018)\n\nLos Diputados y Diputadas consultan sobre la constitucionalidad del proyecto de ley, por lesión al principio de razonabilidad técnica, ante la ausencia de estudios técnicos que determinen su necesidad, viabilidad y aplicación. Sin embargo, no desarrollan de manera clara y precisa de dónde se deriva la exigencia constitucional de efectuar estudios técnicos para fomentar la inversión destinada a la investigación, producción, transformación, almacenamiento, transporte, comercialización, uso final y exportación de hidrógeno verde producido en Costa Rica. Si bien mencionan, sin siquiera desarrollar, la sentencia 14293-95, lo cierto es que dicho fallo se refiere de manera específica al principio de objetivación de la tutela ambiental o principio de vinculación a la ciencia y la técnica, lo que evidentemente no guarda conexión con la naturaleza del proyecto objeto de esta consulta. La jurisprudencia de la Sala es reiterada en el sentido de que las potestades legislativas deben estar vinculadas a reglas unívocas de la ciencia o la técnica, principios elementales de justicia, lógica o conveniencia, cuando el objeto de la actividad legislativa son las cuestiones ambientales, dado que el principio de objetivación de la tutela ambiental ha sido aplicado consistentemente por la jurisprudencia constitucional (sentencias N. 2010-000075 de las 15:01 horas del 6 de enero de 2010, 2012-013367 de las 11:33 horas del 21 de setiembre de 2012, 2013-005964 de las 15:05 horas del 30 de abril de 2013 y 2018-007978 de las 12:45 horas del 18 de mayo de 2018).\n\nEn cambio, demandar un estudio técnico en cualesquiera casos de ejercicio de la función legislativa, vaciaría de contenido el principio de libre configuración del legislador. De esa forma se pronunció la Sala en la sentencia N. 2018-000230 de las 10:40 horas del 19 de enero de 2018, que en lo que interesa señaló:\n\n“En lo que respecta al alegado establecimiento de una lista numerus clausus por parte del legislador sin la existencia de criterios técnicos, la Sala descarta que exista alguna lesión al orden constitucional. Según se desprende de los párrafos precedentes, cae en el derecho a la libre configuración del legislador la determinación de los parámetros para categorizar a una profesión como ciencia en la salud. La Sala rechaza que, irremediablemente, todas las decisiones del legislador deban contemplar un estudio técnico, toda vez que dicha situación anularía la discrecionalidad del órgano legislativo, sometiéndolo al criterio de terceros que carecen de representación democrática. Los estudios técnicos son necesarios, cuando existe norma expresa al respecto (verbigracia en cuestiones ambientales) o cuando la materia los exige, so pena de transformar la discrecionalidad en arbitrariedad. En el caso de marras, la decisión del legislador elevó claramente los requisitos para ser profesional en ciencias de la salud, al demandar el grado mínimo de licenciatura y enumerar expresamente las profesiones incluidas, decisión que no requiere un estudio técnico o científico.” (el destacado no corresponde al original).\n\nTomando en consideración lo expuesto por los consultantes, así como los precedentes citados, la Sala no considera que, en los términos en que se planteó la consulta, la forma de legislar cuestionada (fomentar la inversión en actividades destinadas a la investigación, producción, transformación, almacenamiento, transporte, comercialización, suministro, uso final y exportación del hidrógeno verde producido en territorio nacional) sea inconstitucional por violación del principio de razonabilidad técnica. Por el contrario, es criterio de esta Cámara que, en supuestos como el que se analiza, el legislador goza de un amplísimo margen de discrecionalidad legislativa ya que, como se anotó, el proyecto de ley crea un marco para fomentar la eventual realización de una actividad económica, mientras que los diputados consultantes exigen estudios técnicos tal como si se ordenara realizarla.\n\nEn cuanto a este extremo, la consulta se evacua en el sentido de que el proyecto “Ley para la promoción e implementación de una economía de hidrógeno verde en Costa Rica”, no lesiona el principio de razonabilidad técnica.\n\nVIII.- SOBRE EL FOMENTO DE ACTIVIDADES ECONÓMICAS MEDIANTE EL ESTABLECIMIENTO DE EXENCIONES Y OTROS BENEFICIOS. Los poderes públicos, dentro de sus respectivos ámbitos de competencia, podrán utilizar los medios de intervención económica que habilite la Constitución Política para perseguir finalidades y objetivos legítimos, amparables en la misma, hasta el límite que fije el respeto a los derechos y libertados constitucionalmente garantizados. Una manifestación de la intervención estatal en la economía, es la planificación no vinculante, donde el Estado estimula la acción de aquellos particulares que, voluntariamente, se ajusten a tales planes, mediante la concesión de incentivos y ciertas medidas arancelarias y fiscales. Así, la planificación comporta la utilización por parte de los poderes públicos de las técnicas de fomento, mediante las cuales los sujetos privados dirigen su actividad a la satisfacción de necesidades previamente definidas como prioritarias. Tales medidas económicas públicas serían inconstitucionales, si no cuentan con una adecuada habilitación constitucional, por perseguir una finalidad no amparable en la Constitución, o por vulnerar derechos o libertades de los ciudadanos. Al respecto, nuestra Constitución Política en el artículo 50 indica:\n\n“ARTÍCULO 50.- El Estado procurará el mayor bienestar a todos los habitantes del país, organizando y estimulando la producción y el más adecuado reparto de la riqueza.\n\nToda persona tiene derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado. Por ello, está legitimada para denunciar los actos que infrinjan ese derecho y para reclamar la reparación del daño causado.\n\nEl Estado garantizará, defenderá y preservará ese derecho.\n\nLa ley determinará las responsabilidades y las sanciones correspondientes.\n\nToda persona tiene el derecho humano, básico e irrenunciable de acceso al agua potable, como bien esencial para la vida. El agua es un bien de la nación, indispensable para proteger tal derecho humano. Su uso, protección, sostenibilidad, conservación y explotación se regirá por lo que establezca la ley que se creará para estos efectos y tendrá prioridad el abastecimiento de agua potable para consumo de las personas y las poblaciones.” (Adicionado el párrafo anterior por el artículo 1° de la ley N°9849 del 5 de junio del 2020, “Reconocer y garantizar el derecho humano de acceso al agua”). (Así reformado por el artículo 1º de la Ley No.7412 de 3 de junio de 1994)\n\nEsa norma constitucional otorga justificación a la actuación orientadora de las decisiones económicas mediante incentivos. Además atribuye a los poderes públicos la responsabilidad de garantizar, preservar y defender el derecho al ambiente sano y ecológicamente equilibrado, por lo que el desarrollo sostenible se instituye como una finalidad legítima para las medidas de fomento. En caso de que se recurra a exoneraciones al deber de contribuir a los gastos públicos, tales medidas deben estar establecidas por ley, con concreta especificación de los supuestos de aplicación de las mismas y su cuantía y excluyendo toda discrecionalidad administrativa.\n\nLa iniciativa de ley en consulta, que tiene por objeto “Fomentar el desarrollo de una economía nacional de hidrógeno verde (…)” (artículo 1) establece, a fin de incentivar las inversiones y el desarrollo de la investigación, producción, transformación, almacenamiento, transporte, comercialización, suministro, uso final y exportación del hidrógeno verde, incentivos consistentes en exenciones fiscales parciales o totales, por lo que, según los criterios anteriormente expuestos existe una finalidad constitucionalmente legítima que habilita a los poderes públicos para legislar de la forma que se consulta, como es el fomento de una actividad que coadyuve en el proceso de descarbonización, lo que incide positivamente en el medio ambiente.\n\nPor otra parte, esta Sala desde la sentencia N. 2003-5276 de las 14:54 horas del 18 de junio del 2003, señaló:\n\n“V.- Competencia legislativa en materia tributaria. La Constitución Política, en su artículo 121 inciso 13), da a la Asamblea Legislativa la potestad de crear los impuestos y contribuciones nacionales, y autorizar los municipales. Este amplio –aunque no ilimitado- poder, permite a la Asamblea no solo crear los tributos, determinando sus elementos esenciales (sujeto pasivo, hecho generador, base imponible y monto o porcentaje del gravamen), sino que además puede exceptuar a ciertos individuos, bienes o actividades de la aplicación de los mismos (exención), puede eliminar los tributos existentes e incluso puede modificarlos, variando alguno de los ya referidos elementos de la obligación tributaria. Dicho poder de modificación de los tributos existentes le da al Estado la posibilidad de disminuir, modificar o aumentar la carga impuesta, ya sea como instrumento de política fiscal o para cumplir cualesquiera otros fines lícitos.”\n\nDe manera que el Poder Tributario del Estado contempla, en lo que en este caso interesa, el poder de eximir el pago de tributos en determinados casos, según el legislador lo considere conveniente, pues se trata de una atribución constitucionalmente atribuida al parlamento y en esta materia tiene, como se indicó, discrecionalidad para utilizar dicha atribución para el cumplimiento de fines lícitos.\n\nIX.- SOBRE LA INFRACCIÓN A LOS PRINCIPIOS DE SEGURIDAD Y CERTEZA JURÍDICA, RAZONABILIDAD TÉCNICA Y EQUILIBRIO FISCAL. Consultan los Diputados y Diputadas si los artículos 9, 10, 11, 12, 13 y 14 del proyecto de ley son inconstitucionales por lesión al principio de seguridad y certeza jurídica, razonabilidad técnica y equilibrio fiscal. Las disposiciones sometidas a consulta disponen:\n\n“ARTÍCULO 9.-Beneficiarios\n\nLos beneficiarios serán las personas físicas y jurídicas que inviertan en investigación, producción, transformación, almacenamiento, transporte y uso final, siempre que cuenten con las habilitaciones o los permisos definidos en la normativa nacional. Los beneficios que se disponen en esta ley se otorgarán a las personas físicas o jurídicas, debidamente registradas ante el Ministerio de Ambiente y Energía (Minae), que realicen una inversión inicial en activos de al menos ciento cincuenta mil dólares moneda de curso legal de los Estados Unidos de América o su equivalente en moneda nacional. El Ministerio de Ambiente y Energía (Minae) reglamentará lo relativo al registro de beneficiarios.\n\nLas pymes debidamente registradas ante el Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC) y los pequeños y medianos productores agropecuarios (pympas) debidamente registrados ante el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), en condición activa o personas físicas que se asocien para realizar, conjunta y directamente, actividades de investigación, producción, transformación, almacenamiento, transporte y uso final del hidrógeno verde, podrán alcanzar el monto mínimo de inversión indicado en este artículo, sumando el monto de la inversión de cada empresa asociada, conforme lo disponga el reglamento de esta ley.\n\nARTÍCULO 10.-Plazo de los incentivos\n\nLos incentivos serán aplicados a las personas físicas y jurídicas que inviertan en actividades de investigación, producción, transformación, almacenamiento, transporte y uso final del hidrógeno verde, por un periodo de quince años a partir de la entrada en vigencia de la ley y según la siguiente escala:\n\na) Los que inicien las actividades en los primeros cinco años, a partir de la entrada en vigencia de la ley, gozarán de los incentivos con un cien por ciento (100%) por el plazo restante.\n\nb) Los que inicien las actividades a partir del sexto año y hasta el décimo año, a partir de la entrada en vigencia de la ley, gozarán de los incentivos con un setenta y cinco por ciento (75%) por el plazo restante.\n\nc) Los que inicien las actividades a partir del décimo primer año y hasta el décimo quinto, a partir de la entrada en vigencia de la ley, gozarán de los incentivos con un cincuenta por ciento (50%) por el plazo restante.\n\nARTÍCULO 11.-Incentivos para las actividades de producción y transformación de hidrógeno verde\n\nSe otorgan los siguientes incentivos a la producción y transformación para el desarrollo de la economía de hidrógeno verde, durante el plazo otorgado en esta ley:\n\na)Exoneración del impuesto sobre el valor agregado, Ley 6826, impuesto selectivo de consumo Ley 4961, impuesto sobre el valor aduanero a las mercancías importadas Ley 6946, derechos arancelarios a la importación (DAI), así como los gravámenes, las tasas o las contribuciones derivadas de estas leyes, sobre la importación y compra local de los bienes, equipos y maquinaria necesarios y vinculados en el desarrollo de las actividades de producción y transformación del hidrógeno verde.\n\nAsimismo, se aplicarán estos incentivos para la puesta en operación de empresas nuevas o de aquellas que, al estar establecidas, se incorporen a la industria del hidrógeno verde promovida mediante esta ley. La aplicación de estos incentivos, en casos de empresas constituidas previo a la entrada en vigencia de esta ley, requerirá la separación contable por actividades, que permita identificar el segmento de la actividad de hidrógeno verde de manera separada, para que los beneficios fiscales sean proporcionales a dicho segmento.\n\nEl Ministerio de Ambiente y Energía (Minae) emitirá un reglamento, en conjunto con el Ministerio de Hacienda, para definir los bienes, los equipos y la maquinaria sujetos a estas exoneraciones y su forma de actualización.\n\nb)Exoneración del impuesto sobre las utilidades según la Ley 7092, Ley de Impuesto sobre la Renta, de 21 de abril de 1988, cuya base imponible se determine en relación con las ganancias brutas o netas. La aplicación de este incentivo requerirá la separación contable por actividades que permitan identificar el segmento de la actividad de hidrógeno verde de manera separada, para que los beneficios fiscales sean proporcionales a dicho segmento.\n\nARTÍCULO 12.-Incentivos para las actividades de investigación, almacenamiento, transporte y uso final de hidrógeno verde\n\nSe otorgan los siguientes incentivos a la investigación, el almacenamiento, el transporte y uso final para el desarrollo de la economía de hidrógeno verde durante el plazo otorgado en esta ley:\n\nExoneración del impuesto sobre el valor agregado Ley 6826, impuesto selectivo de consumo Ley 4961, impuesto sobre el valor aduanero a las mercancías importadas Ley 6946, derechos arancelarios a la importación (DAI), así como los gravámenes, las tasas o las contribuciones derivadas de estas leyes, sobre la importación y compra local de los bienes, equipos y la maquinaria necesarios y vinculados en el desarrollo de las actividades de investigación, almacenamiento, transporte y uso final del hidrógeno verde. El Ministerio de Ambiente y Energía (Minae) emitirá un reglamento, en conjunto con el Ministerio de Hacienda, para definir los bienes sujetos a esta exoneración y su forma de actualización.\n\nARTÍCULO 13.-Incentivos a los importadores, distribuidores y comercializadores\n\nTendrán exoneración del impuesto sobre el valor agregado Ley 6826, impuesto selectivo de consumo Ley 4961, impuesto sobre el valor aduanero a las mercancías importadas, Ley 6946, derechos arancelarios a la importación (DAI), así como los gravámenes, las tasas o las contribuciones derivadas de estas leyes, las personas físicas y jurídicas que importen, distribuyan, comercialicen bienes, equipos, maquinaria e insumos necesarios y vinculados en el desarrollo de las actividades descritas en los artículos 11 y 12 de la presente ley. Al amparo de este artículo no será aplicable el monto de inversión inicial estipulado en la presente ley.\n\nARTÍCULO 14.- Condiciones finales de bienes, equipos y maquinaria exonerados\n\nLos bienes, los equipos y la maquinaria quedan sujetos al uso, el destino y las condiciones que establece la Ley 7293 en su capítulo IX o, en su defecto, la que se encuentra vigente. Tratándose de bienes no registrales, estos pueden ser liberados al término de diez años, previo trámite ante el Ministerio de Hacienda. Las personas físicas o jurídicas que al amparo de la presente ley gocen de beneficios fiscales, los vendan, arrienden, presten o negocien en cualquier forma a actividades distintas de la presente ley, o les den un uso diferente al que motivó el incentivo, serán sancionadas con una multa igual a cinco veces el valor exonerado, sin perjuicio de cualesquiera otras sanciones de orden penal o civil conforme al ordenamiento jurídico aplicable”\n\nSe consulta la constitucionalidad de los artículos 9, 10, 11, 12, 13 y 14 del proyecto de ley, por lesión al principio de seguridad y certeza jurídica, porque existe “incerteza jurídica de la aplicación de los incentivos y exoneraciones establecidos (…) en el sentido de la vaguedad de su aplicación, no se determina si éstos (incentivos) se darán por una única vez y si las personas que se benefician con estos, pueden acceder en varias oportunidades (…)”. En cuanto a este punto, el reproche no está suficientemente desarrollado, pues no se explica de qué modo la omisión señalada lesiona el principio constitucional invocado. Por lo demás, las disposiciones consultadas determinan los sujetos beneficiarios de la dispensa al deber de contribuir -artículo 9-, los tributos exonerados para las actividades de producción y transformación de hidrógeno verde -artículo 11-, los impuestos exonerados para las actividades de investigación, almacenamiento, transporte y uso final de hidrógeno verde -artículo 12- y los tributos exonerados para quienes importen, distribuyan, comercialicen bienes, equipos, maquinaria e insumos necesarios y vinculados en el desarrollo de las actividades descritas en los artículos 11 y 12 de la ley -artículo 13-. Asimismo, el artículo 10 define un límite temporal de 15 años a partir de la vigencia de la ley para las exenciones, en un esquema que otorga un 100 % de exoneración en los primeros cinco años de vigencia de la ley, 75 % del sexto al décimo año, y 50 % del undécimo al decimoquinto año. De esa forma, la omisión de establecer expresamente si los incentivos se darán por única vez, o bien si los beneficiarios pueden acceder a ellos en varias ocasiones, no supone un aspecto relevante desde el plano constitucional, por cuanto está claramente establecido el ámbito temporal y el porcentaje en el que serán aplicadas las exenciones, al igual que los sujetos y las actividades económicas beneficiadas. Los propios consultantes aluden a dificultades de aplicación de las normas, lo que no reviste, como se indicó, relevancia constitucional.\n\nTambién se consulta si los artículos 9, 10, 11, 12, 13 y 14 del proyecto de ley son contrarios al principio de razonabilidad técnica y equilibrio financiero, pues el otorgamiento de este tipo de incentivos debe obedecer a un respaldo técnico que determine su viabilidad. Sostienen los consultantes que las disposiciones consultadas podrían estar viciadas de inconstitucionalidad, por estar ayunas de criterios técnicos que justifiquen razonablemente el otorgamiento de los incentivos de cita, por lo que no hay certeza de que los incentivos sean suficientes o desproporcionados, en virtud de la ausencia de estudios técnicos que así lo definan. También hay ausencia de análisis técnicos de la implicación de estos incentivos en las finanzas públicas, omisión que podría lesionar el principio de equilibrio presupuestario, establecido en el artículo 176 constitucional, que impone la obligación de una adecuada administración de los fondos públicos, de allí la importancia del análisis técnico del impacto de los beneficios acordados en las finanzas del Estado.\n\nAl respecto, el numeral 99 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional regula que la consulta debe formularse en memorial razonado, con expresión de los aspectos cuestionados del proyecto y de los motivos por los cuales se tuvieren dudas u objeciones sobre su constitucionalidad. Lo anterior significa que los argumentos deben estar razonablemente desarrollados pues esto es una condición sine que non para que la Sala pueda resolver las dudas u objeciones de los consultantes.\n\nCon respecto a la falta de razonabilidad de las exenciones, cabe reiterar que el legislador actuó en ejercicio del Poder Tributario que le es conferido en el artículo 121 inciso 13) de la Constitución Política, con el fin de incentivar una actividad emergente, y como se indicó, la ausencia de estudios técnicos al respecto no lesiona la Constitución Política. Los consultantes aluden a que no existen estudios técnicos para sustentar si las exenciones son “suficientes” o “desproporcionadas”, sin embargo, frente a reclamos poco concretos en este punto, la Sala no puede hacerse un criterio, sobre si se ha sobrepasado el alcance del poder de exención. Además, los incentivos no podrían calificarse en abstracto de desproporcionados en las finanzas públicas, pues los argumentos planteados elaboran acerca de uno de los posibles escenarios, sin que sea suficiente para entender que exista lesión a principios constitucionales. Se trata de cuestionamientos más bien a la oportunidad y conveniencia de la iniciativa legislativa, pues se refieren los consultantes que, ante el ingreso de Costa Rica a la OCDE, se “conmina a nuestro país a respetar las directrices de buena gestión política y económica” y que “se debe buscar la sostenibilidad fiscal del país, de la manera como es analizada por la OCDE, incluyendo entre otras acciones la eliminación de exoneraciones fiscales, según se analiza en el documento \"Nota de la OCDE sobre el nuevo plan fiscal de Costa Rica — 2021\", extremos sobre los cuales no corresponde emitir pronunciamiento en la Consulta Facultativa de Constitucionalidad.\n\nEn ese sentido, la ausencia de los estudios técnicos reclamados no produce infracción alguna al ordenamiento constitucional, por lo que se descarta alguna inconstitucionalidad que deba ser declarada por este Tribunal. Cabe recordar que las exenciones son herramientas que procuran, en su uso legítimo, materializar la justicia tributaria material, a partir de la dispensa legal del deber de contribuir. Buscan la promoción o crecimiento de actividades económicamente relevantes o bien, equilibrar el impacto tributario en la capacidad económica del contribuyente, ambos fines extrafiscales. En la especie, se trata de una norma que claramente establece un sistema de abaratamiento fiscal como medida de fomento o promoción de la actividad de producción de hidrógeno verde, fin que en sí mismo no es contrario al Derecho de la Constitución, pero que tampoco precisa de un análisis técnico como el alegado, bien en consideraciones de los costos de implementación, inversión para negocio en marcha, o para cuestiones relacionadas al efecto fiscal que la exoneración aludida podría generar.\n\nEn este extremo se evacua la consulta en el sentido de que los artículos 9, 10, 11, 12 ,13 y 14 del proyecto de “Ley para la promoción e implementación de una economía de hidrógeno verde en Costa Rica”, no lesionan los principios razonabilidad técnica y seguridad jurídica.\n\nX.-SOBRE LA VIOLACIÓN AL DERECHO A LA PROPIEDAD PRIVADA Y AL PRINCIPIO DE INTANGIBILIDAD DEL PATRIMONIO. Consultan los diputados si los artículos 3 y 24 del proyecto de ley consultado infringen el derecho a la propiedad privada y la intangibilidad del patrimonio. Señalan que la definición del “Sistema Nacional de Combustible (SNC)”, contenida en el artículo 3, incluye a los comercios privados de expendio de combustible. Asimismo, el artículo 24 autoriza a RECOPE para utilizar este sistema, por lo que se podría interpretar que, al tener RECOPE acceso a dicho sistema, estaría incluyendo las gasolineras privadas, lo que equivaldría a poner a disposición de esa institución bienes de carácter privado. Los artículos 3 y 24 indican:\n\n“ARTÍCULO 3.- Definiciones\n\nSistema Nacional de Combustible (SNC): conjunto de instalaciones y equipos especializados que, de forma interrelacionada, permiten abastecer de manera continua las necesidades del mercado nacional de combustibles derivados del petróleo, de una forma eficiente, segura y con cuidado del ambiente.\n\nARTÍCULO 24.-Autorización para la utilización del Sistema Nacional de Combustibles en la producción de hidrógeno verde\n\nSe autoriza a la Refinadora Costarricense de Petróleo S.A. (Recope) para que pueda utilizar el Sistema Nacional de Combustibles en cualquiera de sus componentes, para cumplir con los objetivos y alcances planteados en esta ley.”\n\nEl conjunto de instalaciones y equipos de Recope que constituyen el Sistema Nacional de Combustibles actualmente son: 1) La Terminal Marina del Caribe, ubicada en el Puerto de Moín; 2) El Poliducto: red de poliducto en acero al carbono de RECOPE, que actualmente cuenta con 6 líneas que suman 415 Km en tuberías. Dicha red transporta las gasolinas, diésel y Jet-A1, productos entregados en las terminales de recepción o en estaciones intermedias ubicadas a lo largo de la ruta; 3) 5 Estaciones de bombeo en los planteles de Moín, Siquirres, Turrialba, El Alto de Ochomogo y La Garita. 4) 4 Terminales de Almacenamiento y Ventas. RECOPE cuenta con cuatro terminales de almacenamiento, distribución y venta localizados en Moín, Limón; Ochomogo, Cartago; La Garita, Alajuela; y Barranca, Puntarenas. 5) 4 Terminales de Ventas en aeropuerto, ubicadas en los siguientes aeropuertos: Limón, Tobías Bolaños, Juan Santamaría y Daniel Oduber (ver https://www.recope.go.cr/quienes-somos/sistema-nacional-combustibles/ ).\n\nAhora bien, la definición de Sistema Nacional de Combustibles de Costa Rica (SNC), que se obtiene de la página web de la Refinadora Costarricense de Petróleo, señala que el SNC está constituido por el conjunto de instalaciones y equipos especializados de RECOPE, empresarios del combustible, y transportistas, que permiten abastecer de manera continua las necesidades del mercado nacional de hidrocarburos. De manera que, según esta acepción, el Sistema Nacional de Combustibles está constituido tanto por los equipos e instalaciones propiedad de la Refinadora Costarricense de Petróleo, detallados anteriormente, como por instalaciones y equipos propiedad de empresarios de las actividades relacionadas con el abastecimiento de combustibles (Distribuidores Peddler, Estaciones de Servicio, transportistas).\n\nEs claro que los bienes de los empresarios particulares que participan en la actividad de transporte y venta de combustibles en Costa Rica están en el régimen de propiedad privada, también conocido como de dominio (art. 264 del Código Civil), según el cual el derecho de propiedad se define como el derecho de poseer exclusivamente la cosa y gozar de ella, sin más limitaciones que las establecidas por la ley y el propietario, conceptualizándose como facultades de uso, goce y disfrute del bien, por lo que toda limitación que traspase el límite del contenido normal o lleve a una disfunción sustancial de ese régimen de dominio, conlleva una expropiación de hecho. Además, el numeral 45 de la Constitución Política establece que la propiedad es inviolable, y que nadie podrá ser privado de la suya sino es por un interés público legalmente comprobado, siendo que el término inviolable no significa que sea absoluta, ni exenta de función social, significa solamente que ni el Estado ni los particulares pueden dañarla, turbarla, desconocerla o desintegrarla. De este modo, al elevarse al nivel constitucional el derecho de propiedad, la inviolabilidad de la misma, en concordancia con la indemnización que se debe otorgar en caso de expropiación, permite la proyección de un principio general de nuestro derecho constitucional, según el cual cuando existe un interés público debidamente demostrado, el derecho patrimonial individual debe ceder frente a aquel que tiene mayor fuerza, previa indemnización concedida al propietario.\n\nEn atención a tales consideraciones, considera la Sala que el artículo 24 del proyecto de ley, en relación al 3, consultados, lesionan el artículo 45 de la Constitución Política, en tanto establece una autorización de uso genérico por parte de RECOPE de todas esas instalaciones, incluyendo dentro de estas a los bienes muebles e inmuebles que son dominio de terceros particulares, lo cual, llevaría a un régimen de afectación administrativa de esa propiedad, que no es propio de una limitación administrativa, sino que cercena y disfuncionaliza la propiedad, lo que resultaría antagónico con el numeral 45 de la Constitución Política. Lo anterior sin establecer condicionamiento alguno para la aplicación de esa figura de autorización.\n\nEn este extremo, se evacua la consulta en el sentido de que el artículo 24 en relación al 3 del proyecto de “Ley para la promoción e implementación de una economía de hidrógeno verde en Costa Rica”, lesionan el numeral 45 de la Constitución Política, en el sentido indicado.\n\nXI.- SOBRE LA PROTECCIÓN DEL AMBIENTE. Debe analizarse la constitucionalidad de la disposición cuestionada frente al artículo 50 de la Constitución Política, que reconoce expresamente el derecho de todos los habitantes presentes y futuros de este país, de disfrutar de un medio ambiente sano y ecológicamente equilibrado, en los siguientes términos:\n\n“ARTÍCULO 50.- El Estado procurará el mayor bienestar a todos los habitantes del país, organizando y estimulando la producción y el más adecuado reparto de la riqueza.\n\nToda persona tiene derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado. Por ello, está legitimada para denunciar los actos que infrinjan ese derecho y para reclamar la reparación del daño causado.\n\nEl Estado garantizará, defenderá y preservará ese derecho.\n\nLa ley determinará las responsabilidades y las sanciones correspondientes.\n\nToda persona tiene el derecho humano, básico e irrenunciable de acceso al agua potable, como bien esencial para la vida. El agua es un bien de la nación, indispensable para proteger tal derecho humano. Su uso, protección, sostenibilidad, conservación y explotación se regirá por lo que establezca la ley que se creará para estos efectos y tendrá prioridad el abastecimiento de agua potable para consumo de las personas y las poblaciones.\"\n\nDe la norma referida se deducen varios principios rectores, entre los cuales se encuentra el de la tutela del derecho ambiental a cargo del Estado, sobre el cual ha indicado este Tribunal que:\n\n“el Estado se constituye en el garante en la protección y tutela del medio ambiente y los recursos naturales. Es al tenor de esta disposición, en relación con los artículos 20, 69 y 89 de la Constitución Política, que nace la responsabilidad del Estado de ejercer una función tutelar y rectora en esta materia, según lo dispone la propia norma constitucional en comentario, función que desarrolla la normativa ambiental. Es así como el mandato constitucional establece el deber para el Estado de garantizar, defender y preservar ese derecho” Sentencia 6322-03 de las 14:14 horas del 3 de julio del 2003.\n\nAdemás, el Estado se encuentra en la obligación actuar preventivamente evitando -a través de la fiscalización y la intervención directa- la realización de actos que lesionen el medio ambiente, y en la correlativa e igualmente ineludible prohibición de fomentar su degradación. Lo anterior obliga no sólo a reconocer el derecho al medio ambiente, sino además a utilizar todos los medios material y jurídicamente válidos para su protección contra los ataques de que pueda ser objeto. En virtud de que los daños al entorno suelen ser irreparables, la fiscalización preventiva de la administración y la celeridad de las medidas que adopte, incide directamente en la magnitud de la lesión al ambiente. En razón de lo anterior, el principio precautorio ha sido reconocido por la jurisprudencia de esta Sala, otorgándole rango constitucional, entre otras, en la sentencia N. 2219-99 de las 15:18 horas del 24 de marzo de 1999. Interesa destacar el principio del uso racional de los recursos, derivado del artículo 69 constitucional, que se refiere al \"uso racional de los recursos naturales\". Esta Sala -en diversas resoluciones- ha establecido que la protección al ambiente debe encaminarse a la utilización adecuada e inteligente de sus elementos, y en sus relaciones naturales, socioculturales, tecnológicas y de orden político (desarrollo sostenible), para con ello salvaguardar el patrimonio al que tienen derecho las generaciones presentes y futuras. Por ello, el objetivo primordial del uso sostenible y protección del ambiente, es que a través de la producción y uso de la tecnología, se obtengan no sólo ganancias económicas, sino sobre todo un desarrollo y evolución favorable del medio ambiente y los recursos naturales con el ser humano, esto es, sin que se cause daño o perjuicio.\n\nLa ley ordinaria es la encargada del desarrollo del canon constitucional y de propiciar en su contenido un desarrollo económico y social en compatibilidad total con un ambiente sano y ecológicamente equilibrado. Así, nuestro país cuenta actualmente, con una abundante legislación de desarrollo, como la Ley Orgánica del Ambiente, la Ley Forestal, la Ley de la Flora, Fauna y Vida Silvestre, la Ley de Uso de Manejo y Conservación de Suelos, la Ley de Biodiversidad, la Ley de Aguas y la Ley de Planificación Urbana, por mencionar normas que materializan la obligación estatal en la protección del ambiente como derecho fundamental.\n\nXII.- SOBRE LA REFERIDA VIOLACIÓN AL DERECHO A UN AMBIENTE SANO Y ECOLÓGICAMENTE EQUILIBRADO, EL PRINCIPIO DE IGUALDAD, PRINCIPIO DE JERARQUÍA DE LAS NORMAS, DE INDEROGABILIDAD SINGULAR DEL REGLAMENTO Y DE OBJETIVACIÓN DE LA TUTELA AMBIENTAL POR EL ARTÍCULO 18 DEL PROYECTO DE LEY CONSULTADO. Consultan los Diputados y Diputadas firmantes si el artículo 18 del proyecto de ley lesiona el derecho al medio ambiente sano y ecológicamente equilibrado por cuanto: a) dispone un trámite prioritario a los proyectos de producción de hidrogeno verde con respecto a la evaluación de viabilidad ambiental, y la forma expedita en que se tramitaría, sin que en esta iniciativa de ley consten los estudios pertinentes que confirmen el trato expedito b) otorga al Ministro de Ambiente y Energía la competencia para determinar el trámite a seguir en relación con la viabilidad ambiental de proyectos relacionados con el hidrógeno verde, cuando esta es una función que corresponde a la Secretaria Técnica Nacional Ambiental (SETENA), como dispone la Ley Orgánica del Ambiente, que crea la secretaría como órgano de desconcentración máxima del Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE). En atención de lo señalado consideran que la norma en consulta podría ir en contra del principio de jerarquía. Ante la interdisciplinariedad que caracteriza la materia ambiental, los diversos repartos administrativos han de ejercer sus competencias singulares en forma coordinada para la mejor satisfacción del interés público, especialmente tratándose del derecho fundamental a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado; no obstante, esto no equivaldría a que el Ministro de Ambiente y Energía sustituya las competencias exclusivas otorgadas a SETENA, pues, la competencia de diseñar, aplicar y aprobar las evaluaciones de impacto ambiental no es del ministro, sino que las evaluaciones de impacto ambiental son una competencia que corresponde de manera desconcentrada a la Secretaria Técnica Nacional Ambiental. Además, alegan que se estaría desaplicando tal norma para un caso particular o específico, como sería el caso del hidrógeno verde y su viabilidad, lo que podría implicar una violación al principio de inderogabilidad singular de la norma para el caso concreto. Por otra parte, consideran riesgoso incluir procesos acelerados de este trámite en el proyecto de cita. Reiteran que el artículo cuestionado dispone que el trámite a seguir, en cuanto a viabilidad, será el que dictamine el jerarca del Ministerio de Ambiente y Energía, lo que podría ir en contra del principio de objetivación de la tutela ambiental, pues sería el ministro quien tome una decisión de gran envergadura para el ambiente, pese que existe un órgano técnico que tiene encomendada dicha función. Refieren a la sentencia número 14293-2005, de la Sala Constitucional que señaló que el principio de objetivación de la tutela ambiental es un derivado de lo dispuesto en los mencionados artículos 16 y 160 de la Ley General de la Administración Pública, que se traduce en la necesidad de acreditar con estudios técnicos la toma de decisiones en esta materia. c) consultan si el artículo 18 del proyecto consultado lesiona el principio de igualdad porque le da prioridad al hidrogeno verde en relación con similares proyectos de transición energética, que deberían ser considerados en igualdad de condiciones, pues presentan objetivos coincidentes y afines al presente proyecto de ley, como el proyecto de \"Ley para la promoción y regulación de recursos energéticos distribuidos a partir de fuentes renovables\", expediente legislativo nro. 22.009, y el proyecto de \"Ley para la Contribución a la Transición Energética”, expediente legislativo nro. 21.343. Además la preponderancia no se basa en algún estudio técnico que ampare dicho trato en relación con normativa de igual relevancia, por lo que el artículo en consulta podría ir en contra del principio de igualdad y no discriminación. Alegan que no existen análisis y estudios técnicos que justifiquen la determinación de interés público del proyecto de producción de hidrógeno verde, cuando, tal y como se ha indicado anteriormente, existen otras iniciativas con propósitos idénticos que no se les da ese mismo tratamiento. Reiteran que existe ausencia de análisis y estudios de carácter técnicos y científicos que determinen la preponderancia del hidrogeno verde en comparación con otras alternativas energéticas como las señaladas.\n\nLa norma consultada dispone lo siguiente,\n\n“ARTÍCULO 18.-Viabilidad ambiental. Debido al interés público que revisten los proyectos de producción de hidrógeno verde y que requieren una viabilidad ambiental, cuya revisión se dará en forma expedita y con una priorización, el trámite a seguir será el que dictamine el jerarca del Ministerio de Ambiente y Energía (Minae) de acuerdo con la categorización de la actividad, la obra o el proyecto. Una vez identificado el tipo de evaluación ambiental a realizar, se deberá indicar dentro del nombre del proyecto, en el formulario correspondiente, que se trata de un proyecto con prioridad, de tal forma que el sistema de ingreso del expediente pueda priorizar el trámite. Independiente de lo anterior, la evaluación de impacto ambiental o el permiso que requiera el proyecto deberá ser resuelto en un máximo de sesenta días naturales. “\n\nA fin de analizar los extremos consultados debe indicarse en primer término que, tal y como se ha sostenido repetidamente en este pronunciamiento, la Asamblea Legislativa en el ejercicio de la función de dictar leyes en sentido formal y material, goza de una amplia libertad de conformación para desarrollar el programa constitucional fijado por el Poder Constituyente. El margen de maniobra en cuanto a la materia normada se ha denominado, también, discrecionalidad legislativa, entendida como la posibilidad que tiene ese órgano, ante una necesidad determinada del cuerpo social, de escoger la solución normativa o regla de Derecho que estime más justa, adecuada e idónea para satisfacerla, dentro del abanico o pluralidad de opciones políticas que ofrece libremente el cuerpo electoral a través del sistema de representación legislativa. Claro está que dicha facultad no es irrestricta, sino que debe observar los preceptos, valores y principios constitucionales. En ese sentido, la declaratoria de interés público de las actividades económicas destinadas a la investigación, producción, transformación, almacenamiento, transporte, comercialización, suministro, uso final y exportación del hidrógeno verde, es una manifestación del principio de libre configuración del legislador, como se desarrolló en el considerando VII de este pronunciamiento.\n\nAhora bien, en cuanto a la primera cuestión planteada, sobre la constitucionalidad de otorgar una priorización a los proyectos de producción de hidrógeno verde que requieren viabilidad ambiental, a efectos de su evaluación en esta materia, es criterio de la Sala que dicha diferenciación no es inconstitucional per se, pues tal priorización, no está desprovista de justificación razonable, en tanto el legislador ha revestido las actividades relacionadas con la producción de hidrógeno verde como de interés público, “en el marco de la transición energética, los objetivos de desarrollo sostenible (ODS) de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y en beneficio del país.” (artículo 4) Lo que sí resulta incompatible con el Derecho de la Constitución es disponer que tales evaluaciones serán “expeditas” y que “la evaluación de impacto ambiental o el permiso que requiera el proyecto deberá ser resuelto en un máximo de sesenta días naturales” . Tomando en cuenta que los proyectos que requieren evaluación ambiental, dependiendo de su envergadura y del grado de afectación a los elementos del ambiente, según las diferentes categorías establecidas en las leyes y reglamentos aplicables, y que podrían incluso requerir estudio de impacto ambiental en los términos del artículo 17 de la Ley Orgánica del Ambiente, si las actividades a realizar alteran o destruyan elementos del ambiente o generen residuos, materiales tóxicos o peligrosos, el análisis requerido será más pormenorizado según la intensidad de la afectación, por lo que en criterio de la Sala una disposición que generalice para todos los proyectos un plazo de 60 días calendario, para resolver la viabilidad ambiental mediante el instrumento técnico que corresponda, sin atender las diferencias apuntadas, es contrario al numeral 50 de la Constitución Política. Resulta atinente citar la opinión consultiva Nº2020023789 de las 19:00 horas del 10 de diciembre de 2020, sobre el \"Proyecto de Ley de Fortalecimiento y Mejoramiento Ambiental de la Minería Artesanal de la Minería de Abangares, por medio de la modificación de la Ley N°8904 de 10 de febrero de 2011 y del Código de Minería Ley N°6797 de 04 de octubre de 1982\" en la que esta Sala indicó que “ el interés por agilizar los trámites administrativos nunca puede ceder ante el principio precautorio, especialmente si se está frente a actividades peligrosas para el ambiente, y para el ser humano.” Dicho criterio es plenamente aplicable a la disposición en análisis, de allí que por las razones apuntadas, la frase “la evaluación de impacto ambiental o el permiso que requiera el proyecto deberá ser resuelto en un máximo de sesenta días naturales” es inconstitucional.\n\nPor otra parte, se consulta la constitucionalidad del artículo 18 del proyecto por infracción al numeral 50 de la Constitución Política porque indica que en los proyectos que requieran viabilidad ambiental “el trámite a seguir será el que dictamine el jerarca del Ministerio de Ambiente y Energía (Minae) de acuerdo con la categorización de la actividad, la obra o el proyecto. “. A fin de contestar ese aspecto, es preciso indicar que la Ley Orgánica del Ambiente, N°7554 del 4 de octubre de 1995, en desarrollo del artículo 50 de la Constitución Política y como medio de resguardo o aseguramiento del principio precautorio, el preventivo y el de objetivación del derecho al ambiente, establece la competencia técnica de valoración científica del impacto ambiental de las diversas conductas y proyectos desarrollados por el ser humano. Es en ese sentido que dicha legislación confiere esa competencia especializada a un órgano técnico denominado Secretaría Técnica Nacional Ambiental, como órgano de desconcentración máxima del Ministerio del Ambiente y Energía. Congruente con esa finalidad, se le asigna el propósito fundamental de armonizar el impacto ambiental con los procesos productivos (artículo 83). Para ello, la ley le confiere la potestad de analizar las evaluaciones de impacto ambiental y resolverlas dentro de los plazos previstos por la Ley General de la Administración Pública y recomendar las acciones necesarias para minimizar el impacto sobre el medio, así como las técnicamente convenientes para recuperarlo. Por otra parte, el artículo 17 la Ley de cita asigna a SETENA la competencia de realizar la evaluación de impacto ambiental de las actividades humanas que alteren o destruyan elementos del ambiente o generen residuos, materiales tóxicos o peligrosos, y dispone que su aprobación previa, de parte de este organismo, será requisito indispensable para iniciar las actividades, obras o proyectos. Las leyes y los reglamentos indicarán cuáles actividades, obras o proyectos requerirán la evaluación de impacto ambiental.” El artículo 18 prescribe que la aprobación de las evaluaciones de impacto ambiental, deberá gestionarse ante la Secretaría Técnica Nacional Ambiental y el numeral 19 señala que las resoluciones de la Secretaría Técnica Nacional Ambiental deberán ser fundadas y razonadas, estableciendo su obligatoriedad tanto para los particulares, como para los entes y organismos públicos. Por otra parte, la Ley Orgánica del Ambiente establece una integración multidisciplinaria y altamente técnica, en la cual habrá un representante del Ministro del Ambiente y Energía, que fungirá como Secretario General. También integran SETENA un representante del Ministerio de Salud, con especialidad en ingeniería sanitaria, un representante del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados, con especialidad en hidrología, un representante del Ministerio de Agricultura y Ganadería, con especialidad en agronomía, un representante del Ministerio de Obras Públicas y Transportes, con especialidad en ingeniería civil, un representante del Instituto Costarricense de Electricidad, con especialidad en desarrollo energético, un representante de las universidades estatales, con especialidad en biología. También se creó la Secretaría Técnica Nacional Ambiental como órgano de desconcentración máxima del Ministerio de Ambiente y Energía, lo que supone según lo dispuesto por el artículo 83 de la Ley General de la Administración Pública, el Ministro, además de estar imposibilitado para avocar competencias del inferior y revisar o sustituir su conducta (ya sea de oficio o a instancia de parte), está igualmente inhibido para dar órdenes, instrucciones o circulares al órgano inferior, de manera que el legislador quiso brindar a la Secretaría Técnica Nacional Ambiental garantías de independencia ante el superior. Esto se evidencia también al disponer en el artículo 88 que los integrantes de la Secretaría serán funcionarios de tiempo completo, con dedicación exclusiva y prohibición para el ejercicio de sus actividades personales, profesionales o particulares, cuya remoción sólo podrá ser acordada cuando exista falta grave o incumplimiento de lo que establecen esta u otras leyes.\n\nDebido a todo lo anterior, es criterio de la Sala, que existe una libre configuración del legislador en la creación y asignación de competencias administrativas. Esto supone una discrecionalidad en la definición de instancias administrativas encargadas de realizar determinada función en relación con una materia en particular. Así, la sola asignación de una competencia concreta a una instancia diversa, en sí mismo, no supone un quebranto de orden constitucional. Empero, tratándose del derecho de tutela al ambiente, como consecuencia de los principios preventivo y precautorio, es necesario que una competencia de orden técnico o científico, direccionada a establecer la viabilidad ambiental o bien, el impacto de determinada actividad o proyecto en el ambiente, o en general, definir el tipo de herramienta técnico-científica para ponderar esas incidencias en el medio y los ecosistemas, se asigne a una instancia de naturaleza técnica y no de orden eminentemente político. Lo anterior ya que la ponderación y análisis de tal materia exige e impone que sean consideraciones de orden técnico las que sustenten la habilitación o denegatoria de dicha viabilidad. Si bien las instancias políticas podrían establecer pautas programáticas en torno a dicha materia, en definitiva, la aplicación concreta de la variable científica y técnica conlleva a dicha orientación funcional.\n\nDe esa manera, el artículo 18 del proyecto de ley consultado, en cuanto establece que para determinar la viabilidad de los proyectos relacionados con la producción de hidrógeno verde, “el trámite a seguir será el que dictamine el jerarca del Ministerio de Ambiente y Energía (Minae)” desconoce el aludido criterio de especialidad funcional técnica, trasladando la competencia de marras a una instancia política, sin razón objetiva que permita sustentar la desaplicación singular o excepcionalidad a la competencia técnica que sobre dicha materia se ha asignado de manera general a una instancia especializada, según las regulaciones de la Ley Orgánica del Ambiente. Por ende, ese tratamiento es contrario al artículo 50 de la Constitución Política del cual se deriva el principio de regresión ambiental, por cuanto deteriora la idoneidad técnica de las decisiones referidas al tipo de evaluación, control y fiscalización de actividades que impactan, en mayor o menor medida el ambiente, en detrimento del derecho al medio ambiente sano y ecológicamente equilibrado. Es decir, la asignación competencial al titular de la cartera de Ambiente en relación a las evaluaciones ambientales relacionadas con el objeto del proyecto de ley de marras constituye una desaplicación singular de las competencias técnicas que han sido asignadas legalmente a una instancia especializada, para en su lugar, transferirlas a una instancia política, por ende, una excepción injustificada a la especialización competencial que garantiza la valoración técnica del potencial impacto ambiental en determinados proyectos de desarrollo humano productivo, análisis que procura satisfacer de manera directa con los principios precautorio y preventivo. Ese tratamiento desaplica la deferencia técnica aludida, creando un trato asimétrico en las evaluaciones ambientales de ese tipo de desarrollos antrópicos, sin que pueda observarse alguna causa legítima que pueda sustentar ese tratamiento.\n\nEn este extremo se evacua la consulta en el sentido de que el artículo 18 del proyecto de ley “Ley para la promoción e implementación de una economía de hidrógeno verde en Costa Rica”, es contrario al numeral 50 de la Constitución Política en tanto dispone que “el trámite a seguir será el que dictamine el jerarca del Ministerio de Ambiente y Energía (Minae)” y que “la evaluación de impacto ambiental o el permiso que requiera el proyecto deberá ser resuelto en un máximo de sesenta días naturales”.\n\nPor tanto:\n\nSe rechaza la gestión de coadyuvancia incoada por Sergio José Capón Brenes, en su condición de Presidente de la Asociación Cámara de Industrias de Costa Rica. Se evacua esta consulta facultativa de constitucionalidad referente al proyecto de “Ley para la promoción e implementación de una economía de hidrógeno verde en Costa Rica \", que se tramita en el expediente legislativo no 22.392, únicamente sobre las objeciones de fondo consultadas en forma puntual referidas al proyecto de ley de la siguiente manera:\n\na) Por mayoría, se evacua la consulta en el sentido de que el proyecto de ley, en su totalidad, no violenta el principio de razonabilidad técnica, por la ausencia de estudios técnicos que determinen su necesidad, viabilidad y aplicación. La magistrada Garro Vargas salva el voto y evacua la consulta en el sentido de que el proyecto de ley en su totalidad lesiona el principio de razonabilidad técnica, por la ausencia de estudios técnicos que determinen su necesidad, viabilidad y aplicación. El magistrado Rueda Leal consigna nota.\n\nb) Por unanimidad, se evacua la consulta en el sentido de que los artículos 9, 10, 11, 12, 13 y 14 del proyecto de ley, no lesionan los principios de seguridad y certeza jurídica, claridad y con confusión normativa, así como razonabilidad técnica y equilibrio fiscal. La magistrada Garro Vargas consigna nota.\n\nc) Por unanimidad, se evacua la consulta en el sentido de que el artículo 18 del proyecto de ley “Ley para la promoción e implementación de una economía de hidrógeno verde en Costa Rica”, es contrario al numeral 50 de la Constitución Política en tanto dispone que “el trámite a seguir será el que dictamine el jerarca del Ministerio de Ambiente y Energía (Minae)” y que “la evaluación de impacto ambiental o el permiso que requiera el proyecto deberá ser resuelto en un máximo de sesenta días naturales”.\n\nd) Por unanimidad, se evacua la consulta en el sentido de que los artículos 3 y 24 del proyecto de ley son contrarios al artículo 45 de la Constitución Política, en cuanto al derecho de propiedad privada y el principio de intangibilidad del patrimonio privado.\n\ne) En los demás extremos consultados del proyecto de ley se evacua la consulta en el sentido de que no existen vicios de constitucionalidad por el fondo.\n\nSe omite pronunciamiento sobre los temas no consultados en cuanto al procedimiento y fondo. Notifíquese.\n\nCO02/23\n\n... Ver más\nSentencias Relacionadas Objetivos de Desarrollo Sostenible\nContenido de Interés:\n\nTipo de contenido: Voto de mayoría\n\nRama del Derecho: 2. PRINCIPIOS CON JURISPRUDENCIA\n\nTema: Libertad de configuración legislativa\n\nSubtemas:\n\nNO APLICA.\n\nPRINCIPIO DE LIBRE CONFIGURACIÓN DEL LEGISLADOR. “…la forma de legislar cuestionada (fomentar la inversión en actividades destinadas a la investigación, producción, transformación, almacenamiento, transporte, comercialización, suministro, uso final y exportación del hidrógeno verde producido en territorio nacional) sea inconstitucional por violación del principio de razonabilidad técnica. Por el contrario, es criterio de esta Cámara que, en supuestos como el que se analiza, el legislador goza de un amplísimo margen de discrecionalidad legislativa ya que, como se anotó, el proyecto de ley crea un marco para fomentar la eventual realización de una actividad económica, mientras que los diputados consultantes exigen estudios técnicos tal como si se ordenara realizarla…” CO02/23\n\n... Ver más\nContenido de Interés:\n\nTipo de contenido: Voto de mayoría\n\nRama del Derecho: 6. LEY DE LA JURISDICCIÓN CONSTITUCIONAL ANOTADA CON JURISPRUDENCIA\n\nTema: 099- Contenido de la consulta\n\nSubtemas:\n\nNO APLICA.\n\nARTÍCULO 99 DE LA LEY DE LA JURISDICCIÓN CONSTITUCIONAL. “…el numeral 99 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional regula que la consulta debe formularse en memorial razonado, con expresión de los aspectos cuestionados del proyecto y de los motivos por los cuales se tuvieren dudas u objeciones sobre su constitucionalidad. Lo anterior significa que los argumentos deben estar razonablemente desarrollados pues esto es una condición sine que non para que la Sala pueda resolver las dudas u objeciones de los consultantes.…”\n\nCO02/23\n\n... Ver más\nContenido de Interés:\n\nTipo de contenido: Voto de mayoría\n\nRama del Derecho: 1. CONSTITUCIÓN POLÍTICA CON JURISPRUDENCIA\n\nTema: 121- Atribuciones de la Asamblea Legislativa\n\nSubtemas:\n\nNO APLICA.\n\nARTÍCULO 121 INCISO 13) DE LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA. “…cabe reiterar que el legislador actuó en ejercicio del Poder Tributario que le es conferido en el artículo 121 inciso 13) de la Constitución Política, con el fin de incentivar una actividad emergente, y como se indicó, la ausencia de estudios técnicos al respecto no lesiona la Constitución Política. Los consultantes aluden a que no existen estudios técnicos para sustentar si las exenciones son “suficientes” o “desproporcionadas”, sin embargo, frente a reclamos poco concretos en este punto, la Sala no puede hacerse un criterio, sobre si se ha sobrepasado el alcance del poder de exención. Además, los incentivos no podrían calificarse en abstracto de desproporcionados en las finanzas públicas, pues los argumentos planteados elaboran acerca de uno de los posibles escenarios, sin que sea suficiente para entender que exista lesión a principios constitucionales…” CO02/23\n\n... Ver más\nContenido de Interés:\n\nTipo de contenido: Voto de mayoría\n\nRama del Derecho: 1. CONSTITUCIÓN POLÍTICA CON JURISPRUDENCIA\n\nTema: 045- Propiedad privada\n\nSubtemas:\n\nNO APLICA.\n\nARTÍCULO 45 DE LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA. “…considera la Sala que el artículo 24 del proyecto de ley, en relación al 3, consultados, lesionan el artículo 45 de la Constitución Política, en tanto establece una autorización de uso genérico por parte de RECOPE de todas esas instalaciones, incluyendo dentro de estas a los bienes muebles e inmuebles que son dominio de terceros particulares, lo cual, llevaría a un régimen de afectación administrativa de esa propiedad, que no es propio de una limitación administrativa, sino que cercena y disfuncionaliza la propiedad, lo que resultaría antagónico con el numeral 45 de la Constitución Política. Lo anterior sin establecer condicionamiento alguno para la aplicación de esa figura de autorización…” CO02/23\n\n... Ver más\nContenido de Interés:\n\nTipo de contenido: Voto de mayoría\n\nRama del Derecho: 1. CONSTITUCIÓN POLÍTICA CON JURISPRUDENCIA\n\nTema: 069- Explotación racional de la tierra\n\nSubtemas:\n\nNO APLICA.\n\nARTÍCULO 69 DE LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA. “…Interesa destacar el principio del uso racional de los recursos, derivado del artículo 69 constitucional, que se refiere al \"uso racional de los recursos naturales\". Esta Sala -en diversas resoluciones- ha establecido que la protección al ambiente debe encaminarse a la utilización adecuada e inteligente de sus elementos, y en sus relaciones naturales, socioculturales, tecnológicas y de orden político (desarrollo sostenible), para con ello salvaguardar el patrimonio al que tienen derecho las generaciones presentes y futuras. Por ello, el objetivo primordial del uso sostenible y protección del ambiente, es que a través de la producción y uso de la tecnología, se obtengan no sólo ganancias económicas, sino sobre todo un desarrollo y evolución favorable del medio ambiente y los recursos naturales con el ser humano, esto es, sin que se cause daño o perjuicio…” CO02/23\n\n... Ver más\nContenido de Interés:\n\nTipo de contenido: Voto de mayoría\n\nRama del Derecho: 2. PRINCIPIOS CON JURISPRUDENCIA\n\nTema: Precautorio\n\nSubtemas:\n\nNO APLICA.\n\nPRINCIPIO PREVENTIVO Y PRINCIPIO PRECAUTORIO. “…es criterio de la Sala, que existe una libre configuración del legislador en la creación y asignación de competencias administrativas. Esto supone una discrecionalidad en la definición de instancias administrativas encargadas de realizar determinada función en relación con una materia en particular. Así, la sola asignación de una competencia concreta a una instancia diversa, en sí mismo, no supone un quebranto de orden constitucional. Empero, tratándose del derecho de tutela al ambiente, como consecuencia de los principios preventivo y precautorio, es necesario que una competencia de orden técnico o científico, direccionada a establecer la viabilidad ambiental o bien, el impacto de determinada actividad o proyecto en el ambiente, o en general, definir el tipo de herramienta técnico-científica para ponderar esas incidencias en el medio y los ecosistemas, se asigne a una instancia de naturaleza técnica y no de orden eminentemente político. Lo anterior ya que la ponderación y análisis de tal materia exige e impone que sean consideraciones de orden técnico las que sustenten la habilitación o denegatoria de dicha viabilidad. Si bien las instancias políticas podrían establecer pautas programáticas en torno a dicha materia, en definitiva, la aplicación concreta de la variable científica y técnica conlleva a dicha orientación funcional…” CO02/23\n\n... Ver más\nContenido de Interés:\n\nTipo de contenido: Nota separada\n\nRama del Derecho: 3. ASUNTOS DE CONTROL DE CONSTITUCIONALIDAD\n\nTema: AMBIENTE\n\nSubtemas:\n\nNO APLICA.\n\nXIII.- NOTA DEL MAGISTRADO RUEDA LEAL EN CUANTO AL PRINCIPIO DE OBJETIVACIÓN DE LA TUTELA AMBIENTAL. En la especie, el voto de mayoría menciona en el considerando VII que el principio de objetivación de la tutela ambiental no guarda conexión con la naturaleza del proyecto objeto de esta consulta; sin embargo, aclaro que no comparto tal afirmación. Precisamente, difiero de ese criterio con base en el desarrollo argumentativo posterior del propio voto de mayoría. En efecto, a partir de los razonamientos expuestos en los considerandos XI y XII de esta sentencia considero que se verifica la lesión al principio de objetivación de la tutela ambiental o principio de vinculación a la ciencia y la técnica, justamente, por los motivos que ahí se citan. De este modo, coincido plenamente con que la protección constitucional al ambiente sano y ecológicamente equilibrado, cobijado en el artículo 50 de la Carta Magna, vuelve plausible la aplicación del control jurisdiccional sobre aquellas medidas que vienen a afectar sin estudio alguno las potestades y atribuciones de instancias de orden técnico, a las que el ordenamiento jurídico les ha asignado la obligación de examinar con base en criterios científicos las consecuencias ambientales de ciertos proyectos o medidas en aspectos referidos al impacto en la biodiversidad y los ecosistemas, la concreción del principio del desarrollo sostenible democrático, el trato digno para con la naturaleza, entre otros. En este sentido, concerniente al derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado, la decisión sobre propuestas o medidas que inciden en él inexorablemente debe estar fundada en estudios técnicos -no de mera oportunidad o discrecionalidad política-, de manera que una regulación contraria significa, ni más ni menos, una lesión al principio de la objetivación de la tutela ambiental.\n\nAhora, tomando en cuenta las consultas abordadas por este Tribunal en el considerando VII, estimo que, en efecto, en cuanto a estos extremos específicamente no consta un desarrollo argumentativo por parte de las personas legisladoras que evidencie alguna violación al principio de la objetivación de la tutela ambiental. En ese sentido, reitero que la toma de decisiones en materia ambiental está completamente vinculada a este principio, por lo que la producción y utilización de hidrógeno verde en el país no está exenta de los eventuales controles previstos en el ordenamiento jurídico para asegurar su observancia.\n\nXIV.- INFRACCIÓN DEL DERECHO A LA LIBRE EMPRESA. Consultan los Diputados y Diputadas si el Artículo 19 del proyecto de ley es inconstitucional por lesión al artículo 46 de la Constitución Política. Sostienen que la norma autoriza el aprovechamiento del hidrógeno verde en actividades específicas y su uso final en la producción de alcoholes y sus derivados, combustibles sintéticos, fertilizantes, amoniaco, exportación de hidrógeno verde, a desarrollar la actividad en competencia. Sin embargo, excluye la producción del alcohol etílico para fines licoreros e industriales, protegidos por el artículo 443 del Código Fiscal, Ley n° 8 del 31 de octubre de 1885, cuya producción, distribución y comercialización corresponde a la Fábrica Nacional de Licores (FANAL). Consideran que la norma crea condiciones para que se cartelize un sector para la producción de alcoholes, lo cual podría ser violatorio del artículo 46 de la Constitución Política, dado que, lo deseable es la apertura total del monopolio y no que solo unos pocos lo realicen. Sostienen que el artículo 46 constitucional en relación con el artículo 28 párrafo segundo de la Carta Política- garantizan la libertad de empresa y la libertad de comercio en beneficio del agente económico y del consumidor, que suponen que se tenga como acto prohibido cualquier tipo de actuación, incluso avalada en la misma ley, que por su contenido amenace o restrinja la libertad de empresa. Además, que el artículo 46 prohíbe los monopolios particulares y hace excepcionales los públicos, que deben ser establecido por la Asamblea Legislativa por una mayoría calificada de dos tercios del total de sus miembros. Aseveran que el artículo en consulta es confuso, pues sugiere que quienes produzcan alcoholes a partir de hidrógeno verde no estarán sujetos a las limitaciones que existen para esos productos, pero, por otro, propicia la monopolización de esta actividad, lo que podría cartelizarla en detrimento de los consumidores.\n\nLa norma que se consulta dispone:\n\nARTÍCULO 19.-Autorización para el aprovechamiento del hidrógeno verde en actividades específicas\n\n“Se autoriza a las personas físicas y jurídicas, públicas y privadas, cuyo uso final del hidrógeno verde sea la producción de alcoholes y sus derivados, combustibles sintéticos, fertilizantes, amoniaco, exportación de hidrógeno verde, para que desarrollen la actividad en competencia. Se excluye del presente artículo la producción del alcohol etílico para fines licoreros e industriales, protegidos por el artículo 443 del Código Fiscal, Ley 8, de 31 de octubre de 1885, cuya producción, distribución y comercialización corresponde a la Fábrica Nacional de Licores (Fanal).\n\nLos combustibles sintéticos que se produzcan en el país, con hidrógeno verde, podrán ser comercializados en las estaciones de servicio y demás agentes de la cadena de valor del suministro de combustibles fósiles, bajo las condiciones que se determinen vía reglamento.”\n\nCiertamente, el ejercicio de la libertad de empresa garantizada en el artículo 46 de la Constitución Política presupone el reconocimiento de la iniciativa y de la decisión voluntaria del empresario, dentro del concreto marco legal establecido, a adoptar las medidas y condicionamientos lícitos que estime convenientes o necesarios para la mejor y más productiva explotación del negocio o actividad empresarial a la que se dedique. Comprende el derecho de escoger y desarrollar una determinada actividad, a organizar la empresa y programar sus actividades en la forma que más le convenga a sus intereses, el derecho de obtener con su ejercicio un beneficio económico (lucro) o por lo menos obtener los recursos para subsistir, y el derecho de acceso al mercado, derecho de libre competencia, derecho a la libertad de precio. Tal y como mencionan los consultantes, la norma constitucional declara como de interés público la acción del Estado “encaminada a impedir toda práctica o tendencia monopolizadora.”, y proclama que “Las empresas constituidas en monopolios de hecho deben ser sometidas a una legislación especial.”; también establece que se requerirá mayoría calificada, de dos tercios de los miembros de la Asamblea Legislativa para establecer nuevos monopolios en favor del Estado o de las Municipalidades.\n\nLa Sala no encuentra lesión alguna al numeral 46 de la Constitución Política en el numeral 19 del proyecto de ley en consulta, pues al indicar que “se excluye del presente artículo la producción del alcohol etílico para fines licoreros e industriales protegidos por el artículo 443 del Código Fiscal, Ley 8, de 31 de octubre de 1885, cuya producción, distribución y comercialización corresponde a la Fábrica Nacional de Licores (Fanal).”, se limita a integrar el ordenamiento jurídico, reconociendo la existencia y la pervivencia del monopolio legal de la Fábrica Nacional de Licores, creado por el artículo 443 del Código Fiscal, norma de rango legal que sirve de base normativa para la actividad económica ejercida por la Fábrica Nacional de Licores, y que no está en discusión en esta consulta legislativa, ni será por tanto analizada por esta Sala. No es de recibo entonces el argumento de los legisladores consultantes en el sentido de que el artículo 19 del proyecto de ley “crea condiciones para que se cartelize un sector para la producción de alcoholes, lo cual podría ser violatorio del artículo 46 de la Constitución Política, dado que, lo deseable es la apertura total del monopolio y no que solo unos pocos lo realicen”, por cuanto, no es el numeral consultado el que establece un monopolio a favor del Estado. Los consultantes se pronuncian en favor de la apertura total del monopolio de los alcoholes, sin embargo, como ya se indicó, tal discusión no es objeto de la presente consulta.\n\nEn consecuencia, en cuanto a este aspecto se evacua la consulta en el sentido de que el artículo 19 del proyecto de “Ley para la promoción e implementación de una economía de hidrógeno verde en Costa Rica” no lesiona el numeral 46 de la Constitución Política.\n\nCO02/23\n\n... Ver más\nContenido de Interés:\n\nTipo de contenido: Voto salvado\n\nRama del Derecho: 3. ASUNTOS DE CONTROL DE CONSTITUCIONALIDAD\n\nTema: AMBIENTE\n\nSubtemas:\n\nNO APLICA.\n\nExp: 22-019096-0007-CO\n\nRes. n.°2022-025307\n\nVOTO SALVADO DE LA MAGISTRADA GARRO VARGAS\n\nI.- Consideraciones preliminares\n\nCon el respeto acostumbrado, salvo el voto y evacuo la consulta en el sentido de que el proyecto de ley en su totalidad lesiona el principio de razonabilidad técnica, por la ausencia de estudios técnicos que determinen su necesidad, viabilidad y aplicación.\n\nII.- Dudas de constitucionalidad de los legisladores consultantes\n\nEn el caso concreto, los legisladores plantearon una consulta facultativa de constitucionalidad en relación con el proyecto denominado “Ley para la promoción e implementación de una economía de hidrógeno verde en Costa Rica”, que se tramita en el expediente legislativo no 22.392.\n\nLos consultantes plantearon los siguientes argumentos y objeciones:\n\n“La propuesta de ley define como hidrógeno verde el hidrógeno producido en Costa Rica por electrólisis del agua a partir de electricidad proveniente de fuentes renovables, mediante un proceso que no emite dióxido de carbono y transforma el agua en moléculas de gases de hidrógeno y oxígeno.\n\nPara ello se propone declarar de utilidad pública el uso de esta energía. Confiere la rectoría de la actividad industrial del hidrógeno verde al Minae y autoriza la colaboración de los gobiernos locales para que otorguen el no pago de tasas y cánones a las personas físicas o jurídicas que incorporen la actividad en su territorio, por el tiempo que consideren pertinente.\n\n(…)\n\nAl igual que la norma de cita, el articulado del proyecto, aquí consultado menciona las bondades de los beneficios de la utilización del hidrógeno verde, no obstante, tal y como una fuente de energía renovable de alto potencial, promueve su avance mediante la promoción de incentivos económicos y rectoría del Ministerio del Ambiente y Energía. Sin embargo, falta situar esta fuente en una matriz energética general, la cual ubique al hidrógeno verde como una de las fuentes de energía renovable y por lo tanro dentro de un plan de desarrollo de dicha energía.\n\nSobre este punto -un plan de desarrollo del hidrógeno verde- el proyecto de ley no contiene o remite a estudios económicos que valorice el costo de producción del hidrógeno para poner en operación una planta de mediana o gran producción.\n\nTampoco se presenta un estudio técnico con un análisis comparativo entre la producción hidroeléctrica, eólica o solar, frente al hidrógeno y una ponderación del costo de producción del primer año y una proyección a cinco o diez años, de manera que el legislador pueda ponderar si los gastos bajan de acuerdo con el aumento de la demanda o bien se pueda determinar si se produce un beneficio económico al consumidor.\n\nLa iniciativa de ley como se señaló líneas atrás se enmarca en los beneficios fiscales mediante exoneraciones y la contratación de personal extranjero, pero no incluye el tema de financiamiento de los estudios de factibilidad o bien la posibilidad de financiamiento mediante la banca nacional o internacional para la instalación de plantas de hidrógeno verde.\n\nAunado a lo anterior es importante destacar que el hidrógeno verde al ser una energía, requiere de normas de funcionamiento, producción abastecimiento, transporte y distribución de energía de las plantas de producción, las cuales pueden ser naturaleza legal o bien de naturaleza reglamentaria. En todo caso, esto debe fijarse con fundamento en las recomendaciones científicas especializadas dispuestas en estudios técnicos que lo sustenten y otorguen la razonabilidad técnica necesaria, (…) se consulta al honorable tribunal la ausencia de estos estudios en el proyecto de ley de marras.\n\n(…)\n\nPor lo expuesto anteriormente se consulta la constitucionalidad del proyecto en su totalidad ante la ausencia de estudios técnicos que determinen su necesidad, viabilidad y aplicación”.\n\nDe conformidad con lo anterior, se puede concluir que los legisladores consideran que el proyecto de ley carece de razonabilidad por la ausencia de estudios técnicos, económicos y de factibilidad que demuestren cuál es el costo real del desarrollo de este tipo de energía en nuestro país y, al menos, una proyección de un análisis comparativo con otros tipos de energías como la hidroeléctrica, eólica o solar que ya se producen en el territorio nacional.\n\nEl vicio planteado, a mi juicio, sí tiene relevancia constitucional como luego pasaré a examinar en detalle. En otras ocasiones, he señalado que, si bien el legislador ordinario goza de una amplia libertad de configuración de las normas sobre la realidad social, económica y política, y que esa libertad se expresa en la ponderación sobre la oportunidad y la conveniencia de determinada decisión legislativa, lo cierto es que la labor de producción de normas no puede responder a una actitud “caprichosa” o “arbitraria”. De lo contrario, la disposición que se derive de esa decisión sería contraria al principio de razonabilidad. Partiendo de esta premisa, corresponde examinar la duda de constitucionalidad de los legisladores consultantes, tomando en cuenta los antecedentes que están en el propio expediente legislativo.\n\nIII.- Análisis de la motivación en el presente proyecto de ley\n\nEn primer término, es preciso indicar que el agravio planteado por los legisladores consultantes se constata con la revisión de la exposición de motivos que promovió el proyecto de ley. Lo anterior, toda vez que efectivamente no consta que en dicha exposición se haya dado cuenta de alguna base técnica que respalde la iniciativa. En lo conducente, se dijo lo siguiente:\n\n“La coyuntura que enfrentamos como país nos demanda la elaboración de política pública capaz de contrarrestar la compleja situación de la economía nacional.\n\nDatos alarmantes en el nivel de desempleo en el 22%; un déficit fiscal del 8,34% del PIB al cierre de diciembre del 2020 y una baja inversión pública y privada, demanda asegurar la conservación del Estado de derecho y una economía de libre mercado característica de Costa Rica, para consolidar la imagen de referente global en conciencia ambiental que aporta a nuestra marca país.\n\nAunado a lo anterior, existe una tendencia global muy clara a la descarbonización de las economías de los países considerados avanzados, Costa Rica, como país comprometido a esa descarbonización, puede y debe crear una economía de mercado basada, y en torno, en las energías renovables y limpias.\n\nEl hidrógeno, el elemento más numeroso del universo, sirve como un eficaz vector de energía limpia, logrando reemplazar en diversas áreas importantes de la economía nacional la energía generada con combustibles fósiles contaminantes. Países como Alemania, Canadá, Estados Unidos, Japón, China y la Unión Europea ya han establecido sus respectivas bases legales y financieras para el desarrollo de una economía de hidrógeno verde. Este auge global es el trampolín ideal para que Costa Rica aproveche sus vastos recursos energéticos renovables y limpios, para crear su propia economía de hidrógeno verde.\n\nEl hidrógeno verde es el nombre que se le da al hidrógeno que ha sido generado con fuentes de energía limpias y renovables, como la energía solar, la energía eólica o la energía generada por una planta hidroeléctrica, entre otras. Se puede utilizar como vector energético y como materia prima para la fabricación de productos como alcoholes, combustibles sintéticos, fertilizantes, etcétera.\n\nExisten diferentes formas para producir el hidrógeno, entre estas, por medio del electrólisis del agua, un proceso en el que mediante la aplicación de energía eléctrica al agua (H2O), se separan las moléculas de oxígeno e hidrógeno. La captura y almacenamiento del hidrógeno y del oxígeno puro, un subproducto del proceso de electrólisis, no genera ningún tipo de emisión contaminante, pudiéndose almacenar ambos como gases o en forma líquida. A raíz de este proceso limpio, se le conoce a este hidrógeno producido con electrolizadores alimentados de electricidad renovable, como “verde” y es gracias a esa cualidad que dicho vector cobra una gran relevancia en la lucha contra el cambio climático.\n\nEs por ello que toma una vital importancia para Costa Rica en el cumplimiento de las metas de descarbonización, ya que la electricidad producida en el país se da sin la intermediación de combustibles fósiles y de fuentes renovables y completamente amigables con el medio ambiente.\n\nEl presente proyecto busca formas para promover el desarrollo económico del país mediante la consolidación de una industria que se encuentra en pleno auge global, con potencial de llegar a convertirse en una de las principales industrias a nivel mundial.\n\n(…)\n\nDe esta manera, vemos que se ofrece al país la oportunidad de generar espacios de innovación, potenciar el crecimiento y el empleo local, así como crear nuevas empresas de impacto social y ambiental, sacando provecho de la oportunidad única para desarrollar una industria competitiva de hidrógeno verde que a partir de electricidad producida con recursos limpios y renovables de bajo costo permitirá producir un vector energético de uso local y de potencial exportación regional, impulsando una economía sustentable y limpia en torno a esta actividad. Y más allá del hidrógeno como vector energético están los usos que se le pueden dar al hidrógeno en las industrias metalúrgicas, químicas, petroquímicas, que en sí forman sectores de demanda para la producción del hidrógeno, ya sea en el país, o en mercados de exportación. Sabemos que una economía circular con energía renovable es el camino, ya que históricamente, en Costa Rica no se ha logrado sacar provecho de las riquezas minerales con las que cuenta el país, no se ha logrado producir combustibles fósiles y nos hemos visto obligados a importar esta energía. El surgimiento del hidrógeno verde a nivel global nos permite impulsar una descarbonización profunda en Costa Rica, meta que ha sido planteada en el pasado y aprovechar para ayudar a la reactivación económica, por medio de inversión extranjera directa e inversión nacional, generando creación de empleos directos e indirectos.\n\nAdemás de ayudar a limpiar diversos ambientes y sectores de nuestra economía, nos permitirá exportar productos creados con energía cero emisiones, diferenciándose como exportaciones limpias frente a los usuarios finales. La estrategia que se tiene que utilizar es el trabajo colaborativo entre el sector privado, el sector público y la sociedad civil. Esta puede ser y será una pieza esencial de nuestro plan de carbono neutralidad y de nuestro compromiso para desarrollarnos de manera sostenible.\n\nComo respuesta a los argumentos anteriores y la situación actual se plantea el siguiente proyecto de ley, el cual propone eliminar barreras y brindar los incentivos necesarios para desarrollar la industria del hidrógeno verde en el país, así también como las herramientas financieras de diferentes tipos como créditos en condiciones blandas, bonos verdes y cualquier otro instrumento que se ajuste de la mejor manera, para desarrollar la industria del hidrógeno verde en el país.\n\nEn razón de todo lo anterior, teniendo en cuenta la coyuntura económica que vive Costa Rica, es que se somete a consideración de las señoras diputadas y los señores diputados el siguiente proyecto de ley: LEY PARA LA PROMOCIÓN E IMPLEMENTACIÓN DE UNA ECONOMÍA DE HIDRÓGENO VERDE EN COSTA RICA”.\n\nDe la anterior transcripción se desprenden dos nobles propósitos de los que no cabe objeción alguna. El primer propósito es luchar contra el desempleo y combatir la grave crisis fiscal que existe en el país, mediante el impulso de esta nueva economía de mercado, lo que se llevaría a cabo gracias a la producción de energía a través del hidrógeno. El segundo es la generación de energías limpias, que se enmarca en una tendencia a la descarbonización. Estas políticas no resultan novedosas en el país, pues desde la suscripción de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (ONU), ley n.°7414 del 13 de junio de 1994, Costa Rica se sumó al objetivo de “lograr, de conformidad con las disposiciones pertinentes de la Convención, la estabilización de las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera a un nivel que impida interferencias antropógenas peligrosas en el sistema climático” (art. 2). En consecuencia, el legislador bien puede promover estos propósitos. Sin embargo, lo que se consignó en la exposición de motivos no da cuenta de un panorama real sobre las implicaciones de la puesta en marcha de este tipo de industria, pues no se cita ningún apoyo técnico que refleje los antecedentes fácticos de esta iniciativa y un mínimo de fundamento técnico y de costos.\n\nPor otro lado, en el oficio n.°AL-DEST-IIN-028-2021, Informe Integrado Jurídico-Socioambiental del Departamento de Estudios, Referencias y Servicios Técnicos de la Asamblea Legislativa se realizaron las siguientes afirmaciones en relación con la iniciativa parlamentaria bajo análisis:\n\n“El hidrógeno verde constituye un término genérico para hacer referencia a la tecnología que se basa en la generación de energía, mediante un proceso químico conocido como electrólisis; el cual, utiliza la corriente eléctrica para separar el hidrógeno del oxígeno que hay en el agua. Esta energía se consigue por acción directa de la electricidad que se obtiene de fuentes renovables.\n\nLa Agencia Internacional de Energía (AIE) calcula que obtener hidrógeno verde, ahorraría hasta 830 millones de toneladas anuales de CO2, en contraposición de los combustibles fósiles .\n\nCabe aclarar que existen varios tipos de hidrógeno, en primer lugar, encontramos el hidrógeno azul, que es el más abundante y tiene su origen en el gas natural. El hidrógeno verde es el que proviene en origen de fuentes totalmente renovables y limpias, como por ejemplo el que se obtiene de los sistemas de energía fotovoltaicos o los parques eólicos que aprovechan el viento; por último, el hidrógeno negro, también denominado gris o marrón, es el que más huella de carbono genera ya que se extrae de combustibles no renovables como el petróleo o el carbón .\n\nIII.- ANÁLISIS DEL ARTICULADO\n\nLa presente ley, en su articulado identifica la utilidad y beneficios del hidrógeno verde como una fuente de energía renovable de alto potencial; promueve su avance mediante la promoción de incentivos económicos y rectoría del Ministerio del Ambiente y Energía. Sin embargo, falta ubicar esta fuente en una matriz energética general; la cual ubique al hidrógeno verde como una de las fuentes de energía renovable y por lo tanto dentro de un plan de desarrollo de dicha energía.\n\nSobre este punto, -un plan de desarrollo del hidrógeno verde-; el proyecto de ley no contiene o remite a estudios económicos que valorice el costo de producción del hidrógeno para poner en operación una planta de mediana o gran productividad.\n\nTampoco se presenta un estudio técnico con un análisis comparativo entre la producción hidroeléctrica; eólica o solar, frente al hidrógeno, y una ponderación del costo de producción del primer año y una proyección a cinco o diez años, de manera que el legislador pueda ponderar si los gastos bajan de acuerdo con el aumento de la demanda o bien, se pueda determinar si se produce un beneficio económico al consumidor”.\n\nPor otro lado, como citamos anteriormente, el proyecto de ley se centra en los beneficios fiscales mediante exoneraciones y la contratación de personal extranjero. Empero, deja por fuera el tema de financiamiento de los estudios de factibilidad o bien la posibilidad de financiamiento mediante la banca nacional o internacional para la instalación de plantas de hidrógeno verde.\n\nAsimismo, por ser esta una energía, se requiere de normas de funcionamiento, producción, abastecimiento, transporte y distribución de energía de las plantas de producción, las cuales pueden ser de naturaleza legal o bien, de naturaleza reglamentaria. En todo caso, ello debe fijarse con fundamento en las recomendaciones científicas especializadas dispuestas en estudios técnicos que lo sustenten y otorguen la razonabilidad técnica necesaria”. (Lo destacado no corresponde al original).\n\nEn dicho informe se dedicó un apartado a la “Viabilidad económica y técnica de esta industria para el país” y se advirtió que apenas estaba en curso un estudio de mercado para valorar el impacto en el desarrollo industrial de Costa Rica, tanto en el mercado nacional, como en el internacional. En lo conducente, se señaló lo siguiente:\n\n“En relación con su viabilidad técnica, actualmente se está elaborando el estudio de mercado para el hidrógeno verde en Costa Rica, que estimará los potenciales nacionales y la competitividad del hidrógeno verde frente a mercados internacionales de exportación. Asimismo, este estudio estimará el impacto macroeconómico del desarrollo de esta industria en Costa Rica.\n\nPor otro lado, se han realizado análisis para el sector transporte que parten de una serie de escenarios al 2050 y que buscan determinar los segmentos para los cuales esta tecnología tendría más sentido en nuestro país, comparando el costo total de posesión de diferentes vehículos en los diferentes segmentos.\n\nEl costo total de posesión es un indicador financiero que incluye el costo de adquisición y el costo de operación de un activo durante su vida útil. El principal resultado del estudio es que el segmento de carga pesada es el que se prevé que esté fuertemente dominado por la tecnología de celda de combustible (tecnología del hidrógeno) en los años por venir.\n\nSe espera que a futuro el segmento de buses sea compartido por tecnología del hidrógeno y tecnología de baterías eléctricas. Factores importantes para tomar en cuenta en el uso del hidrógeno son las distancias de recorrido y el peso de los vehículos”. (Lo destacado no corresponde al original).\n\nEs decir, desde el informe del Departamento de Servicios Técnicos de la Asamblea Legislativa se evidenció que, al momento de tramitar la iniciativa parlamentaria, no existían los informes correspondientes que dieran sustento para promover el proyecto de ley, sino que los estudios de viabilidad técnica y de mercado apenas estaban en trámite.\n\nIV.- Conclusiones sobre el particular\n\nEn virtud de lo expuesto, considero que se acredita el agravio planteado por los legisladores consultantes. Mediante un proyecto de ley se está presuponiendo la importancia de este tipo de energía sin que dicha decisión esté respaldada con un mínimo de sustento técnico y de costos que justifique la viabilidad de la producción del hidrógeno verde en el país. Pero no solamente eso, sino también que justifique la declaratoria de interés público ?con todas las consecuencias jurídicas que ello implica? y las posibles exenciones fiscales sobre una industria que, por más nobles intenciones en lo relativo a la lucha por la reactivación económica y la implementación de energías limpias, no ha sido acreditado que tiene verdadera factibilidad en el territorio y en la industria nacional. Aclaro que no pongo en duda si existen o no abundantes datos que podría respaldar eso, pero es palmario que no se aportaron como sustento de la iniciativa.\n\nDesde mi punto de vista estas omisiones implican una lesión al principio de razonabilidad de la iniciativa parlamentaria. En anteriores oportunidades me he pronunciado sobre similares vicios que implican la inconstitucionalidad del proyecto un proyecto de ley. Por ejemplo, en la consulta legislativa n.°2020-015542, realicé las siguientes consideraciones:\n\n“III. Los criterios de oportunidad y conveniencia en el quehacer legislativo\n\nA la luz de los artículos 105 y 121 de la Constitución Política, el legislador ordinario goza de una amplia libertad de configuración de las normas sobre la realidad social, económica y política. El ejercicio de la potestad legislativa reside originariamente en el pueblo y es constitucionalmente delegada en la Asamblea Legislativa, al ser el órgano político representativo por excelencia. Sin embargo, esta potestad está limitada por los preceptos, valores, principios y la jurisprudencia constitucional, así como por aquellos convenios o instrumentos internacionales debidamente aprobados por la Asamblea Legislativa (artículo 7 de la Constitución Política). En cuanto al trámite legislativo, el legislador está sujeto también a lo dispuesto en el Reglamento de la Asamblea Legislativa, el cual es un parámetro formal de constitucionalidad.\n\nAdemás, en nuestro diseño normativo, el proceso de formación de las leyes está sometido al control de constitucionalidad, ejercido a través de la Sala Constitucional. Este sistema de control puede ser a priori o a posteriori . En ambos supuestos, y con sus específicas regulaciones, es obligación de este Tribunal examinar la propuesta normativa y el procedimiento legislativo, con el fin de cotejarlo con las normas, principios y valores que conforman el Derecho de la Constitución.\n\n(…)\n\nDesde mi nombramiento como Magistrada Suplente he sostenido que en este ejercicio del control de constitucionalidad a priori existen aspectos sobre los que no le compete a la Sala pronunciarse, tales como las posibles ventajas y perjuicios de una decisión en el plano de la conveniencia y oportunidad, así como cuestiones de mera legalidad (ver mi nota separada en la sentencia 2015-15927). Asimismo, en la nota a la opinión consultiva 2019-24746 concluí lo siguiente:\n\n“[Debe tenerse presente] la necesidad de distinguir entre lo jurídicamente obligado (constitucional y legalmente) y lo políticamente posible o deseable. Es cierto que lo político no debe estar al margen de lo jurídico y también lo es que muchas de las resoluciones de la Sala Constitucional tienen un impacto en la vida política del país. Es lógico que esto último sea así, en vista de sus peculiares funciones y competencias, atribuidas por las normas que le rigen; pero justamente estas son un límite. Aunque le corresponde a ella resolver sobre su propia competencia, según lo señala el artículo 7 de la LJC, lo hace siempre a la luz de esas normas y sin olvidar su naturaleza de órgano jurisdiccional. Por eso, las rationes decidendi y lo dispuesto por la Sala responden a esa realidad. En cambio, es en el ámbito parlamentario donde procede esgrimir los argumentos de conveniencia u oportunidad (…). Tales argumentos darán fundamento a las decisiones que se estime prudente tomar en ese ámbito”.\n\nSegún lo dicho, no compete a la Sala examinar la oportunidad y conveniencia de proyectos de ley. Sin embargo, sí corresponde a este Tribunal:\n\n“Garantizar la supremacía de las normas y principios constitucionales y del Derecho Internacional o Comunitario vigente en la República, su uniforme interpretación y aplicación, así como los derechos y libertades fundamentales consagrados en la Constitución o en los instrumentos internacionales de derechos humanos vigentes en Costa Rica” (Artículo 1° de la LJC. Lo destacado no corresponde al original).\n\nIV. El parámetro de la razonabilidad en disposiciones sobre fondos públicos\n\nDesde sus orígenes, la Sala Constitucional de forma consistente ha señalado que la producción de normas jurídicas, si bien en muchos casos obedece a una ponderación parlamentaria de la oportunidad y la conveniencia, no puede responder a una actitud “caprichosa” o “arbitraria” del agente público emisor de la norma. De lo contrario, la disposición sería contraria al principio de razonabilidad, que es un principio constitucional que este Tribunal debe custodiar, aun en las consultas facultativas de constitucionalidad.\n\nDesde la sentencia 1739-1992, este Tribunal estableció la siguiente doctrina:\n\n“[L]as leyes y, en general, las normas y los actos de autoridad requieran para su validez, no sólo haber sido promulgados por órganos competentes y procedimientos debidos, sino también pasar la revisión de fondo por su concordancia con las normas, principios y valores supremos de la Constitución (formal y material), como son los de orden, paz, seguridad, justicia, libertad, etc., que se configuran como patrones de razonabilidad. Es decir, que una norma o acto público o privado sólo es válido cuando, además de su conformidad formal con la Constitución, esté razonablemente fundado y justificado conforme a la ideología constitucional. De esta manera se procura, no sólo que la ley no sea irracional, arbitraria o caprichosa , sino además que los medios seleccionados tengan una relación real y sustancial con su objeto”. (Lo destacado no corresponde al original). (Criterio reiterado en múltiples sentencias, entre ellas, las 3495-1992, 2003-03667, 2007-03905, 2010-09042, 2012-016083, 2019-010642 y 2020-010160, entre muchas otras).\n\nEs aceptado que el parámetro de la razonabilidad es un criterio indispensable para asegurar que las leyes y, en general toda norma, no resulten en un ejercicio arbitrario y sin sentido del poder público, sino que respondan a necesidades y motivaciones reales.\n\nA partir de dicho principio general, esta Sala derivó el principio de la interdicción de la arbitrariedad como un enunciado esencial del Estado de Derecho que supone, justamente, la prohibición de tomar decisiones carentes de fundamento. Al examinar el origen de este principio, esta Sala dijo:\n\n“Fue concebido por el jurista alemán Leibholz en 1928 como un criterio para ponderar el respeto del principio de igualdad por el legislador. Según esta formulación, el principio de interdicción de la arbitrariedad supone la prohibición de la arbitrariedad, esto es, de toda diferencia carente de una razón suficiente y justa. El principio es retomado por la doctrina española, concretamente, por García de Enterría a finales de la década de los cincuenta (1959) con un sentido más extenso –no circunscrito al principio de igualdad- al propuesto por Leibholz. Ulteriormente, el principio con ese sentido más amplio, fue acogido por la Constitución Española de 1978 en su artículo 9.3, a propuesta del senador Lorenzo Martín-Retortillo, quien justifico su iniciativa en la necesidad de tener el principio de interdicción de la arbitrariedad como una técnica o mecanismo más de control o fiscalización de los poderes públicos inherente al Estado de Derecho”. (Sentencia 11155-2007).\n\nAsimismo, esta Sala justificó que la actuación arbitraria es la que es contraria a la justicia, a la razón o las leyes. En una sentencia anterior que examinó dicho principio (resolución 2004-14421), la Sala subrayó que, si bien se encuentra consagrado en el artículo 16 de la Ley General de la Administración Pública (LGAP), su origen se encuentra en el artículo 11 de la Constitución Política , que establece lo siguiente:\n\n“Los funcionarios públicos son simples depositarios de la autoridad. Están obligados a cumplir los deberes que la ley les impone y no pueden arrogarse facultades no concedidas en ella”.\n\nEn efecto, el artículo 16 de la LGAP dispone:\n\n“En ningún caso podrán dictarse actos contrarios a reglas unívocas de la ciencia o de la técnica, o a principios elementales de justicia, lógica o conveniencia”.\n\nEntonces, se trata de un principio que, aunque formalmente está expresado a nivel legal, tiene un contenido materialmente constitucional. Por lo tanto, es posible concluir que dicho principio es de aplicación, incluso, para la labor parlamentaria. Además, la Sala en la sentencia 2003-5090 expresamente así señaló:\n\n“La libertad de configuración legislativa no es irrestricta, puesto que, tiene como límite el Derecho de la Constitución, esto es, el bloque de constitucionalidad conformado por los preceptos y costumbres constitucionales, los valores y principios -dentro de los que destacan los de proporcionalidad, interdicción de la arbitrariedad , no discriminación, debido proceso y defensa- de esa índole y la jurisprudencia vertida por este Tribunal para casos similares ”. (Lo destacado no corresponde al original).\n\nA lo anterior se debe agregar que este Tribunal ha enfatizado que, cuando se trata del manejo de fondos públicos, su disposición se debe realizar bajo criterios de legalidad, austeridad y razonabilidad, lo que impone una prohibición de derrochar o administrar tales recursos como si se tratase de fondos privados (ver, por ejemplo, las sentencias de esta Sala 2000-6728, 2006-6347, 2012-3267, 2018-008137, 2019-009226 y 8254-2020). Dichos criterios sólo pod rían ser examinados a partir de una adecuada motivación y justificación de la decisión, en este caso, de la determinación legislativa.\n\nCabe subrayar que, aunque se trate de una disposición de oportunidad y conveniencia, sobre el mejor destino para unos fondos públicos, su justificación debe ser suficiente. Esto debe ser a tal punto que no haya márgenes para dudar de su razonabilidad y se descarte que se trata de una determinación “irracional, arbitraria o caprichosa”. Es decir, ha de constatarse que el proyecto responde al interés general.\n\nEn el sub lite no se trata propiamente de la disposición de fondos públicos para realizar una donación a una determinada actividad elegida por el legislador, sino de apostar por el “desarrollo de una economía nacional de hidrógeno verde”, que tiene importantísimas implicaciones en la industria nacional. Por ejemplo, como he mencionado, se declaran de interés público las iniciativas, públicas o privadas, destinadas “a la investigación, producción, transformación, almacenamiento, transporte, comercialización, suministro, uso final y exportación del hidrógeno verde en el marco de la transición energética, los objetivos de desarrollo sostenible (ODS) de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y en beneficio del país” (art. 4). Adicionalmente, se autoriza al Instituto Costarricense de Electricidad, a la Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL), a la Refinadora Costarricense de Petróleo S.A. (Recope), a la Empresa de Servicios Públicos de Heredia (ESPH), a la Junta Administrativa de Servicios Eléctricos de Cartago (JASEC) y a las cooperativas de electrificación rural para que incursionen en la investigación, producción, transformación, almacenamiento, transporte, comercialización, suministro, uso final y exportación de hidrógeno verde; así como los productos y subproductos derivados de estas actividades (véase art. 5). Se trata, como se ve, de una autorización a empresas públicas para que se involucren en el desarrollo de una actividad económica sobre la que apenas se estaban realizando estudios de costos y de factibilidad. Por eso, esas autorizaciones sí dan pie a la disposición de fondos públicos en una industria que no tiene debidamente acreditado su fundamento técnico. Reitero que no pongo en duda que lo tenga, sino que no se ha aportado. Además, se establecen una serie de incentivos para las actividades de producción y transformación de hidrógeno verde, también para la investigación, almacenamiento, transporte y uso final de hidrógeno verde, así como a los importadores, distribuidores y comercializadores de bienes, equipos, maquinaria e insumos necesarios y vinculados en el desarrollo de las actividades descritas.\n\nEn síntesis, hay una fuerte intención del legislador de fomentar “una economía nacional de hidrógeno verde” con importantes implicaciones en el ámbito económico nacional. Por lo tanto, considero que debe existir de previo un basamento técnico que al menos de alguna forma mínima justifique la razonabilidad de la iniciativa parlamentaria que respalde la ubicación de esta energía en la matriz eléctrica que se produce en el país y que determinen su necesidad, viabilidad y aplicación en el territorio nacional. En consecuencia, al acreditarse que no existió tal apoyo técnico, concluyo que llevan razón los legisladores consultantes respecto del vicio cuestionado.\n\nFinalmente, debo realizar dos consideraciones. En primer lugar, corresponde insistir que no estoy objetando el fin último de la normativa que se está promoviendo, pues tal y como se desprende de la exposición de motivos, se trata de propósitos de gran relevancia e impacto nacional, tanto económico como medioambiental. En segundo lugar, como jueza constitucional no me corresponde definir cuáles son los estudios técnicos que se deberían realizar de previo a impulsar esta iniciativa, ni tampoco sería lo usual examinar la idoneidad de los estudios en concreto; no obstante, como he dicho en este voto salvado, sí debe existir algún tipo de respaldo que justifique y otorgue una cierta razonabilidad a un proyecto de ley de tantas implicaciones para la producción de energías en el país y de la economía nacional.\n\nPor lo tanto, al no acreditarse que el proyecto de ley estuviera previamente respaldado en algún basamento técnico que lo justifique, me corresponde evacuar la consulta en el sentido de que el proyecto de ley tiene un vicio esencial en su trámite que lo invalida. El proyecto de ley, en su totalidad, lesiona el principio de razonabilidad técnica, por la ausencia de estudios técnicos que determinen su necesidad, viabilidad y aplicación.\n\nNOTA DE LA MAGISTRADA GARRO VARGAS\n\nResulta preciso aclarar que en virtud de que declaré que la iniciativa parlamentaria es inconstitucional, por acreditarse la ausencia de estudios técnicos que la respalden, estimo innecesario pronunciarme si los artículos 9, 10, 11, 12, 13 y 14 del proyecto de ley son inconstitucionales por lesión a los principios de seguridad y certeza jurídica, razonabilidad técnica y equilibrio fiscal en relación con las exenciones que se pretenden aprobar con la iniciativa legislativa. Si constaté que no existe un fundamento técnico para el proyecto de ley, se debe sobreentender que tampoco lo existe para las exenciones fiscales que se pretenden aprobar para la promoción de esta economía de hidrógeno.\n\nAnamari Garro V.\n\nCO03/23\n\n... Ver más\nTexto de la resolución\n\n*220190960007CO*\n\nExp: 22-019096-0007-CO\n\nRes. Nº 2022025307\n\n \n\nSALA CONSTITUCIONAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San José, a las trece horas cuarenta minutos del veinticinco de octubre de dos mil veintidós.\n\nConsulta facultativa de constitucionalidad que se tramita en el expediente 22-019096-0007-CO, formulada por las Diputadas y los Diputados Manuel Morales Díaz, Gilberto Campos Cruz, Luis Diego Vargas Rodríguez, Jorge Dengo Rosabal, Kattia Cambronero Aguiluz, Daniel Vargas Quirós, Ada Acuña Castro, Jorge Antonio Rojas López, Johana Obando Bonilla, Waldo Agüero Sanabria y Luz Mary Alpízar Loaiza, en relación con el proyecto denominado \"Ley para la promoción e implementación de una economía de hidrógeno verde en Costa Rica \", que se tramita en el expediente legislativo no 22.392.\n\nResultando:\n\n 1.- Por escrito incorporado al expediente digital el 29 de agosto de 2022, las Diputadas y los Diputados gestionantes formulan consulta facultativa de constitucionalidad referida al proyecto \"LEY PARA LA PROMOCIÓN E IMPLEMENTACIÓN DE UNA ECONOMÍA DE HIDRÓGENO VERDE EN COSTA RICA \", que se tramita en el expediente legislativo no 22.392. Consultan, en primer lugar, sobre una posible infracción al principio constitucional de razonabilidad técnica. Indican, los consultantes, que el proyecto propone crear una ley marco que permita la industrialización y el aprovechamiento del hidrógeno verde como una energía limpia. Se propone declarar de utilidad pública el uso de esta energía, se confiere la rectoría de la actividad industrial del hidrógeno verde al MINAE y se autoriza la colaboración de los gobiernos locales para que otorguen el no pago de tasas y cánones a las personas físicas o jurídicas que incorporen la actividad en su territorio, por el tiempo que consideren pertinente. Señalan que el proyecto de ley no contiene o no remite a estudios económicos que valoricen el costo de producción del hidrógeno verde para poner en operación una planta de mediana o gran  producción. Tampoco se presenta un estudio técnico con un análisis comparativo entre la producción hidroeléctrica, eólica o solar, frente al hidrógeno, así como una ponderación del costo de producción del primer año y una proyección a cinco o diez años, de manera que el legislador pueda ponderar si los gastos bajan de acuerdo con el aumento de la demanda o bien, se pueda determinar si se produce un beneficio económico al consumidor. La iniciativa de ley incluye beneficios fiscales mediante exoneraciones y la contratación de personal extranjero, pero no incluye el tema de financiamiento de los estudios de factibilidad o la posibilidad de financiamiento mediante la banca nacional o internacional para la instalación de plantas de hidrógeno verde. Agregan que el hidrogeno verde, al ser una energía, requiere de normas de funcionamiento, producción, abastecimiento, transporte y distribución de energía de las plantas de producción, las cuales pueden ser de naturaleza legal o bien, de naturaleza reglamentaria. En todo caso, esto debe fijarse con fundamento en las recomendaciones científicas especializadas dispuestas en estudios técnicos que lo sustenten y otorguen la razonabilidad técnica necesaria. Estudios que están ausentes en este proyecto, tal y como lo han indicado la Contraloría General de la República, la Cámara de Empresas Distribuidoras de Energía y Telecomunicaciones (CEDET) y la Academia Nacional de Ciencias (ANC). Indican que, consultan sobre la constitucionalidad del proyecto, ante la ausencia de estudios técnicos que determinen su necesidad, viabilidad y aplicación. Aseveran que, en general, las leyes se dictan para satisfacer una necesidad colectiva. Sin embargo, en algunos casos, la regulación de la respectiva materia también requiere que se haga de manera técnica, pues, de lo contrario, la normativa incurriría en violación del principio constitucional de razonabilidad y, por ende, sería contraria al interés público. Afirman que la jurisprudencia de esta Sala Constitucional ha establecido que las leyes, para ser constitucionalmente válidas, deben ser técnicamente razonables (el voto nro. 8724-97). Manifiestan que el principio constitucional de razonabilidad exige que las leyes deban ajustarse a estrictos parámetros técnicos. Aluden al artículo 16 de la Ley General de la Administración Pública, que establece un principio general de derecho, extrapolable también al ámbito de las leyes, según el cual  no pueden dictarse actos ni aprobarse leyes contrarias a las reglas unívocas de la ciencia o de la técnica, y al artículo 160 del mismo cuerpo normativo, que dispone que el acto discrecional será inválido. Agregan que esta Sala Constitucional, en su voto número 14293-2005, señaló que el principio de objetivación de la tutela ambiental es un derivado de lo dispuesto en los citados artículos 16 y 160 de la LGAP y se traduce en la necesidad de acreditar con estudios técnicos la toma de decisiones en esta materia, tanto en relación con actos como de las disposiciones de carácter general -tanto legales como reglamentarias-, de donde se deriva la exigencia de la \"vinculación a la ciencia y a la técnica\", con lo cual, se condiciona la discrecionalidad de la Administración en esta materia. Afirman, los consultantes, la iniciativa de ley tiene el objetivo ensalzable de disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero, e incrementar la electrificación de la economía para aprovechar el potencial renovable del Sistema Eléctrico Nacional, es bajo este propósito tan importante, que resultan imprescindibles los estudios técnicos que configuren la hoja de ruta hacia la consecución de dicho objetivo, pues no hacerlo de esta manera, equivaldría a desincentivar inversiones que lleven al país en la dirección contraria o puedan más bien retrasar los propósitos perseguidos con la promulgación de una ley marco que regule el sistema energético sin una visión prospectiva y no al azar, como se pretende. Concluyen que sin el sustento técnico, esta iniciativa sería contraria a los principios constitucionales ya indicados. Consultan, además, sobre la posible inconstitucionalidad de los artículos 3 y 24 del proyecto n°22392, por la lesión del derecho a la propiedad privada y el principio de intangibilidad del patrimonio privado (artículo 45 de la Constitución Política). El artículo 3 de la iniciativa de marras, contiene una serie de definiciones para la implementación del proyecto de ley, de las cuales sobresale la que define el Sistema Nacional de Combustible (SNC) como: conjunto de instalaciones y equipos especializados que, de forma interrelacionada, permiten abastecer de manera continua las necesidades del mercado nacional de combustibles derivados del petróleo, de una forma eficiente, segura y con cuidado del ambiente. De acuerdo a la anterior redacción, se estaría incluyendo a los comercios privados de expendio de combustible, lo cual, relacionado con el artículo 24 del mismo proyecto, mediante el cual se autoriza a RECOPE para utilizar este sistema, podría ser contrario al artículo 45 constitucional, debido a que daría pie a interpretarse que, al tener acceso RECOPE a dicho sistema, el cual, en su redacción estaría incluyendo las gasolineras privadas, equivaldría en poner a disposición de esta institución los bienes de carácter privado, lo que lesiona el artículo 45 constitucional, el artículo 21 de  la Convención Americana sobre Derechos Humanos. Sostienen que la puesta a disposición de bienes privados en las normas de cita, conllevaría la posible lesión del artículo 45 constitucional. También consultan sobre la posible lesión de los principios de seguridad y certeza jurídica, claridad y no confusión normativa, así como de razonabilidad técnica y equilibrio fiscal (artículo 176 constitucional), respecto de los artículos 9, 10, 11, 12, 13 y 14 del proyecto n°22392. Sostienen, los consultantes, que tales normas regulan lo relacionado con los incentivos: beneficiarios, plazo de los incentivos, incentivos para las actividades de producción y transformación de hidrógeno verde, incentivos para las actividades de investigación, almacenamiento, transporte y uso final de hidrógeno verde, incentivos a los importadores, distribuidores y comercializadores y condiciones finales de bienes, equipos y maquinaria exonerados. La normativa debe ser consultada en virtud de la incerteza jurídica de la aplicación de los incentivos y exoneraciones establecidos. En primer lugar, por la vaguedad de su aplicación, es decir, no se determina si estos incentivos se darán por una única vez, o si las personas beneficiadas con estos pueden acceder a los mismos en varias oportunidades.  Esto lesiona el principio de seguridad y certeza jurídica, valor fundamental del Estado Social de Derecho (resoluciones números 5402-94, 169-95 y 4192-95 de la Sala Constitucional). En segundo lugar, refieren que la Contraloría General de la República ha indicado “la necesidad de que las propuestas de incentivos deban resultar de un análisis de costo beneficio, que incorpore los elementos técnicos necesarios para establecer su conveniencia y necesidad. Esto, con el fin de cuantificar su impacto en las finanzas públicas y en el cumplimiento de los objetivos ambientales que los justifican”. Es decir, el otorgamiento de este tipo de incentivos de ninguna manera debe ser antojadizo, sino que debe existir un respaldo técnico que determine su viabilidad. Agregan que debe observarse que en todas las actuaciones del Estado, no exista extralimitación en el ejercicio de las competencias y potestades atribuidas por ley, para evitar el abuso y el exceso de poder. Sostienen que en este caso, no se tiene certeza de que los incentivos dispuestos en las normas de cita sean suficientes o desproporcionados, en virtud de la ausencia de estudios técnicos que así lo definan. Se refieren a que el ingreso de Costa Rica a la OCDE tiene implicaciones, y conmina a Costa Rica a respetar las directrices de buena gestión política y económica, propuestas por el propio país. Es así como se debe buscar la sostenibilidad fiscal, incluyendo entre otras acciones la eliminación de exoneraciones fiscales, según se analiza en el documento \"Nota de la OCDE sobre el nuevo plan fiscal de Costa Rica — 2021\". En consecuencia, concluyen que las normas consultadas podrían estar viciadas de inconstitucionalidad por estar ayunas de criterios técnicos que justifiquen razonablemente el otorgamiento de los incentivos de cita, y que determinen el impacto de estos incentivos en las finanzas públicas y la invisible cuantificación de la estimación de reducción en el fisco. Esta falta de criterios técnicos podría lesionar además el principio de equilibrio presupuestario, establecido en el artículo 176 constitucional. Este principio constitucional está íntimamente asociado al principio de eficiencia administrativa; sin embargo, limita su esfera de influencia exclusivamente a la actividad fiscal. A raíz de este principio, se impone la obligación de una adecuada administración de los fondos públicos, de allí la importancia del análisis técnico del impacto de los beneficios acordados en las normas citadas. Por lo que consideran que las normas consultadas contradicen el principio de razonabilidad técnica y equilibrio financiero. También consultan sobre la posible inconstitucionalidad del artículo 18 del proyecto # 22392, por infracción a los artículos 21, 33, 46 50 y 69 constitucionales y el derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado, así como de los principios de igualdad y no discriminación, de jerarquía de las normas, de inderogabilidad singular del reglamento y de objetivación de la tutela ambiental. El artículo 18 del proyecto de marras establece que debido al interés público que revisten los proyectos de producción de hidrógeno verde y que requieren una viabilidad ambiental, cuya revisión se dará en forma expedita y con una priorización, el trámite a seguir será el que dictamine el jerarca del Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE) de acuerdo con la categorización de la actividad, la obra o el proyecto. De acuerdo a esta norma, se le dará un trámite rápido a los proyectos de producción de hidrogeno verde. Consideran que este “fast track”, aplicado a temas relacionados con el medio ambiente, debe ser revisado a la luz del derecho fundamental a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado, el cual se reconoce de manera expresa y claramente individualizado mediante la reforma introducida al artículo 50 constitucional, en relación con el último párrafo del artículo 46 de la Carta Política. Lo que debe relacionarse con el artículo 21 constitucional -del que se deriva el derecho a la salud y para el cual es un presupuesto necesario la protección del ambiente- y con el artículo 69 constitucional -del cual se deriva el principio de explotación racional de la tierra, imponiendo tanto a los particulares como al Estado, la obligación de proteger y preservar los recursos naturales renovables (votos números 223393, 4818-2003 y 6322-2003)-. Este derecho se consagra también en el numeral 11 del Protocolo Adicional a la Convención Americana sobre Derechos Humanos en materia de Derechos Económicos, Sociales y 8 Culturales. Insisten sobre el vínculo entre la protección del ambiente, el derecho a la salud (también consagrado en el numeral 10 del Protocolo Adicional a la Convención Americana sobre Derechos Humanos en materia de Derechos Económicos, Sociales y Culturales) y la calidad de vida. Citan los votos números 3705-93, 3341-96, 2219-99, 6716-02, 4818-03 y 6322-03 de esta Sala. Consideran que la viabilidad ambiental otorgada en la norma de cita podría contradecir los principios y normas constitucionales señalados, debido a la forma expedita en que se tramitaría, siendo que la viabilidad es una evaluación que exige el Estado costarricense, de aquellos estudios de impacto ambiental presentados por las empresas u organizaciones privadas, para aquellos proyectos enmarcados en el plan de desarrollo sostenible del país, en este caso, serían proyectos relacionados con el hidrogeno verde, los cuales tendrían prioridad, sin que en esta iniciativa de ley consten los estudios pertinentes que confirmen el trato expedito. Otro punto importante a consultar e Tribunal, es la competencia otorgada en este artículo al citado ministro, en cuanto sea este el que determine el trámite a seguir en proyectos relacionados con el hidrógeno verde, cuando esta es una función que le corresponde por ley a la Secretaria Técnica Nacional Ambiental (SETENA), como lo dispone la Ley Orgánica del Ambiente, nro. 7554 del 13 de noviembre de 1995, que crea a tal secretaría como órgano de desconcentración máxima del Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE). Remiten a los artículos 18 y 20 de la Ley nro. 7554. También citan el voto nro. 14093-2008 de esta Sala, referente a las competencias de SETENA. Las funciones otorgadas a SETENA, son funciones propias como órgano desconcentrado en grado máximo del Ministerio de Ambiente y Energía. De acuerdo con el inciso 3) del artículo 83 de la Ley General de la Administración Pública, la desconcentración máxima implica que el superior, además de estar imposibilitado para avocar competencias del inferior y revisar o sustituir su conducta (ya sea de oficio o a instancia de parte), está igualmente inhibido para dar órdenes, instrucciones o circulares al órgano inferior. Consideran que la norma en consulta podría ir en contra del principio de jerarquía. Ante la interdisciplinariedad que caracteriza la materia ambiental, los diversos repartos administrativos han de ejercer sus competencias singulares en forma coordinada para la mejor satisfacción del interés público, especialmente tratándose del derecho fundamental a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado (artículos 50 y 121, inciso 14); no obstante, esto no equivaldría a que el ministro de Ambiente y Energía sustituya las competencias exclusivas otorgadas a SETENA, pues, la competencia de diseñar, aplicar y aprobar las evaluaciones de impacto ambiental no es una competencia que puede aplicar tal ministro, debido a que las evaluaciones de impacto ambiental son una competencia que corresponde de manera desconcentrada a la Secretaria Técnica Nacional Ambiental. Remiten, nuevamente, a lo dispuesto en el artículo 83 de la Ley General de la Administración Pública, en cuanto a los alcances de la desconcentración máxima. Acusan que se estaría desaplicando tal norma para un caso particular o específico, como sería el caso del hidrógeno verde y su viabilidad, lo que podría implicar una violación al principio de inderogabilidad singular de la norma para el caso concreto. Afirman que, conforme a tal principio, el Parlamento no puede separarse de las normas generales por él dictadas, cuando alteren o violenten gravemente dicho régimen. Citan el voto nro. 2009-95 de esta Sala. Insisten que el órgano regulador ante el que se realizan los trámites de viabilidad ambiental y que se encarga de dar el respectivo aval es la Secretaria Técnica Nacional Ambiental (SETENA). La labor de este órgano es sumamente importante para armonizar los procesos productivos nacionales con las políticas de protección al medio ambiente y, por este mismo motivo, es sumamente exigente y, por ello, consideran riesgoso el incluir procesos acelerados de este trámite en el proyecto de cita. Reiteran que con el artículo cuestionado se pretende que el trámite a seguir, en cuanto a 10 viabilidad, será el que dictamine el jerarca del Ministerio de Ambiente y Energía, lo que podría ir en contra del principio de objetivación de la tutela ambiental, pues sería el ministro el que tome una decisión de gran envergadura para el ambiente del país, pese que existe un órgano técnico que tiene encomendada dicha función. Reiteran que esta Sala, en la sentencia número 14293-2005, señaló que el principio de objetivación de la tutela ambiental es un derivado de lo dispuesto en los mencionados artículos 16 y 160 de la Ley General de la Administración Pública, que se traduce en la necesidad de acreditar con estudios técnicos la toma de decisiones en esta materia. El artículo consultado le da prioridad al hidrogeno verde en relación con similares proyectos de transición energética, que deberían ser considerados en igualdad de condiciones, pues presentan objetivos coincidentes y afines al presente proyecto de ley, como son los proyectos \"Ley para la promoción y regulación de recursos energéticos distribuidos a partir de fuentes renovables\", expediente legislativo nro. 22.009, y \"Ley para la Contribución a la Transición Energética”, expediente legislativo nro. 21.343. Nuevamente, esta preponderancia no se basa en algún estudio técnico que ampare dicho trato en relación con normativa de igual relevancia, por lo que el artículo en consulta podría ir en contra del principio de igualdad y no discriminación. Citan el voto n° 7261-94 de esta Sala. Alegan que no existe algún razonamiento técnico que justifique la determinación de interés público de los proyectos de producción de hidrógeno verde, cuando, tal y como se ha indicado anteriormente, existen otras iniciativas con propósitos idénticos. Esto se refuerza ante la ausencia de análisis y estudios de carácter técnicos y científicos que determinen la preponderancia del hidrogeno verde en comparación con otras alternativas como las señaladas anteriormente. También consultan sobre la posible inconstitucionalidad del artículo 19 del proyecto n°22392, por infracción a la libre empresa (artículo 46 constitucional). El artículo 19 del proyecto consultado establece la autorización para el aprovechamiento del hidrógeno verde en actividades específicas e indica que se autoriza a las personas físicas y jurídicas, públicas y privadas, cuyo uso final del hidrógeno verde sea la producción de alcoholes y sus derivados, combustibles sintéticos, fertilizantes, amoniaco, exportación de hidrógeno verde, a desarrollar la actividad en competencia. Se excluye de esta norma a la producción del alcohol etílico para fines licoreros e industriales protegidos por el artículo 443 del Código Fiscal, Ley nro. 8 del 31 de octubre de 1885, cuya producción, distribución y comercialización corresponde a la Fábrica Nacional de Licores (FANAL). Además, dispone que los combustibles sintéticos que se produzcan en el país con hidrógeno verde, podrán ser comercializados en las estaciones de servicio y demás agentes de la cadena de valor del suministro de combustibles fósiles, bajo las condiciones que se determinen vía reglamento. Consideran que esta norma crea condiciones para que se cartelize un sector para la producción de alcoholes, lo cual podría ser violatorio del artículo 46 de la Constitución Política, dado que, lo deseable es la apertura total del monopolio y no que solo unos pocos lo realicen. En el artículo 46 constitucional y demás normas relacionadas -artículo 28 párrafo segundo de la Carta Política, por ejemplo-, es posible encontrar la fuente constitucional de la libertad de empresa y la libertad de comercio en beneficio del agente económico y del consumidor. Este derecho constituye un sistema de garantía admitido de manera consensual en nuestro sistema jurídico y que es conocido como un \"derecho a acciones negativas\", un derecho a \"no impedimento de acciones\", es decir, este derecho constituye un seguro para el ciudadano independientemente de su posición en el mercado a tener como acto prohibido cualquier tipo de actuación, incluso avalada en la misma ley, que por su contenido amenace o restrinja la libertad de empresa. El citado artículo 46 prohíbe los monopolios particulares y hace excepcionales los públicos. En relación a la libertad de empresa, esta comprende los derechos a realizar una actividad 12 económica, así como a crear, cambiar y poner término a una empresa organizada. Dentro de las libertades de empresa destaca la libre dirección de la empresa, de la cual derivan los derechos de libre disposición, de libre producción y de inversión y desarrollo. Citan los votos 1441-92, 2435-95 y 5207-95 de esta Sala, referentes a la protección de los derechos de los consumidores y los derechos de la libre competencia y la libertad de empresa. No son posibles los monopolios en los servicios públicos, salvo aquellos que se hayan establecido por la Asamblea Legislativa por una mayoría calificada de dos tercios del total de sus miembros. Los monopolios privados de hecho deben ser regulados y el Estado debe tomar medidas concretas para incentivar la competencia en los bienes y servicios que se ofrecen en el mercado a los usuarios y consumidores. La Sala ha indicado el “objeto de la libre competencia es garantizar el libre acceso al mercado de los operadores económicos, sin que encuentren barreras injustificadas evitando prácticas que de algún modo restrinjan o limiten la oferta en unos pocos agentes (sic) económicos” (voto nro. 2220-2013). Aseveran que el artículo en consulta es además confuso, pues, por un lado, sugiere que quienes produzcan alcoholes a partir de hidrógeno verde no estarán sujetos a las limitaciones que existen para esos productos, pero, por otro, propicia la monopolización de esta actividad, lo que podría cartelizarla en detrimento de los consumidores, además falta claridad respecto a este tema. Finalmente, señalan los consultantes que la forma de darle la viabilidad necesaria al proyecto es mediante la realización y aportes al expediente de los estudios pertinentes, para que la toma de decisiones por parte de los legisladores pueda fundamentarse en estos y no a ciegas como ocurriría en este segundo debate de la iniciativa.\n\n2.- Mediante resolución de las 16:27 horas del 29 de agosto de 2022  la Presidencia de la Sala tuvo por recibida la consulta legislativa de constitucionalidad formulada y solicitó al Directorio de la Asamblea Legislativa la remisión del respectivo expediente legislativo o su copia certificada.\n\n 3.- Por escrito incorporado al expediente digital el 5 de setiembre de 2022 Sergio José Capón Brenes, en su condición de Presidente de la Asociación Cámara de Industrias de Costa Rica, se apersona a fin de coadyuvar activamente en la consulta de constitucionalidad, con fundamento en lo dispuesto en el artículo 75 párrafo  2 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional, pues se le  confiere a entes representativos de intereses gremiales o corporativos legitimación para incoar directamente acciones de inconstitucionalidad cuando se trate del cuestionamiento de normas o disposiciones que incidan en aquel   núcleo de derechos o intereses que constituye la razón de ser y el factor aglutinante de la agrupación. En este caso, la aplicación de la normativa impugnada podría producir efectos negativos sobre la actividad empresarial y la economía general del país, por lo que es el interés de los asociados que la normativa impugnada sea declarada inconstitucional, a fin de que no se creen sectores industriales privilegiados fiscalmente, amén de ignorar, por falta de estudios técnicos, la viabilidad técnica, financiera y comercial para la producción y comercialización del hidrógeno verde en Costa Rica, lo que podría atentar contra la economía del país. Alega que el proyecto de ley consultado presenta los siguientes vicios de procedimiento: A) Falta de conexidad entre el texto original del proyecto y el finalmente aprobado en primer debate, ya que se autoriza a las instituciones públicas a participar en la producción y comercialización de hidrógeno verde cuando el propósito inicial del proyecto de ley estaba reservado exclusivamente para que esa actividad se desarrollara por particulares. B) Exceso de poder legislativo, porque el proyecto de ley promueve la producción de hidrógeno verde (electrólisis del agua) a partir de electricidad de fuentes renovables, pero no se ha determinado o al menos presentado un estudio costo beneficio. El proyecto habla de implícitamente de incorporar al ICE y a RECOPE en esta actividad, lo que conlleva un grave riesgo de que una operación fallida en la producción del hidrógeno verde la terminemos pagando todos los costarricenses en los combustibles o en las tarifas eléctricas. Existe una evidente falta de motivación razonable del proyecto que lo hace inviable. Alega que el proyecto de ley tiene los siguientes vicios sustanciales. A) Violación del principio constitucional de razonabilidad técnica. Está demostrada la ausencia total de estudios técnicos que avalen la necesidad del proyecto de ley y su importancia para la economía del país y la tutela del ambiente. En consecuencia, la ausencia de tales estudios técnicos vicia de inconstitucionalidad el proyecto in toto por violación del principio constitucional de razonabilidad técnica. B. La violación del artículos 3 y 24 del derecho a la propiedad privada. La primera norma crea el Sistema Nacional de Combustible que incluiría a los comercios privados que expenden combustible y la segunda autoriza a  RECOPE a utilizar eventualmente las instalaciones privadas para la producción y distribución del hidrógeno verde como combustible. Ambas autorizaciones implican una violación al derecho a la propiedad sancionado en el numeral 45 de la Constitución Política, pues en el primer caso de alguna manera se expropia de hecho a los expendedores de combustibles al obligarlos a formar parte de un Sistema Nacional de Combustible claramente dirigido por RECOPE cuando ellos son empresas privadas titulares de concesiones para la explotación de un servicio público. En su condición de concesionarios de un servicio público mantienen incólume su derecho a la propiedad sobre los bienes mediante los cuales prestan aquel servicio sin formar parte de un Sistema claramente dominado por una institución estatal. El articulo 24 implicaría la intervención directa de RECOPE en la administración de su propiedad, ya que le podría obligar a ceder sus instalaciones a esa institución o bien a utilizarlas en la forma que les indique, por lo que se da una evidente violación a la facultad de libre disfrute de la propiedad privada que les garantiza el artículo 45 de la Constitución Política. C. La violación de los artículos 9, 10, II, 12, 13 y 14 del principio constitucional del equilibrio financiero y del principio de igualdad ante la ley. Estas normas otorgan exenciones fiscales desorbitadas sin ningún fundamento técnico fiscal.  En el proyecto de ley se echa de menos el estudio técnico fiscal que justifique el otorgamiento tan amplio de exenciones fiscales a favor de los productores de hidrógeno verde, lo que vicia de inconstitucionalidad los artículos 9,10, l, 12, 13 y 14.  Asimismo, viola el principio de igualdad, ya que no se justifica la diferenciación de trato en el otorgamiento de exenciones para incentivar el desarrollo de la actividad o industria del hidrógeno verde. Resulta irrazonable otorgar a esa industria una gran variedad de exenciones sin conocerse, a ciencia cierta, la cantidad de puestos de trabajo que creará, su impacto en la actividad económica del país y las consecuencias fiscales que el otorgamiento de tales exenciones implicará para el Erario público. Por tanto, el otorgamiento de exenciones viola también el principio de igualdad ante la ley. D.-La violación del artículo 18 del artículo 50 de la Constitución Política y del principio constitucional de progresividad en materia de derechos ambientales. Se habla en el proyecto de ley de un trámite expedito en permisos ambientales. De la obligación contenida en el artículo 50 de la Constitución de que el Estado debe proteger el ambiente nace la obligación de exigir los estudios de impacto ambiental, por lo que la etapa de estudio y aprobación por parte de SETENA. Alega que el artículo 18 del proyecto, en cuanto establece una especie de “fast track” para los proyectos relativos a la producción de hidrogeno verde deviene inconstitucional por violación del artículo 50 de la Constitución, respecto al principio de progresividad en materia de regulación y eventual restricción de los derechos fundamentales. Disminuir la rigurosidad y los plazos de realización de los EIA que realiza SETENA para el desarrollo de obras en materia de la explotación del hidrógeno verde implica una grosera violación al principio constitucional de la progresividad de los derechos fundamentales ambientales. Solicita se declare la inconstitucionalidad de este proyecto de ley por razones procedimentales como de fondo.\n\n4.- La copia certificada del expediente legislativo no 22.392  se recibió en la Secretaría de la Sala a las 10:20 horas del 7 de setiembre de 2022.\n\n 5.- Por resolución de las 8:32 horas del 10 de octubre de 2022 el Magistrado Instructor solicitó al Directorio de la Asamblea Legislativa certificar si el proyecto de \"Ley para la promoción e implementación de una economía de hidrógeno verde en Costa Rica \" fue nuevamente votado en  primer debate según el acta extraordinaria N°76 del 28 de abril de 2022.\n\n6.- La certificación solicitada fue recibida a las 14:10 horas del 11 de octubre de 2022.\n\n7.- En los procedimientos se han acatado las disposiciones del artículo 100 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional y esta resolución se dicta dentro del término que establece el artículo 101 ibídem.             \n\n Redacta el Magistrado Garita Navarro; y,\n\nConsiderando:\n\n I.- CUESTIÓN PREVIA. La copia certificada del expediente legislativo n°22392  recibida el 7 de setiembre de 2022 no contiene el acta de la Sesión Plenaria Extraordinaria N°76 del 28 de abril de 2022, en la que fue aprobado nuevamente en primer debate el proyecto \"Ley para la promoción e implementación de una economía de hidrógeno verde en Costa Rica \", según lo dispuesto en el artículo 148 bis del Reglamento de la Asamblea Legislativa.  Por ello, el Magistrado Instructor, por resolución de las 8:32 horas del 10 de octubre de 2022 solicitó al Directorio de la Asamblea Legislativa certificar el acta de la indicada sesión. La documentación fue recibida a las 14:10 horas del 11 de octubre de 2022, por lo que el plazo para evacuar la consulta establecido en el artículo 101 de la Ley que rige esta jurisdicción vence el 11 de noviembre de 2022.\n\nII.- SOBRE EL ALCANCE DE LOS PRONUNCIAMIENTOS DE LA SALA CONSTITUCIONAL EN CONSULTAS FACULTATIVAS DE CONSTITUCIONALIDAD. Según lo dispuesto por el ordinal 99 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional y la reiterada jurisprudencia de este Tribunal, el pronunciamiento versa únicamente sobre los aspectos consultados, no sobre la totalidad del proyecto de ley, de tal forma que no puede interpretarse que más allá de ese alcance, existe una especie de aval al proyecto de ley consultado en aquello que no exista pronunciamiento. En efecto, la Sala no se pronuncia ni sobre los aspectos de oportunidad y conveniencia de los proyectos de ley, materia reservada al legislador, ni tampoco sobre los extremos no consultados. De tal forma que bien pueden existir roces con la Constitución en un determinado proyecto de ley, sobre los que no se consultó y no existe pronunciamiento de este Tribunal mediante la consulta previa de constitucionalidad. Naturalmente que, para esos aspectos, de existir, queda abierta la vía de control judicial posterior, que es la acción de inconstitucionalidad, para garantizar la supremacía de la Constitución Política. (en ese sentido ver sentencias 2001-11643, 2001-12459, 2012-9253, 2019-9220, entre otras).\n\nIII.- ADMISIBILIDAD DE LA CONSULTA. El numeral 96 inciso b) de la Ley de la Jurisdicción Constitucional establece que una consulta facultativa parlamentaria debe ser planteada por no menos de diez Diputadas y Diputados, lo que ha sido cumplido en el sub examine. En cuanto al requisito establecido en el artículo 98 de la Ley que rige esta jurisdicción,  de la revisión del expediente legislativo se desprende que el proyecto de ley fue sometido a votación en primer debate en la sesión ordinaria n°108 del 21 de abril de 2022, y fue aprobado con 38 votos a favor y 1 en contra, de los 39 diputados y diputadas presentes (folio 3614). Asimismo, en la sesión extraordinaria n°73 de 25 de abril de 2022 se inicia la discusión por el fondo en el trámite de segundo debate, en relación con el expediente n°22392; en esa sesión se  presentó una moción de orden para que se retrotraiga a primer debate el proyecto, de conformidad con lo dispuesto en el 148 bis del Reglamento de la Asamblea Legislativa, la cual fue aprobada (folio 3750). La disposición indicada establece:\n\n“Artículo 148 bis.- Retrotracción a primer debate\n\nSi en la discusión en segundo debate se estimare necesario modificar el fondo del texto, el Plenario podrá determinar, por una sola vez, que el asunto se retrotraiga a primer debate. También cabe retrotraer el asunto a primer debate, para subsanar algún vicio de procedimiento. La moción para retrotraer es de orden y deberá ser presentada por dos o más Jefes de Fracción que juntos representen, al menos, treinta y ocho diputados, cuando lo demande no menos de la mitad de los Jefes y Jefas de Fracción o así lo soliciten diez diputados de dos o más fracciones, y deberá ser aprobada por votación de dos terceras partes de la totalidad de los miembros de la Asamblea Legislativa.\n\nSi la moción para retrotraer fuere aprobada, se suspenderá de inmediato la discusión del segundo debate y el proyecto ocupará el primer lugar en el Capítulo de Primeros Debates de la sesión siguiente; solo serán de recibo las mociones de  fondo cuando se presenten en la siguiente sesión de conocimiento del expediente legislativo; en la cual, la Presidencia las dará a conocer por el medio que considere más apropiado.\n\nCada diputado o diputada podrá presentar en forma individual o en conjunto una única moción de fondo, ya sea para que de forma parcial o integral, se modifique, adicione o suprima cada artículo del proyecto de ley, y dispondrá de hasta cinco minutos para referirse por el fondo de cada moción.\n\nTambién podrá hacer uso de la palabra un diputado a favor y uno en contra, por un plazo de hasta cinco minutos cada uno.\n\nConocidas las mociones de fondo por el Plenario, si el texto hubiera sido modificado, en la siguiente sesión se procederá a votar el proyecto en primer debate garantizando la debida publicidad de las reformas introducidas al texto. La Presidencia procederá a agendar su trámite en Segundo Debate, de conformidad con lo establecido en el artículo 148 del Reglamento.\n\nDe no modificarse el texto, en la siguiente sesión el proyecto ocupará el lugar que le corresponda en el Capítulo de Segundos Debates para continuar con el trámite pendiente”. (Lo destacado no corresponde al original).\n\nDe acuerdo con lo anterior, de la revisión del expediente legislativo, se verificó que en la sesión ordinaria n.°110 de 26 de abril de 2022 se  aprobó la moción de orden para retrotraer el expediente a trámite de primer debate. En la sesión extraordinaria N°074 de 26 de abril de 2022 continuó la discusión por el fondo en primer debate, y el plenario conoció  una moción de fondo para que se modifiquen los artículos 20 y 21 del proyecto, la cual se aprobó  (folios 3774 y 3790). Finalmente, se verifica que en la sesión extraordinaria N°76 de 28 de abril de 2022, el Plenario Legislativo aprobó en primer debate el proyecto de ley, con 42 votos a favor, 0 en contra (folios 3947 al 3958). De esta manera, se verifica que el proyecto de \"Ley para la promoción e implementación de una economía de hidrógeno verde en Costa Rica \" fue aprobado nuevamente en primer debate según lo dispuesto en el artículo 148 bis del Reglamento de la Asamblea Legislativa, por lo que también se ha acatado el requisito de admisibilidad establecido en el ordinal 98 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional y la consulta resulta admisible.\n\nIV.- SOBRE LA GESTIÓN DE COADYUVANCIA. El 5 de setiembre de 2022 Sergio José Capón Brenes, en su condición de Presidente de la Asociación Cámara de Industrias de Costa Rica se apersona como coadyuvante en el proceso. Solicita que se declare la inconstitucionalidad de las normas consultadas. No obstante, de acuerdo con la reiterada jurisprudencia de la Sala Constitucional, las gestiones de coadyuvancia son improcedentes en las consultas de constitucionalidad. Al respecto, en la sentencia n.°2021-017098, la Sala indicó lo siguiente:\n\n“Sobre todas estas gestiones, con manifestaciones a favor y en contra del proyecto consultado, procede señalar que la intervención adhesiva activa o pasiva no está prevista para los mecanismos de consulta legislativa, en lo que pueden existir simples opiniones jurídicas contrapuestas acerca de la regularidad constitucional de un proyecto de ley, lo que sí procede en los procesos de amparo o de acciones de inconstitucionalidad, artículos 34 y 83 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional; tal como lo indicado esta Sala en casos anteriores por tratarse la consulta facultativa de constitucionalidad de un proyecto de ley, siendo un proceso donde no se admiten coadyuvancias, ni a favor ni en contra del proyecto consultado, lo que procede es la denegatoria del trámite de todos estos escritos (ver al respecto los votos n° 2019-020596, n° 2007-009469, n° 2005-009618, n° 2004-01603, entre otros)”.\n\nEn armonía con lo anterior, a tenor de los precedentes sobre las intervenciones adhesivas activas o pasivas, las cuales no están reguladas en la LJC para los mecanismos de control previo de constitucionalidad, lo procedente es no atender esta gestión, como en efecto se dispone.\n\nV.- SOBRE EL OBJETO DE LA CONSULTA. Las Diputadas y los Diputados consultan sobre el proyecto de aprobación de la \"Ley para la promoción e implementación de una economía de hidrógeno verde en Costa Rica \", que se tramita en el expediente legislativo no22392. Se plantean cinco aspectos, todos por el fondo:\n\n1)  Se consulta la constitucionalidad del proyecto de ley, en su totalidad, por violación al principio constitucional de razonabilidad técnica, por la ausencia de estudios técnicos que determinen su necesidad, viabilidad y aplicación.\n\n2) Se consulta la constitucionalidad de los artículos 9, 10, 11, 12, 13 y 14 del proyecto de ley por lesión a los principios de seguridad y certeza jurídica, claridad y no confusión normativa, así como de razonabilidad técnica y equilibrio fiscal (artículo 176 constitucional).\n\n3) Se consulta la constitucionalidad de los artículos 3 y 24 del proyecto de ley, por lesión del derecho a la propiedad privada y el principio de intangibilidad del patrimonio privado (artículo 45 de la Constitución Política).\n\n4) Se consulta la inconstitucionalidad del artículo 18 del proyecto, por infracción al derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado, los principios de igualdad, jerarquía de las normas, inderogabilidad singular del reglamento y de objetivación de la tutela ambiental (artículos 21, 33, 46 50 y 69 constitucionales).\n\n5) Se consulta la constitucionalidad del artículo 19 del proyecto por infracción a la libre empresa (artículo 46 constitucional).\n\nSe aclara que, el texto que tiene a la vista esta Sala para realizar el examen de la norma consultada, es la aprobada en la sesión ordinaria N°14 de 18 de agosto de 2022 por la Comisión Permanente Especial de Redacción con fecha 18 de agosto de 2022 (folios 3837-3854).\n\nVI.- SOBRE EL PROYECTO DE LEY CONSULTADO. El proyecto de ley de aprobación de la “Ley para la promoción e implementación de una economía de hidrógeno verde en Costa Rica”, propone crear una ley marco que permita la industrialización y el aprovechamiento del hidrógeno verde como una energía limpia en el país. Se define hidrógeno verde como el hidrógeno producido a partir de fuentes de energía renovables mediante un proceso reducido en emisiones de dióxido de carbono, conforme al proceso de certificación de la calidad del hidrógeno verde que se define en el proyecto de ley. Se  propone declarar de utilidad pública el uso de esta energía y confiere la rectoría de la actividad industrial del hidrógeno verde al MINAE.  Se observa que la iniciativa de ley es aplicable a toda persona física o jurídica que incursione en la realización de inversiones destinadas a la investigación, producción, transformación, almacenamiento, transporte, comercialización, uso final y exportación de hidrógeno verde producido en el territorio costarricense. Además, se autoriza la constitución de asociaciones público-privadas y público-público para el desarrollo de una economía de hidrógeno verde.  Plantea que las inversiones y el desarrollo de la producción y consumo industrial del hidrógeno verde serán fomentados, por medio de incentivos consistentes en beneficios o exenciones fiscales totales o parciales, con el fin de promover la industrialización del hidrógeno verde.\n\nLa iniciativa de ley, según indica el Dictamen Afirmativo de Mayoría de la Comisión Permanente de Asuntos Agropecuarios y Recursos Naturales, tiene como propósito propiciar el desarrollo de una industria competitiva de hidrógeno verde que, a partir de electricidad producida con recursos limpios y renovables de bajo costo, permitirá producir un vector energético de uso local y de potencial exportación, impulsando una economía sustentable y limpia en torno a esta actividad.  Además, más allá del hidrógeno como vector energético, se le pueden dar usos al hidrógeno verde en las industrias metalúrgicas, químicas, petroquímicas, que en sí forman sectores de demanda para la producción del hidrógeno, ya sea en el país, o en mercados de exportación. Plantea además el referido dictamen que el surgimiento del hidrógeno verde a nivel global permite impulsar una descarbonización profunda en Costa Rica, meta que ha sido planteada en el pasado, y ayudar a la reactivación económica, por medio de inversión extranjera directa e inversión nacional, generando creación de empleos directos e indirectos.\n\nVII.- SOBRE LA REFERIDA TRANSGRESIÓN DEL PRINCIPIO DE RAZONABILIDAD TÉCNICA. Sostienen los Diputados y Diputadas consultantes que el proyecto de ley no contiene o no remite a estudios económicos que valoricen el costo de producción del hidrógeno verde para poner en operación una planta de mediana o gran  producción; tampoco existe un estudio técnico con un análisis comparativo entre la producción hidroeléctrica, eólica o solar, frente al hidrógeno verde; echan de menos estudios de viabilidad financiera, y reprochan que no se regula el financiamiento de los estudios de factibilidad o la posibilidad de financiamiento mediante la banca nacional o internacional para la instalación de plantas de hidrógeno verde. Por otra parte, agregan que el hidrogeno verde, al ser una energía, requiere de normas de funcionamiento, producción, abastecimiento, transporte y distribución de energía de las plantas de producción, las cuales pueden ser de naturaleza legal o reglamentaria. Consideran que tal regulación debe fijarse con fundamento en las recomendaciones científicas especializadas dispuestas en estudios técnicos que lo sustenten y otorguen la razonabilidad técnica necesaria. Estudios que están ausentes en este proyecto, tal y como lo han indicado la Contraloría General de la República, la Cámara de Empresas Distribuidoras de Energía y Telecomunicaciones (CEDET) y la Academia Nacional de Ciencias (ANC). Indican que, por las razones apuntadas consultan sobre la constitucionalidad del proyecto, por violación al principio de razonabilidad técnica, ante la ausencia de estudios técnicos que determinen su necesidad, viabilidad y aplicación. Sostienen los consultantes que el principio constitucional de razonabilidad exige que las leyes deban ajustarse a estrictos parámetros técnicos, con fundamento en el artículo 16 de la Ley General de la Administración Pública, que establece un principio general de derecho extrapolable al ámbito de la promulgación de la ley, en el sentido de que no pueden dictarse actos ni aprobarse leyes contrarias a las reglas unívocas de la ciencia o de la técnica, en tanto el artículo 160 del mismo cuerpo normativo dispone que el acto discrecional será inválido.\n\nA fin de abordar este extremo consultado, es pertinente hacer referencia al principio de libre configuración del legislador, y sus alcances. En la sentencia no 2003-05090 de las 14:44 horas de 11 de junio de 2003, este Tribunal dispuso que:\n\n“La Asamblea Legislativa en el ejercicio de su función materialmente legislativa de dictar normas de carácter general y abstracto, esto es, leyes en sentido formal y material (artículo 121, inciso 1°, de la Constitución Política), goza de una amplia libertad de conformación para desarrollar el programa constitucional fijado por el Poder Constituyente. Ese extenso margen de maniobra en cuanto a la materia normada se ha denominado, también, discrecionalidad legislativa, entendida como la posibilidad que tiene ese órgano, ante una necesidad determinada del cuerpo social, de escoger la solución normativa o regla de Derecho que estime más justa, adecuada e idónea para satisfacerla, todo dentro del abanico o pluralidad de opciones políticas que ofrece libremente el cuerpo electoral a través del sistema de representación legislativa (…) La libertad de configuración legislativa no es irrestricta, puesto que, tiene como límite el Derecho de la Constitución, esto es, el bloque de constitucionalidad conformado por los preceptos y costumbres constitucionales, los valores y principios -dentro de los que destacan los de proporcionalidad, interdicción de la arbitrariedad, no discriminación, debido proceso y defensa- de esa índole y las jurisprudencia vertida por este Tribunal para casos similares”.\n\nTambién, en la resolución no 2008-05179 de las 11:00 horas de 4 de abril de 2008, la Sala precisó:\n\n“En efecto, por principio, el legislador ordinario goza de una amplia libertad de conformación de la realidad social, económica y política, a través del ejercicio de la potestad legislativa, la cual reside originariamente en el pueblo y es constitucionalmente delegada en la Asamblea Legislativa por su carácter de órgano político representativo (artículos 105 y 121, inciso 1°, de la Constitución Política). Esa potestad legislativa, únicamente, puede tener los límites que establece el constituyente y, en general, el bloque de constitucionalidad, de modo que para evitar una limitación indebida de la libertad de configuración legislativa, cualquier disposición que establezca una condición o límite que la agrave debe ser interpretado en sus justos y razonables términos, para facilitar su ejercicio”. (en igual sentido ver sentencias  2013-011499 de las 16:00 horas del 28 de agosto de 2013, 2015-015737 de las 10:20 horas del 9 de octubre de 2015 y 2018-019511 de las 21:45 horas del 23 de noviembre de 2018)\n\nLos Diputados y Diputadas consultan sobre la constitucionalidad del proyecto de ley, por lesión al principio de razonabilidad técnica, ante la ausencia de estudios técnicos que determinen su necesidad, viabilidad y aplicación. Sin embargo, no desarrollan de manera clara y precisa de dónde se deriva la exigencia constitucional de efectuar estudios técnicos para fomentar la inversión destinada a la investigación, producción, transformación, almacenamiento, transporte, comercialización, uso final y exportación de hidrógeno verde producido en Costa Rica.  Si bien mencionan, sin siquiera desarrollar, la sentencia 14293-95, lo cierto es que dicho fallo se refiere de manera específica al principio de objetivación de la tutela ambiental o principio de vinculación a la ciencia y la técnica, lo que evidentemente no guarda conexión con la naturaleza del proyecto objeto de esta consulta. La   jurisprudencia de la Sala es reiterada en el sentido de que las potestades legislativas deben estar vinculadas a reglas unívocas de la ciencia o la técnica, principios elementales de justicia, lógica o conveniencia, cuando el objeto de la actividad legislativa son las cuestiones ambientales, dado que el principio de objetivación de la tutela ambiental ha sido aplicado consistentemente por la jurisprudencia constitucional (sentencias N. 2010-000075 de las 15:01 horas del 6 de enero de 2010, 2012-013367 de las 11:33 horas del 21 de setiembre de 2012, 2013-005964 de las 15:05 horas del 30 de abril de 2013 y 2018-007978 de las 12:45 horas del 18 de mayo de 2018).\n\nEn cambio, demandar un estudio técnico en cualesquiera casos de ejercicio de la función legislativa, vaciaría de contenido el principio de libre configuración del legislador. De esa forma se pronunció la Sala en la sentencia N. 2018-000230 de las 10:40 horas del 19 de enero de 2018, que en lo que interesa señaló:\n\n “En lo que respecta al alegado establecimiento de una lista numerus clausus por parte del legislador sin la existencia de criterios técnicos, la Sala descarta que exista alguna lesión al orden constitucional. Según se desprende de los párrafos precedentes, cae en el derecho a la libre configuración del legislador la determinación de los parámetros para categorizar a una profesión como ciencia en la salud. La Sala rechaza que, irremediablemente, todas las decisiones del legislador deban contemplar un estudio técnico, toda vez que dicha situación anularía la discrecionalidad del órgano legislativo, sometiéndolo al criterio de terceros que carecen de representación democrática. Los estudios técnicos son necesarios, cuando existe norma expresa al respecto (verbigracia en cuestiones ambientales) o cuando la materia los exige, so pena de transformar la discrecionalidad en arbitrariedad. En el caso de marras, la decisión del legislador elevó claramente los requisitos para ser profesional en ciencias de la salud, al demandar el grado mínimo de licenciatura y enumerar expresamente las profesiones incluidas, decisión que no requiere un estudio técnico o científico.” (el destacado no corresponde al original).\n\nTomando en consideración lo expuesto por los consultantes, así como los precedentes citados, la Sala no considera que, en los términos en que se planteó la consulta, la forma de legislar cuestionada (fomentar la inversión en actividades destinadas a la investigación, producción, transformación, almacenamiento, transporte, comercialización, suministro, uso final y exportación del hidrógeno verde producido en territorio nacional) sea inconstitucional por violación del principio de razonabilidad técnica. Por el contrario, es criterio de esta Cámara que, en supuestos como el que se analiza, el legislador goza de un amplísimo margen de discrecionalidad legislativa ya que, como se anotó, el proyecto de ley crea un marco para fomentar la eventual realización de una actividad económica, mientras que los diputados consultantes exigen estudios técnicos tal como si se ordenara realizarla. \n\nEn cuanto a este extremo, la consulta se evacua en el sentido de que el proyecto “Ley para la promoción e implementación de una economía de hidrógeno verde en Costa Rica”, no lesiona el principio de razonabilidad técnica.\n\nVIII.- SOBRE EL FOMENTO DE ACTIVIDADES ECONÓMICAS MEDIANTE EL ESTABLECIMIENTO DE EXENCIONES Y OTROS BENEFICIOS. Los poderes públicos, dentro de sus respectivos ámbitos de competencia, podrán utilizar los medios de intervención económica que habilite la Constitución Política para perseguir finalidades y objetivos legítimos, amparables en la misma, hasta el límite que fije el respeto a los derechos y libertados constitucionalmente garantizados. Una manifestación de la intervención estatal en la economía, es la planificación no vinculante, donde el  Estado estimula la acción de aquellos particulares que, voluntariamente,  se ajusten a tales planes, mediante la concesión de incentivos y ciertas medidas arancelarias y fiscales. Así, la planificación comporta la utilización por parte de los poderes públicos de las técnicas de fomento, mediante las cuales los sujetos privados dirigen su actividad a la satisfacción de necesidades previamente definidas como prioritarias. Tales medidas económicas públicas serían inconstitucionales, si no cuentan con una adecuada habilitación constitucional, por perseguir una finalidad no amparable en la Constitución, o por vulnerar derechos o libertades de los ciudadanos. Al respecto, nuestra Constitución Política en el artículo 50 indica:\n\n“ARTÍCULO 50.- El Estado procurará el mayor bienestar a todos los habitantes del país, organizando y estimulando la producción y el más adecuado reparto de la riqueza.\n\nToda persona tiene derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado. Por ello, está legitimada para denunciar los actos que infrinjan ese derecho y para reclamar la reparación del daño causado.\n\nEl Estado garantizará, defenderá y preservará ese derecho.\n\nLa ley determinará las responsabilidades y las sanciones correspondientes.\n\nToda persona tiene el derecho humano, básico e irrenunciable de acceso al agua potable, como bien esencial para la vida. El agua es un bien de la nación, indispensable para proteger tal derecho humano. Su uso, protección, sostenibilidad, conservación y explotación se regirá por lo que establezca la ley que se creará para estos efectos y tendrá prioridad el abastecimiento de agua potable para consumo de las personas y las poblaciones.” (Adicionado el párrafo anterior por el artículo 1° de la ley N°9849 del 5 de junio del 2020, “Reconocer y garantizar el derecho humano de acceso al agua”). (Así reformado por el artículo 1º de la Ley No.7412 de 3 de junio de 1994)\n\nEsa norma constitucional otorga justificación a la actuación orientadora de las decisiones económicas mediante incentivos. Además atribuye a los poderes públicos la responsabilidad de garantizar, preservar y defender el derecho al ambiente sano y ecológicamente equilibrado, por lo que el desarrollo sostenible se instituye como una finalidad legítima para las medidas de fomento. En caso de que se recurra a exoneraciones al deber de contribuir a los gastos públicos, tales medidas deben estar establecidas por ley, con concreta especificación de los supuestos de aplicación de las mismas y su cuantía y excluyendo toda discrecionalidad administrativa.\n\nLa iniciativa de ley en consulta, que tiene por objeto  “Fomentar el desarrollo de una economía nacional de hidrógeno verde (…)” (artículo 1) establece, a fin de  incentivar las inversiones y el desarrollo de la investigación, producción, transformación, almacenamiento, transporte, comercialización, suministro, uso final y exportación del hidrógeno verde, incentivos consistentes en exenciones fiscales parciales o totales, por lo que, según los criterios anteriormente expuestos existe una finalidad constitucionalmente legítima que habilita a los poderes públicos para legislar de la forma que se consulta, como es el fomento de una actividad que coadyuve en el proceso de descarbonización, lo que incide positivamente en el medio ambiente.\n\nPor otra parte, esta Sala desde la sentencia N. 2003-5276 de las 14:54 horas del 18 de junio del 2003, señaló:\n\n“V.- Competencia legislativa en materia tributaria. La Constitución Política, en su artículo 121 inciso 13), da a la Asamblea Legislativa la potestad de crear los impuestos y contribuciones nacionales, y autorizar los municipales. Este amplio –aunque no ilimitado- poder, permite a la Asamblea no solo crear los tributos, determinando sus elementos esenciales (sujeto pasivo, hecho generador, base imponible y monto o porcentaje del gravamen), sino que además puede exceptuar a ciertos individuos, bienes o actividades de la aplicación de los mismos (exención), puede eliminar los tributos existentes e incluso puede modificarlos, variando alguno de los ya referidos elementos de la obligación tributaria. Dicho poder de modificación de los tributos existentes le da al Estado la posibilidad de disminuir, modificar o aumentar la carga impuesta, ya sea como instrumento de política fiscal o para cumplir cualesquiera otros fines lícitos.”\n\nDe manera que el Poder Tributario del Estado contempla, en lo que en este caso interesa, el poder de eximir el pago de tributos en determinados casos, según el legislador lo considere conveniente, pues se trata de una atribución constitucionalmente atribuida al parlamento y en esta materia tiene, como se indicó, discrecionalidad para utilizar dicha atribución para el cumplimiento de fines lícitos.\n\nIX.- SOBRE LA INFRACCIÓN A LOS PRINCIPIOS DE SEGURIDAD Y CERTEZA JURÍDICA, RAZONABILIDAD TÉCNICA Y EQUILIBRIO FISCAL. Consultan los Diputados y Diputadas si los artículos 9, 10, 11, 12, 13 y 14 del proyecto de ley son inconstitucionales por lesión al principio de seguridad y certeza jurídica, razonabilidad técnica y equilibrio fiscal. Las disposiciones sometidas a consulta disponen:\n\n“ARTÍCULO 9.- Beneficiarios\n\nLos beneficiarios serán las personas físicas y jurídicas que inviertan en investigación, producción, transformación, almacenamiento, transporte y uso final, siempre que cuenten con las habilitaciones o los permisos definidos en la normativa nacional. Los beneficios que se disponen en esta ley se otorgarán a las personas físicas o jurídicas, debidamente registradas ante el Ministerio de Ambiente y Energía (Minae), que realicen una inversión inicial en activos de al menos ciento cincuenta mil dólares moneda de curso legal de los Estados Unidos de América o su equivalente en moneda nacional. El Ministerio de Ambiente y Energía (Minae) reglamentará lo relativo al registro de beneficiarios.\n\nLas pymes debidamente registradas ante el Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC) y los pequeños y medianos productores agropecuarios (pympas) debidamente registrados ante el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), en condición activa o personas físicas que se asocien para realizar, conjunta y directamente, actividades de investigación, producción, transformación, almacenamiento, transporte y uso final del hidrógeno verde, podrán alcanzar el monto mínimo de inversión indicado en este artículo, sumando el monto de la inversión de cada empresa asociada, conforme lo disponga el reglamento de esta ley.\n\nARTÍCULO 10.- Plazo de los incentivos\n\nLos incentivos serán aplicados a las personas físicas y jurídicas que inviertan en actividades de investigación, producción, transformación, almacenamiento, transporte y uso final del hidrógeno verde, por un periodo de quince años a partir de la entrada en vigencia de la ley y según la siguiente escala:\n\na)  Los que inicien las actividades en los primeros cinco años, a partir de la entrada en vigencia de la ley, gozarán de los incentivos con un cien por ciento (100%) por el plazo restante.\n\nb)  Los que inicien las actividades a partir del sexto año y hasta el décimo año, a partir de la entrada en vigencia de la ley, gozarán de los incentivos con un setenta y cinco por ciento (75%) por el plazo restante.\n\nc)  Los que inicien las actividades a partir del décimo primer año y hasta el décimo quinto, a partir de la entrada en vigencia de la ley, gozarán de los incentivos con un cincuenta por ciento (50%) por el plazo restante.\n\nARTÍCULO 11.- Incentivos para las actividades de producción y transformación de hidrógeno verde\n\nSe otorgan los siguientes incentivos a la producción y transformación para el desarrollo de la economía de hidrógeno verde, durante el plazo otorgado en esta ley:\n\na) Exoneración del impuesto sobre el valor agregado, Ley 6826, impuesto selectivo de consumo Ley 4961, impuesto sobre el valor aduanero a las mercancías importadas Ley 6946, derechos arancelarios a la importación (DAI), así como los gravámenes, las tasas o las contribuciones derivadas de estas leyes, sobre la importación y compra local de los bienes, equipos y maquinaria necesarios y vinculados en el desarrollo de las actividades de producción y transformación del hidrógeno verde.\n\nAsimismo, se aplicarán estos incentivos para la puesta en operación de empresas nuevas o de aquellas que, al estar establecidas, se incorporen a la industria del hidrógeno verde promovida mediante esta ley. La aplicación de estos incentivos, en casos de empresas constituidas previo a la entrada en vigencia de esta ley, requerirá la separación contable por actividades, que permita identificar el segmento de la actividad de hidrógeno verde de manera separada, para que los beneficios fiscales sean proporcionales a dicho segmento.\n\nEl Ministerio de Ambiente y Energía (Minae) emitirá un reglamento, en conjunto con el Ministerio de Hacienda, para definir los bienes, los equipos y la maquinaria sujetos a estas exoneraciones y su forma de actualización.\n\nb) Exoneración del impuesto sobre las utilidades según la Ley 7092, Ley de Impuesto sobre la Renta, de 21 de abril de 1988, cuya base imponible se determine en relación con las ganancias brutas o netas. La aplicación de este incentivo requerirá la separación contable por actividades que permitan identificar el segmento de la actividad de hidrógeno verde de manera separada, para que los beneficios fiscales sean proporcionales a dicho segmento.\n\nARTÍCULO 12.- Incentivos para las actividades de investigación, almacenamiento, transporte y uso final de hidrógeno verde\n\nSe otorgan los siguientes incentivos a la investigación, el almacenamiento, el transporte y uso final para el desarrollo de la economía de hidrógeno verde durante el plazo otorgado en esta ley:\n\nExoneración del impuesto sobre el valor agregado Ley 6826, impuesto selectivo de consumo Ley 4961, impuesto sobre el valor aduanero a las mercancías importadas Ley 6946, derechos arancelarios a la importación (DAI), así como los gravámenes, las  tasas o las contribuciones derivadas de estas leyes, sobre la importación y compra local de los bienes, equipos y la maquinaria necesarios y vinculados en el desarrollo de las actividades de investigación, almacenamiento, transporte y uso final del hidrógeno verde. El Ministerio de Ambiente y Energía (Minae) emitirá un reglamento, en conjunto con el Ministerio de Hacienda, para definir los bienes sujetos a esta exoneración y su forma de actualización.\n\nARTÍCULO 13.- Incentivos a los importadores, distribuidores y comercializadores\n\nTendrán exoneración del impuesto sobre el valor agregado Ley 6826, impuesto selectivo de consumo Ley 4961, impuesto sobre el valor aduanero a las mercancías importadas, Ley 6946, derechos arancelarios a la importación (DAI), así como los gravámenes, las tasas o las contribuciones derivadas de estas leyes, las personas físicas y jurídicas que importen, distribuyan, comercialicen bienes, equipos, maquinaria e insumos necesarios y vinculados en el desarrollo de las actividades descritas en los artículos 11 y 12 de la presente ley. Al amparo de este artículo no será aplicable el monto de inversión inicial estipulado en la presente ley.\n\n ARTÍCULO 14.-  Condiciones finales de bienes, equipos y maquinaria exonerados\n\nLos bienes, los equipos y la maquinaria quedan sujetos al uso, el destino y las condiciones que establece la Ley 7293 en su capítulo IX o, en su defecto, la que se encuentra vigente. Tratándose de bienes no registrales, estos pueden ser liberados al término de diez años, previo trámite ante el Ministerio de Hacienda. Las personas físicas o jurídicas que al amparo de la presente ley gocen de beneficios fiscales, los vendan, arrienden, presten o negocien en cualquier forma a actividades distintas de la presente ley, o les den un uso diferente al que motivó el incentivo, serán sancionadas con una multa igual a cinco veces el valor exonerado, sin perjuicio de cualesquiera otras sanciones de orden penal o civil conforme al ordenamiento jurídico aplicable”\n\nSe consulta la constitucionalidad de los artículos 9, 10, 11, 12, 13 y 14 del proyecto de ley, por lesión al principio de seguridad y certeza jurídica, porque existe “incerteza jurídica de la aplicación de los incentivos y exoneraciones establecidos (…) en el sentido de la vaguedad de su aplicación, no se determina si éstos (incentivos) se darán por una única vez y si las personas que se benefician con estos, pueden acceder en varias oportunidades (…)”. En cuanto a este punto, el reproche  no está suficientemente desarrollado, pues no se explica de qué modo la omisión señalada lesiona el principio constitucional invocado. Por lo demás, las disposiciones consultadas determinan los sujetos beneficiarios de la dispensa al deber de contribuir -artículo 9-, los tributos exonerados para las actividades de producción y transformación de hidrógeno verde -artículo 11-, los impuestos exonerados para las actividades de investigación, almacenamiento, transporte y uso final de hidrógeno verde -artículo 12- y los tributos exonerados para quienes importen, distribuyan, comercialicen bienes, equipos, maquinaria e insumos necesarios y vinculados en el desarrollo de las actividades descritas en los artículos 11 y 12 de la ley -artículo 13-.  Asimismo, el artículo 10 define un límite temporal de 15 años a partir de la vigencia de la ley para las exenciones, en un esquema que otorga un 100 %  de exoneración en los primeros cinco años de vigencia de la ley, 75 % del sexto al décimo año, y 50 % del undécimo al decimoquinto año. De esa forma, la omisión de establecer expresamente si los incentivos se darán por única vez, o bien si los beneficiarios pueden acceder a ellos en varias ocasiones, no supone un aspecto relevante desde el plano constitucional, por cuanto está claramente establecido el ámbito temporal y el porcentaje en el que serán aplicadas las exenciones, al igual que los sujetos y las actividades económicas beneficiadas. Los propios consultantes aluden a dificultades de aplicación de las normas, lo que no reviste, como se indicó, relevancia constitucional.\n\nTambién se consulta si los artículos 9, 10, 11, 12, 13 y 14 del proyecto de ley son contrarios al principio de razonabilidad técnica y equilibrio financiero, pues el otorgamiento de este tipo de incentivos debe obedecer a un respaldo técnico que determine su viabilidad. Sostienen los consultantes que las  disposiciones consultadas podrían estar viciadas de inconstitucionalidad, por estar ayunas de criterios técnicos que justifiquen razonablemente el otorgamiento de los incentivos de cita, por lo que no hay certeza de que los incentivos sean suficientes o desproporcionados, en virtud de la ausencia de estudios técnicos que así lo definan. También hay ausencia de análisis técnicos de la implicación de estos incentivos en las finanzas públicas, omisión que  podría lesionar el principio de equilibrio presupuestario, establecido en el artículo 176 constitucional, que impone la obligación de una adecuada administración de los fondos públicos, de allí la importancia del análisis técnico del impacto de los beneficios acordados en las finanzas del Estado.\n\nAl respecto, el numeral 99 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional regula que la consulta debe formularse en memorial razonado, con expresión de los aspectos cuestionados del proyecto y de los motivos por los cuales se tuvieren dudas u objeciones sobre su constitucionalidad. Lo anterior significa que los argumentos deben estar razonablemente desarrollados pues esto es una condición sine que non para que la Sala pueda resolver las dudas u objeciones de los consultantes.\n\nCon respecto a la falta de razonabilidad de las exenciones, cabe reiterar que el legislador actuó en ejercicio del Poder Tributario que le es conferido en el artículo 121 inciso 13) de la Constitución Política, con el fin de incentivar una actividad emergente, y como se indicó, la ausencia de estudios técnicos al respecto no lesiona la Constitución Política. Los consultantes aluden a que no existen estudios técnicos para sustentar si las exenciones son “suficientes” o “desproporcionadas”, sin embargo, frente a reclamos poco concretos en este punto, la Sala no puede hacerse un criterio, sobre si se ha sobrepasado el alcance del poder de exención. Además, los incentivos no podrían calificarse en abstracto de desproporcionados en las finanzas públicas, pues los argumentos planteados elaboran acerca de uno de los posibles escenarios, sin que sea suficiente para entender que exista lesión a principios constitucionales. Se trata de cuestionamientos más bien a la oportunidad y conveniencia de la iniciativa legislativa,  pues se refieren los consultantes que, ante el ingreso de Costa Rica a la OCDE,  se “conmina a nuestro país a respetar las directrices de buena gestión política y económica” y que “se debe buscar la sostenibilidad fiscal del país, de la manera como es analizada por la OCDE, incluyendo entre otras acciones la eliminación de exoneraciones fiscales, según se analiza en el documento \"Nota de la OCDE sobre el nuevo plan fiscal de Costa Rica — 2021\", extremos sobre los cuales no corresponde emitir pronunciamiento en la Consulta Facultativa de Constitucionalidad.\n\nEn ese sentido, la ausencia de los estudios técnicos reclamados no produce infracción alguna al ordenamiento constitucional, por lo que se descarta alguna inconstitucionalidad que deba ser declarada por este Tribunal. Cabe recordar que las exenciones son herramientas que procuran, en su uso legítimo, materializar la justicia tributaria material, a partir de la dispensa legal del deber de contribuir. Buscan la promoción o crecimiento de actividades económicamente relevantes o bien, equilibrar el impacto tributario en la capacidad económica del contribuyente, ambos fines extrafiscales. En la especie, se trata de una norma que claramente establece un sistema de abaratamiento fiscal como medida de fomento o promoción de la actividad de producción de hidrógeno verde, fin que en sí mismo no es contrario al Derecho de la Constitución, pero que tampoco precisa de un análisis técnico como el alegado, bien en consideraciones de los costos de implementación, inversión para negocio en marcha, o para cuestiones relacionadas al efecto fiscal que la exoneración aludida podría generar.\n\nEn este extremo se evacua la consulta en el sentido de que los artículos 9, 10, 11, 12 ,13 y 14 del proyecto de “Ley para la promoción e implementación de una economía de hidrógeno verde en Costa Rica”, no lesionan los principios  razonabilidad técnica y seguridad jurídica.\n\nX.- SOBRE LA VIOLACIÓN AL DERECHO A LA PROPIEDAD PRIVADA Y AL PRINCIPIO DE INTANGIBILIDAD DEL PATRIMONIO.  Consultan los diputados si los artículos 3 y 24  del proyecto de ley consultado infringen el derecho a la propiedad privada y la intangibilidad del patrimonio. Señalan que la definición del “Sistema Nacional de Combustible (SNC)”, contenida en el artículo 3, incluye a los comercios privados de expendio de combustible. Asimismo, el artículo 24 autoriza a RECOPE para utilizar este sistema, por lo que se podría interpretar que, al tener RECOPE acceso a dicho sistema, estaría incluyendo las gasolineras privadas, lo que equivaldría a poner a disposición de esa institución bienes de carácter privado.  Los artículos 3 y 24 indican:\n\n“ARTÍCULO 3.-  Definiciones\n\nSistema Nacional de Combustible (SNC): conjunto de instalaciones y equipos especializados que, de forma interrelacionada, permiten abastecer de manera continua las necesidades del mercado nacional de combustibles derivados del petróleo, de una forma eficiente, segura y con cuidado del ambiente.\n\nARTÍCULO 24.- Autorización para la utilización del Sistema Nacional de Combustibles en la producción de hidrógeno verde\n\nSe autoriza a la Refinadora Costarricense de Petróleo S.A. (Recope) para que pueda utilizar el Sistema Nacional de Combustibles en cualquiera de sus componentes, para cumplir con los objetivos y alcances planteados en esta ley.”\n\nEl conjunto de instalaciones y equipos de Recope que constituyen el Sistema Nacional de Combustibles actualmente son: 1) La Terminal Marina del Caribe, ubicada en el Puerto de Moín; 2) El Poliducto: red de poliducto en acero al carbono de RECOPE, que actualmente cuenta con 6 líneas que suman 415 Km en tuberías. Dicha red transporta las gasolinas, diésel y Jet-A1, productos entregados en las terminales de recepción o en estaciones intermedias ubicadas a lo largo de la ruta; 3) 5 Estaciones de bombeo en los planteles de Moín, Siquirres, Turrialba, El Alto de Ochomogo y La Garita. 4)  4 Terminales de Almacenamiento y Ventas. RECOPE cuenta con cuatro terminales de almacenamiento, distribución y venta localizados en Moín, Limón; Ochomogo, Cartago; La Garita, Alajuela; y Barranca, Puntarenas. 5) 4 Terminales de Ventas en aeropuerto, ubicadas en los siguientes aeropuertos: Limón, Tobías Bolaños, Juan Santamaría y Daniel Oduber (ver https://www.recope.go.cr/quienes-somos/sistema-nacional-combustibles/ ). \n\nAhora bien, la definición de Sistema Nacional de Combustibles de Costa Rica (SNC), que se obtiene de la página web de la Refinadora Costarricense de Petróleo, señala que el SNC está constituido por el conjunto de instalaciones y equipos especializados de RECOPE, empresarios del combustible, y transportistas, que permiten abastecer de manera continua las necesidades del mercado nacional de hidrocarburos. De manera que, según esta acepción, el Sistema Nacional de Combustibles está constituido tanto por los equipos e instalaciones propiedad de la Refinadora Costarricense de Petróleo, detallados anteriormente, como por instalaciones y equipos propiedad de empresarios de las actividades relacionadas con el abastecimiento de combustibles (Distribuidores Peddler, Estaciones de Servicio, transportistas).\n\n Es claro que los bienes de los empresarios particulares que participan en la actividad de transporte y venta de combustibles en Costa Rica están en el régimen de propiedad privada, también conocido como de dominio (art. 264 del Código Civil), según el cual el derecho de propiedad se define como el derecho de poseer exclusivamente la cosa y gozar de ella, sin más limitaciones que las establecidas por la ley y el propietario, conceptualizándose como facultades de uso, goce y disfrute del bien, por lo que toda limitación que traspase el límite del contenido normal o lleve a una disfunción sustancial de ese régimen de dominio, conlleva una expropiación de hecho. Además, el numeral 45 de la Constitución Política establece que la propiedad es inviolable, y que nadie podrá ser privado de la suya sino es por un interés público legalmente comprobado, siendo que el término inviolable no significa que sea absoluta, ni exenta de función social, significa solamente que ni el Estado ni los particulares pueden dañarla, turbarla, desconocerla o desintegrarla.  De este modo, al elevarse al nivel constitucional el derecho de propiedad, la inviolabilidad de la misma, en concordancia con la indemnización que se debe otorgar en caso de expropiación, permite la proyección de un principio general de nuestro derecho constitucional, según el cual cuando existe un interés público debidamente demostrado, el derecho patrimonial individual debe ceder frente a aquel que tiene mayor fuerza, previa indemnización concedida al propietario.\n\n En atención a tales consideraciones, considera la Sala que el artículo 24 del proyecto de ley, en relación al 3, consultados, lesionan el artículo 45 de la Constitución Política,  en tanto establece una autorización de uso genérico por parte de RECOPE de todas esas instalaciones, incluyendo dentro de estas a los bienes muebles e inmuebles que son dominio de terceros particulares, lo cual, llevaría a un régimen de afectación administrativa de esa propiedad, que no es propio de una limitación administrativa, sino que cercena y disfuncionaliza la propiedad, lo que resultaría antagónico con el numeral 45 de la Constitución Política. Lo anterior sin establecer condicionamiento alguno para la aplicación de esa figura de autorización.  \n\n En este extremo, se evacua la consulta en el sentido de que el artículo 24 en relación al 3 del proyecto de “Ley para la promoción e implementación de una economía de hidrógeno verde en Costa Rica”, lesionan el numeral 45 de la Constitución Política, en el sentido indicado.\n\nXI.- SOBRE LA PROTECCIÓN DEL AMBIENTE. Debe analizarse la constitucionalidad de la disposición cuestionada frente al artículo 50 de la Constitución Política, que reconoce expresamente el derecho de todos los habitantes presentes y futuros de este país, de disfrutar de un medio ambiente sano y ecológicamente equilibrado, en los siguientes términos:\n\n“ARTÍCULO 50.- El Estado procurará el mayor bienestar a todos los habitantes del país, organizando y estimulando la producción y el más adecuado reparto de la riqueza.\n\nToda persona tiene derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado. Por ello, está legitimada para denunciar los actos que infrinjan ese derecho y para reclamar la reparación del daño causado.\n\nEl Estado garantizará, defenderá y preservará ese derecho.\n\nLa ley determinará las responsabilidades y las sanciones correspondientes.\n\nToda persona tiene el derecho humano, básico e irrenunciable de acceso al agua potable, como bien esencial para la vida. El agua es un bien de la nación, indispensable para proteger tal derecho humano. Su uso, protección, sostenibilidad, conservación y explotación se regirá por lo que establezca la ley que se creará para estos efectos y tendrá prioridad el abastecimiento de agua potable para consumo de las personas y las poblaciones.\"\n\nDe la norma referida se deducen varios principios rectores, entre los cuales se encuentra el de la tutela del derecho ambiental a cargo del Estado, sobre el cual ha indicado este Tribunal que:\n\n“el Estado se constituye en el garante en la protección y tutela del medio ambiente y los recursos naturales. Es al tenor de esta disposición, en relación con los artículos 20, 69 y 89 de la Constitución Política, que nace la responsabilidad del Estado de ejercer una función tutelar y rectora en esta materia, según lo dispone la propia norma constitucional en comentario, función que desarrolla la normativa ambiental. Es así como el mandato constitucional establece el deber para el Estado de garantizar, defender y preservar ese derecho” Sentencia 6322-03 de las 14:14 horas del 3 de julio del 2003.\n\n Además, el Estado se encuentra en la obligación actuar preventivamente evitando -a través de la fiscalización y la intervención directa- la realización de actos que lesionen el medio ambiente, y en la correlativa e igualmente ineludible prohibición de fomentar su degradación. Lo anterior obliga no sólo a reconocer el derecho al medio ambiente, sino además a utilizar todos los medios material y jurídicamente válidos para su protección contra los ataques de que pueda ser objeto. En virtud de que los daños al entorno suelen ser irreparables, la fiscalización preventiva de la administración y la celeridad de las medidas que adopte, incide directamente en la magnitud de la lesión al ambiente. En razón de lo anterior, el principio precautorio ha sido reconocido por la jurisprudencia de esta Sala, otorgándole rango constitucional, entre otras, en la sentencia N. 2219-99 de las 15:18 horas del 24 de marzo de 1999. Interesa destacar el principio del uso racional de los recursos, derivado del artículo 69 constitucional, que se refiere al \"uso racional de los recursos naturales\". Esta Sala -en  diversas resoluciones- ha establecido que la protección al ambiente debe encaminarse a la utilización adecuada e inteligente de sus elementos, y en sus relaciones naturales, socioculturales, tecnológicas y de orden político (desarrollo sostenible), para con ello salvaguardar el patrimonio al que tienen derecho las generaciones presentes y futuras. Por ello, el objetivo primordial del uso sostenible y protección del ambiente, es que a través de la producción y uso de la tecnología, se obtengan no sólo ganancias económicas, sino sobre todo un desarrollo y evolución favorable del medio ambiente y los recursos naturales con el ser humano, esto es, sin que se cause daño o perjuicio.\n\nLa ley ordinaria es la encargada del desarrollo del canon constitucional y de propiciar en su contenido un desarrollo económico y social en compatibilidad total con un ambiente sano y ecológicamente equilibrado. Así, nuestro país cuenta actualmente, con una abundante legislación de desarrollo, como la Ley Orgánica del Ambiente, la Ley Forestal, la Ley de la Flora, Fauna y Vida Silvestre, la Ley de Uso de Manejo y Conservación de Suelos, la Ley de Biodiversidad, la Ley de Aguas y la Ley de Planificación Urbana, por mencionar normas que materializan la obligación estatal en la protección del ambiente como derecho fundamental.\n\nXII.- SOBRE LA REFERIDA VIOLACIÓN AL DERECHO A UN AMBIENTE SANO Y ECOLÓGICAMENTE EQUILIBRADO, EL PRINCIPIO DE IGUALDAD, PRINCIPIO DE JERARQUÍA DE LAS NORMAS, DE INDEROGABILIDAD SINGULAR DEL REGLAMENTO Y DE OBJETIVACIÓN DE LA TUTELA AMBIENTAL POR EL ARTÍCULO 18 DEL PROYECTO DE LEY CONSULTADO.  Consultan los Diputados y Diputadas firmantes si el artículo 18 del proyecto de ley lesiona el derecho al medio ambiente sano y ecológicamente equilibrado por cuanto: a)  dispone un trámite prioritario a los proyectos de producción de hidrogeno verde con respecto a la evaluación de viabilidad ambiental, y la forma expedita en que se tramitaría, sin que en esta iniciativa de ley consten los estudios pertinentes que confirmen el trato expedito b) otorga al Ministro de Ambiente y Energía la competencia para determinar el trámite a seguir en relación con la viabilidad ambiental de proyectos relacionados con el hidrógeno verde, cuando esta es una función que corresponde a la Secretaria Técnica Nacional Ambiental (SETENA), como dispone la Ley Orgánica del Ambiente, que crea la secretaría como órgano de desconcentración máxima del Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE). En atención de lo señalado consideran que la norma en consulta podría ir en contra del principio de jerarquía. Ante la interdisciplinariedad que caracteriza la materia ambiental, los diversos repartos administrativos han de ejercer sus competencias singulares en forma coordinada para la mejor satisfacción del interés público, especialmente tratándose del derecho fundamental a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado; no obstante, esto no equivaldría a que el Ministro de Ambiente y Energía sustituya las competencias exclusivas otorgadas a SETENA, pues, la competencia de diseñar, aplicar y aprobar las evaluaciones de impacto ambiental no es del ministro, sino  que las evaluaciones de impacto ambiental son una competencia que corresponde de manera desconcentrada a la Secretaria Técnica Nacional Ambiental. Además,  alegan que se estaría desaplicando tal norma para un caso particular o específico, como sería el caso del hidrógeno verde y su viabilidad, lo que podría implicar una violación al principio de inderogabilidad singular de la norma para el caso concreto. Por otra parte, consideran riesgoso incluir procesos acelerados de este trámite en el proyecto de cita. Reiteran que el artículo cuestionado dispone que el trámite a seguir, en cuanto a viabilidad, será el que dictamine el jerarca del Ministerio de Ambiente y Energía, lo que podría ir en contra del principio de objetivación de la tutela ambiental, pues sería el ministro quien tome una decisión de gran envergadura para el ambiente, pese que existe un órgano técnico que tiene encomendada dicha función. Refieren a la sentencia número 14293-2005, de la Sala Constitucional que señaló que el principio de objetivación de la tutela ambiental es un derivado de lo dispuesto en los mencionados artículos 16 y 160 de la Ley General de la Administración Pública, que se traduce en la necesidad de acreditar con estudios técnicos la toma de decisiones en esta materia. c) consultan si el artículo 18 del proyecto consultado lesiona el principio de igualdad porque le da prioridad al hidrogeno verde en relación con similares proyectos de transición energética, que deberían ser considerados en igualdad de condiciones, pues presentan objetivos coincidentes y afines al presente proyecto de ley, como el proyecto de \"Ley para la promoción y regulación de recursos energéticos distribuidos a partir de fuentes renovables\", expediente legislativo nro. 22.009, y el proyecto de \"Ley para la Contribución a la Transición Energética”, expediente legislativo nro. 21.343. Además la preponderancia no se basa en algún estudio técnico que ampare dicho trato en relación con normativa de igual relevancia, por lo que el artículo en consulta podría ir en contra del principio de igualdad y no discriminación. Alegan que no existen análisis y estudios técnicos que justifiquen la determinación de interés público del proyecto de producción de hidrógeno verde, cuando, tal y como se ha indicado anteriormente, existen otras iniciativas con propósitos idénticos que no se les da ese mismo tratamiento. Reiteran que existe ausencia de análisis y estudios de carácter técnicos y científicos que determinen la preponderancia del hidrogeno verde en comparación con otras alternativas energéticas como las señaladas.\n\nLa norma consultada dispone lo siguiente,\n\n“ARTÍCULO 18.- Viabilidad ambiental. Debido al interés público que revisten los proyectos de producción de hidrógeno verde y que requieren una viabilidad ambiental, cuya revisión se dará en forma expedita y con una priorización, el trámite a seguir será el que dictamine el jerarca del Ministerio de Ambiente y Energía (Minae) de acuerdo con la categorización de la actividad, la obra o el proyecto. Una vez identificado el tipo de evaluación ambiental a realizar, se deberá indicar dentro del nombre del proyecto, en el formulario correspondiente, que se trata de un proyecto con prioridad, de tal forma que el sistema de ingreso del expediente pueda priorizar el trámite. Independiente de lo anterior, la evaluación de impacto ambiental o el permiso que requiera el proyecto deberá ser resuelto en un máximo de sesenta días naturales. “\n\nA fin  de analizar los extremos consultados debe indicarse en primer término que, tal y como se ha sostenido repetidamente en este pronunciamiento, la Asamblea Legislativa en el ejercicio de la función de dictar leyes en sentido formal y material, goza de una amplia libertad de conformación para desarrollar el programa constitucional fijado por el Poder Constituyente. El margen de maniobra en cuanto a la materia normada se ha denominado, también, discrecionalidad legislativa, entendida como la posibilidad que tiene ese órgano, ante una necesidad determinada del cuerpo social, de escoger la solución normativa o regla de Derecho que estime más justa, adecuada e idónea para satisfacerla, dentro del abanico o pluralidad de opciones políticas que ofrece libremente el cuerpo electoral a través del sistema de representación legislativa. Claro está que dicha facultad no es irrestricta, sino que debe observar los preceptos, valores y principios constitucionales. En ese sentido, la declaratoria de interés público de las actividades económicas destinadas a la investigación, producción, transformación, almacenamiento, transporte, comercialización, suministro, uso final y exportación del hidrógeno verde, es una manifestación del principio de  libre configuración del legislador, como se desarrolló en el considerando VII de este pronunciamiento.\n\nAhora bien, en cuanto a la primera cuestión planteada, sobre la constitucionalidad de otorgar una priorización a los proyectos de producción de hidrógeno verde que requieren viabilidad ambiental, a efectos de su evaluación en esta materia, es criterio de la Sala que dicha diferenciación no es inconstitucional per se, pues tal priorización, no está desprovista de justificación razonable, en tanto el legislador ha revestido las actividades relacionadas con la producción de hidrógeno verde como de interés público, “en el marco de la transición energética, los objetivos de desarrollo sostenible (ODS) de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y en beneficio del país.” (artículo 4)  Lo que sí resulta incompatible con el Derecho de la Constitución es disponer que tales evaluaciones serán “expeditas”  y que “la evaluación de impacto ambiental o el permiso que requiera el proyecto deberá ser resuelto en un máximo de sesenta días naturales” . Tomando en cuenta que los proyectos que requieren evaluación ambiental, dependiendo de su envergadura y del grado de afectación a los elementos del ambiente, según las diferentes categorías establecidas en las leyes y reglamentos aplicables, y que podrían incluso requerir estudio de impacto ambiental en los términos del artículo 17 de la Ley Orgánica del Ambiente, si las actividades  a realizar alteran o destruyan elementos del ambiente o generen residuos, materiales tóxicos o peligrosos, el análisis requerido será más pormenorizado según la intensidad de la afectación, por lo que en criterio de la Sala una disposición que generalice para todos los proyectos un plazo de 60 días calendario, para resolver la viabilidad ambiental mediante el instrumento técnico que corresponda, sin atender las diferencias apuntadas,  es contrario al numeral 50 de la Constitución Política. Resulta atinente citar la opinión consultiva Nº2020023789 de las 19:00 horas del 10 de diciembre  de 2020, sobre el \"Proyecto de Ley de Fortalecimiento y Mejoramiento Ambiental de la Minería Artesanal de la Minería de Abangares, por medio de la modificación de la Ley N°8904 de 10 de febrero de 2011 y del Código de Minería Ley N°6797 de 04 de octubre de 1982\" en la que esta Sala indicó que “ el interés por agilizar los trámites administrativos nunca puede ceder ante el principio precautorio, especialmente si se está frente a actividades peligrosas para el ambiente, y para el ser humano.” Dicho criterio es plenamente aplicable a la disposición en análisis, de allí que por las razones apuntadas, la frase “la evaluación de impacto ambiental o el permiso que requiera el proyecto deberá ser resuelto en un máximo de sesenta días naturales” es inconstitucional.\n\nPor otra parte, se consulta la constitucionalidad del artículo 18 del proyecto por infracción al numeral 50 de la Constitución Política porque indica que en los proyectos que requieran viabilidad ambiental “el trámite a seguir será el que dictamine el jerarca del Ministerio de Ambiente y Energía (Minae) de acuerdo con la categorización de la actividad, la obra o el proyecto. “. A fin de contestar ese aspecto, es preciso indicar que la Ley Orgánica del Ambiente, N°7554 del 4 de octubre de 1995, en desarrollo del artículo 50 de la Constitución Política y como medio de resguardo o aseguramiento del principio precautorio, el preventivo y el de objetivación del derecho al ambiente, establece la competencia técnica de valoración científica del impacto ambiental de las diversas conductas y proyectos desarrollados por el ser humano. Es en ese sentido que dicha legislación confiere esa competencia especializada a un órgano técnico denominado Secretaría Técnica Nacional Ambiental, como órgano de desconcentración máxima del Ministerio del Ambiente y Energía. Congruente con esa finalidad, se le asigna el propósito fundamental de armonizar el impacto ambiental con los procesos productivos (artículo 83).  Para ello, la ley le confiere la potestad de analizar las evaluaciones de impacto ambiental y resolverlas dentro de los plazos previstos por la Ley General de la Administración Pública y recomendar las acciones necesarias para minimizar el impacto sobre el medio, así como las técnicamente convenientes para recuperarlo. Por otra parte, el  artículo 17 la Ley de cita asigna a SETENA la competencia de realizar la evaluación de impacto ambiental de las actividades humanas que alteren o destruyan elementos del ambiente o generen residuos, materiales tóxicos o peligrosos, y dispone que su aprobación previa, de parte de este organismo, será requisito indispensable para iniciar las actividades, obras o proyectos. Las leyes y los reglamentos indicarán cuáles actividades, obras o proyectos requerirán la evaluación de impacto ambiental.” El artículo  18 prescribe que la aprobación de las evaluaciones de impacto ambiental, deberá gestionarse ante la Secretaría Técnica Nacional Ambiental y el numeral 19 señala que las resoluciones de la Secretaría Técnica Nacional Ambiental deberán ser fundadas y razonadas, estableciendo su obligatoriedad tanto para los particulares, como para los entes y organismos públicos.  Por otra parte, la Ley Orgánica del Ambiente establece una integración multidisciplinaria y altamente técnica, en la cual habrá un  representante del Ministro del Ambiente y Energía,  que fungirá como  Secretario General. También integran SETENA  un representante del Ministerio de Salud, con especialidad en ingeniería sanitaria, un representante del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados, con especialidad en hidrología, un representante del Ministerio de Agricultura y Ganadería, con especialidad en agronomía, un representante del Ministerio de Obras Públicas y Transportes, con especialidad en ingeniería civil, un representante del Instituto Costarricense de Electricidad, con especialidad en desarrollo energético, un representante de las universidades estatales, con especialidad en biología. También se creó la Secretaría Técnica Nacional Ambiental como órgano de desconcentración máxima del Ministerio de Ambiente y Energía,  lo que supone según lo dispuesto por el artículo 83 de la Ley General de la Administración Pública, el Ministro, además de estar imposibilitado para avocar competencias del inferior y revisar o sustituir su conducta (ya sea de oficio o a instancia de parte), está igualmente inhibido para dar órdenes, instrucciones o circulares al órgano inferior, de manera que el legislador quiso brindar a la Secretaría Técnica Nacional Ambiental garantías de independencia ante el superior. Esto se evidencia también al disponer en el artículo 88 que los integrantes de la Secretaría serán funcionarios de tiempo completo, con dedicación exclusiva y prohibición para el ejercicio de sus actividades personales, profesionales o particulares, cuya  remoción sólo podrá ser acordada cuando exista falta grave o incumplimiento de lo que establecen esta u otras leyes.\n\nDebido a todo lo anterior, es criterio de la Sala, que existe una libre configuración del legislador en la creación y asignación de competencias administrativas. Esto supone una discrecionalidad en la definición de instancias administrativas encargadas de realizar determinada función en relación con una materia en particular. Así, la sola asignación de una competencia concreta a una instancia diversa, en sí mismo, no supone un quebranto de orden constitucional. Empero, tratándose del derecho de tutela al ambiente, como consecuencia de los principios preventivo y precautorio, es necesario que una competencia de orden técnico o científico, direccionada a establecer la viabilidad ambiental o bien, el impacto de determinada actividad o proyecto en el ambiente, o en general, definir el tipo de herramienta técnico-científica para ponderar esas incidencias en el medio y los ecosistemas, se asigne a una instancia de naturaleza técnica y no de orden eminentemente político. Lo anterior ya que la ponderación y análisis de tal materia exige e impone que sean consideraciones de orden técnico las que sustenten la habilitación o denegatoria de dicha viabilidad. Si bien las instancias políticas podrían establecer pautas programáticas en torno a dicha materia, en definitiva, la aplicación concreta de la variable científica y técnica conlleva a dicha orientación funcional.\n\nDe esa manera, el artículo 18 del proyecto de ley consultado, en cuanto establece que para determinar la viabilidad de los proyectos relacionados con la producción de hidrógeno verde, “el trámite a seguir será el que dictamine el jerarca del Ministerio de Ambiente y Energía (Minae)” desconoce el aludido criterio de especialidad funcional técnica, trasladando la competencia de marras a una instancia política, sin razón objetiva que permita sustentar la desaplicación singular o excepcionalidad a la competencia técnica que sobre dicha materia se ha asignado de manera general a una instancia especializada, según las regulaciones de la Ley Orgánica del Ambiente. Por ende, ese tratamiento es contrario al artículo 50 de la Constitución Política del cual se deriva el principio de regresión ambiental, por cuanto deteriora la idoneidad técnica de las decisiones referidas al tipo de evaluación,  control y fiscalización de actividades que impactan, en mayor o menor medida el ambiente, en detrimento del derecho al medio ambiente sano y ecológicamente equilibrado. Es decir, la asignación competencial al titular de la cartera de Ambiente en relación a las evaluaciones ambientales relacionadas con el objeto del proyecto de ley de marras constituye una desaplicación singular de las competencias técnicas que han sido asignadas legalmente a una instancia especializada, para en su lugar, transferirlas a una instancia política, por ende, una excepción injustificada a la especialización competencial que garantiza la valoración técnica del potencial impacto ambiental en determinados proyectos de desarrollo humano productivo, análisis que procura satisfacer de manera directa con los principios precautorio y preventivo. Ese tratamiento desaplica la deferencia técnica aludida, creando un trato asimétrico en las evaluaciones ambientales de ese tipo de desarrollos antrópicos, sin que pueda observarse alguna causa legítima que pueda sustentar ese tratamiento.\n\n En este extremo se evacua la consulta en el sentido de que el artículo 18 del proyecto de ley “Ley para la promoción e implementación de una economía de hidrógeno verde en Costa Rica”, es contrario al numeral 50 de la Constitución Política en tanto dispone que “el trámite a seguir será el que dictamine el jerarca del Ministerio de Ambiente y Energía (Minae)” y que “la evaluación de impacto ambiental o el permiso que requiera el proyecto deberá ser resuelto en un máximo de sesenta días naturales”.\n\nXIII.- NOTA DEL MAGISTRADO RUEDA LEAL EN CUANTO AL PRINCIPIO DE OBJETIVACIÓN DE LA TUTELA AMBIENTAL. En la especie, el voto de mayoría menciona en el considerando VII que el principio de objetivación de la tutela ambiental no guarda conexión con la naturaleza del proyecto objeto de esta consulta; sin embargo, aclaro que no comparto tal afirmación. Precisamente, difiero de ese criterio con base en el desarrollo argumentativo posterior del propio voto de mayoría. En efecto, a partir de los razonamientos expuestos en los considerandos XI y XII de esta sentencia considero que se verifica la lesión al principio de objetivación de la tutela ambiental o principio de vinculación a la ciencia y la técnica, justamente, por los motivos que ahí se citan. De este modo, coincido plenamente con que la protección constitucional al ambiente sano y ecológicamente equilibrado, cobijado en el artículo 50 de la Carta Magna, vuelve plausible la aplicación del control jurisdiccional sobre aquellas medidas que vienen a afectar sin estudio alguno las potestades y atribuciones de instancias de orden técnico, a las que el ordenamiento jurídico les ha asignado la obligación de examinar con base en criterios científicos las consecuencias ambientales de ciertos proyectos o medidas en aspectos referidos al impacto en la biodiversidad y los ecosistemas, la concreción del principio del desarrollo sostenible democrático, el trato digno para con la naturaleza, entre otros. En este sentido, concerniente al derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado, la decisión sobre propuestas o medidas que inciden en él inexorablemente debe estar fundada en estudios técnicos -no de mera oportunidad o discrecionalidad política-, de manera que una regulación contraria significa, ni más ni menos, una lesión al principio de la objetivación de la tutela ambiental.\n\nAhora, tomando en cuenta las consultas abordadas por este Tribunal en el considerando VII, estimo que, en efecto, en cuanto a estos extremos específicamente no consta un desarrollo argumentativo por parte de las personas legisladoras que evidencie alguna violación al principio de la objetivación de la tutela ambiental. En ese sentido, reitero que la toma de decisiones en materia ambiental está completamente vinculada a este principio, por lo que la producción y utilización de hidrógeno verde en el país no está exenta de los eventuales controles previstos en el ordenamiento jurídico para asegurar su observancia.\n\nXIV.- INFRACCIÓN DEL DERECHO A LA LIBRE EMPRESA. Consultan los Diputados y Diputadas si el Artículo 19 del proyecto de ley es inconstitucional por lesión al artículo 46 de la Constitución Política. Sostienen que la  norma autoriza el  aprovechamiento del hidrógeno verde en actividades específicas y su uso final en la producción de alcoholes y sus derivados, combustibles sintéticos, fertilizantes, amoniaco, exportación de hidrógeno verde, a desarrollar la actividad en competencia. Sin embargo, excluye la producción del alcohol etílico para fines licoreros e industriales, protegidos por el artículo 443 del Código Fiscal, Ley n° 8 del 31 de octubre de 1885, cuya producción, distribución y comercialización corresponde a la Fábrica Nacional de Licores (FANAL). Consideran que la  norma crea condiciones para que se cartelize un sector para la producción de alcoholes, lo cual podría ser violatorio del artículo 46 de la Constitución Política, dado que, lo deseable es la apertura total del monopolio y no que solo unos pocos lo realicen. Sostienen que el artículo 46 constitucional en relación con el artículo 28 párrafo segundo de la Carta Política-  garantizan la libertad de empresa y la libertad de comercio en beneficio del agente económico y del consumidor, que suponen que se tenga como acto prohibido cualquier tipo de actuación, incluso avalada en la misma ley, que por su contenido amenace o restrinja la libertad de empresa. Además, que  el artículo 46 prohíbe los monopolios particulares y hace excepcionales los públicos, que deben ser establecido por la Asamblea Legislativa por una mayoría calificada de dos tercios del total de sus miembros. Aseveran que el artículo en consulta es confuso, pues sugiere que quienes produzcan alcoholes a partir de hidrógeno verde no estarán sujetos a las limitaciones que existen para esos productos, pero, por otro, propicia la monopolización de esta actividad, lo que podría cartelizarla en detrimento de los consumidores.\n\nLa norma que se consulta dispone:\n\nARTÍCULO 19.- Autorización para el aprovechamiento del hidrógeno verde en actividades específicas\n\n“Se autoriza a las personas físicas y jurídicas, públicas y privadas, cuyo uso final del hidrógeno verde sea la producción de alcoholes y sus derivados, combustibles sintéticos, fertilizantes, amoniaco, exportación de hidrógeno verde, para que desarrollen la actividad en competencia. Se excluye del presente artículo la producción del alcohol etílico para fines licoreros e industriales, protegidos por el artículo 443 del Código Fiscal, Ley 8, de 31 de octubre de 1885, cuya producción, distribución y comercialización corresponde a la Fábrica Nacional de Licores (Fanal).\n\nLos combustibles sintéticos que se produzcan en el país, con hidrógeno verde, podrán ser comercializados en las estaciones de servicio y demás agentes de la cadena de valor del suministro de combustibles fósiles, bajo las condiciones que se determinen vía reglamento.”\n\nCiertamente, el ejercicio de la libertad de empresa garantizada en el artículo 46 de la Constitución Política presupone el reconocimiento de la iniciativa y de la decisión voluntaria del empresario, dentro del concreto marco legal establecido, a adoptar las medidas y condicionamientos lícitos que estime convenientes o necesarios para la mejor y más  productiva explotación del negocio o actividad empresarial a la que se dedique. Comprende el derecho de escoger y desarrollar una determinada actividad, a organizar la empresa y programar sus actividades en la forma que más le convenga a sus intereses, el derecho  de obtener con su ejercicio un beneficio económico (lucro) o por lo menos obtener los recursos para subsistir, y el  derecho de acceso al mercado, derecho de libre competencia, derecho a la libertad de precio. Tal y como mencionan los consultantes, la norma constitucional declara como de interés  público la acción del Estado “encaminada a impedir toda práctica o tendencia monopolizadora.”, y proclama que “Las empresas constituidas en monopolios de hecho deben ser sometidas a una legislación especial.”; también establece que se requerirá mayoría calificada, de dos tercios de los miembros de la Asamblea Legislativa para establecer nuevos monopolios en favor del Estado o de las Municipalidades.\n\nLa Sala no encuentra lesión alguna al numeral 46 de la Constitución Política en el numeral 19 del proyecto de ley en consulta, pues al indicar que “se excluye del presente artículo la producción del alcohol etílico para fines licoreros e industriales protegidos por el artículo 443 del Código Fiscal, Ley 8, de 31 de octubre de 1885, cuya producción, distribución y comercialización corresponde a la Fábrica Nacional de Licores (Fanal).”, se limita a integrar el ordenamiento jurídico, reconociendo la existencia y la pervivencia del monopolio legal de la Fábrica Nacional de Licores, creado por el artículo 443 del Código Fiscal, norma de rango legal que sirve de base normativa para la actividad económica ejercida por la Fábrica Nacional de Licores, y que no está en discusión en esta consulta legislativa, ni será por tanto analizada por esta Sala.  No es de recibo  entonces el argumento de los legisladores consultantes en el sentido de que el artículo 19 del proyecto de ley “crea condiciones para que se cartelize un sector para la producción de alcoholes, lo cual podría ser violatorio del artículo 46 de la Constitución Política, dado que, lo deseable es la apertura total del monopolio y no que solo unos pocos lo realicen”, por cuanto, no es el numeral consultado el que establece un monopolio a favor del Estado. Los consultantes se pronuncian en favor de la apertura total del monopolio de los alcoholes, sin embargo,  como ya se indicó, tal discusión no es objeto de la presente consulta.\n\nEn consecuencia, en cuanto a este aspecto  se evacua la consulta en el sentido de que el artículo 19 del proyecto de “Ley para la promoción e implementación de una economía de hidrógeno verde en Costa Rica” no lesiona el numeral 46 de la Constitución Política. \n\nXV.- DOCUMENTACIÓN APORTADA AL EXPEDIENTE. Se previene a las partes que de haber aportado algún documento en papel, así como objetos o pruebas contenidas en algún dispositivo adicional de carácter electrónico, informático, magnético, óptico, telemático o producido por nuevas tecnologías, estos deberán ser retirados del despacho en un plazo máximo de 30 días hábiles contados a partir de la notificación de esta sentencia. De lo contrario, será destruido todo aquel material que no sea retirado dentro de este plazo, según lo dispuesto en el \"Reglamento sobre Expediente Electrónico ante el Poder Judicial\", aprobado por la Corte Plena en sesión N° 27-11 del 22 de agosto del 2011, artículo XXVI y publicado en el Boletín Judicial número 19 del 26 de enero del 2012, así como en el acuerdo aprobado por el Consejo Superior del Poder Judicial, en la sesión N° 43-12 celebrada el 3 de mayo del 2012, artículo LXXXI.\n\nPor tanto:\n\n Se rechaza la gestión de coadyuvancia incoada por Sergio José Capón Brenes, en su condición de Presidente de la Asociación Cámara de Industrias de Costa Rica. Se evacua esta consulta facultativa de constitucionalidad referente al proyecto de “Ley para la promoción e implementación de una economía de hidrógeno verde en Costa Rica \", que se tramita en el expediente legislativo no 22.392, únicamente sobre las objeciones de fondo consultadas en forma puntual referidas al proyecto de ley de la siguiente manera: \n\na) Por mayoría, se evacua la consulta en el sentido de que el proyecto de ley, en su totalidad, no violenta el principio de razonabilidad técnica, por la ausencia de estudios técnicos que determinen su necesidad, viabilidad y aplicación. La magistrada Garro Vargas salva el voto y evacua la consulta en el sentido de que el proyecto de ley en su totalidad lesiona el principio de razonabilidad técnica, por la ausencia de estudios técnicos que determinen su necesidad, viabilidad y aplicación.  El magistrado Rueda Leal consigna nota. \n\nb) Por unanimidad, se evacua la consulta en el sentido de que los artículos 9, 10, 11, 12, 13 y 14 del proyecto de ley, no lesionan los principios de seguridad y certeza jurídica, claridad y con confusión normativa, así como razonabilidad técnica y equilibrio fiscal. La magistrada Garro Vargas consigna nota. \n\nc) Por unanimidad, se evacua la consulta en el sentido de que el artículo 18 del proyecto de ley “Ley para la promoción e implementación de una economía de hidrógeno verde en Costa Rica”, es contrario al numeral 50 de la Constitución Política en tanto dispone que “el trámite a seguir será el que dictamine el jerarca del Ministerio de Ambiente y Energía (Minae)” y que “la evaluación de impacto ambiental o el permiso que requiera el proyecto deberá ser resuelto en un máximo de sesenta días naturales”.   \n\nd) Por unanimidad, se evacua la consulta en el sentido de que los artículos 3 y 24 del proyecto de ley son contrarios al artículo 45 de la Constitución Política, en cuanto al derecho de propiedad privada y el principio de intangibilidad del patrimonio privado.  \n\ne) En los demás extremos consultados del proyecto de ley se evacua la consulta en el sentido de que no existen vicios de constitucionalidad por el fondo.  \n\nSe omite pronunciamiento sobre los temas no consultados en cuanto al procedimiento y fondo. Notifíquese. \n\n \n\n\n\n\n \n\n\n\n\n \n\n\n\n\n \n\nFernando Castillo V.\n\nPresidente\n\n \n\n\n\n\n \n\n\t\n\n \n\n\n\n\n \n\n\t\n\n \n\n\n\n\n \n\n\t\n\n \n\n\n\n\n \n\nFernando Cruz C.\n\n \n\n\t\n\n \n\nPaul Rueda L.\n\n\n\n\n \n\n\t\n\n \n\n\n\n\n \n\n\t\n\n \n\n\n\n\n \n\n\t\n\n \n\n\n\n\n \n\nLuis Fdo. Salazar A.\n\n \n\n\t\n\n \n\nJorge Araya G.\n\n \n\n\n\n\n \n\n\t\n\n \n\n\n\n\n \n\n\t\n\n \n\n\n\n\n \n\n\t\n\n \n\n\n\n\n \n\nAnamari Garro V.\n\n \n\n\t\n\n \n\nJosé Roberto Garita N.\n\nExp: 22-019096-0007-CO\n\nRes. n.°2022-025307\n\nVOTO SALVADO DE LA MAGISTRADA GARRO VARGAS\n\nI.- Consideraciones preliminares\n\nCon el respeto acostumbrado, salvo el voto y evacuo la consulta en el sentido de que el proyecto de ley en su totalidad lesiona el principio de razonabilidad técnica, por la ausencia de estudios técnicos que determinen su necesidad, viabilidad y aplicación.\n\nII.- Dudas de constitucionalidad de los legisladores consultantes\n\nEn el caso concreto, los legisladores plantearon una consulta facultativa de constitucionalidad en relación con el proyecto denominado “Ley para la promoción e implementación de una economía de hidrógeno verde en Costa Rica”, que se tramita en el expediente legislativo no 22.392.\n\nLos consultantes plantearon los siguientes argumentos y objeciones:\n\n“La propuesta de ley define como hidrógeno verde el hidrógeno producido en Costa Rica por electrólisis del agua a partir de electricidad proveniente de fuentes renovables, mediante un proceso que no emite dióxido de carbono y transforma el agua en moléculas de gases de hidrógeno y oxígeno.\n\nPara ello se propone declarar de utilidad pública el uso de esta energía. Confiere la rectoría de la actividad industrial del hidrógeno verde al Minae y autoriza la colaboración de los gobiernos locales para que otorguen el no pago de tasas y cánones a las personas físicas o jurídicas que incorporen la actividad en su territorio, por el tiempo que consideren pertinente.\n\n(…)\n\nAl igual que la norma de cita, el articulado del proyecto, aquí consultado menciona las bondades de los beneficios de la utilización del hidrógeno verde, no obstante, tal y como una fuente de energía renovable de alto potencial, promueve su avance mediante la promoción de incentivos económicos y rectoría del Ministerio del Ambiente y Energía. Sin embargo, falta situar esta fuente en una matriz energética general, la cual ubique al hidrógeno verde como una de las fuentes de energía renovable y por lo tanro dentro de un plan de desarrollo de dicha energía.\n\nSobre este punto -un plan de desarrollo del hidrógeno verde- el proyecto de ley no contiene o remite a estudios económicos que valorice el costo de producción del hidrógeno para poner en operación una planta de mediana o gran producción.\n\nTampoco se presenta un estudio técnico con un análisis comparativo entre la producción hidroeléctrica, eólica o solar, frente al hidrógeno y una ponderación del costo de producción del primer año y una proyección a cinco o diez años, de manera que el legislador pueda ponderar si los gastos bajan de acuerdo con el aumento de la demanda o bien se pueda determinar si se produce un beneficio económico al consumidor.\n\nLa iniciativa de ley como se señaló líneas atrás se enmarca en los beneficios fiscales mediante exoneraciones y la contratación de personal extranjero, pero no incluye el tema de financiamiento de los estudios de factibilidad o bien la posibilidad de financiamiento mediante la banca nacional o internacional para la instalación de plantas de hidrógeno verde.\n\nAunado a lo anterior es importante destacar que el hidrógeno verde al ser una energía, requiere de normas de funcionamiento, producción abastecimiento, transporte y distribución de energía de las plantas de producción, las cuales pueden ser naturaleza legal o bien de naturaleza reglamentaria. En todo caso, esto debe fijarse con fundamento en las recomendaciones científicas especializadas dispuestas en estudios técnicos que lo sustenten y otorguen la razonabilidad técnica necesaria, (…) se consulta al honorable tribunal la ausencia de estos estudios en el proyecto de ley de marras.\n\n(…)\n\nPor lo expuesto anteriormente se consulta la constitucionalidad del proyecto en su totalidad ante la ausencia de estudios técnicos que determinen su necesidad, viabilidad y aplicación”.\n\n \n\nDe conformidad con lo anterior, se puede concluir que los legisladores consideran que el proyecto de ley carece de razonabilidad por la ausencia de estudios técnicos, económicos y de factibilidad que demuestren cuál es el costo real del desarrollo de este tipo de energía en nuestro país y, al menos, una proyección de un análisis comparativo con otros tipos de energías como la hidroeléctrica, eólica o solar que ya se producen en el territorio nacional.\n\nEl vicio planteado, a mi juicio, sí tiene relevancia constitucional como luego pasaré a examinar en detalle. En otras ocasiones, he señalado que, si bien el legislador ordinario goza de una amplia libertad de configuración de las normas sobre la realidad social, económica y política, y que esa libertad se expresa en la ponderación sobre la oportunidad y la conveniencia de determinada decisión legislativa, lo cierto es que la labor de producción de normas no puede responder a una actitud “caprichosa” o “arbitraria”. De lo contrario, la disposición que se derive de esa decisión sería contraria al principio de razonabilidad. Partiendo de esta premisa, corresponde examinar la duda de constitucionalidad de los legisladores consultantes, tomando en cuenta los antecedentes que están en el propio expediente legislativo.\n\nIII.- Análisis de la motivación en el presente proyecto de ley\n\nEn primer término, es preciso indicar que el agravio planteado por los legisladores consultantes se constata con la revisión de la exposición de motivos que promovió el proyecto de ley. Lo anterior, toda vez que efectivamente no consta que en dicha exposición se haya dado cuenta de alguna base técnica que respalde la iniciativa. En lo conducente, se dijo lo siguiente:\n\n“La coyuntura que enfrentamos como país nos demanda la elaboración de política pública capaz de contrarrestar la compleja situación de la economía nacional.\n\nDatos alarmantes en el nivel de desempleo en el 22%; un déficit fiscal del 8,34% del PIB al cierre de diciembre del 2020 y una baja inversión pública y privada, demanda asegurar la conservación del Estado de derecho y una economía de libre mercado característica de Costa Rica, para consolidar la imagen de referente global en conciencia ambiental que aporta a nuestra marca país.\n\nAunado a lo anterior, existe una tendencia global muy clara a la descarbonización de las economías de los países considerados avanzados, Costa Rica, como país comprometido a esa descarbonización, puede y debe crear una economía de mercado basada, y en torno, en las energías renovables y limpias.\n\nEl hidrógeno, el elemento más numeroso del universo, sirve como un eficaz vector de energía limpia, logrando reemplazar en diversas áreas importantes de la economía nacional la energía generada con combustibles fósiles contaminantes. Países como Alemania, Canadá, Estados Unidos, Japón, China y la Unión Europea ya han establecido sus respectivas bases legales y financieras para el desarrollo de una economía de hidrógeno verde. Este auge global es el trampolín ideal para que Costa Rica aproveche sus vastos recursos energéticos renovables y limpios, para crear su propia economía de hidrógeno verde.\n\nEl hidrógeno verde es el nombre que se le da al hidrógeno que ha sido generado con fuentes de energía limpias y renovables, como la energía solar, la energía eólica o la energía generada por una planta hidroeléctrica, entre otras. Se puede utilizar como vector energético y como materia prima para la fabricación de productos como alcoholes, combustibles sintéticos, fertilizantes, etcétera.\n\nExisten diferentes formas para producir el hidrógeno, entre estas, por medio del electrólisis del agua, un proceso en el que mediante la aplicación de energía eléctrica al agua (H2O), se separan las moléculas de oxígeno e hidrógeno. La captura y almacenamiento del hidrógeno y del oxígeno puro, un subproducto del proceso de electrólisis, no genera ningún tipo de emisión contaminante, pudiéndose almacenar ambos como gases o en forma líquida. A raíz de este proceso limpio, se le conoce a este hidrógeno producido con electrolizadores alimentados de electricidad renovable, como “verde” y es gracias a esa cualidad que dicho vector cobra una gran relevancia en la lucha contra el cambio climático.\n\nEs por ello que toma una vital importancia para Costa Rica en el cumplimiento de las metas de descarbonización, ya que la electricidad producida en el país se da sin la intermediación de combustibles fósiles y de fuentes renovables y completamente amigables con el medio ambiente.\n\nEl presente proyecto busca formas para promover el desarrollo económico del país mediante la consolidación de una industria que se encuentra en pleno auge global, con potencial de llegar a convertirse en una de las principales industrias a nivel mundial.\n\n(…)\n\nDe esta manera, vemos que se ofrece al país la oportunidad de generar espacios de innovación, potenciar el crecimiento y el empleo local, así como crear nuevas empresas de impacto social y ambiental, sacando provecho de la oportunidad única para desarrollar una industria competitiva de hidrógeno verde que a partir de electricidad producida con recursos limpios y renovables de bajo costo permitirá producir un vector energético de uso local y de potencial exportación regional, impulsando una economía sustentable y limpia en torno a esta actividad. Y más allá del hidrógeno como vector energético están los usos que se le pueden dar al hidrógeno en las industrias metalúrgicas, químicas, petroquímicas, que en sí forman sectores de demanda para la producción del hidrógeno, ya sea en el país, o en mercados de exportación. Sabemos que una economía circular con energía renovable es el camino, ya que históricamente, en Costa Rica no se ha logrado sacar provecho de las riquezas minerales con las que cuenta el país, no se ha logrado producir combustibles fósiles y nos hemos visto obligados a importar esta energía. El surgimiento del hidrógeno verde a nivel global nos permite impulsar una descarbonización profunda en Costa Rica, meta que ha sido planteada en el pasado y aprovechar para ayudar a la reactivación económica, por medio de inversión extranjera directa e inversión nacional, generando creación de empleos directos e indirectos.\n\nAdemás de ayudar a limpiar diversos ambientes y sectores de nuestra economía, nos permitirá exportar productos creados con energía cero emisiones, diferenciándose como exportaciones limpias frente a los usuarios finales. La estrategia que se tiene que utilizar es el trabajo colaborativo entre el sector privado, el sector público y la sociedad civil. Esta puede ser y será una pieza esencial de nuestro plan de carbono neutralidad y de nuestro compromiso para desarrollarnos de manera sostenible.\n\nComo respuesta a los argumentos anteriores y la situación actual se plantea el siguiente proyecto de ley, el cual propone eliminar barreras y brindar los incentivos necesarios para desarrollar la industria del hidrógeno verde en el país, así también como las herramientas financieras de diferentes tipos como créditos en condiciones blandas, bonos verdes y cualquier otro instrumento que se ajuste de la mejor manera, para desarrollar la industria del hidrógeno verde en el país.\n\nEn razón de todo lo anterior, teniendo en cuenta la coyuntura económica que vive Costa Rica, es que se somete a consideración de las señoras diputadas y los señores diputados el siguiente proyecto de ley: LEY PARA LA PROMOCIÓN E IMPLEMENTACIÓN DE UNA ECONOMÍA DE HIDRÓGENO VERDE EN COSTA RICA”.\n\n \n\nDe la anterior transcripción se desprenden dos nobles propósitos de los que no cabe objeción alguna. El primer propósito es luchar contra el desempleo y combatir la grave crisis fiscal que existe en el país, mediante el impulso de esta nueva economía de mercado, lo que se llevaría a cabo gracias a la producción de energía a través del hidrógeno. El segundo es la generación de energías limpias, que se enmarca en una tendencia a la descarbonización. Estas políticas no resultan novedosas en el país, pues desde la suscripción de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (ONU), ley n.°7414 del 13 de junio de 1994, Costa Rica se sumó al objetivo de “lograr, de conformidad con las disposiciones pertinentes de la Convención, la estabilización de las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera a un nivel que impida interferencias antropógenas peligrosas en el sistema climático” (art. 2). En consecuencia, el legislador bien puede promover estos propósitos. Sin embargo, lo que se consignó en la exposición de motivos no da cuenta de un panorama real sobre las implicaciones de la puesta en marcha de este tipo de industria, pues no se cita ningún apoyo técnico que refleje los antecedentes fácticos de esta iniciativa y un mínimo de fundamento técnico y de costos.\n\nPor otro lado, en el oficio n.°AL-DEST-IIN-028-2021, Informe Integrado Jurídico-Socioambiental del Departamento de Estudios, Referencias y Servicios Técnicos de la Asamblea Legislativa se realizaron las siguientes afirmaciones en relación con la iniciativa parlamentaria bajo análisis:\n\n“El hidrógeno verde constituye un término genérico para hacer referencia a la tecnología que se basa en la generación de energía, mediante un proceso químico conocido como electrólisis; el cual, utiliza la corriente eléctrica para separar el hidrógeno del oxígeno que hay en el agua. Esta energía se consigue por acción directa de la electricidad que se obtiene de fuentes renovables.\n\nLa Agencia Internacional de Energía (AIE) calcula que obtener hidrógeno verde, ahorraría hasta 830 millones de toneladas anuales de CO2, en contraposición de los combustibles fósiles .\n\nCabe aclarar que existen varios tipos de hidrógeno, en primer lugar, encontramos el hidrógeno azul, que es el más abundante y tiene su origen en el gas natural. El hidrógeno verde es el que proviene en origen de fuentes totalmente renovables y limpias, como por ejemplo el que se obtiene de los sistemas de energía fotovoltaicos o los parques eólicos que aprovechan el viento; por último, el hidrógeno negro, también denominado gris o marrón, es el que más huella de carbono genera ya que se extrae de combustibles no renovables como el petróleo o el carbón .\n\nIII.- ANÁLISIS DEL ARTICULADO\n\nLa presente ley, en su articulado identifica la utilidad y beneficios del hidrógeno verde como una fuente de energía renovable de alto potencial; promueve su avance mediante la promoción de incentivos económicos y rectoría del Ministerio del Ambiente y Energía. Sin embargo, falta ubicar esta fuente en una matriz energética general; la cual ubique al hidrógeno verde como una de las fuentes de energía renovable y por lo tanto dentro de un plan de desarrollo de dicha energía.\n\nSobre este punto, -un plan de desarrollo del hidrógeno verde-; el proyecto de ley no contiene o remite a estudios económicos que valorice el costo de producción del hidrógeno para poner en operación una planta de mediana o gran productividad.\n\nTampoco se presenta un estudio técnico con un análisis comparativo entre la producción hidroeléctrica; eólica o solar, frente al hidrógeno, y una ponderación del costo de producción del primer año y una proyección a cinco o diez años, de manera que el legislador pueda ponderar si los gastos bajan de acuerdo con el aumento de la demanda o bien, se pueda determinar si se produce un beneficio económico al consumidor”.\n\nPor otro lado, como citamos anteriormente, el proyecto de ley se centra en los beneficios fiscales mediante exoneraciones y la contratación de personal extranjero. Empero, deja por fuera el tema de financiamiento de los estudios de factibilidad o bien la posibilidad de financiamiento mediante la banca nacional o internacional para la instalación de plantas de hidrógeno verde.\n\nAsimismo, por ser esta una energía, se requiere de normas de funcionamiento, producción, abastecimiento, transporte y distribución de energía de las plantas de producción, las cuales pueden ser de naturaleza legal o bien, de naturaleza reglamentaria. En todo caso, ello debe fijarse con fundamento en las recomendaciones científicas especializadas dispuestas en estudios técnicos que lo sustenten y otorguen la razonabilidad técnica necesaria”. (Lo destacado no corresponde al original).\n\n \n\nEn dicho informe se dedicó un apartado a la “Viabilidad económica y técnica de esta industria para el país” y se advirtió que apenas estaba en curso un estudio de mercado para valorar el impacto en el desarrollo industrial de Costa Rica, tanto en el mercado nacional, como en el internacional. En lo conducente, se señaló lo siguiente:\n\n“En relación con su viabilidad técnica, actualmente se está elaborando el estudio de mercado para el hidrógeno verde en Costa Rica, que estimará los potenciales nacionales y la competitividad del hidrógeno verde frente a mercados internacionales de exportación. Asimismo, este estudio estimará el impacto macroeconómico del desarrollo de esta industria en Costa Rica.\n\nPor otro lado, se han realizado análisis para el sector transporte que parten de una serie de escenarios al 2050 y que buscan determinar los segmentos para los cuales esta tecnología tendría más sentido en nuestro país, comparando el costo total de posesión de diferentes vehículos en los diferentes segmentos.\n\nEl costo total de posesión es un indicador financiero que incluye el costo de adquisición y el costo de operación de un activo durante su vida útil. El principal resultado del estudio es que el segmento de carga pesada es el que se prevé que esté fuertemente dominado por la tecnología de celda de combustible (tecnología del hidrógeno) en los años por venir.\n\nSe espera que a futuro el segmento de buses sea compartido por tecnología del hidrógeno y tecnología de baterías eléctricas. Factores importantes para tomar en cuenta en el uso del hidrógeno son las distancias de recorrido y el peso de los vehículos”. (Lo destacado no corresponde al original).\n\n \n\nEs decir, desde el informe del Departamento de Servicios Técnicos de la Asamblea Legislativa se evidenció que, al momento de tramitar la iniciativa parlamentaria, no existían los informes correspondientes que dieran sustento para promover el proyecto de ley, sino que los estudios de viabilidad técnica y de mercado apenas estaban en trámite.\n\nIV.- Conclusiones sobre el particular\n\nEn virtud de lo expuesto, considero que se acredita el agravio planteado por los legisladores consultantes. Mediante un proyecto de ley se está presuponiendo la importancia de este tipo de energía sin que dicha decisión esté respaldada con un mínimo de sustento técnico y de costos que justifique la viabilidad de la producción del hidrógeno verde en el país. Pero no solamente eso, sino también que justifique la declaratoria de interés público ‒con todas las consecuencias jurídicas que ello implica‒ y las posibles exenciones fiscales sobre una industria que, por más nobles intenciones en lo relativo a la lucha por la reactivación económica y la implementación de energías limpias, no ha sido acreditado que tiene verdadera factibilidad en el territorio y en la industria nacional. Aclaro que no pongo en duda si existen o no abundantes datos que podría respaldar eso, pero es palmario que no se aportaron como sustento de la iniciativa.\n\nDesde mi punto de vista estas omisiones implican una lesión al principio de razonabilidad de la iniciativa parlamentaria. En anteriores oportunidades me he pronunciado sobre similares vicios que implican la inconstitucionalidad del proyecto un proyecto de ley. Por ejemplo, en la consulta legislativa n.°2020-015542, realicé las siguientes consideraciones:\n\n“III. Los criterios de oportunidad y conveniencia en el quehacer legislativo\n\nA la luz de los artículos 105 y 121 de la Constitución Política, el legislador ordinario goza de una amplia libertad de configuración de las normas sobre la realidad social, económica y política. El ejercicio de la potestad legislativa reside originariamente en el pueblo y es constitucionalmente delegada en la Asamblea Legislativa, al ser el órgano político representativo por excelencia. Sin embargo, esta potestad está limitada por los preceptos, valores, principios y la jurisprudencia constitucional, así como por aquellos convenios o instrumentos internacionales debidamente aprobados por la Asamblea Legislativa (artículo 7 de la Constitución Política). En cuanto al trámite legislativo, el legislador está sujeto también a lo dispuesto en el Reglamento de la Asamblea Legislativa, el cual es un parámetro formal de constitucionalidad.\n\nAdemás, en nuestro diseño normativo, el proceso de formación de las leyes está sometido al control de constitucionalidad, ejercido a través de la Sala Constitucional. Este sistema de control puede ser a priori o a posteriori . En ambos supuestos, y con sus específicas regulaciones, es obligación de este Tribunal examinar la propuesta normativa y el procedimiento legislativo, con el fin de cotejarlo con las normas, principios y valores que conforman el Derecho de la Constitución.\n\n(…)\n\nDesde mi nombramiento como Magistrada Suplente he sostenido que en este ejercicio del control de constitucionalidad a priori existen aspectos sobre los que no le compete a la Sala pronunciarse, tales como las posibles ventajas y perjuicios de una decisión en el plano de la conveniencia y oportunidad, así como cuestiones de mera legalidad (ver mi nota separada en la sentencia 2015-15927). Asimismo, en la nota a la opinión consultiva 2019-24746 concluí lo siguiente:\n\n“[Debe tenerse presente] la necesidad de distinguir entre lo jurídicamente obligado (constitucional y legalmente) y lo políticamente posible o deseable. Es cierto que lo político no debe estar al margen de lo jurídico y también lo es que muchas de las resoluciones de la Sala Constitucional tienen un impacto en la vida política del país. Es lógico que esto último sea así, en vista de sus peculiares funciones y competencias, atribuidas por las normas que le rigen; pero justamente estas son un límite. Aunque le corresponde a ella resolver sobre su propia competencia, según lo señala el artículo 7 de la LJC, lo hace siempre a la luz de esas normas y sin olvidar su naturaleza de órgano jurisdiccional. Por eso, las rationes decidendi y lo dispuesto por la Sala responden a esa realidad. En cambio, es en el ámbito parlamentario donde procede esgrimir los argumentos de conveniencia u oportunidad (…). Tales argumentos darán fundamento a las decisiones que se estime prudente tomar en ese ámbito”.\n\nSegún lo dicho, no compete a la Sala examinar la oportunidad y conveniencia de proyectos de ley. Sin embargo, sí corresponde a este Tribunal:\n\n “Garantizar la supremacía de las normas y principios constitucionales y del Derecho Internacional o Comunitario vigente en la República, su uniforme interpretación y aplicación, así como los derechos y libertades fundamentales consagrados en la Constitución o en los instrumentos internacionales de derechos humanos vigentes en Costa Rica” (Artículo 1° de la LJC. Lo destacado no corresponde al original). \n\nIV. El parámetro de la razonabilidad en disposiciones sobre fondos públicos\n\nDesde sus orígenes, la Sala Constitucional de forma consistente ha señalado que la producción de normas jurídicas, si bien en muchos casos obedece a una ponderación parlamentaria de la oportunidad y la conveniencia, no puede responder a una actitud “caprichosa” o “arbitraria” del agente público emisor de la norma. De lo contrario, la disposición sería contraria al principio de razonabilidad, que es un principio constitucional que este Tribunal debe custodiar, aun en las consultas facultativas de constitucionalidad.\n\n Desde la sentencia 1739-1992, este Tribunal estableció la siguiente doctrina:\n\n“[L]as leyes y, en general, las normas y los actos de autoridad requieran para su validez, no sólo haber sido promulgados por órganos competentes y procedimientos debidos, sino también pasar la revisión de fondo por su concordancia con las normas, principios y valores supremos de la Constitución (formal y material), como son los de orden, paz, seguridad, justicia, libertad, etc., que se configuran como patrones de razonabilidad. Es decir, que una norma o acto público o privado sólo es válido cuando, además de su conformidad formal con la Constitución, esté razonablemente fundado y justificado conforme a la ideología constitucional. De esta manera se procura, no sólo que la ley no sea irracional, arbitraria o caprichosa , sino además que los medios seleccionados tengan una relación real y sustancial con su objeto”. (Lo destacado no corresponde al original). (Criterio reiterado en múltiples sentencias, entre ellas, las 3495-1992, 2003-03667, 2007-03905, 2010-09042, 2012-016083, 2019-010642 y 2020-010160, entre muchas otras).\n\n Es aceptado que el parámetro de la razonabilidad es un criterio indispensable para asegurar que las leyes y, en general toda norma, no resulten en un ejercicio arbitrario y sin sentido del poder público, sino que respondan a necesidades y motivaciones reales.\n\n A partir de dicho principio general, esta Sala derivó el principio de la interdicción de la arbitrariedad como un enunciado esencial del Estado de Derecho que supone, justamente, la prohibición de tomar decisiones carentes de fundamento. Al examinar el origen de este principio, esta Sala dijo:\n\n “Fue concebido por el jurista alemán Leibholz en 1928 como un criterio para ponderar el respeto del principio de igualdad por el legislador. Según esta formulación, el principio de interdicción de la arbitrariedad supone la prohibición de la arbitrariedad, esto es, de toda diferencia carente de una razón suficiente y justa. El principio es retomado por la doctrina española, concretamente, por García de Enterría a finales de la década de los cincuenta (1959) con un sentido más extenso –no circunscrito al principio de igualdad- al propuesto por Leibholz. Ulteriormente, el principio con ese sentido más amplio, fue acogido por la Constitución Española de 1978 en su artículo 9.3, a propuesta del senador Lorenzo Martín-Retortillo, quien justifico su iniciativa en la necesidad de tener el principio de interdicción de la arbitrariedad como una técnica o mecanismo más de control o fiscalización de los poderes públicos inherente al Estado de Derecho”. (Sentencia 11155-2007).\n\nAsimismo, esta Sala justificó que la actuación arbitraria es la que es contraria a la justicia, a la razón o las leyes. En una sentencia anterior que examinó dicho principio (resolución 2004-14421), la Sala subrayó que, si bien se encuentra consagrado en el artículo 16 de la Ley General de la Administración Pública (LGAP), su origen se encuentra en el artículo 11 de la Constitución Política , que establece lo siguiente:\n\n“Los funcionarios públicos son simples depositarios de la autoridad. Están obligados a cumplir los deberes que la ley les impone y no pueden arrogarse facultades no concedidas en ella”.\n\n En efecto, el artículo 16 de la LGAP dispone:\n\n “En ningún caso podrán dictarse actos contrarios a reglas unívocas de la ciencia o de la técnica, o a principios elementales de justicia, lógica o conveniencia”.\n\nEntonces, se trata de un principio que, aunque formalmente está expresado a nivel legal, tiene un contenido materialmente constitucional. Por lo tanto, es posible concluir que dicho principio es de aplicación, incluso, para la labor parlamentaria. Además, la Sala en la sentencia 2003-5090 expresamente así señaló:\n\n“La libertad de configuración legislativa no es irrestricta, puesto que, tiene como límite el Derecho de la Constitución, esto es, el bloque de constitucionalidad conformado por los preceptos y costumbres constitucionales, los valores y principios -dentro de los que destacan los de proporcionalidad, interdicción de la arbitrariedad , no discriminación, debido proceso y defensa- de esa índole y la jurisprudencia vertida por este Tribunal para casos similares ”. (Lo destacado no corresponde al original).\n\n A lo anterior se debe agregar que este Tribunal ha enfatizado que, cuando se trata del manejo de fondos públicos, su disposición se debe realizar bajo criterios de legalidad, austeridad y razonabilidad, lo que impone una prohibición de derrochar o administrar tales recursos como si se tratase de fondos privados (ver, por ejemplo, las sentencias de esta Sala 2000-6728, 2006-6347, 2012-3267, 2018-008137, 2019-009226 y 8254-2020). Dichos criterios sólo pod rían ser examinados a partir de una adecuada motivación y justificación de la decisión, en este caso, de la determinación legislativa.\n\nCabe subrayar que, aunque se trate de una disposición de oportunidad y conveniencia, sobre el mejor destino para unos fondos públicos, su justificación debe ser suficiente. Esto debe ser a tal punto que no haya márgenes para dudar de su razonabilidad y se descarte que se trata de una determinación “irracional, arbitraria o caprichosa”. Es decir, ha de constatarse que el proyecto responde al interés general. \n\n \n\nEn el sub lite no se trata propiamente de la disposición de fondos públicos para realizar una donación a una determinada actividad elegida por el legislador, sino de apostar por el “desarrollo de una economía nacional de hidrógeno verde”, que tiene importantísimas implicaciones en la industria nacional. Por ejemplo, como he mencionado, se declaran de interés público las iniciativas, públicas o privadas, destinadas “a la investigación, producción, transformación, almacenamiento, transporte, comercialización, suministro, uso final y exportación del hidrógeno verde en el marco de la transición energética, los objetivos de desarrollo sostenible (ODS) de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y en beneficio del país” (art. 4). Adicionalmente, se autoriza al Instituto Costarricense de Electricidad, a la Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL), a la Refinadora Costarricense de Petróleo S.A. (Recope), a la Empresa de Servicios Públicos de Heredia (ESPH), a la Junta Administrativa de Servicios Eléctricos de Cartago (JASEC) y a las cooperativas de electrificación rural para que incursionen en la investigación, producción, transformación, almacenamiento, transporte, comercialización, suministro, uso final y exportación de hidrógeno verde; así como los productos y subproductos derivados de estas actividades (véase art. 5). Se trata, como se ve, de una autorización a empresas públicas para que se involucren en el desarrollo de una actividad económica sobre la que apenas se estaban realizando estudios de costos y de factibilidad. Por eso, esas autorizaciones sí dan pie a la disposición de fondos públicos en una industria que no tiene debidamente acreditado su fundamento técnico. Reitero que no pongo en duda que lo tenga, sino que no se ha aportado. Además, se establecen una serie de incentivos para las actividades de producción y transformación de hidrógeno verde, también para la investigación, almacenamiento, transporte y uso final de hidrógeno verde, así como a los importadores, distribuidores y comercializadores de bienes, equipos, maquinaria e insumos necesarios y vinculados en el desarrollo de las actividades descritas.\n\nEn síntesis, hay una fuerte intención del legislador de fomentar “una economía nacional de hidrógeno verde” con importantes implicaciones en el ámbito económico nacional. Por lo tanto, considero que debe existir de previo un basamento técnico que al menos de alguna forma mínima justifique la razonabilidad de la iniciativa parlamentaria que respalde la ubicación de esta energía en la matriz eléctrica que se produce en el país y que determinen su necesidad, viabilidad y aplicación en el territorio nacional. En consecuencia, al acreditarse que no existió tal apoyo técnico, concluyo que llevan razón los legisladores consultantes respecto del vicio cuestionado.\n\nFinalmente, debo realizar dos consideraciones. En primer lugar, corresponde insistir que no estoy objetando el fin último de la normativa que se está promoviendo, pues tal y como se desprende de la exposición de motivos, se trata de propósitos de gran relevancia e impacto nacional, tanto económico como medioambiental. En segundo lugar, como jueza constitucional no me corresponde definir cuáles son los estudios técnicos que se deberían realizar de previo a impulsar esta iniciativa, ni tampoco sería lo usual examinar la idoneidad de los estudios en concreto; no obstante, como he dicho en este voto salvado, sí debe existir algún tipo de respaldo que justifique y otorgue una cierta razonabilidad a un proyecto de ley de tantas implicaciones para la producción de energías en el país y de la economía nacional.\n\nPor lo tanto, al no acreditarse que el proyecto de ley estuviera previamente respaldado en algún basamento técnico que lo justifique, me corresponde evacuar la consulta en el sentido de que el proyecto de ley tiene un vicio esencial en su trámite que lo invalida. El proyecto de ley, en su totalidad, lesiona el principio de razonabilidad técnica, por la ausencia de estudios técnicos que determinen su necesidad, viabilidad y aplicación.\n\n \n\nNOTA DE LA MAGISTRADA GARRO VARGAS\n\nResulta preciso aclarar que en virtud de que declaré que la iniciativa parlamentaria es inconstitucional, por acreditarse la ausencia de estudios técnicos que la respalden, estimo innecesario pronunciarme si los artículos 9, 10, 11, 12, 13 y 14 del proyecto de ley son inconstitucionales por lesión a los principios de seguridad y certeza jurídica, razonabilidad técnica y equilibrio fiscal en relación con las exenciones que se pretenden aprobar con la iniciativa legislativa. Si constaté que no existe un fundamento técnico para el proyecto de ley, se debe sobreentender que tampoco lo existe para las exenciones fiscales que se pretenden aprobar para la promoción de esta economía de hidrógeno.\n\n \n\nAnamari Garro V.\n\n \n\n \n\n \n\n \n\n   \n\n \n\n \n\nEXPEDIENTE N° 22-019096-0007-CO\n\n \n\nTeléfonos: 2549-1500 / 800-SALA-4TA (800-7252-482). Fax: 2295-3712 / 2549-1633. Dirección electrónica: www.poder-judicial.go.cr/salaconstitucional. Dirección: (Sabana Sur, Calle Morenos, 100 mts.Sur de la iglesia del Perpetuo Socorro). Recepción de asuntos de grupos vulnerables: Edificio Corte Suprema de Justicia, San José, Distrito Catedral, Barrio González Lahmann, calles 19 y 21, avenidas 8 y 6\n\n\n\nObservaciones de SALA CONSTITUCIONAL\n\nvotado con boleta\n\nClasificación elaborada por SALA CONSTITUCIONALdel Poder Judicial. Prohibida su reproducción y/o distribución en forma onerosa.\n\nEs copia fiel del original - Tomado del Nexus.PJ el: 08-05-2026 16:48:34.\n\nSCIJ de Hacienda\nSCIJ de la Procuraduría General de la República",
  "body_en_text": "V.- ON THE SUBJECT MATTER OF THE CONSULTATION. The Deputies consult on the bill for the approval of the \"Law for the promotion and implementation of a green hydrogen economy in Costa Rica,\" being processed in legislative file no. 22.392. Five aspects are raised, all on the merits:\n\n1) The constitutionality of the bill, in its entirety, is consulted for violation of the constitutional principle of technical reasonableness, due to the absence of technical studies that determine its necessity, viability, and application.\n\n2) The constitutionality of Articles 9, 10, 11, 12, 13, and 14 of the bill is consulted for injury to the principles of legal security and certainty, clarity and no regulatory confusion, as well as technical reasonableness and fiscal balance (Article 176 of the Constitution).\n\n3) The constitutionality of Articles 3 and 24 of the bill is consulted for injury to the right to private property and the principle of intangibility of private assets (Article 45 of the Political Constitution).\n\n4) The unconstitutionality of Article 18 of the bill is consulted for infringement of the right to a healthy and ecologically balanced environment, the principles of equality, hierarchy of norms, singular non-derogability of regulations, and objectivization of environmental protection (Articles 21, 33, 46, 50, and 69 of the Constitution).\n\n5) The constitutionality of Article 19 of the bill is consulted for infringement of free enterprise (Article 46 of the Constitution).\n\nIt is clarified that the text this Chamber has before it to conduct the examination of the consulted norm is the version approved in ordinary session No. 14 of August 18, 2022, by the Permanent Special Drafting Committee dated August 18, 2022 (folios 3837-3854).\n\nVI.- ON THE CONSULTED BILL. The bill for the approval of the \"Law for the promotion and implementation of a green hydrogen economy in Costa Rica\" proposes to create a framework law that permits the industrialization and exploitation of green hydrogen as a clean energy source in the country. Green hydrogen is defined as hydrogen produced from renewable energy sources through a process with reduced carbon dioxide emissions, in accordance with the green hydrogen quality certification process defined in the bill. It proposes to declare the use of this energy to be of public utility and confers the stewardship of the green hydrogen industrial activity to MINAE. It is observed that the legislative initiative is applicable to any individual or legal entity that ventures into making investments aimed at the research, production, transformation, storage, transportation, commercialization, final use, and export of green hydrogen produced in Costa Rican territory. Additionally, the constitution of public-private and public-public partnerships for the development of a green hydrogen economy is authorized. It proposes that investments and the development of industrial production and consumption of green hydrogen will be fostered through incentives consisting of total or partial tax benefits or exemptions, in order to promote the industrialization of green hydrogen.\n\nThe legislative initiative, as indicated in the Affirmative Majority Report of the Permanent Commission on Agricultural Affairs and Natural Resources, aims to foster the development of a competitive green hydrogen industry that, from electricity produced with clean, low-cost renewable resources, will allow for the production of an energy vector for local use and potential export, driving a sustainable and clean economy around this activity. Furthermore, beyond hydrogen as an energy vector, uses can be given to green hydrogen in the metallurgical, chemical, and petrochemical industries, which themselves form demand sectors for hydrogen production, whether in the country or in export markets. The aforementioned report also states that the global emergence of green hydrogen allows for driving deep decarbonization in Costa Rica, a goal that has been set in the past, and helps with economic reactivation, through foreign direct investment and national investment, generating the creation of direct and indirect jobs.\n\nVII.- ON THE ALLEGED VIOLATION OF THE PRINCIPLE OF TECHNICAL REASONABLENESS. The consulting Deputies maintain that the bill does not contain or refer to economic studies that assess the production cost of green hydrogen to operate a medium or large-scale production plant; nor is there a technical study with a comparative analysis between hydroelectric, wind, or solar production versus green hydrogen; they miss financial viability studies, and they criticize that the financing of feasibility studies or the possibility of financing through national or international banking for the installation of green hydrogen plants is not regulated. On the other hand, they add that green hydrogen, being an energy source, requires operational, production, supply, transport, and distribution standards for production plants, which may be of a legal or regulatory nature. They consider that such regulation must be established based on specialized scientific recommendations set forth in technical studies that support it and provide the necessary technical reasonableness. Studies that are absent in this bill, as indicated by the General Comptrollership of the Republic, the Chamber of Energy Distribution and Telecommunications Companies (CEDET), and the National Academy of Sciences (ANC). They indicate that, for the reasons noted, they consult on the constitutionality of the bill for violation of the principle of technical reasonableness, given the absence of technical studies that determine its necessity, viability, and application. The consulting parties maintain that the constitutional principle of reasonableness requires that laws must adhere to strict technical parameters, based on Article 16 of the General Law of Public Administration, which establishes a general principle of law extrapolable to the sphere of law promulgation, in the sense that acts cannot be dictated nor laws approved contrary to the univocal rules of science or technique, while Article 160 of the same regulatory body provides that a discretionary act shall be invalid.\n\nIn order to address this consulted point, it is pertinent to refer to the principle of the legislator's free configuration, and its scope. In judgment No. 2003-05090 of 14:44 hours of June 11, 2003, this Court held that:\n\n\"The Legislative Assembly, in the exercise of its materially legislative function of dictating norms of a general and abstract character, that is, laws in a formal and material sense (Article 121, subsection 1, of the Political Constitution), enjoys a wide freedom of configuration to develop the constitutional program set by the Constituent Power. That extensive margin of maneuver regarding the regulated matter has also been called legislative discretion, understood as the possibility that this body has, faced with a specific need of the social body, to choose the normative solution or rule of law that it deems most just, adequate, and suitable to satisfy it, all within the range or plurality of political options freely offered by the electorate through the system of legislative representation (...) The freedom of legislative configuration is not unrestricted, since it has as a limit the Law of the Constitution, that is, the block of constitutionality formed by constitutional precepts and customs, the values and principles -among which those of proportionality, prohibition of arbitrariness, non-discrimination, due process, and defense stand out- of that nature, and the jurisprudence rendered by this Court for similar cases.\"\n\nAlso, in resolution No. 2008-05179 of 11:00 hours of April 4, 2008, the Chamber stated:\n\n\"In effect, in principle, the ordinary legislator enjoys ample freedom to shape the social, economic, and political reality through the exercise of legislative power, which resides originally in the people and is constitutionally delegated to the Legislative Assembly due to its character as a representative political body (Articles 105 and 121, subsection 1, of the Political Constitution). That legislative power can only have the limits established by the constituent power and, in general, the block of constitutionality, so that to avoid an undue limitation of the freedom of legislative configuration, any provision that establishes a condition or limit that aggravates it must be interpreted in its just and reasonable terms, to facilitate its exercise.\" (in the same sense, see judgments 2013-011499 of 16:00 hours of August 28, 2013, 2015-015737 of 10:20 hours of October 9, 2015, and 2018-019511 of 21:45 hours of November 23, 2018)\n\nThe Deputies consult on the constitutionality of the bill for injury to the principle of technical reasonableness, given the absence of technical studies that determine its necessity, viability, and application. However, they do not develop in a clear and precise manner where the constitutional requirement to conduct technical studies arises from to promote investment aimed at the research, production, transformation, storage, transportation, commercialization, final use, and export of green hydrogen produced in Costa Rica. While they mention, without even developing, judgment 14293-95, the truth is that said ruling refers specifically to the principle of objectivization of environmental protection or principle of linkage to science and technique, which evidently bears no connection to the nature of the bill subject to this consultation. The Chamber's jurisprudence is reiterated in the sense that legislative powers must be linked to univocal rules of science or technique, elementary principles of justice, logic, or convenience, when the subject of the legislative activity is environmental matters, given that the principle of objectivization of environmental protection has been consistently applied by constitutional jurisprudence (judgments No. 2010-000075 of 15:01 hours of January 6, 2010, 2012-013367 of 11:33 hours of September 21, 2012, 2013-005964 of 15:05 hours of April 30, 2013, and 2018-007978 of 12:45 hours of May 18, 2018).\n\nIn contrast, demanding a technical study in any case of exercising the legislative function would empty the principle of the legislator's free configuration of content. The Chamber pronounced itself in that manner in judgment No. 2018-000230 of 10:40 hours of January 19, 2018, which, in what is relevant, stated:\n\n\"Regarding the alleged establishment of a numerus clausus list by the legislator without the existence of technical criteria, the Chamber rules out that there is any injury to the constitutional order. As is evident from the preceding paragraphs, the determination of the parameters for categorizing a profession as a health science falls within the right to the legislator's free configuration. The Chamber rejects that, inexorably, all of the legislator's decisions must contemplate a technical study, since that situation would nullify the discretion of the legislative body, subjecting it to the criteria of third parties who lack democratic representation. Technical studies are necessary when there is an express norm regarding them (for example, in environmental matters) or when the subject matter demands them, under penalty of transforming discretion into arbitrariness. In the case at hand, the legislator's decision clearly raised the requirements to be a professional in health sciences, by demanding the minimum degree of licentiate and expressly enumerating the included professions, a decision that does not require a technical or scientific study.\" (highlighting does not correspond to the original).\n\nTaking into consideration what was stated by the consulting parties, as well as the cited precedents, the Chamber does not consider that, in the terms in which the consultation was raised, the questioned way of legislating (promoting investment in activities aimed at the research, production, transformation, storage, transportation, commercialization, supply, final use, and export of green hydrogen produced in national territory) is unconstitutional for violation of the principle of technical reasonableness. On the contrary, it is the criterion of this Chamber that, in cases such as the one under analysis, the legislator enjoys a very broad margin of legislative discretion since, as noted, the bill creates a framework to promote the eventual realization of an economic activity, while the consulting deputies demand technical studies as if it were ordering its realization.\n\nRegarding this point, the consultation is answered in the sense that the bill \"Law for the promotion and implementation of a green hydrogen economy in Costa Rica\" does not injure the principle of technical reasonableness.\n\nVIII.- ON THE PROMOTION OF ECONOMIC ACTIVITIES THROUGH THE ESTABLISHMENT OF EXEMPTIONS AND OTHER BENEFITS. The public authorities, within their respective spheres of competence, may use the means of economic intervention enabled by the Political Constitution to pursue legitimate purposes and objectives, protectable under it, up to the limit set by respect for constitutionally guaranteed rights and freedoms. One manifestation of state intervention in the economy is non-binding planning, where the State stimulates the action of those individuals who voluntarily adjust to such plans, through the granting of incentives and certain tariff and tax measures. Thus, planning involves the use by public authorities of promotional techniques, through which private subjects direct their activity toward the satisfaction of needs previously defined as priorities. Such public economic measures would be unconstitutional if they lack adequate constitutional authorization, for pursuing a purpose not protectable under the Constitution, or for violating the rights or freedoms of citizens. In this regard, our Political Constitution in Article 50 indicates:\n\n\"ARTICLE 50.- The State shall seek the greatest well-being for all the inhabitants of the country, organizing and stimulating production and the most adequate distribution of wealth.\n\nEvery person has the right to a healthy and ecologically balanced environment. Therefore, they are legitimized to denounce acts that infringe upon that right and to claim reparation for the damage caused.\n\nThe State shall guarantee, defend, and preserve that right.\n\nThe law shall determine the corresponding responsibilities and sanctions.\n\nEvery person has the human, basic, and inalienable right of access to potable water, as an essential good for life. Water is a good of the nation, indispensable to protect such human right. Its use, protection, sustainability, conservation, and exploitation shall be governed by what is established by the law that shall be created for these effects, and the supply of potable water for consumption by persons and populations shall have priority.\" (The previous paragraph was added by Article 1 of Law No. 9849 of June 5, 2020, \"Recognize and guarantee the human right of access to water\"). (Thus reformed by Article 1 of Law No. 7412 of June 3, 1994)\n\nThat constitutional norm provides justification for the guiding action of economic decisions through incentives. It also attributes to public authorities the responsibility to guarantee, preserve, and defend the right to a healthy and ecologically balanced environment, for which reason sustainable development is instituted as a legitimate purpose for promotional measures. In the event that exemptions from the duty to contribute to public expenses are resorted to, such measures must be established by law, with a concrete specification of the cases for their application and their amount, and excluding all administrative discretion.\n\nThe legislative initiative under consultation, which aims to \"Promote the development of a national green hydrogen economy (…)\" (Article 1), establishes, in order to incentivize investments and the development of research, production, transformation, storage, transportation, commercialization, supply, final use, and export of green hydrogen, incentives consisting of partial or total tax exemptions, for which reason, according to the criteria set forth above, there is a constitutionally legitimate purpose that enables public authorities to legislate in the manner consulted, which is the promotion of an activity that contributes to the decarbonization process, which positively impacts the environment.\n\nOn the other hand, this Chamber, since judgment No. 2003-5276 of 14:54 hours of June 18, 2003, stated:\n\n\"V.- Legislative competence in tax matters. The Political Constitution, in its Article 121, subsection 13, grants the Legislative Assembly the power to create national taxes and contributions, and authorize municipal ones. This broad –though not unlimited– power allows the Assembly not only to create taxes, determining their essential elements (passive subject, taxable event, taxable base, and amount or percentage of the levy), but also to except certain individuals, goods, or activities from their application (exemption), it can eliminate existing taxes, and it can even modify them, varying any of the already referred elements of the tax obligation. Said power to modify existing taxes gives the State the possibility to decrease, modify, or increase the imposed burden, whether as an instrument of fiscal policy or to fulfill any other lawful ends.\"\n\nThus, the Tax Power of the State contemplates, for what is of interest in this case, the power to exempt the payment of taxes in certain cases, as the legislator deems convenient, as it is an attribution constitutionally conferred upon parliament, and in this matter, as indicated, it has discretion to use said attribution for the fulfillment of lawful ends.\n\nIX.- ON THE INFRINGEMENT OF THE PRINCIPLES OF LEGAL SECURITY AND CERTAINTY, TECHNICAL REASONABLENESS, AND FISCAL BALANCE. The Deputies consult whether Articles 9, 10, 11, 12, 13, and 14 of the bill are unconstitutional for injury to the principle of legal security and certainty, technical reasonableness, and fiscal balance. The provisions submitted for consultation state:\n\n\"ARTICLE 9.- Beneficiaries\n\nThe beneficiaries shall be individuals and legal entities that invest in research, production, transformation, storage, transportation, and final use, provided they have the authorizations or permits defined in national regulations. The benefits provided in this law shall be granted to individuals or legal entities, duly registered with the Ministry of Environment and Energy (Minae), that make an initial investment in assets of at least one hundred fifty thousand dollars, legal tender of the United States of America, or its equivalent in national currency. The Ministry of Environment and Energy (Minae) shall regulate matters related to the registry of beneficiaries.\n\nSMEs duly registered with the Ministry of Economy, Industry, and Commerce (MEIC) and small and medium agricultural producers (pympas) duly registered with the Ministry of Agriculture and Livestock (MAG), in active status, or individuals who associate to jointly and directly carry out activities of research, production, transformation, storage, transportation, and final use of green hydrogen, may reach the minimum investment amount indicated in this article by adding the investment amount of each associated company, as provided in the regulations of this law.\n\nARTICLE 10.- Incentive Period\n\nThe incentives shall be applied to individuals and legal entities that invest in activities of research, production, transformation, storage, transportation, and final use of green hydrogen, for a period of fifteen years from the entry into force of the law and according to the following scale:\n\na) Those who initiate activities in the first five years, from the entry into force of the law, shall enjoy the incentives at one hundred percent (100%) for the remaining period.\n\nb) Those who initiate activities from the sixth year through the tenth year, from the entry into force of the law, shall enjoy the incentives at seventy-five percent (75%) for the remaining period.\n\nc) Those who initiate activities from the eleventh year through the fifteenth year, from the entry into force of the law, shall enjoy the incentives at fifty percent (50%) for the remaining period.\n\nARTICLE 11.- Incentives for the activities of production and transformation of green hydrogen\n\nThe following incentives are granted for the production and transformation for the development of the green hydrogen economy, during the period granted in this law:\n\na) Exemption from the value-added tax, Law 6826, selective consumption tax, Law 4961, tax on the customs value of imported goods, Law 6946, import tariff duties (DAI), as well as the levies, fees, or contributions derived from these laws, on the import and local purchase of goods, equipment, and machinery necessary and linked to the development of the activities of production and transformation of green hydrogen.\n\nLikewise, these incentives shall apply for the start-up of new companies or for those that, already being established, join the green hydrogen industry promoted by this law. The application of these incentives, in cases of companies incorporated prior to the entry into force of this law, shall require accounting separation by activities, allowing the segment of green hydrogen activity to be identified separately, so that the tax benefits are proportional to said segment.\n\nThe Ministry of Environment and Energy (Minae) shall issue a regulation, jointly with the Ministry of Finance, to define the goods, equipment, and machinery subject to these exemptions and their form of updating.\n\nb) Exemption from the income tax according to Law 7092, Income Tax Law, of April 21, 1988, whose taxable base is determined in relation to gross or net profits. The application of this incentive shall require accounting separation by activities that allow the segment of green hydrogen activity to be identified separately, so that the tax benefits are proportional to said segment.\n\nARTICLE 12.- Incentives for the activities of research, storage, transportation, and final use of green hydrogen\n\nThe following incentives are granted for research, storage, transportation, and final use for the development of the green hydrogen economy during the period granted in this law:\n\nExemption from the value-added tax, Law 6826, selective consumption tax, Law 4961, tax on the customs value of imported goods, Law 6946, import tariff duties (DAI), as well as the levies, fees, or contributions derived from these laws, on the import and local purchase of goods, equipment, and machinery necessary and linked to the development of the activities of research, storage, transportation, and final use of green hydrogen. The Ministry of Environment and Energy (Minae) shall issue a regulation, jointly with the Ministry of Finance, to define the goods subject to this exemption and their form of updating.\n\nARTICLE 13.- Incentives for importers, distributors, and marketers\n\nIndividuals and legal entities that import, distribute, and market goods, equipment, machinery, and inputs necessary and linked to the development of the activities described in Articles 11 and 12 of this law shall have exemption from the value-added tax, Law 6826, selective consumption tax, Law 4961, tax on the customs value of imported goods, Law 6946, import tariff duties (DAI), as well as the levies, fees, or contributions derived from these laws. Under this article, the initial investment amount stipulated in this law shall not be applicable.\n\nARTICLE 14.- Final conditions for exempted goods, equipment, and machinery\n\nGoods, equipment, and machinery are subject to the use, destination, and conditions established by Law 7293 in its Chapter IX or, in its default, the one in force. In the case of non-registrable goods, these may be released at the end of ten years, prior to processing before the Ministry of Finance.\n\nNatural or legal persons who, under the protection of this law, enjoy tax benefits and sell, lease, lend, or negotiate them in any form for activities other than those of this law, or give them a use different from that which motivated the incentive, shall be sanctioned with a fine equal to five times the exempted value, without prejudice to any other criminal or civil sanctions under the applicable legal system.\n\nThe constitutionality of Articles 9, 10, 11, 12, 13, and 14 of the draft law is consulted, due to violation of the principle of legal security and certainty, because there is \"legal uncertainty regarding the application of the incentives and exemptions established (...) in the sense of the vagueness of their application, it is not determined if these (incentives) will be given on a one-time basis and if the persons who benefit from them can access them on multiple occasions (...)\". Regarding this point, the objection is not sufficiently developed, as it is not explained how the indicated omission violates the invoked constitutional principle. Moreover, the consulted provisions determine the beneficiary subjects of the dispensation from the duty to contribute—Article 9—, the taxes exempted for green hydrogen production and transformation activities—Article 11—, the taxes exempted for research, storage, transportation, and end-use activities of green hydrogen—Article 12—, and the taxes exempted for those who import, distribute, or commercialize goods, equipment, machinery, and inputs necessary and linked to the development of the activities described in Articles 11 and 12 of the law—Article 13—. Likewise, Article 10 defines a temporal limit of 15 years from the law's entry into force for the exemptions, in a scheme that grants a 100% exemption in the first five years of the law's validity, 75% from the sixth to the tenth year, and 50% from the eleventh to the fifteenth year. In this way, the omission of expressly establishing whether the incentives will be granted only once, or whether beneficiaries can access them on several occasions, does not represent a relevant aspect from the constitutional standpoint, because the temporal scope and the percentage in which the exemptions will be applied are clearly established, as are the subjects and the economic activities benefited. The consulting parties themselves allude to difficulties in applying the norms, which does not, as indicated, have constitutional relevance.\n\nIt is also consulted whether Articles 9, 10, 11, 12, 13, and 14 of the draft law are contrary to the principle of technical reasonableness and financial equilibrium, since the granting of this type of incentives must obey technical backing that determines their viability. The consulting parties maintain that the consulted provisions could be vitiated by unconstitutionality, for lacking technical criteria that reasonably justify the granting of the cited incentives, so there is no certainty that the incentives are sufficient or disproportionate, by virtue of the absence of technical studies that so define them. There is also an absence of technical analyses of the implication of these incentives on public finances, an omission that could violate the principle of budgetary equilibrium, established in Article 176 of the Constitution, which imposes the obligation of adequate administration of public funds, hence the importance of the technical analysis of the impact of the agreed benefits on State finances.\n\nIn this regard, Article 99 of the Constitutional Jurisdiction Law regulates that the consultation must be formulated in a reasoned brief, expressing the questioned aspects of the bill and the reasons for which there are doubts or objections regarding its constitutionality. The foregoing means that the arguments must be reasonably developed, as this is a sine qua non condition for the Chamber to be able to resolve the doubts or objections of the consulting parties.\n\nRegarding the lack of reasonableness of the exemptions, it is worth reiterating that the legislator acted in the exercise of the Tax Power conferred upon it in Article 121, subsection 13) of the Political Constitution, with the aim of incentivizing an emerging activity, and as indicated, the absence of technical studies in this regard does not violate the Political Constitution. The consulting parties allude to the fact that there are no technical studies to support whether the exemptions are \"sufficient\" or \"disproportionate\"; however, given claims that are not very concrete on this point, the Chamber cannot form a criterion as to whether the scope of the exemption power has been exceeded. Moreover, the incentives could not be qualified in the abstract as disproportionate to public finances, since the arguments raised elaborate on one of the possible scenarios, without being sufficient to understand that there is a violation of constitutional principles. These are rather questions of the timeliness and convenience of the legislative initiative, as the consulting parties refer to the fact that, upon Costa Rica's entry into the OECD, it \"urges our country to respect the guidelines of good political and economic management\" and that \"fiscal sustainability of the country must be sought, in the manner analyzed by the OECD, including among other actions the elimination of tax exemptions, as analyzed in the document 'OECD Note on Costa Rica’s new fiscal plan — 2021',\" extremes on which it is not appropriate to issue a pronouncement in the Optional Consultation of Constitutionality.\n\nIn that sense, the absence of the claimed technical studies does not produce any infringement of the constitutional order, and therefore any unconstitutionality that must be declared by this Court is dismissed. It is worth recalling that exemptions are tools that seek, in their legitimate use, to materialize substantive tax justice, based on the legal dispensation from the duty to contribute. They seek the promotion or growth of economically relevant activities or to balance the tax impact on the taxpayer's economic capacity, both extra-fiscal purposes. In this case, it is a norm that clearly establishes a system of tax reduction as a measure to foster or promote the activity of green hydrogen production, an end that in itself is not contrary to the Law of the Constitution, but which also does not require a technical analysis such as the one alleged, whether in considerations of implementation costs, investment for an ongoing business, or for questions related to the fiscal effect that the alluded exemption could generate.\n\nOn this point, the consultation is resolved in the sense that Articles 9, 10, 11, 12, 13, and 14 of the draft \"Ley para la promoción e implementación de una economía de hidrógeno verde en Costa Rica,\" do not violate the principles of technical reasonableness and legal certainty.\n\nX.- ON THE VIOLATION OF THE RIGHT TO PRIVATE PROPERTY AND THE PRINCIPLE OF INTANGIBILITY OF PATRIMONY. The deputies consult whether Articles 3 and 24 of the consulted draft law infringe upon the right to private property and the intangibility of patrimony. They point out that the definition of the \"National Fuel System (Sistema Nacional de Combustible, SNC)\", contained in Article 3, includes private fuel retail businesses. Likewise, Article 24 authorizes RECOPE to use this system, which could be interpreted as meaning that, by RECOPE having access to said system, it would be including private gas stations, which would be equivalent to placing private property at the disposal of that institution. Articles 3 and 24 state:\n\n“ARTICLE 3.- Definitions\n\nNational Fuel System (Sistema Nacional de Combustible, SNC): the set of specialized facilities and equipment that, in an interrelated manner, allow for the continuous supply of the needs of the national market for petroleum-derived fuels, in an efficient, safe, and environmentally conscious manner.\n\nARTICLE 24.- Authorization for the use of the National Fuel System in the production of green hydrogen\n\nThe Refinadora Costarricense de Petróleo S.A. (Recope) is authorized to use the National Fuel System in any of its components, to fulfill the objectives and scopes set forth in this law.”\n\nThe set of RECOPE facilities and equipment that currently constitute the National Fuel System are: 1) The Caribbean Marine Terminal, located in the Port of Moín; 2) The Pipeline (Poliducto): RECOPE's carbon steel pipeline network, which currently has 6 lines totaling 415 km in pipes. This network transports gasolines, diesel, and Jet-A1, products delivered at the reception terminals or at intermediate stations located along the route; 3) 5 Pumping Stations at the depots of Moín, Siquirres, Turrialba, El Alto de Ochomogo, and La Garita. 4) 4 Storage and Sales Terminals. RECOPE has four storage, distribution, and sales terminals located in Moín, Limón; Ochomogo, Cartago; La Garita, Alajuela; and Barranca, Puntarenas. 5) 4 Airport Sales Terminals, located at the following airports: Limón, Tobías Bolaños, Juan Santamaría, and Daniel Oduber (see https://www.recope.go.cr/quienes-somos/sistema-nacional-combustibles/ ).\n\nNow, the definition of the National Fuel System of Costa Rica (SNC), obtained from the website of the Refinadora Costarricense de Petróleo, indicates that the SNC is constituted by the set of specialized facilities and equipment of RECOPE, fuel entrepreneurs, and transporters, that allow for the continuous supply of the needs of the national hydrocarbon market. So, according to this meaning, the National Fuel System is constituted both by the equipment and facilities owned by the Refinadora Costarricense de Petróleo, detailed above, and by facilities and equipment owned by entrepreneurs in activities related to fuel supply (Peddler Distributors, Service Stations, transporters).\n\nIt is clear that the goods of private entrepreneurs who participate in the activity of fuel transportation and sales in Costa Rica are under the regime of private property, also known as ownership (dominio) (Article 264 of the Civil Code), according to which the right of property is defined as the right to exclusively possess the thing and enjoy it, without more limitations than those established by law and the owner, being conceptualized as faculties of use, enjoyment, and disposal of the good, so that any limitation that exceeds the limit of the normal content or leads to a substantial dysfunction of that ownership regime, entails a de facto expropriation. Moreover, Article 45 of the Political Constitution establishes that property is inviolable, and no one may be deprived of theirs except for a legally proven public interest, the term inviolable not meaning that it is absolute, nor exempt from social function, it only means that neither the State nor individuals may damage, disturb, disregard, or disintegrate it. In this way, by elevating the right of property to the constitutional level, the inviolability thereof, in concordance with the indemnification that must be granted in case of expropriation, allows the projection of a general principle of our constitutional law, according to which when there is a duly demonstrated public interest, the individual patrimonial right must yield before that which has greater force, upon prior indemnification granted to the owner.\n\nIn light of such considerations, the Chamber considers that Article 24 of the draft law, in relation to Article 3, consulted, violate Article 45 of the Political Constitution, insofar as it establishes a generic use authorization by RECOPE of all those facilities, including among these the movable and immovable property that are the domain of private third parties, which would lead to a regime of administrative encumbrance (afectación administrativa) of that property, which is not proper to an administrative limitation, but rather curtails and dysfunctionals property, which would be antagonistic to Article 45 of the Political Constitution. The above is without establishing any condition for the application of that authorization figure.\n\nOn this point, the consultation is resolved in the sense that Article 24, in relation to Article 3 of the draft \"Ley para la promoción e implementación de una economía de hidrógeno verde en Costa Rica,\" violate Article 45 of the Political Constitution, in the indicated sense.\n\nXI.- ON THE PROTECTION OF THE ENVIRONMENT. The constitutionality of the questioned provision must be analyzed against Article 50 of the Political Constitution, which expressly recognizes the right of all present and future inhabitants of this country to enjoy a healthy and ecologically balanced environment, in the following terms:\n\n“ARTICLE 50.- The State shall procure the greatest well-being for all the inhabitants of the country, organizing and stimulating production and the most adequate distribution of wealth.\n\nEvery person has the right to a healthy and ecologically balanced environment. Therefore, they are legitimized to denounce acts that infringe upon that right and to claim reparation for the damage caused.\n\nThe State shall guarantee, defend, and preserve that right.\n\nThe law shall determine the corresponding responsibilities and sanctions.\n\nEvery person has the basic and inalienable human right of access to potable water, as an essential good for life. Water is a good of the nation, indispensable to protect such a human right. Its use, protection, sustainability, conservation, and exploitation shall be governed by what is established by the law to be created for these purposes, and the supply of potable water for human and population consumption shall have priority.\"\n\nFrom the referred norm, several guiding principles are deduced, among which is that of the guardianship of environmental law by the State, regarding which this Court has indicated that:\n\n\"the State constitutes the guarantor in the protection and guardianship of the environment and natural resources. It is under this provision, in relation to Articles 20, 69, and 89 of the Political Constitution, that the State's responsibility to exercise a tutelary and guiding function in this matter is born, as provided by the constitutional norm under commentary itself, a function that environmental regulations develop. Thus, the constitutional mandate establishes the duty for the State to guarantee, defend, and preserve that right.\" Judgment 6322-03 of 14:14 hours on July 3, 2003.\n\nMoreover, the State is under the obligation to act preventively, avoiding—through oversight and direct intervention—the performance of acts that harm the environment, and under the correlative and equally unavoidable prohibition of promoting its degradation. The foregoing obliges not only to recognize the right to the environment but also to use all materially and legally valid means for its protection against attacks it may suffer. By virtue of the fact that damages to the environment are usually irreparable, the preventive oversight of the administration and the speed of the measures it adopts directly affect the magnitude of the injury to the environment. By reason of the above, the precautionary principle has been recognized by the jurisprudence of this Chamber, granting it constitutional rank, among others, in judgment No. 2219-99 of 15:18 hours on March 24, 1999. It is pertinent to highlight the principle of rational use of resources, derived from Article 69 of the Constitution, which refers to the \"rational use of natural resources.\" This Chamber—in various resolutions—has established that environmental protection must be directed at the adequate and intelligent use of its elements, and in their natural, sociocultural, technological, and political order relationships (sustainable development), in order thereby to safeguard the patrimony to which present and future generations are entitled. Therefore, the primary objective of the sustainable use and protection of the environment is that, through the production and use of technology, not only economic gains are obtained, but above all a development and favorable evolution of the environment and natural resources with the human being, that is, without causing damage or harm.\n\nOrdinary law is responsible for developing the constitutional canon and fostering in its content economic and social development in total compatibility with a healthy and ecologically balanced environment. Thus, our country currently has abundant developmental legislation, such as the Ley Orgánica del Ambiente, the Ley Forestal, the Ley de la Flora, Fauna y Vida Silvestre, the Ley de Uso de Manejo y Conservación de Suelos, the Ley de Biodiversidad, the Ley de Aguas, and the Ley de Planificación Urbana, to name norms that materialize the State's obligation to protect the environment as a fundamental right.\n\nXII.- ON THE REFERRED VIOLATION OF THE RIGHT TO A HEALTHY AND ECOLOGICALLY BALANCED ENVIRONMENT, THE PRINCIPLE OF EQUALITY, THE PRINCIPLE OF HIERARCHY OF NORMS, THE PRINCIPLE OF SINGULAR NON-DEROGABILITY OF REGULATIONS, AND THE PRINCIPLE OF OBJECTIVIZATION OF ENVIRONMENTAL GUARDIANSHIP BY ARTICLE 18 OF THE CONSULTED DRAFT LAW. The signing Deputies consult whether Article 18 of the draft law violates the right to a healthy and ecologically balanced environment because: a) it provides for a prioritized procedure for green hydrogen production projects with respect to the environmental feasibility assessment (evaluación de viabilidad ambiental), and the expeditious manner in which it would be processed, without the pertinent studies confirming the expeditious treatment being recorded in this legislative initiative; b) it grants the Minister of Environment and Energy the competence to determine the procedure to follow regarding the environmental feasibility of projects related to green hydrogen, when this is a function that corresponds to the National Environmental Technical Secretariat (Secretaria Técnica Nacional Ambiental, SETENA), as provided by the Ley Orgánica del Ambiente, which creates the secretariat as an organ of maximum deconcentration of the Ministry of Environment and Energy (Ministerio de Ambiente y Energía, MINAE). In light of the foregoing, they consider that the norm under consultation could go against the principle of hierarchy. Given the interdisciplinarity that characterizes environmental matters, the various administrative distributions must exercise their unique competencies in a coordinated manner for the best satisfaction of the public interest, especially when dealing with the fundamental right to a healthy and ecologically balanced environment; however, this would not equate to the Minister of Environment and Energy substituting the exclusive competencies granted to SETENA, as the competence to design, apply, and approve environmental impact assessments is not the Minister's, but rather environmental impact assessments are a competence that corresponds in a deconcentrated manner to the National Environmental Technical Secretariat. Furthermore, they allege that the norm would be disapplied for a particular or specific case, as would be the case of green hydrogen and its viability, which could imply a violation of the principle of singular non-derogability of the norm for the specific case. On the other hand, they consider it risky to include accelerated processes of this procedure in the cited project. They reiterate that the questioned article provides that the procedure to follow, regarding viability, will be the one dictated by the head of the Ministry of Environment and Energy, which could go against the principle of objectivization of environmental guardianship, as it would be the Minister who makes a decision of great importance for the environment, despite the existence of a technical body entrusted with that function. They refer to judgment number 14293-2005 of the Constitutional Chamber, which indicated that the principle of objectivization of environmental guardianship is a derivative of the provisions of the aforementioned Articles 16 and 160 of the General Law of Public Administration, which translates into the need to accredit decision-making in this matter with technical studies. c) they consult whether Article 18 of the consulted draft violates the principle of equality because it gives priority to green hydrogen in relation to similar energy transition projects, which should be considered under equal conditions, as they present objectives coinciding and related to the present draft law, such as the draft \"Ley para la promoción y regulación de recursos energéticos distribuidos a partir de fuentes renovables,\" legislative file No. 22.009, and the draft \"Ley para la Contribución a la Transición Energética,” legislative file No. 21.343. Furthermore, the preponderance is not based on any technical study that supports such treatment in relation to regulations of equal relevance, so the article under consultation could go against the principle of equality and non-discrimination. They allege that there are no technical analyses and studies justifying the determination of public interest for the green hydrogen production project, when, as previously indicated, there are other initiatives with identical purposes that are not given the same treatment. They reiterate the absence of technical and scientific analyses and studies that determine the preponderance of green hydrogen compared to other energy alternatives such as those indicated.\n\nThe consulted norm provides the following:\n\n“ARTICLE 18.- Environmental feasibility (Viabilidad ambiental). Due to the public interest that green hydrogen production projects represent and that require environmental feasibility, the review of which shall be carried out in an expeditious manner and with prioritization, the procedure to follow shall be that dictated by the head of the Ministry of Environment and Energy (Minae) according to the categorization of the activity, work, or project. Once the type of environmental assessment to be performed is identified, it must be indicated within the project name, in the corresponding form, that it is a project with priority, so that the file entry system can prioritize the procedure. Regardless of the foregoing, the environmental impact assessment (evaluación de impacto ambiental) or the permit that the project requires must be resolved within a maximum of sixty calendar days.”\n\nIn order to analyze the consulted points, it must first be indicated that, as has been repeatedly held in this pronouncement, the Legislative Assembly, in the exercise of the function of enacting laws in a formal and material sense, enjoys broad freedom of configuration to develop the constitutional program set by the Constituent Power. The leeway regarding the regulated matter has also been called legislative discretion, understood as the possibility that this body has, in the face of a determined need of the social body, to choose the normative solution or rule of Law that it deems most just, adequate, and suitable to satisfy it, within the range or plurality of political options freely offered by the electoral body through the system of legislative representation. It is clear that such faculty is not unrestricted, but must observe constitutional precepts, values, and principles. In that sense, the declaration of public interest of the economic activities aimed at the research, production, transformation, storage, transportation, commercialization, supply, end-use, and export of green hydrogen is a manifestation of the principle of free configuration of the legislator, as developed in Considerando VII of this pronouncement.\n\nNow, regarding the first question raised, on the constitutionality of granting prioritization to green hydrogen production projects that require environmental feasibility, for the purposes of their assessment in this matter, it is the Chamber's criterion that such differentiation is not unconstitutional per se, as such prioritization is not devoid of reasonable justification, insofar as the legislator has vested the activities related to green hydrogen production as being of public interest, “within the framework of the energy transition, the Sustainable Development Goals (SDGs) of the United Nations (UN), and for the benefit of the country.” (Article 4). What is incompatible with the Law of the Constitution is to provide that such assessments will be “expeditious” and that “the environmental impact assessment or the permit that the project requires must be resolved within a maximum of sixty calendar days.” Taking into account that projects requiring environmental assessment, depending on their scale and the degree of impact on environmental elements, according to the different categories established in applicable laws and regulations, and which could even require an environmental impact study (estudio de impacto ambiental) under the terms of Article 17 of the Ley Orgánica del Ambiente, if the activities to be performed alter or destroy elements of the environment or generate waste, toxic or hazardous materials, the required analysis will be more detailed according to the intensity of the impact. Therefore, in the Chamber's criterion, a provision that generalizes a deadline of 60 calendar days for all projects, to resolve the environmental feasibility through the corresponding technical instrument, without attending to the noted differences, is contrary to Article 50 of the Political Constitution. It is pertinent to cite Advisory Opinion No. 2020023789 of 19:00 hours on December 10, 2020, on the \"Proyecto de Ley de Fortalecimiento y Mejoramiento Ambiental de la Minería Artesanal de la Minería de Abangares, por medio de la modificación de la Ley N°8904 de 10 de febrero de 2011 y del Código de Minería Ley N°6797 de 04 de octubre de 1982\" in which this Chamber indicated that “the interest in streamlining administrative procedures can never yield to the precautionary principle, especially when facing activities dangerous to the environment and to the human being.” This criterion is fully applicable to the provision under analysis, hence for the reasons noted, the phrase “the environmental impact assessment or the permit that the project requires must be resolved within a maximum of sixty calendar days” is unconstitutional.\n\nOn the other hand, the constitutionality of Article 18 of the draft is consulted for infringement of Article 50 of the Political Constitution because it indicates that for projects requiring environmental feasibility “the procedure to follow shall be that dictated by the head of the Ministry of Environment and Energy (Minae) according to the categorization of the activity, work, or project.” To answer this aspect, it is necessary to indicate that the Ley Orgánica del Ambiente, No. 7554 of October 4, 1995, in development of Article 50 of the Political Constitution and as a means of safeguarding or ensuring the precautionary principle, the preventive principle, and the principle of objectivization of the right to the environment, establishes the technical competence for scientific assessment of the environmental impact of various human behaviors and projects. It is in this sense that said legislation confers that specialized competence to a technical body called the National Environmental Technical Secretariat (Secretaría Técnica Nacional Ambiental), as an organ of maximum deconcentration of the Ministry of Environment and Energy. Congruent with that purpose, it is assigned the fundamental purpose of harmonizing the environmental impact with productive processes (Article 83). To this end, the law confers upon it the power to analyze environmental impact assessments and resolve them within the deadlines provided by the General Law of Public Administration, and to recommend the actions necessary to minimize the impact on the environment, as well as those technically convenient to recover it. On the other hand, Article 17 of the cited law assigns to SETENA the competence to perform the environmental impact assessment of human activities that alter or destroy elements of the environment or generate waste, toxic or hazardous materials, and provides that its prior approval by this body will be an indispensable requirement to initiate the activities, works, or projects. Laws and regulations shall indicate which activities, works, or projects will require the environmental impact assessment.” Article 18 prescribes that the approval of environmental impact assessments must be processed before the National Environmental Technical Secretariat, and Article 19 indicates that the resolutions of the National Environmental Technical Secretariat must be substantiated and reasoned, establishing their binding nature for both private parties and public entities and bodies. Furthermore, the Ley Orgánica del Ambiente establishes a multidisciplinary and highly technical composition, in which there shall be a representative of the Minister of Environment and Energy, who will serve as Secretary General. SETENA is also composed of a representative of the Ministry of Health, with a specialty in sanitary engineering, a representative of the Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados, with a specialty in hydrology, a representative of the Ministry of Agriculture and Livestock, with a specialty in agronomy, a representative of the Ministry of Public Works and Transport (Ministerio de Obras Públicas y Transportes), with a specialty in civil engineering, a representative of the Instituto Costarricense de Electricidad, with a specialty in energy development, a representative of the state universities, with a specialty in biology.\n\nThe National Environmental Technical Secretariat (Secretaría Técnica Nacional Ambiental) was also created as a body of maximum deconcentration of the Ministry of Environment and Energy, which means, pursuant to the provisions of Article 83 of the General Law of Public Administration, the Minister, in addition to being unable to assume the competences of the subordinate body and review or substitute its conduct (either ex officio or at the request of a party), is equally inhibited from giving orders, instructions, or circulars to the subordinate body, so that the legislator intended to provide the National Environmental Technical Secretariat with guarantees of independence from its superior. This is also evidenced by the provision in Article 88 that the members of the Secretariat shall be full-time officials, with exclusive dedication and a prohibition on exercising personal, professional, or private activities, whose removal may only be agreed upon when a serious fault or non-compliance with the provisions of this or other laws exists.\n\nDue to all of the foregoing, it is the opinion of this Chamber that there is a free configuration of the legislator in the creation and assignment of administrative competences. This implies discretion in the definition of administrative instances charged with performing a specific function in relation to a particular subject matter. Thus, the mere assignment of a specific competence to a different instance does not, in itself, constitute a breach of constitutional order. However, in the case of the right to environmental protection, as a consequence of the preventive and precautionary principles, it is necessary that a technical or scientific competence, directed at establishing environmental viability or the impact of a specific activity or project on the environment, or in general, defining the type of technical-scientific tool to weigh these incidences on the environment and ecosystems, be assigned to an instance of a technical nature and not of an eminently political order. This is because the weighing and analysis of such subject matter demands and requires that considerations of a technical nature support the authorization or denial of said viability. Although political instances could establish programmatic guidelines regarding said subject matter, ultimately, the concrete application of the scientific and technical variable entails that functional orientation.\n\nTherefore, Article 18 of the draft law under consultation, in establishing that to determine the viability of projects related to the production of green hydrogen, \"the procedure to be followed shall be that which the head of the Ministry of Environment and Energy (Minae) dictates,\" disregards the aforementioned criterion of technical functional specialty, transferring the aforementioned competence to a political instance, without an objective reason to support the singular non-application or exceptionality of the technical competence over said subject matter that has been generally assigned to a specialized instance, according to the regulations of the Organic Law of the Environment. Hence, this treatment is contrary to Article 50 of the Political Constitution from which the principle of environmental non-regression is derived, as it deteriorates the technical suitability of decisions concerning the type of evaluation, control, and oversight of activities that impact, to a greater or lesser degree, the environment, to the detriment of the right to a healthy and ecologically balanced environment. That is, the assignment of competence to the head of the Environment ministry regarding environmental evaluations related to the purpose of the draft law in question constitutes a singular non-application of the technical competences that have been legally assigned to a specialized instance, in order to instead transfer them to a political instance, therefore, an unjustified exception to the competence specialization that guarantees the technical assessment of the potential environmental impact in certain productive human development projects, an analysis that seeks to directly satisfy the precautionary and preventive principles. This treatment disregards the aforementioned technical deference, creating asymmetrical treatment in the environmental evaluations of that type of anthropic development, without any legitimate cause being observable that could sustain this treatment.\n\nIn this respect, the consultation is answered in the sense that Article 18 of the draft law \"Law for the promotion and implementation of a green hydrogen economy in Costa Rica\" (Ley para la promoción e implementación de una economía de hidrógeno verde en Costa Rica), is contrary to numeral 50 of the Political Constitution insofar as it provides that \"the procedure to be followed shall be that which the head of the Ministry of Environment and Energy (Minae) dictates\" and that \"the environmental impact assessment (evaluación de impacto ambiental) or the permit required by the project must be resolved within a maximum of sixty calendar days.\"\n\nTherefore:\n\nThe intervention motion filed by Sergio José Capón Brenes, in his capacity as President of the Association Chamber of Industries of Costa Rica (Asociación Cámara de Industrias de Costa Rica), is rejected. This facultative consultation of constitutionality concerning the draft \"Law for the promotion and implementation of a green hydrogen economy in Costa Rica\" (Ley para la promoción e implementación de una economía de hidrógeno verde en Costa Rica), processed under legislative file no. 22.392, is answered solely regarding the substantive objections specifically consulted on the draft law as follows:\n\na) By majority, the consultation is answered in the sense that the draft law, in its entirety, does not violate the principle of technical reasonableness, due to the absence of technical studies determining its necessity, viability, and application. Justice Garro Vargas issues a dissenting vote and answers the consultation in the sense that the draft law in its entirety harms the principle of technical reasonableness, due to the absence of technical studies determining its necessity, viability, and application. Justice Rueda Leal sets forth a note.\n\nb) Unanimously, the consultation is answered in the sense that Articles 9, 10, 11, 12, 13, and 14 of the draft law do not harm the principles of legal security and certainty, clarity and normative non-confusion, as well as technical reasonableness and fiscal balance. Justice Garro Vargas sets forth a note.\n\nc) Unanimously, the consultation is answered in the sense that Article 18 of the draft law \"Law for the promotion and implementation of a green hydrogen economy in Costa Rica\" is contrary to numeral 50 of the Political Constitution insofar as it provides that \"the procedure to be followed shall be that which the head of the Ministry of Environment and Energy (Minae) dictates\" and that \"the environmental impact assessment or the permit required by the project must be resolved within a maximum of sixty calendar days.\"\n\nd) Unanimously, the consultation is answered in the sense that Articles 3 and 24 of the draft law are contrary to Article 45 of the Political Constitution, regarding the right to private property and the principle of the intangibility of private patrimony.\n\ne) With respect to the other consulted aspects of the draft law, the consultation is answered in the sense that there are no substantive constitutional defects.\n\nNo pronouncement is made on matters not consulted regarding procedure and substance. Let it be notified.\n\nCO02/23\n\n... See more\nRelated Rulings Sustainable Development Goals\nContent of Interest:\n\nContent type: Majority Vote\nBranch of Law: 2. PRINCIPLES WITH JURISPRUDENCE\nTopic: Legislative configuration freedom\nSubtopics: NOT APPLICABLE. PRINCIPLE OF FREE CONFIGURATION OF THE LEGISLATOR. \"...the manner of legislating questioned (promoting investment in activities aimed at the research, production, transformation, storage, transportation, commercialization, supply, final use, and export of green hydrogen produced in national territory) is unconstitutional for violating the principle of technical reasonableness. On the contrary, it is the opinion of this Chamber that, in cases such as the one under analysis, the legislator enjoys a very broad margin of legislative discretion since, as noted, the draft law creates a framework to promote the eventual undertaking of an economic activity, while the consulting deputies demand technical studies as if it were being ordered to undertake it...\" CO02/23\n\n... See more\nContent of Interest:\n\nContent type: Majority Vote\nBranch of Law: 6. CONSTITUTIONAL JURISDICTION LAW ANNOTATED WITH JURISPRUDENCE\nTopic: 099- Content of the consultation\nSubtopics: NOT APPLICABLE. ARTICLE 99 OF THE CONSTITUTIONAL JURISDICTION LAW. \"...numeral 99 of the Constitutional Jurisdiction Law (Ley de la Jurisdicción Constitucional) regulates that the consultation must be formulated in a reasoned brief, expressing the questioned aspects of the project and the reasons for which doubts or objections about its constitutionality are held. The foregoing means that the arguments must be reasonably developed, as this is a conditio sine qua non for this Chamber to resolve the doubts or objections of the consultants....\"\n\nCO02/23\n\n... See more\nContent of Interest:\n\nContent type: Majority Vote\nBranch of Law: 1. POLITICAL CONSTITUTION WITH JURISPRUDENCE\nTopic: 121- Powers of the Legislative Assembly\nSubtopics: NOT APPLICABLE. ARTICLE 121, ITEM 13) OF THE POLITICAL CONSTITUTION. \"...it is worth reiterating that the legislator acted in exercise of the Taxing Power conferred upon it in Article 121 item 13) of the Political Constitution, with the purpose of incentivizing an emerging activity, and as indicated, the absence of technical studies in this regard does not harm the Political Constitution. The consultants allude to the fact that there are no technical studies to support whether the exemptions are 'sufficient' or 'disproportionate,' however, in the face of such vague claims on this point, this Chamber cannot form an opinion on whether the scope of the exemption power has been exceeded. Furthermore, the incentives could not be qualified in the abstract as disproportionate to public finances, as the arguments presented elaborate on one of the possible scenarios, without being sufficient to understand that harm to constitutional principles exists...\" CO02/23\n\n... See more\nContent of Interest:\n\nContent type: Majority Vote\nBranch of Law: 1. POLITICAL CONSTITUTION WITH JURISPRUDENCE\nTopic: 045- Private Property\nSubtopics: NOT APPLICABLE. ARTICLE 45 OF THE POLITICAL CONSTITUTION. \"...this Chamber considers that Article 24 of the draft law, in relation to Article 3, consulted, harms Article 45 of the Political Constitution, insofar as it establishes a generic use authorization by RECOPE over all those facilities, including among these the movable and immovable property that is the domain of private third parties, which would lead to a regime of administrative encumbrance on that property, which is not characteristic of an administrative limitation, but rather truncates and dysfunctions property, which would be antagonistic to numeral 45 of the Political Constitution. The foregoing is without establishing any conditioning whatsoever for the application of that authorization figure...\" CO02/23\n\n... See more\nContent of Interest:\n\nContent type: Majority Vote\nBranch of Law: 1. POLITICAL CONSTITUTION WITH JURISPRUDENCE\nTopic: 069- Rational exploitation of the land\nSubtopics: NOT APPLICABLE. ARTICLE 69 OF THE POLITICAL CONSTITUTION. \"...It is interesting to highlight the principle of the rational use of resources, derived from Article 69 of the Constitution, which refers to the 'rational use of natural resources.' This Chamber -in various resolutions- has established that environmental protection must be directed towards the adequate and intelligent use of its elements, and in their natural, sociocultural, technological, and political order relationships (sustainable development), in order thereby to safeguard the patrimony to which present and future generations have the right. Therefore, the primary objective of the sustainable use and protection of the environment is that, through the production and use of technology, not only economic gains are obtained, but above all a favorable development and evolution of the environment and natural resources with the human being, that is, without causing damage or harm...\" CO02/23\n\n... See more\nContent of Interest:\n\nContent type: Majority Vote\nBranch of Law: 2. PRINCIPLES WITH JURISPRUDENCE\nTopic: Precautionary\nSubtopics: NOT APPLICABLE. PREVENTIVE PRINCIPLE AND PRECAUTIONARY PRINCIPLE. \"...it is the opinion of this Chamber that there is a free configuration of the legislator in the creation and assignment of administrative competences. This implies discretion in the definition of administrative instances charged with performing a specific function in relation to a particular subject matter. Thus, the mere assignment of a specific competence to a different instance does not, in itself, constitute a breach of constitutional order. However, in the case of the right to environmental protection, as a consequence of the preventive and precautionary principles, it is necessary that a technical or scientific competence, directed at establishing environmental viability or the impact of a specific activity or project on the environment, or in general, defining the type of technical-scientific tool to weigh these incidences on the environment and ecosystems, be assigned to an instance of a technical nature and not of an eminently political order. This is because the weighing and analysis of such subject matter demands and requires that considerations of a technical nature support the authorization or denial of said viability. Although political instances could establish programmatic guidelines regarding said subject matter, ultimately, the concrete application of the scientific and technical variable entails that functional orientation...\" CO02/23\n\n... See more\nContent of Interest:\n\nContent type: Separate Note\nBranch of Law: 3. MATTERS OF CONSTITUTIONALITY CONTROL\nTopic: ENVIRONMENT\nSubtopics: NOT APPLICABLE.\n\nXIII.- NOTE OF JUSTICE RUEDA LEAL REGARDING THE PRINCIPLE OF OBJECTIFICATION OF ENVIRONMENTAL PROTECTION. In the present case, the majority vote mentions in Considerando VII that the principle of objectification of environmental protection is not connected with the nature of the project subject to this consultation; however, I clarify that I do not share such an assertion. Precisely, I differ from that criterion based on the subsequent argumentative development of the majority vote itself. Indeed, based on the reasoning set forth in Considerandos XI and XII of this judgment, I consider that the harm to the principle of objectification of environmental protection or the principle of linkage to science and technique is verified, precisely for the reasons cited therein. Thus, I fully agree that the constitutional protection of a healthy and ecologically balanced environment, sheltered under Article 50 of the Magna Carta, makes plausible the application of jurisdictional control over those measures that affect, without any study, the powers and attributes of technical instances, to which the legal system has assigned the obligation to examine, based on scientific criteria, the environmental consequences of certain projects or measures in aspects referring to the impact on biodiversity and ecosystems, the realization of the principle of democratic sustainable development, dignified treatment of nature, among others. In this sense, concerning the right to a healthy and ecologically balanced environment, the decision on proposals or measures that affect it must inexorably be founded on technical studies -not on mere political opportunity or discretion-, so that a contrary regulation means, nothing more and nothing less, a harm to the principle of objectification of environmental protection.\n\nNow, taking into account the consultations addressed by this Tribunal in Considerando VII, I believe that, indeed, regarding these specific aspects, there is specifically no argumentative development by the legislators evidencing any violation of the principle of objectification of environmental protection. In that sense, I reiterate that decision-making in environmental matters is completely linked to this principle, so the production and use of green hydrogen in the country is not exempt from the eventual controls provided for in the legal system to ensure its observance.\n\nXIV.- INFRACTION OF THE RIGHT TO FREE ENTERPRISE. The Deputies consult whether Article 19 of the draft law is unconstitutional for harming Article 46 of the Political Constitution. They maintain that the norm authorizes the utilization of green hydrogen in specific activities and its final use in the production of alcohols and their derivatives, synthetic fuels, fertilizers, ammonia, export of green hydrogen, to develop the activity in competition. However, it excludes the production of ethyl alcohol for liquor and industrial purposes, protected by Article 443 of the Fiscal Code, Law No. 8 of October 31, 1885, whose production, distribution, and commercialization corresponds to the National Liquor Factory (Fábrica Nacional de Licores, FANAL). They consider that the norm creates conditions for a sector to be cartelized for the production of alcohols, which could be violative of Article 46 of the Political Constitution, given that, the desirable outcome is the total opening of the monopoly and not that only a few carry it out. They maintain that Article 46 of the Constitution in relation to Article 28, second paragraph of the Political Charter guarantees freedom of enterprise and freedom of commerce for the benefit of the economic agent and the consumer, which suppose that any type of action, even endorsed by the law itself, that by its content threatens or restricts freedom of enterprise is considered prohibited. Furthermore, that Article 46 prohibits private monopolies and makes public ones exceptional, which must be established by the Legislative Assembly by a qualified majority of two-thirds of its total members. They assert that the article under consultation is confusing, as it suggests that those who produce alcohols from green hydrogen will not be subject to the limitations that exist for those products, but, on the other hand, it fosters the monopolization of this activity, which could cartelize it to the detriment of consumers.\n\nThe norm under consultation provides:\n\nARTICLE 19.- Authorization for the utilization of green hydrogen in specific activities\n\n\"Public and private natural and legal persons, whose final use of green hydrogen is the production of alcohols and their derivatives, synthetic fuels, fertilizers, ammonia, export of green hydrogen, are authorized to develop the activity in competition. The production of ethyl alcohol for liquor and industrial purposes is excluded from this article, protected by Article 443 of the Fiscal Code, Law 8, of October 31, 1885, whose production, distribution, and commercialization corresponds to the National Liquor Factory (Fanal).\n\nSynthetic fuels produced in the country with green hydrogen may be commercialized at service stations and other agents in the value chain for the supply of fossil fuels, under the conditions determined by regulation.\"\n\nCertainly, the exercise of the freedom of enterprise guaranteed in Article 46 of the Political Constitution presupposes the recognition of the initiative and voluntary decision of the entrepreneur, within the specific established legal framework, to adopt the lawful measures and conditions deemed convenient or necessary for the better and most productive exploitation of the business or entrepreneurial activity to which they are dedicated. It includes the right to choose and develop a specific activity, to organize the enterprise and plan its activities in the manner that best suits its interests, the right to obtain an economic benefit (profit) from its exercise or at least obtain the resources to subsist, and the right of market access, right to free competition, right to freedom of price. As the consultants mention, the constitutional norm declares the action of the State \"aimed at preventing any monopolizing practice or tendency\" to be in the public interest, and proclaims that \"Enterprises constituted as de facto monopolies must be subjected to special legislation.\"; it also establishes that a qualified majority of two-thirds of the members of the Legislative Assembly will be required to establish new monopolies in favor of the State or the Municipalities.\n\nThis Chamber finds no harm whatsoever to numeral 46 of the Political Constitution in numeral 19 of the draft law under consultation, since by indicating that \"the production of ethyl alcohol for liquor and industrial purposes is excluded from this article, protected by Article 443 of the Fiscal Code, Law 8, of October 31, 1885, whose production, distribution, and commercialization corresponds to the National Liquor Factory (Fanal).\", it merely integrates the legal system, recognizing the existence and survival of the legal monopoly of the National Liquor Factory, created by Article 443 of the Fiscal Code, a legal-rank norm that serves as the normative basis for the economic activity carried out by the National Liquor Factory, and which is not under discussion in this legislative consultation, nor will it therefore be analyzed by this Chamber. The argument of the consulting legislators that Article 19 of the draft law \"creates conditions for a sector to be cartelized for the production of alcohols, which could be violative of Article 46 of the Political Constitution, given that, the desirable outcome is the total opening of the monopoly and not that only a few carry it out,\" is therefore not receivable, since it is not the consulted numeral that establishes a monopoly in favor of the State. The consultants pronounce themselves in favor of the total opening of the alcohol monopoly, however, as already indicated, such a discussion is not the object of the present consultation.\n\nConsequently, regarding this aspect, the consultation is answered in the sense that Article 19 of the draft \"Law for the promotion and implementation of a green hydrogen economy in Costa Rica\" does not harm numeral 46 of the Political Constitution.\n\nCO02/23\n\n... See more\nContent of Interest:\n\nContent type: Dissenting Vote\nBranch of Law: 3. MATTERS OF CONSTITUTIONALITY CONTROL\nTopic: ENVIRONMENT\nSubtopics: NOT APPLICABLE.\n\nFile: 22-019096-0007-CO\nRes. No. 2022-025307\n\nDISSENTING VOTE OF JUSTICE GARRO VARGAS\n\nI.- Preliminary considerations\nWith the customary respect, I issue a dissenting vote and answer the consultation in the sense that the draft law in its entirety harms the principle of technical reasonableness, due to the absence of technical studies determining its necessity, viability, and application.\n\nII.- Doubts of constitutionality of the consulting legislators\nIn the specific case, the legislators raised a facultative consultation of constitutionality in relation to the draft bill named \"Law for the promotion and implementation of a green hydrogen economy in Costa Rica,\" processed under legislative file no. 22.392.\n\nThe consultants raised the following arguments and objections:\n\n\"The law proposal defines green hydrogen as hydrogen produced in Costa Rica by electrolysis of water from electricity coming from renewable sources, through a process that does not emit carbon dioxide and transforms water into molecules of hydrogen and oxygen gases.\n\nTo this end, it proposes declaring the use of this energy of public utility. It confers the stewardship of the green hydrogen industrial activity to Minae and authorizes the collaboration of local governments to grant the non-payment of fees and levies to natural or legal persons that incorporate the activity in their territory, for the time they consider pertinent.\n\n(…)\n\nLike the norm cited, the articles of the draft, consulted here, mention the beneficial aspects of utilizing green hydrogen, however, just as a high-potential renewable energy source, it promotes its advancement through the promotion of economic incentives and stewardship by the Ministry of Environment and Energy. However, it fails to situate this source within a general energy matrix, which would place green hydrogen as one of the renewable energy sources and therefore within a development plan for said energy.\n\nRegarding this point -a green hydrogen development plan- the draft law does not contain or refer to economic studies that assess the production cost of hydrogen to put a medium or large production plant into operation.\n\nNor is a technical study presented with a comparative analysis between hydroelectric, wind, or solar production, versus hydrogen, and a weighing of the production cost for the first year and a projection for five or ten years, so that the legislator can weigh whether expenses decrease in accordance with increased demand or whether an economic benefit to the consumer can be determined.\n\nThe law initiative, as pointed out previously, is framed within fiscal benefits through exemptions and the hiring of foreign personnel, but it does not include the topic of financing feasibility studies or the possibility of financing through national or international banking for the installation of green hydrogen plants.\n\nIn addition to the above, it is important to highlight that green hydrogen, being an energy, requires standards of operation, production, supply, transportation, and distribution of energy from the production plants, which may be of a legal nature or of a regulatory nature. In any case, this must be established based on specialized scientific recommendations set forth in technical studies that support it and provide the necessary technical reasonableness, (…) the absence of these studies in the draft law in question is consulted to the honorable tribunal.\n\n(…)\n\nFor the reasons stated above, the constitutionality of the project in its entirety is consulted due to the absence of technical studies determining its necessity, viability, and application.\"\n\nIn accordance with the foregoing, it can be concluded that the legislators consider that the draft law lacks reasonableness due to the absence of technical, economic, and feasibility studies demonstrating the real cost of developing this type of energy in our country and, at least, a projection of a comparative analysis with other types of energy such as hydroelectric, wind, or solar that are already produced in the national territory.\n\nThe defect raised, in my judgment, does indeed have constitutional relevance, as I will proceed to examine in detail below. On other occasions, I have pointed out that, although the ordinary legislator enjoys broad freedom to configure norms regarding social, economic, and political reality, and that this freedom is expressed in the weighing of the opportunity and convenience of a specific legislative decision, the truth is that the task of producing norms cannot respond to a \"capricious\" or \"arbitrary\" attitude. Otherwise, the provision derived from that decision would be contrary to the principle of reasonableness. Based on this premise, it is necessary to examine the doubt of constitutionality held by the consulting legislators, taking into account the background information within the legislative file itself.\n\nIII.- Analysis of the motivation in the present draft law\nFirstly, it is necessary to indicate that the grievance raised by the consulting legislators is corroborated by reviewing the statement of motives that promoted the draft law. This is because the absence of any technical basis supporting the initiative is indeed not found in said statement. To the extent pertinent, the following was stated:\n\n\"The juncture we face as a country demands the development of public policy capable of counteracting the complex situation of the national economy.\n\nAlarming data on the level of unemployment at 22%; a fiscal deficit of 8.34% of GDP at the close of December 2020, and low public and private investment, demand ensuring the conservation of the Rule of law and a free-market economy characteristic of Costa Rica, to consolidate the image of a global benchmark in environmental awareness that contributes to our country brand.\n\nIn addition to the above, there is a very clear global trend toward the decarbonization of the economies of countries considered advanced; Costa Rica, as a country committed to that decarbonization, can and must create a market economy based on, and centered around, renewable and clean energies.\n\nHydrogen, the most numerous element in the universe, serves as an effective clean energy vector, managing to replace, in various important areas of the national economy, the energy generated with polluting fossil fuels. Countries such as Germany, Canada, the United States, Japan, China, and the European Union have already established their respective legal and financial bases for the development of a green hydrogen economy.\n\nThis global boom is the ideal springboard for Costa Rica to leverage its vast clean, renewable energy resources to create its own green hydrogen economy.\n\nGreen hydrogen is the name given to hydrogen that has been generated with clean, renewable energy sources, such as solar energy, wind energy, or energy generated by a hydroelectric plant, among others. It can be used as an energy vector and as a raw material for manufacturing products such as alcohols, synthetic fuels, fertilizers, etcetera.\n\nThere are different ways to produce hydrogen, including through the electrolysis of water, a process in which electric energy is applied to water (H2O), separating the oxygen and hydrogen molecules. The capture and storage of hydrogen and pure oxygen, a byproduct of the electrolysis process, does not generate any type of polluting emission, and both can be stored as gases or in liquid form. As a result of this clean process, this hydrogen produced with electrolyzers fed by renewable electricity is known as \"green,\" and it is thanks to this quality that said vector gains great relevance in the fight against climate change.\n\nThis is why it takes on vital importance for Costa Rica in meeting its decarbonization goals, since the electricity produced in the country occurs without the intermediation of fossil fuels and from renewable sources that are completely friendly to the environment.\n\nThis bill seeks ways to promote the country's economic development through the consolidation of an industry that is in the midst of a global boom, with the potential to become one of the leading industries worldwide.\n\n(…)\n\nIn this way, we see that the country is offered the opportunity to generate spaces for innovation, boost growth and local employment, as well as create new companies with social and environmental impact, taking advantage of the unique opportunity to develop a competitive green hydrogen industry that, from electricity produced with low-cost clean and renewable resources, will allow for the production of an energy vector for local use and with regional export potential, driving a sustainable and clean economy around this activity. And beyond hydrogen as an energy vector, there are the uses that hydrogen can be given in the metallurgical, chemical, and petrochemical industries, which themselves form demand sectors for hydrogen production, whether in the country or in export markets. We know that a circular economy with renewable energy is the path, since historically, Costa Rica has not managed to take advantage of the mineral wealth the country possesses, has not managed to produce fossil fuels, and we have been forced to import this energy. The emergence of green hydrogen at a global level allows us to drive a deep decarbonization in Costa Rica, a goal that has been proposed in the past, and to seize the opportunity to help economic reactivation, through direct foreign investment and national investment, generating the creation of direct and indirect jobs.\n\nIn addition to helping clean various environments and sectors of our economy, it will allow us to export products created with zero-emission energy, differentiating ourselves as clean exports to end users. The strategy that must be used is collaborative work between the private sector, the public sector, and civil society. This can be and will be an essential piece of our carbon neutrality plan and our commitment to developing sustainably.\n\nIn response to the above arguments and the current situation, the following bill is proposed, which proposes to eliminate barriers and provide the necessary incentives to develop the green hydrogen industry in the country, as well as financial tools of different types such as soft loans, green bonds, and any other instrument that best suits, to develop the green hydrogen industry in the country.\n\nBy reason of all the foregoing, taking into account the economic situation Costa Rica is experiencing, the following bill is submitted for consideration by the honorable deputies: LAW FOR THE PROMOTION AND IMPLEMENTATION OF A GREEN HYDROGEN ECONOMY IN COSTA RICA.\"\n\nFrom the preceding transcription, two noble purposes emerge to which no objection can be made. The first purpose is to fight unemployment and combat the serious fiscal crisis existing in the country, by promoting this new market economy, which would be carried out thanks to energy production through hydrogen. The second is the generation of clean energy, which is part of a trend toward decarbonization. These policies are not novel in the country, since from the signing of the United Nations Framework Convention on Climate Change (UN), Law No. 7414 of June 13, 1994, Costa Rica joined the objective of \"achieving, in accordance with the relevant provisions of the Convention, stabilization of greenhouse gas concentrations in the atmosphere at a level that would prevent dangerous anthropogenic interference with the climate system\" (Art. 2). Consequently, the legislator may well promote these purposes. However, what was stated in the statement of motives does not provide a real picture of the implications of starting up this type of industry, since no technical support is cited reflecting the factual background of this initiative and a minimum of technical and cost basis.\n\nOn the other hand, in official letter No. AL-DEST-IIN-028-2021, Integrated Legal-Socioenvironmental Report of the Department of Studies, References and Technical Services of the Legislative Assembly, the following statements were made in relation to the parliamentary initiative under analysis:\n\n\"Green hydrogen constitutes a generic term to refer to the technology based on energy generation through a chemical process known as electrolysis, which uses electric current to separate hydrogen from oxygen in water. This energy is obtained by the direct action of electricity obtained from renewable sources.\n\nThe International Energy Agency (IEA) calculates that obtaining green hydrogen would save up to 830 million tons of CO2 annually, as opposed to fossil fuels.\n\nIt should be clarified that there are several types of hydrogen; first, we find blue hydrogen, which is the most abundant and originates from natural gas. Green hydrogen is that which originally comes from entirely renewable and clean sources, such as that obtained from photovoltaic energy systems or wind farms that harness the wind; lastly, black hydrogen, also called gray or brown, is the one that generates the largest carbon footprint since it is extracted from non-renewable fuels such as oil or coal.\n\nIII.- ANALYSIS OF THE ARTICLES\n\nThis law, in its articles, identifies the usefulness and benefits of green hydrogen as a high-potential renewable energy source; it promotes its advancement through the promotion of economic incentives and the stewardship of the Ministry of Environment and Energy (Ministerio del Ambiente y Energía, MINAE). However, it fails to place this source within a general energy matrix that positions green hydrogen as one of the renewable energy sources and, therefore, within a development plan for said energy.\n\nOn this point—a development plan for green hydrogen—the bill does not contain or refer to economic studies that assess the production cost of hydrogen to put into operation a medium or high productivity plant.\n\nNeither is a technical study presented with a comparative analysis between hydroelectric, wind, or solar production versus hydrogen, and a weighting of the first year's production cost and a five or ten-year projection, so that the legislator can weigh whether expenses decrease according to increased demand or, alternatively, whether an economic benefit to the consumer is produced.\"\n\nFurthermore, as we cited previously, the bill focuses on tax benefits through exemptions and the hiring of foreign personnel. However, it leaves out the issue of financing for feasibility studies or the possibility of financing through national or international banks for the installation of green hydrogen plants.\n\nLikewise, because this is energy, it requires operating, production, supply, transportation, and distribution standards for energy from production plants, which may be of a legal or regulatory nature. In any case, this must be established based on specialized scientific recommendations set out in technical studies that support it and provide the necessary technical reasonableness.\" (The highlighting does not correspond to the original).\n\nIn said report, a section was devoted to the \"Economic and technical viability of this industry for the country\" and it was warned that a market study was barely underway to assess the impact on Costa Rica's industrial development, both in the national and international markets. As pertinent, the following was noted:\n\n\"In relation to its technical viability, the market study for green hydrogen in Costa Rica is currently being prepared, which will estimate national potentials and the competitiveness of green hydrogen against international export markets. Likewise, this study will estimate the macroeconomic impact of the development of this industry in Costa Rica.\n\nOn the other hand, analyses have been conducted for the transportation sector based on a series of scenarios to 2050 and seeking to determine the segments for which this technology would make the most sense in our country, comparing the total cost of ownership of different vehicles in different segments.\n\nThe total cost of ownership is a financial indicator that includes the acquisition cost and the operating cost of an asset over its useful life. The main result of the study is that the heavy-duty segment is the one expected to be strongly dominated by fuel cell technology (hydrogen technology) in the years to come.\n\nIt is expected that in the future the bus segment will be shared between hydrogen technology and electric battery technology. Important factors to consider in the use of hydrogen are travel distances and vehicle weight.\" (The highlighting does not correspond to the original).\n\nThat is, from the report of the Department of Technical Services of the Legislative Assembly, it was evident that, at the time of processing the parliamentary initiative, the corresponding reports that would provide support to promote the bill did not exist, but rather the technical feasibility and market studies were just in process.\n\nIV.- Conclusions on the matter\n\nBy virtue of the foregoing, I consider that the grievance raised by the consulting legislators is substantiated. A bill is presupposing the importance of this type of energy without this decision being backed by a minimum of technical and cost basis that justifies the viability of green hydrogen production in the country. But not only that, but also that justifies the declaration of public interest—with all the legal consequences that implies—and the possible tax exemptions for an industry that, despite the noblest intentions regarding the fight for economic reactivation and the implementation of clean energies, has not been proven to have true feasibility in the territory and in the national industry. I clarify that I do not question whether or not there are abundant data that could support this, but it is clear that they were not provided as support for the initiative.\n\nFrom my point of view, these omissions imply an injury to the principle of reasonableness of the parliamentary initiative. On previous occasions, I have ruled on similar defects that imply the unconstitutionality of a bill. For example, in legislative consultation No. 2020-015542, I made the following considerations:\n\n\"III. Criteria of opportunity and convenience in legislative work\n\nIn light of Articles 105 and 121 of the Political Constitution, the ordinary legislator enjoys broad freedom of configuration of norms over social, economic, and political reality. The exercise of legislative power resides originally in the people and is constitutionally delegated to the Legislative Assembly, being the representative political organ par excellence. However, this power is limited by the precepts, values, principles, and constitutional jurisprudence, as well as by those international conventions or instruments duly approved by the Legislative Assembly (Article 7 of the Political Constitution). Regarding the legislative process, the legislator is also subject to the provisions of the Regulations of the Legislative Assembly, which is a formal parameter of constitutionality.\n\nFurthermore, in our normative design, the law-making process is subject to constitutional control, exercised through the Constitutional Chamber (Sala Constitucional). This control system can be a priori or a posteriori. In both cases, and with their specific regulations, it is the obligation of this Court to examine the regulatory proposal and the legislative procedure, in order to compare it with the norms, principles, and values that make up the Law of the Constitution.\n\n(…)\n\nSince my appointment as Substitute Magistrate, I have maintained that in this exercise of a priori constitutional control, there are aspects on which it is not incumbent upon the Chamber to rule, such as the possible advantages and disadvantages of a decision at the level of convenience and opportunity, as well as matters of mere legality (see my separate note in judgment 2015-15927). Likewise, in the note to advisory opinion 2019-24746, I concluded the following:\n\n'[It must be kept in mind] the need to distinguish between what is legally required (constitutionally and legally) and what is politically possible or desirable. It is true that the political should not be outside the legal, and it is also true that many of the Constitutional Chamber's resolutions have an impact on the country's political life. It is logical that the latter is so, given its peculiar functions and competences, attributed by the rules that govern it; but precisely these are a limit. Although it is responsible for deciding on its own competence, as indicated in Article 7 of the LJC, it always does so in light of those rules and without forgetting its nature as a jurisdictional body. Therefore, the rationes decidendi and what is ordered by the Chamber respond to that reality. In contrast, it is in the parliamentary sphere where arguments of convenience or opportunity are to be wielded (…). Such arguments will give foundation to the decisions deemed prudent to take in that sphere.'\n\nAccording to what has been said, it is not incumbent upon the Chamber to examine the opportunity and convenience of bills. However, it is incumbent upon this Court to:\n\n'Guarantee the supremacy of constitutional norms and principles and of International or Community Law in force in the Republic, their uniform interpretation and application, as well as the fundamental rights and freedoms enshrined in the Constitution or in international human rights instruments in force in Costa Rica' (Article 1 of the LJC. The highlighting does not correspond to the original).\n\nIV. The parameter of reasonableness in provisions on public funds\n\nSince its origins, the Constitutional Chamber has consistently indicated that the production of legal norms, although in many cases responds to a parliamentary weighting of opportunity and convenience, cannot respond to a 'capricious' or 'arbitrary' attitude of the public agent issuing the norm. Otherwise, the provision would be contrary to the principle of reasonableness, which is a constitutional principle that this Court must safeguard, even in optional consultations on constitutionality.\n\nSince judgment 1739-1992, this Court established the following doctrine:\n\n'[L]aws and, in general, norms and acts of authority require for their validity, not only to have been promulgated by competent bodies and due procedures, but also to pass substantive review for their concordance with the supreme norms, principles, and values of the Constitution (formal and material), such as those of order, peace, security, justice, liberty, etc., which are configured as patterns of reasonableness. That is, a norm or public or private act is only valid when, in addition to its formal conformity with the Constitution, it is reasonably founded and justified according to constitutional ideology. In this way, it is sought, not only that the law is not irrational, arbitrary, or capricious, but also that the selected means have a real and substantial relationship with its object.' (The highlighting does not correspond to the original). (Criterion reiterated in multiple judgments, among them, 3495-1992, 2003-03667, 2007-03905, 2010-09042, 2012-016083, 2019-010642 and 2020-010160, among many others).\n\nIt is accepted that the parameter of reasonableness is an indispensable criterion to ensure that laws and, in general, all norms, do not result in an arbitrary and senseless exercise of public power, but rather respond to real needs and motivations.\n\nBased on this general principle, this Chamber derived the principle of the prohibition of arbitrariness as an essential statement of the Rule of Law that implies, precisely, the prohibition of making decisions lacking foundation. Upon examining the origin of this principle, this Chamber stated:\n\n'It was conceived by the German jurist Leibholz in 1928 as a criterion to weigh the legislator's respect for the principle of equality. According to this formulation, the principle of the prohibition of arbitrariness supposes the prohibition of arbitrariness, that is, of any difference lacking a sufficient and just reason. The principle was taken up by Spanish doctrine, specifically by García de Enterría in the late 1950s (1959) with a broader sense—not limited to the principle of equality—than that proposed by Leibholz. Subsequently, the principle with that broader meaning was adopted by the Spanish Constitution of 1978 in its Article 9.3, at the proposal of Senator Lorenzo Martín-Retortillo, who justified his initiative in the need to have the principle of the prohibition of arbitrariness as one more technique or mechanism for controlling or overseeing public powers inherent to the Rule of Law.' (Judgment 11155-2007).\n\nLikewise, this Chamber justified that arbitrary action is that which is contrary to justice, reason, or laws. In a previous judgment that examined said principle (resolution 2004-14421), the Chamber emphasized that, although it is enshrined in Article 16 of the General Law of Public Administration (Ley General de la Administración Pública, LGAP), its origin is found in Article 11 of the Political Constitution, which establishes the following:\n\n'Public officials are mere depositaries of authority. They are obliged to fulfill the duties that the law imposes upon them and cannot arrogate powers not granted therein.'\n\nIndeed, Article 16 of the LGAP provides:\n\n'In no case may acts be issued contrary to unequivocal rules of science or technique, or to elementary principles of justice, logic, or convenience.'\n\nIt is, then, a principle that, although formally expressed at the legal level, has materially constitutional content. Therefore, it is possible to conclude that said principle is applicable even to parliamentary work. Furthermore, the Chamber in judgment 2003-5090 expressly stated as follows:\n\n'The freedom of legislative configuration is not unrestricted, since it has as its limit the Law of the Constitution, that is, the block of constitutionality formed by constitutional precepts and customs, the values and principles - among which those of proportionality, prohibition of arbitrariness, non-discrimination, due process, and defense stand out - of that nature and the jurisprudence handed down by this Court for similar cases.' (The highlighting does not correspond to the original).\n\nTo the above, it must be added that this Court has emphasized that, when it comes to the management of public funds, their disposition must be carried out under criteria of legality, austerity, and reasonableness, which imposes a prohibition on squandering or managing such resources as if they were private funds (see, for example, judgments of this Chamber 2000-6728, 2006-6347, 2012-3267, 2018-008137, 2019-009226 and 8254-2020). Such criteria could only be examined based on adequate motivation and justification of the decision, in this case, the legislative determination.\n\nIt should be emphasized that, even if it is a matter of opportunity and convenience regarding the best destination for public funds, its justification must be sufficient. This must be to such an extent that there are no margins to doubt its reasonableness and it is ruled out that it is an 'irrational, arbitrary, or capricious' determination. That is, it must be verified that the project responds to the general interest.\n\nIn the present case (sub lite), it is not strictly about the disposition of public funds to make a donation to a specific activity chosen by the legislator, but rather about betting on the 'development of a national green hydrogen economy,' which has extremely important implications for the national industry. For example, as I have mentioned, public or private initiatives are declared of public interest, destined for 'the research, production, transformation, storage, transportation, commercialization, supply, final use, and export of green hydrogen within the framework of the energy transition, the Sustainable Development Goals (SDGs) of the United Nations Organization (UN), and for the benefit of the country' (Art. 4). Additionally, the Costa Rican Electricity Institute (Instituto Costarricense de Electricidad, ICE), the National Power and Light Company (Compañía Nacional de Fuerza y Luz, CNFL), the Costa Rican Petroleum Refinery S.A. (Refinadora Costarricense de Petróleo S.A., RECOPE), the Public Services Company of Heredia (Empresa de Servicios Públicos de Heredia, ESPH), the Administrative Board of Electrical Services of Cartago (Junta Administrativa de Servicios Eléctricos de Cartago, JASEC), and rural electrification cooperatives are authorized to venture into the research, production, transformation, storage, transportation, commercialization, supply, final use, and export of green hydrogen; as well as the products and byproducts derived from these activities (see Art. 5). This is, as seen, an authorization for public companies to become involved in the development of an economic activity for which cost and feasibility studies were barely being conducted. Therefore, these authorizations do give rise to the disposition of public funds in an industry that does not have its technical foundation duly proven. I reiterate that I do not doubt that it has it, but that it has not been provided. Furthermore, a series of incentives are established for the production and transformation activities of green hydrogen, also for the research, storage, transportation, and final use of green hydrogen, as well as for importers, distributors, and marketers of goods, equipment, machinery, and inputs necessary and linked to the development of the described activities.\n\nIn summary, there is a strong intention by the legislator to promote 'a national green hydrogen economy' with important implications in the national economic sphere. Therefore, I consider that there must be a prior technical foundation that at least in some minimal way justifies the reasonableness of the parliamentary initiative, supporting the placement of this energy in the electrical matrix produced in the country and determining its necessity, viability, and application in the national territory. Consequently, having proven that such technical support did not exist, I conclude that the consulting legislators are correct regarding the questioned defect.\n\nFinally, I must make two considerations. Firstly, it is important to insist that I am not objecting to the ultimate aim of the regulations being promoted, since as is evident from the statement of motives, it concerns purposes of great relevance and national impact, both economic and environmental. Secondly, as a constitutional judge, it is not for me to define which technical studies should be conducted prior to promoting this initiative, nor would it be usual to examine the suitability of the studies in specific terms; however, as I have stated in this dissenting vote, there must indeed be some type of support that justifies and grants a certain reasonableness to a bill with so many implications for energy production in the country and the national economy.\n\nTherefore, as it was not proven that the bill was previously supported by some technical foundation justifying it, I must resolve the consultation in the sense that the bill has an essential defect in its processing that invalidates it. The bill, in its entirety, violates the principle of technical reasonableness, due to the absence of technical studies that determine its necessity, viability, and application.\n\nNOTE OF MAGISTRATE GARRO VARGAS\n\nIt is necessary to clarify that by virtue of having declared that the parliamentary initiative is unconstitutional, because the absence of technical studies that support it was proven, I deem it unnecessary to rule on whether Articles 9, 10, 11, 12, 13, and 14 of the bill are unconstitutional due to injury to the principles of legal certainty and security, technical reasonableness, and fiscal balance in relation to the exemptions intended to be approved through the legislative initiative. If I confirmed that there is no technical foundation for the bill, it must be implied that there is none either for the tax exemptions intended to be approved for the promotion of this hydrogen economy.\n\nAnamari Garro V.\n\nCO03/23\n\n... See more\nText of the resolution\n\n*220190960007CO*\n\nExp: 22-019096-0007-CO\n\nRes. No. 2022025307\n\n \n\nCONSTITUTIONAL CHAMBER OF THE SUPREME COURT OF JUSTICE. San José, at thirteen hours and forty minutes on the twenty-fifth of October of two thousand twenty-two.\n\nOptional consultation on constitutionality processed in case file 22-019096-0007-CO, filed by Deputies Manuel Morales Díaz, Gilberto Campos Cruz, Luis Diego Vargas Rodríguez, Jorge Dengo Rosabal, Kattia Cambronero Aguiluz, Daniel Vargas Quirós, Ada Acuña Castro, Jorge Antonio Rojas López, Johana Obando Bonilla, Waldo Agüero Sanabria, and Luz Mary Alpízar Loaiza, in relation to the bill entitled \"Law for the promotion and implementation of a green hydrogen economy in Costa Rica,\" processed under legislative file No. 22.392.\n\nFindings:\n\n 1.- Through a document incorporated into the digital file on August 29, 2022, the filing Deputies formulate an optional consultation on constitutionality referring to the bill \"LAW FOR THE PROMOTION AND IMPLEMENTATION OF A GREEN HYDROGEN ECONOMY IN COSTA RICA,\" processed under legislative file No. 22.392. They consult, in the first place, on a possible infringement of the constitutional principle of technical reasonableness. The consultants indicate that the bill proposes to create a framework law that allows the industrialization and utilization of green hydrogen as a clean energy. It proposes declaring the use of this energy of public utility, confers the stewardship of the industrial activity of green hydrogen to MINAE, and authorizes the collaboration of local governments to grant non-payment of fees and charges to natural or legal persons who incorporate the activity in their territory, for the time they deem pertinent. They point out that the bill does not contain or does not refer to economic studies that assess the production cost of green hydrogen to put into operation a medium or large production plant. Neither is a technical study presented with a comparative analysis between hydroelectric, wind, or solar production versus hydrogen, as well as a weighting of the first year's production cost and a five or ten-year projection, so that the legislator can weigh whether expenses decrease according to increased demand or, alternatively, whether an economic benefit to the consumer is produced. The legislative initiative includes tax benefits through exemptions and the hiring of foreign personnel, but it does not include the issue of financing for feasibility studies or the possibility of financing through national or international banks for the installation of green hydrogen plants.\n\nThey add that green hydrogen, as an energy source, requires operating, production, supply, transport, and distribution standards for energy from production plants, which may be of a legal or regulatory nature. In any case, this must be established based on specialized scientific recommendations set forth in technical studies that support it and provide the necessary technical reasonableness. Studies which are absent from this bill, as indicated by the Contraloría General de la República, the Cámara de Empresas Distribuidoras de Energía y Telecomunicaciones (CEDET), and the Academia Nacional de Ciencias (ANC). They indicate that they are consulting on the constitutionality of the bill, given the absence of technical studies determining its necessity, feasibility, and application. They assert that, in general, laws are enacted to satisfy a collective need. However, in some cases, the regulation of the respective subject matter also requires it to be done in a technical manner, otherwise the regulation would violate the constitutional principle of reasonableness and, therefore, be contrary to the public interest. They affirm that the case law of this Sala Constitucional has established that laws, to be constitutionally valid, must be technically reasonable (Voto 8724-97). They state that the constitutional principle of reasonableness requires that laws conform to strict technical parameters. They allude to Article 16 of the Ley General de la Administración Pública, which establishes a general principle of law, also applicable to the realm of laws, according to which acts cannot be issued nor laws approved that are contrary to the unequivocal rules of science or technique, and to Article 160 of the same regulatory body, which provides that a discretionary act shall be invalid. They add that this Sala Constitucional, in its Voto 14293-2005, pointed out that the principle of objectification of environmental protection (principio de objetivación de la tutela ambiental) is derived from the provisions of the cited Articles 16 and 160 of the LGAP and translates into the need to support decision-making in this area with technical studies, both in relation to acts and provisions of a general nature—both legislative and regulatory—from which the requirement of \"linkage to science and technique\" is derived, thus conditioning the Administration's discretion in this area. The consultants affirm that the legislative initiative has the commendable objective of reducing greenhouse gas emissions and increasing the electrification of the economy to take advantage of the renewable potential of the National Electric System (Sistema Eléctrico Nacional); it is under this very important purpose that technical studies are essential to shape the roadmap towards achieving said objective, because not doing so would be equivalent to discouraging investments that would take the country in the opposite direction or could even delay the purposes pursued with the enactment of a framework law regulating the energy system without a prospective vision and not at random, as is intended. They conclude that without technical support, this initiative would be contrary to the constitutional principles already indicated. They also consult on the possible unconstitutionality of Articles 3 and 24 of Bill No. 22392, for violating the right to private property and the principle of inviolability of private assets (principio de intangibilidad del patrimonio privado) (Article 45 of the Constitución Política). Article 3 of the initiative in question contains a series of definitions for the implementation of the bill, among which the one defining the National Fuel System (Sistema Nacional de Combustible, SNC) stands out as: a set of specialized facilities and equipment that, in an interrelated manner, allow for the continuous supply of the needs of the national market for petroleum-derived fuels, in an efficient, safe, and environmentally conscious manner. According to the foregoing wording, private fuel retail businesses would be included, which, in connection with Article 24 of the same bill, through which RECOPE is authorized to use this system, could be contrary to Article 45 of the Constitution, because it would give rise to the interpretation that, by RECOPE having access to said system, which, in its wording, would include private gas stations, it would be equivalent to making privately owned assets available to this institution, violating Article 45 of the Constitution and Article 21 of the Convención Americana sobre Derechos Humanos. They maintain that making private assets available under the cited provisions would entail a possible violation of Article 45 of the Constitution. They also consult on the possible violation of the principles of legal certainty and clarity and non-normative confusion, as well as technical reasonableness and fiscal balance (Article 176 of the Constitution), with respect to Articles 9, 10, 11, 12, 13, and 14 of Bill No. 22392. The consultants maintain that these provisions regulate matters related to incentives: beneficiaries, term of incentives, incentives for green hydrogen production and transformation activities, incentives for research, storage, transport, and end-use activities of green hydrogen, incentives for importers, distributors, and marketers, and final conditions for exempted goods, equipment, and machinery. The regulation must be consulted by virtue of the legal uncertainty regarding the application of the established incentives and exemptions. Firstly, due to the vagueness of its application, i.e., it is not determined whether these incentives will be granted on a one-time basis, or if the beneficiaries can access them on multiple occasions. This violates the principle of legal certainty, a fundamental value of the Social State of Law (Estado Social de Derecho) (resolutions No. 5402-94, 169-95, and 4192-95 of the Sala Constitucional). Secondly, they refer to the fact that the Contraloría General de la República has indicated “the need for incentive proposals to result from a cost-benefit analysis that incorporates the necessary technical elements to establish their convenience and necessity. This, in order to quantify their impact on public finances and on the fulfillment of the environmental objectives that justify them.” That is, the granting of this type of incentives must in no way be arbitrary, but rather must have technical backing that determines its feasibility. They add that it must be observed that in all State actions, there is no overreach in the exercise of the powers and authorities attributed by law, to avoid abuse and excess of power. They maintain that, in this case, there is no certainty that the incentives provided in the cited provisions are sufficient or disproportionate, given the absence of technical studies that so define them. They refer to the fact that Costa Rica's accession to the OECD has implications and urges Costa Rica to respect the guidelines of good political and economic management proposed by the country itself. Thus, fiscal sustainability must be sought, including among other actions the elimination of tax exemptions, as analyzed in the document \"Nota de la OCDE sobre el nuevo plan fiscal de Costa Rica — 2021\". Consequently, they conclude that the consulted provisions could be vitiated by unconstitutionality for lacking technical criteria that reasonably justify the granting of the cited incentives and that determine the impact of these incentives on public finances and the invisible quantification of the estimated reduction in the public treasury. This lack of technical criteria could also violate the principle of budgetary balance, established in Article 176 of the Constitution. This constitutional principle is closely associated with the principle of administrative efficiency; however, it limits its sphere of influence exclusively to fiscal activity. As a result of this principle, the obligation of proper administration of public funds is imposed, hence the importance of the technical analysis of the impact of the benefits agreed upon in the cited provisions. Therefore, they consider that the consulted provisions contradict the principle of technical reasonableness and financial balance. They also consult on the possible unconstitutionality of Article 18 of Bill No. 22392, for violation of Articles 21, 33, 46, 50, and 69 of the Constitution and the right to a healthy and ecologically balanced environment, as well as the principles of equality and non-discrimination, hierarchy of norms, singular non-derogability of regulations (inderogabilidad singular del reglamento), and objectification of environmental protection. Article 18 of the bill in question establishes that, due to the public interest involved in green hydrogen production projects that require environmental feasibility (viabilidad ambiental), the review of which shall be conducted in an expedited manner and with prioritization, the procedure to follow shall be that determined by the head of the Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE) in accordance with the categorization of the activity, work, or project. According to this provision, green hydrogen production projects will be given an expedited procedure. They consider that this \"fast track,\" applied to environmental matters, must be reviewed in light of the fundamental right to a healthy and ecologically balanced environment, which is expressly and clearly individualized through the reform introduced to Article 50 of the Constitution, in relation to the last paragraph of Article 46 of the Constitution. This must be related to Article 21 of the Constitution—from which the right to health is derived and for which environmental protection is a necessary prerequisite—and to Article 69 of the Constitution—from which the principle of rational exploitation of the land is derived, imposing on both individuals and the State the obligation to protect and preserve renewable natural resources (Votos 223393, 4818-2003, and 6322-2003). This right is also enshrined in numeral 11 of the Additional Protocol to the American Convention on Human Rights in the Area of Economic, Social, and Cultural Rights. They insist on the link between environmental protection, the right to health (also enshrined in numeral 10 of the Additional Protocol to the American Convention on Human Rights in the Area of Economic, Social, and Cultural Rights), and quality of life. They cite Votos 3705-93, 3341-96, 2219-99, 6716-02, 4818-03, and 6322-03 of this Chamber. They consider that the environmental feasibility granted in the cited provision could contradict the constitutional principles and norms indicated, due to the expedited manner in which it would be processed, given that feasibility is an evaluation required by the Costa Rican State of those environmental impact studies presented by private companies or organizations for projects framed within the country's sustainable development plan, in this case, projects related to green hydrogen, which would have priority, without the relevant studies confirming the expedited treatment being included in this legislative initiative. Another important point to consult the Court on is the competence granted in this article to the cited minister, in that it is he who determines the procedure to follow for projects related to green hydrogen, when this is a function that corresponds by law to the Secretaría Técnica Nacional Ambiental (SETENA), as provided by the Ley Orgánica del Ambiente, No. 7554 of November 13, 1995, which creates said secretariat as an organ of maximum deconcentration (órgano de desconcentración máxima) of the Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE). They refer to Articles 18 and 20 of Law No. 7554. They also cite Voto 14093-2008 of this Chamber, regarding the competencies of SETENA. The functions granted to SETENA are own functions as a maximum deconcentrated organ of the Ministerio de Ambiente y Energía. According to subsection 3) of Article 83 of the Ley General de la Administración Pública, maximum deconcentration implies that the superior, besides being unable to take over the competencies of the inferior and review or substitute its conduct (either ex officio or at the request of a party), is equally inhibited from giving orders, instructions, or circulars to the inferior organ. They consider that the provision under consultation could go against the principle of hierarchy. Given the interdisciplinarity that characterizes environmental matters, the various administrative divisions must exercise their unique competencies in a coordinated manner for the best satisfaction of the public interest, especially regarding the fundamental right to a healthy and ecologically balanced environment (Articles 50 and 121, subsection 14); however, this would not be equivalent to the Minister of Ambiente y Energía substituting the exclusive competencies granted to SETENA, because the competence to design, apply, and approve environmental impact assessments is not a competence that said minister can apply, because environmental impact assessments are a competence that corresponds in a deconcentrated manner to the Secretaría Técnica Nacional Ambiental. They refer, again, to the provisions of Article 83 of the Ley General de la Administración Pública, regarding the scope of maximum deconcentration. They claim that this norm would be disapplied for a particular or specific case, as would be the case of green hydrogen and its feasibility, which could imply a violation of the principle of singular non-derogability of the norm for the specific case. They affirm that, according to this principle, Parliament cannot deviate from the general norms it has issued when they significantly alter or violate said regime. They cite Voto 2009-95 of this Chamber. They insist that the regulatory body before which environmental feasibility procedures are carried out and which is responsible for granting the respective endorsement is the Secretaría Técnica Nacional Ambiental (SETENA). The work of this body is extremely important for harmonizing national productive processes with environmental protection policies and, for this very reason, is extremely demanding, and therefore, they consider it risky to include accelerated processes for this procedure in the cited bill. They reiterate that the questioned article intends that the procedure to follow, regarding feasibility, shall be that determined by the head of the Ministerio de Ambiente y Energía, which could go against the principle of objectification of environmental protection, as it would be the minister who makes a decision of great significance for the country's environment, despite the existence of a technical body tasked with that function. They reiterate that this Chamber, in Judgment No. 14293-2005, indicated that the principle of objectification of environmental protection is derived from the provisions of the aforementioned Articles 16 and 160 of the Ley General de la Administración Pública, which translates into the need to support decision-making in this area with technical studies. The consulted article gives priority to green hydrogen in relation to similar energy transition projects, which should be considered under equal conditions, as they present objectives coinciding with and related to this bill, such as the bills \"Ley para la promoción y regulación de recursos energéticos distribuidos a partir de fuentes renovables\", legislative file No. 22.009, and \"Ley para la Contribución a la Transición Energética\", legislative file No. 21.343. Again, this preponderance is not based on any technical study that supports such treatment in relation to regulations of equal relevance, so the article under consultation could go against the principle of equality and non-discrimination. They cite Voto 7261-94 of this Chamber. They allege that there is no technical reasoning to justify the determination of public interest for green hydrogen production projects, when, as previously indicated, there are other initiatives with identical purposes. This is reinforced by the absence of technical and scientific analyses and studies determining the preponderance of green hydrogen compared to other alternatives such as those mentioned above. They also consult on the possible unconstitutionality of Article 19 of Bill No. 22392, for violation of free enterprise (Article 46 of the Constitution). Article 19 of the consulted bill establishes authorization for the use of green hydrogen in specific activities and indicates that natural and legal persons, public and private, whose final use of green hydrogen is the production of alcohols and their derivatives, synthetic fuels, fertilizers, ammonia, and the export of green hydrogen, are authorized to develop the activity in competition. Excluded from this provision is the production of ethyl alcohol for liquor and industrial purposes protected by Article 443 of the Código Fiscal, Law No. 8 of October 31, 1885, whose production, distribution, and commercialization corresponds to the Fábrica Nacional de Licores (FANAL). Furthermore, it provides that synthetic fuels produced in the country with green hydrogen may be commercialized at service stations and other agents in the supply value chain for fossil fuels, under the conditions determined via regulation. They consider that this provision creates conditions for cartelizing a sector for the production of alcohols, which could violate Article 46 of the Constitución Política, since the desirable outcome is the complete opening of the monopoly, not allowing only a few to carry it out. In Article 46 of the Constitution and other related norms—Article 28, second paragraph of the Constitution, for example—it is possible to find the constitutional source of freedom of enterprise and freedom of commerce for the benefit of the economic agent and the consumer. This right constitutes a system of guarantee consensually admitted in our legal system and known as a \"right to negative actions,\" a right to \"non-impediment of actions,\" that is, this right constitutes an assurance for the citizen, regardless of their position in the market, to have any type of action, even if endorsed by law itself, prohibited if its content threatens or restricts freedom of enterprise. The cited Article 46 prohibits private monopolies and makes public ones exceptional. In relation to freedom of enterprise, this includes the rights to carry out an economic activity, as well as to create, change, and terminate an organized enterprise. Among the freedoms of enterprise, the free management of the enterprise stands out, from which the rights of free disposal, free production, and investment and development derive. They cite Votos 1441-92, 2435-95, and 5207-95 of this Chamber, referring to the protection of consumer rights and the rights of free competition and freedom of enterprise. Monopolies in public services are not possible, except those that have been established by the Legislative Assembly by a qualified majority of two-thirds of its total members. De facto private monopolies must be regulated, and the State must take concrete measures to encourage competition in the goods and services offered in the market to users and consumers. The Chamber has indicated that the \"object of free competition is to guarantee free access to the market for economic operators, without them finding unjustified barriers, avoiding practices that in some way restrict or limit the supply to a few economic agents (sic)\" (Voto 2220-2013). They assert that the article under consultation is also confusing, because, on one hand, it suggests that those who produce alcohols from green hydrogen will not be subject to the limitations that exist for those products, but, on the other, it promotes the monopolization of this activity, which could cartelize it to the detriment of consumers; furthermore, there is a lack of clarity regarding this topic. Finally, the consultants point out that the way to give the bill the necessary feasibility is through conducting and providing the relevant studies to the file, so that the decision-making by the legislators can be based on these and not blindly, as would occur in this second debate on the initiative.\n\n2.- By resolution at 4:27 p.m. on August 29, 2022, the Presidency of the Chamber acknowledged receipt of the legislative consultation on constitutionality filed and requested the Directing Board of the Legislative Assembly to forward the respective legislative file or its certified copy.\n\n3.- Through a brief incorporated into the digital file on September 5, 2022, Sergio José Capón Brenes, in his capacity as President of the Asociación Cámara de Industrias de Costa Rica, appears in order to actively assist in the consultation on constitutionality, based on the provisions of Article 75, paragraph 2, of the Ley de la Jurisdicción Constitucional, as representative entities of trade or corporate interests are granted standing to directly file actions of unconstitutionality when challenging norms or provisions that affect that core of rights or interests that constitutes the raison d'être and the unifying factor of the group. In this case, the application of the challenged regulations could produce negative effects on business activity and the general economy of the country, so it is in the interest of the associates that the challenged regulations be declared unconstitutional, so that fiscally privileged industrial sectors are not created, besides ignoring, for lack of technical studies, the technical, financial, and commercial feasibility for the production and commercialization of green hydrogen in Costa Rica, which could jeopardize the country's economy. He alleges that the consulted bill presents the following procedural defects: A) Lack of connection between the original text of the bill and the one finally approved in the first debate, as public institutions are authorized to participate in the production and commercialization of green hydrogen when the initial purpose of the bill was reserved exclusively for that activity to be developed by private individuals. B) Excess of legislative power, because the bill promotes the production of green hydrogen (water electrolysis) from electricity from renewable sources, but a cost-benefit study has not been determined or at least presented. The bill implicitly talks about incorporating ICE and RECOPE into this activity, which entails a serious risk that a failed operation in the production of green hydrogen ends up being paid for by all Costa Ricans in fuel or electricity rates. There is an evident lack of reasonable justification for the bill, making it unfeasible. He alleges that the bill has the following substantial defects: A) Violation of the constitutional principle of technical reasonableness. The total absence of technical studies supporting the necessity of the bill and its importance for the country's economy and environmental protection is demonstrated. Consequently, the absence of such technical studies vitiates the bill in toto as unconstitutional for violation of the constitutional principle of technical reasonableness. B) The violation of Articles 3 and 24 of the right to private property. The first norm creates the Sistema Nacional de Combustible, which would include private businesses that sell fuel, and the second authorizes RECOPE to eventually use private facilities for the production and distribution of green hydrogen as fuel. Both authorizations imply a violation of the right to property sanctioned in numeral 45 of the Constitución Política, because in the first case, fuel retailers are in some way de facto expropriated by being forced to form part of a Sistema Nacional de Combustible clearly directed by RECOPE when they are private companies holding concessions for the operation of a public service. In their condition as concessionaires of a public service, they maintain their property right over the assets through which they provide that service intact, without forming part of a System clearly dominated by a state institution. Article 24 would imply the direct intervention of RECOPE in the administration of their property, as it could force them to cede their facilities to that institution or to use them in the manner indicated to them, thus there is an evident violation of the right to free enjoyment of private property guaranteed to them by Article 45 of the Constitución Política. C) The violation of Articles 9, 10, 11, 12, 13, and 14 of the constitutional principle of financial balance and the principle of equality before the law. These provisions grant exorbitant tax exemptions without any technical fiscal basis. The bill noticeably lacks the technical fiscal study that justifies the granting of such broad tax exemptions in favor of green hydrogen producers, which renders Articles 9, 10, 11, 12, 13, and 14 unconstitutional. Likewise, it violates the principle of equality, since the differentiation of treatment in granting exemptions to encourage the development of the green hydrogen activity or industry is not justified. It is unreasonable to grant that industry a great variety of exemptions without knowing, for certain, the number of jobs it will create, its impact on the country's economic activity, and the fiscal consequences that the granting of such exemptions will entail for the public treasury. Therefore, the granting of exemptions also violates the principle of equality before the law. D) The violation of Article 18 of Article 50 of the Constitución Política and the constitutional principle of progressivity regarding environmental rights. The bill speaks of an expedited procedure for environmental permits. From the obligation contained in Article 50 of the Constitution that the State must protect the environment arises the obligation to require environmental impact studies (estudios de impacto ambiental, EIA), thus the study and approval stage by SETENA. He alleges that Article 18 of the bill, insofar as it establishes a kind of \"fast track\" for projects related to the production of green hydrogen, becomes unconstitutional for violation of Article 50 of the Constitution, regarding the principle of progressivity in the regulation and eventual restriction of fundamental rights. Reducing the rigor and the timelines for conducting the EIA that SETENA carries out for the development of works related to the exploitation of green hydrogen implies a gross violation of the constitutional principle of progressivity of fundamental environmental rights. He requests that this bill be declared unconstitutional for both procedural and substantive reasons.\n\n4.- The certified copy of legislative file No. 22.392 was received in the Secretariat of the Chamber at 10:20 a.m. on September 7, 2022.\n\n5.- By resolution at 8:32 a.m. on October 10, 2022, the Investigating Magistrate requested the Directing Board of the Legislative Assembly to certify whether the \"Ley para la promoción e implementación de una economía de hidrógeno verde en Costa Rica\" bill was voted on again in the first debate according to extraordinary record No. 76 of April 28, 2022.\n\n6.- The requested certification was received at 2:10 p.m. on October 11, 2022.\n\n7.- The provisions of Article 100 of the Ley de la Jurisdicción Constitucional have been complied with in the proceedings, and this resolution is issued within the term established by Article 101 ibidem.\n\nDrafted by Magistrate Garita Navarro; and,\n\nConsidering:\n\nI.- PRELIMINARY MATTER. The certified copy of legislative file No. 22392 received on September 7, 2022, does not contain the record of Extraordinary Plenary Session No. 76 of April 28, 2022, in which the \"Ley para la promoción e implementación de una economía de hidrógeno verde en Costa Rica\" bill was approved again in the first debate, according to the provisions of Article 148 bis of the Reglamento de la Asamblea Legislativa. Therefore, the Investigating Magistrate, by resolution at 8:32 a.m. on October 10, 2022, requested the Directing Board of the Legislative Assembly to certify the record of the indicated session. The documentation was received at 2:10 p.m. on October 11, 2022, so the deadline to resolve the consultation established in Article 101 of the Law governing this jurisdiction expires on November 11, 2022.\n\nII.- ON THE SCOPE OF THE PRONOUNCEMENTS OF THE SALA CONSTITUCIONAL IN FACULTATIVE CONSULTATIONS ON CONSTITUTIONALITY. According to the provisions of Article 99 of the Ley de la Jurisdicción Constitucional and the reiterated case law of this Court, the pronouncement deals solely with the aspects consulted, not with the entirety of the bill, such that it cannot be interpreted that beyond that scope, there exists a kind of endorsement of the consulted bill on those matters on which there is no pronouncement.\n\nIndeed, the Court does not rule on the aspects of timeliness and convenience of bills, a matter reserved to the legislator, nor on the non-consulted issues. Therefore, there may well be conflicts with the Constitution in a particular bill, on which no consultation was made and there is no ruling from this Court through the prior consultation of constitutionality. Naturally, for those aspects, should they exist, the avenue of subsequent judicial review remains open, which is the acción de inconstitucionalidad, to guarantee the supremacy of the Political Constitution. (in this regard, see rulings 2001-11643, 2001-12459, 2012-9253, 2019-9220, among others).\n\nIII.- ADMISSIBILITY OF THE CONSULTATION. Subsection 96(b) of the Ley de la Jurisdicción Constitucional establishes that an optional parliamentary consultation must be raised by no fewer than ten Diputadas and Diputados, which has been fulfilled in the sub examine. As for the requirement set forth in Article 98 of the Law governing this jurisdiction, from the review of the legislative file, it is evident that the bill was submitted for a vote in the first debate in ordinary session No. 108 of April 21, 2022, and was approved with 38 votes in favor and 1 against, out of the 39 diputados and diputadas present (folio 3614). Likewise, in extraordinary session No. 73 of April 25, 2022, the discussion on the merits in the second debate process began, regarding file No. 22392; in that session, a motion of order was presented to refer the project back to the first debate, in accordance with the provisions of Article 148 bis of the Reglamento de la Asamblea Legislativa, which was approved (folio 3750). The indicated provision establishes:\n\n\"Article 148 bis.- Referral back to first debate\n\nIf during the discussion in the second debate it is deemed necessary to modify the merits of the text, the Plenary may determine, only once, that the matter be referred back to the first debate. It is also possible to refer the matter back to the first debate, to correct any procedural defect. The motion to refer back is a motion of order and must be presented by two or more Jefes de Fracción who together represent at least thirty-eight diputados, when so demanded by no less than half of the Jefes and Jefas de Fracción or so requested by ten diputados from two or more fracciones, and it must be approved by a vote of two-thirds of the total membership of the Asamblea Legislativa.\n\nIf the motion to refer back is approved, the discussion of the second debate shall be suspended immediately and the bill shall occupy the first place in the Chapter of First Debates of the following session; only merit-based motions shall be received when they are presented in the next session in which the legislative file is heard; in which, the Presidency shall make them known by the means it deems most appropriate.\n\nEach diputado or diputada may present, individually or jointly, a single merit-based motion, whether to partially or integrally modify, add to, or delete each article of the bill, and shall have up to five minutes to address the merits of each motion.\n\nA diputado in favor and one against may also speak, for a period of up to five minutes each.\n\nOnce the Plenary has heard the merit-based motions, if the text has been modified, in the following session the bill shall be voted on in the first debate, guaranteeing due publicity of the amendments introduced to the text. The Presidency shall schedule its processing in the Second Debate, in accordance with the provisions of Article 148 of the Reglamento.\n\nIf the text is not modified, in the following session the bill shall occupy the corresponding place in the Chapter of Second Debates to continue with the pending process.\" (The highlighting does not belong to the original).\n\nIn accordance with the foregoing, from the review of the legislative file, it was verified that in ordinary session No. 110 of April 26, 2022, the motion of order to refer the file back to the first debate process was approved. In extraordinary session No. 074 of April 26, 2022, the discussion on the merits in the first debate continued, and the plenary heard a merit-based motion to modify Articles 20 and 21 of the bill, which was approved (folios 3774 and 3790). Finally, it is verified that in extraordinary session No. 76 of April 28, 2022, the Legislative Plenary approved the bill in the first debate, with 42 votes in favor, 0 against (folios 3947 to 3958). In this way, it is verified that the \"Ley para la promoción e implementación de una economía de hidrógeno verde en Costa Rica\" bill was approved again in the first debate as stipulated in Article 148 bis of the Reglamento de la Asamblea Legislativa, and therefore the admissibility requirement established in Article 98 of the Ley de la Jurisdicción Constitucional has also been complied with and the consultation is admissible.\n\nIV.- ON THE COADYUVANCIA BRIEF. On September 5, 2022, Sergio José Capón Brenes, in his capacity as President of the Asociación Cámara de Industrias de Costa Rica, appeared as a coadyuvante in the proceeding. He requests that the unconstitutionality of the consulted norms be declared. However, in accordance with the reiterated jurisprudence of the Sala Constitucional, coadyuvancia briefs are inadmissible in consultations of constitutionality. In this regard, in ruling No. 2021-017098, the Court indicated the following:\n\n\"Regarding all these briefs, with statements for and against the consulted bill, it is appropriate to note that active or passive joinder intervention is not provided for legislative consultation mechanisms, where there may exist simply opposing legal opinions about the constitutional regularity of a bill, which does proceed in amparo proceedings or acciones de inconstitucionalidad, Articles 34 and 83 of the Ley de la Jurisdicción Constitucional; as indicated by this Court in previous cases because this is an optional consultation of constitutionality of a bill, being a process where coadyuvancias are not admitted, neither for nor against the consulted bill, and the denial of the processing of all these writings is appropriate (in this regard, see votes No. 2019-020596, No. 2007-009469, No. 2005-009618, No. 2004-01603, among others).\"\n\nIn harmony with the foregoing, in accordance with the precedents on active or passive joinder interventions, which are not regulated in the LJC for prior constitutionality review mechanisms, the proper course is not to address this brief, as is hereby ordered.\n\nV.- ON THE SUBJECT MATTER OF THE CONSULTATION. The Diputadas and Diputados consult on the approval bill for the \"Ley para la promoción e implementación de una economía de hidrógeno verde en Costa Rica,\" processed under legislative file No. 22392. Five aspects are raised, all on the merits:\n\n1) The constitutionality of the entire bill is consulted for violation of the constitutional principle of technical reasonableness, due to the absence of technical studies determining its necessity, viability, and application.\n\n2) The constitutionality of Articles 9, 10, 11, 12, 13, and 14 of the bill is consulted for infringement of the principles of legal security and certainty, clarity and non-normative confusion, as well as technical reasonableness and fiscal balance (constitutional Article 176).\n\n3) The constitutionality of Articles 3 and 24 of the bill is consulted for infringement of the right to private property and the principle of intangibility of private patrimony (Article 45 of the Political Constitution).\n\n4) The unconstitutionality of Article 18 of the bill is consulted for infringement of the right to a healthy and ecologically balanced environment, the principles of equality, hierarchy of norms, singular inderogability of the regulation, and objectification of environmental protection (constitutional Articles 21, 33, 46, 50, and 69).\n\n5) The constitutionality of Article 19 of the bill is consulted for infringement of free enterprise (constitutional Article 46).\n\nIt is clarified that the text this Court has before it to conduct the examination of the consulted norm is the one approved in ordinary session No. 14 of August 18, 2022, by the Comisión Permanente Especial de Redacción dated August 18, 2022 (folios 3837-3854).\n\nVI.- ON THE CONSULTED BILL. The approval bill for the “Ley para la promoción e implementación de una economía de hidrógeno verde en Costa Rica” proposes to create a framework law that allows the industrialization and the use of green hydrogen as a clean energy in the country. Green hydrogen is defined as hydrogen produced from renewable energy sources through a process reduced in carbon dioxide emissions, in accordance with the green hydrogen quality certification process defined in the bill. It is proposed to declare the use of this energy of public utility and grants the stewardship of the green hydrogen industrial activity to MINAE. It is observed that the legislative initiative is applicable to any natural or legal person who ventures into making investments aimed at the research, production, transformation, storage, transportation, commercialization, end use, and export of green hydrogen produced in Costa Rican territory. Furthermore, the formation of public-private and public-public partnerships for the development of a green hydrogen economy is authorized. It proposes that investments and the development of the industrial production and consumption of green hydrogen shall be promoted through incentives consisting of total or partial tax benefits or exemptions, in order to promote the industrialization of green hydrogen.\n\nThe legislative initiative, according to the Dictamen Afirmativo de Mayoría of the Comisión Permanente de Asuntos Agropecuarios y Recursos Naturales, has the purpose of fostering the development of a competitive green hydrogen industry that, from electricity produced with low-cost, clean and renewable resources, will allow the production of an energy carrier for local use and with export potential, driving a sustainable and clean economy around this activity. Furthermore, beyond hydrogen as an energy carrier, green hydrogen can be used in the metallurgical, chemical, petrochemical industries, which themselves form demand sectors for hydrogen production, whether within the country or in export markets. The referred report also states that the emergence of green hydrogen at a global level allows driving a deep decarbonization in Costa Rica, a goal that has been proposed in the past, and helps economic reactivation through direct foreign investment and national investment, generating the creation of direct and indirect jobs.\n\nVII.- ON THE ALLEGED VIOLATION OF THE PRINCIPLE OF TECHNICAL REASONABLENESS. The consulting Diputados and Diputadas maintain that the bill does not contain or refer to economic studies that assess the production cost of green hydrogen to put a medium or large-scale production plant into operation; there is also no technical study with a comparative analysis between hydroelectric, wind, or solar production, versus green hydrogen; they miss financial viability studies, and they reproach that the financing of feasibility studies or the possibility of financing through national or international banking for the installation of green hydrogen plants is not regulated. On the other hand, they add that green hydrogen, being an energy, requires norms for the operation, production, supply, transportation, and distribution of energy from the production plants, which may be of a legal or regulatory nature. They believe such regulation must be established based on specialized scientific recommendations set forth in technical studies that support it and provide the necessary technical reasonableness. Studies that are absent from this bill, as indicated by the Contraloría General de la República, the Cámara de Empresas Distribuidoras de Energía y Telecomunicaciones (CEDET), and the Academia Nacional de Ciencias (ANC). They indicate that, for the reasons noted, they consult on the constitutionality of the bill for violation of the principle of technical reasonableness, given the absence of technical studies determining its necessity, viability, and application. The consultants maintain that the constitutional principle of reasonableness demands that laws must adhere to strict technical parameters, based on Article 16 of the Ley General de la Administración Pública, which establishes a general principle of law extrapolable to the realm of law enactment, in the sense that acts cannot be dictated nor laws approved contrary to the univocal rules of science or technique, while Article 160 of the same normative body provides that a discretionary act shall be invalid.\n\nIn order to address this consulted point, it is pertinent to refer to the principle of free configuration of the legislator, and its scope. In ruling No. 2003-05090 of 2:44 p.m. on June 11, 2003, this Court held that:\n\n\"The Asamblea Legislativa, in the exercise of its materially legislative function of dictating norms of a general and abstract nature, that is, laws in a formal and material sense (Article 121, subsection 1, of the Political Constitution), enjoys broad freedom of configuration to develop the constitutional program set by the Constituent Power. This extensive margin of maneuver regarding the regulated matter has also been termed legislative discretion, understood as that body's possibility, in the face of a specific need of the social body, to choose the normative solution or rule of law it deems most just, adequate, and suitable to satisfy it, all within the range or plurality of political options freely offered by the electoral body through the system of legislative representation (...) The freedom of legislative configuration is not unrestricted, since it is limited by the Law of the Constitution, that is, the block of constitutionality composed of constitutional precepts and customs, values and principles -among which those of proportionality, prohibition of arbitrariness, non-discrimination, due process, and defense stand out- of that nature, and the jurisprudence issued by this Court for similar cases.\"\n\nAlso, in resolution No. 2008-05179 of 11:00 a.m. on April 4, 2008, the Court specified:\n\n\"Indeed, in principle, the ordinary legislator enjoys broad freedom to configure social, economic, and political reality, through the exercise of the legislative power, which resides originally in the people and is constitutionally delegated to the Asamblea Legislativa due to its nature as a representative political body (Articles 105 and 121, subsection 1, of the Political Constitution). That legislative power can only have the limits established by the constituent power and, in general, the block of constitutionality, so that in order to avoid an undue limitation of the freedom of legislative configuration, any provision establishing a condition or limit that aggravates it must be interpreted in its fair and reasonable terms, to facilitate its exercise.\" (in the same sense, see rulings 2013-011499 of 4:00 p.m. on August 28, 2013, 2015-015737 of 10:20 a.m. on October 9, 2015, and 2018-019511 of 9:45 p.m. on November 23, 2018)\n\nThe Diputados and Diputadas consult on the constitutionality of the bill for infringement of the principle of technical reasonableness, given the absence of technical studies determining its necessity, viability, and application. However, they do not clearly and precisely develop where the constitutional requirement to carry out technical studies to promote investment aimed at the research, production, transformation, storage, transportation, commercialization, end use, and export of green hydrogen produced in Costa Rica derives from. Although they mention, without even developing it, ruling 14293-95, the truth is that said ruling specifically refers to the principle of objectification of environmental protection or principle of linkage to science and technique, which evidently has no connection with the nature of the bill subject to this consultation. The jurisprudence of the Court is reiterated in the sense that legislative powers must be linked to the univocal rules of science or technique, elementary principles of justice, logic, or convenience, when the subject of the legislative activity is environmental matters, given that the principle of objectification of environmental protection has been consistently applied by constitutional jurisprudence (Rulings No. 2010-000075 of 3:01 p.m. on January 6, 2010, 2012-013367 of 11:33 a.m. on September 21, 2012, 2013-005964 of 3:05 p.m. on April 30, 2013, and 2018-007978 of 12:45 p.m. on May 18, 2018).\n\nIn contrast, demanding a technical study in any case of exercise of the legislative function would empty the principle of free configuration of the legislator of its content. The Court ruled in this manner in ruling No. 2018-000230 of 10:40 a.m. on January 19, 2018, which, in what is relevant, stated:\n\n\"In regard to the alleged establishment of a numerus clausus list by the legislator without the existence of technical criteria, the Court dismisses that there is any lesion to the constitutional order. As is deduced from the preceding paragraphs, the determination of the parameters to categorize a profession as a science in health falls within the right to free configuration of the legislator. The Court rejects that, inevitably, all of the legislator's decisions must contemplate a technical study, since this situation would nullify the discretion of the legislative body, subjecting it to the criterion of third parties who lack democratic representation. Technical studies are necessary when there is an express norm in this regard (for example, in environmental matters) or when the matter requires them, on pain of transforming discretion into arbitrariness. In the case at hand, the legislator's decision clearly raised the requirements to be a professional in health sciences, by demanding a minimum degree of licenciatura and expressly listing the included professions, a decision that does not require a technical or scientific study.\" (the highlighting does not belong to the original).\n\nTaking into consideration what was stated by the consultants, as well as the cited precedents, the Court does not consider that, under the terms in which the consultation was raised, the questioned way of legislating (promoting investment in activities aimed at the research, production, transformation, storage, transportation, commercialization, supply, end use, and export of green hydrogen produced in national territory) is unconstitutional for violating the principle of technical reasonableness. On the contrary, it is the criterion of this Chamber that, in cases such as the one analyzed, the legislator enjoys a very broad margin of legislative discretion because, as noted, the bill creates a framework to promote the eventual realization of an economic activity, whereas the consulting diputados demand technical studies as if its realization were being ordered.\n\nRegarding this point, the consultation is resolved in the sense that the \"Ley para la promoción e implementación de una economía de hidrógeno verde en Costa Rica\" bill does not violate the principle of technical reasonableness.\n\nVIII.- ON THE PROMOTION OF ECONOMIC ACTIVITIES THROUGH THE ESTABLISHMENT OF EXEMPTIONS AND OTHER BENEFITS. Public powers, within their respective spheres of competence, may use the means of economic intervention enabled by the Political Constitution to pursue legitimate purposes and objectives, protectable under it, up to the limit set by respect for constitutionally guaranteed rights and freedoms. One manifestation of state intervention in the economy is non-binding planning, where the State stimulates the action of those individuals who voluntarily adjust to such plans, through the granting of incentives and certain tariff and tax measures. Thus, planning involves the use by public powers of promotion techniques, through which private subjects direct their activity towards the satisfaction of needs previously defined as priorities. Such public economic measures would be unconstitutional if they lack adequate constitutional authorization, if they pursue a purpose not protectable under the Constitution, or if they violate citizens' rights or freedoms. In this regard, our Political Constitution, in Article 50, states:\n\n\"ARTICLE 50.- The State shall seek the greatest well-being for all the inhabitants of the country, organizing and stimulating production and the most adequate distribution of wealth.\n\nEvery person has the right to a healthy and ecologically balanced environment. Therefore, they are legitimized to denounce acts that infringe upon this right and to demand compensation for the damage caused.\n\nThe State shall guarantee, defend, and preserve that right.\n\nThe law shall determine the corresponding responsibilities and sanctions.\n\nEvery person has the human, basic, and inalienable right of access to potable water, as a good essential for life. Water is a good of the nation, indispensable to protect such human right. Its use, protection, sustainability, conservation, and exploitation shall be governed by what is established by the law that will be created for these effects and the supply of potable water for the consumption of persons and populations shall have priority.\" (The preceding paragraph added by Article 1 of law No. 9849 of June 5, 2020, “Recognize and guarantee the human right of access to water”). (Thus amended by Article 1 of Law No. 7412 of June 3, 1994)\n\nThis constitutional norm provides justification for the guiding action of economic decisions through incentives. It also attributes to public powers the responsibility to guarantee, preserve, and defend the right to a healthy and ecologically balanced environment, whereby sustainable development is instituted as a legitimate purpose for promotion measures. In the event that exemptions from the duty to contribute to public expenses are used, such measures must be established by law, with a specific specification of the cases for their application and their amount, and excluding all administrative discretion.\n\nThe bill under consultation, whose purpose is “To promote the development of a national green hydrogen economy (…)” (Article 1), establishes, in order to incentivize investments and the development of research, production, transformation, storage, transportation, commercialization, supply, end use, and export of green hydrogen, incentives consisting of partial or total tax exemptions. Therefore, according to the criteria set forth above, there is a constitutionally legitimate purpose that enables public powers to legislate in the manner consulted, which is the promotion of an activity that contributes to the decarbonization process, which has a positive impact on the environment.\n\nOn the other hand, this Court has stated since ruling No. 2003-5276 of 2:54 p.m. on June 18, 2003:\n\n\"V.- Legislative competence in tax matters. The Political Constitution, in its Article 121 subsection 13, grants the Asamblea Legislativa the power to create national taxes and contributions, and authorize municipal ones. This broad—though not unlimited—power allows the Asamblea not only to create taxes, determining their essential elements (taxpayer, taxable event, taxable base, and amount or percentage of the levy), but also to exempt certain individuals, goods, or activities from their application (exemption), to eliminate existing taxes, and even to modify them, varying any of the aforementioned elements of the tax obligation. Said power to modify existing taxes gives the State the possibility of reducing, modifying, or increasing the imposed charge, whether as an instrument of fiscal policy or to fulfill any other lawful purposes.\"\n\nThus, the Tax Power of the State contemplates, for what is relevant in this case, the power to exempt the payment of taxes in certain cases, as the legislator deems convenient, as this is an attribution constitutionally granted to parliament and in this matter, it has, as indicated, discretion to use said attribution for the fulfillment of lawful purposes.\n\nIX.- ON THE INFRINGEMENT OF THE PRINCIPLES OF LEGAL SECURITY AND CERTAINTY, TECHNICAL REASONABLENESS, AND FISCAL BALANCE. The Diputados and Diputadas consult whether Articles 9, 10, 11, 12, 13, and 14 of the bill are unconstitutional for infringement of the principle of legal security and certainty, technical reasonableness, and fiscal balance. The provisions submitted for consultation state:\n\n\"ARTICLE 9.- Beneficiaries\n\nBeneficiaries shall be natural and legal persons who invest in research, production, transformation, storage, transportation, and end use, provided they have the authorizations or permits defined in national regulations. The benefits provided for in this law shall be granted to natural or legal persons, duly registered with the Ministerio de Ambiente y Energía (Minae), who make an initial investment in assets of at least one hundred fifty thousand dollars, legal tender of the United States of America, or its equivalent in national currency. The Ministerio de Ambiente y Energía (Minae) shall regulate matters relating to the register of beneficiaries.\n\nPymes duly registered with the Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC) and small and medium agricultural producers (pympas) duly registered with the Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), in active status, or natural persons who associate to carry out, jointly and directly, activities of research, production, transformation, storage, transportation, and end use of green hydrogen, may reach the minimum investment amount indicated in this article by adding the investment amount of each associated company, as provided by the regulation of this law.\n\nARTICLE 10.- Term of incentives\n\nIncentives shall be applied to natural and legal persons who invest in activities of research, production, transformation, storage, transportation, and end use of green hydrogen, for a period of fifteen years from the entry into force of the law and according to the following scale:\n\na) Those who begin activities within the first five years, from the entry into force of the law, shall enjoy the incentives at one hundred percent (100%) for the remaining term.\n\nb) Those who begin activities from the sixth year up to the tenth year, from the entry into force of the law, shall enjoy the incentives at seventy-five percent (75%) for the remaining term.\n\nc) Those who begin activities from the eleventh year up to the fifteenth year, from the entry into force of the law, shall enjoy the incentives at fifty percent (50%) for the remaining term.\n\nARTICLE 11.- Incentives for green hydrogen production and transformation activities\n\nThe following incentives are granted for production and transformation for the development of the green hydrogen economy, during the term granted in this law:\n\na) Exemption from the value-added tax, Law 6826, selective consumption tax Law 4961, tax on the customs value of imported goods Law 6946, customs import duties (DAI), as well as levies, surcharges, or contributions derived from these laws, on the import and local purchase of goods, equipment, and machinery necessary and linked to the development of green hydrogen production and transformation activities.\n\nLikewise, these incentives shall apply to the start-up of new companies or those that, already being established, join the green hydrogen industry promoted through this law.\n\nThe application of these incentives, in the case of companies incorporated before the entry into force of this law, will require accounting separation by activities, allowing the green hydrogen activity segment to be identified separately, so that the tax benefits are proportional to said segment.\n\nThe Ministry of Environment and Energy (Minae) will issue a regulation, jointly with the Ministry of Finance, to define the goods, equipment, and machinery subject to these exemptions and their method of updating.\n\nb) Exemption from the income tax under Law 7092, Income Tax Law (Ley de Impuesto sobre la Renta), of April 21, 1988, whose taxable base is determined in relation to gross or net profits. The application of this incentive will require accounting separation by activities that allow the green hydrogen activity segment to be identified separately, so that the tax benefits are proportional to said segment.\n\nARTICLE 12.- Incentives for research, storage, transport, and end-use activities of green hydrogen\n\nThe following incentives are granted for research, storage, transport, and end-use for the development of the green hydrogen economy during the term granted in this law:\n\nExemption from the value-added tax Law 6826, selective consumption tax Law 4961, tax on the customs value of imported goods Law 6946, import duties (DAI), as well as levies, fees, or contributions derived from these laws, on the import and local purchase of goods, equipment, and machinery necessary and linked to the development of research, storage, transport, and end-use activities of green hydrogen. The Ministry of Environment and Energy (Minae) will issue a regulation, jointly with the Ministry of Finance, to define the goods subject to this exemption and their method of updating.\n\nARTICLE 13.- Incentives for importers, distributors, and marketers\n\nNatural and legal persons who import, distribute, or market goods, equipment, machinery, and inputs necessary and linked to the development of the activities described in articles 11 and 12 of this law shall have exemption from the value-added tax Law 6826, selective consumption tax Law 4961, tax on the customs value of imported goods, Law 6946, import duties (DAI), as well as levies, fees, or contributions derived from these laws. Under this article, the initial investment amount stipulated in this law shall not be applicable.\n\nARTICLE 14.- Final conditions for exempted goods, equipment, and machinery\n\nThe goods, equipment, and machinery remain subject to the use, destination, and conditions established by Law 7293 in its chapter IX or, failing that, the one in force. In the case of non-registrable goods, these may be released at the end of ten years, following a procedure before the Ministry of Finance. Natural or legal persons who, under the protection of this law, enjoy tax benefits and sell, lease, lend, or negotiate them in any form for activities other than those of this law, or give them a use different from that which motivated the incentive, shall be sanctioned with a fine equal to five times the exempted value, without prejudice to any other penal or civil sanctions according to the applicable legal system.”\n\nThe constitutionality of articles 9, 10, 11, 12, 13, and 14 of the bill is consulted, for violation of the principle of legal certainty (principio de seguridad y certeza jurídica), because there is “juridical uncertainty of the application of the established incentives and exemptions (…) in the sense of the vagueness of their application, it is not determined whether these (incentives) will be granted on a one-time basis and whether the persons who benefit from them can access them on multiple occasions (…).” Regarding this point, the reproach is not sufficiently developed, since it does not explain how the noted omission violates the invoked constitutional principle. Moreover, the consulted provisions determine the beneficiaries of the dispensation from the duty to contribute -article 9-, the exempted taxes for green hydrogen production and transformation activities -article 11-, the exempted taxes for green hydrogen research, storage, transport, and end-use activities -article 12-, and the exempted taxes for those who import, distribute, market goods, equipment, machinery, and inputs necessary and linked to the development of the activities described in articles 11 and 12 of the law -article 13-. Likewise, article 10 defines a temporal limit of 15 years from the entry into force of the law for the exemptions, in a scheme that grants 100% exemption in the first five years of the law’s validity, 75% from the sixth to the tenth year, and 50% from the eleventh to the fifteenth year. Thus, the omission of expressly establishing whether the incentives will be given on a one-time basis, or whether the beneficiaries can access them on several occasions, does not represent a relevant aspect from the constitutional plane, since the temporal scope and the percentage in which the exemptions will be applied are clearly established, as are the subjects and the economic activities benefited. The petitioners themselves allude to difficulties in applying the rules, which does not, as indicated, have constitutional relevance.\n\nIt is also consulted whether articles 9, 10, 11, 12, 13, and 14 of the bill are contrary to the principle of technical reasonableness (principio de razonabilidad técnica) and financial equilibrium, since the granting of this type of incentives must be based on technical support that determines their viability. The petitioners maintain that the consulted provisions could be flawed with unconstitutionality, for being devoid of technical criteria that reasonably justify the granting of the cited incentives, so there is no certainty that the incentives are sufficient or disproportionate, due to the absence of technical studies that so define them. There is also an absence of technical analysis of the implication of these incentives on public finances, an omission that could violate the principle of budgetary equilibrium, established in article 176 of the Constitution, which imposes the obligation of adequate administration of public funds, hence the importance of the technical analysis of the impact of the agreed benefits on the State’s finances.\n\nIn this regard, numeral 99 of the Law of Constitutional Jurisdiction (Ley de la Jurisdicción Constitucional) regulates that the consultation must be formulated in a reasoned brief, expressing the questioned aspects of the bill and the reasons for which doubts or objections about its constitutionality were held. The foregoing means that the arguments must be reasonably developed, as this is a sine qua non condition for the Chamber to resolve the petitioners' doubts or objections.\n\nWith respect to the lack of reasonableness of the exemptions, it should be reiterated that the legislator acted in exercise of the Taxing Power (Poder Tributario) conferred upon it in article 121, subsection 13) of the Political Constitution, for the purpose of incentivizing an emerging activity, and as indicated, the absence of technical studies in this regard does not violate the Political Constitution. The petitioners allude to the fact that there are no technical studies to support whether the exemptions are “sufficient” or “disproportionate”; however, in the face of insufficiently concrete claims on this point, the Chamber cannot form a criterion on whether the scope of the exemption power has been exceeded. Furthermore, the incentives could not be qualified in the abstract as disproportionate to public finances, since the arguments raised elaborate on one of the possible scenarios, without being sufficient to understand that there is a violation of constitutional principles. They are rather questions about the timeliness and convenience of the legislative initiative, as the petitioners state that, given Costa Rica's entry into the OECD, “our country is urged to respect the guidelines of good political and economic management” and that “the country's fiscal sustainability must be sought, in the manner as analyzed by the OECD, including among other actions the elimination of tax exemptions, as analyzed in the document ‘Nota de la OCDE sobre el nuevo plan fiscal de Costa Rica — 2021’,” points on which it is not appropriate to issue a pronouncement in the Optional Consultation of Constitutionality.\n\nIn that sense, the absence of the claimed technical studies does not produce any infringement of the constitutional order, so any unconstitutionality that must be declared by this Tribunal is dismissed. It should be remembered that exemptions are tools that seek, in their legitimate use, to materialize substantive tax justice, based on the legal dispensation from the duty to contribute. They seek the promotion or growth of economically relevant activities or to balance the tax impact on the taxpayer's economic capacity, both extra-fiscal purposes. In the case at hand, it is a rule that clearly establishes a system of tax abatement as a measure to foster or promote the activity of green hydrogen production, a purpose that in itself is not contrary to the Law of the Constitution, but that also does not require a technical analysis such as the one alleged, whether in considerations of implementation costs, investment for ongoing business, or matters related to the fiscal effect that the aforementioned exemption could generate.\n\nOn this point, the consultation is resolved in the sense that articles 9, 10, 11, 12, 13, and 14 of the bill for the “Law for the promotion and implementation of a green hydrogen economy in Costa Rica” do not violate the principles of technical reasonableness and legal certainty.\n\nX.- ON THE VIOLATION OF THE RIGHT TO PRIVATE PROPERTY AND THE PRINCIPLE OF INTANGIBILITY OF PATRIMONY. The deputies consult whether articles 3 and 24 of the consulted bill infringe the right to private property and the intangibility of patrimony. They point out that the definition of the “National Fuel System (Sistema Nacional de Combustible, SNC)”, contained in article 3, includes private fuel retail businesses. Likewise, article 24 authorizes RECOPE to use this system, so it could be interpreted that, by RECOPE having access to said system, it would be including private gas stations, which would be equivalent to making privately owned goods available to that institution. Articles 3 and 24 state:\n\n“ARTICLE 3.- Definitions\n\nNational Fuel System (Sistema Nacional de Combustible, SNC): set of specialized installations and equipment that, in an interrelated manner, allow for the continuous supply of the national market's needs for petroleum-derived fuels, in an efficient, safe, and environmentally sound manner.\n\nARTICLE 24.- Authorization for the use of the National Fuel System in the production of green hydrogen\n\nThe Refinadora Costarricense de Petróleo S.A. (Recope) is authorized to use the National Fuel System in any of its components, to fulfill the objectives and scopes set forth in this law.”\n\nThe set of installations and equipment of RECOPE that currently constitute the National Fuel System are: 1) The Caribbean Marine Terminal, located in the Port of Moín; 2) The Pipeline System (Poliducto): network of carbon steel pipeline of RECOPE, which currently has 6 lines totaling 415 km in piping. Said network transports gasolines, diesel, and Jet-A1, products delivered at the reception terminals or at intermediate stations located along the route; 3) 5 Pumping Stations at the Moín, Siquirres, Turrialba, El Alto de Ochomogo, and La Garita facilities. 4) 4 Storage and Sales Terminals. RECOPE has four storage, distribution, and sales terminals located in Moín, Limón; Ochomogo, Cartago; La Garita, Alajuela; and Barranca, Puntarenas. 5) 4 Airport Sales Terminals, located at the following airports: Limón, Tobías Bolaños, Juan Santamaría, and Daniel Oduber (see https://www.recope.go.cr/quienes-somos/sistema-nacional-combustibles/ ).\n\nNow, the definition of the National Fuel System of Costa Rica (SNC), as obtained from the website of the Refinadora Costarricense de Petróleo, indicates that the SNC is constituted by the set of specialized installations and equipment of RECOPE, fuel businesspersons, and transporters, that allow for the continuous supply of the national market's hydrocarbon needs. So, according to this meaning, the National Fuel System is constituted both by the equipment and installations owned by the Refinadora Costarricense de Petróleo, detailed above, and by installations and equipment owned by businesspersons in activities related to the fuel supply (Distribuidores Peddler, Service Stations, transporters).\n\nIt is clear that the goods of the private businesspersons who participate in the activity of transport and sale of fuels in Costa Rica are under the regime of private property, also known as ownership (dominio) (art. 264 of the Civil Code), according to which the right of property is defined as the right to exclusively possess the thing and to enjoy it, without more limitations than those established by law and the owner, conceptualized as faculties of use, enjoyment, and disposal of the good, so any limitation that exceeds the limit of the normal content or leads to a substantial dysfunction of that ownership regime entails a de facto expropriation. Furthermore, numeral 45 of the Political Constitution establishes that property is inviolable, and that no one may be deprived of their own property except for a legally proven public interest, with the term inviolable not meaning that it is absolute, nor exempt from social function; it only means that neither the State nor private parties may harm, disturb, disregard, or disintegrate it. In this way, by raising the right of property to the constitutional level, the inviolability of the same, in accordance with the compensation that must be granted in case of expropriation, allows the projection of a general principle of our constitutional law, according to which when there is a duly demonstrated public interest, the individual patrimonial right must yield before that which has greater force, subject to prior compensation granted to the owner.\n\nIn light of such considerations, the Chamber considers that article 24 of the bill, in relation to the consulted article 3, violates article 45 of the Political Constitution, insofar as it establishes a generic use authorization by RECOPE of all those installations, including within these the movable and immovable property that are the domain of private third parties, which would lead to a regime of administrative affectation of that property, which is not characteristic of an administrative limitation, but rather curtails and disrupts the property's function, which would be antagonistic to numeral 45 of the Political Constitution. The foregoing without establishing any conditions for the application of that authorization figure.\n\nOn this point, the consultation is resolved in the sense that article 24 in relation to 3 of the bill for the “Law for the promotion and implementation of a green hydrogen economy in Costa Rica” violates numeral 45 of the Political Constitution, in the indicated sense.\n\nXI.- ON ENVIRONMENTAL PROTECTION. The constitutionality of the questioned provision must be analyzed against article 50 of the Political Constitution, which expressly recognizes the right of all present and future inhabitants of this country to enjoy a healthy and ecologically balanced environment, in the following terms:\n\n“ARTICLE 50.- The State shall procure the greatest well-being for all inhabitants of the country, organizing and stimulating production and the most adequate distribution of wealth.\n\nEvery person has the right to a healthy and ecologically balanced environment. Therefore, they are entitled to denounce acts that infringe upon that right and to claim reparation for the damage caused.\n\nThe State shall guarantee, defend, and preserve that right.\n\nThe law shall determine the corresponding responsibilities and sanctions.\n\nEvery person has the human, basic, and inalienable right of access to drinking water, as an essential good for life. Water is a good of the nation, indispensable to protect such human right. Its use, protection, sustainability, conservation, and exploitation shall be governed by what is established by the law created for these effects, and priority shall be given to the supply of drinking water for the consumption of persons and populations.”\n\nFrom the referenced norm, several guiding principles are deduced, among which is the tutelage of environmental law by the State, on which this Tribunal has indicated that:\n\n“the State constitutes itself as the guarantor in the protection and tutelage of the environment and natural resources. It is by virtue of this provision, in relation with articles 20, 69, and 89 of the Political Constitution, that the State's responsibility to exercise a tutelary and governing function in this matter arises, according to what the constitutional norm itself in commentary provides, a function developed by environmental regulations. It is thus how the constitutional mandate establishes the duty for the State to guarantee, defend, and preserve that right” Judgment 6322-03 of 2:14 p.m. on July 3, 2003.\n\nFurthermore, the State is obliged to act preventively, avoiding -through oversight and direct intervention- the performance of acts that harm the environment, and under the correlative and equally inescapable prohibition of fostering its degradation. The foregoing obliges not only the recognition of the right to the environment, but also the use of all materially and legally valid means for its protection against attacks it may suffer. Because environmental damage is usually irreparable, the preventive oversight of the administration and the celerity of the measures it adopts directly affect the magnitude of the environmental harm. Due to the foregoing, the precautionary principle (principio precautorio) has been recognized by the jurisprudence of this Chamber, granting it constitutional rank, among others, in judgment No. 2219-99 of 3:18 p.m. on March 24, 1999. It is of interest to highlight the principle of rational use of resources, derived from article 69 of the Constitution, which refers to the “rational use of natural resources.” This Chamber -in various rulings- has established that environmental protection must be aimed at the adequate and intelligent utilization of its elements, and in their natural, sociocultural, technological, and political relations (sustainable development), to thereby safeguard the patrimony to which present and future generations have a right. Therefore, the primary objective of the sustainable use and protection of the environment is that, through the production and use of technology, not only economic gains are obtained, but above all a favorable development and evolution of the environment and natural resources with the human being, that is, without causing harm or prejudice.\n\nOrdinary law is responsible for developing the constitutional canon and for fostering in its content an economic and social development in full compatibility with a healthy and ecologically balanced environment. Thus, our country currently has abundant developmental legislation, such as the Organic Law of the Environment (Ley Orgánica del Ambiente), the Forestry Law (Ley Forestal), the Flora, Fauna, and Wildlife Law, the Law on the Use, Management, and Conservation of Soils, the Biodiversity Law, the Water Law, and the Urban Planning Law, to mention norms that materialize the State's obligation in the protection of the environment as a fundamental right.\n\nXII.- ON THE ALLEGED VIOLATION OF THE RIGHT TO A HEALTHY AND ECOLOGICALLY BALANCED ENVIRONMENT, THE PRINCIPLE OF EQUALITY, PRINCIPLE OF HIERARCHY OF NORMS, PRINCIPLE OF SINGULAR INDEROGABILITY OF REGULATIONS, AND PRINCIPLE OF OBJECTIFICATION OF ENVIRONMENTAL TUTELAGE BY ARTICLE 18 OF THE CONSULTED BILL. The signing Deputies consult whether article 18 of the bill violates the right to a healthy and ecologically balanced environment because: a) it provides for a prioritized process for green hydrogen production projects regarding the evaluation of environmental viability (viabilidad ambiental), and the expeditious manner in which it would be processed, without the pertinent studies confirming the expeditious treatment being recorded in this legislative initiative; b) it grants the Minister of Environment and Energy the competence to determine the procedure to follow in relation to the environmental viability of projects related to green hydrogen, when this is a function that corresponds to the National Environmental Technical Secretariat (Secretaria Técnica Nacional Ambiental, SETENA), as provided by the Organic Law of the Environment, which creates the secretariat as an organ of maximum deconcentration of the Ministry of Environment and Energy (MINAE). In light of the foregoing, they consider that the norm under consultation could go against the principle of hierarchy. Given the interdisciplinarity that characterizes environmental matters, the various administrative departments must exercise their singular competencies in a coordinated manner for the better satisfaction of the public interest, especially concerning the fundamental right to a healthy and ecologically balanced environment; however, this would not be equivalent to the Minister of Environment and Energy substituting the exclusive competencies granted to SETENA, since, the competence to design, apply, and approve environmental impact assessments (evaluaciones de impacto ambiental) is not the minister's, but rather environmental impact assessments are a competence that corresponds in a deconcentrated manner to the National Environmental Technical Secretariat. Additionally, they allege that such a norm would be disapplied for a particular or specific case, as would be the case of green hydrogen and its viability, which could imply a violation of the principle of singular inderogability of the norm for the specific case. On the other hand, they consider it risky to include accelerated processes for this procedure in the cited bill. They reiterate that the questioned article provides that the procedure to follow, regarding viability, shall be that which the head of the Ministry of Environment and Energy dictates, which could go against the principle of objectification of environmental tutelage (principio de objetivación de la tutela ambiental), as it would be the minister who makes a decision of great significance for the environment, even though there is a technical organ that has been entrusted with said function. They refer to ruling number 14293-2005, of the Constitutional Chamber, which indicated that the principle of objectification of environmental tutelage is derived from the provisions of the aforementioned articles 16 and 160 of the General Law of Public Administration, which translates into the need to accredit technical studies for decision-making in this area. c) they consult whether article 18 of the consulted bill violates the principle of equality because it gives priority to green hydrogen over similar energy transition projects, which should be considered under equal conditions, as they present objectives coincident and related to the present bill, such as the bill for the “Law for the promotion and regulation of distributed energy resources from renewable sources”, legislative file no. 22.009, and the bill for the “Law for Contribution to the Energy Transition”, legislative file no. 21.343. Furthermore, the preponderance is not based on any technical study that supports such treatment in relation to regulations of equal relevance, so the article under consultation could go against the principle of equality and non-discrimination. They allege that there are no technical analyses and studies that justify the determination of public interest for the green hydrogen production project, when, as previously indicated, there are other initiatives with identical purposes that are not given that same treatment. They reiterate that there is an absence of technical and scientific analyses and studies that determine the preponderance of green hydrogen compared to other energy alternatives such as those indicated.\n\nThe consulted norm provides the following,\n\n“ARTICLE 18.- Environmental viability. Due to the public interest represented by green hydrogen production projects and that require environmental viability, whose review shall be conducted expeditiously and with prioritization, the procedure to be followed shall be that which the head of the Ministry of Environment and Energy (Minae) dictates according to the categorization of the activity, work, or project. Once the type of environmental evaluation to be performed is identified, it shall be indicated within the project name, in the corresponding form, that it is a priority project, so that the file intake system can prioritize the process. Independently of the foregoing, the environmental impact assessment or the permit required by the project must be resolved within a maximum of sixty calendar days. “\n\nIn order to analyze the consulted points, it must first be indicated that, as has been repeatedly held in this pronouncement, the Legislative Assembly, in the exercise of its function to issue laws in a formal and material sense, enjoys ample freedom of configuration to develop the constitutional program set by the Constituent Power. The margin of maneuver regarding the regulated matter has also been termed legislative discretion, understood as the possibility that body has, before a determined need of the social body, to choose the normative solution or rule of Law that it deems most just, adequate, and suitable to satisfy it, from within the range or plurality of political options freely offered by the electorate through the system of legislative representation. It is clear that this faculty is not unrestricted, but must observe constitutional precepts, values, and principles. In that sense, the declaration of public interest of the economic activities aimed at research, production, transformation, storage, transport, marketing, supply, end-use, and export of green hydrogen is a manifestation of the principle of free configuration of the legislator, as was developed in considerando VII of this pronouncement.\n\nNow, regarding the first issue raised, on the constitutionality of granting prioritization to green hydrogen production projects that require environmental viability, for the purposes of their evaluation in this area, it is the Chamber's criterion that such differentiation is not unconstitutional per se, since such prioritization is not devoid of reasonable justification, insofar as the legislator has vested the activities related to green hydrogen production as being of public interest, “within the framework of the energy transition, the sustainable development goals (SDGs) of the United Nations Organization (UN), and for the benefit of the country.” (article 4). What is incompatible with the Law of the Constitution is to provide that such evaluations will be “expeditious” and that “the environmental impact assessment or the permit required by the project must be resolved within a maximum of sixty calendar days”. Considering that projects requiring environmental evaluation, depending on their scale and the degree of impact on environmental elements, according to the different categories established in the applicable laws and regulations, and that they could even require an environmental impact study (estudio de impacto ambiental) in the terms of article 17 of the Organic Law of the Environment, if the activities to be carried out alter or destroy environmental elements or generate waste, toxic, or hazardous materials, the required analysis will be more detailed according to the intensity of the impact. Therefore, in the Chamber's criterion, a provision that generalizes a 60-calendar-day deadline for all projects to resolve environmental viability through the corresponding technical instrument, without considering the noted differences, is contrary to numeral 50 of the Political Constitution.\n\nIt is pertinent to cite advisory opinion No. 2020023789 of 7:00 p.m. on December 10, 2020, regarding the \"Draft Law for the Environmental Strengthening and Improvement of Artisanal Mining in Abangares, through the modification of Law No. 8904 of February 10, 2011, and of the Mining Code, Law No. 6797 of October 4, 1982,\" in which this Chamber indicated that \"the interest in streamlining administrative procedures can never yield to the precautionary principle, especially when facing activities dangerous to the environment and to human beings.\" This criterion is fully applicable to the provision under analysis, hence, for the reasons stated, the phrase \"the environmental impact assessment or the permit required by the project must be resolved within a maximum of sixty calendar days\" is unconstitutional.\n\nOn the other hand, the constitutionality of Article 18 of the bill is consulted for violation of numeral 50 of the Political Constitution because it indicates that for projects requiring environmental viability, \"the procedure to follow shall be that which the head of the Ministry of Environment and Energy (Minae) dictates according to the categorization of the activity, work, or project.\" In order to address this aspect, it is necessary to indicate that the Organic Environmental Law, No. 7554 of October 4, 1995, in development of Article 50 of the Political Constitution and as a means of safeguarding or ensuring the precautionary principle, the preventive principle, and the principle of objectification of environmental law, establishes the technical competence for the scientific assessment of the environmental impact of various human behaviors and projects. It is in this sense that said legislation confers this specialized competence to a technical body called the National Environmental Technical Secretariat, as an organ of maximum deconcentration of the Ministry of Environment and Energy. Consistent with this purpose, it is assigned the fundamental purpose of harmonizing environmental impact with productive processes (Article 83). To this end, the law confers upon it the power to analyze environmental impact assessments (evaluaciones de impacto ambiental) and resolve them within the deadlines provided by the General Public Administration Law, and to recommend the necessary actions to minimize the impact on the environment, as well as those technically convenient to recover it. Furthermore, Article 17 of the aforementioned Law assigns to SETENA the competence to carry out the environmental impact assessment of human activities that alter or destroy elements of the environment or generate waste, toxic, or hazardous materials, and provides that its prior approval by this body shall be an indispensable requirement to initiate the activities, works, or projects. The laws and regulations shall indicate which activities, works, or projects will require the environmental impact assessment.\" Article 18 prescribes that the approval of environmental impact assessments must be processed before the National Environmental Technical Secretariat, and numeral 19 indicates that the resolutions of the National Environmental Technical Secretariat must be founded and reasoned, establishing their mandatory nature both for private parties and for public entities and bodies. Furthermore, the Organic Environmental Law establishes a multidisciplinary and highly technical integration, in which there shall be a representative of the Minister of Environment and Energy, who will act as General Secretary. SETENA is also composed of a representative of the Ministry of Health, with a specialty in sanitary engineering; a representative of the Costa Rican Institute of Aqueducts and Sewers, with a specialty in hydrology; a representative of the Ministry of Agriculture and Livestock, with a specialty in agronomy; a representative of the Ministry of Public Works and Transport, with a specialty in civil engineering; a representative of the Costa Rican Electricity Institute, with a specialty in energy development; and a representative of the state universities, with a specialty in biology. The National Environmental Technical Secretariat was also created as an organ of maximum deconcentration of the Ministry of Environment and Energy, which implies, according to the provisions of Article 83 of the General Public Administration Law, that the Minister, in addition to being unable to avoke the competencies of the inferior body and review or substitute its conduct (either ex officio or at the request of a party), is equally inhibited from giving orders, instructions, or circulars to the inferior body, such that the legislator sought to provide the National Environmental Technical Secretariat with guarantees of independence from the superior. This is also evidenced by the provision in Article 88 that the members of the Secretariat shall be full-time officials, with exclusive dedication and a prohibition on the exercise of their personal, professional, or private activities, whose removal may only be agreed upon when a serious fault or breach of the provisions of this or other laws exists.\n\nDue to all the foregoing, it is the criterion of the Chamber that the legislator has free configuration in the creation and assignment of administrative competencies. This implies discretion in the definition of administrative instances responsible for performing a specific function in relation to a particular matter. Thus, the mere assignment of a specific competence to a different instance, in itself, does not constitute a breach of constitutional order. However, regarding the right to environmental protection, as a consequence of the preventive and precautionary principles, it is necessary that a competence of a technical or scientific nature, aimed at establishing environmental viability or the impact of a specific activity or project on the environment, or in general, defining the type of technical-scientific tool to weigh such incidences on the environment and ecosystems, be assigned to an instance of a technical nature and not one of an eminently political order. The foregoing because the weighing and analysis of such a matter demands and requires that considerations of a technical order be the basis for the authorization or denial of said viability. Although political instances could establish programmatic guidelines on this matter, ultimately, the concrete application of the scientific and technical variable entails that functional orientation.\n\nThus, Article 18 of the consulted bill, insofar as it establishes that to determine the viability of projects related to the production of green hydrogen, \"the procedure to follow shall be that which the head of the Ministry of Environment and Energy (Minae) dictates,\" disregards the aforementioned criterion of technical functional specialty, transferring the competence in question to a political instance, without an objective reason to support the singular non-application or exceptionality to the technical competence that on said matter has been generally assigned to a specialized instance, according to the regulations of the Organic Environmental Law. Therefore, this treatment is contrary to Article 50 of the Political Constitution, from which the principle of environmental non-regression is derived, as it deteriorates the technical suitability of the decisions referring to the type of evaluation, control, and oversight of activities that impact, to a greater or lesser extent, the environment, to the detriment of the right to a healthy and ecologically balanced environment. That is, the assignment of competence to the head of the Environment Ministry in relation to the environmental assessments related to the object of the bill in question constitutes a singular non-application of the technical competencies that have been legally assigned to a specialized instance, in order to transfer them instead to a political instance, therefore, an unjustified exception to the competency specialization that guarantees the technical assessment of the potential environmental impact in certain projects of productive human development, an analysis that seeks to directly satisfy the precautionary and preventive principles. That treatment disapplies the aforementioned technical deference, creating an asymmetric treatment in the environmental assessments of that type of human development, without any legitimate cause being observable to support that treatment.\n\nOn this point, the consultation is resolved in the sense that Article 18 of the bill \"Law for the promotion and implementation of a green hydrogen economy in Costa Rica,\" is contrary to numeral 50 of the Political Constitution insofar as it provides that \"the procedure to follow shall be that which the head of the Ministry of Environment and Energy (Minae) dictates\" and that \"the environmental impact assessment or the permit required by the project must be resolved within a maximum of sixty calendar days.\"\n\nXIII.- NOTE OF JUSTICE RUEDA LEAL REGARDING THE PRINCIPLE OF OBJECTIFICATION OF ENVIRONMENTAL PROTECTION. In the specific case, the majority vote mentions in recital VII that the principle of objectification of environmental protection is not connected to the nature of the project subject to this consultation; however, I clarify that I do not share such an affirmation. Precisely, I differ from that criterion based on the subsequent argumentative development of the majority vote itself. Indeed, based on the reasoning set forth in recitals XI and XII of this judgment, I consider that the injury to the principle of objectification of environmental protection, or the principle of linkage to science and technique, is verified, precisely for the reasons cited therein. In this way, I fully agree that the constitutional protection of a healthy and ecologically balanced environment, sheltered under Article 50 of the Magna Carta, makes plausible the application of jurisdictional control over those measures that affect, without any study, the powers and attributions of instances of a technical order, to which the legal system has assigned the obligation to examine, based on scientific criteria, the environmental consequences of certain projects or measures in aspects referring to the impact on biodiversity and ecosystems, the concretization of the principle of democratic sustainable development, dignified treatment towards nature, among others. In this sense, concerning the right to a healthy and ecologically balanced environment, the decision on proposals or measures that affect it must inexorably be based on technical studies—not on mere opportunity or political discretion—such that a contrary regulation means, nothing more and nothing less, an injury to the principle of the objectification of environmental protection.\n\nNow, taking into account the consultations addressed by this Tribunal in recital VII, I estimate that, indeed, regarding these specific points, there is no record of an argumentative development by the legislators that demonstrates any violation of the principle of objectification of environmental protection. In that sense, I reiterate that decision-making in environmental matters is completely linked to this principle, so the production and use of green hydrogen in the country is not exempt from the eventual controls provided for in the legal system to ensure its observance.\n\nXIV.- VIOLATION OF THE RIGHT TO FREE ENTERPRISE. The Deputies consult whether Article 19 of the bill is unconstitutional due to an injury to Article 46 of the Political Constitution. They maintain that the norm authorizes the utilization of green hydrogen in specific activities and its final use in the production of alcohols and their derivatives, synthetic fuels, fertilizers, ammonia, the export of green hydrogen, to develop the activity in competition. However, it excludes the production of ethyl alcohol for liquor and industrial purposes, protected by Article 443 of the Tax Code, Law No. 8 of October 31, 1885, whose production, distribution, and commercialization corresponds to the Fábrica Nacional de Licores (FANAL). They consider that the norm creates conditions for a sector to be cartelized for the production of alcohols, which could be violative of Article 46 of the Political Constitution, given that what is desirable is the total opening of the monopoly and not that only a few carry it out. They maintain that constitutional Article 46, in relation to Article 28, second paragraph of the Political Charter, guarantees freedom of enterprise and freedom of commerce for the benefit of the economic agent and the consumer, which presumes that any type of action, even one endorsed by the law itself, which by its content threatens or restricts freedom of enterprise, is considered a prohibited act. Furthermore, that Article 46 prohibits private monopolies and makes public monopolies exceptional, which must be established by the Legislative Assembly by a qualified majority of two-thirds of its total members. They assert that the article under consultation is confusing, as it suggests that those who produce alcohols from green hydrogen will not be subject to the limitations that exist for those products, but, on the other hand, it promotes the monopolization of this activity, which could cartelize it to the detriment of consumers.\n\nThe consulted norm provides:\n\nARTICLE 19.- Authorization for the utilization of green hydrogen in specific activities\n\n\"Natural and legal persons, public and private, whose final use of green hydrogen is the production of alcohols and their derivatives, synthetic fuels, fertilizers, ammonia, the export of green hydrogen, are authorized to develop the activity in competition. Excluded from this article is the production of ethyl alcohol for liquor and industrial purposes, protected by Article 443 of the Tax Code, Law 8, of October 31, 1885, whose production, distribution, and commercialization corresponds to the Fábrica Nacional de Licores (Fanal).\n\nSynthetic fuels produced in the country with green hydrogen may be commercialized at service stations and other agents of the fossil fuel supply value chain, under the conditions determined by regulation.\"\n\nCertainly, the exercise of the freedom of enterprise guaranteed in Article 46 of the Political Constitution presupposes the recognition of the entrepreneur's initiative and voluntary decision, within the specific established legal framework, to adopt the lawful measures and conditions that they deem convenient or necessary for the better and most productive exploitation of the business or entrepreneurial activity to which they are dedicated. It includes the right to choose and develop a specific activity, to organize the company and program its activities in the way that best suits their interests, the right to obtain an economic benefit (profit) from its exercise, or at least to obtain the resources to subsist, and the right of access to the market, the right to free competition, and the right to freedom of price. As the consultants mention, the constitutional norm declares as a matter of public interest the State's action \"aimed at preventing any monopolizing practice or tendency,\" and proclaims that \"Companies constituted as de facto monopolies must be subject to special legislation.\"; it also establishes that a qualified majority of two-thirds of the members of the Legislative Assembly will be required to establish new monopolies in favor of the State or the Municipalities.\n\nThe Chamber finds no injury to numeral 46 of the Political Constitution in numeral 19 of the bill under consultation, because by indicating that \"excluded from this article is the production of ethyl alcohol for liquor and industrial purposes, protected by Article 443 of the Tax Code, Law 8, of October 31, 1885, whose production, distribution, and commercialization corresponds to the Fábrica Nacional de Licores (Fanal),\" it merely integrates the legal system, recognizing the existence and survival of the legal monopoly of the Fábrica Nacional de Licores, created by Article 443 of the Tax Code, a norm of legal rank that serves as the normative basis for the economic activity exercised by the Fábrica Nacional de Licores, and which is not under discussion in this legislative consultation, nor will it therefore be analyzed by this Chamber. The argument of the consulting legislators that Article 19 of the bill \"creates conditions for a sector to be cartelized for the production of alcohols, which could be violative of Article 46 of the Political Constitution, given that what is desirable is the total opening of the monopoly and not that only a few carry it out\" is therefore not admissible, because it is not the consulted numeral that establishes a monopoly in favor of the State. The consultants pronounce in favor of the total opening of the alcohol monopoly; however, as already indicated, such a discussion is not the object of this consultation.\n\nConsequently, regarding this aspect, the consultation is resolved in the sense that Article 19 of the bill \"Law for the promotion and implementation of a green hydrogen economy in Costa Rica\" does not injure numeral 46 of the Political Constitution.\n\nXV.- DOCUMENTATION PROVIDED TO THE FILE. The parties are warned that if they have provided any document on paper, as well as objects or evidence contained in any additional electronic, computer, magnetic, optical, telematic device, or one produced by new technologies, these must be withdrawn from the office within a maximum period of 30 working days counted from the notification of this judgment. Otherwise, all material not withdrawn within this period shall be destroyed, as provided in the \"Regulation on the Electronic File before the Judicial Branch,\" approved by the Full Court in session No. 27-11 of August 22, 2011, article XXVI, and published in Judicial Bulletin number 19 of January 26, 2012, as well as in the agreement approved by the Superior Council of the Judicial Branch, in session No. 43-12 held on May 3, 2012, article LXXXI.\n\nTherefore:\n\nThe intervention motion filed by Sergio José Capón Brenes, in his capacity as President of the Asociación Cámara de Industrias de Costa Rica, is rejected. This optional consultation of constitutionality concerning the bill \"Law for the promotion and implementation of a green hydrogen economy in Costa Rica,\" processed in legislative file No. 22.392, is resolved solely on the substantive objections consulted specifically regarding the bill, as follows:\n\na) By majority, the consultation is resolved in the sense that the bill, in its entirety, does not violate the principle of technical reasonableness due to the absence of technical studies determining its necessity, viability, and application. Justice Garro Vargas dissents and resolves the consultation in the sense that the bill in its entirety injures the principle of technical reasonableness due to the absence of technical studies determining its necessity, viability, and application. Justice Rueda Leal sets forth a note.\n\nb) By unanimity, the consultation is resolved in the sense that Articles 9, 10, 11, 12, 13, and 14 of the bill do not injure the principles of legal security and certainty, clarity and normative confusion, as well as technical reasonableness and fiscal balance. Justice Garro Vargas sets forth a note.\n\nc) By unanimity, the consultation is resolved in the sense that Article 18 of the bill \"Law for the promotion and implementation of a green hydrogen economy in Costa Rica,\" is contrary to numeral 50 of the Political Constitution insofar as it provides that \"the procedure to follow shall be that which the head of the Ministry of Environment and Energy (Minae) dictates\" and that \"the environmental impact assessment or the permit required by the project must be resolved within a maximum of sixty calendar days.\"\n\nd) By unanimity, the consultation is resolved in the sense that Articles 3 and 24 of the bill are contrary to Article 45 of the Political Constitution, regarding the right to private property and the principle of the intangibility of private assets.\n\ne) On the other consulted points of the bill, the consultation is resolved in the sense that there are no substantive unconstitutionality defects.\n\nA ruling on the non-consulted issues regarding procedure and substance is omitted. Notify.\n\nFernando Castillo V.\n\nPresidente\n\nFernando Cruz C.\n\nPaul Rueda L.\n\nLuis Fdo. Salazar A.\n\nJorge Araya G.\n\nAnamari Garro V.\n\nJosé Roberto Garita N.\n\nExp: 22-019096-0007-CO\n\nRes. n.°2022-025307\n\nDISSENTING VOTE OF JUSTICE GARRO VARGAS\n\nI.- Preliminary considerations\n\nWith the customary respect, I dissent and resolve the consultation in the sense that the bill in its entirety injures the principle of technical reasonableness due to the absence of technical studies determining its necessity, viability, and application.\n\nII.- Doubts of constitutionality from the consulting legislators\n\nIn the specific case, the legislators raised an optional consultation of constitutionality regarding the bill named “Law for the promotion and implementation of a green hydrogen economy in Costa Rica,” processed in legislative file No. 22.392.\n\nThe consultants raised the following arguments and objections:\n\n“The draft law defines green hydrogen as hydrogen produced in Costa Rica by electrolysis of water from electricity coming from renewable sources, through a process that does not emit carbon dioxide and transforms water into molecules of hydrogen and oxygen gases.\n\nTo this end, it proposes declaring the use of this energy of public utility. It confers the stewardship of the green hydrogen industrial activity to Minae and authorizes the collaboration of local governments so that they grant the non-payment of fees and charges to natural or legal persons who incorporate the activity in their territory, for the time they deem pertinent.\n\n(…)\n\nLike the cited norm, the articles of the project consulted here mention the benefits of using green hydrogen; however, as a high-potential renewable energy source, it promotes its advancement through the promotion of economic incentives and stewardship by the Ministry of Environment and Energy. However, it is missing placing this source in a general energy matrix, which would situate green hydrogen as one of the renewable energy sources and therefore within a development plan for said energy.\n\nOn this point—a green hydrogen development plan—the bill does not contain or refer to economic studies that value the cost of hydrogen production to put a medium or large production plant into operation.\n\nNor is a technical study presented with a comparative analysis between hydroelectric, wind, or solar production versus hydrogen, and a weighting of the first year's production cost and a five or ten-year projection, so that the legislator can weigh whether costs decrease according to increased demand or whether an economic benefit to the consumer can be determined.\n\nThe legislative initiative, as noted earlier, is framed in tax benefits through exemptions and the hiring of foreign personnel, but it does not include the topic of financing feasibility studies or the possibility of financing through national or international banks for the installation of green hydrogen plants.\n\nIn addition to the above, it is important to highlight that green hydrogen, being an energy, requires operating, production, supply, transport, and distribution standards for the energy from the production plants, which may be of a legal nature or a regulatory nature. In any case, this must be established based on specialized scientific recommendations contained in technical studies that support it and provide the necessary technical reasonableness, (…) the absence of these studies in the bill in question is consulted to this honorable tribunal.\n\n(…)\n\nFor the reasons stated above, the constitutionality of the bill in its entirety is consulted due to the absence of technical studies that determine its necessity, viability, and application.”\n\nIn accordance with the foregoing, it can be concluded that the legislators consider that the bill lacks reasonableness due to the absence of technical, economic, and feasibility studies that demonstrate the real cost of developing this type of energy in our country and, at least, a projection of a comparative analysis with other types of energy such as hydroelectric, wind, or solar that are already produced in the national territory.\n\nThe defect raised, in my opinion, does have constitutional relevance, as I will proceed to examine in detail. On other occasions, I have pointed out that, although the ordinary legislator enjoys broad freedom of configuration of norms over social, economic, and political reality, and that this freedom is expressed in the weighing of the opportunity and convenience of a specific legislative decision, the truth is that the work of producing norms cannot respond to a \"capricious\" or \"arbitrary\" attitude. Otherwise, the provision derived from that decision would be contrary to the principle of reasonableness. Starting from this premise, it is necessary to examine the doubt of constitutionality of the consulting legislators, taking into account the background that is in the legislative file itself.\n\nIII.- Analysis of the motivation in the present bill\n\nFirstly, it is necessary to indicate that the grievance raised by the consulting legislators is confirmed by the review of the statement of motives that promoted the bill. The foregoing, since there is indeed no record in said statement of any technical basis supporting the initiative. As relevant, the following was stated:\n\n“The situation we face as a country demands the elaboration of public policy capable of counteracting the complex situation of the national economy.\n\nAlarming data on the unemployment rate at 22%; a fiscal deficit of 8.34% of GDP at the close of December 2020 and low public and private investment, demands ensuring the conservation of the rule of law and a free-market economy characteristic of Costa Rica, to consolidate the image of a global benchmark in environmental consciousness that contributes to our country brand.\n\nIn addition to the above, there is a very clear global trend towards the decarbonization of the economies of countries considered advanced. Costa Rica, as a country committed to that decarbonization, can and must create a market economy based on, and around, renewable and clean energies.\n\nHydrogen, the most abundant element in the universe, serves as an effective clean energy vector, managing to replace in various important areas of the national economy the energy generated with polluting fossil fuels. Countries such as Germany, Canada, the United States, Japan, China, and the European Union have already established their respective legal and financial bases for the development of a green hydrogen economy. This global boom is the ideal springboard for Costa Rica to take advantage of its vast renewable and clean energy resources to create its own green hydrogen economy.\n\nGreen hydrogen is the name given to hydrogen that has been generated with clean and renewable energy sources, such as solar energy, wind energy, or energy generated by a hydroelectric plant, among others. It can be used as an energy vector and as a raw material for the manufacture of products such as alcohols, synthetic fuels, fertilizers, etc.\n\nThere are different ways to produce hydrogen, among these, through water electrolysis, a process in which, through the application of electrical energy to water (H2O), oxygen and hydrogen molecules are separated. The capture and storage of hydrogen and pure oxygen, a byproduct of the electrolysis process, does not generate any type of polluting emission, and both can be stored as gases or in liquid form.”\n\nAs a result of this clean process, this hydrogen produced with electrolyzers powered by renewable electricity is known as “green,” and it is thanks to that quality that this energy carrier takes on great relevance in the fight against climate change.\n\nIt is for this reason that it takes on vital importance for Costa Rica in meeting its decarbonization goals, since the electricity produced in the country is generated without the intermediation of fossil fuels and from renewable sources that are completely environmentally friendly.\n\nThis project seeks ways to promote the country's economic development through the consolidation of an industry that is in the midst of a global boom, with the potential to become one of the leading industries worldwide.\n\n(…)\n\nIn this way, we see that the country is offered the opportunity to generate spaces for innovation, boost growth and local employment, as well as create new companies with social and environmental impact, taking advantage of the unique opportunity to develop a competitive green hydrogen industry that, from electricity produced with low-cost clean and renewable resources, will allow the production of an energy carrier for local use and with regional export potential, driving a sustainable and clean economy around this activity. And beyond hydrogen as an energy carrier, there are the uses that can be given to hydrogen in the metallurgical, chemical, and petrochemical industries, which in themselves form demand sectors for hydrogen production, whether in the country or in export markets. We know that a circular economy with renewable energy is the path, since historically, Costa Rica has not managed to take advantage of the mineral wealth the country possesses, has not managed to produce fossil fuels, and we have been forced to import this energy. The emergence of green hydrogen globally allows us to drive deep decarbonization in Costa Rica, a goal that has been set in the past, and to take advantage of it to help with economic reactivation, through direct foreign investment and national investment, generating the creation of direct and indirect jobs.\n\nIn addition to helping clean various environments and sectors of our economy, it will allow us to export products created with zero-emission energy, differentiating them as clean exports to end users. The strategy to be used is collaborative work between the private sector, the public sector, and civil society. This can be and will be an essential piece of our carbon neutrality plan and our commitment to develop sustainably.\n\nIn response to the foregoing arguments and the current situation, the following bill is proposed, which aims to eliminate barriers and provide the necessary incentives to develop the green hydrogen industry in the country, as well as financial tools of different types such as soft-term credits, green bonds, and any other instrument that best fits, to develop the green hydrogen industry in the country.\n\nFor all of the above, taking into account the economic juncture that Costa Rica is experiencing, the following bill is submitted for consideration by the honorable deputies: LAW FOR THE PROMOTION AND IMPLEMENTATION OF A GREEN HYDROGEN ECONOMY IN COSTA RICA”.\n\nFrom the foregoing transcription, two noble purposes emerge to which there can be no objection. The first purpose is to fight unemployment and combat the serious fiscal crisis existing in the country, by promoting this new market economy, which would be carried out thanks to energy production through hydrogen. The second is the generation of clean energy, which is part of a decarbonization trend. These policies are not novel in the country, since the signing of the United Nations Framework Convention on Climate Change (UN), Law No. 7414 of June 13, 1994, Costa Rica joined the objective of “achieving, in accordance with the relevant provisions of the Convention, stabilization of greenhouse gas concentrations in the atmosphere at a level that would prevent dangerous anthropogenic interference with the climate system” (Art. 2). Consequently, the legislator may well promote these purposes. However, what was recorded in the statement of motives does not provide a real picture of the implications of the implementation of this type of industry, since no technical support is cited that reflects the factual background of this initiative and a minimum of technical and cost basis.\n\nOn the other hand, in official communication No. AL-DEST-IIN-028-2021, the Integrated Legal-Socioenvironmental Report of the Department of Studies, References, and Technical Services of the Legislative Assembly made the following statements in relation to the parliamentary initiative under analysis:\n\n“Green hydrogen constitutes a generic term to refer to the technology based on energy generation through a chemical process known as electrolysis; which uses electric current to separate hydrogen from oxygen in water. This energy is obtained through the direct action of electricity obtained from renewable sources.\n\nThe International Energy Agency (IEA) calculates that obtaining green hydrogen would save up to 830 million tons of CO2 annually, as opposed to fossil fuels.\n\nIt should be clarified that there are several types of hydrogen; firstly, we find blue hydrogen, which is the most abundant and originates from natural gas. Green hydrogen is that which originates entirely from renewable and clean sources, such as that obtained from photovoltaic energy systems or wind farms that harness the wind; finally, black hydrogen, also called gray or brown, is the one that generates the largest carbon footprint since it is extracted from non-renewable fuels such as oil or coal.\n\nIII.- ANALYSIS OF THE ARTICLES\n\nThis law, in its articles, identifies the utility and benefits of green hydrogen as a renewable energy source of high potential; it promotes its advancement through the promotion of economic incentives and the stewardship of the Ministry of Environment and Energy. However, it fails to situate this source within a general energy matrix; one which locates green hydrogen as one of the renewable energy sources and therefore within a development plan for said energy.\n\nOn this point, - a development plan for green hydrogen -; the bill does not contain or refer to economic studies that value the cost of hydrogen production to put a medium or large productivity plant into operation.\n\nNor is a technical study presented with a comparative analysis between hydroelectric, wind, or solar production versus hydrogen, and a weighting of the production cost for the first year and a projection for five or ten years, so that the legislator can weigh whether expenses decrease in accordance with the increase in demand or, indeed, whether an economic benefit to the consumer is produced.”\n\nOn the other hand, as we cited previously, the bill focuses on fiscal benefits through exemptions and the hiring of foreign personnel. However, it leaves out the issue of financing feasibility studies or the possibility of financing through national or international banks for the installation of green hydrogen plants.\n\nLikewise, as this is an energy source, it requires operating, production, supply, transportation, and distribution standards for the production plants, which may be of a legal or regulatory nature. In any case, this must be established based on specialized scientific recommendations set forth in technical studies that support it and provide the necessary technical reasonableness.” (The highlighted text does not correspond to the original).\n\nIn said report, a section was dedicated to the “Economic and technical viability of this industry for the country,” and it was warned that a market study was barely underway to assess the impact on the industrial development of Costa Rica, both in the national and international markets. In relevant part, the following was noted:\n\n“In relation to its technical viability, the market study for green hydrogen in Costa Rica is currently being prepared, which will estimate the national potentials and the competitiveness of green hydrogen against international export markets. Likewise, this study will estimate the macroeconomic impact of the development of this industry in Costa Rica.\n\nOn the other hand, analyses have been carried out for the transportation sector starting from a series of scenarios to 2050 and seeking to determine the segments for which this technology would make the most sense in our country, comparing the total cost of ownership of different vehicles in the various segments.\n\nTotal cost of ownership is a financial indicator that includes the acquisition cost and the operating cost of an asset over its useful life. The main result of the study is that the heavy-duty segment is the one expected to be heavily dominated by fuel cell technology (hydrogen technology) in the years to come.\n\nIt is expected that in the future the bus segment will be shared by hydrogen technology and electric battery technology. Important factors to consider in the use of hydrogen are travel distances and vehicle weight.” (The highlighted text does not correspond to the original).\n\nThat is, from the report of the Department of Technical Services of the Legislative Assembly, it was evident that, at the time of processing the parliamentary initiative, the corresponding reports that would provide support to promote the bill did not exist, but rather the technical and market viability studies were barely being processed.\n\nIV.- Conclusions on the matter\n\nBy virtue of the foregoing, I consider that the grievance raised by the consulting legislators is substantiated. Through a bill, the importance of this type of energy is being presupposed without said decision being backed by a minimum of technical and cost support that justifies the viability of green hydrogen production in the country. But not only that, but also that it justifies the declaration of public interest—with all the legal consequences that this implies—and the possible fiscal exemptions for an industry that, despite the noblest intentions regarding the fight for economic reactivation and the implementation of clean energy, has not been proven to have true feasibility in the territory and in the national industry. I clarify that I am not questioning whether or not abundant data exists that could support this, but it is glaring that they were not provided as support for the initiative.\n\nFrom my point of view, these omissions imply an injury to the principle of reasonableness of the parliamentary initiative. On previous occasions, I have ruled on similar defects that imply the unconstitutionality of a bill. For example, in legislative consultation No. 2020-015542, I made the following considerations:\n\n“III. The criteria of opportunity and convenience in legislative work\n\nIn light of articles 105 and 121 of the Political Constitution, the ordinary legislator enjoys broad freedom to configure norms regarding social, economic, and political reality. The exercise of legislative power resides originally in the people and is constitutionally delegated to the Legislative Assembly, as the representative political body par excellence. However, this power is limited by the precepts, values, principles, and constitutional jurisprudence, as well as by those international agreements or instruments duly approved by the Legislative Assembly (article 7 of the Political Constitution). Regarding the legislative process, the legislator is also subject to the provisions of the Regulations of the Legislative Assembly, which is a formal parameter of constitutionality.\n\nFurthermore, in our normative design, the law-making process is subject to constitutional control, exercised through the Constitutional Chamber. This control system can be a priori or a posteriori. In both cases, and with their specific regulations, it is the obligation of this Court to examine the normative proposal and the legislative procedure, in order to check it against the norms, principles, and values that make up the Law of the Constitution.\n\n(…)\n\nSince my appointment as Substitute Magistrate, I have maintained that in this exercise of a priori constitutional control, there are aspects on which it is not appropriate for the Chamber to rule, such as the possible advantages and disadvantages of a decision on the plane of convenience and opportunity, as well as matters of mere legality (see my separate note in judgment 2015-15927). Likewise, in the note to advisory opinion 2019-24746, I concluded the following:\n\n“[It must be kept in mind] the need to distinguish between what is legally obligatory (constitutionally and legally) and what is politically possible or desirable. It is true that the political should not be at the margin of the legal, and it is also true that many of the resolutions of the Constitutional Chamber have an impact on the political life of the country. It is logical that the latter is so, in view of its peculiar functions and competencies, attributed by the norms that govern it; but precisely these are a limit. Although it is incumbent upon it to resolve on its own competence, as stated in article 7 of the LJC, it always does so in light of these norms and without forgetting its nature as a jurisdictional body. Therefore, the rationes decidendi and the provisions of the Chamber respond to that reality. Instead, it is in the parliamentary sphere where arguments of convenience or opportunity (...) should be raised. Such arguments will give foundation to the decisions that are deemed prudent to take in that sphere.”\n\nAccording to the foregoing, it is not appropriate for the Chamber to examine the opportunity and convenience of bills. However, it does fall upon this Court to:\n\n“Guarantee the supremacy of the constitutional norms and principles and of the International or Community Law in force in the Republic, their uniform interpretation and application, as well as the fundamental rights and freedoms enshrined in the Constitution or in the international human rights instruments in force in Costa Rica” (Article 1 of the LJC. The highlighted text does not correspond to the original).\n\nIV. The parameter of reasonableness in provisions on public funds\n\nSince its origins, the Constitutional Chamber has consistently indicated that the production of legal norms, although in many cases it responds to a parliamentary weighing of opportunity and convenience, cannot respond to a “capricious” or “arbitrary” attitude of the public agent issuing the norm. Otherwise, the provision would be contrary to the principle of reasonableness, which is a constitutional principle that this Court must safeguard, even in facultative consultations of constitutionality.\n\nSince judgment 1739-1992, this Court established the following doctrine:\n\n“[L]aws and, in general, norms and acts of authority require for their validity, not only having been enacted by competent bodies and due procedures, but also passing a substantive review for their concordance with the supreme norms, principles, and values of the Constitution (formal and material), such as those of order, peace, security, justice, freedom, etc., which are configured as standards of reasonableness. That is, a norm or public or private act is only valid when, in addition to its formal conformity with the Constitution, it is reasonably founded and justified in accordance with the constitutional ideology. In this way, it is sought, not only that the law is not irrational, arbitrary, or capricious, but also that the means selected have a real and substantial relationship with its purpose.” (The highlighted text does not correspond to the original). (Criterion reiterated in multiple judgments, among them, 3495-1992, 2003-03667, 2007-03905, 2010-09042, 2012-016083, 2019-010642, and 2020-010160, among many others).\n\nIt is accepted that the parameter of reasonableness is an indispensable criterion to ensure that laws and, in general, any norm do not result in an arbitrary and senseless exercise of public power, but rather respond to real needs and motivations.\n\nFrom this general principle, this Chamber derived the principle of the interdict of arbitrariness as an essential enunciation of the Rule of Law that supposes, precisely, the prohibition of making decisions lacking foundation. Upon examining the origin of this principle, this Chamber stated:\n\n“It was conceived by the German jurist Leibholz in 1928 as a criterion to weigh the respect for the principle of equality by the legislator. According to this formulation, the principle of the interdict of arbitrariness supposes the prohibition of arbitrariness, that is, of any difference lacking a sufficient and just reason. The principle is taken up by the Spanish doctrine, specifically, by García de Enterría at the end of the fifties (1959) with a broader sense—not circumscribed to the principle of equality—than that proposed by Leibholz. Subsequently, the principle with that broader sense was adopted by the Spanish Constitution of 1978 in its article 9.3, at the proposal of Senator Lorenzo Martín-Retortillo, who justified his initiative on the need to have the principle of the interdict of arbitrariness as a technique or mechanism for control or oversight of public powers inherent to the Rule of Law.” (Judgment 11155-2007).\n\nLikewise, this Chamber justified that arbitrary action is that which is contrary to justice, reason, or laws. In a previous judgment that examined said principle (resolution 2004-14421), the Chamber emphasized that, although it is enshrined in article 16 of the General Law of Public Administration (LGAP), its origin is found in article 11 of the Political Constitution, which establishes the following:\n\n“Public officials are simple depositaries of authority. They are obliged to fulfill the duties that the law imposes on them and cannot arrogate powers not granted to them in it.”\n\nIndeed, article 16 of the LGAP provides:\n\n“In no case may acts be issued that are contrary to unequivocal rules of science or technique, or to elementary principles of justice, logic, or convenience.”\n\nThus, it is a principle that, although formally expressed at the legal level, has materially constitutional content. Therefore, it is possible to conclude that said principle is applicable even to parliamentary work. Moreover, the Chamber in judgment 2003-5090 expressly stated so:\n\n“The freedom of legislative configuration is not unrestricted, since it has as a limit the Law of the Constitution, that is, the block of constitutionality made up of the constitutional precepts and customs, values and principles—among which stand out proportionality, interdict of arbitrariness, non-discrimination, due process, and defense—of that nature, and the jurisprudence issued by this Court for similar cases.” (The highlighted text does not correspond to the original).\n\nTo the above, it must be added that this Court has emphasized that, when it comes to the management of public funds, their disposition must be carried out under criteria of legality, austerity, and reasonableness, which imposes a prohibition on squandering or administering such resources as if they were private funds (see, for example, judgments of this Chamber 2000-6728, 2006-6347, 2012-3267, 2018-008137, 2019-009226, and 8254-2020). Said criteria could only be examined based on adequate reasoning and justification for the decision, in this case, the legislative determination.\n\nIt should be underscored that, even if it involves a decision of opportunity and convenience regarding the best destination for public funds, its justification must be sufficient. This must be to such an extent that there are no margins to doubt its reasonableness and it is ruled out that it is an “irrational, arbitrary, or capricious” determination. That is, it must be verified that the project responds to the general interest.\n\nIn the case at hand, it is not strictly about the disposition of public funds to make a donation to a specific activity chosen by the legislator, but about betting on the “development of a national green hydrogen economy,” which has highly significant implications for the national industry. For example, as I have mentioned, initiatives, public or private, aimed at “the research, production, transformation, storage, transportation, commercialization, supply, end use, and export of green hydrogen within the framework of the energy transition, the sustainable development goals (SDGs) of the United Nations (UN), and for the benefit of the country” are declared of public interest (Art. 4). Additionally, the Instituto Costarricense de Electricidad, the Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL), the Refinadora Costarricense de Petróleo S.A. (Recope), the Empresa de Servicios Públicos de Heredia (ESPH), the Junta Administrativa de Servicios Eléctricos de Cartago (JASEC), and rural electrification cooperatives are authorized to venture into the research, production, transformation, storage, transportation, commercialization, supply, end use, and export of green hydrogen; as well as the products and by-products derived from these activities (see Art. 5). This is, as can be seen, an authorization for public companies to become involved in the development of an economic activity for which cost and feasibility studies were barely being conducted. Therefore, these authorizations do give rise to the disposition of public funds in an industry whose technical basis has not been duly substantiated. I reiterate that I do not doubt that it may have it, but that it has not been provided. Furthermore, a series of incentives are established for green hydrogen production and transformation activities, also for green hydrogen research, storage, transportation, and end use, as well as for importers, distributors, and marketers of goods, equipment, machinery, and inputs necessary and linked to the development of the described activities.\n\nIn summary, there is a strong intention on the part of the legislator to promote “a national green hydrogen economy” with significant implications in the national economic sphere. Therefore, I consider that there must be a prior technical baseline that at least minimally justifies the reasonableness of the parliamentary initiative that supports the placement of this energy in the country's electricity matrix and that determines its necessity, viability, and application in the national territory. Consequently, upon establishing that such technical support did not exist, I conclude that the consulting legislators are correct regarding the questioned defect.\n\nFinally, I must make two considerations. First, it is necessary to insist that I am not objecting to the ultimate purpose of the regulation being promoted, since, as evident from the statement of motives, these are purposes of great relevance and national impact, both economic and environmental. Second, as a constitutional judge, it is not my role to define which technical studies should be conducted prior to promoting this initiative, nor would it be usual to examine the suitability of the specific studies; however, as I have stated in this dissenting opinion, there must be some type of support that justifies and grants a certain reasonableness to a bill with so many implications for energy production in the country and the national economy.\n\nTherefore, as it is not proven that the bill was previously backed by any technical baseline that justifies it, I must respond to the consultation in the sense that the bill has an essential defect in its process that invalidates it. The bill, in its entirety, injures the principle of technical reasonableness, due to the absence of technical studies that determine its necessity, viability, and application.\n\nNOTE BY MAGISTRATE GARRO VARGAS\n\nIt is necessary to clarify that, by virtue of having declared that the parliamentary initiative is unconstitutional, due to substantiating the absence of technical studies supporting it, I deem it unnecessary to rule on whether articles 9, 10, 11, 12, 13, and 14 of the bill are unconstitutional due to injury to the principles of legal security and certainty, technical reasonableness, and fiscal balance in relation to the exemptions intended to be approved with the legislative initiative. If I verified that there is no technical basis for the bill, it must be understood that neither is there one for the fiscal exemptions intended to be approved for the promotion of this hydrogen economy.\n\nAnamari Garro V.\n\nEXPEDIENTE N° 22-019096-0007-CO\n\nTelephones: 2549-1500 / 800-SALA-4TA (800-7252-482). Fax: 2295-3712 / 2549-1633. Electronic address: www.poder-judicial.go.cr/salaconstitucional. Address: (Sabana Sur, Calle Morenos, 100 mts. South of the Perpetuo Socorro church). Reception of matters for vulnerable groups: Edificio Corte Suprema de Justicia, San José, Distrito Catedral, Barrio González Lahmann, calles 19 y 21, avenidas 8 y 6\n\nObservations of SALA CONSTITUCIONAL\n\nvoted with ballot\n\nClassification prepared by SALA CONSTITUCIONAL of the Poder Judicial. Its reproduction and/or distribution for profit is prohibited.\n\nIs a faithful copy of the original - Taken from Nexus.PJ on: 08-05-2026 16:48:34.\n\nSCIJ de Hacienda\nSCIJ de la Procuraduría General de la República"
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