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  "id": "nexus-sen-1-0007-1426184",
  "citation": "Res. 36712-2026 Sala Constitucional",
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  "doc_type": "constitutional_decision",
  "title_es": "Demora en atender denuncia por contaminación sónica",
  "title_en": "Delay in Addressing a Noise-Pollution Complaint",
  "summary_es": "La Sala Constitucional declaró con lugar el recurso de amparo porque el Área Rectora de Salud de Desamparados tardó más de ocho meses en atender una denuncia por presunta contaminación sónica y ambiental atribuida a una carnicería, y actuó únicamente después de recibir la notificación del amparo. La Sala reiteró que el Ministerio de Salud debe controlar el cumplimiento de la normativa sanitaria y que el exceso de ruido puede perjudicar el bienestar, la salud y el derecho a un ambiente sano. Aunque la inspección no constató ruido, perifoneo ni preparación de alimentos en la vía pública, la autoridad emitió un apercibimiento, trasladó el asunto alimentario a la Municipalidad de Desamparados y comunicó sus actuaciones al denunciante. La mayoría acogió el amparo sin especial condenatoria en costas, daños y perjuicios, pues la denuncia ya había sido atendida. Salazar Alvarado y Garro Vargas discreparon parcialmente y habrían impuesto distintas condenatorias patrimoniales.",
  "summary_en": "The Constitutional Chamber (Sala Constitucional) granted the amparo application because the Desamparados Health Governing Area took more than eight months to address a complaint alleging noise and environmental pollution from a butcher shop, acting only after it received notice of the amparo. The Chamber reiterated that the Ministerio de Salud must enforce health regulations and that excessive noise can harm well-being, health, and the right to a healthy environment. Although the inspection found no noise, loudspeaker advertising, or food preparation on the public roadway, the authority issued a warning, referred the food-related matter to the Municipalidad de Desamparados, and notified the complainant of its actions. The majority granted amparo without a specific award of costs or damages because the complaint had already been addressed. Justices Salazar Alvarado and Garro Vargas partially dissented and would have imposed different forms of monetary liability.",
  "court_or_agency": "Sala Constitucional",
  "date": "24/09/2026",
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    "recurso de amparo",
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    "Área Rectora de Salud",
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    "condenatoria en abstracto",
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    "recurso de amparo",
    "contaminación sónica",
    "contaminación ambiental",
    "Ministerio de Salud",
    "Área Rectora de Salud de Desamparados",
    "justicia pronta y cumplida",
    "derecho a la salud",
    "ambiente sano",
    "Reglamento para el Control de Ruido Ambiental",
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    "Ministerio de Salud",
    "Desamparados Health Governing Area",
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    "Environmental Noise Control Regulation",
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  "excerpt_es": "En cuanto a la posible responsabilidad del Ministerio de Salud, resulta claro que la institución tiene la obligación de velar por la aplicación y el control del cumplimiento de las disposiciones de Ley General de Salud y de su reglamentación, sin perjuicio de las facultades y obligaciones que las leyes especiales otorguen e impongan a otros órganos y entidades públicas dentro de sus respectivos campos de acción, así como, el deber de sancionar a los que infrinjan la normativa sanitaria.\n\nAdemás, esta Sala ha reconocido que un deterioro ambiental por exceso de ruido afecta al bienestar de las personas y puede provocar daño a su salud, lo que justifica plenamente, a pesar de las evidentes dificultades que presenta el tema, la regulación de este agente contaminador. Así entonces, la realización de ciertas actividades que eventualmente generen contaminación sónica se encuentra limitadas por respeto de la intimidad, el derecho a un ambiente sano y el derecho a la salud (véase sentencia No. 2022-003203 de las 09:30 horas del 11 de febrero de 2022).\n\nNo obstante, se constata que actuó más de ocho meses después de recibida la denuncia del recurrente y luego que se notificara la resolución de curso de este amparo, situación que evidentemente lesionó el derecho a la justicia pronta y cumplida del tutelado. Así, se presume que, si el recurrente no hubiera presentado el presente recurso de amparo, la situación denunciada posiblemente seguiría sin ser atendida.",
  "excerpt_en": "Regarding the possible responsibility of the Ministerio de Salud, it is clear that the institution has an obligation to ensure the application and enforcement of the provisions of the General Health Law and its regulations, without prejudice to the powers and obligations that special laws confer and impose on other public bodies and entities within their respective fields of action, as well as the duty to sanction those who violate health regulations.\n\nFurthermore, this Chamber has recognized that environmental deterioration caused by excessive noise affects people’s well-being and can harm their health, which fully justifies regulating this pollutant despite the evident difficulties presented by the issue. Activities that may generate noise pollution are therefore limited out of respect for privacy, the right to a healthy environment, and the right to health (see Judgment No. 2022-003203, issued at 09:30 on 11 February 2022).\n\nNevertheless, it is established that the authority acted more than eight months after receiving the applicant’s complaint and after it was notified of the order admitting this amparo for processing, a situation that plainly violated the protected person’s right to prompt and effective justice. It is therefore presumed that, had the applicant not filed this amparo application, the reported situation might still have remained unaddressed.",
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    "summary_en": "The majority granted the amparo without a specific award of costs or damages because the Ministerio de Salud addressed the noise-pollution complaint more than eight months after receiving it and only after notice of the amparo; two partial dissents would have imposed different monetary awards.",
    "summary_es": "La mayoría declaró con lugar el amparo, sin especial condenatoria en costas, daños y perjuicios, porque el Ministerio de Salud atendió la denuncia por contaminación sónica más de ocho meses después de recibirla y solo tras ser notificado del amparo; dos votos salvados parciales habrían impuesto condenatorias patrimoniales distintas."
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  "pull_quotes": [
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      "context": "Considerando IV",
      "quote_en": "Under Article 41 of the Constitution, the Administration must guarantee citizens prompt and effective justice without denial, which, in administrative justice, entails deciding claims submitted by administered persons diligently and swiftly.",
      "quote_es": "La Administración, a la luz del artículo 41 constitucional, tiene la obligación de garantizarle a la ciudadanía el cumplimiento de la justicia pronta y cumplida, sin denegación, lo que implica, en el ámbito de la justicia administrativa, su obligación de decidir con diligencia y celeridad los reclamos planteados por los administrados."
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      "context": "Considerando IV",
      "quote_en": "In this regard, whether the duration of administrative activity is \"reasonable\" must be determined case by case based on factors such as the technical complexity of the administrative matter, the extent of the evidence to be taken, or the degree of harm caused by the challenged act; consequently, there is no strict right to constitutionalize administrative time limits.",
      "quote_es": "En este sentido, el carácter \"razonable\" de la duración de la actividad administrativa se determina casuísticamente con base en diversos elementos, tales como la complejidad técnica del asunto administrativo, la amplitud de la prueba por evacuar o el grado de afectación producida por el acto impugnado, de lo cual se infiere que no existe un derecho estricto a la constitucionalización de los plazos de la Administración."
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  "body_es_text": "Revisión del Documento\n\n\n\nExp: 26-029753-0007-CO \n\nRes. Nº 2026036712\n\n \n\nSALA CONSTITUCIONAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San José, a las nueve horas veinte minutos del veinticuatro de setiembre de dos mil veintiseis .\n\nRecurso de amparo que se tramita en expediente número 26-029753-0007-CO, interpuesto por [Nombre 001], mayor, cédula de identidad [Valor 001], contra el Ministerio de Salud. \n\nResultando:\n\n1.- Por escrito recibido en la Secretaría de la Sala a las 15:22 horas del 15 de agosto de 2026, el recurrente interpone recurso de amparo contra el Ministerio de Salud y expresa que en fechas 16 de febrero de 2026, 2 de mayo de 2026 y 15 de agosto de 2026, interpuso denuncias vía correo electrónico ante la Dirección del Área Rectora de Salud de Desamparados del Ministerio de Salud, debido a un problema de contaminación sónica y ambiental generada por el establecimiento comercial llamado “Carnicería Plazoleta” ubicado en San Antonio. Acota que en dicho local se colocan equipos de amplificación de sonido (parlantes) en la vía pública, se realiza animación en vivo con música a alto volumen, además, se preparan comidas fuera de los locales sin ningún control. Reclama que, a la fecha de interposición de este recurso, el Ministerio de Salud no ha realizado ninguna acción tendiente a regular las actividades que contaminan el ambiente y afectan la salud de los habitantes del sector. Estima que lo descrito conculca sus derechos fundamentales. Solicita que se declare con lugar el recurso. \n\n2.- Mediante resolución de las 10:35 horas del 27 de agosto de 2026, la Presidencia de la Sala dio curso a este amparo y se le solicitó informe al Director del Área Rectora de Salud de Desamparados del Ministerio de Salud sobre los hechos alegados por la parte recurrente. \n\n3.- Informa bajo juramento Carolina Umaña Cisneros, en su condición de Directora dela Dirección del Área Rectora de Salud de Desamparados del Ministerio de Salud (escrito presentado a las 11:34 horas del 07 de setiembre de 2026) en los siguientes términos:\n\n“I. SOBRE LOS HECHOS ALEGADOS POR EL RECURRENTE. El recurrente solicita la intervención de la Sala constitucional de la Corte Suprema de Justicia, bajo los siguientes términos: (…) II. SOBRE LA ACTUACION DEL AREA RECTORA DE SALUD. Primero: Que el día 11 de diciembre de 2025 se recibió, en el correo electrónico ars.desamparados1@misalud.go.cr, medio oficial de recepción de información del Área Rectora de Salud de Desamparados, una denuncia por presunta afectación por contaminación sónica proveniente del establecimiento denominado Carnicería La Plazoleta con dirección 100 metros este del Centro Comercial La Plazoleta. Segundo: Que dicha gestión fue debidamente registrada bajo el consecutivo N.° MSDRRSCS-DARSD-0309-2026, incorporándose al sistema institucional de gestión documental de esta Área Rectora de Salud y asignándose para su atención conforme a la programación y disponibilidad operativa existente. Tercero: Que el día 02 de septiembre de 2026 se efectuó visita de inspección, según consta en el Acta N.° MS-DRRSCS-ARSD-AI-859-2026 y en el Informe Técnico N.° MS-DRRSCS-ARSDIT-649-2026. Durante dicha inspección se constató que el establecimiento denunciado posee Permiso Sanitario de Funcionamiento para la actividad de preparación y venta de alimentos, bajo el código CAECR 5610.0, adicionalmente de Certificado Veterinario de Operación emitido por SENASA. Cuarto: Que, en el marco de la inspección realizada, no se evidenció la generación de ruido. Asimismo, no se observaron actividades de preparación de alimentos en la vía pública ni el uso de perifoneo u otras fuentes emisoras de ruido asociadas a las condiciones descritas en la denuncia. Quinto: Que, adicionalmente, esta Autoridad Sanitaria procedió a emitir un apercibimiento hacia el representante legal del establecimiento, en aplicación de lo dispuesto en el Artículo 8 del Decreto Ejecutivo N.° 44486, “Reglamento para el Control de Ruido Ambiental”, según consta en el oficio N.° CARTA-MS-DRRSCS-ARSD-0625-2026, el cual fue debidamente notificado al representante del establecimiento mediante correo electrónico. Sexto: Que, en relación con los hechos denunciados referentes a la presunta preparación y venta de alimentos en la vía pública, esta Área Rectora de Salud procedió a trasladar el caso a la Municipalidad de Desamparados mediante el oficio N.° CARTA-MS-DRRSCS-ARSD-0626- 2026, a fin de que sea atendido y valorado dentro del ámbito de sus competencias legales y administrativas. Sétimo: Que todas las actuaciones realizadas por esta Área Rectora de Salud en atención de la denuncia fueron debidamente comunicadas a la persona denunciante y recurrente, mediante el oficio N.° CARTA-MS-DRRSCS-ARSD-0627-2026, remitido al correo electrónico adolfo.md@yahoo.com, dirección señalada como medio para notificaciones. Octavo: Que, adicionalmente, se le indicó a la parte denunciante que, en caso de que las condiciones de afectación por ruido u otras situaciones similares persistan, informar al Área Rectora de Salud de Desamparados, señalando de manera precisa la fecha y hora exacta en que ocurre la afectación, a fin de programar oportunamente una visita de inspección y, de ser procedente, realizar la respectiva medición sónica. Noveno: Que el recurrente [Nombre 001], ocupó el puesto de Director del Área Rectora de Salud de Escazú desde el 03 de marzo de 2014 hasta el mes de julio de 2026, por lo cual, conoce a cabalidad los procedimientos administrativos seguidos en la atención de denuncias, y a pesar de que le fue debidamente informado que al momento de la inspección no se evidenció la generación de ruido, actividades de preparación de alimentos en la vía pública o el uso de perifoneo u otras fuentes emisoras de ruido asociadas a las condiciones descritas en la denuncia, aun así acude a la jurisdicción constitucional. Como queda en evidencia, esta Autoridad Sanitaria, de acuerdo con su capacidad técnica instalada ha realizado las inspecciones correspondientes en el establecimiento denunciado sin que exista evidencia de lo denunciado por el señor [Nombre 001], en cuanto a las fuentes generadoras de ruido y la preparación de alimentos en vía pública, por lo cual se le indicó que en caso de que existan nuevas situaciones que afecten su vivienda, o que describan condiciones que puedan afectar la salud de la población, puede acudir nuevamente a esta Autoridad Sanitaria y solicitar la intervención correspondiente. Por todo lo expuesto, señores Magistrados, queda demostrado que esta Área Rectora de Salud de Desamparados en cumplimiento del marco regulatorio vigente, no ha sido omisa en el cumplimiento de sus funciones y cada vez que se interpone denuncia contra los establecimientos o viviendas ubicadas en nuestra competencia territorial, se ha atendido e intervenido, no siendo lo dicho, motivo para tener por desatendidas las denuncias o para desacreditar el accionar de esta Área Rectora de Salud Desamparados, quien avoca los esfuerzos para velar por la salud pública, tal y como quedó demostrado con las actuaciones anteriormente descritas. III. PETITORIA. Siendo que esta Autoridad Sanitaria no ha violentado de forma alguna los derechos fundamentales de los amparados, solicita respetuosamente SE DECLARE SIN LUGAR EN TODOS SUS EXTREMOS la presente articulación y se exima de toda responsabilidad a esta Área Rectora de Salud Desamparados”. \n\n4.- En los procedimientos seguidos se han observado las prescripciones legales.\n\n Redacta el Magistrado Castillo Víquez; y,\n\n Considerando:\n\nI.- Cuestión preliminar. Previo a analizar el fondo del asunto -por la presunta violación del derecho a un procedimiento pronto y cumplido- debe explicarse que a partir del voto No. 2008-02545 de las 8:55 horas de 22 de febrero de 2008, esta Sala ha estimado que deben remitirse a la jurisdicción contencioso administrativa -con algunas excepciones- aquellos asuntos en los que se discute si la administración pública ha cumplido o no los plazos pautados por la Ley General de la Administración Pública (artículos 261 y 325) o las leyes sectoriales para los procedimientos administrativos especiales, para resolver por acto final un procedimiento administrativo -incoado de oficio o a instancia de parte- o conocer de los recursos administrativos procedentes. En el sub lite se plantea un supuesto de excepción: la demora en resolver una denuncia por contaminación sónica y ambiental. Aclarado el punto, se entra a resolver la situación planteada en este proceso.\n\nII.- Objeto del recurso. El recurrente alega que en fechas 16 de febrero de 2026, 2 de mayo de 2026 y 15 de agosto de 2026, interpuso denuncias vía correo electrónico ante la Dirección del Área Rectora de Salud de Desamparados del Ministerio de Salud, debido a un problema de contaminación sónica y ambiental generada por el establecimiento comercial llamado “Carnicería Plazoleta” ubicado en San Antonio. Acota que en dicho local se colocan equipos de amplificación de sonido (parlantes) en la vía pública, se realiza animación en vivo con música a alto volumen, además, se preparan comidas fuera de los locales sin ningún control. Reclama que, a la fecha de interposición de este recurso, el Ministerio de Salud no ha realizado ninguna acción tendiente a regular las actividades que contaminan el ambiente y afectan la salud de los habitantes del sector. \n\nIII.- Hechos probados. De importancia para la decisión de este asunto, se estiman como debidamente demostrados los siguientes hechos, sea porque así han sido acreditados o bien porque la recurrida haya omitido referirse a ellos según lo prevenido en el auto inicial:\n\n1) El 11 de diciembre de 2025 se recibió en el correo electrónico ars.desamparados1@misalud.go.cr, medio oficial de recepción de información del Área Rectora de Salud de Desamparados del Ministerio de Salud, una denuncia por presunta afectación por contaminación sónica proveniente del establecimiento denominado carnicería La Plazoleta con dirección 100 metros este del Centro Comercial La Plazoleta (véanse informe de la autoridad recurrida y prueba documental aportada), \n\n2) El 02 de septiembre de 2026, a las 08:03 horas, se notificó a la autoridad recurrida la resolución de las 10:35 horas del 27 de agosto de 2026, mediante la cual se le dio curso a este amparo (véase acta de notificación respectiva). \n\n3) El 02 de septiembre de 2026 (de las 10:28 a las 10:45 horas) se efectuó visita de inspección y se constató que el establecimiento denunciado posee permiso sanitario de funcionamiento para la actividad de preparación y venta de alimentos, bajo el código CAECR 5610.0, adicionalmente de certificado veterinario de operación emitido por el Servicio Nacional de Salud Animal (SENASA) (véanse informe de la autoridad recurrida y prueba documental aportada). \n\n4) En el marco de la inspección realizada no se evidenció la generación de ruido. Asimismo, no se observaron actividades de preparación de alimentos en la vía pública ni el uso de perifoneo u otras fuentes emisoras de ruido asociadas a las condiciones descritas en la denuncia (véanse informe de la autoridad recurrida y prueba documental aportada). \n\n5) La autoridad sanitaria procedió a emitir un apercibimiento al representante legal del establecimiento en aplicación de lo dispuesto en el artículo 8 del Decreto Ejecutivo N.° 44486, “Reglamento para el Control de Ruido Ambiental”, según consta en el oficio N.° CARTA-MS-DRRSCS-ARSD-0625-2026 del 02 de septiembre de 2026, el cual le fue notificado mediante correo electrónico (véanse informe de la autoridad recurrida y prueba documental aportada). \n\n6) En relación con los hechos denunciados referentes a la presunta preparación y venta de alimentos en la vía pública, el Área Rectora de Salud recurrida procedió a trasladar el caso a la Municipalidad de Desamparados mediante el oficio N.° CARTA-MS-DRRSCS-ARSD-0626-2026 del 02 de septiembre de 2026, a fin de que sea atendido y valorado dentro del ámbito de sus competencias legales y administrativas (véanse informe de la autoridad recurrida y prueba documental aportada). \n\n7) El 02 de septiembre de 2026, a las 14:41 horas, mediante oficio N.° CARTA-MS-DRRSCS-ARSD-0627-2026, remitido al correo electrónico señalado como medio para notificaciones, fueron comunicadas a la persona denunciante y recurrente todas las actuaciones realizadas por el Área Rectora de Salud de Desamparados en atención de la denuncia (véanse informe de la autoridad recurrida y prueba documental aportada). \n\n8) Adicionalmente, se le indicó a la parte denunciante que, en caso de que las condiciones de afectación por ruido u otras situaciones similares persistan, informar al Área Rectora de Salud de Desamparados, señalando de manera precisa la fecha y hora exacta en que ocurre la afectación, a fin de programar oportunamente una visita de inspección y, de ser procedente, realizar la respectiva medición sónica (véanse informe de la autoridad recurrida y prueba documental aportada). \n\nIV.- Sobre el principio de justicia pronta y cumplida. La Administración, a la luz del artículo 41 constitucional, tiene la obligación de garantizarle a la ciudadanía el cumplimiento de la justicia pronta y cumplida, sin denegación, lo que implica, en el ámbito de la justicia administrativa, su obligación de decidir con diligencia y celeridad los reclamos planteados por los administrados, de tal manera que su resolución sea congruente con los extremos alegados, así como de comunicarles a los interesados lo dispuesto, todo ello dentro de un plazo razonable. En este sentido, el carácter \"razonable\" de la duración de la actividad administrativa se determina casuísticamente con base en diversos elementos, tales como la complejidad técnica del asunto administrativo, la amplitud de la prueba por evacuar o el grado de afectación producida por el acto impugnado, de lo cual se infiere que no existe un derecho estricto a la constitucionalización de los plazos de la Administración.\n\nV.- Sobre el caso concreto. Del informe rendido por la autoridad recurrida, dado bajo la fe, seriedad y formalidad del juramento, con oportuno apercibimiento de las consecuencias, incluso penales, previstas en el artículo 44 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional y demás elementos probatorios que obran en autos, quedó diáfanamente demostrado que el 11 de diciembre de 2025 se recibió en el correo electrónico ars.desamparados1@misalud.go.cr, medio oficial de recepción de información del Área Rectora de Salud de Desamparados del Ministerio de Salud, una denuncia por presunta afectación por contaminación sónica proveniente del establecimiento denominado carnicería La Plazoleta con dirección 100 metros este del Centro Comercial La Plazoleta. \n\nSe corrobora que, en atención a esa denuncia, el 02 de septiembre de 2026 se efectuó visita de inspección que inició a las 10:28 horas y finalizó a las 10:45 horas. Esa diligencia arrojó el siguiente resultado: 1) El establecimiento denunciado posee permiso sanitario de funcionamiento para la actividad de preparación y venta de alimentos. 2) El negocio tiene certificado veterinario de operación emitido por SENASA. 3) En el marco de la inspección realizada no se evidenció la generación de ruido. 4) No se observaron actividades de preparación de alimentos en la vía pública ni el uso de perifoneo u otras fuentes emisoras de ruido asociadas a las condiciones descritas en la denuncia. \n\nEn virtud de lo anterior, el Área Rectora de Salud de Desamparados dispuso lo siguiente el mismo día de la inspección: 1) Se emitió un apercibimiento al representante legal del establecimiento en aplicación de lo dispuesto en el artículo 8 del Decreto Ejecutivo N.° 44486, “Reglamento para el Control de Ruido Ambiental”. 2) En relación con los hechos denunciados referentes a la presunta preparación y venta de alimentos en la vía pública, se trasladó el caso a la Municipalidad de Desamparados a fin de que sea atendido y valorado dentro del ámbito de sus competencias legales y administrativas. 3) Mediante oficio N.° CARTA-MS-DRRSCS-ARSD-0627-2026, remitido a las 14:41 horas al correo electrónico señalado como medio para notificaciones, fueron comunicadas a la persona denunciante y recurrente todas las actuaciones realizadas en atención de la denuncia. \n\nEn cuanto a la posible responsabilidad del Ministerio de Salud, resulta claro que la institución tiene la obligación de velar por la aplicación y el control del cumplimiento de las disposiciones de Ley General de Salud y de su reglamentación, sin perjuicio de las facultades y obligaciones que las leyes especiales otorguen e impongan a otros órganos y entidades públicas dentro de sus respectivos campos de acción, así como, el deber de sancionar a los que infrinjan la normativa sanitaria. Además, esta Sala ha reconocido que un deterioro ambiental por exceso de ruido afecta al bienestar de las personas y puede provocar daño a su salud, lo que justifica plenamente, a pesar de las evidentes dificultades que presenta el tema, la regulación de este agente contaminador. Así entonces, la realización de ciertas actividades que eventualmente generen contaminación sónica se encuentra limitadas por respeto de la intimidad, el derecho a un ambiente sano y el derecho a la salud (véase sentencia No. 2022-003203 de las 09:30 horas del 11 de febrero de 2022). De ahí la importancia de atender denuncias como la presentada por el recurrente. No obstante, se constata que actuó más de ocho meses después de recibida la denuncia del recurrente y luego que se notificara la resolución de curso de este amparo, situación que evidentemente lesionó el derecho a la justicia pronta y cumplida del tutelado. Así, se presume que, si el recurrente no hubiera presentado el presente recurso de amparo, la situación denunciada posiblemente seguiría sin ser atendida. Por ende, al haberse resuelto la denuncia y notificado dicha situación al recurrente, con ocasión de la interposición del recurso de amparo, lo que procede es declarar con lugar el recurso.\n\nVI.- Conclusión. Como consecuencia de lo anterior, lo que corresponde es declarar con lugar el recurso al tenor del artículo 52 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional, ya que la denuncia fue atendida con posterioridad a la notificación del recurso de amparo y sin especial condenatoria en costas, daños y perjuicios, como se indica a continuación. \n\nVII.- Sobre la condenatoria en costas, daños y perjuicios de conformidad con el artículo 52 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional. Bajo una mejor ponderación, la mayoría de la Sala considera que, en el sub examine, de conformidad con lo dispuesto en el párrafo 1° del artículo 52 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional (“Si, estando en curso el amparo, se dictare resolución, administrativa o judicial, que revoque, detenga o suspenda la actuación impugnada, se declarará con lugar el recurso únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes”), la estimatoria debe serlo sin especial condenatoria en costas, daños y perjuicios, con base en las siguientes consideraciones. Si bien hay un texto expreso en la ley que obliga a que la parte dispositiva del fallo indique que se declara con lugar el recurso, cuando estando en curso del amparo se resuelva el agravio, no menos cierto es que ese mismo párrafo in fine refiere que la estimatoria se dicta “únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes”. Se subraya que la Ley indica “si fueren procedentes”, lo cual significa que la procedencia o improcedencia de la indemnización y costas depende de una valoración, apreciación o ponderación del Tribunal. En casos como este, el contenido de la pretensión de la persona amparada y la conducta de la autoridad recurrida de reconocer aquella, sugieren que los menoscabos, lesiones o alteraciones alegados no están referidos de modo directo a una repercusión en un derecho constitucional de evidente naturaleza patrimonial (como sí ocurriría, por ejemplo, con una afectación al derecho al salario). Para disipar cualquier duda al respecto, es importante destacar lo dispuesto en el artículo 51 de la misma Ley de la Jurisdicción Constitucional, cuando dispone que: “toda resolución que acoja el recurso condenará en abstracto a la indemnización de los daños y perjuicios causados y al pago de las costas del recurso, y se reservará su liquidación para la ejecución de sentencia”, donde no se prevé la posibilidad de valorar si procede o no lo concerniente a indemnización y costas. Los principios del Derecho Constitucional, los del Público y Procesal General o, en su caso, los del Derecho Internacional o Comunitario y, además, por su orden, la Ley General de la Administración Pública y el Código Procesal Contencioso Administrativo y los demás códigos procesales, son fuente supletoria para la aplicación e interpretación de las normas de la Ley de la Jurisdicción Constitucional -cfr. artículo 14-. Para la jurisdicción contencioso-administrativa, el legislador estableció un precepto plenamente aplicable al caso por analogía, en el artículo 197 del Código Procesal Contencioso Administrativo, que responde a la lógica procesal en cualquier materia. En todo caso, la parte afectada del sub lite preserva la posibilidad de acudir, si a bien lo tiene, a un proceso de conocimiento a fin de demostrar que ha sufrido algún tipo de menoscabo. Con base en lo anterior, es criterio de mayoría resolver este recurso sin condenatoria en costas, daños y perjuicios. \n\nVIII.- Nota del magistrado Castillo Víquez, en cuanto a la justicia administrativa pronta y cumplida. He apoyado la tesis de este Tribunal, de que cuando el justiciable alega una vulneración al derecho a una justicia pronta y cumplida en sede administrativa, quienes deben conocer la controversia jurídica son los Tribunales de lo Contencioso-Administrativo y no esta Sala. Ahora bien, con la reciente promulgación de la Ley n.° 9097, Ley de Regulación del Derecho de Petición, se ha establecido que ese derecho es susceptible de tutela judicial por medio del recurso de amparo establecido por el artículo 32 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional, en relación con el artículo 27 de la Constitución Política de la República de Costa Rica, en aquellos casos en que el peticionario considere que las actuaciones materiales de la Administración, sus actos administrativos o su respuesta le estén afectando sus derechos fundamentales. A mi modo de ver, la normativa recién promulgada no implica que este Tribunal deba modificar su línea jurisprudencial, quien, con base en el numeral 7 de su Ley, le corresponde definir exclusivamente su propia competencia. Por ende, salvo aquellas controversias jurídico-constitucionales que han sido reconocidas por esta misma Sala como supuestos de excepción, que sí proceden ser conocidas en esta jurisdicción a través del proceso constitucional de garantía del amparo, en los demás casos, y por las razones que ha dado este Tribunal (sentencia N° 2008-02545 de las 8:55 horas de 22 de febrero de 2008), los competentes son los Jueces de la jurisdicción de lo contencioso-administrativo, todo lo cual es conforme al numeral 25, de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, el Derecho de la Constitución (valores, principios y normas) y las normas legales correspondientes con base en una interpretación lógica, sistémica y teleológica del ordenamiento jurídico.\n\nIX.- NOTA DEL MAGISTRADO SALAZAR ALVARADO. En asuntos ambientales, es también criterio del suscrito, de que, si ya ha habido intervención de la Administración Pública, considero que su conocimiento y resolución corresponde a la jurisdicción contenciosa administrativa. No obstante, sí entro a conocer el fondo del asunto cuando están de por medio otros derechos de las personas afectadas por el foco de contaminación, entre ellos, la salud, la calidad de vida y el derecho a gozar de un ambiente sano y libre de contaminación (artículo 50, de la Constitución Política), tal y como sucede en este caso, en el que la parte recurrente acusa que en fechas 16 de febrero de 2026, 2 de mayo de 2026 y 15 de agosto de 2026, interpuso denuncias vía correo electrónico ante la Dirección del Área Rectora de Salud de Desamparados del Ministerio de Salud, debido a un problema de contaminación sónica y ambiental generada por el establecimiento comercial llamado “Carnicería Plazoleta” ubicado en San Antonio. Acota que en dicho local se colocan equipos de amplificación de sonido (parlantes) en la vía pública, se realiza animación en vivo con música a alto volumen, además, se preparan comidas fuera de los locales sin ningún control. Reclama que, a la fecha de interposición de este recurso, el Ministerio de Salud no ha realizado ninguna acción tendiente a regular las actividades que contaminan el ambiente y afectan la salud de los habitantes del sector, en detrimento de un ambiente sano y ecológicamente equilibrado y de un nivel digno de calidad de vida.\n\nX.- Voto salvado parcial del magistrado Salazar Alvarado, únicamente en relación con la no condenatoria en costas, daños y perjuicios a la parte recurrida. Si bien coincido con el resto de la Sala en declarar con lugar el recurso, me separo del criterio de mayoría en cuanto exime de condenar a la parte recurrida al pago de las costas, daños y perjuicios derivados de la lesión producida a los derechos fundamentales de la parte tutelada. \n\nLa Ley de la Jurisdicción Constitucional, en el artículo 52, dispone que: \n\n“Si, estando en curso el amparo, se dictare resolución, administrativa o judicial, que revoque, detenga o suspenda la actuación impugnada, se declarará con lugar el recurso únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes”. \n\nPor otra parte, en el artículo 51 ibídem, se establece que: \n\n“...toda resolución que acoja el recurso condenará en abstracto a la indemnización de los daños y perjuicios causados y al pago de las costas del recurso, y se reservará su liquidación para la ejecución de sentencia”. \n\nEsta última norma establece el sistema general que regula lo relativo al tema de la indemnización y el pago de las costas, y que la mayoría denomina “forma natural o normal de terminación del proceso, donde hay pronunciamiento sobre el fondo del asunto y reconocimiento de los hechos que han vulnerado los derechos fundamentales…”. \n\nEn criterio de la mayoría, el artículo 51, de cita, regula los supuestos en los que la Sala ha tenido por comprobado el agravio; y, como consecuencia, surge la necesidad de una condenatoria en costas, daños y perjuicios. Sin embargo, a juicio del suscrito, de la interpretación sistemática de ambas normas, se concluye que, tanto en los casos en que este Tribunal Constitucional constate una lesión a algún derecho fundamental; y, por ende, declare con lugar el recurso, como en aquellos en los que la Administración, por decisión propia, restituya a la persona agraviada en el goce de sus derechos fundamentales, una vez que tenga conocimiento del amparo -supuesto contemplado en el artículo 52, referido-, por imperio de los artículos 50 y 51, de la ley citada, la consecuencia necesaria e ineludible es la condenatoria al infractor a la indemnización de los daños y perjuicios causados y del pago de las costas del recurso. Esta regla no es más que el reconocimiento, a la parte que ha sufrido una vulneración en sus derechos fundamentales, del derecho a una tutela judicial efectiva en torno a la reparación de las consecuencias dañosas derivadas de las actuaciones u omisiones de las autoridades infractoras; y, como medio disuasivo, a fin de que el Estado no incurra nuevamente en las acciones que dieron base a la estimatoria del recurso, tema regulado en el artículo 50, de la ley que rige esta jurisdicción. De modo, que ya sea que la Sala haya tenido por comprobado el agravio y haya entrado a conocer el fondo del asunto, o que la violación haya cesado por decisión de la propia autoridad recurrida, una vez que tuvo conocimiento de la tramitación del amparo, con restitución en el goce de los derechos fundamentales a favor del agraviado (artículo 52), siempre, en cualesquiera de esos supuestos, surge la imperiosa necesidad de una condenatoria en costas, daños y perjuicios al infractor, cuyo fundamento se encuentra en los principios de tutela de los derechos de las personas y en el de que la Administración debe hacerse responsable por los daños y perjuicios que ocasione con su actuar inconstitucional.\n\nAsí, el hecho de que al momento de conocerse y resolverse con lugar el amparo, los efectos del acto impugnado ya hubieren cesado, en los términos de lo dispuesto en los artículos 50 y 52, de la ley de cita, no enerva la procedencia de la condenatoria en costas, daños y perjuicios, pues tal caso forma parte integral del sistema general de condenatoria necesaria en esos extremos, que contiene la Ley de la Jurisdicción Constitucional. \n\nPor otra parte, es claro que el artículo 52, mencionado, se aplica únicamente en los casos en que la Sala, aun cuando no ha conocido, ni se ha pronunciado sobre el fondo del reclamo, ha constatado la vulneración que en sus derechos fundamentales ha sufrido la parte amparada, en virtud de la restitución, que, en el goce de esos derechos, ha acordado a su favor la Administración; situación que, tal y como la afirma la mayoría de la Sala, implica una “terminación anormal del proceso”. \n\nEl legislador estableció y delimitó, de forma precisa, las condiciones en las cuales esta Sala puede decretar esa forma de conclusión anormal del proceso de amparo, así como sus alcances, a saber: 1) que el amparo esté en curso, es decir, que la Administración haya sido debidamente notificada de la resolución que dio curso al amparo; y, 2) que exista una resolución administrativa o judicial que disponga, de forma indubitable, la revocación, detención o suspensión de la actuación impugnada violatoria de derechos fundamentales. Ciertamente, la norma en cuestión contempla una excepción al sistema general de condenatoria en costas, daños y perjuicios, no obstante la estimatoria del recurso, al disponer que, en los casos allí regulados, se declarará con lugar el recurso “únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes”. Como excepción que es, debe ser interpretada restrictivamente; es decir, que solo procede en los supuestos estrictamente contemplados en la norma, no solo por la regla de que las excepciones en derecho deben interpretarse de forma restrictiva, sino también porque las consecuencias de aplicar tal excepción implican, sin lugar a dudas, un menoscabo en el derecho fundamental de las personas a obtener una efectiva tutela judicial frente a los daños y perjuicios sufridos con la lesión a sus derechos constitucionales.\n\nEn mi criterio, tal excepción se debe interpretar en el sentido de que, de conformidad con el sistema general de condenatoria automática en costas, daños y perjuicios ante una violación a derechos fundamentales, esa condenatoria es siempre procedente, aún en el caso de que la parte recurrida dicte una resolución, administrativa o judicial, que revoque, detenga o suspenda la actuación impugnada, a menos que conste de manera indubitable y clara que en el caso concreto no se causó perjuicio alguno capaz de ser indemnizado. Solo y únicamente en tales supuestos podría eximirse a la Administración recurrida del pago de dichos extremos. Como en este caso, no existe elemento alguno que desvirtúe la presunción del surgimiento, para la parte amparada, de daños y perjuicios económicos derivados de las actuaciones impugnadas -cuya determinación concreta no le corresponde a esta jurisdicción-, la estimatoria de este recurso debe implicar, necesariamente, la condenatoria en costas, daños y perjuicios, y así lo declaramos. \n\nComo razón adicional, cabe destacar que la dinámica y esencia misma de los procesos de amparo, no tiene por objeto primario el análisis de la existencia o no de daños y perjuicios, sino, de la existencia o no de acciones u omisiones que puedan generar o producir un quebranto al régimen de los derechos fundamentales de las personas. Desde esa arista, el análisis que realiza esta sede, se concentra en dicha verificación, empero, no ingresa a la ponderación de si esas cuestiones han generado o no lesiones en el ámbito eminentemente patrimonial de las personas amparadas. Si bien el precitado precepto 52, de la LJC, en su ámbito gramatical, estatuye que dicha condena (en daños, perjuicios y costas) opera, de ser procedente, no estima el suscrito que dicho examen de pertinencia pueda, a priori, excluirse de manera automática en este tipo de procesos, en la medida en que, es dentro de otro proceso ordinario, que se ha de definir si dentro de la relación jurídica analizada en el recurso de amparo, las conductas u omisiones imputables a la Administración (o sujeto de derecho privado, cuando corresponda), se han constituido como causa adecuada de lesiones de orden patrimonial, que sean jurídicamente indemnizables. A modo de referencia, los numerales 179 al 184, del Código Procesal Contencioso Administrativo, Ley N° 8508, define un proceso especial que tiene por objeto la definición de los efectos económicos derivados de condenas dictadas en estos procesos. A la luz del canon 179 ejusdem, ese proceso tiene por objeto lo siguiente: \n\n“ARTÍCULO 179.- Corresponde al Juzgado de lo Contencioso-Administrativo, la ejecución de las sentencias dictadas por la Jurisdicción Constitucional, en procesos de hábeas corpus y de amparo contra sujetos de Derecho público, únicamente en lo relativo a la demostración, la liquidación y el cumplimiento de indemnizaciones pecuniarias”. \n\nEs claro que ese proceso se direcciona al análisis del antecedente necesario emitido por esta Sala en cuanto a una condena en abstracto en esos rubros, pues no procedería ese tipo de pretensiones dentro de ese tipo de causas, cuando la sentencia dictada dentro del proceso de amparo, estableciere, de manera expresa, la improcedencia de daños, perjuicios y/o costas, así como cuando no exista pronunciamiento expreso en cuanto a este particular. Es decir, el proceso especial en sede contencioso administrativa, requiere, a modo de requisito sine qua non, de condena o pronunciamiento expreso por parte de esta Sala Constitucional. En ese orden, a mi juicio, al tenor del mencionado ordinal 52, de la LJC, la dispensa en esa condena patrimonial precisa de la acreditación, en cada caso, de situaciones a partir de las cuales, es estime, motivadamente, la inexistencia de lesiones patrimoniales, aún potenciales, derivadas o asociadas a los hechos analizados. Por ende, se trata de una excepción, que, como tal, requiere de aplicación calificada y debidamente fundamentada de manera casuística. La sola circunstancia que, en el curso del trámite, la Administración dicte resolución o se emita sentencia judicial que revoque, detenga o suspenda la actuación impugnada, no descarta, per se, que, de previo a esa cesación por causa propia o ajena al ente accionado, la indolencia acusada o perturbación reprochada, haya llegado a ocasionar daños y perjuicios. Sin embargo, tal cuestión de fondo, en lo relativo a la efectividad de las lesiones, su cuantía, reclamo oportuno, etc., son ponderaciones que escapan a la naturaleza de estos procesos y respecto de la cual, en orden a lo regulado por el mandato 52 aludido, son propias de una condena en abstracto que luego constituye base de análisis en la Jurisdicción Contencioso Administrativa. La tutela que se pretende en estos procesos de orden constitucional no precisa de la demostración de daños y perjuicios, pues, se insiste, no es su objeto o ratio primaria. Así, no corresponde a la persona amparada el reclamo o demostración de daños, siendo que lo que busca es el resguardo de sus derechos fundamentales. Luego, si esas conductas administrativas le han producido lesiones, es un extremo que, por tesis de principio y salvo casos excepcionales, no forman parte de la base de análisis de este tipo de causas. Nótese que, en el supuesto regulado en ese mandato, la Sala Constitucional no hace un análisis de fondo de la situación a tutelar, dada la terminación del amparo o habeas corpus por la circunstancia sobrevenida ya citada. Ergo, en estos casos, por imperativo legal, no se ingresa a valorar si hay o no infracción, con lo cual, mucho menos puede definirse si a partir de lo denunciado por el requirente, puede haber o no situaciones de posible reparación civil. De esa manera, la dispensa de condena a que alude esa norma, es de orden excepcional, no de principio. Por tanto, en esos supuestos, la norma impone la condena en abstracto, para que sea dentro de otro proceso plenario, que se analice su procedencia. De otro modo, de aplicarse como regla esa liberación de daños, perjuicios y costas, se estaría poniendo en riesgo la tutela de la situación jurídica de la persona que, pese a esa respuesta sobrevenida de la parte reclamada, pudo haber sufrido lesiones en su esfera patrimonial, en detrimento de lo estatuido por el precepto 45, de la Constitución Política, y desconociendo la potencial responsabilidad de la Administración, tal y como lo impone el artículo 9 ejusdem. Además, no debe dejarse de lado que fue en virtud de una acción de esa índole, que se adoptó una conducta que hace cesar las conductas que, en teoría, amenazan o conculcan los derechos fundamentales de la persona. Es decir, a efectos de obtener el resguardo de esos derechos, la persona optó por la tutela judicial, y fue por esa virtud, que se produce el cese de la perturbación reprochada. Se insiste, si la permanencia de la amenaza o deterioro de su situación en tanto se hizo cesar por las causas aludidas en la norma bajo examen, generó daños y perjuicios, es un tema que, salvo prueba en contrario, debe ser analizado dentro de un proceso ordinario, pero que, se reitera, en modo alguno, debe negarse, como presupuesto, por la sola concreción del supuesto de hecho regulado en el mencionado ordinal 52, de la LJC. Por ende, con el respeto de siempre en cuanto a la postura de mayoría, externo mi voto y reitero que la estimatoria de este recurso debe implicar, necesariamente, la condenatoria en abstracto en costas, daños y perjuicios.\n\nXI.- Voto salvado de la magistrada Garro Vargas respecto a la parte dispositiva de esta sentencia. Dice el artículo 52 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional (LJC): “Si, estando en curso el amparo, se dictare resolución, administrativa o judicial, que revoque, detenga o suspenda la actuación impugnada, se declarará con lugar el recurso únicamente para efectos de indemnización y de costas, si fueren procedentes”. \n\nMi interpretación sobre esa norma es la siguiente: Esa “resolución” es todo acto válido y eficaz por el cual la autoridad competente restituye en el goce del derecho conculcado. La frase “si fueren procedentes” se refiere a las costas. Es más, el artículo 197 del Código Procesal Contencioso-Administrativo, citado por la mayoría, sobre la base del artículo 14 de la LJC, justamente se refiere sólo a estas: a las costas.\n\nCiertamente, a tenor del artículo 48 de la Constitución Política (CP), el contenido esencial del derecho al recurso de amparo no es indemnizatorio sino restitutorio; sin embargo, el artículo 51 de la LJC señala: “Toda resolución que acoja el recurso condenará en abstracto a la indemnización de los daños y perjuicios causados y al pago de las costas del recurso, y se reservará su liquidación para la ejecución de sentencia”.\n\nSi el derecho ha sido violado y la Sala así lo constata, aún en caso de que haya sido restituido, podrían haber surgido daños y perjuicios. Por tal motivo, cabe la condenatoria en abstracto de éstos. Si no se hiciera así, si no se diera tal condenatoria, en el caso de que sí se hubieren dado, no habría título –derivado de este proceso– para reclamarlos, con lo que se podría violar el artículo 41 de la CP. Si a pesar de que se haya condenatoria en abstracto, no se han dado los daños y perjuicios, el juez en la vía ordinaria así lo declarará, pues sólo a él corresponde tener por probado la existencia real y la magnitud de los mismos.\n\nCon la tesis defendida por la mayoría estimo que, contrario a lo que se busca, se estaría incentivando que la Administración respete los derechos sólo ante la existencia de un recurso de amparo. Resta decir que el artículo 52 de la LJC prevé la posibilidad de que, si se estima que es lo justo, la Sala condene en costas, aun cuando el derecho haya sido restituido.\n\nEn razón de lo anterior, salvo parcialmente el voto respecto de la parte dispositiva y ordeno la condenatoria en daños y perjuicios, pero no en costas.\n\nXII.- Documentación aportada al expediente. Se previene a las partes que, de haber aportado algún documento en papel, así como objetos o pruebas contenidas en algún dispositivo adicional de carácter electrónico, informático, magnético, óptico, telemático o producido por nuevas tecnologías, estos deberán ser retirados del despacho en un plazo máximo de treinta días hábiles contados a partir de la notificación de esta sentencia. De lo contrario, será destruido todo aquel material que no sea retirado dentro de este plazo, según lo dispuesto en el \"Reglamento sobre Expediente Electrónico ante el Poder Judicial\", aprobado por la Corte Plena en Sesión No. 27-11 del 22 de agosto del 2011, artículo XXVI y publicado en el Boletín Judicial No. 19 del 26 de enero del 2012, así como en el acuerdo aprobado por el Consejo Superior del Poder Judicial, en la Sesión No. 43-12 celebrada el 3 de mayo del 2012, artículo LXXXI.\n\nPor tanto:\n\nSe declara con lugar el recurso, sin especial condenatoria en costas, daños y perjuicios. El magistrado Castillo Víquez consigna nota. El magistrado Salazar Alvarado pone nota. El magistrado Salazar Alvarado salva parcialmente el voto y dispone la condenatoria en daños, perjuicios y costas. La magistrada Garro Vargas salva parcialmente el voto y ordena la condenatoria en daños y perjuicios, pero no en costas. Notifíquese.\n\n \n\n \n\n \n\nFernando Castillo V.\n\nPresidente\n\n \n\nFernando Cruz C.\n\n \n\nPaul Rueda L.\n\nLuis Fdo. Salazar A.\n\n \n\nJorge Araya G.\n\nAnamari Garro V.\n\n \n\nIngrid Hess H.\n\n \n\n \n\nDocumento Firmado Digitalmente\n\n-- Código verificador --\n\n\n\n S07NAC3DUQQ61 \n\nEXPEDIENTE N° 26-029753-0007-CO \n\n \n\nTeléfonos: 2549-1500 / 800-SALA-4TA (800-7252-482). Fax: 2220-4607 / 2220-4844. Dirección electrónica: www.poder-judicial.go.cr/salaconstitucional. Dirección: (Sabana Sur, Calle Morenos, 100 mts. Sur de la iglesia del Perpetuo Socorro).",
  "body_en_text": "Document Review\n\n\n\nCase file: 26-029753-0007-CO \n\nDecision No. 2026036712\n\nCONSTITUTIONAL CHAMBER (SALA CONSTITUCIONAL) OF THE SUPREME COURT OF JUSTICE. San José, at 9:20 a.m. on 24 September 2026.\n\nAmparo proceeding under case file number 26-029753-0007-CO, filed by [Name 001], of legal age, identity card [Value 001], against the Ministerio de Salud. \n\nBackground:\n\n1.- In a written submission received by the Chamber’s Secretariat at 15:22 on 15 August 2026, the amparo applicant files an amparo application against the Ministerio de Salud and states that, on 16 February 2026, 2 May 2026, and 15 August 2026, he submitted complaints by email to the Dirección del Área Rectora de Salud de Desamparados of the Ministerio de Salud concerning noise and environmental pollution generated by the commercial establishment known as “Carnicería Plazoleta,” located in San Antonio. He adds that sound-amplification equipment (speakers) is placed on the public roadway at that establishment, live entertainment is provided with loud music, and food is also prepared outside the premises without any controls. He complains that, as of the date this application was filed, the Ministerio de Salud had taken no action to regulate the activities that pollute the environment and affect the health of the area’s residents. He considers that the foregoing infringes his fundamental rights. He requests that the application be granted. \n\n2.- By a decision issued at 10:35 on 27 August 2026, the President of the Chamber admitted this amparo for processing and requested a report on the facts alleged by the applicant from the Director of the Área Rectora de Salud de Desamparados of the Ministerio de Salud. \n\n3.- Carolina Umaña Cisneros, in her capacity as Director of the Dirección del Área Rectora de Salud de Desamparados of the Ministerio de Salud, reports under oath (submission filed at 11:34 on 07 September 2026) as follows:\n\n“I. REGARDING THE FACTS ALLEGED BY THE APPLICANT. The applicant requests the intervention of the Constitutional Chamber of the Supreme Court of Justice in the following terms: (…) II. REGARDING THE ACTIONS OF THE ÁREA RECTORA DE SALUD. First: On 11 December 2025, a complaint concerning an alleged adverse impact from noise pollution originating at the establishment known as Carnicería La Plazoleta, located 100 meters east of Centro Comercial La Plazoleta, was received at ars.desamparados1@misalud.go.cr, the official email address through which the Área Rectora de Salud de Desamparados receives information. Second: That request was duly registered under sequential number N.° MSDRRSCS-DARSD-0309-2026, entered into this Área Rectora de Salud’s institutional document-management system, and assigned for handling in accordance with the existing schedule and operational availability. Third: On 02 September 2026, an inspection visit was conducted, as recorded in Report N.° MS-DRRSCS-ARSD-AI-859-2026 and Technical Report N.° MS-DRRSCS-ARSDIT-649-2026. During that inspection, it was established that the reported establishment holds a sanitary operating permit for food preparation and sales under code CAECR 5610.0, as well as a veterinary operating certificate issued by SENASA. Fourth: No noise generation was detected during the inspection. Nor were any food-preparation activities on the public roadway or any use of mobile or outdoor loudspeaker broadcasting (perifoneo), or other noise-emitting sources associated with the conditions described in the complaint, observed. Fifth: In addition, this Health Authority issued a formal warning (apercibimiento) to the establishment’s legal representative pursuant to Article 8 of Decreto Ejecutivo N.° 44486, ‘Reglamento para el Control de Ruido Ambiental,’ as recorded in official letter N.° CARTA-MS-DRRSCS-ARSD-0625-2026, which was duly served on the establishment’s representative by email. Sixth: With respect to the reported facts concerning the alleged preparation and sale of food on the public roadway, this Área Rectora de Salud referred the matter to the Municipalidad de Desamparados through official letter N.° CARTA-MS-DRRSCS-ARSD-0626- 2026 so that it could be addressed and assessed within the scope of that municipality’s legal and administrative authority. Seventh: All actions taken by this Área Rectora de Salud in response to the complaint were duly communicated to the complainant and applicant through official letter N.° CARTA-MS-DRRSCS-ARSD-0627-2026, sent to adolfo.md@yahoo.com, the email address designated for notices. Eighth: The complainant was also advised that, if the adverse effects from noise or other similar situations persisted, he should inform the Área Rectora de Salud de Desamparados, precisely identifying the date and exact time when the disturbance occurred, so that an inspection visit could be scheduled promptly and, where appropriate, the corresponding sound-level measurement could be performed. Ninth: The applicant, [Name 001], held the position of Director of the Área Rectora de Salud de Escazú from 03 March 2014 until July 2026 and therefore has full knowledge of the administrative procedures followed when addressing complaints. Although he was duly informed that, at the time of the inspection, no noise generation, food-preparation activities on the public roadway, mobile or outdoor loudspeaker broadcasting, or other noise-emitting sources associated with the conditions described in the complaint were detected, he nevertheless sought relief from the constitutional jurisdiction. As is evident, this Health Authority, in accordance with its installed technical capacity, conducted the corresponding inspections at the reported establishment without finding evidence of the matters reported by Mr. [Name 001] regarding noise-generating sources and food preparation on the public roadway. He was therefore advised that, if new situations arose that affected his home or entailed conditions potentially affecting the population’s health, he could again approach this Health Authority and request the corresponding intervention. For all the foregoing reasons, Honorable Justices, it has been demonstrated that this Área Rectora de Salud de Desamparados, in compliance with the regulatory framework in force, has not failed to perform its duties. Whenever a complaint is filed against establishments or residences within our territorial jurisdiction, it has been addressed and acted upon. The applicant’s statements therefore do not support a finding that the complaints were neglected or discredit the actions of this Área Rectora de Salud Desamparados, which devotes its efforts to safeguarding public health, as demonstrated by the actions described above. III. REQUEST FOR RELIEF. Because this Health Authority has not in any way violated the fundamental rights of the persons protected by the amparo, it respectfully requests that THIS APPLICATION BE DENIED IN ALL RESPECTS and that this Área Rectora de Salud Desamparados be released from all liability.” \n\n4.- The legal requirements have been observed in the proceedings conducted.\n\n Justice Castillo Víquez authors the decision; and,\n\n Reasons:\n\nI.- Preliminary matter. Before examining the merits of the matter—concerning the alleged violation of the right to prompt and effective proceedings—it must be explained that, beginning with Voto No. 2008-02545 issued at 8:55 on 22 February 2008, this Chamber has held that, subject to certain exceptions, matters disputing whether the Public Administration has complied with the time limits established by the Ley General de la Administración Pública (Articles 261 and 325) or by sector-specific laws governing special administrative procedures must be referred to the administrative-litigation jurisdiction (jurisdicción contencioso-administrativa). This applies both to the issuance of a final administrative act resolving an administrative procedure—initiated ex officio or at a party’s request—and to the determination of the available administrative remedies. The sub lite presents an exception: the delay in resolving a complaint concerning noise and environmental pollution. With that point clarified, the Chamber proceeds to decide the situation raised in this proceeding.\n\nII.- Subject matter of the application. The applicant alleges that, on 16 February 2026, 2 May 2026, and 15 August 2026, he submitted complaints by email to the Dirección del Área Rectora de Salud de Desamparados of the Ministerio de Salud concerning noise and environmental pollution generated by the commercial establishment known as “Carnicería Plazoleta,” located in San Antonio. He adds that sound-amplification equipment (speakers) is placed on the public roadway at that establishment, live entertainment is provided with loud music, and food is also prepared outside the premises without any controls. He complains that, as of the date this application was filed, the Ministerio de Salud had taken no action to regulate the activities that pollute the environment and affect the health of the area’s residents. \n\nIII.- Proven facts. The following facts, which are material to the determination of this matter, are deemed duly established, either because they have been proven or because the respondent authority failed to address them as directed in the initial order:\n\n1) On 11 December 2025, a complaint concerning an alleged adverse impact from noise pollution originating at the establishment known as carnicería La Plazoleta, located 100 meters east of Centro Comercial La Plazoleta, was received at ars.desamparados1@misalud.go.cr, the official email address through which the Área Rectora de Salud de Desamparados of the Ministerio de Salud receives information (see the respondent authority’s report and the documentary evidence submitted). \n\n2) On 02 September 2026, at 08:03, the respondent authority was served with the decision issued at 10:35 on 27 August 2026, by which this amparo was admitted for processing (see the corresponding proof of service). \n\n3) On 02 September 2026 (from 10:28 to 10:45), an inspection visit was conducted, and it was established that the reported establishment holds a sanitary operating permit for food preparation and sales under code CAECR 5610.0, as well as a veterinary operating certificate issued by the Servicio Nacional de Salud Animal (SENASA) (see the respondent authority’s report and the documentary evidence submitted). \n\n4) No noise generation was detected during the inspection. Nor were any food-preparation activities on the public roadway or any use of mobile or outdoor loudspeaker broadcasting or other noise-emitting sources associated with the conditions described in the complaint observed (see the respondent authority’s report and the documentary evidence submitted). \n\n5) The health authority issued a formal warning to the establishment’s legal representative pursuant to Article 8 of Decreto Ejecutivo N.° 44486, “Reglamento para el Control de Ruido Ambiental,” as recorded in official letter N.° CARTA-MS-DRRSCS-ARSD-0625-2026 dated 02 September 2026, which was served on him by email (see the respondent authority’s report and the documentary evidence submitted). \n\n6) With respect to the reported facts concerning the alleged preparation and sale of food on the public roadway, the respondent Área Rectora de Salud referred the matter to the Municipalidad de Desamparados through official letter N.° CARTA-MS-DRRSCS-ARSD-0626-2026 dated 02 September 2026 so that it could be addressed and assessed within the scope of that municipality’s legal and administrative authority (see the respondent authority’s report and the documentary evidence submitted). \n\n7) On 02 September 2026, at 14:41, all actions taken by the Área Rectora de Salud de Desamparados in response to the complaint were communicated to the complainant and applicant through official letter N.° CARTA-MS-DRRSCS-ARSD-0627-2026, sent to the email address designated for notices (see the respondent authority’s report and the documentary evidence submitted). \n\n8) In addition, the complainant was advised that, if the adverse effects from noise or other similar situations persisted, he should inform the Área Rectora de Salud de Desamparados, precisely identifying the date and exact time when the disturbance occurred, so that an inspection visit could be scheduled promptly and, where appropriate, the corresponding sound-level measurement could be performed (see the respondent authority’s report and the documentary evidence submitted). \n\nIV.- Regarding the principle of prompt and effective justice. In light of Article 41 of the Constitution, the Administration is obligated to guarantee the public prompt and effective justice, without denial, which, in the sphere of administrative justice, entails its duty to decide claims submitted by individuals diligently and expeditiously, so that its determination addresses the matters alleged, and to communicate its decision to the interested parties, all within a reasonable period. In this respect, whether the duration of administrative activity is “reasonable” is determined case by case on the basis of various factors, including the technical complexity of the administrative matter, the scope of the evidence to be received, and the degree of harm caused by the challenged act. It follows that there is no strict right to elevate the Administration’s time limits to constitutional status.\n\nV.- Regarding the specific case. The report submitted by the respondent authority, given with the solemnity, seriousness, and formality of an oath and after due warning of the consequences, including the criminal consequences, provided for in Article 44 of the Ley de la Jurisdicción Constitucional, together with the other evidence in the record, clearly establishes that, on 11 December 2025, a complaint concerning an alleged adverse impact from noise pollution originating at the establishment known as carnicería La Plazoleta, located 100 meters east of Centro Comercial La Plazoleta, was received at ars.desamparados1@misalud.go.cr, the official email address through which the Área Rectora de Salud de Desamparados of the Ministerio de Salud receives information. \n\nIt is confirmed that, in response to that complaint, an inspection visit was conducted on 02 September 2026, beginning at 10:28 and ending at 10:45. That inspection produced the following findings: 1) The reported establishment holds a sanitary operating permit for food preparation and sales. 2) The business has a veterinary operating certificate issued by SENASA. 3) No noise generation was detected during the inspection. 4) No food-preparation activities on the public roadway or any use of mobile or outdoor loudspeaker broadcasting or other noise-emitting sources associated with the conditions described in the complaint were observed. \n\nIn view of the foregoing, the Área Rectora de Salud de Desamparados took the following measures on the same day as the inspection: 1) It issued a formal warning to the establishment’s legal representative pursuant to Article 8 of Decreto Ejecutivo N.° 44486, “Reglamento para el Control de Ruido Ambiental.” 2) With respect to the reported facts concerning the alleged preparation and sale of food on the public roadway, it referred the matter to the Municipalidad de Desamparados so that it could be addressed and assessed within the scope of that municipality’s legal and administrative authority. 3) Through official letter N.° CARTA-MS-DRRSCS-ARSD-0627-2026, sent at 14:41 to the email address designated for notices, it communicated to the complainant and applicant all actions taken in response to the complaint. \n\nRegarding the potential responsibility of the Ministerio de Salud, it is clear that the institution has an obligation to ensure the application of, and monitor compliance with, the provisions of the Ley General de Salud and its regulations, without prejudice to the powers and obligations granted and imposed by special laws on other public bodies and entities within their respective fields of action, as well as the duty to sanction those who violate health regulations. Furthermore, this Chamber has recognized that environmental degradation caused by excessive noise affects people’s well-being and may harm their health, which fully justifies regulating this pollutant, despite the evident difficulties involved. Accordingly, the performance of certain activities that may generate noise pollution is limited out of respect for privacy, the right to a healthy environment, and the right to health (see judgment No. 2022-003203 issued at 09:30 on 11 February 2022). This demonstrates the importance of addressing complaints such as the one filed by the applicant. Nevertheless, it is established that the authority acted more than eight months after receiving the applicant’s complaint and only after it had been served with the decision admitting this amparo for processing, a situation that plainly infringed the protected person’s right to prompt and effective justice. It may therefore be presumed that, had the applicant not filed this amparo application, the reported situation might still have remained unaddressed. Consequently, because the complaint was resolved and the applicant was notified of that fact as a result of the filing of the amparo application, the application must be granted.\n\nVI.- Conclusion. As a consequence of the foregoing, the application must be granted pursuant to Article 52 of the Ley de la Jurisdicción Constitucional because the complaint was addressed after notice of the amparo proceeding had been served, without any specific award of costs, damages, or compensation for losses, as explained below. \n\nVII.- Regarding the award of costs, damages, and compensation for losses under Article 52 of the Ley de la Jurisdicción Constitucional. Upon further consideration, the majority of the Chamber holds that, in the sub examine, pursuant to paragraph 1 of Article 52 of the Ley de la Jurisdicción Constitucional (“If, while the amparo is pending, an administrative or judicial decision is issued that revokes, halts, or suspends the challenged action, the application shall be granted solely for purposes of compensation and costs, where appropriate”), the application should be granted without any specific award of costs, damages, or compensation for losses, based on the following considerations. Although the law expressly requires the operative portion of the judgment to state that the application is granted when the grievance is resolved while the amparo is pending, it is equally true that the closing language of that same paragraph states that the application is granted “solely for purposes of compensation and costs, where appropriate.” It bears emphasis that the Law says “where appropriate,” which means that whether compensation and costs are appropriate depends on the Court’s evaluation, assessment, or weighing of the circumstances. In cases such as this one, the substance of the protected person’s claim and the respondent authority’s conduct in acknowledging it suggest that the alleged impairments, injuries, or disruptions do not directly concern an impact on a constitutional right of an evident economic nature (as would occur, for example, with an impairment of the right to salary). To dispel any doubt in this regard, it is important to note Article 51 of the same Ley de la Jurisdicción Constitucional, which provides that “every decision granting the application shall make an award in principle for compensation for the damages and losses caused and for payment of the costs of the application, with their quantification reserved for enforcement of the judgment.” That provision does not allow an assessment of whether compensation and costs are appropriate. The principles of Constitutional Law, Public Law, and General Procedural Law or, where applicable, International or Community Law, followed in order by the Ley General de la Administración Pública, the Código Procesal Contencioso Administrativo, and the other procedural codes, constitute supplementary sources for the application and interpretation of the provisions of the Ley de la Jurisdicción Constitucional—cf. Article 14. For the administrative-litigation jurisdiction, the legislature established in Article 197 of the Código Procesal Contencioso Administrativo a provision fully applicable to this case by analogy and consistent with procedural logic in any field. In any event, the party affected in the sub lite retains the option, if he deems it appropriate, of initiating proceedings on the merits (proceso de conocimiento) to demonstrate that he has suffered some form of injury. Based on the foregoing, the majority’s position is that this application should be resolved without an award of costs, damages, or compensation for losses. \n\nVIII.- Note by Justice Castillo Víquez regarding prompt and effective administrative justice. I have supported this Court’s position that, when a litigant alleges a violation of the right to prompt and effective justice in administrative proceedings, the Tribunales de lo Contencioso-Administrativo, rather than this Chamber, must hear the legal dispute. However, the recent enactment of Ley n.° 9097, Ley de Regulación del Derecho de Petición, established that this right is eligible for judicial protection through the amparo proceeding provided for in Article 32 of the Ley de la Jurisdicción Constitucional, in connection with Article 27 of the Constitución Política de la República de Costa Rica, in cases where the petitioner considers that the Administration’s material actions, administrative acts, or response are affecting the petitioner’s fundamental rights. In my view, the recently enacted legislation does not require this Court to modify its line of precedent, as under section 7 of its Law it has exclusive authority to define its own jurisdiction. Consequently, except for those constitutional-law disputes that this Chamber itself has recognized as exceptional circumstances that may properly be heard in this jurisdiction through the amparo constitutional guarantee proceeding, jurisdiction in all other cases lies, for the reasons given by this Court (judgment N° 2008-02545 issued at 8:55 on 22 February 2008), with the Judges of the administrative-litigation jurisdiction. All of this is consistent with Article 25 of the Convención Americana sobre Derechos Humanos, the Law of the Constitution (values, principles, and rules), and the corresponding statutory provisions, based on a logical, systemic, and purposive interpretation of the legal system.\n\nIX.- NOTE BY JUSTICE SALAZAR ALVARADO. In environmental matters, I also take the position that, where the Public Administration has already intervened, jurisdiction to hear and decide the matter lies with the administrative-litigation jurisdiction. Nevertheless, I do examine the merits when other rights of the persons affected by the source of pollution are also at stake, including health, quality of life, and the right to enjoy a healthy and pollution-free environment (Article 50 of the Constitución Política), as in this case. Here, the applicant alleges that, on 16 February 2026, 2 May 2026, and 15 August 2026, he submitted complaints by email to the Dirección del Área Rectora de Salud de Desamparados of the Ministerio de Salud concerning noise and environmental pollution generated by the commercial establishment known as “Carnicería Plazoleta,” located in San Antonio. He adds that sound-amplification equipment (speakers) is placed on the public roadway at that establishment, live entertainment is provided with loud music, and food is also prepared outside the premises without any controls. He complains that, as of the date this application was filed, the Ministerio de Salud had taken no action to regulate the activities that pollute the environment and affect the health of the area’s residents, to the detriment of a healthy and ecologically balanced environment and a dignified quality of life.\n\nX.- Partial dissenting opinion of Justice Salazar Alvarado, solely regarding the decision not to order the respondent party to pay costs, damages, and compensation for losses. Although I agree with the rest of the Chamber that the application should be granted, I depart from the majority’s position insofar as it exempts the respondent party from paying the costs, damages, and compensation for losses arising from the infringement of the protected party’s fundamental rights. \n\nArticle 52 of the Ley de la Jurisdicción Constitucional provides: \n\n“If, while the amparo is pending, an administrative or judicial decision is issued that revokes, halts, or suspends the challenged action, the application shall be granted solely for purposes of compensation and costs, where appropriate.” \n\nArticle 51 thereof, in turn, establishes: \n\n“...every decision granting the application shall make an award in principle for compensation for the damages and losses caused and for payment of the costs of the application, with their quantification reserved for enforcement of the judgment.” \n\nThe latter provision establishes the general system governing compensation and the payment of costs, which the majority calls the “natural or ordinary form of terminating the proceeding, in which there is a ruling on the merits and recognition of the facts that infringed fundamental rights….” \n\nIn the majority’s view, the cited Article 51 governs circumstances in which the Chamber has found the grievance proven, consequently giving rise to the need for an award of costs, damages, and compensation for losses. In my opinion, however, a systematic interpretation of both provisions leads to the conclusion that, both where this Constitutional Court establishes the infringement of a fundamental right and consequently grants the application, and where the Administration, on its own initiative, restores the aggrieved person’s enjoyment of fundamental rights after learning of the amparo—the circumstance contemplated in the aforementioned Article 52—the necessary and unavoidable consequence, by operation of Articles 50 and 51 of the cited law, is an order requiring the infringer to compensate the damages and losses caused and to pay the costs of the application. This rule is simply recognition of the right of a party whose fundamental rights have been infringed to effective judicial protection regarding redress for the harmful consequences arising from the acts or omissions of the offending authorities. It also serves as a deterrent so that the State does not repeat the actions that formed the basis for granting the application, a matter governed by Article 50 of the law regulating this jurisdiction. Thus, whether the Chamber has found the grievance proven and examined the merits, or the violation has ceased by decision of the respondent authority after it learned that the amparo was being processed, thereby restoring the aggrieved person’s enjoyment of fundamental rights (Article 52), any such circumstance invariably gives rise to an imperative need to order the infringer to pay costs, damages, and compensation for losses. The basis for that order lies in the principles protecting individual rights and requiring the Administration to accept responsibility for damages and losses caused by its unconstitutional conduct.\n\nAccordingly, the fact that the effects of the challenged act had already ceased by the time the amparo was heard and granted, under Articles 50 and 52 of the cited law, does not preclude an award of costs, damages, and compensation for losses, because such a case forms an integral part of the general system of mandatory awards in those respects established by the Ley de la Jurisdicción Constitucional. \n\nFurthermore, Article 52 plainly applies only in cases in which the Chamber, despite not having considered or ruled on the merits of the claim, has established the infringement of the protected party’s fundamental rights by virtue of the Administration’s restoration of that party’s enjoyment of those rights—a situation that, as the majority of the Chamber states, entails an “atypical termination of the proceeding.” \n\nThe legislature precisely established and delimited the conditions under which this Chamber may order this form of atypical termination of an amparo proceeding, as well as its scope, namely: 1) the amparo must be pending, meaning that the Administration must have been duly served with the decision admitting the amparo for processing; and 2) there must be an administrative or judicial decision that unequivocally orders the revocation, cessation, or suspension of the challenged action that violated fundamental rights. The provision in question does indeed establish an exception to the general system requiring an award of costs, damages, and compensation for losses when an application is granted, by providing that, in the cases it governs, the application shall be granted “solely for purposes of compensation and costs, where appropriate.” As an exception, it must be construed restrictively; that is, it applies only in the circumstances strictly contemplated by the provision. This follows not only from the rule that legal exceptions must be construed restrictively, but also because applying that exception unquestionably entails a curtailment of the fundamental right to obtain effective judicial protection against the damages and losses suffered as a result of the infringement of constitutional rights.\n\nIn my view, this exception must be interpreted to mean that, under the general system requiring an automatic award of costs, damages, and compensation for losses following a violation of fundamental rights, such an award is always appropriate, even where the respondent party issues an administrative or judicial decision revoking, halting, or suspending the challenged action, unless the record unequivocally and clearly establishes that no compensable loss whatsoever was caused in the specific case. Only and exclusively in those circumstances could the respondent Administration be exempted from paying those amounts. Because nothing in this case rebuts the presumption that the protected party sustained economic damages and losses as a result of the challenged actions—the specific determination of which does not fall within this jurisdiction—granting this application must necessarily entail an award of costs, damages, and compensation for losses, and I would so declare. \n\nAs an additional reason, it should be emphasized that the very nature and operation of amparo proceedings are directed primarily not toward determining whether damages and losses exist, but toward determining whether there are acts or omissions that may impair or violate the body of fundamental rights held by individuals. From that perspective, the analysis conducted in this forum focuses on that determination but does not assess whether those matters have caused injury within the distinctly economic sphere of the persons protected by amparo. Although the grammatical wording of the aforementioned Article 52 of the LJC provides that such an award—for damages, losses, and costs—applies where appropriate, I do not consider that this assessment of appropriateness may be automatically excluded a priori in this type of proceeding. It is in another ordinary proceeding that it must be determined whether, within the legal relationship examined in the amparo proceeding, the conduct or omissions attributable to the Administration—or to a private-law person, where applicable—constituted an adequate cause of legally compensable economic injury. By way of reference, Articles 179 through 184 of the Código Procesal Contencioso Administrativo, Ley N° 8508, define a special proceeding whose purpose is to determine the economic effects arising from awards entered in these proceedings. Under Article 179 thereof, that proceeding has the following purpose: \n\n“ARTICLE 179.- The Juzgado de lo Contencioso-Administrativo shall have jurisdiction over enforcement of judgments issued by the Constitutional Jurisdiction in habeas corpus and amparo proceedings against public-law persons, solely with respect to proving, quantifying, and enforcing monetary compensation.” \n\nIt is clear that this proceeding is directed toward examining the necessary predicate issued by this Chamber in the form of an award in principle under those headings. Such claims could not be pursued in that type of case when the judgment issued in the amparo proceeding expressly determined that damages, compensation for losses, and/or costs were inappropriate, or when there was no express ruling on that particular matter. In other words, the special proceeding before the administrative-litigation jurisdiction requires, as a sine qua non, an award or express ruling by this Constitutional Chamber. Accordingly, in my view, under the aforementioned Article 52 of the LJC, exemption from such an economic award requires proof, in each case, of circumstances supporting a reasoned determination that no economic injuries, even potential ones, arose from or were associated with the facts examined. It is therefore an exception which, as such, requires qualified and properly reasoned application on a case-by-case basis. The mere fact that, while the matter is pending, the Administration issues a decision or a judicial judgment is entered that revokes, halts, or suspends the challenged action does not, per se, rule out the possibility that, before such cessation for reasons attributable or unrelated to the entity proceeded against, the alleged inaction or challenged interference may have caused damages and losses. Nevertheless, the merits of that issue—including whether the injuries actually occurred, their amount, whether they were timely claimed, and so forth—are matters beyond the nature of these proceedings. Under the aforementioned mandate of Article 52, those matters properly belong to an award in principle that subsequently forms the basis for analysis in the administrative-litigation jurisdiction. The protection sought in these constitutional proceedings does not require proof of damages and losses because, it bears repeating, that is not their primary purpose or rationale. Thus, the person protected by the amparo is not required to claim or prove damages; that person seeks protection of fundamental rights. Whether the administrative conduct caused injury is an issue that, as a matter of principle and except in exceptional cases, does not form part of the basis for analysis in this type of case. It should be noted that, in the circumstance governed by that provision, the Constitutional Chamber does not conduct a merits analysis of the situation warranting protection because the amparo or habeas corpus proceeding is terminated by the intervening circumstance already described. Therefore, in these cases, the law precludes an assessment of whether an infringement occurred, and it is even less possible to determine whether the situation reported by the requesting party may give rise to potential civil redress. Accordingly, exemption from an award under that provision is exceptional and not the general rule. Therefore, in those circumstances, the provision requires an award in principle so that its appropriateness may be examined in another plenary proceeding. Otherwise, if exemption from damages, compensation for losses, and costs were applied as the rule, the legal protection of a person who may have suffered injuries within his economic sphere despite the respondent party’s intervening response would be placed at risk, contrary to Article 45 of the Constitución Política and in disregard of the Administration’s potential liability as imposed by Article 9 thereof. Moreover, it must not be overlooked that it was because an action of this nature was brought that conduct was adopted bringing an end to actions that, in theory, threatened or infringed the person’s fundamental rights. In other words, the person sought judicial protection to safeguard those rights, and it was by virtue of that action that the challenged interference ceased. It bears repeating that whether the continuation of the threat or deterioration of the person’s situation until it ceased for the reasons set out in the provision under examination caused damages and losses is an issue that, absent proof to the contrary, must be examined in an ordinary proceeding. It should not, however, be foreclosed as an initial matter merely because the factual circumstance governed by the aforementioned Article 52 of the LJC has occurred. Therefore, with my customary respect for the majority’s position, I state my dissent and reiterate that granting this application must necessarily entail an award in principle of costs, damages, and compensation for losses.\n\nXI.- Dissenting opinion of Justice Garro Vargas regarding the operative portion of this judgment. Article 52 of the Ley de la Jurisdicción Constitucional (LJC) states: “If, while the amparo is pending, an administrative or judicial decision is issued that revokes, halts, or suspends the challenged action, the application shall be granted solely for purposes of compensation and costs, where appropriate.” \n\nMy interpretation of that provision is as follows: That “decision” encompasses every valid and effective act through which the competent authority restores the enjoyment of the infringed right. The phrase “where appropriate” refers to costs. Moreover, Article 197 of the Código Procesal Contencioso-Administrativo, cited by the majority on the basis of Article 14 of the LJC, refers precisely and exclusively to costs.\n\nCertainly, under Article 48 of the Constitución Política (CP), the essential content of the right to an amparo proceeding is restorative rather than compensatory; however, Article 51 of the LJC states: “Every decision granting the application shall make an award in principle for compensation for the damages and losses caused and for payment of the costs of the application, with their quantification reserved for enforcement of the judgment.”\n\nIf the right has been violated and the Chamber so finds, damages may have arisen even if the right has been restored. For that reason, an award of unquantified damages may be entered. If this were not done, if such an award were not entered, then, where damages had in fact occurred, there would be no enforceable basis—arising from these proceedings—on which to claim them, which could violate Article 41 of the Political Constitution (CP). If, despite the entry of an award of unquantified damages, no damages occurred, the judge in the ordinary proceedings will so declare, because that judge alone is responsible for determining whether the damages actually existed and their extent.\n\nI believe that the position adopted by the majority, contrary to the intended objective, would encourage the Administration to respect rights only when an amparo proceeding has been filed. It remains to be said that Article 52 of the Constitutional Jurisdiction Law (LJC) provides that, if it is deemed just, the Chamber may award costs even when the right has been restored.\n\nFor the foregoing reasons, I partially dissent from the operative portion and would order an award of damages, but not costs.\n\nXII.- Documentation submitted to the case file. The parties are hereby advised that, if they submitted any paper document, as well as any objects or evidence contained on any additional electronic, computer, magnetic, optical, or telematic device, or produced using new technologies, these must be retrieved from the court office within a maximum period of thirty business days from notification of this judgment. Otherwise, any material not retrieved within that period shall be destroyed, pursuant to the “Regulations on Electronic Case Files before the Judiciary,” approved by the Full Court at Session No. 27-11 of 22 August 2011, Article XXVI, and published in Judicial Bulletin No. 19 of 26 January 2012, as well as the resolution approved by the Superior Council of the Judiciary at Session No. 43-12 held on 3 May 2012, Article LXXXI.\n\nTherefore:\n\nThe amparo application is granted, without any specific award of costs or damages. Justice Castillo Víquez files a separate note. Justice Salazar Alvarado files a separate note. Justice Salazar Alvarado partially dissents and would order an award of damages and costs. Justice Garro Vargas partially dissents and would order an award of damages, but not costs. Notice shall be given.\n\nFernando Castillo V.\n\nPresident\n\nFernando Cruz C.\n\nPaul Rueda L.\n\nLuis Fdo. Salazar A.\n\nJorge Araya G.\n\nAnamari Garro V.\n\nIngrid Hess H.\n\nDigitally Signed Document\n\n-- Verification code --\n\n\n\n S07NAC3DUQQ61 \n\nCASE FILE N° 26-029753-0007-CO \n\nTelephone numbers: 2549-1500 / 800-SALA-4TA (800-7252-482). Fax: 2220-4607 / 2220-4844. Website: www.poder-judicial.go.cr/salaconstitucional. Address: (Sabana Sur, Calle Morenos, 100 meters south of the Perpetuo Socorro Church)."
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