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  "id": "nexus-sen-1-0034-557000",
  "citation": "Res. 00409-2012 Tribunal Contencioso Administrativo Sección III",
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  "doc_type": "court_decision",
  "title_es": "Obligación del ICE de obtener licencia constructiva municipal para torres de telecomunicaciones en mercado abierto",
  "title_en": "ICE Obligation to Obtain Municipal Construction Permits for Telecom Towers in Open Market",
  "summary_es": "El Tribunal Contencioso Administrativo, Sección III, conoció de un recurso de apelación del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) contra una resolución del Alcalde de Heredia que le exigía licencias de construcción para instalar torres de telecomunicaciones y el pago del impuesto respectivo. El ICE alegaba estar exento por ser institución autónoma y que la Ley de Construcciones exime a los edificios públicos, además de invocar jurisprudencia anterior. El Tribunal analizó el marco legal tras la apertura del mercado de telecomunicaciones (TLC, Ley General de Telecomunicaciones N° 8642 y Ley de Fortalecimiento N° 8660) y concluyó que el ICE ya no opera bajo un monopolio estatal, sino en un ámbito de competencia y derecho privado, por lo que debe cumplir con las regulaciones municipales de planificación urbana y obtener licencias constructivas como cualquier otro operador. Sin embargo, mantuvo su exención del pago del impuesto sobre construcciones, basándose en el artículo 20 de su ley de creación y el artículo 18 de la Ley 8660, ya que dicha exención es anterior a la Ley Reguladora de Exoneraciones y fue reiterada. Confirmó parcialmente la resolución del Alcalde, anulando únicamente la obligación de pagar el impuesto.",
  "summary_en": "The Administrative Litigation Court, Section III, heard an appeal by the Costa Rican Electricity Institute (ICE) against a decision of the Mayor of Heredia requiring construction permits for telecom towers and payment of the corresponding tax. ICE claimed exemption as an autonomous institution and argued that the Construction Law exempts public buildings, also invoking previous case law. The Court analyzed the legal framework after the opening of the telecommunications market (CAFTA-DR, General Telecommunications Law No. 8642, and Strengthening Law No. 8660) and concluded that ICE no longer operates under a state monopoly but in a competitive, private-law context, and therefore must comply with municipal urban planning regulations and obtain construction permits like any other operator. However, it upheld its exemption from the construction tax, based on Article 20 of its founding law and Article 18 of Law 8660, as the exemption predates the Law Regulating Exemptions and was reaffirmed. It partially confirmed the Mayor's decision, annulling only the tax payment obligation.",
  "court_or_agency": "Tribunal Contencioso Administrativo Sección III",
  "date": "04/10/2012",
  "year": "2012",
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    "ICE",
    "licencia de construcción",
    "torres de telecomunicaciones",
    "impuesto sobre construcciones",
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  "excerpt_es": "X.- BAJO EL MARCO LEGAL EN VIGENCIA, EL ICE NO ESTÁ EXIMIDO DE LA OBLIGACIÓN DE OBTENER LOS PERMISOS MUNICIPALES DE CONSTRUCCIÓN. El anterior cuadro legal, en criterio de este Tribunal, necesariamente conduce a concluir que, en el contexto de un mercado de las telecomunicaciones abierto y competitivo como el que existe en la actualidad, el ICE ya no puede ser percibido como un operador dotado de privilegios o potestades exorbitantes de derecho público, sino que se constituye en un actor comercial más, que interviene en esa actividad revestido de la capacidad de derecho privado que le reconocen los ordinales 1 y 3.2 de la Ley General de la Administración Pública (LGAP) y sometido al derecho regulatorio de las telecomunicaciones, como cualquier otro operador o proveedor. Lo anterior, en lo que al sub examine concierne, lleva indefectiblemente a concluir que el ICE no está eximido de cumplir –como no lo están tampoco los demás operadores y proveedores– con el conjunto de regulaciones atinentes al ordenamiento urbano, al momento de desplegar su red de telecomunicaciones y toda la infraestructura requerida para ello, incluyendo la necesidad de solicitar y obtener de las municipalidades correspondientes los permisos de construcción que requiera. Entender esto de cualquier otro modo implicaría reconocerle a esa institución un trato más favorable que el que se le otorga a los demás operadores y proveedores, en abierta contradicción con los principios de apertura y competitividad claramente plasmados en el ordenamiento jurídico de la materia y al que hemos aludido previamente.\n\nIV.- EN CUANTO A LA VIGENCIA DE LA EXENCIÓN AL IMPUESTO SOBRE LAS CONSTRUCCIONES DISPUESTA A FAVOR DEL INSTITUTO COSTARRICENSE DE ELECTRICIDAD. (...) En consecuencia y por todo lo expuesto, a la luz de la normativa indicada, este Tribunal considera que el Instituto Costarricense de Electricidad se encuentra exento del pago del impuesto sobre construcciones, dado que la Ley de Planificación Urbana que lo exoneró de dicha obligación es anterior a la Ley Reguladora de Todas las Exoneraciones Vigentes, su derogatoria y sus excepciones (Ley 7293), la cual es reiterada en el artículo 18 de la Ley 8660, aunque limitada en sus alcances y vigencia a lo dispuesto en los artículos 63 y 64 del Código de Normas y Procedimientos Tributarios. Así las cosas, basta con que el ICE obtenga su licencia constructiva debidamente emitida por la corporación local, para que ésta surta plenos efectos, sin necesidad de pago de tributo alguno, por exoneración expresa del texto legal, de lo cual deberá tomar nota la Municipalidad de Heredia.",
  "excerpt_en": "X.- UNDER THE CURRENT LEGAL FRAMEWORK, ICE IS NOT EXEMPT FROM THE OBLIGATION TO OBTAIN MUNICIPAL CONSTRUCTION PERMITS. The foregoing legal framework, in this Court's view, necessarily leads to the conclusion that, in the context of an open and competitive telecommunications market as currently exists, ICE can no longer be perceived as an operator endowed with privileges or exorbitant public-law powers, but rather constitutes just another commercial actor, participating in this activity vested with the private-law capacity recognized by articles 1 and 3.2 of the General Public Administration Act (LGAP) and subject to telecommunications regulatory law, like any other operator or provider. The foregoing, as far as the sub examine is concerned, inevitably leads to the conclusion that ICE is not exempt from complying – just as other operators and providers are not – with the set of regulations pertaining to urban planning when deploying its telecommunications network and all the infrastructure required for it, including the need to request and obtain from the relevant municipalities the required construction permits. To understand this in any other way would mean recognizing that institution a more favorable treatment than that granted to other operators and providers, in open contradiction with the principles of openness and competitiveness clearly enshrined in the legal framework of the matter and to which we have previously alluded.\n\nIV.- REGARDING THE VALIDITY OF THE EXEMPTION FROM THE CONSTRUCTION TAX PROVIDED IN FAVOR OF THE COSTA RICAN ELECTRICITY INSTITUTE. (...) Consequently and for all the foregoing, in light of the indicated regulations, this Court considers that the Costa Rican Electricity Institute is exempt from payment of the construction tax, given that the Urban Planning Law that exempted it from said obligation predates the Law Regulating All Existing Exemptions, its repeal and exceptions (Law 7293), which is reiterated in article 18 of Law 8660, although limited in scope and validity to the provisions of articles 63 and 64 of the Code of Tax Rules and Procedures. That being the case, it is sufficient that ICE obtains its construction license duly issued by the local corporation, for it to take full effect, without the need to pay any tax, by express exemption in the legal text, of which the Municipality of Heredia shall take note.",
  "outcome": {
    "label_en": "Partially granted",
    "label_es": "Parcialmente con lugar",
    "summary_en": "ICE's obligation to obtain a construction permit is confirmed, but it is exempted from paying the construction tax.",
    "summary_es": "Se confirma la obligación del ICE de obtener licencia constructiva, pero se le exime del pago del impuesto sobre construcciones."
  },
  "pull_quotes": [
    {
      "context": "Considerando X",
      "quote_en": "ICE can no longer be perceived as an operator endowed with privileges or exorbitant public-law powers, but rather constitutes just another commercial actor (...) subject to telecommunications regulatory law, like any other operator or provider.",
      "quote_es": "El ICE ya no puede ser percibido como un operador dotado de privilegios o potestades exorbitantes de derecho público, sino que se constituye en un actor comercial más (...) sometido al derecho regulatorio de las telecomunicaciones, como cualquier otro operador o proveedor."
    },
    {
      "context": "Considerando III",
      "quote_en": "The duty of communication with which ICE coordinated with local corporations in the past for the installation of its telecom towers is now outdated, being now subject to the prior granting of the respective municipal construction license.",
      "quote_es": "El deber de comunicación con que en el pasado el ICE coordinó con las corporaciones locales para la instalación de sus torres de telecomunicaciones, hoy día se encuentra superado, encontrándose ahora sometido al previo otorgamiento de la respectiva licencia constructiva municipal."
    },
    {
      "context": "Considerando IV",
      "quote_en": "It is sufficient that ICE obtains its construction license duly issued by the local corporation, for it to take full effect, without the need to pay any tax, by express exemption in the legal text.",
      "quote_es": "Basta con que el ICE obtenga su licencia constructiva debidamente emitida por la corporación local, para que ésta surta plenos efectos, sin necesidad de pago de tributo alguno, por exoneración expresa del texto legal."
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  "body_es_text": "Grande\nNormal\nPequeña\nTribunal Contencioso Administrativo Sección III\n\nResolución Nº 00409 - 2012\n\nFecha de la Resolución: 04 de Octubre del 2012 a las 16:40\n\nExpediente: 12-001134-1027-CA\n\nRedactado por: Claudia Bolaños Salazar\n\nClase de asunto: Recurso jerárquico impropio\n\nAnalizado por: CENTRO DE INFORMACIÓN JURISPRUDENCIAL\n\n\n\nSentencias en igual sentido\n\n\nContenido de Interés:\n\nTipo de contenido: Voto de mayoría\n\nRama del Derecho: Derecho Administrativo\n\nTema: Instituto Costarricense de Electricidad\n\nSubtemas:\n\nAnálisis sobre los permisos de construcción de torres de telecomunicaciones y exención al pago del impuesto.\nDesarrollo de infraestructura nacional no se contrapone a la necesidad de ejercer control en materia de planificación urbana.\n\nTema: Permiso de construcción\n\nSubtemas:\n\nAnálisis respecto a instalación de infraestructura de telecomunicaciones.\nExención del ICE al impuesto sobre las construcciones.\n\nTema: Telecomunicaciones\n\nSubtemas:\n\nDesarrollo de infraestructura nacional no se contrapone a la necesidad de ejercer control en materia de planificación urbana.\nAnálisis sobre los permisos de construcción de torres y exención al pago del impuesto del ICE.\n\nTema: Planificación urbana\n\nSubtemas:\n\nDesarrollo de infraestructura nacional en telecomunicaciones no se contrapone al ordenamiento urbano.\nAlcances de la competencia de la municipalidad con respecto a la ordenación urbanística.\n\nTema: Poder de policía\n\nSubtemas:\n\nCompetencia municipal en la verificación del cumplimiento de la regulación urbanística.\n\nTema: Exención de impuestos\n\nSubtemas:\n\nInstituto Costarricense de Electricidad.\n\n“III.- RESPECTO A LA PROCEDENCIA QUE EL INSTITUTO COSTARRICENSE DE ELECTRICIDAD CUENTE CON PERMISO DE CONSTRUCCIÓN PARA INSTALAR INFRAESTRUCTURA DE TELECOMUNICACIONES. Ya esta Sección en la resolución nº417-2012, de las catorce horas del once de octubre del dos mil doce , se pronunció en torno al objeto de impugnación que aquí se conoce, indicando que de esta forma se somete a consideración de esta jerarquía impropia, si en la actualidad, a la luz del marco normativo vigente, el Instituto Costarricense de Electricidad debe sujetar la edificación de las torres de telecomunicaciones, a la obtención de las licencias municipales constructivas, según lo dispone los numerales 74 y 79 de la Ley de Construcciones, que al efecto, dictan lo siguiente:\n\n\"Artículo 74.- Licencias. Toda obra relacionada con la construcción, que se ejecute en las poblaciones de la República, sea de carácter permanente o provisional, deberá ejecutarse con licencia de la Municipalidad correspondiente.\"\n\n\"Artículo 79.- Pago. Para que una licencia surta sus efectos, es indispensable que haya sido pagado el importe de los derechos correspondientes.\"\n\n \n\nDe la lectura de las normas transcritas, se desprenden dos elementos esenciales de las licencias constructivas que, para los efectos de la presente resolución y a la luz de los agravios expresados, deberán ser analizados de manera separada. Por una parte, la emisión de una licencia constructiva, entendida como la potestad del gobierno local que se configura mediante la emisión de un acto administrativo de carácter reglado, lo cual significa que para su validez, debe exigirse apego absoluto al ordenamiento jurídico vigente respecto de todos sus elementos formales y materiales. Por otra parte, el tema de su eficacia, el cual, según el numeral 79 de recién cita, exige el pago de los derechos -impuestos- respectivos, que será analizado en una Considerando posterior, puesto que el ICE se considera exento de dicha carga tributaria. Los argumentos en que el representante de la entidad recurrente sustenta el recurso de apelación, con relación a la obligación de solicitar y obtener una licencia constructiva, ya han sido objeto de pronunciamiento por la Sección Sexta del Tribunal Contencioso Administrativo y Civil de Hacienda, en la sentencia número 86-2012-VI de las dieciséis horas del veintiuno de mayo del dos mil doce, en la cual, consideró:\n\n“…VII.- CONSIDERACIÓN INTRODUCTORIA: EL DESARROLLO DE LA INFRAESTRUCTURA NACIONAL DE TELECOMUNICACIONES NO SE CONTRAPONE A LA NECESIDAD DE EJERCER CONTROL EN MATERIA DE PLANIFICACIÓN URBANA. Del análisis de los hechos y alegaciones de las partes, este Tribunal vislumbra –particularmente en la postura que sostiene la parte demandante– la existencia de una línea argumentativa, en el sentido de que el ejercicio de las competencias municipales en materia de ordenamiento urbano –que son de índole eminentemente local– de alguna manera obstaculiza o estorba al desarrollo de una infraestructura –de ámbito e interés nacional– de telecomunicaciones (que desde luego incluye a las torres y antenas respectivas), así como la eficiente y oportuna prestación a los ciudadanos de servicios en ese campo. Dicha tesitura es errónea. Ciertamente, la Ley de la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos, N° 7593 de 9 de agosto de 1996, no deja duda al establecer:\n\n \n\n“Artículo 74.- Declaratoria de interés público.\n\nConsidérase una actividad de interés público el establecimiento, la instalación, la ampliación, la renovación y la operación de las redes públicas de telecomunicaciones o de cualquiera de sus elementos.\n\n(...)”\n\nEn razón de lo anterior, es el propio Estado (por medio del Ministerio correspondiente) el que asume la rectoría del Sector de Telecomunicaciones y se encarga de elaborar las políticas propias del Sector, así como el Plan Nacional de Desarrollo de las Telecomunicaciones (artículo 39 de la Ley de Fortalecimiento y Modernización de las Entidades Públicas del Sector Telecomunicaciones, N° 8660 de 8 de agosto de 2008), a efecto de establecer los objetivos y metas que el país pretende alcanzar en esta materia y con base en los cuales se determina la necesidad y factibilidad de las redes públicas de telecomunicaciones y de nuevos servicios en esta área, conforme al artículo 12 de la Ley General de Telecomunicaciones, N° 8642 del 4 de junio del 2008. Por su parte, la jurisprudencia reciente de la Sala Constitucional (concretamente, la sentencia N° 15763-2011 de las 9:46 horas del 16 de noviembre del 2011) también ha dejado en claro la jerarquía e interés público preponderante que posee el desarrollo de esa infraestructura nacional de tele comunicaciones, poniendo de relieve que los intereses locales tutelados por las municipalidades correspondientes no pueden venir a entorpecer indebidamente ese progreso. Lo anterior en el marco de los compromisos asumidos por el país como integrante de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), así como de diversas declaraciones que en el ámbito internacional destacan la importancia de la creación, mejora y desarrollo de la infraestructura en telecomunicaciones como factor clave para el desarrollo social y económico. Es así que la Sala advirtió:\n\n \n\n“En definitiva, la construcción, desarrollo, mejoramiento y ampliación de una infraestructura sólida y robusta de telecomunicaciones ha sido enunciada en diversos instrumentos del Derecho Internacional Público como un compromiso y una obligación indeclinable de los Estados nacionales, que no puede estar al arbitrio de los gobiernos locales territoriales internos, por cuanto, podría generar asimetrías, con la consiguiente falta de normalización y de un desarrollo nacional de las telecomunicaciones que provoca serios perjuicios para que los habitantes pueden gozar de los beneficios de la sociedad de la información y de las nuevas tecnologías de la información y del conocimiento.\n\n(...) A partir de un análisis sistemático del ordenamiento jurídico constitucional e infraconstitucional vigente, es factible concluir que la infraestructura, en materia de telecomunicaciones, tiene una relevancia que excede la esfera de lo local o cantonal, asumiendo un claro interés público y, desde luego, erigiéndose como una cuestión que atañe a la órbita de lo nacional con, incluso, proyecciones en el terreno del Derecho Internacional Público al suponer su desarrollo el cumplimiento de una serie de obligaciones internacionales asumidas previamente por el Estado costarricense. (...) [Consecuencia] de lo anterior es que los intereses de cualquier ente público descentralizado costarricense, como podrían ser las municipalidades, no puede anteponerse al claro interés público de la infraestructura en telecomunicaciones así declarado, expresamente, por el legislador nacional a través de una ley que manifiesta la voluntad general (artículos 105 y 121, inciso 1°, de la Constitución), el que debe prevalecer sobre los intereses de carácter local, dado que, la autonomía municipal no le permite a los ayuntamientos sustraerse de lo que ha sido declarado como un interés de carácter nacional, de lo contrario se pervierte la autonomía territorial transformando a los municipios en micro estados, abstraídos de la dirección intersubjetiva o tutela que pueda ejercer el Estado, a través de los órganos constitucionales, mediante la emisión de leyes válidas y eficaces, la celebración de convenios y tratados internacionales por el Poder Ejecutivo y aprobados por la Asamblea Legislativa (artículos 7°, 121, inciso 4°, y 140, inciso 10°, de la Constitución Política). (...) Una segunda consecuencia que se extrae de la declaratoria de interés público, es que el tema de construcción, ampliación o desarrollo y mejora de la infraestructura en materia de telecomunicaciones tiene una clara e inequívoca vocación nacional. De modo que es el Estado y sus órganos los que asumen la rectoría y dirección en la materia a la que deben someterse todos los entes públicos menores para lograr objetivos como el acceso y servicios universales, la reducción de la brecha digital por razones de solidaridad, la interconexión y conectividad necesarias que le permitan a todos los costarricenses, independientemente de la localidad, distrito, cantón o región donde habiten, gozar de los beneficios y ventajas de la Sociedad de la Información y del Conocimiento. El legislador nacional, lejos de ‘localizar’ el tema de la infraestructura en telecomunicaciones lo nacionalizó expresa e inequívocamente. (...) [El] sector de las telecomunicaciones tiene un carácter transversal y, por ende, nacional, por cuanto, incluye a todo el universo de los entes públicos, incluidos, los descentralizados territorialmente como las municipalidades. Es así, como los ayuntamientos no pueden sustraerse de tal sector. (...) Por último, el carácter evidentemente nacional de las telecomunicaciones y sus diversos componentes, queda de manifiesto, cuando el artículo 40 de la Ley precitada regula el ‘Plan nacional de desarrollo de las telecomunicaciones’, (...) Se trata, entonces, de un plan que, por disposición expresa de ley, vincula u obliga, entre otros, a los entes municipales y que les conmina a contar con una infraestructura de telecomunicaciones, robusta, moderna, óptima, adecuada y desarrollada para disfrutar de los beneficios de la Sociedad de la Información y del Conocimiento. El logro de esta meta u objetivo, se verá, necesariamente, frustrado si cada corporación territorial, en un tema de clara vocación nacional, pretende establecer su propia orientación y requerimientos, por sobre la legislación nacional y los instrumentos del Derecho Internacional Público que obligan a todos los entes que conforman el Estado en sentido amplio.” (El subrayado y los paréntesis no son del original.)\n\n \n\nNo obstante y particularmente del último fragmento de la cita anterior, entiende este Tribunal que la Sala Constitucional en ningún momento pretende desconocer la vigencia y aplicabilidad de las normas legales que, a su vez, establecen el conjunto de competencias y atribuciones municipales en materia de ordenamiento urbano. En efecto, de acuerdo con los artículos 169 constitucional, 15 y siguientes de la Ley de Planificación Urbana y 13 inciso o) del Código Municipal, es competencia exclusiva de los entes municipales el control y la fiscalización del ordenamiento territorial a nivel local. Lo que hace la Sala, más bien, es negar la posibilidad de que las municipalidades pretendan exceder ese marco legal –que es tan imperativo como el que regula el tema de las telecomunicaciones– para establecer exigencias individuales ilegítimas en esta materia, desbordando dicho marco, al punto de estorbar el desarrollo de la infraestructura nacional (por ejemplo, introduciendo restricciones de zonificación carentes de sustento técnico o jurídico, así como requisitos técnicos desproporcionados u opuestos a los establecidos en las políticas de ámbito nacional adoptadas por el Poder Ejecutivo y la Superintendencia de Telecomunicaciones, SUTEL). Lejos de negar las competencias municipales en materia de planificación urbana, el fallo constitucional de cita analiza (en su considerando VI) la promulgación que, a partir del año 2010, han hecho varias corporaciones territoriales de reglamentos –más o menos uniformes– sobre otorgamiento de licencias municipales en materia de telecomunicaciones (tal como el que rige en el cantón central de San José), sin cuestionarlos. Por el contrario, dice la Sala:\n\n \n\n“Bajo esta inteligencia las municipalidades deben otorgar los certificados de uso de suelo para la construcción e instalación de infraestructura de telecomunicaciones en cualquier área de zonificación del cantón, por lo que no se requiere que el Plan Regulador o el Reglamento de Zonificación preexistentes –en caso de existir– sean reformados, modificados o adicionados para regular una zona específica para ubicar la infraestructura de telecomunicaciones. Para la ubicación de la infraestructura basta cumplir con los requisitos técnicos y de emplazamiento fijados por la legislación nacional y los reglamentos del Poder Ejecutivo o municipales específicos.” (El énfasis es añadido.)\n\n \n\nY, en lo tocante tanto a dichos certificados de uso de suelo como al otorgamiento de licencias constructivas, agrega:\n\n \n\n“En punto a la licencia de construcción para la instalación, ampliación o modificación de una torre o antena de telecomunicaciones, la Ley de Planificación Urbana (artículo 29) y los Reglamentos municipales ya citados condicionan su otorgamiento a contar con un certificado de uso de suelo y el cumplimiento de otros requisitos de carácter formal y técnico.\n\n(...) En mérito de todo lo expuesto, este Tribunal Constitucional concluye que el otorgamiento de una licencia municipal de construcción de una torre o antena de telecomunicaciones o el otorgamiento de un certificado de uso de suelo de acuerdo con la zonificación existente, no suponen una modificación o reforma del Plan Regulador o de la zonificación establecida en los reglamentos de desarrollo urbano que forman parte del primero. Dado que el carácter estratégico y primordial de las telecomunicaciones para el desarrollo social y económico, su declarado interés público nacional y la normativa habilitan a las corporaciones municipales para otorgar certificados de uso de suelo y, con fundamento en éstos y otros requisitos, licencias de construcción de infraestructura de telecomunicaciones, sin necesidad de modificar o reformar los Planes Reguladores y Reglamentos municipales previos que forman parte del primero.” (El subrayado es nuestro.)\n\n \n\nDe manera que la jurisprudencia constitucional de comentario, lejos de crear un divorcio entre las exigencias de ámbito nacional en materia de construcción y mantenimiento de las redes de telecomunicaciones –de una parte– y la necesidad de acatar los controles establecidos en el ámbito local para fines de ordenamiento urbano –de otra– viene a sentar pautas dentro de las cuales es posible congeniar ambas categorías de intereses, siempre que se tenga claro que cualquier regulación que emitan las corporaciones municipales debe subordinarse a lo dispuesto a nivel nacional. Ello equivale a decir que las municipalidades pueden reglamentar la instalación de la infraestructura de telecomunicaciones en su respectivo cantón (incluyendo lo relativo a los postes y/o torres que son de interés en el sub examine), en tanto y en cuanto que esa reglamentación no contravenga las pautas de ámbito nacional.-\n\n \n\nVIII.- SOBRE LOS PERMISOS DE CONSTRUCCIÓN CON RELACIÓN A POSTES Y TORRES DE TELECOMUNICACIONES. En esta litis, el ICE cuestiona el hecho de que la Municipalidad demandada pretenda exigirle permisos de construcción y cobrar licencias municipales por la comercialización e instalación de infraestructura y equipos de telecomunicaciones en el territorio de ese cantón. Con respecto a los primeros, el ente actor estima que no tiene obligación de contar con dichos permisos, por el hecho de tratarse de una institución autónoma del Estado. En efecto, las órdenes de demolición cuyo examen de legalidad constituye el objeto de esta litis están motivadas, precisamente, en el hecho de que los postes que se ordena remover fueron erigidos sin contar con esas autorizaciones. Ahora bien, en armonía con lo que se venía examinando en el considerando precedente, es menester recordar que, por formar parte de la tutela de los intereses locales que la Constitución Política (artículo 169) y la ley (artículo 3 del Código Municipal) reserva a las municipalidades, le corresponde a estas últimas la planificación urbana dentro del respectivo cantón, lo cual se traduce primariamente en el respectivo plan regulador (artículo 15 de la Ley de Planificación Urbana). Conforme a dicho plan, el control urbanístico es ejercido en la práctica por cada corporación municipal a través de un conjunto de instrumentos técnico–jurídicos, que incluyen el visado de planos, la emisión de certificados de uso de suelo y el otorgamiento de permisos o licencias constructivas. En lo concerniente a estas últimas, la Ley de Construcciones (decreto ley N° 833 de 4 de noviembre de 1949) dispone:\n\n \n\n“Artículo 74.- Licencias.\n\nToda obra relacionada con la construcción, que se ejecute en las poblaciones de la República, sea de carácter permanente o provisional, deberá ejecutarse con licencia de la Municipalidad correspondiente.”\n\n \n\nEl artículo siguiente establece una exención específica:\n\n \n\n“Artículo 75.- Edificios públicos.\n\nLos edificios públicos o sean los edificios construidos por el Gobierno de la República, no necesitan licencia Municipal. Tampoco la necesitan edificios construidos por otras dependencias del Estado, siempre que sean autorizados y vigilados por la Dirección General de Obras Públicas.”\n\n \n\nSin embargo, en opinión de esta Cámara, la señalada dispensa carece de interés a los efectos del sub lite, pues las torres y postes de telecomunicaciones no pueden ser entendidos como “edificios públicos”, en el sentido que a ese término da el Reglamento de Construcciones (Reglamento a la Ley de Planificación Urbana), que los define como “Aquellas edificaciones del Estado o particulares, que albergan permanentemente, o sirven de lugar de reunión, con regularidad, a un número considerable de personas”. Bajo esta óptica, dentro de las obras sujetas a licencia municipal están, sin duda alguna, las torres y postes que forman parte de la infraestructura nacional de telecomunicaciones. En efecto, el decreto ejecutivo N° 36159 de 10 de mayo de 2010, denominado “Normas Estándares y Competencias de las Entidades Públicas para la aprobación coordinada y expedita requerida para la Instalación o Ampliación de Redes de Telecomunicaciones” –y que precisamente forma parte del conjunto de pautas o políticas de nivel nacional a que hacíamos referencia anteriormente y al que están sometidas, según su artículo 1, “todas las dependencias e instituciones que forman parte del Sector de Telecomunicaciones, (...) incluyendo (...) todas aquellas municipalidades en cuyo espacio territorial se desarrollen funciones o actividades relacionadas con la autorización, permisos y licencias para la instalación de infraestructura de telecomunicaciones”– establece:\n\n \n\n“Artículo 10.- Competencias de las Municipalidades. Según disponen los incisos a), c), e) e i) del artículo 39 de la Ley de Fortalecimiento y Modernización de las Entidades Públicas del Sector Telecomunicaciones, Ley N° 8660 del 8 de agosto de 2008; artículos 1, 15 y 19 de la Ley de Planificación Urbana del 15 de noviembre de 1968, Ley N° 4240; los artículos 3, 4, 75 y 79 del Código Municipal del 30 de abril de 1998, Ley N° 7794; el artículo 1 de la Ley de Construcciones del 2 de noviembre de 1949 y sus reformas, Ley N° 833 y tomando en cuenta las disposiciones establecidas en el Plan Nacional de Desarrollo de las Telecomunicaciones sobre acceso y uso universal, en materia de instalación y ampliación de redes de telecomunicaciones, es competencia exclusiva de las municipalidades:\n\n(...)\n\n2. Autorizar las licencias constructivas, de conformidad con el Plan Regulador o sus reglamentos vigentes, siempre y cuando en dicho plan o reglamentos se contemple la instalación de infraestructura de telecomunicaciones. En los casos donde el Plan Regulador y la reglamentación local no contemple esta materia, las licencias constructivas se adecuarán a lo establecido en los artículos 4, 5, 6 y 11 del presente Decreto.\n\nLas competencias anteriores, se sujetarán al cumplimiento de los requisitos y condiciones técnicas constructivas fijadas por disposición de la Ley de Construcciones, Ley N° 833, del 2 de noviembre de 1949, Ley de Planificación Urbana, la Ley N° 4240 del 15 de noviembre de 1968 (...)”.\n\n \n\nEs justamente dentro de este marco que debe entenderse lo que establece el “Reglamento de la Municipalidad de San José de ubicación y otorgamiento de licencias constructivas para infraestructura de telecomunicaciones”, cuando estipula:\n\n \n\n“Artículo 3°-Están sometidas al presente reglamento todas las personas físicas, jurídicas, privadas, públicas, nacionales o extranjeras que comercialicen, desarrollen, construyan o instalen infraestructura para telecomunicaciones en el Cantón Central de San José; ya sea en condición de operadoras, proveedoras, constructoras o en cualquier condición similar a través de la cuál se presten o se puedan brindar servicios de telecomunicaciones; independientemente de su uso final o de la naturaleza de las áreas donde se encuentren instaladas.”\n\n \n\nEl ICE deriva su postura de que no requiere solicitar los permisos constructivos municipales del hecho de que la ley N° 3226 del 28 de octubre de 1963 ya lo autoriza a utilizar todo tipo de sitios públicos para explotar, mantener y operar redes públicas de telecomunicaciones:\n\n \n\n“Artículo 3.- (...)\n\nEl Instituto, como entidad autónoma del Estado, ejercerá el derecho que éste tiene para usar plazas, calles y demás lugares públicos –nacionales o municipales–, con objeto de establecer y aprovechar la red necesaria para el servicio de telecomunicaciones. Es entendido que en el ejercicio de ese derecho podrá efectuar en las calles y aceras, toda obra de superficie, subterránea o aérea necesaria para el cumplimiento de esos fines, y el Instituto quedará obligado a efectuar las reparaciones del caso. No obstante, el Instituto podrá contratar esas reparaciones con las municipalidades interesadas.”\n\n \n\nCita además en abono a su tesis, lo dispuesto tanto en pronunciamientos de este Tribunal Contencioso Administrativo, Sección Tercera (sentencia N° 959-98 de las 10:00 horas del 5 de junio de 1998), como de la Sala Constitucional (votos 2806-98, 2003-04812 y 2006-01661). En adición a lo anterior, específicamente en lo que toca al pago de los derechos por permisos de construcción, considera el ICE que está exento de él al tenor de lo estipulado en los numerales 20 del decreto ley N° 449 del 8 de abril de 1949 y 18 de la Ley de Fortalecimiento de las Entidades Públicas del Sector Telecomunicaciones N° 8660 del 8 de agosto del 2008. De entrada, en cuanto a los criterios jurisprudenciales citados, habría que tener en consideración que todos ellos son anteriores a las reformas legales que, a partir del año 2007, condujeron a la actual apertura del mercado de telecomunicaciones (incluyendo el Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica, Estados Unidos y República Dominicana, cuya ley de aprobación data del 2007, así como de la Ley General de Telecomunicaciones N° 8642 y la recién citada Ley N° 8660, que son ambas del 2008). De manera que las indicadas referencias –todas desde luego muy respetables– están evidentemente fuera del actual contexto histórico–normativo, puesto que fueron emitidas en un entorno en el que el ICE aun desplegaba su actividad en ejercicio de las potestades monopólicas de las que entonces gozaba; situación que, como se verá, ha cambiado en el terreno de las telecomunicaciones. Esto obliga a reexaminar el tema, en la vertiente de legalidad que a este Tribunal incumbe, como se hace de seguido.-\n\n \n\nIX.- A PARTIR DE LA APERTURA DEL MERCADO DE LAS TELECOMUNICACIONES, EL ICE DEJA DE OPERAR COMO ENTIDAD PÚBLICA CON POTESTADES MONOPOLÍSTICAS, PARA HACERLO EN EL PLANO DEL DERECHO PRIVADO Y DE LA COMPETENCIA. Como se acaba de señalar, el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Centroamérica, Estados Unidos y República Dominicana fue aprobado mediante ley N° 8622 de 21 de noviembre del 2007 e introdujo el proceso de apertura de las telecomunicaciones en Costa Rica, hasta entonces bajo dominio monopolístico del Estado costarricense, concretamente del ICE y sus empresas. El capítulo 13 del TLC contiene un Anexo 13 sobre “Compromisos específicos de Costa Rica en materia de servicios de telecomunicaciones”, en cuyo punto III sobre “Compromisos selectivos y graduales de apertura del mercado” se indica, en lo conducente:\n\n \n\n“1. Consolidación de Nivel de Acceso al Mercado\n\nCosta Rica permitirá a los proveedores de servicios de otra Parte suministrar servicios de telecomunicaciones en términos y condiciones no menos favorables que aquellas establecidas por u otorgadas de conformidad con su legislación vigente al 27 de enero del 2003.\n\n2. Apertura Gradual y Selectiva de Ciertos Servicios de Telecomunicaciones\n\n(a) De conformidad con el Anexo I, Costa Rica permitirá sobre una base no discriminatoria, a los proveedores de servicios de telecomunicaciones de otra Parte, competir efectivamente para suministrar directamente al cliente, a través de la tecnología de su escogencia, los siguientes servicios de telecomunicaciones en su territorio:\n\n(...)\n\n(iii) servicios inalámbricos móviles, a más tardar el 1 de enero del 2007.”\n\n \n\nDe especial relevancia en lo que al ICE se refiere, la parte general del referido capítulo contiene –en su punto 13.7.3– el compromiso de que ninguna de las partes del Tratado otorgue “a un proveedor de servicios públicos de telecomunicaciones o a un proveedor de servicios de información, un trato más favorable que aquel otorgado a un proveedor similar de la otra Parte con fundamento en que el proveedor que recibe un trato más favorable es propiedad, total o parcial, del gobierno nacional de la Parte”. Por otra parte, en el año 2008 el legislador nacional promulga la Ley General de Telecomunicaciones N° 8642 del 4 de junio (LGT), entre cuyos objetivos establecidos en el artículo 2, inciso e), está el de “Promover la competencia efectiva en el mercado de las telecomunicaciones, como mecanismo para aumentar la disponibilidad de servicios, mejorar su calidad y asegurar precios asequibles”. A su vez, el numeral 3 ibídem establece entre los principios rectores de este nuevo ordenamiento tres de especial relevancia para este pronunciamiento:\n\n \n\n“f) Competencia efectiva: establecimiento de mecanismos adecuados para que todos los operadores y proveedores del mercado compitan en condiciones de igualdad, a fin de procurar el mayor beneficio de los habitantes y el libre ejercicio del Derecho constitucional y la libertad de elección.\n\ng) No discriminación: trato no menos favorable al otorgado a cualquier otro operador, proveedor o usuario, público o privado, de un servicio de telecomunicaciones similar o igual.\n\n(...)\n\ni) Optimización de los recursos escasos: asignación y utilización de los recursos escasos y de las infraestructuras de telecomunicaciones de manera objetiva, oportuna, transparente, no discriminatoria y eficiente, con el doble objetivo de asegurar una competencia efectiva, así como la expansión y mejora de las redes y servicios.”\n\n \n\nEl concepto de “recursos escasos” es definido por el artículo 6.18 como comprensivo del “espectro radioeléctrico, los recursos de numeración, los derechos de vía, las canalizaciones, los ductos, las torres, los postes y las demás instalaciones requeridas para la operación de redes públicas de telecomunicaciones” (el subrayado es nuestro). También es especialmente importante el ordinal 4 del citado texto legal, que reza:\n\n \n\n“ARTÍCULO 4.- Alcance\n\nEsta Ley es de orden público, sus disposiciones son irrenunciables y es de aplicación obligatoria sobre cualesquiera otras leyes, reglamentos, costumbres, prácticas, usos o estipulaciones contractuales en contrario. Para lo no previsto en esta Ley regirá, supletoriamente, la Ley General de la Administración Pública, N.° 6227, de 2 de mayo de 1978, en lo que resulte aplicable.” (De nuevo, el subrayado es nuestro.)\n\nFinalmente, el Transitorio III de la LGT claramente dispone:\n\n“TRANSITORIO III.- El Instituto Costarricense de Electricidad y Radiográfica Costarricense S. A., continuarán prestando los servicios para los que se encuentren autorizados en sus respectivas leyes de creación y estarán sujetos a los deberes, los derechos y las obligaciones dispuestos en la presente Ley.\n\n(...)” (Énfasis añadido.)\n\n \n\nEn el mismo año 2008 es promulgada también la Ley de Fortalecimiento y Modernización de las Entidades Públicas del Sector Telecomunicaciones, N° 8660 del 8 de agosto de ese año (LFMEPST), que expresamente complementa la Ley de creación del Instituto Costarricense de Electricidad, N° 449 de 8 de abril de 1949. Entre los objetivos de la LFMEPST (artículo 2) se encuentran los de dotar al ICE de una “legislación que le permita adaptarse a todos los cambios en el régimen legal de generación y prestación de los servicios de electricidad, así como de las telecomunicaciones, infocomunicaciones, productos y servicios de información y demás servicios en convergencia”, así como “de las condiciones jurídicas, financieras y administrativas necesarias para que continúe con la prestación y comercialización de productos y servicios de electricidad y telecomunicaciones, dentro del territorio nacional y fuera de él”. Para ello, se autoriza a esa entidad a “implementar las prácticas comerciales usuales y legales en la industria y el comercio en general” (artículo 10), a la vez que se flexibiliza su régimen de inversiones, endeudamiento, administración de recursos humanos y contratación administrativa. A los efectos de este análisis, resulta significativo que el numeral 17 de la LFMEPST desaplique al ICE y a sus empresas diversas disposiciones legales, entre las cuales no figura la Ley de Construcciones.-\n\n \n\nX.- BAJO EL MARCO LEGAL EN VIGENCIA, EL ICE NO ESTÁ EXIMIDO DE LA OBLIGACIÓN DE OBTENER LOS PERMISOS MUNICIPALES DE CONSTRUCCIÓN. El anterior cuadro legal, en criterio de este Tribunal, necesariamente conduce a concluir que, en el contexto de un mercado de las telecomunicaciones abierto y competitivo como el que existe en la actualidad, el ICE ya no puede ser percibido como un operador dotado de privilegios o potestades exorbitantes de derecho público, sino que se constituye en un actor comercial más, que interviene en esa actividad revestido de la capacidad de derecho privado que le reconocen los ordinales 1 y 3.2 de la Ley General de la Administración Pública (LGAP) y sometido al derecho regulatorio de las telecomunicaciones, como cualquier otro operador o proveedor. Lo anterior, en lo que al sub examine concierne, lleva indefectiblemente a concluir que el ICE no está eximido de cumplir –como no lo están tampoco los demás operadores y proveedores– con el conjunto de regulaciones atinentes al ordenamiento urbano, al momento de desplegar su red de telecomunicaciones y toda la infraestructura requerida para ello, incluyendo la necesidad de solicitar y obtener de las municipalidades correspondientes los permisos de construcción que requiera. Entender esto de cualquier otro modo implicaría reconocerle a esa institución un trato más favorable que el que se le otorga a los demás operadores y proveedores, en abierta contradicción con los principios de apertura y competitividad claramente plasmados en el ordenamiento jurídico de la materia y al que hemos aludido previamente. En efecto, las diversas potestades exclusivas y excluyentes que anteriormente ejercía ese Instituto solo tenían sentido a los efectos de llevar adelante el pleno dominio que hasta entonces ejercía el Estado en el campo de las telecomunicaciones; en la actualidad, su prolongación únicamente vendría a distorsionar el espacio de competencia no discriminatoria plasmado en la legislación de la materia y a colocar a nuestro país en condiciones de incumplimiento de los compromisos internacionales previamente aludidos…”\n\n \n\nComo se puede apreciar, en la sentencia parcialmente transcrita, el Instituto Costarricense de Electricidad planteó, como fundamentos de derecho de su demanda, prácticamente los mismos que viene expresando en calidad de agravios en esta jerarquía impropia, resultando que no fueron acogidos por el Tribunal que conoció de la causa. Es importante agregar, además, que las licencias constructivas y la potestad de las autoridades locales para clausurar obras que se levantan al margen de tales permisos, deriva de una poder público que ostenta una doble vertiente, comprendida por la definición de las regulaciones normativas -promulgación de las respectivas regulaciones -planes reguladores y normas conexas-, así como por los poderes de control -ejercicio del poder de policía- en la circunscripción territorial. En efecto, debe recordarse que la regulación urbanística ha sido encomendada tradicionalmente, y sin discusión alguna, a las municipalidades, en tanto se ha estimado que \"(...) la competencia urbanística ha sido una competencia municipal genuina, quizá la primera entre todas\" (GARCÍA DE ENTERRÍA, Eduardo y PAREJO ALFONSO, Luciano, Lecciones de Derecho Urbanístico. Editorial Civitas, Madrid, España, S.N.E., 1981. p. 116.); de manera que se ha configurado, como una competencia de los gobiernos locales que se amplía y llega a abarcar la ordenación de todo el territorio, extendiéndose accesoriamente a otros órganos y entes del Estado, tales como el Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo -ente descentralizado-, y los Ministerios de Ambiente, Energía y Telecomunicaciones, con la Secretaría Técnica Ambiental (órgano desconcentrado) y el Ministerio de Planificación Nacional. Pero en lo que respecta propiamente con la planificación urbana local, la Ley de Construcciones, aprobada por Decreto-Ley número 833, del cuatro de noviembre de mil novecientos cuarenta y nueve -norma pre-constitucional, al ser promulgada por el Gobierno de Facto de la Junta Fundadora de la Segunda República, dirigida por José Figueres Ferrer-, establece que las Municipalidades son las encargadas de que las ciudades y demás poblaciones reúnan las condiciones necesarias de seguridad, salubridad, comodidad y belleza en sus vías públicas y en los edificios y construcciones que en terrenos de las mismas se levanten, sin perjuicio de las facultades que las leyes conceden en estas materias a otros órganos administrativos (artículo 1º), así como que ninguna edificación podrá hacerse en el país que contraríe sus disposiciones (artículo 74). Y no obstante que nuestra Constitución Política es omisa en la definición de las funciones propias y esenciales de las municipalidades, la jurisprudencia constitucional -concretamente en las sentencias número 5097-93, 5303-93, 6706-93, 4205-96, y 2003-3656-, ha interpretado que a partir de lo dispuesto en sus artículos 169 y primer párrafo del artículo 170, la titularidad primaria en materia de planificación urbana local corresponde a las municipalidades, con exclusión de cualquier otro ente público, lo cual ha quedado también concretado en las distintas versiones del Código Municipal -Leyes No. 4574 de cuatro de mayo de mil novecientos setenta y el actual cuerpo vigente, No. 7794 publicada en La Gaceta No. 94 del 18 de mayo de mil novecientos noventa y ocho. En consonancia con la anterior disposición, los artículos 15 y 19 de la Ley de Planificación Urbana, número 4240, de quince de noviembre de mil novecientos sesenta y ocho, disponen textualmente:\n\n\"Artículo 15.- Conforme al precepto del artículo 169 de la Constitución Política, reconócese la competencia y autoridad de los gobiernos municipales para planificar y controlar el desarrollo urbano, dentro de los límites de su territorio jurisdiccional. Consecuentemente, cada uno de ellos dispondrá lo que proceda para implantar un plan regulador, y los reglamentos de desarrollo urbano conexos, en las áreas donde deba regir, sin perjuIcio de extender todos o algunos de sus efectos a otros sectores, en que priven razones calificadas para establecer un determinado régimen contralor.\" (El resaltado no es del original.)\n\n\"Artículo 19.- Cada Municipalidad emitirá y promulgará las reglas procesales necesarias para el debido acatamiento del plan regulador y para la protección de los intereses de las salud, seguridad, comodidad y bienestar de la comunidad.\" (El resaltado no es del original.)\n\n \n\nDe lo anterior deriva el control que ejercen las Autoridades municipales respecto del cumplimiento de la normativa urbanística local, mediante el uso del \"poder de policía\", con el cual se asume el poder-deber de asegurar el orden público, la salubridad, la tranquilidad, la seguridad de las personas, así como la organización moral, política y económica de la sociedad. Estas competencias, analizadas ahora a la luz del nuevo ordenamiento vigente en materia de telecomunicaciones, de conformidad con la sentencia anteriormente transcrita, permite arribar la unívoca conclusión de que en el actual clima de apertura comercial, en donde impera la igualdad de trato entre todos los operadores de redes de telecomunicaciones y en reconocimiento pleno de la competencia de las corporaciones municipales de velar y fiscalizar por el el desarrollo urbano local, actualmente sí opera una obligatoriedad para el Instituto Costarricense de Electricidad, de someterse a las regulaciones urbanísticas de manera integral en cuanto a esta materia se refiere. Por ende, el deber de comunicación con que en el pasado el ICE coordinó con las corporaciones locales para la instalación de sus torres de telecomunicaciones, hoy día se encuentra superado, encontrándose ahora sometido al previo otorgamiento de la respectiva licencia constructiva municipal para instalar las torres de telecomunicaciones. Por ende, este Tribunal comparte las consideraciones contenidas en la sentencia parcialmente transcrita, razón por la cual, las aplica al caso concreto , considerando que los agravios que tienden a eximir al ICE de tal deber, no son de recibo, con base en los fundamentos expuestos. Por el contrario, estima este Tribunal que los oficios DOPR-IM-665-2011 y DOPR-IM-668-2011, ambos del veintisiete de setiembre del dos mil once, a través de los cuales se le previene al recurrente que conforme lo dispone el artículo 93 de la Ley de Construcciones, se le otorga un plazo de treinta días hábiles para que tramite y apruebe la licencia de construcción de los postes de telecomunicaciones, es resultado del ejercicio pleno de esos poderes de control y fiscalización del gobierno local, derivado de los poderes de policía y, a la luz de los fundamentos expuestos, resulta conforme a derecho. Misma suerte lleva, sobre este tema en particular, la resolución del Alcalde venida en alzada, en el tanto sus argumentos resultan certeros, respecto de la obligatoriedad de obtención de licencias constructivas. Así las cosas, la resolución nºAMH-1826-2011, de las ocho horas del catorce de diciembre del dos mil once, dictada por el Alcalde de la Municipalidad de Heredia, debe ser parcialmente confirmada, únicamente en el sentido de que, para la instalación de torres de telecomunicaciones, el Instituto Costarricense de Electricidad debe contar con un a licencia de construcción, cuyo otorgamiento se regirá conforme a los requisitos técnicos y de emplazamiento fijados por la legislación nacional, los reglamentos del Poder Ejecutivo y los Municipales específicos. Respecto del pago de los derechos a efecto de hacer eficaz el permiso, se reserva su análisis para el Considerando siguiente.\n\n \n\nIV.- EN CUANTO A LA VIGENCIA DE LA EXENCIÓN AL IMPUESTO SOBRE LAS CONSTRUCCIONES DISPUESTA A FAVOR DEL INSTITUTO COSTARRICENSE DE ELECTRICIDAD. Conforme los fundamentos expresados supra, e ste Tribunal estima que si bien es cierto el Instituto Costarricense de Electricidad debe contar con permisos de construcción, a efecto de instalar infraestructura de telecomunicaciones, también lo es que está exento del pago del pago del impuesto a las construcciones previsto en los artículos 70 de la Ley de Planificación Urbana y 78 de la Ley de Construcciones, por las razones que de seguido se exponen. El Decreto Ley que crea el Instituto Costarricense de Electricidad, fue adicionado por Ley N° 764 de 25 de octubre de 1949, para efectos de establecer: “Artículo 20.- El Instituto Costarricense de Electricidad está exento del pago de impuestos nacionales y municipales y goza de franquicia postal y telegráfica”. Dicha norma, cre ó una exención genérica subjetiva que resulta ba aplicable para todos los impuestos presentes y futuros que pudieran afectar al ICE, mas la Ley Reguladora de Todas las Exoneraciones Vigentes, su derogatoria y sus excepciones - Ley N° 7293 de 31 de marzo de 1992 - e limin ó esta última condición, pues en el artículo 2 inciso l) dispuso mantener únicamente las exenciones vigentes a la fecha de su promulgación a favor de todas las instituciones autónomas, resultando afectado el ICE en el tanto ostenta tal naturaleza, lo cual se reforzó con la reforma de los artículos 63 y 64 el Código de Normas y Procedimientos Tributarios -contenida en ese mismo cuerpo normativo- , que dispuso:\n\n“…ARTICULO 63: Límite de aplicación. Aunque haya disposición expresa de la ley tributaria, la exención no se extiende a los tributos establecidos posteriormente a su creación. (Así reformado por el artículo 50 de la ley Nº 7293 de 26 de marzo de 1992). \"\n\n\" ARTICULO 64.- Vigencia. La exención, aun cuando fuera concedida en función de determinadas condiciones de hecho, puede ser derogada o modificada por ley posterior, sin responsabilidad para el Estado . ”\n\nAsimismo, se sujetó su eficacia \" al pleno acatamiento de los preceptos, requisitos y fines que regulan el otorgamiento, así como al correcto uso y destino previsto, de los bienes y servicios sobre los que haya recaído la exención que disfruta determinado sujeto…” (Artículo 37) . En consecuencia, se limita ron los efectos de la exoneración, de manera tal que a partir de la vigencia de la Ley N° 7293 y, consecuentemente, de la reforma al Código Tributario, no puede pretender abarcar los tributos futuros, aún cuando así se haya establecido. De manera tal que l a exención para los tributos futuros debe ser expresa en el texto de la ley y concreta . Aplicando lo anterior a la situación del Instituto Costarricense de Electricidad, se deriva que –en principio y sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 18 de la Ley 8660, que se analizará de seguido-, dicha institución se encontraría obligada al pago de todo tributo creado con posterioridad a la Ley 7293, salvo en aquellos supuestos en que expresamente se haya otorgado una exención en su favor (ver al respecto, la sentencia número 000037-F-04 dictada por la Sala Primera de la Corte Suprema de Justicia, a las diez horas treinta y cinco minutos del veintiuno de enero del año dos mil cuatro). Ahora bien, en el caso del impuesto a las construcciones, estamos ante un a exoneración existente con anterior idad a la fecha de entrada en vigencia de la Ley Derogatoria de Exoneraciones, toda vez que encuentra sustento en lo dispuesto por el artículo 70 de la Ley de Planificación Urbana (Ley N° 4240 de 15 de noviembre de 1968) y 78 de la Ley de Construcciones (Ley Nº 833 del 2 de noviembre de 1949), razón por la cual, la dispensa tributaria dispuest a en el artículo 20 de la Ley de Creación del ICE (Ley N° 449 del 8 de abril de 1949), continuaba beneficiándolo en el momento de entrada en vigencia de la Ley N° 7293. Sostener lo contrario, sería una aplicación retroactiva en perjuicio del artículo 63 del Código de Normas y Procedimientos Tributarios, lo cual está vedado por disposición constitucional. Dicha exención en el pago del impuesto a las construcciones (artículo 70 de la Ley de Planificación Urbana), se mantiene con la promulgación de la Ley 8660 (Ley de Modernización y Fortalecimiento de las entidades públicas del Sector telecomunicaciones), en cuyo artículo 18 se dispone:\n\n“ Artículo 18.- Tratamiento tributario. Cuando el ICE y sus empresas actúen como operadores o proveedores en mercados nacionales competitivos de servicios y productos de telecomunicaciones o de electricidad, estarán sujetos al pago de los impuestos sobre la renta y de ventas. En los demás casos, se mantendrán vigentes las exenciones conferidas en el Decreto Ley N° 449 de 8 de abril de 1949, así como a cualesquiera otras que les confiera el ordenamiento. Se excluye del pago del impuesto sobre la renta el servicio telefónico básico tradicional”. (el resaltado es agregado).\n\nLa norma transcrita contiene dos supuestos esenciales en materia tributaria con relación al Instituto Costarricense de Electricidad: i) La regla general es la exención del pago de tributos, en consecuencia, dicha entidad conserva la exención contenida en el Decreto Ley que lo crea y cualquier otra Ley que le otorgue exoneración; ii) La excepción referida a la obligación de pago de los impuestos de renta y de ventas, la cual, está condicionado a la existencia de un mercado competitivo. Ahora bien, cabe aclarar que la Ley 8660 entró en vigencia a partir del 13 de agosto de 2008, sin que pueda ser de aplicación retroactiva, por ende, las reglas tributarias, incluida la exención de impuestos rige a partir de esa fecha. En consecuencia y por todo lo expuesto, a la luz de la normativa indicada, este Tribunal considera que el Instituto Costarricense de Electricidad se encuentra exento del pago del impuesto sobre construcciones, dado que la Ley de Planificación Urbana que lo exoneró de dicha obligación es anterior a la L ey Reguladora de Todas las Exoneraciones Vigentes, su derogatoria y sus excepciones (Ley 7293 ) , la cual es reiterada en el a rtículo 18 de la Ley 8660, aunque limitada en sus alcances y vigencia a lo dispuesto en los artículos 63 y 64 del Código de Normas y Procedimientos Tributarios. Así las cosas, basta con que el ICE obtenga su licencia constructiva debidamente emitida por la corporación local, para que ésta surta plenos efectos, sin necesidad de pago de tributo alguno, por exoneración expresa del texto legal, de lo cual deberá tomar nota la Municipalidad de Heredia.\n\nV- COROLARIO. Por las razones dadas, este Tribunal estima que la resolución nºAMH-1826-2011, de las ocho horas del catorce de diciembre del dos mil once, adoptada por el Alcalde de la Municipalidad de Heredia, debe ser confirmada parcialmente, en el tanto sostiene la obligatoriedad del Instituto Costarricense de Electricidad de obtener licencia constructiva para torres de telecomunicaciones. Sin embargo, dicho acto administrativo le impone al dicha institución el pago de los derechos constructivos en aplicación del artículo 79 de la Ley de Construcciones, lo cual resulta contrario a las exoneraciones vigentes existentes en los artículos 20 del Decreto Ley que crea el Instituto Costarricense de Electricidad, 70 de la Ley de Planificación Urbana , 78 de la Ley de Construcciones y 18 de la Ley de Modernización y Fortalecimiento de las entidades públicas del Sector telecomunicaciones , por lo que este aparte de la resolución debe ser anulado, no pudiendo entrar a cobrar, la municipalidad, tributo alguno por dicho concepto . Al no existir ulterior recurso en sede administrativa, se da por agotada la vía administrativa.-”\n\n \n\n... Ver más\n\nOtras Referencias: TCA Sección III, nº417-2012, de las catorce horas del once de octubre del dos mil doce.Sección Sexta del Tribunal Contencioso Administrativo y Civil de Hacienda, sentencia número 86-2012-VI de las dieciséis horas del veintiuno de mayo del dos mil doce.\n\nCitas de Legislación y Doctrina Sentencias Relacionadas\nTexto de la resolución\n\n \n\nTRIBUNAL CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO Y CIVIL DE HACIENDA\n\nCentral 2545-0003. Fax 2545-0033. Correo Electrónico ...01\n\nSegundo Circuito Judicial de San José, Anexo A\n\n \n\n \n\nProceso: Jerarquía impropia municipal\n\nRecurrente: Instituto Costarricense de Electricidad\n\nRecurrida: Municipalidad de Heredia\n\nExpediente: 12-001134-1027-CA\n\n \n\nN°409-2012\n\nTribunal Contencioso Administrativo y Civil de Hacienda, Sección Tercera. Segundo Circuito Judicial de San José, Anexo A. Goicoechea, a las dieciséis horas cuarenta minutos del cuatro de octubre del dos mil doce.-\n\nConoce este Tribunal, como jerarca impropio, de la apelación interpuesta por el Instituto Costarricense de Electricidad, representado por su apoderado especial administrativo, el Licenciado Juan Carlos Araya González, contra  la resolución nºAMH-1826-2011, de las ocho horas del catorce de diciembre del dos mil once, adoptada por el Alcalde de la Municipalidad de Heredia.-\n\nRedacta la Juez Bolaños Salazar, y:\n\nCONSIDERANDO\n\nI.- Hechos probados: Para decidir, se tiene como debidamente acreditado lo siguiente: 1) Que en los oficios DOPR-IM-665-2011 y DOPR-IM-668-2011, ambos del veintisiete de setiembre del dos mil once, se le previene al recurrente que conforme lo dispone el artículo 93 de la Ley de Construcciones, que se le otorga un plazo de treinta días hábiles para que tramite y apruebe la licencia de construcción de los postes de telecomunicaciones, ordenándose la clausura inmediata de todo poste de telecomunicaciones existente o en construcción en el cantón de Heredia, los cuales deben tramitar la licencia municipal. (Ver folios 47 a 49, 53 a 55); 2) Que el representante del Instituto Costarricense de Electricidad, interpone recurso de revocatoria con apelación en subsidio en contra de los oficios indicados en el hecho anterior. (ver folios 63 a 68); 3) Que en la resolución nºDOPR-IM-870-2011, dictada por el Departamento de Ingeniería Municipal, se rechaza el recurso de revocatoria interpuesto. (ver folios 76 a 83);4) Que en la resolución nºAMH-1826-2011, de las ocho horas del catorce de diciembre del dos mil once, el Alcalde declara sin lugar el recurso de apelación interpuesto contra de los oficios DOPR-IM665-2011 y DOPR-IM-668-2011, del veintisiete de setiembre del dos mil once e impone el pago de los impuestos constructivos. (Ver folios 97 a 105); 5) Que en representación del Instituto Costarricense de Electricidad, se interpone recurso de revocatoria con apelación en subsidio, contra el acto indicado en el hecho anterior. (Ver folios 108 a 110) y 6) Que en la resolución nºAMH-0014-2012, de las doce horas veintitrés minutos del cuatro de enero del dos mil doce, el Alcalde dispone rechazar el recurso de revocatoria interpuesto contra la resolución nºAMH-1826-2011, de las ocho horas del catorce de diciembre del dos mil once y se eleva la apelación ante el Tribunal Contencioso Administrativo.(Ver folios 112 a 115).-\n\nII. Sobre los argumentos del recurrente: En resumen, argumenta que al amparo de lo dispuesto en el artículo 75 de la Ley de Construcciones, el Instituto Costarricense de Electricidad se encuentra exento de la obligación de obtener licencia constructiva y de pagar el impuesto respectivo, interpretación amparada al criterio jurídico C-171-2009, de la Procuraduría General de la República y la sentencia nº1661-2006, del 14 de febrero del 2006, dictada por la Sala Constitucional. Agrega que la Superintendencia de Telecomunicaciones no tiene competencia en materia constructiva por lo que la Municipalidad no debe aplicar lo dispuesto en el oficio 1083-SUTEL-2011, del 31 de mayo del 2011, que dispone que el Instituto  ya no le asisten los mismos derechos y/o privilegios del anterior régimen.-\n\nIII.- RESPECTO A LA PROCEDENCIA QUE EL INSTITUTO COSTARRICENSE DE ELECTRICIDAD CUENTE CON PERMISO DE CONSTRUCCIÓN PARA INSTALAR INFRAESTRUCTURA DE TELECOMUNICACIONES. Ya esta Sección en la resolución nº417-2012, de las catorce horas del once de octubre del dos mil doce , se pronunció en torno al objeto de impugnación que aquí se conoce, indicando que de esta forma se somete a consideración de esta jerarquía impropia,  si en la actualidad, a la luz del marco normativo vigente, el Instituto Costarricense de Electricidad debe sujetar la edificación de las torres de telecomunicaciones, a la obtención de las licencias municipales  constructivas,  según lo dispone los numerales 74 y 79 de la Ley de Construcciones, que al efecto, dictan lo siguiente:\n\n\"Artículo 74.- Licencias. Toda obra relacionada con la construcción, que se ejecute en las poblaciones de la República, sea de carácter permanente o provisional, deberá ejecutarse con licencia de la Municipalidad correspondiente.\"\n\n\"Artículo 79.- Pago. Para que una licencia surta sus efectos, es indispensable que haya sido pagado el importe de los derechos correspondientes.\"\n\n \n\nDe la lectura de las normas transcritas, se desprenden dos elementos esenciales de las licencias constructivas que, para los efectos de la presente resolución y a la luz de los agravios expresados, deberán ser analizados de manera separada. Por una parte, la emisión de una licencia constructiva, entendida como la potestad del gobierno local que se configura mediante la emisión de un acto administrativo de carácter reglado, lo cual significa que para su validez, debe exigirse apego absoluto al ordenamiento jurídico vigente respecto  de todos sus elementos formales y materiales.   Por otra parte,  el tema de su eficacia,  el cual, según el numeral 79  de recién cita, exige el pago de los derechos -impuestos-  respectivos, que será analizado en una Considerando posterior, puesto que el  ICE se considera exento de dicha carga tributaria.  Los argumentos en que el representante de la entidad recurrente sustenta el recurso de apelación, con relación a la obligación de solicitar y obtener una licencia constructiva, ya han sido objeto de pronunciamiento por la Sección Sexta del Tribunal Contencioso Administrativo y Civil de Hacienda, en la sentencia número 86-2012-VI de las dieciséis horas del veintiuno de mayo del dos mil doce, en la cual, consideró:\n\n“…VII.- CONSIDERACIÓN INTRODUCTORIA: EL DESARROLLO DE LA INFRAESTRUCTURA NACIONAL DE TELECOMUNICACIONES NO SE CONTRAPONE A LA NECESIDAD DE EJERCER CONTROL EN MATERIA DE PLANIFICACIÓN URBANA. Del análisis de los hechos y alegaciones de las partes, este Tribunal vislumbra –particularmente en la postura que sostiene la parte demandante– la existencia de una línea argumentativa, en el sentido de que el ejercicio de las competencias municipales en materia de ordenamiento urbano –que son de índole eminentemente local– de alguna manera obstaculiza o estorba al desarrollo de una infraestructura –de ámbito e interés nacional– de telecomunicaciones (que desde luego incluye a las torres y antenas respectivas), así como la eficiente y oportuna prestación a los ciudadanos de servicios en ese campo. Dicha tesitura es errónea. Ciertamente, la Ley de la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos, N° 7593 de 9 de agosto de 1996, no deja duda al establecer:\n\n \n\n“Artículo 74.- Declaratoria de interés público.\n\nConsidérase una actividad de interés público el establecimiento, la instalación, la ampliación, la renovación y la operación de las redes públicas de telecomunicaciones o de cualquiera de sus elementos.\n\n(...)”\n\nEn razón de lo anterior, es el propio Estado (por medio del Ministerio correspondiente) el que asume la rectoría del Sector de Telecomunicaciones y se encarga de elaborar las políticas propias del Sector, así como el Plan Nacional de Desarrollo de las Telecomunicaciones (artículo 39 de la Ley de Fortalecimiento y Modernización de las Entidades Públicas del Sector Telecomunicaciones, N° 8660 de 8 de agosto de 2008), a efecto de establecer los objetivos y metas que el país pretende alcanzar en esta materia y con base en los cuales se determina la necesidad y factibilidad de las redes públicas de telecomunicaciones y de nuevos servicios en esta área, conforme al artículo 12 de la Ley General de Telecomunicaciones, N° 8642 del 4 de junio del 2008. Por su parte, la jurisprudencia reciente de la Sala Constitucional (concretamente, la sentencia N° 15763-2011 de las 9:46 horas del 16 de noviembre del 2011) también ha dejado en claro la jerarquía e interés público preponderante que posee el desarrollo de esa infraestructura nacional de tele comunicaciones, poniendo de relieve que los intereses locales tutelados por las municipalidades correspondientes no pueden venir a entorpecer indebidamente ese progreso. Lo anterior en el marco de los compromisos asumidos por el país como integrante de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), así como de diversas declaraciones que en el ámbito internacional destacan la importancia de la creación, mejora y desarrollo de la infraestructura en telecomunicaciones como factor clave para el desarrollo social y económico. Es así que la Sala advirtió:\n\n \n\n“En definitiva, la construcción, desarrollo, mejoramiento y ampliación de una infraestructura sólida y robusta de telecomunicaciones ha sido enunciada en diversos instrumentos del Derecho Internacional Público como un compromiso y una obligación indeclinable de los Estados nacionales, que no puede estar al arbitrio de los gobiernos locales territoriales internos, por cuanto, podría generar asimetrías, con la consiguiente falta de normalización y de un desarrollo nacional de las telecomunicaciones que provoca serios perjuicios para que los habitantes pueden gozar de los beneficios de la sociedad de la información y de las nuevas tecnologías de la información y del conocimiento.\n\n(...) A partir de un análisis sistemático del ordenamiento jurídico constitucional e infraconstitucional vigente, es factible concluir que la infraestructura, en materia de telecomunicaciones, tiene una relevancia que excede la esfera de lo local o cantonal, asumiendo un claro interés público y, desde luego, erigiéndose como una cuestión que atañe a la órbita de lo nacional con, incluso, proyecciones en el terreno del Derecho Internacional Público al suponer su desarrollo el cumplimiento de una serie de obligaciones internacionales asumidas previamente por el Estado costarricense. (...) [Consecuencia] de lo anterior es que los intereses de cualquier ente público descentralizado costarricense, como podrían ser las municipalidades, no puede anteponerse al claro interés público de la infraestructura en telecomunicaciones así declarado, expresamente, por el legislador nacional a través de una ley que manifiesta la voluntad general (artículos 105 y 121, inciso 1°, de la Constitución), el que debe prevalecer sobre los intereses de carácter local, dado que, la autonomía municipal no le permite a los ayuntamientos sustraerse de lo que ha sido declarado como un interés de carácter nacional, de lo contrario se pervierte la autonomía territorial transformando a los municipios en micro estados, abstraídos de la dirección intersubjetiva o tutela que pueda ejercer el Estado, a través de los órganos constitucionales, mediante la emisión de leyes válidas y eficaces, la celebración de convenios y tratados internacionales por el Poder Ejecutivo y aprobados por la Asamblea Legislativa (artículos 7°, 121, inciso 4°, y 140, inciso 10°, de la Constitución Política). (...) Una segunda consecuencia que se extrae de la declaratoria de interés público, es que el tema de construcción, ampliación o desarrollo y mejora de la infraestructura en materia de telecomunicaciones tiene una clara e inequívoca vocación nacional. De modo que es el Estado y sus órganos los que asumen la rectoría y dirección en la materia a la que deben someterse todos los entes públicos menores para lograr objetivos como el acceso y servicios universales, la reducción de la brecha digital por razones de solidaridad, la interconexión y conectividad necesarias que le permitan a todos los costarricenses, independientemente de la localidad, distrito, cantón o región donde habiten, gozar de los beneficios y ventajas de la Sociedad de la Información y del Conocimiento. El legislador nacional, lejos de ‘localizar’ el tema de la infraestructura en telecomunicaciones lo nacionalizó expresa e inequívocamente. (...) [El] sector de las telecomunicaciones tiene un carácter transversal y, por ende, nacional, por cuanto, incluye a todo el universo de los entes públicos, incluidos, los descentralizados territorialmente como las municipalidades. Es así, como los ayuntamientos no pueden sustraerse de tal sector. (...) Por último, el carácter evidentemente nacional de las telecomunicaciones y sus diversos componentes, queda de manifiesto, cuando el artículo 40 de la Ley precitada regula el ‘Plan nacional de desarrollo de las telecomunicaciones’, (...) Se trata, entonces, de un plan que, por disposición expresa de ley, vincula u obliga, entre otros, a los entes municipales y que les conmina a contar con una infraestructura de telecomunicaciones, robusta, moderna, óptima, adecuada y desarrollada para disfrutar de los beneficios de la Sociedad de la Información y del Conocimiento. El logro de esta meta u objetivo, se verá, necesariamente, frustrado si cada corporación territorial, en un tema de clara vocación nacional, pretende establecer su propia orientación y requerimientos, por sobre la legislación nacional y los instrumentos del Derecho Internacional Público que obligan a todos los entes que conforman el Estado en sentido amplio.” (El subrayado y los paréntesis no son del original.)\n\n \n\nNo obstante y particularmente del último fragmento de la cita anterior, entiende este Tribunal que la Sala Constitucional en ningún momento pretende desconocer la vigencia y aplicabilidad de las normas legales que, a su vez, establecen el conjunto de competencias y atribuciones municipales en materia de ordenamiento urbano. En efecto, de acuerdo con los artículos 169 constitucional, 15 y siguientes de la Ley de Planificación Urbana y 13 inciso o) del Código Municipal, es competencia exclusiva de los entes municipales el control y la fiscalización del ordenamiento territorial a nivel local. Lo que hace la Sala, más bien, es negar la posibilidad de que las municipalidades pretendan exceder ese marco legal –que es tan imperativo como el que regula el tema de las telecomunicaciones– para establecer exigencias individuales ilegítimas en esta materia, desbordando dicho marco, al punto de estorbar el desarrollo de la infraestructura nacional (por ejemplo, introduciendo restricciones de zonificación carentes de sustento técnico o jurídico, así como requisitos técnicos desproporcionados u opuestos a los establecidos en las políticas de ámbito nacional adoptadas por el Poder Ejecutivo y la Superintendencia de Telecomunicaciones, SUTEL). Lejos de negar las competencias municipales en materia de planificación urbana, el fallo constitucional de cita analiza (en su considerando VI) la promulgación que, a partir del año 2010, han hecho varias corporaciones territoriales de reglamentos –más o menos uniformes– sobre otorgamiento de licencias municipales en materia de telecomunicaciones (tal como el que rige en el cantón central de San José), sin cuestionarlos. Por el contrario, dice la Sala:\n\n \n\n“Bajo esta inteligencia las municipalidades deben otorgar los certificados de uso de suelo para la construcción e instalación de infraestructura de telecomunicaciones en cualquier área de zonificación del cantón, por lo que no se requiere que el Plan Regulador o el Reglamento de Zonificación preexistentes –en caso de existir– sean reformados, modificados o adicionados para regular una zona específica para ubicar la infraestructura de telecomunicaciones. Para la ubicación de la infraestructura basta cumplir con los requisitos técnicos y de emplazamiento fijados por la legislación nacional y los reglamentos del Poder Ejecutivo o municipales específicos.” (El énfasis es añadido.)\n\n \n\nY, en lo tocante tanto a dichos certificados de uso de suelo como al otorgamiento de licencias constructivas, agrega:\n\n \n\n“En punto a la licencia de construcción para la instalación, ampliación o modificación de una torre o antena de telecomunicaciones, la Ley de Planificación Urbana (artículo 29) y los Reglamentos municipales ya citados condicionan su otorgamiento a contar con un certificado de uso de suelo y el cumplimiento de otros requisitos de carácter formal y técnico.\n\n(...) En mérito de todo lo expuesto, este Tribunal Constitucional concluye que el otorgamiento de una licencia municipal de construcción de una torre o antena de telecomunicaciones o el otorgamiento de un certificado de uso de suelo de acuerdo con la zonificación existente, no suponen una modificación o reforma del Plan Regulador o de la zonificación establecida en los reglamentos de desarrollo urbano que forman parte del primero. Dado que el carácter estratégico y primordial de las telecomunicaciones para el desarrollo social y económico, su declarado interés público nacional y la normativa habilitan a las corporaciones municipales para otorgar certificados de uso de suelo y, con fundamento en éstos y otros requisitos, licencias de construcción de infraestructura de telecomunicaciones, sin necesidad de modificar o reformar los Planes Reguladores y Reglamentos municipales previos que forman parte del primero.” (El subrayado es nuestro.)\n\n \n\nDe manera que la jurisprudencia constitucional de comentario, lejos de crear un divorcio entre las exigencias de ámbito nacional en materia de construcción y mantenimiento de las redes de telecomunicaciones –de una parte– y la necesidad de acatar los controles establecidos en el ámbito local para fines de ordenamiento urbano –de otra– viene a sentar pautas dentro de las cuales es posible congeniar ambas categorías de intereses, siempre que se tenga claro que cualquier regulación que emitan las corporaciones municipales debe subordinarse a lo dispuesto a nivel nacional. Ello equivale a decir que las municipalidades pueden reglamentar la instalación de la infraestructura de telecomunicaciones en su respectivo cantón (incluyendo lo relativo a los postes y/o torres que son de interés en el sub examine), en tanto y en cuanto que esa reglamentación no contravenga las pautas de ámbito nacional.-\n\n \n\nVIII.- SOBRE LOS PERMISOS DE CONSTRUCCIÓN CON RELACIÓN A POSTES Y TORRES DE TELECOMUNICACIONES. En esta litis, el ICE cuestiona el hecho de que la Municipalidad demandada pretenda exigirle permisos de construcción y cobrar licencias municipales por la comercialización e instalación de infraestructura y equipos de telecomunicaciones en el territorio de ese cantón. Con respecto a los primeros, el ente actor estima que no tiene obligación de contar con dichos permisos, por el hecho de tratarse de una institución autónoma del Estado. En efecto, las órdenes de demolición cuyo examen de legalidad constituye el objeto de esta litis están motivadas, precisamente, en el hecho de que los postes que se ordena remover fueron erigidos sin contar con esas autorizaciones. Ahora bien, en armonía con lo que se venía examinando en el considerando precedente, es menester recordar que, por formar parte de la tutela de los intereses locales que la Constitución Política (artículo 169) y la ley (artículo 3 del Código Municipal) reserva a las municipalidades, le corresponde a estas últimas la planificación urbana dentro del respectivo cantón, lo cual se traduce primariamente en el respectivo plan regulador (artículo 15 de la Ley de Planificación Urbana). Conforme a dicho plan, el control urbanístico es ejercido en la práctica por cada corporación municipal a través de un conjunto de instrumentos técnico–jurídicos, que incluyen el visado de planos, la emisión de certificados de uso de suelo y el otorgamiento de permisos o licencias constructivas. En lo concerniente a estas últimas, la Ley de Construcciones (decreto ley N° 833 de 4 de noviembre de 1949) dispone:\n\n \n\n“Artículo 74.- Licencias.\n\nToda obra relacionada con la construcción, que se ejecute en las poblaciones de la República, sea de carácter permanente o provisional, deberá ejecutarse con licencia de la Municipalidad correspondiente.”\n\n \n\nEl artículo siguiente establece una exención específica:\n\n \n\n“Artículo 75.- Edificios públicos.\n\nLos edificios públicos o sean los edificios construidos por el Gobierno de la República, no necesitan licencia Municipal. Tampoco la necesitan edificios construidos por otras dependencias del Estado, siempre que sean autorizados y vigilados por la Dirección General de Obras Públicas.”\n\n \n\nSin embargo, en opinión de esta Cámara, la señalada dispensa carece de interés a los efectos del sub lite, pues las torres y postes de telecomunicaciones no pueden ser entendidos como “edificios públicos”, en el sentido que a ese término da el Reglamento de Construcciones (Reglamento a la Ley de Planificación Urbana), que los define como “Aquellas edificaciones del Estado o particulares, que albergan permanentemente, o sirven de lugar de reunión, con regularidad, a un número considerable de personas”. Bajo esta óptica, dentro de las obras sujetas a licencia municipal están, sin duda alguna, las torres y postes que forman parte de la infraestructura nacional de telecomunicaciones. En efecto, el decreto ejecutivo N° 36159 de 10 de mayo de 2010, denominado “Normas Estándares y Competencias de las Entidades Públicas para la aprobación coordinada y expedita requerida para la Instalación o Ampliación de Redes de Telecomunicaciones” –y que precisamente forma parte del conjunto de pautas o políticas de nivel nacional a que hacíamos referencia anteriormente y al que están sometidas, según su artículo 1, “todas las dependencias e instituciones que forman parte del Sector de Telecomunicaciones, (...) incluyendo (...) todas aquellas municipalidades en cuyo espacio territorial se desarrollen funciones o actividades relacionadas con la autorización, permisos y licencias para la instalación de infraestructura de telecomunicaciones”– establece:\n\n \n\n“Artículo 10.- Competencias de las Municipalidades. Según disponen los incisos a), c), e) e i) del artículo 39 de la Ley de Fortalecimiento y Modernización de las Entidades Públicas del Sector Telecomunicaciones, Ley N° 8660 del 8 de agosto de 2008; artículos 1, 15 y 19 de la Ley de Planificación Urbana del 15 de noviembre de 1968, Ley N° 4240; los artículos 3, 4, 75 y 79 del Código Municipal del 30 de abril de 1998, Ley N° 7794; el artículo 1 de la Ley de Construcciones del 2 de noviembre de 1949 y sus reformas, Ley N° 833 y tomando en cuenta las disposiciones establecidas en el Plan Nacional de Desarrollo de las Telecomunicaciones sobre acceso y uso universal, en materia de instalación y ampliación de redes de telecomunicaciones, es competencia exclusiva de las municipalidades:\n\n(...)\n\n2. Autorizar las licencias constructivas, de conformidad con el Plan Regulador o sus reglamentos vigentes, siempre y cuando en dicho plan o reglamentos se contemple la instalación de infraestructura de telecomunicaciones. En los casos donde el Plan Regulador y la reglamentación local no contemple esta materia, las licencias constructivas se adecuarán a lo establecido en los artículos 4, 5, 6 y 11 del presente Decreto.\n\nLas competencias anteriores, se sujetarán al cumplimiento de los requisitos y condiciones técnicas constructivas fijadas por disposición de la Ley de Construcciones, Ley N° 833, del 2 de noviembre de 1949, Ley de Planificación Urbana, la Ley N° 4240 del 15 de noviembre de 1968 (...)”.\n\n \n\nEs justamente dentro de este marco que debe entenderse lo que establece el “Reglamento de la Municipalidad de San José de ubicación y otorgamiento de licencias constructivas para infraestructura de telecomunicaciones”, cuando estipula:\n\n \n\n“Artículo 3°-Están sometidas al presente reglamento todas las personas físicas, jurídicas, privadas, públicas, nacionales o extranjeras que comercialicen, desarrollen, construyan o instalen infraestructura para telecomunicaciones en el Cantón Central de San José; ya sea en condición de operadoras, proveedoras, constructoras o en cualquier condición similar a través de la cuál se presten o se puedan brindar servicios de telecomunicaciones; independientemente de su uso final o de la naturaleza de las áreas donde se encuentren instaladas.”\n\n \n\nEl ICE deriva su postura de que no requiere solicitar los permisos constructivos municipales del hecho de que la ley N° 3226 del 28 de octubre de 1963 ya lo autoriza a utilizar todo tipo de sitios públicos para explotar, mantener y operar redes públicas de telecomunicaciones:\n\n \n\n“Artículo 3.- (...)\n\nEl Instituto, como entidad autónoma del Estado, ejercerá el derecho que éste tiene para usar plazas, calles y demás lugares públicos –nacionales o municipales–, con objeto de establecer y aprovechar la red necesaria para el servicio de telecomunicaciones. Es entendido que en el ejercicio de ese derecho podrá efectuar en las calles y aceras, toda obra de superficie, subterránea o aérea necesaria para el cumplimiento de esos fines, y el Instituto quedará obligado a efectuar las reparaciones del caso. No obstante, el Instituto podrá contratar esas reparaciones con las municipalidades interesadas.”\n\n \n\nCita además en abono a su tesis, lo dispuesto tanto en pronunciamientos de este Tribunal Contencioso Administrativo, Sección Tercera (sentencia N° 959-98 de las 10:00 horas del 5 de junio de 1998), como de la Sala Constitucional (votos 2806-98, 2003-04812 y 2006-01661). En adición a lo anterior, específicamente en lo que toca al pago de los derechos por permisos de construcción, considera el ICE que está exento de él al tenor de lo estipulado en los numerales 20 del decreto ley N° 449 del 8 de abril de 1949 y 18 de la Ley de Fortalecimiento de las Entidades Públicas del Sector Telecomunicaciones N° 8660 del 8 de agosto del 2008. De entrada, en cuanto a los criterios jurisprudenciales citados, habría que tener en consideración que todos ellos son anteriores a las reformas legales que, a partir del año 2007, condujeron a la actual apertura del mercado de telecomunicaciones (incluyendo el Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica, Estados Unidos y República Dominicana, cuya ley de aprobación data del 2007, así como de la Ley General de Telecomunicaciones N° 8642 y la recién citada Ley N° 8660, que son ambas del 2008). De manera que las indicadas referencias –todas desde luego muy respetables– están evidentemente fuera del actual contexto histórico–normativo, puesto que fueron emitidas en un entorno en el que el ICE aun desplegaba su actividad en ejercicio de las potestades monopólicas de las que entonces gozaba; situación que, como se verá, ha cambiado en el terreno de las telecomunicaciones. Esto obliga a reexaminar el tema, en la vertiente de legalidad que a este Tribunal incumbe, como se hace de seguido.-\n\n \n\nIX.- A PARTIR DE LA APERTURA DEL MERCADO DE LAS TELECOMUNICACIONES, EL ICE DEJA DE OPERAR COMO ENTIDAD PÚBLICA CON POTESTADES MONOPOLÍSTICAS, PARA HACERLO EN EL PLANO DEL DERECHO PRIVADO Y DE LA COMPETENCIA. Como se acaba de señalar, el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Centroamérica, Estados Unidos y República Dominicana fue aprobado mediante ley N° 8622 de 21 de noviembre del 2007 e introdujo el proceso de apertura de las telecomunicaciones en Costa Rica, hasta entonces bajo dominio monopolístico del Estado costarricense, concretamente del ICE y sus empresas. El capítulo 13 del TLC contiene un Anexo 13 sobre “Compromisos específicos de Costa Rica en materia de servicios de telecomunicaciones”, en cuyo punto III sobre “Compromisos selectivos y graduales de apertura del mercado” se indica, en lo conducente:\n\n \n\n“1. Consolidación de Nivel de Acceso al Mercado\n\nCosta Rica permitirá a los proveedores de servicios de otra Parte suministrar servicios de telecomunicaciones en términos y condiciones no menos favorables que aquellas establecidas por u otorgadas de conformidad con su legislación vigente al 27 de enero del 2003.\n\n2. Apertura Gradual y Selectiva de Ciertos Servicios de Telecomunicaciones\n\n(a) De conformidad con el Anexo I, Costa Rica permitirá sobre una base no discriminatoria, a los proveedores de servicios de telecomunicaciones de otra Parte, competir efectivamente para suministrar directamente al cliente, a través de la tecnología de su escogencia, los siguientes servicios de telecomunicaciones en su territorio:\n\n(...)\n\n(iii) servicios inalámbricos móviles, a más tardar el 1 de enero del 2007.”\n\n \n\nDe especial relevancia en lo que al ICE se refiere, la parte general del referido capítulo contiene –en su punto 13.7.3– el compromiso de que ninguna de las partes del Tratado otorgue “a un proveedor de servicios públicos de telecomunicaciones o a un proveedor de servicios de información, un trato más favorable que aquel otorgado a un proveedor similar de la otra Parte con fundamento en que el proveedor que recibe un trato más favorable es propiedad, total o parcial, del gobierno nacional de la Parte”. Por otra parte, en el año 2008 el legislador nacional promulga la Ley General de Telecomunicaciones N° 8642 del 4 de junio (LGT), entre cuyos objetivos establecidos en el artículo 2, inciso e), está el de “Promover la competencia efectiva en el mercado de las telecomunicaciones, como mecanismo para aumentar la disponibilidad de servicios, mejorar su calidad y asegurar precios asequibles”. A su vez, el numeral 3 ibídem establece entre los principios rectores de este nuevo ordenamiento tres de especial relevancia para este pronunciamiento:\n\n \n\n“f) Competencia efectiva: establecimiento de mecanismos adecuados para que todos los operadores y proveedores del mercado compitan en condiciones de igualdad, a fin de procurar el mayor beneficio de los habitantes y el libre ejercicio del Derecho constitucional y la libertad de elección.\n\ng) No discriminación: trato no menos favorable al otorgado a cualquier otro operador, proveedor o usuario, público o privado, de un servicio de telecomunicaciones similar o igual.\n\n(...)\n\ni) Optimización de los recursos escasos: asignación y utilización de los recursos escasos y de las infraestructuras de telecomunicaciones de manera objetiva, oportuna, transparente, no discriminatoria y eficiente, con el doble objetivo de asegurar una competencia efectiva, así como la expansión y mejora de las redes y servicios.”\n\n \n\nEl concepto de “recursos escasos” es definido por el artículo 6.18 como comprensivo del “espectro radioeléctrico, los recursos de numeración, los derechos de vía, las canalizaciones, los ductos, las torres, los postes y las demás instalaciones requeridas para la operación de redes públicas de telecomunicaciones” (el subrayado es nuestro). También es especialmente importante el ordinal 4 del citado texto legal, que reza:\n\n \n\n“ARTÍCULO 4.- Alcance\n\nEsta Ley es de orden público, sus disposiciones son irrenunciables y es de aplicación obligatoria sobre cualesquiera otras leyes, reglamentos, costumbres, prácticas, usos o estipulaciones contractuales en contrario. Para lo no previsto en esta Ley regirá, supletoriamente, la Ley General de la Administración Pública, N.° 6227, de 2 de mayo de 1978, en lo que resulte aplicable.” (De nuevo, el subrayado es nuestro.)\n\nFinalmente, el Transitorio III de la LGT claramente dispone:\n\n“TRANSITORIO III.- El Instituto Costarricense de Electricidad y Radiográfica Costarricense S. A., continuarán prestando los servicios para los que se encuentren autorizados en sus respectivas leyes de creación y estarán sujetos a los deberes, los derechos y las obligaciones dispuestos en la presente Ley.\n\n(...)” (Énfasis añadido.)\n\n \n\nEn el mismo año 2008 es promulgada también la Ley de Fortalecimiento y Modernización de las Entidades Públicas del Sector Telecomunicaciones, N° 8660 del 8 de agosto de ese año (LFMEPST), que expresamente complementa la Ley de creación del Instituto Costarricense de Electricidad, N° 449 de 8 de abril de 1949. Entre los objetivos de la LFMEPST (artículo 2) se encuentran los de dotar al ICE de una “legislación que le permita adaptarse a todos los cambios en el régimen legal de generación y prestación de los servicios de electricidad, así como de las telecomunicaciones, infocomunicaciones, productos y servicios de información y demás servicios en convergencia”, así como “de las condiciones jurídicas, financieras y administrativas necesarias para que continúe con la prestación y comercialización de productos y servicios de electricidad y telecomunicaciones, dentro del territorio nacional y fuera de él”. Para ello, se autoriza a esa entidad a “implementar las prácticas comerciales usuales y legales en la industria y el comercio en general” (artículo 10), a la vez que se flexibiliza su régimen de inversiones, endeudamiento, administración de recursos humanos y contratación administrativa. A los efectos de este análisis, resulta significativo que el numeral 17 de la LFMEPST desaplique al ICE y a sus empresas diversas disposiciones legales, entre las cuales no figura la Ley de Construcciones.-\n\n \n\nX.- BAJO EL MARCO LEGAL EN VIGENCIA, EL ICE NO ESTÁ EXIMIDO DE LA OBLIGACIÓN DE OBTENER LOS PERMISOS MUNICIPALES DE CONSTRUCCIÓN. El anterior cuadro legal, en criterio de este Tribunal, necesariamente conduce a concluir que, en el contexto de un mercado de las telecomunicaciones abierto y competitivo como el que existe en la actualidad, el ICE ya no puede ser percibido como un operador dotado de privilegios o potestades exorbitantes de derecho público, sino que se constituye en un actor comercial más, que interviene en esa actividad revestido de la capacidad de derecho privado que le reconocen los ordinales 1 y 3.2 de la Ley General de la Administración Pública (LGAP) y sometido al derecho regulatorio de las telecomunicaciones, como cualquier otro operador o proveedor. Lo anterior, en lo que al sub examine concierne, lleva indefectiblemente a concluir que el ICE no está eximido de cumplir –como no lo están tampoco los demás operadores y proveedores– con el conjunto de regulaciones atinentes al ordenamiento urbano, al momento de desplegar su red de telecomunicaciones y toda la infraestructura requerida para ello, incluyendo la necesidad de solicitar y obtener de las municipalidades correspondientes los permisos de construcción que requiera. Entender esto de cualquier otro modo implicaría reconocerle a esa institución un trato más favorable que el que se le otorga a los demás operadores y proveedores, en abierta contradicción con los principios de apertura y competitividad claramente plasmados en el ordenamiento jurídico de la materia y al que hemos aludido previamente. En efecto, las diversas potestades exclusivas y excluyentes que anteriormente ejercía ese Instituto solo tenían sentido a los efectos de llevar adelante el pleno dominio que hasta entonces ejercía el Estado en el campo de las telecomunicaciones; en la actualidad, su prolongación únicamente vendría a distorsionar el espacio de competencia no discriminatoria plasmado en la legislación de la materia y a colocar a nuestro país en condiciones de incumplimiento de los compromisos internacionales previamente aludidos…”\n\n \n\nComo se puede apreciar, en la sentencia parcialmente transcrita, el Instituto Costarricense de Electricidad planteó, como fundamentos de derecho de su demanda, prácticamente los mismos que viene expresando en calidad de agravios en esta jerarquía impropia, resultando que no fueron acogidos por el Tribunal que conoció de la causa.  Es importante agregar, además, que las licencias constructivas y la potestad de las autoridades locales para clausurar obras que se levantan al margen de tales permisos, deriva de una poder público que ostenta una doble vertiente, comprendida por la definición de las regulaciones normativas -promulgación de las respectivas regulaciones -planes reguladores y normas conexas-, así como por los poderes de control -ejercicio del poder de policía- en la circunscripción territorial. En efecto, debe recordarse que la regulación urbanística ha sido encomendada tradicionalmente, y sin discusión alguna, a las municipalidades, en tanto se ha estimado que \"(...) la competencia urbanística ha sido una competencia municipal genuina, quizá la primera entre todas\" (GARCÍA DE ENTERRÍA, Nombre7411 y PAREJO ALFONSO, Luciano, Lecciones de Derecho Urbanístico. Editorial Civitas, Madrid, España, S.N.E., 1981. p. 116.); de manera que se ha configurado, como una competencia de los gobiernos locales que se amplía y llega a abarcar la ordenación de todo el territorio, extendiéndose accesoriamente a otros órganos y entes del Estado,  tales como el Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo -ente descentralizado-, y los Ministerios de Ambiente, Energía y Telecomunicaciones, con la Secretaría Técnica Ambiental (órgano desconcentrado) y el Ministerio de Planificación Nacional.  Pero en lo que respecta propiamente con la planificación urbana local, la Ley de Construcciones, aprobada por Decreto-Ley número 833, del cuatro de noviembre de mil novecientos cuarenta y nueve -norma pre-constitucional, al ser promulgada por el Gobierno de Facto de la Junta Fundadora de la Segunda República, dirigida por José Figueres Ferrer-, establece que las Municipalidades son las encargadas de que las ciudades y demás poblaciones reúnan las condiciones  necesarias de seguridad, salubridad, comodidad y belleza en sus vías públicas y en los edificios y construcciones que en terrenos de las mismas se levanten, sin perjuicio de las facultades que las leyes conceden en estas materias a otros órganos administrativos (artículo 1º), así como que ninguna edificación podrá hacerse en el país que contraríe sus disposiciones (artículo 74). Y no obstante que nuestra Constitución Política  es omisa en la definición de las funciones propias y esenciales de las municipalidades, la jurisprudencia constitucional -concretamente en las sentencias número 5097-93, 5303-93, 6706-93, 4205-96, y 2003-3656-, ha interpretado que a partir de lo dispuesto en sus artículos 169 y primer párrafo del artículo 170, la titularidad primaria en materia de planificación urbana local corresponde a las municipalidades, con exclusión de cualquier otro ente público, lo cual ha quedado también  concretado en las distintas versiones del Código Municipal -Leyes No. 4574 de cuatro de mayo de mil novecientos setenta  y el actual cuerpo vigente, No. 7794 publicada en La Gaceta  No. 94 del 18 de mayo de mil novecientos noventa y ocho.  En consonancia con la anterior disposición, los artículos 15 y 19 de la Ley de Planificación Urbana, número 4240, de quince de noviembre de mil novecientos sesenta y ocho,  disponen textualmente:\n\n\"Artículo 15.- Conforme al precepto del artículo 169 de la Constitución Política, reconócese la competencia y autoridad de los gobiernos municipales para planificar y controlar el desarrollo urbano, dentro de los límites de su territorio jurisdiccional. Consecuentemente, cada uno de ellos dispondrá lo que proceda para implantar un plan regulador, y los reglamentos de desarrollo urbano conexos, en las áreas donde deba regir, sin perjuIcio de extender todos o algunos de sus efectos a otros sectores, en que priven razones calificadas para establecer un determinado régimen contralor.\" (El resaltado no es del original.)\n\n\"Artículo 19.- Cada Municipalidad emitirá y promulgará las reglas procesales necesarias para el debido acatamiento del plan regulador y para la protección de los intereses de las salud, seguridad, comodidad y bienestar de la comunidad.\" (El resaltado no es del original.)\n\n \n\nDe lo anterior deriva el control que ejercen las Autoridades municipales respecto del cumplimiento de la normativa urbanística local, mediante el uso del \"poder de policía\", con el cual se asume el poder-deber de asegurar el orden público, la salubridad, la tranquilidad, la seguridad de las personas, así como la organización moral, política y económica de la sociedad. Estas competencias,  analizadas ahora a la luz del nuevo ordenamiento vigente en materia de telecomunicaciones, de conformidad con la sentencia anteriormente transcrita,  permite arribar la unívoca conclusión de que en el actual clima de apertura  comercial,  en donde impera la igualdad de trato entre  todos los operadores de redes de telecomunicaciones y en reconocimiento pleno de la competencia de las corporaciones municipales de velar y fiscalizar por el el desarrollo urbano local, actualmente sí opera una obligatoriedad para el Instituto Costarricense de Electricidad, de someterse a las regulaciones urbanísticas  de manera integral  en cuanto a esta materia se refiere. Por ende, el deber de comunicación con que en el pasado el ICE coordinó con las corporaciones locales para la instalación de sus torres de telecomunicaciones, hoy día se encuentra superado, encontrándose ahora sometido  al previo otorgamiento de la respectiva licencia constructiva municipal para instalar las torres de telecomunicaciones. Por ende, este Tribunal comparte las consideraciones contenidas en la sentencia parcialmente transcrita, razón por la cual, las aplica al caso concreto , considerando  que los agravios que tienden a eximir al ICE de tal deber, no son de recibo,  con base en los fundamentos expuestos.  Por el contrario,  estima este Tribunal que los oficios DOPR-IM-665-2011 y DOPR-IM-668-2011, ambos del veintisiete de setiembre del dos mil once, a través de los cuales se le previene al recurrente que conforme lo dispone el artículo 93 de la Ley de Construcciones, se le otorga un plazo de treinta días hábiles para que tramite y apruebe la licencia de construcción de los postes de telecomunicaciones, es resultado del ejercicio pleno de esos poderes de control  y fiscalización del gobierno local, derivado de los  poderes de policía y, a la luz de los fundamentos expuestos, resulta conforme a derecho.  Misma suerte lleva, sobre este tema en particular, la resolución del Alcalde venida en alzada, en el tanto sus argumentos resultan certeros, respecto de la obligatoriedad de obtención de  licencias constructivas. Así las cosas, la resolución nºAMH-1826-2011, de las ocho horas del catorce de diciembre del dos mil once, dictada por el Alcalde de la Municipalidad de Heredia, debe ser parcialmente confirmada, únicamente en el sentido de que, para la instalación de torres de telecomunicaciones, el Instituto Costarricense de Electricidad debe contar con un a licencia de construcción, cuyo otorgamiento se regirá conforme a los requisitos técnicos y de emplazamiento fijados por la legislación nacional, los reglamentos del Poder Ejecutivo y los Municipales específicos.   Respecto del pago de los derechos a efecto de hacer eficaz el permiso, se reserva su análisis para el Considerando siguiente.\n\n \n\nIV.- EN CUANTO A LA VIGENCIA DE LA EXENCIÓN AL IMPUESTO SOBRE LAS CONSTRUCCIONES DISPUESTA A FAVOR DEL INSTITUTO COSTARRICENSE DE ELECTRICIDAD. Conforme los fundamentos expresados supra, e ste Tribunal estima que si bien es cierto el Instituto Costarricense de Electricidad debe contar con permisos de construcción, a efecto de instalar infraestructura de telecomunicaciones, también lo es que está exento del pago del pago del impuesto a las construcciones previsto en los artículos 70 de la Ley de Planificación Urbana y 78 de la Ley de Construcciones, por las razones que de seguido se exponen. El Decreto Ley que crea el Instituto Costarricense de Electricidad, fue adicionado por Ley N° 764 de 25 de octubre de 1949, para efectos de establecer: “Artículo 20.- El Instituto Costarricense de Electricidad está exento del pago de impuestos nacionales y municipales y goza de franquicia postal y telegráfica”.  Dicha norma, cre ó una exención genérica subjetiva que  resulta ba aplicable para todos los impuestos presentes y  futuros que pudieran afectar al ICE, mas la Ley Reguladora de Todas las Exoneraciones Vigentes, su derogatoria y sus excepciones - Ley N° 7293 de 31 de marzo de 1992 - e limin ó esta última condición, pues en el artículo 2 inciso l) dispuso mantener únicamente las exenciones vigentes a la fecha de su promulgación a favor de todas las instituciones autónomas, resultando afectado el ICE en el tanto ostenta tal  naturaleza, lo cual se reforzó con la reforma de los artículos 63 y 64 el Código de Normas y Procedimientos Tributarios -contenida en ese mismo cuerpo normativo- , que dispuso:\n\n“…ARTICULO 63: Límite de aplicación. Aunque haya disposición expresa de la ley tributaria, la exención no se extiende a los tributos establecidos posteriormente a su creación. (Así reformado por el artículo 50 de la ley Nº 7293 de 26 de marzo de 1992). \"\n\n\" ARTICULO 64.- Vigencia. La exención, aun cuando fuera concedida en función de determinadas condiciones de hecho, puede ser derogada o modificada por ley posterior, sin responsabilidad para el Estado . ”\n\nAsimismo, se sujetó  su eficacia  \" al pleno acatamiento de los preceptos, requisitos y fines que regulan el otorgamiento, así como al correcto uso y destino previsto, de los bienes y servicios sobre los que haya recaído la exención que disfruta determinado sujeto…” (Artículo 37) . En consecuencia, se limita ron los efectos de la exoneración, de manera tal que a partir de la vigencia de la Ley N° 7293 y, consecuentemente, de la reforma al Código Tributario, no puede pretender abarcar los tributos futuros, aún cuando así se haya establecido. De manera tal que l a exención para los tributos futuros debe ser expresa  en el texto de la ley y concreta . Aplicando lo anterior a la situación del Instituto Costarricense de Electricidad, se deriva que –en principio y sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 18 de la Ley 8660, que se analizará de seguido-, dicha institución  se encontraría obligada al pago de todo tributo creado con posterioridad a la Ley 7293, salvo en aquellos supuestos en que expresamente se haya otorgado una exención en su favor (ver al respecto, la sentencia número 000037-F-04 dictada por la Sala Primera de la Corte Suprema de Justicia, a las diez horas treinta y cinco minutos del veintiuno de enero del año dos mil cuatro). Ahora bien, en el caso del  impuesto a las construcciones, estamos ante un a exoneración existente con anterior idad a la fecha de entrada en vigencia de la Ley Derogatoria de Exoneraciones, toda vez que encuentra sustento en lo dispuesto por el artículo 70 de la Ley de Planificación Urbana (Ley N° 4240 de 15 de noviembre de 1968) y 78 de la Ley de Construcciones (Ley Nº 833 del 2 de noviembre de 1949), razón por la cual, la dispensa tributaria  dispuest a en el artículo 20 de la Ley de Creación del ICE (Ley N° 449 del 8 de abril de 1949), continuaba beneficiándolo en el momento de entrada en vigencia de la Ley N° 7293. Sostener lo contrario, sería  una aplicación retroactiva en perjuicio del artículo 63 del Código de Normas y Procedimientos Tributarios, lo cual está vedado por disposición constitucional. Dicha exención en el pago del impuesto a las construcciones (artículo 70 de la Ley de Planificación Urbana), se mantiene con la promulgación de la Ley 8660 (Ley de Modernización y Fortalecimiento de las entidades públicas del Sector telecomunicaciones), en cuyo artículo 18 se dispone:\n\n“ Artículo 18.- Tratamiento tributario. Cuando el ICE y sus empresas actúen como operadores o proveedores en mercados nacionales competitivos de servicios y productos de telecomunicaciones o de electricidad, estarán sujetos al pago de los impuestos sobre la renta y de ventas. En los demás casos, se mantendrán vigentes las exenciones conferidas en el Decreto Ley N° 449 de 8 de abril de 1949, así como a cualesquiera otras que les confiera el ordenamiento. Se excluye del pago del impuesto sobre la renta el servicio telefónico básico tradicional”. (el resaltado es agregado).\n\nLa norma transcrita contiene dos supuestos esenciales en materia tributaria con relación al Instituto Costarricense de Electricidad: i) La regla general es la exención del pago de tributos, en consecuencia, dicha entidad conserva la exención contenida en el Decreto Ley que lo crea y cualquier otra Ley que le otorgue exoneración; ii) La excepción referida a la obligación de pago de los impuestos de renta y de ventas, la cual, está condicionado a la existencia de un mercado competitivo.  Ahora bien, cabe aclarar que la Ley 8660 entró en vigencia a partir del 13 de agosto de 2008, sin que pueda ser de aplicación retroactiva, por ende, las reglas tributarias, incluida la exención de impuestos rige a partir de esa fecha.    En consecuencia y por todo lo expuesto, a la luz de la normativa indicada, este Tribunal considera que el Instituto Costarricense de Electricidad se encuentra exento del pago del impuesto sobre construcciones, dado que la Ley de Planificación Urbana que lo exoneró de dicha obligación es anterior a la L ey Reguladora de Todas las Exoneraciones Vigentes, su derogatoria y sus excepciones (Ley 7293 ) ,  la cual es reiterada en el a rtículo 18 de la Ley 8660, aunque limitada en sus alcances y vigencia a lo dispuesto en los artículos 63 y 64 del Código de Normas y Procedimientos Tributarios.   Así las cosas,  basta con que el ICE obtenga su licencia constructiva debidamente emitida por la corporación local, para que ésta surta plenos efectos, sin necesidad de pago de tributo alguno, por exoneración expresa del texto legal, de lo cual deberá tomar nota la Municipalidad de Heredia.\n\nV- COROLARIO. Por las razones dadas, este Tribunal estima que  la resolución nºAMH-1826-2011, de las ocho horas del catorce de diciembre del dos mil once, adoptada por el Alcalde de la Municipalidad de Heredia, debe ser confirmada parcialmente, en el tanto sostiene la obligatoriedad del Instituto Costarricense de Electricidad de obtener licencia constructiva para torres de telecomunicaciones. Sin embargo,  dicho acto administrativo  le impone al dicha institución el pago de los derechos constructivos en aplicación del artículo 79 de la Ley de Construcciones, lo cual resulta contrario a las exoneraciones vigentes existentes en los artículos 20 del Decreto Ley que crea el Instituto Costarricense de Electricidad, 70 de la Ley de Planificación Urbana , 78 de la Ley de  Construcciones  y 18 de la Ley de Modernización y Fortalecimiento de las entidades públicas del Sector telecomunicaciones , por lo que este aparte de la resolución debe ser anulado, no pudiendo entrar a cobrar, la municipalidad, tributo alguno por dicho concepto . Al no existir ulterior recurso en sede administrativa, se da por agotada la vía administrativa.-\n\n \n\nPOR TANTO\n\n \n\nSe declara parcialmente con lugar la apelación. Se anula la resolución nºAMH-1826-2011, de las ocho horas del catorce de diciembre del dos mil once, dictada por el Alcalde Municipal, únicamente en cuanto dispone el pago del impuesto, en todo lo demás, se confirma. Notifíquese.-\n\n \n\n \n\nNombre10839     \n\n \n\nMarianella Álvarez Molina                        Claudia Elena Bolaños Salazar  \n\n  \n\n \n\nClasificación elaborada por CENTRO DE INFORMACIÓN JURISPRUDENCIALdel Poder Judicial. Prohibida su reproducción y/o distribución en forma onerosa.\n\nEs copia fiel del original - Tomado del Nexus.PJ el: 09-05-2026 06:42:02.\n\nSCIJ de Hacienda\nSCIJ de la Procuraduría General de la República",
  "body_en_text": "**III. REGARDING THE PROPRIETY OF THE INSTITUTO COSTARRICENSE DE ELECTRICIDAD HOLDING A CONSTRUCTION PERMIT TO INSTALL TELECOMMUNICATIONS INFRASTRUCTURE.** This Section, in resolution No. 417-2012, issued at fourteen hundred hours on October eleventh, two thousand twelve, has already ruled on the subject matter of the challenge addressed herein, indicating that what is submitted for consideration by this improper hierarchical appeal is whether, currently, in light of the current regulatory framework, the Instituto Costarricense de Electricidad must subject the construction of telecommunications towers to the obtainment of municipal construction licenses, as stipulated in numerals 74 and 79 of the Construction Law (Ley de Construcciones), which, to that effect, state the following:\n\n\"Article 74.- Licenses. Any work related to construction, executed in the populated areas of the Republic, whether of a permanent or temporary nature, must be executed with a license from the corresponding Municipality.\"\n\n\"Article 79.- Payment. For a license to take effect, it is essential that the amount of the corresponding duties have been paid.\"\n\nFrom a reading of the transcribed norms, two essential elements of construction licenses emerge, which, for the purposes of this resolution and in light of the grievances expressed, must be analyzed separately. On the one hand, the issuance of a construction license, understood as the authority of the local government configured through the issuance of a regulated administrative act, meaning that for its validity, absolute adherence to the current legal system regarding all its formal and material elements must be required. On the other hand, the issue of its efficacy, which, according to the recently cited numeral 79, requires the payment of the respective duties—taxes—which will be analyzed in a subsequent Recital, given that ICE considers itself exempt from said tax burden. The arguments on which the representative of the appealing entity bases the appeal, concerning the obligation to request and obtain a construction license, have already been the subject of a ruling by the Sixth Section of the Contentious-Administrative and Civil Treasury Tribunal, in judgment number 86-2012-VI issued at sixteen hundred hours on May twenty-first, two thousand twelve, in which it considered:\n\n“…VII. INTRODUCTORY CONSIDERATION: THE DEVELOPMENT OF NATIONAL TELECOMMUNICATIONS INFRASTRUCTURE DOES NOT CONTRADICT THE NEED TO EXERCISE CONTROL IN MATTERS OF URBAN PLANNING. From the analysis of the facts and allegations of the parties, this Tribunal discerns—particularly in the position held by the plaintiff—the existence of a line of argument suggesting that the exercise of municipal competencies in urban planning matters—which are of an eminently local nature—somehow obstructs or hinders the development of a telecommunications infrastructure—of national scope and interest—(which naturally includes the respective towers and antennas), as well as the efficient and timely provision of services to citizens in that field. This position is erroneous. Certainly, the Law of the Regulatory Authority for Public Services (Ley de la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos), No. 7593 of August 9, 1996, leaves no doubt by establishing:\n\n\"Article 74.- Declaration of public interest. The establishment, installation, expansion, renovation, and operation of public telecommunications networks or any of their elements is considered an activity of public interest. (...)\"\n\nBy reason of the foregoing, it is the State itself (through the corresponding Ministry) that assumes the stewardship of the Telecommunications Sector and is responsible for developing the Sector's own policies, as well as the National Telecommunications Development Plan (Plan Nacional de Desarrollo de las Telecomunicaciones) (Article 39 of the Law for the Strengthening and Modernization of Public Entities in the Telecommunications Sector - Ley de Fortalecimiento y Modernización de las Entidades Públicas del Sector Telecomunicaciones, No. 8660 of August 8, 2008), for the purpose of establishing the objectives and goals that the country intends to achieve in this area and based on which the necessity and feasibility of public telecommunications networks and new services in this area are determined, pursuant to Article 12 of the General Telecommunications Law (Ley General de Telecomunicaciones), No. 8642 of June 4, 2008. For its part, the recent jurisprudence of the Constitutional Chamber (specifically, judgment No. 15763-2011 of 9:46 hours on November 16, 2011) has also made clear the preponderant hierarchy and public interest possessed by the development of this national telecommunications infrastructure, highlighting that the local interests protected by the corresponding municipalities cannot unduly hinder that progress. The foregoing is within the framework of the commitments assumed by the country as a member of the International Telecommunication Union (ITU), as well as various declarations in the international sphere that emphasize the importance of the creation, improvement, and development of telecommunications infrastructure as a key factor for social and economic development. Thus, the Chamber warned:\n\n“Ultimately, the construction, development, improvement, and expansion of a solid and robust telecommunications infrastructure has been stated in various instruments of Public International Law as a commitment and an unavoidable obligation of national States, which cannot be subject to the discretion of internal territorial local governments, because it could generate asymmetries, with the consequent lack of standardization and national development of telecommunications, causing serious harm to the inhabitants' ability to enjoy the benefits of the information society and new information and knowledge technologies. (...) Based on a systematic analysis of the current constitutional and infra-constitutional legal system, it is feasible to conclude that infrastructure, in telecommunications matters, has a relevance that exceeds the local or cantonal sphere, assuming a clear public interest and, certainly, standing as a matter that concerns the national realm with, even, projections in the field of Public International Law, as its development entails compliance with a series of international obligations previously assumed by the Costa Rican State. (...) [A consequence] of the foregoing is that the interests of any decentralized Costa Rican public entity, such as municipalities, cannot be placed before the clear public interest of telecommunications infrastructure thus declared, expressly, by the national legislator through a law that expresses the general will (Articles 105 and 121, subsection 1°, of the Constitution), which must prevail over the interests of a local nature, given that municipal autonomy does not allow town councils to withdraw from what has been declared an interest of a national nature, otherwise territorial autonomy is perverted, transforming municipalities into micro-states, abstracted from the inter-subjective direction or oversight that the State may exercise, through constitutional organs, by issuing valid and effective laws, the conclusion of international conventions and treaties by the Executive Branch and approved by the Legislative Assembly (Articles 7°, 121, subsection 4°, and 140, subsection 10°, of the Political Constitution). (...) A second consequence extracted from the declaration of public interest is that the issue of construction, expansion, or development and improvement of infrastructure in telecommunications matters has a clear and unequivocal national vocation. Thus, it is the State and its organs that assume the stewardship and direction in the matter to which all lesser public entities must submit to achieve objectives such as universal access and services, the reduction of the digital divide for reasons of solidarity, the necessary interconnection and connectivity that allow all Costa Ricans, regardless of the locality, district, canton, or region where they live, to enjoy the benefits and advantages of the Information and Knowledge Society. The national legislator, far from 'localizing' the issue of telecommunications infrastructure, nationalized it expressly and unequivocally. (...) [The] telecommunications sector has a transversal and, therefore, national nature, as it includes the entire universe of public entities, including those decentralized territorially, such as municipalities. Thus, town councils cannot withdraw from such a sector. (...) Finally, the evidently national nature of telecommunications and its various components is evident when Article 40 of the aforementioned Law regulates the 'Plan nacional de desarrollo de las telecomunicaciones' (...) This is, then, a plan that, by express legal provision, binds or obliges, among others, municipal entities and urges them to have robust, modern, optimal, adequate, and developed telecommunications infrastructure to enjoy the benefits of the Information and Knowledge Society. The achievement of this goal or objective will necessarily be frustrated if each territorial corporation, on a matter of clear national vocation, intends to establish its own orientation and requirements, above national legislation and the instruments of Public International Law that bind all entities that make up the State in a broad sense.” (The underlining and parentheses are not from the original.)\n\nNevertheless, and particularly from the last fragment of the preceding citation, this Tribunal understands that the Constitutional Chamber in no way intends to disregard the validity and applicability of the legal norms that, in turn, establish the set of municipal competencies and powers in urban planning matters. Indeed, according to Articles 169 of the Constitution, 15 and following of the Urban Planning Law (Ley de Planificación Urbana), and 13 subsection o) of the Municipal Code, it is the exclusive competence of municipal entities to control and supervise territorial planning at the local level. What the Chamber does, rather, is deny the possibility that municipalities intend to exceed that legal framework—which is as imperative as the one regulating the telecommunications matter—to establish illegitimate individual demands in this area, overstepping said framework, to the point of hindering the development of national infrastructure (for example, by introducing zoning restrictions lacking technical or legal support, as well as disproportionate technical requirements or those opposed to those established in nationwide policies adopted by the Executive Branch and the Superintendence of Telecommunications - SUTEL). Far from denying municipal competencies in urban planning matters, the cited constitutional ruling analyzes (in its Recital VI) the promulgation that, starting in 2010, several territorial corporations have made of regulations—more or less uniform—on the granting of municipal licenses for telecommunications (such as the one in force in the central canton of San José), without questioning them. On the contrary, the Chamber states:\n\n“Under this understanding, the municipalities must grant land-use (uso de suelo) certificates for the construction and installation of telecommunications infrastructure in any zoning area of the canton, so it is not required that the pre-existing Plan Regulador or Zoning Regulation—if any—be reformed, modified, or supplemented to regulate a specific zone for locating telecommunications infrastructure. For the location of the infrastructure, it is sufficient to comply with the technical and siting requirements set by national legislation and the specific regulations of the Executive Branch or municipalities.” (Emphasis added.)\n\nAnd, regarding both said land-use (uso de suelo) certificates and the granting of construction licenses, it adds:\n\n“Concerning the construction license for the installation, expansion, or modification of a telecommunications tower or antenna, the Urban Planning Law (Ley de Planificación Urbana) (Article 29) and the aforementioned municipal Regulations condition its granting on having a land-use (uso de suelo) certificate and compliance with other formal and technical requirements. (...) By virtue of all the foregoing, this Constitutional Tribunal concludes that the granting of a municipal construction license for a telecommunications tower or antenna or the granting of a land-use (uso de suelo) certificate according to the existing zoning does not imply a modification or reform of the Plan Regulador or the zoning established in the urban development regulations that form part of the former. Given the strategic and primordial nature of telecommunications for social and economic development, its declared national public interest, and the regulations empower municipal corporations to grant land-use (uso de suelo) certificates and, based on these and other requirements, construction licenses for telecommunications infrastructure, without the need to modify or reform the previous municipal Planes Reguladores and Regulations that form part of the former.” (The underlining is ours.)\n\nThus, the constitutional jurisprudence under discussion, far from creating a divorce between the nationwide demands regarding the construction and maintenance of telecommunications networks—on the one hand—and the need to abide by the controls established at the local level for urban planning purposes—on the other—comes to set guidelines within which both categories of interests can be reconciled, provided it is clear that any regulation issued by municipal corporations must be subordinate to what is stipulated at the national level. This is equivalent to saying that municipalities may regulate the installation of telecommunications infrastructure in their respective canton (including matters relating to the posts and/or towers that are of interest in the sub examine), to the extent that such regulation does not contravene the nationwide guidelines.\n\nVIII. REGARDING CONSTRUCTION PERMITS IN RELATION TO TELECOMMUNICATIONS POSTS AND TOWERS. In this litigation, ICE questions the fact that the defendant Municipality seeks to require it to obtain construction permits and charge municipal license fees for the commercialization and installation of telecommunications infrastructure and equipment in the territory of that canton. With respect to the former, the plaintiff entity believes it has no obligation to hold such permits, due to being an autonomous institution of the State. Indeed, the demolition orders whose legality review constitutes the object of this litigation are motivated precisely by the fact that the posts ordered removed were erected without having those authorizations. Now, in keeping with what was being examined in the preceding recital, it is necessary to recall that, as part of the protection of local interests that the Political Constitution (Article 169) and the law (Article 3 of the Municipal Code) reserve to the municipalities, the latter are responsible for urban planning within the respective canton, which is primarily translated into the respective regulatory plan (plan regulador) (Article 15 of the Urban Planning Law - Ley de Planificación Urbana). Pursuant to said plan, urban control is exercised in practice by each municipal corporation through a set of technical-legal instruments, which include the approval of plans, the issuance of land-use (uso de suelo) certificates, and the granting of construction permits or licenses. Concerning the latter, the Construction Law (Ley de Construcciones) (decree-law No. 833 of November 4, 1949) provides:\n\n“Article 74.- Licenses. Any work related to construction, executed in the populated areas of the Republic, whether of a permanent or temporary nature, must be executed with a license from the corresponding Municipality.”\n\nThe following article establishes a specific exemption:\n\n“Article 75.- Public buildings. Public buildings, that is, buildings constructed by the Government of the Republic, do not need a Municipal license. Nor do buildings constructed by other State agencies require one, provided they are authorized and supervised by the Dirección General de Obras Públicas.”\n\nHowever, in this Chamber's opinion, the indicated exemption lacks relevance for the purposes of the sub lite, because telecommunications towers and posts cannot be understood as “public buildings,” in the sense given to that term by the Construction Regulations (Regulation to the Urban Planning Law - Reglamento a la Ley de Planificación Urbana), which defines them as “Those constructions of the State or private individuals that permanently house, or serve as a regular gathering place for, a considerable number of people.” From this perspective, among the works subject to municipal license are, without doubt, the towers and posts that form part of the national telecommunications infrastructure. Indeed, Executive Decree (Decreto Ejecutivo) No. 36159 of May 10, 2010, named “Standard Norms and Competencies of Public Entities for the Coordinated and Expedited Approval Required for the Installation or Expansion of Telecommunications Networks” – and which precisely forms part of the set of national-level guidelines or policies to which we referred earlier and to which, according to its Article 1, are subject “all agencies and institutions that form part of the Telecommunications Sector, (...) including (...) all those municipalities in whose territorial space functions or activities related to the authorization, permits, and licenses for the installation of telecommunications infrastructure are carried out” – establishes:\n\n“Article 10.- Competencies of the Municipalities. Pursuant to the provisions of subsections a), c), e) and i) of Article 39 of the Law for the Strengthening and Modernization of Public Entities in the Telecommunications Sector, Law No. 8660 of August 8, 2008; Articles 1, 15 and 19 of the Urban Planning Law (Ley de Planificación Urbana) of November 15, 1968, Law No. 4240; Articles 3, 4, 75 and 79 of the Municipal Code of April 30, 1998, Law No. 7794; Article 1 of the Construction Law (Ley de Construcciones) of November 2, 1949 and its amendments, Law No. 833 and taking into account the provisions established in the Plan Nacional de Desarrollo de las Telecomunicaciones regarding access and universal use, in matters of installation and expansion of telecommunications networks, it is the exclusive competence of the municipalities:\n(...)\n2. To authorize construction licenses, in accordance with the Plan Regulador or its current regulations, provided that said plan or regulations contemplate the installation of telecommunications infrastructure. In cases where the Plan Regulador and local regulations do not contemplate this matter, construction licenses shall be adapted to the provisions established in Articles 4, 5, 6 and 11 of this Decree.\nThe preceding competencies shall be subject to compliance with the requirements and technical construction conditions set by provision of the Construction Law (Ley de Construcciones), Law No. 833, of November 2, 1949, the Urban Planning Law (Ley de Planificación Urbana), Law No. 4240 of November 15, 1968 (...)”.\n\nIt is precisely within this framework that what is established by the “Regulation of the Municipality of San José for the location and granting of construction licenses for telecommunications infrastructure” must be understood, when it stipulates:\n\n“Article 3°- All natural or legal persons, private, public, national, or foreign entities that commercialize, develop, build, or install telecommunications infrastructure in the Central Canton of San José are subject to this regulation; whether in the capacity of operators, providers, builders, or in any similar condition through which telecommunications services are provided or may be provided; regardless of their final use or the nature of the areas where they are installed.”\n\nICE derives its position that it does not need to request municipal construction permits from the fact that Law No. 3226 of October 28, 1963 already authorizes it to use all types of public sites to exploit, maintain, and operate public telecommunications networks:\n\n“Article 3.- (...) The Institute, as an autonomous entity of the State, shall exercise the State's right to use squares, streets, and other public places—national or municipal—for the purpose of establishing and utilizing the necessary network for the telecommunications service. It is understood that in the exercise of that right, it may carry out any surface, underground, or aerial work on streets and sidewalks necessary for the fulfillment of those purposes, and the Institute shall be obligated to carry out the pertinent repairs. However, the Institute may contract these repairs with the interested municipalities.”\n\nIt also cites, in support of its thesis, provisions from rulings of this Contentious-Administrative Tribunal, Third Section (judgment No. 959-98 at 10:00 hours on June 5, 1998), as well as the Constitutional Chamber (votes 2806-98, 2003-04812, and 2006-01661). In addition to the foregoing, specifically concerning the payment of duties for construction permits, ICE considers itself exempt from them pursuant to the stipulations in numerals 20 of decree-law No. 449 of April 8, 1949 and 18 of the Law for Strengthening Public Entities in the Telecommunications Sector No. 8660 of August 8, 2008. At the outset, regarding the cited jurisprudential criteria, it must be considered that all of them predate the legal reforms that, starting in 2007, led to the current opening of the telecommunications market (including the Free Trade Agreement between Central America, the United States, and the Dominican Republic, whose implementing law dates from 2007, as well as the General Telecommunications Law (Ley General de Telecomunicaciones) No. 8642 and the recently cited Law No. 8660, both from 2008). Thus, the indicated references—all, of course, very respectable—are evidently outside the current historical-normative context, since they were issued in an environment in which ICE still carried out its activity exercising the monopoly powers it then enjoyed; a situation that, as will be seen, has changed in the telecommunications field. This obliges a re-examination of the matter, within the legality scope incumbent upon this Tribunal, as done below.\n\nIX. FOLLOWING THE OPENING OF THE TELECOMMUNICATIONS MARKET, ICE CEASES TO OPERATE AS A PUBLIC ENTITY WITH MONOPOLISTIC POWERS, AND NOW OPERATES IN THE SPHERE OF PRIVATE LAW AND COMPETITION. As just noted, the Free Trade Agreement (FTA) between Central America, the United States, and the Dominican Republic was approved by Law No. 8622 of November 21, 2007, and introduced the process of opening telecommunications in Costa Rica, until then under the monopolistic control of the Costa Rican State, specifically ICE and its companies. Chapter 13 of the FTA contains an Annex 13 on “Specific Commitments of Costa Rica regarding telecommunications services,” in which point III on “Selective and Gradual Market Opening Commitments” indicates, as relevant:\n\n“1. Consolidation of Market Access Level. Costa Rica shall allow service providers of another Party to supply telecommunications services on terms and conditions no less favorable than those established by or granted in accordance with its legislation in force on January 27, 2003.\n2. Gradual and Selective Opening of Certain Telecommunications Services.\n(a) In accordance with Annex I, Costa Rica shall permit, on a non-discriminatory basis, service providers of telecommunications of another Party to compete effectively to supply directly to the customer, through the technology of their choice, the following telecommunications services in its territory:\n(...)\n(iii) mobile wireless services, no later than January 1, 2007.”\n\nOf special relevance regarding ICE, the general part of the referenced chapter contains—in its point 13.7.3—the commitment that none of the Parties to the Treaty shall accord “to a public telecommunications service provider or an information service provider more favorable treatment than that accorded to a similar provider of another Party, based on the fact that the provider receiving more favorable treatment is wholly or partially owned by the national government of the Party.” Furthermore, in 2008 the national legislator enacted the General Telecommunications Law (Ley General de Telecomunicaciones) No. 8642 of June 4 (LGT), among whose objectives established in Article 2, subsection e), is that of “Promoting effective competition in the telecommunications market, as a mechanism to increase the availability of services, improve their quality, and ensure affordable prices.” In turn, numeral 3 ibidem establishes among the guiding principles of this new order three that are especially relevant for this pronouncement:\n\n“f) Effective competition: establishment of adequate mechanisms so that all market operators and providers compete on equal terms, in order to seek the greatest benefit for the inhabitants and the free exercise of the constitutional Right and freedom of choice.\ng) Non-discrimination: treatment no less favorable than that granted to any other operator, provider, or user, public or private, of a similar or identical telecommunications service.\n(...)\ni) Optimization of scarce resources: allocation and utilization of scarce resources and telecommunications infrastructure in an objective, timely, transparent, non-discriminatory, and efficient manner, with the dual objective of ensuring effective competition, as well as the expansion and improvement of networks and services.”\n\nThe concept of “scarce resources” is defined by Article 6.18 as encompassing the “radio spectrum, numbering resources, rights of way, conduits, ducts, towers, posts, and other installations required for the operation of public telecommunications networks” (the underlining is ours). Also especially important is ordinal 4 of the cited legal text, which reads:\n\n“ARTICLE 4.- Scope. This Law is of public order, its provisions are non-waivable and its application is mandatory over any other laws, regulations, customs, practices, uses, or contractual stipulations to the contrary. For matters not provided for in this Law, the General Law of Public Administration (Ley General de la Administración Pública), No. 6227, of May 2, 1978, shall govern supplementarily, to the extent applicable.” (Again, the underlining is ours.)\n\nFinally, Transitory Provision III of the LGT clearly stipulates:\n\n“TRANSITORIO III.- The Instituto Costarricense de Electricidad and Radiográfica Costarricense S.\n\nA., will continue to provide the services for which they are authorized under their respective enabling laws and will be subject to the duties, rights, and obligations set forth in this Law.\n\n(...)\" (Emphasis added.)\n\nIn the same year, 2008, the Law for the Strengthening and Modernization of Public Entities in the Telecommunications Sector, No. 8660 of August 8 of that year (LFMEPST), was also enacted, which expressly supplements the Law creating the Instituto Costarricense de Electricidad, No. 449 of April 8, 1949. Among the objectives of the LFMEPST (Article 2) are to provide ICE with \"legislation that allows it to adapt to all changes in the legal regime for the generation and provision of electricity services, as well as telecommunications, infocommunications, information products and services, and other converged services,\" as well as \"the legal, financial, and administrative conditions necessary for it to continue providing and marketing electricity and telecommunications products and services, within the national territory and abroad.\" To this end, that entity is authorized to \"implement usual and legal commercial practices in industry and commerce in general\" (Article 10), while its regime for investments, indebtedness, human resources management, and administrative contracting is made more flexible. For the purposes of this analysis, it is significant that numeral 17 of the LFMEPST renders various legal provisions inapplicable to ICE and its companies, among which the Ley de Construcciones does not appear.-\n\nX.- UNDER THE LEGAL FRAMEWORK IN FORCE, ICE IS NOT EXEMPT FROM THE OBLIGATION TO OBTAIN MUNICIPAL CONSTRUCTION PERMITS. The foregoing legal framework, in the opinion of this Tribunal, necessarily leads to the conclusion that, in the context of an open and competitive telecommunications market such as the one that currently exists, ICE can no longer be perceived as an operator endowed with exorbitant privileges or powers of public law; rather, it constitutes one more commercial actor, intervening in that activity clothed with the private law capacity recognized by numerals 1 and 3.2 of the Ley General de la Administración Pública (LGAP) and subject to telecommunications regulatory law, like any other operator or provider. The foregoing, insofar as it concerns the sub examine, inevitably leads to the conclusion that ICE is not exempt from complying—as other operators and providers are also not exempt—with the set of regulations pertaining to urban planning at the time of deploying its telecommunications network and all the infrastructure required for it, including the need to request and obtain the necessary construction permits (permisos de construcción) from the corresponding municipalities. To understand this in any other way would imply recognizing a more favorable treatment for that institution than that granted to other operators and providers, in open contradiction with the principles of openness and competitiveness clearly embodied in the legal system of the matter and to which we have previously alluded. Indeed, the various exclusive and exclusionary powers previously exercised by that Institute only made sense for the purpose of carrying forward the full domain that the State until then exercised in the field of telecommunications; at present, their prolongation would only distort the space of non-discriminatory competition embodied in the legislation on the matter and place our country in a position of non-compliance with the international commitments previously alluded to...\"\n\nAs can be seen, in the partially transcribed judgment, the Instituto Costarricense de Electricidad raised, as legal grounds for its claim, practically the same points it has been expressing as grievances (agravios) in this improper hierarchy (jerarquía impropia), and it turned out that they were not accepted by the Tribunal that heard the case. It is important to add, furthermore, that construction licenses (licencias constructivas) and the power of local authorities to close works erected without such permits derive from a public authority that has a dual aspect, comprising the definition of normative regulations—the enactment of the respective regulations—regulatory plans (planes reguladores) and related standards—as well as control powers—exercise of police power (poder de policía)—within the territorial circumscription. Indeed, it must be remembered that urban planning regulation has been traditionally entrusted, and without any dispute, to the municipalities (municipalidades), as it has been deemed that \"(...) urban planning competence has been a genuine municipal competence, perhaps the first among all\" (GARCÍA DE ENTERRÍA, Eduardo and PAREJO ALFONSO, Luciano, Lecciones de Derecho Urbanístico. Editorial Civitas, Madrid, Spain, S.N.E., 1981. p. 116.); such that it has been configured as a competence of local governments that expands and comes to encompass the planning of the entire territory, extending accessorily to other State bodies and entities, such as the Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo—a decentralized entity (ente descentralizado)—and the Ministries of Environment, Energy, and Telecommunications, with the Secretaría Técnica Ambiental (a deconcentrated body, órgano desconcentrado) and the Ministry of National Planning. But with regard properly to local urban planning, the Ley de Construcciones, approved by Decree-Law number 833, of November fourth, nineteen hundred forty-nine—a pre-constitutional norm, having been enacted by the De Facto Government of the Founding Junta of the Second Republic, led by José Figueres Ferrer—establishes that the Municipalities are responsible for ensuring that cities and other towns meet the necessary conditions of safety, health, comfort, and beauty in their public thoroughfares and in the buildings and constructions erected on the lands thereof, without prejudice to the powers that the laws grant in these matters to other administrative bodies (Article 1), and that no building may be erected in the country that contravenes its provisions (Article 74). And despite our Political Constitution being silent on the definition of the proper and essential functions of the municipalities, constitutional jurisprudence—specifically in judgments number 5097-93, 5303-93, 6706-93, 4205-96, and 2003-3656—has interpreted that based on the provisions of its Articles 169 and the first paragraph of Article 170, primary ownership in matters of local urban planning corresponds to the municipalities, to the exclusion of any other public entity, which has also been specified in the different versions of the Código Municipal—Laws No. 4574 of May fourth, nineteen hundred seventy and the current body in force, No. 7794 published in La Gaceta No. 94 of May 18, nineteen hundred ninety-eight. In accordance with the foregoing provision, Articles 15 and 19 of the Ley de Planificación Urbana, number 4240, of November fifteenth, nineteen hundred sixty-eight, literally state:\n\n\"Article 15.- Pursuant to the precept of Article 169 of the Political Constitution, the competence and authority of municipal governments to plan and control urban development within the limits of their jurisdictional territory is recognized. Consequently, each of them shall make the appropriate provisions to implement a regulatory plan (plan regulador), and the related urban development regulations, in the areas where it must apply, without prejudice to extending all or some of its effects to other sectors, where qualified reasons exist for establishing a specific controlling regime.\" (Emphasis not in original.)\n\n\"Article 19.- Each Municipality shall issue and promulgate the necessary procedural rules for due compliance with the regulatory plan (plan regulador) and for the protection of the interests of the health, safety, comfort, and welfare of the community.\" (Emphasis not in original.)\n\nFrom the foregoing derives the control exercised by municipal Authorities regarding compliance with local urban planning regulations, through the use of \"police power\" (poder de policía), by which the power-duty is assumed to ensure public order, public health, tranquility, and the safety of persons, as well as the moral, political, and economic organization of society. These competences, now analyzed in light of the new legal framework in force regarding telecommunications, in accordance with the judgment transcribed above, allow for the unambiguous conclusion that in the current climate of commercial openness, where equality of treatment prevails among all operators of telecommunications networks and with full recognition of the competence of municipal corporations (corporaciones municipales) to oversee and supervise local urban development, there is currently indeed a binding obligation for the Instituto Costarricense de Electricidad to fully submit to urban planning regulations insofar as this matter is concerned. Therefore, the duty of communication by which ICE coordinated with local corporations in the past for the installation of its telecommunications towers is now superseded, it being now subject to the prior granting of the respective municipal construction license (licencia constructiva municipal) to install telecommunications towers. Therefore, this Tribunal shares the considerations contained in the partially transcribed judgment, which is why it applies them to the specific case, considering that the grievances (agravios) tending to exempt ICE from such duty are not receivable, based on the grounds set forth. On the contrary, this Tribunal considers that official letters DOPR-IM-665-2011 and DOPR-IM-668-2011, both of September twenty-seventh, two thousand eleven, through which the appellant is warned that in accordance with the provisions of Article 93 of the Ley de Construcciones, it is granted a period of thirty business days to process and approve the construction license for the telecommunications poles, is the result of the full exercise of those control and oversight powers of the local government, derived from the police powers (poderes de policía) and, in light of the grounds set forth, is in accordance with law. The same fate applies, on this particular topic, to the appealed resolution of the Mayor, insofar as its arguments are correct regarding the obligation to obtain construction licenses. Thus, resolution No. AMH-1826-2011, of eight o'clock on December fourteenth, two thousand eleven, issued by the Mayor of the Municipalidad de Heredia, must be partially confirmed, solely to the effect that, for the installation of telecommunications towers, the Instituto Costarricense de Electricidad must have a construction license, the granting of which shall be governed in accordance with the technical and siting requirements established by national legislation, the regulations of the Executive Branch, and specific Municipal regulations. Regarding the payment of fees to make the permit effective, its analysis is reserved for the following Considerando.\n\nIV.- REGARDING THE VALIDITY OF THE EXEMPTION FROM THE CONSTRUCTION TAX ESTABLISHED IN FAVOR OF THE INSTITUTO COSTARRICENSE DE ELECTRICIDAD. In accordance with the grounds expressed above, this Tribunal considers that while it is true that the Instituto Costarricense de Electricidad must obtain construction permits to install telecommunications infrastructure, it is also true that it is exempt from paying the construction tax (impuesto a las construcciones) provided for in Articles 70 of the Ley de Planificación Urbana and 78 of the Ley de Construcciones, for the reasons set forth below. The Decree-Law creating the Instituto Costarricense de Electricidad was supplemented by Law No. 764 of October 25, 1949, to establish: \"Article 20.- The Instituto Costarricense de Electricidad is exempt from the payment of national and municipal taxes and enjoys postal and telegraph franking privilege.\" This norm created a generic subjective exemption that was applicable to all present and future taxes that could affect ICE, but the Ley Reguladora de Todas las Exoneraciones Vigentes, su derogatoria y sus excepciones - Law No. 7293 of March 31, 1992 - eliminated this last condition, as in Article 2, subsection l) it ordered that only the exemptions in force as of the date of its enactment be maintained in favor of all autonomous institutions, affecting ICE insofar as it has such nature, which was reinforced by the reform of Articles 63 and 64 of the Código de Normas y Procedimientos Tributarios - contained in that same normative body - which provided:\n\n\"... ARTICLE 63: Limit of application. Even if there is an express provision in the tax law, the exemption does not extend to taxes established after its creation. (As amended by Article 50 of Law No. 7293 of March 26, 1992). \"\n\n\" ARTICLE 64.- Validity. The exemption, even when granted based on certain factual conditions, may be repealed or modified by a subsequent law, without liability for the State . \"\n\nLikewise, its effectiveness was made subject \" to full compliance with the precepts, requirements, and purposes that regulate the granting, as well as the correct use and intended purpose of the goods and services on which the exemption enjoyed by a particular subject has fallen…\" (Article 37). Consequently, the effects of the exemption were limited, such that as of the entry into force of Law No. 7293 and, consequently, of the reform to the Tax Code (Código Tributario), it cannot purport to cover future taxes, even if so established. Such that the exemption for future taxes must be express in the text of the law and concrete. Applying the foregoing to the situation of the Instituto Costarricense de Electricidad, it follows that – in principle and without prejudice to the provisions of Article 18 of Law 8660, which will be analyzed below – said institution would be obligated to pay any tax created after Law 7293, except in those cases where an exemption has been expressly granted in its favor (see in this regard, judgment number 000037-F-04 issued by the First Chamber of the Supreme Court of Justice, at ten thirty-five on January twenty-first, two thousand four). Now, in the case of the construction tax (impuesto a las construcciones), we are dealing with an exemption existing prior to the date of entry into force of the Ley Derogatoria de Exoneraciones, since it is grounded in the provisions of Article 70 of the Ley de Planificación Urbana (Law No. 4240 of November 15, 1968) and 78 of the Ley de Construcciones (Law No. 833 of November 2, 1949), which is why the tax relief established in Article 20 of the Law Creating ICE (Law No. 449 of April 8, 1949) continued to benefit it at the time of entry into force of Law No. 7293. To hold otherwise would be a retroactive application to the detriment of Article 63 of the Código de Normas y Procedimientos Tributarios, which is prohibited by constitutional provision. Said exemption from payment of the construction tax (Article 70 of the Ley de Planificación Urbana) is maintained with the enactment of Law 8660 (Ley de Modernización y Fortalecimiento de las entidades públicas del Sector telecomunicaciones), in which Article 18 provides:\n\n\" Article 18.- Tax treatment. When ICE and its companies act as operators or providers in competitive national markets for telecommunications or electricity services and products, they shall be subject to the payment of income and sales taxes. In all other cases, the exemptions conferred in Decree-Law No. 449 of April 8, 1949, as well as any others conferred by the legal system, shall remain in force. The basic traditional telephone service is excluded from the payment of income tax\". (emphasis added).\n\nThe transcribed norm contains two essential premises in tax matters regarding the Instituto Costarricense de Electricidad: i) The general rule is exemption from the payment of taxes; consequently, said entity retains the exemption contained in the Decree-Law that created it and any other Law that grants it an exemption; ii) The exception refers to the obligation to pay income and sales taxes, which is conditioned on the existence of a competitive market. Now, it should be clarified that Law 8660 entered into force as of August 13, 2008, without being able to apply retroactively; therefore, the tax rules, including the tax exemption, apply as of that date. Consequently, and based on all the foregoing, in light of the indicated regulations, this Tribunal considers that the Instituto Costarricense de Electricidad is exempt from payment of the construction tax (impuesto sobre construcciones), given that the Ley de Planificación Urbana that exempted it from said obligation is prior to the Ley Reguladora de Todas las Exoneraciones Vigentes, su derogatoria y sus excepciones (Law 7293 ), which exemption is reiterated in Article 18 of Law 8660, although limited in its scope and validity to the provisions of Articles 63 and 64 of the Código de Normas y Procedimientos Tributarios. Thus, it suffices for ICE to obtain its construction license (licencia constructiva) duly issued by the local corporation, for it to take full effect, without the need for payment of any tax, by express exemption of the legal text, of which the Municipalidad de Heredia must take note.\n\nV- COROLLARY. For the reasons given, this Tribunal considers that resolution No. AMH-1826-2011, of eight o'clock on December fourteenth, two thousand eleven, adopted by the Mayor of the Municipalidad de Heredia, must be partially confirmed, insofar as it upholds the obligation of the Instituto Costarricense de Electricidad to obtain a construction license for telecommunications towers. However, said administrative act imposes on said institution the payment of construction fees (derechos constructivos) in application of Article 79 of the Ley de Construcciones, which is contrary to the existing exemptions contained in Articles 20 of the Decree-Law creating the Instituto Costarricense de Electricidad, 70 of the Ley de Planificación Urbana, 78 of the Ley de Construcciones, and 18 of the Ley de Modernización y Fortalecimiento de las entidades públicas del Sector telecomunicaciones, for which reason this part of the resolution must be annulled, the municipality being unable to collect any tax for said concept. As there is no further recourse at the administrative venue, the administrative channel (vía administrativa) is deemed exhausted.-\"\n\n... See more\n\nOther References: TCA Section III, No. 417-2012, of fourteen hundred hours on October eleventh, two thousand twelve. Sixth Section of the Tribunal Contencioso Administrativo y Civil de Hacienda, judgment number 86-2012-VI of sixteen hundred hours on May twenty-first, two thousand twelve.\n\nCitations of Legislation and Doctrine Related Judgments\nText of the resolution\n\nTRIBUNAL CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO Y CIVIL DE HACIENDA\n\nCentral 2545-0003. Fax 2545-0033. Email ...01\n\nSecond Judicial Circuit of San José, Annex A\n\nProceeding: Improper municipal hierarchy (Jerarquía impropia municipal)\n\nAppellant: Instituto Costarricense de Electricidad\n\nRespondent: Municipalidad de Heredia\n\nExpediente: 12-001134-1027-CA\n\nNo. 409-2012\n\nTribunal Contencioso Administrativo y Civil de Hacienda, Third Section. Second Judicial Circuit of San José, Annex A. Goicoechea, at sixteen hundred forty minutes on October fourth, two thousand twelve.-\n\nThis Tribunal hears, as improper hierarch (jerarca impropio), the appeal filed by the Instituto Costarricense de Electricidad, represented by its special administrative attorney-in-fact, Licenciado Juan Carlos Araya González, against resolution No. AMH-1826-2011, of eight o'clock on December fourteenth, two thousand eleven, adopted by the Mayor of the Municipalidad de Heredia.-\n\nJudge Bolaños Salazar writes, and:\n\nCONSIDERANDO\n\nI.- Proven facts: To decide, the following is deemed duly accredited: 1) That in official letters DOPR-IM-665-2011 and DOPR-IM-668-2011, both of September twenty-seventh, two thousand eleven, the appellant is warned that in accordance with the provisions of Article 93 of the Ley de Construcciones, it is granted a period of thirty business days to process and approve the construction license for the telecommunications poles, ordering the immediate closure of any existing or under-construction telecommunications pole in the canton of Heredia, which must process the municipal license. (See folios 47 to 49, 53 to 55); 2) That the representative of the Instituto Costarricense de Electricidad filed a motion to revoke (recurso de revocatoria) with subsidiary appeal (apelación en subsidio) against the official letters indicated in the preceding fact. (see folios 63 to 68); 3) That in resolution No. DOPR-IM-870-2011, issued by the Department of Municipal Engineering, the motion to revoke filed was rejected. (see folios 76 to 83); 4) That in resolution No. AMH-1826-2011, of eight o'clock on December fourteenth, two thousand eleven, the Mayor dismissed the appeal filed against official letters DOPR-IM665-2011 and DOPR-IM-668-2011, of September twenty-seventh, two thousand eleven, and imposed the payment of construction taxes (impuestos constructivos). (See folios 97 to 105); 5) That on behalf of the Instituto Costarricense de Electricidad, a motion to revoke (recurso de revocatoria) with subsidiary appeal (apelación en subsidio) was filed against the act indicated in the preceding fact. (See folios 108 to 110) and 6) That in resolution No. AMH-0014-2012, of twelve twenty-three on January fourth, two thousand twelve, the Mayor ordered the rejection of the motion to revoke filed against resolution No. AMH-1826-2011, of eight o'clock on December fourteenth, two thousand eleven, and the appeal is elevated to the Tribunal Contencioso Administrativo. (See folios 112 to 115).-\n\nII. On the arguments of the appellant: In summary, it argues that under the provisions of Article 75 of the Ley de Construcciones, the Instituto Costarricense de Electricidad is exempt from the obligation to obtain a construction license and to pay the respective tax, an interpretation supported by legal opinion C-171-2009, from the Procuraduría General de la República, and judgment No. 1661-2006, of February 14, 2006, issued by the Sala Constitucional. It adds that the Superintendencia de Telecomunicaciones has no competence in construction matters, so the Municipality should not apply the provisions of official letter 1083-SUTEL-2011, of May 31, 2011, which states that the Institute no longer has the same rights and/or privileges of the previous regime.-\n\nIII.- REGARDING THE PROPRIETY THAT THE INSTITUTO COSTARRICENSE DE ELECTRICIDAD HOLD A CONSTRUCTION PERMIT TO INSTALL TELECOMMUNICATIONS INFRASTRUCTURE. This Section, in resolution No. 417-2012, of fourteen hundred hours on October eleventh, two thousand twelve, already ruled on the object of challenge being heard here, indicating that in this manner, it is submitted for consideration of this improper hierarchy (jerarquía impropia), whether currently, in light of the regulatory framework in force, the Instituto Costarricense de Electricidad must subject the building of telecommunications towers to the obtainment of municipal construction licenses (licencias municipales constructivas), as provided in numerals 74 and 79 of the Ley de Construcciones, which, to that effect, state the following:\n\n\"Article 74.- Licenses. All work related to construction, carried out in the towns of the Republic, whether of a permanent or provisional nature, must be executed with a license from the corresponding Municipality.\"\n\n\"Article 79.- Payment. For a license to take effect, it is essential that the amount of the corresponding fees has been paid.\"\n\nFrom the reading of the transcribed norms, two essential elements of construction licenses emerge which, for the purposes of this resolution and in light of the grievances (agravios) expressed, must be analyzed separately. On the one hand, the issuance of a construction license, understood as the power of the local government that is shaped through the issuance of a regulated administrative act, which means that for its validity, absolute adherence to the legal system in force must be required regarding all its formal and material elements. On the other hand, the issue of its effectiveness, which, according to numeral 79 just cited, requires the payment of the respective fees - taxes (impuestos) -, which will be analyzed in a subsequent Considerando, since ICE considers itself exempt from said tax burden. The arguments on which the representative of the appellant entity bases the appeal, in relation to the obligation to request and obtain a construction license, have already been the subject of a ruling by the Sixth Section of the Tribunal Contencioso Administrativo y Civil de Hacienda, in judgment number 86-2012-VI of sixteen hundred hours on May twenty-first, two thousand twelve, in which it considered:\n\n\"...VII.- INTRODUCTORY CONSIDERATION: THE DEVELOPMENT OF THE NATIONAL TELECOMMUNICATIONS INFRASTRUCTURE DOES NOT CONTRADICT THE NEED TO EXERCISE CONTROL IN MATTERS OF URBAN PLANNING. From the analysis of the facts and allegations of the parties, this Tribunal glimpses – particularly in the position held by the plaintiff – the existence of a line of argument to the effect that the exercise of municipal competences in matters of urban planning (ordenamiento urbano) – which are of an eminently local nature – somehow hinders or obstructs the development of a national telecommunications infrastructure – which is of national scope and interest – (which of course includes the respective towers and antennas), as well as the efficient and timely provision of services to citizens in that field. That position is erroneous. Certainly, the Ley de la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos, No. 7593 of August 9, 1996, leaves no doubt in establishing:\n\n\"Article 74.- Declaration of public interest.\n\nThe establishment, installation, expansion, renovation, and operation of public telecommunications networks or any of their elements is considered an activity of public interest.\n\n(...)\"\n\nFor this reason, it is the State itself (through the corresponding Ministry) that assumes the stewardship (rectoría) of the Telecommunications Sector and is responsible for developing the policies of the Sector, as well as the National Telecommunications Development Plan (Article 39 of the Ley de Fortalecimiento y Modernización de las Entidades Públicas del Sector Telecomunicaciones, No. 8660 of August 8, 2008), in order to establish the objectives and goals that the country aims to achieve in this matter and based on which the necessity and feasibility of public telecommunications networks and new services in this area are determined, pursuant to Article 12 of the Ley General de Telecomunicaciones, No. 8642 of June 4, 2008. For its part, recent jurisprudence of the Sala Constitucional (specifically, judgment No. 15763-2011 of 9:46 on November 16, 2011) has also made clear the hierarchy and preponderant public interest that the development of that national telecommunications infrastructure possesses, highlighting that the local interests protected by the corresponding municipalities cannot come to improperly hinder that progress. This is within the framework of the commitments assumed by the country as a member of the International Telecommunication Union (ITU), as well as various declarations that, at the international level, highlight the importance of the creation, improvement, and development of telecommunications infrastructure as a key factor for social and economic development. Thus, the Chamber warned:\n\n\"Ultimately, the construction, development, improvement, and expansion of a solid and robust telecommunications infrastructure has been enunciated in various instruments of Public International Law as a commitment and an indeclinable obligation of national States, which cannot be at the discretion of internal territorial local governments, since it could generate asymmetries, with the consequent lack of standardization and of a national development of telecommunications that causes serious harm to the ability of inhabitants to enjoy the benefits of the information society and of new information and knowledge technologies.\n\n(...) Based on a systematic analysis of the constitutional and sub-constitutional legal system in force, it is feasible to conclude that the infrastructure, in telecommunications matters, has a relevance that exceeds the local or cantonal sphere, assuming a clear public interest and, of course, standing as an issue that pertains to the national sphere, with implications even in the field of Public International Law, since its development entails the fulfillment of a series of international obligations previously assumed by the Costa Rican State.\n\n(...) [A consequence] of the foregoing is that the interests of any Costa Rican decentralized public entity, such as the municipalities, cannot be placed above the clear public interest of telecommunications infrastructure as expressly declared by the national legislature through a law that expresses the general will (articles 105 and 121, subsection 1, of the Constitution), which must prevail over local interests, given that municipal autonomy does not allow local councils to exempt themselves from what has been declared a national interest. Otherwise, territorial autonomy is perverted, transforming municipalities into micro-states, removed from the intersubjective direction or oversight that the State may exercise, through constitutional bodies, by issuing valid and effective laws, and the conclusion of international agreements and treaties by the Executive Branch and approved by the Legislative Assembly (articles 7, 121, subsection 4, and 140, subsection 10, of the Political Constitution). (...) A second consequence that is extracted from the declaration of public interest is that the subject of construction, expansion, or development and improvement of telecommunications infrastructure has a clear and unequivocal national vocation. Thus, it is the State and its bodies that assume the leadership and direction in the matter, to which all lesser public entities must submit in order to achieve objectives such as universal access and services, the reduction of the digital divide for reasons of solidarity, and the necessary interconnection and connectivity that allow all Costa Ricans, regardless of the locality, district, canton, or region where they live, to enjoy the benefits and advantages of the Information and Knowledge Society. The national legislature, far from 'localizing' the subject of telecommunications infrastructure, expressly and unequivocally nationalized it. (...) [The] telecommunications sector has a cross-cutting and, therefore, national character, insofar as it includes the entire universe of public entities, including those territorially decentralized, such as the municipalities. It is thus that local councils cannot exempt themselves from such a sector. (...) Finally, the clearly national character of telecommunications and its various components is made evident when Article 40 of the aforementioned Law regulates the 'National Telecommunications Development Plan' (Plan nacional de desarrollo de las telecomunicaciones), (...) It is, then, a plan that, by express provision of law, binds or obligates, among others, municipal entities and urges them to have robust, modern, optimal, adequate, and developed telecommunications infrastructure in order to enjoy the benefits of the Information and Knowledge Society. The achievement of this goal or objective will necessarily be frustrated if each territorial corporation, on a matter of clear national vocation, attempts to establish its own orientation and requirements, over and above national legislation and the instruments of Public International Law that bind all the entities that constitute the State in a broad sense.\" (The underlining and parentheses are not from the original.)\n\nNotwithstanding, and particularly from the last fragment of the preceding citation, this Court understands that the Constitutional Chamber in no way intends to disregard the validity and applicability of the legal norms that, in turn, establish the set of municipal powers and attributions in matters of urban planning. Indeed, in accordance with articles 169 of the Constitution, 15 and following of the Urban Planning Law (Ley de Planificación Urbana), and 13 subsection o) of the Municipal Code (Código Municipal), the control and supervision of territorial planning at the local level is the exclusive competence of municipal entities. What the Chamber does, rather, is to deny the possibility that municipalities attempt to exceed that legal framework – which is as imperative as the one regulating the subject of telecommunications – to establish illegitimate individual demands on this matter, overflowing said framework, to the point of hindering the development of the national infrastructure (for example, by introducing zoning restrictions lacking technical or legal support, as well as disproportionate technical requirements or those opposed to those established in the national-level policies adopted by the Executive Branch and the Superintendence of Telecommunications, SUTEL). Far from denying municipal powers in matters of urban planning, the cited constitutional ruling analyzes (in its recital VI) the enactment, starting in the year 2010, by various territorial corporations of regulations – more or less uniform – on the granting of municipal licenses in the field of telecommunications (such as the one in force in the central canton of San José), without questioning them. On the contrary, the Chamber states:\n\n\"Under this understanding, the municipalities must grant the land-use (uso de suelo) certificates for the construction and installation of telecommunications infrastructure in any zoning area of the canton, so it is not required that the pre-existing Regulating Plan (Plan Regulador) or Zoning Regulations (Reglamento de Zonificación) – if they exist – be reformed, modified, or supplemented to regulate a specific zone for locating telecommunications infrastructure. For the placement of the infrastructure, it is sufficient to comply with the technical and siting requirements established by national legislation and the regulations of the Executive Branch or specific municipal regulations.\" (Emphasis added.)\n\nAnd, regarding both said land-use certificates and the granting of construction licenses, it adds:\n\n\"Regarding the construction license for the installation, expansion, or modification of a telecommunications tower or antenna, the Urban Planning Law (Article 29) and the aforementioned municipal regulations condition its granting upon having a land-use certificate and compliance with other formal and technical requirements.\n\n(...) By virtue of all the foregoing, this Constitutional Court concludes that the granting of a municipal construction license for a telecommunications tower or antenna or the granting of a land-use certificate in accordance with the existing zoning, does not imply a modification or reform of the Regulating Plan or of the zoning established in the urban development regulations that form part of the former. Given the strategic and fundamental nature of telecommunications for social and economic development, its declared national public interest, and the regulations that enable municipal corporations to grant land-use certificates and, based on these and other requirements, construction licenses for telecommunications infrastructure, without the need to modify or reform the pre-existing Regulating Plans and Municipal Regulations that form part of the former.\" (The underlining is ours.)\n\nThus, the constitutional jurisprudence under comment, far from creating a divorce between the national-level requirements regarding the construction and maintenance of telecommunications networks – on one hand – and the need to observe the controls established at the local level for urban planning purposes – on the other – comes to set guidelines within which it is possible to reconcile both categories of interests, provided it is clear that any regulation issued by municipal corporations must be subordinated to what is established at the national level. This is equivalent to saying that municipalities may regulate the installation of telecommunications infrastructure in their respective canton (including matters relating to poles (postes) and/or towers (torres) that are of interest in the sub examine), as long as such regulation does not contravene national-level guidelines.-\n\nVIII.- ON CONSTRUCTION PERMITS IN RELATION TO TELECOMMUNICATIONS POLES AND TOWERS. In this litigation, the ICE questions the fact that the defendant Municipality intends to require construction permits from it and charge municipal license fees for the commercialization and installation of telecommunications infrastructure and equipment in the territory of that canton. Regarding the former, the acting entity considers that it has no obligation to obtain said permits, due to the fact that it is an autonomous institution of the State. Indeed, the demolition orders whose legality review constitutes the object of this litigation are motivated, precisely, by the fact that the poles ordered to be removed were erected without having such authorizations. However, in harmony with what was being examined in the preceding recital, it is necessary to recall that, because it forms part of the protection of local interests that the Political Constitution (Article 169) and the law (Article 3 of the Municipal Code) reserve to the municipalities, the latter are responsible for urban planning within the respective canton, which translates primarily into the respective regulating plan (plan regulador) (Article 15 of the Urban Planning Law). According to said plan, urban control is exercised in practice by each municipal corporation through a set of technical-legal instruments, which include the approval of plans, the issuance of land-use certificates, and the granting of construction permits or licenses. Concerning the latter, the Construction Law (Ley de Construcciones) (Decree-Law No. 833 of November 4, 1949) provides:\n\n\"Article 74.- Licenses.\n\nAll work related to construction, which is carried out in the towns of the Republic, whether of a permanent or provisional nature, must be executed with a license from the corresponding Municipality.\"\n\nThe following article establishes a specific exemption:\n\n\"Article 75.- Public Buildings.\n\nPublic buildings, that is, buildings constructed by the Government of the Republic, do not need a Municipal license. Nor do buildings constructed by other State agencies need one, provided they are authorized and supervised by the General Directorate of Public Works (Dirección General de Obras Públicas).\"\n\nHowever, in the opinion of this Chamber, the indicated exemption is of no interest for the purposes of the sub lite, since telecommunications towers and poles cannot be understood as \"public buildings,\" in the sense given to that term by the Construction Regulations (Reglamento de Construcciones) (Regulations to the Urban Planning Law), which defines them as \"Those buildings of the State or private parties, that permanently house, or serve as a regular meeting place for, a considerable number of people.\" Under this perspective, within the works subject to a municipal license are, without a doubt, the towers and poles that form part of the national telecommunications infrastructure. Indeed, Executive Decree No. 36159 of May 10, 2010, called \"Standard Norms and Competencies of Public Entities for the Coordinated and Expedited Approval Required for the Installation or Expansion of Telecommunications Networks\" – and which precisely forms part of the set of guidelines or policies at the national level to which we previously referred and to which are subject, according to its Article 1, \"all the agencies and institutions that form part of the Telecommunications Sector, (...) including (...) all those municipalities in whose territorial space functions or activities related to the authorization, permits, and licenses for the installation of telecommunications infrastructure are carried out\" – establishes:\n\n\"Article 10.- Powers of the Municipalities. According to subsections a), c), e), and i) of Article 39 of the Law on Strengthening and Modernization of Public Entities in the Telecommunications Sector (Ley de Fortalecimiento y Modernización de las Entidades Públicas del Sector Telecomunicaciones), Law No. 8660 of August 8, 2008; Articles 1, 15, and 19 of the Urban Planning Law of November 15, 1968, Law No. 4240; Articles 3, 4, 75, and 79 of the Municipal Code of April 30, 1998, Law No. 7794; Article 1 of the Construction Law of November 2, 1949, and its amendments, Law No. 833, and taking into account the provisions established in the National Telecommunications Development Plan on universal access and use, in the matter of installation and expansion of telecommunications networks, it is the exclusive competence of the municipalities:\n\n(...)\n\n2. To authorize construction licenses, in accordance with the Regulating Plan or its current regulations, provided that said plan or regulations contemplate the installation of telecommunications infrastructure. In cases where the Regulating Plan and local regulations do not contemplate this matter, the construction licenses shall adapt to what is established in Articles 4, 5, 6, and 11 of this Decree.\n\nThe foregoing powers shall be subject to compliance with the requirements and technical constructive conditions established by provision of the Construction Law, Law No. 833, of November 2, 1949, the Urban Planning Law, Law No. 4240 of November 15, 1968 (...)\".\n\nIt is precisely within this framework that what is established in the \"Regulation of the Municipality of San José for the placement and granting of construction licenses for telecommunications infrastructure\" must be understood, when it stipulates:\n\n\"Article 3°- All natural or legal persons, private, public, national or foreign, that commercialize, develop, construct or install infrastructure for telecommunications in the Central Canton of San José are subject to this regulation; whether in the capacity of operators, providers, builders, or any similar capacity through which telecommunications services are provided or may be provided; regardless of their final use or the nature of the areas where they are installed.\"\n\nThe ICE derives its position that it does not need to request municipal construction permits from the fact that Law No. 3226 of October 28, 1963, already authorizes it to use all types of public sites to exploit, maintain, and operate public telecommunications networks:\n\n\"Article 3.- (...)\n\nThe Institute, as an autonomous entity of the State, shall exercise the right that the latter has to use plazas, streets, and other public places – national or municipal – for the purpose of establishing and utilizing the network necessary for the telecommunications service. It is understood that in the exercise of that right, it may carry out on the streets and sidewalks all surface, underground, or aerial work necessary for the fulfillment of those purposes, and the Institute shall be obligated to carry out the pertinent repairs. However, the Institute may contract those repairs with the interested municipalities.\"\n\nIt also cites in support of its thesis, what is provided in both pronouncements of this Contentious-Administrative Court, Third Section (judgment No. 959-98 of 10:00 a.m. on June 5, 1998), and of the Constitutional Chamber (votes 2806-98, 2003-04812, and 2006-01661). In addition to the foregoing, specifically regarding the payment of fees for construction permits, the ICE considers that it is exempt from it pursuant to what is stipulated in articles 20 of Decree-Law No. 449 of April 8, 1949, and 18 of the Law on Strengthening of Public Entities in the Telecommunications Sector No. 8660 of August 8, 2008. From the outset, regarding the cited jurisprudential criteria, it would have to be taken into consideration that they are all prior to the legal reforms that, starting in the year 2007, led to the current opening of the telecommunications market (including the Free Trade Agreement between Central America, the United States, and the Dominican Republic, whose approval law dates from 2007, as well as the General Telecommunications Law (Ley General de Telecomunicaciones) No. 8642 and the recently cited Law No. 8660, both of which are from 2008). Thus, the indicated references – all of them of course very respectable – are evidently outside the current historical-normative context, since they were issued in an environment in which the ICE still carried out its activity in exercise of the monopolistic powers it then enjoyed; a situation that, as will be seen, has changed in the field of telecommunications. This obliges a re-examination of the issue, in the aspect of legality that is incumbent upon this Court, as is done below.-\n\nIX.- UPON THE OPENING OF THE TELECOMMUNICATIONS MARKET, THE ICE CEASES TO OPERATE AS A PUBLIC ENTITY WITH MONOPOLISTIC POWERS, AND DOES SO INSTEAD WITHIN THE REALM OF PRIVATE LAW AND COMPETITION. As just noted, the Free Trade Agreement (FTA) between Central America, the United States, and the Dominican Republic was approved by Law No. 8622 of November 21, 2007, and introduced the process of opening telecommunications in Costa Rica, until then under the monopolistic domain of the Costa Rican State, specifically the ICE and its companies. Chapter 13 of the FTA contains an Annex 13 on \"Specific Commitments of Costa Rica in the Matter of Telecommunications Services,\" in whose point III on \"Selective and Gradual Market Opening Commitments\" it is indicated, as relevant:\n\n\"1. Consolidation of Market Access Level\n\nCosta Rica shall allow service providers of another Party to supply telecommunications services on terms and conditions no less favorable than those established by or granted in accordance with its legislation in force as of January 27, 2003.\n\n2. Gradual and Selective Opening of Certain Telecommunications Services\n\n(a) In accordance with Annex I, Costa Rica shall permit, on a non-discriminatory basis, service providers of telecommunications of another Party to compete effectively to supply directly to the client, through the technology of their choice, the following telecommunications services in its territory:\n\n(...)\n\n(iii) mobile wireless services, no later than January 1, 2007.\"\n\nOf special relevance with regard to the ICE, the general part of the referenced chapter contains – in its point 13.7.3 – the commitment that none of the Parties to the Treaty shall accord \"to a public telecommunications services provider or an information services provider more favorable treatment than that accorded to a similar provider of the other Party on the basis that the provider receiving more favorable treatment is owned, wholly or partly, by the national government of the Party.\" On the other hand, in 2008 the national legislature enacted the General Telecommunications Law No. 8642 of June 4 (LGT), among whose objectives established in Article 2, subsection e), is that of \"Promoting effective competition in the telecommunications market, as a mechanism to increase the availability of services, improve their quality, and ensure affordable prices.\" In turn, article 3 ibidem establishes among the guiding principles of this new legal framework three of special relevance for this pronouncement:\n\n\"f) Effective competition: establishment of adequate mechanisms so that all market operators and providers compete under conditions of equality, in order to procure the greatest benefit for the inhabitants and the free exercise of the constitutional Right and freedom of choice.\n\ng) Non-discrimination: treatment no less favorable than that accorded to any other operator, provider, or user, public or private, of a similar or identical telecommunications service.\n\n(...)\n\ni) Optimization of scarce resources: allocation and utilization of scarce resources and telecommunications infrastructures in an objective, timely, transparent, non-discriminatory, and efficient manner, with the dual objective of ensuring effective competition, as well as the expansion and improvement of networks and services.\"\n\nThe concept of \"scarce resources\" is defined by Article 6.18 as encompassing the \"radioelectric spectrum, numbering resources, rights of way, conduits, ducts, towers, poles, and other installations required for the operation of public telecommunications networks\" (the underlining is ours). Also especially important is Article 4 of the cited legal text, which reads:\n\n\"ARTICLE 4.- Scope\n\nThis Law is of public order, its provisions are inalienable, and its application is mandatory over any other laws, regulations, customs, practices, uses, or contractual stipulations to the contrary. For matters not provided for in this Law, the General Law of Public Administration (Ley General de la Administración Pública), No. 6227, of May 2, 1978, shall apply supplementarily, insofar as it is applicable.\" (Again, the underlining is ours.)\n\nFinally, Transitory Provision III of the LGT clearly provides:\n\n\"TRANSITORY PROVISION III.- The Costa Rican Electricity Institute (Instituto Costarricense de Electricidad) and Radiográfica Costarricense S. A., shall continue providing the services for which they are authorized in their respective founding laws and shall be subject to the duties, rights, and obligations set forth in this Law.\n\n(...)\" (Emphasis added.)\n\nIn the same year 2008, the Law on Strengthening and Modernization of Public Entities in the Telecommunications Sector (Ley de Fortalecimiento y Modernización de las Entidades Públicas del Sector Telecomunicaciones), No. 8660 of August 8 of that year (LFMEPST), was also enacted, which expressly complements the founding Law of the Costa Rican Electricity Institute, No. 449 of April 8, 1949. Among the objectives of the LFMEPST (Article 2) are those of endowing the ICE with \"legislation that allows it to adapt to all the changes in the legal regime for the generation and provision of electricity services, as well as telecommunications, infocommunications, information products and services, and other convergent services,\" as well as \"the legal, financial, and administrative conditions necessary for it to continue with the provision and commercialization of electricity and telecommunications products and services, within the national territory and outside it.\" To this end, that entity is authorized to \"implement the commercial practices usual and legal in the industry and commerce in general\" (Article 10), while its investment, indebtedness, human resources administration, and administrative contracting regime are made more flexible. For the purposes of this analysis, it is significant that Article 17 of the LFMEPST disapplies various legal provisions to the ICE and its companies, among which the Construction Law does not appear.-\n\nX.- UNDER THE CURRENT LEGAL FRAMEWORK, THE ICE IS NOT EXEMPT FROM THE OBLIGATION TO OBTAIN MUNICIPAL CONSTRUCTION PERMITS. The foregoing legal picture, in the judgment of this Court, necessarily leads to the conclusion that, in the context of an open and competitive telecommunications market like the one that exists today, the ICE can no longer be perceived as an operator endowed with exorbitant privileges or powers of public law, but rather constitutes just another commercial actor, intervening in that activity vested with the legal capacity under private law recognized by Articles 1 and 3.2 of the General Law of Public Administration (LGAP) and subject to the telecommunications regulatory law, like any other operator or provider. The foregoing, as far as the sub examine is concerned, inevitably leads to the conclusion that the ICE is not exempt from complying – just as other operators and providers are not either – with the set of regulations pertaining to urban planning when deploying its telecommunications network and all the infrastructure required for it, including the need to request and obtain the necessary construction permits from the corresponding municipalities. To understand this in any other way would imply acknowledging that institution a more favorable treatment than that accorded to the other operators and providers, in open contradiction with the principles of openness and competitiveness clearly embodied in the legal framework of the matter and to which we have previously alluded. Indeed, the various exclusive and exclusionary powers that this Institute previously exercised only made sense for the purposes of carrying forward the full dominion that the State exercised until then in the field of telecommunications; currently, their prolongation would only come to distort the space of non-discriminatory competition embodied in the legislation on the matter and to place our country in a position of non-compliance with the previously mentioned international commitments...\"\n\nAs can be seen, in the partially transcribed judgment, the Costa Rican Electricity Institute raised, as legal grounds for its lawsuit, practically the same arguments it has been expressing as grievances in this improper appeal, and it turns out that they were not accepted by the Court that heard the case. It is further important to add that construction licenses and the power of local authorities to close down works erected outside of such permits derive from a public power that has a dual aspect, comprised of the definition of regulatory norms - enactment of the respective regulations - regulating plans (planes reguladores) and related norms -, as well as the control powers - exercise of police power (poder de policía) - within the territorial circumscription. Indeed, it must be remembered that urban regulation has been traditionally entrusted, and without any discussion, to the municipalities, as it has been considered that \"(...) urban planning power has been a genuine municipal power, perhaps the first among all\" (GARCÍA DE ENTERRÍA, Nombre7411 and PAREJO ALFONSO, Luciano, Lecciones de Derecho Urbanístico. Editorial Civitas, Madrid, Spain, S.N.E., 1981. p. 116.); so that it has been configured as a competence of local governments that expands and comes to encompass the planning of the entire territory, extending accessorily to other State bodies and entities, such as the National Institute of Housing and Urbanism (Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo) - a decentralized entity -, and the Ministries of Environment, Energy and Telecommunications, with the Technical Environmental Secretariat (Secretaría Técnica Ambiental) (a deconcentrated body) and the Ministry of National Planning. But with regard properly to local urban planning, the Construction Law, approved by Decree-Law number 833, of November four, nineteen forty-nine - a pre-constitutional norm, having been enacted by the De Facto Government of the Founding Junta of the Second Republic, led by José Figueres Ferrer -, establishes that the Municipalities are responsible for ensuring that the cities and other towns meet the necessary conditions of safety, healthiness, convenience, and beauty in their public roads and in the buildings and constructions erected on the lands thereof, without prejudice to the powers that the laws grant in these matters to other administrative bodies (Article 1), as well as that no building may be erected in the country that contravenes its provisions (Article 74). And despite the fact that our Political Constitution is silent on the definition of the proper and essential functions of the municipalities, constitutional jurisprudence - specifically in judgments number 5097-93, 5303-93, 6706-93, 4205-96, and 2003-3656 -, has interpreted that based on the provisions of its Article 169 and the first paragraph of Article 170, the primary ownership in matters of local urban planning corresponds to the municipalities, to the exclusion of any other public entity, which has also been specified in the different versions of the Municipal Code - Laws No. 4574 of May four, nineteen seventy and the current body in force, No. 7794 published in La Gaceta No. 94 of May 18, nineteen ninety-eight. In accordance with the foregoing provision, Articles 15 and 19 of the Urban Planning Law, number 4240, of November fifteen, nineteen sixty-eight, provide verbatim:\n\n\"Article 15.- In accordance with the precept of Article 169 of the Political Constitution, the competence and authority of municipal governments to plan and control urban development, within the limits of their jurisdictional territory, is recognized. Consequently, each one of them shall provide whatever is appropriate to implement a regulating plan (plan regulador), and the related urban development regulations, in the areas where it is to govern, without prejudice to extending all or some of its effects to other sectors, where qualified reasons exist to establish a specific control regime.\" (The highlighting is not from the original.)\n\n\"Article 19.- Each Municipality shall issue and enact the procedural rules necessary for the due observance of the regulating plan and for the protection of the interests of the health, safety, convenience, and well-being of the community.\" (The highlighting is not from the original.)\n\nFrom the foregoing derives the control exercised by the municipal Authorities regarding compliance with local urban regulations, through the use of \"police power,\" with which the power-duty to ensure public order, health, tranquility, the safety of persons, as well as the moral, political, and economic organization of society is assumed.\n\nThese powers, analyzed now in light of the new legal framework in force regarding telecommunications, in accordance with the judgment partially transcribed above, allow one to reach the unequivocal conclusion that in the current climate of commercial opening, where equal treatment prevails among all telecommunications network operators and in full recognition of the authority of municipal corporations to oversee and control local urban development, the Instituto Costarricense de Electricidad is now indeed obligated to submit to urban planning regulations in an integral manner with respect to this matter. Therefore, the communication duty under which ICE coordinated in the past with local bodies for the installation of its telecommunications towers is today outdated, and it is now subject to the prior issuance of the respective municipal construction permit to install telecommunications towers. Therefore, this Court shares the considerations contained in the judgment partially transcribed, which is why it applies them to the specific case, considering that the grievances that seek to exempt ICE from such a duty are not admissible, based on the grounds set forth. On the contrary, this Court considers that official letters DOPR-IM-665-2011 and DOPR-IM-668-2011, both of September twenty-seventh, two thousand eleven, by which the appellant is warned that pursuant to the provisions of Article 93 of the Construction Law, a term of thirty business days is granted to process and approve the construction permit for the telecommunications poles, are the result of the full exercise of those control and oversight powers of the local government, derived from the police powers and, in light of the grounds set forth, are in accordance with law. The same fate befalls, on this particular topic, the Mayor's resolution under appeal, insofar as its arguments are correct regarding the obligation to obtain construction permits. That being the case, resolution no. AMH-1826-2011, issued at eight o'clock on December fourteenth, two thousand eleven, issued by the Mayor of the Municipality of Heredia, must be partially affirmed, solely in that, for the installation of telecommunications towers, the Instituto Costarricense de Electricidad must have a construction permit, the issuance of which shall be governed by the technical and location requirements established by national legislation, Executive Branch regulations, and specific Municipal regulations. Regarding the payment of fees to render the permit effective, its analysis is reserved for the following Considerando.\n\nIV.- REGARDING THE VALIDITY OF THE EXEMPTION FROM THE TAX ON CONSTRUCTIONS ESTABLISHED IN FAVOR OF THE INSTITUTO COSTARRICENSE DE ELECTRICIDAD. In accordance with the grounds set forth supra, this Court considers that while it is true the Instituto Costarricense de Electricidad must have construction permits in order to install telecommunications infrastructure, it is also true that it is exempt from payment of the tax on constructions provided for in Articles 70 of the Urban Planning Law and 78 of the Construction Law, for the reasons set forth below. The Decree Law creating the Instituto Costarricense de Electricidad was added to by Law No. 764 of October 25, 1949, for the purpose of establishing: \"Article 20.- The Instituto Costarricense de Electricidad is exempt from the payment of national and municipal taxes and enjoys postal and telegraphic franking privilege.\" Said norm created a generic subjective exemption that applied to all present and future taxes that might affect ICE, but the Regulatory Law of All Existing Exemptions, its derogation and exceptions - Law No. 7293 of March 31, 1992 - eliminated this latter condition, because Article 2, subsection l) ordered that only the exemptions existing at the date of its enactment be maintained in favor of all autonomous institutions, with ICE being affected insofar as it has such status, which was reinforced by the reform of Articles 63 and 64 of the Code of Tax Rules and Procedures - contained in that same regulatory body - which provided:\n\n\"...ARTICLE 63: Limit of application. Even if there is an express provision of tax law, the exemption does not extend to taxes established after its creation. (Thus reformed by Article 50 of Law No. 7293 of March 26, 1992). \"\n\n\" ARTICLE 64.- Validity. The exemption, even when granted based on certain factual conditions, may be derogated or modified by a later law, without liability for the State. \"\n\nLikewise, its effectiveness was made subject \"to full compliance with the precepts, requirements, and purposes that govern its granting, as well as the correct use and intended purpose of the goods and services upon which the exemption enjoyed by a determined subject has fallen...\" (Article 37). Consequently, the effects of the exemption were limited, such that as of the entry into force of Law No. 7293 and, consequently, of the reform to the Tax Code, it cannot purport to cover future taxes, even if so established. Such that the exemption for future taxes must be express in the text of the law and concrete. Applying the foregoing to the situation of the Instituto Costarricense de Electricidad, it follows that – in principle and without prejudice to the provisions of Article 18 of Law 8660, which will be analyzed below – said institution would be obligated to pay any tax created after Law 7293, except in those cases where an exemption in its favor has been expressly granted (see in this regard, judgment number 000037-F-04 issued by the First Chamber of the Supreme Court of Justice, at ten thirty-five hours on January twenty-first, two thousand four). Now then, in the case of the tax on constructions, we are faced with an exemption existing prior to the date of entry into force of the Derogatory Law on Exemptions, since it finds support in the provisions of Article 70 of the Urban Planning Law (Law No. 4240 of November 15, 1968) and 78 of the Construction Law (Law No. 833 of November 2, 1949), reason for which the tax waiver established in Article 20 of the Law Creating ICE (Law No. 449 of April 8, 1949) continued to benefit it at the time of entry into force of Law No. 7293. To hold otherwise would be a retroactive application to the detriment of Article 63 of the Code of Tax Rules and Procedures, which is prohibited by constitutional provision. Said exemption from payment of the tax on constructions (Article 70 of the Urban Planning Law) is maintained with the enactment of Law 8660 (Law for the Modernization and Strengthening of public entities in the Telecommunications Sector), in whose Article 18 it is provided:\n\n\" Article 18.- Tax treatment. When ICE and its companies act as operators or providers in competitive national markets for telecommunications or electricity services and products, they shall be subject to the payment of income and sales taxes. In all other cases, the exemptions granted in Decree Law No. 449 of April 8, 1949, as well as any others granted by the legal system, shall remain in force. Traditional basic telephone service is excluded from the payment of income tax.\" (the highlighting is added).\n\nThe transcribed norm contains two essential provisions in tax matters in relation to the Instituto Costarricense de Electricidad: i) The general rule is the exemption from the payment of taxes; consequently, said entity retains the exemption contained in the Decree Law that creates it and any other Law granting it exemption; ii) The exception referring to the obligation to pay income and sales taxes, which is conditioned on the existence of a competitive market. Now, it should be clarified that Law 8660 entered into force as of August 13, 2008, without it being able to be applied retroactively; therefore, the tax rules, including the tax exemption, govern as of that date. Consequently, and for all the reasons stated, in light of the indicated regulations, this Court considers that the Instituto Costarricense de Electricidad is exempt from payment of the tax on constructions, given that the Urban Planning Law that exempted it from said obligation predates the Regulatory Law of All Existing Exemptions, its derogation and exceptions (Law 7293), which is reiterated in Article 18 of Law 8660, although limited in its scope and validity to the provisions of Articles 63 and 64 of the Code of Tax Rules and Procedures. That being the case, it is sufficient for ICE to obtain its construction permit duly issued by the local body, for it to have full effect, without the need for payment of any tax, by express exemption in the legal text, of which the Municipality of Heredia must take note.\n\nV- COROLLARY. For the reasons given, this Court considers that resolution no. AMH-1826-2011, of eight o'clock on December fourteenth, two thousand eleven, adopted by the Mayor of the Municipality of Heredia, must be partially affirmed, insofar as it upholds the obligation of the Instituto Costarricense de Electricidad to obtain a construction permit for telecommunications towers. However, said administrative act imposes on said institution the payment of construction fees in application of Article 79 of the Construction Law, which is contrary to the existing exemptions found in Articles 20 of the Decree Law creating the Instituto Costarricense de Electricidad, 70 of the Urban Planning Law, 78 of the Construction Law, and 18 of the Law for the Modernization and Strengthening of public entities in the Telecommunications Sector; therefore, this part of the resolution must be annulled, and the municipality cannot proceed to charge any tax on that account. As there is no further appeal available in the administrative venue, the administrative venue is deemed exhausted.-\n\nPOR TANTO\n\nThe appeal is declared partially granted. Resolution no. AMH-1826-2011, of eight o'clock on December fourteenth, two thousand eleven, issued by the Municipal Mayor, is annulled, only insofar as it orders payment of the tax; in all other respects, it is affirmed. Notify.-\n\nNombre10839\n\nMarianella Álvarez Molina Claudia Elena Bolaños Salazar\n\nClasificación elaborada por CENTRO DE INFORMACIÓN JURISPRUDENCIAL del Poder Judicial. Prohibited its reproduction and/or distribution for profit.\n\nEs copia fiel del original - Tomado del Nexus.PJ el: 09-05-2026 06:42:02.\n\nSCIJ de Hacienda\nSCIJ de la Procuraduría General de la República"
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