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  "id": "nexus-sen-1-0034-1352974",
  "citation": "Res. 10936-2025 Tribunal Contencioso Administrativo",
  "section": "nexus_decisions",
  "doc_type": "court_decision",
  "title_es": "Prorroga de concesion minera e inactividad administrativa",
  "title_en": "Mining concession extension and administrative inaction",
  "summary_es": "El Tribunal Contencioso Administrativo rechaza una demanda indemnizatoria contra el Estado por la demora en resolver una prórroga de concesión de extracción de materiales en cauce de dominio público. La empresa actora alegó que la Administración incurrió en inactividad formal ilícita al tardar casi dos años en aprobar la prórroga, lo que le generó pérdidas operativas y lucro cesante. El Estado argumentó que la demora se justificó por la necesidad de atender múltiples denuncias ambientales y vecinales contra el proyecto, así como por la insuficiencia técnica de la solicitud. El Tribunal determinó que no hubo omisión ilegal o anormal: la solicitud no estaba completa hasta agosto de 2013, el levantamiento topográfico presentado era incorrecto y debió rehacerse, y la Administración tenía la obligación constitucional y legal de investigar las denuncias antes de resolver. Además, se probó que la actora no suspendió totalmente sus operaciones durante el trámite. Se acoge la defensa de falta de derecho y se condena en costas a la actora.",
  "summary_en": "The Contentious-Administrative Court dismissed a claim for damages against the State for delay in resolving an extension of a mining concession on a public riverbed. The plaintiff company argued that the Administration incurred in unlawful formal inaction by taking almost two years to approve the extension, causing operational losses and lost profits. The State responded that the delay was justified by the need to address multiple environmental and community complaints against the project, as well as technical deficiencies in the application. The Court held that there was no illegal or abnormal omission: the application was not complete until August 2013, the submitted topographic survey was inaccurate and had to be redone, and the Administration had a constitutional and legal duty to investigate the complaints before deciding. Moreover, it was proven that the plaintiff did not totally suspend its operations during the process. The defense of lack of right was upheld and costs were awarded against the plaintiff.",
  "court_or_agency": "Tribunal Contencioso Administrativo",
  "date": "26/11/2025",
  "year": "2025",
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    "inactividad formal",
    "omisión administrativa",
    "concesión de extracción de materiales",
    "cauce de dominio público",
    "interés legítimo reforzado",
    "expectativa de derecho",
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    "culpa de la víctima"
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      "law": "Ley General de la Administración Pública"
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      "article": "Art. 41",
      "law": "Código Procesal Contencioso Administrativo"
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      "article": "Art. 5",
      "law": "Ley 8220"
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  "keywords_es": [
    "responsabilidad del Estado",
    "inactividad administrativa",
    "concesión minera",
    "prórroga de concesión",
    "daños y perjuicios",
    "omisión formal",
    "denuncias ambientales",
    "cauce de dominio público",
    "eximentes de responsabilidad",
    "nexo causal"
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  "keywords_en": [
    "State liability",
    "administrative inaction",
    "mining concession",
    "concession extension",
    "damages",
    "formal omission",
    "environmental complaints",
    "public riverbed",
    "causal link",
    "exemptions from liability"
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  "excerpt_es": "De los hechos probados 10, 11, 14, 15, 17 y 19 de esta sentencia se pueden enumerar las siguientes situaciones: 1) En fecha 22 de julio del 2013, la representante de la actora indicó a la Dirección de Geología y Minas que en vista de que no había una resolución que suspendiera las labores y a pesar del silencio respecto de la prórroga, continuaría con las labores extractivas. (...) Es decir, existe prueba fehaciente de que la actora no suspendió totalmente sus actividades comerciales, normales dentro de su giro comercial y relacionadas con la explotación de los materiales extraídos del cauce del río a partir de la concesión otorgada en su momento, que hacen ver a este Tribunal que la afirmación planteada en la demanda no es correcta y que no se adecúa a la prueba que consta en autos. (...) Analizada la actuación de la Dirección de Geología y Minas y de la Región Huetar Atlántica del MINAE, se llegó a la conclusión de que lo actuado es acorde al ordenamiento jurídico, ya que dichas autoridades tenían la obligación legal y constitucional de investigar las denuncias planteadas, así como de vigilar y analizar el desarrollo del proyecto por parte de la actora.",
  "excerpt_en": "From proven facts 10, 11, 14, 15, 17, and 19 of this judgment, the following situations can be listed: 1) On July 22, 2013, the plaintiff's representative informed the Directorate of Geology and Mines that since there was no resolution ordering the suspension of work and despite the silence regarding the extension, the extraction work would continue. (...) That is, there is reliable evidence that the plaintiff did not totally suspend its commercial activities, normal within its line of business and related to the exploitation of materials extracted from the riverbed under the previously granted concession, which leads this Court to conclude that the assertion made in the claim is incorrect and does not conform to the evidence on record. (...) Having analyzed the actions of the Directorate of Geology and Mines and the Huetar Atlántica Regional Office of MINAE, it was concluded that the actions were in accordance with the legal system, since those authorities had the legal and constitutional obligation to investigate the complaints filed, as well as to monitor and analyze the plaintiff's project development.",
  "outcome": {
    "label_en": "Denied",
    "label_es": "Sin lugar",
    "summary_en": "The claim is dismissed in its entirety; the State is not liable for the delay in the mining concession extension.",
    "summary_es": "Se declara sin lugar la demanda en todos sus extremos; no se acredita responsabilidad del Estado por la demora en la prórroga de la concesión minera."
  },
  "pull_quotes": [
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      "context": "Considerando VIII",
      "quote_en": "it is not a formal omission that can be classified as illegal or abnormal. What would have been abnormal and illegal in this case would have been a scenario where, in the presence of seven complaints from neighbors about the project subject to extension, no investigation was conducted, the complainants were not attended to, no field inspections were carried out, and the extension was approved almost automatically (as the State's representation indicated) without any questioning. It is reiterated: this was a matter of environmental protection and its constitutional guarantee.",
      "quote_es": "no se trata de una omisión formal que pueda ser catalogada como ilegal o anormal. Lo anormal e ilegal en este caso, se hubiera producido en un supuesto donde mediando siete denunciadas de vecinos por el proyecto sujeto a prórroga que no se diera ninguna investigación, no se atendiera a las personas denunciantes, no se hicieran las inspecciones de campo y, casi que de forma automática (como indicó la representación del Estado) se aprobara la misma sin ningún tipo de cuestionamiento. Se reitera: se trataba de un tema de protección al ambiente y su garantía constitucional."
    },
    {
      "quote_en": "this Court does not share the plaintiff's assertion that there was no valid reason to delay the recommendation for extension to the Executive Branch, since the actions of MINAE officials were entirely correct when they received the complaints, processed them, conducted field visits, prepared technical reports and recommendations, which resulted in denials, but only after an active and transparent investigation of each one.",
      "quote_es": "no se comparte la afirmación de la actora en cuanto a que no había una razón válida para retrasar la recomendación de prórroga al Poder Ejecutivo, pues fue totalmente acertada la actuación de los funcionarios de MINAE cuando recibieron las denuncias, las tramitaron, se hicieron las visitas de campo, los informes técnicos y las recomendaciones, que finalizaron en denegatorias, pero mediando una investigación activa y transparente de cada una de ellas."
    },
    {
      "quote_en": "the application was not submitted complete until August 2013 and that in August 2014, it was determined that the submitted elevation data were incorrect, requiring even a new survey on site, and once completed, they were approved on September 8, 2014, not without issuing new technical recommendations for the project operation. From this standpoint, the arguments put forward by the interested party must be dismissed, since it is proven that not only must the application be documentarily complete, but its technical conformity with the applicable regime must also be verified.",
      "quote_es": "la solicitud no se entregó completa hasta el mes de agosto del 2013 y que en agosto del 2014, se determinó que las cotas de altura presentadas eran incorrectas, debiendo hacerse incluso un nuevo levantamiento en el sitio y que una vez realizado, fueron aprobadas hasta el 8 de setiembre del 2014, no sin dejar de emitirse nuevas recomendaciones técnicas para la operación del proyecto. Desde este escenario, deben descartarse los argumentos planteados en este sentido por la interesada, toda vez que queda acreditado que no solo documentalmente debe encontrarse completa la solicitud, sino que debe verificarse técnicamente su conformidad con el régimen aplicable."
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        "label": "Ley 8220  Art. 5"
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  "source_url": "https://nexuspj.poder-judicial.go.cr/document/sen-1-0034-1352974",
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  "body_es_text": "Grande\nNormal\nPequeña\nTribunal Contencioso Administrativo\n\nResolución Nº 10936 - 2025\n\nFecha de la Resolución: 26 de Noviembre del 2025 a las 07:29\n\nExpediente: 19-002360-1027-CA\n\nRedactado por: Karen Cristina Calderón Chacón\n\n\n\n\n\nTexto de la resolución\n\n \n\n\n\n \n\nEXPEDIENTE:\n\n\t\n\n19-002360-1027-CA - 1\n\n\n\n\nPROCESO:\n\n\t\n\nConocimiento\n\n\n\n\nACTOR/A:\n\n\t\n\nQUEBRADORES DE UJARRAS S.A.\n\n\n\n\nDEMANDADO/A:\n\n\t\n\nEL ESTADO\n\n \n\n N° 2025010936\n\nTRIBUNAL CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO Y CIVIL DE HACIENDA, SEGUNDO CIRCUITO JUDICIAL, SAN JOSÉ, GOICOECHEA, a las siete horas con veintinueve minutos del veintiseis de noviembre del dos mil veinticinco.-\n\n \n\nProceso de conocimiento interpuesto por QUEBRADORES UJARRÁS SOCIEDAD ANÓNIMA, cédula de persona jurídica número 3-101-025459, en contra del ESTADO. En representación del Estado interviene, la Procuradora Elizabeth Li Quirós y por la parte actora, los señores María Lourdes Echandi Gurdián y Aldo Milano Sánchez, en calidad de apoderados especiales judiciales. A continuación, se emite la sentencia por unanimidad.\n\nRedacta la Jueza Calderón Chacón, con el voto afirmativo de los jueces Bolaños Salazar y Mejías Rodríguez y,\n\nCONSIDERANDO\n\nI. ANTECEDENTES PROCESALES.- A continuación, se hace un recuento de la historia procesal del expediente: \n\n1. En fecha 19 de marzo del 2019, la parte accionante interpone proceso de conocimiento, formulando las siguientes pretensiones: \"Con sustento en los hechos, el Derecho citado y la prueba ofrecida y aportada, solicitamos se declare lo siguiente: 1.- La responsabilidad del Estado por los daños y perjuicios causados a Quebradores Ujarrás S.A. derivados de la inactividad formal singular (o de procedimiento) incurrida al conocer y resolver la solicitud de prórroga del plazo de la concesión de explotación de materiales, sobre un área del cauce de dominio público del Río Agua Caliente- Reventazón, que corre en el expediente 8-91 del Registro Nacional Minero de la Dirección de Geología y Minas; 2.- Condena al Estado al pago de los daños y perjuicios , los cuales deriva [sic] de la interrupción de la actividad extractiva de la empresa entre el 23 de julio de 2013 y el 19 de marzo de 2015, como producto de la tardía resolución de la solicitud de prórroga del plazo de la referida concesión por parte del Poder Ejecutivo. Los daños y perjuicios consisten en: Daños: (i) Pérdidas operativas por los veinte meses de operación interrumpidos, considerando el resultado neto de la empresa antes de impuestos entre agosto de 2013 y marzo de 2015 equivalentes a la suma de ¢665.211.321,52 y (ii) pérdida de inventario con que contaba la empresa al interrumpirse su labor extractiva por la suma de ¢253.698.798,43. Ambas sumas deberán traerse a valor presente al momento del dictado del fallo o en ejecución de sentencia. Perjuicios consistentes en las utilidades dejadas de percibir durante el período indicado, considerando la utilidad mensual promedio que tuvo la empresa antes de la interrupción de operaciones, por la suma de ¢318.113.536,30, suma que deberá ser actualizada al momento de adopción del fallo o en ejecución de sentencia. Se pretende, además, la indemnización de la pérdida de oportunidad de invertir las utilidades dejadas de percibir por los veinte meses de inactividad ocasionados por la omisión formal singular en que incurrió la Administración a la hora de resolver la petición de prórroga del plazo de concesión, suma a calcular en ejecución de sentencia, una vez determinados los perjuicios. 3.- Las referidas sumas deberán actualizarse de forma congruente con su valor real y actual en el momento del dictado del fallo estimatorio de la demanda, debiendo condenarse, además, al pago de los respectivos intereses conforme a la tasa legal, a partir de la firmeza del fallo estimatorio de la demanda y hasta el efectivo pago. 4.- La condena al pago de ambas costas del proceso. Subsidiariamente, con sustento en los hechos, el Derecho citado y la prueba ofrecida y aportada, solicitamos que se declare, lo siguiente: 1.- La responsabilidad del Estado por los daños y perjuicios causados a Quebrados Ujarrás S.A. derivados de la inactividad formal singular (o de procedimiento) incurrida al conocer y resolver la solicitud de prórroga del plazo de la concesión de explotación de materiales sobre área del cauce de dominio público del Río Agua Caliente- Reventazón, que coreo en el expediente 8-91 del Registro Minero de la Dirección de Geología y Minas; 2.- Condena al Estado al pago de los daños y perjuicios, en abstracto, debiéndose determinar la cuantía de la indemnización en ejecución de sentencia. 3.- La condena al pago de ambas costas del proceso\". (Imágenes 2 a 31 del expediente judicial y audiencia preliminar respaldada en el sistema de grabación de audiencias del Despacho y minuta en imágenes 132 a 134 del expediente digital).-\n\n2. Otorgado el traslado de ley, El Estado se opuso a la acción, solicitando que sea declarada sin lugar. Interpuso las excepciones de caducidad, prescripción y falta de derecho. (imágenes 89 a 125 del expediente judicial).\n\n3. La audiencia preliminar fue celebrada el día 26 de setiembre del 2019, con la presencia de los representantes de todas las partes, donde se establecieron las pretensiones de la forma indicada, las defensas de caducidad y prescripción fueron reservadas para ser reconocidas en sentencia. El juez tramitador determinó los hechos controvertidos y la prueba a evacuar en juicio oral. (Ver audiencia preliminar respaldada en el sistema de grabación de audiencias del Despacho y minuta en imágenes 132 a 134 del expediente digital).-\n\n4. El juicio oral y público fue celebrado a partir de las 8:44 horas del día 22 de marzo del 2022, con la participación de todas las partes. En dicha audiencia se escucharon los alegatos de apertura, se recibió la prueba testimonial admitida en la audiencia preliminar y se rindieron conclusiones. (Registro de la audiencia y minuta en imágenes 206 a 211 del expediente digital).\n\n5. Por medio de sentencia de primera instancia N° 032-2022-I de las quince horas del 30 de marzo del 2022, se rechazó la defensa de caducidad y se acogió la de prescripción, declarando sin lugar la demanda planteada, sin condena en costas. (imágenes 212 a 234 del expediente judicial).\n\n6. En resolución N° 001443-F-S1-2025 de las 10:03 horas del 9 de octubre del 2025, la Sala Primera de la Corte Suprema de Justicia anuló la sentencia indicada, ordenando el reenvío del asunto para su resolución por el fondo. (imágenes 311 a 331 del expediente judicial).\n\nII.- ARGUMENTOS DE LA DEMANDA. La representación de la parte actora argumenta, en lo que interesa, lo siguiente: Desde 1993 tiene una concesión de explotación de materiales sobre cauce de dominio público (8-91), (inicialmente otorgada a una tercera persona), cuyo plazo inicial venció el 22 de julio del 2013. Su actividad productiva es la extracción de materiales, procesamiento y comercialización en la zona de la concesión. En fecha 4 de abril del 2013 pidió la prórroga del plazo, que en junio del 2013 se emitió el estudio de conveniencia para dicho actor, que en julio del 2013 se indicó que era procedente la prórroga desde el punto de vista técnico. Que vencido el plazo, en octubre del 2013, se presentó un amparo de legalidad (13-007383-1027-CA), donde se ordenó a la autoridad administrativa cesar en la inactividad cuestionada, lo cual fue puesto en conocimiento de la Dirección de Minería del MINAE por parte de la PGR, sin embargo, se contesta la demanda, pero no se emite el acto. En mayo del 2014, dicha dirección informa a la PGR sobre una denuncia en contra de la actora y que hasta que no se resolviera el tema no se podría atender el trámite pendiente. Que ante la consulta de la PGR sobre el caso, la Directora de Geología y Minas pide información sobre el caso, a lo cual se le indicó en fecha 07 de agosto del 2014, en resumen, que el estudio presentado para la gestión no cumplía con los requisitos técnicos para ello. El 8 de agosto del 2014 se informó a la actora sobre el levantamiento topográfico en el sitio. En setiembre del 2014 se aborda el tema del nivel de base de extracción. En ese mismo momento se informa a la PGR sobre el trámite de la prórroga y de la denuncia existente. En octubre del 2014, se informó que la denuncia había sido resuelta recientemente, por lo que se proseguiría con la gestión pendiente. En diciembre del 2014, la Dirección de Geología y Minas recomienda la prórroga por 5 años. Por su parte, el amparo de legalidad fue acogido mediante auto N° 292-2015 del 15 de enero del 2015. En resolución del 19 de marzo del 2015, se aprobó la prórroga pedida. La actividad de la empresa estuvo detenida desde el 23 de julio del 2013 hasta el 19 de marzo del 2015, donde se le generaron daños, que consisten en pérdidas operativas y perjuicios, respecto de las utilidades, referida a la pérdida de chance. Sobre el fundamento de derecho explica los fundamentos normativos de la actividad minera. Identifica la conducta causante de los daños pedidos, haciendo referencia al derecho de obtener la prórroga según el artículo 33 del Código de Minería, que no se trata de una mera expectativa, lo cual se apoya en los numerales 36, 64 de esa misma norma, así como en los artículos 6, 38, 41, 42, 43 del reglamento a dicha ley. Que de no haber prórroga en plazo el concesionario debe cesar la actividad. Expone que los requisitos (que transcribe) para el trámite de interés se dispusieron en una directriz del año 2010. En cuanto al caso concreto, indica que planteó en tiempo la solicitud de prórroga, presentó los requisitos indicados reglamentariamente y en la directriz vigente. Que la Administración duró 2 meses para asignar el asunto a un funcionario, quien duró 5 meses para pronunciarse favorablemente sobre la prórroga, con algunas recomendaciones técnicas, momento para el cual debió de recomendarse al Poder Ejecutivo emitir la ampliación, a pesar de ello es hasta 16 de diciembre del 2014 (1 año y 8 meses) que se hace y es en marzo del 2015 que se dicta formalmente, es decir se duró casi dos años durante los cuales la actividad de la actora estuvo suspendida. La única justificación que se usó al respecto, fue la necesidad de resolver de previo una serie de denuncias en contra de la empresa, mismas que fueron denegadas, argumento que fue denegado en el amparo de legalidad cuando el TCAD ordenó emitir el acto en el plazo de 15 días. Estima que esa conducta fue ilegal y anormal por violentar el derecho de petición y a la justicia administrativa, no había motivo para retrasar la recomendación. La primera de las denuncias fue presentada en agosto del 2013 y la solicitud de prórroga en abril de ese año. En cuanto al tema de la responsabilidad pedida y sus presupuestos, indica que se trata de una conducta omisiva en un procedimiento de prórroga de una concesión, de forma que es anormal e ilícita. Respecto del nexo causal, explica que entre la conducta omisiva (de naturaleza material) y el daño hay una relación de causalidad, que deriva del artículo 43 del reglamento al Código de Minería, donde se indica que deben suspenderse las labores si la prórroga no se ha dado. Lo cual se observa en cuanto a que presentó su solicitud con más de tres meses de tiempo y se le resolvió casi dos años después, lapso durante el cual tuvo que suspender las labores (23 de julio del 2013 al 19 de marzo del 2015). De forma que todas las pérdidas de ese período fueron causadas por la omisión del Estado, donde no cabe alegar que se trataba únicamente de una expectativa de derecho o interés legítimo, como ha establecido la Sala Primera. Que en este caso la lesión se dio por tratarse de un interés legítimo reforzado pues la solicitud cumplía con todos los requisitos de ley, como indicó la propia administración, quien ni siquiera pidió más información o subsanar la presentada. En este caso no existía margen de discrecionalidad pues se cumplieron los requisitos. Así la utilidad económica que se esperaba se vio frustrada solamente por la inactividad administrativa. Expone que en el caso concreto no se da ninguna eximente de responsabilidad. Pide daños materiales (pérdidas operativas por 20 meses de suspensión y pérdida de inventario) y perjuicios (utilidades dejadas de percibir por el mismo período y pérdida de oportunidad). Dichos argumentos fueron reiterados en las conclusiones orales. Se advierte a las partes que no se tomarán en consideración argumentos novedosos para el dictado de esta decisión que hayan sido introducidos en esa fase, en aras de no afectar el equilibrio procesal ni el derecho de defensa de las partes.\n\nIII.- ARGUMENTOS DE LA CONTESTACIÓN. La representación del Estado, rechazó la demandada y expuso: Que según consta en el expediente administrativo, mediante el Memorandum N° DGM-RNM-160-2013 de 11 de marzo de 2013, se trasladó denuncia del día 8 de marzo de 2013, realizada por el señor Mario Arias Moreira en contra de la concesionaria, tramitada con el número 43- 2013. En cumplimiento de sus competencias y obligaciones legales de fiscalización de la actividad minera y de protección del medio ambiente, la Administración atendió dicha denuncia, trámite presentado antes que la misma gestión de ampliación. Razón por la cual, realizó la inspección correspondiente el día 12 de marzo de 2013. Dicha denuncia recibió recomendación de ser declarada sin lugar, por Informe N°DGM-CRHA-070-2013 de 22 de mayo de 2013. Expone que si bien es cierto, se remitió el Estudio de Conveniencia para el Estado para optar por una prórroga era prioritario, antes de otorgar la ampliación del plazo de la concesión, tener definidas las denuncias presentadas en contra de la actora. Además, que por oficio N°DGM-CM-CRC1-025- 2013 de 11 de julio de 2013, se realizaron recomendaciones sobre aspectos a tener en consideración al otorgar dicha prórroga del plazo, por lo cual, la solicitud no sólo debe cumplir los requisitos de ley, sino que, además, varios aspectos técnicos durante el tiempo de la concesión. Es decir, la ampliación del plazo y la actividad a realizar, no quedaban a la libre. Sigue indicando que, en efecto, la parte actora interpuso Amparo de Legalidad en contra del Estado, el día 28 de octubre de 2013, el cual, se tramitó en expediente N° 13-7383-1027-CA. Sin embargo y de existir retrasos, nunca fueron injustificados, pues la Administración en cumplimiento de sus competencias y obligaciones legales de fiscalización de la actividad minera y de protección al medio ambiente, tuvo que atender desde el 8 de marzo de 2013 a la fecha de la interposición del Amparo de Legalidad, al menos cuatro denuncias de vecinos de Orosi en contra de la actividad de la parte actora. Entre ellas: Denuncia 43-2013: Presentada el 8 de marzo de 2013. Denuncia 98-2013: A folios 2104 a 2086 del Tomo 8 del Expediente N°8-91 del Registro Minero, de la Dirección de Geología y Minas. Y folios 2126 a 2125 y 2168 a 2162 del Tomo 9 del Expediente N°8-91 del Registro Minero, de la Dirección de Geología y Minas. Denuncia 113-2013: A folios 2161 a 2153, 2188 a 2183 y 2292 a 2272 del Tomo 9 del Expediente N°8-91 del Registro Minero, de la Dirección de Geología y Minas. Denuncia 120-2013: A folios 2174 a 2172, 2234 a 2233, 2262 a 2261 y 2306 a 2293 del Tomo 9 del Expediente N°8-91 del Registro Minero, de la Dirección de Geología y Minas. También consta que en contra de la actividad de la parte actora, el señor Julio Sánchez Soto interpuso un Recurso de Amparo en sede constitucional en contra de la Dirección de Geología y Minas del MINAE y la Municipalidad de Paraíso, porque la Administración supuestamente autorizó que la actora continuara con la extracción de materiales, cuando la zona es vulnerable, la existencia de sobreexplotación y utilización de técnicas perjudiciales, además de contaminación de los ríos y de comprometer incluso, las Ruinas de Ujarrás. Conforme al escrito CDP-ES-254-2013 de fecha 16 de julio de 2013, recibido por la Administración el 22 de julio de 2013 (a folios 2083 a 2080 del Tomo 8 del Expediente N°8-91 del Registro Minero, de la Dirección de Geología y Minas) y, de las acusaciones de las mismas denuncias, el supuesto retraso administrativo en nada impidió la continuidad de la actividad comercial de la actora, según así lo afirmó la misma actora: “Dicho todo lo anterior y en el entendido de que no existe resolución alguna ni norma que disponga la suspensión de las labores, se comunica a esa Dirección que a pesar del silencio de esa Dirección ante la solicitud de prórroga de la concesión a que tiene derecho mi representada, se continuará con las labores extractivas con sustento en lo señalado por la Sala Constitucional en el citado pronunciamiento, el cual es vinculante erga omnes conforme al artículo 13 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional.” Además de la necesidad de resolver las denuncias, requería más información técnica. Sin embargo, resulta relevante agregar que a la fecha de emisión del oficio DGM-OD-446-2014, se habían presentado, tramitado y resuelto dos denuncias nuevas en contra de la empresa actora y por su actividad de extracción de materiales, y además, una en contra de los Geólogos y funcionarios de la Dirección de Geología y Minas, Esteban Bonilla Elizondo y German González Marín, a saber: Denuncia 20-2014. A folios 2325 a 2322; 2330 a 2336 y 2365 a 2353 del del Tomo 9 del Expediente N°8-91 del Registro Minero, de la Dirección de Geología y Minas. Denuncia 45-2014. A folios 2367 a 2366, 2370 a 2369, 2376 a 2372, 2391 a 2390. Al 6 de agosto de 2014, estaba pendiente de ser resuelta.  Denuncia 63-2014. A folios 2376 a 2372 y 2394 a 2392 del Tomo 9 del Expediente N°8-91 del Registro Minero, de la Dirección de Geología y Minas, así como los folios 2398 a 2396, 2404 a 2399, 2437 a 3431 del Tomo 10 del Expediente N°8-91 del Registro Minero, de la Dirección de Geología y Minas. En cuanto a la fundamentación jurídica indica que no existe responsabilidad alguna del Estado, ni mucho menos, daños o perjuicios susceptibles de ser indemnizados. Considera la accionante parte de premisas erróneas. La primera de ellas, que la Administración tenía que aprobar su solicitud de prórroga, per sé, con sólo el hecho de presentarla, al ser un derecho subjetivo pleno y declarado como tal en el artículo 33 del Código Minero. La anterior, es una interpretación antojadiza y parcial. Olvida que conforme al ordinal 1 del Código de Minería, el “…Estado tiene dominio absoluto, inalienable e imprescriptible de todos los recursos minerales que existen en el territorio nacional y en su mar patrimonial…”, por lo cual, puede explotar todas sus riquezas “…por sí mismo o por medio de organismos que dependan de él…”, o incluso, “…podrá otorgar concesiones para el reconocimiento, exploración, explotación y beneficio de los recursos minerales…”. Lo anterior es así, toda vez, se trata de bienes demaniales. De igual forma y si bien, el mismo artículo 2 del Código de Minería, indica que la concesión otorga un derecho real al concesionario, ese derecho, agrega la misma norma, es limitado. Efectivamente, se limita a lo autorizado, sea la exploración, explotación o extracción de materiales y a ciertos medios para su defensa y protección frente a terceros. Sin embargo, éste se constituirá o subsistirá en el tanto, cumpla con las exigencias de nuestro ordenamiento jurídico, como lo son, el cumplimiento del procedimiento establecido para ello y de una serie de requisitos jurídicos, técnicos e incluso, de conveniencia. Y, por tanto, no surge en forma automática. Lo mismo aplica, para las prórrogas. Que el numeral 33 del Código de Minería, establece que los concesionarios tienen derecho a obtener una prórroga del plazo de la concesión. No obstante, ésta no funciona automáticamente ni de manera irrestricta, sino que debe el interesado cumplir con el procedimiento, las condiciones y requisitos que la misma normativa y la concesión disponen. En ese sentido, el “derecho de prórroga” no es más que una simple expectativa, hasta ser otorgado al demostrar el cumplimiento de dichas condiciones. La segunda premisa errónea de la cual parte la actora, es considerar “perfeccionado” e incluso “fortalecido” su “derecho subjetivo pleno de prórroga”, desde el oficio N°DGM-CM-CRC1-025-2013 de 11 de julio de 2013, por el cual, se analizó el Estudio de Conveniencia para optar por la Prórroga de Vigencia de Plazo de la concesión con expediente N°8-91. Si bien es cierto, que mediante ese documento el Licenciado Esteban Bonilla Elizondo, Coordinador Minero Región Huetar Atlántica, rindió informe sobre el estudio de conveniencia, constituye un simple acto preparatorio y de trámite, no uno definitivo, ni mucho menos, de acatamiento obligatorio, sino que contiene una serie de recomendaciones sobre las condiciones de la concesión incluidas en el estudio, pero además, otras de carácter técnico a cumplir durante el ejercicio de la actividad, de aprobarse la prórroga. Asimismo, explica que si bien dicho oficio, dio por cumplidos los requisitos de la Directriz N° DGM-OD-538-2010 de 26 de julio de 2010, curiosamente, la parte actora presentó una serie de documentos en forma posterior a la solicitud del 4 de abril de 2013 y con el fin, de que se incorporaran a la solicitud y se tomaran en cuenta, en su resolución. Por ejemplo, el día 23 de mayo de 2013, presentó un cd con los planos de la concesión (véase folio 2064 del Tomo 8 del Expediente N°8-91 del Registro Minero, de la Dirección de Geología y Minas). Igualmente, consta a folio 2085 del Tomo 8 del Expediente N°8-91 del Registro Minero, de la Dirección de Geología y Minas, consta que el día 12 de agosto de 2013, la parte actora presentó certificación de personería, de su capital social y de su composición accionaria. En ese sentido, la solicitud no estaba completa, sino hasta el 12 de agosto de 2013 y la misma, parte actora lo sabía. Tampoco, podría considerarse “perfeccionado y consolidado” su “derecho”. Que el precedente jurisprudencial citado por la parte actora no aplica pues se trata de un supuesto diverso (contratación administrativa). En virtud de la existencia de la gran cantidad de denuncias en contra de la empresa, ese derecho no podía consolidarse (números 43-2013, 98-2013, 113-2013, 120-2013, 20-2014, 45-2014). Hace énfasis, que en tres de éstas se acusó que la empresa Quebradores de Ujarrás S.A., realizaba labores mineras fuera del área señalada en el permiso o la concesión, por lo cual, los vecinos de Orosi solicitaron además de la inspección correspondiente, la verificación de los mojones de la concesión. De haberse demostrado lo anterior, en razón del artículo 138 del Código de Minería, se le cancelaría la concesión a la actora, o en este caso, no podría prorrogarse por cinco años más. Igualmente, se acusó a la accionante, por distintos tipos de contaminación del medio ambiente y de incumplimiento a las normas y condiciones de la concesión, lo cual, conforme al numeral 66 incisos ch) y d) implica la caducidad de la concesión y su cancelación inmediata. Por lo tanto, su derecho no estaba consolidado y constituía una mera expectativa de derecho, hasta se resolviera el rechazo de las denuncias interpuestas, pues, de acreditarse las faltas acusadas, no era posible jurídicamente prorrogar la concesión. Y es por esa misma razón se considera la inexistencia de responsabilidad del Estado, pues si bien, la solicitud no fue resuelta dentro del plazo establecido para ello, esto se debió a la necesidad de la Administración, de dar el trámite y resolución a las denuncias opuestas en contra de la actora, del Recurso de Amparo presentado en contra del MINAE e incluso, la denuncia en contra de los geólogos de la Dirección de Geología y Minas, resoluciones necesarias para continuar con el trámite de la ampliación y de cuyo resultado, dependía la concesión y prórroga misma. En total 8 casos por resolver, entre el 8 de marzo de 2013 al 19 de marzo de 2015. Asimismo, la mayoría de las denuncias fueron acompañadas de un acta policial, en la cual, los oficiales –como funcionarios públicos con fe pública- constataron la actividad en la zona de la concesión 8-91, documento que sirvió para sustentar las acusaciones de los vecinos y asociaciones denunciantes. De igual manera, cada denuncia conllevó, la inspección de los funcionarios en la zona de la concesión 8-91, la elaboración de un informe, así como, la resolución administrativa correspondiente. Además, los denunciantes impugnaron las resoluciones que rechazaron sus denuncias. Asimismo, la Administración tuvo que informar a la Sala Constitucional todas sus gestiones. Y atender también, las gestiones de la demandante en este proceso. En ese sentido, según el ordinal 190 de la Ley General de la Administración Pública, los hechos narrados configuran la justificante de hecho de un tercero, toda vez, era indispensable resolver las denuncias que fueron presentadas por vecinos y asociaciones de vecinos de Orosi –no, por el Estado-, para establecer la legalidad de la actividad desplegada por la concesionaria, antes de otorgar la prórroga, por cuanto, la acreditación de los hechos tiene repercusiones en el derecho de concesión misma e incluso, responsabilidad penal para sus representantes, de encontrarse, desde luego, la posible comisión de un delito minero. Es evidente, que los representantes de la actora, pretendían que la Administración, desatendiera estas denuncias y se violentaran los derechos de los vecinos denunciantes. De actuar así, serían ellos los que demandarían al Estado, por incumplimiento de deberes. Por otro lado, no existe ningún daño resarcible. Dice que mediante resolución R-81-2015-MINAE de 9:45 horas del 19 de marzo de 2015 y notificada a la empresa ese mismo día, se otorgó a favor de Quebradores de Ujarrás S.A., prórroga del plazo de vigencia de la concesión de explotación por el período máximo que establece la normativa, a saber, cinco años. No es posible conceder un reclamo de daños y perjuicios, por el supuesto plazo en que no pudo operar la actividad, pues, tal y como lo solicitó, la actora ha tenido cinco años para ejercer su actividad minera ya que la prórroga le fue concedida. Téngase en consideración que, de reconocerse los supuestos daños y perjuicios, se estaría ampliando el plazo de la concesión en forma ilegítima -según la actora- a “…casi dos años...”, existiendo un evidente enriquecimiento sin causa. Por otro lado, se agrega que tampoco existe ningún daño o perjuicio, en el tanto, la empresa continuó su actividad, pese a no poseer la prórroga solicitada, hecho irrefutable que la misma actora aceptó de manera expresa. Según se indicó en escrito CDP-ES-254-2013 de fecha 16 de julio de 2013, recibido por la Administración el 22 de julio de 2013 (a folios 2083 a 2080 del Tomo 8 del Expediente N°8-91 del Registro Minero, de la Dirección de Geología y Minas), el supuesto retraso administrativo en nada impidió la continuidad de la actividad comercial de la actora: “Dicho todo lo anterior y en el entendido de que no existe resolución alguna ni norma que disponga la suspensión de las labores, se comunica a esa Dirección que a pesar del silencio de esa Dirección ante la solicitud de prórroga de la concesión a que tiene derecho mi representada, se continuará con las labores extractivas con sustento en lo señalado por la Sala Constitucional en el citado pronunciamiento, el cual es vinculante erga omnes conforme al artículo 13 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional.” Nótese que la continuidad de la actividad extractiva se desprende también de las diferentes denuncias, que si bien, fueron declaradas sin lugar, en las distintas inspecciones sí se encontró la existencia de actividad, no contraria a los términos de la concesión –y por ello, se rechazaron las denuncias-, pero al fin y al cabo, actividad extractiva y movimientos de material, como se indicó dentro de las resoluciones que rechazaron las denuncias. De igual manera, la parte actora no aportó probanza alguna de la existencia y gravedad de los pretendidos daños y perjuicios alegados, que justifiquen, los montos solicitados. Ahora bien, si la accionante se comprometió contractual y patrimonialmente, sin tener la prórroga del plazo, fue a cuenta y riesgo propio, pues era su obligación legal, esperar el otorgamiento respectivo, por consiguiente, existe una evidente culpa de la víctima, según lo dispuesto en el artículo 190 de la Ley General de la Administración Pública. En las conclusiones orales se reiteraron los argumentos de defensa.\n\nIV. HECHOS PROBADOS. De importancia para resolver este asunto, se tienen como probados los siguientes hechos: \n\n1. Por medio de resolución N° R-615-93-MIRENEM de las 09:05 horas del 25 de octubre del 1993, el entonces Ministerio de Recursos Naturales, Energía y Minas aprobó una concesión de extracción minera a favor de Luz Marina Mena Brenes, por un plazo de 5 años, donde se estableció el objeto y sus limitaciones. (Imágenes 165 a 173 del tomo I del expediente administrativo 8-91, en carpeta digital).\n\n2. Mediante resolución N° 1292 de las 08:00 horas del 12 de diciembre del 2011, dictada por la Dirección de Geología y Minas, Registro Minero Nacional de MINAET, se dispuso a comunicar que el plazo de la concesión vencía el día 22 de julio del 2013, ello en vista de la aprobación de la evaluación de impacto ambiental del proyecto. (Imágenes 101 a 105 del tomo 8 del expediente indicado).\n\n3. Mediante resolución N° 1011 de las 08:00 horas del 15 de noviembre de 2012, la Dirección indicada aprobó la cesión del derecho sobre la concesión a favor de la empresa actora. (Imágenes 75 a 77 del tomo 8 del expediente indicado).\n\n4. Que en fecha 11 de marzo del 2013, el Registro Minero de la Dirección traslada al Coordinador Minero de la Región Huetar Atlántica, denuncia recibida el 8 de marzo del 2013, en contra de la operadora (Grupo Orosi) de la concesión 8-91, misma que se tramitó bajo el número 43-2013. Al respecto se efectuó una inspección al sitio en fecha 12 de marzo del 2013 y se recomendó en fecha 22 de mayo del 2013, declararla sin lugar. Mediante resolución N° 435 del 6 de setiembre del 2013 se declaró sin lugar la denuncia. (Imágenes 71, 67 a 58 del tomo 8 y 255 a 265 del tomo 9 del expediente de la concesión 8-91).\n\n5. En fecha 04 de abril del 2013, la actora presentó ante la Dirección mencionada, solicitud de ampliación de plazo de la concesión minera N° 8-91, aportando Estudio de conveniencia para la prórroga, certificación de estados financieros, declaración jurada de compromisos, certificación de patrono al día, y otra información técnica. (Imágenes 1 a 218 de expediente digital identificado como \"Escaneo\" en disco compacto N° 1 y folios 8 a 224 de carpeta física identificada como Informe técnico Estudio de Conveniencia para el Estado de prórroga).\n\n6. En fecha 23 de mayo del 2013, la representante de la empresa actora presenta escrito ante la Dirección de Geología y Minas indicando que aporta un \"cd\" con los planos de la concesión 8-91 con la finalidad de que sean incorporados a la gestión de prórroga. (Imagen 70 del tomo 8 del expediente administrativo).\n\n7. En fecha 12 de agosto del 2013, el representante de la actora presenta escrito ante la Dirección de Geología y Minas indicando que aporta certificación de personería, capital social y composición accionaria, con el fin de cumplir con lo establecido en el Código de Minería. (Imagen 43 del tomo 8 del expediente administrativo).\n\n8. El día 3 de junio del 2013, la Dirección remite al Coordinador Minero de la Región Huetar Atlántica para el estudio e informe, el informe anual de labores y el estudio para optar por la prórroga presentada por la actora. (Imagen 57 del tomo 8 del expediente indicado).\n\n9. En fecha 11 de julio del 2013, el Coordinador Minero de la Región Huetar Atlántica informa a la Dirección de Geología y Minas, respecto del Estudio de Conveniencia para el Estado para la prórroga de la concesión minera 8-91, que cumple con los requisitos de la directriz DGM-OD-538-2010, que no se encuentra inconveniente técnico, haciendo 14 recomendaciones en caso de aprobar la prórroga. (Imágenes 51 a 56 del tomo 8 del expediente y folios 2 a 7 de carpeta física identificada como Informe técnico Estudio de Conveniencia para el Estado de prórroga).\n\n10. En fecha 22 de julio del 2013, la representante de la actora indicó a la Dirección de Geología y Minas que en vista de que no había una resolución que suspendiera las labores y a pesar del silencio respecto de la prórroga, continuaría con las labores extractivas. (Imágenes 45 a 48 del tomo 8 del expediente administrativo).\n\n11. Que en fecha 24 de agosto del 2013, la Fuerza Pública (Delegación Distrital de Orosi), consigna en un acta de observación que en la zona del Río Agua Caliente Navarro se observaba actividad de extracción del cauce del río de vehículos con el logo de Grupo Orosi. (Imagen 38 del tomo 8 del expediente administrativo).\n\n12. En fecha 28 de agosto del 2013, se presentó una segunda denuncia en contra de la actora ante la Dirección, a la cual se le asignó el número 98-2013. Al respecto se realizó inspección de campo en fecha 9 de setiembre del 2013 y se indicó que no se estaban realizando labores de extracción y que no se contaba con información suficiente para ubicar lo denunciado. Fue denegada mediante resolución N° 444 del 26 de setiembre del 2013. Los denunciantes interpusieron recurso de apelación, que fue rechazado mediante resolución N° R-74-2015-MINAE del 16 de marzo del 2015. (Imágenes 24 a 37 del tomo 8 dicho e imágenes 291 y 292, 239 a 243 del tomo 9 y 91 a 97 del tomo 10 del expediente administrativo).\n\n13. Que en fecha 29 de agosto del 2013, se cursó recurso de amparo bajo el número de expediente 13-009813-0007-CO en contra de la Dirección y otros respecto de la concesión 8-91. El informe correspondiente se emitió en fecha 4 de setiembre del 2013. Fue declarado sin lugar por medio de resolución N° 2013014739 del 08 de noviembre del 2013 de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia. (Imágenes 8 a 15, 17 a 21 del tomo 8 y 176 a 190 del tomo 9 del expediente dicho).\n\n14. El día 25 de setiembre del 2013, se presentó una tercera denuncia en contra de la actora ante la Dirección de Geología y Minas, por la concesión 8-91, a la que se le asignó el número 113-2013. En fecha 1° de octubre del 2013 se hizo inspección al sitio, donde se indicó que no se estaban haciendo labores de extracción, pero sí de traslado de materiales procesados hasta el quebrador, se observó que en otra zona se había efectuado labores de extracción, indicando se había dado una extracción ilegal de aproximadamente 40.000 m3. Fue denegada por medio de resolución N° 14 del 27 de enero del 2013 (sic). (Imágenes 125 a 133, 246 a 252, 219, 224 del tomo 9 del expediente administrativo).\n\n15. En fecha 19 de octubre del 2013, se interpuso la cuarta denuncia en contra de la actora, misma que se le dio el número de 120-2013. Al respecto se hizo inspección al sitio en fecha 6 de octubre del 2013 y en el informe se consignó que no había labores de extracción en ese momento, pero sí de traslado de materiales al patio de acopio, recomendando declarar sin lugar la denuncia. Fue denegada por medio de resolución N° 15 del 27 de enero del 2013 (sic). (Imágenes 107 a 111, 173 y 174 del tomo 9 del expediente administrativo).\n\n16. Que en fecha 28 de octubre del 2013, la parte actora interpuso un proceso de amparo de legalidad ante esta jurisdicción, mismo que fue tramitado en el expediente 13-007383-1027-CA, con el fin de atender su solicitud de prórroga pendiente, al cual se le dio curso en fecha 07 de noviembre del 2013. Sobre dicho asunto la PGR hizo múltiples solicitudes de información y comunicó lo correspondiente a la Dirección de Geología y Minas y la misma emitió informe en fecha 05 de febrero del 2014 y otros con fechas posteriores. La demanda fue declarada con lugar por medio de Auto N° 292-2015 del 29 de enero del 2015, dando un plazo de 15 días para resolver la solicitud de la parte accionante. Sobre el cumplimiento de lo ordenado se informó al TCAD. (Hecho no controvertido, imágenes 19, 23, 30, 84, 89 a 98, 135 a 137, 138, del tomo 9 y 206 a 208, 31 a 35, 30, 17 a 21 del tomo 10 del expediente administrativo).\n\n17. En fecha 19 de febrero del 2013 (sic), se interpuso la quinta denuncia en contra de la actora, que se le dio el número 20-2014. Al respecto se hizo inspección el día 26 de febrero del 2014, donde se observó material bruto en el patio, el quebrador, zaranda y conos en labores, implementación de una pila de sedimentación, no hay extracción de material del cauce, acarreo con vagonetas desde el patio de margen derecha, bancos de material de poco volumen. Se indica que se requiere hacer un levantamiento topográfico para verificar cambios en el nivel de fondo y la morfología del río. En el informe confeccionado en fecha 10 de marzo del 2014, se explica que se está usando la planta de procesamiento y dando el despacho de materiales ya procesados, además que se estaba usando como paso un vado no autorizado dentro del plan de labores, que hay información que no fue solicitada al concesionario y otra que no fue analizada en su momento y se indica la necesidad de pedir información adicional sobre el uso del patio de acopio de margen derecha. Dicha denuncia fue declarada sin lugar por medio de resolución N° 265 del 28 de abril del 2014. (Imágenes 52 a 66, 72 a 78, 79, 147 a 172 del tomo 9 del expediente administrativo).\n\n18. En fecha 16 de abril del 2014, en oficio DGM-DI-042-2014 del 16 de abril del 2014, suscrito por la Coordinadora de Investigación Geológica de la Dirección de cita, se indicó respecto de la ubicación de rampas, patio y caminos de acceso de la concesión 8-91, que el tema de la operación del patio N° 2, había quedado supeditado a la presentación de la ampliación del estudio de impacto ambiental, presentación de diagrama de flujo, nuevo plano catastrado por parte de la Dirección, presentación de certificaciones de propiedad, que no fue presentada por la actora, así como tampoco la información requerida respecto de los espigones para las labores de mitigación. (Imagen 68 del tomo 9 del expediente administrativo).\n\n19. En fecha 29 de abril del 2014 se interpuso la sexta denuncia en contra de la actora, que se le dio el número 45-2014. Al respecto se hizo inspección en el sitio el día 29 de abril del 2014. En el informe de fecha 12 de mayo del 2014, se indica que hay una extracción en la zona (patio de acopio) no autorizada por la Dirección, que en una inspección anterior se había observado el bajo nivel del piso y que en esta ocasión se ve que se dejó expuesto el nivel de infiltración del agua. Esa zona se ha incorporado por el concesionado en el plan de explotación, sin embargo no ha sido aprobado su uso. Recomienda que la denuncia sea declarada con lugar. No obstante, fue rechazada por medio de resolución N° 1137 del 17 de octubre del 2014. No obstante, se presentó denuncia penal ante la Fiscalía de Cartago contra desconocido por los hechos evidenciados. Los denunciantes interpusieron recurso de apelación que fue denegado mediante resolución N° R-75-2015-MINAE del 16 de marzo del 2015. (Imágenes 31 a 36 del tomo 9 y 84 a 88, 103 a 108, 177 a 182 del tomo 10 del expediente administrativo).\n\n20. En fecha 19 de mayo del 2014, se interpuso la sétima denuncia en el caso de interés, a la cual se le asignó el número 63-2014. Fue rechazada mediante resolución N° 822 del 25 de agosto del 2014. (Imágenes 25 a 29 del tomo 9 y 214 a 221 del tomo 10 del expediente dicho).\n\n21. En oficio DGM-OD-446-2014 del 05 de agosto del 2014, la Directora de Geología y Minas pide al Coordinador de Minería de la Región Huetar Atlántica que se defina el nivel de base de la extracción para proseguir con el trámite de la prórroga de interés, ello a pesar de que se conocen los motivos por los que no se ha dado respuesta. (Imagen 17 del tomo 9 del expediente administrativo).\n\n22. En fecha 07 de agosto del 2014 y en respuesta del oficio anterior, se indica por medio de oficio DGM-SD-099-2014, que revisada la información carece de precisión elemental para establecer las cotas de elevación, que de la medición de las curvas de nivel se da una diferencia de 7 metros de error fuera de rango, que no se pudo determinar la cota de elevación de la confluencia del Río Agua Caliente con el Grande de Orosi, lo cual es clave para el cálculo, por lo que se pidió al profesional de la empresa replantear el levantamiento, y lo que se haría en el sitio, los días 12 y 13 de agosto. Dicha inspección fue notificada a la interesada. (Imágenes 14, 13, 16 del tomo 9 del expediente dicho).\n\n23. Por medio de oficio N° DGM-CMRC 1-064-2014 del 8 de setiembre del 2014, se estableció el nivel base local de extracción de la concesión y se emitieron las recomendaciones técnicas para la operación del proyecto. (Imágenes 209 a 213 del tomo 10 del expediente administrativo).\n\n24. En fecha 16 de setiembre del 2014, por medio de oficio N° DGM-CRC-1-73-2014, se recomienda no aprobar el informe de labores de la empresa de los años 2011 a 2012 y efectuar varias prevenciones sobre información por medio de anexo. (Imágenes 195 a 200 del tomo 10 del expediente administrativo).\n\n25. Por medio de resolución N° 1221 del 05 de diciembre del 2014, se le previno a la empresa actora la presentación de una serie de documentos y justificaciones técnicas, partiendo de la recomendación de no aprobar el informe de labores del período 2011-2012. (Imágenes 110 a 117 del tomo 10 del expediente administrativo).\n\n26. En fecha 16 de diciembre del 2014, por medio de oficio DGM-RNM-874-2014, la Dirección de Geología y Minas remite a la Dirección Jurídica, ambas de MINAE, la recomendación favorable sobre la prórroga solicitada por la empresa. En dicha ocasión se anotaron las situaciones acontecidas en el trámite del asunto, incluidas las denuncias atendidas, así como la necesidad de revisar el levantamiento topográfico presentado por la actora para definir el nivel base local de extracción de cota de elevación), dado que el que constaba carecía de precisión elemental para establecerlas. Además, se establecieron 23 aspectos técnicos que debían considerarse al otorgar la prórroga. (Imágenes 70 a 83 del tomo 10 del expediente administrativo).\n\n27. Mediante oficio N° DAJ-88-2015 del 27 de enero del 2015, la Dirección Jurídica devuelve el trámite anterior a la Dirección de Geología y Minas, indicando que no se podía conocer el asunto debido a que se encontraban pendientes de resolver dos recursos apelación contra lo resuelto sobre las denuncias planteadas contra la actora. (Imagen 68 del tomo 10 del expediente administrativo).\n\n28. Que ante la petición de la Dirección Jurídica, se remitió nuevamente el trámite de prórroga de la accionante en fecha 19 de marzo del 2015. (Imágenes 66 y 67 del tomo 10 del expediente administrativo).\n\n29. Mediante resolución R-81-2015-MINAE del 19 de marzo del 2015, el Poder Ejecutivo otorgó la prórroga solicitada por la parte actora por el plazo de cinco años y bajo las condiciones y recomendaciones indicadas en los oficios DGM-CM-CRC1-025-2013 y DGM-CMRC1-064-2014, en total 23. (Imágenes 6 a 15 del tomo 10 del expediente administrativo).\n\nV. HECHOS NO PROBADOS. Para la resolución de este asunto, se tienen hechos no demostrados de interés, los siguientes:\n\n1) Que se haya dado una tardanza injustificada en la resolución de la solicitud de prórroga de plazo de la concesión de extracción de materiales en cauce de dominio público N° 8-91 atribuible al Estado por medio de la Dirección de Geología y Minas y sus órganos regionales. (De la prueba que consta en autos se desprende lo contrario).\n\n2) Que la solicitud de prórroga de plazo presentada por la parte actora en fecha 4 de abril de 2013, cumpliera técnicamente con todos los requisitos y condiciones para el otorgamiento de la ampliación de plazo. (De la prueba que consta en autos se desprende lo contrario).\n\n3) Que la actividad relacionada con el giro comercial de la empresa actora se haya paralizado totalmente desde el 22 de julio del 2013 al 19 de marzo del 2015. (De la prueba que consta en autos se desprende lo contrario).\n\n4) Que la parte actora tuviera un derecho consolidado respecto de la prórroga de plazo de la concesión 8-91 o que se tratara de un derecho irrestricto o automático a partir de la presentación de la gestión solicitándola. (No se desprende de los autos).\n\n5) Que el Estado, con su conducta relacionada con el trámite y otorgamiento de la prórroga de plazo de la concesión indicada, haya causado daños y perjuicios a la actora y que los mismos asciendan a ¢665.211.321,52, ¢253.698.798,43 y ¢318.113.536,30. (De la prueba que consta en autos no se verifica dicha circunstancia).\n\n6) Que la primera denuncia tramitada por la Dirección de Geología y Minas contra la actora respecto de la concesión 8-91 fuera de fecha 28 de agosto del 2013. (de la prueba que consta en autos se desprende lo contrario).\n\nVI.  SOBRE LAS EXCEPCIONES DE CADUCIDAD Y PRESCRIPCIÓN. Sobre la caducidad: Cuando se impugna una actividad administrativa, el acceso a la jurisdicción contencioso administrativa está sujeta a plazo, de conformidad con las reglas de los artículos 39, 40 y 41 del Código Procesal Contencioso Administrativo (en adelante CPCA), que desarrollan distintos supuestos. Con la contestación de la demanda la representación del Estado interpone la defensa de caducidad. Manifiesta que el objeto del proceso es el reclamo de los daños derivados de una conducta omisiva de la Administración, ocurrida durante el plazo en que no resolvió sobre la ampliación de la concesión de extracción de material solicitada, con la finalidad de que se declare un derecho indemnizatorio a favor de la empresa. Conforme lo ordena el ordinal 40 del Código Procesal Contencioso Administrativo, en el caso de impugnarse una conducta omisiva, deberá presentarse el proceso correspondiente, un año después de finalizar la omisión. El ordenamiento jurídico, ofrece varias respuestas distintas sobre el momento en el cual, cesan los efectos de la conducta omisiva. La primera, se encuentra contenida en el numeral 32 del CPCA, que dispone que los efectos de la omisión finalizan dos meses contados a partir de la presentación de la solicitud, se entiende que por aplicación del silencio negativo. En el caso, la actora presentó la solicitud de prórroga de la concesión, el día 4 de abril de 2013. Por lo que ya para el 5 de junio de 2013 y hasta el 5 de junio de 2014, la empresa accionante se encontraba en posibilidad de impugnar la conducta omisiva en la sede contencioso administrativa, y así solicitar la resolución de su gestión y, además, en forma conjunta, los posibles daños y perjuicios que el retraso administrativo les hubiere causado. Sin embargo, la actora interpuso la demanda hasta el día 19 de marzo de 2019, la cual, fue notificada al Estado el 21 de marzo; es decir, presentó la demanda cuatro años, nueve meses y catorce días después del plazo del año establecido para presentar su reclamo. Por ende, la acción se encuentra caduca. Por otro lado, y, en segundo lugar, también es totalmente válido y lógico, la interpretación de que el cese de los efectos de la omisión, finalizaron con el dictado del acto administrativo que resolvió acogiendo la solicitud de ampliación de la concesión. Dicho acto, sería la resolución R-81-2015-MINAE dictada a las 9:45 horas del 19 de marzo de 2015, notificada a la parte actora, ese mismo día (véase imagen 16 del Tomo X, que es también el folio 2622 Expediente Administrativo N°08-91 de la Dirección de Geología y Minas, Registro Nacional Minero, del Ministerio de Ambiente y Energía). De considerarse ésta la interpretación correcta, igualmente, el plazo anual estipulado en el artículo 40 del citado CPCA para la impugnación de estas conductas omisivas, se extinguió el día 20 de marzo de 2016. Desde este segundo punto de vista, el derecho para accionar, también se encuentra más que caduco. Además, el ordinal 35 CPCA en forma clara, deja expedita la vía ordinaria contencioso administrativa, desde los quince días después a realizar en sede administrativa una gestión para requerir la adopción de un acto administrativo ante el órgano o ente correspondiente, o bien, acudir en forma directa. En el presente caso, y según se desprende del Hecho Probado 20 del Voto N°2013-014739 que dictó la Sala Constitucional a las 9:05 horas del 8 de noviembre de 2013 y de los folios 2083 a 2080 del Tomo 8 del Expediente N°8-91 del Registro Minero, de la Dirección de Geología y Minas, que la parte actora solicitó a la Administración, el día 22 de julio de 2013, la aplicación del silencio positivo para su solicitud. Por ende, en aplicación del inciso 1 del artículo 35 CPCA, el plazo para interponer la demanda de conocimiento correría a partir del 9 de agosto de 2013 y hasta el 9 de agosto de 2014. La accionante interpone este proceso hasta el día 19 de marzo de 2019, siendo notificado el Estado el 21 de marzo del presente. En consecuencia, cualquiera de las normas o criterios que se apliquen para establecer la fecha del cese de los efectos de la omisión administrativa, todos indicarán sin error o duda alguna, que la parte actora no ejerció el derecho de la acción en el término establecido en el numeral 40 del CPCA para ello, por lo que la acción se encuentra más que caduca. Criterio del Tribunal: Para efectos de resolver el punto, es criterio de este Tribunal que el caso que se analiza es un proceso Civil de Hacienda, por tratarse de un reclamo indemnizatorio por los daños y perjuicios causado por una conducta que la accionante considera omisiva y de tardanza extrema en la tramitación de la prórroga de una concesión de extracción de materiales sobre un cauce de dominio público, es decir, se trata de aspectos meramente patrimoniales relacionados dicha actuación administrativa. Así las cosas, la acción judicial interpuesta debe ser correctamente entendida en los términos del artículo 41 del CPCA, que dispone que el plazo máximo para interponer un de esta naturaleza es el correspondiente al de prescripción del derecho de fondo, sea en este caso de cuatro años, de acuerdo con el artículo 198 de la Ley General de la Administración Pública y la línea jurisprudencial sobre el tema emitida por la Sala Primera de la Corte Suprema de Justicia. Para efectos ilustrativos sobre el punto, en Voto N° 000545-F-S1-2012 de las ocho horas cuarenta y cinco minutos del diez de mayo de dos mil doce, se dispuso: \"III.- El punto fundamental del recurso estriba en determinar cuál es el plazo de caducidad para interponer el proceso aplicable al caso concreto y de esa forma establecer si existe o no una nulidad absoluta en la especie. En audiencia preliminar, el Juez Tramitador señaló que al ser este un proceso civil de hacienda, en el cual se reclama la responsabilidad de una entidad que forma parte de la Administración Pública, derivada del daño patrimonial que generó la prestación del servicio de internet banking, corresponde aplicar el artículo 41 del CPCA. Tal canon establece, en lo que al caso interesa, que en materia civil de Hacienda el plazo máximo para incoar el proceso será el mismo que el de prescripción del derecho de fondo. Para el juzgador, este derecho se encuentra regulado en el precepto 198 de la Ley General de la Administración Pública (LGAP), de manera que el plazo máximo para demandar es de cuatro años y no de uno como alega el Banco. Cabe destacar que el Tribunal reabrió el tema en la sentencia recurrida y ratificó lo dispuesto en audiencia preliminar sobre la defensa previa invocada. Dada la forma en que se resuelve la controversia, es menester hacer algunas consideraciones respecto al tipo de proceso que se conoce. Ha de señalarse en primer término, que el canon segundo inciso c) del CPCA, mantiene la unificación de vías que ha caracterizado a la jurisdicción contencioso administrativa (regulado con anterioridad en el mandato tercero de la Ley Reguladora de la Jurisdicción Contencioso Administrativa). De este modo, dentro de la clásica calificación del contencioso administrativo, se ha dicho que existen procesos de plena jurisdicción, que aparte de impugnar o requerir una conducta administrativa específica (de hacer, no hacer, o bien la nulidad misma), contienen también pretensiones en relación al pago de daños y perjuicios; los hay de anulación pura, en los que la pretensión se limita a lograr la invalidez de una conducta específica y los denominados civiles de hacienda, cuyo pedimento se circunscribe a aspectos patrimoniales que conocen en lo medular pretensiones relacionadas con la responsabilidad civil contractual y extracontractual de la Administración, el dominio, la posesión, y titularidad de inmuebles, cobro judicial y expropiaciones (sobre el punto puede consultarse la resolución de esta Sala n.° 66 de las 15 horas 45 minutos del 23 de julio de 1997). Ha de agregarse por obvio que parezca, que precisamente porque no se objeta o requiere una conducta específica de la Administración, los procesos civiles de Hacienda no podrían girar en torno a un acto administrativo, por eso los plazos perentorios no aplican como tampoco se configura la caducidad de la acción, tal y como lo consagra el artículo 41 del CPCA. A partir de dicho marco referencial, deberá determinarse si el caso en estudio es un proceso civil de hacienda, al cual le resulta aplicable el canon 41 del referido Código, o bien, un proceso contencioso de plena jurisdicción o de nulidad. En la especie, lo que se buscó en la demanda fue establecer la responsabilidad objetiva del Banco a raíz de transferencias de dinero no autorizadas mediante el sistema internet banking. De este modo, la empresa actora pretende recuperar las sumas que le fueron sustraídas electrónicamente de sus cuentas bancarias. De su lectura, así como de la sentencia recurrida, se desprende con claridad que el reclamo de la empresa B. S.A va orientado, en lo fundamental, a pretensiones indemnizatorias, de ahí que no resulte aplicable el precepto 39 del CPCA. Si bien es cierto, a raíz de los reclamos formulados la entidad bancaria dictó algunos actos administrativos (oficios BRGP-142-2008 del 9 de abril de 2008 y BRGP-163-2008 del 30 de abril de 2008, así como el acuerdo de la Junta Directiva del Banco, sesión n.° 11.497 del 26 de agosto de 2008, notificado el 3 de setiembre del mismo año), la demanda no se dirige a atacar su validez, sino que cuestiona el daño patrimonial ocasionado por la prestación del servicio de internet banking. En el sublite, resulta innegable que la demandante busca establecer la responsabilidad del Banco con el fin de lograr la reparación de los daños causados, sea el reintegro del dinero que le fue sustraído electrónicamente de sus cuentas. Nótese así, que no se pretende la nulidad o anulabilidad de alguna conducta administrativa unilateral desarrollada dentro de las potestades de imperio de la Administración. De consiguiente, esta Sala concuerda con el fallo recurrido, respecto a que el caso particular se trata de un típico proceso civil de hacienda, incoado con prescindencia de pretensiones anulatorias respecto a conductas administrativas ejercidas en el marco de las potestades públicas y con una clara búsqueda de reparos estrictamente patrimoniales a cargo de la Administración. De allí que la caducidad de la acción no resulta aplicable en el presente proceso, toda vez que como se ha dicho, a tenor de lo dispuesto por el artículo 41 del CPCA, en este tipo de procesos no aplica la caducidad de la acción, sino la prescripción del derecho de fondo. Ahora bien, en la medida en que el punto a dilucidar, como ya se adelantó, es el deber de reparación a cargo de una entidad que forma parte de la Administración Pública, debe utilizarse el espacio prescriptivo que define el ordenamiento jurídico para supuestos de responsabilidad administrativa. Por ende, la regla que se ocupa de regular la prescripción de la responsabilidad pública, no es otra que la del canon 198 de la LGAP, el cual establece: “El derecho de reclamar la indemnización a la Administración prescribirá en cuatro años, contados a partir del hecho que motiva la responsabilidad (...)”. Considera este Órgano Decisor que el Juzgador lleva razón al concluir que por tratarse de una pretensión civil de hacienda, ese plazo prescriptivo del derecho es el que prima conforme lo dispuesto por el artículo 41 del CPCA.\" (El resaltado no es del original). Partiendo de lo anterior, la defensa de caducidad de la acción (en los tres escenarios planteados por la representación del Estado) debe ser denegada debido a que la parte accionante contaba con un plazo de cuatro años (artículos 41 del CPCA y 198 de la Ley General de la Administración Pública) para interponer su demanda, misma que planteó el 19 de marzo del 2019, es decir, dentro del plazo correspondiente. Así las cosas, la defensa se deniega en vista de que el plazo de un año indicado por la representación del Estado no es el aplicable en los procesos Civiles de Hacienda. Sobre la prescripción: En cuanto a la defensa de prescripción, no corresponde realizar ningún pronunciamiento, en vista de lo resuelto para el caso concreto por la Sala Primera de la Corte Suprema de Justicia en resolución N° 001443-F-S1-2025 de las 10:03 horas del 9 de octubre del 2025, por lo que resulta innecesario mayor abundamiento.\n\nVII. SOBRE EL FUNDAMENTO NORMATIVO Y JURISPRUDENCIAL DE LA RESPONSABILIDAD DE LAS ADMINISTRACIONES PÚBLICAS. Por disposición constitucional el Estado costarricense es responsable. El artículo 9 de la Constitución Política dispone el principio de responsabilidad pública, que indica: “El Gobierno de la República es popular, representativo, participativo, alternativo y responsable. Lo ejercen el Pueblo y tres Poderes distintos e independientes entre sí. El Legislativo, el Ejecutivo y el Judicial…”. Dicha norma debe verse en relación con los artículos 11, 18, 33, 41, 45, 49 y 148 (que establecen el principio de legalidad y los derechos de reparación plenaria del daño y de tutela judicial efectiva), mismas que permiten la reparación integral de las lesiones patrimoniales o extrapatrimoniales ocurridas como derivación de la actuación del Estado en todo su amplio espectro institucional. Únicamente para ilustrar lo indicado vale extractar brevemente el Voto Nº 5207-04 de la Sala Constitucional, que indicó:\n\n\"IV.- PRINCIPIO CONSTITUCIONAL DE LA RESPONSABILIDAD ADMINISTRATIVA . Nuestra Constitución Política no consagra explícitamente el principio de la responsabilidad patrimonial de las administraciones públicas por las lesiones antijurídicas que, en el ejercicio de la función administrativa, le causen a los administrados. Empero, este principio se encuentra implícitamente contenido en el Derecho de la Constitución, siendo que puede ser inferido a partir de una  interpretación sistemática y contextual de varios preceptos, principios y valores constitucionales. En efecto, el artículo 9°, párrafo 1°, ... El artículo 34 ... El numeral 41 ...  El artículo 45 de la Carta Magna acoge el principio de la intangibilidad del patrimonio ..., se reconoce, ... que los sacrificios especiales o las cargas singulares que el administrado no tiene el deber de soportar o tolerar, aunque devengan de una actividad lícita –como el ejercicio de la potestad expropiatoria- deben  resarcirse. ...El principio de responsabilidad administrativa de los entes públicos y de sus funcionarios resulta complementado con la consagración constitucional del principio de igualdad en el sostenimiento de las cargas públicas (artículos 18 y 33) que impide imponerle a los administrados una carga o sacrificio singular o especial que no tienen el deber de soportar y el principio de la solidaridad social (artículo 74), de acuerdo con el cual si la función administrativa es ejercida y desplegada en beneficio de la colectividad, es ésta la que debe soportar las lesiones antijurídicas causadas a uno o varios administrados e injustamente soportadas por éstos. Finalmente, es menester tomar en consideración que la Constitución Política recoge un derecho fundamental innominado o atípico que es el de los administrados al buen funcionamiento de los servicios públicos, el que se infiere claramente de la relación de los numerales, interpretados, a contrario sensu, 140, inciso 8°, 139, inciso 4° y 191... Este derecho fundamental al buen funcionamiento de los servicios públicos les impone a los entes públicos actuar en el ejercicio de sus competencias y la prestación de los servicios públicos de forma eficiente y eficaz y, desde luego, la obligación correlativa de reparar los daños y perjuicios causados cuando se vulnere esa garantía constitucional. De esta forma, queda en evidencia que el constituyente originario recogió de forma implícita el principio de la responsabilidad de las administraciones públicas, el que, como tal, debe servir a todos los poderes públicos y operadores del Derecho como parámetro para interpretar, aplicar, integrar y delimitar el entero ordenamiento jurídico...  \n\nV.- CARÁCTER ESENCIAL DEL PRINCIPIO CONSTITUCIONAL DE LA RESPONSABILIDAD ADMINISTRATIVA EN EL ESTADO SOCIAL Y DEMOCRÁTICO DE DERECHO ... De modo general, la responsabilidad administrativa tiene por función básica la reparación o resarcimiento de las lesiones antijurídicas causadas a un administrado (víctima o damnificado) en su esfera patrimonial o extrapatrimonial por un ente público en el ejercicio de la función administrativa. Uno de sus fines clásicos y tradicionales es servir de control o garantía para las situaciones jurídicas sustanciales de los administrados que sean lesionadas por un ente público en el ejercicio de sus competencias o en la prestación de los servicios públicos expresamente asignados por la Constitución o la ley. La responsabilidad administrativa junto con la Jurisdicción Contencioso-Administrativa (artículo 49 de la Constitución Política), son las piezas claves de un Estado Constitucional para la defensa de los administrados frente a las prerrogativas y privilegios formales y materiales con que la propia Constitución provee a los entes públicos para el cumplimiento de sus cometidos…\"\n\nAhora bien, legalmente, el régimen de responsabilidad de la Administración Pública está definido por la Ley General de la Administración Pública que dispone en el artículo 190 que la Administración responderá por todos los daños que cause su funcionamiento legítimo o ilegítimo, normal o anormal, salvo fuerza mayor, culpa de la víctima o hecho de un tercero. La responsabilidad por acto lícito o funcionamiento normal se dará únicamente según los términos de la Sección Tercera de ese mismo título. A partir de ese artículo se ha definido que la responsabilidad administrativa puede ser por acto ilícito y funcionamiento anormal (denominada en doctrina como por falta de servicio o funcionamiento anormal) o por acto lícito y funcionamiento normal (denominado en doctrina como sin falta o por sacrificio especial). El primero de ellos se rige por las reglas del artículo 191 de la Ley General que indica que la Administración deberá reparar todo daño causado a los derechos subjetivos ajenos por faltas de sus servidores cometidas durante el desempeño de los deberes del cargo o con ocasión del mismo, utilizando las oportunidades o medios que ofrece, aún cuando sea para fines o actividades o actos extraños a dicha misión, éste corresponde al régimen normal de responsabilidad y se rompe por medio de las eximentes de responsabilidad dispuestas en el artículo 190, sea la fuerza mayor, culpa de la víctima o hecho de un tercero. El segundo supuesto se rige por lo establecido en el artículo 194 de la Ley en mención que dispone que la Administración será responsable por sus actos lícitos y por su funcionamiento normal cuando los mismos causen daño a los derechos del administrado en forma especial, por la pequeña proporción de afectados o por la intensidad excepcional de la lesión, en este caso la indemnización deberá cubrir el valor de los daños al momento de su pago, pero no el lucro cesante, consistiendo en eximente cuando el interés lesionado no sea legítimo o sea contrario al orden público, a la moral o a las buenas costumbres. Adicionalmente, existe responsabilidad del Estado Legislador (en su función legislativa, no administrativa) de acuerdo con el artículo antes mencionado y responsabilidad del Estado Juez, sobre el cual se ha referido la Sala Constitucional en Voto Nº 5981 de las 15 horas 41 minutos del 7 de noviembre de 1995, y se encuentra normada en el artículo 271 del Código Procesal Penal. Definido lo anterior, existen criterios de imputación de la responsabilidad administrativa, de los cuales puede decirse igualmente que son sus requisitos, y que corresponde a la existencia de una Conducta Administrativa (sea un acto lícito o ilícito, un funcionamiento normal o anormal, u omisiones sea materiales o formales), una Lesión Antijurídica (esta debe verse proyectada a la esfera patrimonial o extrapatrimonial de la persona afecta, y debe entenderse como toda conducta que infringe el derecho objetivo, siendo que es una carga que no tiene el deber de soportar), un Daño (sea la lesión a un  bien jurídicamente tutelado, y para ser indemnizable debe cumplir las reglas del artículo 196 de la Ley General de la Administración Pública) y un Nexo de Causalidad (o relación de causalidad, que es el vínculo objetivo entre la actuación administrativa y la lesión antijurídica provocada al administrado damnificado, esta debe ser inmediata, directa y exclusiva de causa a efecto). Sólo con el concurso de estos elementos o criterios de imputación puede existir la responsabilidad patrimonial de la Administración, lo cual debe ser debidamente probado por la parte que reclama la indemnización, y por ende, el análisis de la discusión entre las partes sometida a conocimiento de esta Autoridad debe dirigirse hacia los puntos resumidos con anterioridad.\n\nVIII. SOBRE EL FONDO DEL ASUNTO.  El objeto de esta demanda es que se determine la procedencia o no de la declaratoria de responsabilidad administrativa por parte del Estado, producto de una inactividad formal al tramitar y otorgar la prórroga de la concesión 8-91 a favor de la actora y que se le condene en los daños y perjuicios causados que se detallan en la pretensión de la demanda. Pide subsidiariamente que se condene en abstracto de no concederse los montos solicitados. El estudio del expediente judicial, los expedientes administrativos en carpetas físicas (25) y carpetas digitales (13 tomos de expediente administrativo en disco compacto 1 y 3 archivos adicionales en disco compacto 1), la prueba testimonial evacuada, así como de los argumentos de las partes y sus conclusiones, llevan a este Tribunal a concluir que lo pedido por la parte actora no es procedente, por los siguientes razonamientos. Del análisis de los alegatos planteados en la demanda, se extrae que se trata de cuatro líneas de argumentación: 1) Que la solicitud de prórroga desde su presentación cumplía con todos los requisitos para su otorgamiento y que no había ninguna razón para retrasar su aprobación, por ende, existió una violación al derecho de petición y a la justicia administrativa. 2) Que se dio una omisión formal (en cuanto a procedimiento) que es una conducta anormal e ilícita que genera la obligación de reparar los daños causados. 3) Que el nexo causal viene dado por el numeral 43 del Reglamento al Código de Minería debido a que suspendió sus operaciones y que contaba con un interés legítimo reforzado y no una expectativa de derecho y 4) que no se presentan eximentes de responsabilidad. Sobre el punto 1) de los argumentos debe explicarse lo siguiente. Al respecto la demandante indica que planteó en tiempo la solicitud de prórroga, presentó los requisitos indicados reglamentariamente y en la directriz vigente. Dicha afirmación se admite como verdadera únicamente de forma parcial, según se desprende del análisis de la prueba que consta dentro de los expedientes administrativos allegados al proceso. Veamos. La parte actora presentó la gestión de prórroga en fecha 4 de abril del 2013, en efecto antes de vencer el plazo de la concesión. Con la misma se representó el Estudio de conveniencia para la prórroga, certificación de estados financieros, declaración jurada de compromisos, certificación de patrono al día y otra información técnica, tal y como se indicó en el hecho probado 5 de esta sentencia. No obstante, en fechas 23 de mayo y 12 de agosto del 2013, la parte actora por medio de sus representantes aportó otra documentación adicional para que fuera tomada en cuenta por la Dirección de Geología y Minas, correspondiente a un \"cd\" con los planos de la concesión, certificación de personería, capital social y composición accionaria, con el fin de cumplir con lo establecido en el Código de Minería, lo cual descarta que se hubiera entregado de forma completa y cumpliendo todos los requisitos desde la primera gestión. Adicionalmente a lo anterior y si bien es cierto que, en julio del 2013, se emite un criterio técnico en el sentido que el Estudio de Conveniencia cumple con los parámetros de la directriz antes citada y que no había un inconveniente técnico, lo cierto del caso es que en esa ocasión se hicieron 14 recomendaciones en caso de aprobar la prórroga. Es decir, no se trataba de un caso donde la gestión de la parte no tuviera ninguna observación ni recomendación y que simplemente lo que procediera era su aprobación pura y simple de forma automática. Ahora bien y de suma relevancia para este particular, es el tema de la determinación del nivel base local de extracción, fundamental para definir el punto de partida y límite para la actividad minera y en este caso al tratarse de una concesión de extracción en cauce de dominio público, con el fin de evitar deterioro en el cuerpo de agua, erosión y contaminación. Tal y como se indicó en los hechos probados 21, 22 y 23, de la revisión de la solicitud efectuada en agosto del 2014, se determinó que la información presentada por la parte actora por medio del profesional contratado para ello, carecía de precisión elemental para establecer las cotas de elevación, que de la medición de las curvas de nivel se da una diferencia de 7 metros de error fuera de rango y que no se pudo determinar la cota de elevación de la confluencia del Río Agua Caliente con el Grande de Orosí lo cual es clave para el cálculo. Ello provocó que se debiera replantear (hacer de nuevo) el levantamiento de la zona, así como hacer una visita de campo al sitio con la presencia del profesional de la accionante y de los funcionarios de MINAE. Para este Tribunal es claro y evidente que a pesar de que se hayan presentado los requisitos formales técnicos indicados en el Reglamento al Código de Minería y a la directriz establecida para esos efectos, los mismos estaban sujetos a revisión y verificación incluso en el campo, con el fin de determinar si estaban o no correctos en cuanto a los datos y condiciones que se presentaban para obtener la prórroga. Entonces, respecto al argumento de la accionante en cuanto a que se presenta en este caso un \"interés legítimo reforzado\" que crea una obligación de indemnización por parte del Estado porque estima que desde el momento de la presentación la prórroga cumplía con todos los requerimientos para su aprobación (casi inmediata y automática), considera este Tribunal que esa afirmación se aparta de lo que se extrae de la prueba que consta en el expediente administrativo. En primer lugar, hemos de enfatizar que la solicitud no se entregó completa hasta el mes de agosto del 2013 y que en agosto del 2014, se determinó que las cotas de altura presentadas eran incorrectas, debiendo hacerse incluso un nuevo levantamiento en el sitio y que una vez realizado, fueron aprobadas hasta el 8 de setiembre del 2014, no sin dejar de emitirse nuevas recomendaciones técnicas para la operación del proyecto. Desde este escenario, deben descartarse los argumentos planteados en este sentido por la interesada, toda vez que queda acreditado que no solo documentalmente debe encontrarse completa la solicitud, sino que debe verificarse técnicamente su conformidad con el régimen aplicable. Otro argumento ha abordar, expone que cuando el funcionario encargado de la revisión del trámite dio su recomendación favorable, debió de recomendarse al Poder Ejecutivo la emisión de la prórroga, lo que duró casi dos años, situación que en su criterio no tiene una explicación válida en las denuncias presentadas en contra del proyecto, pues fueron denegadas. Al respecto, hemos de indicar que no comparte esta Cámara de Juzgadores dicha afirmación. Omite indicar la accionante en su demanda, que la primera de las denuncias se presentó el día 8 de marzo del 2013 (trasladada el 11 de marzo del 2013 a la regional correspondiente para su investigación), no en agosto del 2013, según se detalla en el hecho probado 4 de esta decisión. Es decir, para el momento en que se presentó la  solicitud prórroga en fecha 4 de abril del 2013, ya las autoridades de la Dirección de Geología y Minas tenían una denuncia sobre el proyecto, que debía alertarlas de posibles irregularidades en la zona, no por una situación indebida o discriminatoria, sino por su obligación constitucional y legal de proteger el ambiente, al ser un derecho de todos los ciudadanos y precisamente una de sus competencias al pertenecer al Ministerio rector en la materia. El artículo 6 inciso 2 del Reglamento al Código de Minería (en su versión aplicable al momento de los hechos) indica: \"Artículo 6º-Funciones. Son funciones de la DGM, además de las contenidas en el artículo 93 del Código, las siguientes: ...2. Atender denuncias, investigar los hechos y aplicar las sanciones previstas en el artículo 3 del Código de Minería; así como presentar ante los Tribunales de Justicia la denuncia correspondiente de conformidad con el Código Penal de Costa Rica.\" (El resaltado no es del original) Por su parte, el inciso a) del artículo 23 del Código de Minería establece: \"Artículo 23.- El titular de un permiso de exploración tendrá derecho especialmente a lo siguiente: a) A la prórroga de su permiso, si justificara haber cumplido con todas sus obligaciones durante el período precedente de validez.\" (El resaltado no es del original). Es decir, de las normas anteriores, se deriva la conclusión de que no se trata de una prórroga preconstituida o una situación jurídica consolidada, se trata, en criterio de este Tribunal, de una expectativa de derecho, dado que su obtención está sujeta legalmente al cumplimiento de todas sus obligaciones durante el período inicial de la concesión. Categorización que no descarta el interés que pueda poseer la demandante en el caso particular sobre dicho trámite. Ello además implica otra consecuencia fundamental para el particular, sea que todo concesionario (como todo ciudadano costarricense), tiene el deber de soportar la fiscalización de sus actividades (más cuando se encuentra en una relación de sujeción especial como una concesión sobre un bien de dominio público), las investigaciones correspondientes a las denuncias que se hagan en su contra y la solicitud de información, máxime considerando que en casos donde se compromete el ambiente (como derecho fundamental) se trata de un tema delicado y reconocido constitucionalmente, es decir, hay obligación de tramitar las denuncias por parte de las autoridades competentes y de la persona investigada, de soportar la investigación de las mismas. De la lectura de la demanda pareciera desprenderse, que el criterio que sustenta la teoría del caso de la accionante, es que los funcionarios de MINAE debían aprobar la prórroga sin considerar e incluso obviando las siete denuncias administrativas y el recurso de amparo interpuesto por vecinos de la zona en contra del proyecto, lo cual es absolutamente incorrecto, ilegal e incluso podría haber generado un posible incumplimiento de deberes por parte de las entidades públicas competentes. La Sala Constitucional ha sido totalmente clara en indicar que es una obligación del Estado y de sus instituciones proteger el ambiente y velar por su integridad, al ser un derecho fundamental con una garantía constitucional para todas las personas que viven en Costa Rica, sin que ninguna pueda excusarse en la falta de recursos ni de personal. No se trataba de una situación potestativa, era un deber por parte de los funcionarios encargados investigar hasta las últimas consecuencias las denuncias interpuestas. Claramente ello impedía aprobar sin tramitar y finalizar las denuncias, la solicitud de prórroga de la actora, pues cada una de ellas estaba vinculada de forma directa a la explotación de la concesión 8-91 y las consecuencias dañinas y perjudiciales al ambiente que las personas denunciantes consideraban se estaban dando. Así las cosas, no se comparte la afirmación de la actora en cuanto a que no había una razón válida para retrasar la recomendación de prórroga al Poder Ejecutivo, pues fue totalmente acertada la actuación de los funcionarios de MINAE cuando recibieron las denuncias, las tramitaron, se hicieron las visitas de campo, los informes técnicos y las recomendaciones, que finalizaron en denegatorias, pero mediando una investigación activa y transparente de cada una de ellas. No tiene sentido desde el punto de vista legal ni lógico (mucho menos porque se pudo haber violentado la garantía constitucional del derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado) que se aprobara la prórroga sin comprobar si técnicamente cumplía con las condiciones requeridas (lo cual se estudió anteriormente) y sin descartar las irregularidades evidenciadas por los grupos organizados denunciantes. Es decir, ello implicaría aprobar una ampliación de plazo para posterior y eventualmente, anular la concesión por incumplimientos ambientales y de las condiciones de su otorgamiento inicial. Simplemente es un argumento que cae por su propio peso. Sería pretender además que los funcionarios desconocieran la realidad de lo que estaba sucediendo en la zona con el proyecto y con la comunidad. A lo cual debe adicionarse, sin entrar en detalles, que tal y como se estableció en los hechos probados de esta decisión, se determinó en varias ocasiones situaciones anormales, que se denunció penalmente una extracción ilegal en la zona contra desconocido y que se recomendó no aprobar el informe de labores del período 2011-2012. Es decir, había potestad de vigilar ambientalmente pero además también motivos para ello, como parte de los deberes de los órganos públicos. Por otro lado, considera este Tribunal que el trámite de la prórroga no estaba completo, ello en virtud de que se fueron dando estas denuncias (e incluso un recurso de amparo), su investigación y decisión, siendo que la última de ellas se terminó de tramitar en fecha 16 de marzo del 2015 y tres días después se emitió la prórroga pedida, por el plazo adicional de 5 años. De lo cual, no se observa ninguna tardanza injustificada en contra de la actora. Teniendo en cuenta las vicisitudes del expediente administrativo, entre denuncias de grupos ambientales, denuncias penales, quejas contra funcionarios, inspecciones de campo, recursos de revocatoria y apelación, un recurso de amparo, entre otros, considera este Tribunal que el trámite fue adecuado a los hechos que se estaban analizando en cuanto a la solicitud de la actora y a los cuestionamientos ambientales que se dieron. Las actuaciones que constan en los 13 tomos del expediente administrativo no pueden ser catalogadas como un \"retraso\", pues no se trató de algo antojadizo, voluntario ni arbitrario. El argumento de la accionante pretende convertir en una omisión, entendida como inactividad administrativa, suprimiendo la masiva cantidad de gestiones que durante el tiempo que tardó la prórroga en aprobarse se dieron y que estaban directa y estrictamente unidas a la regularidad y normalidad de la explotación de la concesión. De igual manera, pretende suprimir hipotéticamente las mismas gestiones buscando que se le reconozca una efecto retroactivo al descarte final de éstas, es decir, como éstas no fueron fructíferas, pretende permear de injustificado el trámite mismo de la gestión, cuando la desestimación es justamente el resultado de la tramitación de la denuncia, que se sostiene justamente porque se ejercieron los controles legales y constitucionales de fiscalización ambientales, no siendo posible, como lo busca quien demanda, acreditar que al resultar la desestimación de la denuncia como culminación de un trámite sea la prueba para sustentar que el trámite mismo de investigación fuese innecesario, teniendo en cuenta de que a priori no es dable desestimar o rechazar ese tipo de gestiones, las cuales conforme a los autos no fueron pocas. Lo que se observa es el cumplimiento de obligaciones legales de investigar en materia de ambiente y de resolver técnicamente lo planteado, ello con independencia del resultado final de las gestiones. El derecho a la justicia administrativa y al derecho de petición no lo tenía solamente la empresa actora, todos y cada uno de los denunciantes de forma grupal como individual también lo tenían y era una obligación del MINAE dar esas respuestas y analizar lo cuestionado. Adicionalmente, indica la parte actora que el tema del trámite de las denuncias como justificación para el plazo en que se resolvió la gestión fue denegado en el amparo de legalidad, cuando el TCAD ordenó emitir el acto en el plazo de 15 días y que por tanto, debe correr la misma suerte en este proceso. No se comporte dicha apreciación. Sin ánimo de cuestionar el aspecto de los amparos de legalidad y su fundamento legal, entiende este Tribunal que la competencia de los jueces contenciosos administrativos en ese tipo de asuntos se limita al derecho de petición en sede administrativa, relacionado estrechamente con el artículo 5 de la Ley N° 8220, que indica, en lo que interesa: \"Artículo 5.- Obligación de informar sobre el trámite. Todo funcionario, entidad u órgano público estará obligado a proveerle al administrado información sobre los trámites y requisitos que se realicen en la respectiva unidad administrativa o dependencia. Para estos efectos, no podrá exigirle la presencia física al administrado, salvo en los casos en que la ley expresamente lo requiera. Para la rastreabilidad y el control de los documentos al presentarse por primera vez ante cualquier entidad u órgano público, se creará un expediente numerado y foliado. En el caso de documentos físicos se deberá incluir una hoja de control con el nombre completo del funcionario o funcionarios responsables, la fecha de ingreso a cada departamento asignado y el estado de trámite actualizado...\" Es decir, en ese proceso sumario y de corte jurisprudencial, el objeto es obtener una respuesta en cuanto al trámite presentado, pero claramente no una positiva respecto de lo pedido. Es decir, en este caso particular por medio del amparo de legalidad que se tramitó en el expediente judicial N° 13-007383-1027-CA, se estableció la obligación de dar respuesta a la actora acerca de su trámite, pero no que se le otorgara la prórroga que se estaba discutiendo en ese momento. No es procedente tratar de entremezclar el objeto del proceso de un amparo de legalidad y con uno de conocimiento como este caso (dado que no se trata solo de un tema civil de hacienda, en vista de la pretensión declarativa), donde debe analizarse de forma amplia y plenaria si se cumplen o no los requisitos legales y doctrinarios para declarar el derecho a indemnización por parte de una accionante, según la prueba que consta en autos. Es decir, puede existir una vinculación entre ambos procesos judiciales, pero sin duda su objeto no es el mismo. Por otro lado, lo resuelto en la sede sumaria del amparo de legalidad no prejuzga lo que se está discutiendo en éste ni vincula a esta Cámara de Juzgadores respecto de que debe resolverse, ello en virtud del principio de independencia judicial. Todo lo anterior justifica, que este Tribunal disienta de la conclusión de la actora, cuando indica que la conducta omisiva formal (en cuanto a procedimiento o trámite) evidenciada fue ilegal y anormal por violentar el derecho de petición y a la justicia administrativa, pues si bien es cierto la solicitud de la actora fue realizada el 4 de abril del 2013 y se resolvió el 19 de marzo del 2015, todo el plazo fue justificado en cada una de las actuaciones (no omisiones) que se evidencian en el expediente administrativo y que se detallan en los hechos probados 4, 8, 9, 12, 13, 14, 15, 17, 18, 19, 20, 21, 22, 23, 24, 25, 26, 27 y 28 de esta sentencia, a los cuales se remite a la parte interesada. En un último aspecto dentro de esta línea de argumentación, la representación de la parte actora indica que se dio un período de casi dos años durante los cuales su actividad estuvo suspendida, en virtud de lo indicado en el artículo 43 del Reglamento al Código de Minería. De la prueba que se presentó dentro del expediente judicial, no se desprende esa conclusión. Veamos. De los hechos probados 10, 11, 14, 15, 17 y 19 de esta sentencia se pueden enumerar las siguientes situaciones:\n\n \n\n1) En fecha 22 de julio del 2013, la representante de la actora indicó a la Dirección de Geología y Minas que en vista de que no había una resolución que suspendiera las labores y a pesar del silencio respecto de la prórroga, continuaría con las labores extractivas.\n\n2) El 24 de agosto del 2013, la Fuerza Pública (Delegación Distrital de Orosi), consigna en un acta de observación que en la zona del Río Agua Caliente Navarro se observaba actividad de extracción del cauce del río de vehículos con el logo de Grupo Orosí.\n\n3) En inspección del 1° de octubre del 2013, se indicó que no se estaban haciendo labores de extracción, pero sí de traslado de materiales procesados hasta el quebrador, que se observó que en otra zona se había efectuado labores de extracción, indicando se había dado una extracción ilegal de aproximadamente 40.000 m3.\n\n4) En el informe de la inspección al sitio del día 6 de octubre del 2013, se consignó que no había labores de extracción en ese momento, pero sí de traslado de materiales al patio de acopio.\n\n5)  En inspección al sitio del día 26 de febrero del 2014, se observó material bruto en el patio, el quebrador, zaranda y conos en labores, implementación de una pila de sedimentación, que no hay extracción de material del cauce, acarreo con vagonetas desde el patio de margen derecha, bancos de material de poco volumen. Además, en el informe confeccionado en fecha 10 de marzo del 2014, se indica que se está usando la planta de procesamiento y que se estaba dando el despacho de materiales ya procesados, que se estaba usando como paso un vado no autorizado dentro del plan de labores.\n\n6) En informe de inspección al sitio el día 29 de abril del 2014 se indica que hay una extracción en la zona (patio de acopio) no autorizada por la Dirección, que en una inspección anterior se había observado el bajo nivel del piso y que en esta ocasión se ve que se dejó expuesto el nivel de infiltración del agua. Esa zona se ha incorporado por el concesionado en el plan de explotación no ha sido aprobado su uso.\n\n \n\nEs decir, existe prueba fehaciente de que la actora no suspendió totalmente sus actividades comerciales, normales dentro de su giro comercial y relacionadas con la explotación de los materiales extraídos del cauce del río a partir de la concesión otorgada en su momento, que hacen ver a este Tribunal que la afirmación planteada en la demanda no es correcta y que no se adecúa a la prueba que consta en autos. Al respecto se trata de informes de los funcionarios de la regional del MINAE que hicieron numerosas visitas al sitio de la concesión, así como un acta de observación de miembros de la Fuerza Pública, lo cual además se termina de reforzar con la propia declaración de la parte actora, cuando indica que mantendrá sus actividades en vista de que no existe una orden para suspenderlas. Así las cosas, se rechazan los argumentos planteados por la parte actora en este sentido y se tiene por no demostrada la afirmación de que suspendió todas sus operaciones durante el trámite de la prórroga. Como consecuencia, se rechazan los argumentos correspondientes al punto 1. Acerca del punto 2) relacionado con los presupuestos de procedencia de la responsabilidad patrimonial de la Administración, indica la interesada que la que da pie a su declaración en el particular, se trata de una conducta omisiva en un procedimiento de prórroga de una concesión, de forma que es anormal e ilícita. Como se dijo anteriormente, no se comparte dicha argumentación. Analizada la actuación de la Dirección de Geología y Minas y de la Región Huetar Atlántica del MINAE, se llegó a la conclusión de que lo actuado es acorde al ordenamiento jurídico, ya que dichas autoridades tenían la obligación legal y constitucional de investigar las denuncias planteadas, así como de vigilar y analizar el desarrollo del proyecto por parte de la actora. Reiteramos, el derecho de petición y de justicia administrativa no era exclusivo de la actora, siendo que todas las personas y grupos denunciantes también poseían el derecho de que sus peticiones fueran atendidas debidamente, siendo que por tratarse de un tema ambiental no podrían los funcionarios dejar de tramitar lo correspondiente, obviar lo denunciado y dar, sin ninguna observación, la aprobación de la prórroga pedida por la actora. Tan es así y tan necesaria era la investigación y la intervención en este caso, que se presentó al menos una denuncia penal por explotación ilegal contra desconocido, se descubrió el uso de un vado no autorizado, la falta de información requerida a la actora en cuanto al tema de las rampas de acceso y otros, una alerta sobre bajo nivel del piso y que se había dejado expuesto el nivel de infiltración del agua, uso de un patio de acopio no autorizado, recomendación de no aprobar el informe de labores de 2011-2012, entre otras situaciones. Finalmente, debe recalcarse que al momento en que se aprobó la prórroga se impusieron 23 condiciones técnicas que debía cumplir la actora. Es decir, en su conjunto la actuación del Estado en función del tiempo que se tardó para aprobar la prórroga es totalmente razonable y justificada de acuerdo a los muchos acontecimientos que se dieron dentro del expediente administrativo N° 8-91, de forma que no se trata de una omisión formal que pueda ser catalogada como ilegal o anormal. Lo anormal e ilegal en este caso, se hubiera producido en un supuesto donde mediando siete denunciadas de vecinos por el proyecto sujeto a prórroga que no se diera ninguna investigación, no se atendiera a las personas denunciantes, no se hicieran las inspecciones de campo y, casi que de forma automática (como indicó la representación del Estado) se aprobara la misma sin ningún tipo de cuestionamiento. Se reitera: se trataba de un tema de protección al ambiente y su garantía constitucional. Consecuentemente, el primero de los elementos o requisitos de procedencia de la responsabilidad administrativa en este caso, no se verifica y por tanto, se descarta que se dé en este particular. Ya de por sí esta conclusión lleva a denegar la declaratoria pedida en la pretensión 1 de la demanda, no obstante, se realizan los demás pronunciamientos respecto de los restantes argumentos expuestos. En relación con el punto 3), se expone que el nexo causal entre la conducta omisiva y el daño se deriva del artículo 43 del Reglamento al Código de Minería, pues debían suspenderse las labores si la prórroga no se había dado, y que esa fue su situación desde el 23 de julio del 2013 al 19 de marzo del 2015, lo cual debe descartarse por lo dicho anteriormente en el punto 1, donde se detallaron al menos seis situaciones (acompañadas de la prueba documental correspondiente), de las cuales se desprende claramente que las labores de la actora no se suspendieron totalmente en cuanto a la explotación de la concesión 8-91 y las labores en la zona, a pesar del mandato reglamentario. En todo caso, la misma actora indicó en julio del 2013 que no suspendería sus labores. Se remite a las partes a lo referido. Sigue argumentando que todas las pérdidas de ese período fueron causadas por la omisión del Estado, donde no cabe alegar que se trataba únicamente de una expectativa de derecho o interés legítimo, que en este caso la lesión se dio por tratarse de un interés legítimo reforzado, pues la solicitud cumplía con todos los requisitos de ley, como indicó la propia Aadministración, quien ni siquiera pidió más información o subsanar la presentada. Dichas argumentaciones también deben ser rechazadas, por lo anteriormente explicado en este Considerando. En síntesis vale remontar dos aspectos: 1) la solicitud no se entregó de forma completa, pues posteriormente se presentaron dos escritos (el último de agosto del 2013), donde se entregaba información básica y formal sobre la gestión de prórroga y 2) No se aportó información adecuada y suficiente para determinar las cotas de elevación para poder verificar o no la procedencia de la ampliación de plazo solicitada, de forma que hubo que replantear el levantamiento de la zona. Esto último, además descarta lo afirmado en cuanto a que no se les solicitó información adicional, dado que se citó al profesional de la empresa actora en la zona para efectuar el nuevo análisis de campo requerido. Por otro lado, este punto es fundamental dado que sin la definición de ese nivel base no podía otorgarse lo pedido. Con independencia de si la situación jurídica de la actora era de expectativa de derecho, interés legítimo, derecho consolidado o interés legítimo reforzado, lo cierto del caso es que esa discusión es inútil, dado que de la prueba analizada en el caso, se determinaron las dos situaciones anteriores, que producen la denegatoria, por imprecisas, de las afirmaciones de la actora. Por las mismas razones, se deniega lo expuesto por la demandante en el sentido que en este caso no existía margen de discrecionalidad pues se cumplieron los requisitos, haciendo una observación adicional en el sentido que de las actuaciones administrativas que constan en el expediente administrativo se evidencia que no se estaba en el ejercicio de una potestad discrecional sino en el análisis meramente técnico de la solicitud de prórroga presentada y de las denuncias interpuestas. También es de obligado rechazo el alegato expuesto en el sentido que la utilidad económica que se esperaba se vio frustrada solamente por la inactividad administrativa, pues como se dijo, es criterio de este Tribunal que en particular no existió una omisión administrativa que pueda ser calificada de ilegal o de anormal, pues de lo estudiado se desprende que las autoridades cuestionadas actuaron conforme al bloque de legalidad. No se demuestra la existencia del nexo causal alegado. Aclarando que en todo caso considera este Tribunal que no se logró acreditar de forma suficiente la existencia de una conducta administrativa (en este caso omisiva) antijurídica ni el daño a la accionante, pues no queda demostrado que haya suspendido sus labores económicas. Finalmente, en cuanto al punto 4), donde la parte actora manifiesta que en el caso concreto no se da ninguna eximente de responsabilidad, debe decirse que ello no es de relevancia, así como tampoco la defensa planteada en esos términos por parte del Estado (cuando alega culpa de la víctima y hecho de tercero), pues al no tenerse por verificados los elementos o criterios de imputación de la responsabilidad administrativa, no se perfecciona la figura o el supuesto, que obligue a hacer el análisis adicional sobre la posible existencia de eximentes de esa responsabilidad. Se deniegan ambas argumentaciones. Ahora bien, en cuanto a los testigos evacuados en la audiencia de juicio oral y público celebrado el día 22 de marzo del 2022, sean los señores Gerardo Marín Carmona y Jorge Valverde Jiménez, debe decirse que sus declaraciones no tienen ninguna relevancia para esta decisión, en vista de la forma en que se resuelve, dado que versaron sobre los hechos de la demanda en cuanto a la tramitología de la solicitud de prórroga (donde existe prueba documental de referencia) y los daños y perjuicios pedidos. En síntesis, ninguno de los argumentos presentados por la parte actora es admisibles, de forma que no se acredita la procedencia de una declaratoria de responsabilidad patrimonial por parte del Estado. Así las cosas, lo procedente es denegar la pretensión principal 1 y la subsidiaria 1, al no estimarse con lugar la aplicación del régimen de  responsabilidad del Estado. En consecuencia, se deniegan las pretensiones principales 2 y 3, correspondientes a la liquidación de los daños y perjuicios pedidos, indexación e intereses, al ser accesorias a la declarativa rechazada, así como la subsidiaria número 2, que corresponde a la condena de daños y perjuicios en abstracto. Se deniega en todos sus extremos y pretensiones principales y subsidiarias la demanda planteada.\n\nIX. SOBRE LAS EXCEPCIONES PLANTEADAS. Por las razones mencionadas, se acoge la defensa de falta de derecho planteada por la representación del Estado. Con fundamento en lo dicho en los considerandos anteriores, se declara sin lugar la demanda en todos sus extremos principales y subsidiarios.\n\nX. SOBRE LAS COSTAS. Por expresa disposición del artículo 193 del Código Procesal Contencioso Administrativo, procede condenar a la parte actora al pago de ambas costas de esta acción por el sólo hecho de haber resultado vencida en este proceso, sin que medien razones que justifiquen su exoneración conforme los incisos a) y b) del numeral 193 citado.\n\nPOR TANTO\n\nSe rechaza la excepción de caducidad. Se omite pronunciamiento sobre la de prescripción. Se acoge la defensa de falta de derecho alegada por El Estado. En consecuencia, se declara sin lugar en todos sus extremo las pretensiones principales y subsidiarias la demanda interpuesta por Quebradores Ujarrás S.A. contra El Estado. Se condena a la parte actora al pago de las costas de esta acción, mismas que serán liquidadas en fase de ejecución de sentencia. Notifíquese. KAREN CALDERÓN CHACÓN. CLAUDIA BOLAÑOS SALAZAR. CARLOS JOSÉ MEJÍAS RODRÍGUEZ. Jueces. -\n\n \n\n \n\n\n\n\n- Código Verificador -\n\nWMGEJDEC17K61\n\n\n\n \n\nDocumento firmado por:\n\nKAREN CALDERÓN CHACON, JUEZ/A DECISOR/A\nCLAUDIA BOLAÑOS SALAZAR, JUEZ/A DECISOR/A\nCARLOS JOSE MEJIAS RODRIGUEZ, JUEZ/A DECISOR/A\n\n \n\nEXP: 19-002360-1027-CA\n\nGoicoechea, Calle Blancos, 50 metros oeste del BNCR, frente a Café Dorado. Teléfonos: 2545-0099. Ext. 01-2707 ó 01-2599. Fax: 2241-5664 ó 2545-0006. Correo electrónico: tproca-sgdoc@poder-judicial.go.cr\n\n \n\nEs copia fiel del original - Tomado del Nexus.PJ el: 08-05-2026 12:41:30.\n\nSCIJ de Hacienda\nSCIJ de la Procuraduría General de la República",
  "body_en_text": "EXPEDIENTE:\n\n19-002360-1027-CA - 1\n\nPROCESO:\n\nKnowledge\n\nACTOR/A:\n\nQUEBRADORES DE UJARRAS S.A.\n\nDEMANDADO/A:\n\nTHE STATE\n\nN° 2025010936\n\nCONTENTIOUS-ADMINISTRATIVE AND CIVIL TREASURY TRIBUNAL, SECOND JUDICIAL CIRCUIT, SAN JOSÉ, GOICOECHEA, at seven hours and twenty-nine minutes on the twenty-sixth of November of two thousand twenty-five.-\n\nKnowledge proceeding filed by QUEBRADORES UJARRÁS SOCIEDAD ANÓNIMA, legal identification number 3-101-025459, against THE STATE. Representing the State, Prosecutor Elizabeth Li Quirós appears, and for the plaintiff, María Lourdes Echandi Gurdián and Aldo Milano Sánchez, in their capacity as special judicial attorneys. The judgment is issued unanimously.\n\nDrafted by Judge Calderón Chacón, with the affirmative vote of judges Bolaños Salazar and Mejías Rodríguez and,\n\nCONSIDERANDO\n\nI. PROCEDURAL BACKGROUND.- A recount of the procedural history of the case file is made below:\n\n1. On March 19, 2019, the plaintiff filed a knowledge proceeding, formulating the following claims: \"Based on the facts, the cited Law, and the evidence offered and provided, we request the following be declared: 1.- The liability of the State for the damages (daños y perjuicios) caused to Quebradores Ujarrás S.A. arising from the formal singular inactivity (or procedural inactivity) incurred in processing and resolving the request for extension (prórroga) of the term of the material exploitation concession (concesión de explotación de materiales), over an area of the public domain riverbed of the Río Agua Caliente-Reventazón, which runs in file 8-91 of the National Mining Registry of the Directorate of Geology and Mines; 2.- An order against the State for payment of damages (daños y perjuicios), which arise from the interruption of the company's extractive activity between July 23, 2013, and March 19, 2015, as a result of the late resolution of the request for extension (prórroga) of the term of the referenced concession by the Executive Branch. The damages (daños y perjuicios) consist of: Damages (Daños): (i) Operating losses for the twenty months of interrupted operations, considering the company's net result before taxes between August 2013 and March 2015 equivalent to the sum of ¢665,211,321.52 and (ii) loss of inventory held by the company when its extractive work was interrupted in the sum of ¢253,698,798.43. Both sums must be brought to present value at the time of the ruling or in execution of judgment. Lost profits (Perjuicios) consisting of the profits not received during the indicated period, considering the average monthly profit the company had before the interruption of operations, in the sum of ¢318,113,536.30, a sum that must be updated at the time of the ruling or in execution of judgment. Furthermore, compensation is sought for the loss of opportunity to invest the profits not received during the twenty months of inactivity caused by the formal singular omission incurred by the Administration when resolving the petition for extension (prórroga) of the concession term, a sum to be calculated in execution of judgment, once the lost profits (perjuicios) are determined. 3.- The referenced sums must be updated consistently with their real and current value at the time of the issuance of the judgment upholding the claim, and an order must also be issued for the payment of corresponding interest pursuant to the legal rate, from the date the judgment upholding the claim becomes final until effective payment. 4.- An order for the payment of both sets of costs (costas) of the proceeding. In the alternative, based on the facts, the cited Law, and the evidence offered and provided, we request that the following be declared: 1.- The liability of the State for the damages (daños y perjuicios) caused to Quebradores Ujarrás S.A. arising from the formal singular inactivity (or procedural inactivity) incurred in processing and resolving the request for extension (prórroga) of the term of the material exploitation concession over the area of the public domain riverbed of the Río Agua Caliente-Reventazón, which runs in file 8-91 of the Mining Registry of the Directorate of Geology and Mines; 2.- An order against the State for payment of damages (daños y perjuicios), in the abstract, with the quantum of compensation to be determined in execution of judgment. 3.- An order for the payment of both sets of costs (costas) of the proceeding.\" (Images 2 to 31 of the judicial file and preliminary hearing supported in the Court's hearing recording system and minute in images 132 to 134 of the digital file).-\n\n2. Once the legal transfer was granted, The State opposed the action, requesting it be declared without merit. It raised the defenses of expiry (caducidad), statute of limitations (prescripción), and lack of right (falta de derecho). (Images 89 to 125 of the judicial file).\n\n3. The preliminary hearing was held on September 26, 2019, with the presence of the representatives of all parties, where the claims were established as indicated, and the defenses of expiry (caducidad) and statute of limitations (prescripción) were reserved to be addressed in the judgment. The processing judge determined the disputed facts and the evidence to be presented at oral trial. (See preliminary hearing supported in the Court's hearing recording system and minute in images 132 to 134 of the digital file).-\n\n4. The oral and public trial was held starting at 8:44 a.m. on March 22, 2022, with the participation of all parties. In said hearing, opening arguments were heard, the testimonial evidence admitted at the preliminary hearing was received, and closing arguments were delivered. (Record of the hearing and minute in images 206 to 211 of the digital file).\n\n5. By means of first instance judgment No. 032-2022-I at three o'clock in the afternoon on March 30, 2022, the defense of expiry (caducidad) was rejected and the defense of statute of limitations (prescripción) was upheld, declaring the filed claim without merit, with no order as to costs (costas). (Images 212 to 234 of the judicial file).\n\n6. In resolution No. 001443-F-S1-2025 at 10:03 a.m. on October 9, 2025, the First Chamber of the Supreme Court of Justice annulled the indicated judgment, ordering the matter be remanded for a decision on the merits. (Images 311 to 331 of the judicial file).\n\nII.- ARGUMENTS OF THE CLAIM. The representative of the plaintiff argues, as relevant, the following: Since 1993, it has held a material exploitation concession (concesión de explotación de materiales) over a public domain riverbed (8-91), (initially granted to a third party), whose initial term expired on July 22, 2013. Its productive activity is the extraction of materials, processing, and commercialization in the concession area. On April 4, 2013, it requested the extension (prórroga) of the term; in June 2013, the convenience study for said party was issued; in July 2013, it was indicated that the extension (prórroga) was procedurally appropriate from a technical standpoint. Once the term expired, in October 2013, a legality appeal (amparo de legalidad) was filed (13-007383-1027-CA), where the administrative authority was ordered to cease the challenged inactivity, which was brought to the attention of the Mining Directorate of MINAE by the PGR; however, the claim was answered, but the act was not issued. In May 2014, said directorate informed the PGR about a complaint against the plaintiff and that until the issue was resolved, the pending procedure could not be addressed. Upon the PGR's inquiry about the case, the Director of Geology and Mines requested information on the case, to which it was indicated on August 7, 2014, in summary, that the study submitted for the procedure did not meet the technical requirements for it. On August 8, 2014, the plaintiff was informed about the topographic survey at the site. In September 2014, the issue of the base extraction level was addressed. At that same time, the PGR was informed about the extension (prórroga) procedure and the existing complaint. In October 2014, it was reported that the complaint had recently been resolved, so the pending procedure would proceed. In December 2014, the Directorate of Geology and Mines recommended the extension (prórroga) for 5 years. Meanwhile, the legality appeal (amparo de legalidad) was upheld by order No. 292-2015 of January 15, 2015. In the resolution of March 19, 2015, the requested extension (prórroga) was approved. The company's activity was halted from July 23, 2013, to March 19, 2015, generating damages (daños), consisting of operating losses and lost profits (perjuicios) regarding profits, referring to the loss of chance. Regarding the legal basis, it explains the normative foundations of mining activity. It identifies the conduct causing the claimed damages, referring to the right to obtain the extension (prórroga) according to Article 33 of the Mining Code, which is not a mere expectation, supported by numbers 36, 64 of that same regulation, as well as Articles 6, 38, 41, 42, 43 of the regulation to said law. That if there is no extension (prórroga) within the term, the concession holder must cease activity. It states that the requirements (which it transcribes) for the procedure of interest were set forth in a directive from 2010. As for the specific case, it indicates it filed the request for extension (prórroga) on time and submitted the requirements indicated in the regulation and the current directive. The Administration took 2 months to assign the matter to an official, who took 5 months to issue a favorable ruling on the extension (prórroga), with some technical recommendations, at which point it should have been recommended that the Executive Branch issue the extension; however, it was not until December 16, 2014 (1 year and 8 months), that this was done, and in March 2015, that it was formally issued, meaning it took almost two years during which the plaintiff's activity was suspended. The only justification used in this regard was the need to previously resolve a series of complaints against the company, which were denied, an argument that was rejected in the legality appeal (amparo de legalidad) when the TCAD ordered the act be issued within 15 days. It considers that conduct was illegal and abnormal for violating the right to petition and administrative justice; there was no reason to delay the recommendation. The first of the complaints was filed in August 2013, and the request for extension (prórroga) in April of that year. Regarding the issue of the claimed liability and its prerequisites, it indicates it is an omissive conduct in a procedure for an extension (prórroga) of a concession, such that it is abnormal and unlawful. Regarding the causal link, it explains that between the omissive conduct (of a material nature) and the damage there is a causal relationship, which derives from Article 43 of the regulation to the Mining Code, where it indicates that work must be suspended if the extension (prórroga) has not been granted. This is observed in that the company submitted its request more than three months in advance and it was resolved almost two years later, a period during which it had to suspend work (July 23, 2013, to March 19, 2015). Thus, all losses from that period were caused by the State's omission, where it cannot be argued that it was merely an expectation of a right or legitimate interest, as the First Chamber has established. In this case, the injury occurred because it was a reinforced legitimate interest since the application met all legal requirements, as the administration itself indicated, which did not even request more information or correction of what was submitted. In this case, there was no margin of discretion because the requirements were met. Thus, the economic utility expected was frustrated solely by the administrative inactivity. It states that in this specific case, there is no exemption from liability. It seeks material damages (operating losses for 20 months of suspension and loss of inventory) and lost profits (perjuicios) (profits not received for the same period and loss of opportunity). Said arguments were reiterated in the oral closing arguments. The parties are warned that novel arguments that may have been introduced at that phase will not be considered for the issuance of this decision, in order not to affect the procedural balance or the right of defense of the parties.\n\nIII.- ARGUMENTS OF THE RESPONSE. The representation of the State rejected the claim and stated: According to the administrative file, through Memorandum No. DGM-RNM-160-2013 of March 11, 2013, a complaint dated March 8, 2013, filed by Mr. Mario Arias Moreira against the concessionaire, was forwarded, processed under number 43-2013. In compliance with its competencies and legal obligations to supervise mining activity and protect the environment, the Administration addressed said complaint, a process filed before the extension application itself. For this reason, it conducted the corresponding inspection on March 12, 2013. Said complaint received a recommendation to be declared without merit, per Report No. DGM-CRHA-070-2013 of May 22, 2013. It states that while it is true the Convenience Study for the State to opt for an extension (prórroga) was submitted, it was a priority, before granting the extension of the concession term, to have the complaints filed against the plaintiff resolved. Furthermore, through official letter No. DGM-CM-CRC1-025-2013 of July 11, 2013, recommendations were made regarding aspects to consider when granting said extension (prórroga) of the term, therefore, the application must not only meet legal requirements but also several technical aspects during the concession period. That is, the extension of the term and the activity to be carried out were not without restrictions. It continues indicating that, indeed, the plaintiff filed a Legality Appeal (Amparo de Legalidad) against the State on October 28, 2013, processed in file No. 13-7383-1027-CA. However, even if delays existed, they were never unjustified, because the Administration, in compliance with its competencies and legal obligations to supervise mining activity and protect the environment, had to address from March 8, 2013, to the date of filing the Legality Appeal (Amparo de Legalidad), at least four complaints from neighbors of Orosi against the plaintiff's activity. Among them: Complaint 43-2013: Filed March 8, 2013. Complaint 98-2013: On folios 2104 to 2086 of Volume 8 of File No. 8-91 of the Mining Registry, of the Directorate of Geology and Mines. And folios 2126 to 2125 and 2168 to 2162 of Volume 9 of File No. 8-91 of the Mining Registry, of the Directorate of Geology and Mines. Complaint 113-2013: On folios 2161 to 2153, 2188 to 2183 and 2292 to 2272 of Volume 9 of File No. 8-91 of the Mining Registry, of the Directorate of Geology and Mines. Complaint 120-2013: On folios 2174 to 2172, 2234 to 2233, 2262 to 2261 and 2306 to 2293 of Volume 9 of File No. 8-91 of the Mining Registry, of the Directorate of Geology and Mines. It also appears that, against the plaintiff's activity, Mr. Julio Sánchez Soto filed a Constitutional Appeal (Recurso de Amparo) at the constitutional level against the Directorate of Geology and Mines of MINAE and the Municipality of Paraíso, because the Administration supposedly authorized the plaintiff to continue extracting materials, when the area is vulnerable, due to overexploitation and the use of harmful techniques, as well as contamination of the rivers and even endangering the Ruins of Ujarrás. According to document CDP-ES-254-2013 dated July 16, 2013, received by the Administration on July 22, 2013 (on folios 2083 to 2080 of Volume 8 of File No. 8-91 of the Mining Registry, of the Directorate of Geology and Mines) and, from the accusations in the same complaints, the supposed administrative delay in no way prevented the continuity of the plaintiff's commercial activity, as asserted by the plaintiff itself: \"Having said all the above and with the understanding that there is no resolution or provision mandating the suspension of work, this Directorate is informed that despite the silence of this Directorate regarding the request for extension (prórroga) of the concession to which my represented party is entitled, extractive work will continue based on what the Constitutional Chamber indicated in the cited pronouncement, which is binding erga omnes pursuant to Article 13 of the Law of Constitutional Jurisdiction.\" Besides the need to resolve the complaints, it required more technical information. However, it is relevant to add that by the date of issuance of official letter DGM-OD-446-2014, two new complaints had been filed, processed, and resolved against the plaintiff company and for its material extraction activity, and additionally, one against the Geologists and officials of the Directorate of Geology and Mines, Esteban Bonilla Elizondo and German González Marín, namely: Complaint 20-2014. On folios 2325 to 2322; 2330 to 2336 and 2365 to 2353 of Volume 9 of File No. 8-91 of the Mining Registry, of the Directorate of Geology and Mines. Complaint 45-2014. On folios 2367 to 2366, 2370 to 2369, 2376 to 2372, 2391 to 2390. As of August 6, 2014, it was pending resolution. Complaint 63-2014. On folios 2376 to 2372 and 2394 to 2392 of Volume 9 of File No. 8-91 of the Mining Registry, of the Directorate of Geology and Mines, as well as folios 2398 to 2396, 2404 to 2399, 2437 to 3431 of Volume 10 of File No. 8-91 of the Mining Registry, of the Directorate of Geology and Mines. Regarding the legal basis, it indicates that there is no liability whatsoever of the State, much less damages (daños) or lost profits (perjuicios) subject to compensation. The plaintiff starts from erroneous premises. The first of these is that the Administration had to approve its request for extension (prórroga), per se, by merely filing it, it being a full subjective right and declared as such in Article 33 of the Mining Code. The foregoing is a capricious and partial interpretation. It overlooks that according to Article 1 of the Mining Code, the “…State has absolute, inalienable, and imprescriptible dominion over all mineral resources existing in the national territory and its territorial waters…”, therefore, it can exploit all its riches “…by itself or through organisms that depend on it…”, or even, “…it may grant concessions for the recognition, exploration, exploitation, and processing of mineral resources…”. This is so because they are public domain assets (bienes demaniales). Likewise, even though Article 2 of the Mining Code indicates that the concession grants a real right to the concessionaire, that right, the same provision adds, is limited. Indeed, it is limited to what is authorized, be it exploration, exploitation, or extraction of materials, and to certain means for its defense and protection against third parties. However, it will be constituted or subsist as long as it meets the requirements of our legal system, such as compliance with the procedure established for it and a series of legal, technical, and even convenience requirements. And, therefore, it does not arise automatically. The same applies for extensions (prórrogas). That Article 33 of the Mining Code establishes that concessionaires have the right to obtain an extension (prórroga) of the concession term. However, this does not function automatically or unrestrictedly; the interested party must comply with the procedure, conditions, and requirements that the same regulations and the concession establish. In that sense, the \"right to an extension (prórroga)\" is nothing more than a mere expectation, until it is granted upon demonstrating compliance with said conditions. The second erroneous premise from which the plaintiff starts is considering its \"full subjective right to an extension (prórroga)\" as \"perfected\" and even \"strengthened\", as of official letter No. DGM-CM-CRC1-025-2013 of July 11, 2013, by which the Convenience Study for opting for the Extension of the Term of Validity of the concession in file No. 8-91 was analyzed. While it is true that, through that document, Mr. Esteban Bonilla Elizondo, Mining Coordinator of the Huetar Atlántica Region, issued a report on the convenience study, it constitutes a simple preparatory and procedural act, not a definitive one, nor one of mandatory compliance; rather, it contains a series of recommendations on the conditions of the concession included in the study, but also others of a technical nature to be fulfilled during the exercise of the activity, should the extension (prórroga) be approved. Likewise, it explains that while said official letter deemed the requirements of Directive No. DGM-OD-538-2010 of July 26, 2010, as fulfilled, curiously, the plaintiff filed a series of documents subsequent to the April 4, 2013 request, with the aim of having them incorporated into the application and taken into account in its resolution. For example, on May 23, 2013, it submitted a CD with the concession plans (see folio 2064 of Volume 8 of File No. 8-91 of the Mining Registry, of the Directorate of Geology and Mines). Likewise, it appears on folio 2085 of Volume 8 of File No. 8-91 of the Mining Registry, of the Directorate of Geology and Mines, that on August 12, 2013, the plaintiff filed certification of legal representation, of its share capital, and of its shareholder composition. In that sense, the application was not complete until August 12, 2013, and the plaintiff itself knew it. Neither could its \"right\" be considered \"perfected and consolidated\". That the jurisprudential precedent cited by the plaintiff does not apply because it involves a different scenario (administrative contracting). By virtue of the existence of the large number of complaints against the company, that right could not be consolidated (numbers 43-2013, 98-2013, 113-2013, 120-2013, 20-2014, 45-2014). It emphasizes that in three of these, it was alleged that the company Quebradores de Ujarrás S.A. was conducting mining work outside the area indicated in the permit or concession, for which the neighbors of Orosi requested, in addition to the corresponding inspection, the verification of the concession boundary markers. Had this been proven, pursuant to Article 138 of the Mining Code, the plaintiff's concession would be canceled, or in this case, could not be extended (prorrogarse) for five more years. Likewise, the plaintiff was accused of various types of environmental contamination and non-compliance with the norms and conditions of the concession, which, pursuant to Article 66 subsections ch) and d) implies the expiry (caducidad) of the concession and its immediate cancellation. Therefore, its right was not consolidated and constituted a mere expectation of a right, until the rejection of the filed complaints was resolved, since, if the alleged faults were proven, it was legally impossible to extend (prorrogar) the concession. And it is for that same reason that the non-existence of State liability is considered, because even though the application was not resolved within the established timeframe, this was due to the Administration's need to process and resolve the complaints filed against the plaintiff, the Constitutional Appeal (Recurso de Amparo) filed against MINAE, and even the complaint against the geologists of the Directorate of Geology and Mines, resolutions necessary to continue with the extension process and on whose result the concession and extension (prórroga) itself depended. A total of 8 cases to resolve between March 8, 2013, and March 19, 2015. Likewise, most of the complaints were accompanied by a police report, in which the officers—as public officials with public faith—verified activity in the area of concession 8-91, a document that served to support the accusations of the neighbors and complaining associations. Similarly, each complaint entailed an inspection by officials in the area of concession 8-91, the preparation of a report, as well as the corresponding administrative resolution. Furthermore, the complainants challenged the resolutions that rejected their complaints. Likewise, the Administration had to inform the Constitutional Chamber of all its actions. And also address the actions of the plaintiff in this proceeding. In that sense, according to Article 190 of the General Public Administration Law, the narrated facts configure the justification of the act of a third party (justificante de hecho de un tercero), since it was indispensable to resolve the complaints filed by neighbors and neighborhood associations of Orosi—not by the State—to establish the legality of the activity deployed by the concessionaire, before granting the extension (prórroga), because the accreditation of the facts has repercussions on the concession right itself and even criminal liability for its representatives, should, of course, the possible commission of a mining crime be found. It is evident that the plaintiff's representatives wanted the Administration to ignore these complaints and violate the rights of the complaining neighbors. By acting in that way, they would be the ones suing the State for breach of duties. On the other hand, there is no compensable damage. It says that through resolution R-81-2015-MINAE at 9:45 a.m. on March 19, 2015, and notified to the company that same day, an extension (prórroga) of the term of validity of the exploitation concession was granted to Quebradores de Ujarrás S.A. for the maximum period established by the regulations, namely, five years. It is not possible to grant a claim for damages (daños y perjuicios) for the supposed period in which the activity could not operate, because, as it requested, the plaintiff has had five years to exercise its mining activity since the extension (prórroga) was granted to it. Consider that, if the alleged damages (daños y perjuicios) were recognized, the concession term would be extended in an illegitimate manner —according to the plaintiff— by “…almost two years...”, resulting in an evident unjust enrichment. Moreover, it is added that there is also no damage (daño) or loss (perjuicio), insofar as the company continued its activity, despite not having the requested extension (prórroga), an irrefutable fact that the plaintiff itself expressly accepted. As indicated in document CDP-ES-254-2013 dated July 16, 2013, received by the Administration on July 22, 2013 (on folios 2083 to 2080 of Volume 8 of File No. 8-91 of the Mining Registry, of the Directorate of Geology and Mines), the supposed administrative delay in no way prevented the continuity of the plaintiff's commercial activity: \"Having said all the above and with the understanding that there is no resolution or provision mandating the suspension of work, this Directorate is informed that despite the silence of this Directorate regarding the request for extension (prórroga) of the concession to which my represented party is entitled, extractive work will continue based on what the Constitutional Chamber indicated in the cited pronouncement, which is binding erga omnes pursuant to Article 13 of the Law of Constitutional Jurisdiction.\" Note that the continuity of the extractive activity is also evident from the different complaints, which, although declared without merit, found the existence of activity during the various inspections, not contrary to the terms of the concession—and therefore, the complaints were rejected—but ultimately, extractive activity and material movements, as indicated within the resolutions that rejected the complaints. Likewise, the plaintiff provided no proof of the existence and seriousness of the alleged damages (daños y perjuicios) that justifies the requested amounts. Now, if the plaintiff made contractual and financial commitments without having the extension (prórroga) of the term, it was at its own account and risk, as it was its legal obligation to wait for the respective grant, consequently, there is an evident contributory fault of the victim (culpa de la víctima), per the provisions of Article 190 of the General Public Administration Law. In the oral closing arguments, the defense arguments were reiterated.\n\nIV. PROVEN FACTS. Of importance for resolving this matter, the following facts are deemed proven:\n\n1. By means of resolution No. R-615-93-MIRENEM at 9:05 a.m. on October 25, 1993, the then Ministry of Natural Resources, Energy and Mines approved a mining extraction concession in favor of Luz Marina Mena Brenes, for a term of 5 years, establishing the object and its limitations. (Images 165 to 173 of Volume I of administrative file 8-91, in digital folder).\n\n2. Through resolution No. 1292 at 8:00 a.m. on December 12, 2011, issued by the Directorate of Geology and Mines, National Mining Registry of MINAET, it was ordered to communicate that the concession term expired on July 22, 2013, in view of the approval of the environmental impact assessment (evaluación de impacto ambiental, EIA) of the project. (Images 101 to 105 of Volume 8 of the indicated file).\n\n3.\n\nBy resolution No. 1011 of 08:00 hours on November 15, 2012, the indicated Directorate approved the assignment of the right over the concession in favor of the plaintiff company. (Images 75 to 77 of volume 8 of the indicated file).\n\n4. On March 11, 2013, the Mining Registry of the Directorate forwarded to the Mining Coordinator of the Huetar Atlántica Region a complaint received on March 8, 2013, against the operator (Grupo Orosi) of concession 8-91, which was processed under number 43-2013. In this regard, an on-site inspection was carried out on March 12, 2013, and it was recommended on May 22, 2013, to declare it without merit. By resolution No. 435 of September 6, 2013, the complaint was declared without merit. (Images 71, 67 to 58 of volume 8 and 255 to 265 of volume 9 of the file for concession 8-91).\n\n5. On April 4, 2013, the plaintiff filed before the aforementioned Directorate a request for an extension of the term of mining concession No. 8-91, providing a Convenience Study for the extension (Estudio de conveniencia para la prórroga), certification of financial statements, sworn declaration of commitments, certification of up-to-date employer status, and other technical information. (Images 1 to 218 of the digital file identified as \"Escaneo\" on compact disc No. 1 and folios 8 to 224 of the physical folder identified as Technical Report Convenience Study for the State for the extension).\n\n6. On May 23, 2013, the representative of the plaintiff company filed a submission before the Directorate of Geology and Mines indicating that she is providing a \"cd\" with the plans of concession 8-91 for the purpose of incorporating them into the extension procedure. (Image 70 of volume 8 of the administrative file).\n\n7. On August 12, 2013, the representative of the plaintiff filed a submission before the Directorate of Geology and Mines indicating that he is providing certification of legal status, share capital, and shareholder composition, in order to comply with the provisions of the Mining Code (Código de Minería). (Image 43 of volume 8 of the administrative file).\n\n8. On June 3, 2013, the Directorate forwarded to the Mining Coordinator of the Huetar Atlántica Region, for study and report, the annual work report (informe anual de labores) and the study to opt for the extension submitted by the plaintiff. (Image 57 of volume 8 of the indicated file).\n\n9. On July 11, 2013, the Mining Coordinator of the Huetar Atlántica Region informed the Directorate of Geology and Mines, regarding the Convenience Study for the State for the extension of mining concession 8-91, that it complies with the requirements of directive DGM-OD-538-2010, that there is no technical objection, making 14 recommendations in case the extension is approved. (Images 51 to 56 of volume 8 of the file and folios 2 to 7 of the physical folder identified as Technical Report Convenience Study for the State for the extension).\n\n10. On July 22, 2013, the representative of the plaintiff indicated to the Directorate of Geology and Mines that, in view of the fact that there was no resolution suspending the works and despite the silence regarding the extension, she would continue with the extraction works (labores extractivas). (Images 45 to 48 of volume 8 of the administrative file).\n\n11. On August 24, 2013, the Public Force (Fuerza Pública) (District Delegation of Orosi), recorded in an observation report (acta de observación) that in the area of the Río Agua Caliente Navarro, extraction activity from the riverbed was observed by vehicles with the Grupo Orosi logo. (Image 38 of volume 8 of the administrative file).\n\n12. On August 28, 2013, a second complaint was filed against the plaintiff before the Directorate, to which number 98-2013 was assigned. In this regard, a field inspection was conducted on September 9, 2013, and it was indicated that extraction works were not being carried out and that there was insufficient information to locate what was reported. It was denied by resolution No. 444 of September 26, 2013. The complainants filed an appeal (recurso de apelación), which was rejected by resolution No. R-74-2015-MINAE of March 16, 2015. (Images 24 to 37 of said volume 8 and images 291 and 292, 239 to 243 of volume 9 and 91 to 97 of volume 10 of the administrative file).\n\n13. On August 29, 2013, an amparo appeal (recurso de amparo) was filed under file number 13-009813-0007-CO against the Directorate and others regarding concession 8-91. The corresponding report was issued on September 4, 2013. It was declared without merit by means of resolution No. 2013014739 of November 8, 2013, from the Constitutional Chamber (Sala Constitucional) of the Supreme Court of Justice (Corte Suprema de Justicia). (Images 8 to 15, 17 to 21 of volume 8 and 176 to 190 of volume 9 of said file).\n\n14. On September 25, 2013, a third complaint was filed against the plaintiff before the Directorate of Geology and Mines, regarding concession 8-91, to which number 113-2013 was assigned. On October 1, 2013, an on-site inspection was conducted, where it was indicated that extraction works were not being carried out, but rather the transfer of processed materials to the crusher (quebrador); it was observed that in another area extraction works had been carried out, indicating that an illegal extraction of approximately 40,000 m3 had occurred. It was denied by means of resolution No. 14 of January 27, 2013 (sic). (Images 125 to 133, 246 to 252, 219, 224 of volume 9 of the administrative file).\n\n15. On October 19, 2013, the fourth complaint was filed against the plaintiff, which was given number 120-2013. In this regard, an on-site inspection was conducted on October 6, 2013, and the report recorded that there were no extraction works at that time, but there was transfer of materials to the stockpile yard (patio de acopio), recommending that the complaint be declared without merit. It was denied by means of resolution No. 15 of January 27, 2013 (sic). (Images 107 to 111, 173 and 174 of volume 9 of the administrative file).\n\n16. On October 28, 2013, the plaintiff filed an amparo de legalidad proceeding before this jurisdiction, which was processed under file 13-007383-1027-CA, in order to address her pending extension request, which was accepted for processing on November 7, 2013. Regarding said matter, the PGR made multiple requests for information and communicated as appropriate to the Directorate of Geology and Mines, and the same issued a report on February 5, 2014, and others on later dates. The claim was granted by means of Order (Auto) No. 292-2015 of January 29, 2015, granting a period of 15 days to resolve the petitioner's request. The TCAD was informed of compliance with the order. (Uncontroverted fact, images 19, 23, 30, 84, 89 to 98, 135 to 137, 138, of volume 9 and 206 to 208, 31 to 35, 30, 17 to 21 of volume 10 of the administrative file).\n\n17. On February 19, 2013 (sic), the fifth complaint was filed against the plaintiff, which was given number 20-2014. In this regard, an inspection was conducted on February 26, 2014, where raw material was observed in the yard, the crusher (quebrador), screen (zaranda) and cones in works, implementation of a sedimentation pond (pila de sedimentación), no extraction of material from the riverbed, hauling with carts from the right-bank yard, material banks of small volume. It is indicated that a topographic survey (levantamiento topográfico) is required to verify changes in the bottom level and the morphology of the river. In the report prepared on March 10, 2014, it is explained that the processing plant is being used and dispatch of already processed materials is occurring, in addition that an unauthorized ford (vado) within the work plan (plan de labores) was being used as a passage, that there is information that was not requested from the concessionaire and other information that was not analyzed at the time, and the need to request additional information on the use of the right-bank stockpile yard (patio de acopio) is indicated. Said complaint was declared without merit by means of resolution No. 265 of April 28, 2014. (Images 52 to 66, 72 to 78, 79, 147 to 172 of volume 9 of the administrative file).\n\n18. On April 16, 2014, in official letter DGM-DI-042-2014 of April 16, 2014, signed by the Coordinator of Geological Investigation of the cited Directorate, it was indicated regarding the location of ramps (rampas), yards, and access roads of concession 8-91, that the issue of the operation of yard No. 2 (patio N° 2) had been made conditional on the presentation of the expansion of the environmental impact assessment (estudio de impacto ambiental), presentation of a flow diagram, a new cadastral plan (plano catastrado) by the Directorate, presentation of property certifications, which were not presented by the plaintiff, nor was the required information regarding the groynes (espigones) for mitigation works. (Image 68 of volume 9 of the administrative file).\n\n19. On April 29, 2014, the sixth complaint was filed against the plaintiff, which was given number 45-2014. In this regard, an on-site inspection was conducted on April 29, 2014. In the report dated May 12, 2014, it is indicated that there is an extraction in the area (stockpile yard) not authorized by the Directorate, that in a previous inspection a low floor level had been observed and that on this occasion it is seen that the water infiltration level has been exposed. That area has been incorporated by the concessionaire in the exploitation plan, however its use has not been approved. It recommends that the complaint be declared with merit. However, it was rejected by means of resolution No. 1137 of October 17, 2014. Nevertheless, a criminal complaint was filed before the Prosecutor's Office of Cartago against unknown persons for the evidenced facts. The complainants filed an appeal (recurso de apelación) which was denied by resolution No. R-75-2015-MINAE of March 16, 2015. (Images 31 to 36 of volume 9 and 84 to 88, 103 to 108, 177 to 182 of volume 10 of the administrative file).\n\n20. On May 19, 2014, the seventh complaint was filed in the case of interest, to which number 63-2014 was assigned. It was rejected by resolution No. 822 of August 25, 2014. (Images 25 to 29 of volume 9 and 214 to 221 of volume 10 of said file).\n\n21. In official letter DGM-OD-446-2014 of August 5, 2014, the Director of Geology and Mines asks the Mining Coordinator of the Huetar Atlántica Region to define the base level of extraction to proceed with the processing of the extension of interest, this despite the fact that the reasons for which no response has been given are known. (Image 17 of volume 9 of the administrative file).\n\n22. On August 7, 2014, and in response to the previous official letter, it is indicated by means of official letter DGM-SD-099-2014, that upon reviewing the information it lacks elementary precision to establish the elevation benchmarks (cotas de elevación), that from the measurement of the contour lines (curvas de nivel) there is a difference of 7 meters of error out of range, that the elevation benchmark of the confluence of the Río Agua Caliente with the Grande de Orosi could not be determined, which is key for the calculation, therefore the company's professional was asked to redesign the survey (levantamiento), and what would be done on-site, on August 12 and 13. Said inspection was notified to the interested party. (Images 14, 13, 16 of volume 9 of said file).\n\n23. By means of official letter No. DGM-CMRC 1-064-2014 of September 8, 2014, the local base level of extraction for the concession was established and technical recommendations for the operation of the project were issued. (Images 209 to 213 of volume 10 of the administrative file).\n\n24. On September 16, 2014, by means of official letter No. DGM-CRC-1-73-2014, it is recommended not to approve the company's work report (informe de labores) for the years 2011 to 2012 and to make several warnings (prevenciones) regarding information by means of an annex. (Images 195 to 200 of volume 10 of the administrative file).\n\n25. By means of resolution No. 1221 of December 5, 2014, the plaintiff company was warned (previno) to present a series of documents and technical justifications, based on the recommendation not to approve the work report for the period 2011-2012. (Images 110 to 117 of volume 10 of the administrative file).\n\n26. On December 16, 2014, by means of official letter DGM-RNM-874-2014, the Directorate of Geology and Mines forwarded to the Legal Directorate (Dirección Jurídica), both of MINAE, the favorable recommendation on the extension requested by the company. On that occasion, the situations that occurred during the processing of the matter were noted, including the complaints addressed, as well as the need to review the topographic survey (levantamiento topográfico) presented by the plaintiff to define the local base level of extraction of elevation benchmark), given that the one on file lacked elementary precision to establish them. In addition, 23 technical aspects that should be considered when granting the extension were established. (Images 70 to 83 of volume 10 of the administrative file).\n\n27. By official letter No. DAJ-88-2015 of January 27, 2015, the Legal Directorate returned the previous procedure to the Directorate of Geology and Mines, indicating that the matter could not be addressed because two appeals (recursos apelación) against the resolutions on the complaints filed against the plaintiff were pending resolution. (Image 68 of volume 10 of the administrative file).\n\n28. Given the request from the Legal Directorate, the extension procedure for the petitioner was forwarded again on March 19, 2015. (Images 66 and 67 of volume 10 of the administrative file).\n\n29. By resolution R-81-2015-MINAE of March 19, 2015, the Executive Branch (Poder Ejecutivo) granted the extension requested by the plaintiff for a term of five years and under the conditions and recommendations indicated in official letters DGM-CM-CRC1-025-2013 and DGM-CMRC1-064-2014, totaling 23. (Images 6 to 15 of volume 10 of the administrative file).\n\nV. UNPROVEN FACTS. For the resolution of this matter, the following facts of interest are considered not demonstrated:\n\n1) That there was an unjustified delay in the resolution of the request for an extension of the term of the concession for extraction of materials in the public domain riverbed No. 8-91 attributable to the State through the Directorate of Geology and Mines and its regional bodies. (From the evidence in the record, the contrary is apparent).\n\n2) That the request for an extension of term submitted by the plaintiff on April 4, 2013, technically met all the requirements and conditions for the granting of the term extension. (From the evidence in the record, the contrary is apparent).\n\n3) That the activity related to the commercial purpose of the plaintiff company was completely paralyzed from July 22, 2013, to March 19, 2015. (From the evidence in the record, the contrary is apparent).\n\n4) That the plaintiff had a consolidated right regarding the term extension of concession 8-91 or that it was an unrestricted or automatic right from the filing of the request. (It is not apparent from the record).\n\n5) That the State, through its conduct related to the processing and granting of the indicated concession term extension, caused damages and losses to the plaintiff and that these amount to ¢665,211,321.52, ¢253,698,798.43, and ¢318,113,536.30. (Such circumstance is not verified from the evidence in the record).\n\n6) That the first complaint processed by the Directorate of Geology and Mines against the plaintiff regarding concession 8-91 was dated August 28, 2013. (From the evidence in the record, the contrary is apparent).\n\nVI. ON THE DEFENSES OF EXPIRY (CADUCIDAD) AND STATUTE OF LIMITATIONS (PRESCRIPCIÓN). On the expiry (caducidad): When an administrative activity is challenged, access to the contentious-administrative jurisdiction is subject to a time limit, in accordance with the rules of articles 39, 40, and 41 of the Contentious-Administrative Procedure Code (Código Procesal Contencioso Administrativo, hereinafter CPCA), which develop different scenarios. With the response to the claim, the State's representation asserts the defense of expiry (caducidad). It states that the object of the proceeding is the claim for damages derived from an omission by the Administration, occurring during the period in which it did not resolve on the requested extension of the material extraction concession, with the aim of having a right to compensation declared in favor of the company. As ordered by article 40 of the Contentious-Administrative Procedure Code, in the case of challenging omission, the corresponding proceeding must be filed one year after the omission ends. The legal system offers several different responses regarding the moment in which the effects of the omission cease. The first is contained in article 32 of the CPCA, which provides that the effects of the omission end two months counted from the filing of the request, understood by application of the negative silence (silencio negativo). In this case, the plaintiff filed the concession extension request on April 4, 2013. Therefore, by June 5, 2013, and until June 5, 2014, the plaintiff company was in a position to challenge the omission before the contentious-administrative venue, and thus request the resolution of its procedure and, additionally, jointly, the possible damages and losses that the administrative delay might have caused them. However, the plaintiff filed the claim only on March 19, 2019, which was notified to the State on March 21; that is, it filed the claim four years, nine months, and fourteen days after the one-year period established for filing its claim. Therefore, the action is expired (caduca). On the other hand, and secondly, it is also completely valid and logical, the interpretation that the cessation of the effects of the omission ended with the issuance of the administrative act that resolved favorably on the concession extension request. Said act would be resolution R-81-2015-MINAE issued at 9:45 hours on March 19, 2015, notified to the plaintiff that same day (see image 16 of Volume X, which is also folio 2622 of Administrative File No. 08-91 of the Directorate of Geology and Mines, National Mining Registry, of the Ministry of Environment and Energy). If this is considered the correct interpretation, equally, the annual period stipulated in article 40 of the cited CPCA for challenging these omissions expired on March 20, 2016. From this second point of view, the right to bring an action is also more than expired (caduco). Furthermore, article 35 of the CPCA clearly leaves open the ordinary contentious-administrative route, from fifteen days after undertaking an administrative procedure to require the adoption of an administrative act before the corresponding body or entity, or else, to proceed directly. In the present case, and as is apparent from Proven Fact 20 of Ruling (Voto) No. 2013-014739 issued by the Constitutional Chamber at 9:05 hours on November 8, 2013, and from folios 2083 to 2080 of Volume 8 of File No. 8-91 of the Mining Registry, of the Directorate of Geology and Mines, that the plaintiff requested from the Administration, on July 22, 2013, the application of positive silence (silencio positivo) for its request. Therefore, in application of paragraph 1 of article 35 of the CPCA, the period to file the claim for a judicial determination would run from August 9, 2013, until August 9, 2014. The plaintiff filed this proceeding only on March 19, 2019, the State being notified on March 21st of the same year. Consequently, whichever of the rules or criteria that are applied to establish the date of cessation of the effects of the administrative omission, all will indicate without error or any doubt, that the plaintiff did not exercise the right of action within the period established in article 40 of the CPCA for this, so the action is more than expired (caduca). Court's Criterion: For purposes of resolving the point, it is the criterion of this Court that the case under analysis is a Civil Treasury Proceeding (proceso Civil de Hacienda), as it concerns a claim for damages and losses caused by conduct that the plaintiff considers omission and extreme delay in the processing of the extension of a material extraction concession over a public domain riverbed, that is, it involves purely patrimonial aspects related to said administrative action. This being the case, the judicial action filed must be correctly understood in the terms of article 41 of the CPCA, which provides that the maximum period to file a proceeding of this nature is that corresponding to the statute of limitations of the substantive right, in this case, four years, in accordance with article 198 of the General Law of Public Administration (Ley General de la Administración Pública) and the jurisprudential line on the subject issued by the First Chamber (Sala Primera) of the Supreme Court of Justice. For illustrative purposes on the point, in Ruling (Voto) No. 000545-F-S1-2012 of eight hours forty-five minutes on May ten, two thousand twelve, it was provided: \"III.- The fundamental point of the appeal lies in determining what is the expiry (caducidad) period for filing the proceeding applicable to the specific case and thereby establishing whether or not there is an absolute nullity in the matter. At the preliminary hearing, the Processing Judge indicated that since this is a civil treasury proceeding, in which the liability of an entity that forms part of the Public Administration is claimed, derived from the patrimonial damage caused by the provision of the internet banking service, it corresponds to apply article 41 of the CPCA. Such canon establishes, as far as this case is concerned, that in civil treasury matters the maximum period to initiate the proceeding shall be the same as the statute of limitations of the substantive right. For the judge, this right is regulated in article 198 of the General Law of Public Administration (LGAP), so the maximum period to claim is four years and not one as the Bank alleges. It is noteworthy that the Court reopened the topic in the appealed judgment and ratified what was ordered in the preliminary hearing on the preliminary defense invoked. Given the way the controversy is resolved, some considerations are necessary regarding the type of proceeding being heard. It must first be pointed out that article 2, subsection c) of the CPCA, maintains the unification of avenues that has characterized the contentious-administrative jurisdiction (previously regulated in article 3 of the Law Regulating the Contentious-Administrative Jurisdiction). Thus, within the classic classification of contentious-administrative, it has been said that there are full jurisdiction proceedings, which apart from challenging or requiring a specific administrative conduct (to act, not to act, or the nullity itself), also contain claims regarding the payment of damages; there are pure annulment ones, in which the claim is limited to achieving the invalidity of a specific conduct, and those called civil treasury proceedings, whose petition is circumscribed to patrimonial aspects that essentially hear claims related to the contractual and extracontractual civil liability of the Administration, domain, possession, and ownership of real estate, judicial collection, and expropriations (on the point, resolution of this Chamber No. 66 of 15 hours 45 minutes on July 23, 1997, can be consulted). It must be added, obvious as it may seem, that precisely because a specific conduct of the Administration is not objected to or required, civil treasury proceedings could not revolve around an administrative act, which is why peremptory periods do not apply, nor is the expiry of the action configured, as enshrined in article 41 of the CPCA. Based on this reference framework, it must be determined whether the case under study is a civil treasury proceeding, to which article 41 of the referred Code applies, or a full jurisdiction or nullity contentious-administrative proceeding. In the matter, what was sought in the claim was to establish the strict liability of the Bank as a result of unauthorized money transfers via the internet banking system. Thus, the plaintiff company seeks to recover the sums that were electronically subtracted from its bank accounts. From its reading, as well as from the appealed judgment, it is clearly apparent that the claim of company B. S.A is fundamentally oriented towards indemnification claims, hence article 39 of the CPCA is not applicable. Although it is true that as a result of the claims made, the banking entity issued some administrative acts (official letters BRGP-142-2008 of April 9, 2008, and BRGP-163-2008 of April 30, 2008, as well as the agreement of the Bank's Board of Directors, session No. 11,497 of August 26, 2008, notified on September 3 of the same year), the claim is not aimed at attacking their validity, but rather questions the patrimonial damage caused by the provision of the internet banking service. In the sub lite, it is undeniable that the plaintiff seeks to establish the Bank's liability in order to achieve reparation for the damages caused, specifically, the reimbursement of the money that was electronically stolen from its accounts. It should thus be noted that the nullity or voidability of some unilateral administrative conduct carried out within the Administration's sovereign powers is not sought. Consequently, this Chamber agrees with the appealed ruling, regarding the fact that the particular case is a typical civil treasury proceeding, filed without annulment claims regarding administrative conduct exercised within the framework of public powers and with a clear pursuit of strictly patrimonial репараs to be borne by the Administration. Hence, the expiry of the action (caducidad de la acción) is not applicable in the present proceeding, since, as has been stated, according to the provisions of article 41 of the CPCA, in this type of proceedings, the expiry of the action does not apply, but rather the statute of limitations of the substantive right. Now, to the extent that the point to be elucidated, as already anticipated, is the duty of reparation on the part of an entity that forms part of the Public Administration, the prescriptive period that the legal system defines for cases of administrative liability must be used. Therefore, the rule that deals with regulating the statute of limitations for public liability is none other than article 198 of the LGAP, which establishes: \"The right to claim compensation from the Administration shall prescribe in four years, counted from the act that motivates the liability (...)\". This Deciding Body considers that the Judge is correct in concluding that since it concerns a civil treasury claim, that prescriptive period for the right is the one that prevails in accordance with the provisions of article 41 of the CPCA.\" (Highlighting is not from the original). Based on the foregoing, the defense of expiry of the action (caducidad de la acción) (in the three scenarios raised by the State's representation) must be denied because the plaintiff had a period of four years (articles 41 of the CPCA and 198 of the General Law of Public Administration) to file its claim, which it filed on March 19, 2019, that is, within the corresponding period. This being the case, the defense is denied in view of the fact that the one-year period indicated by the State's representation is not applicable in Civil Treasury Proceedings. On the statute of limitations (prescripción): Regarding the defense of statute of limitations, no ruling needs to be made, in view of what was resolved for the specific case by the First Chamber of the Supreme Court of Justice in resolution No. 001443-F-S1-2025 of 10:03 hours on October 9, 2025, making further elaboration unnecessary.\n\nVII. ON THE NORMATIVE AND JURISPRUDENTIAL FOUNDATION OF THE LIABILITY OF PUBLIC ADMINISTRATIONS. By constitutional provision, the Costa Rican State is liable. Article 9 of the Political Constitution establishes the principle of public liability, which indicates: \"The Government of the Republic is popular, representative, participatory, alternative, and responsible. It is exercised by the People and three distinct and independent Powers. The Legislative, the Executive, and the Judicial…\". Said provision must be seen in relation to articles 11, 18, 33, 41, 45, 49, and 148 (which establish the principle of legality and the rights to full reparation for damage and effective judicial protection), which allow for the integral reparation of patrimonial or extra-patrimonial injuries occurring as a derivation of the State's action in its entire broad institutional spectrum. Solely to illustrate what is indicated, it is worth briefly extracting from Ruling (Voto) No. 5207-04 of the Constitutional Chamber, which indicated:\n\n\"IV.- CONSTITUTIONAL PRINCIPLE OF ADMINISTRATIVE LIABILITY. Our Political Constitution does not explicitly enshrine the principle of patrimonial liability of public administrations for the unlawful injuries that, in the exercise of administrative functions, they cause to the administered. However, this principle is implicitly contained in the Law of the Constitution, and can be inferred from a systematic and contextual interpretation of several constitutional precepts, principles, and values. Indeed, article 9, paragraph 1, ... Article 34 ... Article 41 ... Article 45 of the Magna Carta embraces the principle of the inviolability of assets ..., it is recognized, ...\"\n\nthat the special sacrifices or singular burdens that the administered party has no duty to bear or tolerate, even if they arise from a lawful activity—such as the exercise of the expropriation power—must be compensated. ...The principle of administrative liability of public entities and their officials is complemented by the constitutional enshrinement of the principle of equality in the bearing of public burdens (articles 18 and 33), which prevents imposing on administered parties a singular or special burden or sacrifice that they have no duty to bear, and the principle of social solidarity (article 74), according to which, if the administrative function is exercised and deployed for the benefit of the community, it is the community that must bear the unlawful injuries caused to one or more administered parties and unjustly borne by them. Finally, it is necessary to take into consideration that the Political Constitution enshrines an unnamed or atypical fundamental right of administered parties to the proper functioning of public services, which is clearly inferred from the relationship of articles, interpreted, a contrario sensu, 140, subsection 8, 139, subsection 4, and 191... This fundamental right to the proper functioning of public services imposes on public entities the duty to act in the exercise of their powers and the provision of public services efficiently and effectively and, of course, the correlative obligation to repair the damages caused when that constitutional guarantee is violated. Thus, it is evident that the original constituent implicitly enshrined the principle of liability of public administrations, which, as such, must serve all public powers and legal operators as a parameter for interpreting, applying, integrating, and delimiting the entire legal system...\n\nV.- ESSENTIAL CHARACTER OF THE CONSTITUTIONAL PRINCIPLE OF ADMINISTRATIVE LIABILITY IN THE SOCIAL AND DEMOCRATIC RULE OF LAW ... In general, administrative liability has as its basic function the repair or compensation of unlawful injuries caused to an administered party (victim or injured party) in his or her patrimonial or non-patrimonial sphere by a public entity in the exercise of the administrative function. One of its classic and traditional purposes is to serve as a control or guarantee for the substantial legal situations of administered parties that are injured by a public entity in the exercise of its powers or in the provision of public services expressly assigned by the Constitution or the law. Administrative liability, together with the Contentious-Administrative Jurisdiction (Article 49 of the Political Constitution), are the key pieces of a Constitutional State for the defense of administered parties against the formal and material prerogatives and privileges with which the Constitution itself provides public entities for the fulfillment of their tasks…\"\n\nNow then, legally, the liability regime of the Public Administration is defined by the General Law of the Public Administration, which provides in Article 190 that the Administration shall be liable for all damages caused by its legitimate or illegitimate, normal or abnormal functioning, except for force majeure, fault of the victim, or act of a third party. Liability for lawful act or normal functioning shall arise only under the terms of the Third Section of that same title. From that article, it has been defined that administrative liability may be for unlawful act and abnormal functioning (referred to in doctrine as for lack of service or abnormal functioning) or for lawful act and normal functioning (referred to in doctrine as without fault or for special sacrifice). The first of these is governed by the rules of Article 191 of the General Law, which indicates that the Administration must repair all damage caused to the subjective rights of others by faults of its servants committed during the performance of the duties of the position or on the occasion thereof, using the opportunities or means it offers, even when for purposes or activities or acts foreign to said mission; this corresponds to the normal liability regime and is broken by the exemptions from liability set forth in Article 190, that is, force majeure, fault of the victim, or act of a third party. The second assumption is governed by the provisions of Article 194 of the aforementioned Law, which provides that the Administration shall be liable for its lawful acts and for its normal functioning when they cause damage to the rights of the administered party in a special manner, due to the small proportion of affected parties or the exceptional intensity of the injury; in this case, the compensation must cover the value of the damages at the time of their payment, but not lost profits, the exemption consisting of when the injured interest is not legitimate or is contrary to public order, morality, or good customs. Additionally, there is liability of the State as Legislator (in its legislative, not administrative, function) in accordance with the aforementioned article, and liability of the State as Judge, on which the Constitutional Chamber has ruled in Voto Nº 5981 at 15 hours 41 minutes of November 7, 1995, and which is regulated in Article 271 of the Criminal Procedure Code. Having defined the foregoing, there are criteria for imputing administrative liability, which can equally be said to be its requirements, and which correspond to the existence of Administrative Conduct (whether a lawful or unlawful act, normal or abnormal functioning, or omissions, whether material or formal), an Unlawful Injury (this must be seen as projected onto the patrimonial or non-patrimonial sphere of the affected person, and must be understood as any conduct that infringes objective law, it being a burden that one has no duty to bear), Damage (that is, the injury to a legally protected interest, and to be compensable it must meet the rules of Article 196 of the General Law of the Public Administration), and a Causal Link (or causal relationship, which is the objective link between the administrative action and the unlawful injury caused to the injured administered party; this must be immediate, direct, and exclusive from cause to effect). Only with the concurrence of these elements or criteria of imputation can the patrimonial liability of the Administration exist, which must be duly proven by the party claiming compensation, and therefore, the analysis of the dispute between the parties submitted to the knowledge of this Authority must be directed toward the points summarized above.\n\nVIII. ON THE MERITS OF THE MATTER. The object of this lawsuit is to determine the appropriateness or not of the declaration of administrative liability on the part of the State, as a result of formal inactivity in processing and granting the extension of concession 8-91 in favor of the plaintiff, and that it be condemned for the damages caused as detailed in the claim of the lawsuit. It subsidiarily requests condemnation in the abstract if the amounts requested are not granted. The study of the judicial file, the administrative files in physical folders (25) and digital folders (13 volumes of the administrative file on compact disc 1 and 3 additional files on compact disc 1), the testimonial evidence taken, as well as the arguments of the parties and their conclusions, lead this Tribunal to conclude that what was requested by the plaintiff is not appropriate, for the following reasoning. From the analysis of the arguments raised in the lawsuit, it is extracted that they involve four lines of argumentation: 1) That the extension request, from its presentation, met all the requirements for its granting and that there was no reason to delay its approval; therefore, there was a violation of the right to petition and administrative justice. 2) That there was a formal omission (as to procedure) that is abnormal and unlawful conduct generating the obligation to repair the damages caused. 3) That the causal link is provided by article 43 of the Reglamento al Código de Minería because it suspended its operations and that it had a reinforced legitimate interest and not a mere expectation of a right, and 4) that no exemptions from liability are present. Regarding point 1) of the arguments, the following must be explained. On this matter, the plaintiff indicates that it timely filed the extension request, presented the requirements indicated in the regulations and in the directive in force. Such affirmation is admitted as true only partially, as is apparent from the analysis of the evidence within the administrative files provided to the process. Let us see. The plaintiff filed the extension request on April 4, 2013, indeed before the expiration of the concession term. With it, the Estudio de conveniencia (convenience study) for the extension, certification of financial statements, sworn declaration of commitments, employer good-standing certification, and other technical information were provided, as indicated in proven fact 5 of this judgment. However, on May 23 and August 12, 2013, the plaintiff, through its representatives, provided additional documentation to be taken into account by the Dirección de Geología y Minas, corresponding to a \"CD\" with the plans of the concession, certification of legal representation, corporate capital, and shareholder composition, in order to comply with the provisions of the Código de Minería, which rules out that it had been delivered completely and meeting all requirements from the first submission. In addition to the foregoing and although it is true that, in July 2013, a technical opinion was issued to the effect that the Estudio de Conveniencia met the parameters of the aforementioned directive and that there was no technical inconvenience, the truth of the matter is that on that occasion 14 recommendations were made in case the extension was approved. That is, it was not a case where the party's submission had no observation or recommendation and where its pure and simple approval would proceed automatically. Now then, and of utmost relevance to this particular, is the issue of determining the local base level of extraction, fundamental for defining the starting point and limit for the mining activity, and in this case, as it concerns an extraction concession in a public domain riverbed, in order to avoid deterioration of the body of water, erosion, and contamination. As indicated in proven facts 21, 22, and 23, from the review of the request carried out in August 2014, it was determined that the information presented by the plaintiff through the professional contracted for that purpose lacked elementary precision to establish the elevation benchmarks, that from the measurement of the contour lines there is a difference of 7 meters of error out of range, and that the elevation benchmark of the confluence of the Río Agua Caliente with the Grande de Orosí could not be determined, which is key for the calculation. This caused the need to redesign (do again) the survey of the area, as well as to make a field visit to the site with the presence of the claimant's professional and MINAE officials. For this Tribunal, it is clear and evident that although the formal technical requirements indicated in the Reglamento al Código de Minería and in the directive established for those purposes may have been presented, they were subject to review and verification, including in the field, in order to determine whether or not they were correct in terms of the data and conditions required to obtain the extension. Therefore, regarding the argument of the claimant that a \"reinforced legitimate interest\" is present in this case, which creates an obligation of compensation by the State because it considers that from the moment of filing, the extension met all the requirements for its (almost immediate and automatic) approval, this Tribunal considers that this affirmation departs from what is extracted from the evidence in the administrative file. In the first place, we must emphasize that the request was not delivered complete until August 2013, and that in August 2014, it was determined that the height benchmarks presented were incorrect, even requiring a new survey on-site, and that once carried out, they were approved as of September 8, 2014, not without the issuance of new technical recommendations for the operation of the project. From this scenario, the arguments raised in this sense by the interested party must be discarded, since it is accredited that not only documentarily must the request be complete, but its conformity with the applicable regime must be technically verified. Another argument to address exposes that when the official in charge of reviewing the proceeding gave a favorable recommendation, it should have recommended to the Poder Ejecutivo the issuance of the extension, which took almost two years, a situation that in its opinion has no valid explanation in the complaints filed against the project, since they were denied. In this regard, we must indicate that this Chamber of Judges does not share that affirmation. The claimant omits to indicate in its lawsuit that the first of the complaints was filed on March 8, 2013 (forwarded on March 11, 2013, to the corresponding regional office for investigation), not in August 2013, as detailed in proven fact 4 of this decision. That is, by the time the extension request was filed on April 4, 2013, the authorities of the Dirección de Geología y Minas already had a complaint about the project, which should have alerted them to possible irregularities in the area, not due to an improper or discriminatory situation, but due to their constitutional and legal obligation to protect the environment, it being a right of all citizens and precisely one of their powers as part of the Ministry governing the matter. Article 6, subsection 2 of the Reglamento al Código de Minería (in its version applicable at the time of the facts) indicates: \"Article 6–Functions. The functions of the DGM, in addition to those contained in Article 93 of the Code, are the following: ...2. Attend to complaints, investigate the facts, and apply the sanctions provided in Article 3 of the Código de Minería; as well as file the corresponding complaint before the Courts of Justice in accordance with the Penal Code of Costa Rica.\" (Highlighting is not from the original) Meanwhile, subsection a) of Article 23 of the Código de Minería establishes: \"Article 23.- The holder of an exploration permit shall have the right especially to the following: a) To the extension of their permit, if they justify having complied with all their obligations during the preceding period of validity.\" (Highlighting is not from the original). That is, from the foregoing norms, the conclusion derives that this is not a pre-constituted extension or a consolidated legal situation; it is, in the opinion of this Tribunal, an expectation of a right, given that its granting is legally subject to compliance with all obligations during the initial period of the concession. Categorization that does not rule out the interest that the plaintiff may possess in the particular case regarding said proceeding. This furthermore implies another fundamental consequence for the particular, that is, that every concessionaire (like every Costa Rican citizen), has the duty to bear the oversight of their activities (even more so when in a special subjection relationship like a concession over a public domain good), the investigations corresponding to the complaints made against them, and the request for information, especially considering that in cases where the environment (as a fundamental right) is compromised, it is a delicate and constitutionally recognized matter; that is, there is an obligation to process complaints by the competent authorities and of the investigated person, to bear the investigation thereof. From the reading of the lawsuit, it would seem to emerge that the criterion supporting the plaintiff's theory of the case is that MINAE officials should have approved the extension without considering and even bypassing the seven administrative complaints and the amparo appeal filed by neighbors of the area against the project, which is absolutely incorrect, illegal, and could even have generated a possible breach of duties by the competent public entities. The Constitutional Chamber has been totally clear in indicating that it is an obligation of the State and its institutions to protect the environment and ensure its integrity, it being a fundamental right with a constitutional guarantee for all persons living in Costa Rica, without any being able to excuse themselves for lack of resources or personnel. It was not a discretionary situation; it was a duty on the part of the officials in charge to investigate to the last consequences the complaints filed. Clearly, this prevented approving the plaintiff's extension request without processing and finalizing the complaints, since each one of them was directly linked to the exploitation of concession 8-91 and the harmful and detrimental consequences to the environment that the complaining persons considered were occurring. Thus, the plaintiff's affirmation that there was no valid reason to delay the recommendation for extension to the Poder Ejecutivo is not shared, as the action of the MINAE officials was totally correct when they received the complaints, processed them, made field visits, technical reports, and recommendations, which ended in denials, but through an active and transparent investigation of each one of them. It makes no sense from a legal or logical point of view (much less because the constitutional guarantee of the right to a healthy and ecologically balanced environment could have been violated) to approve the extension without verifying if it technically met the required conditions (which was studied previously) and without ruling out the irregularities evidenced by the organized complaining groups. That is, it would imply approving a term extension to later, and possibly, annul the concession for environmental and other breaches of the conditions of its initial granting. It is simply an argument that collapses under its own weight. It would also be to pretend that the officials ignore the reality of what was happening in the area with the project and with the community. To which must be added, without going into details, that as was established in the proven facts of this decision, abnormal situations were determined on several occasions, that an illegal extraction in the area against unknown persons was criminally reported, and that it was recommended not to approve the work report for the 2011-2012 period. That is, there was the power to monitor environmentally, but also reasons for doing so, as part of the duties of public bodies. On the other hand, this Tribunal considers that the extension proceeding was not complete, by virtue of the fact that these complaints (and even an amparo appeal), their investigation and decision arose, the last of which was finished being processed on March 16, 2015, and three days later the requested extension was issued, for the additional term of 5 years. From which, no unjustified delay against the plaintiff is observed. Taking into account the vicissitudes of the administrative file, including complaints from environmental groups, criminal complaints, complaints against officials, field inspections, revocation and appeal remedies, an amparo appeal, among others, this Tribunal considers that the proceeding was adequate to the facts that were being analyzed regarding the plaintiff's request and the environmental questions that arose. The actions recorded in the 13 volumes of the administrative file cannot be classified as a \"delay,\" as it was not something whimsical, voluntary, or arbitrary. The claimant's argument seeks to convert into an omission, understood as administrative inactivity, by suppressing the massive quantity of proceedings that occurred during the time the extension took to be approved and that were directly and strictly linked to the regularity and normality of the exploitation of the concession. Likewise, it seeks to hypothetically suppress those same proceedings, seeking that a retroactive effect be recognized from the final dismissal thereof; that is, as these were not fruitful, it seeks to permeate the proceeding itself as unjustified, when the dismissal is precisely the result of the processing of the complaint, which is sustained precisely because the legal and constitutional environmental oversight controls were exercised, it not being possible, as the plaintiff seeks, to prove that the dismissal of the complaint as the culmination of a proceeding is the evidence to support that the investigative proceeding itself was unnecessary, bearing in mind that a priori it is not possible to dismiss or reject that type of proceedings, which according to the record were not few. What is observed is compliance with legal obligations to investigate environmental matters and to technically resolve what was raised, regardless of the final result of the proceedings. The right to administrative justice and the right to petition was not held only by the plaintiff company; each and every one of the complainants, both group and individual, also held it, and it was an obligation of MINAE to provide those responses and analyze what was questioned. Additionally, the plaintiff indicates that the issue of the processing of complaints as justification for the time in which the proceeding was resolved was denied in the amparo de legalidad (protection of legality), when the TCAD ordered the act to be issued within 15 days, and that therefore, it must suffer the same fate in this process. This assessment is not shared. Without intending to question the aspect of amparos de legalidad and their legal basis, this Tribunal understands that the competence of the contentious-administrative judges in that type of matter is limited to the right of petition in administrative proceedings, closely related to Article 5 of Law N° 8220, which indicates, in what is relevant: \"Article 5.- Obligation to inform about the proceeding. Every official, entity, or public body shall be obliged to provide the administered party with information about the procedures and requirements carried out in the respective administrative unit or department. For these purposes, it may not require the physical presence of the administered party, except in cases where the law expressly requires it. For traceability and control of documents when first presented before any public entity or body, a numbered and foliated file shall be created. In the case of physical documents, a control sheet must be included with the full name of the responsible official or officials, the date of entry to each assigned department, and the updated status of the proceeding...\" That is, in that summary, case-law natured process, the object is to obtain a response regarding the submitted proceeding, but clearly not a positive one regarding what was requested. That is, in this particular case, through the amparo de legalidad processed in judicial file N° 13-007383-1027-CA, the obligation to respond to the plaintiff about its proceeding was established, but not that it be granted the extension being discussed at that time. It is not appropriate to attempt to intermingle the object of an amparo de legalidad process with one of plenary knowledge like this case (given that it is not only a civil treasury matter, in view of the declaratory claim), where it must be broadly and plenarily analyzed whether or not the legal and doctrinal requirements to declare the right to compensation by a plaintiff are met, according to the evidence in the record. That is, there may be a link between both judicial processes, but undoubtedly their object is not the same. On the other hand, what was resolved in the summary venue of the amparo de legalidad does not prejudge what is being discussed in this one nor binds this Chamber of Judges as to what must be resolved, by virtue of the principle of judicial independence. All of the foregoing justifies this Tribunal's disagreement with the plaintiff's conclusion, when it indicates that the formal omission conduct (regarding procedure or processing) evidenced was illegal and abnormal for violating the right to petition and administrative justice, because although it is true that the plaintiff's request was made on April 4, 2013, and was resolved on March 19, 2015, the entire period was justified in each of the actions (not omissions) that are evidenced in the administrative file and that are detailed in proven facts 4, 8, 9, 12, 13, 14, 15, 17, 18, 19, 20, 21, 22, 23, 24, 25, 26, 27, and 28 of this judgment, to which the interested party is referred. In a last aspect within this line of argumentation, the representation of the plaintiff indicates that a period of almost two years occurred during which its activity was suspended, by virtue of what is indicated in Article 43 of the Reglamento al Código de Minería. From the evidence presented within the judicial file, this conclusion does not emerge. Let us see. From proven facts 10, 11, 14, 15, 17, and 19 of this judgment, the following situations can be enumerated:\n\n\n1) On July 22, 2013, the plaintiff's representative indicated to the Dirección de Geología y Minas that in view of the fact that there was no resolution suspending the work and despite the silence regarding the extension, it would continue with the extraction work.\n\n2) On August 24, 2013, the Fuerza Pública (Delegación Distrital de Orosi), recorded in an observation report that in the area of the Río Agua Caliente Navarro, extraction activity from the riverbed was observed with vehicles bearing the logo of Grupo Orosí.\n\n3) In the inspection of October 1, 2013, it was indicated that extraction work was not being carried out, but processed materials were being transferred to the crusher, that it was observed that in another area extraction work had been carried out, indicating that an illegal extraction of approximately 40,000 m3 had occurred.\n\n4) In the site inspection report of October 6, 2013, it was recorded that there was no extraction work at that time, but there was transfer of materials to the stockpile yard.\n\n5) In the site inspection of February 26, 2014, raw material was observed in the yard, the crusher, screen, and cones in operation, implementation of a sedimentation pond, that there is no extraction of material from the riverbed, hauling with carts from the right-bank yard, small-volume material banks. Additionally, in the report prepared on March 10, 2014, it is indicated that the processing plant is being used and that the dispatch of already processed materials was occurring, that an unford authorized within the work plan was being used as a crossing.\n\n6) In a site inspection report on April 29, 2014, it is indicated that there is extraction in the area (stockpile yard) not authorized by the Dirección, that in a previous inspection the low level of the floor had been observed, and that on this occasion it is seen that the water infiltration level was left exposed. That area has been incorporated by the concessionaire into the exploitation plan, but its use has not been approved.\n\n\nThat is, there is reliable evidence that the plaintiff did not totally suspend its commercial activities, normal within its commercial line and related to the exploitation of materials extracted from the riverbed under the concession granted at the time, which shows this Tribunal that the affirmation made in the lawsuit is not correct and does not conform to the evidence in the record. In this regard, these are reports from MINAE regional officials who made numerous visits to the concession site, as well as an observation report from members of the Fuerza Pública, which is further reinforced by the plaintiff's own declaration, when it indicates that it will continue its activities in view of the fact that there is no order to suspend them. Thus, the arguments raised by the plaintiff in this sense are rejected, and the affirmation that it suspended all its operations during the extension proceeding is considered not proven. As a consequence, the arguments corresponding to point 1 are rejected. Regarding point 2) related to the prerequisites for the appropriateness of the Administration's patrimonial liability, the interested party indicates that what gives rise to its declaration in this particular is an omission conduct in an extension proceeding for a concession, such that it is abnormal and unlawful. As stated previously, this argumentation is not shared.\n\nAfter analyzing the actions of the Directorate of Geology and Mines and the Huetar Atlántica Region of MINAE, the conclusion was reached that the actions taken are in accordance with the legal system, since said authorities had the legal and constitutional obligation to investigate the complaints filed, as well as to monitor and analyze the development of the project by the plaintiff. We reiterate, the right to petition and to administrative justice was not exclusive to the plaintiff, given that all individuals and groups filing complaints also possessed the right to have their petitions duly addressed, and since this was an environmental matter, the officials could not cease processing the corresponding matters, ignore what had been reported, and grant, without any observation, the approval of the extension (prórroga) requested by the plaintiff. The need for the investigation and intervention in this case is such that at least one criminal complaint for illegal exploitation was filed against an unknown party, the use of an unauthorized ford (vado) was discovered, the lack of information required from the plaintiff regarding the issue of access ramps and others, a warning about a low floor level and that the water infiltration level had been left exposed, the use of an unauthorized stockpile yard (patio de acopio), a recommendation not to approve the 2011-2012 work report, among other situations. Finally, it must be emphasized that at the time the extension was approved, 23 technical conditions were imposed that the plaintiff had to fulfill. That is to say, taken as a whole, the State's actions in relation to the time taken to approve the extension are entirely reasonable and justified in accordance with the many events that occurred within administrative file No. 8-91, such that it is not a formal omission that can be classified as illegal or abnormal. The abnormal and illegal act in this case would have occurred in a scenario where, in the presence of seven complaints from neighbors regarding the project subject to extension, no investigation was conducted, the complainants were not attended to, field inspections were not carried out, and it was approved almost automatically (as the State's representation indicated) without any type of questioning. We reiterate: this was a matter of environmental protection and its constitutional guarantee. Consequently, the first of the elements or requirements for the origin of administrative liability in this case is not verified, and therefore, it is ruled out that it arises in this particular instance. This conclusion alone leads to the denial of the declaration requested in claim 1 of the lawsuit; nevertheless, the remaining pronouncements regarding the other arguments presented are made. Regarding point 3), the claim is made that the causal link (nexo causal) between the omission and the damage derives from Article 43 of the Regulations to the Mining Code, because work had to be suspended if the extension had not been granted, and that this was its situation from July 23, 2013, to March 19, 2015, which must be dismissed due to what was previously stated in point 1, where at least six situations were detailed (accompanied by the corresponding documentary evidence), from which it is clearly inferred that the plaintiff's work was not totally suspended regarding the exploitation of concession 8-91 and the work in the area, despite the regulatory mandate. In any case, the plaintiff itself indicated in July 2013 that it would not suspend its work. The parties are referred to what was stated. It continues arguing that all the losses of that period were caused by the State's omission, where it cannot be alleged that it was merely an expectation of a right (expectativa de derecho) or legitimate interest (interés legítimo), that in this case the injury occurred because it was a reinforced legitimate interest, since the application met all the legal requirements, as the Administration itself indicated, which did not even request more information or to rectify what was submitted. These arguments must also be rejected, for the reasons explained above in this Considerando. In summary, it is worth highlighting two aspects: 1) the application was not submitted in a complete manner, since two briefs were subsequently presented (the last one in August 2013), where basic and formal information on the extension procedure was submitted, and 2) adequate and sufficient information was not provided to determine the elevation benchmarks (cotas de elevación) in order to verify or not the feasibility of the requested time extension, so the survey of the area had to be reconsidered. This latter point, furthermore, dismisses the claim that they were not asked for additional information, given that the professional from the plaintiff company was summoned to the area to carry out the new required field analysis. On the other hand, this point is fundamental given that without the definition of that base level, what was requested could not be granted. Regardless of whether the plaintiff's legal situation was an expectation of a right, a legitimate interest, a consolidated right, or a reinforced legitimate interest, the truth of the matter is that this discussion is useless, given that from the evidence analyzed in the case, the two previous situations were determined, which result in the denial, for being imprecise, of the plaintiff's statements. For the same reasons, what the plaintiff states in the sense that in this case there was no margin of discretion because the requirements were met is denied, making an additional observation that from the administrative actions recorded in the administrative file, it is evident that it was not the exercise of a discretionary power but rather a purely technical analysis of the extension application submitted and the complaints filed. The allegation that the expected economic profit was frustrated solely by the administrative inactivity must also be obligatorily rejected, since, as stated, it is this Court's criterion that in particular there was no administrative omission that can be classified as illegal or abnormal, because from what has been studied, it is inferred that the authorities in question acted in accordance with the body of law. The existence of the alleged causal link is not demonstrated. Clarifying that in any case, this Court considers that the existence of an unlawful administrative conduct (in this case, an omission) and damage to the plaintiff were not sufficiently accredited, since it is not demonstrated that it suspended its economic activities. Finally, regarding point 4), where the plaintiff states that in this specific case no exemption from liability applies, it must be said that this is not relevant, nor is the defense raised in those terms by the State (when it alleges fault of the victim and act of a third party), because as the elements or criteria for attributing administrative liability are not considered verified, the concept or scenario is not perfected, which would obligate the additional analysis on the possible existence of exemptions from that liability. Both arguments are denied. Now, regarding the witnesses examined at the oral and public trial hearing held on March 22, 2022, namely Mr. Gerardo Marín Carmona and Mr. Jorge Valverde Jiménez, it must be said that their statements have no relevance for this decision, in view of the manner in which it is resolved, given that they dealt with the facts of the lawsuit regarding the processing (tramitología) of the extension application (where there is documentary evidence of reference) and the damages claimed. In summary, none of the arguments presented by the plaintiff are admissible, such that the feasibility of a declaration of patrimonial liability on the part of the State is not accredited. As things stand, the appropriate course is to deny main claim 1 and subsidiary claim 1, since the application of the State liability regime is not deemed applicable. Consequently, main claims 2 and 3 are denied, corresponding to the liquidation of the damages claimed, indexation, and interest, as they are accessory to the rejected declaratory claim, as well as subsidiary claim number 2, which corresponds to the condemnation for damages in the abstract. The lawsuit filed is denied in all its aspects and main and subsidiary claims.\n\nIX. ON THE DEFENSES RAISED. For the reasons stated, the defense of lack of right raised by the State's representation is upheld. Based on what was stated in the preceding considerandos, the lawsuit is declared without merit in all its main and subsidiary aspects.\n\nX. ON COSTS. By express provision of Article 193 of the Contentious Administrative Procedure Code, it is appropriate to order the plaintiff to pay the costs of this action for the simple fact of having been unsuccessful in this proceeding, without any reasons that justify its exoneration pursuant to subsections a) and b) of the cited Article 193.\n\nPOR TANTO\n\nThe statute of limitations defense (excepción de caducidad) is rejected. A pronouncement on the prescription defense is omitted. The defense of lack of right alleged by the State is upheld. Consequently, the lawsuit filed by Quebradores Ujarrás S.A. against the State is declared without merit in all its main and subsidiary claims. The plaintiff is ordered to pay the costs of this action, which shall be liquidated in the sentence execution phase. Notify. KAREN CALDERÓN CHACÓN. CLAUDIA BOLAÑOS SALAZAR. CARLOS JOSÉ MEJÍAS RODRÍGUEZ. Judges. -\n\n\n\n\n\n\n- Verification Code -\n\nWMGEJDEC17K61\n\n\n\nDocument signed by:\n\nKAREN CALDERÓN CHACON, DECIDING JUDGE\nCLAUDIA BOLAÑOS SALAZAR, DECIDING JUDGE\nCARLOS JOSE MEJIAS RODRIGUEZ, DECIDING JUDGE\n\n\nEXP: 19-002360-1027-CA\n\nGoicoechea, Calle Blancos, 50 meters west of BNCR, in front of Café Dorado. Telephones: 2545-0099. Ext. 01-2707 or 01-2599. Fax: 2241-5664 or 2545-0006. Email: tproca-sgdoc@poder-judicial.go.cr\n\n\nIt is a faithful copy of the original - Taken from Nexus.PJ on: 08-05-2026 12:41:30.\n\nSCIJ de Hacienda\nSCIJ de la Procuraduría General de la República"
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