{
  "id": "nexus-sen-1-0034-326334",
  "citation": "",
  "section": "nexus_decisions",
  "doc_type": "court_decision",
  "title_es": "Indemnización por restricción de construcción en radio de protección de naciente",
  "title_en": "Compensation for construction restriction within spring protection perimeter",
  "summary_es": "El Tribunal Contencioso Administrativo, Sección Segunda, confirmó la sentencia de primera instancia que declaró sin lugar la demanda de indemnización presentada por Ezequiel Cortés Alfaro y otros contra la Municipalidad de Santa Bárbara de Heredia. Los actores reclamaban daños y perjuicios por la imposibilidad de construir en su propiedad, afectada en un altísimo porcentaje por el radio de protección de 200 metros de la naciente Los Cortés, establecido en el artículo 31 de la Ley de Aguas. El Tribunal consideró que, aunque la restricción vacía sustancialmente el contenido del derecho de propiedad y por tanto es indemnizable, la obligación de resarcir no corresponde al Ayuntamiento, ya que éste se limitó a aplicar una norma legal vigente; la restricción fue impuesta por el Estado-Legislador. Además, señaló que la propiedad también está afectada por el artículo 33 inciso d) de la Ley Forestal, que protege áreas de recarga y acuíferos. Se deja a salvo el derecho de los actores a reclamar la indemnización por la vía correspondiente, contra los verdaderos obligados, conforme a la responsabilidad objetiva del Estado por conducta lícita.",
  "summary_en": "The Administrative Contentious Tribunal, Second Section, upheld the lower court's decision dismissing the compensation claim filed by Ezequiel Cortés Alfaro and others against the Municipality of Santa Bárbara de Heredia. The plaintiffs sought damages due to the impossibility of building on their property, which was largely affected by the 200-meter protection radius of the Los Cortés spring, as mandated by Article 31 of the Water Law. The Tribunal held that although the restriction substantially empties the right to property and is thus compensable, the obligation to indemnify does not fall on the Municipality, which merely applied existing law; the restriction was imposed by the State as Legislator. It also noted that the property is additionally affected by Article 33(d) of the Forestry Law, protecting recharge areas and aquifers. The plaintiffs' right to claim compensation through proper channels against the truly responsible parties was preserved, based on the State's objective liability for lawful conduct.",
  "court_or_agency": "",
  "date": "25/11/2005",
  "year": "2005",
  "topic_ids": [
    "water-law"
  ],
  "primary_topic_id": "water-law",
  "es_concept_hints": [
    "naciente",
    "radio de protección",
    "Art. 31 Ley de Aguas",
    "responsabilidad objetiva",
    "principio precautorio",
    "indubio pro natura",
    "lesión al derecho de propiedad",
    "Estado-Legislador"
  ],
  "article_citations": [],
  "keywords_es": [
    "indemnización",
    "naciente",
    "radio de protección",
    "artículo 31 Ley de Aguas",
    "responsabilidad objetiva",
    "derecho de propiedad",
    "restricción construcción",
    "Santa Bárbara Heredia",
    "principio precautorio",
    "protección acuífero",
    "artículo 33 Ley Forestal"
  ],
  "keywords_en": [
    "compensation",
    "spring",
    "protection radius",
    "Water Law Article 31",
    "objective liability",
    "property rights",
    "construction restriction",
    "Santa Bárbara Heredia",
    "precautionary principle",
    "aquifer protection",
    "Forestry Law Article 33"
  ],
  "excerpt_es": "Del estudio del plano catastrado número H-619136-2000, se extrae, sin temor a equívocos, y por la ubicación que tiene la fuente Los Cortés: entre los derroteros 8 y 9, que cuando menos, la restricción impuesta por la ley, toma un altísimo porcentaje del bien de los demandantes, llevando incluso a determinar, que se vacía sustancialmente el contenido del derecho de propiedad, en cuyo caso, cualquier lesión de esta naturaleza es indemnizable, por aplicación llana del principio de igualdad ante las cargas públicas. No obstante, en criterio de este cuerpo colegiado, no corresponde al Ayuntamiento, correr con ningún resarcimiento como el que se pretende, dado que la reserva impuesta, no provino de la Municipalidad, ente que se limitó a aplicar una norma legal vigente en el Ordenamiento Jurídico, en virtud del principio de legalidad a que está obligada y que impide edificaciones en el área señalada en el numeral 31 de la Ley General de Aguas. Debe indicarse además, que cualquier reclamo en relación con este aspecto, tampoco puede hacerse a la demandada, ya que no fue ella quien impuso restricción alguna sino el Estado-Legislador.\n\nTal y como se expresó es innegable, que el inmueble de los accionantes sí está afectado, en grado sumo, por la naciente que en él se encuentra, y en esta inteligencia, podrían tener derecho los actores a la indemnización, plena o parcial, según se demuestre. Sin embargo, deberán acudir a los procedimientos respectivos, y además, encauzar su demanda, contra los verdaderos obligados por las restricciones impuestas, en virtud de que la responsabilidad objetiva, también es procedente, por conducta lícita y funcionamiento normal (numerales 190 y 194 de la Ley General de la Administración Pública).",
  "excerpt_en": "From the study of cadastral map H-619136-2000, it can be extracted, without fear of error, and due to the location of the Los Cortés spring between milestones 8 and 9, that at a minimum, the legal restriction takes a very high percentage of the plaintiffs' property, even leading to the determination that it substantially empties the right to property, in which case any injury of this nature is compensable, by plain application of the principle of equality before public burdens. However, in this Court's view, the Municipality is not responsible for any compensation as claimed, since the imposed reserve did not originate from the Municipality, which merely applied a legal norm in force in the Legal System, by virtue of the principle of legality to which it is bound and which prohibits construction in the area designated in Article 31 of the General Water Law. It must also be noted that any claim in this regard cannot be made against the defendant either, since it was not the Municipality that imposed any restriction but rather the State as Legislator.\n\nAs stated, it is undeniable that the plaintiffs' property is affected to a very high degree by the spring located on it, and in this light, the plaintiffs could be entitled to full or partial compensation, as demonstrated. However, they must pursue the corresponding procedures and, furthermore, direct their claim against those truly responsible for the imposed restrictions, since objective liability is also applicable for lawful conduct and normal operation (Articles 190 and 194 of the General Public Administration Law).",
  "outcome": {
    "label_en": "Denied",
    "label_es": "Sin lugar",
    "summary_en": "The Court upheld the ruling dismissing the compensation claim against the Municipality, stating the restriction came from the State as Legislator and not from the local government.",
    "summary_es": "El Tribunal confirmó la sentencia que declaró sin lugar la demanda de indemnización contra la Municipalidad, indicando que la restricción provino del Estado-Legislador y no del municipio."
  },
  "pull_quotes": [
    {
      "context": "Considerando VI",
      "quote_en": "the right to property is substantially emptied, in which case any injury of this nature is compensable, by plain application of the principle of equality before public burdens.",
      "quote_es": "se vacía sustancialmente el contenido del derecho de propiedad, en cuyo caso, cualquier lesión de esta naturaleza es indemnizable, por aplicación llana del principio de igualdad ante las cargas públicas."
    },
    {
      "context": "Considerando VI",
      "quote_en": "the Municipality is not responsible for any compensation as claimed, since the imposed reserve did not originate from the Municipality, which merely applied a legal norm in force.",
      "quote_es": "no corresponde al Ayuntamiento, correr con ningún resarcimiento como el que se pretende, dado que la reserva impuesta, no provino de la Municipalidad, ente que se limitó a aplicar una norma legal vigente."
    },
    {
      "context": "Considerando VII, cita del voto 2004-1923",
      "quote_en": "such measures must be deemed as limitations of social interest that do not empty the right to property... but rather shape its essential content, so they must be borne, as a general sacrifice or burden, by all users",
      "quote_es": "tales medidas deben ser reputadas como limitaciones de interés social que no vacían de contenido el derecho de propiedad... sino que moldean su contenido esencial por lo que deben ser soportadas, al tratarse de un sacrificio o una carga general, por todos los usuarios"
    },
    {
      "context": "Considerando VII, cita del voto 2004-1923",
      "quote_en": "the precautionary or in dubio pro natura principle means that when there are no studies... allowing absolute certainty... administrative bodies... must refrain from authorizing, approving, or permitting any new application",
      "quote_es": "el principio precautorio o de indubio pro natura, supone que cuando no existan estudios... que permitan arribar a un estado de certeza absoluta... los entes y órganos de la administración... deben abstenerse de autorizar, aprobar o permitir toda solicitud nueva"
    }
  ],
  "cites": [
    {
      "id": "norm-11950",
      "citation": "Ley 276",
      "title_en": "Water Law",
      "title_es": "Ley de Aguas",
      "doc_type": "law",
      "date": "27/08/1942",
      "year": "1942"
    },
    {
      "id": "norm-27738",
      "citation": "Ley 7554",
      "title_en": "Organic Environmental Law",
      "title_es": "Ley Orgánica del Ambiente",
      "doc_type": "law",
      "date": "04/10/1995",
      "year": "1995"
    },
    {
      "id": "norm-48650",
      "citation": "Decreto Ejecutivo 30387",
      "title_en": "Regulation for Drilling and Exploration of Groundwater",
      "title_es": "Reglamento de Perforación y Exploración de Aguas Subterráneas",
      "doc_type": "executive_decree",
      "date": "29/04/2002",
      "year": "2002"
    }
  ],
  "cited_by": [],
  "references": {
    "internal": [],
    "external": [
      {
        "ref_id": "nexus-sen-1-0034-521229",
        "url": "",
        "kind": "related_voto",
        "label": "",
        "nexus_id": "sen-1-0034-521229"
      }
    ]
  },
  "source_url": "",
  "tier": 2,
  "is_environmental": true,
  "_editorial_citation_count": 0,
  "regulations_by_article": null,
  "amendments_by_article": null,
  "dictamen_by_article": null,
  "concordancias_by_article": null,
  "afectaciones_by_article": null,
  "resoluciones_by_article": null,
  "cited_by_votos": [],
  "cited_norms": [],
  "cited_norms_inverted": [
    {
      "doc_id": "norm-11950",
      "norm_num": "276",
      "norm_name": "Ley de Aguas",
      "tipo_norma": "Ley",
      "norm_fecha": "27/08/1942"
    },
    {
      "doc_id": "norm-27738",
      "norm_num": "7554",
      "norm_name": "Ley Orgánica del Ambiente",
      "tipo_norma": "Ley",
      "norm_fecha": "04/10/1995"
    },
    {
      "doc_id": "norm-48650",
      "norm_num": "30387",
      "norm_name": "Reglamento de Perforación y Exploración de Aguas Subterráneas",
      "tipo_norma": "Decreto Ejecutivo",
      "norm_fecha": "29/04/2002"
    }
  ],
  "sentencias_relacionadas": [
    "sen-1-0034-521229"
  ],
  "temas_y_subtemas": [],
  "cascade_only": false,
  "amendment_count": 0,
  "body_es_text": "-2005\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n573-2005\n\n\n\nTRIBUNAL CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO. \nSECCIÓN SEGUNDA. II Circuito\nJudicial. San José, a las once horas\nveinte minutos del veinticinco de noviembre de dos mil cinco.-\n\n\n\n Proceso ordinario tramitado  en el Juzgado de lo Contencioso Administrativo y Civil de Hacienda,\nde Ezequiel,  cédula de identidad número cuatro – cero setenta – cuatrocientos treinta y  ocho,\nAlvaro cédula de identidad número cuatro – cero setenta y seis  – cuatrocientos veinticinco; Luz\nMaría, viuda, de oficios domésticos, cédula de identidad número cuatro – cero setenta y cuatro –\ndoscientos  diez y, Adrián, cédula de identidad número cuatro – ciento siete – cero  diecisiete,\ntodos de apellidos Cortés Alfaro, contra la  Municipalidad de Santa Bárbara de Heredia, en la\npersona de su Alcaldesa,  Karina Retana Moreira, soltera, administradora, cédula de identidad número\nuno  –novecientos cuarenta y nueve – setecientos veinticuatro. Interviene, en su  carácter de\napoderado especial judicial de los actores, Oscar Ramos Brenes,  abogado, vecino de Heredia, cédula\nde identidad número cuatro – ciento quince –  cero ochenta y dos. Todos son mayores,  y con las\nsalvedades dichas, casados, agricultores y vecinos de Santa Bárbara.-\n\nRESULTANDO:\n\n\n\n 1º.- De cuantía inestimable, con  fundamento en los hechos y citas legales invocadas, la presente\ndemanda es para  que en sentencia se declare: “(…) 2.   Que la Municipalidad del Cantón de Santa\nBárbara de Heredia, así como El  (sic) Estado (Ministerio de Energía y  Minas), basándose en las\ndisposiciones restrictivas impuestas por el  Legislativo (artículo 31 de la Ley Especial de Aguas),\nal haber impedido el  pleno uso y disfrute del derecho constitucional de propiedad sobre el inmueble\nanteriormente descrito, deberán indemnizar a mis representados, por las vías  legales que nuestro\nordenamiento jurídico establece (numeral 194 de la Ley  General de la Administración Pública), los\ndaños y perjuicios causados, ya que  resulta claro y evidente el resultado restrictivo que implica\nla intensidad de  la lesión, respaldada y contemplada en el espíritu de la norma, toda vez que el\ncitad (sic) numeral 31 nos impide de  manera absoluta construir en nuestro fundo, causándoles graves\nperjuicios  patrimoniales, daños y perjuicios que, de conformidad con lo dispuesto en el  artículo\n194 de la Ley indicada, SON DE OBLIGATORIA INDEMNIZACIÓN, dado el  marco fáctico que identifica su\nsituación jurídica ante la Administración. 3.   Que al haberse demostrado en autos el hecho de que\nen la propiedad de  los actores, la Municipalidad demandado (sic) posee captada la naciente Los\nCortés, que abastece de agua potable a  la población del Distrito de San Pedro, desde el año 1988\n(ver manifestaciones  del Alcalde Municipal de Santa Bárbara de Heredia y el Topógrafo Municipal, a\nfolio 5 de este expediente judicial), está en la indefectible obligación de  indemnizarles, toda vez\nque tanto ésta como el Estado, basan su negativa de  usar con pleno goce y disfrute el terreno en\ncuestión, en las implicaciones  restrictivas impuestas por el Legislativo (artículo 31 de la Ley\nEspecial de  Aguas). 4. Que se condene a los aquí accionados al pago de ambas costas del  proceso\n(personales y procesales)”.-\n\n 2º.-\n Esta acción se había\ninterpuesto también contra el Estado. \nNo obstante, en memorial presentado el veintiocho de abril de dos mil\ncuatro, los accionantes desistieron de la demanda en su contra, lo que se\naceptó en pronunciamiento de diez horas treinta y cuatro minutos del cuatro de\nmayo siguiente.-\n\n\n\n 3º.- La corporación no dio respuesta, motivo por\nel cual, a petición de la contraria, se tuvo por contestada afirmativamente y a\nla llamada a juicio en estado de rebeldía.-\n\n\n\n 4º.- La licenciada Ileana Isabel Sánchez Navarro,\nJuez del Juzgado de la materia, en sentencia número 578-2005 de nueve horas del\nveintidós de junio último, dispuso: “POR TANTO: \nSe declara sin lugar la demanda presentada por Ezequiel Cortés Alfaro,\nAlvaro Cortés Alfaro, Marita Cortés Alfaro y Adrián Cortés Alfaro contra la\nMunicipalidad de Santa Bárbara de Heredia. \nSe resuelve este asunto sin especial condenatoria en costas”.-\n\n\n\n 5º.- Inconformes con lo resuelto los actores\napelaron, recurso admitido y en virtud de lo cual conoce este Despacho en\nalzada.-\n\n\n\n 6º.- En los procedimientos se han observado las\nprescripciones de rigor sin que se noten causales de nulidad capaces de\ninvalidar lo actuado. Este fallo se\nemite dentro del término de ley.-\n\n\n\n Redacta\nla Juez Ferrero Aymerich; y\n\n\n\nCONSIDERANDO:\n\n\n\n I.- La aclaración que realiza la\nJuzgadora es acertada. Efectivamente,\nlo que se produjo, fue un yerro en cuanto a la cita del número del inmueble en\ncuestión, obteniéndose, sin lugar a dudas, que todo el reclamo gira en torno al\nnúmero 178172.-\n\n\n\n II.- Se suscribe el capítulo de extremos probados  al tener respaldo en los elementos probatorios\nque en su apoyo se citan. No obstante, el Tribunal se permite agregar  como tales, los siguientes:\n10.- que los actores solicitaron permiso de construcción en la finca  de su propiedad,\nmanifestándose el ayuntamiento, que previamente a la  realización de obras, debía respetarse lo\nestablecido en el artículo 31 de la  Ley de Aguas (aceptación por parte del Alcalde Municipal de\nentonces, Paulino  Rodríguez González, folios 18 y 19); 11.- que de conformidad con el plano\ncatastrado número H-616136-2000,  el tanque de captación de agua potable, se encuentra ubicado entre\nlos  derroteros 8 y 9 y dada la medida del inmueble y el radio de protección  contenido en la ley,\nafecta mayoritariamente la propiedad de los demandantes  (folio 4).-\n\n III.- Del capítulo de hechos indemostrados se eliminan\nlos identificados con los números 1 y 2, corriéndose consecuentemente la\nnumeración, en razón de los adicionados en el Considerando anterior, y se\nmantiene el restante ya que, efectivamente, no se procuró prueba al respecto.-\n\n\n\n IV.- Se alza la parte actora y al efecto,  realiza una serie de manifestaciones en relación con la\ndecisión del  Juzgado. Expone, que sí está plenamente  demostrado el grado de afectación que pesa\nsobre el fundo, lo que se extrae,  dice, “(…) del plano catastrado número  H-619136-2000 (…) que el\ninmueble en cuestión tiene un ancho aproximado de  treinta y seis metros por doscientos cuarenta y\ntres metros de largo, lo que de  conformidad con las imposiciones que contempla el ya mencionado\nnumeral 31 de  la Ley de Aguas, imposibilita de manera absoluta el disfrute y explotación de\nnuestro derecho de propiedad, es decir, las dimensiones del terreno hace  infructuosa la posibilidad\nde poder construir cualquier tipo de proyecto  habitacional, ya que la norma dispone bien claro, que\nen un radio de doscientos  metros no se puede construir (…)”. En  cuanto a que no se demostró el\npedimento de permiso de construcción, también  combate lo manifestado y señala al efecto, el folio\ndieciocho de los autos en  donde el propio Alcalde pone de manifiesto que sí se gestionó en ese\nsentido. Además se acreditó, expone, la  negativa a levantar edificaciones en el terreno, lo que se\nextrae del oficio  número DI-21-03 de 12 de febrero de 2003.   Ahí se dispuso, que no podían\nrealizarse obras en un radio de doscientos  metros. La limitación legal impuesta,  acota, ha\nprovocado daños y perjuicios a los propietarios del inmueble. “(…)  El contenido de la relación\nmaterial que se acusa y habrá de ventilarse aquí,  es esa conducta administrativa, causante como ha\nresultado obvio, de un  menoscabo en el derecho de uso y disfrute de nuestra propiedad, produciendo\ndaños económicos en nuestro patrimonio (…)”, situación que en su criterio,  enmarca en la\nresponsabilidad objetiva del Estado, a tenor del numeral 191 de  la Ley General de la Administración\nPública.   De acuerdo con las dimensiones del terreno propiedad de los demandantes,  manifiesta, se\nencuentra afectado por esa disposición legal, al no poder  dársele ninguna utilidad que genere un\ningreso en el patrimonio de sus dueños. La inviolabilidad a la propiedad privada es  una garantía\nconstitucional, derecho que “(…)  no resulta ser de naturaleza estática sino que conforme a las\nexigencias de  nuestra época se ha de considerar como elástico y dinámico, esto es que,  atribuye a\nsus titulares, tanto interna como externamente facultades, deberes y  limitaciones. Para la Sala los\nlímites  razonables que la Administración puede imponer a la propiedad privada, de  acuerdo con su\nnaturaleza, no son constitucionalmente posibles. Cuando ello ocurre deja de ser ya una  limitación\nrazonable para convertirse en una privación del derecho mismo  (…)”. Con fundamento en ello,\nsolicita se revoque lo acordado y se ordene la indemnización solicitada.-\n\n V.- Luego del examen de la situación fáctica  sometida a debate, el Tribunal arriba al\nconvencimiento que debe impartirse su  aprobación al fallo combatido, aún y cuando sea por las\nrazones que ahora se  exponen. Todo el problema suscitado  gira en torno del artículo 31 de la Ley\nde Aguas, con fundamento en el cual, la  corporación llamada a juicio, ante el pedimento de\nconstrucción que hicieran  los demandantes, y a pesar de la inexistencia de un acto denegatorio, les\nindicó, en el oficio número DI-21-03 de 12 de febrero de 2003, que “(…) Para tal efecto, el\nalineamiento  definitivo de la naciente lo dará la Dirección de Urbanismo del INVU o  cualquier\nconsulta al respecto se puede hacer al Departamento de Aguas del  Minae (…)”. En términos similares\nse pronunció el asesor legal del ayuntamiento, en su nota de 22 de marzo de  2003, cuando al conocer\nel reclamo de indemnización puntualizó lo  siguiente: “(…) por cuanto este municipio no es esta\n(sic) privando del goce  efectivo de su derecho de propiedad según lo tutela el Artículo 45 de\nnuestra  Constitución Política. El cual puede  ejercer libremente en dicha finca, simplemente les ha\nmanifestado que existe  legislación vigente (Art. 31 de la Ley de Aguas) la cual es clara afirma\n(sic)  que existe un radio de protección de 200 Mts. Dentro del cual no es posible  realizar\nconstrucciones de ningún tipo esto con el fin de proteger el líquido  vital para la vida (…)”. Se\nobtiene  de lo citado, que lo que se les manifestó, era que no podían construir en un  radio de\ndoscientos metros, y que en todo caso, cualquier autorización debía  contar con un estudio técnico\nde alineamiento que debía emitir la Dirección de  Urbanismo del Instituto Nacional de Vivienda y\nUrbanismo. Con fundamento en esta decisión, los señores  Cortés invocan, que se les denegó levantar\ncualquier estructura en su terreno,  limitación que a su entender, los priva en su totalidad de la\npropiedad, y  dentro de este cuadro, es que se analiza el punto sometido a debate.-\n\nVI.- Es innegable, por cuanto así está  acreditado, que sobre el inmueble número 178172 del Partido\nde Heredia,  propiedad de los actores, desde mil   novecientos ochenta y ocho, está establecida la\nnaciente de agua Los  Cortés, con depósitos subterráneos que abastecen la población de San Pedro de\nSanta Bárbara de Heredia, situación que sin lugar a dudas, afecta el bien a las  limitaciones que\nimpone la Ley General de Aguas en su artículo 31. En otros términos, que en un radio de  doscientos\nmetros no se pueden levantar edificaciones, y aún más, declara de  dominio público los fundos que\nestén alrededor de estas captaciones. Del estudio del plano catastrado número  H-619136-2000, se\nextrae, sin temor a equívocos, y por la ubicación que tiene  la fuente Los Cortés: entre los\nderroteros  8 y 9, que cuando menos, la restricción impuesta por la ley, toma un altísimo\nporcentaje del bien de los demandantes, llevando incluso a determinar, que se  vacía sustancialmente\nel contenido del derecho de propiedad, en cuyo caso,  cualquier lesión de esta naturaleza es\nindemnizable, por aplicación llana del  principio de igualdad ante las cargas públicas. No obstante,\nen criterio de este cuerpo colegiado, no corresponde  al Ayuntamiento, correr con ningún\nresarcimiento como el que se pretende, dado  que la reserva impuesta, no provino de la\nMunicipalidad, ente que se limitó a  aplicar una norma legal vigente en el Ordenamiento Jurídico, en\nvirtud del  principio de legalidad a que está obligada y que impide edificaciones en el  área\nseñalada en el numeral 31 de la Ley General de Aguas. Debe indicarse además, que cualquier reclamo\nen relación con este aspecto, tampoco puede hacerse a la demandada, ya que no  fue ella quien impuso\nrestricción alguna sino el Estado-Legislador. Obsérvese que según el citado ordinal, “Las tierras\nque circunden los sitios de  captación o tomas surtidoras de agua potable, en un perímetro no menor\nde  doscientos metros de radio (…)”, se “(…)  declaran como reserva de dominio a favor de la Nación\n(…)”. En estas condiciones, mal se haría, en  imponer obligaciones que no le corresponden, máxime\nque, se reitera, en ningún  momento la demandada denegó el permiso de construcción.-\n\nVII.- Lo decidido no implica, en modo alguno, que  este Tribunal esté desconociendo el régimen de\nresponsabilidad objetiva del  Estado y las implicaciones y protecciones que a la propiedad privada\nbrinda  nuestra Carta Magna. Sin embargo, cabe  indicar, que tal derecho no es irrestricto y, en\nocasiones, debe ceder a  intereses públicos y sociales. Así lo  ha determinado la Sala\nConstitucional en múltiples pronunciamientos. Así, en el voto número 2002-09779 de 9 horas  43\nminutos del 11 de octubre de 2002, expresó:\n\n\n\n\n“(…) III (…) El artículo 45 de la Constitución Política\nconsagra el derecho de propiedad, siendo que en el párrafo primero señala su\ncarácter de “inviolable” (…) A la luz de lo señalado anteriormente, cabe\nindicar que el derecho de propiedad como la mayoría de los derechos no es\nirrestricto y en consecuencia está sujeto a limitaciones. Sin embargo, dichas limitaciones deben\nobedecer a la existencia de un interés público legalmente comprobado o\nlimitaciones de interés social decretadas mediante ley aprobado por votación\ncalificada (…)”.\n\n\n\nEn otro\npronunciamiento, número 5833 de 14 de junio de 2002, expresó: \n\n\n\n“(…) Siendo absolutamente válido establecer limitaciones al derecho a\nla propiedad privada en aras de la defensa del ambiente, con la finalidad de\nlograr equilibrio entre conservación y producción dado que, en la protección de\nnuestros recursos naturales, debe existir una actitud preventiva, a efecto de\nlograr que la degradación y el deterioro sean minimizados, la precaución y la\nprevención se convierten en principios rectores de la materia, que obligan al\nEstado a proteger la belleza material y el medio ambiente (…)”.\n\n\n\nSiempre en relación con el tema de los mantos acuíferos,\naquella autoridad ha manifestado, en su sentencia número 2004-1923 de 14 horas\n55 minutos del 25 de febrero de 2004, lo siguiente:\n\n\n\n\"… CONTAMINACION DE LAS\nAGUAS SUBTERRANEAS. A diferencia\nde la contaminación de las aguas superficiales que suele ser patente y visible,\nlo que permite tomar acciones ambientales tendentes a mitigarla o erradicarla,\nla de las aguas subterráneas, por su propia naturaleza, suele pasar inadvertida\ny se hace evidente cuando ha alcanzado grandes proporciones. Los mantos\nacuíferos por la lenta circulación de las aguas, la capacidad de absorción del\nterreno y otros factores, pueden tardar mucho tiempo en mostrar la\ncontaminación. Adicionalmente, el gran volumen de las aguas contenido hace que\nlas contaminaciones extensas tarden un lapso prolongado en manifestarse o bien\ncuando se trata de contaminaciones localizadas se detectan cuando fluyen en\nalgún sitio de explotación. Ciertamente, este tipo de aguas tienen una\nresistencia a contaminarse, sin embargo cuando esta se produce su regeneración\npuede ser extraordinariamente lenta y en ocasiones es irreversible por el alto\ncosto de los medios para hacerlo. Está demostrado que los intentos para reparar\nel daño producido por contaminación a un acuífero para lograr, de nuevo,\nniveles de potabilidad del agua no han tenido éxito, las tecnologías para su\nlimpieza han contribuido poco a reducir el daño y los métodos son\neconómicamente muy elevados. A lo anterior debe agregarse la falta de\ninfraestructura organizacional, recursos materiales, financieros y humanos, en\neste último caso, debidamente capacitados para evaluar, medir y, en general,\nmonitorear la calidad de esta agua y la dimensión exacta de su contaminación.\nLa degradación y contaminación de los mantos acuíferos le impone al legislador\ny a las administraciones públicas la tarea urgente e impostergable de\nprotegerlos. La contaminación de las aguas subterráneas puede ser directa o\nindirecta, lo es del primer tipo cuando se introducen directamente las\nsustancias contaminantes en el acuífero como el caso de los pozos negros o\npozos de inyección, lo es del segundo tipo cuando con dilución se produce por\ncontaminación de la recarga natural. Los agentes de contaminación pueden ser de\nmuy diversa índole, esto es, minerales, orgánicos degradables (excretas y\npurinas), órganicos poco o no degradables (pesticidas, detergentes,\nhidrocarburos), biológicos (bacterias, virus, algas), radioactivos y gaseosos.\nLa contaminación de los acuíferos depende de los condicionantes geológicos,\nhidráulicos y químicos de cada lugar o emplazamiento, por lo que está en\nfunción de factores locales razón por la cual se precisa del conocimiento de\ncada zona y del estudio de casos similares. Los orígenes de la contaminación de\nlos acuíferos pueden ser de muy diversa índole, tales como los siguientes: a)\ncontaminación por actividad doméstica, la cual es orgánica y biológica y nace\nde tanques sépticos, fugas del sistema de alcantarillado, vertido de aguas\nnegras, a lo que se debe agregar el aumento de productos químicos de uso\ndoméstico como los detergentes; b) contaminación por actividades agrícolas,\ntenemos aquí el uso de abonos artificiales a base de nitratos, fosfatos y\npotasa o naturales -a base de estiércol-, el riego con aguas residuales y de\nalta salinidad y el uso de pesticidas (insecticidas, herbicidas y plaguicidas);\nc) contaminación por la ganadería, esencialmente, es orgánica y biológica,\nsimilar a la doméstica pero más intensa cuando se trata de granjas intensivas;\nd) contaminación por aguas superficiales, cuando recargan y se encuentran, a su\nvez, contaminadas; e) contaminación por intrusión salina, se produce cuando las\naguas marinas y saladas se introducen en las regiones costeras por la\nsobreexplotación, a través de pozos, de los acuíferos costeros; f)\ncontaminación por actividades mineras – mineral –, se relaciona con\nevacuaciones de aguas de mina y lavaderos de mineral; g) contaminación por\nactividades industriales, este tipo es tan variado como el tipo de industria\nque la origina, siendo especialmente nocivas las provocadas por metales pesados\nprovenientes de la industria metalúrgica, así como de las industrias químicas,\npetroquímicas de alimentos (sustancias orgánicas) y bebidas (detergentes); h)\ncontaminación por actividades nucleares, aunque excepcional en nuestro medio,\npuede provenir de plantas de tratamiento de combustibles irradiados y de\nminerales radioactivos y de la actividad médica; i) contaminación a través de\npozos mal construidos, los pozos pueden intercomunicar varios mantos acuíferos\ny cuando tienen entubamientos rotos o corroídos en niveles de aguas de mala\ncalidad o que permiten la entrada de aguas superficiales pueden provocarla; j)\ncontaminación a través del vertido de aguas residuales a través de pozos\nnegros, tanques sépticos, fugas de la red de alcantarillado o vertido\nindiscriminado a las cuencas hidrográficas; k) contaminación por vertido de\ndesechos sólidos, se produce cuando se construye un relleno sanitario en\nterrenos permeables o no impermeabilizados a través de los lixiviados; l)\ncontaminación por pozos de inyección -forma de utilización del subsuelo como\nalmacén de residuales- mal proyectados, construidos o utilizados… \n\n\n\n… PROTECCIÓN DE LAS AGUAS\nSUBTERRÁNEAS. Por las\ncaracterísticas de la contaminación de los mantos acuíferos destinados al\nabastecimiento público y su difícil regeneración, las medidas para evitar la\ncontaminación deben ser preventivas y protectoras, mediante la prohibición de\nciertas actividades humanas en determinadas zonas u ordenando medidas de\nseguridad sobre ciertas actividades potencialmente contaminantes. Nuestro\nordenamiento jurídico-administrativo (legislación, reglamentos y decretos)\ncarece, lamentablemente, de una regulación precisa, clara y completa para la\nprotección de los mantos acuíferos, zonas de recarga y áreas de captación de\naguas subterráneas. En la legislación extranjera (v. gr. Ley de Aguas española\n29/1985 del 2 de agosto) se prevén algunas potestades extraordinarias de\nintervención administrativa en la economía del agua que atañen directamente a\nla protección de los mantos acuíferos, en aras de lograr un aprovechamiento\nsostenido de los recursos hídricos, esto es, para garantizar una disponibilidad\nde agua en cantidad suficiente y calidad requerida para atender la necesidades\nhumanas y ecológicas presentes y futuras. Estas potestades administrativas\nextraordinarias, que deben ser admitidas en nuestro ordenamiento jurídico -pese\na su falta de regulación- como implícitas en la competencia expresa y general\nde protección y conservación de las aguas subterráneas que tienen atribuidas el\nEstado y los entes descentralizados del sector hídrico, tienen sustento en la\nnecesidad de lograr una utilización racional y equilibrada del agua. La escasez\ny degradación de las condiciones naturales del recurso hídrico imponen la\nposibilidad administrativa de adoptar tales medidas para evitar su agotamiento\no deterioro irreversible y de superar, temporalmente, los efectos nocivos que\npueda generar una crisis hídrica. Este tipo de medidas administrativas suponen\ndiversas restricciones y controles drásticos sobre los múltiples usos o\naprovechamientos de agua –en especial los generales o especiales de carácter\nprivado- y sobre las actividades preexistentes que puedan afectar el recurso en\ncuanto se justifican en un interés público, por lo que no afectan el derecho de\npropiedad o la integridad del patrimonio. En esencia, tales medidas deben ser\nreputadas como limitaciones de interés social que no vacían de contenido el\nderecho de propiedad o amplían el dominio público sobre las aguas subterráneas\nsin previa indemnización sino que moldean su contenido esencial por lo que\ndeben ser soportadas, al tratarse de un sacrificio o una carga general, por\ntodos los usuarios, los que, en último término, son los beneficiarios de éstas,\nen tanto están orientadas a corregir una situación coyuntural de carestía o\ncontaminación inminente que afecta la economía del recurso hídrico en una zona\ndeterminada. Tales medidas administrativas de intervención, virtualmente\ncontenidas en los artículos 32 de la Ley de Aguas de 1942 y 10° del Reglamento\nde Perforación y Explotación de Aguas Subterráneas (Decreto Ejecutivo No. 30387\ndel 29 de abril del 2002), pueden ser las siguientes: \n\n\n\na) Perímetros de protección de\nlos mantos acuíferos: Una de los instrumentos más novedosos en la\nprotección de los recursos hídricos es la definición de perímetros de\nprotección para la conservación del recurso y de su entorno. Esta medida de\nintervención administrativa busca preservar la calidad y cantidad del agua\ncontenida pero también de su continente, esto es, de la formación geológica\ndenominada acuífero. Esa actividad consiste en proyectar y trazar sobre la\nsuperficie una demarcación bajo la que se asienta un acuífero o parte de éste,\nen la que se establece un régimen específico de utilización del dominio\nhidráulico –ordenación y restricción de las concesiones de agua preexistentes,\nimpedimento de otorgar nuevas- y de control de las actividades e instalaciones\nque puedan afectarlo –a través de autorizaciones- (v. gr. minas, canteras;\nactividades urbanas que incluyan tanques sépticos, cementerios, rellenos\nsanitarios –almacenamiento, transporte y tratamiento de residuos sólidos y\nlíquidos-; actividades agrícolas y ganaderas con depósito y distribución de\nfertilizantes y plaguicidas, riego con aguas residuales y granjas; actividades\nindustriales con almacenamiento, transporte y tratamiento de hidrocarburos\nlíquidos o gaseosos, productos químicos, farmacéuticos y radiactivos,\nindustrias alimentarias y mataderos, etc.). Evidentemente, la definición de\nperímetros por las autoridades nacionales –MINAE e ICAA- debe ser respetada por\nlos gobiernos locales (Municipalidades) y el INVU (dada su competencia residual\nen materia de planificación urbana en ausencia de planes reguladores locales)\npara compatibilizar, desarrollar y reflejar efectivamente los condicionamientos\nestablecidos en la definición de los perímetros de protección en la normativa\ncontenida en los respectivos Planes Reguladores sobre los usos de suelo o de\nordenación del territorio (v. gr. reglamento de zonificación, de\nconstrucciones, etc.). Obviamente, a lo anterior debe añadirse la protección\nalrededor de las áreas de captación (pozos -PPP: perímetros de protección de\nlos pozos-, manantiales, nacientes, etc.-), mediante la definición de una zona\nalrededor en la que se prohíban o limiten determinadas actividades humanas\nregulándose o controlándose el uso del suelo. La determinación del perímetro\ndepende de la zona de captura o de carga del pozo (ZOC) y su extensión depende\nde las características y propiedades del área de captación y del terreno de\nrecarga, puesto que, las normas no pueden ser iguales para el caso de terrenos\npermeables o fisurados que para los que tengan formaciones impermeables. La\ndefinición de perímetros debe conjugarse con la cartografía de vulnerabilidad o\nsusceptibilidad natural de los mantos acuíferos de abastecimiento a las cargas\nde contaminación antrópica, en función de sus características hidrogeológicas y\ngeoquímicas, ante problemas de contaminación antropogénica, lo que se logra\nmediante el levantado de mapas. Sendas medidas, perímetros de protección y la\ncartografía de vulnerabilidad son idóneas para poder reubicar a tiempo un\ndeterminado tipo de actividad, la fuente de abastecimiento o, en último\ntérmino, introducir métodos e instrumentos técnicos para el tratamiento y\ndisposición de los agentes contaminantes. Las medidas a tomar a partir de los\nperímetros y cartografía de vulnerabilidad varían según se trate de una (a)\nárea sin ocupación territorial, siendo útil para definir las actividades que en\nel futuro puedan instalarse o no; (b) áreas ya ocupadas, en cuyo caso se\nefectúa un mapeo de la vulnerabilidad natural y de las áreas con mayor\nsusceptibilidad a la contaminación, pudiéndose, ante la amenaza de un índice elevado\nde contaminación, reubicar las actividades, las fuentes de abastecimiento e\nintroducir tecnología para el tratamiento y disposición de contaminantes; (c)\náreas ya contaminadas, para lo cual se podrán buscar fuentes alternas, evitar\nla propagación de las plumas de contaminación y, de ser posible, por su elevado\ncosto, tratar las aguas del acuífero después de su extracción; (d) áreas para\nnuevas captaciones, supuesto en el cual se debe inventariar las actividades\npotencialmente contaminantes y el área de impacto de cada una de éstas…\" \n\n\n\nComo se obtiene de lo transcrito, la protección legal  relacionada con el medio ambiente es\namplísima y es obligación del Estado  cumplir, a cabalidad, con toda la normativa emitida al\nrespecto. En el voto número 2001-6503 del Tribunal  Constitucional, así se patentizó, en cuanto\nresolvió:\n\n\"(…) III.- Obligación de\nlas instituciones del Estado de cumplir con la legislación ambiental en su\nactividad ordinaria: El párrafo tercero del numeral 50 Constitucional\nseñala con toda claridad que el Estado debe garantizar, defender y preservar el\nderecho de toda persona a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado; lo que\nimplica afirmar que los entes públicos no sólo están en la obligación de hacer\ncumplir –a los particulares y otros entes públicos- la legislación ambiental,\nsino también, ante todo, que deben ajustar su accionar a los dictados de esos\ncuerpos normativos tutelares. Las instituciones del Estado son las primeras\nllamadas a cumplir con la legislación tutelar ambiental, sin que exista\njustificación alguna para eximirlas del cumplimiento de requisitos ambientales\ncomo, a manera de ejemplo, el estudio de impacto ambiental que exige la Ley\nOrgánica del Ambiente para las actividades que emprendan los entes públicos\nque, por su naturaleza, puedan alterar o destruir el ambiente”.-\n\n\n\nAdemás de lo anterior, en un pronunciamiento reciente de\neste Despacho, número 474-2005 de 11 horas 20 minutos del 12 de octubre de\n2005, se indicó:\n\n\n\n“(…) A lo anterior cabe\nagregar, que a tono con la más moderna doctrina y los principios ambientales en\nboga, la legislación costarricense -entre las que están la Ley Orgánica del\nAmbiente y la Ley de Biodiversidad, por citar sólo las más recientes-, recoge\nuna serie de criterios de interpretación, como el preventivo, el precautorio o\nindubio pro natura, el del interés\npúblico ambiental, y el de integración.\nDe ellos, resultan especialmente significativos los dos primeros, y sobre los\ncuales se ha indicado lo siguiente: \n\n\n\n\"…Uno de los principios rectores del Derecho\nAmbiental lo constituye el precautorio o de evitación prudente. Este principio\nse encuentra recogido en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio\nAmbiente y el Desarrollo o Declaración de Río, la cual literalmente indica\n“Principio 15.- Con el fin de proteger el medio ambiente, los Estados deberán\naplicar ampliamente el criterio de precaución conforme a sus capacidades.\nCuando haya peligro de daño grave e irreversible, la falta de certeza\ncientífica absoluta no deberá utilizarse como razón para postergar la adopción\nde medidas eficaces en función de los costos para impedir la degradación del\nmedio ambiente”. En el ordenamiento jurídico interno la Ley de Biodiversidad\n(No. 7788 del 30 de abril de 1998), en su artículo 11 recoge como parámetros\nhermenéuticos los siguientes principios: “1.- Criterio preventivo: Se reconoce\nque es de vital importancia anticipar, prevenir y atacar las causas de la\npérdida de biodiversidad o sus amenazas. 2.- Criterios precautorio o indubio\npro natura: Cuando exista peligro o amenaza de daños graves o inminentes a los\nelementos de la biodiversidad y al conocimiento asociado con estos, la ausencia\nde certeza científica no deberá utilizarse como razón para postergar la\nadopción de medidas eficaces de protección”. En el Voto de esta Sala No.\n1250-99 de las 11:24 horas del 19 de febrero de 1999 (reiterado en los Votos\nNos. 9773-00 de las 9:44 horas del 3 de noviembre del 2000, 1711-01 de las\n16:32 horas del 27 de febrero del 2001 y 6322-03 de las 14:14 horas del 3 de julio\ndel 2003) este Tribunal estimó lo siguiente: “(...) La prevención pretende\nanticiparse a los efectos negativos, y asegurar la protección, conservación y\nadecuada gestión de los recursos. Consecuentemente, el principio rector de\nprevención se fundamenta en la necesidad de tomar y asumir todas las medidas\nprecautorias para evitar contener la posible afectación del ambiente o la salud\nde las personas. De esta forma, en caso de que exista un riesgo de daño grave o\nirreversible –o una duda al respecto-, se debe adoptar una medida de precaución\ne inclusive posponer la actividad de que se trate. Lo anterior debido a que en\nmateria ambiental la coacción a posteriori resulta ineficaz, por cuanto de\nhaberse producido ya las consecuencias biológicas socialmente nocivas, la\nrepresión podrá tener una trascendencia moral, pero difícilmente compensará los\ndaños ocasionados en el ambiente”. Posteriormente, en el Voto No. 3480-03 de\nlas 14:02 horas del 2 de mayo del 2003, este Tribunal indicó que “Bien\nentendido el principio precautorio, el mismo se refiere a la adopción de\nmedidas no ante el desconocimiento de hechos generadores de riesgo, sino ante\nla carencia de certeza respecto de que tales hechos efectivamente producirán\nefectos nocivos en el ambiente”. Para el caso de las aguas subterráneas\ncontenidas en los mantos acuíferos y áreas de carga y descarga, el principio\nprecautorio o de indubio pro natura, supone que cuando no existan estudios o\ninformes efectuados conforme a las regla unívocas y de aplicación exacta de la\nciencia y de la técnica que permitan arribar a un estado de certeza absoluta\nacerca de la inocuidad de la actividad que se pretende desarrollar sobre el\nmedio ambiente o éstos sean contradictorios entre sí, los entes y órganos de la\nadministración central y descentralizada deben abstenerse de autorizar, aprobar\no permitir toda solicitud nueva o de modificación, suspender las que estén en\ncurso hasta que se despeje el estado dubitativo y, paralelamente, adoptar todas\nlas medidas tendientes a su protección y preservación con el objeto de\ngarantizar el derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado. En\nesencia, una gestión ambiental segura de las aguas subterráneas pasa por\nproteger el recurso antes de su contaminación o degradación\" (Sala Constitucional,\nsentencia 2004-1923, ya citada).- \n\n\n\n Lo expuesto permite afirmar que en la especie,\nsí está de por medio un interés público preponderante, que se manifiesta en la\nnecesidad de proteger el recurso hídrico, con todos los medio al alcance del\npaís, y mediante la imposición de medidas razonables y pertinentes para evitar\nsu deterioro o contaminación (…)”.-\n\n\n\n VIII.- Por demás, del estudio de los autos se\nobtiene, que la propiedad en mención también se encuentra afectada por el\nnumeral 33 inciso d) de la Ley Forestal, número 7554 de 28 de setiembre de\n1995, norma que viene a reproducir, la defensa de los mantos acuíferos, que\ndeclara como zonas de protección: “Las áreas de recarga y los acuíferos de los\nmanantiales cuyos límites serán determinados por los órganos competentes (…)”.-\n\n\n\n IX.- Tal y como se expresó es innegable, que el inmueble de los  accionantes sí está afectado, en\ngrado sumo, por la naciente que en él se  encuentra, y en esta inteligencia, podrían tener derecho\nlos actores a la  indemnización, plena o parcial, según se demuestre. Sin embargo, deberán acudir a\nlos procedimientos respectivos, y  además, encauzar su demanda, contra los verdaderos obligados por\nlas  restricciones impuestas, en virtud de que la responsabilidad objetiva, también  es procedente,\npor conducta lícita y funcionamiento normal (numerales 190 y 194  de la Ley General de la\nAdministración Pública).-\n\nPOR TANTO:\n\n\n\n Por las razones\ndadas, se confirma la sentencia apelada.-\n\n\n\n \n\n\n\n \n\n\n\n \n\n\n\nSonia Ferrero Aymerich\n\n\n\n \n\n\n\n \n\n\n\n \n\n\n\nCristina Víquez Cerdas \n Hubert Fernández Argüello\n\n\n\n \n\n\n\nExpediente: 03-000380-163-CA\n\n\n\nApelación Ordinario\n\n\n\nEzequiel Cortés Alfaro y otros\ncontra Municipalidad de Santa Bárbara\n\n\n\ndcespedes",
  "body_en_text": "-2005\n\n\n573-2005\n\nCONTENTIOUS-ADMINISTRATIVE TRIBUNAL.\nSECOND SECTION. II Judicial Circuit.\nSan José, at eleven hours twenty minutes on the twenty-fifth of November, two thousand five.\n\nOrdinary proceeding processed in the Contentious-Administrative and Civil Treasury Court,\nfiled by Ezequiel, identity card number four – zero seventy – four hundred thirty-eight,\nAlvaro identity card number four – zero seventy-six – four hundred twenty-five; Luz\nMaría, widow, domestic worker, identity card number four – zero seventy-four –\ntwo hundred ten and, Adrián, identity card number four – one hundred seven – zero\nseventeen, all with the surnames Cortés Alfaro, against the Municipality of Santa Bárbara de Heredia, represented by its Mayoress,\nKarina Retana Moreira, single, administrator, identity card number one\n– nine hundred forty-nine – seven hundred twenty-four. Appearing, in his capacity as\nspecial judicial attorney for the plaintiffs, is Oscar Ramos Brenes,\nattorney, resident of Heredia, identity card number four – one hundred fifteen –\nzero eighty-two. All are of legal age, and with the\nexceptions noted, married, farmers, and residents of Santa Bárbara.\n\nWHEREAS:\n\n1º.- Of unquantifiable amount, based on the facts and legal citations invoked, the present\nlawsuit seeks a judgment declaring: “(…) 2. That the Municipality of the Canton of Santa\nBárbara de Heredia, as well as the State (Ministry of Energy and Mines), based on the restrictive provisions imposed by the\nLegislature (article 31 of the Special Water Law), having prevented the\nfull use and enjoyment of the constitutional property right over the previously\ndescribed property, must compensate my clients, through the\nlegal avenues established by our legal system (numeral 194 of the General Law of Public Administration), for the\ndamages caused, since the restrictive result implied by the intensity\nof the injury, supported and contemplated in the spirit of the norm, is clear and evident, given that the cited\nnumeral 31 absolutely prevents us from building on our property, causing them serious\nfinancial harm, damages that, in accordance with the provisions of\narticle 194 of the indicated Law, ARE OF MANDATORY COMPENSATION, given the\nfactual framework that identifies their legal situation before the Administration. 3. That having been demonstrated in the record the fact that on the property of\nthe plaintiffs, the defendant Municipality has captured the Los Cortés spring, which supplies drinking water to\nthe population of the District of San Pedro, since 1988 (see statements\nof the Municipal Mayor of Santa Bárbara de Heredia and the Municipal Surveyor, at\nfolio 5 of this judicial file), it is under the unavoidable obligation to\ncompensate them, since both it and the State base their refusal\nto allow full use and enjoyment of the land in question on the restrictive implications imposed by the Legislature (article 31 of the Special Water Law). 4. That the defendants here be ordered to pay both costs of the proceeding\n(personal and procedural).”\n\n8º.- This action had also been filed against the State. However, in a brief submitted on the twenty-eighth of April, two thousand four, the plaintiffs withdrew the lawsuit against it, which was accepted in a ruling at ten hours thirty-four minutes on the fourth of May following.\n\n9º.- The corporation did not respond, for which reason, at the request of the opposing party, the complaint was deemed affirmatively answered and the party called to trial was declared in default.\n\n10º.- Attorney Ileana Isabel Sánchez Navarro, Judge of the Court of the matter, in judgment number 578-2005 at nine hours on the twenty-second of June last, ordered: “THEREFORE: The lawsuit filed by Ezequiel Cortés Alfaro, Alvaro Cortés Alfaro, Marita Cortés Alfaro, and Adrián Cortés Alfaro against the Municipality of Santa Bárbara de Heredia is dismissed. This matter is resolved without special condemnation for costs.”\n\n11º.- Disagreeing with the decision, the plaintiffs appealed, the appeal was admitted, and by virtue thereof, this Office hears the case on appeal.\n\n12º.- The mandatory procedures have been observed in the proceedings without noting any grounds for nullity capable of invalidating the actions taken. This ruling is issued within the legal term.\n\nAuthored by Judge Ferrero Aymerich; and\n\nCONSIDERING:\n\nI.- The clarification made by the Trial Judge is correct. Indeed, what occurred was an error regarding the citation of the property number in question, establishing, without a doubt, that the entire claim revolves around number 178172.\n\nII.- The chapter of proven facts is approved as it has support in the evidentiary elements cited in its support. However, the Tribunal allows itself to add the following as such: 10.- that the plaintiffs requested a construction permit on their property, and the municipality stated that, prior to carrying out works, they must respect the provisions of article 31 of the Water Law (acceptance by the then Municipal Mayor, Paulino Rodríguez González, folios 18 and 19); 11.- that according to cadastral map number H-616136-2000, the drinking water collection tank is located between bearings 8 and 9, and given the size of the property and the protection radius contained in the law, it mainly affects the property of the plaintiffs (folio 4).\n\nIII.- From the chapter of unproven facts, those identified with numbers 1 and 2 are eliminated, with the numbering being adjusted accordingly, due to those added in the previous Considering, and the remaining one is maintained since, indeed, no evidence was provided in this regard.\n\nIV.- The plaintiff party appeals and, to that effect, makes a series of statements regarding the Court's decision. They state that the degree of impact on the property is fully demonstrated, which is inferred, they say, “(…) from cadastral map number H-619136-2000 (…) that the property in question has an approximate width of thirty-six meters by two hundred forty-three meters in length, which, in accordance with the impositions contemplated in the aforementioned numeral 31 of the Water Law, absolutely prevents the enjoyment and exploitation of our property right, that is, the dimensions of the land render the possibility of building any type of housing project fruitless, since the norm clearly states that no construction is permitted within a radius of two hundred meters (…)”. Regarding that the request for a construction permit was not demonstrated, they also contest what was stated and point, to that effect, to folio eighteen of the record where the Mayor himself manifests that indeed an application was made in that sense. Furthermore, they state, the refusal to erect buildings on the land was accredited, which is extracted from official letter number DI-21-03 of February 12, 2003. There it was established that works could not be carried out within a radius of two hundred meters. The imposed legal limitation, they note, has caused damages to the property owners. “(…) The content of the material relationship that is being accused and will be ventilated here is that administrative conduct, which has obviously caused an impairment of the right to use and enjoy our property, producing economic damages to our patrimony (…)”, a situation that, in their opinion, falls within the strict liability (responsabilidad objetiva) of the State, according to numeral 191 of the General Law of Public Administration. According to the dimensions of the land owned by the plaintiffs, they manifest, it is affected by that legal provision, as no utility that generates income for the patrimony of its owners can be given to it. The inviolability of private property is a constitutional guarantee, a right that “(…) is not static in nature but rather, according to the demands of our era, must be considered elastic and dynamic, that is, it attributes to its holders, both internally and externally, faculties, duties, and limitations. For the Chamber, reasonable limits that the Administration can impose on private property, according to its nature, are not constitutionally possible. When this occurs, it ceases to be a reasonable limitation and becomes a deprivation of the right itself (…)”. Based on this, they request that the decision be revoked and the requested compensation be ordered.\n\nV.- After examining the factual situation under debate, the Tribunal reaches the conviction that it must approve the contested judgment, even if for the reasons now set forth. The entire problem raised revolves around article 31 of the Water Law, based on which the defendant corporation, faced with the construction request made by the plaintiffs, and despite the absence of a denial act, indicated to them in official letter number DI-21-03 of February 12, 2003, that “(…) For this purpose, the definitive alignment of the spring (naciente) shall be provided by the Urban Planning Directorate of the INVU, or any consultation in this regard can be made to the Water Department of the MINAE (…)”. In similar terms, the municipality's legal advisor pronounced, in his note of March 22, 2003, when, upon learning of the claim for compensation, he specified the following: “(…) since this municipality is not depriving you of the effective enjoyment of your property right as protected by Article 45 of our Political Constitution, which you can freely exercise on said property; it has simply informed you that there is current legislation (Art. 31 of the Water Law) which clearly states that there is a protection radius of 200 meters within which it is not possible to carry out constructions of any type, this in order to protect the vital liquid for life (…)”. It is deduced from what has been cited, that what was communicated to them was that they could not build within a radius of two hundred meters, and that in any case, any authorization required a technical alignment study to be issued by the Urban Planning Directorate of the National Institute of Housing and Urbanism. Based on this decision, the Cortés family invokes that they were denied permission to erect any structure on their land, a limitation that, in their understanding, totally deprives them of the property, and it is within this framework that the point under debate is analyzed.\n\nVI.- It is undeniable, as it is accredited, that on property number 178172 of the Registry of Heredia, owned by the plaintiffs, since nineteen eighty-eight, the Los Cortés water spring (naciente de agua) has been established, with underground deposits that supply the population of San Pedro de Santa Bárbara de Heredia, a situation that undoubtedly subjects the property to the limitations imposed by the General Water Law in its article 31. In other words, that within a radius of two hundred meters, no buildings can be erected, and furthermore, it declares the lands surrounding these catchments to be public domain. From the study of cadastral map number H-619136-2000, it is inferred without fear of error, and by the location of the Los Cortés source: between bearings 8 and 9, that at a minimum, the restriction imposed by law takes up a very high percentage of the plaintiffs' property, even leading to the determination that it substantially empties the content of the property right, in which case, any injury of this nature is compensable, by plain application of the principle of equality before public burdens. However, in the opinion of this collegiate body, it is not for the Municipality to bear any compensation as sought, given that the imposed restriction did not originate from the Municipality, an entity that merely applied a current legal norm in the Legal System, by virtue of the principle of legality to which it is bound and which prevents constructions in the area indicated in numeral 31 of the General Water Law. It must also be indicated that any claim regarding this aspect cannot be made against the defendant either, since it was not the defendant that imposed any restriction, but rather the State-Legislator. Observe that according to the cited ordinance, “The lands surrounding the sites of catchment or supply intakes of drinking water, within a perimeter of no less than two hundred meters radius (…)”, are “(…) declared as a reserve of domain in favor of the Nation (…)”. Under these conditions, it would be wrong to impose obligations that do not correspond to it, especially since, it is reiterated, at no time did the defendant deny the construction permit.\n\nVII.- What has been decided does not, in any way, imply that this Tribunal is disregarding the strict liability regime of the State and the implications and protections that our Magna Carta affords to private property. However, it should be noted that such a right is not unrestricted and, at times, must yield to public and social interests. The Constitutional Chamber has so determined in multiple rulings. Thus, in vote number 2002-09779 of 9 hours 43 minutes on October 11, 2002, it stated:\n\n“(…) III (…) Article 45 of the Political Constitution enshrines the right to property, with the first paragraph indicating its “inviolable” character (…) In light of the aforementioned, it should be noted that the right to property, like most rights, is not unrestricted and, consequently, is subject to limitations. However, such limitations must be due to the existence of a legally proven public interest or limitations of social interest decreed by law approved by qualified vote (…)”.\n\nIn another ruling, number 5833 of June 14, 2002, it stated:\n\n“(…) It being absolutely valid to establish limitations on the right to private property for the sake of environmental protection, with the purpose of achieving a balance between conservation and production, given that in the protection of our natural resources, a preventive attitude must exist in order to minimize degradation and deterioration; precaution and prevention become guiding principles of the matter, which obligate the State to protect the material beauty and the environment (…)”.\n\nAlways in relation to the topic of aquifers, that authority has stated, in its judgment number 2004-1923 of 14 hours 55 minutes on February 25, 2004, the following:\n\n\"… GROUNDWATER CONTAMINATION. Unlike contamination of surface waters, which is usually evident and visible, allowing environmental actions to mitigate or eradicate it, contamination of groundwater, by its very nature, often goes unnoticed and becomes evident when it has reached large proportions. Aquifers, due to the slow circulation of water, the absorption capacity of the ground, and other factors, can take a long time to show contamination. Additionally, the large volume of water contained means that extensive contamination takes a prolonged period to manifest, or when dealing with localized contamination, it is detected when it flows into some exploitation site. Certainly, this type of water has resistance to contamination; however, when it occurs, its recovery can be extraordinarily slow and at times is irreversible due to the high cost of the means to do so. It has been shown that attempts to repair the damage caused by contamination to an aquifer to achieve potable water levels again have not been successful; cleaning technologies have contributed little to reducing the damage, and the methods are economically very expensive. To the above must be added the lack of organizational infrastructure, material, financial, and human resources—in this latter case, duly trained—to evaluate, measure, and, in general, monitor the quality of this water and the exact extent of its contamination. The degradation and contamination of aquifers imposes on the legislator and public administrations the urgent and unavoidable task of protecting them. Groundwater contamination can be direct or indirect. It is of the first type when contaminating substances are introduced directly into the aquifer, as in the case of cesspools or injection wells; it is of the second type when dilution occurs through contamination of natural recharge. The contaminating agents can be of very diverse kinds, that is, mineral, degradable organic (excreta and purines), poorly or non-degradable organic (pesticides, detergents, hydrocarbons), biological (bacteria, viruses, algae), radioactive, and gaseous. The contamination of aquifers depends on the geological, hydraulic, and chemical conditioning factors of each place or site, and is therefore a function of local factors, which is why knowledge of each zone and the study of similar cases is required. The origins of aquifer contamination can be of very diverse kinds, such as the following: a) contamination from domestic activity, which is organic and biological and originates from septic tanks, sewage system leaks, discharge of wastewater, to which must be added the increase in chemical products for domestic use such as detergents; b) contamination from agricultural activities, here we have the use of artificial fertilizers based on nitrates, phosphates, and potash, or natural ones based on manure, irrigation with residual and high-salinity water, and the use of pesticides (insecticides, herbicides, and pesticides); c) contamination from livestock farming, essentially organic and biological, similar to domestic but more intense in the case of intensive farms; d) contamination from surface waters, when they recharge and are, in turn, contaminated; e) contamination from saline intrusion, occurs when marine and saline waters infiltrate coastal regions due to overexploitation, through wells, of coastal aquifers; f) contamination from mining activities – mineral – related to mine water and mineral wash discharges; g) contamination from industrial activities, this type is as varied as the type of industry that originates it, with those caused by heavy metals from the metallurgical industry being especially harmful, as well as from chemical, petrochemical, food (organic substances), and beverage (detergents) industries; h) contamination from nuclear activities, although exceptional in our environment, can originate from irradiated fuel treatment plants and radioactive minerals, and from medical activity; i) contamination through poorly constructed wells, wells can interconnect several aquifers and when they have broken or corroded casings at levels of poor-quality water or that allow the entry of surface waters, they can cause it; j) contamination through the discharge of wastewater via cesspools, septic tanks, sewage network leaks, or indiscriminate discharge into watersheds; k) contamination from solid waste disposal, occurs when a sanitary landfill is built on permeable or non-waterproofed land through leachates; l) contamination from injection wells – a form of subsurface utilization as a waste storage – poorly designed, constructed, or utilized…\n\n… PROTECTION OF GROUNDWATER. Due to the characteristics of aquifer contamination intended for public supply and its difficult recovery, the measures to prevent contamination must be preventive and protective, through the prohibition of certain human activities in specific zones or by ordering safety measures on certain potentially contaminating activities. Our legal-administrative system (laws, regulations, and decrees) unfortunately lacks precise, clear, and complete regulation for the protection of aquifers, recharge zones, and groundwater catchment areas. In foreign legislation (e.g., Spanish Water Law 29/1985 of August 2), some extraordinary powers of administrative intervention in the water economy are provided for, which directly concern the protection of aquifers, in order to achieve sustainable use of water resources, that is, to guarantee a sufficient quantity and required quality of water to meet present and future human and ecological needs. These extraordinary administrative powers, which must be admitted in our legal system – despite the lack of specific regulation – as implicit in the express and general competence for the protection and conservation of groundwater assigned to the State and the decentralized entities of the water sector, are grounded in the need to achieve rational and balanced water use. The scarcity and degradation of the natural conditions of the water resource impose the administrative possibility of adopting such measures to prevent its irreversible depletion or deterioration and to temporarily overcome the harmful effects that a water crisis may generate. These types of administrative measures entail various restrictions and drastic controls on the multiple uses or exploitation of water – especially general or special private uses – and on pre-existing activities that may affect the resource, insofar as they are justified by a public interest, and therefore do not affect the right to property or the integrity of the patrimony. In essence, such measures must be considered limitations of social interest that do not empty the content of the property right or expand the public domain over groundwater without prior compensation, but rather shape its essential content, which is why they must be borne, as a general sacrifice or burden, by all users, who, ultimately, are the beneficiaries of these measures, insofar as they are aimed at correcting a temporary situation of scarcity or imminent contamination affecting the water resource economy in a specific zone. Such administrative intervention measures, virtually contained in article 32 of the Water Law of 1942 and article 10 of the Regulation for the Drilling and Exploitation of Groundwater (Executive Decree No. 30387 of April 29, 2002), may be the following:\n\na) Protection perimeters of aquifers: One of the most novel instruments in the protection of water resources is the definition of protection perimeters for the conservation of the resource and its surroundings. This measure of administrative intervention seeks to preserve the quality and quantity of the water contained but also of its container, that is, the geological formation called an aquifer. This activity consists of projecting and tracing on the surface a demarcation under which an aquifer or part of it lies, in which a specific regime of use of the water domain is established – management and restriction of pre-existing water concessions, prevention of granting new ones – and control of activities and installations that may affect it – through authorizations – (e.g., mines, quarries; urban activities including septic tanks, cemeteries, sanitary landfills – storage, transport, and treatment of solid and liquid waste; agricultural and livestock activities with storage and distribution of fertilizers and pesticides, irrigation with wastewater, and farms; industrial activities with storage, transport, and treatment of liquid or gaseous hydrocarbons, chemical, pharmaceutical, and radioactive products, food industries and slaughterhouses, etc.). Evidently, the definition of perimeters by national authorities – MINAE and ICAA – must be respected by local governments (Municipalities) and the INVU (given its residual competence in urban planning in the absence of local regulatory plans) to compatibilize, develop, and effectively reflect the conditions established in the definition of protection perimeters in the regulations contained in the respective Regulatory Plans on land uses or territorial planning (e.g., zoning regulation, construction regulation, etc.). Obviously, to the above must be added the protection around catchment areas (wells – wellhead protection perimeters –, springs, sources, etc.), through the definition of an area around them in which certain human activities are prohibited or limited, regulating or controlling land use. The determination of the perimeter depends on the well's capture or recharge zone and its extent depends on the characteristics and properties of the catchment area and the recharge land, since the rules cannot be the same for permeable or fissured terrains as for those with impermeable formations. The definition of perimeters must be combined with the vulnerability mapping or natural susceptibility of supply aquifers to anthropogenic contamination loads, based on their hydrogeological and geochemical characteristics, in the face of anthropogenic contamination problems, which is achieved through mapmaking. Both measures, protection perimeters and vulnerability mapping, are suitable for relocating a certain type of activity in time, the supply source, or, ultimately, introducing technical methods and instruments for the treatment and disposal of contaminating agents. The measures to be taken based on the perimeters and vulnerability mapping vary depending on whether it is (a) an area without territorial occupation, being useful for defining the activities that may or may not be installed in the future; (b) already occupied areas, in which case a mapping of natural vulnerability and areas with greater susceptibility to contamination is carried out, allowing, in the face of the threat of a high contamination index, relocation of activities, supply sources, and the introduction of technology for the treatment and disposal of contaminants; (c) already contaminated areas, for which alternative sources can be sought, the spread of contamination plumes prevented, and, if possible, due to its high cost, the waters of the aquifer treated after extraction; (d) areas for new catchments, a case in which potentially contaminating activities and the impact area of each of these must be inventoried…\" .\n\nAs is evident from the transcribed text, the legal protection related to the environment is extremely broad, and it is the State's obligation to fully comply with all regulations issued in this regard. In vote number 2001-6503 of the Constitutional Tribunal, this was made clear, when it resolved:\n\n\"(…) III.- Obligation of State institutions to comply with environmental legislation in their ordinary activity: The third paragraph of numeral 50 of the Constitution clearly states that the State must guarantee, defend, and preserve every person's right to a healthy and ecologically balanced environment; which implies affirming that public entities are not only obliged to enforce – on individuals and other public entities – environmental legislation, but also, above all, that they must adjust their actions to the dictates of those protective normative bodies. State institutions are the first called upon to comply with protective environmental legislation, without any justification existing to exempt them from complying with environmental requirements such as, for example, the environmental impact assessment (evaluación de impacto ambiental, EIA) required by the Organic Environmental Law for activities undertaken by public entities that, by their nature, may alter or destroy the environment”.\n\nIn addition to the above, in a recent ruling of this Office, number 474-2005 of 11 hours 20 minutes on October 12, 2005, it was indicated:\n\n“(…) To the above it should be added that, in tune with the most modern doctrine and the environmental principles in vogue, Costa Rican legislation – among which are the Organic Environmental Law and the Biodiversity Law, to cite only the most recent – encompasses a series of interpretive criteria, such as the preventive, the precautionary or in dubio pro natura, that of environmental public interest, and that of integration. Of these, the first two are especially significant, and regarding which the following has been indicated:\n\n…One of the guiding principles of Environmental Law is the precautionary principle or principle of prudent avoidance. This principle is embodied in the United Nations Conference on Environment and Development, or Rio Declaration, which literally states: “Principle 15.- In order to protect the environment, States shall widely apply the precautionary approach according to their capabilities. When there is a danger of serious and irreversible damage, the lack of absolute scientific certainty shall not be used as a reason for postponing the adoption of cost-effective measures to prevent environmental degradation.” In the domestic legal system, the Biodiversity Law (No. 7788 of April 30, 1998), in Article 11, adopts the following principles as hermeneutical parameters: “1.- Preventive criterion: It is recognized that it is of vital importance to anticipate, prevent, and address the causes of biodiversity loss or its threats. 2.- Precautionary criterion or in dubio pro natura: When there is a danger or threat of serious or imminent damage to the elements of biodiversity and the knowledge associated with them, the absence of scientific certainty shall not be used as a reason for postponing the adoption of effective protection measures.” In Ruling (Voto) No. 1250-99 of this Chamber, at 11:24 a.m. on February 19, 1999 (reiterated in Rulings Nos. 9773-00 at 9:44 a.m. on November 3, 2000, 1711-01 at 4:32 p.m. on February 27, 2001, and 6322-03 at 2:14 p.m. on July 3, 2003), this Court held the following: “(...) Prevention seeks to anticipate negative effects and ensure the protection, conservation, and adequate management of resources. Consequently, the guiding principle of prevention is based on the need to take and assume all precautionary measures to avoid or contain the potential impact on the environment or the health of people. Thus, in the event that a risk of serious or irreversible damage exists—or a doubt in this regard—a precautionary measure must be adopted, including postponing the activity in question. The foregoing is because, in environmental matters, a posteriori coercion is ineffective, since if the socially harmful biological consequences have already occurred, repression may have moral significance but will hardly compensate for the damage caused to the environment.” Subsequently, in Ruling (Voto) No. 3480-03 at 2:02 p.m. on May 2, 2003, this Court stated that: “Properly understood, the precautionary principle refers to the adoption of measures not in the face of ignorance of risk-generating facts, but in the face of a lack of certainty that such facts will actually produce harmful effects on the environment.” In the case of groundwater contained in aquifers and recharge and discharge areas, the precautionary principle or in dubio pro natura means that when there are no studies or reports conducted in accordance with the unequivocal and precisely applied rules of science and technology that allow reaching a state of absolute certainty about the innocuousness of the activity intended to be developed on the environment, or these are contradictory, the entities and bodies of the central and decentralized administration must refrain from authorizing, approving, or permitting any new or modification application, suspend those in progress until the state of doubt is resolved, and, concurrently, adopt all measures aimed at its protection and preservation to guarantee the right to a healthy and ecologically balanced environment. In essence, safe environmental management of groundwater involves protecting the resource before its contamination or degradation\" (Sala Constitucional, judgment 2004-1923, already cited).-\n\nThe foregoing allows us to affirm that in this case, a preponderant public interest is indeed at stake, manifested in the need to protect water resources, with all means available to the country, and through the imposition of reasonable and pertinent measures to prevent their deterioration or contamination (…)”.-\n\nVIII.- Furthermore, from the study of the case file, it is evident that the property in question is also affected by Article 33(d) of the Ley Forestal, number 7554 of September 28, 1995, a provision that reiterates the defense of aquifers, declaring as protection zones: “The recharge areas and the aquifers of the springs (manantiales), whose boundaries shall be determined by the competent bodies (…)”.-\n\nIX.- As stated, it is undeniable that the plaintiffs’ property is indeed affected, to a high degree, by the spring (naciente) located on it, and in this understanding, the plaintiffs may be entitled to compensation, full or partial, as demonstrated. However, they must resort to the respective procedures, and furthermore, direct their claim against the entities truly obligated by the imposed restrictions, given that strict liability (responsabilidad objetiva) is also admissible, for lawful conduct and normal operation (Articles 190 and 194 of the Ley General de la Administración Pública).-\n\nPOR TANTO:\n\nFor the reasons given, the appealed judgment is affirmed.-\n\n \n\n \n\n \n\nSonia Ferrero Aymerich\n\n \n\n \n\n \n\nCristina Víquez Cerdas \n Hubert Fernández Argüello\n\n \n\nExpediente: 03-000380-163-CA\n\nApelación Ordinario\n\nEzequiel Cortés Alfaro and others\nagainst Municipalidad de Santa Bárbara\n\ndcespedes"
}