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  "id": "nexus-sen-1-0007-1392091",
  "citation": "Res. 16045-2026 Sala Constitucional",
  "section": "nexus_decisions",
  "doc_type": "constitutional_decision",
  "title_es": "Derecho a la salud y listas de espera en cirugía reconstructiva",
  "title_en": "Right to health and waiting lists in reconstructive surgery",
  "summary_es": "La Sala Constitucional analiza un recurso de amparo presentado a favor de una paciente de 47 años con diagnóstico de tumor maligno de mama, a quien desde octubre de 2025 se le había programado una cirugía reconstructiva (colgajo TRAM pediculado) en el Hospital México, pero no se le había realizado hasta la interposición del amparo en abril de 2026. La Sala considera que la espera de seis meses es excesiva e irrazonable, vulnerando el derecho fundamental a la salud protegido por el artículo 21 de la Constitución. Aunque las autoridades hospitalarias, tras la notificación del recurso, reprogramaron la cirugía para julio de 2026 —plazo que la Sala estima razonable—, se declara con lugar el amparo, ordenando su cumplimiento bajo responsabilidad médica. Se discute ampliamente la problemática sistémica de las listas de espera en la CCSS, con múltiples votos salvados sobre la condenatoria en costas, daños y perjuicios.",
  "summary_en": "The Constitutional Chamber analyzes a writ of amparo (constitutional protection) filed on behalf of a 47-year-old patient with a personal history of malignant breast tumor, who since October 2025 had been scheduled for reconstructive surgery (pedicled TRAM flap) at Hospital México but had not undergone the procedure by the time the amparo was filed in April 2026. The Chamber finds that the six-month wait is excessive and unreasonable, violating the fundamental right to health protected by Article 21 of the Constitution. Although the hospital authorities, after being notified of the amparo, rescheduled the surgery for July 2026—a period the Chamber deems reasonable—the amparo is granted, ordering compliance under medical responsibility. The systemic issue of waiting lists at the CCSS is extensively discussed, along with several dissenting votes regarding the award of costs and damages.",
  "court_or_agency": "Sala Constitucional",
  "date": "06/05/2026",
  "year": "2026",
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  "es_concept_hints": [
    "Amparo",
    "Lista de espera",
    "Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS)",
    "Cirugía reconstructiva",
    "Derecho a la salud",
    "Sala Constitucional",
    "Voto salvado",
    "Daños y perjuicios"
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  "keywords_es": [
    "Derecho a la salud",
    "Recurso de amparo",
    "Listas de espera",
    "Cirugía reconstructiva",
    "Caja Costarricense de Seguro Social",
    "Sala Constitucional",
    "Artículo 21 Constitución Política",
    "Principio de eficiencia",
    "Principio de continuidad",
    "Voto salvado",
    "Indemnización de daños y perjuicios",
    "Artículo 52 Ley de la Jurisdicción Constitucional",
    "Plazo razonable",
    "Hospital México",
    "Cáncer de mama"
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  "keywords_en": [
    "Right to health",
    "Writ of amparo",
    "Waiting lists",
    "Reconstructive surgery",
    "Costa Rican Social Security Fund",
    "Constitutional Chamber",
    "Article 21 Constitution",
    "Principle of efficiency",
    "Principle of continuity",
    "Dissenting vote",
    "Indemnification for damages and losses",
    "Article 52 Constitutional Jurisdiction Law",
    "Reasonable timeframe",
    "Hospital Mexico",
    "Breast cancer"
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  "excerpt_es": "Nótese que se tiene por demostrado que la amparada tiene 47 años y cuenta con el diagnóstico de historia personal de tumor maligno de la mama. Consta que el 14 de octubre de 2025, las autoridades del Hospital México le hicieron entrega a la amparada de la solicitud de hospitalización para cirugía y la incluyeron en lista de espera. Pese a lo anterior, se acredita que, a la fecha de interpuesto el presente amparo, sea, el 19 de abril de 2026, la operación en cuestión no se había realizado a la tutelada. De este modo, consta que, desde la fecha en que fue ingresada en lista de espera para cirugía y la fecha de interpuesto el presente recurso de amparo, media un plazo de seis meses aproximadamente, el cual, se considera excesivo e irrazonable para que a un asegurado se le brinde la atención médica que requiere.\n\nEn ese orden de consideraciones resulta menester apuntar que la Administración debe realizar, de manera pronta y oportuna, las acciones necesarias para resguardar, no solo la salud y vida de sus usuarios, sino además una mejor calidad de vida. Someter a un paciente a la indefinición de una fecha certera para la atención médica, la realización de un examen o un procedimiento o bien, a un plazo desproporcionado, resulta contrario no solamente a los principios indicados en el considerando anterior que deben regir la prestación de los servicios de salud, sino también impone circunstancias agravantes que ciertamente inciden en su calidad de vida.",
  "excerpt_en": "It is noted that it has been proven that the amparo beneficiary is 47 years old and has a diagnosis of personal history of malignant breast tumor. It is on record that on October 14, 2025, the Hospital México authorities gave the beneficiary a hospitalization request for surgery and placed her on a waiting list. Despite the above, it is credited that, as of the date this amparo was filed, i.e., April 19, 2026, the surgery in question had not been performed on the protected party. Thus, it is on record that, from the date she was placed on the surgery waiting list to the date this amparo was filed, a period of approximately six months elapsed, which is considered excessive and unreasonable for a policyholder to receive the medical care required.\n\nIn this vein, it is necessary to point out that the Administration must promptly and timely carry out the necessary actions to safeguard not only the health and life of its users, but also a better quality of life. Subjecting a patient to the uncertainty of a certain date for medical care, the performance of an exam or a procedure, or to a disproportionate timeframe, is contrary not only to the principles indicated in the previous recital that must govern the provision of health services, but also imposes aggravating circumstances that certainly impact their quality of life.",
  "outcome": {
    "label_en": "Granted",
    "label_es": "Con lugar",
    "summary_en": "The Chamber granted the amparo for violation of the right to health, ordering the reconstructive surgery on the rescheduled date, without awarding costs, damages, or losses.",
    "summary_es": "La Sala declaró con lugar el amparo por violación al derecho a la salud, ordenando realizar la cirugía reconstructiva en la fecha reprogramada, sin condenatoria en costas, daños y perjuicios."
  },
  "pull_quotes": [
    {
      "context": "Considerando V",
      "quote_en": "Subjecting a patient to the uncertainty of a certain date for medical care, the performance of an exam or a procedure, or to a disproportionate timeframe, is contrary not only to the principles indicated in the previous recital that must govern the provision of health services, but also imposes aggravating circumstances that certainly impact their quality of life.",
      "quote_es": "Someter a un paciente a la indefinición de una fecha certera para la atención médica, la realización de un examen o un procedimiento o bien, a un plazo desproporcionado, resulta contrario no solamente a los principios indicados en el considerando anterior que deben regir la prestación de los servicios de salud, sino también impone circunstancias agravantes que ciertamente inciden en su calidad de vida."
    },
    {
      "context": "Considerando III",
      "quote_en": "Public entities, bodies, and officials owe themselves to users with a clear and unequivocal vocation of service, since that has been the reason for their creation and existence.",
      "quote_es": "Los entes, órganos y funcionarios públicos se deben a los usuarios con una clara e inequívoca vocación de servicio, puesto que, esa ha sido la razón de su creación y existencia."
    },
    {
      "context": "Considerando IV",
      "quote_en": "The heads of Clinics and Hospitals cannot invoke, to justify deficient and precarious patient care, the problem of \"waiting lists\" for surgical interventions and the application of certain specialized exams or the lack of financial, human, and technical resources, since it is a constitutional imperative that public health services be provided efficiently, effectively, continuously, regularly, and promptly.",
      "quote_es": "Los jerarcas de las Clínicas y Hospitales no pueden invocar, para justificar una atención deficiente y precaria de los pacientes, el problema de las “listas de espera” para las intervenciones quirúrgicas y aplicación de ciertos exámenes especializados o de la carencia de recursos financieros, humanos y técnicos, puesto que, es un imperativo constitucional que los servicios de salud pública sean prestados de forma eficiente, eficaz, continua, regular y célere."
    },
    {
      "context": "Voto salvado del Magistrado Salazar Alvarado, Considerando IX",
      "quote_en": "It is clear that this process is aimed at analyzing the necessary precedent issued by this Chamber regarding a condemnation in abstract for those items, since such claims would not be admissible within that type of case when the judgment issued within the amparo proceeding expressly establishes the inadmissibility of damages, losses and/or costs, as well as when there is no express pronouncement on this particular matter.",
      "quote_es": "Es claro que ese proceso se direcciona al análisis del antecedente necesario emitido por esta Sala en cuanto a una condena en abstracto en esos rubros, pues no procedería ese tipo de pretensiones dentro de ese tipo de causas, cuando la sentencia dictada dentro del proceso de amparo, estableciere, de manera expresa, la improcedencia de daños, perjuicios y/o costas, así como cuando no exista pronunciamiento expreso en cuanto a este particular."
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  "body_es_text": "EV Generación de Machote: D:\\Gestion-Judicial\\Servidor de Archivos\\MODELOS\\S4SENAMH001.dpj\n\n\n\nExp: 26-013589-0007-CO \n\nRes. Nº 2026016045\n\n \n\nSALA CONSTITUCIONAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San José, a las nueve horas veinte minutos del seis de mayo de dos mil veintiseis .\n\n Recurso de amparo interpuesto por Nombre01, cédula de identidad no. CED01, a favor de Nombre02, cédula de identidad no. CED02, contra la CAJA COSTARRICENSE DE SEGURO SOCIAL. \n\nResultando:\n\n 1.- Por escrito recibido en la Secretaría de la Sala e incorporado al expediente digital a las 14:45 horas del 19 de abril de 2026, el recurrente interpone el presente recurso de amparo a favor de Nombre02, contra la Caja Costarricense de Seguro Social. Manifiesta que la amparada tiene 47 años, con diagnóstico de historia personal de tumor maligno de la mama. Señala que el 14 de octubre de 2025, la tutelada fue atendida por el doctor Rodrigo Cabrera Mendieta en el Servicio de Cirugía Reconstructiva del Hospital México, quien le emitió una solicitud de hospitalización para que se le realice una cirugía -colgajo tram pediculado (miocutaneo de recto transverso abdominal), lateralidad izquierda con prioridad baja; además, ese mismo día fue incluida en lista de espera. Acusa que a la fecha de interposición del presente recurso no se le ha programado dicho procedimiento. Actualmente ocupa la posición no. 367 en la lista.\n\n2.- Por resolución de las 12:13 horas del 29 de abril de 2026, se dio curso al amparo y se solicitó informe al Director General y al Jefe del Servicio de Cirugía Reconstructiva, ambos del Hospital México, sobre los hechos alegados por la recurrente.\n\n3.- Por escrito recibido en la Secretaría de la Sala e incorporado al expediente digital a las 14:24 horas del 30 de abril de 2026, informa bajo juramento Mario Alberto Quesada Arce, en su condición de Jefe del Servicio de Cirugía Reconstructiva del Hospital México. Manifiesta que la paciente no ha sido operada ya que tenemos otros casos que son prioridad alta, emergencias tales como cáncer y fracturas faciales que han requerido ser intervenidos inmediatamente por fecha de ingreso a la lista de espera. Relta que la paciente fue valorada en Consulta Externa en el Servicio de Cirugía Plástica Reconstructiva el 14 de octubre de 2025; además, fue incluida en lista de espera para reconstrucción de mama con colgajo autólogo. Comenta que el diagnóstico por postmastectomía no pone en peligro la vida o salud de la paciente. Agrega que se le asigna fecha de cirugía en el Servicio de Cirugía Plástica y Reconstructiva del Hospital México, para el 27 de julio de 2026. Solicita se declare sin lugar el recurso.\n\n4.- Por escrito recibido en la Secretaría de la Sala e incorporado al expediente digital a las 14:24 horas del 30 de abril de 2026, informa bajo juramento Douglas Montero Chacón, en su condición de Director General del Hospital México, en igual sentido que el Jefe del Servicio de Cirugía Reconstructiva del mismo nosocomio recurrido. Solicita se declare sin lugar el recurso.\n\n 5.- En los procedimientos seguidos se han observado las prescripciones legales.\n\n Redacta el Magistrado Araya García; y,\n\nConsiderando:\n\nI.- Objeto del recurso. Alega el recurrente que la amparada cuenta con el diagnóstico de historia personal de tumor maligno de la mama. Señala que desde el 14 de octubre de 2025, las autoridades del Hospital México le hicieron entrega de la solicitud de hospitalización para cirugía y fue incluida en lista de espera. Reclama que a la fecha de interposición del presente recurso, no se le ha realizado la operación que requiere. Estima lesionado el derecho a la salud de la tutelada.\n\nII.- Hechos probados. De importancia para la decisión de este asunto, se estiman como debidamente demostrados los siguientes hechos:\n\n1) La amparada tiene 47 años (ver consulta en la página del Tribunal Supremo de Elecciones).\n\n2) La tutelada cuenta con el diagnóstico de historia personal de tumor maligno de la mama (ver informe de las autoridades recurridas).\n\n3) El 14 de octubre de 2025, las autoridades del Hospital México le hicieron entrega a la amparada de la solicitud de hospitalización para cirugía y la incluyeron en lista de espera (ver informe de las autoridades recurridas y prueba aportada al expediente digital).\n\n4) Para la fecha de formulado este amparo, sea 19 de abril de 2026, la referida operación no se le había realizado a la tutelada (los autos). \n\n5) El 29 de abril de 2026, se notifica a las autoridades del Hospital México la resolución de curso de este proceso de amparo (ver actas de notificación).\n\n6) Con motivo de la notificación de la resolución de curso de este amparo, las autoridades del Hospital México le programaron a la amparada la cirugía para el 27 de julio de 2026 (ver informes de las autoridades recurridas).\n\nIII.- Sobre el derecho fundamental a la salud. El derecho a la vida reconocido en el numeral 21 de la Constitución Política es la piedra angular sobre la cual descansan el resto de los derechos fundamentales de los habitantes de la república. De igual forma, en ese ordinal de la Carta Política encuentra asidero el derecho a la salud, puesto que, la vida resulta inconcebible si no se le garantizan a la persona humana condiciones mínimas para un adecuado y armónico equilibrio psíquico, físico y ambiental. Evidentemente, cualquier retardo de los hospitales, clínicas y demás unidades de atención sanitaria de la Caja Costarricense de Seguro Social puede repercutir negativamente en la preservación de la salud y la vida de sus usuarios. Los entes, órganos y funcionarios públicos se deben a los usuarios con una clara e inequívoca vocación de servicio, puesto que, esa ha sido la razón de su creación y existencia.\n\nIV.- En cuanto a los principios de eficiencia, eficacia, continuidad, regularidad y adaptación en los servicios públicos de salud. Los órganos y entes públicos que prestan servicios de salud pública tienen la obligación imperativa e impostergable de adaptarlos a las necesidades particulares y específicas de sus usuarios o pacientes y, sobre todo, de aquellos que demandan una atención médica inmediata y urgente, sin que la carencia de recursos humanos y materiales sean argumentos jurídicamente válidos para eximirlos del cumplimiento de tal obligación. Desde esta perspectiva, los servicios de las clínicas y hospitales de la Caja Costarricense de Seguro Social están en el deber de adoptar e implementar los cambios organizacionales, de contratar el personal médico o auxiliar y de adquirir los materiales y equipo técnico que sean requeridos para brindar prestaciones eficientes, eficaces y rápidas. Los jerarcas de las Clínicas y Hospitales no pueden invocar, para justificar una atención deficiente y precaria de los pacientes, el problema de las “listas de espera” para las intervenciones quirúrgicas y aplicación de ciertos exámenes especializados o de la carencia de recursos financieros, humanos y técnicos, puesto que, es un imperativo constitucional que los servicios de salud pública sean prestados de forma eficiente, eficaz, continua, regular y célere. Los jerarcas de la Caja Costarricense de Seguro Social y los Directores de Hospitales y Clínicas que les pertenecen están en el deber y, por consiguiente son los personalmente responsables –en los términos del artículo 199 y siguientes de la Ley General de la Administración Pública–, de adoptar e implementar todas las providencias y medidas administrativas y organizacionales para poner coto definitivo a la prestación tardía –la cual, en ocasiones, deviene en omisa por sus consecuencias– de los servicios de salud, situación que constituye, a todas luces, una inequívoca falta de servicio que puede dar lugar a la responsabilidad administrativa patrimonial de esa entidad por las lesiones antijurídicas provocadas a los administrados o usuarios (artículos 190 y siguientes de la Ley General de la Administración Pública). \n\nV.- Sobre el caso concreto. En el presente asunto, este Tribunal Constitucional, de conformidad con las pruebas allegadas a los autos, así como del informe rendido bajo juramento por las autoridades recurridas, estima que lleva razón el recurrente en su alegato.\n\nNótese que se tiene por demostrado que la amparada tiene 47 años y cuenta con el diagnóstico de historia personal de tumor maligno de la mama. Consta que el 14 de octubre de 2025, las autoridades del Hospital México le hicieron entrega a la amparada de la solicitud de hospitalización para cirugía y la incluyeron en lista de espera. Pese a lo anterior, se acredita que, a la fecha de interpuesto el presente amparo, sea, el 19 de abril de 2026, la operación en cuestión no se había realizado a la tutelada. De este modo, consta que, desde la fecha en que fue ingresada en lista de espera para cirugía y la fecha de interpuesto el presente recurso de amparo, media un plazo de seis meses aproximadamente, el cual, se considera excesivo e irrazonable para que a un asegurado se le brinde la atención médica que requiere.\n\nEn ese orden de consideraciones resulta menester apuntar que la Administración debe realizar, de manera pronta y oportuna, las acciones necesarias para resguardar, no solo la salud y vida de sus usuarios, sino además una mejor calidad de vida. Someter a un paciente a la indefinición de una fecha certera para la atención médica, la realización de un examen o un procedimiento o bien, a un plazo desproporcionado, resulta contrario no solamente a los principios indicados en el considerando anterior que deben regir la prestación de los servicios de salud, sino también impone circunstancias agravantes que ciertamente inciden en su calidad de vida. Todo esto genera un estado de pendencia constante sobre el momento en que tales actuaciones pueden ser realizadas, así como cuestionamientos sobre su oportunidad para el abordaje de la patología que presente el paciente.\n\nBajo tal estado de cosas, este Tribunal estima que, en la especie, se ha quebrantado el derecho a la salud de la amparada consagrado en el artículo 21 de la Constitución Política.\n\nAhora bien, dado que, con motivo de la notificación de la resolución de curso de este amparo, las autoridades del Hospital México le programaron a la amparada la cirugía para el 27 de julio de 2026 (dentro de un plazo que esta Sala estima razonable), lo que procede es declarar con lugar el recurso, ordenando que se realice dicha operación en la referida fecha y sin especial condenatoria en costas, daños y perjuicios.\n\nVI.- Sobre la condenatoria en costas, daños y perjuicios de conformidad con el artículo 52 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional. Bajo una mejor ponderación, la mayoría de la Sala considera que, en el sub examine, de conformidad con lo dispuesto en el párrafo 1° del artículo 52 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional (“Si, estando en curso el amparo, se dictare resolución, administrativa o judicial, que revoque, detenga o suspenda la actuación impugnada, se declarará con lugar el recurso únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes”), la estimatoria debe serlo sin especial condenatoria en costas, daños y perjuicios, con base en las siguientes consideraciones. Si bien hay un texto expreso en la ley que obliga a que la parte dispositiva del fallo indique que se declara con lugar el recurso, cuando estando en curso del amparo se resuelva el agravio, no menos cierto es que ese mismo párrafo in fine refiere que la estimatoria se dicta “únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes”. Se subraya que la Ley indica “si fueren procedentes”, lo cual significa que la procedencia o improcedencia de la indemnización y costas depende de una valoración, apreciación o ponderación del Tribunal. En casos como este, el contenido de la pretensión de la persona amparada y la conducta de la autoridad recurrida de reconocer aquella, sugieren que los menoscabos, lesiones o alteraciones alegados no están referidos de modo directo a una repercusión en un derecho constitucional de evidente naturaleza patrimonial (como sí ocurriría, por ejemplo, con una afectación al derecho al salario). Para disipar cualquier duda al respecto, es importante destacar lo dispuesto en el artículo 51 de la misma Ley de la Jurisdicción Constitucional, cuando dispone que: “toda resolución que acoja el recurso condenará en abstracto a la indemnización de los daños y perjuicios causados y al pago de las costas del recurso, y se reservará su liquidación para la ejecución de sentencia”, donde no se prevé la posibilidad de valorar si procede o no lo concerniente a indemnización y costas. Los principios del Derecho Constitucional, los del Público y Procesal General o, en su caso, los del Derecho Internacional o Comunitario y, además, por su orden, la Ley General de la Administración Pública y el Código Procesal Contencioso Administrativo y los demás códigos procesales, son fuente supletoria para la aplicación e interpretación de las normas de la Ley de la Jurisdicción Constitucional -cfr. artículo 14-. Para la jurisdicción contencioso-administrativa, el legislador estableció un precepto plenamente aplicable al caso por analogía, en el artículo 197 del Código Procesal Contencioso Administrativo, que responde a la lógica procesal en cualquier materia. En todo caso, la parte afectada del sub lite preserva la posibilidad de acudir, si a bien lo tiene, a un proceso de conocimiento a fin de demostrar que ha sufrido algún tipo de menoscabo. Con base en lo anterior, es criterio de mayoría resolver este recurso sin condenatoria en costas, daños y perjuicios.\n\nVII.- Nota del Magistrado Castillo Víquez y de la Magistrada Garro Vargas, con redacción del primero. Si bien en este caso concurrimos con nuestro voto a declarar con lugar el recurso de amparo por la dilación en la realización de la cirugía requerida por el amparado, la orden que se dispone en la parte dispositiva de este fallo, en el sentido de que se le intervenga en el plazo establecido en el por tanto, se aplicará siempre y cuando no conlleve desplazar a otro paciente que requiere de una cirugía prioritaria o urgente en vista de que está en peligro su vida o se le causará un daño grave en su salud.\n\nVIII.- Nota del Magistrado Rueda Leal. El tema de los recursos de amparo relacionados con el derecho a la salud y, sobre todo, el de las listas de espera en la Caja Costarricense de Seguro Social son agravios que se han tornado recurrentes en la jurisdicción constitucional. Este tipo de procesos ha tenido un aumento exponencial, lo que las estadísticas de este Tribunal ponen de manifiesto. \n\nCantidad de expedientes de salud ingresados a la Sala Constitucional: \n\nAño\n\nCantidad en salud\n\n2012\n\n1745\n\n2013\n\n1891\n\n2014\n\n2710\n\n2015\n\n3725\n\n2016\n\n4865\n\n2017\n\n5682\n\n2018\n\n6932\n\n2019\n\n7623\n\n2020\n\n5912\n\n2021\n\n7796\n\n2022\n\n8310\n\n2023\n\n12845\n\n2024\n\n15300\n\n2025\n\n17252\n\nDel cuadro anterior se infiere que, con excepción de un solo año (2020), desde el año 2012 a la fecha ha habido un aumento constante en los asuntos entrados por violación al derecho a la salud. Asimismo, se destaca el exacerbado incremento de estos asuntos durante el 2025, cuando esta materia alcanzó el 43.21% del circulante del Tribunal. \n\nDe esos asuntos, buena cantidad corresponde a listas de espera. A propósito de lo anterior, este Tribunal, en la sentencia nro. 2019-005560 de las 09:30 horas del 29 de marzo de 2019, declaró la vulneración sistemática y reiterada por parte de la Caja Costarricense de Seguro Social al derecho a la salud de las personas aseguradas, específicamente, en virtud del fenómeno de las listas de espera. Consecuencia de lo anterior, la Sala ordenó la elaboración, dentro del plazo de seis meses contado a partir de la notificación de tal pronunciamiento, de un sistema de gestión integrado a los efectos de solventar las listas de espera e incorporar soluciones a las causas estructurales de tal problemática, reconocidas por la propia Caja Costarricense de Seguro Social en su informe rendido en el expediente nro. 18-14499-0007-CO, entre las cuales se indican: ausencia de infraestructura adecuada, aumento poblacional, consideraciones epidemiológicas, ausencia de un sistema adecuado para cubrir la falta de médicos especialistas, necesidades de equipamiento y demanda en aumento del primer nivel de atención, ausentismo de pacientes a citas en diversos centros médicos de la institución recurrida, entre otras. En el citado proyecto de sistema de gestión integrado deberán definirse los plazos de espera razonables por patología o grupos relacionados de diagnóstico de acuerdo con la sintomatología, el nivel de urgencia y las condiciones del paciente, así como los criterios objetivos para precisar la inclusión y ubicación de un paciente en las listas de espera. Aunado a lo anterior, el proyecto de sistema de gestión integrado deberá tomar en cuenta las particularidades de las poblaciones en estado de vulnerabilidad (personas adultas mayores, indígenas, personas en condición de pobreza, madres, niños, niñas y adolescentes, privados de libertad, entre otros) y orientarse según los principios constitucionales del servicio público: eficiencia, eficacia, razonabilidad, disponibilidad, accesibilidad y universalidad. Por consiguiente, con el voto en mención se pretende que la Caja Costarricense de Seguro Social ‑en el marco de sus competencias constitucionales y legales‑ tome las medidas requeridas para paliar la vulneración sistemática y reiterada al derecho a la salud de los pacientes del ente. Aunado a ello, con la finalidad de dar seguimiento al cumplimiento de la referida sentencia, la Sala Constitucional convocó a una audiencia oral y pública para el 14 de noviembre de 2019. Asimismo, le ordenó a la Defensoría de los Habitantes que coadyuvara con el seguimiento a la ejecución de tal resolución. Así las cosas, esta intervención promueve la obligación de la Caja Costarricense de ejecutar acciones para resolver la problemática en cuestión, de manera que la solución a esta provenga de la propia entidad, no solo de las resoluciones de la Sala.\n\nIX.- Voto salvado parcial del Magistrado Salazar Alvarado, únicamente en relación con la no condenatoria en costas, daños y perjuicios a la parte recurrida.\n\nSi bien coincido con el resto de la Sala en declarar con lugar el recurso, me separo del criterio de mayoría en cuanto exime de condenar a la parte recurrida al pago de las costas, daños y perjuicios derivados de la lesión producida a los derechos fundamentales de la parte tutelada.\n\nLa Ley de la Jurisdicción Constitucional, en el artículo 52, dispone que:\n\n“Si, estando en curso el amparo, se dictare resolución, administrativa o judicial, que revoque, detenga o suspenda la actuación impugnada, se declarará con lugar el recurso únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes”.\n\nPor otra parte, en el artículo 51 ibídem, se establece que:\n\n“...toda resolución que acoja el recurso condenará en abstracto a la indemnización de los daños y perjuicios causados y al pago de las costas del recurso, y se reservará su liquidación para la ejecución de sentencia”.\n\nEsta última norma establece el sistema general que regula lo relativo al tema de la indemnización y el pago de las costas, y que la mayoría denomina “forma natural o normal de terminación del proceso, donde hay pronunciamiento sobre el fondo del asunto y reconocimiento de los hechos que han vulnerado los derechos fundamentales…”.\n\nEn criterio de la mayoría, el artículo 51, de cita, regula los supuestos en los que la Sala ha tenido por comprobado el agravio; y, como consecuencia, surge la necesidad de una condenatoria en costas, daños y perjuicios. Sin embargo, a juicio del suscrito, de la interpretación sistemática de ambas normas, se concluye que, tanto en los casos en que este Tribunal Constitucional constate una lesión a algún derecho fundamental; y, por ende, declare con lugar el recurso, como en aquellos en los que la Administración, por decisión propia, restituya a la persona agraviada en el goce de sus derechos fundamentales, una vez que tenga conocimiento del amparo -supuesto contemplado en el artículo 52, referido-, por imperio de los artículos 50 y 51, de la ley citada, la consecuencia necesaria e ineludible es la condenatoria al infractor a la indemnización de los daños y perjuicios causados y del pago de las costas del recurso. Esta regla no es más que el reconocimiento, a la parte que ha sufrido una vulneración en sus derechos fundamentales, del derecho a una tutela judicial efectiva en torno a la reparación de las consecuencias dañosas derivadas de las actuaciones u omisiones de las autoridades infractoras; y, como medio disuasivo, a fin de que el Estado no incurra nuevamente en las acciones que dieron base a la estimatoria del recurso, tema regulado en el artículo 50, de la ley que rige esta jurisdicción. De modo, que ya sea que la Sala haya tenido por comprobado el agravio y haya entrado a conocer el fondo del asunto, o que la violación haya cesado por decisión de la propia autoridad recurrida, una vez que tuvo conocimiento de la tramitación del amparo, con restitución en el goce de los derechos fundamentales a favor del agraviado (artículo 52), siempre, en cualesquiera de esos supuestos, surge la imperiosa necesidad de una condenatoria en costas, daños y perjuicios al infractor, cuyo fundamento se encuentra en los principios de tutela de los derechos de las personas y en el de que la Administración debe hacerse responsable por los daños y perjuicios que ocasione con su actuar inconstitucional. \n\nAsí, el hecho de que al momento de conocerse y resolverse con lugar el amparo, los efectos del acto impugnado ya hubieren cesado, en los términos de lo dispuesto en los artículos 50 y 52, de la ley de cita, no enerva la procedencia de la condenatoria en costas, daños y perjuicios, pues tal caso forma parte integral del sistema general de condenatoria necesaria en esos extremos, que contiene la Ley de la Jurisdicción Constitucional. \n\nPor otra parte, es claro que el artículo 52, mencionado, se aplica únicamente en los casos en que la Sala, aun cuando no ha conocido, ni se ha pronunciado sobre el fondo del reclamo, ha constatado la vulneración que en sus derechos fundamentales ha sufrido la parte amparada, en virtud de la restitución, que, en el goce de esos derechos, ha acordado a su favor la Administración; situación que, tal y como la afirma la mayoría de la Sala, implica una “terminación anormal del proceso”. \n\nEl legislador estableció y delimitó, de forma precisa, las condiciones en las cuales esta Sala puede decretar esa forma de conclusión anormal del proceso de amparo, así como sus alcances, a saber: 1) que el amparo esté en curso, es decir, que la Administración haya sido debidamente notificada de la resolución que dio curso al amparo; y, 2) que exista una resolución administrativa o judicial que disponga, de forma indubitable, la revocación, detención o suspensión de la actuación impugnada violatoria de derechos fundamentales. Ciertamente, la norma en cuestión contempla una excepción al sistema general de condenatoria en costas, daños y perjuicios, no obstante la estimatoria del recurso, al disponer que, en los casos allí regulados, se declarará con lugar el recurso “únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes”. Como excepción que es, debe ser interpretada restrictivamente; es decir, que solo procede en los supuestos estrictamente contemplados en la norma, no solo por la regla de que las excepciones en derecho deben interpretarse de forma restrictiva, sino también porque las consecuencias de aplicar tal excepción implican, sin lugar a dudas, un menoscabo en el derecho fundamental de las personas a obtener una efectiva tutela judicial frente a los daños y perjuicios sufridos con la lesión a sus derechos constitucionales. \n\nEn mi criterio, tal excepción se debe interpretar en el sentido de que, de conformidad con el sistema general de condenatoria automática en costas, daños y perjuicios ante una violación a derechos fundamentales, esa condenatoria es siempre procedente, aún en el caso de que la parte recurrida dicte una resolución, administrativa o judicial, que revoque, detenga o suspenda la actuación impugnada, a menos que conste de manera indubitable y clara que en el caso concreto no se causó perjuicio alguno capaz de ser indemnizado. Solo y únicamente en tales supuestos podría eximirse a la Administración recurrida del pago de dichos extremos. Como en este caso, no existe elemento alguno que desvirtúe la presunción del surgimiento, para la parte amparada, de daños y perjuicios económicos derivados de las actuaciones impugnadas -cuya determinación concreta no le corresponde a esta jurisdicción-, la estimatoria de este recurso debe implicar, necesariamente, la condenatoria en costas, daños y perjuicios, y así lo declaramos. \n\nComo razón adicional, cabe destacar que la dinámica y esencia misma de los procesos de amparo, no tiene por objeto primario el análisis de la existencia o no de daños y perjuicios, sino, de la existencia o no de acciones u omisiones que puedan generar o producir un quebranto al régimen de los derechos fundamentales de las personas. Desde esa arista, el análisis que realiza esta sede, se concentra en dicha verificación, empero, no ingresa a la ponderación de si esas cuestiones han generado o no lesiones en el ámbito eminentemente patrimonial de las personas amparadas. Si bien el precitado precepto 52, de la LJC, en su ámbito gramatical, estatuye que dicha condena (en daños, perjuicios y costas) opera, de ser procedente, no estimamos los suscritos que dicho examen de pertinencia pueda, a priori, excluirse de manera automática en este tipo de procesos, en la medida en que, es dentro de otro proceso ordinario, que se ha de definir si dentro de la relación jurídica analizada en el recurso de amparo, las conductas u omisiones imputables a la Administración (o sujeto de derecho privado, cuando corresponda), se han constituido como causa adecuada de lesiones de orden patrimonial, que sean jurídicamente indemnizables. A modo de referencia, los numerales 179 al 184, del Código Procesal Contencioso Administrativo, Ley N° 8508, define un proceso especial que tiene por objeto la definición de los efectos económicos derivados de condenas dictadas en estos procesos. A la luz del canon 179 ejusdem, ese proceso tiene por objeto lo siguiente: \n\n“ARTÍCULO 179.- Corresponde al Juzgado de lo Contencioso-Administrativo, la ejecución de las sentencias dictadas por la Jurisdicción Constitucional, en procesos de hábeas corpus y de amparo contra sujetos de Derecho público, únicamente en lo relativo a la demostración, la liquidación y el cumplimiento de indemnizaciones pecuniarias”. \n\nEs claro que ese proceso se direcciona al análisis del antecedente necesario emitido por esta Sala en cuanto a una condena en abstracto en esos rubros, pues no procedería ese tipo de pretensiones dentro de ese tipo de causas, cuando la sentencia dictada dentro del proceso de amparo, estableciere, de manera expresa, la improcedencia de daños, perjuicios y/o costas, así como cuando no exista pronunciamiento expreso en cuanto a este particular. Es decir, el proceso especial en sede contencioso administrativa, requiere, a modo de requisito sine qua non, de condena o pronunciamiento expreso por parte de esta Sala Constitucional. En ese orden, a mi juicio, al tenor del mencionado ordinal 52, de la LJC, la dispensa en esa condena patrimonial precisa de la acreditación, en cada caso, de situaciones a partir de las cuales, es estime, motivadamente, la inexistencia de lesiones patrimoniales, aún potenciales, derivadas o asociadas a los hechos analizados. Por ende, se trata de una excepción, que, como tal, requiere de aplicación calificada y debidamente fundamentada de manera casuística. La sola circunstancia que, en el curso del trámite, la Administración dicte resolución o se emita sentencia judicial que revoque, detenga o suspenda la actuación impugnada, no descarta, per se, que, de previo a esa cesación por causa propia o ajena al ente accionado, la indolencia acusada o perturbación reprochada, haya llegado a ocasionar daños y perjuicios. Sin embargo, tal cuestión de fondo, en lo relativo a la efectividad de las lesiones, su cuantía, reclamo oportuno, etc., son ponderaciones que escapan a la naturaleza de estos procesos y respecto de la cual, en orden a lo regulado por el mandato 52 aludido, son propias de una condena en abstracto que luego constituye base de análisis en la Jurisdicción Contencioso Administrativa. La tutela que se pretende en estos procesos de orden constitucional no precisa de la demostración de daños y perjuicios, pues, se insiste, no es su objeto o ratio primaria. Así, no corresponde a la persona amparada el reclamo o demostración de daños, siendo que lo que busca es el resguardo de sus derechos fundamentales. Luego, si esas conductas administrativas le han producido lesiones, es un extremo que, por tesis de principio y salvo casos excepcionales, no forman parte de la base de análisis de este tipo de causas. Nótese que, en el supuesto regulado en ese mandato, la Sala Constitucional no hace un análisis de fondo de la situación a tutelar, dada la terminación del amparo o habeas corpus por la circunstancia sobrevenida ya citada. Ergo, en estos casos, por imperativo legal, no se ingresa a valorar si hay o no infracción, con lo cual, mucho menos puede definirse si a partir de lo denunciado por el requirente, puede haber o no situaciones de posible reparación civil. De esa manera, la dispensa de condena a que alude esa norma, es de orden excepcional, no de principio. Por tanto, en esos supuestos, la norma impone la condena en abstracto, para que sea dentro de otro proceso plenario, que se analice su procedencia. De otro modo, de aplicarse como regla esa liberación de daños, perjuicios y costas, se estaría poniendo en riesgo la tutela de la situación jurídica de la persona que, pese a esa respuesta sobrevenida de la parte reclamada, pudo haber sufrido lesiones en su esfera patrimonial, en detrimento de lo estatuido por el precepto 45, de la Constitución Política, y desconociendo la potencial responsabilidad de la Administración, tal y como lo impone el artículo 9 ejusdem. Además, no debe dejarse de lado que fue en virtud de una acción de esa índole, que se adoptó una conducta que hace cesar las conductas que, en teoría, amenazan o conculcan los derechos fundamentales de la persona. Es decir, a efectos de obtener el resguardo de esos derechos, la persona optó por la tutela judicial, y fue por esa virtud, que se produce el cese de la perturbación reprochada. Se insiste, si la permanencia de la amenaza o deterioro de su situación en tanto se hizo cesar por las causas aludidas en la norma bajo examen, generó daños y perjuicios, es un tema que, salvo prueba en contrario, debe ser analizado dentro de un proceso ordinario, pero que, se reitera, en modo alguno, debe negarse, como presupuesto, por la sola concreción del supuesto de hecho regulado en el mencionado ordinal 52, de la LJC. Por ende, con el respeto de siempre en cuanto a la postura de mayoría, externo mi voto y reitero que la estimatoria de este recurso debe implicar, necesariamente, la condenatoria en abstracto en costas, daños y perjuicios.\n\nX.- Voto salvado de la Magistrada Garro Vargas respecto a la parte dispositiva de esta sentencia. Dice el artículo 52 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional (LJC): “Si, estando en curso el amparo, se dictare resolución, administrativa o judicial, que revoque, detenga o suspenda la actuación impugnada, se declarará con lugar el recurso únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes”. \n\nMi interpretación sobre esa norma es la siguiente: Esa “resolución” es todo acto válido y eficaz por el cual la autoridad competente restituye en el goce del derecho conculcado. La frase “si fueren procedentes” se refiere a las costas. Es más, el artículo 197 del Código Procesal Contencioso-Administrativo, citado por la mayoría, sobre la base del artículo 14 de la LJC, justamente se refiere sólo a estas: a las costas.\n\nCiertamente, a tenor del artículo 48 de la Constitución Política (CP), el contenido esencial del derecho al recurso de amparo no es indemnizatorio sino restitutorio; sin embargo, el artículo 51 de la LJC señala: “Toda resolución que acoja el recurso condenará en abstracto a la indemnización de los daños y perjuicios causados y al pago de las costas del recurso, y se reservará su liquidación para la ejecución de sentencia”.\n\nSi el derecho ha sido violado y la Sala así lo constata, aún en caso de que haya sido restituido, podrían haber surgido daños y perjuicios. Por tal motivo, cabe la condenatoria en abstracto de éstos. Si no se hiciera así, si no se diera tal condenatoria, en el caso de que sí se hubieren dado, no habría título –derivado de este proceso– para reclamarlos, con lo que se podría violar el artículo 41 de la CP. Si a pesar de que se haya condenatoria en abstracto, no se han dado los daños y perjuicios, el juez en la vía ordinaria así lo declarará, pues sólo a él corresponde tener por probado la existencia real y la magnitud de los mismos.\n\nCon la tesis defendida por la mayoría estimo que, contrario a lo que se busca, se estaría incentivando que la Administración respete los derechos sólo ante la existencia de un recurso de amparo. Resta decir que el artículo 52 de la LJC prevé la posibilidad de que, si se estima que es lo justo, la Sala condene en costas, aun cuando el derecho haya sido restituido.\n\nEn razón de lo anterior, salvo parcialmente el voto respecto de la parte dispositiva y ordeno la condenatoria en daños y perjuicios, pero no en costas.\n\nXI.- Documentación aportada al expediente. Se previene a la parte que, de haber aportado algún documento en papel, así como objetos o pruebas contenidas en algún dispositivo adicional de carácter electrónico, informático, magnético, óptico, telemático o producido por nuevas tecnologías, éstos deberán ser retirados del despacho en un plazo máximo de 30 días hábiles contados a partir de la notificación de esta sentencia. De lo contrario, será destruido todo aquel material que no sea retirado dentro de este plazo, según lo dispuesto en el “Reglamento sobre Expediente Electrónico ante el Poder Judicial”, aprobado por la Corte Plena en sesión no. 27-11 de 22 de agosto de 2011, artículo XXVI y publicado en el Boletín Judicial no. 19 de 26 de enero de 2012, así como en el acuerdo aprobado por el Consejo Superior del Poder Judicial, en la sesión no. 43-12 celebrada el 3 de mayo de 2012, artículo LXXXI.\n\nPor tanto:\n\nSe declara con lugar el recurso, con base en lo dispuesto por el artículo 52, párrafo 1º, de la Ley de la Jurisdicción Constitucional, sin especial condenatoria en costas, daños y perjuicios. Se ordena a Douglas Montero Chacón y a Mario Alberto Quesada Arce, por su orden Director General y Jefe del Servicio de Cirugía Reconstructiva, ambos del Hospital México, o a quienes ocupen los cargos, que giren las órdenes pertinentes y lleven a cabo todas las actuaciones que estén dentro del ámbito de sus competencias para que, el 27 de julio de 2026 (fecha reprogramada con motivo de la notificación de la resolución de curso de este amparo), a la amparada se le realice la cirugía que requiere en el Servicio de Cirugía Reconstructiva del hospital recurrido, todo bajo estricta responsabilidad y supervisión de su médico tratante y siempre que una variación de las circunstancias médicas de la paciente no requiera otro tipo de atención. Se advierte a las autoridades recurridas que, de conformidad con lo establecido por el artículo 71 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional, se impondrá prisión de tres meses a dos años o de veinte a sesenta días multa, a quien recibiere una orden que deba cumplir o hacer cumplir, dictada dentro de un recurso de amparo y no la cumpliere o no la hiciere cumplir, siempre que el delito no esté más gravemente penado. El Magistrado Castillo Víquez y la Magistrada Garro Vargas, consignan nota. El Magistrado Rueda Leal pone nota. El Magistrado Salazar Alvarado salva parcialmente el voto y dispone la condenatoria en daños, perjuicios y costas. La Magistrada Garro Vargas salva parcialmente el voto y ordena la condenatoria en daños y perjuicios, pero no en costas. Notifíquese.-\n\n \n\n \n\nFernando Castillo V.\n\nPresidente\n\n \n\nFernando Cruz C.\n\n \n\nPaul Rueda L.\n\nLuis Fdo. Salazar A.\n\n \n\nJorge Araya G.\n\nAnamari Garro V.\n\n \n\nIngrid Hess H.\n\n \n\n \n\nDocumento Firmado Digitalmente\n\n-- Código verificador --\n\n\n\n SNBAHIMZBCA61 \n\nEXPEDIENTE N° 26-013589-0007-CO \n\n \n\nTeléfonos: Telf01/ ALA-4TA (Telf02). Fax: Telf03 / Telf04. Dirección electrónica: www.poder-judicial.go.cr/salaconstitucional. Dirección: (Dirección01, Dirección02, 100 mts. Sur de la iglesia del Perpetuo Socorro).",
  "body_en_text": "CONSTITUTIONAL CHAMBER OF THE SUPREME COURT OF JUSTICE. San José, at nine hours twenty minutes on the sixth of May, two thousand twenty-six.\n\nAmparo remedy filed by Nombre01, identity card no. CED01, on behalf of Nombre02, identity card no. CED02, against the CAJA COSTARRICENSE DE SEGURO SOCIAL.\n\nWhereras:\n\n1.- By a writing received in the Secretariat of the Chamber and incorporated into the digital case file at 14:45 hours on April 19, 2026, the petitioner files this amparo remedy on behalf of Nombre02 against the Caja Costarricense de Seguro Social. She states that the protected person is 47 years old, with a diagnosis of personal history of malignant breast tumor. She indicates that on October 14, 2025, the ward was seen by Dr. Rodrigo Cabrera Mendieta in the Reconstructive Surgery Service of Hospital México, who issued a hospitalization request for surgery—pedicled TRAM flap (transverse rectus abdominis myocutaneous), left laterality, low priority; additionally, that same day she was placed on a waiting list. She claims that as of the date this remedy was filed, said procedure has not been scheduled. She currently holds position no. 367 on the list.\n\n2.- By a resolution issued at 12:13 hours on April 29, 2026, the amparo was admitted and a report was requested from the Director General and the Head of the Reconstructive Surgery Service, both of Hospital México, regarding the facts alleged by the petitioner.\n\n3.- By a writing received in the Secretariat of the Chamber and incorporated into the digital case file at 14:24 hours on April 30, 2026, Mario Alberto Quesada Arce, in his capacity as Head of the Reconstructive Surgery Service of Hospital México, reports under oath. He states that the patient has not been operated on because we have other cases that are high priority, emergencies such as cancer and facial fractures that have required immediate intervention based on date of entry onto the waiting list. He reports that the patient was assessed in the Outpatient Clinic of the Reconstructive Plastic Surgery Service on October 14, 2025; furthermore, she was placed on a waiting list for breast reconstruction with an autologous flap. He comments that the post-mastectomy diagnosis does not endanger the patient’s life or health. He adds that a surgery date is assigned in the Plastic and Reconstructive Surgery Service of Hospital México for July 27, 2026. He requests that the remedy be dismissed.\n\n4.- By a writing received in the Secretariat of the Chamber and incorporated into the digital case file at 14:24 hours on April 30, 2026, Douglas Montero Chacón, in his capacity as Director General of Hospital México, reports under oath in the same sense as the Head of the Reconstructive Surgery Service of the same appealed hospital. He requests that the remedy be dismissed.\n\n5.- The legal prescriptions have been observed in the proceedings.\n\nDrafted by Magistrate Araya García; and,\n\nConsidering:\n\nI.- Object of the remedy. The petitioner alleges that the protected person has a diagnosis of personal history of malignant breast tumor. She indicates that since October 14, 2025, the authorities of Hospital México provided her with the hospitalization request for surgery and she was placed on a waiting list. She claims that as of the date this remedy was filed, the operation she requires has not been performed. She considers the ward’s right to health to have been injured.\n\nII.- Proven facts. The following facts are deemed duly demonstrated as relevant to the decision in this matter:\n\n1) The protected person is 47 years old (see query on the website of the Tribunal Supremo de Elecciones).\n\n2) The ward has a diagnosis of personal history of malignant breast tumor (see the report of the appealed authorities).\n\n3) On October 14, 2025, the authorities of Hospital México provided the protected person with the hospitalization request for surgery and placed her on a waiting list (see the report of the appealed authorities and the evidence provided in the digital case file).\n\n4) As of the date this amparo was filed, that is, April 19, 2026, said operation had not been performed on the ward (the court record).\n\n5) On April 29, 2026, the authorities of Hospital México were notified of the resolution admitting this amparo proceeding (see notification records).\n\n6) As a result of the notification of the resolution admitting this amparo, the authorities of Hospital México scheduled the surgery for the protected person for July 27, 2026 (see reports of the appealed authorities).\n\nIII.- On the fundamental right to health. The right to life recognized in article 21 of the Political Constitution is the cornerstone upon which the remaining fundamental rights of the inhabitants of the republic rest. Likewise, the right to health finds its basis in that article of the Political Charter, since life is inconceivable if minimum conditions for an adequate and harmonious psychic, physical, and environmental balance are not guaranteed to the human person. Evidently, any delay by the hospitals, clinics, and other healthcare units of the Caja Costarricense de Seguro Social can negatively affect the preservation of the health and life of its users. The public entities, organs, and officials owe themselves to the users with a clear and unequivocal vocation of service, since that has been the reason for their creation and existence.\n\nIV.- Regarding the principles of efficiency, effectiveness, continuity, regularity, and adaptation in public health services. The public organs and entities that provide public health services have the imperative and non-deferrable obligation to adapt them to the particular and specific needs of their users or patients and, above all, of those who demand immediate and urgent medical attention, without the lack of human and material resources being legally valid arguments to exempt them from fulfilling such an obligation. From this perspective, the services of the clinics and hospitals of the Caja Costarricense de Seguro Social are duty-bound to adopt and implement organizational changes, to hire medical or auxiliary personnel, and to acquire the materials and technical equipment required to provide efficient, effective, and prompt services. The heads of the Clinics and Hospitals cannot invoke, to justify deficient and precarious care of patients, the problem of “waiting lists” for surgical interventions and the application of certain specialized tests or the lack of financial, human, and technical resources, since it is a constitutional imperative that public health services be provided in an efficient, effective, continuous, regular, and expeditious manner. The heads of the Caja Costarricense de Seguro Social and the Directors of the Hospitals and Clinics belonging to it are duty-bound and, consequently, are personally responsible—in the terms of article 199 and following of the Ley General de la Administración Pública—for adopting and implementing all the administrative and organizational measures and provisions to definitively put an end to the late delivery—which, at times, becomes neglectful due to its consequences—of health services, a situation that constitutes, by all accounts, an unequivocal lack of service that may give rise to the administrative patrimonial liability of that entity for the unlawful injuries caused to the administered parties or users (articles 190 and following of the Ley General de la Administración Pública).\n\nV.- On the specific case. In the present matter, this Constitutional Court, in accordance with the evidence brought to the court record, as well as the report rendered under oath by the appealed authorities, finds that the petitioner’s claim is well-founded.\n\nIt should be noted that it is proven that the protected person is 47 years old and has a diagnosis of personal history of malignant breast tumor. It is recorded that on October 14, 2025, the authorities of Hospital México provided the protected person with the hospitalization request for surgery and placed her on a waiting list. Despite the foregoing, it is established that, as of the date this amparo was filed, that is, April 19, 2026, the operation in question had not been performed on the ward. Thus, it is recorded that, from the date she was placed on the waiting list for surgery to the date this amparo remedy was filed, a period of approximately six months elapsed, which is considered excessive and unreasonable for an insured person to be provided the medical care she requires.\n\nIn that line of considerations, it is necessary to point out that the Administration must carry out, in a prompt and timely manner, the necessary actions to safeguard not only the health and life of its users, but also a better quality of life. Subjecting a patient to the uncertainty of a definitive date for medical attention, the performance of a test or a procedure, or, alternatively, to a disproportionate timeframe, is contrary not only to the principles indicated in the preceding considering that must govern the provision of health services, but also imposes aggravating circumstances that certainly affect their quality of life. All of this generates a state of constant uncertainty regarding the moment when such actions can be performed, as well as questions about their suitability for addressing the pathology the patient presents.\n\nGiven this state of affairs, this Court finds that, in this instance, the right to health of the protected person, enshrined in article 21 of the Political Constitution, has been violated.\n\nNow then, given that, as a result of the notification of the resolution admitting this amparo, the authorities of Hospital México scheduled the protected person’s surgery for July 27, 2026 (within a timeframe this Chamber considers reasonable), the appropriate course of action is to declare the remedy granted, ordering that said operation be performed on the aforementioned date and without special award of costs, damages, and losses.\n\nVI.- On the award of costs, damages, and losses in accordance with article 52 of the Ley de la Jurisdicción Constitucional. Upon better consideration, the majority of the Chamber considers that, in the sub examine, in accordance with the provisions in paragraph 1 of article 52 of the Ley de la Jurisdicción Constitucional (“If, while the amparo is underway, an administrative or judicial resolution is issued that revokes, stops, or suspends the challenged action, the remedy shall be declared granted solely for purposes of compensation and costs, if they are applicable”), the grant must be without special award of costs, damages, and losses, based on the following considerations. While there is an express text in the law that obliges the operative part of the ruling to indicate that the remedy is declared granted, when the grievance is resolved while the amparo is underway, it is no less true that the same paragraph in fine states that the grant is issued “solely for purposes of compensation and costs, if they are applicable.” It is emphasized that the Law states “if they are applicable,” which means that the applicability or inapplicability of compensation and costs depends on an assessment, appreciation, or weighing by the Court. In cases such as this, the content of the claim of the protected person and the conduct of the appealed authority in acknowledging it suggest that the alleged impairments, injuries, or disturbances are not directly referred to a repercussion on a constitutional right of an evidently patrimonial nature (as would occur, for example, with an impact on the right to salary). To dispel any doubt in this regard, it is important to highlight the provision in article 51 of the same Ley de la Jurisdicción Constitucional, which provides that: “any resolution granting the remedy shall order, in abstracto, compensation for the damages and losses caused and the payment of the costs of the remedy, and its liquidation shall be reserved for the execution of the judgment,” where the possibility of assessing whether or not compensation and costs are applicable is not contemplated. The principles of Constitutional Law, Public and General Procedural Law or, as applicable, International or Community Law and, additionally, in order, the Ley General de la Administración Pública and the Código Procesal Contencioso Administrativo and the other procedural codes, are supplementary sources for the application and interpretation of the norms of the Ley de la Jurisdicción Constitucional—cfr. article 14. For the contentious-administrative jurisdiction, the legislature established a precept fully applicable to the case by analogy, in article 197 of the Código Procesal Contencioso Administrativo, which responds to the procedural logic in any matter. In any event, the affected party in the sub lite preserves the possibility of resorting, if she sees fit, to a plenary proceeding in order to demonstrate that she has suffered some type of impairment. Based on the foregoing, it is the majority’s criterion to resolve this remedy without an award of costs, damages, and losses.\n\nVII.- Note from Magistrate Castillo Víquez and Magistrate Garro Vargas, with drafting by the former. Although in this case we concur with our vote to declare the amparo remedy granted due to the delay in performing the surgery required by the protected person, the order provided in the operative part of this ruling, directing that she undergo the procedure within the timeframe established in the “Por tanto,” will apply provided it does not entail displacing another patient who requires a priority or urgent surgery in view of the fact that their life is in danger or serious harm to their health would be caused.\n\nVIII.- Note from Magistrate Rueda Leal. The issue of amparo remedies related to the right to health and, above all, that of waiting lists at the Caja Costarricense de Seguro Social are grievances that have become recurrent in the constitutional jurisdiction. This type of proceeding has seen an exponential increase, as this Court’s statistics demonstrate.\n\nNumber of health case files admitted to the Constitutional Chamber:\n\n| Year | Health caseload |\n| --- | --- |\n| 2012 | 1745 |\n| 2013 | 1891 |\n| 2014 | 2710 |\n| 2015 | 3725 |\n| 2016 | 4865 |\n| 2017 | 5682 |\n| 2018 | 6932 |\n| 2019 | 7623 |\n| 2020 | 5912 |\n| 2021 | 7796 |\n| 2022 | 8310 |\n| 2023 | 12845 |\n| 2024 | 15300 |\n| 2025 | 17252 |\n\nFrom the preceding table, it can be inferred that, with the exception of a single year (2020), from 2012 to date there has been a constant increase in the matters filed for violation of the right to health. Likewise, the exacerbated increase in these matters during 2025 is noteworthy, when this subject matter reached 43.21% of the Court’s circulating caseload.\n\nOf those matters, a significant number correspond to waiting lists. In relation to the foregoing, this Court, in judgment no. 2019-005560 issued at 09:30 hours on March 29, 2019, declared the systematic and repeated violation by the Caja Costarricense de Seguro Social of the right to health of insured persons, specifically, by virtue of the waiting list phenomenon. As a consequence, the Chamber ordered the development, within six months from the notification of that ruling, of an integrated management system for the purpose of resolving the waiting lists and incorporating solutions to the structural causes of that problem, acknowledged by the Caja Costarricense de Seguro Social itself in its report rendered in case file no. 18-14499-0007-CO, among which are indicated: absence of adequate infrastructure, population increase, epidemiological considerations, absence of an adequate system to cover the lack of specialist physicians, equipment needs and increasing demand at the first level of care, patient absenteeism from appointments at various medical centers of the appealed institution, among others. In the cited integrated management system project, reasonable waiting periods must be defined by pathology or related diagnostic groups according to symptomatology, urgency level, and patient conditions, as well as objective criteria to specify the inclusion and placement of a patient on waiting lists. In addition, the integrated management system project must take into account the particularities of populations in a state of vulnerability (older adults, indigenous peoples, persons living in poverty, mothers, children and adolescents, persons deprived of liberty, among others) and be guided by the constitutional principles of public service: efficiency, effectiveness, reasonableness, availability, accessibility, and universality. Consequently, the cited vote seeks to ensure that the Caja Costarricense de Seguro Social—within the framework of its constitutional and legal competencies—takes the measures required to alleviate the systematic and repeated violation of the right to health of the entity’s patients. In addition, for the purpose of following up on compliance with the referred judgment, the Constitutional Chamber convened an oral and public hearing for November 14, 2019. Likewise, it ordered the Defensoría de los Habitantes to assist with monitoring the execution of that resolution. Thus, this intervention promotes the obligation of the Caja Costarricense de Seguro Social to execute actions to resolve the problem in question, so that the solution originates from the entity itself, not solely from the resolutions of the Chamber.\n\nIX.- Partial dissenting vote of Magistrate Salazar Alvarado, solely regarding the non-award of costs, damages, and losses against the appealed party.\n\nAlthough I concur with the rest of the Chamber in declaring the remedy granted, I diverge from the majority criterion insofar as it exempts the appealed party from being ordered to pay the costs, damages, and losses derived from the injury caused to the fundamental rights of the protected party.\n\nThe Ley de la Jurisdicción Constitucional, in article 52, provides that:\n\n“If, while the amparo is underway, an administrative or judicial resolution is issued that revokes, stops, or suspends the challenged action, the remedy shall be declared granted solely for purposes of compensation and costs, if they are applicable.”\n\nOn the other hand, article 51 ibidem establishes that:\n\n“...any resolution granting the remedy shall order, in abstracto, compensation for the damages and losses caused and the payment of the costs of the remedy, and its liquidation shall be reserved for the execution of the judgment.”\n\nThis latter norm establishes the general system that regulates matters related to compensation and the payment of costs, and which the majority terms the “natural or normal form of termination of the proceeding, where there is a pronouncement on the merits of the matter and acknowledgment of the facts that have violated fundamental rights…”.\n\nIn the majority’s view, the cited article 51 governs those situations where the Chamber has deemed the grievance proven; and, as a consequence, the need for an award of costs, damages, and losses arises. However, in the opinion of the undersigned, from a systematic interpretation of both norms, the conclusion is that, both in cases where this Constitutional Court verifies an injury to a fundamental right, and therefore declares the remedy granted, as well as in those where the Administration, by its own decision, restores the aggrieved person’s enjoyment of their fundamental rights once it becomes aware of the amparo—a scenario contemplated in the referenced article 52—by the mandate of articles 50 and 51 of the cited law, the necessary and unavoidable consequence is the award against the violator for compensation of the damages and losses caused and the payment of the costs of the remedy. This rule is nothing more than the recognition, to the party that has suffered a violation of their fundamental rights, of the right to an effective judicial protection regarding the reparation of the harmful consequences derived from the actions or omissions of the violating authorities; and, as a dissuasive means, so that the State does not again incur in the actions that gave rise to the granting of the remedy, a matter regulated in article 50 of the law governing this jurisdiction. Thus, whether the Chamber has deemed the grievance proven and has proceeded to examine the merits of the matter, or whether the violation has ceased by decision of the appealed authority itself, once it became aware of the amparo proceeding, with restoration of the fundamental rights in favor of the aggrieved party (article 52), in any of those scenarios, the imperative need for an award of costs, damages, and losses against the violator arises, based on the principles of protection of the rights of individuals and that the Administration must take responsibility for the damages and losses it causes through its unconstitutional conduct.\n\nThus, the fact that, at the time the amparo is heard and granted, the effects of the challenged act may have already ceased, in the terms provided in articles 50 and 52 of the cited law, does not negate the applicability of the award of costs, damages, and losses, since such a case forms an integral part of the general system of mandatory award on those points contained in the Ley de la Jurisdicción Constitucional.\n\nMoreover, it is clear that the mentioned article 52 applies solely in cases where the Chamber, even though it has not examined, nor ruled on the merits of the claim, has verified the violation of fundamental rights suffered by the protected party, by virtue of the restoration of those rights that the Administration has agreed to in their favor; a situation that, as affirmed by the majority of the Chamber, implies an “abnormal termination of the proceeding.”\n\nThe legislature established and precisely defined the conditions under which this Chamber may decree that form of abnormal conclusion of the amparo proceeding, as well as its scope, namely: 1) that the amparo is underway, meaning that the Administration has been duly notified of the resolution admitting the amparo; and, 2) that there exists an administrative or judicial resolution that provides, unequivocally, for the revocation, cessation, or suspension of the challenged action that violates fundamental rights. Certainly, the rule in question contemplates an exception to the general system of awarding costs, damages, and losses, notwithstanding the grant of the remedy, by providing that, in the cases regulated therein, the remedy shall be declared granted “solely for purposes of compensation and costs, if they are applicable.” As an exception, it must be interpreted restrictively; that is, it is applicable only in the situations strictly contemplated in the norm, not only due to the rule that exceptions in law must be interpreted restrictively, but also because the consequences of applying such an exception imply, without a doubt, a detriment to the fundamental right of individuals to obtain effective judicial protection against the damages and losses suffered from the injury to their constitutional rights.\n\nIn my view, such an exception must be interpreted as meaning that, in accordance with the general system of automatic award of costs, damages, and losses upon a violation of fundamental rights, that award is always applicable, even in the event that the appealed party issues an administrative or judicial resolution that revokes, stops, or suspends the challenged action, unless it is unequivocally and clearly shown that in the specific case no injury capable of being compensated was caused. Only and exclusively in such cases could the appealed Administration be exempted from paying said items. Since in this case, there is no element that undermines the presumption that economic damages and losses arose for the protected party from the challenged actions—the specific determination of which does not correspond to this jurisdiction—the grant of this remedy must necessarily entail the award of costs, damages, and losses, and we so declare.\n\nAs an additional reason, it is worth noting that the primary object of the dynamics and very essence of amparo proceedings is not the analysis of the existence or non-existence of damages and losses, but rather the existence or non-existence of actions or omissions that may generate or produce a breach of the regime of fundamental rights of individuals. From that perspective, the analysis conducted by this venue focuses on said verification; however, it does not delve into the consideration of whether those matters have generated or not injuries in the eminently patrimonial sphere of the protected persons. Although the aforementioned precept 52 of the LJC, in its grammatical scope, states that such award (of damages, losses, and costs) operates, if applicable, the undersigned do not consider that said examination of pertinence can, a priori, be automatically excluded in this type of proceeding, to the extent that it is within another ordinary proceeding that it must be defined whether, within the legal relationship analyzed in the amparo remedy, the conduct or omissions attributable to the Administration (or private law subject, where applicable) constituted an adequate cause of patrimonial injuries that are legally compensable. By way of reference, articles 179 to 184 of the Código Procesal Contencioso Administrativo, Law No. 8508, define a special proceeding whose object is the definition of the economic effects derived from awards ordered in these proceedings. In light of canon 179 ejusdem, that proceeding has the following object:\n\n“ARTICLE 179.- The Juzgado de lo Contencioso-Administrativo is responsible for the execution of the judgments issued by the Constitutional Jurisdiction, in habeas corpus and amparo proceedings against public law subjects, solely with regard to the demonstration, liquidation, and fulfillment of pecuniary compensation.”\n\nIt is clear that this process is directed toward the analysis of the necessary antecedent issued by this Chamber regarding a condemnation in the abstract for those items, since that type of claim would not be proper within that type of cause when the judgment issued in the amparo proceeding expressly establishes the impropriety of damages, losses, and/or costs, as well as when there is no express pronouncement on this particular matter. That is, the special proceeding in the contentious-administrative venue requires, as a sine qua non requirement, a condemnation or express pronouncement by this Constitutional Chamber. In that sense, in my view, pursuant to the aforementioned Article 52 of the LJC, the dispensation from that pecuniary condemnation requires, in each case, the accreditation of situations based on which the nonexistence of pecuniary injuries, even potential ones, derived from or associated with the facts examined, is reasonably deemed to exist. Therefore, it is an exception that, as such, requires a qualified and duly reasoned application on a case-by-case basis. The mere circumstance that, during the course of the proceeding, the Administration issues a resolution or a judicial ruling is handed down that revokes, halts, or suspends the challenged action does not, per se, rule out that, prior to that cessation by the respondent entity's own cause or a cause beyond its control, the accused indolence or reproached disruption may have caused damages and losses. However, such a substantive question, regarding the actual occurrence of injuries, their quantification, timely claim, etc., are considerations that lie outside the nature of these proceedings and for which, pursuant to the provisions of the aforementioned mandate 52, a condemnation in the abstract is appropriate, which then constitutes the basis for analysis in the Contentious-Administrative Jurisdiction. The protection sought in these constitutional proceedings does not require the demonstration of damages and losses, for, it is insisted, that is not its object or primary ratio. Thus, the protected person is not responsible for the claim or demonstration of damages; what that person seeks is the safeguarding of their fundamental rights. Later, whether those administrative conducts have produced injuries is an extreme that, by thesis of principle and save exceptional cases, does not form part of the basis for analysis in this type of cause. It should be noted that, in the situation regulated by that mandate, the Constitutional Chamber does not conduct a substantive analysis of the situation to be protected, given the termination of the amparo or habeas corpus due to the supervening circumstance already cited. Hence, in these cases, by legal imperative, no assessment is made as to whether there is an infringement or not, and therefore, much less can it be determined whether, based on what the petitioner has reported, there may or may not be situations of possible civil reparation. Accordingly, the dispensation from condemnation referred to in that rule is of an exceptional, not a principal, nature. Therefore, in those cases, the rule imposes condemnation in the abstract, so that its propriety may be analyzed within another plenary proceeding. Otherwise, if that release from damages, losses, and costs were applied as a rule, the protection of the legal situation of the person who, despite that supervening response from the respondent, may have suffered injuries to their pecuniary sphere would be jeopardized, to the detriment of what is established by precept 45 of the Political Constitution, and disregarding the potential liability of the Administration, as imposed by Article 9 of the same. Moreover, it should not be overlooked that it was by virtue of an action of that nature that conduct was adopted which caused the cessation of the conducts that, in theory, threaten or violate the fundamental rights of the person. That is, in order to obtain the safeguarding of those rights, the person opted for judicial protection, and it was by that virtue that the cessation of the reproached disruption occurred. It is insisted, whether the permanence of the threat or deterioration of their situation, insofar as it was caused to cease by the causes alluded to in the rule under examination, generated damages and losses, is a matter that, save evidence to the contrary, must be analyzed within an ordinary proceeding, but which, it is reiterated, in no way should be denied, as a presupposition, by the mere concretion of the factual situation regulated in the aforementioned Article 52 of the LJC. Therefore, with the respect always afforded to the majority’s position, I set forth my vote and reiterate that a finding for the petitioner in this appeal must necessarily entail a condemnation in the abstract for costs, damages, and losses.\n\nX.- Dissenting vote of Magistrate Garro Vargas regarding the operative part of this judgment. Article 52 of the Law of Constitutional Jurisdiction (Ley de la Jurisdicción Constitucional, LJC) states: “If, while the amparo is pending, an administrative or judicial resolution is issued that revokes, halts, or suspends the challenged action, the appeal shall be declared with merit solely for the purposes of indemnification and costs, if they are proper (si fueren procedentes).”\n\nMy interpretation of that rule is as follows: That “resolution” is any valid and effective act by which the competent authority restores the enjoyment of the violated right. The phrase “if they are proper” refers to costs. Moreover, Article 197 of the Contentious-Administrative Procedural Code, cited by the majority, based on Article 14 of the LJC, precisely refers only to these: costs.\n\nCertainly, according to Article 48 of the Political Constitution (Constitución Política, CP), the essential content of the right to the amparo appeal is not indemnification but restitution; however, Article 51 of the LJC states: “Every resolution that grants the appeal shall condemn in the abstract to the indemnification of the damages and losses caused and to the payment of the costs of the appeal, and its liquidation shall be reserved for the execution of the judgment.”\n\nIf the right has been violated and the Chamber so finds, even in the event that it has been restored, damages and losses may have arisen. For that reason, condemnation in the abstract for these is appropriate. If that were not done, if such condemnation were not given, in the event that they had indeed occurred, there would be no title – derived from this proceeding – to claim them, which could violate Article 41 of the CP. If, despite a condemnation in the abstract, no damages and losses have occurred, the judge in the ordinary venue will so declare, since only that judge has the authority to deem the real existence and magnitude thereof as proven.\n\nWith the thesis defended by the majority, I believe that, contrary to what is sought, the Administration would be incentivized to respect rights only when an amparo appeal exists. It remains to be said that Article 52 of the LJC provides for the possibility that, if it is deemed just, the Chamber may condemn in costs, even when the right has been restored.\n\nBy reason of the foregoing, I partially dissent from the vote regarding the operative part and order the condemnation in damages and losses, but not in costs.\n\nXI.- Documentation provided to the case file. The party is warned that, if any paper document has been provided, as well as objects or evidence contained in any additional electronic, computer, magnetic, optical, telematic device or one produced by new technologies, these must be withdrawn from the office within a maximum period of 30 business days counted from the notification of this judgment. Otherwise, any material not withdrawn within this period shall be destroyed, in accordance with the provisions of the “Electronic Case File Regulation for the Judicial Branch” (Reglamento sobre Expediente Electrónico ante el Poder Judicial), approved by the Corte Plena in session no. 27-11 of August 22, 2011, article XXVI, and published in Judicial Bulletin no. 19 of January 26, 2012, as well as the agreement approved by the Consejo Superior del Poder Judicial in session no. 43-12 held on May 3, 2012, article LXXXI.\n\nPor tanto:\n\nThe appeal is declared with merit, based on the provisions of Article 52, 1st paragraph, of the Law of Constitutional Jurisdiction, without special condemnation in costs, damages, and losses. Douglas Montero Chacón and Mario Alberto Quesada Arce, in their respective capacities as Director General and Head of the Reconstructive Surgery Service, both of Hospital México, or whoever holds those positions, are ordered to issue the pertinent orders and carry out all actions within the scope of their competencies so that, on July 27, 2026 (a date rescheduled due to the notification of the order on the course of this amparo), the surgery required by the protected party is performed in the Reconstructive Surgery Service of the respondent hospital, all under the strict responsibility and supervision of her treating physician and provided that a change in the patient's medical circumstances does not require another type of care. The respondent authorities are warned that, in accordance with the provisions of Article 71 of the Law of Constitutional Jurisdiction, a sentence of three months to two years of imprisonment, or a fine of twenty to sixty days, shall be imposed upon anyone who receives an order that must be complied with or enforced, issued within an amparo appeal, and does not comply with it or does not have it complied with, provided that the offense is not more severely penalized. Magistrate Castillo Víquez and Magistrate Garro Vargas add notes. Magistrate Rueda Leal adds a note. Magistrate Salazar Alvarado partially dissents from the vote and orders the condemnation in damages, losses, and costs. Magistrate Garro Vargas partially dissents from the vote and orders the condemnation in damages and losses, but not in costs. Let it be notified.-\n\n \n\n \n\nFernando Castillo V.\n\nPresidente\n\n \n\nFernando Cruz C.\n\n \n\nPaul Rueda L.\n\nLuis Fdo. Salazar A.\n\n \n\nJorge Araya G.\n\nAnamari Garro V.\n\n \n\nIngrid Hess H.\n\n \n\n \n\nDigitally Signed Document\n\n-- Verification Code --\n\n\n\n SNBAHIMZBCA61 \n\nEXPEDIENTE N° 26-013589-0007-CO \n\n \n\nTelephones: Telf01/ ALA-4TA (Telf02). Fax: Telf03 / Telf04. Email address: www.poder-judicial.go.cr/salaconstitucional. Address: (Dirección01, Dirección02, 100 mts. Sur de la iglesia del Perpetuo Socorro)."
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