{
  "id": "nexus-sen-1-0007-1246806",
  "citation": "Res. 16313-2024 Sala Constitucional",
  "section": "nexus_decisions",
  "doc_type": "constitutional_decision",
  "title_es": "Rechazo de amparo sobre prórroga de concesiones de radiodifusión",
  "title_en": "Dismissal of amparo regarding renewal of broadcasting concessions",
  "summary_es": "La Sala Constitucional rechaza de plano un recurso de amparo interpuesto por un concesionario de radiodifusión contra la Presidencia de la República y el MICITT. El recurrente alegaba que su solicitud de prórroga automática de la concesión no había sido respondida oportunamente y que las declaraciones del presidente y un proyecto de decreto amenazaban sus derechos fundamentales (libertad de expresión, debido proceso, libre empresa, entre otros). La Sala considera que la cuestión de fondo —si procede o no la prórroga automática— es una controversia de legalidad ordinaria que debe resolverse en sede administrativa o contencioso-administrativa, y no mediante el amparo. En cuanto a la falta de respuesta, se trata de una cuestión de cumplimiento de plazos legales que, según jurisprudencia consolidada, corresponde a la jurisdicción contencioso-administrativa. Además, los reclamos sobre hechos futuros e inciertos no son susceptibles de ser conocidos en esta vía. La magistrada Garro Vargas agrega una nota sobre la idoneidad de la vía contencioso-administrativa y el magistrado Rueda Leal salva el voto por considerar que sí debió admitirse el recurso ante la posible afectación de la libertad de expresión y la seguridad jurídica.",
  "summary_en": "The Constitutional Chamber summarily dismisses an amparo action filed by a broadcasting concessionaire against the Presidency of the Republic and MICITT. The petitioner claimed that its request for an automatic renewal of the concession had not been timely addressed and that the president's statements and a draft decree threatened its fundamental rights (freedom of expression, due process, free enterprise, among others). The Chamber holds that the substantive issue—whether the automatic renewal should be granted—is a matter of ordinary legality to be resolved in administrative or contentious-administrative proceedings, not through amparo. As for the lack of response, it is a question of compliance with legal deadlines that, according to settled case law, falls under the jurisdiction of the contentious-administrative courts. Furthermore, claims concerning future and uncertain events cannot be heard in this proceeding. Justice Garro Vargas adds a note on the suitability of the contentious-administrative route, and Justice Rueda Leal dissents, considering the action should have been admitted given the potential impact on freedom of expression and legal certainty.",
  "court_or_agency": "Sala Constitucional",
  "date": "11/06/2024",
  "year": "2024",
  "topic_ids": [
    "procedural-environmental"
  ],
  "primary_topic_id": "procedural-environmental",
  "es_concept_hints": [
    "rechazo de plano",
    "jurisdicción contencioso-administrativa",
    "legalidad ordinaria",
    "derecho de petición",
    "prórroga automática",
    "SUTEL",
    "MICITT",
    "servicios inalámbricos"
  ],
  "concept_anchors": [
    {
      "article": "Art. 9",
      "law": "Ley de la Jurisdicción Constitucional"
    },
    {
      "article": "Arts. 261 y 325",
      "law": "Ley General de la Administración Pública"
    },
    {
      "article": "Ley 8508",
      "law": "Código Procesal Contencioso-Administrativo"
    },
    {
      "article": "Art. 41",
      "law": "Constitución Política"
    },
    {
      "article": "Art. 29",
      "law": "Constitución Política"
    }
  ],
  "keywords_es": [
    "prórroga de concesiones",
    "radiodifusión",
    "libertad de expresión",
    "rechazo de plano",
    "jurisdicción contencioso-administrativa",
    "legalidad ordinaria",
    "derecho de petición",
    "seguridad jurídica",
    "amparo improcedente"
  ],
  "keywords_en": [
    "concession renewal",
    "broadcasting",
    "freedom of expression",
    "summarily dismissed",
    "contentious-administrative jurisdiction",
    "ordinary legality",
    "right to petition",
    "legal certainty",
    "improper amparo"
  ],
  "excerpt_es": "II.- SOBRE EL CASO CONCRETO. Los argumentos que expone el recurrente demandarían que este Tribunal se pronunciara sobre las condiciones en que debe prorrogarse un contrato de concesión de radiodifusión, sobre si tal variación constituye o puede constituir la figura de la ampliación o la de prórroga del contrato. Asimismo, pide evaluar un proyecto de Decreto Ejecutivo. Ninguna de estas pretensiones, bajo el estado actual de las actuaciones y omisiones que se imputan al Poder Ejecutivo, son competencia de la Sala. Por una parte, para concluir si se han producido las lesiones constitucionales que se reclaman, es necesario establecer, primero, si la parte recurrente, desde el punto de vista legal, tiene o no un derecho público subjetivo a que se le prorrogue, de manera automática, la concesión, aspecto que debe ser dilucidado en sede administrativa o ante la jurisdicción contencioso administrativa. Por otro lado, parte de los reclamos atañen a hechos futuros e inciertos, en el tanto, en el momento de interposición del amparo la concesión se encuentra vigente y no hay una actuación administrativa, ni concreta ni general, que la haya dejado sin efecto o la obstaculice de forma arbitraria, al punto que permita el análisis de la lesión a alguno de los derechos fundamentales invocados, por parte de esta Sala. En consecuencia, en lo que a estos extremos compete, el recurso debe rechazarse.  \n\nIII.- CONCERNIENTE A LA ACUSADA FALTA DE RESPUESTA FORMAL A LA SOLICITUD DE PRÓRROGA DE LA CONCESIÓN. Finalmente, la Sala considera que la acusada falta de respuesta a la gestión planteada podría acarrear una lesión al 41 de la Constitución Política, lo que resulta inadmisible de ser conocido por ante este Tribunal, de conformidad con las siguientes consideraciones.\n\nV.- VERIFICACIÓN DE LOS PLAZOS PAUTADOS POR LEY PARA RESOLVER LOS PROCEDIMIENTOS ADMINISTRATIVOS: CUESTIÓN EVIDENTE DE LEGALIDAD ORDINARIA. Es evidente que determinar si la administración pública cumple o no los plazos pautados por la Ley General de la Administración Pública (artículos 261 y 325) o las leyes sectoriales para los procedimientos administrativos especiales, para resolver por acto final un procedimiento administrativo –incoado de oficio o a instancia de parte- o conocer de los recursos administrativos procedentes, es una evidente cuestión de legalidad ordinaria que, en adelante, puede ser discutida y resuelta ante la jurisdicción contencioso-administrativa con la aplicación de los principios que nutren la jurisdicción constitucional, tales como los de la legitimación vicaria, la posibilidad de la defensa material –esto es de comparecer sin patrocinio letrado- y de gratuidad para los recurrentes. Consecuentemente, se impone el rechazo de plano e indicarle a las partes gestionantes que si a bien lo tienen pueden acudir a la jurisdicción contencioso-administrativa.",
  "excerpt_en": "II.- ON THE SPECIFIC CASE. The arguments presented by the petitioner would require this Court to rule on the conditions under which a broadcasting concession contract must be renewed, on whether such variation constitutes or could constitute an extension or a renewal of the contract. It also requests an evaluation of a draft Executive Decree. None of these claims, under the current state of the actions and omissions attributed to the Executive Branch, fall within the jurisdiction of this Chamber. On the one hand, to conclude whether the alleged constitutional violations have occurred, it is first necessary to determine whether the petitioner, from a legal standpoint, has or does not have a subjective public right to an automatic renewal of the concession, an issue that must be resolved in administrative proceedings or before the contentious-administrative courts. On the other hand, part of the claims concern future and uncertain events, given that, at the time the amparo was filed, the concession is in force and there is no administrative action, either specific or general, that has set it aside or arbitrarily obstructed it, such that it would allow this Chamber to analyze any injury to the fundamental rights invoked. Therefore, with respect to these matters, the action must be dismissed.  \n\nIII.- REGARDING THE ALLEGED LACK OF A FORMAL RESPONSE TO THE RENEWAL REQUEST. Finally, the Chamber considers that the alleged lack of response to the request could lead to a violation of Article 41 of the Political Constitution, which is inadmissible for this Court to hear, in accordance with the following considerations.\n\nV.- VERIFICATION OF THE DEADLINES SET BY LAW FOR RESOLVING ADMINISTRATIVE PROCEDURES: A CLEAR MATTER OF ORDINARY LEGALITY. It is clear that determining whether the public administration complies or not with the deadlines set by the General Law of Public Administration (Articles 261 and 325) or by sectoral laws for special administrative procedures, to resolve by final act an administrative procedure – initiated ex officio or at the request of a party – or to hear the applicable administrative remedies, is a clear matter of ordinary legality that, henceforth, can be discussed and resolved before the contentious-administrative courts with the application of the principles that nourish constitutional jurisdiction, such as vicarious standing, the possibility of material defense – that is, appearing without legal representation – and free access for petitioners. Consequently, the summary dismissal is warranted, and the parties are informed that, should they so choose, they may turn to the contentious-administrative courts.",
  "outcome": {
    "label_en": "Summarily dismissed",
    "label_es": "Rechazado de plano",
    "summary_en": "The Constitutional Chamber summarily dismisses the amparo action, holding that the claims fall under ordinary legality and must be heard in administrative or contentious-administrative proceedings.",
    "summary_es": "La Sala Constitucional rechaza de plano el recurso de amparo por considerar que las pretensiones corresponden a la legalidad ordinaria y deben ser conocidas en sede administrativa o contencioso-administrativa."
  },
  "pull_quotes": [
    {
      "context": "Considerando II",
      "quote_en": "To conclude whether the claimed constitutional violations have occurred, it is first necessary to determine whether the petitioner, from a legal standpoint, has or does not have a subjective public right to an automatic renewal of the concession, an issue that must be resolved in administrative proceedings or before the contentious-administrative courts.",
      "quote_es": "Para concluir si se han producido las lesiones constitucionales que se reclaman, es necesario establecer, primero, si la parte recurrente, desde el punto de vista legal, tiene o no un derecho público subjetivo a que se le prorrogue, de manera automática, la concesión, aspecto que debe ser dilucidado en sede administrativa o ante la jurisdicción contencioso administrativa."
    },
    {
      "context": "Considerando V",
      "quote_en": "Determining whether the public administration complies or not with the deadlines set by the General Law of Public Administration (...) is a clear matter of ordinary legality that, henceforth, can be discussed and resolved before the contentious-administrative courts.",
      "quote_es": "Determinar si la administración pública cumple o no los plazos pautados por la Ley General de la Administración Pública (...) es una evidente cuestión de legalidad ordinaria que, en adelante, puede ser discutida y resuelta ante la jurisdicción contencioso-administrativa."
    },
    {
      "context": "Voto salvado magistrado Rueda Leal",
      "quote_en": "Broadcasting entails an evident general interest, as it involves the exploitation of wireless services of public domain belonging to the State.",
      "quote_es": "La radiodifusión entraña un evidente interés general, pues involucra la explotación de servicios inalámbricos de dominio público que pertenecen al Estado."
    }
  ],
  "cites": [],
  "cited_by": [],
  "references": {
    "internal": [],
    "external": []
  },
  "source_url": "https://nexuspj.poder-judicial.go.cr/document/sen-1-0007-1246806",
  "tier": 2,
  "_editorial_citation_count": 0,
  "regulations_by_article": null,
  "amendments_by_article": null,
  "dictamen_by_article": null,
  "concordancias_by_article": null,
  "afectaciones_by_article": null,
  "resoluciones_by_article": null,
  "cited_by_votos": [],
  "cited_norms": [],
  "cited_norms_inverted": [],
  "sentencias_relacionadas": [],
  "temas_y_subtemas": [],
  "cascade_only": false,
  "amendment_count": 0,
  "body_es_text": "Grande\nNormal\nPequeña\nSala Constitucional\n\nResolución Nº 16313 - 2024\n\nFecha de la Resolución: 11 de Junio del 2024 a las 13:09\n\nExpediente: 24-014647-0007-CO\n\nRedactado por: Fernando Castillo Víquez\n\nClase de asunto: Recurso de amparo\n\nAnalizado por: SALA CONSTITUCIONAL\n\n\n\n\nSentencia con Voto Salvado\n\nSentencia con nota separada\n\nSentencia con datos protegidos, de conformidad con la normativa vigente\n\n\n\nTexto de la resolución\n\n*CO*\n\nEXPEDIENTE N° 24-014647-0007-CO\n\nPROCESO: RECURSO DE AMPARO\n\nRESOLUCIÓN Nº 2024-016313\n\n \n\nSALA CONSTITUCIONAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San José, a las trece horas nueve minutos del once de junio de dos mil veinticuatro.\n\n  Recurso de amparo interpuesto por [Nombre 001], cédula de identidad [Valor 001], a favor de [Nombre 002].,  contra la PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA y el MINISTERIO DE CIENCIA, TECNOLOGÍA Y TELECOMUNICACIONES (MICITT). \n\nResultando:\n\n   1.- Por escrito recibido en la Secretaría de la Sala a las 14:10 horas del 31 de mayo de 2024, el recurrente interpone recurso de amparo contra la PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA y el MINISTERIO DE CIENCIA, TECNOLOGÍA Y TELECOMUNICACIONES (MICITT), a favor de  [Nombre 002].  y manifiesta lo siguiente: que acude en amparo en forma personal y como representante legal de [Nombre 002]. Indica que desde 1985 es titular  de una concesión de radiodifusión (96.3 Mhz), cuya actividad se regula mediante Ley de Radio nro. 1758 del 19 de junio de 1954, especialmente en el artículo 25 que establece “Las licencias se entenderán por concedidas por tiempo limitado, pero se prorrogarán automáticamente mediante el pago de los derechos correspondientes, siempre y cuando se ajuste el funcionamiento e instalación de las estaciones a los términos de esta ley”. Expone que el 23 de noviembre de 2005, firmó el contrato de concesión de radiodifusión, bajo la condición de que “será por un periodo de 20 años que regirá a partir del refrendo interno del presente contrato, por parte de la Asesoría Legal del Ministerio de Gobernación y Policía, el cual podrá ser prorrogable por períodos iguales y en forma automática a solicitud del interesado con al menos 3 meses anteriores al vencimiento”. Luego, la Ley General de Telecomunicaciones asignó la competencia de la Ley de Radio al MICITT y, conforme a la interpretación de ese ministerio, el plazo para solicitar la prórroga se entendió a “18 meses”. Afirma que ese plazo lo cumplieron a cabalidad, pues el 21 de diciembre de 2022, al amparo del derecho de libertad de expresión, solicitaron la prórroga de la concesión sonora (televisiva) otorgada a [Nombre 002]., es decir, más de 18 meses antes del vencimiento del plazo original. Detalla que en marzo de 2023 (más de dos meses después), la Unidad de Control Nacional de Radio (MICITT- DCNT-UCNR-OF-192-2023), en nota del 24 de febrero de 2023, comunicó que la gestión había sido remitida a la Unidad de Control Nacional de Radio para su correcta atención. Posteriormente, por oficio MICITT-DVT-OF-119-2024 del 20 de febrero de 2024, el despacho del Viceministerio de Telecomunicaciones respondió a una nota de diciembre de 2023, en la que las cámaras recordaron la gestión de solicitud de prórroga enviada desde el 21 de diciembre de 2022; allí el MICITT indicó que “el Consejo Directivo de la SUTEL no cuenta actualmente con una estructura funcional que le permita rendir los dictámenes técnicos dispuestos por ley, (…) Lo cual condiciona formal y materialmente su resolución final, y por ende  impide el ejercicio efectivo de las respectivas competencias del Poder Ejecutivo, hasta que se conforme su quórum estructural y funcional mínimo”. Reclama que con ello no se respondió la gestión de diciembre de 2022, pues dependía de que Sutel contara con quórum estructural y funcional mínimo, lo que ocurrió a finales de abril de 2024. Arguye que durante 2023 Sutel estableció y comunicó los diversos paramentos al MICITT en relación con las solicitudes de prórroga de las concesiones vigentes; también, en nota del 29 de noviembre de 2023, Sutel indicó al MICITT que “con el fin de garantizar la continuidad de los servicios de radiodifusión de acceso libre, brindar certeza y seguridad jurídica al sector, debe valorar una eventual prórroga y su plazo para los títulos habilitantes de radiodifusión vigentes”. Comenta que durante las conferencias de prensa del presidente de la República, sobre todo entre marzo y abril de 2024, se afirmó que no habría tal prórroga solicitada y que, de haber un “apagón” de la radiodifusión, ello sería imputable a la Sutel. Así como una serie de epítetos y descalificaciones a los medios de radiodifusión, tales como el término “prensa canalla” y “sicarios políticos”, o las frases “\"Oigamos claro y duro, hay prensa canalla, comprada y vendida, no toda la prensa es así, aquí hay gente honesta en el país que son la gran mayoría, pero hay gente -de los medios de comunicación -que no es honesta”. “Esto no se trata de libertad de expresión, se trata de un grupo empresarial piensa que por sus apellidos y abolengo tiene la libertad de hacer lo que le da su santa y regalada gana, como lo han hecho por generaciones. Eso se acabó desde el 8 de mayo de 2022\". Argumenta que “incluso, en relación con el proyecto de Ley 23.673 (que aumenta y pone al día los montos de impuestos por las frecuencias de radio y de televisión), el Presidente le advirtió al Jefe de Fracción del Partido Liberación Nado@ que resellaría la ley (se perdería la excusa utilizada contra la radiodifusión). Y que si la Asamblea Legislativa aprobara un eventual resello, \"nosotros vamos a poner la lista de esas 38 personas en opinión pública, de manera clara y transparente\". Y agregó en otro momento, a ese propósito: \"Y después dicen que yo soy un malcriado, que es que yo desafío la independencia de poderes, que es que yo no respeto la institucionalidad. Sí, ese tipo de institucionalidad no la respeto y el pueblo de Costa Rica la aborrece. Lo que pasa es que no habla habido un solo presidente en la historia de este país que apareciera en las cámaras diciendo: esto es lo que propone Oscar Izquierdo para beneficiar a René Picado y al resto de los accionistas, a los accionistas de los otros medios de televisión y radio\". Luego pasó a imputarle a la SUTEL acciones indebidas de colusión con algunos sectores de la radiodifusión, le asignó la responsabilidad de un eventual apagón de las frecuencias de radio y televisión”. Exterioriza que, frente a tales manifestaciones, Sutel respondió que no era su responsabilidad un eventual apagón de las frecuencias de radio y televisión, pues cumplió con todos los requerimientos del “Estudio de Necesidad y para un Eventual Proceso Concursal de las Frecuencias de Radio y Televisión Abierta y Gratuita”. Además, entre los principales hallazgos de la consulta pública realizada por Sutel se reflejó que hay un exceso de demanda por parte de 99 posibles interesados en las bandas FM y, con la canalización del Plan Nacional de Atribución de Frecuencias (PNAF) vigente, solo hay espacio para 45 emisoras. Esto implica la necesidad de una reforma a este plan para optimizar el uso de los recursos escasos, proceso que debe ser ejecutado por el MICITT. Resalta que, previo a la consulta pública, mediante documentos y reuniones de trabajo, se solicitó al MICITT ampliar la información para delimitar de manera clara los aspectos necesarios para el estudio, por ejemplo: los plazos de vigencia y eventual extensión de las concesiones, aspectos de obsolescencia tecnológica, entre otros temas. Arguye que realizar esta reforma para la mejora y actualización del PNAF implicaría varios meses en un proceso a cargo del MlClTT y no alcanzaría el tiempo a esta administración para elaborar los procesos concursales de radiodifusión. Cuestiona lo dicho por el MICITT en el sentido de que no se interrumpirán los servicios de radiodifusión, así como la relación que existe entre el estudio solicitado a Sutel y el impuesto  de radiodifusión que pagan los medios por el uso de estas frecuencias, dado que están establecidos en la Ley de Radio nro. 1758 del 19 de junio de 1954. Acota que “No es de recibo por tanto, que con ocasión de alguna simple personal disputa, gresca o desafinidad, que el señor Presidente tenga o pueda tener con uno o varios comunicadores periodistas, o con algún socio de la empresa en la que aquél comunicador trabaje, se permita tratar de retorcer la verdad para hacernos parecer desde su transitorio poder, como simples y abusivos, aprovechados ilegítimos de un recurso, que por ser público es de todos, porque aquello no es más que un peligroso discurso sectarista e ideologizante”. Estima que el Poder Ejecutivo pretende solventar el problema creado por su inacción, no renovando los plazos de los contratos de concesión de la radio y televisión, sino mediante un posible derecho de prórroga de aquellos, por 1 (lo que es ilegal) o 5 años (lo que incumpliría el marco legal que regula la materia). Es decir, cualquiera de esas soluciones que adopte el Poder Ejecutivo limitaría los derechos y garantías constitucionales. Añade que el 19 de abril de 2024, el MICITT publicó un proyecto de decreto que procura reformar el reglamento de la Ley de Radio y establece que las concesiones vigentes se prorrogarán por un año más. Precisa que, frente a ese proyecto, la Cámara ha manifestado su oposición por las siguientes razones: “El Poder Ejecutivo pretende resolver, mediante un acto de aplicación general, un tema que debe ser resuelto individualmente, dentro del proceso de solicitud de prórroga de las concesiones de espectro radioeléctrico, iniciadas por los interesados en el mes de diciembre del 2027. 2) Al pretender resolver mediante un acto general, desconoce el derecho de defensa que tendrían los administrados si se resuelve individualmente, específicamente la posibilidad de impugnar en sede administrativa los actos que se considere transgreden derechos; con esto vulneran completamente el derecho de defensa. 3) El borrador del decreto transgrede el principio de legalidad contenido en el artículo 11, tanto de la Ley General de Administración Pública como de la Constitución Política, ya que estaría obviando la obligación contenida en el artículo 39, inciso d) de la Ley N'8660, que establece que el Poder Ejecutivo para resolver lo concerniente a la prórroga de los títulos habilitantes debe necesariamente contar con el criterio de la Superintendencia de Telecomunicaciones, del cual podrá separarse solamente justificando las razones de orden público o interés nacional que lo sustenten. El anterior criterio ha sido reiterado a ese Ministerio por la Procuraduría General de la República y por la Contraloría General de la 4) Transgrede el procedimiento que ya está establecido por ley y que en estos momentos se encuentra pendiente de resolver por parte de la Administración; al hacer esto, además del principio de legalidad, se está generando inseguridad jurídica impropia de un estado de Derecho como el costarricense, y violentando el principio de \"inderogabilidad singular del reglamento' conforme a la Ley General de la Administración Pública, que la Sala Constitucional ha elevado a rango de principio constitucional. 5) Invoca el CAFTA en su justificación. Sin embargo, ni el Capitulo XIII, ni su Anexo XIII, contienen temas relacionados con radiodifusión. Esta fundamentación no corresponde. 6) El MICITT pretende prorrogar por un año, con la intención de valorar hacer una licitación pública dentro de dicho plazo. Sin detrimento de la discusión sobre si le asiste legitimación al Estado de realizar una licitación pública en relación con las concesiones vigentes y sujetas a “prórroga automática\" de acuerdo en el artículo 25 de la Ley de Radio, es menester indicar que es materialmente imposible, en este caso, iniciar y resolver una licitación en el plazo de un año, ya que como es sabido el procedimiento licitatorio contiene etapas regladas con sus respectivos plazos, los cuales son de ineludible cumplimiento por parte de la Administración. Por otra parte, a hoy día el Ministerio ni siquiera ha incorporado en el Plan Nacional de Desarrollo de las Telecomunicaciones, la política pública que oriente el proceso, en atención del artículo 12 de la Ley General de Telecomunicaciones. Nótese que las dos únicas licitaciones de espectro que se han hecho en el país han durado cada una, alrededor de 18 meses desde el momento en que el Poder Ejecutivo giró la instrucción a la SUTEL y que la CGR refrendara los respectivos contratos, que en ese caso fueron solo 2 contratos por proceso, y no como ahora que serían más de cien concesiones que deberían  tramitarse. Por lo anterior, se advierte que el plazo por el que se pretende prorrogar en el borrador de decreto consultado, no se encuentra apegado a los principios de razonabilidad y proporcionalidad. Ahora bien, siendo que el Consejo de la Superintendencia de Telecomunicaciones ya está formalmente configurado, lo que corresponde es que dicho órgano remita las recomendaciones relacionadas con las solicitudes de prórroga que fueran presentadas desde el 2022 y que el Poder Ejecutivo se aboque a resolverlas antes del 28 de junio próximo, como en derecho corresponda”. Describe que, en relación con el referido proyecto de decreto (publicado el 19 de abril de 2024), la SUTEI, por oficio 03302-SUTEI.-SCS2024 del 6 de mayo de 2024, manifestó lo siguiente: \"A. Señalar al MICITT que, la propuesta de reforma del Reglamento a la Ley General de Telecomunicaciones contiene elementos que riñen con el ordenamiento jurídico de las telecomunicaciones y, los siguientes principios: jerarquía de normas, de legalidad y de reserva de ley. Lo anterior considerando que se trata de la regulación de un bien demanial y, la figura de \"ampliación\" propuesta en la reforma, no es permitido por el ordenamiento jurídico. Lo que permite el ordenamiento jurídico es la prórroga de las concesiones, regulada en los artículos 24 de la Ley 8642, 73 inciso d) de la Ley N°7593, y artículo 39 inciso d) de la Ley 8660. B. Solicitar al Poder Ejecutivo que analice el apego a derecho de la modificación reglamentaria puesta en consulta, principalmente, la figura jurídica empleada, sea la modificación de un transitorio. Debido a que, dicha figura aplica para situaciones temporales existentes de previo a la emisión de la norma en cuestión. Además, que analice el apego de dicha figura con la Ley General de Telecomunicaciones, en vista de la condición de bien demanial que posee el espectro radioeléctrico. Por lo que, es relevante determinar, si la figura de ampliación que se pretende aplicar vía decreto es consistente con los artículos 73 inciso d) de la Ley 7593 y 39 inciso d) de la Ley 8660, y con el principio de reserva de ley. .C. Indicar al MICITI que, si se materializa la ampliación del plazo de un año propuesta en la modificación reglamentaria, este plazo, tal como lo ha señalado la Sutel en diversas ocasiones, es insuficiente para realizar los procedimientos concursales. Lo que genera incerteza de lo que ocurriría cuando venza el plazo propuesto. Esto genera una falta de seguridad para los administrados y para el sector en general, lo que a su vez afecta la inversión, innovación y competencia en este sector...'  Asevera que el Poder Ejecutivo no ha propuesto ni en su Plan Nacional de Desarrollo ni en su Plan Nacional de Telecomunicaciones, propuesta alguna para modificar el régimen de concesión de la radiodifusión. Aunado a ello, las consultas hechas por el MICITT a Sutel no mencionaron algún cambio de régimen y ahora, a escasas semanas del vencimiento formal de los contratos vigentes, improvisa una propuesta de decreto, con una serie de defectos, que tienen por consecuencia una masiva violación de derechos fundamentales. Reitera que a la fecha no ha habido respuesta a la solicitud de prórroga aludida. Subraya que “Es un concurso de violaciones que se realiza de manera pregonada por el propio Presidente, poniendo en inseguridad jurídica actividades legítimas, expresiones garantizadas por la Constitución y negocios de diversa índole, trabajos (empleos) de miles y de millones de radioescuchas y televidentes. Es evidente que el estilo de comunicado de las autoridades recurridas pretende amedrentar a los medios, con una agresividad y desviación de poder. Hemos visto como (sic) se cerró el Parque Viva como modo de amedrentar a un medio, como (sic) se hizo una rueda de prensa para revivir un expediente tributario en contra de un accionista de un Banco relacionado con un medio de comunicación, como (sic) se demostró a una fiscal en relación con este asunto, cómo se menosprecia a la prensa y a los periodistas, cómo se menosprecia a la prensa y a los periodistas, cómo se difama y ofende al Poder Judicial cuando dicta una resolución que no complace al Ejecutivo”. Explica que, si al momento en que venzan los contratos de concesión no se reconoce la \"prórroga automática\" que establece la legislación, aunque solo fuera por el máximo de plazo que permite la legislación (menciona que “hay quienes afirman que el plazo máximo seria de 25 años conforme a una interpretación de la Procuraduría General de la República”), eso sujetaría a las emisoras de radiodifusión a la más completa incertidumbre y otorgaría al Estado (al Poder Ejecutivo, al presidente de República o al MICITT|) el poder de influir o amedrentar a los concesionarios cuando se acerque el vencimiento de los plazos establecidos en los contratos de concesión. Es decir, “fundarse en la teoría del mejor postor propia de la Licitación” inhibiría a las pequeñas empresas de radiodifusión a participar de las frecuencias e implicaría la sumisión a reglas de contenido de la Administración Pública, lo que daría lugar a un sistema que terminaría exigiendo y asignando cantidades artificiales a frecuencias para actividades culturales, religiosas y grupos ideológicos, o para radioemisoras de entretenimiento o de noticias. Menciona que la asignación de frecuencias pone en juego la libertad de expresión y no solo la asignación de bienes de dominio público, de ahí que el no prorrogar las concesiones podría conllevar a una lesión a ese derecho. Reclama que el recurrido pretenda modificar no solo el reglamento de Radiodifusión vigente desde el 2004 y cambiar el sentido de la Ley de Radio, sino que, pese a las solicitudes planteadas por más de 20 meses antes del proyecto, pretende desaplicar singular y generalmente el reglamento vigente. En cuanto al debido proceso, no se ha permitido que, mediante procedimientos administrativos, se defina si se acaban o no las prórrogas de la concesión solicitadas. En síntesis, asegura que los hechos expuestas lesionan la libertad de petición, el derecho a la tutela judicial efectiva, el debido proceso, las libertad de expresión, de prensa y de empresa, derecho al trabajo, reserva de ley, así como derecho a la información, sumado a los principios de buena fe, continuidad de los servicios de radiodifusión (servicios privados de interés público), la interdicción de la desviación de poder, legalidad, razonabilidad, proporcionalidad e inderogabilidad singular de los reglamentos. Solicita, como medida cautelar, que se suspendan los actos impugnados, y, finalmente, se declare con lugar el recurso.    \n\n 2.- El artículo 9 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional faculta a la Sala a rechazar de plano o por el fondo, en cualquier momento, incluso desde su presentación, cualquier gestión que se presente a su conocimiento que resulte ser manifiestamente improcedente, o cuando considere que existen elementos de juicio suficientes para rechazarla, o que se trata de la simple reiteración o reproducción de una gestión anterior igual o similar rechazada.\n\n Redacta el Magistrado Castillo Víquez; y,\n\nConsiderando:\n\n    I.- OBJETO DEL RECURSO. El recurrente manifiesta que acude en amparo en forma personal y como representante legal de [Nombre 002] Indica que desde 1985 es titular  de una concesión de radiodifusión (96.3 Mhz), cuya actividad se regula mediante Ley de Radio No. 1758 del 19 de junio de 1954. Expone que el 21 de julio de 2004 se firmó el contrato de concesión de radiodifusión, bajo la condición de que “será por un periodo de 20 años que regirá a partir del refrendo interno del presente contrato, (…), el cual podrá ser prorrogable por períodos iguales y en forma automática a solicitud del interesado con al menos 3 meses anteriores al vencimiento”. Sostiene que; sin embargo, conforme a la interpretación del MICITT, el plazo para solicitar la prórroga se extendió a “18 meses”. Afirma que ese periodo lo cumplieron a cabalidad, pues el 21 de diciembre de 2022 solicitaron la prórroga de la concesión de radiodifusión sonora (televisiva) otorgada a [Nombre 002]., es decir, más de 18 meses antes del vencimiento del plazo original (junio de 2024). Empero, esa gestión no ha sido contestada oportunamente. Comenta que SUTEL no contó con quórum estructural y funcional sino hasta en abril de 2024, así como que, en noviembre de 2023, esa superintendencia indicó al ministerio accionado que, “con el fin de garantizar la continuidad de los servicios de radiodifusión de acceso libre, brindar certeza y seguridad jurídica al sector, debe valorar una eventual prórroga y su plazo para los títulos habilitantes de radiodifusión vigentes”. Asevera que, lejos de aprobarse esa prórroga o de efectuar algún procedimiento administrativo para denegarla, en conferencia de prensa del presidente de la República afirmó que no se conferirá la prórroga solicitada y que, de haber un “apagón” de la radiodifusión, ello sería imputable a la SUTEL. Discrepa de esas acusaciones hacia SUTEL y estima que el Poder Ejecutivo pretende solventar el problema creado por su inacción mediante un posible derecho de prórroga por 1 o 5 años, lo que incumpliría el marco legal que regula la materia. Añade que el 19 de abril de 2024, el MICITT publicó un proyecto de decreto que procura reformar el reglamento de la Ley de Radio y establece que las concesiones vigentes se prorrogarán por un año más. Es decir, el Poder Ejecutivo pretende resolver, mediante un acto de aplicación general, un tema que debe ser resuelto individualmente dentro del proceso de solicitud de prórroga de las concesiones de espectro radioeléctrico. De este modo, se estaría desconociendo el derecho de defensa para eventualmente impugnar actos concretos. Considera que lo correspondiente es que SUTEL remita las recomendaciones relacionadas con las solicitudes de prórroga que fueran presentadas desde 2022 y que el Poder Ejecutivo las resuelva antes del 28 de junio de 2024. Adiciona que el presidente de la Republica ha emitido una serie de epítetos y descalificaciones a los medios de radiodifusión y que con las actuaciones y omisiones supraindicadas se está lesionando la libertad de prensa y de expresión. Cuestiona lo dicho por el MICITT en el sentido de que no se interrumpirán los servicios de radiodifusión. Menciona que la asignación de frecuencias pone en juego la libertad de expresión, no solo la asignación de bienes de dominio público, de ahí que el no prorrogar las concesiones podría conllevar una lesión a ese derecho. En síntesis, asegura que los hechos expuestos lesionan la libertad de petición, el derecho a la tutela judicial efectiva, el debido proceso, las libertad de expresión, de prensa y de empresa, derecho al trabajo, reserva de ley, así como derecho a la información, sumado a los principios de buena fe, continuidad de los servicios de radiodifusión (servicios privados de interés público), la interdicción de la desviación de poder, legalidad, razonabilidad, proporcionalidad e inderogabilidad singular de los reglamentos.\n\nII.- SOBRE EL CASO CONCRETO. Los argumentos que expone el recurrente demandarían que este Tribunal se pronunciara sobre las condiciones en que debe prorrogarse un contrato de concesión de radiodifusión, sobre si tal variación constituye o puede constituir la figura de la ampliación o la de prórroga del contrato. Asimismo, pide evaluar un proyecto de Decreto Ejecutivo. Ninguna de estas pretensiones, bajo el estado actual de las actuaciones y omisiones que se imputan al Poder Ejecutivo, son competencia de la Sala. Por una parte, para concluir si se han producido las lesiones constitucionales que se reclaman, es necesario establecer, primero, si la parte recurrente, desde el punto de vista legal, tiene o no un derecho público subjetivo a que se le prorrogue, de manera automática, la concesión, aspecto que debe ser dilucidado en sede administrativa o ante la jurisdicción contencioso administrativa. Por otro lado, parte de los reclamos atañen a hechos futuros e inciertos, en el tanto, en el momento de interposición del amparo la concesión se encuentra vigente y no hay una actuación administrativa, ni concreta ni general, que la haya dejado sin efecto o la obstaculice de forma arbitraria, al punto que permita el análisis de la lesión a alguno de los derechos fundamentales invocados, por parte de esta Sala. En consecuencia, en lo que a estos extremos compete, el recurso debe rechazarse.  \n\nIII.- CONCERNIENTE A LA ACUSADA FALTA DE RESPUESTA FORMAL A LA SOLICITUD DE PRÓRROGA DE LA CONCESIÓN. Finalmente, la Sala considera que la acusada falta de respuesta a la gestión planteada podría acarrear una lesión al 41 de la Constitución Política, lo que resulta inadmisible de ser conocido por ante este Tribunal, de conformidad con las siguientes consideraciones.\n\nIV.- NUEVA JUSTICIA ADMINISTRATIVA MECANISMO CÉLERE Y CUMPLIDO PARA LA PROTECCIÓN DE SITUACIONES JURÍDICAS SUSTANCIALES DE LOS ADMINISTRADOS. La Sala Constitucional, desde su fundación, ha utilizado criterios amplios de admisibilidad en vista de la ausencia de cauces procesales expeditos y céleres para la protección de las situaciones jurídicas sustanciales que tienen asidero en el ordenamiento jurídico infra-constitucional o parámetro de legalidad, que guardan conexión indirecta con los derechos fundamentales y el Derecho de la Constitución. Sobre el particular, no debe perderse de perspectiva que la Constitución por su supremacía, súper-legalidad y eficacia directa e inmediata da fundamento indirecto a cualquier situación jurídica sustancial imaginable de las personas. No obstante, bajo una mejor ponderación y ante la promulgación del Código Procesal Contencioso-Administrativo (Ley No. 8508 de 24 de abril de 2006) y su entrada en vigencia a partir del 1° de enero de 2008, ha quedado patente que ahora los justiciables cuentan con una jurisdicción contencioso-administrativa plenaria y universal, sumamente expedita y célere por los diversos mecanismos procesales que incorpora al ordenamiento jurídico esa legislación, tales como el acortamiento de los plazos para realizar los diversos actos procesales, la amplitud de la legitimación, las medidas cautelares, el numerus apertus de las pretensiones deducibles, la oralidad –y sus subprincipios concentración, inmediación y celeridad-, la única instancia con recurso de apelación en situaciones expresamente tasadas, la conciliación intra-procesal, el proceso unificado, el proceso de trámite preferente o “amparo de legalidad”, los procesos de puro derecho, las nuevas medidas de ejecución (multas coercitivas, ejecución sustitutiva o comisarial, embargo de bienes del dominio fiscal y algunos del dominio público), los amplios poderes del cuerpo de jueces de ejecución, la extensión y adaptación de los efectos de la jurisprudencia a terceros y la flexibilidad del recurso de casación. Todos esos institutos procesales novedosos tienen por fin y propósito manifiesto alcanzar la economía procesal, la celeridad, la prontitud y la protección efectiva o cumplida de las situaciones jurídicas sustanciales de los administrados, todo con garantía de derechos fundamentales básicos como el debido proceso, la defensa y el contradictorio. En suma, la nueva jurisdicción contencioso-administrativa es un cauce idóneo, por sus nuevas características de simplicidad, celeridad y prontitud para el amparo y protección efectiva de las situaciones jurídicas sustanciales de los administrados en las que se requiera recabar prueba o definir algunas cuestiones de legalidad ordinaria.\n\nV.- VERIFICACIÓN DE LOS PLAZOS PAUTADOS POR LEY PARA RESOLVER LOS PROCEDIMIENTOS ADMINISTRATIVOS: CUESTIÓN EVIDENTE DE LEGALIDAD ORDINARIA. Es evidente que determinar si la administración pública cumple o no los plazos pautados por la Ley General de la Administración Pública (artículos 261 y 325) o las leyes sectoriales para los procedimientos administrativos especiales, para resolver por acto final un procedimiento administrativo –incoado de oficio o a instancia de parte- o conocer de los recursos administrativos procedentes, es una evidente cuestión de legalidad ordinaria que, en adelante, puede ser discutida y resuelta ante la jurisdicción contencioso-administrativa con la aplicación de los principios que nutren la jurisdicción constitucional, tales como los de la legitimación vicaria, la posibilidad de la defensa material –esto es de comparecer sin patrocinio letrado- y de gratuidad para los recurrentes. Consecuentemente, se impone el rechazo de plano e indicarle a las partes gestionantes que si a bien lo tienen pueden acudir a la jurisdicción contencioso-administrativa.\n\nVI.- DOCUMENTACIÓN APORTADA AL EXPEDIENTE. Se previene a las partes que, de haber aportado algún documento en papel, así como objetos o pruebas contenidas en algún dispositivo adicional de carácter electrónico, informático, magnético, óptico, telemático o producido por nuevas tecnologías, estos deberán ser retirados del despacho en un plazo máximo de 30 días hábiles contados a partir de la notificación de esta sentencia. De lo contrario, será destruido todo aquel material que no sea retirado dentro de este plazo, según lo dispuesto en el \"Reglamento sobre Expediente Electrónico ante el Poder Judicial\", aprobado por la Corte Plena en sesión N° 27-11 del 22 de agosto del 2011, artículo XXVI y publicado en el Boletín Judicial número 19 del 26 de enero del 2012, así como en el acuerdo aprobado por el Consejo Superior del Poder Judicial, en la sesión N° 43-12 celebrada el 3 de mayo del 2012, artículo LXXXI.\n\nPor tanto:\n\n   Por mayoría se rechaza de plano el recurso. El magistrado Salazar Alvarado y la magistrada Garro Vargas consignan nota. El magistrado Rueda Leal salva el voto y ordena cursar el recurso amparo.\n\n \n\n \n\nFernando Castillo V.\n\nPresidente\n\n \n\n \n\nPaul Rueda L.      Luis Fdo. Salazar A.\n\n \n\n \n\nAnamari Garro V.     Ingrid Hess H.\n\n \n\nAlexandra Alvarado P.     Roberto Garita N.\n\n \n\n \n\n \n\n \n\nExp. n.°24-014647-0007-CO\n\nRes n.°2024-016313\n\n \n\n \n\nNOTA DE LA MAGISTRADA GARRO VARGAS\n\n \n\nA. Consideraciones preliminares\n\nHe concurrido con la mayoría porque coincido en lo sustancial con los argumentos de la sentencia.\n\nAdemás, he considerado oportuno consignar esta nota para enfatizar que lo cuestionado por la parte recurrente ‒la solicitud de prórroga de las concesiones de espectro radioeléctrico‒ no corresponde ser conocido mediante un recurso sumario como lo es el amparo, lo que resulta coincidente con la línea de resolución que he tenido en esta materia, tal y como de seguido mostraré. \n\nFinalmente, me corresponde aclarar que aún en el supuesto de una inminente afectación a los servicios de radiodifusión, lo propio es que este conflicto sea conocido en la jurisdicción contencioso-administrativa, pues es la instancia encargada de garantizar la legalidad de la función administrativa del Estado y esa jurisdicción cuenta con una robusta justicia cautelar apropiada para atender y resolver la problemática que acá se reprocha.\n\nB. Ejemplos de la línea jurisprudencial sostenida por la suscrita\n\nEn similares ocasiones, e incluso en otras cuyo objeto ha sido de mucho menor envergadura, he dicho que no basta que estén presuntamente involucrados derechos fundamentales para que proceda que el asunto sea residenciado en esta sede y que sea resuelto mediante un recurso de amparo.\n\nHe aquí algunos ejemplos:\n\n1) Casos de los exámenes de admisión al Instituto Tecnológico de Costa Rica\n\nEn esos casos, que por cierto fueron muy numerosos, los recurrentes impugnaban los criterios de admisión a esa institución de educación superior. El tema hacía directísima relación al derecho a la educación, al derecho a la igualdad y al principio de razonabilidad. La Sala, siguiendo una antigua y muy razonable línea jurisprudencial, rechazó de plano esos numerosos recursos, con afirmaciones como la siguiente:\n\n“Como se desprende de las sentencias transcritas, este Tribunal ha sido consistente en señalar que los requisitos de ingreso a las universidades estatales es materia que le compete a estas. En adición, la Sala ha reiterado que la controversia acerca del método y contenido de una prueba de admisión universitaria corresponde dirimirse en la vía de la legalidad, toda vez que se trata de una cuestión de gran especificidad técnica, cuya revisión obliga a un profundo diligenciamiento de prueba técnica, lo que resulta ajeno a la naturaleza sumaria del amparo” (sentencias 2020-023153, 2020-023160, 2020-024016, 2021-04817, entre otras; el destacado no es del original).\n\n \n\nEn esas numerosísimas sentencias similares, la magistrada Hernández López y yo, consignamos la siguiente nota:\n\n“Nota de las Magistradas Hernández López y Garro Vargas con redacción de la segunda.\n\nEl recurso de amparo es un proceso sumario por naturaleza y, a tenor del artículo 48 de la Constitución Política, está diseñado para proteger los derechos constitucionales (con excepción de la libertad e integridad personal) y los de carácter fundamental establecidos en instrumentos internacionales de derechos humanos aplicables a la República. Por ende, un asunto es susceptible de ser conocido mediante un recurso de amparo cuando se invoca la presunta de lesión de alguno de esos derechos. Pero eso no es suficiente. Es preciso que el objeto en discusión pueda ser conocido adecuadamente en un proceso sumario: es decir, en un trámite sencillo sin necesidad de una fase probatoria compleja. Además, el carácter sumario debe manifestarse no sólo en la fase de conocimiento sino también en su fase de ejecución. Sobre la base de lo anterior, las suscritas magistradas estimamos que el presente asunto no corresponde ser conocido en la Sala Constitucional mediante el recurso de amparo, pues, aunque podrían estar involucrados derechos fundamentales, para analizarlo debidamente se requiere producir prueba técnica proveniente de diversas disciplinas, con el fin de examinar los diversos elementos que entran en juego en su resolución”. (Sentencia 2020-23160; el destacado no es del original).\n\n \n\n2) Caso Rainforest Alliance\n\nEn otra ocasión, la Sala conoció de un recurso de amparo interpuesto contra Rainforest Alliance (expediente 21-023756-0007-CO), que declaró con lugar (sentencia 2022-005556). Consigné mi voto salvado en el que, entre otros argumentos, afirmé lo siguiente:\n\n“3. Sobre el procedimiento del recurso de amparo\n\nComo se anunció en el preámbulo de este voto salvado, para que la aducida lesión a un derecho constitucional o fundamental pueda ser conocida ante esta jurisdicción, la naturaleza del reclamo debe ser compatible con las características del recurso de amparo. Si bien este no es el caso ‒por no existir un derecho constitucional o fundamental de por medio‒, cabría afirmar que muchos otros agravios podrían ser reconducidos hacia el Derecho de la Constitución, porque en definitiva esta es la base de la que dimana el resto del ordenamiento jurídico.\n\nNo obstante, no toda infracción a un derecho constitucional debe ser necesariamente valorada en el recurso de amparo, pues por la naturaleza del reclamo, en muchos casos, la mejor manera de examinarlo con detalle y profundidad es residenciarlo en la vía ordinaria, que ofrece amplias garantías para las partes a fin de resolver el conflicto que hay entre ellas y que cuenta con las posibilidades de acudir a una robusta justicia cautelar. Al respecto, este Tribunal ha reiterado una línea jurisprudencial en el sentido de que “el proceso de amparo es de carácter eminentemente sumario porque tiene como única finalidad brindar tutela oportuna contra infracciones o amenazas inminentes a los derechos y libertades fundamentales, por lo que su tramitación no se aviene bien con la práctica de diligencias probatorias lentas y complejas” (entre muchos otros se pueden consultar los votos números 2003-14336, 2006-014421 y 2020-019038). Esta línea jurisprudencial no hace sino recordar la naturaleza propia de este proceso. [El destacado no es del original].\n\nTambién es preciso indicar que existen otros mecanismos jurisdiccionales paralelos, en donde con amplias garantías se puede conceder tutela a reclamos relacionados con infracciones a derechos de rango constitucional o fundamentales. Un ejemplo de ello es la tesis de la Sala Constitucional que ordenó, bajo una mejor ponderación, residenciar los reclamos relacionados con la dilación de los procedimientos administrativos en la jurisdicción contencioso-administrativa, pues en el fondo su análisis implica un examen de los plazos legales con los que cuentan las administraciones públicas para atender los reclamos de los administrados. Así, desde la sentencia n.°2008-002545 la Sala Constitucional viene sosteniendo de forma ininterrumpida lo siguiente:\n\n“Es evidente que determinar si la administración pública cumple o no los plazos pautados por la Ley General de la Administración Pública (artículos 261 y 325) o las leyes sectoriales para los procedimientos administrativos especiales, para resolver por acto final un procedimiento administrativo –incoado de oficio o a instancia de parte- o conocer de los recursos administrativos procedentes, es una evidente cuestión de legalidad ordinaria que, en adelante, puede ser discutida y resuelta ante la jurisdicción contencioso-administrativa con la aplicación de los principios que nutren la jurisdicción constitucional, tales como los de la legitimación vicaria, la posibilidad de la defensa material –esto es de comparecer sin patrocinio letrado- y de gratuidad para el recurrente”. (Lo destacado no corresponde al original).\n\n En forma similar, desde la sentencia n.°2017-017948, este Tribunal ha venido resolviendo, en relación con la tutela de derechos laborales, lo siguiente:\n\n“Ciertamente, la tutela de la Sala Constitucional, en tratándose de la materia laboral, deriva de la aplicación del Título V, Capítulo Único, de la Constitución Política, denominado Derechos y Garantías Sociales. Es allí, donde encuentran protección constitucional, por medio del recurso de amparo, el derecho al trabajo, al salario mínimo, a la jornada laboral, al descanso semanal, a vacaciones anuales remuneradas, a la libre sindicalización, al derecho de huelga, a la celebración de convenciones colectivas de trabajo, entre otros; todo ello, con ocasión del trabajo. Sin embargo, bajo una nueva ponderación, dada la promulgación de la Reforma Procesal Laboral, Ley N° 9343 de 25 de enero de 2016, vigente desde el 25 de julio de 2017, esta Sala considera que ahora todos los reclamos relacionados con esos derechos laborales, derivados de un fuero especial (por razones de edad, etnia, sexo, religión, raza, orientación sexual, estado civil, opinión política, ascendencia nacional, origen social, filiación, discapacidad, afiliación sindical, situación económica, así como cualquier otra causal discriminatoria contraria a la dignidad humana), tienen un cauce procesal expedito y célere, por medio de un proceso sumarísimo y una jurisdicción plenaria y universal, para su correcto conocimiento y resolución, en procura de una adecuada protección de esos derechos y situaciones jurídicas sustanciales, con asidero en el ordenamiento jurídico infra constitucional, que tiene una relación indirecta con los derechos fundamentales y el Derecho de la Constitución. Iguales razones caben aplicar para las personas servidoras del Estado, respecto del procedimiento ante el Tribunal de Servicio Civil que les garantiza el ordenamiento jurídico, así como las demás personas trabajadoras del Sector Público para la tutela del debido proceso o fueros semejantes a que tengan derecho de acuerdo con el ordenamiento constitucional o legal. En fin, el proceso sumarísimo será de aplicación, tanto del sector público como del privado, en virtud de un fuero especial, con goce de estabilidad en el empleo o de procedimientos especiales para su tutela, con motivo del despido o de cualquier otra medida disciplinaria o discriminatoria, por violación de fueros especiales de protección o de procedimientos, autorizaciones y formalidades a que tienen derecho, las mujeres en estado de embarazo o periodo de lactancia, las personas trabajadoras adolescentes, las personas cubiertas por el artículo 367, del Código de Trabajo, las personas denunciantes de hostigamiento sexual, las personas trabajadoras indicadas en el artículo 620, y en fin, de quienes gocen de algún fuero semejante mediante ley, normas especiales o instrumentos colectivos de trabajo”.\n\nEsto pone de manifiesto que, incluso, cuando hay de por medio derechos de orden constitucional o fundamental, no necesariamente su restablecimiento y protección debe residenciarse en la jurisdicción constitucional a través del recurso de amparo, sino que pueden existir vías paralelas más garantistas desde el punto de vista procesal, destinadas a conocer –con la profundidad que el caso lo requiere– reclamos relacionados con estos derechos. Justamente, por la forma en que está diseñado el recurso de amparo, es que los agravios que se deben conocer en esta sede son aquellos en los cuales la tutela del derecho sea compatible con las características y posibilidades de este proceso sumario. Por el contrario, no corresponde conocer en el recurso de amparo aquellos asuntos que necesiten un complejo análisis probatorio, fases de contradicción, e inmediación de la prueba, que desnaturalizan por completo la esencia del recurso de amparo” [El destacado no es del original].\n\n \n\n3) Parque Viva\n\nPosteriormente, la Sala conoció del caso Parque Viva (expediente 22-016697-0007-CO). La parte dispositiva (sentencia 2022-25167), en lo que a mí atañe, dice: “La magistrada Garro Vargas salva parcialmente el voto en el siguiente sentido: lo declara con lugar, por sus propias razones, respecto de la libertad de expresión; y lo declara sin lugar respecto de la anulación de la orden sanitaria y del citado oficio, por cuanto estima que lo relativo a estos no procede ser conocido en esta jurisdicción”. De mi voto salvado deseo destacar lo siguiente, que es relevante para el presente asunto:\n\n“La competencia del órgano también está determinada por el respeto de la naturaleza del proceso.\n\nNo todo acto u omisión o vía de hecho, que provengan de una autoridad, aunque sean de suyo impugnable, es susceptible de ser conocido en un proceso sumario e informal. Las razones pueden ser diversas: la complejidad jurídica o técnica del acto, la necesidad de contar con un amplio acervo probatorio para determinar su validez y eficacia, etc. Sobre esto hay jurisprudencia consolidada que la Sala reitera todas las semanas al rechazar buena parte de los recursos de amparo que le son presentados.\n\nIgualmente, el tribunal debe constatar si el objeto protegido (los derechos fundamentales presuntamente conculcados) puede ser efectivamente garantizado mediante un recurso de amparo, que es un proceso sumario e informal. Al respecto hay una reiteradísima jurisprudencia sobre el particular, que la Sala también recoge de modo habitual.\n\nJustamente en este sentido, suscribí con la magistrada Hernández López una nota que reiteramos en muchas ocasiones [ya citada acá] (…) (nota a la sentencia 2020-23153).\n\nEsto es así porque ciertamente muchos asuntos involucran derechos fundamentales, pero deben ser conocidos en su sede correspondiente”. (El destacado no es del original).\n\n \n\nEn esa ocasión añadí unos párrafos con un tono un tanto didácticos, pero que reflejaban de manera simple mi aproximación al tema.\n\n“Por ejemplo, si una persona aduce que la defraudaron en una compraventa de un lote, qué duda cabe –si en efecto fue así– que le han violado su derecho y que este es un derecho fundamental. Se trata del derecho reconocido en el artículo 45 de la Constitución Política; pero es claro que el litigio sobre el particular no corresponde ser conocido en la Sala Constitucional, ni siquiera si el vendedor fue un sujeto de derecho público, porque para resolver este tipo de conflictos está la jurisdicción correspondiente. Sin ir más lejos, pues los ejemplos podrían ser abundantísimos, si un transeúnte dispara a otro, el victimario está violando el derecho fundamental a la vida o, al menos, a la integridad de la víctima, pero evidentemente el asunto tampoco puede ser conocido mediante un recurso de amparo, porque esa conducta está tipificada y, por tanto, será el juez penal quien determine la responsabilidad y el alcance y las consecuencias de esta. Pues bien, esto la Sala habitualmente lo ha tenido muy claro en su jurisprudencia, por eso, cada semana, rechaza muchos recursos de amparo señalando que se trata de asuntos propios de la legalidad ordinaria.\n\nLo anterior significa que, para que un caso sea examinado y resuelto en un recurso de amparo, no basta aducir que la lesión del derecho fundamental alegada tiene su causa en una conducta de la parte recurrida. Y la Sala procura respetar esos criterios justamente para no invadir las competencias de la jurisdicción ordinaria (establecidas en los artículos 49 y 153 de la Constitución Política) o las de las autoridades administrativas, según corresponda. Pero no solo por ese motivo, sino porque de esa manera, residenciándose el asunto donde corresponde, las partes tendrán todas las garantías procesales propias del debido proceso, que en un recurso sumario e informal como el amparo se reducen. Así, por ejemplo, los informes de las autoridades, al ser dados bajo fe de juramento, se tienen por ciertos, por lo que las posibilidades de desvirtuarlos son mucho menores que en procesos plenarios.\n\nPor eso la Sala debe constatar si en atención al objeto impugnado (los actos presuntamente lesivos), al objeto protegido (los derechos fundamentales presuntamente conculcados) y al tipo de lesión (si la afectación es directa o no) el asunto es susceptible de ser conocido en un proceso sumario como es el amparo”. (El destacado no es del original).\n\n \n\n4) Asuntos ambientales de gran complejidad\n\nEsta Sala conoció de un asunto ambiental (expediente 22-003777-0007-CO) en el que se declaró parcialmente con lugar (sentencia 2022-9857). En lo que interesa, estimó que los aspectos de gran complejidad no debían ser residenciados en esta jurisdicción. En esa oportunidad los magistrados Castillo Víquez, Garita Navarro y la suscrita consignamos una nota, que sostiene lo siguiente:\n\n“X.- NOTA DE LOS MAGISTRADOS CASTILLO VÍQUEZ Y GARITA NAVARRO Y DE LA MAGISTRADA GARRO VARGAS, CON REDACCIÓN DE LA ÚLTIMA.\n\nEstimamos necesario consignar esta nota en la que advertimos que, bajo una mejor ponderación, en asuntos ambientales de tanta complejidad ‒como el que se cuestiona en el caso concreto‒ valoramos que corresponde desestimar el recurso para residenciar la discusión en la vía ordinaria en donde con mayores posibilidades probatorias y procesales, así como de ejecución, se examine con detalle la conducta cuestionada.\n\nEn primer lugar, se hace necesario enfatizar que consideramos que esta Sala es competente para conocer recursos de amparo relacionados con la lesión al derecho fundamental a un medio ambiente sano y ecológicamente equilibrado en los términos del artículo 50 de la Constitución Política. Lo anterior, como lo ha hecho este Tribunal con tanto éxito en el pasado. Sin embargo, advertimos que hay cuestionamientos y denuncias que, por su complejidad, rebasan la naturaleza sumaria del recurso de amparo y, en tales circunstancias, resulta más garantista para todas las partes, e incluso para la tutela efectiva del derecho al ambiente sano y ecológicamente equilibrado y de la protección de los recursos naturales, residenciar el conflicto en una vía ordinaria, de conocimiento plenario, en la que con más oportunidades procesales se pueda examinar la prueba y contrastar los agravios. En definitiva, para juzgar con detalle la regularidad de la conducta omisiva y/o activa de las administraciones públicas competentes en la atención y resolución del conflicto ambiental denunciado.\n\nRecuérdese que históricamente esta Sala ha sostenido la línea jurisprudencial de que “el proceso de amparo es de carácter eminentemente sumario porque tiene como única finalidad brindar tutela oportuna contra infracciones o amenazas inminentes a los derechos y libertades fundamentales, por lo que su tramitación no se aviene bien con la práctica de diligencias probatorias lentas y complejas” (entre muchos otros se pueden consultar los votos números 2003-14336, 2006-014421 y 2020-019038). Esta línea jurisprudencial no hace sino recordar la naturaleza propia de este proceso. Por otra parte, a partir de la entrada en vigencia del Código Procesal Contencioso Administrativo se determinó que dicha jurisdicción posee amplias competencias para conocer de agravios como los que se cuestionan en el sub lite. A tales efectos, este Tribunal ha reiterado lo siguiente:\n\n“[A]nte la promulgación del Código Procesal Contencioso-Administrativo (Ley No. 8508 de 24 de abril de 2006) y su entrada en vigencia a partir del 1° de enero de 2008, ha quedado patente que ahora los justiciables cuentan con una jurisdicción contencioso-administrativa plenaria y universal, sumamente expedita y célere por los diversos mecanismos procesales que incorpora al ordenamiento jurídico esa legislación, tales como el acortamiento de los plazos para realizar los diversos actos procesales, la amplitud de la legitimación, las medidas cautelares, el numerus apertus de las pretensiones deducibles, la oralidad –y sus subprincipios concentración, inmediación y celeridad-, la única instancia con recurso de apelación en situaciones expresamente tasadas, la conciliación intra-procesal, el proceso unificado, el proceso de trámite preferente o “amparo de legalidad”, los procesos de puro derecho, las nuevas medidas de ejecución (multas coercitivas, ejecución sustitutiva o comisarial, embargo de bienes del dominio fiscal y algunos del dominio público), los amplios poderes del cuerpo de jueces de ejecución, la extensión y adaptación de los efectos de la jurisprudencia a terceros y la flexibilidad del recurso de casación. Todos esos institutos procesales novedosos tienen por fin y propósito manifiesto alcanzar la economía procesal, la celeridad, la prontitud y la protección efectiva o cumplida de las situaciones jurídicas sustanciales de los administrados, todo con garantía de derechos fundamentales básicos como el debido proceso, la defensa y el contradictorio”. (Ver, por ejemplo, las sentencias números 2010-17909, 2020-011247 y 2022-003724).\n\nEn contraposición, la ausencia de una fase probatoria plenaria que facilite la inmediación y el contradictorio de la prueba, imponen necesariamente que, en aras de una adecuada y prudente protección del derecho, se recurra a la vía ordinaria para conocer conflictos medio ambientales de suyo complejos como el que se plantea en el caso concreto. (…).\n\nDe la enumeración de agravios y el análisis de la pretensión de la parte recurrente es posible constatar que el conflicto denunciado es sumamente complejo de resolver mediante el proceso de amparo y, por lo tanto, correspondería ser residenciado en una sede ordinaria que, con mayores herramientas, pueda conocer con profundidad la denuncia de fondo, adoptar medidas cautelares y dictar amplias y específicas órdenes para atender la problemática apuntada.\n\nLa Sala debe conocer de los asuntos ambientales en todos aquellos casos cuya pretensión sea compatible con la naturaleza sumaria del recurso de amparo. Todo lo que pueda conocerse y residenciarse ante la jurisdicción constitucional porque la pretensión es compatible con las cualidades y posibilidades que este proceso otorga, debe mantenerse en esta sede. No así las denuncias ambientales cuya dilucidación requiera para su conocimiento y adecuado análisis un espacio probatorio plenario como el que se prevé en la Jurisdicción Contencioso Administrativa. Esa es la excepción. Estimamos que la regla es entonces que procede conocer en un recurso de amparo cuando sea relativamente sencilla la constatación de la problemática y la Sala tenga las herramientas apropiadas para una oportuna y apropiada reparación, es decir, que su ejecución sea también propia de un proceso sumario.\n\nAl respecto, es preciso advertir que hay agravios que son fácilmente constatables y no sería tan difícil su conocimiento, pero son parte de un todo. Por lo tanto es mejor que ese todo sea residenciado en una sede que, por sus características, permita que el asunto sea conocido integralmente con el análisis de todas las aristas que revisten el caso concreto. Eso sucede precisamente en el sub lite en el que se acusa la falta de resolución de una denuncia para dotar de más personal para custodiar el Área de Conservación de Osa y, paralelamente, se denuncian y enumeran una serie de problemáticas que justifican ‒a juicio de los recurrentes‒ la necesidad de nombrar más personal técnico para salvaguardar la zona.\n\nEn definitiva, consideramos que, bajo una mejor ponderación, se hace preciso concluir que hay conflictos que, por su magnitud, requieren necesariamente de un proceso probatorio plenario para su atención y resolución. Este es justamente uno de esos casos, por lo que estimamos que lo correspondiente es declarar sin lugar el recurso y remitir la totalidad del conflicto planteado ‒denuncia por escasez de personal en detrimento de la biodiversidad‒ ante la jurisdicción contencioso-administrativa.\n\nEsta nota la realizamos en aras de garantizar la debida seguridad jurídica en las líneas jurisprudenciales de esta Jurisdicción Constitucional y advertir concretamente en qué consiste el cambio de criterio parcial de los suscritos magistrados”. (El destacado no es del original).\n\n \n\nC. Conclusión\n\nLo dicho hasta acá es suficiente para mostrar que he procurado ser consistente en mi línea de votación. Esta puede resumirse diciendo que, para que la Sala Constitucional determine con acierto su propia competencia al conocer de asuntos que se le someten mediante un recurso de amparo, ha de respetar la necesaria congruencia que debe haber entre el objeto protegido (derechos fundamentales), objeto impugnado (conducta administrativa o de sujeto de derecho) y mecanismo procesal (proceso sumario). Esto significa que debe admitir a su trámite solo asuntos en los que, además de estar involucrada la presunta lesión de un derecho fundamental, el objeto impugnado sea susceptible de ser conocido mediante un proceso sumario, sencillo, sin complejidad probatoria. Esto además corresponde hacerlo en aras del debido proceso, el respeto de la naturaleza de los procesos y de la finalidad misma de esta jurisdicción.\n\nConviene agregar que si se afirmara que sólo la Sala Constitucional está llamada a proteger derechos fundamentales sería tanto como poner en entredicho, desde su raíz misma, el principio de supremacía constitucional y el de unidad del ordenamiento. Además, supondría ‒en este caso‒ menospreciar injustamente la jurisdicción contencioso-administrativa y su robusta justicia cautelar y sus mecanismos de ejecución. Es en dicha sede donde se debe valorar una eventual prórroga para los títulos habilitantes de radiodifusión vigentes, mientras se resuelve el conflicto de legalidad que subyace, el cual, si bien puede involucrar la eventual lesión a varios derechos fundamentales, eso no demerita que la discusión de fondo que rodea este conflicto supera la naturaleza sumaria del recurso de amparo.\n\n \n\n \n\n \n\nAnamari Garro Vargas\n\nMagistrada\n\n \n\n \n\n \n\nExp. 24-014647-0007-CO\n\nNota del Magistrado Salazar Alvarado:\n\n \n\n Vista la redacción integral de la sentencia dictada en este recurso de amparo, prescindo de la nota que en su momento consideré oportuno consignarla durante la deliberación y votación de este asunto.-\n\n \n\n \n\n     Luis Fdo. Salazar A.\n\n     Magistrado\n\n \n\n \n\n \n\nExp: 24-014647-0007-CO\n\nRes. 2024016313\n\nVoto salvado del magistrado Rueda Leal.\n\n En el sub examine, respetuosamente me aparto del criterio vertido por la mayoría, pues considero que es improcedente rechazar de plano el recurso.\n\n Al respecto, la radiodifusión entraña un evidente interés general, pues involucra la explotación de servicios inalámbricos de dominio público que pertenecen al Estado.\n\nEl ordinal 121 de la Constitución Política establece:\n\n“ARTÍCULO 121.- Además de las otras atribuciones que le confiere esta Constitución, corresponde exclusivamente a la Asamblea Legislativa:\n\n(…)\n\n14) Decretar la enajenación o la aplicación a usos públicos de los bienes propios de la Nación.\n\nNo podrán salir definitivamente del dominio del Estado:\n\n(…)\n\nc) Los servicios inalámbricos;\n\nLos bienes mencionados en los apartes a), b) y c) anteriores sólo podrán ser explotados por la administración pública o por particulares, de acuerdo con la ley o mediante concesión especial otorgada por tiempo limitado y con arreglo a las condiciones y estipulaciones que establezca la Asamblea Legislativa.\n\nLos ferrocarriles, muelles y aeropuertos nacionales - éstos últimos mientras se encuentren en servicio- no podrán ser enajenados, arrendados ni gravados, directa o indirectamente, ni salir en forma del dominio y control del Estado.\n\n(…)”.\n\nJustamente, se acusa una situación que, por su magnitud, podría implicar una interrupción significativa de la prestación de tales servicios. Incluso, la parte accionante vincula esa situación con posibles transgresiones a derechos fundamentales y principios constitucionales conexos, entre ellos, interdicción de la arbitrariedad, seguridad jurídica y libertad de expresión. Este último, a los efectos de justificar su relevancia constitucional, abarca la radiodifusión cualquiera que sea la naturaleza de la programación.\n\nEl ordinal29 de la Carta Magna señala:\n\n“ARTÍCULO 29.- Todos pueden comunicar sus pensamientos de palabra o por escrito, y publicarlos sin previa censura; pero serán responsables de los abusos que cometan en el ejercicio de este derecho, en los casos y del modo que la ley establezca”.\n\nEn ese sentido, en las Actas de la Asamblea Nacional Constituyente se consignó la importancia de garantizar la libertad de expresión por medio de la radio:\n\n“Respecto al artículo 29 el Diputado ROJAS ESPINOSA presentó moción para suprimir la frase “por medio de la imprenta” para garantizar la libertad de expresión por medio de la radio; la cual se aprobó.\n\nFue aprobado el artículo 29 que se leerá:\n\n“Todos pueden comunicar sus pensamientos de palabra o por escrito y publicarlos sin previa censura, pero serán responsables por los abusos que cometan en perjuicio de este derecho, en los casos y del modo que la ley establezca”.\n\n En consecuencia, estimo imprescindible el curso del amparo a los efectos de pedir informe a las autoridades recurridas y analizar si existe o no alguna transgresión al Derecho de la Constitución.\n\n Finalmente, aclaro que, en el sub lite, aun cuando se consigna en el encabezado de la sentencia que el recurso de amparo fue planteado a favor de una sociedad anónima (supuesto en el cual, en principio, para pronunciarme sobre el fondo exijo una relación esencial y directa con alguna persona física en relación con alguna violación a sus derechos fundamentales), no menos cierto es que, en el escrito de interposición, la persona física recurrente también manifestó expresamente interponerlo en su condición personal. Por ello, en concordancia con la posición que he sostenido en la jurisprudencia, considero que no procede el rechazo de plano en este momento procesal.\n\n \n\n \n\n \n\nPaul Rueda L.\n\n \n\n \n\n\n\nObservaciones de SALA CONSTITUCIONAL\n\nvotado con boleta\n\nEs copia fiel del original - Tomado del Nexus.PJ el: 08-05-2026 15:20:04.\n\nSCIJ de Hacienda\nSCIJ de la Procuraduría General de la República",
  "body_en_text": "Sala Constitucional\n\nResolution No. 16313 - 2024\n\nDate of Resolution: 11:09 a.m., June 11, 2024\n\nCase File: 24-014647-0007-CO\n\nDrafted by: Fernando Castillo Víquez\n\nType of Matter: Amparo Action\n\nAnalyzed by: SALA CONSTITUCIONAL\n\nJudgment with Dissenting Vote\n\nJudgment with Separate Note\n\nJudgment with protected data, in accordance with current regulations\n\nText of the resolution\n\n*CO*\n\nCASE FILE NO. 24-014647-0007-CO\n\nPROCEEDING: AMPARO ACTION\n\nRESOLUTION NO. 2024-016313\n\nCONSTITUTIONAL CHAMBER OF THE SUPREME COURT OF JUSTICE. San José, at eleven hours and nine minutes on June eleventh, two thousand twenty-four.\n\nAmparo action filed by [Name 001], identity card [Value 001], on behalf of [Name 002], against the PRESIDENCY OF THE REPUBLIC and the MINISTRY OF SCIENCE, TECHNOLOGY AND TELECOMMUNICATIONS (MICITT).\n\nWhereas:\n\n1.- By brief received at the Secretariat of the Chamber at 2:10 p.m. on May 31, 2024, the petitioner files an amparo action against the PRESIDENCY OF THE REPUBLIC and the MINISTRY OF SCIENCE, TECHNOLOGY AND TELECOMMUNICATIONS (MICITT), on behalf of [Name 002], and states the following: that he appears in amparo personally and as the legal representative of [Name 002]. He indicates that since 1985 he has held a radio broadcasting concession (96.3 Mhz), the activity of which is regulated by the Radio Law No. 1758 of June 19, 1954, especially in Article 25, which establishes \"Licenses shall be understood to be granted for a limited time, but they shall be automatically extended upon payment of the corresponding fees, provided that the operation and installation of the stations conform to the terms of this law.\" He explains that on November 23, 2005, he signed the radio broadcasting concession contract, under the condition that \"it shall be for a period of 20 years that will take effect from the internal approval of this contract by the Legal Advisory Office of the Ministry of Governance and Police, which may be extended for equal periods and automatically at the request of the interested party with at least 3 months prior to expiration.\" Subsequently, the General Telecommunications Law assigned the competence of the Radio Law to MICITT and, according to the interpretation of that ministry, the deadline for requesting the extension was understood to be \"18 months.\" He affirms that they fully complied with that deadline, since on December 21, 2022, under the right to freedom of expression, they requested the extension of the audio (television) concession granted to [Name 002], that is, more than 18 months before the expiration of the original term. He details that in March 2023 (more than two months later), the National Radio Control Unit (MICITT- DCNT-UCNR-OF-192-2023), in a note dated February 24, 2023, communicated that the request had been referred to the National Radio Control Unit for its proper handling. Subsequently, by official letter MICITT-DVT-OF-119-2024 dated February 20, 2024, the Office of the Vice-Ministry of Telecommunications responded to a note from December 2023, in which the chambers reminded them of the extension request filed on December 21, 2022; there, MICITT indicated that \"the Board of Directors of SUTEL currently does not have a functional structure that allows it to issue the technical opinions required by law, (…) This formally and materially conditions its final resolution, and therefore prevents the effective exercise of the respective powers of the Executive Branch, until its minimum structural and functional quorum is formed.\" He complains that this did not respond to the request of December 2022, as it depended on SUTEL having a minimum structural and functional quorum, which occurred at the end of April 2024. He argues that during 2023 SUTEL established and communicated the various parameters to MICITT in relation to the extension requests for existing concessions; also, in a note dated November 29, 2023, SUTEL indicated to MICITT that \"in order to guarantee the continuity of free-to-air radio broadcasting services, and to provide certainty and legal security to the sector, it must evaluate a potential extension and its term for the current radio broadcasting authorizations.\" He comments that during the press conferences of the President of the Republic, especially between March and April 2024, it was stated that there would be no such extension requested and that, if there were a \"blackout\" of radio broadcasting, it would be attributable to SUTEL. As well as a series of epithets and disqualifications of the radio broadcasting media, such as the term \"rabble press\" (\"prensa canalla\") and \"political hitmen\" (\"sicarios políticos\"), or the phrases \"Let's hear it loud and clear, there is a rabble press, bought and sold, not all the press is like that, there are honest people in the country who are the vast majority, but there are people -in the media- who are not honest.\" \"This is not about freedom of expression, it is about a business group that thinks that because of their last names and lineage they have the freedom to do whatever they damn well please, as they have done for generations. That ended on May 8, 2022.\" He argues that \"even in relation to Bill 23,673 (which increases and updates the tax amounts for radio and television frequencies), the President warned the Head of the National Liberation Party Caucus that he would re-veto the law (the excuse used against radio broadcasting would be lost). And that if the Legislative Assembly were to approve a potential override of the veto, 'we are going to make the list of those 38 people public, in a clear and transparent manner.' And he added at another time, for that purpose: 'And then they say I am rude, that I challenge the independence of powers, that I do not respect the institutions. Yes, I do not respect that type of institutionality and the people of Costa Rica abhor it. What happens is that there had not been a single president in the history of this country who appeared in the chambers saying: this is what Oscar Izquierdo proposes to benefit René Picado and the rest of the shareholders, the shareholders of the other television and radio media.' Then he went on to impute to SUTEL improper collusion with some sectors of radio broadcasting, and assigned it the responsibility for a potential blackout of radio and television frequencies.\" He points out that, faced with such statements, SUTEL responded that a potential blackout of radio and television frequencies was not its responsibility, as it had fulfilled all the requirements of the \"Needs Study for a Potential Competitive Process for Free and Open Radio and Television Frequencies.\" Furthermore, among the main findings of the public consultation carried out by SUTEL, it was reflected that there is an excess demand from 99 potential interested parties in the FM bands and, with the channeling of the current National Frequency Allocation Plan (Plan Nacional de Atribución de Frecuencias, PNAF), there is only space for 45 stations. This implies the need for a reform to this plan to optimize the use of scarce resources, a process that must be executed by MICITT. He emphasizes that, prior to the public consultation, through documents and work meetings, MICITT was asked to expand the information to clearly define the aspects necessary for the study, for example: the validity periods and potential extension of the concessions, aspects of technological obsolescence, among other topics. He argues that carrying out this reform for the improvement and updating of the PNAF would imply several months in a process in charge of MICITT and this administration would not have the time to develop the competitive broadcasting processes. He questions what MICITT said regarding that radio broadcasting services will not be interrupted, as well as the relationship that exists between the study requested from SUTEL and the radio broadcasting tax that the media pay for the use of these frequencies, given that they are established in the Radio Law No. 1758 of June 19, 1954. He notes that \"It is therefore unacceptable, that on the occasion of some simple personal dispute, quarrel, or difference, that the President has or may have with one or more journalist communicators, or with some partner of the company in which that communicator works, he allows himself to try to twist the truth to make us appear, from his temporary power, as simple and abusive, illegitimate users of a resource, which because it is public belongs to everyone, because that is nothing more than a dangerous sectarian and ideologizing discourse.\" He believes that the Executive Branch intends to solve the problem created by its inaction, not by renewing the terms of the radio and television concession contracts, but rather through a possible right of extension of those, for 1 year (which is illegal) or 5 years (which would breach the legal framework regulating the matter). That is, either of those solutions adopted by the Executive Branch would limit constitutional rights and guarantees. He adds that on April 19, 2024, MICITT published a draft decree that seeks to reform the regulation of the Radio Law and establishes that existing concessions will be extended for one more year. He specifies that, faced with that project, the Chamber has expressed its opposition for the following reasons: \"The Executive Branch seeks to resolve, through an act of general application, a matter that must be resolved individually, within the process of requesting extension of radio spectrum concessions, initiated by the interested parties in December 2022 [sic]. 2) By attempting to resolve through a general act, it disregards the right of defense that the administered parties would have if it were resolved individually, specifically the possibility of challenging before administrative courts the acts considered to violate rights; this completely violates the right of defense. 3) The draft decree violates the principle of legality contained in Article 11, both of the General Law of Public Administration and the Political Constitution, since it would be ignoring the obligation contained in Article 39, subsection d) of Law No. 8660, which establishes that the Executive Branch, to resolve matters concerning the extension of authorizations, must necessarily have the opinion of the Superintendency of Telecommunications (Superintendencia de Telecomunicaciones, SUTEL), from which it may only deviate by justifying the reasons of public order or national interest that support it. The previous criterion has been reiterated to that Ministry by the Attorney General's Office (Procuraduría General de la República) and by the Comptroller General's Office (Contraloría General de la República). 4) It violates the procedure that is already established by law and that is currently pending resolution by the Administration; by doing this, in addition to the principle of legality, legal uncertainty improper of a rule of law state like Costa Rica's is being generated, and it violates the principle of 'singular non-derogability of the regulation' ('inderogabilidad singular del reglamento') according to the General Law of Public Administration, which the Constitutional Chamber has elevated to the rank of a constitutional principle. 5) It invokes CAFTA in its justification. However, neither Chapter XIII, nor its Annex XIII, contain topics related to radio broadcasting. This foundation is incorrect. 6) MICITT intends to extend for one year, with the intention of evaluating conducting a public tender within said period. Without prejudice to the discussion on whether the State has standing to conduct a public tender in relation to the existing concessions subject to 'automatic extension' according to Article 25 of the Radio Law, it is necessary to indicate that it is materially impossible, in this case, to initiate and resolve a tender within one year, since as is known, the tender procedure contains regulated stages with their respective deadlines, which the Administration must unavoidably comply with. Furthermore, to date, the Ministry has not even incorporated into the National Telecommunications Development Plan (Plan Nacional de Desarrollo de las Telecomunicaciones) the public policy that guides the process, in accordance with Article 12 of the General Telecommunications Law. Note that the only two spectrum tenders that have been carried out in the country have each lasted around 18 months from the moment the Executive Branch issued the instruction to SUTEL and the CGR approved the respective contracts, which in that case were only 2 contracts per process, and not as now, which would be more than one hundred concessions that would have to be processed. Therefore, it is warned that the term for which the extension is intended in the consulted draft decree does not adhere to the principles of reasonableness and proportionality. Now, given that the Board of the Superintendency of Telecommunications is already formally constituted, what is appropriate is for said body to forward the recommendations related to the extension requests that were filed since 2022 and for the Executive Branch to proceed to resolve them before June 28 next, as legally appropriate.\" He describes that, in relation to the referred draft decree (published on April 19, 2024), SUTEL, by official letter 03302-SUTEL.-SCS2024 of May 6, 2024, stated the following: \"A. To point out to MICITT that the proposed reform of the Regulation to the General Telecommunications Law contains elements that conflict with the legal framework of telecommunications and the following principles: hierarchy of norms, legality, and legal reserve. The foregoing considering that it involves the regulation of a public domain asset (bien demanial) and, the figure of 'extension' ('ampliación') proposed in the reform, is not permitted by the legal framework. What the legal framework allows is the extension of concessions, regulated in Articles 24 of Law 8642, 73 subsection d) of Law No. 7593, and Article 39 subsection d) of Law 8660. B. To request the Executive Branch to analyze the legality of the regulatory modification under consultation, mainly, the legal figure used, being the modification of a transitory provision. Due to the fact that said figure applies to temporary situations existing prior to the issuance of the norm in question. Furthermore, to analyze the adherence of said figure to the General Telecommunications Law, in view of the public domain nature of the radio spectrum. Therefore, it is relevant to determine if the extension figure intended to be applied via decree is consistent with Articles 73 subsection d) of Law 7593 and 39 subsection d) of Law 8660, and with the principle of legal reserve. C. To indicate to MICITT that, if the one-year term extension proposed in the regulatory modification materializes, this term, as SUTEL has pointed out on various occasions, is insufficient to carry out the competitive procedures. This generates uncertainty about what would happen when the proposed term expires. This generates a lack of security for the administered parties and for the sector in general, which in turn affects investment, innovation, and competition in this sector…\" He asserts that the Executive Branch has not proposed, either in its National Development Plan or in its National Telecommunications Plan, any proposal to modify the broadcasting concession regime. In addition to this, the inquiries made by MICITT to SUTEL did not mention any regime change and now, just weeks before the formal expiration of the existing contracts, it improvises a draft decree, with a series of defects, which have the consequence of a massive violation of fundamental rights. He reiterates that to date there has been no response to the aforementioned extension request. He underlines that \"It is a concurrence of violations that is publicly proclaimed by the President himself, placing legitimate activities, expressions guaranteed by the Constitution, and businesses of various kinds, jobs (employment) of thousands and of millions of radio listeners and television viewers, in legal insecurity. It is evident that the communication style of the respondent authorities aims to intimidate the media, with aggressiveness and deviation of power (desviación de poder). We have seen how [sic] Parque Viva was shut down as a way of intimidating a medium, how [sic] a press conference was held to revive a tax case against a shareholder of a Bank related to a communication medium, how [sic] a prosecutor was removed in relation to this matter, how the press and journalists are disparaged, how the Judicial Branch is defamed and offended when it issues a resolution that does not please the Executive.\" He explains that if, at the time the concession contracts expire, the \"automatic extension\" established by the legislation is not recognized, even if only for the maximum term allowed by the legislation (he mentions that \"some affirm that the maximum term would be 25 years according to an interpretation by the Attorney General's Office (Procuraduría General de la República)\"), that would subject the radio broadcasting stations to the most complete uncertainty and would grant the State (the Executive Branch, the President of the Republic, or MICITT) the power to influence or intimidate the concessionaires when the expiration of the terms established in the concession contracts approaches. That is, \"relying on the highest bidder theory typical of the Tender\" would inhibit small broadcasting companies from participating in the frequencies and would imply submission to content rules of the Public Administration, which would give rise to a system that would end up demanding and assigning artificial amounts to frequencies for cultural, religious activities and ideological groups, or for entertainment or news radio stations. He mentions that the assignment of frequencies involves freedom of expression and not just the assignment of public domain assets, hence not extending the concessions could lead to a violation of that right. He complains that the respondent intends to modify not only the Broadcasting Regulation in force since 2004 and change the meaning of the Radio Law, but also, despite the requests filed more than 20 months before the project, intends to individually and generally disapply the current regulation. Regarding due process, it has not been allowed, through administrative procedures, to define whether or not the extensions of the requested concession are terminated. In summary, he asserts that the exposed facts violate the freedom of petition, the right to effective judicial protection, due process, freedom of expression, press and enterprise, right to work, legal reserve, as well as the right to information, in addition to the principles of good faith, continuity of radio broadcasting services (private services of public interest), the prohibition of deviation of power, legality, reasonableness, proportionality, and singular non-derogability of regulations. He requests, as a precautionary measure, that the challenged acts be suspended, and, finally, that the appeal be granted.\n\n2.- Article 9 of the Constitutional Jurisdiction Law empowers the Chamber to reject outright or on the merits, at any time, even from its presentation, any request brought to its attention that proves to be manifestly improper, or when it considers that there are sufficient grounds for judgment to reject it, or that it is a simple reiteration or reproduction of a previous equal or similar rejected request.\n\nDrafted by Magistrate Castillo Víquez; and,\n\nConsidering:\n\nI.- OBJECT OF THE ACTION. The petitioner states that he appears in amparo personally and as the legal representative of [Name 002]. He indicates that since 1985 he has held a radio broadcasting concession (96.3 Mhz), which activity is regulated by the Radio Law No. 1758 of June 19, 1954. He explains that on July 21, 2004, the radio broadcasting concession contract was signed, under the condition that \"it shall be for a period of 20 years that will take effect from the internal approval of this contract, (…), which may be extended for equal periods and automatically at the request of the interested party with at least 3 months prior to expiration.\" He maintains that, however, according to the interpretation of MICITT, the deadline for requesting the extension was extended to \"18 months.\" He affirms that they fully complied with that period, since on December 21, 2022, they requested the extension of the audio (television) radio broadcasting concession granted to [Name 002], that is, more than 18 months before the expiration of the original term (June 2024). However, that request has not been answered in a timely manner. He comments that SUTEL did not have a structural and functional quorum until April 2024, as well as that, in November 2023, that superintendency indicated to the respondent ministry that, \"in order to guarantee the continuity of free-to-air radio broadcasting services, and to provide certainty and legal security to the sector, it must evaluate a potential extension and its term for the current radio broadcasting authorizations.\" He asserts that, far from approving that extension or carrying out any administrative procedure to deny it, in a press conference the President of the Republic stated that the requested extension will not be granted and that, if there were a \"blackout\" of radio broadcasting, it would be attributable to SUTEL. He disagrees with those accusations against SUTEL and believes that the Executive Branch intends to solve the problem created by its inaction through a possible right of extension for 1 or 5 years, which would breach the legal framework regulating the matter. He adds that on April 19, 2024, MICITT published a draft decree that seeks to reform the regulation of the Radio Law and establishes that existing concessions will be extended for one more year. That is, the Executive Branch seeks to resolve, through an act of general application, a matter that must be resolved individually within the process of requesting extension of the radio spectrum concessions. In this way, the right of defense to potentially challenge specific acts would be disregarded. He considers that what is appropriate is for SUTEL to forward the recommendations related to the extension requests that were filed since 2022 and for the Executive Branch to resolve them before June 28, 2024. He adds that the President of the Republic has issued a series of epithets and disqualifications of the radio broadcasting media and that with the aforementioned actions and omissions, freedom of the press and expression are being harmed. He questions what MICITT said regarding that radio broadcasting services will not be interrupted. He mentions that the assignment of frequencies involves freedom of expression, not just the assignment of public domain assets, hence not extending the concessions could lead to a violation of that right. In summary, he asserts that the exposed facts violate the freedom of petition, the right to effective judicial protection, due process, freedom of expression, press and enterprise, right to work, legal reserve, as well as the right to information, in addition to the principles of good faith, continuity of radio broadcasting services (private services of public interest), the prohibition of deviation of power, legality, reasonableness, proportionality, and singular non-derogability of regulations.\n\nII.- ON THE SPECIFIC CASE. The arguments presented by the petitioner would demand that this Court rule on the conditions under which a radio broadcasting concession contract must be extended, on whether such variation constitutes or may constitute the figure of extension (ampliación) or that of contract renewal (prórroga). Likewise, he asks to evaluate a draft Executive Decree. None of these claims, under the current state of the actions and omissions attributed to the Executive Branch, fall within the competence of the Chamber. On the one hand, to conclude whether the constitutional violations claimed have occurred, it is necessary to establish, first, whether the petitioner, from a legal point of view, has or does not have a subjective public right to have the concession automatically extended, an aspect that must be elucidated in administrative court or before the contentious-administrative jurisdiction. On the other hand, part of the claims concern future and uncertain events, insofar as, at the time of filing the amparo action, the concession is in force and there is no administrative action, neither specific nor general, that has terminated it or arbitrarily obstructed it, to the point that allows the analysis of the harm to any of the fundamental rights invoked, by this Chamber. Consequently, regarding these extremes, the action must be rejected.\n\nIII.- CONCERNING THE ALLEGED LACK OF A FORMAL RESPONSE TO THE REQUEST FOR EXTENSION OF THE CONCESSION. Finally, the Chamber considers that the alleged lack of response to the filed request could entail a violation of Article 41 of the Political Constitution, which is inadmissible to be heard before this Court, in accordance with the following considerations.\n\nIV.- NEW ADMINISTRATIVE JUSTICE AS A SWIFT AND EFFECTIVE MECHANISM FOR THE PROTECTION OF SUBSTANTIAL LEGAL SITUATIONS OF THE ADMINISTERED PARTIES. The Constitutional Chamber, since its foundation, has used broad admissibility criteria in view of the absence of expeditious and swift procedural channels for the protection of substantial legal situations that find support in the infra-constitutional legal framework or legality parameter, which have an indirect connection with fundamental rights and Constitutional Law. In this regard, one must not lose perspective that the Constitution, by its supremacy, super-legality, and direct and immediate effectiveness, indirectly gives foundation to any imaginable substantial legal situation of individuals. However, upon better consideration and given the enactment of the Contentious-Administrative Procedural Code (Law No. 8508 of April 24, 2006) and its entry into force as of January 1, 2008, it has become clear that the parties now have a plenary and universal contentious-administrative jurisdiction, extremely expeditious and swift due to the various procedural mechanisms that this legislation incorporates into the legal system, such as the shortening of deadlines for carrying out the various procedural acts, the breadth of standing, precautionary measures, the numerus apertus of admissible claims, orality –and its sub-principles of concentration, immediacy, and speed–, the single instance with appeal in expressly limited situations, intra-procedural conciliation, the unified process, the preferential process or \"amparo of legality\" (\"amparo de legalidad\"), the purely legal processes, the new enforcement measures (coercive fines, substitute or commissarial execution, seizure of assets from the fiscal domain and some from the public domain), the broad powers of the body of enforcement judges, the extension and adaptation of the effects of case law to third parties, and the flexibility of the cassation appeal. All these novel procedural institutes have the manifest purpose and objective of achieving procedural economy, speed, promptness, and the effective or full protection of the substantial legal situations of the administered parties, all with the guarantee of basic fundamental rights such as due process, defense, and the adversarial principle. In summary, the new contentious-administrative jurisdiction is an ideal channel, due to its new characteristics of simplicity, speed, and promptness, for the amparo and effective protection of the substantial legal situations of the administered parties in which it is necessary to gather evidence or define some questions of ordinary legality.\n\nV.- VERIFICATION OF THE DEADLINES ESTABLISHED BY LAW TO RESOLVE ADMINISTRATIVE PROCEDURES: AN EVIDENT QUESTION OF ORDINARY LEGALITY. It is evident that determining whether the public administration complies or not with the deadlines established by the General Law of Public Administration (Articles 261 and 325) or the sectoral laws for special administrative procedures, to resolve by final act an administrative procedure –initiated ex officio or at the request of a party– or to hear the applicable administrative remedies, is an evident question of ordinary legality that, henceforth, can be discussed and resolved before the contentious-administrative jurisdiction with the application of the principles that nourish constitutional jurisdiction, such as those of vicarious standing, the possibility of material defense –that is, to appear without legal representation– and gratuity for the petitioners. Consequently, outright rejection is required, and the managing parties must be informed that if they so wish, they may turn to the contentious-administrative jurisdiction.\n\nVI.- DOCUMENTATION PROVIDED TO THE CASE FILE.\n\nThe parties are warned that, if any document has been submitted in paper form, as well as objects or evidence contained in any additional electronic, computer, magnetic, optical, telematic device or one produced by new technologies, these must be removed from the office within a maximum period of 30 business days counted from the notification of this judgment. Otherwise, all material not removed within this period will be destroyed, pursuant to the provisions of the \"Reglamento sobre Expediente Electrónico ante el Poder Judicial\", approved by the Corte Plena in session No. 27-11 of August 22, 2011, article XXVI and published in the Boletín Judicial number 19 of January 26, 2012, as well as the agreement approved by the Consejo Superior del Poder Judicial, in session No. 43-12 held on May 3, 2012, article LXXXI.\n\nPor tanto:\n\n   By majority, the appeal is rejected outright. Judge Salazar Alvarado and Judge Garro Vargas record a note. Judge Rueda Leal dissents and orders the amparo appeal to be processed.\n\nFernando Castillo V.\n\nPresidente\n\nPaul Rueda L. Luis Fdo. Salazar A.\n\nAnamari Garro V. Ingrid Hess H.\n\nAlexandra Alvarado P. Roberto Garita N.\n\nExp. n.°24-014647-0007-CO\n\nRes n.°2024-016313\n\nNOTE OF JUDGE GARRO VARGAS\n\nA. Preliminary considerations\n\nI have concurred with the majority because I agree in substance with the arguments of the judgment.\n\nFurthermore, I have considered it appropriate to record this note to emphasize that what is challenged by the appellant—the request for extension of radio spectrum concessions—is not suitable to be heard through a summary remedy such as amparo, which is consistent with the line of resolution I have held on this matter, as I will show below.\n\nFinally, I must clarify that even in the event of an imminent impact on broadcasting services, it is proper for this conflict to be heard in the contentious-administrative jurisdiction, as it is the body responsible for guaranteeing the legality of the State's administrative function, and that jurisdiction has robust precautionary justice appropriate to address and resolve the problem being reproached here.\n\nB. Examples of the jurisprudential line sustained by the undersigned\n\nOn similar occasions, and even in others whose subject matter has been of much lesser scope, I have said that it is not sufficient for fundamental rights to be allegedly involved for the matter to be seated in this venue and resolved through an amparo appeal.\n\nHere are some examples:\n\n1) Cases of the admission exams to the Instituto Tecnológico de Costa Rica\n\nIn those cases, which incidentally were very numerous, the appellants challenged the admission criteria of that institution of higher education. The subject matter directly related to the right to education, the right to equality, and the principle of reasonableness. The Chamber, following a long-standing and very reasonable jurisprudential line, rejected those numerous appeals outright, with statements such as the following:\n\n\"As can be deduced from the transcribed judgments, this Tribunal has been consistent in pointing out that the admission requirements to state universities are a matter for those institutions to decide. In addition, the Chamber has reiterated that the controversy regarding the method and content of a university admission test should be settled through the legality process, as it is a matter of great technical specificity, the review of which requires a deep examination of technical evidence, which is foreign to the summary nature of amparo\" (judgments 2020-023153, 2020-023160, 2020-024016, 2021-04817, among others; emphasis not in original).\n\nIn those very numerous similar judgments, Judge Hernández López and I recorded the following note:\n\n\"Note of Judges Hernández López and Garro Vargas with drafting by the latter.\n\nThe amparo appeal is a summary proceeding by nature and, pursuant to article 48 of the Constitución Política, is designed to protect constitutional rights (with the exception of personal freedom and integrity) and those of a fundamental nature established in international human rights instruments applicable to the Republic. Therefore, a matter is susceptible to being heard through an amparo appeal when an alleged violation of one of those rights is invoked. But that is not sufficient. It is necessary that the subject under discussion can be adequately heard in a summary proceeding: that is, in a simple process without the need for a complex evidentiary phase. Furthermore, the summary nature must manifest itself not only in the hearing phase but also in its execution phase. Based on the foregoing, the undersigned judges consider that the present matter should not be heard by the Sala Constitucional through the amparo appeal, because, although fundamental rights could be involved, to analyze it properly requires producing technical evidence from various disciplines, in order to examine the diverse elements that come into play in its resolution.\" (Judgment 2020-23160; emphasis not in original).\n\n2) Rainforest Alliance Case\n\nOn another occasion, the Chamber heard an amparo appeal filed against Rainforest Alliance (expediente 21-023756-0007-CO), which it granted (judgment 2022-005556). I recorded my dissent in which, among other arguments, I stated the following:\n\n\"3. On the procedure of the amparo appeal\n\nAs announced in the preamble to this dissenting vote, for the alleged violation of a constitutional or fundamental right to be heard in this jurisdiction, the nature of the claim must be compatible with the characteristics of the amparo appeal. Although this is not the case—because no constitutional or fundamental right is at stake—it could be said that many other grievances could be channeled back to Constitutional Law, because ultimately this is the basis from which the rest of the legal system emanates.\n\nHowever, not every infringement of a constitutional right must necessarily be assessed in the amparo appeal, because given the nature of the claim, in many cases, the best way to examine it in detail and depth is to seat it in the ordinary process, which offers broad guarantees for the parties to resolve the conflict between them and which has the possibility of resorting to robust precautionary justice. In this regard, this Tribunal has reiterated a jurisprudential line to the effect that 'the amparo proceeding is eminently summary in nature because its sole purpose is to provide timely protection against infringements or imminent threats to fundamental rights and freedoms, therefore its processing does not lend itself well to the practice of slow and complex evidentiary proceedings' (among many others, see votes numbers 2003-14336, 2006-014421 and 2020-019038). This jurisprudential line merely recalls the inherent nature of this proceeding. [Emphasis not in original].\n\nIt is also necessary to point out that other parallel jurisdictional mechanisms exist, where, with broad guarantees, protection can be granted to claims related to infringements of constitutional or fundamental rights. An example of this is the thesis of the Sala Constitucional which ordered, under better consideration, to seat claims related to the delay of administrative procedures in the contentious-administrative jurisdiction, since at its core its analysis implies an examination of the legal deadlines available to public administrations to address the claims of the administered. Thus, since judgment No. 2008-002545, the Sala Constitucional has uninterruptedly maintained the following:\n\n'It is evident that determining whether the public administration complies or not with the deadlines set by the Ley General de la Administración Pública (articles 261 and 325) or sectoral laws for special administrative procedures, to resolve by final act an administrative proceeding—initiated ex officio or at the request of a party—or to hear the appropriate administrative appeals, is an evident question of ordinary legality which, henceforth, can be discussed and resolved before the contentious-administrative jurisdiction with the application of the principles that nourish the constitutional jurisdiction, such as those of vicarious standing, the possibility of material defense—that is, appearing without legal representation—and free access for the appellant.' (Emphasis does not correspond to the original).\n\nSimilarly, since judgment No. 2017-017948, this Tribunal has been resolving, in relation to the protection of labor rights, the following:\n\n'Certainly, the protection of the Sala Constitucional, in the case of labor matters, derives from the application of Title V, Single Chapter, of the Constitución Política, called Derechos y Garantías Sociales. It is there that the right to work, to a minimum wage, to the working day, to weekly rest, to paid annual vacations, to free unionization, to the right to strike, to the conclusion of collective bargaining agreements, among others, find constitutional protection through the amparo appeal; all of this, on the occasion of work. However, under new consideration, given the enactment of the Reforma Procesal Laboral, Law No. 9343 of January 25, 2016, in force since July 25, 2017, this Chamber considers that now all claims related to those labor rights, derived from a special protection (fuero especial) (for reasons of age, ethnicity, sex, religion, race, sexual orientation, marital status, political opinion, national origin, social origin, affiliation, disability, union affiliation, economic situation, as well as any other discriminatory cause contrary to human dignity), have an expeditious and swift procedural channel, through a highly summary process (proceso sumarísimo) and a plenary and universal jurisdiction, for their proper hearing and resolution, in pursuit of adequate protection of those substantial legal rights and situations, grounded in the sub-constitutional legal system, which has an indirect relationship with fundamental rights and Constitutional Law. The same reasons apply to State servants, regarding the procedure before the Tribunal de Servicio Civil guaranteed to them by the legal system, as well as other Public Sector workers for the protection of due process or similar protections (fueros) to which they are entitled according to the constitutional or legal system. In short, the highly summary process shall apply to both the public and private sectors, by virtue of a special protection (fuero especial), with enjoyment of job stability or special procedures for their protection, on the occasion of dismissal or any other disciplinary or discriminatory measure, for violation of special protection freedoms or procedures, authorizations, and formalities to which they are entitled, women in a state of pregnancy or lactation period, adolescent workers, persons covered by article 367 of the Código de Trabajo, persons reporting sexual harassment, workers indicated in article 620, and finally, those who enjoy any similar protection through law, special rules, or collective labor instruments.'\n\nThis demonstrates that, even when constitutional or fundamental rights are at stake, their restoration and protection does not necessarily have to be seated in the constitutional jurisdiction through the amparo appeal, but there may be parallel avenues that offer more guarantees from a procedural standpoint, designed to hear—with the depth the case requires—claims related to these rights. Precisely because of the way the amparo appeal is designed, the grievances that must be heard in this venue are those in which the protection of the right is compatible with the characteristics and possibilities of this summary proceeding. On the contrary, it is not appropriate to hear in the amparo appeal those matters requiring a complex evidentiary analysis, contradictory phases, and immediate judicial examination of evidence, which completely distort the essence of the amparo appeal\" [Emphasis not in original].\n\n3) Parque Viva\n\nSubsequently, the Chamber heard the Parque Viva case (expediente 22-016697-0007-CO). The operative part (judgment 2022-25167), as far as I am concerned, states: \"Judge Garro Vargas partially dissents in the following sense: grants it, for her own reasons, regarding freedom of expression; and dismisses it regarding the annulment of the sanitary order and the cited official communication, as she considers that matters relating to these are not appropriate to be heard in this jurisdiction.\" From my dissenting vote, I wish to highlight the following, which is relevant to the present matter:\n\n\"The competence of the body is also determined by respect for the nature of the proceeding.\n\nNot every act or omission or de facto action, originating from an authority, even if it is challengeable in itself, is susceptible to being heard in a summary and informal proceeding. The reasons can be diverse: the legal or technical complexity of the act, the need to have a broad body of evidence to determine its validity and effectiveness, etc. On this there is consolidated jurisprudence that the Chamber reiterates every week when rejecting a good part of the amparo appeals presented to it.\n\nLikewise, the tribunal must verify whether the protected object (the fundamental rights allegedly violated) can be effectively guaranteed through an amparo appeal, which is a summary and informal proceeding. In this regard, there is very reiterated jurisprudence on the matter, which the Chamber also routinely applies.\n\nPrecisely in this sense, I signed with Judge Hernández López a note that we reiterated on many occasions [already cited here] (…) (note to judgment 2020-23153).\n\nThis is so because many matters certainly involve fundamental rights, but must be heard in their corresponding venue.\" (Emphasis not in original).\n\nOn that occasion I added some paragraphs with a somewhat didactic tone, but which simply reflected my approach to the issue.\n\n\"For example, if a person alleges they were defrauded in the purchase and sale of a lot, there is no doubt—if it indeed happened—that their right has been violated and that this is a fundamental right. This is the right recognized in article 45 of the Constitución Política; but it is clear that the litigation on the matter should not be heard by the Sala Constitucional, not even if the seller was a public legal entity, because the corresponding jurisdiction exists to resolve these types of conflicts. Without going any further, as the examples could be extremely numerous, if a passerby shoots another, the perpetrator is violating the fundamental right to life or, at least, to the integrity of the victim, but evidently the matter also cannot be heard through an amparo appeal, because that conduct is criminally defined and, therefore, it will be the criminal judge who determines the responsibility and the scope and consequences thereof. Well, the Chamber has habitually been very clear about this in its jurisprudence, which is why, every week, it rejects many amparo appeals pointing out that they are matters proper to ordinary legality.\n\nThe foregoing means that, for a case to be examined and resolved in an amparo appeal, it is not enough to allege that the claimed violation of the fundamental right has its cause in conduct by the respondent. And the Chamber strives to respect these criteria precisely so as not to invade the competences of the ordinary jurisdiction (established in articles 49 and 153 of the Constitución Política) or those of the administrative authorities, as appropriate. But not only for that reason, but because in that way, by seating the matter where it belongs, the parties will have all the procedural guarantees inherent to due process, which are reduced in a summary and informal appeal such as amparo. Thus, for example, the reports of the authorities, being given under oath, are taken as true, so the possibilities of disproving them are much less than in plenary proceedings.\n\nThat is why the Chamber must verify whether, considering the challenged object (the allegedly harmful acts), the protected object (the fundamental rights allegedly violated), and the type of injury (whether the impact is direct or not), the matter is susceptible to being heard in a summary proceeding such as amparo.\" (Emphasis not in original).\n\n4) Highly complex environmental matters\n\nThis Chamber heard an environmental matter (expediente 22-003777-0007-CO) in which it was partially granted (judgment 2022-9857). In the relevant part, it considered that aspects of great complexity should not be seated in this jurisdiction. On that occasion, Judges Castillo Víquez, Garita Navarro, and the undersigned recorded a note, maintaining the following:\n\n\"X.- NOTE OF JUDGES CASTILLO VÍQUEZ AND GARITA NAVARRO AND JUDGE GARRO VARGAS, WITH DRAFTING BY THE LATTER.\n\nWe consider it necessary to record this note in which we warn that, under better consideration, in environmental matters of such complexity —as the one challenged in the specific case— we assess that it is appropriate to dismiss the appeal to seat the discussion in the ordinary process where, with greater evidentiary and procedural possibilities, as well as execution, the challenged conduct can be examined in detail.\n\nIn the first place, it is necessary to emphasize that we consider that this Chamber is competent to hear amparo appeals related to the violation of the fundamental right to a healthy and ecologically balanced environment under the terms of article 50 of the Constitución Política. The foregoing, as this Tribunal has done so successfully in the past. However, we warn that there are questions and complaints that, due to their complexity, exceed the summary nature of the amparo appeal and, in such circumstances, it is more protective for all parties, and even for the effective protection of the right to a healthy and ecologically balanced environment and the protection of natural resources, to seat the conflict in an ordinary process, of plenary knowledge, where with more procedural opportunities the evidence can be examined and the grievances contrasted. In short, to judge in detail the regularity of the omissive and/or active conduct of the competent public administrations in attending to and resolving the reported environmental conflict.\n\nIt should be remembered that historically this Chamber has maintained the jurisprudential line that 'the amparo proceeding is eminently summary in nature because its sole purpose is to provide timely protection against infringements or imminent threats to fundamental rights and freedoms, therefore its processing does not lend itself well to the practice of slow and complex evidentiary proceedings' (among many others, see votes numbers 2003-14336, 2006-014421 and 2020-019038). This jurisprudential line merely recalls the inherent nature of this proceeding. On the other hand, since the entry into force of the Código Procesal Contencioso Administrativo, it was determined that said jurisdiction possesses broad competences to hear grievances such as those challenged in the sub lite. For such purposes, this Tribunal has reiterated the following:\n\n'[W]ith the enactment of the Código Procesal Contencioso-Administrativo (Law No. 8508 of April 24, 2006) and its entry into force as of January 1, 2008, it has become evident that now the justice-seekers have a plenary and universal contentious-administrative jurisdiction, extremely expeditious and swift due to the various procedural mechanisms that this legislation incorporates into the legal system, such as the shortening of deadlines to carry out the various procedural acts, the breadth of standing, precautionary measures, the numerus apertus of deducible claims, orality—and its sub-principles of concentration, immediacy, and celerity—, the single instance with appeal only in expressly limited situations, intra-process conciliation, the unified process, the preferential process or \"amparo of legality\", pure law proceedings, new enforcement measures (coercive fines, substitute or commissioner enforcement, seizure of assets of the fiscal domain and some of the public domain), broad powers of the body of enforcement judges, the extension and adaptation of the effects of jurisprudence to third parties, and the flexibility of the cassation appeal. All these novel procedural institutes have the clear purpose of achieving procedural economy, celerity, promptness, and the effective or fulfilled protection of the substantial legal situations of the administered, all with the guarantee of basic fundamental rights such as due process, defense, and the adversarial principle.' (See, for example, judgments numbers 2010-17909, 2020-011247 and 2022-003724).\n\nIn contrast, the absence of a plenary evidentiary phase that facilitates immediacy and the adversarial testing of evidence necessarily imposes that, in the interest of adequate and prudent protection of the right, recourse be had to the ordinary process to hear environmental conflicts that are inherently complex, such as the one raised in the specific case. (…).\n\nFrom the enumeration of grievances and the analysis of the appellant's claim, it is possible to verify that the reported conflict is extremely complex to resolve through the amparo proceeding and, therefore, should be seated in an ordinary venue which, with greater tools, can hear the underlying complaint in depth, adopt precautionary measures, and issue broad and specific orders to address the pointed-out problem.\n\nThe Chamber must hear environmental matters in all those cases whose claim is compatible with the summary nature of the amparo appeal. Everything that can be heard and seated before the constitutional jurisdiction because the claim is compatible with the qualities and possibilities this proceeding offers, must remain in this venue. Not so environmental complaints whose elucidation requires, for their hearing and adequate analysis, a plenary evidentiary space such as that provided for in the Contencioso Administrativo Jurisdiction. That is the exception. We consider that the rule is then that it is appropriate to hear an amparo appeal when the verification of the problem is relatively simple and the Chamber has the appropriate tools for timely and appropriate redress, that is, that its execution is also proper to a summary proceeding.\n\nIn this regard, it is necessary to warn that there are grievances that are easily verifiable and their hearing would not be so difficult, but they are part of a whole. Therefore, it is better that the whole be seated in a venue which, due to its characteristics, allows the matter to be heard comprehensively with the analysis of all the aspects involved in the specific case. That is precisely what happens in the sub lite in which the lack of resolution of a complaint to provide more personnel to guard the Área de Conservación de Osa is accused and, in parallel, a series of problems are reported and listed that justify—in the opinion of the appellants—the need to appoint more technical personnel to safeguard the area.\n\nIn short, we consider that, under better consideration, it is necessary to conclude that there are conflicts which, due to their magnitude, necessarily require a plenary evidentiary proceeding for their attention and resolution. This is precisely one of those cases, which is why we consider that the appropriate course is to dismiss the appeal and refer the entirety of the conflict raised—complaint regarding shortage of personnel to the detriment of biodiversity—to the contentious-administrative jurisdiction.\n\nWe make this note in the interest of guaranteeing due legal certainty in the jurisprudential lines of this Constitutional Jurisdiction and to specifically warn what the partial change of criteria of the undersigned judges consists of.\" (Emphasis not in original).\n\nC. Conclusion\n\nWhat has been said so far is sufficient to show that I have tried to be consistent in my voting line. This can be summarized by saying that, for the Sala Constitucional to correctly determine its own competence when hearing matters submitted to it through an amparo appeal, it must respect the necessary consistency that must exist between the protected object (fundamental rights), the challenged object (administrative conduct or conduct of a subject of law), and the procedural mechanism (summary proceeding). This means that it must admit for processing only matters in which, in addition to the alleged violation of a fundamental right being involved, the challenged object is susceptible to being heard through a summary, simple proceeding, without evidentiary complexity. This must also be done in the interest of due process, respect for the nature of proceedings, and the very purpose of this jurisdiction.\n\nIt is worth adding that if it were stated that only the Sala Constitucional is called to protect fundamental rights, it would be tantamount to calling into question, from its very root, the principle of constitutional supremacy and the unity of the legal system. Furthermore, it would imply—in this case—unfairly underestimating the contentious-administrative jurisdiction and its robust precautionary justice and its enforcement mechanisms. It is in that venue where a possible extension for the current broadcasting enabling titles must be assessed, while the underlying legality conflict is resolved, which, although it may involve the possible violation of several fundamental rights, does not detract from the fact that the substantive discussion surrounding this conflict exceeds the summary nature of the amparo appeal.\n\nAnamari Garro Vargas\n\nMagistrada\n\nExp. 24-014647-0007-CO\n\nNote of Judge Salazar Alvarado:\n\nHaving seen the full text of the judgment issued in this amparo appeal, I dispense with the note that I at the time considered appropriate to record during the deliberation and voting on this matter.-\n\nLuis Fdo. Salazar A.\n\nMagistrado\n\nExp: 24-014647-0007-CO\n\nRes. 2024016313\n\nDissenting vote of Judge Rueda Leal.\n\nIn the sub examine, I respectfully depart from the criteria expressed by the majority, as I consider it improper to reject the appeal outright.\n\nIn this regard, broadcasting entails an evident general interest, as it involves the exploitation of wireless services of the public domain that belong to the State.\n\nArticle 121 of the Constitución Política establishes:\n\n\"ARTÍCULO 121.- In addition to the other powers conferred by this Constitution, it corresponds exclusively to the Asamblea Legislativa:\n\n(…)\n\n14) To decree the alienation or application to public uses of the property of the Nation.\n\nThe following may never permanently leave the domain of the State:\n\n(…)\n\nc) Wireless services;\n\nThe goods mentioned in subparagraphs a), b) and c) above may only be exploited by the public administration or by private parties, in accordance with the law or through a special concession granted for a limited time and in accordance with the conditions and stipulations established by the Asamblea Legislativa.\n\nNational railways, docks, and airports—the latter while in service—may not be alienated, leased, or encumbered, directly or indirectly, nor leave in any way the domain and control of the State.\n\n(…)\".\n\nPrecisely, a situation is accused which, due to its magnitude, could imply a significant interruption in the provision of such services. Even more, the claimant links this situation with possible transgressions of fundamental rights and related constitutional principles, including the prohibition of arbitrariness, legal certainty, and freedom of expression.\n\nThe latter, for the purpose of justifying its constitutional relevance, encompasses broadcasting regardless of the nature of the programming.\n\nSection 29 of the Magna Carta states:\n\n“ARTICLE 29.- Everyone may communicate their thoughts by word or in writing, and publish them without prior censorship; but they shall be responsible for the abuses they commit in the exercise of this right, in the cases and in the manner established by law.”\n\nIn that regard, the Records of the National Constituent Assembly recorded the importance of guaranteeing freedom of expression through radio:\n\n“Regarding Article 29, Deputy ROJAS ESPINOSA presented a motion to delete the phrase “by means of the printing press” to guarantee freedom of expression through radio; which was approved.\n\nArticle 29 was approved, to read as follows:\n\n“Everyone may communicate their thoughts by word or in writing and publish them without prior censorship, but they shall be responsible for the abuses they commit to the detriment of this right, in the cases and in the manner established by law.”\n\nConsequently, I consider it essential to proceed with the amparo for the purpose of requesting a report from the respondent authorities and analyzing whether or not there is any transgression of the Right of the Constitution.\n\nFinally, I clarify that, in the sub lite, even though the heading of the judgment states that the amparo action (recurso de amparo) was filed on behalf of a corporation (a situation in which, in principle, to rule on the merits, I require an essential and direct relationship with a natural person in connection with a violation of their fundamental rights), it is no less true that, in the filing brief, the natural person petitioner also expressly stated that they were filing it in their personal capacity. Therefore, in accordance with the position I have maintained in the case law, I consider that summary dismissal at this procedural stage is not appropriate.\n\nPaul Rueda L.\n\nObservations of SALA CONSTITUCIONAL\n\nvoted with ballot\n\nIs a faithful copy of the original - Taken from Nexus.PJ on: 08-05-2026 15:20:04.\n\nSCIJ de Hacienda\nSCIJ de la Procuraduría General de la República"
}