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  "id": "nexus-sen-1-0007-1383041",
  "citation": "Res. 13021-2026 Sala Constitucional",
  "section": "nexus_decisions",
  "doc_type": "constitutional_decision",
  "title_es": "Reprogramación de cita cardiológica vulnera el derecho a la salud",
  "title_en": "Cardiology Appointment Reprogramming Violates Right to Health",
  "summary_es": "La Sala Constitucional declara con lugar un recurso de amparo presentado a favor de una mujer de 48 años con diagnósticos cardíacos. La autoridad recurrida (Hospital San Rafael de Alajuela) canceló su cita programada en Cardiología para diciembre de 2025 y la reprogramó para enero de 2028, un plazo de más de dos años que la Sala califica como irrazonable y violatorio del artículo 21 de la Constitución (derecho a la vida y a la salud). La Sala enfatiza que los servicios de salud deben prestarse con eficiencia, eficacia, continuidad y adaptación a las necesidades del paciente, sin que las listas de espera o la falta de recursos sean excusas válidas. Constata que, en cumplimiento de una medida cautelar, se reprogramó la cita para mayo de 2026. Decide estimatoria sin condenatoria en costas, daños y perjuicios por mayoría, con votos salvados que ordenan la condenatoria en daños, perjuicios o costas. Se incluye una nota sobre el aumento exponencial de amparos de salud y la declaración previa de vulneración sistemática por listas de espera.",
  "summary_en": "The Constitutional Chamber granted an amparo appeal filed on behalf of a 48-year-old woman with cardiac conditions. The responding authority (Hospital San Rafael de Alajuela) canceled her scheduled cardiology appointment for December 2025 and rescheduled it for January 2028, a waiting period of over two years that the Chamber deemed unreasonable and in violation of Article 21 of the Constitution (right to life and health). The Chamber stressed that health services must be provided efficiently, effectively, continuously, and adapted to patient needs, without waiting lists or lack of resources serving as valid excuses. It noted that, pursuant to a preliminary injunction, the appointment was rescheduled for May 2026. By majority, the appeal was granted without awarding costs or damages, with dissenting opinions ordering the award of damages and costs. The ruling includes a note on the exponential increase in health amparos and a prior declaration of systematic violations due to waiting lists.",
  "court_or_agency": "Sala Constitucional",
  "date": "14/04/2026",
  "year": "2026",
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    "artículo 21 Constitución",
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    "Ley de la Jurisdicción Constitucional"
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    "derecho a la salud",
    "listas de espera",
    "reprogramación de citas",
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    "eficiencia del servicio público",
    "plazo irrazonable",
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    "Caja Costarricense de Seguro Social",
    "vulneración sistemática",
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    "Article 21 Constitution",
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    "Costa Rican Social Security Fund",
    "systematic violation",
    "precautionary measure"
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  "excerpt_es": "Al respecto, se acredita que la amparada tenía una cita programada en la especialidad de Cardiología del hospital San Rafael de Alajuela para el 5 de diciembre de 2025, la cual fue cancelada y reprogramada para el 21 de enero de 2028, plazo de espera que es irrazonable y vulnera lo dispuesto en el artículo 21 constitucional. Por otra parte, se acredita que en acatamiento a la medida cautelar ordenada en la resolución de curso, los recurridos reprogramaron cita a la amparada en cardiología para el estudio de prueba de esfuerzo para el 29 de mayo de 2026 con el Dr. Randal Quiros Fallas. En mérito de lo expuesto, el presente recurso debe ser estimado con las consecuencias que se indican en la parte dispositiva.",
  "excerpt_en": "In this regard, it is proven that the protected party had an appointment scheduled in the Cardiology specialty of the San Rafael de Alajuela hospital for December 5, 2025, which was canceled and rescheduled for January 21, 2028, an unreasonable waiting period that violates the provisions of Article 21 of the Constitution. On the other hand, it is shown that in compliance with the precautionary measure ordered in the initial resolution, the respondents rescheduled the protected party's cardiology appointment for the stress test study on May 29, 2026 with Dr. Randal Quiros Fallas. In light of the foregoing, this appeal must be granted with the consequences indicated in the operative part.",
  "outcome": {
    "label_en": "Granted",
    "label_es": "Con lugar",
    "summary_en": "The Chamber granted the appeal for violation of the right to health by unreasonably canceling and rescheduling a cardiology appointment; without awarding costs or damages by majority, with dissenting opinions ordering full or partial award.",
    "summary_es": "La Sala declara con lugar el recurso por violación al derecho a la salud al cancelar y reprogramar de forma irrazonable una cita cardiológica; sin condenatoria en costas, daños y perjuicios por mayoría, con votos salvados que ordenan la condenatoria en parte o totalmente."
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  "pull_quotes": [
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      "context": "Considerando IV",
      "quote_en": "Public bodies and entities providing public health services have the imperative and urgent obligation to adapt them to the particular and specific needs of their users or patients, and above all, of those who demand immediate and urgent medical care, without the lack of human and material resources being legally valid arguments to exempt them from fulfilling such obligation.",
      "quote_es": "Los órganos y entes públicos que prestan servicios de salud pública tienen la obligación imperativa e impostergable de adaptarlos a las necesidades particulares y específicas de sus usuarios o pacientes y, sobre todo, de aquellos que demandan una atención médica inmediata y urgente, sin que la carencia de recursos humanos y materiales sean argumentos jurídicamente válidos para eximirlos del cumplimiento de tal obligación."
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    {
      "context": "Considerando V",
      "quote_en": "It is proven that the protected party had an appointment scheduled in the Cardiology specialty of the San Rafael de Alajuela hospital for December 5, 2025, which was canceled and rescheduled for January 21, 2028, an unreasonable waiting period that violates the provisions of Article 21 of the Constitution.",
      "quote_es": "Se acredita que la amparada tenía una cita programada en la especialidad de Cardiología del hospital San Rafael de Alajuela para el 5 de diciembre de 2025, la cual fue cancelada y reprogramada para el 21 de enero de 2028, plazo de espera que es irrazonable y vulnera lo dispuesto en el artículo 21 constitucional."
    },
    {
      "context": "Voto salvado parcial del Magistrado Salazar Alvarado (citando artículo 51 LJC)",
      "quote_en": "Every ruling that upholds the appeal shall award in abstracto compensation for the damages caused and the payment of the appeal costs, and its liquidation shall be reserved for the enforcement of the judgment.",
      "quote_es": "Toda resolución que acoja el recurso condenará en abstracto a la indemnización de los daños y perjuicios causados y al pago de las costas del recurso, y se reservará su liquidación para la ejecución de sentencia."
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  "body_es_text": "\n\nExp: 26-010135-0007-CO \n\nRes. Nº 2026013021\n\n \n\nSALA CONSTITUCIONAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San José, a las nueve horas veinte minutos del catorce de abril de dos mil veintiseis .\n\n Recurso de amparo interpuesto por Nombre01, cédula de identidad CED01, a favor de Nombre02, cédula de residencia CED02, contra la CAJA COSTARRICENSE DE SEGURO SOCIAL. \n\nRESULTANDO:\n\n1.- Por escrito aportado a la Sala el 21 de marzo de 2026, la parte recurrente interpone recurso de amparo y manifiesta que la amparada, de 48 años, tiene diagnósticos de fibrilación articular paroxística, arritmia cardiaca, estenosis mitral y secuelas de accidente encefálico. Expone que el 4 de setiembre de 2023 a su representada se le agendó una cita en la especialidad de Cardiología del hospital San Rafael de Alajuela para el 5 de diciembre de 2025; empero, esa atención se le canceló y reprogramó para el 21 de enero de 2028. Explica que al ser cardiópata, la tutelada requiere control anual. Estima que lo expuesto conculca los derechos fundamentales de la paciente. Solicita que se declare con lugar el recurso.\n\n2.- Por resolución de las 20:57 horas del 6 de abril de 2026, se le da curso al proceso y se requieren los informes a las autoridades recurridas. \n\n 3.- Informan bajo juramento Karen Rodríguez Segura, en su condición de Directora General a. i. y Néstor Azofeifa Delgado en el ejercicio del cargo como Jefatura a. i. del Servicio de Medicina, al que pertenece la especialidad de Cardiología, ambos funcionarios del Hospital San Rafael de Alajuela, que este último indicó que “Se verifica mediante el expediente digital EDUS que se trata de una paciente femenina de 48 años, quien ha sido valorado en la especialidad de Cardiología por presentar “cardiopatía valvular reumática mitral no dilatada” donde se le ha brindado el tratamiento y manejo. En relación con lo mencionado en el Recurso de amparo en cuanto a las citas programadas en la especialidad de cardiología; me permito indicar que los responsables de la asignación, programación y reprogramación de citas nuevas y controles son los funcionarios del servicio de Registros Médicos y Estadísticas en Salud, no siendo función de la Jefatura de Medicina la asignación de dichas citas. No obstante, lo anterior, y con el objetivo de garantizar la atención médica, se realizaron las coordinaciones correspondientes con el Servicio de Registros Médicos, logrando adelantar la cita en Cardiología para el estudio de prueba de esfuerzo para el 29 de mayo de 2026 con el Dr. Randal Quiros Fallas. Se adjunta comprobante de cita como respaldo de lo indicado. Dado lo anterior, esta jefatura considera que en ningún momento se ha negado el acceso a los servicios de salud al amparado, ni se ha vulnerado su derecho a la salud o a la seguridad social”. Solicitan que se declare sin lugar el recurso.\n\n4.- En la substanciación del proceso se han observado las prescripciones de ley.\n\n Redacta el Magistrado Cruz Castro; y,\n\nConsiderando:\n\n I.- OBJETO DEL RECURSO. El recurrente indica que la amparada, de 48 años, tiene diagnósticos de fibrilación articular paroxística, arritmia cardiaca, estenosis mitral y secuelas de accidente encefálico. Expone que el 4 de setiembre de 2023 a la amparada se le agendó una cita en la especialidad de Cardiología del hospital San Rafael de Alajuela para el 5 de diciembre de 2025; empero, esa atención se le canceló y reprogramó para el 21 de enero de 2028. Explica que al ser cardiópata, la tutelada requiere control anual. \n\nII.- HECHOS PROBADOS. De relevancia para dirimir el presente recurso de amparo, se tienen por acreditados los siguientes: \n\na) La amparada tiene 48 años (informe de la autoridad recurrida).\n\nb) Que la amparada tenía una cita programada en la especialidad de Cardiología del hospital San Rafael de Alajuela para el 5 de diciembre de 2025, la cual fue cancelada y reprogramada para el 21 de enero de 2028 (hecho incontrovertido). \n\nc) En acatamiento a la medida cautelar ordenada en la resolución de curso, los recurridos reprogramaron cita a la amparada en cardiología para el estudio de prueba de esfuerzo para el 29 de mayo de 2026 con el Dr. Randal Quiros Fallas (informe de las autoridades recurridas). \n\nIII.- Sobre el derecho fundamental a la salud. El derecho a la vida reconocido en el numeral 21 de la Constitución es la piedra angular sobre la cual descansan el resto de los derechos fundamentales de los habitantes de la república. De igual forma, en ese ordinal de la carta política encuentra asidero el derecho a la salud, puesto que, la vida resulta inconcebible si no se le garantizan a la persona humana condiciones mínimas para un adecuado y armónico equilibrio psíquico, físico y ambiental. Evidentemente, cualquier retardo de los hospitales, clínicas y demás unidades de atención sanitaria de la Caja Costarricense del Seguro Social puede repercutir negativamente en la preservación de la salud y la vida de sus usuarios. Los entes, órganos y funcionarios públicos se deben a los usuarios con una clara e inequívoca vocación de servicio, puesto que, esa ha sido la razón de su creación y existencia. \n\nIV.- En cuanto a los principios de eficiencia, eficacia, continuidad, regularidad y adaptación en los servicios públicos de salud. Los órganos y entes públicos que prestan servicios de salud pública tienen la obligación imperativa e impostergable de adaptarlos a las necesidades particulares y específicas de sus usuarios o pacientes y, sobre todo, de aquellos que demandan una atención médica inmediata y urgente, sin que la carencia de recursos humanos y materiales sean argumentos jurídicamente válidos para eximirlos del cumplimiento de tal obligación. Desde esta perspectiva, los servicios de las clínicas y hospitales de la Caja Costarricense de Seguro Social están en el deber de adoptar e implementar los cambios organizacionales, de contratar el personal médico o auxiliar y de adquirir los materiales y equipo técnico que sean requeridos para brindar prestaciones eficientes, eficaces y rápidas. Los jerarcas de las Clínicas y Hospitales no pueden invocar, para justificar una atención deficiente y precaria de los pacientes, el problema de las “listas de espera” para las intervenciones quirúrgicas y aplicación de ciertos exámenes especializados o de la carencia de recursos financieros, humanos y técnicos, puesto que, es un imperativo constitucional que los servicios de salud pública sean prestados de forma eficiente, eficaz, continua, regular y célere. Los jerarcas de la Caja Costarricense de Seguro Social y los Directores de Hospitales y Clínicas que les pertenecen están en el deber y, por consiguiente son los personalmente responsables –en los términos del artículo 199 y siguientes de la Ley General de la Administración Pública–, de adoptar e implementar todas las providencias y medidas administrativas y organizacionales para poner coto definitivo a la prestación tardía –la cual, en ocasiones, deviene en omisa por sus consecuencias– de los servicios de salud, situación que constituye, a todas luces, una inequívoca falta de servicio que puede dar lugar a la responsabilidad administrativa patrimonial de esa entidad por las lesiones antijurídicas provocadas a los administrados o usuarios (artículos 190 y siguientes de la Ley General de la Administración Pública). \n\nV.- CASO CONCRETO. En el presente asunto, este Tribunal Constitucional, de conformidad con las pruebas allegadas a los autos, así como del informe rendido bajo juramento por las autoridades recurridas, estima que lleva razón la parte recurrente en su alegato. Al respecto, se acredita que la amparada tenía una cita programada en la especialidad de Cardiología del hospital San Rafael de Alajuela para el 5 de diciembre de 2025, la cual fue cancelada y reprogramada para el 21 de enero de 2028, plazo de espera que es irrazonable y vulnera lo dispuesto en el artículo 21 constitucional. Por otra parte, se acredita que en acatamiento a la medida cautelar ordenada en la resolución de curso, los recurridos reprogramaron cita a la amparada en cardiología para el estudio de prueba de esfuerzo para el 29 de mayo de 2026 con el Dr. Randal Quiros Fallas. En mérito de lo expuesto, el presente recurso debe ser estimado con las consecuencias que se indican en la parte dispositiva.\n\n VI.- Sobre la condenatoria en costas, daños y perjuicios de conformidad con el artículo 52 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional. Bajo una mejor ponderación, la mayoría de la Sala considera que, en el sub examine, de conformidad con lo dispuesto en el párrafo 1° del artículo 52 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional (“Si, estando en curso el amparo, se dictare resolución, administrativa o judicial, que revoque, detenga o suspenda la actuación impugnada, se declarará con lugar el recurso únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes”), la estimatoria debe serlo sin especial condenatoria en costas, daños y perjuicios, con base en las siguientes consideraciones. Si bien hay un texto expreso en la ley que obliga a que la parte dispositiva del fallo indique que se declara con lugar el recurso, cuando estando en curso del amparo se resuelva el agravio, no menos cierto es que ese mismo párrafo in fine refiere que la estimatoria se dicta “únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes”. Se subraya que la Ley indica “si fueren procedentes”, lo cual significa que la procedencia o improcedencia de la indemnización y costas depende de una valoración, apreciación o ponderación del Tribunal. En casos como este, el contenido de la pretensión de la persona amparada y la conducta de la autoridad recurrida de reconocer aquella, sugieren que los menoscabos, lesiones o alteraciones alegados no están referidos de modo directo a una repercusión en un derecho constitucional de evidente naturaleza patrimonial (como sí ocurriría, por ejemplo, con una afectación al derecho al salario). Para disipar cualquier duda al respecto, es importante destacar lo dispuesto en el artículo 51 de la misma Ley de la Jurisdicción Constitucional, cuando dispone que: “toda resolución que acoja el recurso condenará en abstracto a la indemnización de los daños y perjuicios causados y al pago de las costas del recurso, y se reservará su liquidación para la ejecución de sentencia”, donde no se prevé la posibilidad de valorar si procede o no lo concerniente a indemnización y costas. Los principios del Derecho Constitucional, los del Público y Procesal General o, en su caso, los del Derecho Internacional o Comunitario y, además, por su orden, la Ley General de la Administración Pública y el Código Procesal Contencioso Administrativo y los demás códigos procesales, son fuente supletoria para la aplicación e interpretación de las normas de la Ley de la Jurisdicción Constitucional -cfr. artículo 14-. Para la jurisdicción contencioso-administrativa, el legislador estableció un precepto plenamente aplicable al caso por analogía, en el artículo 197 del Código Procesal Contencioso Administrativo, que responde a la lógica procesal en cualquier materia. En todo caso, la parte afectada del sub lite preserva la posibilidad de acudir, si a bien lo tiene, a un proceso de conocimiento a fin de demostrar que ha sufrido algún tipo de menoscabo. Con base en lo anterior, es criterio de mayoría resolver este recurso sin condenatoria en costas, daños y perjuicios.\n\nvII.- VOTO SALVADO PARCIAL DEL MAGISTRADO SALAZAR ALVARADO, ÚNICAMENTE EN RELACIÓN CON LA NO CONDENATORIA EN COSTAS, DAÑOS Y PERJUICIOS A LA PARTE RECURRIDA. \n\nSi bien coincido con el resto de la Sala en declarar con lugar el recurso, me separo del criterio de mayoría en cuanto exime de condenar a la parte recurrida al pago de las costas, daños y perjuicios derivados de la lesión producida a los derechos fundamentales de la parte tutelada. \n\nLa Ley de la Jurisdicción Constitucional, en el artículo 52, dispone que: \n\n“Si, estando en curso el amparo, se dictare resolución, administrativa o judicial, que revoque, detenga o suspenda la actuación impugnada, se declarará con lugar el recurso únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes”. \n\nPor otra parte, en el artículo 51 ibídem, se establece que: \n\n“...toda resolución que acoja el recurso condenará en abstracto a la indemnización de los daños y perjuicios causados y al pago de las costas del recurso, y se reservará su liquidación para la ejecución de sentencia”. \n\nEsta última norma establece el sistema general que regula lo relativo al tema de la indemnización y el pago de las costas, y que la mayoría denomina “forma natural o normal de terminación del proceso, donde hay pronunciamiento sobre el fondo del asunto y reconocimiento de los hechos que han vulnerado los derechos fundamentales…”. \n\nEn criterio de la mayoría, el artículo 51, de cita, regula los supuestos en los que la Sala ha tenido por comprobado el agravio; y, como consecuencia, surge la necesidad de una condenatoria en costas, daños y perjuicios. Sin embargo, a juicio de los suscritos, de la interpretación sistemática de ambas normas, se concluye que, tanto en los casos en que este Tribunal Constitucional constate una lesión a algún derecho fundamental; y, por ende, declare con lugar el recurso, como en aquellos en los que la Administración, por decisión propia, restituya a la persona agraviada en el goce de sus derechos fundamentales, una vez que tenga conocimiento del amparo -supuesto contemplado en el artículo 52, referido-, por imperio de los artículos 50 y 51, de la ley citada, la consecuencia necesaria e ineludible es la condenatoria al infractor a la indemnización de los daños y perjuicios causados y del pago de las costas del recurso. Esta regla no es más que el reconocimiento, a la parte que ha sufrido una vulneración en sus derechos fundamentales, del derecho a una tutela judicial efectiva en torno a la reparación de las consecuencias dañosas derivadas de las actuaciones u omisiones de las autoridades infractoras; y, como medio disuasivo, a fin de que el Estado no incurra nuevamente en las acciones que dieron base a la estimatoria del recurso, tema regulado en el artículo 50, de la ley que rige esta jurisdicción. De modo, que ya sea que la Sala haya tenido por comprobado el agravio y haya entrado a conocer el fondo del asunto, o que la violación haya cesado por decisión de la propia autoridad recurrida, una vez que tuvo conocimiento de la tramitación del amparo, con restitución en el goce de los derechos fundamentales a favor del agraviado (artículo 52), siempre, en cualesquiera de esos supuestos, surge la imperiosa necesidad de una condenatoria en costas, daños y perjuicios al infractor, cuyo fundamento se encuentra en los principios de tutela de los derechos de las personas y en el de que la Administración debe hacerse responsable por los daños y perjuicios que ocasione con su actuar inconstitucional. Así, el hecho de que al momento de conocerse y resolverse con lugar el amparo, los efectos del acto impugnado ya hubieren cesado, en los términos de lo dispuesto en los artículos 50 y 52, de la ley de cita, no enerva la procedencia de la condenatoria en costas, daños y perjuicios, pues tal caso forma parte integral del sistema general de condenatoria necesaria en esos extremos, que contiene la Ley de la Jurisdicción Constitucional. \n\nPor otra parte, es claro que el artículo 52, mencionado, se aplica únicamente en los casos en que la Sala, aun cuando no ha conocido, ni se ha pronunciado sobre el fondo del reclamo, ha constatado la vulneración que en sus derechos fundamentales ha sufrido la parte amparada, en virtud de la restitución, que, en el goce de esos derechos, ha acordado a su favor la Administración; situación que, tal y como la afirma la mayoría de la Sala, implica una “terminación anormal del proceso”. \n\nEl legislador estableció y delimitó, de forma precisa, las condiciones en las cuales esta Sala puede decretar esa forma de conclusión anormal del proceso de amparo, así como sus alcances, a saber: 1) que el amparo esté en curso, es decir, que la Administración haya sido debidamente notificada de la resolución que dio curso al amparo; y, 2) que exista una resolución administrativa o judicial que disponga, de forma indubitable, la revocación, detención o suspensión de la actuación impugnada violatoria de derechos fundamentales. Ciertamente, la norma en cuestión contempla una excepción al sistema general de condenatoria en costas, daños y perjuicios, no obstante la estimatoria del recurso, al disponer que, en los casos allí regulados, se declarará con lugar el recurso “únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes”. Como excepción que es, debe ser interpretada restrictivamente; es decir, que solo procede en los supuestos estrictamente contemplados en la norma, no solo por la regla de que las excepciones en derecho deben interpretarse de forma restrictiva, sino también porque las consecuencias de aplicar tal excepción implican, sin lugar a dudas, un menoscabo en el derecho fundamental de las personas a obtener una efectiva tutela judicial frente a los daños y perjuicios sufridos con la lesión a sus derechos constitucionales. \n\nEn mi criterio, tal excepción se debe interpretar en el sentido de que, de conformidad con el sistema general de condenatoria automática en costas, daños y perjuicios ante una violación a derechos fundamentales, esa condenatoria es siempre procedente, aún en el caso de que la parte recurrida dicte una resolución, administrativa o judicial, que revoque, detenga o suspenda la actuación impugnada, a menos que conste de manera indubitable y clara que en el caso concreto no se causó perjuicio alguno capaz de ser indemnizado. Solo y únicamente en tales supuestos podría eximirse a la Administración recurrida del pago de dichos extremos. Como en este caso, no existe elemento alguno que desvirtúe la presunción del surgimiento, para la parte amparada, de daños y perjuicios económicos derivados de las actuaciones impugnadas -cuya determinación concreta no le corresponde a esta jurisdicción-, la estimatoria de este recurso debe implicar, necesariamente, la condenatoria en costas, daños y perjuicios, y así lo declaro. \n\nComo razón adicional, cabe destacar que la dinámica y esencia misma de los procesos de amparo, no tiene por objeto primario el análisis de la existencia o no de daños y perjuicios, sino, de la existencia o no de acciones u omisiones que puedan generar o producir un quebranto al régimen de los derechos fundamentales de las personas. Desde esa arista, el análisis que realiza esta sede, se concentra en dicha verificación, empero, no ingresa a la ponderación de si esas cuestiones han generado o no lesiones en el ámbito eminentemente patrimonial de las personas amparadas. Si bien el precitado precepto 52, de la LJC, en su ámbito gramatical, estatuye que dicha condena (en daños, perjuicios y costas) opera, de ser procedente, no estimamos los suscritos que dicho examen de pertinencia pueda, a priori, excluirse de manera automática en este tipo de procesos, en la medida en que, es dentro de otro proceso ordinario, que se ha de definir si dentro de la relación jurídica analizada en el recurso de amparo, las conductas u omisiones imputables a la Administración (o sujeto de derecho privado, cuando corresponda), se han constituido como causa adecuada de lesiones de orden patrimonial, que sean jurídicamente indemnizables. A modo de referencia, los numerales 179 al 184, del Código Procesal Contencioso Administrativo, Ley N° 8508, define un proceso especial que tiene por objeto la definición de los efectos económicos derivados de condenas dictadas en estos procesos. A la luz del canon 179 ejusdem, ese proceso tiene por objeto lo siguiente: \n\n“ARTÍCULO 179.- Corresponde al Juzgado de lo Contencioso-Administrativo, la ejecución de las sentencias dictadas por la Jurisdicción Constitucional, en procesos de hábeas corpus y de amparo contra sujetos de Derecho público, únicamente en lo relativo a la demostración, la liquidación y el cumplimiento de indemnizaciones pecuniarias”. \n\nEs claro que ese proceso se direcciona al análisis del antecedente necesario emitido por esta Sala en cuanto a una condena en abstracto en esos rubros, pues no procedería ese tipo de pretensiones dentro de ese tipo de causas, cuando la sentencia dictada dentro del proceso de amparo, estableciere, de manera expresa, la improcedencia de daños, perjuicios y/o costas, así como cuando no exista pronunciamiento expreso en cuanto a este particular. Es decir, el proceso especial en sede contencioso administrativa, requiere, a modo de requisito sine qua non, de condena o pronunciamiento expreso por parte de esta Sala Constitucional. En ese orden, a nuestro juicio, al tenor del mencionado ordinal 52, de la LJC, la dispensa en esa condena patrimonial precisa de la acreditación, en cada caso, de situaciones a partir de las cuales, es estime, motivadamente, la inexistencia de lesiones patrimoniales, aún potenciales, derivadas o asociadas a los hechos analizados. Por ende, se trata de una excepción, que, como tal, requiere de aplicación calificada y debidamente fundamentada de manera casuística. La sola circunstancia que, en el curso del trámite, la Administración dicte resolución o se emita sentencia judicial que revoque, detenga o suspenda la actuación impugnada, no descarta, per se, que, de previo a esa cesación por causa propia o ajena al ente accionado, la indolencia acusada o perturbación reprochada, haya llegado a ocasionar daños y perjuicios. Sin embargo, tal cuestión de fondo, en lo relativo a la efectividad de las lesiones, su cuantía, reclamo oportuno, etc., son ponderaciones que escapan a la naturaleza de estos procesos y respecto de la cual, en orden a lo regulado por el mandato 52 aludido, son propias de una condena en abstracto que luego constituye base de análisis en la Jurisdicción Contencioso Administrativa. La tutela que se pretende en estos procesos de orden constitucional no precisa de la demostración de daños y perjuicios, pues, se insiste, no es su objeto o ratio primaria. Así, no corresponde a la persona amparada el reclamo o demostración de daños, siendo que lo que busca es el resguardo de sus derechos fundamentales. Luego, si esas conductas administrativas le han producido lesiones, es un extremo que, por tesis de principio y salvo casos excepcionales, no forman parte de la base de análisis de este tipo de causas. Nótese que, en el supuesto regulado en ese mandato, la Sala Constitucional no hace un análisis de fondo de la situación a tutelar, dada la terminación del amparo o habeas corpus por la circunstancia sobrevenida ya citada. Ergo, en estos casos, por imperativo legal, no se ingresa a valorar si hay o no infracción, con lo cual, mucho menos puede definirse si a partir de lo denunciado por el requirente, puede haber o no situaciones de posible reparación civil. De esa manera, la dispensa de condena a que alude esa norma, es de orden excepcional, no de principio. Por tanto, en esos supuestos, la norma impone la condena en abstracto, para que sea dentro de otro proceso plenario, que se analice su procedencia. De otro modo, de aplicarse como regla esa liberación de daños, perjuicios y costas, se estaría poniendo en riesgo la tutela de la situación jurídica de la persona que, pese a esa respuesta sobrevenida de la parte reclamada, pudo haber sufrido lesiones en su esfera patrimonial, en detrimento de lo estatuido por el precepto 45, de la Constitución Política, y desconociendo la potencial responsabilidad de la Administración, tal y como lo impone el artículo 9 ejusdem. Además, no debe dejarse de lado que fue en virtud de una acción de esa índole, que se adoptó una conducta que hace cesar las conductas que, en teoría, amenazan o conculcan los derechos fundamentales de la persona. Es decir, a efectos de obtener el resguardo de esos derechos, la persona optó por la tutela judicial, y fue por esa virtud, que se produce el cese de la perturbación reprochada. Se insiste, si la permanencia de la amenaza o deterioro de su situación en tanto se hizo cesar por las causas aludidas en la norma bajo examen, generó daños y perjuicios, es un tema que, salvo prueba en contrario, debe ser analizado dentro de un proceso ordinario, pero que, se reitera, en modo alguno, debe negarse, como presupuesto, por la sola concreción del supuesto de hecho regulado en el mencionado ordinal 52, de la LJC. Por ende, con el respeto de siempre en cuanto a la postura de mayoría, externo mi voto y reitero que la estimatoria de este recurso debe implicar, necesariamente, la condenatoria en abstracto en costas, daños y perjuicios. \n\nVIII.- Voto salvado de la magistrada Garro Vargas respecto a la parte dispositiva de esta sentencia. Dice el artículo 52 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional (LJC): “Si, estando en curso el amparo, se dictare resolución, administrativa o judicial, que revoque, detenga o suspenda la actuación impugnada, se declarará con lugar el recurso únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes”. \n\nMi interpretación sobre esa norma es la siguiente: Esa “resolución” es todo acto válido y eficaz por el cual la autoridad competente restituye en el goce del derecho conculcado. La frase “si fueren procedentes” se refiere a las costas. Es más, el artículo 197 del Código Procesal Contencioso-Administrativo, citado por la mayoría, sobre la base del artículo 14 de la LJC, justamente se refiere sólo a estas: a las costas.\n\nCiertamente, a tenor del artículo 48 de la Constitución Política (CP), el contenido esencial del derecho al recurso de amparo no es indemnizatorio sino restitutorio; sin embargo, el artículo 51 de la LJC señala: “Toda resolución que acoja el recurso condenará en abstracto a la indemnización de los daños y perjuicios causados y al pago de las costas del recurso, y se reservará su liquidación para la ejecución de sentencia”.\n\nSi el derecho ha sido violado y la Sala así lo constata, aún en caso de que haya sido restituido, podrían haber surgido daños y perjuicios. Por tal motivo, cabe la condenatoria en abstracto de éstos. Si no se hiciera así, si no se diera tal condenatoria, en el caso de que sí se hubieren dado, no habría título –derivado de este proceso– para reclamarlos, con lo que se podría violar el artículo 41 de la CP. Si a pesar de que se haya condenatoria en abstracto, no se han dado los daños y perjuicios, el juez en la vía ordinaria así lo declarará, pues sólo a él corresponde tener por probado la existencia real y la magnitud de los mismos.\n\nCon la tesis defendida por la mayoría estimo que, contrario a lo que se busca, se estaría incentivando que la Administración respete los derechos sólo ante la existencia de un recurso de amparo. Resta decir que el artículo 52 de la LJC prevé la posibilidad de que, si se estima que es lo justo, la Sala condene en costas, aun cuando el derecho haya sido restituido. En razón de lo anterior, salvo parcialmente el voto respecto de la parte dispositiva y ordeno la condenatoria en daños y perjuicios, pero no en costas.\n\nIX.- NOTA DEL MAGISTRADO RUEDA LEAL. El tema de los recursos de amparo relacionados con el derecho a la salud y, sobre todo, el de las listas de espera en la Caja Costarricense de Seguro Social son agravios que se han tornado recurrentes en la jurisdicción constitucional. Este tipo de procesos ha tenido un aumento exponencial, lo que las estadísticas de este Tribunal ponen de manifiesto. \n\nCantidad de expedientes de salud ingresados a la Sala Constitucional: \n\nAÑO\n\nCANTIDAD EN SALUD\n\n2012\n\n1745\n\n2013\n\n1891\n\n2014\n\n2710\n\n2015\n\n3725\n\n2016\n\n4865\n\n2017\n\n5682\n\n2018\n\n6932\n\n2019\n\n7623\n\n2020\n\n5912\n\n2021\n\n7796\n\n2022\n\n8310\n\n2023\n\n12845\n\n2024\n\n15300\n\n2025\n\n17252\n\nDel cuadro anterior se infiere que, con excepción de un solo año (2020), desde el año 2012 a la fecha ha habido un aumento constante en los asuntos entrados por violación al derecho a la salud. Asimismo, se destaca el exacerbado incremento de estos asuntos durante el 2025, cuando esta materia alcanzó el 43.21% del circulante del Tribunal. \n\nDe esos asuntos, buena cantidad corresponde a listas de espera. A propósito de lo anterior, este Tribunal, en la sentencia nro. 2019-005560 de las 09:30 horas del 29 de marzo de 2019, declaró la vulneración sistemática y reiterada por parte de la Caja Costarricense de Seguro Social al derecho a la salud de las personas aseguradas, específicamente, en virtud del fenómeno de las listas de espera. Consecuencia de lo anterior, la Sala ordenó la elaboración, dentro del plazo de seis meses contado a partir de la notificación de tal pronunciamiento, de un sistema de gestión integrado a los efectos de solventar las listas de espera e incorporar soluciones a las causas estructurales de tal problemática, reconocidas por la propia Caja Costarricense de Seguro Social en su informe rendido en el expediente nro. Telf01, entre las cuales se indican: ausencia de infraestructura adecuada, aumento poblacional, consideraciones epidemiológicas, ausencia de un sistema adecuado para cubrir la falta de médicos especialistas, necesidades de equipamiento y demanda en aumento del primer nivel de atención, ausentismo de pacientes a citas en diversos centros médicos de la institución recurrida, entre otras. En el citado proyecto de sistema de gestión integrado deberán definirse los plazos de espera razonables por patología o grupos relacionados de diagnóstico de acuerdo con la sintomatología, el nivel de urgencia y las condiciones del paciente, así como los criterios objetivos para precisar la inclusión y ubicación de un paciente en las listas de espera. Aunado a lo anterior, el proyecto de sistema de gestión integrado deberá tomar en cuenta las particularidades de las poblaciones en estado de vulnerabilidad (personas adultas mayores, indígenas, personas en condición de pobreza, madres, niños, niñas y adolescentes, privados de libertad, entre otros) y orientarse según los principios constitucionales del servicio público: eficiencia, eficacia, razonabilidad, disponibilidad, accesibilidad y universalidad. Por consiguiente, con el voto en mención se pretende que la Caja Costarricense de Seguro Social ‑en el marco de sus competencias constitucionales y legales‑ tome las medidas requeridas para paliar la vulneración sistemática y reiterada al derecho a la salud de los pacientes del ente. Aunado a ello, con la finalidad de dar seguimiento al cumplimiento de la referida sentencia, la Sala Constitucional convocó a una audiencia oral y pública para el 14 de noviembre de 2019. Asimismo, le ordenó a la Defensoría de los Habitantes que coadyuvara con el seguimiento a la ejecución de tal resolución. Así las cosas, esta intervención promueve la obligación de la Caja Costarricense de ejecutar acciones para resolver la problemática en cuestión, de manera que la solución a esta provenga de la propia entidad, no solo de las resoluciones de la Sala.\n\nX.- Documentación aportada al expediente. Se previene a las partes que de haber aportado algún documento en papel, así como objetos o pruebas contenidas en algún dispositivo adicional de carácter electrónico, informático, magnético, óptico, telemático o producido por nuevas tecnologías, estos deberán ser retirados del despacho en un plazo máximo de 30 días hábiles contados a partir de la notificación de esta sentencia. De lo contrario, será destruido todo aquel material que no sea retirado dentro de este plazo, según lo dispuesto en el \"Reglamento sobre Expediente Electrónico ante el Poder Judicial\", aprobado por la Corte Plena en sesión número 27-11 del 22 de agosto de 2011, artículo XXVI y publicado en el Boletín Judicial número 19 del 26 de enero de 2012, así como en el acuerdo aprobado por el Consejo Superior del Poder Judicial, en la sesión número 43-12 celebrada el 3 de mayo de 2012, artículo LXXXI.\n\nPOR TANTO:\n\n \n\nSe declara CON LUGAR el recurso sin especial condenatoria en costas, daños y perjuicios. Consecuentemente, se ordena a Karen Rodríguez Segura, en su condición de Directora General a. i. y Néstor Azofeifa Delgado en el ejercicio del cargo como Jefatura a. i. del Servicio de Medicina, al que pertenece la especialidad de Cardiología, ambos funcionarios del Hospital San Rafael de Alajuela, o a quienes ocupen esos cargos, que coordinen y dispongan lo necesario para que la amparada sea valorada en el servicio de cardiología por un especialista y se le realice prueba de esfuerzo el 29 de mayo de 2026 - fecha indicada a esta Sala–. Se le previene a las autoridades recurridas que, de conformidad con lo establecido en el artículo 71 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional, se impondrá prisión de tres meses a dos años o de veinte a sesenta días multa, a quien recibiere una orden que deba cumplir o hacer cumplir, dictada dentro de un recurso de amparo y no la cumpliere o no la hiciere cumplir, siempre que el delito no estuviera más gravemente penado. El Magistrado Salazar Alvarado salva parcialmente el voto y dispone la condenatoria en daños, perjuicios y costas. La Magistrada Garro Vargas salva parcialmente el voto y ordena la condenatoria en daños y perjuicios, pero no en costas. El magistrado Rueda Leal pone nota. Notifíquese.\n\n \n\n \n\n \n\n \n\n \n\n \n\n \n\nFernando Castillo V.\n\nPresidente\n\n \n\nFernando Cruz C.\n\n \n\nPaul Rueda L.\n\nLuis Fdo. Salazar A.\n\n \n\nJorge Araya G.\n\nAnamari Garro V.\n\n \n\nIngrid Hess H.\n\n \n\n \n\nDocumento Firmado Digitalmente\n\n-- Código verificador --\n\n\n\n ZL821Y6NATM61 \n\nEXPEDIENTE N° 26-010135-0007-CO \n\n \n\nTeléfonos: Telf02/ ALA-4TA (Telf03). Fax: Telf04 / Telf05. Dirección electrónica: www.poder-judicial.go.cr/salaconstitucional. Dirección: (Dirección01, Dirección02, 100 mts. Sur de la iglesia del Perpetuo Socorro).",
  "body_en_text": "EXP: 26-010135-0007-CO\n\nRES. No. 2026013021\n\nCONSTITUTIONAL CHAMBER OF THE SUPREME COURT OF JUSTICE. San José, at nine hours twenty minutes on the fourteenth of April of two thousand twenty-six.\n\nAmparo appeal filed by Nombre01, identity card CED01, on behalf of Nombre02, residency card CED02, against the CAJA COSTARRICENSE DE SEGURO SOCIAL.\n\nWHEREAS:\n\n1.- By brief submitted to the Chamber on March 21, 2026, the appellant files an amparo appeal and states that the protected party, 48 years old, has diagnoses of paroxysmal atrial fibrillation, cardiac arrhythmia, mitral stenosis, and sequelae of a cerebrovascular accident. They explain that on September 4, 2023, an appointment in the Cardiology specialty at the San Rafael de Alajuela hospital was scheduled for their client for December 5, 2025; however, that appointment was canceled and rescheduled for January 21, 2028. They explain that being a heart patient, the protected party requires annual monitoring. They consider that the foregoing violates the patient's fundamental rights. They request that the appeal be granted.\n\n2.- By resolution at 20:57 hours on April 6, 2026, the proceeding is admitted and reports are requested from the respondent authorities.\n\n3.- Karen Rodríguez Segura, in her capacity as Acting General Director, and Néstor Azofeifa Delgado, acting as Acting Head of the Medical Service, to which the Cardiology specialty belongs, both officials of the Hospital San Rafael de Alajuela, report under oath that the latter indicated: \"It is verified through the digital medical record EDUS that this is a 48-year-old female patient, who has been assessed in the Cardiology specialty for presenting 'non-dilated rheumatic mitral valvular heart disease' where treatment and management have been provided. Regarding what is mentioned in the Amparo appeal concerning the appointments scheduled in the cardiology specialty; I am able to indicate that those responsible for the assignment, scheduling, and rescheduling of new and follow-up appointments are the officials of the Medical Records and Health Statistics service, and the assignment of such appointments is not a function of the Medical Management. Notwithstanding the foregoing, and with the aim of guaranteeing medical care, the corresponding coordination was carried out with the Medical Records Service, successfully bringing forward the cardiology appointment for the stress test study to May 29, 2026, with Dr. Randal Quiros Fallas. An appointment slip is attached as support for the foregoing. Given the above, this management considers that at no time has access to health services been denied to the protected party, nor has their right to health or social security been violated.\" They request that the appeal be declared without merit.\n\n4.- In the substantiation of the proceeding, the prescriptions of law have been observed.\n\nDrafted by Magistrate Cruz Castro; and,\n\nConsidering:\n\nI.- PURPOSE OF THE APPEAL. The appellant indicates that the protected party, 48 years old, has diagnoses of paroxysmal atrial fibrillation, cardiac arrhythmia, mitral stenosis, and sequelae of a cerebrovascular accident. They explain that on September 4, 2023, an appointment was scheduled for the protected party in the Cardiology specialty at the San Rafael de Alajuela hospital for December 5, 2025; however, that appointment was canceled and rescheduled for January 21, 2028. They explain that being a heart patient, the ward requires annual monitoring.\n\nII.- PROVEN FACTS. Relevant to settling this amparo appeal, the following are deemed established:\n\na) The protected party is 48 years old (report from the respondent authority).\n\nb) The protected party had an appointment scheduled in the Cardiology specialty at the San Rafael de Alajuela hospital for December 5, 2025, which was canceled and rescheduled for January 21, 2028 (undisputed fact).\n\nc) In compliance with the precautionary measure ordered in the admission resolution, the respondents rescheduled the cardiology appointment for the protected party for a stress test study on May 29, 2026, with Dr. Randal Quiros Fallas (report from the respondent authorities).\n\nIII.- On the fundamental right to health. The right to life recognized in numeral 21 of the Constitution is the cornerstone upon which the rest of the fundamental rights of the inhabitants of the republic rest. Likewise, the right to health finds its foundation in that ordinal of the political charter, since life is inconceivable if the human person is not guaranteed minimum conditions for an adequate and harmonious psychic, physical, and environmental balance. Evidently, any delay by the hospitals, clinics, and other healthcare units of the Caja Costarricense del Seguro Social can negatively impact the preservation of the health and life of its users. Public entities, bodies, and officials owe themselves to the users with a clear and unequivocal vocation of service, since that has been the reason for their creation and existence.\n\nIV.- Regarding the principles of efficiency, efficacy, continuity, regularity, and adaptation in public health services. Public bodies and entities that provide public health services have the imperative and non-deferrable obligation to adapt them to the particular and specific needs of their users or patients and, above all, of those who demand immediate and urgent medical care, without the lack of human and material resources being legally valid arguments to exempt them from compliance with such obligation. From this perspective, the services of the clinics and hospitals of the Caja Costarricense de Seguro Social are under the duty to adopt and implement organizational changes, to hire medical or auxiliary personnel, and to acquire the materials and technical equipment required to provide efficient, effective, and prompt services. The administrators of the Clinics and Hospitals cannot invoke, to justify deficient and precarious patient care, the problem of \"waiting lists\" for surgical interventions and the application of certain specialized examinations or the lack of financial, human, and technical resources, since it is a constitutional imperative that public health services be provided efficiently, effectively, continuously, regularly, and speedily. The administrators of the Caja Costarricense de Seguro Social and the Directors of its constituent Hospitals and Clinics are under the duty and, consequently, are personally responsible—in the terms of Article 199 and following of the Ley General de la Administración Pública—to adopt and implement all administrative and organizational provisions and measures to definitively put a stop to the delayed provision—which, on occasion, becomes omissionary due to its consequences—of health services, a situation that constitutes, by all lights, an unequivocal lack of service that may give rise to the patrimonial administrative liability of that entity for the unlawful injuries caused to the administered parties or users (Articles 190 and following of the Ley General de la Administración Pública).\n\nV.- SPECIFIC CASE. In the present matter, this Constitutional Court, in accordance with the evidence brought to the record, as well as the report rendered under oath by the respondent authorities, finds that the appellant is correct in their allegation. In this regard, it is established that the protected party had an appointment scheduled in the Cardiology specialty at the San Rafael de Alajuela hospital for December 5, 2025, which was canceled and rescheduled for January 21, 2028, a waiting period that is unreasonable and violates the provisions of Article 21 of the Constitution. Furthermore, it is established that in compliance with the precautionary measure ordered in the admission resolution, the respondents rescheduled the cardiology appointment for the protected party for a stress test study on May 29, 2026, with Dr. Randal Quiros Fallas. By virtue of the foregoing, the present appeal must be granted with the consequences indicated in the operative part.\n\nVI.- On the award of costs, damages, and losses in accordance with Article 52 of the Ley de la Jurisdicción Constitucional. Upon better consideration, the majority of the Chamber considers that, in the sub examine, in accordance with the provisions of paragraph 1 of Article 52 of the Ley de la Jurisdicción Constitucional (\"If, while the amparo is pending, an administrative or judicial resolution is issued that revokes, halts, or suspends the challenged action, the appeal shall be declared with merit solely for purposes of indemnification and costs, if they are applicable\"), the grant of the appeal should be without a special award of costs, damages, and losses, based on the following considerations. While there is an express text in the law that obliges the operative part of the ruling to indicate that the appeal is granted, when the grievance is resolved while the amparo is pending, it is no less true that the same paragraph in fine refers to the grant being dictated \"solely for purposes of indemnification and costs, if they are applicable.\" It is emphasized that the Law says \"if they are applicable,\" which means that the applicability or non-applicability of the indemnification and costs depends on an assessment, appreciation, or weighing by the Court. In cases like this one, the content of the claim of the protected person and the conduct of the respondent authority in acknowledging it suggest that the alleged impairments, injuries, or alterations are not directly related to a repercussion on a constitutional right of an evident patrimonial nature (as would occur, for example, with an impact on the right to salary). To dispel any doubt in this regard, it is important to highlight the provisions of Article 51 of the same Ley de la Jurisdicción Constitucional, when it provides that: \"any resolution that upholds the appeal shall condemn in the abstract to the indemnification of the damages and losses caused and to the payment of the costs of the appeal, and its liquidation shall be reserved for the execution of the sentence,\" where no possibility of assessing whether or not the indemnification and costs apply is foreseen. The principles of Constitutional Law, those of Public and General Procedural Law or, as the case may be, those of International or Community Law and, additionally, in their order, the Ley General de la Administración Pública and the Código Procesal Contencioso Administrativo and the other procedural codes, are supplementary sources for the application and interpretation of the norms of the Ley de la Jurisdicción Constitucional -cfr. Article 14-. For the contentious-administrative jurisdiction, the legislator established a precept fully applicable to the case by analogy, in Article 197 of the Código Procesal Contencioso Administrativo, which responds to the procedural logic in any matter. In any case, the affected party in the sub lite retains the possibility of resorting, if they see fit, to a plenary proceeding in order to demonstrate that they have suffered some type of impairment. Based on the foregoing, it is the majority criterion to resolve this appeal without an award of costs, damages, and losses.\n\nVII.- PARTIAL DISSENTING VOTE OF MAGISTRATE SALAZAR ALVARADO, SOLELY IN RELATION TO THE NON-IMPOSITION OF COSTS, DAMAGES, AND LOSSES UPON THE RESPONDENT PARTY.\n\nWhile I concur with the rest of the Chamber in granting the appeal, I diverge from the majority criterion insofar as it exempts the respondent party from the payment of costs, damages, and losses derived from the injury caused to the fundamental rights of the ward.\n\nThe Ley de la Jurisdicción Constitucional, in Article 52, provides that:\n\n\"If, while the amparo is pending, an administrative or judicial resolution is issued that revokes, halts, or suspends the challenged action, the appeal shall be declared with merit solely for purposes of indemnification and costs, if they are applicable.\"\n\nOn the other hand, Article 51 ibidem establishes that:\n\n\"...any resolution that upholds the appeal shall condemn in the abstract to the indemnification of the damages and losses caused and to the payment of the costs of the appeal, and its liquidation shall be reserved for the execution of the sentence.\"\n\nThis latter norm establishes the general system that regulates the matter of indemnification and the payment of costs, and which the majority calls \"the natural or normal form of termination of the proceeding, where there is a pronouncement on the merits of the matter and acknowledgment of the facts that have violated fundamental rights…\".\n\nIn the majority's criterion, Article 51, cited, regulates the cases in which the Chamber has found the grievance proven; and, as a consequence, the need for an award of costs, damages, and losses arises. However, in the undersigned's judgment, from a systematic interpretation of both norms, it is concluded that, both in cases where this Constitutional Court verifies an injury to a fundamental right and, therefore, grants the appeal, and in those where the Administration, by its own decision, restores the aggrieved person to the enjoyment of their fundamental rights, once it becomes aware of the amparo—a situation contemplated in Article 52, referenced—by mandate of Articles 50 and 51, of the cited law, the necessary and unavoidable consequence is the conviction of the violator to indemnify the damages and losses caused and to pay the costs of the appeal. This rule is nothing more than the recognition, to the party that has suffered a violation of their fundamental rights, of the right to effective judicial protection regarding the reparation of the harmful consequences derived from the actions or omissions of the violating authorities; and, as a dissuasive measure, so that the State does not incur again in the actions that gave rise to the granting of the appeal, a matter regulated in Article 50, of the law governing this jurisdiction. Thus, whether the Chamber has found the grievance proven and has proceeded to hear the merits of the matter, or whether the violation has ceased by decision of the respondent authority itself, once it became aware of the processing of the amparo, with restoration in the enjoyment of fundamental rights in favor of the aggrieved party (Article 52), always, in any of these cases, the imperative need for an award of costs, damages, and losses against the violator arises, the foundation of which lies in the principles of protection of individuals' rights and that the Administration must be held responsible for the damages and losses it causes through its unconstitutional actions. Thus, the fact that at the time of hearing and granting the amparo, the effects of the challenged act had already ceased, in the terms of the provisions of Articles 50 and 52, of the cited law, does not negate the applicability of the award of costs, damages, and losses, because such a case forms an integral part of the general system of necessary conviction on those points contained in the Ley de la Jurisdicción Constitucional.\n\nMoreover, it is clear that Article 52, mentioned, applies solely in cases where the Chamber, even though it has not heard or ruled on the merits of the claim, has verified the violation of the fundamental rights suffered by the protected party, by virtue of the restoration, in the enjoyment of those rights, that the Administration has agreed to in their favor; a situation that, as the majority of the Chamber affirms, implies an \"abnormal termination of the proceeding.\"\n\nThe legislator established and delimited, precisely, the conditions under which this Chamber can decree that form of abnormal conclusion of the amparo proceeding, as well as its scopes, namely: 1) that the amparo is pending, meaning that the Administration has been duly notified of the resolution that admitted the amparo; and, 2) that there is an administrative or judicial resolution that provides, undeniably, for the revocation, halting, or suspension of the challenged action violative of fundamental rights. Certainly, the norm in question contemplates an exception to the general system of award of costs, damages, and losses, despite the granting of the appeal, by providing that, in the cases regulated there, the appeal shall be granted \"solely for purposes of indemnification and costs, if they are applicable.\" As an exception that it is, it must be interpreted restrictively; that is, it only applies in the situations strictly contemplated in the norm, not only because of the rule that exceptions in law must be interpreted restrictively, but also because the consequences of applying such an exception imply, without a doubt, an impairment of the fundamental right of individuals to obtain effective judicial protection against the damages and losses suffered from the injury to their constitutional rights.\n\nIn my judgment, such an exception must be interpreted in the sense that, in accordance with the general system of automatic award of costs, damages, and losses in the face of a violation of fundamental rights, that award is always applicable, even in the event that the respondent party issues an administrative or judicial resolution that revokes, halts, or suspends the challenged action, unless it is undeniably and clearly established that no compensable harm whatsoever was caused in the specific case. Only and solely in such cases could the respondent Administration be exempted from the payment of such items. As in this case, there is no element whatsoever that disproves the presumption of the emergence, for the protected party, of economic damages and losses derived from the challenged actions—whose specific determination does not correspond to this jurisdiction—the granting of this appeal must necessarily entail the award of costs, damages, and losses, and I so declare.\n\nAs an additional reason, it should be noted that the dynamic and very essence of amparo proceedings does not have as its primary object the analysis of the existence or not of damages and losses, but rather, of the existence or not of actions or omissions that may generate or produce a breach in the regime of individuals' fundamental rights. From this angle, the analysis performed by this venue concentrates on such verification; however, it does not enter into weighing whether those issues have generated or not lesions in the eminently patrimonial sphere of the protected persons. Although the aforementioned precept 52 of the LJC, in its grammatical scope, stipulates that said award (in damages, losses, and costs) operates, if applicable, we, the undersigned, do not consider that said examination of pertinence can be, a priori, automatically excluded in this type of proceedings, to the extent that it is within another ordinary proceeding that it must be defined whether, within the legal relationship analyzed in the amparo appeal, the conducts or omissions attributable to the Administration (or private law subject, when applicable), have constituted an adequate cause of patrimonial lesions that are legally compensable. By way of reference, numerals 179 to 184, of the Código Procesal Contencioso Administrativo, Law No. 8508, define a special proceeding whose object is the definition of the economic effects derived from awards dictated in these proceedings. In light of canon 179 ejusdem, that proceeding has the following object:\n\n\"ARTICLE 179.- The execution of the sentences dictated by the Constitutional Jurisdiction, in habeas corpus and amparo proceedings against public law subjects, corresponds to the Contentious-Administrative Court, solely regarding the proof, liquidation, and fulfillment of pecuniary indemnifications.\"\n\nIt is clear that this proceeding is directed at the analysis of the necessary antecedent issued by this Chamber regarding an abstract award on those items, as that type of claim would not proceed within that type of cause, when the sentence dictated within the amparo proceeding expressly established the inapplicability of damages, losses, and/or costs, as well as when there is no express pronouncement on this particular point. That is, the special proceeding in the contentious-administrative venue requires, as a sine qua non requirement, a conviction or express pronouncement by this Constitutional Chamber. In that order, in our view, under the mentioned numeral 52 of the LJC, the waiver of that patrimonial award requires the demonstration, in each case, of situations from which the non-existence of patrimonial lesions, even potential ones, derived from or associated with the facts analyzed, is reasonably estimated. Therefore, it is an exception, which, as such, requires qualified and duly reasoned application on a case-by-case basis. The mere circumstance that, during the processing, the Administration issues a resolution or a judicial sentence is issued that revokes, halts, or suspends the challenged action, does not, per se, rule out that, prior to that cessation by the acting entity's own cause or an external one, the accused indolence or reproached disturbance may have caused damages and losses. However, such a substantive question, regarding the reality of the lesions, their quantification, timely claim, etc., are considerations that fall outside the nature of these proceedings and regarding which, in order of what is regulated by the alluded mandate 52, are inherent to an abstract award that later constitutes the basis for analysis in the Contentious-Administrative Jurisdiction. The protection sought in these constitutional proceedings does not require the demonstration of damages and losses, as, it is insisted, that is not its object or primary ratio. Thus, it does not fall upon the protected person to claim or demonstrate damages, given that what they seek is the safeguarding of their fundamental rights. Subsequently, whether those administrative conducts have produced lesions for them is an extreme that, as a matter of principle and except for exceptional cases, does not form part of the basis for analysis in this type of causes. Note that, in the case regulated by that mandate, the Constitutional Chamber does not make a substantive analysis of the situation to be protected, given the termination of the amparo or habeas corpus due to the supervening circumstance already cited. Ergo, in these cases, by legal imperative, it does not proceed to assess whether or not there is an infraction; thus, much less can it be defined whether, based on what is denounced by the petitioner, there may be situations for possible civil reparation. In this way, the waiver of the award to which said norm alludes is of an exceptional, not a principle-based, nature. Therefore, in those cases, the norm imposes the abstract award, so that its applicability can be analyzed within another plenary proceeding. Otherwise, if that release from damages, losses, and costs were applied as a rule, the protection of the legal situation of the person who, despite that supervening response from the respondent party, may have suffered lesions in their patrimonial sphere would be jeopardized, to the detriment of what is stipulated by precept 45 of the Political Constitution, and ignoring the potential liability of the Administration, as imposed by Article 9 ejusdem. Furthermore, it should not be forgotten that it was by virtue of an action of that nature that a conduct was adopted that causes the cessation of the conducts that, in theory, threatened or violated the individual's fundamental rights. That is, in order to obtain the safeguarding of those rights, the person opted for judicial protection, and it was by that virtue that the cessation of the reproached disturbance occurred. It is insisted upon: whether the permanence of the threat or deterioration of their situation, insofar as it was ceased due to the causes alluded to in the norm under examination, generated damages and losses, is a matter that, unless proven otherwise, must be analyzed within an ordinary proceeding, but that, it is reiterated, in no way should be denied, as a presupposition, by the mere concretization of the factual situation regulated in the mentioned ordinal 52 of the LJC. Therefore, with the utmost respect for the majority's position, I state my vote and reiterate that the granting of this appeal must necessarily entail the abstract award of costs, damages, and losses.\n\nVIII.- Dissenting vote of Magistrate Garro Vargas regarding the operative part of this sentence. Article 52 of the Ley de la Jurisdicción Constitucional (LJC) states: \"If, while the amparo is pending, an administrative or judicial resolution is issued that revokes, halts, or suspends the challenged action, the appeal shall be declared with merit solely for purposes of indemnification and costs, if they are applicable.\"\n\nMy interpretation of that norm is the following: That \"resolution\" is any valid and effective act by which the competent authority restores the enjoyment of the violated right. The phrase \"if they are applicable\" refers to costs. Moreover, Article 197 of the Código Procesal Contencioso-Administrativo, cited by the majority, based on Article 14 of the LJC, precisely refers only to these: to costs.\n\nCertainly, according to Article 48 of the Political Constitution (CP), the essential content of the right to the amparo appeal is not indemnificatory but restitutive; however, Article 51 of the LJC states: \"Any resolution that upholds the appeal shall condemn in the abstract to the indemnification of the damages and losses caused and to the payment of the costs of the appeal, and its liquidation shall be reserved for the execution of the sentence.\"\n\nIf the right has been violated and the Chamber verifies it as such, even in the event that it has been restored, damages and losses may have arisen. For this reason, the abstract conviction for these is appropriate. If it were not done so, if such an award were not given, in the event that they had indeed occurred, there would be no title—derived from this proceeding—to claim them, which could violate Article 41 of the CP. If, despite the abstract award, no damages and losses have occurred, the judge in the ordinary venue will so declare, because it only corresponds to them to establish the actual existence and the magnitude of the same.\n\nWith the thesis defended by the majority, I estimate that, contrary to what is sought, the Administration would be incentivized to respect rights only upon the existence of an amparo appeal. It remains to be said that Article 52 of the LJC foresees the possibility that, if it is deemed just, the Chamber may award costs, even when the right has been restored. Based on the foregoing, I partially dissent from the operative part and order the award of damages and losses, but not costs.\n\nIX.- NOTE FROM MAGISTRATE RUEDA LEAL. The issue of amparo appeals related to the right to health and, above all, that of waiting lists in the Caja Costarricense de Seguro Social are grievances that have become recurrent in the constitutional jurisdiction. This type of proceeding has seen an exponential increase, which this Court's statistics make evident.\n\nNumber of health case files received by the Constitutional Chamber:\n\n| YEAR | QUANTITY IN HEALTH |\n| --- | --- |\n| 2012 | 1745 |\n| 2013 | 1891 |\n| 2014 | 2710 |\n| 2015 | 3725 |\n| 2016 | 4865 |\n| 2017 | 5682 |\n| 2018 | 6932 |\n| 2019 | 7623 |\n| 2020 | 5912 |\n| 2021 | 7796 |\n| 2022 | 8310 |\n| 2023 | 12845 |\n| 2024 | 15300 |\n| 2025 | 17252 |\n\nFrom the above table, it is inferred that, with the exception of a single year (2020), from 2012 to date there has been a constant increase in matters admitted for violation of the right to health. Likewise, the exacerbated increase of these matters during 2025 is highlighted, when this area reached 43.21% of the Court's circulating workload.\n\nOf those matters, a good number correspond to waiting lists (listas de espera). In regard to the foregoing, this Tribunal, in judgment no. 2019-005560 of 09:30 hours on March 29, 2019, declared the systematic and reiterated violation by the Caja Costarricense de Seguro Social of the right to health of insured persons, specifically, by virtue of the phenomenon of waiting lists. As a consequence of the foregoing, the Chamber ordered the development, within a period of six months counted from notification of that ruling, of an integrated management system for the purpose of resolving the waiting lists and incorporating solutions to the structural causes of that problem, recognized by the Caja Costarricense de Seguro Social itself in its report rendered in file no. Telf01, among which are indicated: absence of adequate infrastructure, population increase, epidemiological considerations, absence of an adequate system to cover the lack of specialist physicians, equipment needs and increasing demand at the primary care level, patient absenteeism at appointments in various medical centers of the respondent institution, among others. In the aforementioned integrated management system project, reasonable waiting periods must be defined by pathology or related diagnostic groups according to symptomatology, level of urgency, and the patient's conditions, as well as objective criteria to specify the inclusion and placement of a patient on waiting lists. In addition to the foregoing, the integrated management system project must take into account the particularities of populations in a state of vulnerability (elderly persons, indigenous persons, persons living in poverty, mothers, children and adolescents, persons deprived of liberty, among others) and be guided by the constitutional principles of public service: efficiency, effectiveness, reasonableness, availability, accessibility, and universality. Consequently, the vote in question seeks for the Caja Costarricense de Seguro Social —within the framework of its constitutional and legal competencies— to take the measures required to mitigate the systematic and reiterated violation of the right to health of the entity's patients. Added to this, for the purpose of monitoring compliance with the referenced judgment, the Constitutional Chamber convened an oral and public hearing for November 14, 2019. Likewise, it ordered the Defensoría de los Habitantes to assist with monitoring the execution of that resolution. Thus, this intervention promotes the obligation of the Caja Costarricense to execute actions to resolve the problem in question, so that the solution to it comes from the entity itself, not only from the Chamber's resolutions.\n\nX.- Documentation provided to the file. The parties are warned that if they have provided any document in paper form, as well as objects or evidence contained in any additional electronic, informatic, magnetic, optical, telematic device or one produced by new technologies, these must be removed from the office within a maximum period of 30 business days counted from notification of this judgment. Otherwise, all material not removed within this period will be destroyed, pursuant to the provisions of the \"Reglamento sobre Expediente Electrónico ante el Poder Judicial,\" approved by the Corte Plena in session number 27-11 of August 22, 2011, article XXVI and published in Boletín Judicial number 19 of January 26, 2012, as well as in the agreement approved by the Consejo Superior del Poder Judicial, in session number 43-12 held on May 3, 2012, article LXXXI.\n\nPOR TANTO:\n\nThe appeal is declared WITH MERIT with no special award of costs, damages, and losses. Consequently, Karen Rodríguez Segura, in her capacity as Acting General Director, and Néstor Azofeifa Delgado, exercising the position as Acting Head of the Medicine Service, to which the Cardiology specialty belongs, both officials of Hospital San Rafael de Alajuela, or whoever holds those positions, are ordered to coordinate and arrange whatever is necessary for the protected party to be evaluated in the cardiology service by a specialist and for a stress test to be performed on her on May 29, 2026 —the date indicated to this Chamber—. The respondent authorities are warned that, in accordance with the provisions of article 71 of the Ley de la Jurisdicción Constitucional, imprisonment from three months to two years or a fine of twenty to sixty days shall be imposed on anyone who receives an order that must be complied with or enforced, issued within an amparo appeal, and does not comply with it or does not have it complied with, provided the offense is not more severely punished. Judge Salazar Alvarado partially dissents and orders the award of damages, losses, and costs. Judge Garro Vargas partially dissents and orders the award of damages and losses, but not costs. Judge Rueda Leal adds a note. Notifíquese.\n\nFernando Castillo V.\nPresidente\n\nFernando Cruz C.\n\nPaul Rueda L.\n\nLuis Fdo. Salazar A.\n\nJorge Araya G.\n\nAnamari Garro V.\n\nIngrid Hess H.\n\nDocumento Firmado Digitalmente\n-- Código verificador --\n\nZL821Y6NATM61\n\nEXPEDIENTE N° 26-010135-0007-CO\n\nTeléfonos: Telf02/ ALA-4TA (Telf03). Fax: Telf04 / Telf05. Electronic address: www.poder-judicial.go.cr/salaconstitucional. Address: (Dirección01, Dirección02, 100 mts. Sur de la iglesia del Perpetuo Socorro)."
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