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  "doc_type": "court_decision",
  "title_es": "Desalojo en zona pública marítimo-terrestre — precedentes contradictorios",
  "title_en": "Eviction in public maritime-terrestrial zone — contradictory precedents",
  "summary_es": "La Sala Tercera conoce un recurso de casación contra una sentencia que absolvió a una mujer del delito de infracción a la Ley de Zona Marítimo Terrestre, pero ordenó su desalojo y la demolición de su vivienda situada en la zona pública de la Zona Marítimo Terrestre, con una suspensión de 24 meses. El defensor público alega que existe contradicción jurisprudencial sobre si el artículo 70 de la Ley 6043 permite a los 'pobladores' permanecer en la zona pública. La Sala resuelve el alegato y fija criterio: los reconocimientos legales para pobladores y ocupantes se limitan a la zona restringida, no a la zona pública. En consecuencia, declara sin lugar el recurso, pero mantiene la suspensión del desalojo y la demolición por 24 meses ordenada por el tribunal de juicio, y ordena a las autoridades municipales y nacionales realizar el ordenamiento de la zona en ese plazo.",
  "summary_en": "The Third Chamber hears a cassation appeal against a judgment that acquitted a woman of violating the Maritime-Terrestrial Zone Law but ordered her eviction and demolition of her home located in the public zone of the Maritime-Terrestrial Zone, with a 24-month suspension. The public defender argues that there is jurisprudential contradiction regarding whether Article 70 of Law 6043 allows 'settlers' to remain in the public zone. The Chamber resolves the claim and sets a criterion: legal recognitions for settlers and occupants are limited to the restricted zone, not the public zone. Accordingly, it dismisses the appeal, but upholds the 24-month suspension of eviction and demolition ordered by the trial court, and orders municipal and national authorities to carry out the zoning of the area within that period.",
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  "excerpt_es": "Al concordar los artículos 70, 44 y Transitorio VII de la LZMT y 75 del RLZMT con los numerales 12 y 20 de la LZMT, se concluye que los pobladores y los ocupantes no se hallan en los casos de excepción previstos en el último artículo (sea, el 20 iusidem), por lo que debe entenderse que los reconocimientos que se dan por la LZMT se reducen a la zona restringida de la zona marítimo terrestre, y no a la zona pública. Se tiene por resuelto, entonces, el alegato de precedentes contradictorios formulado por el Defensor Público Cristhiam Gutiérrez Leal en el sentido de que respecto de la zona pública de la zona marítimo terrestre a) sí procede el desalojo de los pobladores y los ocupantes y la destrucción de las construcciones por ellos utilizadas cuando no cuenten con permiso o concesión que les habiliten legalmente para ejercer tal posesión, y b) ese desalojo y esa destrucción de las construcciones pueden ser suspendidos por 24 meses según lo previsto en los artículos 1 y 7 de la Ley 9073.\n\nEn el caso particular de la señora Gerarda Espinoza Briceño resulta necesario considerar que si bien es cierto el Tribunal de Juicio de Puntarenas señala como hecho probado a folio 134, para efectos del dictado de la absolutoria, que su posesión se realiza “al menos desde el 23 de abril de 2007”, el mismo Tribunal reconoce que su posesión es de 40 a 50 años, según lo deriva de la prueba evacuada, en especial el testimonio de Jorge Pérez Espinoza. En atención a tal reconocimiento posesorio, que no ha sido objeto de impugnación y se halla firme, se logra concluir que la señora Espinoza Briceño no cumple con uno de los requisitos para ser considerada pobladora: nacer antes de 1949 y así tener capacidad para el ejercicio posesorio; al efecto, nótese que nació el 29 de diciembre de 1951. Por ende, la categoría de ocupante (y no la de poblador) es la que resulta procedente analizar para este caso de la señora Espinoza Briceño.",
  "excerpt_en": "Upon harmonizing Articles 70, 44, and Transitory VII of the LZMT and 75 of the RLZMT with numerals 12 and 20 of the LZMT, it is concluded that settlers and occupants are not within the exceptions provided in the latter article (i.e., Article 20 ibid.), and it must therefore be understood that the recognitions granted by the LZMT are limited to the restricted zone of the maritime-terrestrial zone, not the public zone. The claim of contradictory precedents filed by the Public Defender Cristhiam Gutiérrez Leal is thus resolved, meaning that regarding the public zone of the maritime-terrestrial zone: a) the eviction of settlers and occupants and the destruction of the structures used by them when they lack a permit or concession legally enabling such possession is proper, and b) such eviction and destruction of structures may be suspended for 24 months as provided in Articles 1 and 7 of Law 9073.\n\nIn the particular case of Mrs. Gerarda Espinoza Briceño, it is necessary to consider that although the Trial Court of Puntarenas states as a proven fact for purposes of acquittal that her possession began 'at least since April 23, 2007,' the same Court recognizes that her possession spans 40 to 50 years, as derived from the evidence presented, especially the testimony of Jorge Pérez Espinoza. In light of this recognition of possession, which has not been appealed and stands firm, it can be concluded that Mrs. Espinoza Briceño does not meet one of the requirements to be considered a settler: being born before 1949 and thus having capacity for possessory exercise; note that she was born on December 29, 1951. Therefore, the category of occupant (and not settler) is the appropriate one to analyze for the case of Mrs. Espinoza Briceño.",
  "outcome": {
    "label_en": "Denied",
    "label_es": "Sin lugar",
    "summary_en": "The Third Chamber denies the cassation appeal, upholds the eviction and demolition order for the dwelling in the public zone, maintains the 24-month suspension, and orders the authorities to carry out zoning of the area.",
    "summary_es": "La Sala Tercera declara sin lugar el recurso de casación, confirma la orden de desalojo y demolición de la vivienda en zona pública, mantiene la suspensión por 24 meses, y ordena a las autoridades el ordenamiento de la zona."
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  "pull_quotes": [
    {
      "context": "Considerando III",
      "quote_en": "Upon harmonizing Articles 70, 44, and Transitory VII of the LZMT and 75 of the RLZMT with numerals 12 and 20 of the LZMT, it is concluded that settlers and occupants are not within the exceptions provided in the latter article (i.e., Article 20 ibid.), and it must therefore be understood that the recognitions granted by the LZMT are limited to the restricted zone of the maritime-terrestrial zone, not the public zone.",
      "quote_es": "Al concordar los artículos 70, 44 y Transitorio VII de la LZMT y 75 del RLZMT con los numerales 12 y 20 de la LZMT, se concluye que los pobladores y los ocupantes no se hallan en los casos de excepción previstos en el último artículo (sea, el 20 iusidem), por lo que debe entenderse que los reconocimientos que se dan por la LZMT se reducen a la zona restringida de la zona marítimo terrestre, y no a la zona pública."
    },
    {
      "context": "Considerando IV",
      "quote_en": "In light of this recognition of possession, which has not been appealed and stands firm, it can be concluded that Mrs. Espinoza Briceño does not meet one of the requirements to be considered a settler: being born before 1949 and thus having capacity for possessory exercise; note that she was born on December 29, 1951. Therefore, the category of occupant (and not settler) is the appropriate one to analyze for the case of Mrs. Espinoza Briceño.",
      "quote_es": "En atención a tal reconocimiento posesorio, que no ha sido objeto de impugnación y se halla firme, se logra concluir que la señora Espinoza Briceño no cumple con uno de los requisitos para ser considerada pobladora: nacer antes de 1949 y así tener capacidad para el ejercicio posesorio; al efecto, nótese que nació el 29 de diciembre de 1951. Por ende, la categoría de ocupante (y no la de poblador) es la que resulta procedente analizar para este caso de la señora Espinoza Briceño."
    },
    {
      "context": "Por tanto",
      "quote_en": "The following remain unaltered: a) the order of eviction of Mrs. G.E.B. from the public zone of the maritime-terrestrial zone, b) the order of destruction of the construction inhabited by Mrs. G.E.B. as an occupant in the public zone of the maritime-terrestrial zone, c) the suspension, for twenty-four months, of the eviction and destruction of the indicated construction.",
      "quote_es": "Se mantienen incólumes a) la orden de desalojo de la señora G.E.B, de la zona pública de la zona marítimo terrestre, b) la orden de destrucción de la construcción habitada por la señora G.E.B, en calidad de ocupante en la zona pública de la zona marítimo terrestre, c) la suspensión, por veinticuatro meses, del desalojo y la destrucción de la construcción indicados."
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Se apersonó el representante\ndel Ministerio Público.\n\n\n\nResultando:\n\n\n\n1.- Mediante sentencia Nº 2013-667 dictada a las nueve horas treinta\ny cinco minutos del veintinueve de octubre de dos mil trece, el Tribunal\nde Apelación de Sentencia del Tercer Circuito Judicial de Alajuela, Sección\nTercera, resolvió: “POR TANTO: Se declara sin lugar la impugnación\npresentada por el licenciado Cristhiam Gutiérrez Leal, defensor público de\nGerarda Espinoza Briceño. NOTIFIQUESE. Annia Enriquez Chavarría, María Gabriela\nRodríguez Morales, Ligia Arias Alegría. ”.(sic)\n\n\n\n2.- Contra el\nanterior pronunciamiento el defensor público licenciado Cristhiam Gutiérrez\nLeal, interpuso recurso de casación.- \n\n\n\n3.- Verificada\nla deliberación respectiva, la Sala entró a conocer del recurso.-\n\n\n\n4.- En los\nprocedimientos se han observado las prescripciones legales pertinentes.\n\n\n\nInforma el Magistrado Chinchilla Sandí ; y\n\n\n\nConsiderando:\n\n\n\nI.- El Ministerio Público formula, en fecha 03 de abril\nde 2008 , la acusación y la solicitud de apertura a juicio dentro del\nexpediente 08-200055-0591-TP (folios 32 a 39), contra Gerarda Espinoza Briceño,\npor el delito de Infracción a la Ley sobre la Zona Marítimo Terrestre 6043, de\n27 de marzo de 1977. El Fiscal Auxiliar de Cóbano César Sacasa Soto acusó\n(folio 33): \"Sin precisar la fecha ni hora exacta, pero sí con\nanterioridad al día 23 de abril del 2007, la imputada GERARDA ESPINOZA BRICEÑO,\nsin contar con los permisos respectivos ni concesión alguna, construyó una casa\nde habitación (construida de madera con latas de zinc), la cual se encuentra\ndentro de la zona pública de la Zona Marítimo Terrestre en el sector del Muello\nde Tambor de Cóbano, actuación con la cual detenta bienes de dominio público.\"\n[sic]. Según consta a folios 48 a 54, el día 18 de septiembre de 2008, la\nseñora Gerarda Espinoza Briceño, el Ministerio Público y la Procuraduría\nGeneral de la República suscriben un acuerdo conciliatorio, debidamente\nhomologado por la Jueza Yorleny Campos Campos, el día 10 de febrero de 2011,\nsegún el que (folio 48): \"1. La imputada se compromete a demoler la\npropiedad construída en zona marítimo terrestre y en un plazo de diez meses, a\npartir del acuerdo, siendo la demolisión a cargo de la imputada así como la limpieza\no escombros ocacionados a raíz de la demolisión. 2. La imputada deberá informar\na travez de su defensora para que esta última informe al despacho el\ncumplimiento a los efectos de verificar a traves (sic) del OIJ y este\nrealice la inspección respectiva.-\" [sic]. La señora Gerarda Espinoza\nBriceño no cumple este acuerdo conciliatorio y el caso se eleva a juicio, según\nconsta a folio 76. El Tribunal de Juicio de Puntarenas (integrado por el Juez\nGiovanni Hernández Barth) emite la sentencia oral 226-P-2013, de las 15:00\nhoras, de 30 de mayo de 2013, mediante la que resuelve (folio 135): \"POR\nTANTO De conformidad con lo dispuesto por los artículos 39 y 41 de la\nConstitución Política, artículo 11 de la Declaración Universal de Derechos\nHumanos, artículo 8 inciso 2) de la Convención Americana de Derechos Humanos,\nartículos 1, 16 y 30 del Código Penal, artículo 1 al 7, 142, 180, 182, 184, 265\nal 269, 360, 361, 363, 364 y 366 del Código Procesal Penal; artículos 1, 7, 8,\n9, 10, 13, 20, 22 y 62 de la Ley 6043 Ley sobre la Zona Marítimo Terrestre y\nartículos 1, 4 y 7 de la Ley 9073 Ley de Protección a los ocupantes de las\nZonas clasificadas como Especiales, el Tribunal ABSUELVE a GERARDA ESPINOZA\nBRICEÑO por el delito de INFRACCIÓN A LA LEY SOBRE ZONA MARÍTIMO TERRESTRE \nque en perjuicio de EL PATRIMONIO NACIONAL se le venía atribuyendo por parte\ndel Ministerio Público y la Procuraduría General de la República. Se ORDENA el\ndesalojo de la señora GERARDA ESPINOZA BRICEÑO de la edificación que ha venido\nsiendo ocupada por ella y que se ubica dentro de la Zona Marítimo Terrestre en\nel sector de Muelle de Tambor de Cóbano y el derribo de dicha edificación; no\nobstante, en aplicación de lo dispuesto en los numerales 1 y 7 de la Ley de\nProtección de los Ocupantes de las Zonas clasificadas como Especiales, los\nactos de desalojo y derribo ordenados se suspenden por el plazo de veinticuatro\nmeses a partir de la firmeza de esta sentencia y se le ordena al Estado tomar\nlas medidas necesarias para el ordenamiento de la zona referida. Se declara sin\nlugar la Acción Civil Resarcitoria interpuesta por la Procuraduría General de\nla República en contra de la demanda civil GERARDA ESPINOZA BRICEÑO. Se\nresuelve sin especial condenatoria en costas. Son los gastos del proceso a\ncargo del Estado. Se ordena el cese de cualquier otra medida cautelar que en\neste proceso se hubiese dictado en contra de Gerarda Espinoza Briceño. Se\nordena que una vez firma la sentencia se archive de manera definitiva el\nexpediente.\" [sic]. El Tribunal de Juicio de Puntarenas tiene como\nhechos probados en la sentencia oral 226-P-2013 (folio 134): \"PRIMERO:\nAl menos desde el 23 de abril de 2007, la acusada GERARDA ESPINOZA BRICEÑO\nhabita en una casa de habitación construida con maderas y latas de zinc dentro\nde la zona marítimo terrestre en el secto de muelle de Tambor de Cóbano.\nSEGUNDO:- Que los actos del debate se llevaron a cabo en la primera audiencia\ndel día dos de mayo, primera audiencia del dieciséis e mayo y segunda audiencia\ndel treinta de mayo, todas del año en curso.- TERCERO:- En los procedimientos\nse han observado las prescripciones y términos de ley y se dicta la presente\nsentencia dentro del término legal\" [sic]. Además, el Tribunal\nsentenciador de Puntarenas explica en su análisis intelectivo probatorio\n(archivo digital c0100130530150339.vgz contador 15:32:36): \"De acuerdo\na (sic) lo que nos dijo don Alcides Fernández y don Jorge Pérez, lo que\nse pudo comprobar en el levantamiento topográfico, es que la casa en que usted\nhabita se ubica dentro de la zona pública, que es la zona de 50 metros de\nancho, que está a partir de la zona pleamar ordinaria. Entonces, vemos que esa\nedificación se ubica dentro de lo que establece el artículo 10 como zona\npública de la zona marítimo terrestre\" [sic]; y añade (archivo digital\nc0100130530150339.vgz contador 15:40:50): \"Es importante señalar,\ntambién, que el artículo 20 de la Ley sobre Zona Marítimo Terrestre, salvo\nalgunas excepciones que son establecidas por la ley, en la zona pública no\npuede ser objeto de ocupación bajo ningún título ni en ningún caso y nadie\npuede alegar derecho alguno sobre ello. En razón de ello, a pesar de que Usted\ntenga los años que pueda tener de vivir ahí, que no se pudo determinar cuántos\nson, pero que sí es claro para el Tribunal que al menos desde el 23 de abril\ndel 2007 y hasta la fecha Usted habita en el lugar, debe ordenarse su desalojo.\n¿Por qué? porque la misma Ley sobre Zona Marítimo Terrestre en su artículo 20\nestablece que esa zona, la zona pública que es donde se ubica su vivienda, no\npeude ser objeto de ocupación bajo ningún título, ni en ningún caso. Es muy\npuntual y muy clara la ley en ese sentido.\" [sic]. El Tribunal de\nApelación de Sentencia Penal del Tercer Circuito Judicial de Alajuela, Sección\nTercera, Sede San Ramón (integrado por las Juezas de Apelación Annia Enríquez\nChavarría, María Gabriela Rodríguez Morales y Ligia Arias Alegría) emite la\nsentencia de apelación 2013-00667, de las 09:35 horas , de 29 de octubre de\n2013 (folios 145 a 148 vuelto), mediante la que declara sin lugar el recurso de\napelación formulado por el Defensor Público Cristhiam Gutiérrez Leal. El\nTribunal de Apelación indicado fundamenta la resolución 2013-00667, en la tesis\nde que a la señora Gerarda Espinoza Briceño no le es aplicable el beneficio regulado\nen el artículo 70 de la Ley sobre la Zona Marítimo Terrestre 6043, de 02 de\nmarzo de 1977 , de \"continuar en posesión de sus respectivos lotes\nsiempre que fuere su única propiedad \", porque su vivienda se halla en\nla zona pública de la zona marítimo terrestre.\n\n\n\nII.- La Sala Tercera emite el voto 2014-00596, de las\n08:39 horas, de 04 de abril de 2014 (folios 185 a 188), mediante el que admite\npara estudio de fondo el recurso de casación formulado por el Defensor Público\nCristiam Gutiérrez Leal, contra la sentencia de apelación 2013-00667. El\nDefensor Público \"reclama existencia de precedentes contradictorios\nentre resoluciones del Tribunal de Apelación de Sentencia del Tercer Circuito\nJudicial de Alajuela, Sede San Ramón. Estima el defensor que la sentencia que\nrecurre, al resolver la procedencia de la demolición, contradice la línea\njurisprudencial seguida por el mismo Tribunal, contraviniendo además el\nartículo 70 de la Ley de la Zona Marítimo Terrestre y el numeral 75 de su\nreglamento, que establece la posibilidad de los “pobladores” de permanecer en\nla Zona Marítimo Terrestre, hasta que no haya un plan regulador que permita su\ntraslado. Reprocha que la resolución del Tribunal de Apelación N° 2013-667, al\nplasmar excepcionalmente el no derribo de la edificación, cuando esta se\nencuentre en zona restringida y no así en zona pública para los “pobladores”,\nconforme al artículo 70 de la Ley de la Zona Marítimo Terrestre, entra en\ncontradicción con la línea jurisprudencial de los votos N° 103-2012, de las once\nhoras con cincuenta y nueve minutos, del 21 de febrero de 2012 y N° 2007-628,\nde las diez horas con veinte minutos, del 23 de noviembre de 2007.\nConcretamente, en esta última resolución, se establece: “El legislador utilizó\nel término «zona marítimo terrestre» para aludir a los destinatarios de la\nnorma, mismo sobre el que no existe ninguna ambigüedad al ser definido por la\nLey. Por ello, si la intención del legislador hubiese sido excluir la\naplicación del artículo 70 ya mencionado en lo que respecta a la «zona\npública», hubiese aludido directamente a: «los pobladores de la zona\nrestringida», concepto también interpretado por la Ley, pero no lo hizo así.\nSustentar la restricción que propugna el representante del Ministerio Público\nen la frase final de dicha norma: \"En todo caso deberá respetarse la zona\npública\", no es correcto. No puede entenderse esta última frase como una\nexclusión de la «zona pública» de las disposiciones del referido artículo 70,\nen primer lugar por cuanto va en contra de la voluntad manifiesta del\nlegislador, conforme se dijo arriba, el cual expresamente mencionó a «los\npobladores de la zona marítimo terrestre». Por otra parte, no se trata de que\nla «zona pública» deba respetarse y, contrariamente, la «zona restringida» no.\nAmbas forman parte de la «zona marítimo terrestre» y por ende existe una\nobligación de respeto en relación con las normas jurídicas que rigen la misma.”\nLa defensa técnica estima que esta última posición es la acertada, pues debe\nentenderse que la zona marítimo terrestre abarca tanto la zona pública como la\nzona restringida. Considera que se causa agravio, por cuanto por la utilización\nde criterios contradictorios se ordenó el desalojo y demolición de la propiedad\nde la encartada, posesión que ha tenido por más de cuarenta años, lo cual le\ncausa un grave trastorno a ella y su familia, siendo este, su único lugar de\nresidencia. Solicita se declare con lugar el recurso interpuesto y se anule la\nsentencia impugnada, concretamente en cuanto la orden de demolición y derribo\".\nEn atención a este voto 2014-00596, de la Sala Tercera y con base en el voto\n5756-96 , de las 14:02 horas, de 30 de octubre de 1996, de la Sala\nConstitucional, el Ministerio Público contesta la audiencia conferida (folios\n183 a 184 vuelto) y señala a folio 184: \" si en el presente caso el\nTribunal de Apelaciones consideró que la sentencia del Tribunal de Juicio\nanalizó que la construcción que se ubica dentro de la zona marítimo terrestre\nno se encontraba contemplada dentro de los casos de excepción, al encontrarse\ndentro de la zona pública lo correcto es proceder con la demolición de lo\nconstruido y el desalojo de los ocupantes. El tema de los pobladores que\nestablece el numeral 70 de la cita ley a nuestro criterio no está contemplado\npara los casos de zona pública, pues ese mismo numeral en forma expresa\nestablece que la zona pública debe respetarse. Por tanto, consideramos que le\nprecedente que debe prevalecer es el que ahora se viene recurriendo vía recurso\nde casación.\" [sic].\n\n\n\nIII.- Del poblador y del ocupante en la zona\npública de la zona marítimo terrestre. La Ley sobre la Zona Marítimo Terrestre 6043, de\n02 de marzo de 1977 (publicada en el Alcance 35 del Diario Oficial La Gaceta 52\nde 16 de marzo de 1977, y vigente a partir de ésta última fecha, en adelante\nLZMT) establece en el artículo 12, en general sobre la zona marítimo\nterrestre, que “es prohibido, sin la debida autorización legal,\nexplotar la flora y fauna existentes, deslindar con cercas, carriles o en\ncualquier otra forma, levantar edificaciones o instalaciones, cortar árboles,\nextraer productos o realizar cualquier otro tipo de desarrollo, actividad u\nocupación.”. Y en forma específica sobre la zona pública determina en el\nnumeral 20: “Salvo las excepciones establecidas por la ley, la zona pública\nno puede ser objeto de ocupación bajo ningún título ni en ningún caso. Nadie\npodrá alegar derecho alguno sobre ella. Estará dedicada al uso público y en\nespecial al libre tránsito de las personas. Las entidades y autoridades que\nindica el artículo 18 deberán dictar y hacer cumplir las disposiciones\nnecesarias para garantizar el libre y seguro tránsito de las personas y el uso\npúblico de esta zona.”. Las excepciones a las que se refiere este numeral\n20 de la LZMT son: A) Aquellas secciones que por su configuración geográfica,\nsu topografía o sus condiciones especiales, no pueden aprovecharse para uso\npúblico, en cuyo caso se autoriza su desarrollo por la municipalidad respectiva\ny el Instituto Costarricense de Turismo, siempre que no se enajenen y se\nestablezca una zona de libre tránsito que facilite el uso y disfrute públicos\nde las playas, riscos y esteros y se garantice la seguridad de los peatones\n(artículo 21 LZMT). B) Las obras de infraestructura y construcción que aprueben\nel Ministerio de Obras Públicas y Transportes, el Instituto Costarricense de\nTurismo, el Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo, y la respectiva\nmunicipalidad, atendiendo al uso público a que se destinen, o que se trate del\nestablecimiento y operación de instalaciones turísticas estatales de notoria\nconveniencia para el país (artículo 22 LZMT). Y C) Los casos contenidos en\nleyes que regulan aspectos especiales de la zona marítimo terrestre,\nverbigracia, el caso contenido en la Ley 7744, de Concesión y Operación de\nMarinas y Atracaderos Turísticos de 19 de diciembre de 1997 (publicada en el\nDiario Oficial La Gaceta 26, de 06 de febrero de 1998). Sin embargo, conviene\nprecisar que la Ley 6043, sobre la Zona Marítimo Terrestre y su Reglamento\n(dictado por Decreto 7841-P, de 16 de diciembre de 1977, publicado en el\nAlcance 16, del Diario Oficial La Gaceta 20, de 27 de enero de 1978, y vigente\na partir de esta última fecha; en adelante RLZMT) establecen dos categorías de\npersonas físicas que ejercen actos de ocupación en la zona marítima terrestre:\npoblador y ocupante. La figura del poblador se halla regulada en los artículos\n70 de la LZMT y 75 del RLZMT; la del ocupante se encuentra en los artículos 44\ny Transitorio VII de la LZMT. El artículo 70 de la LZMT se lee: “Los\npobladores de la zona marítimo terrestre, costarricenses por nacimiento, con\nmás de diez años de residencia en ella, según información de la autoridad de la\nGuardia de Asistencia Rural local o certificación del Registro Electoral sobre\nel domicilio del solicitante, podrán continuar en posesión de sus respectivos\nlotes siempre que fuere su única propiedad. Sin embargo, deberán sujetarse a la\nplanificación de la zona, a cuyo efecto podrán ser reubicados e indemnizadas\nsus mejoras de acuerdo con esta ley. En todo caso deberá respetarse la zona\npública”. El numeral 75 del RLZMT indica: “ Los pobladores de la zona\nmarítimo terrestre, costarricenses por nacimiento, con más de diez años de\nresidencia continua en ella, según información de la autoridad de la Guardia de\nAsistencia Rural local o certificación del Registro Electoral sobre el\ndomicilio del solicitante podrán continuar en posesión de sus respectivos\nlotes siempre que fuere su única propiedad, pudiendo ser reubicados de acuerdo\ncon la planificación de la zona, previa indemnización de las mejoras. En todo\ncaso deberá respetarse la zona pública. Cuando el período de residencia sea\ninferior a diez años, los pobladores podrán solicitar concesión sobre el\npredio, siempre que no se incluya parte alguna de la zona pública. Si\nexistiesen mejoras en la zona pública, se aplicará lo dispuesto en el inciso\ne), artículo 73 del reglamento, y las disposiciones del artículo 74 del\nreglamento si las mejoras estuvieren ubicadas en la zona restringida. Quienes\nno siendo pobladores hayan construido o edificado en la zona restringida en\npredios ilegalmente poseídos, no tendrán derecho al pago de mejoras. Sin\nembargo, podrán solicitar concesión sobre el predio y, si se les otorgare, no\nse les cobrará por el uso, y disfrute de esas mejoras. Las solicitudes de\nconcesiones que hagan los ocupantes de la zona marítimo terrestre tendrán\nprioridad sobre las demás.”. El artículo 44 de la LZMT se lee: “ Las\nconcesiones se otorgarán atendiendo al principio de que el primero en tiempo es\nprimero en derecho. Sin embargo, el reglamento de esta ley podrá establecer un\norden de prioridades atendiendo a la naturaleza de la explotación y a la mayor\nconveniencia pública de ésta; pero en igualdad de condiciones se ha de preferir\nal ocupante del terreno que la haya poseído quieta, pública y pacíficamente en\nforma continua.”. Y el Transitorio VII de la LZMT señala: “Las\nmunicipalidades con jurisdicción en la zona marítimo-terrestre cobrarán el\ncanon que establece esta ley para los ocupantes de la misma. El cobro se hará\nde acuerdo con el uso y con el avalúo actual de la Dirección General de la\nTributación Directa. Esta autorización tendrá carácter provisional, hasta tanto\nno entre en vigencia el plan de desarrollo para la respectiva zona, y no\nproduce derecho alguno para los ocupantes en lo que a concesión se refiere.”.\nDe la lectura de las normas transcritas se concluye la existencia de requisitos\nque debe cumplir toda persona para ostentar la condición de poblador: a) una\nposesión continua de al menos 10 años de antigüedad anterior a la entrada en\nvigencia de la LZMT –16 de marzo de 1977–, es decir, una posesión que iniciara\nal menos desde 1967; b) nacer antes de 1949, para\ntener mayoría de edad al iniciar los 10 años de la posesión indicada; c) ser\ncostarricense por nacimiento; d) no ser propietario de otro terreno, e) contar\ncon un informe de la Fuerza Pública o una certificación del Registro Civil,\nque sirvan de prueba sobre la posesión de marras. En relación con la categoría\nde ocupante, los requisitos para ostentar tal condición son: i) una posesión\ninferior a 10 años con anterioridad a la entrada en vigencia de la LZMT (16 de\nmarzo de 1977), es decir, una posesión que iniciara con posterioridad a 1967;\nb) nacer antes de 1959; c) ser costarricense por nacimiento; d) no ser\npropietario de otro terreno, e) contar con un informe de la Fuerza Pública o\nuna certificación del Registro Civil que sirvan de prueba sobre la posesión de\nmarras. De esta forma, salvo disposición legal especial, las personas que 1)\ningresaron a la zona marítimo terrestre antes de la vigencia de la LZMT y no\nson pobladores ni ocupantes, y 2) ingresaron después del 16 de marzo de 1977,\nse hallan en una situación de ocupación ilegal. Al concordar los artículos 70,\n44 y Transitorio VII de la LZMT y 75 del RLZMT con los numerales 12 y 20 de la\nLZMT, se concluye que los pobladores y los ocupantes no se hallan en los casos\nde excepción previstos en el último artículo (sea, el 20 iusidem), por lo que\ndebe entenderse que los reconocimientos que se dan por la LZMT se reducen a la\nzona restringida de la zona marítimo terrestre, y no a la zona pública. Se\ntiene por resuelto, entonces, el alegato de precedentes contradictorios\nformulado por el Defensor Público Cristhiam Gutiérrez Leal en el sentido de que\nrespecto de la zona pública de la zona marítimo terrestre a) sí procede el\ndesalojo de los pobladores y los ocupantes y la destrucción de las\nconstrucciones por ellos utilizadas cuando no cuenten con permiso o concesión\nque les habiliten legalmente para ejercer tal posesión, y b) ese desalojo y esa\ndestrucción de las construcciones pueden ser suspendidos por 24 meses según lo\nprevisto en los artículos 1 y 7 de la Ley 9073, de Protección a los Ocupantes\nde Zonas Clasificadas como Especiales de 19 de septiembre de 2012, publicada en\nel Diario Oficial La Gaceta 206, de 25 de octubre de 2012 Alcance 163 (sobre la\nque se exponen elementos relevantes en el Considerando V infra). \n\n\n\nIV.- Situación específica de la señora Gerarda\nEspinoza Briceño. En el caso particular de la señora Gerarda Espinoza\nBriceño resulta necesario considerar que si bien es cierto el Tribunal de\nJuicio de Puntarenas señala como hecho probado a folio 134, para efectos del\ndictado de la absolutoria, que su posesión se realiza “al menos desde el 23\nde abril de 2007”, el mismo Tribunal reconoce que su posesión es de 40 a 50\naños, según lo deriva de la prueba evacuada, en especial el testimonio de Jorge\nPérez Espinoza (archivo digital c0100130530150339.vgz contador 15:19:34). En\natención a tal reconocimiento posesorio, que no ha sido objeto de impugnación y\nse halla firme, se logra concluir que la señora Espinoza Briceño no cumple con\nuno de los requisitos para ser considerada pobladora: nacer antes de 1949 y así\ntener capacidad para el ejercicio posesorio; al efecto, nótese que nació el 29\nde diciembre de 1951 (folio 23, identificación de la señora Espinoza Briceño).\nPor ende, la categoría de ocupante (y no la de poblador) es la que resulta\nprocedente analizar para este caso de la señora Espinoza Briceño. Recordemos,\nen lo que interesa, que el numeral 75 del RLZMT indica que: “…Cuando el\nperíodo de residencia sea inferior a diez años, los pobladores podrán solicitar\nconcesión sobre el predio, siempre que no se incluya parte alguna de la zona\npública. Si existiesen mejoras en la zona pública, se aplicará lo dispuesto en\nel inciso e), artículo 73 del reglamento, y las disposiciones del artículo 74\ndel reglamento si las mejoras estuvieren ubicadas en la zona restringida.”.\nEn primer término, si bien es cierto el legislador utiliza el término\n“pobladores”, en este supuesto descrito en este párrafo del numeral 75 debe\nentenderse que se trata de “ocupantes” dado el contexto de todo el artículo. En\nsegundo término, ha quedado como probado y en firme que la señora Espinoza\nBriceño habita una construcción sita en la zona pública sin contar con permiso\no concesión algunos que le habiliten legalmente para ello, lo que obliga a la\nlectura del inciso e) del numeral 73 del RLZMT: “Cuando existan\nconstrucciones, edificaciones, o instalaciones levantadas ilegalmente en la\nzona pública, la municipalidad deberá destruirlas, demolerlas o removerlas,\nsiguiendo el procedimiento establecido en el artículo 22 de este reglamento.”,\ny el 22 del RLZMT señala que las autoridades administrativas de la\ncorrespondiente jurisdicción, así como las respectivas municipalidades, tan\npronto tengan noticia de alguna contravención a lo dispuesto en el artículo 12\nde la LZMT deben proceder al desalojo de los infractores, así como a la destrucción\no demolición de las construcciones que se hayan realizado. De las\nconsideraciones expuestas se concluye, en general, que en tratándose de la zona\npública de la zona marítimo terrestre sí procede el desalojo de los pobladores\ny los ocupantes y la destrucción de las construcciones realizadas; y, en\nparticular, que la señora Gerarda Espinoza Briceño es ocupante de una\nconstrucción sita en la zona pública sin contar con permiso o concesión que le\nhabiliten legalmente para ello, por lo que en su caso sí procede su desalojo y\nla destrucción de tal construcción para que la zona pública por ella ocupada\nrecupere su estado anterior a la invasión.\n\n\n\nV. Ordenamiento de la zona marítimo terrestre. La Ley 9073 , de\nProtección a los Ocupantes de Zonas Clasificadas como Especiales, de 19 de\nseptiembre de 2012, (publicada en el Diario Oficial La Gaceta 206, de 25 de\noctubre de 2012, Alcance 163), señala en sus artículos 1 y 7 lo siguiente: “Por\nel plazo de veinticuatro meses, se suspenderá el desalojo de personas, demolición\nde obras, suspensión de actividades y proyectos en la zona marítimo-terrestre,\nzona fronteriza y patrimonio natural del Estado.”; y “Durante la\nvigencia de esta moratoria, el Estado deberá tomar las medidas necesarias para\nel ordenamiento de las zonas referidas en la presente ley.”. Estos\nnumerales han sido la base sobre la que el Tribunal de Juicio de Puntarenas y\nel Tribunal de Apelación de San Ramón, determinaron la procedencia de otorgar\nun plazo de veinticuatro meses de moratoria, durante el que se suspende la\nejecución del desalojo de la señora Gerardo Espinoza Briceño y la destrucción\nde la construcción habitada por ella en la zona pública de la zona marítimo\nterrestre. Sin embargo, esta Ley 9073, no sólo regula\nel otorgamiento de aquella moratoria, busca también el ordenamiento de la zona\nmarítimo terrestre. Por ende, se ordena al Alcalde y al Concejo Municipal de la\nMunicipalidad de Cóbano, al Presidente Ejecutivo y a la Junta Directiva del\nInstituto Costarricense de Turismo, y al Presidente Ejecutivo y a la Junta\nDirectiva del Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo ejecutar las acciones\nnecesarias para que, en el plazo de veinticuatro meses, fijado por los\nartículos 1 y 7 de la Ley 9073 realicen el ordenamiento de la zona marítimo\nterrestre correspondiente. Al efecto, se advierte al Alcalde y al Concejo\nMunicipal de la Municipalidad de Cóbano, al Presidente Ejecutivo y a los\nintegrantes de la Junta Directiva del Instituto Costarricense de Turismo, y al\nPresidente Ejecutivo y a los integrantes de la Junta Directiva del Instituto\nNacional de Vivienda y Urbanismo su obligación de realizar todos los procesos\nde coordinación interinstitucional, para cumplir con el ordenamiento de la zona\nmarítimo terrestre de marras. Se ordena la notificación correspondiente de la\npresente sentencia de casación a efectos de que las instancias públicas\nindicadas cumplan con lo dispuesto por esta Sala.\n\n\n\nVI.- Por las consideraciones expuestas, se declara sin\nlugar el recurso de casación, formulado por el defensor público Cristhiam\nGutiérrez Leal , a favor de la señora G.E.B. Se resuelve el alegato de\nprecedentes contradictorios formulado por el Defensor Público en el sentido de\nque sí procede el desalojo de los pobladores y los ocupantes y la destrucción\nde las construcciones realizadas en la zona pública de la zona marítimo\nterrestre, cuando no cuenten con permiso o concesión que les habiliten\nlegalmente para ejercer tal posesión. Se mantienen incólumes a) la orden de\ndesalojo de la señora G.E.B. de la zona pública de la zona marítimo terrestre,\nb) la orden de destrucción de la construcción habitada por la señora G.E.B. en\ncalidad de ocupante en la zona pública de la zona marítimo terrestre, c) la\nsuspensión por veinticuatro meses del desalojo y la destrucción de la construcción\nindicados. Se ordena al Alcalde y a los integrantes del Concejo Municipal de la\nMunicipalidad de Cóbano, al Presidente Ejecutivo y a los integrantes de la\nJunta Directiva del Instituto Costarricense de Turismo, y al Presidente\nEjecutivo y a los integrantes de la Junta Directiva del Instituto Nacional de\nVivienda y Urbanismo ejecutar las acciones necesarias para que en el plazo de\nveinticuatro meses, fijado por los artículos 1 y 7 de la Ley 9073 de Protección\na los Ocupantes de Zonas Clasificadas como Especiales, realicen en forma\ncoordinada el ordenamiento de la zona marítimo terrestre correspondiente bajo\nel apercibimiento de que el no acatamiento de esta decisión implicará la\ncomisión del delito de desobediencia a la autoridad.\n\n\n\nPor tanto:\n\n\n\nSe declara sin lugar el recurso de casación formulado por\nel defensor público Cristhiam Gutiérrez Leal a favor de la señora G.E.B. Se\nresuelve el alegato de precedentes contradictorios formulado por el Defensor\nPúblico en el sentido de que sí procede el desalojo de los pobladores y los\nocupantes y la destrucción de las construcciones, realizadas en la zona pública\nde la zona marítimo terrestre, cuando no cuenten con permiso o concesión que\nles habiliten legalmente para ejercer tal posesión. Se mantienen incólumes a) la\norden de desalojo de la señora G.E.B, de la zona pública de la zona marítimo\nterrestre, b) la orden de destrucción de la construcción habitada por la señora\nG.E.B, en calidad de ocupante en la zona pública de la zona marítimo terrestre,\nc) la suspensión, por veinticuatro meses, del desalojo y la destrucción de la\nconstrucción indicados. Se ordena al Alcalde y a los integrantes del Concejo\nMunicipal de la Municipalidad de Cóbano, al Presidente Ejecutivo y a los\nintegrantes de la Junta Directiva del Instituto Costarricense de Turismo, y al\nPresidente Ejecutivo y a los integrantes de la Junta Directiva del Instituto\nNacional de Vivienda y Urbanismo ejecutar las acciones necesarias para que en\nel plazo de veinticuatro meses, fijado por los artículos 1 y 7 de la Ley 9073\nde Protección a los Ocupantes de Zonas Clasificadas como Especiales, realicen\nen forma coordinada el ordenamiento de la zona marítimo terrestre\ncorrespondiente bajo el apercibimiento de que el no acatamiento de esta\ndecisión implicará la comisión del delito de desobediencia a la autoridad. Notifíquese.\n\n\n\n \n\n\n\n \n\n\n\n \n \n\n \n \n\n \n \n\n \n\n \n \n \n\n \nCarlos Chinchilla S.\n\n \n\n \n \n \n\n \n \n\n \n\n \n \n\n \n\n \n \n\n \n \n\n \n\n \n \n \n\n \n \n\n \n\n \n \n \n\n \n \n\n \n\n \n \n\n \n\n \n \n\n \nJesús Ramírez Q.\n\n \n\n \n \n \n\n \n \n\n \n\n \n \n \n\n \nJose Manuel Arroyo G.\n\n \n\n \n \n\n \n\n \n \n \n\n \n\n \n \n\n \n\n \n\n \nSandra Zúñiga M.\n\n \n\n \n\n \nMag.Suplente\n\n \n\n \n \n \n\n \n \n\n \n\n \n \n \n \n\n \n\n \n \n\n \n\n \n\n \nRafael Angel Sanabria R.\n\n \n\n \n\n \nMag.Suplente\n\n \n\n \n \n\n\n\n\n \n\n\n\n \n\n\n\nlarana\n\n\n\n*082000550591PE*",
  "body_en_text": "*082000550591PE*\n\n*082000550591PE*\n\nExp: 08-200055-0591-PE\n\nRes: 2014-01617\n\nTHIRD CHAMBER OF THE SUPREME COURT OF JUSTICE. San José, at eight hours and forty-three minutes on October tenth, two thousand fourteen.\n\nAppeal in Cassation in the present case brought against Gerarda Espinoza Briceño, of legal age, homemaker, married, identity card number 6-099-1330 for the crime of Violation of the Maritime Terrestrial Zone Law (Infracción a la Ley Zona Marítimo Terrestre) to the detriment of The State. The following Judges, Carlos Chinchilla Sandí, Jesús Alberto Ramírez Quirós, José Manuel Arroyo Gutiérrez, Sandra Zúñiga Morales, and Rafael Sanabria Rojas, the latter two acting as Substitute Judges, participate in the decision on the appeal. The licensed attorney Cristhiam Gutiérrez Leal also participates in this instance as public defender. The representative of the Public Prosecutor's Office appeared.\n\nResulting:\n\n1.- By means of judgment No. 2013-667 issued at nine hours thirty-five minutes on October twenty-ninth, two thousand thirteen, the Sentence Appeals Tribunal of the Third Judicial Circuit of Alajuela, Third Section, resolved: \"THEREFORE: The challenge filed by licensed attorney Cristhiam Gutiérrez Leal, public defender of Gerarda Espinoza Briceño, is declared without merit. LET IT BE NOTIFIED. Annia Enriquez Chavarría, María Gabriela Rodríguez Morales, Ligia Arias Alegría.\" (verbatim).\n\n2.- Against the preceding pronouncement, the public defender, licensed attorney Cristhiam Gutiérrez Leal, filed an appeal in cassation.\n\n3.- Once the respective deliberation was verified, the Chamber proceeded to hear the appeal.\n\n4.- The pertinent legal requirements have been observed in the proceedings.\n\nJudge Chinchilla Sandí reports; and\n\nConsidering:\n\nI.- The Public Prosecutor's Office files, on April 3, 2008, the accusation and the request for trial opening within file 08-200055-0591-TP (folios 32 to 39), against Gerarda Espinoza Briceño, for the crime of Violation of the Law on the Maritime Terrestrial Zone (Ley sobre la Zona Marítimo Terrestre) 6043, of March 27, 1977. The Assistant Prosecutor of Cóbano, César Sacasa Soto, accused (folio 33): \"Without specifying the exact date or time, but certainly prior to April 23, 2007, the accused GERARDA ESPINOZA BRICEÑO, without having the respective permits or any concession, built a dwelling house (built of wood with zinc sheets), which is located within the public zone of the Maritime Terrestrial Zone in the sector of Muello de Tambor de Cóbano, an action by which she holds public domain property.\" [verbatim]. As recorded in folios 48 to 54, on September 18, 2008, Mrs. Gerarda Espinoza Briceño, the Public Prosecutor's Office, and the Office of the Attorney General of the Republic signed a conciliation agreement, duly approved by Judge Yorleny Campos Campos on February 10, 2011, according to which (folio 48): \"1. The accused undertakes to demolish the property built in the maritime terrestrial zone within a period of ten months, from the date of the agreement, with the demolition being the responsibility of the accused as well as the cleanup of debris caused by the demolition. 2. The accused must inform, through her defender, so that the latter informs the office of compliance for the purpose of verifying it through the OIJ, and that body shall carry out the respective inspection.\" [verbatim]. Mrs. Gerarda Espinoza Briceño does not comply with this conciliation agreement and the case is elevated to trial, as recorded in folio 76. The Trial Court of Puntarenas (composed of Judge Giovanni Hernández Barth) issues the oral judgment 226-P-2013, at 15:00 hours, on May 30, 2013, by which it resolves (folio 135): \"THEREFORE In accordance with the provisions of Articles 39 and 41 of the Political Constitution, Article 11 of the Universal Declaration of Human Rights, Article 8 subsection 2) of the American Convention on Human Rights, Articles 1, 16, and 30 of the Penal Code, Articles 1 to 7, 142, 180, 182, 184, 265 to 269, 360, 361, 363, 364, and 366 of the Code of Criminal Procedure; Articles 1, 7, 8, 9, 10, 13, 20, 22, and 62 of Law 6043 Law on the Maritime Terrestrial Zone and Articles 1, 4, and 7 of Law 9073 Law for the Protection of Occupants of Zones Classified as Special, the Court ACQUITS GERARDA ESPINOZA BRICEÑO of the crime of VIOLATION OF THE LAW ON THE MARITIME TERRESTRIAL ZONE which, to the detriment of THE NATIONAL HERITAGE, was attributed to her by the Public Prosecutor's Office and the Office of the Attorney General of the Republic. The eviction of Mrs. GERARDA ESPINOZA BRICEÑO from the building she has been occupying and which is located within the Maritime Terrestrial Zone in the sector of Muelle de Tambor de Cóbano, and the demolition of said building, is ORDERED; however, in application of the provisions of numerals 1 and 7 of the Law for the Protection of the Occupants of the Zones classified as Special, the ordered acts of eviction and demolition are suspended for a period of twenty-four months from the finality of this judgment, and the State is ordered to take the necessary measures for the planning of the referred zone. The Civil Action for Damages filed by the Office of the Attorney General of the Republic against the civil defendant GERARDA ESPINOZA BRICEÑO is declared without merit. It is resolved without special condemnation for costs. The procedural expenses are to be borne by the State. The cessation of any other precautionary measure that may have been ordered in this proceeding against Gerarda Espinoza Briceño is ordered. It is ordered that once the judgment is final, the file be definitively archived.\" [verbatim]. The Trial Court of Puntarenas considers as proven facts in the oral judgment 226-P-2013 (folio 134): \"FIRST: At least since April 23, 2007, the accused GERARDA ESPINOZA BRICEÑO has inhabited a dwelling house built of wood and zinc sheets within the maritime terrestrial zone in the sector of muelle de Tambor de Cóbano. SECOND: That the acts of the hearing were carried out in the first hearing of May second, the first hearing of May sixteenth, and the second hearing of May thirtieth, all in the current year. THIRD: The legal requirements and terms have been observed in the proceedings, and this judgment is issued within the legal term.\" [verbatim]. Furthermore, the sentencing court of Puntarenas explains in its intellectual probative analysis (digital file c0100130530150339.vgz counter 15:32:36): \"According to what Mr. Alcides Fernández and Mr. Jorge Pérez told us, what could be verified in the topographic survey, is that the house you inhabit is located within the public zone, which is the zone 50 meters wide, starting from the ordinary high-water mark. So, we see that this building is located within what Article 10 establishes as the public zone of the maritime terrestrial zone.\" [verbatim]; and adds (digital file c0100130530150339.vgz counter 15:40:50): \"It is also important to note that Article 20 of the Law on the Maritime Terrestrial Zone, except for some exceptions established by law, states that the public zone cannot be subject to occupation under any title or in any case, and no one can claim any right over it. For this reason, even though you may have been living there for years, which could not be determined exactly how many, but it is clear to the Court that at least since April 23, 2007, and up to the present, you inhabit the place, your eviction must be ordered. Why? Because the same Law on the Maritime Terrestrial Zone in its Article 20 establishes that this zone, the public zone where your dwelling is located, cannot be subject to occupation under any title, nor in any case. The law is very specific and very clear in that sense.\" [verbatim]. The Sentence Appeals Tribunal of the Third Judicial Circuit of Alajuela, Third Section, San Ramón Venue (composed of the Appeals Judges Annia Enríquez Chavarría, María Gabriela Rodríguez Morales, and Ligia Arias Alegría) issues the appeals judgment 2013-00667, at 09:35 hours, on October 29, 2013 (folios 145 to 148 verso), by which it declares without merit the appeal filed by the Public Defender Cristhiam Gutiérrez Leal. The indicated Appeals Tribunal bases resolution 2013-00667 on the thesis that the benefit regulated in Article 70 of the Law on the Maritime Terrestrial Zone (Ley sobre la Zona Marítimo Terrestre) 6043, of March 2, 1977, of \"being able to continue in possession of their respective lots provided it is their only property,\" does not apply to Mrs. Gerarda Espinoza Briceño because her dwelling is located in the public zone of the maritime terrestrial zone.\n\nII.- The Third Chamber issues vote 2014-00596, at 08:39 hours, on April 4, 2014 (folios 185 to 188), by which it admits for substantive study the appeal in cassation filed by the Public Defender Cristiam Gutiérrez Leal against the appeals judgment 2013-00667. The Public Defender \"claims the existence of contradictory precedents between resolutions of the Sentence Appeals Tribunal of the Third Judicial Circuit of Alajuela, San Ramón Venue. The defender considers that the judgment he appeals, when resolving the appropriateness of the demolition, contradicts the jurisprudential line followed by the same Tribunal, also contravening Article 70 of the Law on the Maritime Terrestrial Zone and numeral 75 of its regulations, which establish the possibility for the \"settlers\" (pobladores) to remain in the Maritime Terrestrial Zone, until there is a regulatory plan that allows their relocation. He reproaches that the resolution of the Appeals Tribunal No. 2013-667, by exceptionally providing for the non-demolition of the building when it is located in the restricted zone and not in the public zone for the \"settlers\" (pobladores), in accordance with Article 70 of the Law on the Maritime Terrestrial Zone, contradicts the jurisprudential line of votes No. 103-2012, at eleven hours and fifty-nine minutes, on February 21, 2012, and No. 2007-628, at ten hours and twenty minutes, on November 23, 2007. Specifically, in this last resolution, it is established: 'The legislator used the term \"maritime terrestrial zone\" to refer to the recipients of the norm, a term regarding which there is no ambiguity as it is defined by Law. Therefore, if the legislator's intention had been to exclude the application of Article 70 mentioned above with regard to the \"public zone,\" they would have directly referred to: \"the settlers of the restricted zone,\" a concept also interpreted by the Law, but they did not do so. Supporting the restriction advocated by the representative of the Public Prosecutor's Office based on the final phrase of said norm: \"In any case, the public zone must be respected,\" is not correct. This last phrase cannot be understood as an exclusion of the \"public zone\" from the provisions of the referred Article 70, first because it goes against the manifest will of the legislator, as stated above, who expressly mentioned \"the settlers of the maritime terrestrial zone.\" On the other hand, this is not a matter of the \"public zone\" having to be respected and, conversely, the \"restricted zone\" not having to be. Both form part of the \"maritime terrestrial zone\" and therefore there is an obligation of respect in relation to the legal norms governing it.' The technical defense considers this latter position to be the correct one, since it must be understood that the maritime terrestrial zone encompasses both the public zone and the restricted zone. It considers that harm is caused, because through the use of contradictory criteria, the eviction and demolition of the defendant's property was ordered, a possession she has held for over forty years, which causes a serious disruption to her and her family, this being her only place of residence. It requests that the filed appeal be granted and that the challenged judgment be annulled, specifically regarding the order of demolition and destruction.\" In consideration of this vote 2014-00596 from the Third Chamber, and based on vote 5756-96, at 14:02 hours, on October 30, 1996, from the Constitutional Chamber, the Public Prosecutor's Office responds to the granted hearing (folios 183 to 184 verso) and indicates at folio 184: \"if in the present case the Appeals Tribunal considered that the judgment of the Trial Court analyzed that the construction located within the maritime terrestrial zone was not contemplated within the cases of exception, being located within the public zone, the correct procedure is to proceed with the demolition of what was built and the eviction of the occupants. The issue of the settlers (pobladores) established in numeral 70 of the cited law, in our opinion, is not contemplated for cases of the public zone, since that same numeral expressly establishes that the public zone must be respected. Therefore, we consider that the precedent which must prevail is the one now being appealed via the appeal in cassation.\" [verbatim].\n\nIII.- The settler (poblador) and the occupier (ocupante) in the public zone of the maritime terrestrial zone. The Law on the Maritime Terrestrial Zone (Ley sobre la Zona Marítimo Terrestre) 6043, of March 2, 1977 (published in Supplement 35 of the Official Gazette La Gaceta 52 of March 16, 1977, and effective as of this latter date, hereinafter LZMT) establishes in Article 12, in general regarding the maritime terrestrial zone, that \"it is prohibited, without due legal authorization, to exploit the existing flora and fauna, to demarcate with fences, tracks, or in any other way, to erect buildings or installations, to cut down trees, to extract products, or to carry out any other type of development, activity, or occupation.\" And specifically regarding the public zone, it determines in numeral 20: \"Except for the exceptions established by law, the public zone cannot be subject to occupation under any title or in any case. No one may claim any right over it. It shall be dedicated to public use and especially to the free transit of persons. The entities and authorities indicated in Article 18 must dictate and enforce the necessary provisions to guarantee the free and safe transit of persons and the public use of this zone.\" The exceptions referred to in this numeral 20 of the LZMT are: A) Those sections that, due to their geographical configuration, topography, or special conditions, cannot be used for public use, in which case their development is authorized by the respective municipality and the Costa Rican Tourism Institute (Instituto Costarricense de Turismo, ICT), provided they are not alienated and a free transit zone is established to facilitate the public use and enjoyment of beaches, cliffs, and estuaries, and the safety of pedestrians is guaranteed (Article 21 LZMT). B) The infrastructure and construction works approved by the Ministry of Public Works and Transport (Ministerio de Obras Públicas y Transportes, MOPT), the Costa Rican Tourism Institute, the National Institute of Housing and Urbanism (Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo, INVU), and the respective municipality, concerning the public use they are intended for, or if they involve the establishment and operation of state tourist facilities of notable convenience for the country (Article 22 LZMT). And C) The cases contained in laws regulating special aspects of the maritime terrestrial zone, for example, the case contained in Law 7744, of Concession and Operation of Tourist Marinas and Docks, of December 19, 1997 (published in the Official Gazette La Gaceta 26, of February 6, 1998). However, it is necessary to specify that Law 6043, on the Maritime Terrestrial Zone, and its Regulations (issued by Decree 7841-P, of December 16, 1977, published in Supplement 16, of the Official Gazette La Gaceta 20, of January 27, 1978, and effective as of this latter date; hereinafter RLZMT) establish two categories of natural persons who carry out acts of occupation in the maritime terrestrial zone: settler (poblador) and occupier (ocupante). The figure of the settler (poblador) is regulated in Articles 70 of the LZMT and 75 of the RLZMT; that of the occupier (ocupante) is found in Articles 44 and Transitory VII of the LZMT. Article 70 of the LZMT reads: \"The settlers (pobladores) of the maritime terrestrial zone, Costa Rican by birth, with more than ten years of residence therein, according to information from the authority of the local Rural Assistance Guard or certification from the Electoral Registry regarding the applicant's domicile, may continue in possession of their respective lots provided it is their only property. However, they must adhere to the zoning plan, for which purpose they may be relocated and compensated for their improvements in accordance with this law. In any case, the public zone must be respected.\" Numeral 75 of the RLZMT indicates: \"The settlers (pobladores) of the maritime terrestrial zone, Costa Rican by birth, with more than ten years of continuous residence therein, according to information from the authority of the local Rural Assistance Guard or certification from the Electoral Registry regarding the applicant's domicile, may continue in possession of their respective lots provided it is their only property, and may be relocated in accordance with the zoning plan, with prior compensation for improvements. In any case, the public zone must be respected. When the period of residence is less than ten years, the settlers (pobladores) may apply for a concession over the land, provided no part of the public zone is included. If there are improvements in the public zone, the provisions of subsection e), Article 73 of the regulations, and the provisions of Article 74 of the regulations shall apply if the improvements are located in the restricted zone. Those who, not being settlers (pobladores), have built or erected in the restricted zone on illegally possessed lands shall not have the right to payment for improvements. However, they may apply for a concession over the land, and if it is granted, they shall not be charged for the use and enjoyment of those improvements. Applications for concessions made by the occupiers (ocupantes) of the maritime terrestrial zone shall have priority over others.\" Article 44 of the LZMT reads: \"Concessions shall be granted based on the principle of first in time, first in right. However, the regulations of this law may establish a priority order based on the nature of the exploitation and its greater public convenience; but under equal conditions, preference shall be given to the occupier (ocupante) of the land who has possessed it quietly, publicly, and peacefully in a continuous manner.\" And Transitory VII of the LZMT indicates: \"The municipalities with jurisdiction over the maritime-terrestrial zone shall collect the fee established by this law for the occupiers (ocupantes) thereof. Collection shall be made according to use and the current appraisal by the General Directorate of Direct Taxation. This authorization shall be provisional in nature, until the development plan for the respective zone comes into effect, and does not produce any right for the occupiers (ocupantes) regarding the concession.\" From the reading of the transcribed norms, the existence of requirements that any person must meet to hold the status of settler (poblador) can be concluded: a) continuous possession of at least 10 years prior to the entry into force of the LZMT –March 16, 1977–, that is, possession that began at least since 1967; b) born before 1949, to be of legal age at the start of the 10 years of said possession; c) be Costa Rican by birth; d) not be the owner of other land, e) possess a report from the Public Force or a certification from the Civil Registry, which serves as proof of the possession in question. In relation to the category of occupier (ocupante), the requirements to hold such status are: i) possession of less than 10 years prior to the entry into force of the LZMT (March 16, 1977), that is, possession that began after 1967; b) born before 1959; c) be Costa Rican by birth; d) not be the owner of other land, e) possess a report from the Public Force or a certification from the Civil Registry that serves as proof of the possession in question. Thus, unless a special legal provision applies, persons who 1) entered the maritime terrestrial zone before the LZMT came into effect and are neither settlers (pobladores) nor occupiers (ocupantes), and 2) entered after March 16, 1977, are in a situation of illegal occupation. By harmonizing Articles 70, 44, and Transitory VII of the LZMT and 75 of the RLZMT with numerals 12 and 20 of the LZMT, it is concluded that settlers (pobladores) and occupiers (ocupantes) are not within the cases of exception provided in the latter article (i.e., Article 20 ibidem), and therefore it must be understood that the recognitions granted by the LZMT are limited to the restricted zone of the maritime terrestrial zone, and not to the public zone. Thus, the allegation of contradictory precedents formulated by the Public Defender Cristhiam Gutiérrez Leal is resolved to the effect that, regarding the public zone of the maritime terrestrial zone, a) the eviction of settlers (pobladores) and occupiers (ocupantes) and the destruction of the constructions used by them is indeed appropriate when they lack a permit or concession that legally authorizes them to exercise such possession, and b) that eviction and destruction of constructions may be suspended for 24 months as provided in Articles 1 and 7 of Law 9073, for the Protection of Occupants of Zones Classified as Special (Ley de Protección a los Ocupantes de Zonas Clasificadas como Especiales) of September 19, 2012, published in the Official Gazette La Gaceta 206, of October 25, 2012, Supplement 163 (regarding which relevant elements are set forth in Considering V below).\n\nIV.- Specific situation of Mrs. Gerarda Espinoza Briceño. In the particular case of Mrs. Gerarda Espinoza Briceño, it is necessary to consider that although it is true the Trial Court of Puntarenas indicates as a proven fact at folio 134, for the purposes of rendering the acquittal, that her possession has been exercised \"at least since April 23, 2007,\" the same Court acknowledges that her possession has lasted 40 to 50 years, as derived from the evidence produced, especially the testimony of Jorge Pérez Espinoza (digital file c0100130530150339.vgz counter 15:19:34). In consideration of such recognition of possession, which has not been challenged and is final, it can be concluded that Mrs. Espinoza Briceño does not meet one of the requirements to be considered a settler (pobladora): being born before 1949 and thus having the capacity to exercise possession; in this regard, note that she was born on December 29, 1951 (folio 23, identification of Mrs. Espinoza Briceño). Therefore, the category of occupier (ocupante) (and not that of settler (poblador)) is the one that is appropriate to analyze for this case of Mrs. Espinoza Briceño. Let us remember, for the relevant part, that numeral 75 of the RLZMT indicates: \"... When the period of residence is less than ten years, the settlers (pobladores) may apply for a concession over the land, provided no part of the public zone is included. If there are improvements in the public zone, the provisions of subsection e), Article 73 of the regulations shall apply, and the provisions of Article 74 of the regulations if the improvements are located in the restricted zone.\" In the first place, although it is true the legislator uses the term \"settlers\" (pobladores), in this scenario described in this paragraph of numeral 75, it must be understood that it refers to \"occupiers\" (ocupantes) given the context of the entire article. In the second place, it has been proven and is final that Mrs. Espinoza Briceño inhabits a construction located in the public zone without having any permit or concession legally authorizing her to do so, which requires reading subsection e) of numeral 73 of the RLZMT: \"When there are constructions, buildings, or installations erected illegally in the public zone, the municipality must destroy, demolish, or remove them, following the procedure established in Article 22 of these regulations,\" and Article 22 of the RLZMT indicates that the administrative authorities of the corresponding jurisdiction, as well as the respective municipalities, as soon as they become aware of any contravention of the provisions of Article 12 of the LZMT, must proceed with the eviction of the offenders, as well as the destruction or demolition of the constructions that have been built. From the presented considerations, it is concluded, in general, that in the case of the public zone of the maritime terrestrial zone, the eviction of the settlers (pobladores) and the occupiers (ocupantes) and the destruction of the constructions made is appropriate; and, in particular, that Mrs. Gerarda Espinoza Briceño is an occupier (ocupante) of a construction located in the public zone without having any permit or concession legally authorizing her to do so, and therefore, in her case, her eviction and the destruction of such construction are appropriate so that the public zone occupied by her recovers its state prior to the invasion.\n\nV. Planning (ordenamiento) of the maritime terrestrial zone. Law 9073, for the Protection of Occupants of Zones Classified as Special (Ley de Protección a los Ocupantes de Zonas Clasificadas como Especiales), of September 19, 2012, (published in the Official Gazette La Gaceta 206, of October 25, 2012, Supplement 163), states in its Articles 1 and 7 the following: \"For a period of twenty-four months, the eviction of persons, demolition of works, suspension of activities, and projects in the maritime-terrestrial zone, border zone, and natural heritage of the State is suspended.\"; and \"During the effective period of this moratorium, the State must take the necessary measures for the planning (ordenamiento) of the zones referred to in this law.\" These numerals have been the basis on which the Trial Court of Puntarenas and the Appeals Tribunal of San Ramón determined the appropriateness of granting a twenty-four-month moratorium period, during which the execution of the eviction of Mrs. Gerardo Espinoza Briceño and the destruction of the construction inhabited by her in the public zone of the maritime terrestrial zone is suspended. However, this Law 9073, not only regulates the granting of that moratorium, but also seeks the planning (ordenamiento) of the maritime terrestrial zone. Therefore, the Mayor and the Municipal Council of the Municipality of Cóbano, the Executive President and the Board of Directors of the Costa Rican Tourism Institute, and the Executive President and the Board of Directors of the National Institute of Housing and Urbanism are ordered to execute the necessary actions so that, within the period of twenty-four months set by Articles 1 and 7 of Law 9073, they carry out the planning (ordenamiento) of the corresponding maritime terrestrial zone. To this effect, the Mayor and the Municipal Council of the Municipality of Cóbano, the Executive President and the members of the Board of Directors of the Costa Rican Tourism Institute, and the Executive President and the members of the Board of Directors of the National Institute of Housing and Urbanism are warned of their obligation to carry out all processes of inter-institutional coordination, to comply with the planning (ordenamiento) of the maritime terrestrial zone in question. The corresponding notification of this cassation judgment is ordered so that the indicated public bodies comply with what is ordered by this Chamber.\n\nVI.- For the stated considerations, the appeal in cassation filed by the public defender Cristhiam Gutiérrez Leal, on behalf of Mrs. G.E.B., is declared without merit. The allegation of contradictory precedents formulated by the Public Defender is resolved to the effect that the eviction of settlers (pobladores) and occupiers (ocupantes) and the destruction of constructions made in the public zone of the maritime terrestrial zone is indeed appropriate, when they lack a permit or concession that legally authorizes them to exercise such possession. The following are kept intact: a) the eviction order for Mrs. G.E.B. from the public zone of the maritime terrestrial zone, b) the order for the destruction of the construction inhabited by Mrs. G.E.B. as an occupier (ocupante) in the public zone of the maritime terrestrial zone, c) the twenty-four-month suspension of the indicated eviction and destruction of the construction. The Mayor and the members of the Municipal Council of the Municipality of Cóbano, the Executive President and the members of the Board of Directors of the Costa Rican Tourism Institute, and the Executive President and the members of the Board of Directors of the National Institute of Housing and Urbanism are ordered to execute the necessary actions so that, within the period of twenty-four months set by Articles 1 and 7 of Law 9073 for the Protection of Occupants of Zones Classified as Special, they carry out, in a coordinated manner, the planning (ordenamiento) of the corresponding maritime terrestrial zone, under the warning that failure to comply with this decision will imply the commission of the crime of disobedience to authority.\n\nTherefore:\n\nThe appeal filed by public defender Cristhiam Gutiérrez Leal on behalf of Mrs. G.E.B. is dismissed. The contradictory precedents argument raised by the Public Defender is resolved in the sense that the eviction of settlers and occupants and the destruction of constructions, carried out in the public zone of the maritime-terrestrial zone, is indeed appropriate when they lack a permit or concession that legally enables them to exercise such possession. The following remain intact: a) the eviction order against Mrs. G.E.B. from the public zone of the maritime-terrestrial zone, b) the order for the destruction of the construction inhabited by Mrs. G.E.B., in her capacity as an occupant in the public zone of the maritime-terrestrial zone, c) the twenty-four-month suspension of the eviction and the destruction of the indicated construction. The Mayor and the members of the Municipal Council of the Municipality of Cóbano, the Executive President and the members of the Board of Directors of the Instituto Costarricense de Turismo, and the Executive President and the members of the Board of Directors of the Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo are ordered to execute the necessary actions so that, within the twenty-four-month period established by Articles 1 and 7 of Ley 9073 de Protección a los Ocupantes de Zonas Clasificadas como Especiales, they carry out, in a coordinated manner, the land-use planning (ordenamiento) of the corresponding maritime-terrestrial zone, under the warning that failure to comply with this decision will constitute the crime of disobedience to authority. Let this be notified.\n\n \n\n \n\n \n \n\n \n \n\n \n \n\n \n\n \n \n \n\n \nCarlos Chinchilla S.\n\n \n\n \n \n \n\n \n \n\n \n\n \n \n\n \n\n \n \n\n \n \n\n \n\n \n \n \n\n \n \n\n \n\n \n \n \n\n \n \n\n \n\n \n \n\n \n\n \n \n\n \nJesús Ramírez Q.\n\n \n\n \n \n \n\n \n \n\n \n\n \n \n \n\n \nJose Manuel Arroyo G.\n\n \n\n \n \n\n \n\n \n \n \n\n \n\n \n \n\n \n\n \n\n \nSandra Zúñiga M.\n\n \n\n \n\n \nMag.Suplente\n\n \n\n \n \n \n\n \n \n\n \n\n \n \n \n \n\n \n\n \n \n\n \n\n \n\n \nRafael Angel Sanabria R.\n\n \n\n \n\n \nMag.Suplente\n\n \n\n \n \n\n\n \n\n \n\nlarana\n\n*082000550591PE*"
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