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  "id": "nexus-sen-1-0007-1369734",
  "citation": "Res. 03395-2026 Sala Constitucional",
  "section": "nexus_decisions",
  "doc_type": "constitutional_decision",
  "title_es": "Sala deniega aclaración de sentencia sobre consulta afrodescendiente y amplía plazo",
  "title_en": "Sala denies clarification of judgment on Afro-descendant consultation and extends timeline",
  "summary_es": "La Sala Constitucional resuelve varias gestiones posteriores a la sentencia 2025029985, que declaró parcialmente con lugar amparos acumulados relacionados con el Plan Regulador Costero del Distrito de Cahuita y los derechos de la población afrodescendiente. Rechaza por improcedentes las solicitudes de aclaración y adición presentadas por los recurrentes, quienes alegaban ausencia de motivación, omisión de análisis de propiedad ancestral, autodeterminación y discriminación estructural, así como falta de traslado al Estado. La Sala considera que no hay oscuridad ni puntos sin resolver y que en realidad los gestionantes manifiestan disconformidad con lo resuelto, lo cual no es recurrible. Asimismo, deniega la recusación de magistrados por haber participado en la sentencia anterior. Respecto a la solicitud municipal de prórroga de 12 meses, la Sala la otorga parcialmente, concediendo 6 meses adicionales para cumplir con la orden de programar la consulta al pueblo tribal afrodescendiente, argumentando que el plazo solicitado era desproporcionado pero que existen justificaciones razonables para una ampliación menor. La magistrada Garro Vargas salva el voto, reiterando que el reconocimiento de un pueblo tribal debe hacerse por ley formal y no por decreto ejecutivo.",
  "summary_en": "The Constitutional Chamber resolves various post-judgment motions related to decision 2025029985, which partially granted consolidated amparo appeals concerning the Coastal Regulatory Plan for the Cahuita District and the rights of the Afro-descendant population. It dismisses as inadmissible the requests for clarification and addition filed by the appellants, who alleged lack of reasoning, omission in the analysis of ancestral property, self-determination, structural discrimination, and failure to notify the State. The Chamber finds no obscurity or unresolved points and concludes that the appellants are merely expressing disagreement with the ruling, which is not appealable. It also denies the recusal of magistrates who participated in the prior judgment. Regarding the municipal request for a 12-month extension, the Chamber partially grants it, allowing an additional 6 months to comply with the order to schedule a consultation with the Afro-descendant tribal people, deeming the requested period disproportionate but acknowledging reasonable grounds for a shorter extension. Justice Garro Vargas dissents, reiterating that recognition of a tribal people must be done by formal law and not by executive decree.",
  "court_or_agency": "Sala Constitucional",
  "date": "30/01/2026",
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    "pueblo tribal afrodescendiente",
    "Convenio 169 OIT",
    "consulta previa, libre e informada",
    "Plan Regulador Costero",
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    "Constitutional Chamber",
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  "excerpt_es": "IV.- SOBRE LA GESTIONES DE ACLARACIÓN Y ADICIÓN PLANTEADAS. En la especie, de la lectura integral de la sentencia, se advierte que no se observa obscuridad ni ambigüedad alguna que dificulte la comprensión del pronunciamiento emitido; tampoco se advierte algún punto que no haya sido resuelto. Por ello, las gestiones de aclaración y adición son improcedentes. Más bien, en el fondo, los gestionantes lo que se encuentran es inconformes con lo resuelto por este Tribunal. Al respecto, según el artículo 11 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional no cabe recurso alguno contra las sentencias, autos o providencias de la Sala Constitucional.\n\nEn consecuencia, no ha lugar a la gestión incoada.\n\nV.- SOBRE LA SOLICITUD DE AMPLIACIÓN DE PLAZO. Por otra parte, el alcalde y el presidente del Concejo, ambos de la Municipalidad de Talamanca, indican: “... solicitamos de forma vehemente al respetable tribunal de la sala constitucional una prórroga de 12 meses para cumplir con lo ordenado en la sentencia 2025029985...”.\n\nVistas las justificaciones esbozadas por las autoridades accionadas, este Tribunal considera que el plazo solicitado de 12 meses es desproporcionado; empero, lo cierto es que esta Sala estima razonable concederle a los recurridos una prórroga de 6 meses, contado a partir de la notificación de esta sentencia, para que coordinen lo respectivo, a los efectos de dar cabal cumplimiento a lo ordenado en la sentencia nro. 2025029985 de las 9:20 horas de 19 de setiembre de 2025.",
  "excerpt_en": "IV.- ON THE FILED MOTIONS FOR CLARIFICATION AND ADDITION. In this case, upon a full reading of the judgment, it is noted that there is no obscurity or ambiguity that hinders the understanding of the issued ruling; nor is there any point that was not resolved. Therefore, the motions for clarification and addition are inadmissible. Rather, at bottom, the movants are simply dissatisfied with this Tribunal’s decision. In this regard, pursuant to Article 11 of the Constitutional Jurisdiction Law, no appeal whatsoever lies against the judgments, orders, or decrees of the Constitutional Chamber.\n\nConsequently, the filed motion is denied.\n\nV.- ON THE REQUEST FOR EXTENSION OF TIME. Separately, the mayor and the council president, both of the Municipality of Talamanca, state: “... we vehemently request the honorable constitutional chamber to grant a 12-month extension to comply with what was ordered in judgment 2025029985...”.\n\nIn view of the justifications outlined by the respondent authorities, this Tribunal considers that the requested 12-month period is disproportionate; however, the Chamber deems it reasonable to grant the respondents a 6-month extension, counted from the notification of this judgment, for them to coordinate accordingly, in order to fully comply with what was ordered in judgment No. 2025029985 of 9:20 a.m. on September 19, 2025.",
  "outcome": {
    "label_en": "Denied / Partial extension granted",
    "label_es": "Sin lugar / Prórroga parcial",
    "summary_en": "The motions for clarification and addition are denied, and a six-month extension is granted to carry out the ordered consultation.",
    "summary_es": "Se declara sin lugar las solicitudes de aclaración y adición y se otorga una prórroga de seis meses para realizar la consulta ordenada."
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  "pull_quotes": [
    {
      "context": "Sentencia 2025029985, Considerando VI",
      "quote_en": "Therefore, given that, to date, public authorities have not delimited ancestral properties in the case of the Afro-Costa Rican population and, since there is no sufficiently developed regulatory framework that allows this Tribunal to examine whether this constitutes an exception to the intangibility of the maritime terrestrial zone, it is appropriate to reject this aspect of the appeal.",
      "quote_es": "Por ello, en razón de que, a la fecha, las autoridades públicas no han delimitado propiedades ancestrales en el caso de la población afrocostarricense y, como no hay un marco normativo al respecto lo suficientemente desarrollado que permita a este Tribunal examinar si ello configura o no una excepción a la intangibilidad de la zona marítimo terrestre, lo procedente es declarar sin lugar este extremo del recurso."
    },
    {
      "context": "Voto salvado de la Magistrada Garro Vargas",
      "quote_en": "The recognition that a given community constitutes a tribal people cannot be done by decree. Only the legislator may determine whether such recognition is indeed appropriate, based on duly substantiated studies.",
      "quote_es": "El reconocimiento de que una comunidad determinada es un pueblo tribal no corresponde hacerse por decreto. Sólo el legislador podrá determinar si en efecto procede o no tal reconocimiento, sobre la base de estudios debidamente fundamentados."
    },
    {
      "context": "Considerando II",
      "quote_en": "Pursuant to Article 11 of the Constitutional Jurisdiction Law, no appeal whatsoever lies against the judgments of this Chamber.",
      "quote_es": "De acuerdo con el artículo 11 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional, contra las sentencias de esta Sala no procede recurso alguno."
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  "source_url": "https://nexuspj.poder-judicial.go.cr/document/sen-1-0007-1369734",
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  "body_es_text": "Grande\nNormal\nPequeña\nSala Constitucional\n\nResolución Nº 03395 - 2026\n\nFecha de la Resolución: 30 de Enero del 2026 a las 09:20\n\nExpediente: 23-027898-0007-CO\n\nRedactado por: Ingrid Hess Herrera\n\nClase de asunto: Recurso de amparo\n\nAnalizado por: SALA CONSTITUCIONAL\n\n\n\n\n\nTexto de la resolución\n\n\n\nExp: 23-027898-0007-CO\n\nRes. Nº 2026003395\n\n \n\nSALA CONSTITUCIONAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San José, a las nueve horas veinte minutos del treinta de enero de dos mil veintiseis .\n\n  Gestión posterior planteada por Nombre01 Y Nombre02, así como RUGELI MORALES RODRÍGUEZ Y JULIO MOLINA MASIS, cada uno en su respectiva condición de ALCALDE Y PRESIDENTE DEL CONCEJO, AMBOS DE LA MUNICIPALIDAD DE TALAMANCA, en relación con la sentencia nro. 2025029985 de las 9:20 horas de 19 de setiembre de 2025.\n\nResultando:\n\n1.- Por escrito incorporado al expediente digital el 23 de setiembre de 2025, el recurrente Nombre01 plantea solicitud de aclaración y adición. Indica: “para solicitar formalmente la aclaración y adición de la Resolución Nº 2025029985, con base en los siguientes puntos: Motivos de la Solicitud Con gran sorpresa y preocupación he recibido la resolución mencionada, la cual considero racista, discriminatoria e inconstitucional en perjuicio de los derechos de la población afrodescendiente del Caribe Sur costarricense, a la cual pertenezco. A continuación, detallo las razones que fundamentan esta solicitud de aclaración y adición: 1. Acumulación Antojadiza de Recursos y Omisión de Traslado al Estado La Sala, al acumular los recursos de amparo, desatendió la especificidad de mi reclamo, que denuncia una violación directa de mis derechos humanos como persona afrodescendiente y de los derechos colectivos de la población afrodescendiente del Caribe Sur, amparados en los Convenios 107 y 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Dicha acumulación llevó a la Sala a adherirse a una tesis errónea, limitando el análisis al Plan Regulador Costero de Talamanca, cuando mi recurso se dirige contra el Estado y la Municipalidad de Talamanca. La Sala no dio traslado al Estado, lo que derivó en  una sentencia infundada y difusa que no resuelve mis pretensiones. Solicito:  • Aclarar por qué no se dio traslado al Estado, siendo parte recurrida. • Adicionar un análisis sobre la omisión de este trámite y su impacto en la resolución de mis derechos fundamentales. 2. Ausencia de Análisis sobre la Violación del Derecho de Propiedad Ancestral En mi recurso, solicité que se declarara que el Estado ha violentado los derechos de propiedad ancestral de la población tribal afrodescendiente, conforme al Convenio 169 de la OIT, al no reconocer, delimitar ni proteger dichos derechos. La Sala desestimó esta pretensión sin: • Realizar un análisis fáctico-jurídico sobre qué constituye un “territorio ancestral afrodescendiente” conforme al Convenio 169. • Indicar qué pruebas valoró para concluir que no existe violación. • Precisar el acto administrativo, ley, decreto o reglamento que sustente su rechazo. Esta omisión, al calificar mi reclamo como una mera “ausencia de políticas públicas”, vulnera el Convenio 169 y mi derecho a una justicia pronta y cumplida. Solicito: • Adicionar al voto el fundamento jurídico y las pruebas utilizadas para determinar que no se violan los derechos de propiedad ancestral. • Incluir el acto administrativo, política pública, ley, decreto o reglamento que la Sala consideró para rechazar esta pretensión. 3. Falta de Reconocimiento del Derecho de Autodeterminación Solicité que se declarara la violación del derecho de autodeterminación de la población afrodescendiente sobre su territorio ancestral, conforme al Convenio 169. La Sala rechazó esta pretensión sin analizar qué implica el derecho de autodeterminación ni su relevancia para nuestra población. Al calificar este reclamo como una “ausencia de políticas públicas”, la Sala incurre en una violación del Convenio 169, negándome el reconocimiento de mis derechos como miembro de una población en situación de vulnerabilidad. Solicito: • Adicionar al voto el fundamento jurídico y las pruebas que demuestren que no se violan los derechos de autodeterminación. • Incluir el acto administrativo o normativa que reconozca este derecho por parte del Estado. 4. Omisión del Análisis del Convenio 107 de la OIT y su Continuidad con el Convenio 169 Planteé que el Estado ha incumplido históricamente el reconocimiento integral de los derechos de la población afrodescendiente desde la ratificación del Convenio 107 de la OIT (1959, Ley Nº 2330), fortalecidos por el Convenio 169, en materia de propiedad ancestral, autodeterminación y consulta previa. La sentencia no aborda el alcance del Convenio 107 ni su conexión normativa con el Convenio 169, incumpliendo el principio de convencionalidad y los principios de progresividad y pro persona/pro homine. Solicito: • Adicionar un análisis específico sobre la vigencia histórica del Convenio 107, su continuidad con el Convenio 169, y la obligación del Estado de interpretar conforme al bloque de convencionalidad. • Indicar las pruebas y fundamentos jurídicos que sustentan el rechazo de esta pretensión. 5. Discriminación Estructural y Ausencia de una Ley de Protección Denuncié que el Estado ha incurrido en discriminación estructural y racismo al no crear una ley que proteja los derechos humanos de la población afrodescendiente (propiedad ancestral, autodeterminación, consulta previa y organización), a diferencia de lo realizado para los pueblos indígenas desde 1977. La Sala desestimó este agravio como una “ausencia de políticas públicas” sin aplicar estándares de igualdad material ni analizar la necesidad de acciones afirmativas para una población históricamente vulnerable. Este rechazo, sin motivación reforzada, resulta discriminatorio y viola el principio de igualdad. Solicito: • Aclarar por qué la Sala desestima esta pretensión, especificando los estándares de igualdad y no discriminación aplicados. • Adicionar la motivación jurídica y los elementos normativos o fácticos que acreditan la no-violación de estos derechos. Petición Concreta Con base en lo expuesto, solicito respetuosamente a esta honorable Sala Constitucional que: 1. Aclare los puntos señalados, detallando las razones de hecho y de derecho que sustentan el rechazo de mis pretensiones. 2. Adicione a la Resolución Nº 2025029985 los fundamentos jurídicos, pruebas y actos normativos que justifiquen la desestimación de las violaciones denunciadas, incluyendo el análisis del Convenio 107, su continuidad con el Convenio 169, y los estándares de igualdad y no discriminación. 3. Resuelva conforme a derecho, garantizando el respeto a los derechos humanos de la población afrodescendiente, conforme a los tratados internacionales ratificados por Costa Rica”.\n\n2.- Por escrito incorporado al expediente digital el 23 de setiembre de 2025, se indicó: “Yo, Nombre02, ciudadano afrodescendiente perteneciente a la población tribal de Cahuita, mayor de edad, cédula CED01, vecino de Cahuita, Talamanca, comparezco e interpongo formal recurso de aclaración y adición de la sentencia, resolución N.° 2025029985, de las 09:30 horas del 19 de setiembre de 2025. Señores Magistrados de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia Conforme a los artículos 12 y 72 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional, por las razones de hecho y de derecho que expongo a continuación. RECURSO DE ACLARACION Y ADICION La presente gestión tiene como finalidad que esta Honorable Sala aclare y complete su razonamiento respecto de un punto central de la sentencia: el derecho de propiedad ancestral y de autodeterminación de la comunidad afrodescendiente de Cahuita. En el considerando correspondiente, el Tribunal afirma: “esta Sala consideró que, a partir de la promulgación de la Ley sobre Zona Marítimo Terrestre No. 6043 del 2 de marzo de 1977, prima la intangibilidad del área marítimo terrestre como bien de dominio público por sobre la posibilidad de adquirir o particularizar el dominio de tierras en la misma, aun y siendo estas tierras ancestrales. Por ello, en razón de que, a la fecha, las autoridades públicas no han delimitado propiedades ancestrales en el caso de la población afrocostarricense y, como no hay un marco normativo al respecto lo suficientemente desarrollado que permita a este Tribunal examinar si ello configura o no una excepción a la intangibilidad de la zona marítimo terrestre, lo procedente es declarar sin lugar este extremo del recurso.”  Este párrafo es el núcleo de la denegatoria del punto de la demanda que buscaba reconocimiento y protección de los territorios ancestrales afrodescendientes, pues precisamente en el voto la Sala rechaza, pero ni siquiera entra a realizar un análisis histórico de la población afrodescendiente del caribe sur, para establecer cual es el territorio o cual podría ser su territorio ancestral, dado que según la Sala solamente la zmt pareciera ser territorio ancestral, lo cual es un error. De la forma en que resuelve la Sala lo que hace es discriminar estructuralmente al suscrito y a la población afrodescendiente del distrito de Cahuita, pues dice la Sala “no poder resolver porque el Estado no resuelve el tema de territorio ancestral afro”. Con ello la misma Sala violenta el bloque de legalidad al desaplicar el Convenio 169, pues como ciudadano afrodescendiente le pido a la Sala ejercer su autoridad vinculante para con el Estado otorgando un plazo razonable para que adopte la normativa correspondiente para que en consulta con la población afre delimite los territorios ancestrales. Sin embargo, la Sala evade su responsabilidad y no resuelve echando culpas al Estado. La sentencia es carente de motivación pues el razonamiento reproducido contiene una contradicción lógica y jurídica. Dado que la Sala reconoce que no existe una delimitación oficial de territorio ancestral afrodescendiente, ni un marco normativo interno desarrollado, pero en vez de ordenar que se realice esa delimitación —como justamente se pedía en el recurso—, concluye que no puede examinar ni reconocer los derechos reclamados. De esta forma, la Sala condiciona el goce de los derechos de propiedad ancestral, libertad de autodeterminación y consulta previa, a la población afrodescendiente, a que previamente el Estado haya delimitado o reconocido esos derechos y los haya reglamentado, olvidando la Sala es esa la omisión estatal que genera el amparo y es precisamente esa omisión estatal la que se denuncia.  De acuerdo con el razonamiento de la Sala, la ausencia de reconocimiento Estatal de los derechos reclamados se convierte en motivo para no poder resolver y con ello se perpetua la falta de protección, lo que equivale a premiar la inactividad administrativa, lo que va en contra del Convenio 169 de la OIT. La jurisprudencia constitucional exige que cuando están en juego derechos fundamentales de poblaciones históricamente discriminadas, la motivación sea reforzada, exhaustiva y sustantiva, lo cual en este punto no se satisface. Por ello solicito se adicione y aclare en la sentencia cuales son las razones jurídicas que utilizó la Sala para no resolver el amparo reconociendo el derecho humano de los afrodescendientes a sus territorios ancestrales, sin importar si están o no delimitados, o reconocidos por el Estado, pues con esa discriminatoria justificación la Sala viola el Convenio 169 de la OIT. El Convenio 169 de la OIT, ratificado en Costa Rica por Ley N.° 7316 de 1992, integra el bloque de constitucionalidad (art. 7 de la Constitución). Dos de sus disposiciones son especialmente relevantes: ● Artículo 14.1: “Los derechos de los pueblos interesados a las tierras que tradicionalmente ocupan deberán reconocerse. (…) Deberán tomarse medidas para identificar las tierras que ocupan tradicionalmente y garantizar la protección efectiva de sus derechos de propiedad y posesión.” ● Artículo 34: “Las disposiciones del presente Convenio deberán aplicarse aun cuando la legislación nacional no las haya incorporado plenamente.”  Ambos preceptos imponen obligaciones directas al Estado costarricense y a la Sala Constitucional, pues exige a los órganos jurisdiccionales aplicar el Convenio de manera inmediata, incluso ante la inexistencia de normativa interna específica. Por ello debe aclarar la Sala porque razón no aplica el Convenio 169 negándose a resolver pues dispone …”en razón de que, a la fecha, las autoridades públicas no han delimitado propiedades ancestrales en el caso de la  población afrocostarricense y, como no hay un marco normativo al respecto lo suficientemente desarrollado que permita a este Tribunal examinar si ello configura o no una excepción a la intangibilidad de la zona marítimo terrestre, lo procedente es declarar sin lugar este extremo del recurso.” Con ello la Sala limita un derecho supralegal y supraconstitucional a la existencia de un acto administrativo que lo reconozca. Más bien la falta de legislación y la falta de reconocimiento estatal no suspende el derecho, sino que refuerza la obligación de la Sala de ordenar las medidas necesarias para hacerlo efectivo, como la delimitación del territorio ancestral. Sobe este punto la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha establecido, en casos como Comunidad Mayagna Awas Tingni vs. Nicaragua, Pueblo Saramaka vs. Surinam y Yakye Axa vs. Paraguay, que la falta de delimitación estatal constituye en sí misma una violación de derechos humanos. Además, los jueces nacionales tienen el deber de ejercer control de convencionalidad, es decir, interpretar y aplicar las normas internas de conformidad con los tratados de derechos humanos vigentes. La Sala Constitucional ha reconocido en múltiples precedentes que los tratados de derechos humanos tienen rango supralegal y aplicación directa, sin necesidad de legislación intermedia. En este caso, sin embargo, la sentencia no explica por qué se aparta de esa doctrina. Y por ello solicito se amplie y adicione el voto justificando porque para nosotros los afrodescendientes se resuelve diferente negando derechos reconocidos en el Convenio 169 que no exige la existencia de legislación interna para reconocer nuestros derechos sobre territorios ancestrales, autodeterminación y consulta previa. El extremo de la sentencia citado deja sin respuesta integral la pretensión medular del recurso: que se ordene el reconocimiento y delimitación del territorio ancestral afrodescendiente de Cahuita. El tribunal no analiza de fondo la autodeterminación, la consulta previa, libre e informada ni la protección de la propiedad colectiva, limitándose a la óptica de la  Zona Marítimo Terrestre. Asumiendo que fuera de los doscientos metros de la ZMT no hay territorios ancestrales afrodescendientes, lo cual es discriminatorio, más bien se constituye en un elemento de prueba de que en la Sentencia la sala tiene que adicionar esos razonamientos, de porque limita el conocimiento de territorios ancestrales a la zmt, cuando en realidad dichos territorios son mucho más amplios y solo los afrodescendientes pueden establecer sus límites con participación del Estado. Por ello solicito se adicione y aclare la sentencia en lo aquí descrito”.\n\n3.- Por escrito incorporado al expediente digital el 25 de setiembre de 2024, las autoridades de la Municipalidad de Talamanca indican: “Se le indica que la Municipalidad de Talamanca no tiene un mapa oficial que delimite el territorio ancestral de los afrodescendientes. Siendo que esa función de delimitación territorial no es competencia de la Municipalidad de Talamanca, en el caso que nos ocupa, más bien tal y como lo han manifestado los señores magistrados en su resolución N° 2025029985 de las nueve horas treinta minutos del diecinueve de setiembre de dos mil veinticinco \"en el caso que nos ocupa, este Tribunal, en virtud del respeto a la libertad de configuración o conformación del legislador (artículos 105 y 121, inciso 1°, de la Ley Fundamental) no tiene potestad para examinar -a través de este proceso-, todo el actuar de la Asamblea Legislativa a lo largo de la historia en cuanto a la promulgación de leyes de la república en materia de población afrodescendiente, ya que el amparo no es un mecanismo por el cual se puede llenar todo ese vacío normativo en la materia que es alegado por el recurrente por estos efectos\" Por cuanto esa función tampoco es potestad de un Gobierno Local”.\n\n4.- Por escrito incorporado al expediente digital el 26 de setiembre de 2025, el recurrente Nombre01 plantea solicitud de aclaración y adición. Indica: “como parte de la aclaración y adición de la sentencia constitucional dictada en autos, se aclaren los hechos probados: A), B) , C) , D) , E) , F) , G) , H), I) indicando que es lo que tiene por demostrado en cada uno de esos hechos, pues queda la duda interpretativa si lo que tuvo por demostrado es la existencia y presentación del documento o si tubo por demostrado el contenido mismo que transcribe la Sala. Tomen nota los magistrados que, si se tratara de dar por probada la existencia del documento, con solo haberlo citado ya eso hubiese sido suficiente, pero al hacer citas textuales del documento, nos queda la duda de si la Sala tiene por demostrado el contenido de cada cita de transcripción en cada hecho. Solicito se aclare lo pedido pues al analizar la sentencia solamente se tiene por demostrado la presentación de documentos y en el fondo la Sala utiliza el contenido de los documentos para resolver. En caso de que la Sala considere que lo que se tiene por demostrado es la presentación del documento, quedaríamos ante una sentencia sin hechos materiales probados.”.\n\n5.- Por escrito incorporado al expediente digital el 1° de octubre de 2025, el recurrente expone: “Me dirijo a ustedes con el mayor respeto y en mi doble condición de ciudadano costarricense afrodescendiente y recurrente en el expediente 23-027898-0007-CO, con cédula de identidad CED02, vecino de Barrio Roosevelt, Limón. Como miembro de la comunidad afrodescendiente del Caribe Sur, he recibido con gran sorpresa y profunda preocupación la Resolución Nº 2025029985 , emitida por esta honorable Sala. Si bien reconozco el esfuerzo de la resolución por declarar inconstitucional ciertas formas de discriminación contra nuestras comunidades, considero que presenta ambigüedades y omisiones que podrían interpretarse como confusas, discriminatorias e inconstitucionales, particularmente en lo que respecta al reconocimiento parcial de nuestros derechos. Específicamente, la resolución reconoce el derecho a la consulta previa para la población afrodescendiente, alineándose con recomendaciones internacionales, pero omite de manera notoria el reconocimiento de nuestros derechos ancestrales sobre los territorios que hemos habitado históricamente. Esta omisión resulta contradictoria con la lógica jurídica inherente a la propia resolución, que admite la existencia y los derechos de nuestra población, pero desvincula implícitamente el derecho a la tierra como un elemento inherente e indivisible de nuestra identidad cultural y supervivencia colectiva. Entiendo y empatizo con la complejidad de las decisiones judiciales en temas de derechos humanos, especialmente cuando involucran minorías históricamente marginadas. Sin embargo, como ciudadano comprometido con la justicia y la equidad, me veo en la obligación de expresar mi inconformidad de manera rigurosa y fundamentada, invocando la abundante jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), los Convenios 107 y 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), y las propias resoluciones de esta Sala Constitucional que han protegido derechos de otras minorías en Costa Rica. Mi intención no es confrontar, sino contribuir a un diálogo constructivo que fortalezca la supremacía constitucional y el respeto a los derechos humanos en nuestro país. En primer lugar, la Corte IDH ha desarrollado una sólida jurisprudencia sobre los derechos ancestrales de pueblos tribales y afrodescendientes, reconociéndolos como sujetos colectivos de derechos humanos. En el caso de la Comunidad Moiwana vs. Suriname (2005) , la Corte estableció que las comunidades afrodescendientes, al igual que los pueblos indígenas, poseen derechos territoriales derivados de su relación histórica y cultural con la tierra, protegiéndolos bajo el artículo 21 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. De manera similar, en el caso Saramaka vs. Suriname (2007), se enfatizó la obligación estatal de reconocer y titular territorios ancestrales para garantizar la supervivencia física y cultural de estos pueblos . Esta línea jurisprudencial se extiende a casos como Pueblo Indígena Xucuru vs. Brasil (2018) , donde se reitera que la omisión en el reconocimiento de derechos territoriales equivale a una violación de derechos colectivos, incluyendo el derecho a la consulta previa, libre e informada. Costa Rica, como Estado parte de la Convención Americana, está obligada a interpretar su ordenamiento interno en armonía con estas decisiones, conforme al principio de control de convencionalidad. Lamentablemente, la Resolución Nº 2025029985 parece desvincular el derecho a la consulta del derecho inherente a la tierra, lo cual contradice esta jurisprudencia. Si se ampara en la lógica de la resolución, al reconocer la existencia de la población afrodescendiente como sujeto de derechos, se debe extender necesariamente el reconocimiento de sus territorios ancestrales, ya que estos son indivisibles de nuestra identidad, tal como lo ha sostenido la Corte IDH en múltiples fallos . Adicionalmente, invoco los Convenios 107 y 169 de la OIT, ratificados por Costa Rica. El Convenio 107 (1957), aunque superado, sentó las bases para la protección de poblaciones indígenas y tribales, mientras que el Convenio 169 (1989) –vigente y de aplicación directa en nuestro país desde 1993 – establece en sus artículos 13 a 19 el derecho inalienable de los pueblos indígenas y tribales a la propiedad y posesión de sus tierras tradicionales, incluyendo el derecho a la consulta y participación en decisiones que les afecten . En Costa Rica, esta Sala Constitucional ha aplicado consistentemente estos convenios en jurisprudencia relacionada con pueblos indígenas, como en sentencias que protegen sus territorios ancestrales y derechos culturales , reconociendo que la omisión de tales derechos equivale a discriminación estructural. Es pertinente destacar el paralelo con otras minorías protegidas por esta Sala. Por ejemplo, en materia de derechos de la población LGBTIQ+, la Sala ha endorsado integralmente la Opinión Consultiva OC-24/17 de la Corte IDH (2017), solicitada por Costa Rica, que aborda la identidad de género, la igualdad en el matrimonio y la no discriminación . En sentencias como la Nº 07262 (relativa a la unión de hecho de parejas del mismo sexo) y la Nº 12703 (sobre orientación sexual) , esta Sala ha tutelado derechos fundamentales, rechazando cualquier forma de exclusión y alineándose con estándares interamericanos. De igual manera, en casos indígenas, la jurisprudencia constitucional ha amparado derechos territoriales ancestrales bajo el Convenio 169, evitando ambigüedades que podrían perpetuar desigualdades . No se ha emitido resoluciones confusas o parciales en estos ámbitos, lo que resalta la necesidad de un trato equitativo para la población afrodescendiente. En este contexto, solicito respetuosamente que esta Sala valore la inhibición de los magistrados que emitieron la Resolución Nº 2025029985, a fin de garantizar imparcialidad y evitar cualquier percepción de sesgo en futuras revisiones. Esta medida, fundamentada en el artículo 9 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional, contribuiría a restaurar la confianza en el proceso judicial. De persistir la denegatoria de justicia implícita en la omisión de derechos ancestrales, me veré forzado a acudir ante la Corte IDH, como lo han hecho otras comunidades en situaciones análogas . Agradezco de antemano su atención a esta misiva y confío en que, en aras de la justicia inclusiva y el respeto a la diversidad cultural de Costa Rica, se reconsideren los aspectos ambiguos de la resolución para alinearla plenamente con los estándares internacionales y nacionales. Quedo a disposición para cualquier aclaración”.\n\n6.- Por escrito incorporado al expediente digital el 17 de octubre de 2025, el alcalde y el presidente del Concejo, ambos de la Municipalidad de Talamanca, indican: “1. Mediante expediente 23-027898-0007-CO, se presentó recurso de amparo contra las acciones realizadas para la conformación de plan regulador costero del caribe sur, y mediante sentencia 2025029985 de sala constitucional se resolvió con lugar el recurso presentado y se anuló la audiencia pública realizada, dicha resolución ordena llevar a cabo nueva consulta que garantizara los derechos de la población tribal-afro. 2. En expediente 23-016445-0007-CO, mediante sentencia No. 2023031756 de las 09:30 horas del 07 de diciembre de 2023 la sala constitucional amplia en SEIS MESES más la orden dictada, la cual refiere de forma directa ampliar el plazo para llevar a cabo la consulta indígena bajo los mismos fundamentos del proceso objeto de esta causa. 3. En fecha del 17 de marzo de 2025, se presentó la nueva delimitación del Patrimonio Natural del Estado (PNE) emitida por SINAC mediante el oficio SINAC-ACLAC-DRFVS-PH-006-2025, y certificación SINAC-ACLAC-DRFVS- PNE-C-092-2024, con lo que inmediatamente y una vez revisada la información se giraron las directrices para el cumplimiento de lo ordenado por la autoridad judicial. 4. Se envío oficio OF.A.M.T. E-129-2025 de fecha del 24 de marzo de 2025, dirigida al INVU con el fin de que se procediera conforme a derecho correspondía con la nueva zonificación luego de la emisión por parte del MINAE de la nueva certificación 5. En ese mismo orden de ideas se envió oficio OF.A.M.T. E-132-2025 de fecha 25 de marzo de 2025 dirigida a SETENA para que determinara si con la nueva certificación se requería de una nueva licencia ambiental. 6. Es de suma importancia indicar que de parte del INVU y SETENA, no hemos recibido las certificaciones definitivas conforme establece la regulación en la materia. 7. Otro hecho importante de destacar en este proceso es la resolución 03640- 2025 de la sala constitucional, mismo que lleva relación directa con el expediente 23-025914-0007-CO, en el cual declara inconstitucionales los artículos 13.2, 13.9, 14.7.1, del manual para la elaboración de planes reguladores costeros, con lo cual en esta sentencia queda claro que ante variaciones en cuanto a las certificaciones de los territorios obligatoriamente se debe llevar a cabo un nuevo proceso de consulta, en este caso no solo a la población indígena, si no que a todas las partes involucradas. 8. Por otro lado, tenemos la promulgación de la Ley 9577, esta ley suspende por 36 meses los desalojos, demolición de obras, actividades comerciales y proyectos existentes en la ZMT, en zona fronteriza y patrimonio natural del Estado, salvo en casos de daño o riesgo ambientales. 9. Y no podemos dejar de lado el hecho de que la consulta tribal-afro para procesos de planes reguladores costeros es un proceso que nunca se ha llevado a cabo en el país y por un tema jerárquico les corresponde a las municipalidades llevarlo a cabo y no al ministerio de justicia y paz que es el ente rector en materia indígena dentro del poder ejecutivo. SOLICITUD Debido a los hechos expuestos supra y dado las últimas resoluciones y causas sobrevenidas es que solicitamos de forma vehemente al respetable tribunal de la sala constitucional una prórroga de 12 meses para cumplir con lo ordenado en la sentencia 2025029985, tomando en cuenta que: 1. No se tiene cumplido lo solicitado a las instituciones del INVU y SETENA. 2. Que la última resolución de la sala anula artículos del manual para la confección de planes reguladores costeros, lo cual afecta de forma directa y plan inicial y obliga a realizar todo un nuevo proceso de consulta no solo a la población indígena. 3. La ley 9755 establece una moratoria de 36 meses con lo cual, aunque se lleve a cabo el proceso del plan regulador no permite modificación de las condiciones de los pobladores dentro de la zona marítimo terrestre”.\n\n7.- Por escrito incorporado al expediente digital el 4 de octubre de 2025, el recurrente Nombre01 solicita: “Que con fecha 29 de setiembre de 2025 interpuse ante esa honorable Sala recurso de aclaración y adición de la resolución antes indicada. A la fecha (4 de diciembre de 2025) han transcurrido 66 días hábiles sin que se haya resuelto dicha gestión, lo que vulnera el principio de justicia pronta y cumplida (art. 41 Constitución Política y voto 2018-12345 de esa Sala). En consecuencia, con fundamento en los artículos 9, 43 y 89 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional, solicito respetuosamente se resuelva de inmediato y con carácter urgente la gestión de aclaración y adición de septiembre 2025, y se aclare y adicione la resolución Nº 2025-029985 por las razones que paso a exponer de manera reforzada: I. MOTIVOS DE LA ACLARACIÓN Y ADICIÓN (art. 89 LJCO) 1. Ausencia absoluta de motivación reforzada en materia de derechos colectivos de pueblos tribal afrodescendientes (Convenio 169 OIT) La resolución se limita a calificar mis pretensiones como “ausencia de políticas públicas”, sin realizar el control de convencionalidad exigido por los votos 2016-17255, 2021-18483 y 2023-017845 de esa misma Sala. → Se solicita adicionar el análisis de convencionalidad obligatorio cuando están en juego derechos de pueblos indígenas y tribales (art. 1 y 2 del Convenio 169 OIT, ratificado por Ley 7316 de 1992). 2. Omisión total del análisis sobre la condición de pueblo tribal afrodescendiente del Caribe Sur La Sala no valoró la abundante prueba documental aportada (certificaciones del INEC, informes de la Defensoría de los Habitantes 2018 y 2023, estudios antropológicos de la UCR, sentencia de la Corte IDH en Comunidad Garífuna Triunfo de la Cruz vs. Honduras, 2015, y Punta Piedra vs. Honduras, 2023) que acreditan que la población afrodescendiente del Caribe Sur cumple los criterios objetivos y subjetivos de “pueblo tribal” conforme al art. 1.1.a del Convenio 169. → Se solicita aclarar y adicionar por qué no se valoró dicha prueba y si la Sala considera o no que somos “pueblo tribal” a efectos del Convenio 169. 3. No se dio traslado al Estado costarricense como parte recurrida El Estado es el principal obligado internacional del Convenio 169. Al no dársele traslado (como sí se hizo en los expedientes indígenas 2019-14567 y 2021-18483), se violó el debido proceso y el derecho de defensa del recurrente. → Se solicita aclarar las razones por las cuales no se dio traslado al Estado y adicionar el análisis de esta omisión procesal grave. 4. Omisión del análisis histórico del Convenio 107 OIT (Ley 2330 de 1959) Desde 1959 Costa Rica está obligada internacionalmente al reconocimiento progresivo de los derechos territoriales de la población afrodescendiente. El Convenio 169 no derogó sino que fortaleció esas obligaciones. La Sala omitió todo análisis al respecto, incumpliendo el principio de progresividad (art. 5 Convención Americana y voto 2020-21567). → Se solicita adicionar el análisis de la vigencia concurrente de ambos convenios y la obligación histórica del Estado. 5. Ausencia de estándar de igualdad material y acciones afirmativas La Sala no explicó por qué el Estado sí promulgó la Ley Indígena 6172 de 1977 y su reglamento de consulta, pero lleva 66 años (desde el Convenio 107) sin reconocer legislativamente los derechos de la población afrodescendiente. Esta omisión constituye discriminación estructural (art. 33 Constitución Política y voto 2022-15236). → Se solicita adicionar el estándar de igualdad material aplicado y las razones por las cuales no se considera discriminatoria esta diferencia de trato. II. PETICIONES CONCRETAS Por todo lo expuesto, respetuosamente solicito a esa honorable Sala: 1. Tener por presentada esta gestión urgente de resolución y por reiterada la solicitud de aclaración y adición de setiembre 2025. 2. Resolver de inmediato la gestión pendiente desde el 29 de setiembre de 2025. 3. Aclarar y adicionar la resolución Nº 2025-029985 en los puntos señalados, incorporando: • El control de convencionalidad del Convenio 169 OIT y Convenio 107 OIT. • La valoración de la prueba aportada sobre la condición de pueblo tribal afrodescendiente. • El análisis de la omisión de traslado al Estado. • El estándar de igualdad material y no discriminación. 4. En su defecto, y si la Sala mantiene su criterio, motivarlo de forma reforzada y exhaustiva, indicando expresamente qué pruebas valoró y qué normativa concreta considera que cumple el Estado costarricense con sus obligaciones internacionales hacia la población afrodescendiente del Caribe Sur”.\n\n8.- En los procedimientos seguidos se han observado las prescripciones legales.\n\n Redacta la Magistrada Hess Herrera; y,\n\n Considerando:\n\n I.- DE PREVIO. Por escrito incorporado al expediente digital el 1° de octubre de 2025, el recurrente solicita: “que esta Sala valore la inhibición de los magistrados que emitieron la Resolución Nº 2025029985, a fin de garantizar imparcialidad y evitar cualquier percepción de sesgo en futuras revisiones”.\n\n Al respecto, es necesario recordar lo indicado, entre otras, en la sentencia nro. 2025038845 de las 9:15 horas del 21 de noviembre de 2025, donde se aclaró:\n\n“I.- IMPUGNACIÓN DE UNA LÍNEA JURISPRUDENCIAL DE ESTA SALA. Este Tribunal tiene un doble rol de contralor de la constitucionalidad de las normas de cualquier naturaleza y de los actos sujetos al Derecho Público (artículo 10 de la Constitución Política), esto es, de garante del principio de la supremacía constitucional y de juzgador de las infracciones a los Derechos Fundamentales establecidos en la Constitución y los instrumentos internacionales (artículo 48 ibídem), para velar por su eficacia directa e inmediata. Para el logro de esos fines, esta Sala resuelve y conoce de los asuntos interpuestos en una sola instancia y con competencia para todo el territorio nacional, por tratarse del único Tribunal especializado en la materia, siendo que contra sus resoluciones no cabe recurso alguno (artículo 11, párrafo 2°, de la Ley de la Jurisdicción Constitucional). La jurisdicción constitucional, a diferencia de la jurisdicción ordinaria o común, debe regirse por sus propias y particulares normas para evitar que cualquier recurrente pueda separar a los Magistrados del conocimiento de un asunto concreto y determinado, en contra de los principios generales del Derecho de la irrenunciabilidad de las competencias y de la plenitud hermética del ordenamiento jurídico. La simple circunstancia de que determinados Magistrados propietarios o suplentes hayan participado y concurrido con su voto -de mayoría o disidente- en una sentencia para resolver un asunto específico no los inhibe para volver a conocerlo y resolverlo, toda vez que esa supuesta causal de abstención no está prevista en el ordenamiento jurídico para los Jueces Constitucionales. Sobre este particular, es preciso recordar que el artículo 4°, párrafo 2°, de la Ley de la Jurisdicción Constitucional dispone que el régimen orgánico de este Tribunal es el establecido en ese cuerpo legislativo y la Ley Orgánica del Poder Judicial; este último texto normativo, en su artículo 31, reconoce la peculiaridad de la Jurisdicción Constitucional al estatuir que en materia de impedimentos, excusas y recusaciones \"(…) se regirá por sus propias normas y principios \". Debe advertirse que unos de los principios del Derecho Procesal Constitucional (artículo 14 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional) lo constituye el del juez natural (artículo 35 de la Constitución Política), de acuerdo con el cual nadie puede ser juzgado por un tribunal ad hoc o especialmente nombrado para el caso \"(…) sino exclusivamente por los tribunales establecidos de acuerdo con esta Constitución. Separar del conocimiento y resolución de un asunto a un Juez Constitucional que previamente ha resuelto en única instancia sobre el objeto del proceso planteado o algún punto conexo con éste, constituye una vulneración al principio del Juez Constitucional natural. La propia Ley de la Jurisdicción Constitucional contiene algunas normas en las que se admite que los magistrados vuelvan a conocer y resolver un asunto en el que han participado, sin que ello constituya motivo de abstención. Así, el artículo 72 ibidem dispone que puede darse el supuesto de ser presentado un nuevo proceso de amparo o hábeas corpus anteriormente declarado con lugar, al reiterarse en daño de las mismas personas, las acciones, omisiones o amenazas que fueron la base fáctica del precedente; de la misma forma, el numeral 87, párrafo 2°, establece que: \"(…) La acción de inconstitucionalidad podrá ejercerse contra normas o actos previamente declarados constitucionales y en casos o procesos distintos.\" Como se observa, en ninguna de estas hipótesis normativas, por las peculiaridades y principios propios de la Jurisdicción Constitucional supra expuestos, el legislador establece que habrá causal de abstención de los Magistrados que hayan participado en la sentencia anterior (en ese sentido, véanse entre otras, las sentencias Nos. 1992-000281 de las 09:05 horas del 7 de febrero de 1992, 2003-001285 de las 16:21 horas del 19 de febrero de 2003, y 2007-005936 de las 14:40 horas del 2 de mayo de 2007). De esta forma, aunque el presente amparo busca modificar una resolución de esta Sala, por las razones indicadas es improcedente la inhibitoria de sus integrantes”. (El resaltado no es del original).\n\nEn virtud de las razones transcritas, resulta improcedente la solicitud del recurrente.\n\nII.- SOBRE LAS IMPUGNACIONES DE LO RESUELTO POR LA SALA. De acuerdo con lo dispuesto en el artículo 11 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional, contra las sentencias de esta Sala no procede recurso alguno. Únicamente, en aquellos casos en que ha existido un error en la apreciación y valoración de los hechos, este Tribunal está facultado para revocar o corregir sus propias resoluciones, tal como lo señala el artículo 12 de la referida ley:\n\n“Artículo 12.- Las sentencias que dicte la Sala podrán ser aclaradas o adicionadas, a petición de parte, si se solicitare dentro de tercer día, y de oficio en cualquier tiempo, incluso en los procedimientos de ejecución, en la medida en que sea necesario para dar cabal cumplimiento al contenido del fallo”.\n\nAsí, la adición de un pronunciamiento procede, cuando un punto del planteamiento original del recurso no fue resuelto, y la aclaración, cuando el asunto fue redactado en términos oscuros o ambiguos, lo que dificulta su comprensión. La adición y la aclaración son, entonces, remedios procesales para complementar una sentencia o explicar sus alcances.\n\nIII.- En la sentencia nro. 2025029985 de las 9:20 horas de 19 de setiembre de 2025, se dispuso:\n\n “Se declaran parcialmente con lugar los recursos acumulados. Se ordena a Rugeli Morales Rodríguez y a Julio Molina Masís, por su orden alcalde y presidente del Concejo, ambos de la Municipalidad de Talamanca, o a quienes en su lugar ejerzan esos cargos, girar las órdenes que estén dentro del ámbito de sus competencias y coordinar lo necesario para que i) dentro del plazo máximo de TRES MESES, contado a partir de la notificación de esta sentencia, se programe una consulta para el pueblo tribal afrodescendiente relacionado con el Plan Regulador Costero del Distrito de Cahuita del Cantón de Talamanca, en los términos del artículo 6 del Convenio 169 de la OIT; y ii) dentro del plazo máximo de TRES DÍAS, contado a partir de la notificación de esta sentencia, brinde respuesta a la gestión presentada por el amparado en fecha 18 de marzo de 2024 mediante oficio No. AEL-0058-2024, como en Derecho corresponda. Lo anterior, bajo la advertencia de que, de conformidad con lo establecido en el artículo 71 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional, se impondrá prisión de tres meses a dos años, o de veinte a sesenta días multa, a quien recibiere una orden que deba cumplir o hacer cumplir, dictada en un recurso de amparo y no la cumpliere o no la hiciere cumplir, siempre que el delito no esté más gravemente penado. Se condena a la Municipalidad de Talamanca al pago de las costas, daños y perjuicios ocasionados con los hechos que sirven de base a esta declaratoria, lo que se liquidaran en ejecución de sentencia de lo contencioso administrativo. En los demás reclamos, así como en lo concerniente al Instituto Costarricense de Turismo (ICT) y al Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo (INVU), se declaran sin lugar los recursos”.\n\nTal sentencia fue notificada a las partes por correo electrónico el 22 de setiembre de 2025.\n\nIV.- SOBRE LA GESTIONES DE ACLARACIÓN Y ADICIÓN PLANTEADAS. En la especie, de la lectura integral de la sentencia, se advierte que no se observa obscuridad ni ambigüedad alguna que dificulte la comprensión del pronunciamiento emitido; tampoco se advierte algún punto que no haya sido resuelto. Por ello, las gestiones de aclaración y adición son improcedentes. Más bien, en el fondo, los gestionantes lo que se encuentran es inconformes con lo resuelto por este Tribunal. Al respecto, según el artículo 11 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional no cabe recurso alguno contra las sentencias, autos o providencias de la Sala Constitucional.\n\nEn consecuencia, no ha lugar a la gestión incoada.\n\nV.- SOBRE LA SOLICITUD DE AMPLIACIÓN DE PLAZO. Por otra parte, el alcalde y el presidente del Concejo, ambos de la Municipalidad de Talamanca, indican: “1. Mediante expediente 23-027898-0007-CO, se presentó recurso de amparo contra las acciones realizadas para la conformación de plan regulador costero del caribe sur, y mediante sentencia 2025029985 de sala constitucional se resolvió con lugar el recurso presentado y se anuló la audiencia pública realizada, dicha resolución ordena llevar a cabo nueva consulta que garantizara los derechos de la población tribal-afro. 2. En expediente 23-016445-0007-CO, mediante sentencia No. 2023031756 de las 09:30 horas del 07 de diciembre de 2023 la sala constitucional amplia en SEIS MESES más la orden dictada, la cual refiere de forma directa ampliar el plazo para llevar a cabo la consulta indígena bajo los mismos fundamentos del proceso objeto de esta causa. 3. En fecha del 17 de marzo de 2025, se presentó la nueva delimitación del Patrimonio Natural del Estado (PNE) emitida por SINAC mediante el oficio SINAC-ACLAC-DRFVS-PH-006-2025, y certificación SINAC-ACLAC-DRFVS- PNE-C-092-2024, con lo que inmediatamente y una vez revisada la información se giraron las directrices para el cumplimiento de lo ordenado por la autoridad judicial. 4. Se envío oficio OF.A.M.T. E-129-2025 de fecha del 24 de marzo de 2025, dirigida al INVU con el fin de que se procediera conforme a derecho correspondía con la nueva zonificación luego de la emisión por parte del MINAE de la nueva certificación 5. En ese mismo orden de ideas se envió oficio OF.A.M.T. E-132-2025 de fecha 25 de marzo de 2025 dirigida a SETENA para que determinara si con la nueva certificación se requería de una nueva licencia ambiental. 6. Es de suma importancia indicar que de parte del INVU y SETENA, no hemos recibido las certificaciones definitivas conforme establece la regulación en la materia. 7. Otro hecho importante de destacar en este proceso es la resolución 03640- 2025 de la sala constitucional, mismo que lleva relación directa con el expediente 23-025914-0007-CO, en el cual declara inconstitucionales los artículos 13.2, 13.9, 14.7.1, del manual para la elaboración de planes reguladores costeros, con lo cual en esta sentencia queda claro que ante variaciones en cuanto a las certificaciones de los territorios obligatoriamente se debe llevar a cabo un nuevo proceso de consulta, en este caso no solo a la población indígena, si no que a todas las partes involucradas. 8. Por otro lado, tenemos la promulgación de la Ley 9577, esta ley suspende por 36 meses los desalojos, demolición de obras, actividades comerciales y proyectos existentes en la ZMT, en zona fronteriza y patrimonio natural del Estado, salvo en casos de daño o riesgo ambientales. 9. Y no podemos dejar de lado el hecho de que la consulta tribal-afro para procesos de planes reguladores costeros es un proceso que nunca se ha llevado a cabo en el país y por un tema jerárquico les corresponde a las municipalidades llevarlo a cabo y no al ministerio de justicia y paz que es el ente rector en materia indígena dentro del poder ejecutivo. SOLICITUD Debido a los hechos expuestos supra y dado las últimas resoluciones y causas sobrevenidas es que solicitamos de forma vehemente al respetable tribunal de la sala constitucional una prórroga de 12 meses para cumplir con lo ordenado en la sentencia 2025029985, tomando en cuenta que: 1. No se tiene cumplido lo solicitado a las instituciones del INVU y SETENA. 2. Que la última resolución de la sala anula artículos del manual para la confección de planes reguladores costeros, lo cual afecta de forma directa y plan inicial y obliga a realizar todo un nuevo proceso de consulta no solo a la población indígena. 3. La ley 9755 establece una moratoria de 36 meses con lo cual, aunque se lleve a cabo el proceso del plan regulador no permite modificación de las condiciones de los pobladores dentro de la zona marítimo terrestre”.\n\nVistas las justificaciones esbozadas por las autoridades accionadas, este Tribunal considera que el plazo solicitado de 12 meses es desproporcionado; empero, lo cierto es que esta Sala estima razonable concederle a los recurridos una prórroga de 6 meses, contado a partir de la notificación de esta sentencia, para que coordinen lo respectivo, a los efectos de dar cabal cumplimiento a lo ordenado en la sentencia nro. 2025029985 de las 9:20 horas de 19 de setiembre de 2025.\n\nVI.- VOTO SALVADO DE LA MAGISTRADA GARRO VARGAS\n\nCon el respeto acostumbrado, debo aclarar que no conformé la integración de la Sala Constitucional que dictó la sentencia nro. 2025-029985 de las 09:30 horas del 19 de setiembre de 2025. Además, advierto que en la sentencia nro. 2025-032461 de las 13:56 horas del 3 de octubre de 2025 consigné razones diferentes en los siguientes términos:\n\n“Exp. 25-020575-0007-CO\n\nRes. 2025-032461\n\ndo\n\nA. A modo de introducción: contexto........................................1\n\nB. Marco normativo sobre pueblos indígenas y tribales.........................8\n\nC. Jurisprudencia de la Sala Constitucional.................................14\n\nD. Reserva de ley en materia de regulación de derechos fundamentales...........23\n\nE. Conclusión.........................................................25\n\nRAZONES DIFERENTES PARCIALES DE LA MAGISTRADA GARRO VARGAS\n\nEn el sub lite, coincido con la mayoría en la parte dispositiva de la sentencia, pero lo hago en atención a las siguientes consideraciones:\n\nA modo de introducción: contexto\n\nRecientemente, mediante la sentencia 2025-029985 dictada en el expediente 23-027898-0007-CO, en lo que aquí interesa, esta Sala resolvió lo siguiente:\n\n“VI.- EN CUANTO A LA LESIÓN DEL DERECHO DE PROPIEDAD DE LA POBLACIÓN AFRODESCENDIENTE, LA FALTA DE RECONOCIMIENTO DE TIERRAS ANCESTRALES Y EL PLAN REGULADOR. Después de analizar los elementos probatorios aportados y en concordancia con los antecedentes citados en el Considerando V de esta sentencia, este Tribunal descarta la lesión a los derechos fundamentales de los amparados en cuanto a este extremo del recurso. En el recurso interpuesto por Nombre03 y otros, reclaman que se está lesionando el derecho a la propiedad de la comunidad afrodescendiente en Cahuita, Puerto Viejo y Manzanillo, ya que el Plan regulador costero del Caribe sur se va a imponer sobre territorios ancestrales afrodescendientes protegidos por el Convenio 169 de la OIT, puesto que dicho documento declara esta zona como parte del área Mixta para el Turismo y la Comunidad, lo que implica que los pobladores tendrán que cancelar un canon, pudiendo sufrir el desalojo y demolición de sus propiedades en caso de no hacerlo. En cuanto al recurrente Nombre01, manifiesta: i) que no se ha reconocido el derecho de propiedad, uso, conservación y protección de tierras ancestrales que tiene la población afrodescendiente en el Caribe sur como un pueblo tribal, lo que vulnera el Convenio 107 de la OIT, ya que este vincula a los Estados a proteger los derechos de las poblaciones indígenas y tribales; así como lo dispuesto en el Convenio 169 de la OIT, el cual determina el derecho a la protección de los derechos ambientales y recursos naturales sobre las tierras tribales afrodescendientes; y ii) solicita que se ordene a los recurridos suspender los trámites del Plan regulador costero del Caribe sur hasta que el Estado costarricense delimite, junto con la comunidad tribal, cuáles son los territorios ancestrales que no pueden ser afectados por el mismo.\n\nEn primer lugar, en lo que corresponde a los reclamos que versan específicamente sobre la implementación del Plan regulador y la lesión que este genera sobre el derecho a la propiedad ancestral de los pueblos afrodescendientes en el Caribe sur, téngase en consideración lo resuelto en las sentencias No. 31756- 2023 de las 9:30 horas del 7 de diciembre de 2023, No. 324-2024 de las 9:15 horas del 10 de enero de 2024, No. 35187-2024 de las 9:35 horas del 26 de noviembre de 2024 y No. 22181-2025 de las 9:15 horas del 16 de julio de 2025. Esto es en virtud de que, al no encontrarse vigente dicho Plan regulador Costero Talamanca-Distrito Cahuita, puesto que la audiencia pública no se ha celebrado aún bajo los parámetros exigidos por este Tribunal a la Municipalidad de Talamanca, no existe propiamente una lesión sobre el derecho a la propiedad de la comunidad afrodescendiente en Cahuita, Puerto Viejo y Manzanillo. Asimismo, debe tomarse en consideración que ya se indicó que está en elaboración el mecanismo de consulta que deriva del Convenio 169 de la OIT, para el caso de la población afrodescendiente.\n\nTampoco es de recibo para esta Sala la solicitud de dar una orden a los recurridos de suspender los trámites del Plan regulador hasta que el Estado costarricense delimite los territorios ancestrales que no pueden ser afectados por el mismo, ya que i) como ya se indicó, el Plan regulador se encuentra suspendido por el motivo de que no se ha celebrado aún la audiencia pública ordenada por la Sala; y ii) como se explicó en el Considerando IV, delimitar los territorios ancestrales, o bien, ordenarle a la autoridad competente que realice dicha delimitación de una determinada manera en específico, es una función que no corresponde a la jurisdicción constitucional.\n\nPor último, en cuanto al reclamo del recurrente Nombre01 donde manifiesta que no se ha reconocido el derecho de propiedad, uso, conservación y protección de tierras ancestrales que tiene la población afrodescendiente en el Caribe sur como un pueblo tribal, así como de los derechos ambientales y recursos naturales sobre las tierras tribales afrodescendientes, es importante revisar el antecedente que se estableció mediante la resolución No. 3113-2009 de las 14:59 horas del 25 de febrero de 2009 de esta Sala Constitucional.\n\nComo se detalló en los hechos probados, por medio de esta sentencia se declaró inconstitucional la Ley No. 8464 “Declaratoria de Ciudad para las comunidades de Cahuita y Puerto Viejo del cantón de Talamanca, provincia de Limón” del 25 de octubre del 2005. Dicha resolución contiene un precedente de relevancia en materia de zona marítimo terrestre y territorios ancestrales para los sectores del Caribe sur, ya que determinó que la norma impugnada violó el principio de intangibilidad de la zona marítimo terrestre por permitirle a poseedores de más de 40 años alegar derechos, ocupar privadamente e inscribir propiedad privada en área marítimo terrestre. Asimismo, dictaminó que esta medida también implicaba un trato diferenciado que viola el artículo 33 constitucional, al permitir a los pobladores de las comunidades de Cahuita y Puerto Viejo -en detrimento del dominio público- apropiarse de parte de la zona pública, cuando el resto de la población está vedada. Específicamente, el voto dice lo siguiente:\n\n“Esta Sala no desconoce la intención original del proyecto de ley que dio origen a la ley impugnada; sin embargo, nótese que la posibilidad de escriturar propiedades en la zona marítimo terrestre de las zonas de Cahuita y Puerto Viejo estuvo abierta desde 1935 a 1977 para Puerto Viejo y desde 1915 hasta 1977 para Cahuita, así que los pobladores originarios de la zona tuvieron dicho lapso de tiempo para adquirir sus tierras ancestrales.” (ver resolución No. 03113 – 2009 de las 14:59 horas del 25 de febrero de 2009)\n\nDe conformidad con lo establecido en dicha sentencia, esta Sala consideró que, a partir de la promulgación de la Ley sobre Zona Marítimo Terrestre No. 6043 del 2 de marzo de 1977, prima la intangibilidad del área marítimo terrestre como bien de dominio público por sobre la posibilidad de adquirir o particularizar el dominio de tierras en la misma, aún y siendo estas tierras ancestrales. Por ello, en razón de que, a la fecha, las autoridades públicas no han delimitado propiedades ancestrales en el caso de la población afrocostarricense y, como no hay un marco normativo al respecto lo suficientemente desarrollado que permita a este Tribunal examinar si ello configura o no una excepción a la intangibilidad de la zona marítimo terrestre, lo procedente es declarar sin lugar este extremo del recurso.\n\nVII.- EN CUANTO A LA LESIÓN DEL DERECHO DE CONSULTA Y AUTODETERMINACIÓN SOBRE SU TERRITORIO ANCESTRAL. En cuanto a los reclamos del amparo interpuesto por Nombre03 y otros, alegan que se está lesionando el derecho al consentimiento, consulta libre, previa e informada de la comunidad afrocostarricense de Cahuita a través de la aprobación del Plan Regulador, ya que no se tomó en consideración el criterio de la población sobre la implementación del mismo, lo cual violenta lo dispuesto en el artículo 6.1 del Convenio 169 de la OIT. En lo que concierne a los alegatos del amparado Nombre01, además de reiterar lo dispuesto en el amparo de Nombre03 y otros, manifestó i) que el Estado costarricense ha incumplido con las recomendaciones del Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial de la Organización de las Naciones Unidas, al respecto de la aplicación del derecho de consulta previa en relación a la población afrodescendiente, de conformidad con lo dispuesto en el Convenio 169 de la OIT; y ii) que el Estado violó los derechos fundamentales de la población afrodescendiente por no reconocer el derecho de autodeterminación sobre su territorio ancestral.\n\nEn primer lugar, resulta importante revisar dos de los antecedentes citados en el Considerando V de esta sentencia.\n\nPrimero, mediante la resolución No. 31756-2023 de las 9:30 horas del 7 de diciembre de 2023, esta Sala dispuso lo siguiente: “Se declara parcialmente con lugar el recurso. Se anula la audiencia pública llevada a cabo el pasado 04 de agosto de 2023. Se ordena a Rugeli Morales Rodríguez y Yahaira Mora Blanco, por su orden alcalde y presidenta del Concejo, ambos de la Municipalidad de Talamanca, o a quienes en su lugar ejerzan esos cargos, girar las órdenes que estén dentro del ámbito de sus competencias y coordinar lo necesario para que, dentro del plazo máximo de TRES MESES, contado a partir de la notificación de esta sentencia, se programe una nueva audiencia pública para el proyecto del Plan Regulador Costero del Distrito de Cahuita del Cantón de Talamanca y se convoque con la debida antelación, a los miembros de la Asociación de Desarrollo Integral del Territorio Indígena de Keköldi “ADI Keköldi”…”.\n\nLuego, se tiene que, a través de la resolución No. 35187-2024 de las 9:35 horas del 26 de noviembre de 2024, mediante la cual se presentó una gestión de desobediencia por la orden exhortada en el voto anterior, este Tribunal analizó la realización de una segunda audiencia pública de la siguiente manera: “Ahora bien, a pesar que las autoridades recurridas señalan que mediante convocatoria a reuniones buscaron un acercamiento con la Junta Directiva de la ADI-KEKOLDI, para abordar el tema del Plan Regulador Costero, con el fin de compartir información del mismo a efectos de evacuar dudas y realizar planteamientos, entre otras acciones y que dichos esfuerzos fueron en vano; lo cierto, es que esta Sala no logra acreditar que la audiencia realizada el 08 de marzo de 2024, cumpliera con el procedimiento y los principios que conlleva la realización de una Consulta Indígena en los términos que se han explicado previamente…” Por ello, se indicó lo siguiente en la parte dispositiva: “Se acoge la gestión de desobediencia. Se le reitera a Rugeli Morales Rodríguez y a Julio Molina Masís, por su orden alcalde y presidente del Concejo Municipal, ambos de la Municipalidad de Talamanca, o a quienes en su lugar ejerzan esos cargos, que cumplan con lo ordenado por esta Sala en la sentencia No. 2023031756 de las 09:30 horas del 07 de diciembre de 2023, en los términos ahí establecidos. Lo anterior, bajo la advertencia que, de acreditarse la desobediencia, se podrá ordenar la apertura de un procedimiento administrativo contra el funcionario remiso a cumplir con lo resuelto por esta Sala y, además, ordenar testimoniar piezas ante el Ministerio Público por la eventual comisión del delito de desobediencia (artículos 53 y 71 de la ley de la jurisdicción constitucional)…”.\n\nAhora bien, lo resuelto obedece a la violación de los derechos fundamentales de los pueblos indígenas en razón de las intenciones de aprobar el Plan Regulador sin la correcta realización del proceso de audiencia pública, ya que no se tomó en consideración su criterio para la implementación del mismo. Esto se sustenta en amplia jurisprudencia del tribunal y a los mecanismos que legal y reglamentariamente se han definido para efectuar ese tipo de consulta en concreto. Sobre ese particular, se ha estipulado lo siguiente:\n\n“IV.- SOBRE EL DERECHO FUNDAMENTAL A LA CONSULTA PREVIA. El derecho fundamental a la consulta previa se funda en la defensa de los pueblos indígenas y tribales y en la eliminación de las exclusiones históricas que han padecido. Establece un modelo de gobernanza, en el que la participación es un presupuesto indispensable para garantizar los demás derechos e intereses de las comunidades, como ocurre con la integridad cultural, la libre determinación, el territorio y el uso de los recursos naturales etc., por lo cual tiene un carácter irrenunciable e implica obligaciones tanto al Estado como a los particulares. Este derecho implica que las comunidades indígenas y tribales deban ser consultadas sobre cualquier decisión que las afecte directamente, de manera que puedan manifestar su opinión sobre la forma y las razones en las que se cimienta o en las que se fundó una determinada medida, pues esta incide o incidirá claramente en sus vidas. Asimismo, el derecho a la consulta previa se incorpora vía bloque de constitucionalidad, a través de varios instrumentos del derecho internacional de los derechos humanos, dentro de los cuales se destacan el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo –en adelante Convenio 169 OIT–, el Pacto Internacional sobre los Derechos, Civiles y Políticos –en adelante PIDCP–, el Pacto Internacional de Derechos Económicos Sociales y Culturales –en adelante PIDESC-, y la Convención Americana sobre los Derechos Humanos –en adelante CADH–. Dichos instrumentos son vinculantes para la definición de las controversias y además marco de acción para garantizar la consulta de los Estados con los pueblos indígenas, como un principio de derecho internacional público. Adicionalmente, la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los Pueblos Indígenas aprobada por la Resolución 61/295 y la Convención para la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial junto con la Recomendación General Nº 23 de 1997 relativa a los derechos de los pueblos indígenas, permiten darle alcance al contenido del derecho fundamental a la consulta previa. Específicamente, el Convenio 169 OIT prescribe que los principios de participación y consulta son fundamentales. En su artículo 6º, se establece el deber general del Estado de consultar a los pueblos indígenas y tribales que sean susceptibles de verse afectados directamente por la expedición de medidas administrativas o legislativas. Dispone que la consulta previa debe adelantarse con herramientas y procedimientos pertinentes y adecuados para llegar a un acuerdo con las autoridades representativas de la comunidad y el artículo 7.3 prevé que los Estados posibiliten la realización de estudios en cooperación con los pueblos interesados para evaluar la incidencia social, espiritual, cultural y sobre el medio ambiente, que puedan recaer ante las actividades que se desarrollen. Por su parte, el PIDCP y el PIDESC tienen un artículo común que se refiere al derecho a la libre autodeterminación de los pueblos, que implica que estos determinan su desarrollo económico, social y cultural, y pueden disponer libremente de sus riquezas y recursos naturales. Este derecho ha sido interpretado en forma pacífica por la jurisprudencia internacional, en especial gracias a la labor del Comité de Derechos Humanos y del Comité de Derechos Económicos Sociales y Culturales, que son los intérpretes autorizados de estos tratados, como normas aplicables a los pueblos indígenas, sin que esto implique la posibilidad de independencia política de estos pueblos frente a los Estados de los cuales hacen parte (autodeterminación externa) pero si un derecho a tomar decisiones relativas a su desarrollo económico, social y cultural y a disponer de sus riquezas y recursos naturales en sus territorios, conforme a sus usos y costumbres, dentro de los límites constitucionales y el respeto a la integridad territorial de los Estados (autodeterminación interna). Esto apareja, entre otros, el deber de los Estados de demarcar y proteger adecuadamente los territorios de estos pueblos y consultarlos en relación con las medidas que los impactan directamente. En la CADH no hay un artículo expreso de la consulta previa; sin embargo, con sustento en los mandatos de indivisibilidad e interdependencia de los derechos humanos, la Corte Interamericana de Derechos Humanos -en adelante Corte IDH-, en el caso Sarayaku vs Ecuador, advirtió que la obligación de los Estados de consultar a los pueblos indígenas o tribales es un principio de derecho internacional público. La Corte IDH ha indicado que estas consultas con las comunidades indígenas y tribales tiene una relación directa con el artículo 1.1, que establece la obligación general de garantizar el libre pleno ejercicio de los derechos conocidos en la Convención. También ha advertido que la consulta y participación de las comunidades garantizan los demás derechos, por ejemplo, territorio, ambiente e integridad cultural, y esto le ha permitido ligar la consulta con el artículo 23 de la CADH.” (ver resolución No. 31756-2023 de las 9:30 horas del 7 de diciembre de 2023)\n\n Estando así las cosas, como lo indicaron los recurrentes, dicho derecho fundamental a la consulta previa proviene del artículo 6 del Convenio 169 de la OIT, el cual se trata de una norma preceptiva que le ordena a los Estados consultar a los pueblos interesados, mediante los procedimientos apropiados y a través de sus instituciones representativas, las medidas susceptibles de afectarles directamente. Sobre este mismo tema, la jurisprudencia de este Tribunal ha explicado que la participación activa contemplada en esta norma no constituye una simple notificación a los pueblos interesados, o bien, el envío de la información acerca de la celebración de reuniones informativas. Realmente, lo que procura esta noción es que los pueblos tengan incidencia en la decisión que adopten las autoridades, constituyéndose en un proceso de diálogo.\n\nActo seguido, para efectos de entender lo que sería un proceso de consulta a través de las instituciones representativas de la comunidad afrocostarricense, es relevante recordar que, a través del artículo 3 del Decreto Ejecutivo No. 43532- MP-MINAEMCJ-MEP del 18 de mayo de 2022, se establece el Foro del Pueblo Tribal Afrocostarricense como una instancia de consulta, diálogo y articulación entre el pueblo tribal afrocostarricense e instituciones gubernamentales, disponiendo también que dicho Foro se encuentra a cargo de la Asociación de Desarrollo Integral de Cahuita. Adicionalmente, como se extrae del elenco de hechos probados, el 26 de noviembre de 2022, a través de la sesión extraordinaria No. 122 de la junta directiva de la propia ADI de Cahuita, se constituyó dicha entidad.\n\nLuego de esto, como se explicó también en el Considerando IV de esta sentencia, mediante el oficio No. PR-DP-0556-2024 del 18 de junio de 2024, Gabriel Aguilar Vargas, director del Despacho de la Presidencia de la República, constató que el 30 de mayo de 2024 el gobierno le comunicó al Foro Tribal Afrocostarricense un borrador de la solicitud de inicio del procedimiento de consulta libre, previa e informada para ejecutar con respecto a la población afrodescendiente.\n\nDe conformidad con las anteriores consideraciones, puede afirmarse, entonces, que el Foro del Pueblo Tribal Afrocostarricense constituye una institución representativa del pueblo tribal afrodescendiente. Esto significa que, en aplicación directa del Convenio 169 de la OIT, las instancias gubernamentales se encuentran en la obligación de mantener un diálogo intercultural con esta organización. Conforme a la prueba aportada por el recurrente, los funcionarios de Casa Presidencial dejan en evidencia que se encuentran trabajando de la mano con el Foro en articular un procedimiento de consulta libre, previa e informada para ejecutar con respecto a la población afrodescendiente. Ahora bien, cabe preguntarse si el hecho de no haber concluido ese instrumento impide que los parámetros del Convenio 169 se apliquen a la consulta concreta que aquí se reclama. El artículo 6 del Convenio estipula lo siguiente:\n\n“1. Al aplicar las disposiciones del presente Convenio, los gobiernos deberán: a) Consultar a los pueblos interesados, mediante procedimientos apropiados y en particular a través de sus instituciones representativas, cada vez que se prevean medidas legislativas o administrativas susceptibles de afectarles directamente; b) establecer los medios a través de los cuales los pueblos interesados puedan participar libremente, por lo menos en la misma medida que otros sectores de la población, y a todos los niveles en la adopción de decisiones en instituciones electivas y organismos administrativos y de otra índole responsables de políticas y programas que les conciernan; c) establecer los medios para el pleno desarrollo de las instituciones e iniciativas de esos pueblos, y en los casos apropiados proporcionar los recursos necesarios para este fin. 2. Las consultas llevadas a cabo en aplicación de este Convenio deberán efectuarse de buena fe y de una manera apropiada a las circunstancias, con la finalidad de llegar a un acuerdo o lograr el consentimiento acerca de las medidas propuestas.”\n\nVisto el texto de la norma y los elementos de convicción agregados al expediente, la Sala estima que hay condiciones suficientes para trascender la realización de una mera sesión informativa, para, en su lugar, ejecutar una consulta en los términos establecidos en el artículo 6 del Convenio 169. Dichas condiciones estarían conformadas por el reconocimiento normativo de una instancia interlocutora, así como de una comisión municipal de asuntos afrodescendientes que permitirían definir los términos de tal consulta, en armonía con el Convenio 169. En ese sentido, existe una responsabilidad de las autoridades municipales de garantizar que, efectivamente, opere ese diálogo intercultural entre iguales.\n\nLo anterior, en los mismos términos en que la resolución No. 31756-2023 de las 9:30 horas del 7 de diciembre de 2023 de esta Sala se refirió a la deficiencia de la consulta al pueblo indígena vinculado al territorio Kekoldi:\n\n“A criterio de este Tribunal Constitucional, existen ciertos criterios para identificar la afectación directa sobre las comunidades respecto de medidas administrativas que les conciernan. Así las cosas, se puede entender por afectación directa toda medida que altera el estatus de la persona o de la comunidad, bien sea porque le impone restricciones o gravámenes, o, por el contrario, le confiere beneficios. En tal sentido, la afectación directa se da sin importar que sea positiva a negativa, pues es precisamente dicho aspecto el que deberá resolverse al consultar a los pueblos indígenas afectados. Se reitera, la consulta previa procede, si la medida general afecta con especial intensidad o de manera diferenciada a los pueblos étnicos, y para ello se debe entender que el territorio de la Reserva Indígena de Keköldi se encuentra vinculado al concepto de afectación directa y en consecuencia a la aplicación de la consulta previa. No existe duda, ni disputa sobre la regla precisada. La dificultad de aplicación es solamente por la noción de territorio étnico, pues este va más allá de un espacio físico formalmente demarcado, como un resguardo, y se vincula a otros elementos culturales, ancestrales así como espirituales (artículo 14 Convenio 169 OIT).” (ver resolución No. 31756-2023 de las 9:30 horas del 7 de diciembre de 2023)\n\nTomando en cuenta el precedente anterior, así como el análisis efectuado por este Tribunal en esa ocasión sobre la implementación del Plan regulador en dicho territorio, de igual manera, de la prueba aportada por los accionados se constata que, cartográficamente, el territorio forma una unidad con la línea costera que se busca regular y que, actualmente, varias de las actividades que estarían sujetas al Plan regulador se desarrollan de manera contigua a donde se ubican los pueblos costeros de Cahuita, Puerto Viejo y Manzanillo. Entonces, al ser el Área Mixta para el Turismo y la Comunidad una zona adyacente y continua a los lugares donde habitan las comunidades de las personas afrodescendientes, cuando menos existe una necesidad de ser tomados en consideración para un proceso de diálogo activo al respecto de los efectos que tendría la implementación de dicho Plan regulador.\n\nPor ello, siendo posible aplicar de forma directa el Convenio citado supra, lo procedente es declarar con lugar este extremo del recurso en los términos que se indican en la parte dispositiva de esta resolución”.\n\nEn primer término, debo aclarar que no integré el órgano en esa ocasión. En segundo lugar, cabe destacar que en dicha sentencia la Sala partió del reconocimiento efectuado por el Poder Ejecutivo mediante el Decreto nro. 43532-MP-MINAE-MCJ-MEP, al considerar que la población afrodescendiente constituye un pueblo tribal en los términos del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Así tuvo por acreditada la existencia de una instancia representativa –el Foro del Pueblo Tribal Afrocostarricense– y, con ello, estimó que concurrían las condiciones necesarias para aplicar de forma directa los mecanismos de consulta previstos en el citado instrumento internacional. De ese modo, la sentencia asumió que las autoridades municipales debían garantizar un proceso de diálogo intercultural con dicha organización, equiparable al que rige respecto de los pueblos indígenas, y dispuso que la consulta previa, libre e informada debía desarrollarse bajo esos mismos parámetros.\n\nRespetuosamente difiero de tal criterio, y esto es relevante para el asunto que ahora nos ocupa. Estimo que no corresponde emitir tales aseveraciones en el marco de un recurso de amparo, por los motivos que de seguido expondré.\n\nMarco normativo sobre pueblos indígenas y tribales\n\nEl Convenio 169 de la OIT, aprobado mediante la Ley nro. 7316, publicada en La Gaceta nro. 234 de 4 de diciembre de 1992, dispone:\n\n“Artículo 6\n\n1. Al aplicar las disposiciones del presente Convenio, los gobiernos deberán:\n\na) consultar a los pueblos interesados, mediante procedimientos apropiados y en particular a través de sus instituciones representativas, cada vez que se prevean medidas legislativas o administrativas susceptibles de afectarles directamente;\n\nb) establecer los medios a través de los cuales los pueblos interesados puedan participar libremente, por lo menos en la misma medida que otros sectores de la población, y a todos los niveles en la adopción de decisiones en instituciones electivas y organismos administrativos y de otra índole responsables de políticas y programas que les conciernan;\n\nc) establecer los medios para el pleno desarrollo de las instituciones e iniciativas de esos pueblos, y en los casos apropiados proporcionar los recursos necesarios para este fin. 2. Las consultas llevadas a cabo en aplicación de este Convenio deberán efectuarse de buena fe y de una manera apropiada a las circunstancias, con la finalidad de llegar a un acuerdo o lograr el consentimiento acerca de las medidas propuestas”.\n\n“Artículo 7\n\n1. Los pueblos interesados deberán tener el derecho de decidir sus propias prioridades en lo que atañe al proceso de desarrollo, en la medida en que éste afecte a sus vidas, creencias, instituciones y bienestar espiritual y a las tierras que ocupan o utilizan de alguna manera, y de controlar, en la medida de lo posible, su propio desarrollo económico, social y cultural. Además, dichos pueblos deberán participar en la formulación, aplicación y evaluación de los planes y programas de desarrollo nacional y regional susceptibles de afectarles directamente.\n\n2. El mejoramiento de las condiciones de vida y de trabajo y del nivel de salud y educación de los pueblos interesados, con su participación y cooperación, deberá ser prioritario en los planes de desarrollo económico global de las regiones donde habitan. Los proyectos especiales de desarrollo para estas regiones deberán también elaborarse de modo que promuevan dicho mejoramiento.\n\n3. Los gobiernos deberán velar por que, siempre que haya lugar, se efectúen estudios, en cooperación con los pueblos interesados, a fin de evaluar la incidencia social, espiritual y cultural y sobre el medio ambiente que las actividades de desarrollo previstas puedan tener sobre esos pueblos. Los resultados de estos estudios deberán ser considerados como criterios fundamentales para la ejecución de las actividades mencionadas.\n\n4. Los gobiernos deberán tomar medidas, en cooperación con los pueblos interesados, para proteger y preservar el medio ambiente de los territorios que habitan”.\n\n“Artículo 8\n\n1. Al aplicar la legislación nacional a los pueblos interesados deberán tomarse debidamente en consideración sus costumbres o su derecho consuetudinario.\n\n2. Dichos pueblos deberán tener el derecho de conservar sus costumbres e instituciones propias, siempre que éstas no sean incompatibles con los derechos fundamentales definidos por el sistema jurídico nacional ni con los derechos humanos internacionalmente reconocidos. Siempre que sea necesario, deberán establecerse procedimientos para solucionar los conflictos que puedan surgir en la aplicación de este principio.\n\n3. La aplicación de los párrafos 1 y 2 de este artículo no deberá impedir a los miembros de dichos pueblos ejercer los derechos reconocidos a todos los ciudadanos del país y asumir las obligaciones correspondientes”.\n\nCon la emisión de este convenio se busca la protección de los pueblos indígenas y tribales a mantener y a fortalecer sus culturas, formas de vida e instituciones propias y a reconocer su derecho a participar de manera efectiva en las decisiones que les afectan. Estas premisas constituyen la base sobre las cuales se debe interpretar y aplicar ese instrumento. Entonces, una vez ratificado, el Estado se compromete a adecuar su legislación nacional tomando como base tales premisas, para asegurar la participación de esos pueblos, garantizar el respeto de su identidad y cultura, y combatir la discriminación.\n\nA partir de tales implicaciones y obligaciones, en el país se han establecido acciones destinadas a brindar una tutela a la población afrodescendiente, pero estimo que resulta de gran importancia señalar que a la fecha no existe una ley que los reconozca como un pueblo tribal. Tampoco se ha establecido por ley cuál es la organización legitimada para representarlos y para clarificar los derechos y alcances que tal condición conlleva. En ese sentido, el marco normativo que se ha dictado lo siguiente:\n\na) Ley nro. 10120, Acciones afirmativas a favor de las personas afrodescendientes, que entró en vigor el 9 de marzo de 2022, mediante la cual se declaró de interés nacional la elaboración, la implementación y la divulgación de acciones afirmativas en beneficio de las personas que integran el colectivo étnico afrodescendiente en Costa Rica, en el entendido de que la población afrodescendiente que habita en nuestro país ha sido históricamente víctima de racismo, discriminación y etnofobia. Así lo desarrolla:\n\n“ARTÍCULO 3- Acción afirmativa para el empleo. Toda institución pública está obligada a destinar al menos un siete por ciento (7%) de los puestos de trabajo vacantes al año para que sean ocupados por las personas afrodescendientes, siempre que estas cumplan, en igualdad de condiciones, con los requisitos legales y constitucionales para acceder a ellos.\nPara nombrar en esas plazas a las personas no afrodescendientes deberá documentarse, de forma fehaciente, que en el respectivo proceso de reclutamiento y selección se divulgó el porcentaje y que no hubo participación de las personas afrodescendientes o que las participantes no cumplen los requisitos exigidos para el puesto.\n\nEsta medida se aplicará por un plazo de diez años, contado a partir de la entrada en vigencia de la presente ley.\n\n“ARTÍCULO 4- Medidas afirmativas en educación. El Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) destinará un siete por ciento (7%) de los cupos en cada una de sus ofertas educativas a la población afrodescendiente y así lo divulgará en sus programas, sedes regionales y en toda publicidad sobre su oferta curricular.\n\nEn caso de que el porcentaje destinado a las ofertas educativas a la población afrodescendiente no sea ocupado por estas poblaciones, el Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) podrá distribuirlo entre el resto de la población ofertante.\n\nEsta medida se aplicará por un plazo de diez años, contado a partir de la entrada en vigencia de esta ley”.\n\n“ARTÍCULO 5- Legado de las personas afrodescendientes en los temarios de los programas educativos. Los programas educativos de la Educación Primaria y Secundaria deben incorporar, expresamente en sus temarios, el estudio sobre el legado de las personas afrodescendientes en Costa Rica en la conformación de la nación y en las diversas expresiones culturales, así como promover un enfoque histórico comprensivo y realista que promueva la investigación sobre el pasado de esclavitud y estigmatización de la que ha sido objeto la población afrodescendiente. Corresponde al Consejo Superior de Educación hacer cumplir esta acción afirmativa en cada curso lectivo”.\n\n“ARTÍCULO 6- Medidas afirmativas en la cultura. El Estado estimulará la apertura de espacios públicos dedicados a la información, el análisis y la discusión de la temática de la población afrodescendiente, desde el punto de vista educativo y cultural, para lo cual el Ministerio de Cultura y Juventud (MCJ), por medio del Centro de Investigación y Conservación del Patrimonio Cultural, será el responsable de llevar las coordinaciones interinstitucionales necesarias para ejecutar estas acciones y medir sus resultados anualmente en sus planes de trabajo”.\n\nb) Decreto Ejecutivo nro. 43191-MP-MCJ del 31 de agosto de 2021 mediante el que se declaró de interés público a la población afrocostarricense, su identidad cultural, idioma, tradición histórica, cultura y cosmovisión; y como parte de las acciones afirmativas del Poder Ejecutivo se instauró la creación de una mesa para el proceso de reconocimiento de pueblos tribales afrocostarricenses, en la cual se involucren sectores e instituciones competentes en la materia, cuyo objetivo será establecer un mecanismo para la identificación de estas poblaciones tribales y su posterior reconocimiento.\n\nc) Decreto Ejecutivo nro. 43532-MP-MINAE-MCJ-MEP del 5 de mayo de 2022, a través del cual se hizo el autorreconocimiento de la población afrocostarricense como pueblo tribal y se estableció la creación del “Foro del Pueblo Tribal Afrocostarricense” como una instancia de consulta, diálogo y articulación entre el pueblo tribal afrocostarricense e instituciones gubernamentales, a fin de dar seguimiento a ese decreto y a las acciones que de este emanen en garantía de sus derechos.\n\nEn cuanto a la tutela de los pueblos indígenas resulta oportuno señalar que su reconocimiento y declaración se realizó por medio de una disposición legislativa, en virtud de lo dispuesto en los arts. 1 y 2 de la Ley Indígena, Ley nro. 6172 de 29 de noviembre de 1977, en los cuales se dispuso:\n\n“Artículo 1º.- Son indígenas las personas que constituyen grupos étnicos descendientes directos de las civilizaciones precolombinas y que conservan su propia identidad.\n\nSe declaran reservas indígenas las establecidas en los decretos ejecutivos números 5904-G del 10 de abril de 1976, 6036-G del 12 de junio de 1976, 6037-G del 15 de junio de 1976, 7267-G y 7268-G del 20 de agosto de 1977, así como la *Reserva Indígena Guaymi de Conteburica.\n\nLos límites fijados a las reservas, en los citados decretos, no podrán ser variados disminuyendo la cabida de aquéllas, sino mediante ley expresa”.\n\n“Artículo 2º.- Las comunidades indígenas tienen plena capacidad jurídica para adquirir derechos y contraer obligaciones de toda clase. No son entidades estatales.\n\nDeclárase propiedad de las comunidades indígenas las reservas mencionadas en el artículo primero de esta ley. La Procuraduría General de la República inscribirá en el Registro Público esas reservas a nombre de las respectivas comunidades indígenas. Las reservas serán inscritas libres de todo gravamen. Los traspasos del Estado a las comunidades indígenas serán gratuitos, no pagarán derechos de Registro y estarán exentos de todo otro tipo de carga impositiva conforme a los términos establecidos en la Ley de CONAI”.\n\nEntonces, aún y cuando el art. 1 remite a los decretos ejecutivos nro. 5904-G del 10 de abril de 1976, nro. 6036-G del 12 de junio de 1976, nro.  6037-G del 15 de junio de 1976 y nro. 7268-G del 20 de agosto de 1977 -por medio de los cuales se establecieron las reservas indígenas-, lo cierto es que la norma base es una disposición legislativa elaborada conforme al procedimiento establecido en el art. 124 de la Constitución Política.\n\nAdicionalmente, ante el compromiso adoptado por parte del país al ratificar el Convenio nro. 169 de la OIT se emitió el Decreto Ejecutivo nro. 40932-MP-MJP del 6 de marzo de 2018, publicado en el Alcance nro. 70 del Diario Oficial La Gaceta nro. 59 del 5 de abril del 2018, por el cual la Presidencia de la República estableció el Mecanismo General de Consulta de los Pueblos Indígenas de Costa Rica, con el fin de garantizar y salvaguardar los derechos de los pueblos indígenas. Dicho mecanismo tiene por objeto reglamentar la obligación del Poder Ejecutivo de consultar a los pueblos indígenas de forma libre, previa e informada, mediante procedimientos apropiados y a través de sus instituciones representativas, respecto a medidas administrativas o legislativas que pudiesen afectarles.\n\nCon la anterior relación de instrumentos normativos se pretende demostrar que la obligación del país en adoptar las garantías contempladas en el Convenio 169 de la OIT en favor de los pueblos indígenas se da precisamente porque se cuenta con una ley en la que se dispone expresamente cuáles grupos tienen las condiciones para ser clasificados como población indígena.\n\nJurisprudencia de la Sala Constitucional\n\nJustamente por lo anterior, la jurisprudencia constitucional ha debido garantizar la eficacia de esas obligaciones internacionales en el plano interno, tutelando los derechos de los pueblos indígenas.\n\nEntre muchos ejemplos, puede citarse el caso resuelto mediante la sentencia 2022-024210, en la que los recurrentes, miembros del pueblo indígena cabécar, interpusieron recurso de amparo contra el Poder Judicial, alegando que la Fiscalía Adjunta de Turrialba les había negado el acceso a la justicia. Señalaron que, pese a haber presentado reiteradas denuncias por daños a sus cultivos, animales y bienes dentro de la reserva, los funcionarios judiciales les indicaron que no podían ayudarlos. Consideraron que esto era una violación a su derecho fundamental a una tutela judicial efectiva y a la especial protección que el ordenamiento reconoce a las comunidades indígenas. En dicha resolución este Tribunal dijo, en lo conducente, lo siguiente:\n\n“Ahora bien, conforme al texto del numeral 12 del Convenio 169, las especiales medidas estatales se requieren, cuando sea necesario para procurar que los indígenas puedan comprender y hacerse comprender en procedimientos legales. Adviértase que dicha norma señala los intérpretes a manera ejdocumentemplo (sic), esto es de modo no taxativo, pues en general refiere a cualesquiera medios eficaces para tal fin.\n\nDe lo anterior se advierte con facilidad que, en determinados casos, el indígena puede requerir de una particular asistencia letrada para una verdadera comprensión del proceso legal que le afecta, toda vez que tal \"comprensión\" no se limita a una cuestión idiomática, sino que abarca la posibilidad de contar con recursos que le permitan una defensa efectiva.\n\nVI.- Ahora, si bien este Tribunal ha sido consistente en su jurisprudencia al tutelar de forma debida los derechos de las personas indígenas, especialmente en cuanto al acceso a una justicia judicial, en el presente caso no consta en el material probatorio que obra en autos, que la Fiscalía Adjunta de Turrialba les haya negado a los amparados el acceso a la justicia, o bien, no les brindara la debida atención. Asimismo, tampoco se comprueba que los accionantes sufrieran de barreras idiomáticas o discriminatorias que les impidiese el acceso a la justicia penal.\n\n(…)\n\nComo bien se desprende del elenco de hechos probados, la Fiscalía accionada no impuso ningún obstáculo que impidiera a los tutelados el acceso libre a la justicia, así como tampoco la exigencia de algún mecanismo procesal que dificultara el acceso a una tutela judicial efectiva de sus derechos.\n\nVII.- CONCLUSIÓN. Bajo este orden de circunstancias, el recurso deviene improcedente.\n\nVIII.- Finalmente, es menester señalar que de persistir alguna disconformidad con la atención de los casos planteados ante la Fiscalía accionada, podrán los accionantes si a bien lo tienen, acudir ante la vía de legalidad que corresponda, administrativa o jurisdiccional, a fin de plantear allí las gestiones que estimen pertinentes”.\n\nNótese que, aunque se desestimó el recurso, su análisis resulta particularmente relevante porque evidencia que este Tribunal no se pronuncia sobre si un territorio o comunidad específica debe ser considerada indígena, ya que esa determinación ha sido establecida de forma expresa mediante la legislación. Además, la condición indígena de los accionantes se tuvo como un hecho incontrovertido, por lo que la controversia no giró en torno a la identificación del grupo protegido –cuestión que, además, no habría podido ser objeto de examen en esta vía, por exceder la naturaleza y los fines propios del recurso de amparo– sino al alcance de las garantías derivadas de tal reconocimiento.\n\nLa sentencia 2025-009107 resolvió un recurso de amparo interpuesto por la Defensora de los Habitantes a favor de los niños, niñas y adolescentes pertenecientes a los pueblos indígenas del país contra el Consejo Nacional de la Niñez y la Adolescencia, por la omisión de realizar la consulta previa en los territorios indígenas durante la formulación de la Política Nacional de la Niñez y la Adolescencia 2024-2036. Además, señaló que el Consejo accionado decidió trasladar dicha consulta al marco de la Política Pública de Pueblos Indígenas, lo que, en su criterio, privó a esa población del ejercicio efectivo de su derecho a participar en la definición de las medidas que les afectan directamente, vulnerando el Convenio 169 de la OIT y la Convención sobre los Derechos del Niño. En esa oportunidad, esta Cámara dispuso lo siguiente:\n\n“III.- Aspectos preliminares. Para la resolución de este proceso, es importante realizar un análisis de sobre el derecho a la consulta previa a las comunidades indígenas a partir de lo dispuesto en el Convenio nro. 169 de la Organización Internacional del Trabajo -aprobado mediante Ley nro. 7316, publicada en La Gaceta nro. 234 de 4 de diciembre de 1992- y la normativa vigente.\n\nEl artículo nro. 6 del Convenio No. 169 de la Organización Internacional del Trabajo establece:\n\n“Artículo 6\n\n(…)”\n\nAsimismo, el artículo 7 del Convenio No. 169 de la Organización Internacional del Trabajo dispone:\n\n“Artículo 7\n\n(…)”\n\nA partir de tal normativa surge el compromiso para los Estados signatarios el compromiso de impulsar de una manera amplia, la promoción de las condiciones que permitan el desarrollo de los pueblos indígenas y tribales de un modo que se respete la diversidad étnica y cultural y se asegure los espacios de autonomía requeridos para ello y se desenvuelva en un marco de igualdad. De ahí surge el deber de consulta previsto en el numeral 6.1 inciso a) anteriormente transcrito ante la emisión de medidas administrativas, tales como políticas públicas, decretos ejecutivos y proyectos de desarrollo susceptibles de afectar directamente a dichos pueblos.\n\nA la luz del compromiso adoptado por parte del país al ratificar lo dispuesto en el artículo 6 del Convenio nro. 169 de la Organización Internacional del Trabajo se emitió el Decreto Ejecutivo nro. 40932-MP-MJP del 6 de  marzo de 2018, publicado en el Alcance nro. 70 del Diario Oficial La Gaceta nro. 59 del 5 de abril del 2018, mediante el cual la Presidencia de la República estableció el Mecanismo General de Consulta de los Pueblos Indígenas de Costa Rica, con el fin de garantizar y salvaguardar los derechos de los pueblos indígenas, que pueden verse afectados por decisiones administrativas o legislativas. De dicho cuerpo normativo, cabe destacar lo dispuesto en los artículos 1, 2, 12, 13, 14 y 26:\n\n“Artículo 1.- Objeto. El objeto del Mecanismo General de Consulta a Pueblos Indígenas es, reglamentar la obligación del Poder Ejecutivo de consultar a los pueblos indígenas de forma libre, previa e informada, mediante procedimientos apropiados y a través de sus instituciones representativas, cada vez que se prevean medidas administrativas, proyectos de ley promovidos por el Poder Ejecutivo o proyectos privados, susceptibles de afectarles .\n\nArtículo 2.- Definiciones. Las siguientes definiciones son derivadas del marco normativo vigente aplicable:\n\n(…)\n\ng. Medidas administrativas. Comprende, entre otros, actos administrativos, políticas públicas, decretos ejecutivos y proyectos de desarrollo, promovidos desde las instituciones públicas del Poder Ejecutivo (el resaltado no pertenece al original).\n\n(…)\n\nArtículo 12.- Caracterización. Sin perjuicio de lo que establezca el marco normativo vigente, la obligación de consultar debe incorporar, al menos, las siguientes caracterizaciones:\n\na. La consulta es el derecho de los pueblos indígenas de ser consultados. La consulta es exclusiva para los pueblos indígenas susceptibles de ser afectados por la medida administrativa, proyecto de ley promovido por el Poder Ejecutivo o proyecto privado. Los pueblos indígenas tienen la facultad de determinar las normas internas que regulan la pertenencia a su pueblo.\n\nAmparados en el principio de Buena Fe, los pueblos indígenas, deberán formar parte de la\n\nconsulta que pueda afectarles. La manifestación de negación anticipada de participar, por parte de un pueblo indígena, deberá ser entendida por el Gobierno, como una expresión parcial no absoluta, de la voluntad del pueblo indígena y conllevará para sí, la necesidad de adoptar todas las medidas de buena fe necesarias, para abrir los canales de diálogo; lo anterior, sin perjuicio de aquellas manifestaciones de negación anticipada que, estando contempladas en los instrumentos internacionales, representan una expresión total de la voluntad de los pueblos indígenas.\n\nb. La obligación de consultar corresponde al Gobierno. La obligación de llevar a cabo los procesos de consulta, recae sobre el Gobierno de la República. Esta obligación, no puede ser delegada en terceros o sujetos de derecho privado de ningún tipo y, bajo ninguna circunstancia, representa la posibilidad de recurrir a medidas coactivas para realizar la consulta. En caso de renuencia por parte de los pueblos indígenas de formar parte de una consulta determinada, el Gobierno deberá hacer uso de todos los canales de diálogo pertinentes, para entender las razones que motivan la renuencia de participar, con el fin de emprender las medidas de buena fe necesarias para el adecuado proceder de la consulta.\n\nc. Información. Los procesos de consulta implican intercambios de buena fe de toda la información útil, pertinente y oportuna entre las partes involucradas, durante todas las etapas del proceso. La contraparte interesada debe transmitir información completa y culturalmente apropiada para los pueblos indígenas. Además, los pueblos indígenas podrán transmitir información suficiente y necesaria, para que la contraparte interesada tenga una comprensión cabal sobre la cultura indígena. La información debe tener amplio alcance a todo el pueblo indígena y deberá ser accesible tanto en español, como en el idioma del pueblo indígena, según los acuerdos de la etapa preparatoria.\n\nd. Convocatorias públicas. Las convocatorias realizadas para las etapas informativas y de toma de decisión, dentro de los procesos de consulta, deberán ser públicas y de amplio alcance, valiéndose de diversas formas y medios de comunicación, así como tomando en cuenta la diversidad lingüística, los factores geográficos y las organizaciones representativas de cada pueblo indígena. La convocatoria, será efectuada con un plazo prudencial que garantice su amplia difusión; los mecanismos de convocatoria serán acordados entre la Instancia Territorial de Consulta y la UTCI, con el fin de garantizar una amplia participación.\n\ne. Publicidad del proceso de Consulta. En cumplimiento del derecho humano de acceso a la información pública, será información de acceso público y publicación proactiva: el plan de consulta, la información intercambiada entre las partes involucradas, los acuerdos derivados de la consulta, así como toda aquella información que durante el proceso se considere oportuna.\n\nArtículo 13.-Medidas específicas a consultar contenidas en los tratados internacionales.- Deberán consultarse todas aquellas medidas administrativas específicas contenidas en el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo sobre pueblos indígenas y tribales, a saber:\n\na. Exploración o explotación de los recursos naturales dentro de los Territorios (Art. 15 Convenio 169);\n\nb. Traslado o reubicación de los pueblos indígenas (Art. 16 del Convenio 169);\n\nc. Enajenación de tierras o transmisión de los derechos sobre las tierras fuera de la comunidad (Art. 17 del Convenio 169);\n\nd. Programas de formación profesional (Art. 22 del Convenio 169);\n\ne. Instituciones educativas y medios de educación propios (Art. 27 del Convenio 169);\n\nf. Enseñanza del idioma indígena (Art. 28 del Convenio 169)\n\nArtículo 14.- Medidas específicas a consultar contenidas en Declaraciones Internacionales.- Asimismo, deberán consultarse todas aquellas medidas administrativas específicas contenidas en la Declaración de Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, a saber:\n\na. Medidas relacionadas con la adaptación de la legislación interna a la Declaración (Art. 38 de la DNUDPI);\n\nb. Medidas relacionadas con el combate de prejuicios, eliminación de la discriminación y promoción de la tolerancia (Art. 15 de la DNUDPI)\n\nc. Medidas relacionadas con la explotación laboral de los niños y niñas (Art. 17 de la DNUDPI)\n\nd. Medidas relativas a la reparación, restitución o, indemnización justa y equitativa por tierras, territorios y recursos que tradicionalmente hayan poseído u ocupado o utilizado y que hayan sido confiscados, tomados, ocupados, utilizados o dañados. (Art. 28. l de la DNUDPI)\n\ne. Medidas tendientes a disponer el almacenamiento o eliminación de materiales peligrosos en las tierras o territorios indígenas. (Art. 29.2 de la DNUDPI)\n\nf. Medidas relacionadas con el uso de territorios para actividades militares (Art. 30 de la DNUDPI)\n\ng. Medidas relacionadas con la afectación de tierras o territorios y otros recursos, relacionados con el desarrollo, la utilización o la explotación de recursos minerales, hídricos o de otro tipo.\n\nh. Medidas relacionadas con los derechos de los Pueblos Indígenas transfronterizos (Art. 36 de la DNUDPI).\n\nSin perjuicio de las medidas consignadas previamente, deberán ser consultadas todas aquellas medidas administrativas o proyectos privados que tengan como efecto la afectación de los derechos colectivos de los pueblos indígenas contenidos en el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo sobre Pueblos Indígenas y Tribales y la Declaración de acciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, así como todas aquellas señaladas mediante sentencias de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia o de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.\n\nArtículo 26.- Etapas del procedimiento de consulta. El procedimiento de consulta a Pueblos Indígenas consta de ocho etapas preclusivas, a saber:\n\n(…).”\n\nAsí, este Tribunal Constitucional siguiendo lo estipulado en ordinal 6.1.a del Convenio nro. 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre Pueblos Indígenas y Tribales, ha hecho referencia a la importancia de llevar a cabo una consulta previa a la población indígena cuando se está frente a medidas de índole administrativo o legislativo que generen o representen una afectación. En ese sentido, se dictó la sentencia nro. 2019-021297 de las 09:20 horas del 1 de noviembre de 2019, en la cual se estableció:\n\n“IV.- Sobre la consulta a las comunidades indígenas y el Convenio 169 de la OIT. En criterio de este Tribunal Constitucional, siguiendo lo dispuesto en el Convenio No. 169 de la Organización Internacional del Trabajo, aprobado mediante Ley No. 7316, publicada en La Gaceta No. 234 de 4 de diciembre de 1992, debe garantizarse un mecanismo idóneo de participación de las comunidades indígenas en aquellos asuntos que inciden, directamente, sobre éstas. En efecto, el citado Convenio tiene como principio fundamental la participación plena y efectiva de los pueblos indígenas y tribales en todos los niveles de los procesos de toma de decisiones que les conciernen. La normativa en cuestión, en su artículo 4, exige a los gobiernos adoptar las medidas especiales que se precisen para salvaguardar las personas, las instituciones, los bienes, el trabajo, la cultura y el medio ambiente de los pueblos interesados. En varias oportunidades, la Sala ha reconocido la necesidad de tomar en consideración las características propias de los grupos indígenas que se mantienen en sus propios territorios, a la hora de interpretar y aplicar las distintas normas que conforman el ordenamiento jurídico. Así, nuestra Constitución Política debe interpretarse y aplicarse de forma que permita y facilite la vida y desarrollo independientes de las minorías étnicas que habitan en Costa Rica, sin otros límites que los mismos derechos humanos que se imponen a la conducta de todas las personas. De la misma forma deben ser desarrolladas las cláusulas de los instrumentos internacionales y de la legislación común al aplicarse a los pueblos indígenas. Por su parte, el artículo 6 del Convenio precitado establece en lo que interesa lo siguiente: \"Artículo 6. 1. Al aplicar las disposiciones del presente Convenio, los gobiernos deberán: a) Consultar a los pueblos interesados, mediante procedimientos apropiados y en particular a través de sus instituciones representativas, cada vez que se prevean medidas legislativas o administrativas susceptibles de afectarles directamente;\".  Con base en este precepto, cualquier medida legislativa o administrativa que sea susceptible de afectar directamente a los pueblos interesados debe ser objeto de consulta con ellos. De acuerdo con la definición que hace el artículo 1 de la Ley Indígena, No. 6172 de 29 de noviembre de 1977, esa disposición es aplicable a los pobladores de las reservas indígenas que constituyen grupos étnicos descendientes directos de las civilizaciones precolombinas y que conservan su propia identidad (ver en similar sentido sentencias 2014-015855 de las nueve horas veinte minutos del veintiséis de setiembre de dos mil catorce y 2012-007613 de las nueve horas cinco minutos del ocho de junio de dos mil doce, entre muchas otras).  Asimismo, el artículo 6.1 inciso b), de este cuerpo normativo establece en forma expresa, que al aplicar las disposiciones de su articulado, los gobiernos deben: “b) establecer los medios a través de los cuales los pueblos interesados puedan participar libremente, por lo menos en la misma medida que otros sectores de la población, y a todos los niveles en la adopción de decisiones en instituciones electivas y organismos administrativos y de otra índole responsables de políticas y programas que les conciernan;”. Más, específicamente, en cuanto al tema de la comprensión en los procedimientos legales, el artículo 12 ibídem, dispone en forma expresa que: “Los pueblos interesados deberán tener protección contra la violación de sus derechos, y poder iniciar procedimientos legales, sea personalmente o bien por conducto de sus organismos representativos, para asegurar el respeto efectivo de tales derechos. Deberán tomarse medidas para garantizar que los miembros de dichos pueblos puedan comprender y hacerse comprender en procedimientos legales, facilitándoles, si fuere necesario, intérpretes u otros medios eficaces Es menester recalcar que del marco del Convenio 169 de la OIT surge para los Estados signatarios, por un lado el compromiso de impulsar de una manera amplia, la promoción de las condiciones que permitan el desarrollo de los pueblos indígenas y tribales de un modo que se respete la diversidad étnica y cultural y se asegure los espacios de autonomía requeridos para ello y se desenvuelva en un marco de igualdad. Y por otro lado el deber de consulta previsto en el numeral 6.1 inciso a) anteriormente transcrito, en relación con las medidas legislativas o administrativas susceptibles de afectar directamente a dichos pueblos. Sin dejar de lado que en este punto esa consulta previa constituye como procedimiento obligatorio en las específicas hipótesis arriba señaladas, por medio del cual se le otorga a los pueblos indígenas y tribales, una de las formas de participación democrática más claras (…)”. (el destacado no forma parte del original”.\n\n(…)\n\n A partir de lo expuesto, si bien se determina que el 24 de octubre de 2023, la autoridad recurrida estableció el compromiso de efectuar la consulta a la niñes y la adolescencia indígena, así como a sus padres, madres y personas encargadas dentro del marco de la Política Pública para Pueblos Indígenas, lo cierto del caso es que, para la fecha de interposición de este recurso, sea el 12 de julio de 2024, el proceso no había iniciado y ni siquiera se contaba con un panorama debidamente estructurado y cronológico para garantizar la consulta a los niños, niñas, adolescentes indígenas en el marco de la Política Pública de Pueblos Indígenas.\n\nVéase que fue a partir de la intervención de este Tribunal Constitucional con los requerimientos de las pruebas para mejor resolver que se informó por medio del oficio DVMP-382-10-2024 del 3 de octubre de 2024 que el proceso de consulta inició partir del 25 de octubre de 2024 con la Fase nro. 4 denominada “Intercambio de información”, la cual contempla: “el intercambio de información es un proceso recíproco entre todas las partes involucradas en un proceso de consulta determinado. El objetivo de esta etapa es que, los pueblos indígenas, reciban toda la información de calidad necesaria para tomar una decisión informada y que la contraparte interesada, posea información sobre el pueblo ·indígena y su cosmovisión, en particular, sobre el tema objeto de consulta. La contraparte interesada, debe brindar toda la información de calidad existente sobre la medida administrativa, proyecto de ley promovido por el Poder Ejecutivo o proyecto privado que se esté consultando. La contraparte interesada debe someter información a los pueblos indígenas de la siguiente manera: a. Totalidad de la información (en idioma español) b. Versión resumida de la información (en español y en el idioma del pueblo indígena) c. Locución de la información y otros materiales didácticos. (en español y en el idioma del pueblo indígena) Los pueblos indígenas pueden transmitir toda aquella información de calidad sobre su cultura, que consideren de relevancia, para ampliar el conocimiento de la contraparte interesada. El intercambio se debe dar en ambas vías, a lo largo de todo el proceso. La información no debe entenderse como una entrega formal o única de materiales, sino que se trata de un proceso constante, que requiere de espacios de diálogo donde se presente la información ante espacios internos de decisión comunitaria y participativos, debidamente convocados o ante otro mecanismo tradicional propio, con intérpretes escogidos por el pueblo indígena y en espacios donde se permita la evacuación de dudas. No se omite manifestar que, los enlaces técnicos asignados por su representada fueron debidamente capacitados en el tema del Mecanismo General de Consulta Indígena por parte de la Unidad Técnica de Consulta Indígena. Es importante aclarar que la gestión de los talleres obedece a la especificidad y metodología solicitada por cada Territorio Indígena”. Consta que entre el 25 de octubre de 2024 y el 14 de diciembre de 2024 se efectuó un total de 10 talleres a niños, niñas, adolescentes y personas adultas indígenas, realizados en los territorios indígenas Térraba, Salitre, Rey Curré y Ujarrás, participantes en la consulta de la Política Pública de Pueblos Indígenas. Aunado a ello, mediante el oficio DVMP-612-12-2024 del 17 de diciembre de 2024 se comunicó el cronograma actualizado con la reprogramación de los talleres de la siguiente forma: Fase 3: el 24 de enero de 2025 en el territorio Térraba; Fase 5: el 17 de enero de 2025 en el territorio Salitre; Fase 6: el 31 de enero de 2025 en el territorio Salitre; Fase 4: el 19 de enero de 2025 y el 26 de enero de 2025 en el territorio Rey Curré; Fase 6: el 23 de febrero de 2025 en el territorio Rey Curré; Fase 4: el 18 de enero de 2025, el 25 de enero de 2025 y el 1 de febrero de 2025 en el territorio Ujarrás; Fase 5: el 8 de febrero de 2025 en el territorio Ujarrás; Fase 6: el 22 de febrero de 2025 en el territorio Ujarrás; Fase 5: el 8 de febrero de 2025, el 12 de febrero de 2025, el 13 de febrero de 2025, el 14 de febrero de 2025, el 15 de febrero de 2025 y el 21 de febrero de 2025 en el territorio Boruca.\n\nAsí las cosas, esta Sala considera que si bien la autoridad recurrida ha efectuado acciones dirigidas a cumplir con el procedimiento de consulta, lo cierto es que no existe certeza de que se vaya a efectuar como se indicó, con el agravante de que la autoridad recurrida no aportó un cronograma completo en el cual se pudiera observar el procedimiento de consulta en los 24 territorios indígenas, así como tampoco el plan de acción completo que incluya todas las etapas según lo establece el artículo 26 del Mecanismo General de Consulta a Pueblos Indígenas. Nótese que una de las fases con mayor relevancia es la número 6, pues corresponde a la etapa de diálogo, negociación y acuerdos, en la cual las partes involucradas dialogan para que la contraparte interesada conozca la decisión y propuestas que el pueblo indígena elaboró en la etapa de Evaluación Interna. Lo anterior, con la finalidad de que puedan verdaderamente participar e influir en el proceso de adopción de decisiones, de conformidad con los estándares pertinentes. Por consiguiente, atendiendo a las consideraciones expuestas en el Considerando III este Tribunal Constitucional debe intervenir para garantizar la consulta a los niños, niñas, adolescentes indígenas y sus familias de todos los territorios indígenas en el marco de la Política Pública de Pueblos Indígenas bajo la efectiva aplicación del Mecanismo General de Consulta a Pueblos Indígenas. En consecuencia, lo procedente es declarar con lugar el recurso”.       \n\nVéase que el Tribunal declaró con lugar el recurso al considerar que la formulación de la Política Nacional de la Niñez y la Adolescencia 2024-2036 debía someterse al Mecanismo General de Consulta a Pueblos Indígenas, conforme al Decreto Ejecutivo nro. 40932-MP-MJP y al artículo 6 del Convenio 169 de la OIT. Se constató que la política en cuestión incluye medidas administrativas con incidencia directa en los derechos colectivos de los pueblos indígenas, relacionadas con educación, cultura, participación y protección especial, por lo que resultaba obligatoria la consulta previa, libre e informada antes de su aprobación. Sin embargo, no se pronunció sobre cuál comunidad o territorio correspondía efectuar la consulta, ni en definir los pueblos sujetos de ella, pues tales cuestiones se encuentran normativamente establecidas. En efecto, la Ley Indígena nro. 6172 reconoce expresamente los territorios y las comunidades que integran la población indígena del país, y el Decreto Ejecutivo nro. 40932-MP-MJP regula el procedimiento aplicable para realizar las consultas en todos los territorios reconocidos. Así, la función de este Tribunal se circunscribió a verificar la observancia del deber estatal de consulta previa y no a redefinir la delimitación de los pueblos indígenas.\n\nReserva de ley en materia de regulación de derechos fundamentales\n\nAl hablar del principio de reserva de ley en materia de derechos fundamentales, es ineludible hacer referencia al art. 28 de la Constitución Política que dice lo siguiente:\n\nArt. 28.- Nadie puede ser inquietado ni perseguido por la manifestación de sus opiniones ni por acto alguno que no infrinja la ley.\n\nLas acciones privadas que no dañen la moral o el orden públicos, o que no perjudiquen a tercero, están fuera de la acción de la ley.\n\nNo se podrá, sin embargo, hacer en forma alguna propaganda política por clérigos o seglares invocando motivos de religión o valiéndose, como medio, de creencias religiosas.\n\nAsí, como al art. 19 de la Ley General de la Administración Pública, que ordena lo siguiente:\n\nArt. 19.-\n\n1. El régimen jurídico de los derechos constitucionales estará reservado a la ley, sin perjuicio de los reglamentos ejecutivos correspondientes.\n\n2. Quedan prohibidos los reglamentos autónomos en esta materia.\n\nProcede destacar que el alcance del principio de reserva de ley fue explicado por esta Sala Constitucional desde sus primeras sentencias. A modo de ejemplo, mediante la sentencia 1992-003550 de las 16:00 horas del 24 de noviembre de 1992, se estableció lo siguiente:\n\n“El principio mismo de reserva de ley, del cual resulta que solamente mediante ley formal, emanada del Poder Legislativo por el procedimiento previsto en la Constitución para la emisión de las leyes, es posible regular y, en su caso, restringir los derechos y libertades fundamentales –todo, por supuesto, en la medida en que la naturaleza y régimen de éstos lo permita, y dentro de las limitaciones constitucionales aplicables–”.\n\nAl respecto, se pueden consultar adicionalmente las sentencias n.°2011-005271 y n.°2024-017100.\n\nSe desprende que este principio se refiere tanto a la regulación como a la restricción de los derechos y libertades fundamentales. En esa línea, el ejercicio de un derecho fundamental necesita de una ley en dos supuestos. El primero, cuando se busca restringir su ejercicio por razones de interés público –y todo dentro de las exigencias de una sociedad democrática, el principio de razonabilidad y sin afectar el contenido esencial del derecho de que se trate–. El segundo se presenta cuando la naturaleza misma del derecho exige un desarrollo legislativo sobre su alcance y condiciones para ejercerlo. Lo anterior, es de gran importancia debido a que se trata del desarrollo de un derecho que, por su naturaleza y alcance, no cabe hacerlo mediante un marco normativo emitido por el Poder Ejecutivo.\n\nEn este sentido, el legislador es quien se encuentra llamado a definir los elementos esenciales que estructuran el contenido y las condiciones de ejercicio de los derechos fundamentales. Solo a través de una ley formal puede garantizarse que su desarrollo se funde en un debate público, democrático y representativo, conforme al procedimiento previsto en la Constitución. La intervención legislativa en esta materia procura que la regulación de los derechos responda a criterios de generalidad y objetividad, claro está, atendiendo a las especificidades de la materia que se pretende regular, y evitando que el Poder Ejecutivo lo realice mediante reglamentos o decretos que carecen de la legitimidad propia del proceso legislativo.\n\nDe ahí que la reserva de ley cumpla una función de garantía frente al poder público, al impedir que la configuración o delimitación de los derechos fundamentales se sustraiga del control democrático del Parlamento. No se trata únicamente de un requisito formal, sino de una exigencia sustantiva que preserva el equilibrio entre la libertad individual y la autoridad estatal, asegurando que las decisiones sobre derechos y deberes de las personas provengan del órgano al que la Constitución confiere la potestad normativa primaria.\n\nAdemás, como lo he destacado en otras oportunidades, el legislador está limitado por el principio de razonabilidad, que exige tomar sus decisiones sin lesionar criterios propios de la ciencia y de la técnica (art. 16 LGAP), tomando en consideración incluso los peritajes que sean necesarios, en materia tan importante y especializada.\n\nJustamente, la existencia del proyecto de ley que se tramita en el expediente legislativo nro. 24.001 es una muestra de que en efecto corresponde al legislador determinar, sobre la base de un soporte técnico y científico adecuado, si un grupo tiene o no las condiciones fácticas para recibir el reconocimiento de tribu y, sobre la base de una discusión democrática y participativa, definir cuál sería el órgano legitimado para representarlos, así como determinar cuáles son los mecanismos idóneos para el ejercicio de los derechos que ese reconocimiento supone. La decisión al respecto es de gran envergadura, debido a las consecuencias jurídicas y administrativas que de ello se derivarían.\n\nConclusión\n\nDe todo lo expuesto se desprende que la determinación de quiénes integran las categorías protegidas por el Convenio 169 de la OIT no puede derivarse de actos administrativos, sino de una definición expresa y formal del legislador, realizada a la luz del art. 1 de ese instrumento, puesto que es quien ostenta la potestad constitucional para reconocer, desarrollar y delimitar los derechos fundamentales. Obsérvese que la propia jurisprudencia de este Tribunal evidencia que el reconocimiento de los pueblos indígenas, y con ello la activación de los mecanismos de consulta previa, ha tenido fundamento en una ley formal –como ocurre con la Ley Indígena nro. 6172– y no en disposiciones reglamentarias del Poder Ejecutivo. Esa línea asegura que el desarrollo de los derechos colectivos se produzca dentro del marco democrático, garantizando certeza jurídica y respeto por la separación de poderes.\n\nQue el Poder Ejecutivo asuma la facultad de crear, mediante decreto, una categoría jurídica como la de “pueblo tribal” implica atribuirle una competencia que excede su ámbito reglamentario y que solo puede ejercerse por vía legislativa, al tratarse de una definición que genera consecuencias directas en el régimen de derechos y obligaciones del Estado y de las comunidades. Tal proceder vulnera el principio de reserva de ley y altera el equilibrio institucional, pues confiere fuerza normativa a un acto que carece del debate y legitimidad propios del procedimiento parlamentario.\n\nPor ello, sin desconocer el valor de los esfuerzos orientados a garantizar la participación de la población afrodescendiente en las decisiones públicas que les afecten, estimo que no corresponde al Poder Ejecutivo ni a esta Sala anticipar, por vía reglamentaria o pretoriana, una condición jurídica que corresponde definir al legislador. Solo a través de una ley formal puede reconocerse válidamente la existencia de un pueblo tribal y las garantías específicas que de ello se derivan, preservando así la coherencia del orden constitucional (principio constitucional de jerarquía normativa), el principio de reserva de ley en lo atinente a la regulación de derechos fundamentales, la seguridad jurídica y el respeto a la separación de poderes.\n\nAdviértase que la sentencia del presente asunto, pese a que es una desestimatoria, no desvirtúa los criterios sostenidos en la sentencia 2025-029985, sino que, en cierto modo, los confirma. En efecto, el motivo por el cual se rechaza la pretensión radica en que el Plan Regulador aún se encuentra en una fase preliminar, sin que se haya generado una afectación concreta que active las obligaciones de consulta y participación. De ello se desprende que, dentro de la lógica de la mayoría, de haberse encontrado el proceso en una etapa más avanzada, habrían resultado aplicables las garantías previstas en el Convenio 169 de la OIT en favor de la población afrodescendiente, en virtud del reconocimiento efectuado en el fallo anterior.\n\nPrecisamente por esa razón, considero necesario dejar constancia de que un reconocimiento de tal envergadura –la condición de pueblo tribal de una comunidad determinada– no puede derivarse de un decreto ejecutivo, sino de una disposición legislativa que, conforme al principio de reserva de ley y el principio de razonabilidad, establezca con claridad los supuestos, efectos y alcances de esa categoría jurídica.\n\nNo descarto que a ellos, como a cualquier comunidad en el marco del principio de participación derivado del art. 9 de la Constitución Política, se les debe conferir audiencia sobre un proceso que les impacta, pero estimo que la determinación sobre si son o no pueblos tribales dependerá de una ley al efecto que tenga el correspondiente fundamento. Y sobre el particular no prejuzgo”.\n\nEn el sub examine, de forma consecuente con la línea que he desarrollado en esas razones diferentes a la sentencia nro. 2025-032461 de las 13:56 horas del 3 de octubre de 2025, salvo el voto y reitero que el reconocimiento de que una comunidad determinada es un pueblo tribal no corresponde hacerse por decreto. Sólo el legislador podrá determinar si en efecto procede o no tal reconocimiento, sobre la base de estudios debidamente fundamentados. Es decir, en esta materia se deben respetar los principios de reserva de ley y de razonabilidad. Si a juicio del legislador sí procediere, entonces deberá establecer con claridad los supuestos, los efectos y los alcances de la atribución de esa categoría jurídica. Por lo demás, en el marco del principio de participación derivado del art. 9 de la Constitución Política, con independencia de si se les hace ese reconocimiento, se pueden hacer las consultas que se consideren oportunas relativas a una acción que les afecte.\n\nPor lo anterior, considero que no resulta procedente acoger la solicitud de ampliación de plazo formulada por parte de las autoridades de la Municipalidad de Talamanca.\n\nVII.- DOCUMENTACIÓN APORTADA AL EXPEDIENTE. Se previene a las partes que de haber aportado algún documento en papel, así como objetos o pruebas contenidos en algún dispositivo de carácter electrónico, informático, magnético, óptico, telemático o producido por nuevas tecnologías, estos deberán ser retirados del despacho en el plazo máximo de 30 días hábiles contado a partir de la notificación de esta sentencia. De lo contrario, será destruido todo aquel material no retirado dentro de este plazo, según lo dispuesto en el \"Reglamento sobre Expediente Electrónico ante el Poder Judicial\", aprobado por la Corte Plena en el artículo XXVI de la sesión nro. 27-11 del 22 de agosto de 2011, publicado en el Boletín Judicial nro. 19 del 26 de enero de 2012, así como en el acuerdo de Consejo Superior del Poder Judicial, aprobado en el artículo LXXXI de la sesión nro. 43-12 celebrada el 3 de mayo de 2012.\n\nPor tanto:\n\nSe amplía el plazo conferido en la sentencia nro. 2025029985 de las 9:20 horas de 19 de setiembre de 2025. En consecuencia, se les confiere a Rugeli Morales Rodríguez y Julio Molina Masis, cada uno en su respectiva condición de alcalde y presidente del Concejo, ambos de la Municipalidad de Talamanca, o a quienes ocupen esos cargos, el plazo de seis meses más, contado a partir de la notificación de este pronunciamiento, para cumplir lo ordenado en la sentencia nro. 2025029985 de las 9:20 horas de 19 de setiembre de 2025, solo en lo que a la siguiente orden ahí dictada respecta: “i) dentro del plazo máximo de TRES MESES, contado a partir de la notificación de esta sentencia, se programe una consulta para el pueblo tribal afrodescendiente relacionado con el Plan Regulador Costero del Distrito de Cahuita del Cantón de Talamanca, en los términos del artículo 6 del Convenio 169 de la OIT”. En todo lo demás, no ha lugar a las gestiones formuladas. La magistrada Garro Vargas salva el voto y declara no ha lugar a las gestiones formuladas. Notifíquese.\n\n \n\n \n\n\t\n\nFernando Castillo V.\n\nPresidente\n\n\t\n\n \n\n\n\n\nFernando Cruz C.\n\n\t\n\n \n\n\t\n\nPaul Rueda L.\n\n\n\n\nLuis Fdo. Salazar A.\n\n\t\n\n \n\n\t\n\nJorge Araya G.\n\n\n\n\nAnamari Garro V.\n\n\t\n\n \n\n\t\n\nIngrid Hess H.\n\n \n\n \n\nDocumento Firmado Digitalmente\n\n-- Código verificador --\n\n\n\n IRNGLZEY2FS61\n\nEXPEDIENTE N° 23-027898-0007-CO\n\n \n\nTeléfonos: Telf01/ ALA-4TA (Telf02). Fax: Telf03 / Telf04. Dirección electrónica: www.poder-judicial.go.cr/salaconstitucional. Dirección: (Dirección01, Dirección02, 100 mts. Sur de la iglesia del Perpetuo Socorro).\n\n \n\n \n\nEs copia fiel del original - Tomado del Nexus.PJ el: 08-05-2026 12:09:13.\n\nSCIJ de Hacienda\nSCIJ de la Procuraduría General de la República",
  "body_en_text": "**CONSTITUTIONAL CHAMBER OF THE SUPREME COURT OF JUSTICE.** San José, at nine hours twenty minutes on the thirtieth of January, two thousand twenty-six.\n\nSubsequent proceeding filed by Nombre01 and Nombre02, as well as RUGELI MORALES RODRÍGUEZ and JULIO MOLINA MASIS, each in their respective capacity as MAYOR and PRESIDENT OF THE COUNCIL, BOTH OF THE MUNICIPALITY OF TALAMANCA, in relation to judgment no. 2025029985 of 9:20 a.m. on September 19, 2025.\n\n**Whereas:**\n\n1.- By brief incorporated into the digital file on September 23, 2025, the petitioner Nombre01 filed a request for clarification and addition. He states: “to formally request the clarification and addition of Resolution No. 2025029985, based on the following points: Grounds for the Request With great surprise and concern I have received the aforementioned resolution, which I consider racist, discriminatory and unconstitutional to the detriment of the rights of the Afro-descendant population of the Southern Caribbean of Costa Rica, to which I belong. Below, I detail the reasons underlying this request for clarification and addition: 1. Capricious Accumulation of Recourses and Omission of Transfer to the State The Chamber, by accumulating the amparo recourses, disregarded the specificity of my claim, which denounces a direct violation of my human rights as an Afro-descendant person and the collective rights of the Afro-descendant population of the Southern Caribbean, protected under Conventions 107 and 169 of the International Labor Organization (ILO). Said accumulation led the Chamber to adhere to an erroneous thesis, limiting the analysis to the Coastal Regulatory Plan of Talamanca, when my recourse is directed against the State and the Municipality of Talamanca. The Chamber did not transfer the petition to the State, which resulted in an unfounded and diffuse judgment that does not resolve my claims. I request: • Clarify why the petition was not transferred to the State, it being a respondent party. • Add an analysis regarding the omission of this procedure and its impact on the resolution of my fundamental rights. 2. Absence of Analysis on the Violation of the Right to Ancestral Property In my recourse, I requested that it be declared that the State has violated the ancestral property rights of the tribal Afro-descendant population, in accordance with ILO Convention 169, by failing to recognize, delimit or protect said rights. The Chamber dismissed this claim without: • Conducting a factual-legal analysis on what constitutes an \"Afro-descendant ancestral territory\" in accordance with Convention 169. • Indicating what evidence it assessed to conclude that no violation exists. • Specifying the administrative act, law, decree or regulation that supports its rejection. This omission, by characterizing my claim as a mere \"absence of public policies,\" violates Convention 169 and my right to prompt and fulfilled justice. I request: • Add to the decision the legal basis and the evidence used to determine that ancestral property rights are not being violated. • Include the administrative act, public policy, law, decree or regulation that the Chamber considered to reject this claim. 3. Lack of Recognition of the Right to Self-Determination I requested that the violation of the right to self-determination of the Afro-descendant population over its ancestral territory be declared, in accordance with Convention 169. The Chamber rejected this claim without analyzing what the right to self-determination implies or its relevance for our population. By characterizing this claim as an \"absence of public policies,\" the Chamber incurs a violation of Convention 169, denying me the recognition of my rights as a member of a population in a situation of vulnerability. I request: • Add to the decision the legal basis and the evidence demonstrating that the rights to self-determination are not being violated. • Include the administrative act or regulation by which the State recognizes this right. 4. Omission of the Analysis of ILO Convention 107 and its Continuity with Convention 169 I argued that the State has historically failed to comply with the comprehensive recognition of the rights of the Afro-descendant population since the ratification of ILO Convention 107 (1959, Law No. 2330), strengthened by Convention 169, in matters of ancestral property, self-determination, and prior consultation. The judgment does not address the scope of Convention 107 or its normative connection with Convention 169, failing to comply with the principle of conventionality and the principles of progressivity and pro persona/pro homine. I request: • Add a specific analysis on the historical validity of Convention 107, its continuity with Convention 169, and the State's obligation to interpret in accordance with the block of conventionality. • Indicate the evidence and legal grounds supporting the rejection of this claim. 5. Structural Discrimination and Absence of a Protection Law I denounced that the State has incurred structural discrimination and racism by not creating a law that protects the human rights of the Afro-descendant population (ancestral property, self-determination, prior consultation, and organization), unlike what has been done for indigenous peoples since 1977. The Chamber dismissed this grievance as an \"absence of public policies\" without applying standards of material equality or analyzing the need for affirmative actions for a historically vulnerable population. This rejection, without reinforced motivation, is discriminatory and violates the principle of equality. I request: • Clarify why the Chamber dismisses this claim, specifying the standards of equality and non-discrimination applied. • Add the legal reasoning and the normative or factual elements accrediting the non-violation of these rights. Concrete Petition Based on the foregoing, I respectfully request this honorable Constitutional Chamber to: 1. Clarify the points indicated, detailing the reasons of fact and law that support the rejection of my claims. 2. Add to Resolution No. 2025029985 the legal grounds, evidence, and normative acts that justify the dismissal of the denounced violations, including the analysis of Convention 107, its continuity with Convention 169, and the standards of equality and non-discrimination. 3. Resolve in accordance with law, guaranteeing respect for the human rights of the Afro-descendant population, in accordance with the international treaties ratified by Costa Rica.”\n\n2.- By brief incorporated into the digital file on September 23, 2025, it was stated: \"I, Nombre02, an Afro-descendant citizen belonging to the tribal population of Cahuita, of legal age, ID CED01, resident of Cahuita, Talamanca, appear and formally file a request for clarification and addition of the judgment, resolution No. 2025029985, of 09:30 a.m. on September 19, 2025. Honorable Justices of the Constitutional Chamber of the Supreme Court of Justice Pursuant to articles 12 and 72 of the Law of the Constitutional Jurisdiction, for the reasons of fact and law that I set forth below. REQUEST FOR CLARIFICATION AND ADDITION The purpose of this proceeding is for this Honorable Chamber to clarify and complete its reasoning regarding a central point of the judgment: the right to ancestral property and self-determination of the Afro-descendant community of Cahuita. In the corresponding recital, the Court states: 'this Chamber considered that, since the enactment of the Law on the Maritime Terrestrial Zone No. 6043 of March 2, 1977, the intangibility of the maritime terrestrial area as a public domain asset prevails over the possibility of acquiring or making private the ownership of lands within it, even if these are ancestral lands. Therefore, given that, to date, the public authorities have not delimited ancestral properties in the case of the Afro-Costa Rican population and, as there is no sufficiently developed normative framework in this regard that allows this Tribunal to examine whether or not this constitutes an exception to the intangibility of the maritime terrestrial zone, the appropriate course is to declare this part of the recourse without merit.' This paragraph is the core of the denial of the point of the claim that sought recognition and protection of the Afro-descendant ancestral territories, since precisely in the decision the Chamber rejects, but does not even begin to conduct a historical analysis of the Afro-descendant population of the southern Caribbean, to establish what the territory is or what its ancestral territory could be, given that according to the Chamber only the ZMT appears to be ancestral territory, which is an error. By resolving in this manner, the Chamber structurally discriminates against myself and the Afro-descendant population of the district of Cahuita, since the Chamber states 'not being able to resolve because the State does not resolve the issue of Afro-ancestral territory.' With this, the Chamber itself violates the legal framework by failing to apply Convention 169, because as an Afro-descendant citizen I ask the Chamber to exercise its binding authority over the State by granting a reasonable period for it to adopt the corresponding regulations so that, in consultation with the Afro population, it delimits the ancestral territories. However, the Chamber evades its responsibility and does not resolve the matter by blaming the State. The judgment lacks reasoning because the reasoning reproduced contains a logical and legal contradiction. Given that the Chamber recognizes that there is no official delimitation of Afro-descendant ancestral territory, nor a developed internal normative framework, but instead of ordering that this delimitation be carried out—as was precisely requested in the recourse—, it concludes that it cannot examine or recognize the claimed rights. In this way, the Chamber conditions the enjoyment of the rights to ancestral property, freedom of self-determination, and prior consultation, for the Afro-descendant population, on the prior delimitation or recognition of those rights by the State and their regulation, forgetting that this State omission is what gives rise to the amparo action and it is precisely this State omission that is being denounced. According to the Chamber's reasoning, the absence of State recognition of the claimed rights becomes a reason for not being able to resolve, thereby perpetuating the lack of protection, which is tantamount to rewarding administrative inaction, which goes against ILO Convention 169. Constitutional jurisprudence requires that when fundamental rights of historically discriminated populations are at stake, the reasoning must be reinforced, exhaustive, and substantive, which is not satisfied on this point. Therefore, I request that the judgment be expanded and clarified regarding the legal reasons used by the Chamber for not resolving the amparo by recognizing the human right of Afro-descendants to their ancestral territories, regardless of whether or not they are delimited or recognized by the State, because with that discriminatory justification the Chamber violates ILO Convention 169. ILO Convention 169, ratified in Costa Rica by Law No. 7316 of 1992, forms part of the block of constitutionality (Art. 7 of the Constitution). Two of its provisions are especially relevant: ● Article 14.1: 'The rights of the peoples concerned to the lands they traditionally occupy shall be recognized. (…) Measures shall be taken to identify the lands which they traditionally occupy, and to guarantee effective protection of their rights of ownership and possession.' ● Article 34: 'The provisions of this Convention shall be applied even when national legislation has not fully incorporated them.' Both precepts impose direct obligations on the Costa Rican State and on the Constitutional Chamber, as it requires jurisdictional bodies to apply the Convention immediately, even in the absence of specific domestic legislation. Therefore, the Chamber must clarify why it does not apply Convention 169, refusing to resolve the matter as it states '…given that, to date, the public authorities have not delimited ancestral properties in the case of the Afro-Costa Rican population and, as there is no sufficiently developed normative framework in this regard that allows this Tribunal to examine whether or not this constitutes an exception to the intangibility of the maritime terrestrial zone, the appropriate course is to declare this part of the recourse without merit.' With this, the Chamber limits a supra-legal and supra-constitutional right to the existence of an administrative act recognizing it. Rather, the lack of legislation and the lack of State recognition does not suspend the right, but reinforces the Chamber's obligation to order the necessary measures to make it effective, such as the delimitation of the ancestral territory. On this point, the Inter-American Court of Human Rights has established, in cases such as the Mayagna Awas Tingni Community vs. Nicaragua, the Saramaka People vs. Suriname, and Yakye Axa vs. Paraguay, that the lack of State delimitation constitutes in itself a violation of human rights. Furthermore, national judges have the duty to exercise control of conventionality, that is, to interpret and apply domestic norms in accordance with the human rights treaties in force. The Constitutional Chamber has recognized in multiple precedents that human rights treaties have supra-legal rank and direct application, without the need for intermediate legislation. In this case, however, the judgment does not explain why it departs from that doctrine. And for this reason, I request that the decision be expanded and added to justify why for us Afro-descendants it is resolved differently, denying rights recognized in Convention 169 which does not require the existence of internal legislation to recognize our rights over ancestral territories, self-determination, and prior consultation. The cited part of the judgment leaves the core claim of the recourse without a comprehensive response: that the recognition and delimitation of the Afro-descendant ancestral territory of Cahuita be ordered. The tribunal does not analyze the merits of self-determination, prior, free and informed consultation, or the protection of collective property, limiting itself to the perspective of the Maritime Terrestrial Zone. Assuming that outside the two hundred meters of the ZMT there are no Afro-descendant ancestral territories, which is discriminatory, rather constitutes a piece of evidence that in the Judgment the chamber must add that reasoning, as to why it limits the knowledge of ancestral territories to the ZMT, when in reality these territories are much broader and only Afro-descendants can establish their limits with the participation of the State. For this reason, I request that the judgment be expanded and clarified in what is described herein.\"\n\n3.- By brief incorporated into the digital file on September 25, 2024, the authorities of the Municipality of Talamanca state: \"It is indicated that the Municipality of Talamanca does not have an official map that delimits the ancestral territory of Afro-descendants. Since this function of territorial delimitation is not the competence of the Municipality of Talamanca, in the case at hand, rather, as the Justices have stated in their resolution No. 2025029985 of nine hours thirty minutes on the nineteenth of September, two thousand twenty-five 'in the case at hand, this Tribunal, by virtue of respect for the freedom of configuration or conformation of the legislator (articles 105 and 121, subsection 1°, of the Fundamental Law) does not have the power to examine -through this process-, the entire performance of the Legislative Assembly throughout history regarding the enactment of laws of the republic in matters of Afro-descendant population, since amparo is not a mechanism by which that entire normative vacuum in the matter alleged by the appellant for these purposes can be filled' Since this function is also not a power of a Local Government.\"\n\n4.- By brief incorporated into the digital file on September 26, 2025, the petitioner Nombre01 files a request for clarification and addition. He states: \"as part of the clarification and addition of the constitutional judgment issued in these proceedings, the proven facts: A), B), C), D), E), F), G), H), I) be clarified, indicating what was demonstrated in each of those facts, as there remains an interpretive doubt whether what was demonstrated is the existence and presentation of the document or whether the content itself transcribed by the Chamber was demonstrated. The Justices should note that, if it were a matter of proving the existence of the document, merely citing it would have been sufficient, but by making textual citations of the document, we are left with the doubt as to whether the Chamber has demonstrated the content of each transcribed citation in each fact. I request that what was requested be clarified because when analyzing the judgment, only the presentation of documents was demonstrated, and at its core, the Chamber uses the content of the documents to resolve. In the event that the Chamber considers that what was demonstrated is the presentation of the document, we would be faced with a judgment without material facts proven.\"\n\n5.- By brief incorporated into the digital file on October 1, 2025, the petitioner states: \"I address you with the utmost respect and in my dual capacity as an Afro-descendant Costa Rican citizen and petitioner in file 23-027898-0007-CO, with identification number CED02, resident of Barrio Roosevelt, Limón. As a member of the Afro-descendant community of the Southern Caribbean, I have received with great surprise and deep concern Resolution No. 2025029985, issued by this honorable Chamber. While I recognize the resolution's effort to declare certain forms of discrimination against our communities unconstitutional, I consider that it presents ambiguities and omissions that could be interpreted as confusing, discriminatory, and unconstitutional, particularly regarding the partial recognition of our rights. Specifically, the resolution recognizes the right to prior consultation for the Afro-descendant population, aligning with international recommendations, but notoriously omits the recognition of our ancestral rights over the territories we have historically inhabited. This omission is contradictory to the legal logic inherent in the resolution itself, which admits the existence and rights of our population, but implicitly disconnects the right to land as an inherent and indivisible element of our cultural identity and collective survival. I understand and empathize with the complexity of judicial decisions in human rights matters, especially when they involve historically marginalized minorities. However, as a citizen committed to justice and equity, I feel obligated to express my disagreement in a rigorous and substantiated manner, invoking the abundant jurisprudence of the Inter-American Court of Human Rights (I/A Court H.R.), Conventions 107 and 169 of the International Labor Organization (ILO), and the very resolutions of this Constitutional Chamber that have protected the rights of other minorities in Costa Rica. My intention is not to confront, but to contribute to a constructive dialogue that strengthens constitutional supremacy and respect for human rights in our country. Firstly, the I/A Court H.R. has developed solid jurisprudence on the ancestral rights of tribal and Afro-descendant peoples, recognizing them as collective subjects of human rights. In the case of the Moiwana Community vs. Suriname (2005), the Court established that Afro-descendant communities, like indigenous peoples, possess territorial rights derived from their historical and cultural relationship with the land, protecting them under Article 21 of the American Convention on Human Rights. Similarly, in the Saramaka vs. Suriname case (2007), the State's obligation to recognize and title ancestral territories to guarantee the physical and cultural survival of these peoples was emphasized. This jurisprudential line extends to cases like Xucuru Indigenous People vs. Brazil (2018), where it is reiterated that the omission in recognizing territorial rights amounts to a violation of collective rights, including the right to prior, free, and informed consultation. Costa Rica, as a State Party to the American Convention, is obliged to interpret its domestic order in harmony with these decisions, in accordance with the principle of control of conventionality. Regrettably, Resolution No. 2025029985 appears to disconnect the right to consultation from the inherent right to land, which contradicts this jurisprudence. If supported by the logic of the resolution, upon recognizing the existence of the Afro-descendant population as a subject of rights, the recognition of their ancestral territories must necessarily be extended, since these are indivisible from our identity, as the I/A Court H.R. has held in multiple rulings. Additionally, I invoke ILO Conventions 107 and 169, ratified by Costa Rica. Convention 107 (1957), although superseded, laid the foundations for the protection of indigenous and tribal populations, while Convention 169 (1989)—in force and directly applicable in our country since 1993—establishes in its Articles 13 to 19 the inalienable right of indigenous and tribal peoples to the property and possession of their traditional lands, including the right to consultation and participation in decisions affecting them. In Costa Rica, this Constitutional Chamber has consistently applied these conventions in jurisprudence related to indigenous peoples, as in judgments that protect their ancestral territories and cultural rights, recognizing that the omission of such rights is equivalent to structural discrimination. It is pertinent to highlight the parallel with other minorities protected by this Chamber. For example, in matters of LGBTIQ+ population rights, the Chamber has comprehensively endorsed Advisory Opinion OC-24/17 of the I/A Court H.R. (2017), requested by Costa Rica, which addresses gender identity, marriage equality, and non-discrimination. In judgments such as No. 07262 (regarding the common-law marriage of same-sex couples) and No. 12703 (on sexual orientation), this Chamber has protected fundamental rights, rejecting any form of exclusion and aligning with inter-American standards. Likewise, in indigenous cases, constitutional jurisprudence has protected ancestral territorial rights under Convention 169, avoiding ambiguities that could perpetuate inequalities. No confusing or partial resolutions have been issued in these areas, which highlights the need for equitable treatment for the Afro-descendant population. In this context, I respectfully request that this Chamber assess the recusal of the Justices who issued Resolution No. 2025029985, in order to guarantee impartiality and avoid any perception of bias in future reviews. This measure, based on Article 9 of the Law of the Constitutional Jurisdiction, would contribute to restoring confidence in the judicial process. Should the denial of justice implicit in the omission of ancestral rights persist, I will be forced to appeal to the I/A Court H.R., as other communities have done in analogous situations. I thank you in advance for your attention to this missive and trust that, for the sake of inclusive justice and respect for Costa Rica's cultural diversity, the ambiguous aspects of the resolution will be reconsidered to fully align it with international and national standards. I remain at your disposal for any clarification.\"\n\n6.- By brief incorporated into the digital file on October 17, 2025, the Mayor and the President of the Council, both of the Municipality of Talamanca, state: \"1. By means of file 23-027898-0007-CO, an amparo recourse was filed against the actions carried out for the conformation of the southern Caribbean coastal regulatory plan, and by judgment 2025029985 of the Constitutional Chamber, the recourse filed was granted, and the public hearing held was annulled; said resolution orders a new consultation to be carried out that would guarantee the rights of the tribal-Afro population. 2. In file 23-016445-0007-CO, by judgment No. 2023031756 of 09:30 a.m. on December 7, 2023, the Constitutional Chamber extends the order issued by SIX MORE MONTHS, which directly refers to extending the deadline to carry out the indigenous consultation under the same grounds of the process subject to this cause. 3. On March 17, 2025, the new delimitation of the State Natural Heritage (PNE) issued by SINAC through official communication SINAC-ACLAC-DRFVS-PH-006-2025, and certification SINAC-ACLAC-DRFVS- PNE-C-092-2024, was presented, with which immediately and once the information was reviewed, the directives were issued for compliance with what was ordered by the judicial authority. 4. Official communication OF.A.M.T. E-129-2025 dated March 24, 2025, was sent to the INVU so that it would proceed in accordance with the law with the new zoning after the issuance by MINAE of the new certification. 5. In the same vein, official communication OF.A.M.T. E-132-2025 dated March 25, 2025, was sent to SETENA to determine whether, with the new certification, a new environmental license was required. 6. It is extremely important to indicate that we have not received the definitive certifications from the INVU and SETENA, as established in the regulation on the matter. 7. Another important fact to highlight in this process is resolution 03640-2025 of the Constitutional Chamber, which is directly related to file 23-025914-0007-CO, in which it declares unconstitutional articles 13.2, 13.9, 14.7.1, of the manual for the elaboration of coastal regulatory plans, with which this judgment makes it clear that, given variations in the certifications of the territories, a new consultation process must necessarily be carried out, in this case not only with the indigenous population, but with all parties involved. 8. On the other hand, we have the enactment of Law 9577; this law suspends for 36 months evictions, demolition of works, commercial activities, and existing projects in the ZMT, in the border zone, and state natural heritage, except in cases of environmental damage or risk. 9. And we cannot ignore the fact that the tribal-Afro consultation for coastal regulatory plan processes is a process that has never been carried out in the country, and due to a hierarchical matter, it is the responsibility of the municipalities to carry it out, and not the Ministry of Justice and Peace, which is the governing body in indigenous matters within the executive branch. REQUEST Due to the facts set forth above and given the latest resolutions and supervening causes, we vehemently request a 12-month extension from the respectable tribunal of the Constitutional Chamber to comply with what was ordered in judgment 2025029985, considering that: 1. The requests made to the INVU and SETENA institutions have not been fulfilled. 2. The Chamber's latest resolution annuls articles of the manual for the preparation of coastal regulatory plans, which directly affects the initial plan and forces an entirely new consultation process not only for the indigenous population. 3. Law 9755 establishes a 36-month moratorium, with which, even if the regulatory plan process is carried out, it does not allow modification of the conditions of the residents within the maritime terrestrial zone.\"\n\n7.- By brief incorporated into the digital file on October 4, 2025, the petitioner Nombre01 requests: \"That on September 29, 2025, I filed before this honorable Chamber a request for clarification and addition of the aforementioned resolution. As of today (December 4, 2025), 66 working days have elapsed without said proceeding having been resolved, which violates the principle of prompt and fulfilled justice (Art. 41 of the Political Constitution and decision 2018-12345 of this Chamber). Consequently, based on Articles 9, 43 and 89 of the Law of the Constitutional Jurisdiction, I respectfully request that the proceeding for clarification and addition of September 2025 be resolved immediately and as a matter of urgency, and that resolution No. 2025-029985 be clarified and added for the reasons I proceed to set forth in a reinforced manner: I. GROUNDS FOR CLARIFICATION AND ADDITION (Art. 89 LJCO) 1. Absolute absence of reinforced reasoning in matters of collective rights of tribal Afro-descendant peoples (ILO Convention 169) The resolution limits itself to characterizing my claims as an \"absence of public policies,\" without carrying out the control of conventionality required by decisions 2016-17255, 2021-18483 and 2023-017845 of this same Chamber.\n\n→ It is requested that the obligatory conventionality analysis be added when the rights of indigenous and tribal peoples are at stake (articles 1 and 2 of ILO Convention 169, ratified by Law 7316 of 1992). 2. Total omission of the analysis regarding the condition of the Afro-descendant tribal people of the Southern Caribbean The Chamber did not assess the abundant documentary evidence provided (INEC certifications, reports of the Ombudsman's Office 2018 and 2023, anthropological studies of the UCR, judgment of the Inter-American Court of Human Rights in Comunidad Garífuna Triunfo de la Cruz vs. Honduras, 2015, and Punta Piedra vs. Honduras, 2023) that prove that the Afro-descendant population of the Southern Caribbean meets the objective and subjective criteria of a “tribal people” in accordance with article 1.1.a of Convention 169. → Clarification and addition are requested as to why said evidence was not assessed and whether or not the Chamber considers us a “tribal people” for the purposes of Convention 169. 3. The Costa Rican State was not given notice as the respondent party The State is the primary international obligor of Convention 169. By not giving it notice (as was done in indigenous case files 2019-14567 and 2021-18483), due process and the petitioner's right of defense were violated. → Clarification of the reasons why the State was not given notice, and the addition of the analysis of this serious procedural omission, are requested. 4. Omission of the historical analysis of ILO Convention 107 (Law 2330 of 1959) Since 1959, Costa Rica has been internationally obligated to the progressive recognition of the territorial rights of the Afro-descendant population. Convention 169 did not repeal but rather strengthened those obligations. The Chamber omitted all analysis in this regard, breaching the principle of progressivity (article 5 of the American Convention and vote 2020-21567). → The addition of the analysis of the concurrent validity of both conventions and the historical obligation of the State is requested. 5. Absence of a standard of material equality and affirmative actions The Chamber did not explain why the State enacted the Indigenous Law 6172 of 1977 and its consultation regulation, but for 66 years (since Convention 107) has failed to legislatively recognize the rights of the Afro-descendant population. This omission constitutes structural discrimination (article 33 of the Political Constitution and vote 2022-15236). → The addition of the applied standard of material equality and the reasons why this difference in treatment is not considered discriminatory is requested. II. SPECIFIC PETITIONS For all the foregoing, I respectfully request this honorable Chamber: 1. To accept the filing of this urgent petition for resolution and to reiterate the request for clarification and addition of September 2025. 2. To immediately resolve the petition pending since September 29, 2025. 3. To clarify and supplement resolution No. 2025-029985 on the points indicated, incorporating: • The conventionality control of ILO Convention 169 and ILO Convention 107. • The assessment of the evidence provided regarding the condition of the Afro-descendant tribal people. • The analysis of the omission of notice to the State. • The standard of material equality and non-discrimination. 4. Failing that, and if the Chamber upholds its criterion, to provide a reinforced and exhaustive reasoning, expressly indicating what evidence it assessed and what specific regulations it considers fulfill the Costa Rican State’s international obligations toward the Afro-descendant population of the Southern Caribbean.”\n\n8.- In the proceedings followed, the legal prescriptions have been observed.\n\nDrafted by Magistrate Hess Herrera; and,\n\nConsidering:\n\nI.- PRELIMINARY. By brief incorporated into the digital case file on October 1, 2025, the petitioner requests: “that this Chamber consider the recusal of the magistrates who issued Resolution No. 2025029985, in order to guarantee impartiality and avoid any perception of bias in future reviews.”\n\nIn this regard, it is necessary to recall what was indicated, among others, in judgment no. 2025038845 of 9:15 a.m. on November 21, 2025, where it was clarified:\n\n“I.- CHALLENGE OF A JURISPRUDENTIAL LINE OF THIS CHAMBER. This Court has a dual role as controller of the constitutionality of norms of any nature and of acts subject to Public Law (article 10 of the Political Constitution), that is, as guarantor of the principle of constitutional supremacy and as judge of infringements of Fundamental Rights established in the Constitution and international instruments (article 48 ibidem), to ensure their direct and immediate efficacy. To achieve these ends, this Chamber resolves and hears matters filed in a single instance and with jurisdiction over the entire national territory, as it is the only specialized Court in the matter, and no appeal whatsoever is admissible against its resolutions (article 11, paragraph 2, of the Law of Constitutional Jurisdiction). Constitutional jurisdiction, unlike ordinary or common jurisdiction, must be governed by its own specific norms to prevent any petitioner from being able to separate the Magistrates from hearing a specific and determined matter, contrary to the general principles of Law regarding the non-waivability of jurisdiction and the hermetic plenitude of the legal system. The simple circumstance that certain Proprietary or Substitute Magistrates have participated and concurred with their vote -majority or dissenting- in a judgment to resolve a specific matter does not disqualify them from rehearing and resolving it, given that this alleged ground for abstention is not provided for in the legal system for Constitutional Judges. In this regard, it is worth recalling that article 4, paragraph 2, of the Law of Constitutional Jurisdiction provides that the organic regime of this Court is that established in that legislative body and the Organic Law of the Judicial Branch; this latter normative text, in its article 31, recognizes the peculiarity of Constitutional Jurisdiction by stipulating that regarding impediments, excuses, and recusals \"(...) it shall be governed by its own norms and principles.\" It should be noted that one of the principles of Constitutional Procedural Law (article 14 of the Law of Constitutional Jurisdiction) is that of the natural judge (article 35 of the Political Constitution), according to which no one can be tried by an ad hoc tribunal or one specially appointed for the case \"(...) but exclusively by the tribunals established in accordance with this Constitution. Separating a Constitutional Judge who has previously resolved, in a single instance, the subject matter of the proceeding filed or some point connected thereto, from hearing and resolving a matter constitutes a violation of the principle of the natural Constitutional Judge. The Law of Constitutional Jurisdiction itself contains some norms in which it is admitted that magistrates rehear and resolve a matter in which they have participated, without this constituting grounds for abstention. Thus, article 72 ibidem provides that a situation may arise where a new amparo or habeas corpus proceeding is filed that was previously declared with merit, upon the repetition, to the detriment of the same persons, of the actions, omissions, or threats that were the factual basis of the precedent; likewise, numeral 87, paragraph 2, establishes that: \"(...) The action of unconstitutionality may be brought against norms or acts previously declared constitutional and in different cases or proceedings.\" As observed, in none of these normative hypotheses, due to the peculiarities and principles inherent to Constitutional Jurisdiction set forth above, does the legislator establish that there will be grounds for abstention of the Magistrates who participated in the prior judgment (in this sense, see among others, judgments Nos. 1992-000281 of 09:05 a.m. on February 7, 1992, 2003-001285 of 04:21 p.m. on February 19, 2003, and 2007-005936 of 02:40 p.m. on May 2, 2007). Thus, although the present amparo seeks to modify a resolution of this Chamber, for the reasons stated, the recusal of its members is improper.” (The highlighting is not from the original).\n\nBy virtue of the transcribed reasons, the petitioner's request is improper.\n\nII.- CONCERNING THE CHALLENGES TO WHAT WAS RESOLVED BY THE CHAMBER. In accordance with the provisions of article 11 of the Law of Constitutional Jurisdiction, no appeal whatsoever is admissible against the judgments of this Chamber. Only in those cases where there has been an error in the appreciation and assessment of the facts is this Court empowered to revoke or correct its own resolutions, as indicated in article 12 of the aforementioned law:\n\n“Article 12.- The judgments issued by the Chamber may be clarified or supplemented, at the request of a party, if requested within three days, and on its own motion at any time, even in enforcement proceedings, to the extent necessary to give full compliance to the content of the ruling.”\n\nThus, the supplementation of a ruling is appropriate when a point of the original filing of the appeal was not resolved, and clarification is appropriate when the matter was drafted in obscure or ambiguous terms, making its understanding difficult. Clarification and supplementation are, therefore, procedural remedies to complement a judgment or explain its scope.\n\nIII.- In judgment no. 2025029985 of 9:20 a.m. on September 19, 2025, it was ordered:\n\n“The accumulated appeals are partially granted. Rugeli Morales Rodríguez and Julio Molina Masís, in their order, mayor and president of the Council, both of the Municipality of Talamanca, or whoever holds those positions in their stead, are ordered to issue the orders within the scope of their authority and coordinate what is necessary so that i) within a maximum period of THREE MONTHS, counted from the notification of this judgment, a consultation be scheduled for the Afro-descendant tribal people related to the Coastal Regulatory Plan of the Cahuita District of the Canton of Talamanca, under the terms of article 6 of ILO Convention 169; and ii) within a maximum period of THREE DAYS, counted from the notification of this judgment, a response be provided to the petition presented by the amparo petitioner on March 18, 2024, through official letter No. AEL-0058-2024, as legally appropriate. The foregoing, under the warning that, in accordance with the provisions of article 71 of the Law of Constitutional Jurisdiction, imprisonment of three months to two years, or a fine of twenty to sixty days, shall be imposed on anyone who receives an order that must be complied with or enforced, issued in an amparo proceeding, and does not comply with it or enforce it, provided the offense is not more severely penalized. The Municipality of Talamanca is ordered to pay the costs, damages, and losses caused by the facts serving as the basis for this declaration, which shall be settled in the enforcement of judgment of the contentious-administrative court. Regarding the other claims, as well as those concerning the Costa Rican Tourism Institute (ICT) and the National Institute of Housing and Urbanism (INVU), the appeals are dismissed.”\n\nSaid judgment was notified to the parties by email on September 22, 2025.\n\nIV.- CONCERNING THE PETITIONS FOR CLARIFICATION AND SUPPLEMENTATION FILED. In the specific case, from an integral reading of the judgment, it is noted that no obscurity or ambiguity is observed that hinders the understanding of the issued ruling; nor is any point observed that has not been resolved. Therefore, the petitions for clarification and supplementation are improper. Rather, in essence, the petitioners are dissatisfied with what was resolved by this Court. In this regard, according to article 11 of the Law of Constitutional Jurisdiction, no appeal whatsoever is admissible against the judgments, orders, or decrees of the Constitutional Chamber.\n\nConsequently, the filed petition is denied.\n\nV.- CONCERNING THE REQUEST FOR AN EXTENSION OF TIME. Furthermore, the mayor and the president of the Council, both of the Municipality of Talamanca, state: “1. By means of case file 23-027898-0007-CO, an amparo appeal was filed against the actions carried out for the formation of the southern Caribbean coastal regulatory plan, and by means of judgment 2025029985 of the constitutional chamber, the appeal filed was granted, and the public hearing held was annulled; said resolution orders a new consultation to be carried out to guarantee the rights of the tribal-Afro population. 2. In case file 23-016445-0007-CO, by means of judgment No. 2023031756 of 09:30 a.m. on December 7, 2023, the constitutional chamber extended the issued order by SIX MONTHS more, which directly refers to extending the period to carry out the indigenous consultation under the same grounds as the process subject to this case. 3. On March 17, 2025, the new delimitation of the State Natural Heritage (Patrimonio Natural del Estado, PNE) was presented, issued by SINAC through official letter SINAC-ACLAC-DRFVS-PH-006-2025, and certification SINAC-ACLAC-DRFVS-PNE-C-092-2024, with which, immediately and once the information was reviewed, the directives were issued for compliance with what was ordered by the judicial authority. 4. Official letter OF.A.M.T. E-129-2025 dated March 24, 2025, was sent addressed to INVU so that it would proceed according to law with the new zoning following the issuance by MINAE of the new certification. 5. In that same vein, official letter OF.A.M.T. E-132-2025 dated March 25, 2025, was sent addressed to SETENA to determine whether, with the new certification, a new environmental license was required. 6. It is of utmost importance to indicate that we have not received the definitive certifications from INVU and SETENA as established by the regulations on the matter. 7. Another important fact to highlight in this process is resolution 03640-2025 of the constitutional chamber, which is directly related to case file 23-025914-0007-CO, in which it declares unconstitutional articles 13.2, 13.9, 14.7.1, of the manual for the elaboration of coastal regulatory plans, whereby in this judgment it is clear that, in the event of variations in the certifications of the territories, a new consultation process must mandatorily be carried out, in this case not only for the indigenous population but for all parties involved. 8. On the other hand, we have the enactment of Law 9577; this law suspends for 36 months the evictions, demolition of works, commercial activities, and existing projects in the Maritime-Terrestrial Zone (ZMT), in the border zone, and on state natural heritage, except in cases of environmental damage or risk. 9. And we cannot ignore the fact that the tribal-Afro consultation for coastal regulatory plan processes is a process that has never been carried out in the country, and due to a hierarchical matter, it corresponds to the municipalities to carry it out, and not to the Ministry of Justice and Peace, which is the governing body on indigenous matters within the executive branch. REQUEST Due to the facts stated supra and given the latest resolutions and supervening causes, we vehemently request this respectable tribunal of the constitutional chamber for a 12-month extension to comply with what was ordered in judgment 2025029985, taking into account that: 1. What was requested from the institutions INVU and SETENA has not been fulfilled. 2. The chamber's latest resolution annuls articles of the manual for the preparation of coastal regulatory plans, which directly affects the initial plan and requires carrying out an entirely new consultation process, not only for the indigenous population. 3. Law 9755 establishes a 36-month moratorium, whereby, even if the regulatory plan process is carried out, it does not allow for the modification of the conditions of the inhabitants within the maritime-terrestrial zone.”\n\nIn view of the justifications outlined by the respondent authorities, this Court considers that the requested period of 12 months is disproportionate; however, the truth is that this Chamber deems it reasonable to grant the respondents a 6-month extension, counted from the notification of this judgment, to coordinate accordingly, for the purpose of giving full compliance to what was ordered in judgment no. 2025029985 of 9:20 a.m. on September 19, 2025.\n\nVI.- DISSENTING VOTE OF MAGISTRATE GARRO VARGAS\n\nWith the customary respect, I must clarify that I did not form part of the panel of the Constitutional Chamber that issued judgment no. 2025-029985 of 09:30 a.m. on September 19, 2025. Furthermore, I note that in judgment no. 2025-032461 of 01:56 p.m. on October 3, 2025, I set forth differing reasons in the following terms:\n\n“Exp. 25-020575-0007-CO\n\nRes. 2025-032461\n\nI\n\nA. By way of introduction: context........................................1\n\nB. Normative framework on indigenous and tribal peoples.........................8\n\nC. Jurisprudence of the Constitutional Chamber.................................14\n\nD. Legislative reservation in the regulation of fundamental rights...........23\n\nE. Conclusion.........................................................25\n\nPARTIAL DIFFERING REASONS OF MAGISTRATE GARRO VARGAS\n\nIn the instant case, I concur with the majority in the operative part of the judgment, but I do so in light of the following considerations:\n\nBy way of introduction: context\n\nRecently, through judgment 2025-029985 issued in case file 23-027898-0007-CO, in what is relevant here, this Chamber resolved the following:\n\n“VI.- REGARDING THE INFRINGEMENT OF THE RIGHT TO PROPERTY OF THE AFRO-DESCENDANT POPULATION, THE LACK OF RECOGNITION OF ANCESTRAL LANDS, AND THE REGULATORY PLAN. After analyzing the evidentiary elements provided and in accordance with the antecedents cited in Considering V of this judgment, this Court dismisses the infringement of the fundamental rights of the amparo petitioners regarding this aspect of the appeal. In the appeal filed by Nombre03 and others, they claim that the right to property of the Afro-descendant community in Cahuita, Puerto Viejo, and Manzanillo is being infringed, since the Southern Caribbean coastal regulatory plan will be imposed on Afro-descendant ancestral territories protected by ILO Convention 169, given that said document declares this zone as part of the Mixed Tourism and Community area, which implies that the inhabitants will have to pay a fee, potentially facing eviction and demolition of their properties if they fail to do so. Regarding the petitioner Nombre01, they state: i) that the right to property, use, conservation, and protection of ancestral lands held by the Afro-descendant population in the Southern Caribbean as a tribal people has not been recognized, which violates ILO Convention 107, as it binds States to protect the rights of indigenous and tribal populations; as well as the provisions of ILO Convention 169, which determines the right to the protection of environmental rights and natural resources over Afro-descendant tribal lands; and ii) they request that the respondents be ordered to suspend the procedures of the Southern Caribbean coastal regulatory plan until the Costa Rican State delimits, jointly with the tribal community, which ancestral territories cannot be affected by it.\n\nIn the first place, regarding the claims that specifically concern the implementation of the regulatory plan and the infringement it generates on the right to ancestral property of the Afro-descendant peoples in the Southern Caribbean, consider what was resolved in judgments No. 31756-2023 of 9:30 a.m. on December 7, 2023, No. 324-2024 of 9:15 a.m. on January 10, 2024, No. 35187-2024 of 9:35 a.m. on November 26, 2024, and No. 22181-2025 of 9:15 a.m. on July 16, 2025. This is by virtue of the fact that, since said Coastal Regulatory Plan Talamanca-Cahuita District is not in force, given that the public hearing has not yet been held under the parameters required by this Court from the Municipality of Talamanca, there is not properly an infringement of the right to property of the Afro-descendant community in Cahuita, Puerto Viejo, and Manzanillo. Likewise, it must be taken into consideration that it has already been indicated that the consultation mechanism derived from ILO Convention 169 is under development for the case of the Afro-descendant population.\n\nNor is the request to issue an order to the respondents to suspend the procedures of the regulatory plan until the Costa Rican State delimits the ancestral territories that cannot be affected by it acceptable to this Chamber, since i) as already indicated, the regulatory plan is suspended due to the fact that the public hearing ordered by the Chamber has not yet been held; and ii) as explained in Considering IV, delimiting ancestral territories, or ordering the competent authority to carry out said delimitation in a specific manner, is a function that does not correspond to constitutional jurisdiction.\n\nLastly, regarding the claim of petitioner Nombre01 where they state that the right to property, use, conservation, and protection of ancestral lands held by the Afro-descendant population in the Southern Caribbean as a tribal people, as well as environmental rights and natural resources over Afro-descendant tribal lands, have not been recognized, it is important to review the precedent established through resolution No. 3113-2009 of 2:59 p.m. on February 25, 2009, of this Constitutional Chamber.\n\nAs detailed in the proven facts, through this judgment, Law No. 8464 “Declaratoria de Ciudad for the communities of Cahuita and Puerto Viejo of the canton of Talamanca, province of Limón” of October 25, 2005, was declared unconstitutional. Said resolution contains a relevant precedent regarding the maritime-terrestrial zone and ancestral territories for the sectors of the Southern Caribbean, as it determined that the challenged norm violated the principle of intangibility of the maritime-terrestrial zone by allowing possessors of more than 40 years to claim rights, privately occupy, and register private property in the maritime-terrestrial area. Likewise, it ruled that this measure also implied differentiated treatment that violates article 33 of the Constitution, by allowing the inhabitants of the communities of Cahuita and Puerto Viejo -to the detriment of the public domain- to appropriate part of the public zone, when the rest of the population is prohibited from doing so. Specifically, the vote states the following:\n\n“This Chamber is not unaware of the original intention of the bill that gave rise to the challenged law; however, note that the possibility of registering properties in the maritime-terrestrial zone of the areas of Cahuita and Puerto Viejo was open from 1935 to 1977 for Puerto Viejo and from 1915 to 1977 for Cahuita, so the original inhabitants of the area had that period of time to acquire their ancestral lands.” (see resolution No. 03113 – 2009 of 2:59 p.m. on February 25, 2009)\n\nIn accordance with the provisions of said judgment, this Chamber considered that, as of the enactment of the Maritime-Terrestrial Zone Law No. 6043 of March 2, 1977, the intangibility of the maritime-terrestrial area as a public domain asset prevails over the possibility of acquiring or privatizing the ownership of lands therein, even if these are ancestral lands. Therefore, given that, to date, public authorities have not delimited ancestral properties in the case of the Afro-Costa Rican population and, as there is no sufficiently developed normative framework in this regard that allows this Court to examine whether or not this constitutes an exception to the intangibility of the maritime-terrestrial zone, the appropriate course is to dismiss this aspect of the appeal.\n\nVII.- REGARDING THE INFRINGEMENT OF THE RIGHT TO CONSULTATION AND SELF-DETERMINATION OVER THEIR ANCESTRAL TERRITORY. Regarding the claims of the amparo filed by Nombre03 and others, they allege that the right to free, prior, and informed consent and consultation of the Afro-Costa Rican community of Cahuita is being infringed through the approval of the Regulatory Plan, as the population's opinion on its implementation was not taken into consideration, which violates the provisions of article 6.1 of ILO Convention 169. Concerning the allegations of amparo petitioner Nombre01, in addition to reiterating the provisions of the amparo of Nombre03 and others, they stated i) that the Costa Rican State has failed to comply with the recommendations of the Committee on the Elimination of Racial Discrimination of the United Nations regarding the application of the right to prior consultation in relation to the Afro-descendant population, in accordance with the provisions of ILO Convention 169; and ii) that the State violated the fundamental rights of the Afro-descendant population by not recognizing the right to self-determination over their ancestral territory.\n\nFirst of all, it is important to review two of the antecedents cited in Considering V of this judgment.\n\nFirst, through resolution No. 31756-2023 of 9:30 a.m. on December 7, 2023, this Chamber ordered the following: “The appeal is partially granted. The public hearing held on August 4, 2023, is annulled. Rugeli Morales Rodríguez and Yahaira Mora Blanco, in their order, mayor and president of the Council, both of the Municipality of Talamanca, or whoever holds those positions in their stead, are ordered to issue the orders within the scope of their authority and coordinate what is necessary so that, within a maximum period of THREE MONTHS, counted from the notification of this judgment, a new public hearing be scheduled for the Coastal Regulatory Plan project of the Cahuita District of the Canton of Talamanca and that the members of the Integral Development Association of the Indigenous Territory of Keköldi “ADI Keköldi” be convened with due notice…”.\n\nThen, it is noted that, through resolution No. 35187-2024 of 9:35 a.m. on November 26, 2024, whereby a petition for disobedience was filed regarding the order urged in the previous vote, this Court analyzed the holding of a second public hearing as follows: “However, although the respondent authorities indicate that through calls to meetings they sought an approach with the Board of Directors of the ADI-KEKOLDI, to address the topic of the Coastal Regulatory Plan, in order to share information about it to address questions and make proposals, among other actions, and that said efforts were in vain; the truth is that this Chamber cannot verify that the hearing held on March 8, 2024, complied with the procedure and principles involved in conducting an Indigenous Consultation under the terms previously explained…” Therefore, the following was indicated in the operative part: “The petition for disobedience is granted. Rugeli Morales Rodríguez and Julio Molina Masís, in their order, mayor and president of the Municipal Council, both of the Municipality of Talamanca, or whoever holds those positions in their stead, are reiterated to comply with what was ordered by this Chamber in judgment No. 2023031756 of 09:30 a.m. on December 7, 2023, under the terms established therein. The foregoing, under the warning that, if disobedience is proven, the opening of an administrative procedure may be ordered against the official who is remiss in complying with what was resolved by this Chamber and, in addition, ordering the referral of certified copies of documents to the Public Ministry for the possible commission of the crime of disobedience (articles 53 and 71 of the law of constitutional jurisdiction)…”.\n\nNow then, what was resolved is due to the violation of the fundamental rights of indigenous peoples by reason of the intentions to approve the Regulatory Plan without the correct completion of the public hearing process, since their opinion was not taken into consideration for its implementation. This is supported by extensive jurisprudence of the court and by the mechanisms that have been legally and regulatorily defined to carry out that specific type of consultation. On that matter, the following has been stipulated:\n\n“IV.- ON THE FUNDAMENTAL RIGHT TO PRIOR CONSULTATION. The fundamental right to prior consultation is based on the defense of indigenous and tribal peoples and on the elimination of the historical exclusions they have suffered. It establishes a governance model in which participation is an indispensable prerequisite to guarantee the other rights and interests of the communities, such as cultural integrity, self-determination, territory, and the use of natural resources, etc., for which reason it has an inalienable character and implies obligations for both the State and private individuals. This right implies that indigenous and tribal communities must be consulted on any decision that directly affects them, so that they can express their opinion on the form and reasons on which a specific measure is based or was based, as it clearly impacts or will impact their lives.”\n\nLikewise, the right to prior consultation is incorporated via the block of constitutionality, through various international human rights instruments, among which the following stand out: Convention 169 of the International Labour Organization – hereinafter Convention 169 ILO –, the International Covenant on Civil and Political Rights – hereinafter ICCPR –, the International Covenant on Economic, Social and Cultural Rights – hereinafter ICESCR –, and the American Convention on Human Rights – hereinafter ACHR. These instruments are binding for the definition of disputes and also serve as a framework of action to guarantee consultation between States and indigenous peoples, as a principle of public international law. Additionally, the United Nations Declaration on the Rights of Indigenous Peoples, approved by Resolution 61/295, and the Convention on the Elimination of All Forms of Racial Discrimination, together with General Recommendation No. 23 of 1997 concerning the rights of indigenous peoples, help to define the scope and content of the fundamental right to prior consultation.\n\nSpecifically, Convention 169 ILO prescribes that the principles of participation and consultation are fundamental. In its Article 6, it establishes the general duty of the State to consult indigenous and tribal peoples who may be directly affected by the issuance of administrative or legislative measures. It provides that prior consultation must be carried out with pertinent and adequate tools and procedures to reach an agreement with the representative authorities of the community, and Article 7.3 provides that States shall make possible the conduct of studies in cooperation with the peoples concerned to assess the social, spiritual, cultural, and environmental impact that planned activities may have on them. For their part, the ICCPR and the ICESCR have a common article referring to the right to self-determination of peoples, which implies that they determine their own economic, social, and cultural development, and may freely dispose of their wealth and natural resources. This right has been interpreted uniformly by international jurisprudence, especially thanks to the work of the Human Rights Committee and the Committee on Economic, Social and Cultural Rights, which are the authorized interpreters of these treaties, as norms applicable to indigenous peoples, without this implying the possibility of political independence of these peoples from the States of which they are a part (external self-determination), but rather a right to make decisions relating to their economic, social, and cultural development and to dispose of their wealth and natural resources in their territories, in accordance with their customs and traditions, within constitutional limits and respect for the territorial integrity of States (internal self-determination). This entails, among other things, the duty of States to adequately demarcate and protect the territories of these peoples and to consult them regarding measures that directly impact them.\n\nIn the ACHR, there is no express article on prior consultation; however, based on the mandates of indivisibility and interdependence of human rights, the Inter-American Court of Human Rights – hereinafter I/A Court H.R. –, in the *Sarayaku vs. Ecuador* case, noted that the obligation of States to consult indigenous or tribal peoples is a principle of public international law. The I/A Court H.R. has indicated that these consultations with indigenous and tribal communities have a direct relationship with Article 1.1, which establishes the general obligation to guarantee the free and full exercise of the rights recognized in the Convention. It has also noted that consultation and participation of communities guarantee other rights, for example, territory, environment, and cultural integrity, and this has allowed it to link consultation with Article 23 of the ACHR.” (see resolution No. 31756-2023 of 9:30 a.m. on December 7, 2023)\n\nThis being the case, as indicated by the appellants, said fundamental right to prior consultation stems from Article 6 of Convention 169 of the ILO, which is a preceptive norm ordering States to consult the peoples concerned, through appropriate procedures and through their representative institutions, on measures that may directly affect them. On this same topic, the jurisprudence of this Court has explained that the active participation contemplated in this norm does not constitute a simple notification to the peoples concerned, or the sending of information about the holding of informational meetings. Really, what this notion seeks is that the peoples have an influence on the decision adopted by the authorities, constituting a process of dialogue.\n\nImmediately, for the purposes of understanding what a consultation process through the representative institutions of the Afro-Costa Rican community would be, it is relevant to recall that, through Article 3 of Decreto Ejecutivo No. 43532-MP-MINAEMCJ-MEP of May 18, 2022, the Foro del Pueblo Tribal Afrocostarricense is established as a body for consultation, dialogue, and coordination between the Afro-Costa Rican tribal people and governmental institutions, also providing that said Foro is under the charge of the Asociación de Desarrollo Integral de Cahuita. Additionally, as extracted from the list of proven facts, on November 26, 2022, through extraordinary session No. 122 of the board of directors of the ADI of Cahuita itself, said entity was constituted.\n\nAfter this, as also explained in Considering IV of this judgment, through official communication No. PR-DP-0556-2024 of June 18, 2024, Gabriel Aguilar Vargas, director of the Despacho de la Presidencia de la República, verified that on May 30, 2024, the government communicated to the Foro Tribal Afrocostarricense a draft of the request to initiate the procedure for free, prior, and informed consultation to be executed with respect to the Afro-descendant population.\n\nIn accordance with the foregoing considerations, it can be affirmed, then, that the Foro del Pueblo Tribal Afrocostarricense constitutes a representative institution of the Afro-descendant tribal people. This means that, in direct application of Convention 169 of the ILO, governmental bodies are under the obligation to maintain an intercultural dialogue with this organization. According to the evidence provided by the appellant, the officials of Casa Presidencial make it evident that they are working hand in hand with the Foro in articulating a procedure for free, prior, and informed consultation to be executed with respect to the Afro-descendant population. Now then, it is worth asking whether the fact of not having concluded that instrument prevents the parameters of Convention 169 from being applied to the specific consultation claimed here. Article 6 of the Convention stipulates the following:\n\n“1. In applying the provisions of this Convention, governments shall: a) Consult the peoples concerned, through appropriate procedures and in particular through their representative institutions, whenever consideration is being given to legislative or administrative measures which may affect them directly; b) establish means by which these peoples can freely participate, to at least the same extent as other sectors of the population, at all levels of decision-making in elective institutions and administrative and other bodies responsible for policies and programmes which concern them; c) establish means for the full development of these peoples' own institutions and initiatives, and in appropriate cases provide the resources necessary for this purpose. 2. The consultations carried out in application of this Convention shall be undertaken in good faith and in a form appropriate to the circumstances, with the objective of achieving agreement or consent regarding the proposed measures.”\n\nHaving seen the text of the norm and the elements of conviction added to the case file, the Chamber considers that there are sufficient conditions to transcend the holding of a mere informational session, in order to, instead, carry out a consultation under the terms established in Article 6 of Convention 169. Said conditions would be formed by the normative recognition of an interlocutory body, as well as a municipal commission for Afro-descendant affairs that would allow defining the terms of such consultation, in harmony with Convention 169. In that sense, there is a responsibility of the municipal authorities to guarantee that this intercultural dialogue between equals effectively operates.\n\nThe foregoing, in the same terms that resolution No. 31756-2023 of 9:30 a.m. on December 7, 2023 of this Chamber referred to the deficiency of the consultation with the indigenous people linked to the Kekoldi territory:\n\n“In the opinion of this Constitutional Court, there are certain criteria for identifying direct impact on communities regarding administrative measures that concern them. Thus, direct impact can be understood as any measure that alters the status of the person or the community, either because it imposes restrictions or burdens, or, conversely, because it confers benefits. In that sense, direct impact occurs regardless of whether it is positive or negative, as it is precisely that aspect that must be resolved by consulting the affected indigenous peoples. It is reiterated, prior consultation is appropriate if the general measure affects ethnic peoples with special intensity or in a differentiated manner, and for this, it must be understood that the territory of the Keköldi Indigenous Reserve is linked to the concept of direct impact and consequently to the application of prior consultation. There is no doubt nor dispute about the specified rule. The difficulty of application lies only in the notion of ethnic territory, as this goes beyond a formally demarcated physical space, such as a reservation, and is linked to other cultural, ancestral, and spiritual elements (Article 14 Convention 169 ILO).” (see resolution No. 31756-2023 of 9:30 a.m. on December 7, 2023)\n\nTaking into account the foregoing precedent, as well as the analysis carried out by this Court on that occasion regarding the implementation of the Regulatory Plan in said territory, similarly, from the evidence provided by the respondents, it is verified that, cartographically, the territory forms a unit with the coastline intended to be regulated and that, currently, several of the activities that would be subject to the Regulatory Plan are developed contiguously to where the coastal towns of Cahuita, Puerto Viejo, and Manzanillo are located. Therefore, as the Mixed Area for Tourism and the Community is an adjacent and continuous zone to the places where the Afro-descendant communities live, there is at least a need to be taken into consideration for an active dialogue process regarding the effects that the implementation of said Regulatory Plan would have.\n\nFor this reason, as it is possible to directly apply the Convention cited supra, it is appropriate to grant this aspect of the appeal in the terms indicated in the operative part of this resolution”.\n\nFirst of all, I must clarify that I was not a member of the deciding body on that occasion. Secondly, it should be noted that in that judgment, the Chamber started from the recognition made by the Executive Branch through Decree No. 43532-MP-MINAE-MCJ-MEP, considering that the Afro-descendant population constitutes a tribal people under the terms of Convention 169 of the International Labour Organization (ILO). Thus, it took as accredited the existence of a representative body –the Foro del Pueblo Tribal Afrocostarricense– and, with this, considered that the necessary conditions concurred to directly apply the consultation mechanisms provided for in the cited international instrument. In this way, the judgment assumed that the municipal authorities had to guarantee a process of intercultural dialogue with said organization, comparable to that which governs with respect to indigenous peoples, and ordered that the prior, free, and informed consultation should be developed under those same parameters.\n\nRespectfully, I differ from such a criterion, and this is relevant for the matter now before us. I consider that it is not appropriate to issue such assertions within the framework of an amparo appeal, for the reasons that I will set forth below.\n\nNormative framework on indigenous and tribal peoples\n\nConvention 169 of the ILO, approved through Law No. 7316, published in La Gaceta No. 234 of December 4, 1992, provides:\n\n“Article 6\n\n1. In applying the provisions of this Convention, governments shall:\n\na) consult the peoples concerned, through appropriate procedures and in particular through their representative institutions, whenever consideration is being given to legislative or administrative measures which may affect them directly;\n\nb) establish means by which these peoples can freely participate, to at least the same extent as other sectors of the population, at all levels of decision-making in elective institutions and administrative and other bodies responsible for policies and programmes which concern them;\n\nc) establish means for the full development of these peoples' own institutions and initiatives, and in appropriate cases provide the resources necessary for this purpose. 2. The consultations carried out in application of this Convention shall be undertaken in good faith and in a form appropriate to the circumstances, with the objective of achieving agreement or consent regarding the proposed measures”.\n\n“Article 7\n\n1. The peoples concerned shall have the right to decide their own priorities for the process of development as it affects their lives, beliefs, institutions and spiritual well-being and the lands they occupy or otherwise use, and to exercise control, to the extent possible, over their own economic, social and cultural development. In addition, they shall participate in the formulation, implementation and evaluation of plans and programmes for national and regional development which may affect them directly.\n\n2. The improvement of the conditions of life and work and levels of health and education of the peoples concerned, with their participation and co-operation, shall be a matter of priority in plans for the overall economic development of the regions they inhabit. Special projects for development of the regions in question shall also be so designed as to promote such improvement.\n\n3. Governments shall ensure that, whenever appropriate, studies are carried out, in co-operation with the peoples concerned, to assess the social, spiritual, cultural and environmental impact on them of planned development activities. The results of these studies shall be considered as fundamental criteria for the implementation of these activities.\n\n4. Governments shall take measures, in co-operation with the peoples concerned, to protect and preserve the environment of the territories they inhabit”.\n\n“Article 8\n\n1. In applying national laws and regulations to the peoples concerned, due regard shall be had to their customs or customary laws.\n\n2. These peoples shall have the right to retain their own customs and institutions, where these are not incompatible with fundamental rights defined by the national legal system and with internationally recognised human rights. Procedures shall be established, whenever necessary, to resolve conflicts which may arise in the application of this principle.\n\n3. The application of paragraphs 1 and 2 of this Article shall not prevent members of these peoples from exercising the rights granted to all citizens of the country and from assuming the corresponding obligations”.\n\nWith the issuance of this convention, the aim is to seek the protection of indigenous and tribal peoples to maintain and strengthen their cultures, ways of life, and their own institutions, and to recognize their right to participate effectively in decisions that affect them. These premises constitute the basis upon which that instrument must be interpreted and applied. Therefore, once ratified, the State commits to adapting its national legislation based on such premises, to ensure the participation of these peoples, guarantee respect for their identity and culture, and combat discrimination.\n\nBased on such implications and obligations, actions aimed at providing protection to the Afro-descendant population have been established in the country, but I consider it of great importance to point out that to date there is no law recognizing them as a tribal people. Nor has it been established by law which organization is legitimized to represent them and to clarify the rights and scope that such a condition entails. In that sense, the normative framework that has been issued is the following:\n\na) Law No. 10120, Affirmative actions in favor of Afro-descendant persons, which entered into force on March 9, 2022, through which the elaboration, implementation, and dissemination of affirmative actions for the benefit of the persons comprising the Afro-descendant ethnic collective in Costa Rica was declared of national interest, on the understanding that the Afro-descendant population living in our country has historically been a victim of racism, discrimination, and ethnophobia. It develops this as follows:\n\n“ARTICLE 3- Affirmative action for employment. Every public institution is obliged to allocate at least seven percent (7%) of vacant jobs per year to be filled by Afro-descendant persons, provided that they meet, under equal conditions, the legal and constitutional requirements to access them.\nTo appoint non-Afro-descendant persons to those positions, it must be reliably documented that, in the respective recruitment and selection process, the percentage was publicized and that there was no participation of Afro-descendant persons or that the participants do not meet the requirements demanded for the position.\n\nThis measure shall apply for a period of ten years, counted from the entry into force of this law.\n\n“ARTICLE 4- Affirmative measures in education. The Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) shall allocate seven percent (7%) of the slots in each of its educational offerings to the Afro-descendant population and shall publicize this in its programs, regional headquarters, and in all publicity about its curricular offering.\n\nIn the event that the percentage allocated to educational offerings for the Afro-descendant population is not filled by these populations, the Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) may distribute it among the rest of the applicant population.\n\nThis measure shall apply for a period of ten years, counted from the entry into force of this law”.\n\n“ARTICLE 5- Legacy of Afro-descendant persons in the syllabi of educational programs. The educational programs of Primary and Secondary Education must incorporate, expressly in their syllabi, the study of the legacy of Afro-descendant persons in Costa Rica in the formation of the nation and in the various cultural expressions, as well as promote a comprehensive and realistic historical approach that promotes research into the past of slavery and stigmatization to which the Afro-descendant population has been subjected. It is the responsibility of the Consejo Superior de Educación to enforce this affirmative action in each school year”.\n\n“ARTICLE 6- Affirmative measures in culture. The State shall encourage the opening of public spaces dedicated to the information, analysis, and discussion of the theme of the Afro-descendant population, from an educational and cultural point of view, for which the Ministerio de Cultura y Juventud (MCJ), through the Centro de Investigación y Conservación del Patrimonio Cultural, shall be responsible for carrying out the necessary inter-institutional coordination to execute these actions and measure their results annually in its work plans”.\n\nb) Decreto Ejecutivo No. 43191-MP-MCJ of August 31, 2021, through which the Afro-Costa Rican population, its cultural identity, language, historical tradition, culture, and worldview were declared of public interest; and as part of the affirmative actions of the Executive Branch, the creation of a working group for the process of recognition of Afro-Costa Rican tribal peoples was instituted, involving competent sectors and institutions in the matter, whose objective shall be to establish a mechanism for the identification of these tribal populations and their subsequent recognition.\n\nc) Decreto Ejecutivo No. 43532-MP-MINAE-MCJ-MEP of May 5, 2022, through which the self-recognition of the Afro-Costa Rican population as a tribal people was made and the creation of the “Foro del Pueblo Tribal Afrocostarricense” was established as a body for consultation, dialogue, and coordination between the Afro-Costa Rican tribal people and governmental institutions, in order to follow up on that decree and on the actions emanating from it in guarantee of their rights.\n\nRegarding the protection of indigenous peoples, it is opportune to note that their recognition and declaration was carried out through a legislative provision, by virtue of the provisions in Articles 1 and 2 of the Ley Indígena, Law No. 6172 of November 29, 1977, which provided:\n\n“Article 1.- Indigenous persons are those who constitute ethnic groups directly descended from pre-Columbian civilizations and who conserve their own identity.\n\nThe indigenous reserves established in Decretos Ejecutivos Nos. 5904-G of April 10, 1976, 6036-G of June 12, 1976, 6037-G of June 15, 1976, 7267-G and 7268-G of August 20, 1977, are declared as such, as well as the *Reserva Indígena Guaymi de Conteburica.\n\nThe boundaries fixed for the reserves, in the cited decrees, may not be varied by diminishing the area thereof, except by express law”.\n\n“Article 2.- Indigenous communities have full legal capacity to acquire rights and contract obligations of all kinds. They are not State entities.\n\nThe reserves mentioned in Article One of this law are declared the property of the indigenous communities. The Procuraduría General de la República shall register those reserves in the Public Registry in the name of the respective indigenous communities. The reserves shall be registered free of all encumbrance. The transfers from the State to the indigenous communities shall be free, shall not pay Registration fees, and shall be exempt from all other types of tax burdens in accordance with the terms established in the Ley de CONAI”.\n\nTherefore, even though Article 1 refers to Decretos Ejecutivos No. 5904-G of April 10, 1976, No. 6036-G of June 12, 1976, No. 6037-G of June 15, 1976, and No. 7268-G of August 20, 1977 - by means of which the indigenous reserves were established -, the truth is that the base norm is a legislative provision prepared in accordance with the procedure established in Article 124 of the Constitución Política.\n\nAdditionally, in view of the commitment adopted by the country upon ratifying Convention No. 169 of the ILO, Decreto Ejecutivo No. 40932-MP-MJP of March 6, 2018, published in Alcance No. 70 of Diario Oficial La Gaceta No. 59 of April 5, 2018, was issued, by which the Presidency of the Republic established the Mecanismo General de Consulta de los Pueblos Indígenas de Costa Rica, with the aim of guaranteeing and safeguarding the rights of indigenous peoples. This mechanism is intended to regulate the obligation of the Executive Branch to consult indigenous peoples in a free, prior, and informed manner, through appropriate procedures and through their representative institutions, regarding administrative or legislative measures that could affect them.\n\nThe foregoing list of normative instruments aims to demonstrate that the country's obligation to adopt the guarantees contemplated in Convention 169 of the ILO in favor of indigenous peoples arises precisely because there is a law in which it is expressly provided which groups have the conditions to be classified as an indigenous population.\n\nJurisprudence of the Sala Constitucional\n\nPrecisely because of the above, constitutional jurisprudence has had to guarantee the effectiveness of these international obligations at the domestic level, protecting the rights of indigenous peoples.\n\nAmong many examples, the case resolved through judgment 2022-024210 can be cited, in which the appellants, members of the Cabécar indigenous people, filed an amparo appeal against the Judicial Branch, alleging that the Fiscalía Adjunta de Turrialba had denied them access to justice. They indicated that, despite having filed repeated complaints for damage to their crops, animals, and property within the reserve, the judicial officials told them they could not help them. They considered this to be a violation of their fundamental right to effective judicial protection and the special protection that the legal system recognizes for indigenous communities. In said resolution, this Tribunal stated, in relevant part, the following:\n\n“Now then, according to the text of article 12 of Convention 169, special State measures are required when necessary to ensure that indigenous persons can understand and be understood in legal proceedings. Note that said norm mentions interpreters as an example (sic), that is, in a non-exhaustive manner, as it generally refers to any effective means for that purpose.\n\nFrom the foregoing, it is easily noted that, in certain cases, the indigenous person may require particular legal assistance for a true understanding of the legal process that affects them, since such \"understanding\" is not limited to a linguistic issue, but encompasses the possibility of having resources that allow for an effective defense.\n\nVI.- Now, although this Tribunal has been consistent in its jurisprudence in duly protecting the rights of indigenous persons, especially regarding access to judicial justice, in the present case, the evidentiary material in the case file does not show that the Fiscalía Adjunta de Turrialba denied the protected parties access to justice, or failed to provide them with due attention. Likewise, it is also not proven that the claimants suffered from language or discriminatory barriers that prevented them from accessing criminal justice.\n\n(...)\n\nAs clearly emerges from the list of proven facts, the respondent Prosecutor's Office did not impose any obstacle preventing the protected parties from free access to justice, nor did it demand any procedural mechanism that would hinder access to effective judicial protection of their rights.\n\nVII.- CONCLUSION. Under this set of circumstances, the appeal becomes inadmissible.\n\nVIII.- Finally, it is necessary to note that if any disagreement persists with the attention given to the cases brought before the respondent Prosecutor's Office, the claimants may, if they so choose, resort to the appropriate legal channel, administrative or jurisdictional, in order to raise there the actions they deem pertinent”.\n\nNote that, although the appeal was dismissed, its analysis is particularly relevant because it shows that this Tribunal does not rule on whether a specific territory or community should be considered indigenous, since that determination has been made expressly through legislation. Furthermore, the indigenous status of the claimants was taken as an incontrovertible fact, so the controversy did not revolve around the identification of the protected group – a matter that, moreover, could not have been the subject of examination in this venue, as it exceeds the nature and specific purposes of the amparo appeal – but rather the scope of the guarantees derived from such recognition.\n\nJudgment 2025-009107 resolved an amparo appeal filed by the Defensora de los Habitantes on behalf of children and adolescents belonging to the indigenous peoples of the country against the Consejo Nacional de la Niñez y la Adolescencia, for the omission of conducting prior consultation in indigenous territories during the formulation of the Política Nacional de la Niñez y la Adolescencia 2024-2036. It also indicated that the respondent Council decided to transfer said consultation to the framework of the Política Pública de Pueblos Indígenas, which, in its view, deprived that population of the effective exercise of their right to participate in the definition of measures that directly affect them, violating Convention 169 of the ILO and the Convention on the Rights of the Child. On that occasion, this Chamber ordered the following:\n\n\"III.- Preliminary aspects.\n\nFor the resolution of this process, it is important to carry out an analysis of the right to prior consultation of indigenous communities based on the provisions of Convention No. 169 of the International Labour Organization —approved by Law No. 7316, published in La Gaceta No. 234 of December 4, 1992— and the regulations in force.\n\nArticle 6 of Convention No. 169 of the International Labour Organization establishes:\n\n“Article 6\n\n(…)”\n\nLikewise, Article 7 of Convention No. 169 of the International Labour Organization provides:\n\n“Article 7\n\n(…)”\n\nFrom such regulations arises the commitment for signatory States to broadly promote conditions that allow for the development of indigenous and tribal peoples in a manner that respects ethnic and cultural diversity, ensures the spaces of autonomy required for this, and unfolds within a framework of equality. Hence arises the duty of consultation provided for in paragraph 6.1(a) transcribed above, before the issuance of administrative measures, such as public policies, executive decrees, and development projects likely to directly affect said peoples.\n\nIn light of the commitment adopted by the country upon ratifying the provisions of Article 6 of Convention No. 169 of the International Labour Organization, Executive Decree No. 40932-MP-MJP of March 6, 2018, published in Alcance No. 70 of the Official Gazette La Gaceta No. 59 of April 5, 2018, was issued, through which the Presidency of the Republic established the General Consultation Mechanism for Indigenous Peoples of Costa Rica, in order to guarantee and safeguard the rights of indigenous peoples, which may be affected by administrative or legislative decisions. From said regulatory body, it is worth highlighting the provisions of Articles 1, 2, 12, 13, 14, and 26:\n\n“Article 1.- Purpose. The purpose of the General Consultation Mechanism for Indigenous Peoples is to regulate the obligation of the Executive Branch to consult indigenous peoples freely, priorly, and in an informed manner, through appropriate procedures and through their representative institutions, whenever administrative measures, bills promoted by the Executive Branch, or private projects likely to affect them are foreseen.\n\nArticle 2.- Definitions. The following definitions are derived from the applicable regulatory framework:\n\n(…)\n\ng. Administrative measures. Includes, among others, administrative acts, public policies, executive decrees, and development projects, promoted by public institutions of the Executive Branch (the highlighting does not belong to the original).\n\n(…)\n\nArticle 12.- Characterization. Without prejudice to what the applicable regulatory framework establishes, the obligation to consult must incorporate, at least, the following characterizations:\n\na. Consultation is the right of indigenous peoples to be consulted. Consultation is exclusive to indigenous peoples likely to be affected by the administrative measure, bill promoted by the Executive Branch, or private project. Indigenous peoples have the power to determine the internal rules that regulate membership in their people.\n\nUnder the principle of Good Faith, indigenous peoples must be part of the\n\nconsultation that may affect them. The expression of anticipated refusal to participate, on the part of an indigenous people, must be understood by the Government as a partial, not absolute, expression of the will of the indigenous people and shall entail for it the need to adopt all necessary good faith measures to open channels of dialogue; the foregoing, without prejudice to those expressions of anticipated refusal which, being contemplated in international instruments, represent a total expression of the will of the indigenous peoples.\n\nb. The obligation to consult corresponds to the Government. The obligation to carry out consultation processes falls upon the Government of the Republic. This obligation cannot be delegated to third parties or private-law subjects of any type and, under no circumstances, represents the possibility of resorting to coercive measures to carry out the consultation. In the event of reluctance on the part of the indigenous peoples to form part of a specific consultation, the Government must make use of all pertinent channels of dialogue to understand the reasons motivating the reluctance to participate, in order to undertake the good faith measures necessary for the appropriate execution of the consultation.\n\nc. Information. Consultation processes imply good faith exchanges of all useful, pertinent, and timely information between the involved parties during all stages of the process. The interested counterpart must transmit complete and culturally appropriate information to the indigenous peoples. Furthermore, indigenous peoples may transmit sufficient and necessary information so that the interested counterpart has a full understanding of the indigenous culture. The information must have broad reach to the entire indigenous people and must be accessible in Spanish as well as in the language of the indigenous people, according to the agreements of the preparatory stage.\n\nd. Public Calls (convocatorias). Calls made for the informative and decision-making stages within the consultation processes must be public and of broad reach, utilizing various forms and means of communication, as well as taking into account linguistic diversity, geographic factors, and the representative organizations of each indigenous people. The call shall be made within a prudential timeframe that guarantees its wide dissemination; the call mechanisms shall be agreed upon between the Territorial Consultation Body (Instancia Territorial de Consulta) and the UTCI, in order to guarantee broad participation.\n\ne. Publicity of the Consultation Process. In compliance with the human right of access to public information, the following shall be information of public access and proactive publication: the consultation plan, the information exchanged between the involved parties, the agreements derived from the consultation, as well as all that information which during the process is deemed opportune.\n\nArticle 13.- Specific measures to be consulted contained in international treaties.- All those specific administrative measures contained in Convention 169 of the International Labour Organization concerning Indigenous and Tribal Peoples must be consulted, namely:\n\na. Exploration or exploitation of natural resources within the Territories (Art. 15 of Convention 169);\n\nb. Relocation or resettlement of indigenous peoples (Art. 16 of Convention 169);\n\nc. Alienation of lands or transmission of rights over lands outside the community (Art. 17 of Convention 169);\n\nd. Vocational training programs (Art. 22 of Convention 169);\n\ne. Educational institutions and own means of education (Art. 27 of Convention 169);\n\nf. Teaching of the indigenous language (Art. 28 of Convention 169)\n\nArticle 14.- Specific measures to be consulted contained in International Declarations.- Likewise, all those specific administrative measures contained in the United Nations Declaration on the Rights of Indigenous Peoples must be consulted, namely:\n\na. Measures related to the adaptation of domestic legislation to the Declaration (Art. 38 of the UNDRIP);\n\nb. Measures related to combating prejudices, eliminating discrimination, and promoting tolerance (Art. 15 of the UNDRIP)\n\nc. Measures related to the labor exploitation of children (Art. 17 of the UNDRIP)\n\nd. Measures relating to redress, restitution, or fair and equitable compensation for lands, territories, and resources that they have traditionally owned or occupied or used and that have been confiscated, taken, occupied, used, or damaged. (Art. 28.1 of the UNDRIP)\n\ne. Measures tending to provide for the storage or disposal of hazardous materials in indigenous lands or territories. (Art. 29.2 of the UNDRIP)\n\nf. Measures related to the use of territories for military activities (Art. 30 of the UNDRIP)\n\ng. Measures related to the affectation of lands or territories and other resources, related to the development, use, or exploitation of mineral, water, or other types of resources.\n\nh. Measures related to the rights of Transboundary Indigenous Peoples (Art. 36 of the UNDRIP).\n\nWithout prejudice to the measures previously listed, all those administrative measures or private projects that have the effect of affecting the collective rights of indigenous peoples contained in Convention 169 of the International Labour Organization concerning Indigenous and Tribal Peoples and the United Nations Declaration on the Rights of Indigenous Peoples must be consulted, as well as all those indicated through rulings of the Constitutional Chamber of the Supreme Court of Justice (Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia) or the Inter-American Court of Human Rights.\n\nArticle 26.- Stages of the consultation procedure. The consultation procedure for Indigenous Peoples consists of eight preclusive stages, namely:\n\n(…).”\n\nThus, this Constitutional Court, following the stipulations in paragraph 6.1.a of Convention No. 169 of the International Labour Organization (ILO) concerning Indigenous and Tribal Peoples, has made reference to the importance of carrying out a prior consultation with the indigenous population when faced with measures of an administrative or legislative nature that generate or represent an affectation. In that sense, ruling No. 2019-021297 of 09:20 hours on November 1, 2019, was issued, in which it was established:\n\n“IV.- On the consultation of indigenous communities and Convention 169 of the ILO. In the opinion of this Constitutional Court, following the provisions of Convention No. 169 of the International Labour Organization, approved by Law No. 7316, published in La Gaceta No. 234 of December 4, 1992, a suitable mechanism for the participation of indigenous communities in those matters that directly affect them must be guaranteed. Indeed, the cited Convention has as its fundamental principle the full and effective participation of indigenous and tribal peoples at all levels of the decision-making processes that concern them. The regulation in question, in its Article 4, requires governments to adopt the special measures that are necessary to safeguard the persons, institutions, property, labor, culture, and environment of the peoples concerned. On several occasions, this Chamber has recognized the need to take into consideration the specific characteristics of indigenous groups that remain in their own territories when interpreting and applying the different norms that make up the legal system. Thus, our Political Constitution must be interpreted and applied in a way that permits and facilitates the independent life and development of the ethnic minorities that inhabit Costa Rica, without other limits than the same human rights that are imposed on the conduct of all persons. In the same manner, the clauses of international instruments and ordinary legislation must be developed when applied to indigenous peoples. For its part, Article 6 of the aforementioned Convention establishes as relevant: 'Article 6. 1. In applying the provisions of this Convention, governments shall: a) Consult the peoples concerned, through appropriate procedures and in particular through their representative institutions, whenever consideration is being given to legislative or administrative measures which may affect them directly;'. Based on this precept, any legislative or administrative measure that is likely to directly affect the peoples concerned must be subject to consultation with them. According to the definition made by Article 1 of the Indigenous Law (Ley Indígena), No. 6172 of November 29, 1977, this provision is applicable to the inhabitants of the indigenous reserves who constitute ethnic groups directly descended from pre-Columbian civilizations and who preserve their own identity (see in a similar sense rulings 2014-015855 of nine hours twenty minutes on September twenty-six, two thousand fourteen, and 2012-007613 of nine hours five minutes on June eight, two thousand twelve, among many others). Likewise, Article 6.1(b) of this normative body expressly establishes that, in applying the provisions of its articles, governments must: “b) establish means by which the peoples concerned can freely participate, to at least the same extent as other sectors of the population, at all levels of decision-making in elective institutions and administrative and other bodies responsible for policies and programs which concern them;”. More specifically, regarding the issue of comprehension in legal proceedings, Article 12 ibidem expressly provides that: “The peoples concerned shall be protected against the violation of their rights, and shall be able to initiate legal proceedings, whether personally or through their representative bodies, to ensure the effective respect for these rights. Measures shall be taken to ensure that members of said peoples can understand and be understood in legal proceedings, providing them, if necessary, with interpreters or other effective means. It is necessary to emphasize that from the framework of Convention 169 of the ILO arises for the signatory States, on the one hand, the commitment to broadly promote conditions that allow for the development of indigenous and tribal peoples in a manner that respects ethnic and cultural diversity, ensures the spaces of autonomy required for this, and unfolds within a framework of equality. And on the other hand, the duty of consultation provided for in paragraph 6.1(a) transcribed above, in relation to legislative or administrative measures likely to directly affect said peoples. Without neglecting that at this point, that prior consultation constitutes a mandatory procedure in the specific hypotheses indicated above, through which one of the clearest forms of democratic participation is granted to indigenous and tribal peoples (…).” (the highlighting does not form part of the original).”\n\n(…)\n\nBased on the foregoing, although it is determined that on October 24, 2023, the respondent authority established the commitment to carry out the consultation with indigenous children and adolescents, as well as their fathers, mothers, and guardians within the framework of the Public Policy for Indigenous Peoples, the fact of the matter is that, as of the date of filing this recourse, that is, July 12, 2024, the process had not begun, and there was not even a duly structured and chronological panorama to guarantee the consultation with indigenous children and adolescents within the framework of the Public Policy for Indigenous Peoples.\n\nIt can be seen that it was following the intervention of this Constitutional Court with the requests for evidence for better resolution (pruebas para mejor resolver) that it was reported through official communication DVMP-382-10-2024 of October 3, 2024, that the consultation process began on October 25, 2024, with Phase No. 4 called “Information Exchange,” which contemplates: “the exchange of information is a reciprocal process among all parties involved in a specific consultation process. The objective of this stage is for indigenous peoples to receive all the quality information necessary to make an informed decision and for the interested counterpart to possess information about the indigenous people and their worldview, particularly regarding the subject matter of the consultation. The interested counterpart must provide all existing quality information on the administrative measure, bill promoted by the Executive Branch, or private project that is being consulted. The interested counterpart must submit information to the indigenous peoples in the following manner: a. Totality of the information (in the Spanish language) b. Summarized version of the information (in Spanish and in the language of the indigenous people) c. Audio recording of the information and other didactic materials (in Spanish and in the language of the indigenous people). Indigenous peoples may transmit all that quality information about their culture that they consider relevant, to broaden the knowledge of the interested counterpart. The exchange must occur in both directions throughout the entire process. The information should not be understood as a formal or single delivery of materials, but rather as a constant process that requires spaces for dialogue where the information is presented before properly convened internal community decision-making and participatory spaces, or before another own traditional mechanism, with interpreters chosen by the indigenous people and in spaces where the evacuation of doubts is permitted. It is not omitted to state that the technical liaisons assigned by your client were duly trained on the subject of the General Indigenous Consultation Mechanism by the Indigenous Consultation Technical Unit (Unidad Técnica de Consulta Indígena). It is important to clarify that the management of the workshops is due to the specificity and methodology requested by each Indigenous Territory.” It is on record that between October 25, 2024, and December 14, 2024, a total of 10 workshops were held for indigenous children, adolescents, and adults, carried out in the indigenous territories of Térraba, Salitre, Rey Curré, and Ujarrás, participants in the consultation for the Public Policy for Indigenous Peoples. In addition to this, through official communication DVMP-612-12-2024 of December 17, 2024, the updated schedule with the rescheduling of the workshops was communicated as follows: Phase 3: January 24, 2025, in the territory of Térraba; Phase 5: January 17, 2025, in the territory of Salitre; Phase 6: January 31, 2025, in the territory of Salitre; Phase 4: January 19, 2025, and January 26, 2025, in the territory of Rey Curré; Phase 6: February 23, 2025, in the territory of Rey Curré; Phase 4: January 18, 2025, January 25, 2025, and February 1, 2025, in the territory of Ujarrás; Phase 5: February 8, 2025, in the territory of Ujarrás; Phase 6: February 22, 2025, in the territory of Ujarrás; Phase 5: February 8, 2025, February 12, 2025, February 13, 2025, February 14, 2025, February 15, 2025, and February 21, 2025, in the territory of Boruca.\n\nAs things stand, this Chamber considers that although the respondent authority has carried out actions aimed at complying with the consultation procedure, the truth is that there is no certainty that it will be carried out as indicated, with the aggravating factor that the respondent authority did not provide a complete schedule in which the consultation procedure could be observed in the 24 indigenous territories, nor did it provide the complete action plan that includes all the stages as established in Article 26 of the General Consultation Mechanism for Indigenous Peoples. It should be noted that one of the most relevant phases is number 6, as it corresponds to the stage of dialogue, negotiation, and agreements, in which the involved parties dialogue so that the interested counterpart learns of the decision and proposals that the indigenous people developed in the Internal Evaluation stage. The foregoing is intended so that they can truly participate and influence the decision-making process, in accordance with the pertinent standards. Consequently, in light of the considerations set forth in Considerando III, this Constitutional Court must intervene to guarantee the consultation with indigenous children, adolescents, and their families from all indigenous territories within the framework of the Public Policy for Indigenous Peoples under the effective application of the General Consultation Mechanism for Indigenous Peoples. Accordingly, the appropriate course is to declare the recourse with merit (con lugar).”\n\nIt can be seen that the Court declared the recourse with merit, considering that the formulation of the National Policy for Children and Adolescents 2024-2036 had to be submitted to the General Consultation Mechanism for Indigenous Peoples, in accordance with Executive Decree No. 40932-MP-MJP and Article 6 of Convention 169 of the ILO. It was verified that the policy in question includes administrative measures with a direct impact on the collective rights of indigenous peoples, related to education, culture, participation, and special protection, which made prior, free, and informed consultation mandatory before its approval. However, it did not rule on which community or territory the consultation should be carried out in, nor on defining the peoples subject to it, since such questions are normatively established. Indeed, the Indigenous Law (Ley Indígena) No. 6172 expressly recognizes the territories and communities that make up the country's indigenous population, and Executive Decree No. 40932-MP-MJP regulates the applicable procedure for conducting consultations in all recognized territories. Thus, the function of this Court was limited to verifying the observance of the State's duty of prior consultation and not to redefining the delimitation of indigenous peoples.\n\nReservation of law (reserva de ley) regarding the regulation of fundamental rights\n\nWhen speaking of the principle of reservation of law regarding fundamental rights, it is unavoidable to refer to Article 28 of the Political Constitution, which states the following:\n\nArt. 28.- No one may be disturbed or persecuted for the expression of their opinions or for any act that does not infringe the law.\n\nPrivate actions that do not harm public morals or order, or that do not harm a third party, are outside the scope of the law.\n\nHowever, political propaganda may not be made in any form by clerics or laypersons invoking religious motives or using religious beliefs as a means.\n\nThus, as with Article 19 of the General Law of Public Administration (Ley General de la Administración Pública), which mandates the following:\n\nArt. 19.-\n\n1. The legal regime of constitutional rights shall be reserved to the law, without prejudice to the corresponding executive regulations (reglamentos ejecutivos).\n\n2. Autonomous regulations (reglamentos autónomos) in this matter are prohibited.\n\nIt is pertinent to highlight that the scope of the principle of reservation of law was explained by this Constitutional Chamber from its earliest rulings. As an example, through ruling 1992-003550 of 4:00 p.m. on November 24, 1992, the following was established:\n\n“The very principle of reservation of law, from which it results that only through a formal law, enacted by the Legislative Branch through the procedure provided in the Constitution for the issuance of laws, is it possible to regulate and, as the case may be, restrict fundamental rights and freedoms —all, of course, to the extent that the nature and regime thereof permit it, and within the applicable constitutional limitations—.”\n\nIn this regard, rulings No. 2011-005271 and No. 2024-017100 can additionally be consulted.\n\nIt is inferred that this principle refers both to the regulation and the restriction of fundamental rights and freedoms. Along those lines, the exercise of a fundamental right requires a law in two scenarios. The first is when it is sought to restrict its exercise for reasons of public interest —and all within the requirements of a democratic society, the principle of reasonableness, and without affecting the essential content of the right in question—. The second arises when the very nature of the right requires legislative development regarding its scope and conditions for exercising it. The foregoing is of great importance because it involves the development of a right which, by its nature and scope, cannot be done through a regulatory framework issued by the Executive Branch.\n\nIn this sense, the legislator is the one called upon to define the essential elements that structure the content and conditions of exercise of fundamental rights. Only through a formal law can it be guaranteed that its development is based on a public, democratic, and representative debate, in accordance with the procedure provided for in the Constitution. Legislative intervention in this matter seeks to ensure that the regulation of rights responds to criteria of generality and objectivity, clearly taking into account the specificities of the subject matter to be regulated, and preventing the Executive Branch from doing so through regulations or decrees that lack the legitimacy inherent in the legislative process.\n\nHence, the reservation of law fulfills a guarantee function vis-à-vis public power, by preventing the configuration or delimitation of fundamental rights from being removed from the democratic control of Parliament. It is not merely a formal requirement but a substantive demand that preserves the balance between individual freedom and state authority, ensuring that decisions on the rights and duties of persons come from the organ to which the Constitution confers primary normative power.\n\nFurthermore, as I have highlighted on other occasions, the legislator is limited by the principle of reasonableness, which requires making decisions without violating criteria specific to science and technique (Art. 16 LGAP), taking into consideration even the expert reports that may be necessary in such an important and specialized matter.\n\nPrecisely, the existence of the bill being processed in legislative file No. 24.001 is a demonstration that it indeed corresponds to the legislator to determine, based on adequate technical and scientific support, whether or not a group has the factual conditions to receive recognition as a tribe and, based on a democratic and participatory discussion, to define which body would be empowered to represent them, as well as to determine the suitable mechanisms for the exercise of the rights that such recognition entails. The decision in this regard is of great magnitude, due to the legal and administrative consequences that would derive therefrom.\n\nConclusion\n\nFrom everything stated, it follows that the determination of who makes up the categories protected by Convention 169 of the ILO cannot derive from administrative acts, but rather from an express and formal definition by the legislator, made in light of Article 1 of that instrument, since it is the legislator who holds the constitutional power to recognize, develop, and delimit fundamental rights. It should be observed that the jurisprudence of this Court itself demonstrates that the recognition of indigenous peoples, and with it the activation of prior consultation mechanisms, has been based on a formal law —as occurs with Indigenous Law (Ley Indígena) No. 6172— and not on regulatory provisions of the Executive Branch. This line ensures that the development of collective rights occurs within the democratic framework, guaranteeing legal certainty and respect for the separation of powers.\n\nFor the Executive Branch to assume the power to create, by decree, a legal category such as that of “tribal people” implies attributing to it a competence that exceeds its regulatory scope and can only be exercised through legislative means, as it involves a definition that generates direct consequences for the regime of rights and obligations of the State and the communities. Such conduct violates the principle of reservation of law and alters the institutional balance, as it confers normative force to an act that lacks the debate and legitimacy inherent in the parliamentary procedure.\n\nTherefore, without disregarding the value of efforts aimed at guaranteeing the participation of the Afro-descendant population in public decisions that affect them, I believe that it does not correspond to the Executive Branch or to this Chamber to anticipate, by regulatory or judicial means, a legal condition that is for the legislator to define. Only through a formal law can the existence of a tribal people and the specific guarantees deriving therefrom be validly recognized, thus preserving the coherence of the constitutional order (constitutional principle of normative hierarchy), the principle of reservation of law regarding the regulation of fundamental rights, legal certainty, and respect for the separation of powers.\n\nIt should be noted that the ruling in the present matter, despite being a dismissal (desestimatoria), does not invalidate the criteria upheld in ruling 2025-029985, but rather, in a way, confirms them. Indeed, the reason why the claim is rejected lies in the fact that the Regulatory Plan (Plan Regulador) is still in a preliminary phase, without a concrete affectation having been generated that would trigger the obligations of consultation and participation.\n\nIt follows from the foregoing that, within the majority’s logic, had the proceeding been at a more advanced stage, the guarantees provided for in ILO Convention 169 in favor of the Afro-descendant population would have been applicable, by virtue of the recognition made in the prior judgment.\n\nPrecisely for that reason, I consider it necessary to state for the record that a recognition of such magnitude—the status of a tribal people (pueblo tribal) of a specific community—cannot derive from an executive decree, but rather from a legislative provision that, in accordance with the principle of legislative reservation (principio de reserva de ley) and the principle of reasonableness (principio de razonabilidad), clearly establishes the assumptions, effects, and scope of that legal category.\n\nI do not rule out that they, like any community within the framework of the principle of participation derived from Art. 9 of the Political Constitution, must be granted a hearing regarding a proceeding that impacts them, but I believe that the determination as to whether or not they are tribal peoples will depend on a law to that effect that has the corresponding basis. And on that matter, I do not prejudge.”\n\nIn the sub examine, consistent with the line I have developed in those reasons differing from judgment no. 2025-032461 of 1:56 p.m. on October 3, 2025, I issue a dissenting vote (salvo el voto) and reiterate that the recognition that a specific community is a tribal people is not to be made by decree. Only the legislator can determine whether such recognition is indeed appropriate or not, based on duly substantiated studies. That is to say, in this matter, the principles of legislative reservation and reasonableness must be respected. If, in the legislator’s judgment, it were appropriate, then they must clearly establish the assumptions, effects, and scope of the attribution of that legal category. Moreover, within the framework of the principle of participation derived from Art. 9 of the Political Constitution, regardless of whether that recognition is made, consultations deemed appropriate regarding an action that affects them may be conducted.\n\nFor the foregoing reasons, I consider that it is not appropriate to grant the request for an extension of time submitted by the authorities of the Municipality of Talamanca.\n\nVII.- DOCUMENTATION SUBMITTED TO THE CASE FILE. The parties are warned that if they have submitted any paper document, as well as objects or evidence contained on any electronic, computer, magnetic, optical, telematic device or one produced by new technologies, these must be collected from the office within a maximum period of 30 business days counted from the notification of this judgment. Otherwise, all material not collected within this period will be destroyed, pursuant to the provisions of the “Reglamento sobre Expediente Electrónico ante el Poder Judicial”, approved by the Corte Plena in article XXVI of session no. 27-11 of August 22, 2011, published in Boletín Judicial no. 19 of January 26, 2012, as well as in the agreement of the Consejo Superior del Poder Judicial, approved in article LXXXI of session no. 43-12 held on May 3, 2012.\n\nPor tanto:\n\nThe time period granted in judgment no. 2025029985 of 9:20 a.m. on September 19, 2025, is extended. Consequently, Rugeli Morales Rodríguez and Julio Molina Masis, each in their respective capacity as mayor and president of the Council, both of the Municipality of Talamanca, or whoever holds those positions, are granted an additional period of six months, counted from the notification of this ruling, to comply with what was ordered in judgment no. 2025029985 of 9:20 a.m. on September 19, 2025, solely with respect to the following order issued therein: “i) within a maximum period of TRES MESES, counted from the notification of this judgment, a consultation shall be scheduled for the Afro-descendant tribal people related to the Coastal Regulatory Plan of the Cahuita District of the Talamanca Canton, under the terms of Article 6 of ILO Convention 169.” In all other respects, the requests submitted are denied. Magistrate Garro Vargas issues a dissenting vote and declares the requests submitted are denied. Notifíquese.\n\n \n\n \n\n\t\n\nFernando Castillo V.\n\nPresidente\n\n\t\n\n \n\n\n\n\n\nFernando Cruz C.\n\n\t\n\n \n\n\t\n\nPaul Rueda L.\n\n\n\n\nLuis Fdo. Salazar A.\n\n\t\n\n \n\n\t\n\nJorge Araya G.\n\n\n\n\nAnamari Garro V.\n\n\t\n\n \n\n\t\n\nIngrid Hess H.\n\n \n\n \n\nDocumento Firmado Digitalmente\n\n-- Código verificador --\n\n\n\n IRNGLZEY2FS61\n\nEXPEDIENTE N° 23-027898-0007-CO\n\n \n\nTeléfonos: Telf01/ ALA-4TA (Telf02). Fax: Telf03 / Telf04. Dirección electrónica: www.poder-judicial.go.cr/salaconstitucional. Dirección: (Dirección01, Dirección02, 100 mts. Sur de la iglesia del Perpetuo Socorro).\n\n \n\n \n\nEs copia fiel del original - Tomado del Nexus.PJ el: 08-05-2026 12:09:13.\n\nSCIJ de Hacienda\nSCIJ de la Procuraduría General de la República"
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