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  "id": "nexus-sen-1-0007-1392007",
  "citation": "Res. 15956-2026 Sala Constitucional",
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  "doc_type": "constitutional_decision",
  "title_es": "Plazo de espera de 4 años para colonoscopía vulnera derecho a la salud",
  "title_en": "Four-year wait for colonoscopy violates right to health",
  "summary_es": "La Sala Constitucional conoció un recurso de amparo contra el Área de Salud Desamparados 1 por programar una colonoscopía para 2030, lo que implicaba una espera de aproximadamente 4 años. La recurrente, de 60 años y con dolor, calificó el plazo como desproporcionado. Durante el proceso, la cita fue adelantada para mayo de 2026. La Sala declaró con lugar el recurso, considerando que el plazo original era irrazonable y lesivo del derecho a la salud, así como contrario a los principios de eficiencia y eficacia en los servicios públicos. Aunque se produjo la restitución del derecho, la mayoría decidió no imponer condenatoria en costas, daños y perjuicios, aplicando el artículo 52 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional de manera que permite ponderar su procedencia. Los magistrados Salazar y Garro salvaron parcialmente el voto, abogando por una condenatoria automática en abstracto por daños y perjuicios. Se incluye nota del magistrado Rueda sobre el aumento exponencial de amparos de salud y listas de espera.",
  "summary_en": "The Constitutional Chamber reviewed an amparo action against the Desamparados 1 Health Area for scheduling a colonoscopy in 2030, resulting in a wait of approximately 4 years. The petitioner, a 60-year-old woman in pain, argued the delay was disproportionate. During the proceedings, the appointment was moved up to May 2026. The Court granted the amparo, holding the original waiting period was unreasonable and violated the right to health, contravening the principles of efficiency and effectiveness in public services. Although the violation was remedied, the majority declined to award costs or damages, interpreting Article 52 of the Constitutional Jurisdiction Law as allowing a discretionary assessment of their appropriateness. Judges Salazar and Garro dissented in part, arguing for automatic abstract condemnation of damages and costs. Judge Rueda’s note highlights the exponential increase in health-related amparo cases and systemic waiting list issues.",
  "court_or_agency": "Sala Constitucional",
  "date": "06/05/2026",
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    "CCSS (Caja Costarricense de Seguro Social)",
    "artículo 52 Ley de la Jurisdicción Constitucional",
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    "Ley de la Jurisdicción Constitucional",
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  "excerpt_es": "VI.- Sobre el caso concreto. De la relación de hechos probados se desprende que se asignó a la tutelada una cita con el fin de practicarle una colonoscopia en el Área de Salud Desamparados 1 – Clínica Dr. Marcial Fallas Díaz, para el 8 de abril de 2030. Sin duda alguna el plazo de espera de aproximadamente 4 años es irrazonable, lesivo del derecho a la salud, así como contrario a los principios de eficiencia y eficacia en la prestación de los servicios públicos asistenciales, sobre todo si se toma en cuenta que la amparada sufre dolor.\n\nVII.- La cita fue adelantada para el 11 de mayo de 2026. Como los indicios apuntan a que fue con ocasión de este proceso que se ejecutaron las actuaciones pertinentes con el fin de restablecer a la parte tutelada al pleno goce y ejercicio de sus derechos fundamentales, se impone declarar con lugar el recurso, en aplicación del artículo 52 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional, con las consecuencias que se explican más adelante.\n\nVIII.- Sobre la condenatoria en costas, daños y perjuicios de conformidad con el artículo 52 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional. Bajo una mejor ponderación, la mayoría de la Sala considera que, en el sub examine, de conformidad con lo dispuesto en el párrafo 1° del artículo 52 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional (“Si, estando en curso el amparo, se dictare resolución, administrativa o judicial, que revoque, detenga o suspenda la actuación impugnada, se declarará con lugar el recurso únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes”), la estimatoria debe serlo sin especial condenatoria en costas, daños y perjuicios, con base en las siguientes consideraciones. Si bien hay un texto expreso en la ley que obliga a que la parte dispositiva del fallo indique que se declara con lugar el recurso, cuando estando en curso del amparo se resuelva el agravio, no menos cierto es que ese mismo párrafo in fine refiere que la estimatoria se dicta “únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes”. Se subraya que la Ley indica “si fueren procedentes”, lo cual significa que la procedencia o improcedencia de la indemnización y costas depende de una valoración, apreciación o ponderación del Tribunal.",
  "excerpt_en": "VI.- Regarding the specific case. From the list of proven facts, it is clear that the petitioner was assigned an appointment for a colonoscopy at the Desamparados 1 Health Area – Dr. Marcial Fallas Díaz Clinic, scheduled for April 8, 2030. Undoubtedly, the waiting period of approximately 4 years is unreasonable, harmful to the right to health, and contrary to the principles of efficiency and effectiveness in the provision of public health services, especially considering that the petitioner is suffering from pain.\n\nVII.- The appointment was moved up to May 11, 2026. Since the evidence suggests that it was due to this process that the necessary actions were taken to restore the petitioner’s full enjoyment and exercise of her fundamental rights, the amparo must be granted, pursuant to Article 52 of the Constitutional Jurisdiction Law, with the consequences explained below.\n\nVIII.- Regarding the award of costs and damages pursuant to Article 52 of the Constitutional Jurisdiction Law. Upon better consideration, the majority of the Chamber believes that, in the case at hand, in accordance with the provisions of Article 52(1) of the Constitutional Jurisdiction Law (“If, while the amparo is pending, an administrative or judicial decision is issued revoking, stopping or suspending the challenged action, the amparo shall be granted solely for purposes of indemnification and costs, if appropriate”), the granting should be without a special award of costs and damages, based on the following considerations. Although there is an express legal text requiring the operative part of the judgment to state that the amparo is granted when, during the course of the amparo, the grievance is resolved, it is no less true that the same paragraph in fine states that the granting is “solely for purposes of indemnification and costs, if appropriate.” It is emphasized that the Law says “if appropriate,” which means that the appropriateness of indemnification and costs depends on an assessment, appreciation or weighing by the Court.",
  "outcome": {
    "label_en": "Granted",
    "label_es": "Con lugar",
    "summary_en": "Amparo granted due to unreasonable waiting time for medical appointment, but without award of costs or damages, per majority opinion.",
    "summary_es": "Se declara con lugar el recurso de amparo por plazo irrazonable en cita médica, pero sin condenatoria en costas, daños y perjuicios, según criterio de mayoría."
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      "context": "Considerando VI",
      "quote_en": "Undoubtedly, the waiting period of approximately 4 years is unreasonable, harmful to the right to health, and contrary to the principles of efficiency and effectiveness in the provision of public health services, especially considering that the petitioner is suffering from pain.",
      "quote_es": "Sin duda alguna el plazo de espera de aproximadamente 4 años es irrazonable, lesivo del derecho a la salud, así como contrario a los principios de eficiencia y eficacia en la prestación de los servicios públicos asistenciales, sobre todo si se toma en cuenta que la amparada sufre dolor."
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    {
      "context": "Considerando V",
      "quote_en": "The heads of the Costa Rican Social Security Fund and the Directors of Hospitals and Clinics belonging to it have the duty and, therefore, are personally responsible – in the terms of Article 199 et seq. of the General Public Administration Law – for adopting and implementing all necessary administrative and organizational measures to put a definitive end to the delayed provision – which, at times, becomes an omission due to its consequences – of health services, a situation that clearly constitutes an unequivocal failure of service that may give rise to the administrative patrimonial liability of that entity for the unlawful harm caused to citizens or users.",
      "quote_es": "Los jerarcas de la Caja Costarricense de Seguro Social y los Directores de Hospitales y Clínicas que les pertenecen están en el deber y, por consiguiente son los personalmente responsables –en los términos del artículo 199 y siguientes de la Ley General de la Administración Pública–, de adoptar e implementar todas las providencias y medidas administrativas y organizacionales para poner coto definitivo a la prestación tardía –la cual, en ocasiones, deviene en omisa por sus consecuencias– de los servicios de salud, situación que constituye, a todas luces, una inequívoca falta de servicio que puede dar lugar a la responsabilidad administrativa patrimonial de esa entidad por las lesiones antijurídicas provocadas a los administrados o usuarios."
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    {
      "context": "Considerando X (Nota del magistrado Rueda Leal)",
      "quote_en": "This type of process has had an exponential increase, as the statistics of this Court show.",
      "quote_es": "Este tipo de procesos ha tenido un aumento exponencial, lo que las estadísticas de este Tribunal ponen de manifiesto."
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  "body_es_text": "\n\nExp: 26-012597-0007-CO \n\nRes. Nº 2026015956\n\n \n\nSALA CONSTITUCIONAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San José, a las nueve horas veinte minutos del seis de mayo de dos mil veintiseis .\n\n \n\n Recurso de amparo interpuesto por Nombre01, cédula de identidad CED01, contra la CAJA COSTARRICENSE DE SEGURO SOCIAL (CCSS). \n\nResultando:\n\n 1.- Por medio del escrito agregado al expediente digital a las 09:37 horas de 13 de abril de 02026, Nombre01 presentó un recurso de amparo en contra del Área de Salud Desamparados 1 – Clínica Dr. Marcial Fallas Díaz. La recurrente aseguró que se le programó una colonoscopía en el Área de Salud Desamparados 1 – Clínica Dr. Marcial Fallas Díaz, para el 8 de abril de 2030. Calificó el plazo de espera como desproporcionado. Refirió sufrir dolor. Solicitó que se declare con lugar el recurso.\n\n 2.- Mediante el auto de las 10:01 horas de 22 de abril de 2026, se admitió el recurso de amparo y se dio traslado al Director Médico y al Jefe del Servicio de Gastroenterología, ambos del Área de Salud Desamparados 1. \n\n 3.- Por medio del escrito agregado al expediente digital a las 14:51 horas de 29 de abril de 2026, Giancarlo Jiménez Alfaro, Director Médico a.i. de la Clínica Dr. Marcial Fallas Díaz – Área de Salud Desamparados 1, informó que la cita fue adelantada para el 11 de mayo de 2026.\n\n 4.- Por medio del documento agregado al expediente digital a las 14:56 horas de 29 de abril de 2026, la Secretaría de la Sala Constitucional hizo constar que no aparece que del 22 al 28 de abril de 2026, el Jefe del Servicio de Gastroenterología del Área de Salud Desamparados 1 haya presentado escrito o documento alguno para rendir el informe que se le ordenó. \n\n 5.- En los procedimientos seguidos se ha cumplido las prescripciones legales. \n\n Redacta el Magistrado Araya García; y,\n\nConsiderando: \n\nI.- Objeto del recurso. La recurrente aseguró que se le programó una colonoscopía en el Área de Salud Desamparados 1 – Clínica Dr. Marcial Fallas Díaz, para el 8 de abril de 2030. Calificó el plazo de espera como desproporcionado.\n\nII.- Cuestión preliminar. El (la) Jefe (a) del Servicio de Gastroenterología del Área de Salud Desamparados 1 omitió rendir el informe que se le ordenó, razón por la cual, en aplicación del artículo 45 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional, se tuvo por ciertos los hechos en lo que a dicho (a) funcionario (a) atañe, y se resuelve el recurso de amparo a partir de los elementos de juicio que constan en el expediente. \n\nIII.-Hechos probados. De importancia para la decisión de este asunto, se estima como debidamente demostrados los siguientes hechos:\n\n1. La tutelada tiene 60 años (ver la base de datos del Registro Civil).\n\n2. Se asignó a la tutelada una cita con el fin de practicarle una colonoscopia en el Área de Salud Desamparados 1 – Clínica Dr. Marcial Fallas Díaz, para el 8 de abril de 2030 (ver la prueba aportada por la recurrente, agregada al expediente digital).\n\n3. El 22 de abril de 2026, se notificó al Área de Salud Desamparados 1 – Clínica Dr. Marcial Fallas Díaz, el auto inicial del recurso de amparo (ver el registro digital de notificaciones).\n\n4. La cita de la colonoscopia fue adelantada para el 11 de mayo de 2026 (ver el informe rendido, agregado al expediente digital). \n\n5. La tutelada sufre dolor (hecho no controvertido). \n\nIV.- Sobre el derecho fundamental a la salud. El derecho a la vida reconocido en el numeral 21 de la Constitución es la piedra angular sobre la cual descansan el resto de los derechos fundamentales de los habitantes de la república. De igual forma, en ese ordinal de la carta política encuentra asidero el derecho a la salud, puesto que, la vida resulta inconcebible si no se le garantizan a la persona humana condiciones mínimas para un adecuado y armónico equilibrio psíquico, físico y ambiental. Evidentemente, cualquier retardo de los hospitales, clínicas y demás unidades de atención sanitaria de la Caja Costarricense del Seguro Social puede repercutir negativamente en la preservación de la salud y la vida de sus usuarios. Los entes, órganos y funcionarios públicos se deben a los usuarios con una clara e inequívoca vocación de servicio, puesto que, esa ha sido la razón de su creación y existencia. \n\n V.- En cuanto a los principios de eficiencia, eficacia, continuidad, regularidad y adaptación en los servicios públicos de salud. Los órganos y entes públicos que prestan servicios de salud pública tienen la obligación imperativa e impostergable de adaptarlos a las necesidades particulares y específicas de sus usuarios o pacientes y, sobre todo, de aquellos que demandan una atención médica inmediata y urgente, sin que la carencia de recursos humanos y materiales sean argumentos jurídicamente válidos para eximirlos del cumplimiento de tal obligación. Desde esta perspectiva, los servicios de las clínicas y hospitales de la Caja Costarricense de Seguro Social están en el deber de adoptar e implementar los cambios organizacionales, de contratar el personal médico o auxiliar y de adquirir los materiales y equipo técnico que sean requeridos para brindar prestaciones eficientes, eficaces y rápidas. Los jerarcas de las Clínicas y Hospitales no pueden invocar, para justificar una atención deficiente y precaria de los pacientes, el problema de las “listas de espera” para las intervenciones quirúrgicas y aplicación de ciertos exámenes especializados o de la carencia de recursos financieros, humanos y técnicos, puesto que, es un imperativo constitucional que los servicios de salud pública sean prestados de forma eficiente, eficaz, continua, regular y célere. Los jerarcas de la Caja Costarricense de Seguro Social y los Directores de Hospitales y Clínicas que les pertenecen están en el deber y, por consiguiente son los personalmente responsables –en los términos del artículo 199 y siguientes de la Ley General de la Administración Pública–, de adoptar e implementar todas las providencias y medidas administrativas y organizacionales para poner coto definitivo a la prestación tardía –la cual, en ocasiones, deviene en omisa por sus consecuencias– de los servicios de salud, situación que constituye, a todas luces, una inequívoca falta de servicio que puede dar lugar a la responsabilidad administrativa patrimonial de esa entidad por las lesiones antijurídicas provocadas a los administrados o usuarios (artículos 190 y siguientes de la Ley General de la Administración Pública). \n\nVI.- Sobre el caso concreto. De la relación de hechos probados se desprende que se asignó a la tutelada una cita con el fin de practicarle una colonoscopia en el Área de Salud Desamparados 1 – Clínica Dr. Marcial Fallas Díaz, para el 8 de abril de 2030. Sin duda alguna el plazo de espera de aproximadamente 4 años es irrazonable, lesivo del derecho a la salud, así como contrario a los principios de eficiencia y eficacia en la prestación de los servicios públicos asistenciales, sobre todo si se toma en cuenta que la amparada sufre dolor. \n\nVII.- La cita fue adelantada para el 11 de mayo de 2026. Como los indicios apuntan a que fue con ocasión de este proceso que se ejecutaron las actuaciones pertinentes con el fin de restablecer a la parte tutelada al pleno goce y ejercicio de sus derechos fundamentales, se impone declarar con lugar el recurso, en aplicación del artículo 52 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional, con las consecuencias que se explican más adelante.\n\nVIII.- Sobre la condenatoria en costas, daños y perjuicios de conformidad con el artículo 52 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional. Bajo una mejor ponderación, la mayoría de la Sala considera que, en el sub examine, de conformidad con lo dispuesto en el párrafo 1° del artículo 52 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional (“ Si, estando en curso el amparo, se dictare resolución, administrativa o judicial, que revoque, detenga o suspenda la actuación impugnada, se declarará con lugar el recurso únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes” ), la estimatoria debe serlo sin especial condenatoria en costas, daños y perjuicios, con base en las siguientes consideraciones. Si bien hay un texto expreso en la ley que obliga a que la parte dispositiva del fallo indique que se declara con lugar el recurso, cuando estando en curso del amparo se resuelva el agravio, no menos cierto es que ese mismo párrafo in fine refiere que la estimatoria se dicta “únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes”. Se subraya que la Ley indica “si fueren procedentes”, lo cual significa que la procedencia o improcedencia de la indemnización y costas depende de una valoración, apreciación o ponderación del Tribunal. En casos como este, el contenido de la pretensión de la persona amparada y la conducta de la autoridad recurrida de reconocer aquella, sugieren que los menoscabos, lesiones o alteraciones alegados no están referidos de modo directo a una repercusión en un derecho constitucional de evidente naturaleza patrimonial (como sí ocurriría, por ejemplo, con una afectación al derecho al salario). Para disipar cualquier duda al respecto, es importante destacar lo dispuesto en el artículo 51 de la misma Ley de la Jurisdicción Constitucional, cuando dispone que: “toda resolución que acoja el recurso condenará en abstracto a la indemnización de los daños y perjuicios causados y al pago de las costas del recurso, y se reservará su liquidación para la ejecución de sentencia” , donde no se prevé la posibilidad de valorar si procede o no lo concerniente a indemnización y costas. Los principios del Derecho Constitucional, los del Público y Procesal General o, en su caso, los del Derecho Internacional o Comunitario y, además, por su orden, la Ley General de la Administración Pública y el Código Procesal Contencioso Administrativo y los demás códigos procesales, son fuente supletoria para la aplicación e interpretación de las normas de la Ley de la Jurisdicción Constitucional - cfr. artículo 14-. Para la jurisdicción contencioso-administrativa, el legislador estableció un precepto plenamente aplicable al caso por analogía, en el artículo 197 del Código Procesal Contencioso Administrativo, que responde a la lógica procesal en cualquier materia. En todo caso, la parte afectada del sub lite preserva la posibilidad de acudir, si a bien lo tiene, a un proceso de conocimiento a fin de demostrar que ha sufrido algún tipo de menoscabo. Con base en lo anterior, es criterio de mayoría resolver este recurso sin condenatoria en costas, daños y perjuicios.\n\nIX.- Conclusión. Bajo este orden de circunstancias se impone declarar con lugar el recurso de amparo, en aplicación del artículo 52 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional, pero sin especial condenatoria al pago de las costas, daños y perjuicios ocasionados. \n\nX.- Nota del magistrado Rueda Leal. El tema de los recursos de amparo relacionados con el derecho a la salud y, sobre todo, el de las listas de espera en la Caja Costarricense de Seguro Social son agravios que se han tornado recurrentes en la jurisdicción constitucional. Este tipo de procesos ha tenido un aumento exponencial, lo que las estadísticas de este Tribunal ponen de manifiesto. \n\nCantidad de expedientes de salud ingresados a la Sala Constitucional: \n\nAÑO\n\nCANTIDAD EN SALUD\n\n2012\n\n1745\n\n2013\n\n1891\n\n2014\n\n2710\n\n2015\n\n3725\n\n2016\n\n4865\n\n2017\n\n5682\n\n2018\n\n6932\n\n2019\n\n7623\n\n2020\n\n5912\n\n2021\n\n7796\n\n2022\n\n8310\n\n2023\n\n12845\n\n2024\n\n15300\n\n2025\n\n17252\n\nDel cuadro anterior se infiere que, con excepción de un solo año (2020), desde el año 2012 a la fecha ha habido un aumento constante en los asuntos entrados por violación al derecho a la salud. Asimismo, se destaca el exacerbado incremento de estos asuntos durante el 2025, cuando esta materia alcanzó el 43.21% del circulante del Tribunal. \n\nDe esos asuntos, buena cantidad corresponde a listas de espera. A propósito de lo anterior, este Tribunal, en la sentencia nro. 2019-005560 de las 09:30 horas del 29 de marzo de 2019, declaró la vulneración sistemática y reiterada por parte de la Caja Costarricense de Seguro Social al derecho a la salud de las personas aseguradas, específicamente, en virtud del fenómeno de las listas de espera. Consecuencia de lo anterior, la Sala ordenó la elaboración, dentro del plazo de seis meses contado a partir de la notificación de tal pronunciamiento, de un sistema de gestión integrado a los efectos de solventar las listas de espera e incorporar soluciones a las causas estructurales de tal problemática, reconocidas por la propia Caja Costarricense de Seguro Social en su informe rendido en el expediente nro. 18-14499-0007-CO, entre las cuales se indican: ausencia de infraestructura adecuada, aumento poblacional, consideraciones epidemiológicas, ausencia de un sistema adecuado para cubrir la falta de médicos especialistas, necesidades de equipamiento y demanda en aumento del primer nivel de atención, ausentismo de pacientes a citas en diversos centros médicos de la institución recurrida, entre otras. En el citado proyecto de sistema de gestión integrado deberán definirse los plazos de espera razonables por patología o grupos relacionados de diagnóstico de acuerdo con la sintomatología, el nivel de urgencia y las condiciones del paciente, así como los criterios objetivos para precisar la inclusión y ubicación de un paciente en las listas de espera. Aunado a lo anterior, el proyecto de sistema de gestión integrado deberá tomar en cuenta las particularidades de las poblaciones en estado de vulnerabilidad (personas adultas mayores, indígenas, personas en condición de pobreza, madres, niños, niñas y adolescentes, privados de libertad, entre otros) y orientarse según los principios constitucionales del servicio público: eficiencia, eficacia, razonabilidad, disponibilidad, accesibilidad y universalidad. Por consiguiente, con el voto en mención se pretende que la Caja Costarricense de Seguro Social ‑en el marco de sus competencias constitucionales y legales‑ tome las medidas requeridas para paliar la vulneración sistemática y reiterada al derecho a la salud de los pacientes del ente. Aunado a ello, con la finalidad de dar seguimiento al cumplimiento de la referida sentencia, la Sala Constitucional convocó a una audiencia oral y pública para el 14 de noviembre de 2019. Asimismo, le ordenó a la Defensoría de los Habitantes que coadyuvara con el seguimiento a la ejecución de tal resolución. Así las cosas, esta intervención promueve la obligación de la Caja Costarricense de ejecutar acciones para resolver la problemática en cuestión, de manera que la solución a esta provenga de la propia entidad, no solo de las resoluciones de la Sala.\n\nXI.-Voto salvado parcial del magistrado Salazar Alvarado, únicamente en relación con la no condenatoria en costas, daños y perjuicios a la parte recurrida. \n\nSi bien coincido con el resto de la Sala en declarar con lugar el recurso, me separo del criterio de mayoría en cuanto exime de condenar a la parte recurrida al pago de las costas, daños y perjuicios derivados de la lesión producida a los derechos fundamentales de la parte tutelada. \n\nLa Ley de la Jurisdicción Constitucional, en el artículo 52, dispone que: \n\n“Si, estando en curso el amparo, se dictare resolución, administrativa o judicial, que revoque, detenga o suspenda la actuación impugnada, se declarará con lugar el recurso únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes”. \n\nPor otra parte, en el artículo 51 ibídem, se establece que: \n\n“...toda resolución que acoja el recurso condenará en abstracto a la indemnización de los daños y perjuicios causados y al pago de las costas del recurso, y se reservará su liquidación para la ejecución de sentencia”. \n\nEsta última norma establece el sistema general que regula lo relativo al tema de la indemnización y el pago de las costas, y que la mayoría denomina “forma natural o normal de terminación del proceso, donde hay pronunciamiento sobre el fondo del asunto y reconocimiento de los hechos que han vulnerado los derechos fundamentales…”. \n\nEn criterio de la mayoría, el artículo 51, de cita, regula los supuestos en los que la Sala ha tenido por comprobado el agravio; y, como consecuencia, surge la necesidad de una condenatoria en costas, daños y perjuicios. Sin embargo, a juicio de los suscritos, de la interpretación sistemática de ambas normas, se concluye que, tanto en los casos en que este Tribunal Constitucional constate una lesión a algún derecho fundamental; y, por ende, declare con lugar el recurso, como en aquellos en los que la Administración, por decisión propia, restituya a la persona agraviada en el goce de sus derechos fundamentales, una vez que tenga conocimiento del amparo -supuesto contemplado en el artículo 52, referido-, por imperio de los artículos 50 y 51, de la ley citada, la consecuencia necesaria e ineludible es la condenatoria al infractor a la indemnización de los daños y perjuicios causados y del pago de las costas del recurso. Esta regla no es más que el reconocimiento, a la parte que ha sufrido una vulneración en sus derechos fundamentales, del derecho a una tutela judicial efectiva en torno a la reparación de las consecuencias dañosas derivadas de las actuaciones u omisiones de las autoridades infractoras; y, como medio disuasivo, a fin de que el Estado no incurra nuevamente en las acciones que dieron base a la estimatoria del recurso, tema regulado en el artículo 50, de la ley que rige esta jurisdicción. De modo, que ya sea que la Sala haya tenido por comprobado el agravio y haya entrado a conocer el fondo del asunto, o que la violación haya cesado por decisión de la propia autoridad recurrida, una vez que tuvo conocimiento de la tramitación del amparo, con restitución en el goce de los derechos fundamentales a favor del agraviado (artículo 52), siempre, en cualesquiera de esos supuestos, surge la imperiosa necesidad de una condenatoria en costas, daños y perjuicios al infractor, cuyo fundamento se encuentra en los principios de tutela de los derechos de las personas y en el de que la Administración debe hacerse responsable por los daños y perjuicios que ocasione con su actuar inconstitucional. \n\nAsí, el hecho de que al momento de conocerse y resolverse con lugar el amparo, los efectos del acto impugnado ya hubieren cesado, en los términos de lo dispuesto en los artículos 50 y 52, de la ley de cita, no enerva la procedencia de la condenatoria en costas, daños y perjuicios, pues tal caso forma parte integral del sistema general de condenatoria necesaria en esos extremos, que contiene la Ley de la Jurisdicción Constitucional. \n\nPor otra parte, es claro que el artículo 52, mencionado, se aplica únicamente en los casos en que la Sala, aun cuando no ha conocido, ni se ha pronunciado sobre el fondo del reclamo, ha constatado la vulneración que en sus derechos fundamentales ha sufrido la parte amparada, en virtud de la restitución, que, en el goce de esos derechos, ha acordado a su favor la Administración; situación que, tal y como la afirma la mayoría de la Sala, implica una “terminación anormal del proceso”. \n\nEl legislador estableció y delimitó, de forma precisa, las condiciones en las cuales esta Sala puede decretar esa forma de conclusión anormal del proceso de amparo, así como sus alcances, a saber: 1) que el amparo esté en curso, es decir, que la Administración haya sido debidamente notificada de la resolución que dio curso al amparo; y, 2) que exista una resolución administrativa o judicial que disponga, de forma indubitable, la revocación, detención o suspensión de la actuación impugnada violatoria de derechos fundamentales. Ciertamente, la norma en cuestión contempla una excepción al sistema general de condenatoria en costas, daños y perjuicios, no obstante la estimatoria del recurso, al disponer que, en los casos allí regulados, se declarará con lugar el recurso “únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes”. Como excepción que es, debe ser interpretada restrictivamente; es decir, que solo procede en los supuestos estrictamente contemplados en la norma, no solo por la regla de que las excepciones en derecho deben interpretarse de forma restrictiva, sino también porque las consecuencias de aplicar tal excepción implican, sin lugar a dudas, un menoscabo en el derecho fundamental de las personas a obtener una efectiva tutela judicial frente a los daños y perjuicios sufridos con la lesión a sus derechos constitucionales. \n\nEn mi criterio, tal excepción se debe interpretar en el sentido de que, de conformidad con el sistema general de condenatoria automática en costas, daños y perjuicios ante una violación a derechos fundamentales, esa condenatoria es siempre procedente, aún en el caso de que la parte recurrida dicte una resolución, administrativa o judicial, que revoque, detenga o suspenda la actuación impugnada, a menos que conste de manera indubitable y clara que en el caso concreto no se causó perjuicio alguno capaz de ser indemnizado. Solo y únicamente en tales supuestos podría eximirse a la Administración recurrida del pago de dichos extremos. Como en este caso, no existe elemento alguno que desvirtúe la presunción del surgimiento, para la parte amparada, de daños y perjuicios económicos derivados de las actuaciones impugnadas -cuya determinación concreta no le corresponde a esta jurisdicción-, la estimatoria de este recurso debe implicar, necesariamente, la condenatoria en costas, daños y perjuicios, y así lo declaramos. \n\nComo razón adicional, cabe destacar que la dinámica y esencia misma de los procesos de amparo, no tiene por objeto primario el análisis de la existencia o no de daños y perjuicios, sino, de la existencia o no de acciones u omisiones que puedan generar o producir un quebranto al régimen de los derechos fundamentales de las personas. Desde esa arista, el análisis que realiza esta sede, se concentra en dicha verificación, empero, no ingresa a la ponderación de si esas cuestiones han generado o no lesiones en el ámbito eminentemente patrimonial de las personas amparadas. Si bien el precitado precepto 52, de la LJC, en su ámbito gramatical, estatuye que dicha condena (en daños, perjuicios y costas) opera, de ser procedente, no estimamos los suscritos que dicho examen de pertinencia pueda, a priori, excluirse de manera automática en este tipo de procesos, en la medida en que, es dentro de otro proceso ordinario, que se ha de definir si dentro de la relación jurídica analizada en el recurso de amparo, las conductas u omisiones imputables a la Administración (o sujeto de derecho privado, cuando corresponda), se han constituido como causa adecuada de lesiones de orden patrimonial, que sean jurídicamente indemnizables. A modo de referencia, los numerales 179 al 184, del Código Procesal Contencioso Administrativo, Ley N° 8508, define un proceso especial que tiene por objeto la definición de los efectos económicos derivados de condenas dictadas en estos procesos. A la luz del canon 179 ejusdem, ese proceso tiene por objeto lo siguiente: \n\n“ARTÍCULO 179.- Corresponde al Juzgado de lo Contencioso-Administrativo, la ejecución de las sentencias dictadas por la Jurisdicción Constitucional, en procesos de hábeas corpus y de amparo contra sujetos de Derecho público, únicamente en lo relativo a la demostración, la liquidación y el cumplimiento de indemnizaciones pecuniarias”. \n\nEs claro que ese proceso se direcciona al análisis del antecedente necesario emitido por esta Sala en cuanto a una condena en abstracto en esos rubros, pues no procedería ese tipo de pretensiones dentro de ese tipo de causas, cuando la sentencia dictada dentro del proceso de amparo, estableciere, de manera expresa, la improcedencia de daños, perjuicios y/o costas, así como cuando no exista pronunciamiento expreso en cuanto a este particular. Es decir, el proceso especial en sede contencioso administrativa, requiere, a modo de requisito sine qua non, de condena o pronunciamiento expreso por parte de esta Sala Constitucional. En ese orden, a mi juicio, al tenor del mencionado ordinal 52, de la LJC, la dispensa en esa condena patrimonial precisa de la acreditación, en cada caso, de situaciones a partir de las cuales, es estime, motivadamente, la inexistencia de lesiones patrimoniales, aún potenciales, derivadas o asociadas a los hechos analizados. Por ende, se trata de una excepción, que, como tal, requiere de aplicación calificada y debidamente fundamentada de manera casuística. La sola circunstancia que, en el curso del trámite, la Administración dicte resolución o se emita sentencia judicial que revoque, detenga o suspenda la actuación impugnada, no descarta, per se, que, de previo a esa cesación por causa propia o ajena al ente accionado, la indolencia acusada o perturbación reprochada, haya llegado a ocasionar daños y perjuicios. Sin embargo, tal cuestión de fondo, en lo relativo a la efectividad de las lesiones, su cuantía, reclamo oportuno, etc., son ponderaciones que escapan a la naturaleza de estos procesos y respecto de la cual, en orden a lo regulado por el mandato 52 aludido, son propias de una condena en abstracto que luego constituye base de análisis en la Jurisdicción Contencioso Administrativa. La tutela que se pretende en estos procesos de orden constitucional no precisa de la demostración de daños y perjuicios, pues, se insiste, no es su objeto o ratio primaria. Así, no corresponde a la persona amparada el reclamo o demostración de daños, siendo que lo que busca es el resguardo de sus derechos fundamentales. Luego, si esas conductas administrativas le han producido lesiones, es un extremo que, por tesis de principio y salvo casos excepcionales, no forman parte de la base de análisis de este tipo de causas. Nótese que, en el supuesto regulado en ese mandato, la Sala Constitucional no hace un análisis de fondo de la situación a tutelar, dada la terminación del amparo o habeas corpus por la circunstancia sobrevenida ya citada. Ergo, en estos casos, por imperativo legal, no se ingresa a valorar si hay o no infracción, con lo cual, mucho menos puede definirse si a partir de lo denunciado por el requirente, puede haber o no situaciones de posible reparación civil. De esa manera, la dispensa de condena a que alude esa norma, es de orden excepcional, no de principio. Por tanto, en esos supuestos, la norma impone la condena en abstracto, para que sea dentro de otro proceso plenario, que se analice su procedencia. De otro modo, de aplicarse como regla esa liberación de daños, perjuicios y costas, se estaría poniendo en riesgo la tutela de la situación jurídica de la persona que, pese a esa respuesta sobrevenida de la parte reclamada, pudo haber sufrido lesiones en su esfera patrimonial, en detrimento de lo estatuido por el precepto 45, de la Constitución Política, y desconociendo la potencial responsabilidad de la Administración, tal y como lo impone el artículo 9 ejusdem. Además, no debe dejarse de lado que fue en virtud de una acción de esa índole, que se adoptó una conducta que hace cesar las conductas que, en teoría, amenazan o conculcan los derechos fundamentales de la persona. Es decir, a efectos de obtener el resguardo de esos derechos, la persona optó por la tutela judicial, y fue por esa virtud, que se produce el cese de la perturbación reprochada. Se insiste, si la permanencia de la amenaza o deterioro de su situación en tanto se hizo cesar por las causas aludidas en la norma bajo examen, generó daños y perjuicios, es un tema que, salvo prueba en contrario, debe ser analizado dentro de un proceso ordinario, pero que, se reitera, en modo alguno, debe negarse, como presupuesto, por la sola concreción del supuesto de hecho regulado en el mencionado ordinal 52, de la LJC. Por ende, con el respeto de siempre en cuanto a la postura de mayoría, externo mi voto y reitero que la estimatoria de este recurso debe implicar, necesariamente, la condenatoria en abstracto en costas, daños y perjuicios. \n\nXII.- Voto salvado de la Magistrada Garro Vargas respecto a la parte dispositiva de esta sentencia. Dice el artículo 52 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional (LJC): “Si, estando en curso el amparo, se dictare resolución, administrativa o judicial, que revoque, detenga o suspenda la actuación impugnada, se declarará con lugar el recurso únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes”. \n\nMi interpretación sobre esa norma es la siguiente: Esa “resolución” es todo acto válido y eficaz por el cual la autoridad competente restituye en el goce del derecho conculcado. La frase “si fueren procedentes” se refiere a las costas. Es más, el artículo 197 del Código Procesal Contencioso-Administrativo, citado por la mayoría, sobre la base del artículo 14 de la LJC, justamente se refiere sólo a estas: a las costas.\n\nCiertamente, a tenor del artículo 48 de la Constitución Política (CP), el contenido esencial del derecho al recurso de amparo no es de carácter indemnizatorio sino restitutorio; sin embargo, el artículo 51 de la LJC señala: “Toda resolución que acoja el recurso condenará en abstracto a la indemnización de los daños y perjuicios causados y al pago de las costas del recurso, y se reservará su liquidación para la ejecución de sentencia”.\n\nSi el derecho ha sido violado y la Sala así lo constata, aún en caso de que haya sido restituido, podrían haber surgido daños y perjuicios. Por tal motivo, cabe la condenatoria en abstracto de estos. Si no se hiciera así, si no se diera tal condenatoria, en el caso de que sí se hubieren dado, no habría título –derivado de este proceso– para reclamarlos, con lo que se podría violar el artículo 41 de la CP. Si a pesar de que se haya dictado la condenatoria en abstracto, no se han ocasionado los daños y perjuicios, el juez en la vía ordinaria así lo declarará, pues sólo a él corresponde tener por probado la existencia real y la magnitud de los mismos.\n\nCon la tesis defendida por la mayoría estimo que, contrario a lo que se busca, se estaría incentivando que la Administración respete los derechos sólo ante la existencia de un recurso de amparo. Resta decir que el artículo 52 de la LJC prevé la posibilidad de que, si se estima que es lo justo, la Sala condene en costas, aun cuando el derecho haya sido restituido.\n\nEn razón de lo anterior, salvo parcialmente el voto respecto de la parte dispositiva y ordeno la condenatoria en daños y perjuicios, pero no en costas. \n\nXIII.- Documentación aportada al expediente. Se previene a las partes que de haber aportado algún documento en papel, así como objetos o pruebas contenidas en algún dispositivo adicional de carácter electrónico, informático, magnético, óptico, telemático o producido por nuevas tecnologías, éstos deberán ser retirados del despacho en un plazo máximo de 30 días hábiles contados a partir de la notificación de esta sentencia. De lo contrario, será destruido todo aquel material que no sea retirado dentro de este plazo, según lo dispuesto en el \"Reglamento sobre Expediente Electrónico ante el Poder Judicial\", aprobado por la Corte Plena en sesión N° 27-11 del 22 de agosto del 2011, artículo XXVI y publicado en el Boletín Judicial número 19 del 26 de enero del 2012, así como en el acuerdo aprobado por el Consejo Superior del Poder Judicial, en la sesión N° 43-12 celebrada el 3 de mayo del 2012, artículo LXXXI.\n\nPor tanto:\n\nSe declara con lugar el recurso, con base en lo dispuesto por el artículo 52, párrafo 1º, de la Ley de la Jurisdicción Constitucional, sin especial condenatoria en costas, daños y perjuicios. Se ordena a Giancarlo Jiménez Alfaro, en su condición de Director Médico a.i. de la Clínica Dr. Marcial Fallas Díaz – Área de Salud Desamparados 1, o a quien en su lugar ocupe ese cargo, así como a quien funja como Jefe (a) del Servicio de Gastroenterología de ese centro médico, que dispongan todo lo necesario dentro del ámbito de sus competencias y coordinen lo pertinente para que el 11 de mayo de 2026, se lleve a cabo la colonoscopia que la amparada requiere. Se advierte a las autoridades recurridas que, de conformidad con lo establecido por el artículo 71 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional se impondrá prisión de tres meses a dos años o de veinte a sesenta días multa, a quien recibiere una orden que deba cumplir o hacer cumplir, dictada dentro de un recurso de amparo y no la cumpliere o no la hiciere cumplir, siempre que el delito no esté más gravemente penado. El magistrado Rueda Leal pone nota. El magistrado Salazar Alvarado salva parcialmente el voto y dispone la condenatoria en daños, perjuicios y costas. La magistrada Garro Vargas salva parcialmente el voto y ordena la condenatoria en daños y perjuicios, pero no en costas. Notifíquese.\n\n \n\n \n\n \n\n \n\nFernando Castillo V.\n\nPresidente\n\n \n\nFernando Cruz C.\n\n \n\nPaul Rueda L.\n\nLuis Fdo. Salazar A.\n\n \n\nJorge Araya G.\n\nAnamari Garro V.\n\n \n\nIngrid Hess H.\n\n \n\n \n\nDocumento Firmado Digitalmente\n\n-- Código verificador --\n\n\n\n MB2PS0WLGEW61 \n\nEXPEDIENTE N° 26-012597-0007-CO \n\n \n\nTeléfonos: Telf01/ ALA-4TA (Telf02). Fax: Telf03 / Telf04. Dirección electrónica: www.poder-judicial.go.cr/salaconstitucional. Dirección: (Dirección01, Dirección02, 100 mts. Sur de la iglesia del Perpetuo Socorro).",
  "body_en_text": "Exp: 26-012597-0007-CO\n\nRes. No. 2026015956\n\nCONSTITUTIONAL CHAMBER OF THE SUPREME COURT OF JUSTICE. San José, at nine hours twenty minutes on the sixth of May of two thousand twenty-six.\n\nAmparo appeal filed by Nombre01, identity card CED01, against the CAJA COSTARRICENSE DE SEGURO SOCIAL (CCSS).\n\nWhereas:\n\n1.- By means of the document added to the digital case file at 09:37 hours on April 13, 2026, Nombre01 filed an amparo appeal against the Área de Salud Desamparados 1 – Clínica Dr. Marcial Fallas Díaz. The appellant stated that a colonoscopy was scheduled for her at the Área de Salud Desamparados 1 – Clínica Dr. Marcial Fallas Díaz, for April 8, 2030. She described the waiting period as disproportionate. She reported suffering pain. She requested that the appeal be granted.\n\n2.- By means of the order issued at 10:01 hours on April 22, 2026, the amparo appeal was admitted, and the Medical Director and the Head of the Gastroenterology Service, both of the Área de Salud Desamparados 1, were given notice to respond.\n\n3.- By means of the document added to the digital case file at 14:51 hours on April 29, 2026, Giancarlo Jiménez Alfaro, Acting Medical Director of the Clínica Dr. Marcial Fallas Díaz – Área de Salud Desamparados 1, reported that the appointment was brought forward to May 11, 2026.\n\n4.- By means of the document added to the digital case file at 14:56 hours on April 29, 2026, the Secretariat of the Constitutional Chamber stated that it is not apparent that from April 22 to 28, 2026, the Head of the Gastroenterology Service of the Área de Salud Desamparados 1 submitted any document or filing to render the report that was ordered from them.\n\n5.- In the proceedings followed, the legal requirements have been met.\n\nDrafted by Magistrate Araya García; and,\n\nConsidering:\n\nI.- Object of the appeal. The appellant stated that a colonoscopy was scheduled for her at the Área de Salud Desamparados 1 – Clínica Dr. Marcial Fallas Díaz, for April 8, 2030. She described the waiting period as disproportionate.\n\nII.- Preliminary matter. The Head of the Gastroenterology Service of the Área de Salud Desamparados 1 omitted to render the report that was ordered, for which reason, in application of Article 45 of the Ley de la Jurisdicción Constitucional, the facts were taken as true concerning that official, and the amparo appeal is resolved based on the evidence contained in the case file.\n\nIII.- Proven facts. The following facts are deemed duly proven as relevant to the decision in this matter:\n\n1. The petitioner is 60 years old (see the Civil Registry database).\n\n2. An appointment was assigned to the petitioner for the purpose of performing a colonoscopy at the Área de Salud Desamparados 1 – Clínica Dr. Marcial Fallas Díaz, for April 8, 2030 (see the evidence provided by the appellant, added to the digital case file).\n\n3. On April 22, 2026, the initial order of the amparo appeal was notified to the Área de Salud Desamparados 1 – Clínica Dr. Marcial Fallas Díaz (see the digital notification record).\n\n4. The colonoscopy appointment was brought forward to May 11, 2026 (see the report rendered, added to the digital case file).\n\n5. The petitioner suffers pain (uncontested fact).\n\nIV.- On the fundamental right to health. The right to life recognized in Article 21 of the Constitution is the cornerstone upon which the rest of the fundamental rights of the inhabitants of the republic rest. Similarly, the right to health finds its foundation in that article of the Constitution, since life is inconceivable if the human person is not guaranteed minimum conditions for adequate and harmonious psychic, physical, and environmental balance. Evidently, any delay by the hospitals, clinics, and other health care units of the Caja Costarricense del Seguro Social can negatively impact the preservation of the health and life of its users. Public entities, bodies, and officials owe themselves to the users with a clear and unequivocal vocation of service, since that has been the reason for their creation and existence.\n\nV.- Regarding the principles of efficiency, effectiveness, continuity, regularity, and adaptation in public health services. The public bodies and entities that provide public health services have the imperative and non-postponable obligation to adapt them to the particular and specific needs of their users or patients and, above all, to those who demand immediate and urgent medical attention, without the lack of human and material resources being legally valid arguments to exempt them from fulfilling such obligation. From this perspective, the services of the clinics and hospitals of the Caja Costarricense de Seguro Social are under the duty to adopt and implement organizational changes, to hire medical or auxiliary personnel, and to acquire the materials and technical equipment that are required to provide efficient, effective, and rapid services. The heads of the Clinics and Hospitals cannot invoke, to justify deficient and precarious patient care, the problem of \"waiting lists\" for surgical interventions and the application of certain specialized exams or the lack of financial, human, and technical resources, since it is a constitutional imperative that public health services be provided in an efficient, effective, continuous, regular, and swift manner. The heads of the Caja Costarricense de Seguro Social and the Directors of its Hospitals and Clinics are under the duty and, consequently, are personally responsible—in the terms of Article 199 and following of the Ley General de la Administración Pública—for adopting and implementing all administrative and organizational measures and provisions to definitively curb the tardy provision—which, on occasion, becomes an omission due to its consequences—of health services, a situation which clearly constitutes an unequivocal lack of service that may give rise to the patrimonial administrative liability of that entity for the unlawful injuries caused to the administered parties or users (Articles 190 and following of the Ley General de la Administración Pública).\n\nVI.- On the specific case. From the list of proven facts, it can be inferred that an appointment was assigned to the petitioner for the purpose of performing a colonoscopy at the Área de Salud Desamparados 1 – Clínica Dr. Marcial Fallas Díaz, for April 8, 2030. Without any doubt, the waiting period of approximately 4 years is unreasonable, injurious to the right to health, and contrary to the principles of efficiency and effectiveness in the provision of public welfare services, especially considering that the petitioner suffers pain.\n\nVII.- The appointment was brought forward to May 11, 2026. As the indications suggest that the pertinent actions were executed to restore the petitioner to the full enjoyment and exercise of her fundamental rights on the occasion of this proceeding, it is necessary to grant the appeal, in application of Article 52 of the Ley de la Jurisdicción Constitucional, with the consequences explained below.\n\nVIII.- On the award of costs, damages, and losses in accordance with Article 52 of the Ley de la Jurisdicción Constitucional. Upon better consideration, the majority of the Chamber considers that, in the sub examine, in accordance with the provisions of paragraph 1 of Article 52 of the Ley de la Jurisdicción Constitucional (\"If, while the amparo is in progress, an administrative or judicial resolution is issued that revokes, stops, or suspends the contested act, the appeal shall be granted solely for the purposes of compensation and costs, if they are applicable\"), the granting of the appeal must be without a special award of costs, damages, and losses, based on the following considerations. While there is express text in the law requiring the operative part of the ruling to state that the appeal is granted, when the grievance is resolved while the amparo is in progress, it is no less true that the same paragraph in fine states that the granting is issued \"solely for the purposes of compensation and costs, if they are applicable.\" It is emphasized that the Law indicates \"if they are applicable,\" which means that the applicability or inapplicability of compensation and costs depends on an assessment, appreciation, or weighing by the Court. In cases such as this, the content of the petitioner's claim and the conduct of the respondent authority in acknowledging it suggest that the alleged detriments, injuries, or alterations are not directly related to a repercussion on a constitutional right of a clearly patrimonial nature (as would occur, for example, with an impact on the right to salary). To dispel any doubt about this, it is important to highlight the provision in Article 51 of the same Ley de la Jurisdicción Constitucional, which states that: \"any resolution that upholds the appeal shall abstractly order the compensation for the damages and losses caused and the payment of the costs of the appeal, reserving their liquidation for the execution of the judgment,\" where the possibility of assessing whether compensation and costs are applicable or not is not foreseen. The principles of Constitutional Law, those of General Public and Procedural Law or, where appropriate, those of International or Community Law and, additionally, in their order, the Ley General de la Administración Pública and the Código Procesal Contencioso Administrativo and other procedural codes, are supplementary sources for the application and interpretation of the norms of the Ley de la Jurisdicción Constitucional - cf. Article 14-. For the contentious-administrative jurisdiction, the legislator established a precept fully applicable to the case by analogy, in Article 197 of the Código Procesal Contencioso Administrativo, which responds to procedural logic in any matter. In any case, the affected party in the sub lite retains the possibility of resorting, if she sees fit, to a plenary proceeding to demonstrate that she has suffered some type of detriment. Based on the foregoing, it is the criterion of the majority to resolve this appeal without an award of costs, damages, and losses.\n\nIX.- Conclusion. Under this set of circumstances, it is necessary to grant the amparo appeal, in application of Article 52 of the Ley de la Jurisdicción Constitucional, but without a special award for the payment of costs, damages, and losses caused.\n\nX.- Note by Magistrate Rueda Leal. The issue of amparo appeals related to the right to health and, above all, that of the waiting lists at the Caja Costarricense de Seguro Social are grievances that have become recurrent in the constitutional jurisdiction. This type of process has had an exponential increase, as the statistics of this Court demonstrate.\n\nNumber of health case files submitted to the Constitutional Chamber:\n\n| YEAR | NUMBER IN HEALTH |\n| --- | --- |\n| 2012 | 1745 |\n| 2013 | 1891 |\n| 2014 | 2710 |\n| 2015 | 3725 |\n| 2016 | 4865 |\n| 2017 | 5682 |\n| 2018 | 6932 |\n| 2019 | 7623 |\n| 2020 | 5912 |\n| 2021 | 7796 |\n| 2022 | 8310 |\n| 2023 | 12845 |\n| 2024 | 15300 |\n| 2025 | 17252 |\n\nFrom the table above, it is inferred that, with the exception of a single year (2020), from 2012 to date, there has been a constant increase in matters filed for violation of the right to health. Likewise, the sharp increase in these matters during 2025 is highlighted, when this area reached 43.21% of the Court's circulating caseload.\n\nOf those matters, a good number correspond to waiting lists. Regarding the above, this Court, in judgment no. 2019-005560 at 09:30 hours on March 29, 2019, declared the systematic and repeated violation by the Caja Costarricense de Seguro Social of the right to health of insured persons, specifically, by virtue of the phenomenon of waiting lists. As a consequence of the foregoing, the Chamber ordered the elaboration, within a period of six months counted from the notification of that pronouncement, of an integrated management system for the purpose of resolving the waiting lists and incorporating solutions to the structural causes of this problem, recognized by the Caja Costarricense de Seguro Social itself in its report rendered in case file no. 18-14499-0007-CO, among which are indicated: absence of adequate infrastructure, population increase, epidemiological considerations, absence of an adequate system to cover the lack of specialist doctors, equipment needs and increasing demand at the primary care level, patient absenteeism from appointments at various medical centers of the respondent institution, among others. In the aforementioned integrated management system project, reasonable waiting periods must be defined by pathology or related diagnostic groups according to symptomatology, the level of urgency, and the patient's conditions, as well as objective criteria to specify the inclusion and placement of a patient on the waiting lists. In addition to the foregoing, the integrated management system project must take into account the particularities of populations in a state of vulnerability (older adults, indigenous people, people in poverty, mothers, children and adolescents, persons deprived of liberty, among others) and be guided according to the constitutional principles of public service: efficiency, effectiveness, reasonableness, availability, accessibility, and universality. Consequently, the aforementioned vote seeks to ensure that the Caja Costarricense de Seguro Social—within the framework of its constitutional and legal powers—takes the required measures to mitigate the systematic and repeated violation of the right to health of the entity's patients. Further to this, with the aim of monitoring compliance with the referred judgment, the Constitutional Chamber convened an oral and public hearing for November 14, 2019. Likewise, it ordered the Defensoría de los Habitantes to assist in monitoring the execution of that resolution. Thus, this intervention promotes the obligation of the Caja Costarricense to execute actions to resolve the problem in question, so that the solution to it comes from the entity itself, not only from the Chamber's resolutions.\n\nXI.- Partial dissenting vote of Magistrate Salazar Alvarado, solely in relation to the non-award of costs, damages, and losses against the respondent party.\n\nAlthough I concur with the rest of the Chamber in granting the appeal, I depart from the majority criterion in that it exempts the respondent party from being ordered to pay the costs, damages, and losses derived from the injury caused to the fundamental rights of the petitioner.\n\nThe Ley de la Jurisdicción Constitucional, in Article 52, provides that:\n\n\"If, while the amparo is in progress, an administrative or judicial resolution is issued that revokes, stops, or suspends the contested act, the appeal shall be granted solely for the purposes of compensation and costs, if they are applicable.\"\n\nOn the other hand, in Article 51 of the same law, it is established that:\n\n\"...any resolution that upholds the appeal shall abstractly order the compensation for the damages and losses caused and the payment of the costs of the appeal, reserving their liquidation for the execution of the judgment.\"\n\nThis latter norm establishes the general system regulating what concerns compensation and the payment of costs, and which the majority calls the \"natural or normal form of termination of the process, where there is a ruling on the merits of the matter and recognition of the facts that have violated the fundamental rights…\".\n\nIn the majority's criterion, Article 51, cited, regulates the cases in which the Chamber has found the grievance proven; and, as a consequence, the need for an award of costs, damages, and losses arises. However, in the opinion of the undersigned, from the systematic interpretation of both norms, it is concluded that, both in cases where this Constitutional Court verifies an injury to a fundamental right and, therefore, grants the appeal, and in those where the Administration, by its own decision, restores the aggrieved person to the enjoyment of their fundamental rights, once it becomes aware of the amparo—a situation contemplated in Article 52, referred to—by the mandate of Articles 50 and 51 of the cited law, the necessary and unavoidable consequence is the award against the offender for compensation for the damages and losses caused and for the payment of the costs of the appeal. This rule is nothing more than the recognition, to the party that has suffered a violation of their fundamental rights, of the right to effective judicial protection regarding the reparation of the harmful consequences derived from the actions or omissions of the offending authorities; and, as a dissuasive means, so that the State does not incur again in the actions that gave basis to the granting of the appeal, a matter regulated in Article 50 of the law governing this jurisdiction. Thus, whether the Chamber has found the grievance proven and has proceeded to hear the merits of the matter, or whether the violation has ceased by decision of the respondent authority itself, once it became aware of the amparo proceedings, with restoration of the enjoyment of fundamental rights in favor of the aggrieved person (Article 52), always, in any of these cases, the imperative need arises for an award of costs, damages, and losses against the offender, whose foundation lies in the principles of protecting the rights of individuals and in that the Administration must be responsible for the damages and losses it causes through its unconstitutional actions.\n\nThus, the fact that at the moment the amparo is heard and granted, the effects of the contested act have already ceased, in the terms of the provisions in Articles 50 and 52 of the cited law, does not negate the applicability of the award of costs, damages, and losses, since such a case forms an integral part of the general system of mandatory award on these points, contained in the Ley de la Jurisdicción Constitucional.\n\nOn the other hand, it is clear that Article 52, mentioned, applies only in cases where the Chamber, even though it has not heard the merits nor ruled on the substance of the claim, has verified the violation of the petitioner's fundamental rights, by virtue of the restoration to the enjoyment of those rights that the Administration has agreed to in their favor; a situation that, as the majority of the Chamber affirms, implies an \"abnormal termination of the process.\"\n\nThe legislator established and precisely defined the conditions under which this Chamber can decree this form of abnormal conclusion of the amparo process, as well as its scope, namely: 1) that the amparo is in progress, meaning that the Administration has been duly notified of the resolution that admitted the amparo; and, 2) that there is an administrative or judicial resolution that provides, in an unmistakable manner, for the revocation, cessation, or suspension of the contested act that violates fundamental rights. Certainly, the norm in question contemplates an exception to the general system of award in costs, damages, and losses, notwithstanding the granting of the appeal, by providing that, in the cases regulated therein, the appeal shall be granted \"solely for the purposes of compensation and costs, if they are applicable.\" As it is an exception, it must be interpreted restrictively; that is, it only applies in the cases strictly contemplated in the norm, not only because of the rule that exceptions in law must be interpreted restrictively, but also because the consequences of applying such an exception imply, without a doubt, a detriment to the fundamental right of individuals to obtain effective judicial protection against the damages and losses suffered from the injury to their constitutional rights.\n\nIn my criterion, such exception should be interpreted to mean that, in accordance with the general system of automatic award of costs, damages, and losses in the event of a violation of fundamental rights, that award is always applicable, even in the case that the respondent party issues an administrative or judicial resolution that revokes, stops, or suspends the contested act, unless it is unequivocally and clearly evident that in the specific case no compensable loss whatsoever was caused. Only and exclusively in such cases could the respondent Administration be exempted from the payment of those items. As in this case, there is no element whatsoever to disprove the presumption of the arising, for the petitioner, of economic damages and losses derived from the contested acts—whose concrete determination does not fall within this jurisdiction's purview—the granting of this appeal must necessarily imply the award of costs, damages, and losses, and we so declare.\n\nAs an additional reason, it should be noted that the dynamic and very essence of amparo processes does not have as its primary object the analysis of the existence or not of damages and losses, but rather, the existence or not of actions or omissions that could generate or produce a breach in the regime of the fundamental rights of individuals. From this perspective, the analysis carried out by this venue concentrates on said verification; however, it does not enter into the weighing of whether those issues have generated or not injuries in the strictly patrimonial sphere of the petitioners. Although the aforementioned precept 52 of the LJC, in its grammatical scope, establishes that such award (in damages, losses, and costs) operates, if applicable, the undersigned do not believe that said examination of pertinence can, a priori, be automatically excluded in this type of process, to the extent that it is within another ordinary process that it must be defined whether, within the legal relationship analyzed in the amparo appeal, the conduct or omissions attributable to the Administration (or private law subject, when applicable) have constituted an adequate cause of patrimonial injuries that are legally compensable. As a reference, Articles 179 to 184 of the Código Procesal Contencioso Administrativo, Law No. 8508, define a special process that has as its object the definition of the economic effects derived from awards ordered in these processes. In light of canon 179 of the same law, that process has the following object:\n\n\"ARTICLE 179.- The Juzgado de lo Contencioso-Administrativo is responsible for the execution of the judgments issued by the Constitutional Jurisdiction, in habeas corpus and amparo proceedings against Public Law subjects, solely regarding the demonstration, liquidation, and fulfillment of pecuniary compensations.\"\n\nIt is clear that this process is directed at the analysis of the necessary antecedent issued by this Chamber in terms of an abstract award on those items, as such claims would not be admissible within those types of causes when the judgment issued within the amparo process expressly established the inapplicability of damages, losses, and/or costs, or when there is no express pronouncement on this matter. That is, the special process in the contentious-administrative venue requires, as a sine qua non requirement, an express award or pronouncement by this Constitutional Chamber. In that order, in my judgment, under the terms of the aforementioned Article 52 of the LJC, the exemption from that patrimonial award requires the accreditation, in each case, of situations from which the non-existence, even potential, of patrimonial injuries derived from or associated with the analyzed facts is reasoned. Therefore, it is an exception that, as such, requires qualified application, duly grounded on a case-by-case basis. The mere circumstance that, during the course of the proceeding, the Administration issues a resolution or a judicial ruling is issued that revokes, stops, or suspends the contested act, does not rule out, per se, that, prior to that cessation by cause of the defendant entity itself or by an external cause, the accused indolence or reproached disturbance may have led to causing damages and losses. However, such substantive questions, regarding the actuality of the injuries, their amount, timely claim, etc., are considerations that go beyond the nature of these processes and regarding which, in order of what is regulated by the mentioned mandate 52, are proper to an abstract award that subsequently constitutes the basis of analysis in the Jurisdicción Contencioso Administrativa. The protection sought in these constitutional processes does not require the demonstration of damages and losses, since, it is insisted, that is not their object or primary ratio. Thus, it is not for the petitioner to claim or demonstrate damages, given that what is sought is safeguarding their fundamental rights. Then, whether those administrative conducts have caused them injuries is a point that, as a matter of principle and except for exceptional cases, does not form part of the basis of analysis in this type of cause. Note that, in the situation regulated in that mandate, the Constitutional Chamber does not carry out an analysis on the merits of the situation to be protected, given the termination of the amparo or habeas corpus due to the supervening circumstance already cited. Ergo, in these cases, by legal imperative, it does not proceed to assess whether there is an infraction or not, and thus, much less can it be defined whether from what was denounced by the petitioner, there may or may not be situations of possible civil reparation. In this way, the exemption from award referred to in that norm is of an exceptional nature, not a rule of principle. Therefore, in those cases, the norm imposes the abstract award, so that its applicability is analyzed within another plenary proceeding. Otherwise, if that liberation from damages, losses, and costs were applied as a rule, the protection of the legal situation of the person who, despite that supervening response from the respondent party, could have suffered injuries in their patrimonial sphere, would be put at risk, to the detriment of what is established by precept 45 of the Political Constitution, and ignoring the potential liability of the Administration, as imposed by Article 9 of the same law. Moreover, it should not be overlooked that it was by virtue of an action of this nature, that a conduct was adopted that ceases the conduct which, in theory, threatens or violates the fundamental rights of the individual. That is, for the purpose of obtaining the protection of those rights, the person opted for judicial protection, and it was by virtue of that, that the cessation of the reproached disturbance occurred. It is insisted, if the persistence of the threat or deterioration of their situation while it was caused to cease by the reasons mentioned in the norm under examination, generated damages and losses, it is a matter that, unless proven otherwise, must be analyzed within an ordinary process, but that, it is reiterated, in no way should be denied, as a presupposition, by the mere realization of the factual situation regulated in the mentioned Article 52 of the LJC. Therefore, with the usual respect regarding the majority's position, I express my vote and reiterate that the granting of this appeal must necessarily imply the abstract award of costs, damages, and losses.\n\nXII.- Dissenting vote of Magistrate Garro Vargas regarding the operative part of this judgment. Article 52 of the Ley de la Jurisdicción Constitucional (LJC) states: \"If, while the amparo is in progress, an administrative or judicial resolution is issued that revokes, stops, or suspends the contested act, the appeal shall be granted solely for the purposes of compensation and costs, if they are applicable.\"\n\nMy interpretation of this norm is the following: That \"resolution\" is any valid and effective act by which the competent authority restores the enjoyment of the violated right. The phrase \"if they are applicable\" refers to the costs. Moreover, Article 197 of the Código Procesal Contencioso-Administrativo, cited by the majority, based on Article 14 of the LJC, precisely refers only to these: to costs.\n\nCertainly, under the terms of Article 48 of the Political Constitution (CP), the essential content of the right to the amparo appeal is not of an indemnifying but a restitutory nature; however, Article 51 of the LJC states: \"Any resolution that upholds the appeal shall abstractly order the compensation for the damages and losses caused and the payment of the costs of the appeal, reserving their liquidation for the execution of the judgment.\"\n\nIf the right has been violated, and the Chamber so verifies, even in the event that it has been restored, damages and losses may have arisen. For this reason, the abstract award of these is appropriate. If this were not done, if such an award were not given, in the event that they had occurred, there would be no title—derived from this process—to claim them, which could violate Article 41 of the CP. If, despite the abstract award having been issued, the damages and losses have not been caused, the judge in the ordinary venue will so declare, since only they have the authority to consider the real existence and the magnitude of the same as proven.\n\nWith the position defended by the majority, I believe that, contrary to what is sought, it would be incentivizing the Administration to respect rights only when a recurso de amparo exists. It remains to be said that Article 52 of the LJC provides for the possibility that, if it is deemed just, the Chamber may impose a costs award (condenatoria en costas), even when the right has been restored.\n\nIn light of the foregoing, I partially dissent from the operative part and order the award of damages (daños y perjuicios), but not costs (costas).\n\nXIII.- Documentation provided to the case file. The parties are warned that if they have provided any paper documents, as well as objects or evidence contained in any additional electronic, computer, magnetic, optical, telematic device or one produced by new technologies, these must be withdrawn from the office within a maximum period of 30 business days from the notification of this judgment. Otherwise, any material not withdrawn within this period will be destroyed, pursuant to the provisions of the \"Reglamento sobre Expediente Electrónico ante el Poder Judicial,\" approved by the Corte Plena in session No. 27-11 of August 22, 2011, Article XXVI and published in the Boletín Judicial number 19 of January 26, 2012, as well as in the agreement approved by the Consejo Superior del Poder Judicial, in session No. 43-12 held on May 3, 2012, Article LXXXI.\n\nPor tanto:\n\nThe recurso is granted, based on the provisions of Article 52, paragraph 1, of the Ley de la Jurisdicción Constitucional, without a special award for costs, damages (daños y perjuicios). Giancarlo Jiménez Alfaro, in his capacity as Acting Medical Director of the Clínica Dr. Marcial Fallas Díaz – Área de Salud Desamparados 1, or whoever occupies that position in his stead, as well as whoever serves as Head of the Gastroenterology Service of that medical center, are ordered to arrange everything necessary within the scope of their authority and coordinate what is pertinent so that on May 11, 2026, the colonoscopy required by the petitioner is performed. The respondent authorities are warned that, in accordance with the provisions of Article 71 of the Ley de la Jurisdicción Constitucional, a penalty of imprisonment from three months to two years or a fine of twenty to sixty days will be imposed on anyone who receives an order that must be complied with or enforced, issued within a recurso de amparo, and does not comply with it or enforce it, provided the offense is not more severely punished. Magistrate Rueda Leal notes. Magistrate Salazar Alvarado partially dissents and orders the award of damages, losses (daños, perjuicios), and costs. Magistrate Garro Vargas partially dissents and orders the award of damages (daños y perjuicios), but not costs. Notify.\n\n \n\n \n\n \n\n \n\nFernando Castillo V.\n\nPresidente\n\n \n\nFernando Cruz C.\n\n \n\nPaul Rueda L.\n\nLuis Fdo. Salazar A.\n\n \n\nJorge Araya G.\n\nAnamari Garro V.\n\n \n\nIngrid Hess H.\n\n \n\n \n\nDocumento Firmado Digitalmente\n\n-- Código verificador --\n\n\n\n MB2PS0WLGEW61 \n\nEXPEDIENTE N° 26-012597-0007-CO \n\n \n\nPhones: Telf01/ ALA-4TA (Telf02). Fax: Telf03 / Telf04. Electronic address: www.poder-judicial.go.cr/salaconstitucional. Address: (Dirección01, Dirección02, 100 mts. Sur de la iglesia del Perpetuo Socorro)."
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