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  "id": "norm-52894",
  "citation": "Decreto 31793",
  "section": "norms",
  "doc_type": "executive_decree",
  "title_es": "Plan Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias",
  "title_en": "National Plan for Risk Prevention and Emergency Response",
  "summary_es": "El Decreto Ejecutivo N° 31793-MP emite el Plan Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias, formulado por la Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias (CNE). Este plan establece el marco estratégico para la gestión del riesgo en Costa Rica, definiendo políticas, objetivos estratégicos y programas para la prevención, mitigación, preparación, respuesta, rehabilitación y reconstrucción ante desastres. Incorpora un enfoque integral que vincula la prevención con la atención de emergencias, y estructura el Sistema Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias (SNPRAE) mediante instancias de coordinación en los niveles superior, sectorial, institucional, técnico y operativo. El plan busca reducir las causas de las pérdidas humanas y las consecuencias sociales, económicas y ambientales inducidas por amenazas naturales y antrópicas, promoviendo la cultura de prevención, la investigación, la educación, la regulación del desarrollo y la coordinación interinstitucional. Su vigencia es de 2003 a 2006, y se fundamenta en la Ley Nacional de Emergencia N° 7914.",
  "summary_en": "Executive Decree No. 31793-MP issues the National Plan for Risk Prevention and Emergency Response, formulated by the National Commission for Risk Prevention and Emergency Response (CNE). This plan establishes the strategic framework for risk management in Costa Rica, defining policies, strategic objectives, and programs for prevention, mitigation, preparedness, response, rehabilitation, and reconstruction in the face of disasters. It incorporates a comprehensive approach linking prevention with emergency care, and structures the National System for Risk Prevention and Emergency Response (SNPRAE) through coordination bodies at the superior, sectoral, institutional, technical, and operational levels. The plan aims to reduce the causes of human losses and the social, economic, and environmental consequences induced by natural and anthropogenic hazards, promoting a culture of prevention, research, education, development regulation, and inter-institutional coordination. Its validity spans 2003-2006, and it is based on the National Emergency Law No. 7914.",
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  "date": "05/05/2004",
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    "Plan Nacional de Prevención de Riesgos",
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  "excerpt_es": "La Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencia (CNE), en virtud de sus funciones de coordinación y ejecución, estipuladas principalmente en la Ley 7914, tiene importantes responsabilidades en el desarrollo de programas y acciones eficaces para enfrentar, en todo el país y con un enfoque que articule la prevención con las actividades operativas de atención a la problemática planteada por los desastres.\n\nCorresponde a la CNE, en el ejercicio de sus facultades y obligaciones, elaborar y mantener actualizado el Plan Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias. Este instrumento de planificación se ubica en el contexto del Plan Nacional de Desarrollo del Gobierno de Costa Rica 2002 – 2006. Responde al Área Temática de \"Gestión de Riesgo\" ubicada en el Eje Temático \"Armonía con el Ambiente\". En tal sentido, constituye el instrumento de la política que permite al Estado costarricense delimitar sus acciones en este campo.\n\nSe observará que con la estructura del contenido de este Plan se ha procurado tratar la prevención y la atención de emergencias como elementos integrales de un mismo proceso, como parte de un quehacer inseparable, en el que las responsabilidades de gestión que corresponden a un Sistema Nacional, coordinado por la CNE, y en última instancia a toda la ciudadanía, se trabajan mediante programas únicos.",
  "excerpt_en": "The National Commission for Risk Prevention and Emergency Response (CNE), by virtue of its coordination and execution functions, stipulated mainly in Law 7914, has important responsibilities in developing effective programs and actions to address, throughout the country and with an approach that links prevention with operational care activities, the problems posed by disasters.\n\nIt is incumbent upon the CNE, in the exercise of its powers and obligations, to prepare and keep updated the National Plan for Risk Prevention and Emergency Response. This planning instrument is placed in the context of the National Development Plan of the Government of Costa Rica 2002–2006. It responds to the Thematic Area of \"Risk Management\" located in the Thematic Axis \"Harmony with the Environment\". In that sense, it constitutes the policy instrument that allows the Costa Rican State to define its actions in this field.\n\nIt will be observed that with the structure of the content of this Plan, an effort has been made to treat prevention and emergency care as integral elements of the same process, as part of an inseparable undertaking, in which the management responsibilities corresponding to a National System, coordinated by the CNE, and ultimately to all citizens, are worked on through unique programs.",
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    "summary_en": "The Executive Decree issues the National Plan for Risk Prevention and Emergency Response, structuring the SNPRAE and defining policies, objectives, and programs for risk management in Costa Rica during 2003-2006.",
    "summary_es": "El Decreto Ejecutivo emite el Plan Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias, estructurando el SNPRAE y definiendo políticas, objetivos y programas para la gestión del riesgo en Costa Rica durante 2003-2006."
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      "context": "Presentación",
      "quote_en": "It is incumbent upon the CNE, in the exercise of its powers and obligations, to prepare and keep updated the National Plan for Risk Prevention and Emergency Response. This planning instrument is placed in the context of the National Development Plan of the Government of Costa Rica 2002–2006. It responds to the Thematic Area of 'Risk Management' located in the Thematic Axis 'Harmony with the Environment'.",
      "quote_es": "Corresponde a la CNE, en el ejercicio de sus facultades y obligaciones, elaborar y mantener actualizado el Plan Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias. Este instrumento de planificación se ubica en el contexto del Plan Nacional de Desarrollo del Gobierno de Costa Rica 2002 – 2006. Responde al Área Temática de 'Gestión de Riesgo' ubicada en el Eje Temático 'Armonía con el Ambiente'."
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      "context": "I.A.3. La Prevención: Un Concepto Escurridizo",
      "quote_en": "Disaster risk prevention is integrated into multiple related levels. If we have derived the concept from what we call global development, it means that this is the essential preventive level.",
      "quote_es": "La prevención de los riesgos por desastre se integra en múltiples planos relacionados. Si el concepto lo hemos deducido de lo que llamamos desarrollo global, significa que este es el plano preventivo esencial."
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      "context": "III.A. Definición",
      "quote_en": "The National System for Risk Prevention and Emergency Response (SNPRAE), more than an operational body, constitutes the articulation of a network of interrelated roles. Through coordination bodies it functionally relates the organs, methods, procedures, and resources of the institutions and sectors of the State – including the three Powers – local governments, the private sector, and organized civil society.",
      "quote_es": "El Sistema Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias (SNPRAE), más que una instancia operativa, constituye la articulación de una red de roles interrelacionados. Por medio de instancias de coordinación pone en relación funcional los órganos, métodos, procedimientos y recursos de las instituciones y de los sectores del Estado – comprensivo de los tres Poderes – los gobiernos locales, el sector privado y la sociedad civil organizada."
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      "context": "III.B.3.a.i.",
      "quote_en": "The CNE is responsible for the organization and coordination of the System, therefore it holds the governing role, its Board of Directors the superior decision level, and its Executive Directorate the responsibility to execute the necessary actions for the articulation of the System and the fulfillment of the Plan.",
      "quote_es": "La CNE es la responsable de la organización y coordinación del Sistema, por lo que recae en ella el papel rector, en su Junta Directiva el nivel superior de decisión y en su Dirección Ejecutiva la responsabilidad de ejecutar las acciones necesarias para la articulación del Sistema y el cumplimento del Plan."
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  "source_url": "https://pgrweb.go.cr/scij/Busqueda/Normativa/Normas/nrm_texto_completo.aspx?param1=NRTC&nValor1=1&nValor2=52894&strTipM=TC&nValor3=0",
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  "body_es_text": "en la totalidad del texto\n\n                    -\n\n                        Texto Completo Norma 31793\n\n                        Plan Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias de la\nComisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias (CNE)\n\nTexto Completo acta: 741A8\nN° 31793-MP\n\n  N° 31793-MP\n\n   \n\n  EL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA\n\n  Y EL MINISTRO DE LA PRESIDENCIA\n\n    En ejercicio de las facultades que les confieren los\nartículos 140, incisos 3) y 18) de la Constitución Política, artículos 24, inciso f)\nde la Ley N° 7914 del 13 de octubre de 1999, que es Ley Nacional de Emergencia\n\nConsiderando\n\n      1º—Que la Ley Nacional de\n    Emergencia, dispone en su articulo 24 inciso f) que la Comisión Nacional de Prevención\n    de Riesgos y Atención de Emergencias deberá redactar el Plan Nacional de Emergencias en\n    consulta con las instituciones competentes en el área, así como actualizarlo y\n    desarrollarlo.\n      2º—Que el artículo 24 inciso f) de\n    la Ley Nacional de Emergencias dispone que el Plan Nacional de Emergencias deberá\n    emitirse vía Decreto Ejecutivo.\n      3º—Que el articulo 46 del Decreto\n    Ejecutivo Nº 28445-MP, que es Reglamento a la Ley Nacional de Emergencias, dispone que la\n    Junta Directiva de la Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de\n    Emergencias, deberá aprobar un Plan Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de\n    Emergencias, Por tanto,\n\nDECRETAN\n\n    Artículo 1°— Se emite el Plan\nNacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias, el cual se encuentra en el\nanexo único del presente decreto, además de la versión digital, la cual se encuentra\ndisponible en la dirección electrónica www.cne.go.cr\n\n      Artículo 2°— Rige a partir\n    de su publicación\n      Dado en la Presidencia de la República.\n    — San José a los cinco días del mes de mayo del dos mil cuatro.\n\nAnexo único\n\n   \n\n  PLAN NACIONAL DE PREVENCIÓN DE RIESGOS Y ATENCIÓN\n\n  DE EMERGENCIAS\n\n   \n\n  Presentación\n\n   \n      La Comisión Nacional de Prevención de\n    Riesgos y Atención de Emergencia (CNE), en virtud de sus funciones de coordinación y\n    ejecución, estipuladas principalmente en la Ley 7914, tiene importantes responsabilidades\n    en el desarrollo de programas y acciones eficaces para enfrentar, en todo el país y con\n    un enfoque que articule la prevención con las actividades operativas de atención a la\n    problemática planteada por los desastres.\n      Corresponde a la CNE, en el ejercicio de\n    sus facultades y obligaciones, elaborar y mantener actualizado el Plan Nacional de\n    Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias. Este instrumento de planificación se\n    ubica en el contexto del Plan Nacional de Desarrollo deL Gobierno de Costa Rica 2002\n    – 2006. Responde al Área Temática de \"Gestión de Riesgo\" ubicada en el\n    Eje Temático \"Armonía con el Ambiente\". En tal sentido, constituye el\n    instrumento de la política que permite al Estado costarricense delimitar sus acciones en\n    este campo.\n      Se observará que con la estructura del\n    contenido de este Plan se ha procurado tratar la prevención y la atención de emergencias\n    como elementos integrales de un mismo proceso, como parte de un quehacer inseparable, en\n    el que las responsabilidades de gestión que corresponden a un Sistema Nacional,\n    coordinado por la CNE, y en última instancia a toda la ciudadanía, se trabajan mediante\n    programas únicos. No se apela a las tradicionales separaciones de la problemática que\n    hasta el día de hoy a lo que han contribuido es a cercenar los grados de acción y las\n    expectativas de los planes, en aras de una precisión que es solo aparente.\n      Es de la mayor importancia imprimirle a\n    este Plan las cualidades metodológicas para viabilizar su puesta en práctica y llevarlo\n    a diversas instancias de análisis y propuesta, a fin de lograr su plena comprensión y\n    validación, para que los actores involucrados se comprometan en su ejecución. Si fuere\n    asumido como una mera respuesta burocrática ante las reglas de administración del\n    Estado, o como el resultado final de una rígida normativa, incapaz de enriquecerse a sí\n    misma, se convertiría inevitablemente en un documento estéril. Por esto, se ha\n    considerado esencial elaborarlo y presentarlo como un marco estratégico, por definición\n    flexible, abierto a constantes mejoramientos y sustentado por directrices cada vez más\n    sólidas. De hecho, la información con que se elaboró tiene por base las consultas de\n    más de tres años a muchos actores interesados, lo que compromete su enriquecimiento a\n    partir de ellos mismos. En la visión de futuro que sustenta este plan, se aspira a\n    convertir la gestión del riesgo en un eje transversal de toda política pública, y por\n    su pertinencia, a que trascienda los límites temporales de un periodo de gobierno y se\n    convierta en un lineamiento permanente, reto que deseamos compartir con aliados y amigos.\n      El documento está dividido en cuatro\n    capítulos:\n      En el primero se realiza una breve\n    exploración de los conceptos teóricos bajo los cuales se construye el Plan, incluyendo\n    los antecedentes de desarrollo institucional para el manejo de los desastres en el país.\n      En el segundo se presenta el marco\n    estratégico del Plan, detallado hasta el nivel de los programas que forman parte del\n    mismo.\n      En el tercero se presenta el esquema de\n    organización del Sistema Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias,\n    fundamento indispensable para que este Plan pueda ejecutarse.\n      Finalmente, en el Capítulo IV. se hace\n    referencia a los instrumentos de seguimiento y evaluación del Plan.\n\nI. FUNDAMENTOS Y ANTECEDENTES\n\nA. CONTEXTO TEORICO-CONCEPTUAL1 (La elaboración de este apartado estuvo a cargo del Sr. Armando\nCampos, Consultor y colaborador de la CNE.)\n\n      Como todo instrumento destinado a guiar\n    transformaciones socialmente relevantes, la elaboración del Plan que se presenta en estas\n    páginas debe partir de una decisión básica: caracterizar un objeto de acción, es\n    decir, una problemática claramente delimitada en el contexto del desarrollo nacional,\n    cuyo conocimiento y transformación dan sentido a las responsabilidades y acciones de la\n    institución, configuran su identidad y orientan sus imprescindibles relaciones con muchas\n    otras organizaciones.\n      El objeto de acción de la CNE está\n    conformado por los riesgos por desastres que afectan o pueden afectar a la población\n    nacional2.(El alcance \"nacional\" de\n    este Plan alude más a sus protagonistas que a su cobertura, porque, como es bien sabido,\n    las amenazas no reconocen fronteras y se plantean valores de solidaridad entre países\n    vecinos) Pero este enunciado no responde por sí sólo varias preguntas\n    fundamentales, relacionadas con el origen de estos procesos y las estrategias de acción\n    para enfrentarlo, porque no hay al respecto respuestas únicas. Se trata de un campo en\n    que bulle un intenso pluralismo teórico, coexisten prácticamente todas las disciplinas\n    científicas y convergen iniciativas de planificación que priorizan objetivos distintos,\n    no raras veces divergentes. Por lo mismo, la posibilidad de lograr perspectivas comunes no\n    equivale a buscar un completo consenso, sino unidad en la diversidad, sustentada en una\n    fluida comunicación teórico-doctrinal y en estrategias metodológicas que aseguren una\n    coordinación óptima. Todo esto sin cerrar un necesario debate productivo ni negar las\n    autonomías establecidas en la organización del sector público.\n      Para lograr una indispensable armonía en\n    un contexto donde el pensamiento y las opciones prácticas pueden experimentar intensos\n    desencuentros, es necesario explicitar, aunque sea muy escuetamente, algunos de los\n    fundamentos teórico-conceptuales con que la CNE enfoca su objeto de acción. Más\n    específicamente, la información meramente descriptiva sobre amenazas y vulnerabilidades\n    tiene utilidad para hacer ver una problemática inacabable que demanda acciones\n    socialmente organizadas, pero no dicta por sí sola ciertos principios claves para la\n    correspondiente planificación. Por ejemplo, la necesidad de fortalecer la coordinación\n    interinstitucional y articular programáticamente los objetivos de prevención con las\n    actividades de respuesta o atención, que aquí se reiteran, no se justifica si no se hace\n    bajo la comprensión de los aspectos de la realidad que se enlazan en los desastres.\n\nEl Riesgo Como Proceso Global\n\n      El surgimiento de distintas instituciones\n    especializadas, y a menudo desacopladas en su quehacer, ha dado pie por muchos años a una\n    visión multifragmentaria del riesgo. Así, los riesgos relacionados con las enfermedades,\n    las condiciones de trabajo, la seguridad ciudadana o la circulación vial, para mencionar\n    algunos, son comúnmente entendidos y manejados como problemas diversos, que\n    justificarían acciones separadas, perdiéndose de vista las interrelaciones fundamentales\n    en una sociedad concreta.\n      Sin embargo, este modo de pensar y actuar\n    se debilita ante un creciente fortalecimiento de la conciencia sobre las múltiples\n    amenazas que se ciernen sobre la humanidad y, recientemente, esto confluye con una\n    corriente de pensamiento que se despliega en torno a un concepto fundamental: sociedad del\n    riesgo.\n      Es así como autores de gran influencia,\n    entre los que destacan principalmente U. Beck y otros como N. Luhman, A. Giddens y Z.\n    Bauman, coinciden en atribuirle a la modernidad una intrínseca capacidad para producir\n    riesgo. Según A. Giddens (1999) \"vivir en el mundo generado por la modernidad es\n    como cabalgar sobre los hombros de una divinidad destructora\". Para Bauman (2001), el\n    reemplazo de la idea de \"peligro\" por la de \"riesgo\" denota que el\n    significado de \"estar en crisis\" ha cambiado: el riesgo es visto como un\n    atributo inseparable de la condición humana, no como desgracia o revés de la fortuna. Si\n    el riesgo es inherente a nuestra transformación del mundo – agrega el autor - su\n    \"reducción\" pasa por transformar esa transformación.\n      Tales hipótesis se relacionan con la\n    modernidad de países desarrollados y por lo mismo no son mecánicamente aplicables a\n    sociedades en que la modernidad, e incluso la posmodernidad, coexisten con modos\n    \"atrasados\" de organización productiva. Mucho menos cuando estos últimos\n    predominan. No obstante, contribuyen significativamente a aclarar que el riesgo es un\n    producto histórico-social que se expresa de diversas formas.\n\n2. Los Riesgos por Desastre\n\n      Si los riesgos por desastre son una forma\n    particular del riesgo social, un primer paso para establecer sus particularidades consiste\n    en definir qué son los desastres. Por el carácter de este documento, no corresponde\n    profundizar en la interesante trayectoria, no exenta de contradicciones, que este concepto\n    ha tenido a lo largo de muchos años. Pero al menos se requiere puntualizar lo siguiente:\n    los desastres no son simplemente \"amenazas consumadas\".\n      El concepto de desastre se refiere al\n    impacto social producido por los efectos, en término de pérdidas y daños, agregado\n    también el sufrimiento, de determinados procesos destructores, en las diversas\n    dimensiones que conforman la organización de una sociedad concreta y las condiciones de\n    vida de sus integrantes: salud, producción, educación, transporte, comunicación y\n    otras. El reconocimiento de este impacto social como \"desastre\" se fundamenta en\n    dos grandes criterios: la alteración de las posibilidades \"normales\" de\n    reproducción del todo social y la transformación de las condiciones de riesgo primario\n    de un modo que exige acciones urgentes.\n      En consecuencia, los desastres son\n    relativos desde las diversas maneras sociales: pérdidas de igual costo material bruto\n    pueden resultar fácilmente superables para ciertos países y en cambio constituirse como\n    \"desastrosas\" en el caso de otros. Correlativamente, las capacidades de\n    recuperación son claramente desiguales, hasta el punto de que en los países más pobres\n    el impacto residual y acumulativo de múltiples \"pequeños desastres\"\n    corrientemente se torna incontenible.\n      Por esta vía de análisis, es posible\n    llegar a comprender:\n\nel significado y consecuencias prácticas de ciertas\n    importantes aseveraciones, por ejemplo, el señalamiento de que \"los desastres son\n    problemas no resueltos del desarrollo\", \"son un producto social\", etc., que\n    de otro modo se convierten en lugares comunes sin mayor trascendencia;\n\nque todo desastre tiene como contexto real una totalidad\n    social, en la cual incide de manera estructural y durable, y que por lo tanto no se limita\n    ni al espacio ni al tiempo en que ocurren los eventos destructivos;\n\nque, en virtud de la indisociabilidad de los sectores de\n    programación social, los procesos de desastre nunca ocurren encerrados en uno sólo de\n    ellos o en varios desconectados. Por ejemplo, si un fenómeno natural devasta la\n    producción agrícola de un país, esta situación no se convertirá en desastre\n    simplemente por el costo de las pérdidas sufridas en ese sector de producción, sino por\n    sus consecuencias negativas para la alimentación y la salud de la población y su impacto\n    colateral en otros sectores de actividad económica.\n\n      Existe un amplio consenso en cuanto a     definir los riesgos por desastre como un producto\ndialéctico, que se configura     dinámicamente como una interrelación entre amenazas y\nvulnerabilidad, ambientalmente     mediatizada, en una población concreta. Aunque la interpretación\nde ambas dimensiones no     se agota con su clasificación descriptiva, porque los respectivos\nconceptos presentan     aspectos polémicos o difíciles de relacionar, no nos detendremos aquí en su\nanálisis.       Desde el punto de vista de su     conocimiento y gestión preventiva, los riesgos por\ndesastre constituyen probabilidades     complejas porque relacionan en un mismo proceso diversas\nprobabilidades específicas: la     ocurrencia de ciertos fenómenos, su conversión en amenazas3, su\nconcreción como tales y su efecto e impacto     socioeconómico (condicionado por la vulnerabilidad\nde la población). Además, son     procesos esencialmente dinámicos porque las dimensiones que los\nconforman - amenazas « vulnerabilidad - y sus interrelaciones tienen ese carácter.     También\nporque los desastres transforman los riesgos de un modo que exige constantes     ajustes en su\ngestión.(3)(  En este aspecto es importante tener en cuenta que la amenazas no     equivalen a\ndeterminados fenómenos, sino a su configuración como tal bajo ciertas     condiciones y dada la\nexistencia de una población susceptible de ser afectada. Por     ejemplo, para que un fenómeno\nnatural como la falta de lluvia se convierta en sequía se     requieren diferentes condiciones\nambientales y de infraestructura, y otras más para que     llegue a representar un peligro para la\nsalud de la población. Podemos atribuirle un     carácter absoluto como amenazas a ciertos fenómenos\nde especial intensidad destructiva,     como los terremotos y los huracanes, pero aún en estos casos\nsus efectos se encuentran     relativizados por factores tales como la localización espacial y\ncondiciones de vivienda     de la población.)       Se trata de probabilidades, que como se\npodrá advertir, son fundamentalmente predecibles, aunque la definición y las     metodologías\nutilizables para tal fin, sin llegar a oponerse, contienen importantes     particularidades que\nhacen compleja esa predicción. Así por ejemplo, la predicción del     impacto social requiere una\nmetodología de escenarios basada en la identificación     hipotética de diversas configuraciones de\nafectación y alteración social, que no se     resuelve por el solo conocimiento de la amenaza por\nuna parte o la mera delimitación de     variables sociales sin vinculación al escenario físico, por\notra; requieren     integración.\n\n3. La Prevención: Un Concepto Escurridizo\n\n      Tanto el título de este Plan como el\n    nombre de la institución que lo presenta, parecieran respaldar un error de\n    interpretación que, a lo largo de muchos años, ha tenido consecuencias que desbordan las\n    preocupaciones meramente \"académicas\": la errónea suposición según la cual\n    la \"prevención\" y la \"atención de emergencias\" constituyen\n    \"acciones\" separadas, ojalá interconectadas, pero en todo caso susceptibles de\n    planeamiento y administración desligados. Esto debe aclararse:\n      En primer lugar, cuando se habla de\n    \"prevenir\" hechos social y humanamente nocivos, no sólo se trata de actuar\n    anticipadamente para evitar que ocurran, sino también de crear condiciones y capacidades\n    más propicias para reducir el riesgo. No sería sensato reconstruir una casa que se ha\n    incendiado, a causa de un cortocircuito, utilizando materiales eléctricos igualmente\n    defectuosos. Se actuará preventivamente corrigiendo esos defectos y, en la medida de lo\n    posible, se intentará mejorar su confort y seguridad como vivienda. Con la misma lógica,\n    sería absurdo orientar las acciones de reconstrucción \"postdesastre\" a una\n    restitución de las condiciones de vulnerabilidad anteriores (en el supuesto que eso fuera\n    posible, claro está).\n      Aplicado a la problemática de las\n    emergencias y los desastres, la prevención no se refiere solamente a lo que se pueda\n    hacer para reducir o eliminar el riesgo primario, aunque indudablemente esto representa su\n    dimensión más importante y decisiva. Tampoco constituye una acción específica, sino\n    una intencionalidad o propósito que adquiere sentido práctico y se operacionaliza de muy\n    diversas maneras.\n      La prevención de los riesgos por\n    desastre se integra en múltiples planos relacionados. Si el concepto lo hemos deducido de\n    lo que llamamos desarrollo global, significa que este es el plano preventivo esencial.\n    Dentro de su ámbito, aspectos como la lucha contra la pobreza y la exclusión social son\n    determinantes porque de ello depende primariamente la superación de la vulnerabilidad.\n      En un plano también básico que forma\n    parte de aquel, se sitúa la construcción de un cultura de prevención, entendida como el\n    predominio de conocimientos, valores y prácticas solidarias que conduzcan, en una\n    sociedad determinada, a superar los hábitos \"respondientes\" ante problemas que\n    son permanentes.\n      Y así sucesivamente, hay prevención en\n    la organización comunitaria auto responsable, en la implementación de procedimientos\n    científicos de predicción, en el planeamiento y ejecución oportuna de obras de\n    mitigación y en muchas otras acciones. Incluso, aquellas actividades que corrientemente\n    se caricaturizan como carentes de contenido preventivo en el supuesto de que se efectúan\n    cuando \"ya no hay nada que prevenir\" (labores de socorro y rehabilitación),\n    tienen también esa proyección; negársela significaría cuestionar injustamente su valor\n    humano y social.\n      Por lo tanto, el problema no consiste en\n    \"optar\" por la prevención o la atención, o decidir \"cuál de las\n    dos\" es prioritaria. Lo que se necesita es aclarar los propósitos y medios de\n    prevención e identificar los múltiples espacios, momentos y actividades en que se\n    operacionaliza; las acciones de preparativos y de atención de emergencias encierran\n    múltiples posibilidades preventivas.\n\nELEMENTOS PARA UNA CARACTERIZACIÓN DEL RIESGO EN COSTA RICA\n\nCon base en el modelo de interpretación iniciado por la Red de\nEstudios Sociales en Prevención de Desastres en América Latina (La RED) y la\nincorporación de nuevas consideraciones en procura de una visión aún más integradora,\nse presenta a continuación un breve análisis sobre los riesgos por desastre en Costa\nRica. Para tal efecto se tienen en cuenta, en sus rasgos más consistentes en el país,\nlos problemas planteados por la dinámica de las amenazas y la condiciones de\nvulnerabilidad de su población.\n\n1. La Dinámica de las Amenazas4(Para la elaboración de este apartado se han retomado algunos de los\nconceptos, reorientándolos, emitidos en la propuesta de \"Plan Nacional de\nPrevención de Desastres y Atención de Emergencias\" , formulada con el respaldo de\nel PNUD, de enero del 2001 y a cargo de la consultora Claudia Solera.)\n\nCosta Rica, en conjunto con los demás\npaíses de América Central constituye una faja de tierra con características tropicales,\nsituada en el llamado Anillo de Fuego del Pacífico, cruzado por una cadena de altas\nmontañas, con gran cantidad de volcanes activos y actividad tectónica.\n\nEl desarrollo poblacional de Costa Rica,\ndesde la Colonia, no ha tomado en cuenta los factores de amenaza del territorio: las\nprincipales ciudades, la infraestructura y el desarrollo productivo, industrial y\nagrícola, en especial el de monocultivo, se han llevado a cabo en forma desordenada, sin\nconsiderar el grado de vulnerabilidad que se está generando, en un país ambientalmente\nrico pero en alto grado expuesto, por su situación geográfica, a la ocurrencia\nperiódica y recurrente de eventos destructivos.\n\nContradiciendo los relevantes esfuerzos\nemprendidos en materia de protección del ambiente, en las decisiones económicas\nrelativas al desarrollo urbano y productivo, y al uso de la tierra, han gravitado\ndesignios de aprovechamiento, explotación y cercanía de la riqueza ambiental que no toma\nen cuenta la valoración responsablemente del potencial de las amenazas.\n\na. Los Factores Climáticos5(\n  Se incorporan las observaciones del Sr. Juan Carlos Fallas Sojo, Meteorólogo del\n  Instituto Meteorológico Nacional.)\n\nCosta Rica se ubica en una región geográfica donde el régimen de los\nvientos alisios (vientos del Este, que se trasladan a través del mar Caribe) es\npersistente en su dirección a lo largo del año, solo varía su velocidad por efecto de\nlas estaciones.\n\nEl país también se ve influenciado por los vientos del Suroeste (que\nprovienen del océano Pacífico) durante la estación lluviosa, como una consecuencia del\nefecto de la Zona de Convergencia Intertropical que aporta gran cantidad de humedad en esa\nestación.\n\nEl sistema montañoso que atraviesa el territorio nacional de Noroeste\na Sureste juega un papel muy importante en las características climáticas:\nprácticamente lo divide en dos vertientes y determina la clasificación climática más\nsimple con que se caracteriza: por una parte la Vertiente del Pacífico, dividida a su vez\nen tres subvertientes: Pacífico Norte, Pacífico Central y Pacífico Sur, incluyendo al\nValle Central, por otra, la Vertiente del Caribe y la Zona Norte.\n\nLa Vertiente del Pacífico se caracteriza por una estación seca y una\nestación lluviosa bien definidas. La época seca se extiende desde diciembre hasta abril\ny la lluviosa desde mayo hasta noviembre, con una disminución en las precipitaciones\nentre los meses de julio a agosto, conocida como \"veranillo\". Los períodos de\nentrada y salida de estas épocas, así como la intensidad de las estaciones varían un\npoco en cada una de las subvertientes señaladas.\n\nEn las Vertientes del Caribe y Zona Norte se establece una estación\nlluviosa casi permanente. En las regiones costeras es donde se distinguen dos períodos de\nrelativa disminución de las lluvias: uno entre febrero y marzo y otro entre setiembre y\noctubre. En la región montañosa solo se produce un mínimo relativo de lluvias entre\nfebrero y marzo.\n\nComparativamente, son las Vertiente del Caribe y Zona Norte donde se\nproducen los mayores niveles de precipitación cada año y en general todo el territorio\nnacional tiene indicadores altos de precipitación. Esta condición se suma a una gran red\nfluvial de cuencas con numerosos y caudalosos ríos, cuyos afluentes nacen desde las zonas\nmontañosas y corren hacia el mar Caribe o el océano Pacífico.\n\nEn la parte central del país, donde se concentra la mayor parte de la\npoblación y sus principales ciudades, las condiciones orográficas y lo quebrado del\nterreno hace que los caudales de los ríos y acequias fluyan con velocidad y en caso de\ndesbordamiento, las inundaciones tengan un comportamiento violento. Sumado a ello, el\ndesarrollo urbano creciente ha implicado la deforestación en zonas de pendiente y\nserranía, la pavimentación e impermeabilización del suelo, ha impedido la filtración\ndel agua, provocando una escorrentía mayor hacia los ríos, tanto por las vías naturales\ncomo por el sistema de alcantarillado, violentando su capacidad hídrica ya de por sí\nsaturada.\n\nEn las zonas costeras, los ríos generalmente son de cauce más amplio\ny los desbordamientos generan inundaciones pasivas o lentas. Sin embargo, la\ndeforestación, los cambios de cauce, la construcción de canales y diques sin control\nadecuado, por parte de compañías dedicadas a la producción de monocultivos, en especial\nen la Vertiente del Caribe y el Pacífico Sur, generan cambios drásticos en el\ncomportamiento de los ríos, provocando que las inundaciones ocasionen mayores problemas\nque los \"naturalmente\" esperados en las zonas de asentamiento humano, en las\náreas de producción agrícola, en la infraestructura de servicios, comunicación y\ntransporte y en las zonas de protección forestal.\n\nA este panorama se suma la ocurrencia periódica de eventos\nmeteorológicos que afectan la región climática en que se encuentra Costa Rica, que\nproducen aumentos o disminuciones en la cantidad e intensidad de las precipitaciones y en\ngeneral en el clima. Estos eventos están asociados a los ciclones tropicales y fenómenos\nde baja presión en el mar Caribe, la Zona de Convergencia Intertropical, los frentes\nfríos, las ondas del Este y los períodos de El Niño y La Niña.\n\nb. Los Factores Geológicos\n\nCosta Rica es un territorio joven que se encuentra sometido a una etapa\nde evolución rápida más que de equilibrio en sus procesos geológicos. El país está\nubicado en un complejo marco tectónico, resultado de la interacción de las placas Coco,\nCaribe y Nazca, así como de la subducción somera de la Dorsal Asísmica de Coco (Denyer\ny Kussmaul, 1994).\n\nLos procesos geológicos en el territorio nacional se asocian a la\ngeodinámica interna y externa del planeta. La geodinámica interna se manifiesta a\ntravés de los eventos sísmicos provocados por la interacción de las placas Cocos y\nCaribe o por los desplazamientos de las fallas locales dentro del territorio nacional\nasentado sobre la Placa Caribe. El resultado concreto e inmediato de esta condición es\nque la amenaza sísmica constituya una situación latente a largo de toda la historia\nconocida del país.\n\nOtro proceso generado por la geodinámica interna es la actividad de\nlos volcanes de las cordilleras de Guanacaste y Central, que incluso a lo largo del Siglo\nXX significaron escenarios de emergencia importante, con las erupciones del Irazú, el\nPoás, el Rincón de la Vieja y el hasta entonces conocido como Cerro Arenal, hoy Volcán\nArenal. La cercanía y presencia inmediata de la población en las zonas de influencia de\nestos volcanes constituyen tanto en el pasado como en el presente un importante factor de\namenaza, pues además de las vidas humanas, se encuentra amenazada la infraestructura\nsocial y productiva. Esto es sumamente relevante en el caso del Valle Central, pues toda\nla Gran Área Metropolitana está en el zona de influencia de los volcanes activos del la\nCordillera Central.\n\nDel impacto inmediato o retardado de los factores geológicos\nmencionados, derivan los eventos que se identifican como propios de la geodinámica\nexterna, tales como los deslizamientos, las avalanchas, los represamientos de agua y lodo,\nlas mismas inundaciones y los procesos erosivos ocasionados por el lavado de los suelos.\n\nCotidianamente, estos eventos son los más visibles y, aunque se les\ndetermina en el ámbito de las geociencias, tras ellos existe toda una cadena de elementos\ncausales socio-ambientales, que evidencian el mal manejo del entorno espacial en que se\nmanifiestan.\n\nLos factores geológicos de la dinámica externa se asocian con los\nfactores climáticos y culturales, de tal modo que las precipitaciones intensas, las\ncaracterísticas topográficas de un territorio con grandes variaciones de nivel, con\nserranías y valles, y la misma actividad humana - de una población que ya hace bastante\ntiempo agotó su frontera agrícola, que urbaniza, deforesta y realiza alteraciones\nsustantivas en las condiciones del suelo y los ríos, sin control sobre la orientación de\nsu uso -, contribuyen a acelerar los procesos de degradación de suelos y ríos y causan o\npotencian los llamados eventos de la geodinámica externa.\n\nc. Los Factores Antropogénicos6( Tomado de: Carlos Picado: \"Elementos teóricos para explicar los\n  desastres\".)\n\nLos factores antropogénicos, que tienen un peso determinante por sí\nmismos y la cualidad de potenciar los anteriormente mencionados, se originan directamente\nen determinadas prácticas y formas de relación social, que se establecen para la\ntransformación de nuestro entorno material, o que ponen de manifiesto procesos de\nconflicto social.\n\nCorrientemente se identifican aquí las llamadas amenazas tecnológicas\ny las resultantes de conflictos políticos y religiosos como las confrontaciones armadas.\nEn la actualidad se discute acerca si los problemas de violencia social que afectan la\nseguridad y la salud de la población pueden ser incluidos en esta categoría de factores\no si corresponden a otro ámbito de análisis.\n\nEn el caso de Costa Rica, el crecimiento poblacional y en especial el\nurbano, la tecnificación acelerada de la producción agrícola e industrial, el aumento\nde las facilidades de comunicación y transporte, la apertura comercial y productiva a\nempresas de alta tecnología, el inadecuado control sobre la manipulación de sustancias\ntóxicas, entre muchos otros aspectos, han ido integrando al proceso desarrollo nacional\nactividades cada vez más complejas que inciden ineludiblemente en el aumento de la\nvulnerabilidad a causa del aumento e intensificación de las amenazas tecnológicas; no\nobstante, tal incidencia no ha sido dimensionada, por lo que las regulaciones que permiten\nreducir su impacto están rezagadas o son ajenas a la realidad actual.\n\n2. Un País Vulnerable a los Desastres\n\nComo se ha dicho, amenazas y vulnerabilidad forman un par dialéctico,\nporque una presupone la otra y su síntesis conforma procesos que no resultan de su mera\nsuma: los riesgos.\n\nEn consecuencia, para interpretar y evaluar determinadas situaciones de\nriesgo es necesario situar el análisis en la relación entre ambas dimensiones. Si\nintentamos caracterizar la vulnerabilidad de una población concreta, siempre estará\nimplícita la determinación y explicación de las correspondientes amenazas.\n\nLa vulnerabilidad está constituida por un conjunto de condiciones,\nobjetivas y subjetivas, que debilitan las capacidades de una población en varios planos\ninseparables:\n\nla capacidad para oponerse a la formación y concreción\n    de amenazas,\n\nla capacidad para evitar, reducir y controlar la\n    generación de daños y pérdidas,\n\nla capacidad para recuperarse del daño sufrido y lo que\n    es decisivo cuando se hace referencia a \"vulnerabilidad ante los desastres\",\n\noponerse al impacto social de esos daños y pérdidas.\n\nLa vulnerabilidad encierra carencias y debilidades diversas, son de\nnaturaleza cognoscitiva y afectiva (interpretación errónea del riesgo y del propio\nprotagonismo, ideas falsas, etc), valorativa (expectativas no solidarias) y sociopolítica\n(condición de exclusión social que incapacitan a determinados grupos de población a\nconstituirse en actores sociales y actuar por su propia seguridad), todo eso en el\ncontexto cotidiano de condiciones materiales de existencia que determinan una propensión\na sufrir daños y pérdidas.\n\nLa naturaleza excluyente de la pobreza incide directamente en el\ndesarrollo de condiciones objetivas y subjetivas de la vulnerabilidad y sin que ambos\ntérminos sean equivalentes, es frecuente que sean los grupos de población con las\ncondiciones materiales de vida más deterioradas, las principales víctimas de los\ndesastres.\n\nEn el año 2001, para el caso de Costa Rica, los pobres de las zonas\nurbanas eran cerca de un 17%, mientras en las zonas rurales alcanzaba un 25% (Estado de la\nNación 2002, página 96).\n\nLa exclusión social, que normalmente es referida al ámbito político\nes también una exclusión geográfica, una presión demográfica que teniendo de por\nmedio el poder económico, alimenta la tendencia a que los más pobres se ubiquen en los\nsitios más inseguros. Especialmente en las zonas densamente pobladas, son esos sitios\ndonde están presentes múltiples factores de amenaza, los lugares de residencia de los\npobres.\n\nSe suma a ello una sinergia de prácticas colectivas de tolerancia y\nomisión a los factores de amenaza evidentes y en muchos casos de conductas agresivas de\nadaptación del medio que retan el equilibrio endeble y maximizan las condiciones de\namenaza a niveles de tensión insostenibles, que tarde o temprano, en ocasiones en forma\nreiterada, generan el desastre.\n\nDe tal modo, Costa Rica no es ajena a la vulnerabilidad:\nlas inundaciones, los sismos, los deslizamientos, las erupciones volcánicas y la\ncreciente ocurrencia de eventos relacionados con factores tecnológicos, constituyen un\nlargo proceso de desastres a lo largo de la historia de Costa Rica. En el Siglo XX se\nregistraron 22 sismos con diverso grado de daños, 11 eventos volcánicos con algún grado\nde afectación, siendo las más importantes la erupción del Volcán Irazú entre 1963 y\n1965 y el la erupción del Volcán Arenal en 1968. Los deslizamientos de importancia\nsumaron 10, mientras que las inundaciones son fenómenos permanentes que se registran año\ncon año, pero tendencialmente, ante la degradación paulatina de los suelos y ríos\ngeneran grados mayores de afectación, especialmente con la presencia de ciclones\ntropicales en el Caribe, tales como Fifí, Joan, Cesar, Michelle, Mitch, por mencionar\nalgunos7( Programa Educativo para Emergencias. Compendio General Sobre\nDesastres. Anexo N ° 1. Gerardo Monge. 1 Edición, San José. 1992. Páginas 53\n–74..\n\nNo obstante, a los eventos de magnitud mayor, se suman una larga lista\nde incidentes diarios que mantienen al país en un estado que podemos denominar de\n\"emergencia de baja intensidad\", por referencia al daño paulatino y permanente\nque sufre la población por pequeños eventos que al final de un período anual suman\nmagnitudes que en daños y muertes son mayores que los que ocasiona un evento de gran\nmagnitud. La vulnerabilidad en estos casos se evidencia como una situación crónica\ninherente a la realidad misma.\n\nEn los reportes de incidentes reportados por el 9-1-1 de los últimos 3\naños, se observa que aproximadamente un 75% de los eventos están relacionados con\nfenómenos hidrometeorológicos, especialmente en el periodo lluvioso. El resto son\neventos asociados a factores geológicos y también los tecnológicos, que van en ascenso.\n\nLamentablemente, es hasta los últimos diez años que se empieza a\nhacer un adecuado recuento del costo de los daños que ocasiona cada desastre, pero solo\nde aquellos que son atendidos bajo declaratoria de emergencia nacional, para el resto no\nse formaliza la información. El caso es que aún bajo las declaratorias de emergencia, la\ninversión que se hace no permite la recuperación de las zonas afectadas, a lo sumo se\npromueve la rehabilitación de los servicios y es por la vía ordinaria, en forma lenta, y\nen muchos casos por el esfuerzo de los propios afectados que se logran recuperar las\npoblaciones. Un país con limitado recursos tiene serias dificultades para recuperarse de\nlos desastres y los procesos de reconstrucción que Costa Rica ha tenido que enfrentar lo\nevidencian.\n\nEs conocido que el patrón de desarrollo seguido por el país a partir\nde la segunda mitad del Siglo XX, incorporó una serie de medidas de seguridad y bienestar\nsocial que elevaron los niveles de desarrollo y permitieron el ascenso social de una\nimportante proporción de la población, al punto de contar con un amplio sector ubicado\nen un nivel medio de ingresos. Indicadores sociales tales como los de esperanza de vida,\nde mortalidad infantil, de escolaridad, de acceso a servicios, entre otros, han sido\nevidencia del alto grado alcanzado, que incluso, llegaron a ubicar al país entre los\nmejores de la región latinoamericana.\n\nEste proceso, con sus limitaciones y conflictos, ha tenido una\nrepercusión indirecta en referencia al riesgo, pues comparado con los otros países de la\nregión de Centro América, los eventos de desastres han sido benignos, ya que su impacto,\nen esos términos comparativos, ha sido menor. Sin embargo, ese patrón de desarrollo no\nha considerando la prevención de los desastres como un acto, ni siquiera como una\nintención consciente y clara; los eventos recientes determinan la necesidad de un cambio\nen ese sentido.\n\nEl manejo de los desastres en el país ha pasado por un proceso de\ninstitucionalización similar al de otros países de Latinoamérica. Los esquemas de\norganización nacional se han orientado a la atención de los efectos, en tanto la\ncausalidad es un aspecto que se ha dejado de lado. En consecuencia, Costa Rica es un país\naltamente vulnerable a los desastres; las condiciones de amenaza y la forma particular de\ndesarrollo, ajena a un concepto armónico con la naturaleza, hace que los desastres sean\nun problema latente que tenderá a agravarse, en tanto no se concreten medidas para la\nreducción del riesgo.\n\nC. LA PROGRESIVA INSTITUCIONALIZACIÓN DE LA GESTION DEL RIESGO EN\n  COSTA RICA8( Elaborado a partir de:\n  Carlos Picado R: \"Antecedentes Históricos de la CNE.\")\n\nEn el año 1963, se creó en el país la Oficina de Defensa Civil, que\nluego se convirtió en un Departamento del Ministerio de Obras Públicas (MOPT),\ndependencia por entonces responsable de atender las situaciones de emergencia.\n\nAntes de que se promulgara la Ley Nacional de Emergencia Nº 4374, el\n14 de agosto de 1969, primera legislación costarricense en la materia, se organizaban\ncomisiones nacionales para el manejo de emergencias particulares. La definición de los\nestados de emergencia correspondía a la Asamblea Legislativa.\n\nEsta Ley, cuya promulgación se vio dinamizada por la inquietud social\nsuscitada por el periodo eruptivo del Volcán Irazú, entre 1963 y 1965, y las erupciones\ndel Volcán Arenal, en 1968, dio autoridad al Poder Ejecutivo para establecer los estados\nde emergencia nacional, creó el Fondo de Emergencia y la Comisión Nacional de Emergencia\n(CNE). No obstante, en sentido estricto, esta última fue una comisión formada por\nministros y presidentes de instituciones autónomas, cuya principal responsabilidad era la\nadministración del Fondo de Emergencia.\n\nEn 1974 se elaboró un \"Reglamento de Emergencias Nacionales\"\nque, entre otros aspectos, estableció la creación de la Oficina de la CNE, la cual\nquedó adscrita al Departamento de Defensa Civil del MOPT.\n\nEn los años 80, ocurre una serie de hechos que vale la pena destacar:\n\nSe inicia un ciclo de gran actividad sísmica, antecedido por\npronósticos que anuncian la posibilidad de un evento de gran magnitud en los siguientes\naños. Asimismo, ocurren eventos hidrometeorológicos que afectaron varias zonas del\npaís. Los pronósticos sísmicos se confirman con los eventos de 1983 en la Península de\nOsa y Pérez Zeledón, así como la actividad en el Valle Central y el Pacífico Central.\nImportantes lluvias caen en la Vertiente del Caribe, y el paso del Huracán Joan por la\nCuenca del Caribe, en 1988, es un evento presente en la memoria costarricense, que\nprovocó más de 40 muertes en el Pacífico Sur.\n\nSale a la luz pública información sobre el mal manejo del Fondo de\nEmergencia, lo que obliga a las autoridades a realizar un manejo más cuidadoso, en\nespecial porque éste deja de ser un recurso orientado únicamente a situaciones en\nextremo excepcionales, para convertirse en una vía de financiamiento de grandes proyectos\ndel Gobierno, lo que obliga a mayores controles.\n\nEn 1983, la Asamblea Legislativa reforma el Artículo 1º de la Ley\nNacional de Emergencia, de modo que en adelante el Poder Ejecutivo puede decretar los\nestados de emergencia \"en cualquier parte del territorio nacional o en cualquier\nsector de la actividad nacional, cuando por alguna contingencia social sea\nnecesario\". Así, se omite el principio de calamidad pública que prescribe la\nConstitución para hacer uso excepcional de los fondos públicos. Los elementos de\ncausalidad que determinan una emergencia se hacen innecesarios para que el Ejecutivo pueda\nactuar. Al abrirse la posibilidad de decretar como emergencias nacionales toda clase de\n\"contingencias sociales\", al final de la década habían más de 50 proyectos de\ninterés público de esta clase, en especial de obras de infraestructura, requiriendo la\nCNE de un mejor soporte administrativo para ejecutarlos.\n\nLa necesidad de atender las emergencias y ejecutar un Fondo de\nEmergencia cada vez más grande, y la exigencia de implementar mecanismos más eficaces\npara garantizar su transparencia y buen uso, propició la consolidación institucional de\nla CNE. También por esos años, organismos internacionales como la Organización\nPanamericana de la Salud (OPS) y la Oficina Federal de Asistencia para Desastres en el\nExtranjero de los Estados Unidos de América (OFDA), desplegaron iniciativas de\ncooperación técnica y financiera en la región centroamericana, principalmente para\nmejorar la capacidad de respuesta ante importantes situaciones de emergencia. La convulsa\nsituación política de la región indudablemente influyó en la preocupación por mejorar\nlos sistemas de respuesta. En el caso costarricense, tales iniciativas contaron con una\nacogida gubernamental irrestricta.\n\nHito importante de esta década es la promulgación del Decreto\n17031-P-MOPT, del 16 de mayo de 1986, orientado a realizar la reorganización de la CNE,\nestableciendo una estructura organizativa separada de Defensa Civil. Es desde entonces que\nse puede estimar su consolidación institucional. La CNE administra el Fondo de Emergencia\ncon especial énfasis en la ejecución de los proyectos de reconstrucción. Pero además\nasigna recursos a la atención de las emergencias y a los preparativos, a lo cual suma un\nesfuerzo por articular comités o grupos de trabajo permanentes, de composición\nintersectorial e interinstitucional.\n\nEl marco legal en que se inspira la organización para desastres hasta\nese entonces resulta limitado, pues restringe el accionar institucional al momento en que\nlas situaciones de emergencia ya han ocurrido. Desde el punto de vista político, la\nimportancia de la institución se sostiene en la gran cantidad de recursos que administra\ny las condiciones de excepción con que puede operar. Pero su modelo de intervención se\ninspira en los más rancios esquemas de defensa civil, dejando al margen los temas de\nprevención y las posibilidades de invertir en acciones para el manejo de las causas.\n\nA partir de los 90, se identifica la necesidad de fortalecer los\naspectos relacionados con la prevención y la mitigación. Además, se inicia la\nconstitución de comités de emergencia, que se convirtieron en el principal mecanismo de\norganización. La nueva administración enfrentó los problemas generados por eventos de\ngran magnitud, como los terremotos de Cóbano y de Alajuela, el Terremoto de Telire\n(conocido como el Terremoto de Limón), ocurrido el 22 de abril de 1991, con una\nintensidad de 7.6 grados, e importantes daños en la Provincia de Limón (se le ha situado\nIX en la Escala de Mercalli), y graves inundaciones en la Vertiente Caribe.\n\nSe inicia entonces un proceso que conjuga el interés por dotar al\npaís de mecanismos de prevención y respuesta, con un esquema de organización nacional\npara articular la respuesta institucional centralizada y la gestión en los niveles\nregionales y locales. Todo ello con el acicate de un necesario activismo, originado por\ngraves emergencias, que consolida las responsabilidades de la CNE.\n\nEl 30 de julio de 1993 se aprueba, por Decreto Ejecutivo Nº 22383\nMP-J-MOPT-S-MIVAH-MIRENEN-G-SP, el \"Plan Nacional de Emergencia\", lo que\nrepresenta otro hito en el proceso de organización nacional. Mediante el Voto 3410-92, la\nSala Constitucional decreta improcedentes las declaratorias de emergencia por\ncontingencias sociales. Aunque la CNE contaba con un plan que formalizaba una\norganización nacional para la atención de emergencias, mediante un esquema sectorial, y\naportaba algunas pautas para la prevención, tuvo que asumir, como resultado de dicha\nresolución, las mismas limitaciones financieras de otras instituciones para llevar\nadelante el proceso iniciado.\n\nDesde 1995, la CNE. recurre al Presupuesto Nacional para financiar\nparte de sus gastos de operación y paulatinamente incorpora todas las medidas de control\nestablecidas para las instituciones del gobierno central. Ello le ha restado capacidad de\ngestión, pero le ha permitido un manejo ordenado de sus programas, lo cual contribuye a\nsu estabilización.\n\nEn 1999, se aprueba una nueva Ley Nacional de Emergencia, la Nº 7914.\nEsta ley tiene como antecedentes inmediatos la emergencia nacional provocada por el embate\ndel Huracán Mitch en Centroamérica. Este evento permite, por primera vez, que se den\niniciativas regionales en el ámbito político para promover cambios sustantivos en el\nmanejo de los desastres; en este caso, los cambios propuestos se han orientado a la\ndefinición de políticas claras en prevención y al fortalecimiento de las estructuras\nnacionales y locales para la prevención y la atención. Estos lineamientos son evidentes\nen instrumentos tales como la Declaración de Guatemala II (octubre, 1999) por parte de\nlos presidentes de la región, denominada \"Marco Estratégico para la Reducción de\nla Vulnerabilidad y los Desastres en Centroamérica\" que fue promovida por\nCEPREDENAC. Igualmente, en las resoluciones de la reunión de Santa Tecla, México, y las\nexhortaciones realizadas por las Naciones Unidas en el marco del Decenio Internacional\npara la Reducción de los Desastres Naturales.\n\nEsta Ley establece los mismos mecanismos estatales para el manejo de\nemergencias estipulados por la anterior, pero en forma específica le asigna a la CNE\nresponsabilidades en materia de prevención. En su Artículo 24, le asigna la obligación\nde organizar y coordinar el Sistema Nacional de Prevención y la preparación del Plan\nNacional de Emergencia. En consecuencia, acentúa la necesidad de realizar procesos de\nplanificación orientados a avanzar en la consolidación de políticas públicas capaces\nde coordinar el esfuerzo de todas las instancias que participan del desarrollo nacional en\nla gestión del riesgo. Al mismo tiempo, respalda un argumento doctrinal ya comentado: por\nsu propia definición y en un marco sistémico, la prevención y la atención de\nemergencias constituyen dimensiones inseparables y generan responsabilidades compartidas.\n\nII. MARCO ESTRATÉGICO9(\nEl desarrollo de este capítulo tuvo como insumos básicos de consulta: el \"Plan\nEstratégico Institucional de la CNE\" y el documento \"Hacia un Sistema Nacional\nde Prevención de Desastres y Atención de Emergencias\", elaborado por Armando\nCampos, consultor de CEPREDENAC, en el marco del \"Proyecto Fortalecimiento de la\nCapacidad Nacional para la Gerencia de Proyectos de Prevención de Desastres.\")\n\nA. DESCRIPCIÓN GENERAL\n\nEl Plan Nacional de Desarrollo 2002 - 2006 contiene el eje temático\n\"Armonía con el Ambiente\", cuyo objetivo es: fomentar una cultura de respeto y\narmonía con la naturaleza, preservando y utilizando racionalmente nuestros recursos\nnaturales. Bajo este eje temático y por iniciativa de la CNE, se incorpora el área\ntemática \"Gestión del Riesgo\".\n\nEn concordancia con los lineamientos políticos del Plan Nacional, el\npresente marco estratégico fundamenta y delimita las estrategias de política pública\nque promoverá y desarrollará el Estado costarricense para la reducción del riesgo y el\nmanejo de las emergencias en los próximos años.\n\nJunto con los contenidos propios de un plan estratégico, el presente\ninstrumento integra una definición del Sistema Nacional de Prevención y Atención de\nEmergencias, (Capítulo III) con diversas propuestas acerca de su organización,\nestructura programática y niveles de responsabilidad.\n\nB. ESTRATEGIA METODOLÓGICA\n\n1. Alcances Atribuidos\n\nDe acuerdo con los conceptos básicos empleados en el correspondiente\nenfoque estratégico, un \"plan\" constituye el instrumento más amplio e\nintegrador de planeamiento. En términos generales, traza una trayectoria integral de\navance entre una situación actual problematizada y una visión o imagen-objetivo,\nconsiderando por supuesto las condiciones de factibilidad y viabilidad con que se cuenta\nen el presente y las posibilidades realistas para crearlas o mejorarlas.\n\nPor su propia proyección, el plan requiere un horizonte temporal\nrelativamente extenso, y por lo mismo se sitúa en el mediano y el largo plazo. En otras\npalabras, los cambios que propone no son ni realizables ni evaluables de manera completa\nen el corto plazo. No obstante, para evitar la vaguedad de perspectivas que se produciría\nal quedarse en un nivel de planificación tan general, se requiere operacionalizarlo\nmediante programas (que definen áreas de acción diferenciadas y al mismo tiempo\ncomplementarias, facilitando la determinación de prioridades y la racionalización de los\nrecursos) y, articuladas dentro de éstos, unidades operativas a corto plazo, ágiles y\ndinámicas, o proyectos.\n\nEn el presente caso, lo expuesto significa que el Plan tiene por fin\nestablecer un marco estratégico para las acciones de la CNE y que, para darle contenido\noperativo, es indispensable diseñar y emplear instrumentos específicos de planeamiento,\nincluyendo varios a corto plazo. En otras palabras, será necesario trazar una estructura\nde programas, cada uno de los cuales albergará, como condición indispensable para su\nvigencia, un cierto número de proyectos afines.\n\nEsta metodología permitirá, entre otras cosas, recuperar el sentido\npráctico de los planes operativos anuales, cuya funcionalidad se había reducido a\ncumplir con ciertas necesidades periódicas de presupuestación, y dar cohesión y\nsostenibilidad a proyectos muchas veces debilitados por su dispersión o falta de contexto\nprogramático.\n\n2. Fuentes y Procedimientos Básicos\n\nCon el presente documento culminan diversos procesos de consulta\ndesarrollados por la CNE en el país, durante los últimos cuatro años, con el apoyo de\nvarias agencias cooperantes entre las que destacan el PNUD, CEPREDENAC y OFDA.\n\nSe ha procedido a revisar las memorias de los procesos de consulta,\npara luego ordenar sus contenidos con base en los ejes de política que la CNE identifica\nen su Plan Estratégico Institucional y que a su vez derivan, como se ha dicho, del Plan\nNacional de Desarrollo10( Justamente, dos de sus programas estratégicos están\ndirigidos a (1) \"Desarrollar el Sistema Nacional de Prevención y fortalecer la\ncapacidad institucional\" y (2) \"Fortalecer la planificación estratégica en\nprevención de desastres\".).\n\nLas propuestas emitidas en las consultas fueron ubicadas en el nivel de\nplanificación que corresponde (políticas, estrategias, objetivos o actividades\nconcretas). Para ello fue necesario resumir, variar términos de redacción, con apego al\nsentido que el proponente le quiso dar y en algunos casos, desestimar elementos que no\nconcordaban con los criterios de planificación que las circunstancias actuales demandan.\n\nCon el procedimiento mencionado se ha procurado imprimirle al Plan una\nbase participativa. Pero no se trata solamente, desde luego, de una tarea de análisis y\nordenamiento sobre propuestas previamente recogidas; para estructurar el producto buscado\ny consolidar su enfoque estratégico, se han incorporado diferentes elementos de orden\nconceptual y propositivo.\n\nC. COBERTURA Y VIGENCIA\n\nEl presente Plan de Gestión del Riesgo y Atención de Emergencias\ntiene una cobertura nacional y una vigencia de cuatro años, correspondiente al periodo\n2003-2006.\n\nD. LA MISIÓN\n\nMISIÓN DE LA CNE\n\nLa misión de la CNE es ejercer la conducción y promover el\nfuncionamiento del Sistema Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias y\nla aplicación concertada del Plan Nacional para la Gestión del Riesgo, con el propósito\nde evitar o reducir los factores y condiciones de amenaza y vulnerabilidad sobre la vida,\nlos bienes y el ambiente, así como coadyuvar a conservar y mejorar los potenciales de\ndesarrollo sostenible de la población.\n\nE. LA VISIÓN\n\nVISIÓN DE LA CNE\n\n  La consolidación del Sistema Nacional de Prevención de\n    Riesgos y Atención de Emergencias, y la CNE como su ente conductor:\n  En su capacidad de planificar, dirigir, controlar y ejecutar\n    eficientemente acciones concertadas, efectivas y ágiles para la prevención, atención de\n    desastres y reconstrucción.\n  En la coordinación e integración de los aportes y las\n    capacidades existentes en las instituciones del Estado, el sector privado y la sociedad\n    civil.\n\nF. OBJETIVO DE DESARROLLO\n\n  Por sus implicaciones multisectoriales e\n    interinstitucionales, este plan retoma el objetivo que corresponde al Área Temática de\n    Gestión del Riesgo, incluida en el Eje Temático de Armonía con el Ambiente del Plan\n    Nacional de Desarrollo:\n  Reducir las causas de las pérdidas de vidas humanas y las\n    consecuencias sociales, económicas y ambientales inducidas por las amenazas de origen\n    natural y antrópico que afecten el territorio nacional de Costa Rica.\n\nG. PRINCIPIOS ORIENTADORES\n\nCon respecto a la prevención de riesgos y atención de emergencias se\nidentifican al menos los siguientes principios orientadores que deben sustentar las\nlíneas políticas del presente plan:\n\nEs un componente fundamental para lograr el desarrollo\n    integral de la población.\n\nConstituye una política\n    pública que opera como un eje transversal de los programas del Estado.\n\nEs una tarea intersectorial e\n    interinstitucional.\n\nLas responsabilidades\n    sectoriales e interinstitucionales son inseparables.\n\nLa coordinación, que es un\n    instrumento de gestión, debe constituir también el principio que oriente el vínculo de\n    relación entre los actores.\n\nLa participación de las\n    instituciones en el Sistema Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias\n    debe ser coordinada y abierta, pero manteniendo la autonomía.\n\nLas atribuciones de\n    supervisión y fiscalización de la CNE en materia de riesgos son indelegables y se\n    ejercen considerando la autonomía de las instituciones que conforman el Sistema Nacional.\n\nEs indiscutible la necesidad\n    de participación y los aportes de la sociedad civil y del sector privado.\n\nH. INSTRUMENTOS PARA EL CUMPLIMIENTO DEL PLAN\n\nEl diálogo político.\n\nLa coordinación intersectorial interinstitucional, basada en el desarrollo y\n    mantenimiento de capacidades operativas articuladas y complementarias entre las\n    instituciones.\n\nLa consulta técnica a todos los actores.\n\nLa participación de los gobiernos locales y la sociedad civil.\n\nAlianzas estratégicas y de cooperación a nivel nacional, regional e internacional.\n\nLos instrumentos legales orientados al manejo de las situaciones de emergencia y la vía\n    de excepción.\n\nAsesoría técnica calificada a las instituciones y organizaciones involucradas.\n\nLa fiscalización del cumplimiento de las regulaciones relacionadas con la gestión para\n    la reducción de los riesgos.\n\nProgramas efectivos de educación, capacitación y divulgación a los actores\n    involucrados y a la población en general sobre la gestión para la reducción del riesgo.\n\nI. POLÍTICAS, OBJETIVOS ESTRATÉGICOS Y PROGRAMAS\n\nSe presenta a continuación un conjunto de políticas, con sus\nrespectivos objetivos estratégicos y programas. Para cada programa se presentan los\ncorrespondientes objetivos específicos, población objetivo o copartícipe, indicadores\nglobales de avance y metas para el período de ejecución del Plan.\n\nPOLÍTICA 1. Desarrollo institucional y del Sistema Nacional de\nPrevención y Atención de Emergencias.\n\n1.1. OBJETIVO ESTRATÉGICO\n\nFortalecimiento de la CNE en su capacidad de planificación\nestratégica, de coordinación interinstitucional para el desarrollo del Sistema Nacional\nde Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias.\n\n   \n  PROGRAMA 1.1.1. Desarrollo del Sistema: Desarrollar\n    el Sistema Nacional de Prevención y Atención de Emergencias y fortalecer la capacidad de\n    gestión de las instituciones incorporadas y responsables de la prevención y atención de\n    emergencias.\n\n| Objetivo Específico | Población objetivo | Indicador | Metas Anuales Periodo | | --- | --- | --- |\n--- | | 1.1.1.1. Fortalecer la capacidad de coordinación interinstitucional por medio del Sistema. |\nInstituciones del Estado, municipalidades y ONG´s y otros que articulan el Sistema. | 1.1.1.1.1.\nSistema Operando. | 2003: propuesta del Sistema 2004: articulación del Sistema con un 40% de avance\n2005: 75% de avance. 2006: 100% Sistema Operando. |\n\nPROGRAMA 1.1.2. Planificación Estratégica: Fortalecer la\nplanificación estratégica en prevención de desastres.\n\n| Objetivo Específico | Población objetivo | Indicador | Metas Anuales Periodo | | --- | --- | --- |\n--- | | 1.1.2.1. Coordinar y promover el diseño de planes sectoriales de gestión del riesgo y\natención de emergencias. | Población en riesgo de desastres. | 1.1.2.1.1. Siete planes sectoriales\nque incorporan el concepto de gestión del riesgo. | 2005: a mayo 3 y a octubre 5 planes sectoriales.\n2006: a mayo 7 planes sectoriales. |\n\nPROGRAMA 1.1.3. Marco Jurídico: Fortalecer el marco del marco\njurídico para la prevención y atención de desastres.\n\n| Objetivo Específico | Población objetivo | Indicador | Metas Anuales Periodo | | --- | --- | --- |\n--- | | 1.1.3.1. Elaborar la propuesta de cambio de la Ley 7914, para flexibilizar el marco jurídico\ny poder actuar en prevención y atención, ajustándonos a las transformaciones sociales actuales. |\nAsamblea Legislativa. | 1.1.3.1.1. Avance en el proceso legislativo de aprobación del proyecto de\nley. | 2003: a agosto, propuesta de reforma de la Ley. en la Asamblea Legislativa. | | 1.1.3.2.\nConsolidar instrumentos unificados para la consulta sobre normativa jurídica nacional, relacionada\ncon el tema de riesgo. | Instituciones | 1.1.3.2.1. Compendio de normativas relacionadas con la\ngestión del riesgo, impreso y en uso. | 2004: a noviembre, órganos convocados e información\nsistematizada 2005: edición 2006: a febrero, distribuido y en uso. |\n\nPROGRAMA 1.1.4. Captación de Recursos: Captar recursos para la\nprevención y atención de desastres.\n\n| Objetivo Específico | Población objetivo | Indicador | Metas Anuales Periodo | | --- | --- | --- |\n--- | | 1.1.4.1. Desarrollo de fuentes de financiamiento sostenible para la prevención y atención de\nemergencia. | Instituciones integradas al Sistema y población en riesgo. | 1.1.4.1.1. % en el\nincrementos del Fondo de Emergencia con recursos disponibles para prevención. | 2003: 25% 2004: 25%\n2005: 25% 2006: 25% | | 1.1.4.1.2. Número de disposiciones de entes aseguradores para crear\nmecanismos de aseguramiento de obras públicas. | 2004: a marzo, propuesta elaborada 2005:\nconvocatoria a entidades. 2006: seguimiento |  |  | | 1.1.4.1.3 Número de proyectos financiados con\nayuda internacional de agencias y organismos no estatales operando. | 2003: 1 proyecto financiado y\noperando. 2004: 2 proyectos financiado y operando. 2006: 2 proyectos financiados y operando. |  |  |\n|  |  | 1.1.4.1.4. Se han incorporado nuevas disposiciones legales para el financiamiento sostenible\ny el control de recursos. | 2004: Disposiciones incorporadas a la propuesta de reforma de Ley. 2005:\nseguimiento. |\n\nPOLÍTICA 2. Gestión Institucional y Local para la Reducción del\nRiesgo.\n\n2.1. OBJETIVO ESTRATÉGICO\n\nFortalecimiento de la capacidad operativa de la CNE como coordinadora\ndel Sistema en el nivel sectorial, regional y local.\n\nPROGRAMA 2.1.1. Fortalecimiento de la Organización: Fortalecer la\norganización institucional y del Sistema para la Gestión del Riesgo y Atención de\nEmergencias.\n\n| Objetivo Específico | Población objetivo | Indicador | Metas Anuales Periodo | | --- | --- | --- |\n--- | | 2.1.1.1. Mejorar la capacidad de planificación institucional y de coordinación del Sistema\nen el ámbito nacional, regional y local. | CNE, comités de emergencia, comités sectoriales, comités\nasesores técnicos e instituciones del Estado. | 2.1.1.1.1 Estructura operativa de la CNE fortalecida\ny trabajando. | 2003: a diciembre contar con la propuesta de rediseño institucional. 2004: a marzo\ncontar con el manual de funciones y julio de clasificación de puestos. 2005: a febrero nueva\nestructura organizativa funcionando 2006: informes semestrales de seguimiento | |  |  |\n2.1.1.1.2.Comités de emergencia consolidados y operando en todo el país. | 2003: a octubre, 30\ncomités comunales de emergencia, 99 comités locales y 6 regionales emergencia organizados. 2004: a\noctubre 126 comités comunales de emergencia, 99 comités locales y 6 regionales emergencia\norganizados. 2005: noviembre, informe anual de seguimiento. 2006: a noviembre, informe anual de\nseguimiento. | |  |  | 2.1.1.1.3. Reglamento de comités de emergencia vigente. | 2004: aprobado\n2005: en vigencia | | 2.1.1.2. Promover la elaboración de planes de emergencia en el ámbito\nmunicipal y regional. | Población nacional. | 2.1.1.2.1. Planes de emergencia elaborados. | 2003: a\ndiciembre 31 planes cantonales y 0 regionales actualizados. 2004: a diciembre 42 planes cantonales y\n3 regionales actualizados. 2005: a diciembre 54 planes cantonales y 5 regionales actualizados. 2006:\n81 planes actualizados. | |  |  | 2.1.1.2.2. Manual para la elaboración de los planes operando. |\n2004: elaboración de la propuesta. 2005: aprobación y aplicación. 2006: seguimiento. | | 2.1.1.3.\nMejorar la capacidad de coordinación del Centro de Operaciones de Emergencia ( COE). | Instituciones\nintegrantes del COE. | 2.1.1.3.1. Manual de procedimiento del COE operando. | 2003: N. A. 2004: A\ndiciembre, aprobación y difusión. 2005: Operando. 2006: a enero, un informe de evaluación. | |\n2.1.1.4. Fortalecer la participación de gobiernos locales, la sociedad civil y el sector privado. |\nMunicipalidades, sector privado y comunidades. | 2.1.1.4.1. 89 comités de emergencias (81 cantonales\ny 8 regionales) en que intervienen las municipalidades, empresas privadas y organizaciones locales\nincorporadas a los comités de emergencia. | 2003: 45 % 2004: 65 % 2005: 80 % 2006: 100 % | |\n2.1.1.5. Reactivar los comités asesores técnicos. | Especialistas en áreas específicas del tema. |\n2.1.1.5.1. Catorce Comités asesores técnicos operando. | 2003: diagnóstico y convocatoria 2004: 7\ncomités 2005: 10 comités. 2006: 14 comités. | | 2.1.1.6. Promover la organización para emergencias\nen los centros de trabajo. | Sector empresarial. | 2.1.1.6.1. Manuales de organización de comités de\ncentros de trabajo aplicados. | 2004: revisión. 2005: aplicación. | |  |  | 21.1.6.2. Norma\nsanitaria que regula la organización de los comités en centros de trabajo. | 2004: elaboración de la\npropuesta 2005: seguimiento. |\n\n \n\n \n\nPROGRAMA 2.1.2. Sistema de Información: Fortalecer el Sistema de\nInformación.\n\n| Objetivo Específico | Población objetivo | Indicador | Metas Anuales Periodo | | --- | --- | --- |\n--- | | 2.1.2.1. Fortalecer la capacidad de generación, acceso y uso de información para la gestión\nde los riesgos entre los integrantes del Sistema Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de\nemergencias. | Universidades, institutos científicos, instituciones de respuesta, municipalidades,\npúblico interesado. | 2.1.2.1.1. Sistema georeferenciado digitalmente, con documentación y\ntecnología actualizada y operando. | 2003:mapas de amenaza actualizados en 40 cantones. 2004: mapas\nde los 81 cantones actualizados. 2005: mantenimiento de la información actualizado al 100%. 2006:\nmantenimiento de la información actualizado al 100%. | | 2.1.2.1.2. Información digital actualizada\ny distribuida. | 2003: 40 municipalidades dotadas de mapas de amenaza. 2004: entrega a 81 municipios\nde mapas de amenaza. 2005: actualización al 100% 2006: actualización al 100% |  |  | | 2.1.2.1.3.\nNúmero de convenios de transferencia bilateral de información digital operando. | 2003: renovación\nde convenio con el MOPT. 2004: convenios de transferencia de información con el Meteorológico,\nOVSICORI, CENIGA, ICE, RECOPE. 2005: convenios con la RED sismológica nacional y Instituto\nOceanográfico. UCR, UNA. 2006: convenio con Catastro Nacional. Convenio con CEPREDENAC para el\nintercambio de información sobre amenaza en el ámbito Centroamericano y del Caribe. |  |  |\n\n  POLÍTICA 3. Incorporación de los Aspectos de Prevención a\n    Desastres en la Cultura Nacional.\n\n  3.1. OBJETIVO ESTRATÉGICO\n\nFortalecimiento de la cultura de prevención y mitigación de los\ndesastres.\n\nPROGRAMA 3.1.1. Investigación: Fortalecer la investigación y el\nconocimiento en materia de amenazas, vulnerabilidad y preparativos de respuesta.\n\n| Objetivo Específico | Población objetivo | Indicador | Metas Anuales Periodo | | --- | --- | --- |\n--- | | 3.1.1.2.1. Apoyar y fortalecer los programas de investigación. | Universidades, institutos\nde investigación y tesiarios. | 3.1.1.1.1. Se cuenta con estudios, informes y propuestas actuales. |\n2003: elaboración de la propuesta. 2004: búsqueda de recursos y recepción de propuestas. 2005:\nasignación de recursos a investigaciones con base en prioridades. | | 3.1.1.2. Promover la\nelaboración de escenarios de riesgo. | Población de las zonas bajo riesgo. | 3.1.1.2.1. Veinte\nmodelos de riego para zonas especificas según amenaza, elaborados. | 2004: 5 2005: 10 2006: 20 | |\n3.1.1.3. Mantener el seguimiento actualizado de los factores de riesgo en los sitios de mayor\npeligro. | Población de las zonas bajo riesgo. | 3.1.1.3.1. Registro actualizado en un 75%, de\ncomunidades en riesgo. | 2003: Avance de un 35%. 2004: 45% 2005: 60% 2006: 75%. |\n\nPROGRAMA 3.1.2. Educación y Divulgación: Desarrollar la\neducación para la reducción de los riesgos y desastres.\n\n| Objetivo Específico | Población objetivo | Indicador | Metas Anuales Periodo | | --- | --- | --- |\n--- | | 3.1.2.1. Mejorar el conocimiento, actitud y la capacidad de la población, tendiente a un\ncambio de valores y de disposición, que contribuya a reducir el impacto de los desastres. |\nPoblación nacional. | 3.1.2.1.1. Número talleres de sensibilización municipal en zonas bajo amenaza\npara capacitar en prevención, preparación y atención de emergencias. | 2003: 2 talleres. 2004: 3\ntalleres. 2005: 3 talleres. 2006: 3 talleres. | | 3.1.2.1.2. Comités cantonales de emergencia\ncapacitados en preparativos y atención de emergencia. | 2003: 10 comités capacitados. 2004: 20\ncomités capacitados. 2005: 40 comités capacitados. 2006: 50 comités capacitados |  |  | | 3.1.2.1.3.\nManuales de capacitación actualizados y en uso. | 2003:N. A. 2004: 3 2005: 3 2006: 3 |  |  | |\nPoblación educativa: Pre-escolar. Escolar, Secundaria, Población universitaria. | 3.1.2.1.5. Número\nde programas de estudio y carreras donde operan cambios curriculares de formación de profesionales,\nen los que se incorporan cursos sobre riesgo y desastre. | 2004: propuesta elaborada. 2005: 3\ncarreras de universidades estatales, 4 carreras de universidades privadas. |  | | 3.1.2.2.\nDesarrollar la divulgación en materia de factores generadores de eventos, prevención, preparación y\nrespuesta a emergencias. | Población del país. | 3.1.2.2.1. Número de campañas de divulgación sobre\npreparativos para el período de lluvias cada año. | 2003: 1 2004: 1 2005: 1 2006: 1 | |  |\nInstituciones parte del Sistema. | 3.1.2.2.2. Una estrategia para insertar el tema en las\nactividades educativas y de divulgación de las instituciones parte del Sistema. | 2003: elaboración\nde la propuesta 2004: seguimiento. | |  | Población del país. | 3.1.2.2.3. Se cuenta con una\nestrategia de comunicación para promover el papel difusor de los actores locales integrados al\nSistema. | 2003: talleres de consulta y validación de propuesta. 2004: ejecución. 2005: seguimiento.\n| |  | Medios de Comunicación Colectiva. | 3.1.2.2.4. Número de talleres para promover iniciativas\nde divulgación ejecutadas por los medios de comunicación. | 2003: 5 talleres de capacitación. 2004:\n2 de espacios para tratar el tema. | | 3.1.2.3. Contar con información disponible al público. |\nPúblico en general. | 3.1.2.3.1. Centro de Documentación consolidado y brindando atención, con un\n75% de información en forma digital. | 2003: Servicio de información actualizado. 2004: a junio un\n15% de información en forma digital, diciembre un 25% de datos en forma digital. 2005: a junio un\n40% y a diciembre un 55% de datos en forma digital 2006: a junio 65% y a diciembre un 75% de datos\nen forma digital. | |  |  | 3.1.2.3.2. Página Web actualizada y disponible. | 2003: página Web\nactualizada en un 100% 2004: actualización en un 100%. 2005: actualización en un 100%. 2006:\nactualización en un 100%. | |  |  | 3.1.2.3.3. Subsedes de información operando en las regiones del\npaís. | 2004: propuesta de desconcentración de la información. 2005: sedes en las regiones Pacífico\nCentral y Chorotega operado. 2006: subsede en la Huetar Atlántica operando. |\n\nPROGRAMA 3.1.3. Regulación del Desarrollo: Fortalecer las acciones de regulación\ndel desarrollo urbano y productivo en armonía con un ambiente seguro.\n\n| Objetivo Específico | Población objetivo | Indicador | Metas Anuales Periodo | | --- | --- | --- |\n--- | | 3.1.3.1. Asesorar a las municipalidades en el manejo de información sobre riesgo y la\nplanificación de uso de la tierra. | Municipalidades. | 3.1.3.1.1. Número de talleres para\ninstrucción en el uso de la información. | 2004: 3 2005: 3 2006: 3 | | 3.1.3.1.2. Número de\nconsultas por año por parte de las municipalidades. | 2003: 20 2004: 35 2005: 45 2006: 55 |  |  | |\n3.1.3.2. Incorporar la variable de riesgos a los estudios de impacto ambiental. | Instituciones\nreguladoras | 3.1.3.2.1. Porcentaje de estudios de impacto que incorporan el tema de riesgo. | 2004:\npropuesta. 2005: 20% 2006: 50% | | 3.1.3.3. Incorporar la variable de riegos en los programas de\nmanejo de cuencas y zonas protegidas. | Población Nacional. | 3.1.3.3.1. Porcentaje de planes de\nmanejo de cuencas y áreas protegidas que incorporan la variable de riesgo. | 2004: propuesta. 2005:\n30% 2006: 60% | | 3.1.3.4. Aplicar la normativa de gestión de riesgo por medio de instituciones\nreguladoras. | Instituciones reguladoras. | 3.1.3.4.1. Número de informes técnicos y resoluciones\nemitidas por la CNE. | 2003: 25 informes, una resolución. 2004: 30 informes, 2 resoluciones. 2005:\n40 informes, 2 resoluciones. 2006: 50 informes, 2 resoluciones. | | 3.1.3.5. Actualizar los códigos,\nnormas y procedimientos que rigen la construcción y la actividad productiva. | Instituciones\nreguladoras | 3.1.3.5.1. Número de talleres organizados para actualizar los códigos de construcción,\nsísmico y cimentación. | 2004: propuesta. 2005: 3 talleres. 2006: 3 talleres. | | Sector de\nproducción | 3.1.3.5.2. Número de normas y reglamentos sanitarios actualizados. | 2004: diagnóstico\ny propuesta. 2005: 3 propuestas. 2006: 3 propuestas. |  |\n\n  POLÍTICA 4. Atención de Emergencias.\n   \n  4.1. OBJETIVO ESTRATÉGICO\n\nFortalecimiento de las capacidades de ejecución de las acciones de\natención, rehabilitación y reconstrucción en el marco de la atención de emergencias.\n\nPROGRAMA 4.1.1. Respuesta a Emergencias: Fortalecer la capacidad de\nejecución de acciones de atención de emergencias.\n\n| Objetivo Específico | Población objetivo | Indicador | Metas Anuales Periodo | | --- | --- | --- |\n--- | | 4.1.1.1. Ejecutar las operaciones para la atención de emergencias. | Población afectada por\nlas emergencias | 4.1.1.1.1. Porcentaje de emergencias en la fase de primera respuesta atendidas\ndurante el año. | 2003: 100% 2004: 100% 2005: 100% 2006: 100% | | 4.1.1.2. Ejecutar las obras de\nmitigación en zonas bajo amenaza. | Poblaciones en alto riesgo. | 4.1.1.2.1. Número de obras\ndesarrolladas. | 2003: 0 2004: 5 obras 2005: 3 obras 2006: 3 obras | | 4.1.1.2.2. Número de\ninspecciones realizadas. | 2003: 75% 2004: 75% 2005: 75% 2006: 75% |  |  | | 4.1.1.3. Mejorar la\ncapacidad logística para la atención de zonas afectadas. | Población sujeta a la afectación. |\n4.1.1.3.1. Número de cantones y regiones abastecidos. | 2003: 48 2004: 65 2005: 81 2006: 81 | |\n4.1.1.3.2. Número de cantones con equipamiento básico asignado. | 2003: 5 2004: 12 2005: 28 2006: 52\n|  |  | | 4.1.1.2.3. Número de regiones que disponen de bodega de equipo y suministros adecuados. |\n2003: N.A 2004: 2 2005: 2 2006: 2 |  |  | | 4.1.1.4. Aplicar las herramientas para el manejo de\nsuministros. | Instituciones y comités que manejan suministros. | 4.1.1.4.1. Número de regiones que\ncuentan con el equipo SUMA con capacidad de operación. | 2003: a octubre, formular y aprobación el\nManual de Procedimientos para la Logística en situaciones de emergencia. 2004: 2 equipos SUMA, uno\npor semestre. 2005: 2 equipos SUMA, uno por semestre. 2006: 2 equipos SUMA, uno por semestre. | |\n4.1.1.5. Mejorar los sistemas de alerta ante amenazas para la activación de comités e instituciones.\n| Población en zonas de riesgo | 4.1.1.5.1. Número de sistemas de alerta operando. | 2003:\nEquipamiento Básico de Sistema de Alerta en Tapezco. 2004: Equipamiento Básico de Sistema de Alerta\nen Valle La Estrella. 2005: 2 en el año, ubicados con base en el diagnóstico. 2006: 2 en el año,\nubicados con base en el diagnóstico. | | 4.1.1.6. Mejorar la tecnología y cobertura de los sistemas\nde comunicación de las instituciones de respuesta para que operen bajo el concepto de red unificada.\n| Instituciones de respuesta articuladas al Sistema. | 4.1.1.6.1. Porcentaje de avance en el\nfortalecimiento de la Red de comunicaciones con mejor tecnológica y cobertura operando. | 2003:\npropuesta elaborada y aprobada. 2004: 25% 2005: 65% 2006: 100% | | 4.1.1.7. Desarrollo y aplicación\ndel sistema de Comando de Incidentes para la administración de emergencias. | Instituciones de\nprimera respuesta y comités de emergencia. | 4.1.1.7.1. Número de actividades de capacitación para\nel manejo de emergencias bajo el Sistema de Comando de Incidentes. | 2004: propuesta 2005: 4\nactividades de capacitación 2006: 4 actividades de capacitación. Seguimiento. |\n\nPROGRAMA 4.1.2. Reconstrucción: Fortalecer la capacidad\ninstitucional y de la organización local para la ejecución y control de los procesos de\nrehabilitación y reconstrucción en zonas bajo declaratoria de emergencias.\n\n| Objetivo Específico | Población objetivo | Indicador | Metas Anuales Periodo | | --- | --- | --- |\n--- | | 4.1.2.1. Mejorar los mecanismos de participación institucional y sectorial en el\nlevantamiento de información sobre daños y pérdidas. | Técnicos y profesionales de las instituciones\norganizadas por región y sector. | 4.1.2.1.1. Número de equipos de evaluación por sector,\norganizados en cada región. | 2004: 6 por año, 3 cada semestre. 2005: 6 por año, 3 cada semestre.\n2006: 6 por año, 3 cada semestre. | | 4.1.2.2. Disponer y aplicar mecanismos efectivos para el\ndiseño de los planes reguladores, para asignar recursos y hacer seguimiento de obras de\nreconstrucción. | Población afectada por desastres, unidades ejecutoras de obras. | 4.1.2.2.1.\nReglamento de procedimientos para la fiscalización, en operación. | 2003: Reglamento actualizado\n2004:manual operando en un 100%. 2005: Informe de evaluación. 2006: seguimiento. | | 4.1.2.3.\nPromover la participación local en la fiscalización de los procesos de rehabilitación y\nreconstrucción. | Población de zonas bajo declaratoria de emergencia. | 4.1.2.3.1. Número de\nmunicipalidades de zonas bajo declaratoria de emergencia, participando en la fiscalización de\nejecución de obras. | 2004: 14 2005: 40 2006: 62 | | 4.1.2.3.2. Número de grupos organizados de las\ncomunidades de zonas bajo declaratoria de emergencia, participando de la fiscalización de ejecución\nde obras. | 2004: 28 2005: 80 2006: 160 |  |  | | 4.1.2.4. Fortalecer con un enfoque de prevención,\nlas iniciativas institucionales de largo plazo, para promover el desarrollo de las zonas afectadas\npor desastres. | Población afectada por desastres. | 4.1.2.4.1. Porcentaje de planes reguladores con\ncambios en los formatos que permiten el seguimiento de acciones ordinarias de las instituciones para\nlas zonas afectadas por desastre. | 2004: 100% de planes. 2005: 100% de planes. 2006: 100% de\nplanes. |\n\nIII. SISTEMA NACIONAL DE PREVENCIÓN DE RIESGOS Y ATENCIÓN DE\nEMERGENCIAS.\n\nEn la visión de futuro que orienta el presente Plan, se establece la\nnecesidad de que la gestión del riesgo sea una responsabilidad de muchos actores, pero\nbajo un esquema de actividad articulado en un propósito común, debidamente orientado.\nBajo esa premisa, el accionar se delimita con un enfoque sistémico, con un órgano que\nasume la rectoría de las acciones y una serie de instancias o espacios que permiten a los\ndistintos actores vinculados con la problemática, coordinar las acciones propias y\nsectoriales.\n\nEl desarrollo del Sistema Nacional de Prevención de Riesgos y\nAtención de Emergencias es por si sólo uno de los objetivos de este Plan, pero es a la\nvez fundamento para que el plan, incluso en sus niveles más operativos, llegue ha\ncumplirse. Por ello en este capítulo, a partir de las instancias de coordinación que han\nvenido operando en el país, se le define, se establece la organización que debe tener y\nlos niveles de responsabilidad implicados. Este ejercicio es fundamental para orientar el\nprograma relacionado con el desarrollo del Sistema, eje central del Plan.\n\nA. DEFINICIÓN\n\nEl Sistema Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de\nEmergencias (SNPRAE), más que una instancia operativa, constituye la articulación de una\nred de roles interrelacionados. Por medio de instancias de coordinación pone en relación\nfuncional los órganos, métodos, procedimientos y recursos de las instituciones y de los\nsectores del Estado – comprensivo de los tres Poderes – los gobiernos locales,\nel sector privado y la sociedad civil organizada.\n\nSu propósito es hacer efectivos los lineamientos de política pública\nque permiten al Estado costarricense y a los distintos sectores de la actividad nacional,\nincorporar el concepto de gestión de riesgo como un eje transversal de la planificación,\nademás de desarrollar acciones específicas para la reducción del riesgo y la atención\nde las emergencias, conforme las líneas del Plan.\n\nB. ORGANIZACIÓN\n\n1. Estructura del Sistema\n\n  Los programas que conforman el presente Plan intentan\n    superar las divisiones tradicionales entre las llamadas fase de manejo de los desastres, a\n    partir de una noción de proceso en la que la mayor parte de las actividades que se\n    desarrollen sean aplicables a cualquiera de las fases. No obstante, a efecto de no\n    contrariar el marco normativo vigente de la Ley y permitir clarificar el funcionamiento de\n    la estructura operativa de la CNE bajo un esquema comprensible al discurso de la mayor\n    parte de los actores, el SNPRAE se conforma en cuatro subsistemas, bajo los cuales se\n    procura el seguimiento de los programas delimitados en el Capítulo II.\n  Corresponde a la CNE, por lo tanto, fijar las pautas de\n    organización interna para el seguimiento de los programas bajo este esquema. De igual\n    modo, promover la articulación de las instituciones en las instancias de coordinación,\n    conforme las posibles responsabilidades de los actores en cada fase:\n\na. Subsistema de Prevención y Mitigación\n\nSu objetivo es la modificación de las\ncausas y factores generadores de riesgo. Implica la articulación de políticas públicas\ny acciones específicas con incidencia en la reducción de la vulnerabilidad, la\nincorporación de criterios para enfrentar y controlar los procesos generadores del riesgo\nen la planificación sectorial, institucional y municipal.\n\nb. Subsistema de Preparativos y Respuesta\n\nSu objetivo es la atención oportuna y\neficiente de las situaciones de emergencia y los estados de emergencia que se presenten.\nEstablece las acciones, procedimientos de trabajo y sistemas de control y evaluación que\ninvolucren de forma directa y obligatoria la participación de las instituciones del\nEstado, los gobiernos locales, las organizaciones no gubernamentales, la empresa privada y\nla comunidad en general.\n\nc. Subsistema de Rehabilitación y Reconstrucción\n\nSu objetivo es atender las necesidades de\nrehabilitación y reconstrucción de las obras, la producción de bienes y servicios\npúblicos y de interés social que resultan afectados por los desastres, aporta los\ninstrumentos y recursos necesarios y suficientes bajo una visión de desarrollo que\nfomenta la participación local y la reducción del riesgo en el mismo proceso de\natención de las emergencias.\n\nd. Subsistema de Información para la Gestión del Riesgo\n\nSu objetivo es facilitar la toma de\ndecisiones en el ámbito de la prevención, mitigación, preparativos, respuesta y\nreconstrucción, poniendo a la disposición información oportuna y precisa que permita\naprovechar los recursos existentes de forma eficaz; facilitar los procesos de evaluación\ny análisis y el seguimiento de los factores de vulnerabilidad que afectan al país.\nProcura incorporar dentro de la cultura el interés de la sociedad de contar con registros\nde datos e intercambio de información.\n\n2. Ubicación de los Programas\n\nEl ejercicio funcional de la CNE procura la integralidad de los\nprogramas que forman parte del Plan. El siguiente esquema expresa el flujo de\nsubordinación de tales programas en los ámbitos del Sistema, con el propósito de\nordenar en forma lógica sus relaciones:\n\n(Ver el flujograma de Subordinación de los Programas a los Subsistemas\npublicado en el Alcance N° 23 a La Gaceta N° 100 de 24 de mayo de 2004)\n\nPuede observarse que los programas de (1) Fortalecimiento del Sistema,\n(2) Planificación Estratégica, (3) Marco Jurídico, (4) Captación de Recursos, se\nubican en el ámbito general y superior del Sistema, por cuanto de ellos depende que el\nSistema mismo llegue a consolidarse y constituirse en gestor de las iniciativas que forman\nparte de los programas que están en el ámbito de los subsistemas.\n\nEn forma continua y vertical se ubica el programa de (5)\nFortalecimiento de la Organización. Este programa es base para que la CNE y las demás\ninstancias de coordinación que se describen en el punto siguiente, hagan frente a las\nresponsabilidades que se prevén en el mismo ámbito de los subsistemas; se ubica debajo\nde los anteriores por considerar cierto grado de separación o independencia y además\nporque entendemos que el nivel estratégico es más elemental. No obstante, es evidente\nque el éxito que se alcance en él, es determinante en la consecución de los antes\nreferidos.\n\nEl resto de los programas se ubican subordinados a los Subsistemas: (6)\nEducación y divulgación, (7) Investigación y (8) Regulación del Desarrollo bajo del\nSubsistema de Prevención y Mitigación, (9) Atención de Emergencias bajo el Subsistema\nde Preparativos y Respuesta, (10) Reconstrucción bajo el Subsistema de Rehabilitación y\nReconstrucción y el Programa de (11) Sistemas de Información, bajo el Subsistema de\nInformación. Es evidente la relación que existe entre la definición de tales programas\ncon los ámbitos de responsabilidad y propósito de los subsistemas.\n\nCabe concluir que la ubicación de los programas en la estructura del\nSistema no implica rompimiento con la definición de políticas de donde surgen estos\nprogramas. De hecho, las políticas tomadas en forma integral deben orientar el ejercicio\nde los programas dentro de cada subsistema, potenciando sus relaciones de\ninterdependencia, para evitar la fragmentación de las iniciativas en estructuras\nseparadas, tal y como ocurrió en el pasado. Las políticas son las que permiten\nidentificar las líneas de relación que aparecen dentro del flujograma expuesto antes.\n\n3. Instancias de Coordinación\n\nEl SNPRAE se estructura por medio de las instancias de coordinación en\nlas que participan la administración central, la administración pública descentralizada\ndel Estado, los gobiernos locales, el sector privado y la sociedad civil organizada. Estas\ninstancias se organizan con dependencia a las necesidades de participación en cada uno de\nlos subsistemas, según los niveles de responsabilidad de los diferentes actores. El\nsiguiente gráfico refleja la relación funcional de la estructura de coordinación por\nmedio de la cual se pone en funcionamiento este Sistema. Debe anotarse, que la ubicación\nde los actores en las distintas instancias que se identifican depende del grado de\nresponsabilidad que tiene asignado en la institución, pública o privada, que representa,\nsea: de decisión superior y sectorial, de organización institucional, de asesoría\ntécnica y de operación.\n\n(Ver el organigrama de la Estructura Funcional para la Coordinación\ndel Sistema Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias publicado en el\nAlcance N° 23 a La Gaceta N° 100 de 24 de mayo de 2004)\n\nA continuación se hace la descripción de las instancias de\ncoordinación que identifica el gráfico, a partir de los niveles de responsabilidad que\nasumen:\n\n \n\na. Nivel Superior\n\ni. Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de\nEmergencia\n\nDe acuerdo con la Ley Nº 7914, la CNE es la responsable de la\norganización y coordinación del Sistema, por lo que recae en ella el papel rector, en su\nJunta Directiva el nivel superior de decisión y en su Dirección Ejecutiva la\nresponsabilidad de ejecutar las acciones necesarias para la articulación del Sistema y el\ncumplimento del Plan. En tal sentido, la estructura operativa de la CNE refleja en su\norganización la forma de operación programática que en el largo plazo se espera para el\nSistema, programas ordenados por subsistemas que permiten ordenar las acciones en fases de\nun proceso.\n\nii. Foro Nacional Sobre el Riesgo\n\nEs la instancia de seguimiento a las políticas de gestión del riesgo\nque forman parte del Plan Nacional de Desarrollo, en su componente de Armonía con el\nAmbiente. Reúne periódicamente a representantes de todas las instancias de\ncoordinación, procurando la intervención de los ámbitos políticos y técnicos. El Foro\nes convocado por la CNE una vez a año. En él la CNE debe presentar un informe de lo\nactuado por medio del SNPRAE para cumplir con los fines de la Ley y por medio del abordaje\nde los temas relevantes, los participantes deberán discutir y proponer los cursos de\nacción para el avance de las políticas. Las propuestas serán consideradas en el proceso\nde planificación estratégica de la CNE y serán base para definir sus acciones en el\nseguimiento del Sistema y el Plan.\n\niii. Comités de Seguimiento a los Subsistemas\n\nEs la instancia de coordinación que hace el seguimiento de los\nprogramas que conforman cada uno de los Subsistemas del SNPRAE. En el caso del Subsistema\nde Preparativos y Respuesta, la instancia responsable de la coordinación es el COE.\n\nb. Nivel Sectorial\n\niv. Comités Sectoriales para la Gestión del Riesgo\n\nSon las instancias de coordinación de los sectores que conforman la\nestructura sectorial del Estado costarricense. Los coordina el representante de la\ninstitución rectora. Son responsables de incorporar en la planificación sectorial las\nacciones específicas de prevención, preparación y atención de emergencias en\ncumplimiento del Plan, así como de generar los mecanismos para que el concepto de riesgo\nsea parte integral de la inversión y los programas propios.\n\nv. Centro de Operaciones de Emergencia\n\nEl Centro de Operaciones de Emergencia (COE) es la instancia permanente\nde coordinación, adscrita a la CNE, que en el nivel nacional reúne a todas las\ninstituciones públicas y organismos no gubernamentales que trabajan en la fase de primera\nrespuesta a la emergencia. Su responsabilidad es preparar y ejecutar, mediante\nprocedimientos preestablecidos, labores coordinadas de primera respuesta ante situaciones\nemergencias. Esta es la instancia responsable del Subsistema de Preparativos y Respuesta.\n\nc. Nivel Institucional\n\nvi. Comités Institucionales para la Gestión del Riesgo\n\nSon las instancias de coordinación interna de cada una de las\ninstituciones de la administración central, la administración pública descentralizada\ndel Estado, los gobiernos locales y el sector privado. Organizan y planifican internamente\nlas acciones de prevención, preparación y atención de emergencias, en cumplimiento del\nPlan, según su ámbito de competencia y en apego a la planificación sectorial.\n\nd. Nivel Técnico\n\nvii. Comités Asesores Técnicos\n\nSon equipos técnicos interdisciplinarios conformados por\nespecialistas, que se organizan según áreas temáticas afines, que asesoran a la CNE, al\nCentro de Operaciones de Emergencia, y las demás instancias de coordinación del SNPRAE,\nen los temas específicos de su competencia. Sus criterios se definen como de carácter\nespecializado, técnico y científico y son base para la toma de decisiones en la\nprevención y la atención de emergencias.\n\nviii. Redes Temáticas – Territoriales\n\nSon instancias de análisis, seguimiento, planificación y\ncoordinación para el tratamiento de temas específicos directamente relacionados con el\nriesgo, que por su naturaleza y las implicaciones de corto, mediano o largo plazo para el\npaís, para una región o para una actividad determinada, requieren de una atención\nparticular que no puede ser resuelta en las otras instancias de coordinación descritas.\n\ne. Nivel Operativo Regional - Local\n\nix. Comités Regionales, Municipales y Comunales de Emergencia\n\nSon las instancias permanentes de coordinación en los niveles\nregionales, municipales y comunales. Por medio de ellos la CNE cumple su función de\ncoordinación de las instituciones públicas, privadas, organismos no gubernamentales, y\nla sociedad civil, que trabajan en la atención de emergencias o desastres.\n\nEn el caso de los comités municipales, la responsabilidad de\ncoordinación la tienen los alcaldes, pues son ellos las figuras de mayor autoridad en el\námbito geográfico de su competencia legal.\n\nC. RESPONSABILIDAD\n\nPara efectos de orden se desagrega el siguiente cuadro con las\ncaracterísticas de responsabilidad de cada una de las instancias:\n\n  DESCRIPCIÓN DE RESPONSABILIDADES DE LAS INSTANCIAS\n\n  ARTICULADAS AL SISTEMA NACIONAL DE PREVENCIÓN\n\n  DE RIESGOS Y ATENCIÓN DE EMERGENCIAS\n\n| NIVEL | INSTANCIA | INTEGRACIÓN | RESPONSABILIDADES | | --- | --- | --- | --- | | Superior |\nComisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias. | Ministros de Salud, Obras\nPúblicas, Presidencia, Seguridad Pública, Ambiente, Vivienda. Presidente Ejecutivo del Instituto\nMixto Ayuda Social y Presidente de la Cruz Roja Costarricense. | Organización y coordinación del\nSistema, ejerce el papel rector, su Junta Directiva es el nivel superior de decisión de Sistema y la\nDirección Ejecutiva ejecuta las acciones para la articulación del Sistema y el cumplimento del Plan\nNacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias. | | Foro Nacional Sobre Riesgo. |\nRepresentantes de todas las instancias de coordinación que integran el Sistema. | Hace el\nseguimiento a las políticas de gestión del riesgo que forman parte del Plan Nacional de Desarrollo,\nen su componente de Armonía con el Ambiente. Reúne periódicamente a representantes de todas las\ninstancias de coordinación. Los participantes deben discutir y proponer los cursos de acción para el\navance de las políticas y acciones futuras del Sistema y el Plan. |  | | Comités de Seguimiento de\nlos Subsistemas. | Representantes de las instituciones afines a los programas integrados a cada\nSubsistema, nombrados por la CNE con aprobación del jerarca superior de la institución a la que\npertenece. | Hace el seguimiento de los programas que conforman cada uno de los Subsistemas del\nSistema Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias. En el caso del Subsistema de\nPreparativos y Respuesta, la instancia responsable de la coordinación es el COE. |  |\n\n  DESCRIPCIÓN DE RESPONSABILIDADES DE LAS INSTANCIAS ARTICULADAS\n\n  AL SISTEMA NACIONAL DE PREVENCIÓN\n\n  DE RIESGOS Y ATENCIÓN DE EMERGENCIAS\n\nParte 2\n\n| NIVEL | INSTANCIA | INTEGRACIÓN | RESPONSABILIDADES | | --- | --- | --- | --- | | Sectorial |\nComités Sectoriales de Gestión del Riesgo. | Representantes de las instituciones que conforman cada\nsector. | Incorpora en la planificación sectorial las acciones específicas de prevención,\npreparación y atención de emergencias en cumplimiento del Plan Nacional de Prevención de Riesgos y\nAtención de Emergencias, así como de generar los mecanismos para que el concepto de riesgo sea parte\nintegral de la inversión y los programas propios. | | Centro de Operaciones de Emergencias. |\nRepresentantes de las instituciones de respuesta, con poder de decisión, nombrados por la autoridad\nsuperior: Bomberos, Cruz Roja, Fuerza Pública, Tránsito, Obras Públicas, Ministerio de Salud,\nAcueductos y Alcantarillados, IMAS, Sector Agrícola, ICE, 9-1-1. | Es la instancia permanente de\ncoordinación adscrita a la CNE, que en el nivel nacional reúne a todas las instituciones públicas y\norganismos no gubernamentales que trabajan en la fase de primera respuesta de las emergencias.\nPrepara y ejecutar, mediante procedimientos preestablecidos, labores coordinadas de primera\nrespuesta ante situaciones emergencias. |  | | Institucional | Comités Institucionales para la\nGestión del Riesgo. | Funcionarios con poder de decisión de la institución. | Organiza y planifica\ninternamente las acciones de prevención, preparación y atención de emergencias, en cumplimiento del\nPlan, según su ámbito de competencia y en apego a la planificación sectorial. |\n\n  DESCRIPCIÓN DE RESPONSABILIDADES DE LAS INSTANCIAS ARTICULADAS\n\n  AL SISTEMA NACIONAL DE PREVENCIÓN\n\n  DE RIESGOS Y ATENCIÓN DE EMERGENCIAS\n\nParte 3\n\n| NIVEL | INSTANCIA | INTEGRACIÓN | RESPONSABILIDADES | | --- | --- | --- | --- | | Técnico |\nComités Asesores Técnicos. | Funcionarios especialistas los temas de competencia. | Asesoran a la\nCNE y a los demás instancias del Sistema en los temas específicos de su competencia. Sus criterios\nse definen como de carácter especializado, técnico y científico y son base para la toma de\ndecisiones en la prevención y atención de emergencias. | | Redes Temáticas | Especialistas,\nfuncionarios designados con autoridad institucional para tomar decisiones, asesores técnicos y\nrepresentantes de grupos interesados, todos con capacidad para contribuir al manejo de la\nproblemática. | Análisis, seguimiento, planificación y coordinación para el tratamiento de temas\nespecíficos directamente relacionados con el riesgo, que por su naturaleza y las implicaciones de\ncorto, mediano o largo plazo para el país, en una actividad determinada, requieren de una atención\nparticular que no puede ser resuelta en las otras instancias de coordinación descritas. |  | | Redes\nterritoriales. | Especialistas, funcionarios designados con autoridad institucional para tomar\ndecisiones, asesores técnicos y representantes de grupos interesados, todos con capacidad para\ncontribuir al manejo de la problemática. | Análisis, seguimiento, planificación y coordinación para\nel tratamiento de temas específicos directamente relacionados con el riesgo en zonas territoriales\ndeterminadas, que por su naturaleza y las implicaciones de corto, mediano o largo plazo para el\npaís, requieren de una atención particular que no puede ser resuelta en las otras instancias de\ncoordinación descritas. |  |\n\n  DESCRIPCIÓN DE RESPONSABILIDADES DE LAS INSTANCIAS ARTICULADAS\n\n  AL SISTEMA NACIONAL DE PREVENCIÓN\n\n  DE RIESGOS Y ATENCIÓN DE EMERGENCIAS\n\nParte 4\n\n| NIVEL | INSTANCIA | INTEGRACIÓN | RESPONSABILIDADES | | --- | --- | --- | --- | | Operativo |\nComités Regionales de emergencias. | Representantes institucionales o sectoriales de funcionarios\ncon autoridad, las organizaciones no gubernamentales, privadas y representativas de la sociedad\ncivil, todas del nivel regional. | Coordinación de las instituciones que forman parte de ellos para\nla planificación y el trabajo de prevención, preparación y atención de emergencias. | | Comités\nMunicipales de Emergencias. | Representantes institucionales y sectoriales de funcionarios con\nautoridad, las organizaciones no gubernamentales, privadas y representativas de la sociedad civil,\ntodas del nivel cantonal. | Coordinación de las instituciones que forman parte de ellos para la\nplanificación y el trabajo de prevención, preparación y atención de emergencias, bajo la\ncoordinación de las municipalidades. |  | | Comités Comunales de Emergencias. | Representantes de\nlos grupos organizados. | Coordinación para el desarrollo de las acciones de prevención, preparación\ny atención. |  |\n\nIV. SEGUIMIENTO Y EVALUACIÓN\n\nLa elaboración misma del marco estratégico seguido en la\nconstrucción de este Plan, apunta a la intención de contar con un instrumento de\nplanificación que asegure la evaluación efectiva.\n\nA. SEGUIMIENTO\n\nEl plan identifica los indicadores y deriva las metas que\n  presumiblemente deben ser alcanzados cada año. Con base en la formulación de estos\n  elementos de planificación se generan dos mecanismos para el proceso de seguimiento, que\n  para efectos de este plan tienen aplicación:\n\n    i. Los Planes Operativo Anuales: Este instrumento\n      permite desglosar los programas al nivel más elemental de las actividades, las\n      responsabilidades concretas, los costos y fundamentalmente, permite hacer seguimiento de\n      los indicadores a partir de la meta anual propuesta, de acuerdo con las escala de\n      evaluación de desempeño que se propone para evaluar el cumplimiento del mismo.\n    Este mecanismo será aplicado por la CNE en cumplimiento de\n      las normas de planificación y desempeño que han dictado los órganos de Estado que hacen\n      seguimiento de la planificación institucional: La Contraloría General de la República,\n      el Ministerio de Hacienda y el Ministerio de Planificación.\n     \n    ii. Formulación de Proyectos: Los programas que\n      conforman el presente plan tienen la característica de que pueden ser desagregados en\n      proyectos a partir de los objetivos específicos y los indicadores que se señalan para\n      cada programa. Esta alternativa será empleada para aquellos programas y actividades que\n      involucren la participación de alguna de las instancias de coordinación que forman parte\n      del Sistema, con el propósito de que sean esas instancias las que asuman el seguimiento\n      de su ejecución.\n    En estos casos, lo correcto es señalar que se dará un\n      seguimiento de doble vía, pues la CNE no puede obviar incluir las actividades dentro del\n      PAO anual, especialmente por razones de orden presupuestario.\n    La formulación de proyectos será también el mecanismo\n      para el seguimiento de aquellas actividades que la CNE promueva y queden en manos externas\n      su ejecución, a efecto de verificar su cumplimiento.\n\nB. EVALUACIÓN\n\n  En tanto el Plan esta a cargo de una institución de\n    gobierno, corresponde la aplicación de las normas de control que rigen para la\n    planificación institucional, a partir de los instrumentos que los órganos responsables\n    han emitido. Esto implica una evaluación semestral que parte de las información emitida\n    por las unidades que ejecutan las actividades.\n  No obstante, los programas y concretamente aquellos que se\n    desagregan en proyectos, contarán con instrumentos de evaluación particular, diseñados\n    a partir de las condiciones propias de desempeño. Para estos casos, la evaluación se\n    desarrollará conforme las fases ex – ante, durante y ex – post y se\n    fundamentará en el impacto que tiene en la población objetivo, tanto en términos de\n    éxitos alcanzados como en las deficiencias de cumplimiento.\n  Para la evaluación general de Plan, la participación del\n    Foro Nacional Sobre Riesgo en su sesión de cada año, es importante pues debe discutir el\n    avance del proceso, lo que implica que previo a su realización la CNE debe elaborar un\n    diagnóstico acerca del mismo.\n\nBIBLIOGRAFÍA\n\n   \n\n  ALPIZAR Marín, Lorena (consultora): \"Sistematización\n    de experiencias de conformación del Sistema Nacional de Prevención de Riesgos y\n    Atención de Emergencias\". CEPREDENAC, CNE, diciembre, 2001.\n\n  ALPIZAR Marín, Lorena (consultora):\n    \"Propuesta para la definición de una política nacional de prevención y atención\n    de emergencias\". CNE. PNUD. Noviembre, 2000.\n  CAMPOS Santelices, Armando (consultor): \"Hacia un\n    Sistema Nacional de Prevención de Desastres y Atención de Emergencias\". Proyecto\n    Fortalecimiento de la Capacidad Nacional para la Formulación y Gerencia de Proyectos en\n    Prevención de Desastres. CEPREDENAC. Segunda versión preliminar, marzo del 2002.\n  CARDONA A, Omar Dario (consultor): \"Plan Nacional de\n    Gestión de Riesgos\". Secretariado Técnico de la presidencia, Unidad Ejecutora\n    Sectorial del Subprograma de Prevención de Desastres. Santo Domingo, julio, 2001.\n  CEPREDENAC. (Centro de Coordinación para la Prevención de\n    los Desastres Naturales en América Central) SICA. \"Marco Estratégico para la\n    Reducción de la Vulnerabilidad y los Desastres en Centroamérica\". Declaración de\n    Guatemala II, Octubre, 1999.\n  CORONADO Guardia, Gabriel: (consultor). \"Taller de\n    Consulta para la Formulación de Políticas Nacionales para la Prevención de Riesgos y\n    Atención de Emergencias\". CNE. San José, abril, 2000.\n  CNE – PNUD: \"I Seminario Consultivo sobre\n    Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias, Ayuda Memoria\", Proceso de\n    conformación del Sistema Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias.\n  CNE. Informe del I Taller de devolución de insumos para el\n    desarrollo del Plan Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias. Junio,\n    2003.\n  CNE. Departamento de Planificación, \"Matriz\n    Institucional de Planificación Estratégica\". Julio, 2003.\n  MINISTERIO DE PLANIFICACIÓN. \"Plan Nacional de\n    Desarrollo, Monseñor Victor Manuel Sanabria\". 2002 – 2003.\n  PICADO Rojas, Carlos. \"Antecedentes históricos de la\n    CNE\". noviembre de 1999.\n  PICADO Rojas, Carlos. \"Elementos teóricos para\n    explicar los desastre\". Marzo, 2003.\n  PROGRAMA EDUCATIVO PARA EMERGENCIAS. Compendio General\n    Sobre Desastres. Monge (compilador). 1 Edición, San José. 1992.\n  PROYECTO ESTADO DE LA NACIÓN EN EL DESARROLLO HUMANO\n    SOSTENIBLE: Estado de La Nación en Desarrollo Humano Sostenible:Octavo Informe 2001.\n    San José, Costa Rica: Proyecto Estado de la Nación.\n\n  SOLERA Mora, Claudia (consultora): \"Plan Nacional de\n    Prevención de Desastre y Atención de Emergencias\". Propuesta, PNUD, enero, 2001.\n  VALDEBENITO, Sergio (consultor): \"Informe Final Sobre\n    el Proceso de Elaboración del Plan Estratégico de la Comisión Nacional de Prevención\n    de Riesgos y Atención de Emergencias\". San José, Costa Rica, 2003.\n\nANEXO 1\n\nABREVIATURAS UTILIZADAS\n\n  CNE: Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y\n    Atención de Emergencias\n  La RED: Red de Estudios Sociales en Prevención de\n    Desastres en América Latina\n  PNUD: Programa de las Naciones Unidas para el\n    Desarrollo\n  MOPT: Ministerio de Obras Públicas y Transportes\n  OPS: Organización Panamericana de la Salud\n  OFDA: Oficina de Asistencia para Desastres del\n    Gobierno de los Estados Unidos de América\n  CEPREDENAC: Centro para la Prevención y Mitigación\n    de los desastres en América Central\n  ONG: Organización no gubernamental\n  COE: Centro de Operaciones de Emergencia\n  OVSICORI: Observatorio Vulcanológico y Sismológico\n    de Costa Rica\n  CENIGA: Centro Nacional de Información Geoambiental\n  ICE: Instituto Costarricense de Electricidad\n  RECOPE: Refinadora Costarricense de Petróleo\n  UCR: Universidad de Costa Rica\n  UNA: Universidad Nacional\n  SUMA: Sistema de Manejo de Suministros Humanitarios\n  SNPRAE: Sistema Nacional para la Prevención de\n    Riesgos y Atención de Emergencias\n  IMAS: Instituto Mixto de Ayuda Social\n  PAO: Plan Anual Operativo\n\nANEXO 2\n\nGLOSARIO DE TÉRMINOS\n\n      Amenaza: Factor físico de origen\n    hidrometeorológico, geológico, antropológico, tecnológico y político, determinado en\n    un tiempo y espacio específico, que por su potencial destructivo pone en peligro a los\n    seres vivos, a los bienes y al medio natural.\n      Desastre: Es la interrupción del\n    funcionamiento normal de la sociedad ante la manifestación progresiva, súbita o\n    recurrente de un suceso. Es un producto histórico que hace manifiesto en tiempo y lugar\n    las consecuencias dañinas de los factores de riesgo, constituyendo una situación de\n    calamidad o de conmoción para el grupo que lo vive y que expone a cambios imprevistos en\n    el entorno ambiental y la organización social.\n      Evento: Es la manifestación\n    concreta o activación de un factor físico capaz de activar una amenaza, que asociado con\n    otros factores puede causar un suceso.\n      Emergencia: Es la identificación\n    temporal y espacial del estado de crisis provocado por el desastre con base en la magnitud\n    de los daños y las pérdidas, un estado de necesidad y urgencia que obliga a tomar\n    acciones inmediatas y a la utilización extraordinaria de recursos con el fin de salvar\n    vidas, obras y bienes, evitar el sufrimiento y atender las necesidades, que puede ser\n    manejado en fases progresivas de respuestas, rehabilitación y reconstrucción y que se\n    extiende en el tiempo hasta que se logra el control definitivo de la situación.\n      Estado de emergencia: Es la\n    determinación, por razones de conveniencia pública y bajo mecanismos legales\n    establecidos, de manejar por la vía de excepción las acciones y la asignación de\n    recursos necesarios para atender la emergencia.\n      Gestión del riesgo: Proceso\n    mediante el cual se revierten las condiciones de vulnerabilidad de la población, los\n    asentamientos humanos, la infraestructura, líneas vitales, actividades productivas de\n    bienes y servicios y al ambiente. Es un modelo sostenible y preventivo, en donde se\n    incorporan criterios efectivos de prevención y mitigación de desastres dentro de la\n    planificación territorial, sectorial y socioeconómica, así como en la preparación,\n    atención y recuperación ante los desastres.\n      Mitigación: Es la aplicación de\n    medidas, para reducir el impacto que provocaría un suceso de origen natural, humano o\n    tecnológico.\n      Multiamenaza: Es la combinación\n    de dos o más factores de amenaza, manifestados de manera aislada, simultánea o por\n    reacción en cadena, para producir un suceso disparador de un desastre.\n      Preparación: Es el conjunto de\n    actividades y medidas tomadas previamente, para asegurar una respuesta anticipada y\n    efectiva ante el impacto de un suceso. Incluye, entre otras, la emisión de alertas y el\n    traslado temporal de gente y bienes de una localidad amenazada.\n      Prevención: Es toda acción\n    orientada a evitar que los sucesos se conviertan en desastres. Procura el control de los\n    elementos conformantes del riesgo, por lo que las acciones se orientan al manejo de los\n    factores de amenaza por una parte y a los factores que establecen la condición de\n    vulnerabilidad, por otra.\n      Reconstrucción: Son las medidas\n    finales que procuran la recuperación del área afectada, la infraestructura y los\n    sistemas de producción de bienes y servicios, entre otros. En general son acciones que\n    contribuyen con la estabilización de las condiciones sociales, económicas y ambientales\n    de las áreas afectadas por un desastre.\n      Rehabilitación: Son las acciones\n    orientadas al restablecimiento de las líneas vitales (agua, vías de comunicación,\n    telecomunicaciones, electricidad, otros), saneamiento básico, salud, asistencia\n    alimentaria, reubicación temporal y cualquier otra que contribuya a la recuperación de\n    la autosuficiencia y estabilidad de la población y la área afectada.\n      Respuesta: Son las acciones\n    inmediatas que procuran el control de una situación, para salvaguardar obras y vidas,\n    evitar daños mayores, y estabilizar el área de la región directamente impactada por un\n    desastre.\n      Riesgo: Probabilidad determinada\n    por estudios técnicos y científicos de que la relación entre la amenaza y la\n    vulnerabilidad – como condición intrínseca de los seres vivos, las obras, los\n    bienes, la infraestructura socioeconómica y el ambiente – genere daños, pérdidas y\n    sufrimiento.\n      Suceso: Es la forma específica de\n    manifestación de una amenaza o multiamenaza, la cual, ligada a la vulnerabilidad de una\n    población, a su infraestructura, sus actividades productivas y el ambiente, puede generar\n    la situación de emergencia o desastre en un espacio y tiempo definido.\n      Vulnerabilidad: Condición\n    intrínseca de ser impactado por un suceso como producto de un conjunto de condiciones y\n    procesos físicos, sociales, económicos y ambientales. Se determina por el grado de\n    exposición y fragilidad de los elementos susceptibles a ser afectados – la\n    población, sus haberes, las actividades de bienes y servicios, el ambiente – y la\n    limitación de su capacidad para recuperarse.\n   \n      (Ver Anexo 3: Síntesis de Amenazas\n    Naturales publicado en el Alcance N° 23 a La Gaceta N° 100 de 24 de mayo de 2004)",
  "body_en_text": "in the entirety of the text\n\n                    -\n\n                        Complete Text of Regulation 31793\n\n                        National Plan for Risk Prevention and Emergency Response of the\nNational Commission for Risk Prevention and Emergency Response (CNE)\n\nComplete Text act: 741A8\nN° 31793-MP\n\n  N° 31793-MP\n\n  \n\n  THE PRESIDENT OF THE REPUBLIC\n\n  AND THE MINISTER OF THE PRESIDENCY\n\n    In exercise of the powers conferred upon them by Articles 140, subsections 3) and 18) of the Political Constitution, Article 24, subsection f) of Law N° 7914 of October 13, 1999, which is the National Emergency Law\n\nConsidering\n\n    1º—That the National Emergency Law provides in its Article 24, subsection f) that the National Commission for Risk Prevention and Emergency Response must draft the National Emergency Plan in consultation with the competent institutions in the area, as well as update and develop it.\n    2º—That Article 24, subsection f) of the National Emergency Law provides that the National Emergency Plan must be issued via Executive Decree.\n    3º—That Article 46 of Executive Decree Nº 28445-MP, which is the Regulation to the National Emergency Law, provides that the Board of Directors of the National Commission for Risk Prevention and Emergency Response must approve a National Plan for Risk Prevention and Emergency Response. Therefore,\n\nTHEY DECREE\n\n    Article 1— The National Plan for Risk Prevention and Emergency Response is hereby issued, which is contained in the sole annex of this decree, in addition to the digital version, which is available at the electronic address www.cne.go.cr\n\n    Article 2— It shall take effect upon its publication\n    Done at the Presidency of the Republic. — San José on the fifth day of May of two thousand four.\n\nSole Annex\n\n  \n\n  NATIONAL PLAN FOR RISK PREVENTION AND EMERGENCY\n\n  RESPONSE\n\n  \n\n  Presentation\n\n  \n    The National Commission for Risk Prevention and Emergency Response (CNE), by virtue of its coordinating and executive functions, stipulated mainly in Law 7914, has important responsibilities in the development of effective programs and actions to address, throughout the country and with an approach that articulates prevention with operational response activities, the problems posed by disasters.\n    It is the responsibility of the CNE, in the exercise of its powers and obligations, to prepare and keep updated the National Plan for Risk Prevention and Emergency Response. This planning instrument is placed within the context of the National Development Plan of the Government of Costa Rica 2002 – 2006. It corresponds to the Thematic Area of \"Risk Management\" located within the Thematic Axis \"Harmony with the Environment.\" In that sense, it constitutes the policy instrument that allows the Costa Rican State to delimit its actions in this field.\n    It will be observed that with the structure of the content of this Plan, an attempt has been made to treat prevention and emergency response as integral elements of a single process, as part of an inseparable undertaking, in which the management responsibilities corresponding to a National System, coordinated by the CNE, and ultimately to all citizens, are worked through unique programs. No appeal is made to the traditional separations of the problem that, up to the present day, have contributed to curtailing the degrees of action and the expectations of the plans, for the sake of a precision that is only apparent.\n    It is of the utmost importance to impart to this Plan the methodological qualities to make its practical implementation viable and to take it to various instances of analysis and proposal, in order to achieve its full understanding and validation, so that the actors involved commit to its execution. If it were assumed as a mere bureaucratic response to State administration rules, or as the final result of a rigid regulation, incapable of enriching itself, it would inevitably become a sterile document. For this reason, it has been considered essential to prepare and present it as a strategic framework, by definition flexible, open to constant improvements and supported by increasingly solid guidelines. In fact, the information with which it was prepared is based on consultations of more than three years with many interested actors, which commits its enrichment based on them. In the future vision that supports this plan, the aspiration is to convert risk management into a transversal axis of all public policy, and due to its relevance, for it to transcend the temporal limits of a government period and become a permanent guideline, a challenge we wish to share with allies and friends.\n    The document is divided into four chapters:\n    The first provides a brief exploration of the theoretical concepts under which the Plan is built, including the background of institutional development for disaster management in the country.\n    The second presents the strategic framework of the Plan, detailed down to the level of the programs that form part of it.\n    The third presents the organizational scheme of the National System for Risk Prevention and Emergency Response, an indispensable foundation for this Plan to be executed.\n    Finally, in Chapter IV, reference is made to the instruments for monitoring and evaluating the Plan.\n\nI. FOUNDATIONS AND BACKGROUND\n\nA. THEORETICAL-CONCEPTUAL CONTEXT1 (The preparation of this section was the responsibility of Mr. Armando Campos, Consultant and collaborator of the CNE.)\n\n    Like any instrument intended to guide socially relevant transformations, the preparation of the Plan presented in these pages must start from a basic decision: to characterize an object of action, that is, a problem clearly delimited in the context of national development, whose understanding and transformation give meaning to the institution's responsibilities and actions, configure its identity, and guide its essential relationships with many other organizations.\n    The object of action of the CNE is comprised of the disaster risks that affect or may affect the national population2. (The \"national\" scope of this Plan alludes more to its protagonists than to its coverage, because, as is well known, threats do not recognize borders and values of solidarity between neighboring countries are raised.) But this statement alone does not answer several fundamental questions, related to the origin of these processes and the strategies of action to face them, because there are no single answers on the matter. This is a field in which an intense theoretical pluralism boils, practically all scientific disciplines coexist, and planning initiatives that prioritize different, not rarely divergent, objectives converge. For this same reason, the possibility of achieving common perspectives does not equate to seeking complete consensus, but rather unity in diversity, sustained by fluid theoretical-doctrinal communication and methodological strategies that ensure optimal coordination. All of this without closing off a necessary productive debate or denying the autonomies established in the organization of the public sector.\n    To achieve an indispensable harmony in a context where thought and practical options can experience intense disagreements, it is necessary to make explicit, however briefly, some of the theoretical-conceptual foundations with which the CNE focuses its object of action. More specifically, merely descriptive information about threats and vulnerabilities is useful for highlighting an endless problem that demands socially organized actions, but it does not by itself dictate certain key principles for the corresponding planning. For example, the need to strengthen inter-institutional coordination and programmatically articulate prevention objectives with response activities, which are reiterated here, is not justified unless it is done with an understanding of the aspects of reality that are linked in disasters.\n\nRisk as a Global Process\n\n    The emergence of different specialized institutions, often uncoupled in their work, has for many years given rise to a multi-fragmentary vision of risk. Thus, risks related to diseases, working conditions, citizen security, or road circulation, to name a few, are commonly understood and managed as diverse problems, which would justify separate actions, losing sight of the fundamental interrelationships in a concrete society.\n    However, this way of thinking and acting weakens in the face of a growing strengthening of awareness about the multiple threats looming over humanity, and, recently, this converges with a current of thought that unfolds around a fundamental concept: risk society.\n    This is how highly influential authors, among whom U. Beck stands out mainly, and others like N. Luhman, A. Giddens, and Z. Bauman, agree in attributing to modernity an intrinsic capacity to produce risk. According to A. Giddens (1999), \"living in the world generated by modernity is like riding on the shoulders of a destructive divinity.\" For Bauman (2001), the replacement of the idea of \"danger\" with that of \"risk\" denotes that the meaning of \"being in crisis\" has changed: risk is seen as an inseparable attribute of the human condition, not as misfortune or a reversal of fortune. If risk is inherent to our transformation of the world – the author adds – its \"reduction\" involves transforming that transformation.\n    Such hypotheses relate to the modernity of developed countries and, for this reason, are not mechanically applicable to societies where modernity, and even postmodernity, coexist with \"backward\" modes of productive organization. Much less so when the latter predominate. Nonetheless, they contribute significantly to clarifying that risk is a historical-social product expressed in various forms.\n\n2. Disaster Risks\n\n    If disaster risks are a particular form of social risk, a first step in establishing their particularities consists of defining what disasters are. Given the character of this document, it is not appropriate to delve into the interesting trajectory, not free of contradictions, that this concept has had over many years. But at least the following must be specified: disasters are not simply \"consummated threats.\"\n    The concept of disaster refers to the social impact produced by the effects, in terms of losses and damages, also including suffering, of certain destructive processes, in the various dimensions that make up the organization of a concrete society and the living conditions of its members: health, production, education, transportation, communication, and others. The recognition of this social impact as a \"disaster\" is based on two main criteria: the alteration of the \"normal\" possibilities of reproduction of the social whole and the transformation of primary risk conditions in a way that demands urgent actions.\n    Consequently, disasters are relative from the various social perspectives: losses of equal gross material cost may be easily surmountable for certain countries and, in contrast, constitute themselves as \"disastrous\" in the case of others. Correlatively, recovery capacities are clearly unequal, to the point that in the poorest countries, the residual and cumulative impact of multiple \"small disasters\" commonly becomes uncontainable.\n    Through this line of analysis, it is possible to understand:\n\nthe meaning and practical consequences of certain important assertions, for example, the statement that \"disasters are unresolved problems of development,\" \"they are a social product,\" etc., which otherwise become commonplaces without major transcendence;\n\nthat every disaster has as its real context a social totality, upon which it impacts in a structural and durable manner, and that therefore it is limited neither to the space nor to the time in which the destructive events occur;\n\nthat, by virtue of the inseparability of the sectors of social programming, disaster processes never occur enclosed within just one of them or in several disconnected ones. For example, if a natural phenomenon devastates the agricultural production of a country, this situation will not become a disaster simply because of the cost of the losses suffered in that production sector, but because of its negative consequences for the population's food supply and health and its collateral impact on other sectors of economic activity.\n\n    There is a broad consensus regarding defining disaster risks as a dialectical product, which\nis dynamically configured as an interrelation between threats and vulnerability,\nenvironmentally mediated, in a concrete population. Although the interpretation of both\ndimensions is not exhausted by their descriptive classification, because the respective concepts\npresent polemical or difficult-to-relate aspects, we will not dwell here on their analysis.\n    From the point of view of their understanding and preventive management, disaster risks\nconstitute complex probabilities because they relate various specific probabilities in a single\nprocess: the occurrence of certain phenomena, their conversion into threats3, their\nconcretion as such, and their socioeconomic effect and impact (conditioned by the vulnerability\nof the population). Furthermore, they are essentially dynamic processes because the dimensions\nthat comprise them - threats « vulnerability - and their interrelationships have that character.\nAlso because disasters transform risks in a way that demands constant adjustments in their\nmanagement.(3)( In this aspect, it is important to keep in mind that threats do not equate to\ndetermined phenomena, but to their configuration as such under certain conditions and given the\nexistence of a population susceptible to being affected. For example, for a natural phenomenon\nlike lack of rain to become a drought, different environmental and infrastructure conditions are\nrequired, and still others for it to represent a danger to the population's health. We can\nattribute an absolute character as threats to certain phenomena of special destructive intensity,\nsuch as earthquakes and hurricanes, but even in these cases, their effects are relativized by\nfactors such as spatial location and housing conditions of the population.)\n    These are probabilities, which, as can be observed, are fundamentally predictable, although\nthe definition and the methodologies usable for that purpose, without being opposed, contain\nimportant particularities that make that prediction complex. Thus, for example, the prediction of\nsocial impact requires a scenario methodology based on the hypothetical identification of diverse\nconfigurations of affectation and social alteration, which is not resolved by sole knowledge of\nthe threat on one hand or the mere delimitation of social variables unlinked to the physical\nscenario, on the other; they require integration.\n\n3. Prevention: An Elusive Concept\n\n    Both the title of this Plan and the name of the institution presenting it would seem to support an error of interpretation that, for many years, has had consequences that overflow merely \"academic\" concerns: the erroneous assumption that \"prevention\" and \"emergency response\" constitute separate \"actions,\" hopefully interconnected, but in any case susceptible to unlinked planning and administration. This must be clarified:\n    In the first place, when speaking of \"preventing\" socially and humanly harmful events, it is not only a matter of acting in advance to avoid their occurrence, but also of creating more favorable conditions and capacities to reduce risk. It would not be sensible to rebuild a house that has burned down, due to a short circuit, using equally defective electrical materials. One will act preventively by correcting those defects and, to the extent possible, will attempt to improve its comfort and safety as a dwelling. By the same logic, it would be absurd to orient \"post-disaster\" reconstruction actions toward a restitution of the previous vulnerability conditions (on the assumption that this were possible, of course).\n    Applied to the problem of emergencies and disasters, prevention does not refer only to what can be done to reduce or eliminate primary risk, although undoubtedly this represents its most important and decisive dimension. Nor does it constitute a specific action, but rather an intentionality or purpose that acquires practical meaning and is operationalized in very diverse ways.\n    The prevention of disaster risks is integrated on multiple related levels. If we have deduced the concept from what we call global development, it means that this is the essential preventive level. Within its scope, aspects such as the fight against poverty and social exclusion are determining factors because the overcoming of vulnerability primarily depends on them.\n    On a level, also basic, that forms part of the former, is the construction of a culture of prevention, understood as the predominance of knowledge, values, and supportive practices that lead, in a given society, to overcoming \"response\" habits in the face of problems that are permanent.\n    And so on successively, there is prevention in self-responsible community organization, in the implementation of scientific prediction procedures, in the timely planning and execution of mitigation works, and in many other actions. Even those activities that are commonly caricatured as lacking preventive content, under the assumption that they are carried out when \"there is nothing left to prevent\" (relief and rehabilitation tasks), also have that projection; denying it would mean unjustly questioning their human and social value.\n    Therefore, the problem does not consist of \"opting\" for prevention or response, or deciding \"which of the two\" is a priority. What is needed is to clarify the purposes and means of prevention and identify the multiple spaces, moments, and activities in which it is operationalized; preparedness and emergency response actions contain multiple preventive possibilities.\n\nELEMENTS FOR A CHARACTERIZATION OF RISK IN COSTA RICA\n\nBased on the model of interpretation initiated by the Network of Social Studies in Disaster Prevention in Latin America (La RED) and the incorporation of new considerations in pursuit of an even more integrated vision, a brief analysis of disaster risks in Costa Rica is presented below. For this purpose, the problems posed by the dynamics of threats and the vulnerability conditions of its population are considered, in their most consistent features in the country.\n\n1. The Dynamics of Threats4 (For the preparation of this section, some of the concepts have been taken up again, reorienting them, as issued in the proposal for the \"National Plan for Disaster Prevention and Emergency Response,\" formulated with the backing of the UNDP, dated January 2001 and under the responsibility of consultant Claudia Solera.)\n\nCosta Rica, together with the other countries of Central America, constitutes a strip of land with tropical characteristics, situated in the so-called Pacific Ring of Fire, crossed by a chain of high mountains, with a large number of active volcanoes and tectonic activity.\n\nThe population development of Costa Rica, since the Colonial period, has not taken into account the threat factors of the territory: the main cities, the infrastructure, and the productive, industrial, and agricultural development, especially monoculture, have been carried out in a disorderly manner, without considering the degree of vulnerability being generated, in a country environmentally rich but highly exposed, due to its geographical situation, to the periodic and recurrent occurrence of destructive events.\n\nContradicting the notable efforts undertaken in environmental protection, in economic decisions related to urban and productive development, and to land use, designs of use, exploitation, and proximity to environmental wealth have gravitated that do not take into account a responsible assessment of the potential of threats.\n\na. Climatic Factors5 (The observations of Mr. Juan Carlos Fallas Sojo, Meteorologist of the National Meteorological Institute, are incorporated.)\n\nCosta Rica is located in a geographical region where the trade wind regime (easterly winds, which move across the Caribbean Sea) is persistent in its direction throughout the year, only its speed varies due to the effect of the seasons.\n\nThe country is also influenced by southwesterly winds (originating from the Pacific Ocean) during the rainy season, as a consequence of the effect of the Intertropical Convergence Zone, which contributes a large amount of humidity in that season.\n\nThe mountainous system that crosses the national territory from Northwest to Southeast plays a very important role in the climatic characteristics: it practically divides it into two watersheds and determines the simplest climatic classification with which it is characterized: on one side, the Pacific Watershed, divided in turn into three sub-watersheds: North Pacific, Central Pacific, and South Pacific, including the Central Valley; on the other, the Caribbean Watershed and the Northern Zone.\n\nThe Pacific Watershed is characterized by a well-defined dry season and rainy season. The dry season extends from December to April, and the rainy season from May to November, with a decrease in rainfall between the months of July and August, known as \"veranillo\" (Indian summer). The entry and exit periods of these seasons, as well as the intensity of the seasons, vary somewhat in each of the indicated sub-watersheds.\n\nIn the Caribbean Watershed and Northern Zone, an almost permanent rainy season is established. In the coastal regions, two periods of relative decrease in rainfall are distinguished: one between February and March and another between September and October. In the mountainous region, only a relative minimum of rainfall occurs between February and March.\n\nComparatively, it is the Caribbean Watershed and Northern Zone where the highest levels of precipitation are produced each year, and in general, the entire national territory has high precipitation indicators. This condition is added to a large fluvial network of basins with numerous and voluminous rivers, whose tributaries originate from the mountainous zones and flow towards the Caribbean Sea or the Pacific Ocean.\n\nIn the central part of the country, where the majority of the population and its main cities are concentrated, the orographic conditions and the ruggedness of the terrain cause river and irrigation ditch flows to run with speed, and in the event of overflowing, floods have violent behavior. Added to this, increasing urban development has implied deforestation in slope and mountainous areas; paving and soil waterproofing have prevented water filtration, causing greater runoff towards rivers, both through natural pathways and the sewage system, violating their already saturated hydrological capacity.\n\nIn coastal zones, rivers generally have wider channels, and overflows generate passive or slow floods. However, deforestation, channel changes, and the construction of canals and dikes without adequate control by companies dedicated to monoculture production, especially in the Caribbean Watershed and the South Pacific, generate drastic changes in river behavior, causing floods that create greater problems than those \"naturally\" expected in human settlement zones, in agricultural production areas, in service, communication, and transportation infrastructure, and in forest protection zones.\n\nAdded to this panorama is the periodic occurrence of meteorological events that affect the climatic region in which Costa Rica is located, producing increases or decreases in the amount and intensity of precipitation and in the climate in general. These events are associated with tropical cyclones and low-pressure phenomena in the Caribbean Sea, the Intertropical Convergence Zone, cold fronts, easterly waves, and the periods of El Niño and La Niña.\n\nb. Geological Factors\n\nCosta Rica is a young territory that is subjected to a stage of rapid evolution more than equilibrium in its geological processes. The country is located in a complex tectonic framework, a result of the interaction of the Coco, Caribbean, and Nazca plates, as well as the shallow subduction of the Cocos Aseismic Ridge (Denyer and Kussmaul, 1994).\n\nThe geological processes in the national territory are associated with the internal and external geodynamics of the planet. Internal geodynamics manifests through seismic events caused by the interaction of the Cocos and Caribbean plates or by the displacement of local faults within the national territory situated on the Caribbean Plate. The concrete and immediate result of this condition is that the seismic hazard constitutes a latent situation throughout the entire known history of the country.\n\nAnother process generated by internal geodynamics is the activity of the volcanoes of the Guanacaste and Central mountain ranges, which even throughout the 20th Century signified important emergency scenarios, with the eruptions of Irazú, Poás, Rincón de la Vieja, and what was known until then as Cerro Arenal, today Arenal Volcano. The proximity and immediate presence of the population in the zones of influence of these volcanoes constitute both in the past and in the present an important threat factor, because in addition to human lives, social and productive infrastructure is threatened. This is extremely relevant in the case of the Central Valley, since the entire Greater Metropolitan Area is in the zone of influence of the active volcanoes of the Cordillera Central.\n\nFrom the immediate or delayed impact of the mentioned geological factors, the events identified as belonging to external geodynamics derive, such as landslides, avalanches, water and mud dams, the floods themselves, and the erosive processes caused by soil washing.\n\nDaily, these events are the most visible, and, although they are determined within the field of geosciences, behind them exists a whole chain of socio-environmental causal elements, which evidence the poor management of the spatial environment in which they manifest.\n\nThe geological factors of external dynamics are associated with climatic and cultural factors, in such a way that intense rainfall, the topographic characteristics of a territory with large level variations, with mountain ranges and valleys, and human activity itself – of a population that already quite some time ago exhausted its agricultural frontier, that urbanizes, deforests, and carries out substantive alterations in the conditions of the soil and rivers, without control over the orientation of its use – contribute to accelerating the processes of soil and river degradation and cause or potentiate the so-called external geodynamics events.\n\nc. Anthropogenic Factors6 (Taken from: Carlos Picado: \"Theoretical elements to explain disasters.\")\n\nAnthropogenic factors, which have a determining weight in themselves and the quality of potentiating the previously mentioned ones, originate directly in certain practices and forms of social relations, which are established for the transformation of our material environment, or that reveal processes of social conflict.\n\nThey are commonly identified here as the so-called technological threats and those resulting from political and religious conflicts such as armed confrontations. Currently, there is discussion about whether the problems of social violence affecting the security and health of the population can be included in this category of factors or whether they correspond to another field of analysis.\n\nIn the case of Costa Rica, population growth, especially urban growth, the accelerated technification of agricultural and industrial production, the increase in communication and transportation facilities, the commercial and productive opening to high-technology companies, inadequate control over the handling of toxic substances, among many other aspects, have been integrating increasingly complex activities into the national development process that inevitably affect the increase in vulnerability due to the increase and intensification of technological hazards (amenazas tecnológicas); however, such impact has not been measured, so the regulations that allow reducing its impact are lagging behind or are alien to the current reality.\n\n2. A Country Vulnerable to Disasters\n\nAs has been said, hazards (amenazas) and vulnerability (vulnerabilidad) form a dialectical pair, because one presupposes the other and their synthesis forms processes that do not result from their mere sum: risks (riesgos).\n\nConsequently, to interpret and evaluate certain risk situations it is necessary to situate the analysis in the relationship between both dimensions. If we try to characterize the vulnerability of a specific population, the determination and explanation of the corresponding hazards will always be implicit.\n\nVulnerability is constituted by a set of objective and subjective conditions that weaken the capacities of a population on several inseparable planes:\n\nthe capacity to oppose the formation and materialization of hazards,\n\nthe capacity to avoid, reduce, and control the generation of damage and losses,\n\nthe capacity to recover from the damage suffered and, what is decisive when referring to \"vulnerability to disasters,\"\n\nto oppose the social impact of that damage and losses.\n\nVulnerability encompasses diverse lacks and weaknesses, of a cognitive and affective nature (erroneous interpretation of risk and one's own protagonism, false ideas, etc.), evaluative (non-supportive expectations), and socio-political (condition of social exclusion that incapacitates certain population groups from constituting themselves as social actors and acting for their own security), all within the daily context of material conditions of existence that determine a propensity to suffer damage and losses.\n\nThe exclusionary nature of poverty directly affects the development of objective and subjective conditions of vulnerability, and without both terms being equivalent, it is frequent that population groups with the most deteriorated material living conditions are the main victims of disasters.\n\nIn 2001, in the case of Costa Rica, the poor in urban areas were close to 17%, while in rural areas it reached 25% (Estado de la Nación 2002, page 96).\n\nSocial exclusion, which is normally referred to the political sphere, is also a geographical exclusion, a demographic pressure that, with economic power as an intermediary, fuels the tendency for the poorest to locate themselves in the most insecure sites. Especially in densely populated areas, it is those sites where multiple hazard factors are present that are the places of residence of the poor.\n\nTo this is added a synergy of collective practices of tolerance and omission of evident hazard factors, and in many cases, aggressive behaviors of adaptation to the environment that challenge the fragile balance and maximize hazard conditions to levels of unsustainable tension, which sooner or later, sometimes repeatedly, generate disaster.\n\nThus, Costa Rica is not foreign to vulnerability: floods, earthquakes, landslides (deslizamientos), volcanic eruptions, and the growing occurrence of events related to technological factors constitute a long process of disasters throughout the history of Costa Rica. In the 20th Century, 22 earthquakes with varying degrees of damage were recorded, 11 volcanic events with some degree of impact, the most important being the eruption of the Irazú Volcano between 1963 and 1965 and the eruption of the Arenal Volcano in 1968. Significant landslides totaled 10, while floods are permanent phenomena recorded year after year, but with a tendency, given the gradual degradation of soils and rivers, to generate greater degrees of impact, especially with the presence of tropical cyclones in the Caribbean, such as Fifí, Joan, Cesar, Michelle, Mitch, to mention a few7( Programa Educativo para Emergencias. Compendio General Sobre Desastres. Anexo N ° 1. Gerardo Monge. 1 Edición, San José. 1992. Páginas 53 –74..\n\nHowever, in addition to the events of greater magnitude, there is a long list of daily incidents that keep the country in a state we can call \"low-intensity emergency,\" in reference to the gradual and permanent damage suffered by the population from small events that, at the end of an annual period, sum to magnitudes in damages and deaths that are greater than those caused by a large-magnitude event. Vulnerability in these cases is evidenced as a chronic situation inherent to reality itself.\n\nIn the incident reports reported by 9-1-1 in the last 3 years, it is observed that approximately 75% of the events are related to hydrometeorological phenomena, especially in the rainy season. The remainder are events associated with geological factors and also technological ones, which are on the rise.\n\nUnfortunately, it is only in the last ten years that an adequate accounting of the cost of damages caused by each disaster has begun, but only for those attended under a national emergency declaration; for the rest, the information is not formalized. The case is that even under emergency declarations, the investment made does not allow for the recovery of the affected areas; at most, the rehabilitation of services is promoted, and it is through ordinary channels, slowly, and in many cases by the effort of the affected themselves, that populations manage to recover. A country with limited resources has serious difficulties recovering from disasters, and the reconstruction processes that Costa Rica has had to face demonstrate this.\n\nIt is known that the development pattern followed by the country from the second half of the 20th Century incorporated a series of security and social welfare measures that raised development levels and allowed the social ascent of an important proportion of the population, to the point of having a broad sector located at a middle-income level. Social indicators such as life expectancy, infant mortality, schooling, access to services, among others, have been evidence of the high degree achieved, which even came to place the country among the best in the Latin American region.\n\nThis process, with its limitations and conflicts, has had an indirect repercussion in reference to risk, because compared to the other countries of the Central American region, disaster events have been benign, since their impact, in those comparative terms, has been less. However, that development pattern has not considered disaster prevention as an act, not even as a conscious and clear intention; recent events determine the need for a change in that sense.\n\nDisaster management in the country has gone through an institutionalization process similar to that of other Latin American countries. The national organization schemes have been oriented towards attending to the effects, while causality is an aspect that has been left aside. Consequently, Costa Rica is a country highly vulnerable to disasters; the hazard conditions and the particular form of development, alien to a harmonious concept with nature, make disasters a latent problem that will tend to worsen, as long as measures for risk reduction are not implemented.\n\nC. THE PROGRESSIVE INSTITUTIONALIZATION OF RISK MANAGEMENT IN COSTA RICA8( Prepared from: Carlos Picado R: \"Antecedentes Históricos de la CNE.\")\n\nIn 1963, the Civil Defense Office (Oficina de Defensa Civil) was created in the country, which later became a Department of the Ministry of Public Works (Ministerio de Obras Públicas, MOPT), a unit then responsible for attending to emergency situations.\n\nBefore the National Emergency Law No. 4374 was enacted on August 14, 1969, the first Costa Rican legislation on the matter, national commissions were organized for managing particular emergencies. The definition of states of emergency corresponded to the Legislative Assembly (Asamblea Legislativa).\n\nThis Law, whose enactment was energized by the social concern aroused by the eruptive period of the Irazú Volcano between 1963 and 1965, and the eruptions of the Arenal Volcano in 1968, gave authority to the Executive Branch (Poder Ejecutivo) to establish states of national emergency, created the Emergency Fund (Fondo de Emergencia) and the National Emergency Commission (Comisión Nacional de Emergencia, CNE). However, strictly speaking, the latter was a commission formed by ministers and presidents of autonomous institutions, whose main responsibility was the administration of the Emergency Fund.\n\nIn 1974, a \"National Emergencies Regulation\" was drafted which, among other aspects, established the creation of the CNE Office, which was attached to the Civil Defense Department of the MOPT.\n\nIn the 1980s, a series of events took place worth highlighting:\n\nA cycle of great seismic activity begins, preceded by forecasts announcing the possibility of a large-magnitude event in the following years. Likewise, hydrometeorological events occur that affected several areas of the country. The seismic forecasts are confirmed with the events of 1983 on the Osa Peninsula and Pérez Zeledón, as well as activity in the Central Valley (Valle Central) and the Central Pacific. Important rains fall on the Caribbean Slope (Vertiente del Caribe), and the passage of Hurricane Joan through the Caribbean Basin in 1988 is an event present in Costa Rican memory, causing more than 40 deaths in the South Pacific.\n\nInformation about the mismanagement of the Emergency Fund comes to public light, forcing authorities to carry out more careful management, especially because it ceases to be a resource oriented solely to extremely exceptional situations and becomes a financing channel for large Government projects, which requires greater controls.\n\nIn 1983, the Legislative Assembly amends Article 1 of the National Emergency Law, so that henceforth the Executive Branch may decree states of emergency \"in any part of the national territory or in any sector of national activity, when due to some social contingency it is necessary.\" Thus, the principle of public calamity prescribed by the Constitution for the exceptional use of public funds is omitted. The causal elements that determine an emergency become unnecessary for the Executive to act. By opening the possibility of decreeing all kinds of \"social contingencies\" as national emergencies, by the end of the decade there were more than 50 public interest projects of this type, especially infrastructure works, requiring the CNE to have better administrative support to execute them.\n\nThe need to attend to emergencies and execute an increasingly large Emergency Fund, and the requirement to implement more efficient mechanisms to guarantee its transparency and proper use, fostered the institutional consolidation of the CNE. Also in those years, international organizations such as the Pan American Health Organization (OPS) and the Office of U.S. Foreign Disaster Assistance (OFDA) deployed technical and financial cooperation initiatives in the Central American region, mainly to improve response capacity to important emergency situations. The convulsive political situation of the region undoubtedly influenced the concern to improve response systems. In the Costa Rican case, such initiatives had unrestricted governmental acceptance.\n\nAn important milestone of this decade is the enactment of Decree 17031-P-MOPT, of May 16, 1986, aimed at reorganizing the CNE, establishing an organizational structure separate from Civil Defense. It is from then on that its institutional consolidation can be estimated. The CNE administers the Emergency Fund with special emphasis on the execution of reconstruction projects. But it also allocates resources to emergency response and preparedness, to which it adds an effort to articulate permanent committees or working groups of intersectoral and interinstitutional composition.\n\nThe legal framework that inspires the disaster organization up to that point is limited, as it restricts institutional action to the moment when emergency situations have already occurred. From a political point of view, the importance of the institution is sustained by the large amount of resources it manages and the exceptional conditions under which it can operate. But its intervention model is inspired by the most outdated civil defense schemes, leaving aside prevention issues and the possibilities of investing in actions to manage causes.\n\nStarting in the 90s, the need to strengthen aspects related to prevention and mitigation is identified. In addition, the constitution of emergency committees begins, which became the main organization mechanism. The new administration faced the problems generated by large-magnitude events, such as the Cóbano and Alajuela earthquakes, the Telire Earthquake (known as the Limón Earthquake), which occurred on April 22, 1991, with an intensity of 7.6 degrees, and significant damage in the Province of Limón (it has been placed at IX on the Mercalli Scale), and severe floods on the Caribbean Slope.\n\nA process then begins that combines the interest in providing the country with prevention and response mechanisms, with a national organization scheme to articulate centralized institutional response and management at regional and local levels. All this with the stimulus of necessary activism, originated by severe emergencies, which consolidates the responsibilities of the CNE.\n\nOn July 30, 1993, the \"National Emergency Plan\" is approved by Executive Decree (Decreto Ejecutivo) No. 22383 MP-J-MOPT-S-MIVAH-MIRENEN-G-SP, which represents another milestone in the national organization process. Through Voto 3410-92, the Constitutional Chamber (Sala Constitucional) decrees emergency declarations for social contingencies as inadmissible. Although the CNE had a plan that formalized a national organization for emergency response through a sectoral scheme and provided some guidelines for prevention, it had to assume, as a result of said resolution, the same financial limitations as other institutions to carry forward the process initiated.\n\nSince 1995, the CNE resorts to the National Budget to finance part of its operating expenses and gradually incorporates all control measures established for central government institutions. This has reduced its management capacity but has allowed it an orderly handling of its programs, which contributes to its stabilization.\n\nIn 1999, a new National Emergency Law, No. 7914, is approved. This law has as its immediate background the national emergency caused by the onslaught of Hurricane Mitch in Central America. This event allows, for the first time, regional initiatives in the political sphere to promote substantive changes in disaster management; in this case, the proposed changes have been oriented towards defining clear prevention policies and strengthening national and local structures for prevention and response. These guidelines are evident in instruments such as the Declaration of Guatemala II (October 1999) by the presidents of the region, called \"Strategic Framework for the Reduction of Vulnerability and Disasters in Central America,\" which was promoted by CEPREDENAC. Likewise, in the resolutions of the meeting in Santa Tecla, Mexico, and the exhortations made by the United Nations within the framework of the International Decade for Natural Disaster Reduction.\n\nThis Law establishes the same state mechanisms for emergency management stipulated by the previous one, but specifically assigns the CNE responsibilities in prevention matters. In its Article 24, it assigns the obligation to organize and coordinate the National Prevention System (Sistema Nacional de Prevención) and the preparation of the National Emergency Plan. Consequently, it accentuates the need to carry out planning processes aimed at advancing the consolidation of public policies capable of coordinating the effort of all instances participating in national development in risk management. At the same time, it supports a doctrinal argument already discussed: by its own definition and within a systemic framework, prevention and emergency response constitute inseparable dimensions and generate shared responsibilities.\n\nII. STRATEGIC FRAMEWORK9( The development of this chapter had as basic inputs for consultation: the \"CNE Institutional Strategic Plan\" and the document \"Towards a National System for Disaster Prevention and Emergency Response\" (Hacia un Sistema Nacional de Prevención de Desastres y Atención de Emergencias), prepared by Armando Campos, consultant for CEPREDENAC, within the framework of the \"Project to Strengthen National Capacity for the Management of Disaster Prevention Projects.\" )\n\nA. GENERAL DESCRIPTION\n\nThe National Development Plan 2002 - 2006 contains the thematic axis \"Harmony with the Environment,\" whose objective is: to foster a culture of respect and harmony with nature, preserving and rationally using our natural resources. Under this thematic axis and on the initiative of the CNE, the thematic area \"Risk Management\" (Gestión del Riesgo) is incorporated.\n\nIn accordance with the political guidelines of the National Plan, this strategic framework substantiates and delimits the public policy strategies that the Costa Rican State will promote and develop for risk reduction and emergency management in the coming years.\n\nTogether with the typical contents of a strategic plan, this instrument integrates a definition of the National System for Prevention and Emergency Response (Sistema Nacional de Prevención y Atención de Emergencias), (Chapter III) with various proposals regarding its organization, programmatic structure, and levels of responsibility.\n\nB. METHODOLOGICAL STRATEGY\n\n1. Attributed Scopes\n\nAccording to the basic concepts used in the corresponding strategic approach, a \"plan\" constitutes the broadest and most integrative planning instrument. In general terms, it traces a comprehensive trajectory of progress between a problematized current situation and a vision or objective-image, considering, of course, the feasibility and viability conditions available in the present and the realistic possibilities for creating or improving them.\n\nBy its own projection, the plan requires a relatively extensive temporal horizon, and for the same reason, it is situated in the medium and long term. In other words, the changes it proposes are neither achievable nor fully evaluable in the short term. However, to avoid the vagueness of perspectives that would arise from remaining at such a general planning level, it is necessary to operationalize it through programs (which define differentiated and at the same time complementary areas of action, facilitating the determination of priorities and the rationalization of resources) and, articulated within these, short-term, agile, and dynamic operational units, or projects.\n\nIn the present case, the foregoing means that the Plan aims to establish a strategic framework for the actions of the CNE and that, to give it operational content, it is essential to design and use specific planning instruments, including several short-term ones. In other words, it will be necessary to outline a structure of programs, each of which will house, as an indispensable condition for its validity, a certain number of related projects.\n\nThis methodology will allow, among other things, recovering the practical sense of annual operational plans, whose functionality had been reduced to fulfilling certain periodic budgeting needs, and giving cohesion and sustainability to projects often weakened by their dispersion or lack of programmatic context.\n\n2. Basic Sources and Procedures\n\nThis document culminates various consultation processes developed by the CNE in the country over the last four years, with the support of several cooperating agencies among which UNDP, CEPREDENAC, and OFDA stand out.\n\nWe have proceeded to review the records of the consultation processes, to then order their contents based on the policy axes that the CNE identifies in its Institutional Strategic Plan and which, in turn, derive, as has been said, from the National Development Plan10( Precisely, two of its strategic programs are aimed at (1) \"Developing the National Prevention System and strengthening institutional capacity\" and (2) \"Strengthening strategic planning in disaster prevention.\").\n\nThe proposals issued in the consultations were placed at the corresponding planning level (policies, strategies, objectives, or specific activities). For this, it was necessary to summarize, vary drafting terms in accordance with the sense the proponent intended to give them, and in some cases, dismiss elements that did not agree with the planning criteria that current circumstances demand.\n\nWith the mentioned procedure, we have sought to give the Plan a participatory basis. But it is not merely, of course, a task of analysis and ordering of previously collected proposals; to structure the sought product and consolidate its strategic approach, different conceptual and propositional elements have been incorporated.\n\nC. COVERAGE AND VALIDITY\n\nThis Risk Management and Emergency Response Plan has national coverage and a validity of four years, corresponding to the 2003-2006 period.\n\nD. THE MISSION\n\nMISSION OF THE CNE\n\nThe mission of the CNE is to exercise leadership and promote the functioning of the National System for Risk Prevention and Emergency Response (Sistema Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias) and the concerted application of the National Plan for Risk Management (Plan Nacional para la Gestión del Riesgo), with the purpose of avoiding or reducing the factors and conditions of hazard (amenaza) and vulnerability (vulnerabilidad) to life, property, and the environment, as well as contributing to conserving and improving the sustainable development potentials of the population.\n\nE. THE VISION\n\nVISION OF THE CNE\n\n  The consolidation of the National System for Risk Prevention and Emergency Response, and the CNE as its governing entity:\n  In its capacity to efficiently plan, direct, control, and execute concerted, effective, and agile actions for prevention, disaster response, and reconstruction.\n  In the coordination and integration of the contributions and existing capacities in State institutions, the private sector, and civil society.\n\nF. DEVELOPMENT OBJECTIVE\n\n  Due to its multisectoral and interinstitutional implications, this plan retakes the objective corresponding to the Thematic Area of Risk Management, included in the Thematic Axis of Harmony with the Environment of the National Development Plan:\n  Reduce the causes of human life losses and the social, economic, and environmental consequences induced by hazards of natural and anthropic origin that affect the national territory of Costa Rica.\n\nG. GUIDING PRINCIPLES\n\nRegarding risk prevention and emergency response, at least the following guiding principles are identified that must support the political lines of this plan:\n\nIt is a fundamental component to achieve the integral development of the population.\n\nIt constitutes a public policy that operates as a transversal axis of State programs.\n\nIt is an intersectoral and interinstitutional task.\n\nSectoral and interinstitutional responsibilities are inseparable.\n\nCoordination, which is a management instrument, must also constitute the principle guiding the relationship link between actors.\n\nThe participation of institutions in the National System for Risk Prevention and Emergency Response must be coordinated and open, while maintaining autonomy.\n\nThe supervision and oversight (fiscalización) attributions of the CNE in risk matters are non-delegable and are exercised considering the autonomy of the institutions that make up the National System.\n\nThe need for participation and contributions from civil society and the private sector is indisputable.\n\nH. INSTRUMENTS FOR PLAN FULFILLMENT\n\nPolitical dialogue.\n\nIntersectoral and interinstitutional coordination, based on the development and maintenance of articulated and complementary operational capacities among institutions.\n\nTechnical consultation with all actors.\n\nParticipation of local governments and civil society.\n\nStrategic and cooperation alliances at the national, regional, and international level.\n\nLegal instruments aimed at managing emergency situations and the exception pathway.\n\nQualified technical advice to the institutions and organizations involved.\n\nOversight (fiscalización) of compliance with regulations related to risk reduction management.\n\nEffective education, training, and dissemination programs for the involved actors and the general population on risk reduction management.\n\nI. POLICIES, STRATEGIC OBJECTIVES, AND PROGRAMS\n\nA set of policies is presented below, with their respective strategic objectives and programs. For each program, the corresponding specific objectives, target or co-participating population, global progress indicators, and goals for the Plan's execution period are presented.\n\nPOLICY 1. Institutional development and the National System for Prevention and Emergency Response.\n\n1.1. STRATEGIC OBJECTIVE\n\nStrengthening of the CNE in its capacity for strategic planning, interinstitutional coordination for the development of the National System for Risk Prevention and Emergency Response.\n\n   \n  PROGRAM 1.1.1. System Development: Develop the National System for Prevention and Emergency Response and strengthen the management capacity of the incorporated institutions responsible for prevention and emergency response.\n\n| Specific Objective | Target Population | Indicator | Annual Goals Period | | --- | --- | --- | --- | | 1.1.1.1. Strengthen interinstitutional coordination capacity through the System. | State institutions, municipalities, and NGOs and others articulating the System. | 1.1.1.1.1. System Operating. | 2003: System proposal 2004: articulation of the System at 40% progress 2005: 75% progress. 2006: 100% System Operating. |\n\nPROGRAM 1.1.2. Strategic Planning: Strengthen strategic planning in disaster prevention.\n\n| Specific Objective | Target Population | Indicator | Annual Goals Period | | --- | --- | --- | --- | | 1.1.2.1. Coordinate and promote the design of sectoral plans for risk management and emergency response. | Population at risk of disasters. | 1.1.2.1.1. Seven sectoral plans incorporating the concept of risk management. | 2005: by May 3 and by October 5 sectoral plans. 2006: by May 7 sectoral plans. |\n\nPROGRAM 1.1.3. Legal Framework: Strengthen the legal framework for disaster prevention and response.\n\n| Specific Objective | Target Population | Indicator | Annual Goals Period | | --- | --- | --- | --- | | 1.1.3.1. Develop the proposal to change Ley 7914, to make the legal framework more flexible and be able to act in prevention and response, adjusting to current social transformations. | Legislative Assembly. | 1.1.3.1.1. Progress in the legislative process of approving the bill. | 2003: by August, proposal to reform the Law. in the Legislative Assembly. | | 1.1.3.2. Consolidate unified instruments for consultation on national legal regulations related to the risk issue. | Institutions | 1.1.3.2.1. Compendium of regulations related to risk management, printed and in use. | 2004: by November, bodies convened and information systematized 2005: edition 2006: by February, distributed and in use. |\n\nPROGRAM 1.1.4. Resource Capture: Capture resources for disaster prevention and response.\n\n| Specific Objective | Target Population | Indicator | Annual Period Goals | | --- | --- | --- |\n--- | | 1.1.4.1. Development of sustainable financing sources for prevention and emergency\nresponse. | Institutions integrated into the System and population at risk. | 1.1.4.1.1. % increase\nin the Emergency Fund with resources available for prevention. | 2003: 25% 2004: 25%\n2005: 25% 2006: 25% | | 1.1.4.1.2. Number of provisions by insuring entities to create\nmechanisms for insuring public works. | 2004: by March, proposal prepared 2005:\ncall to entities. 2006: follow-up |  |  | | 1.1.4.1.3 Number of projects financed with\ninternational aid from agencies and non-state organizations operating. | 2003: 1 project financed and\noperating. 2004: 2 projects financed and operating. 2006: 2 projects financed and operating. |  |  |\n|  |  | 1.1.4.1.4. New legal provisions have been incorporated for sustainable financing\nand resource control. | 2004: Provisions incorporated into the Law reform proposal. 2005:\nfollow-up. |\n\nPOLICY 2. Institutional and Local Management for Risk\nReduction.\n\n2.1. STRATEGIC OBJECTIVE\n\nStrengthening of the operational capacity of the CNE as coordinator\nof the System at the sectoral, regional, and local level.\n\nPROGRAM 2.1.1. Organizational Strengthening: Strengthen the\ninstitutional organization and the System for Risk Management and Emergency\nResponse.\n\n| Specific Objective | Target Population | Indicator | Annual Period Goals | | --- | --- | --- |\n--- | | 2.1.1.1. Improve institutional planning capacity and coordination of the System\nat the national, regional, and local level. | CNE, emergency committees (comités de emergencia), sectoral committees, technical\nadvisory committees, and State institutions. | 2.1.1.1.1 Operational structure of the CNE strengthened\nand working. | 2003: by December, have the institutional redesign proposal. 2004: by March,\nhave the function manual and by July, job classification. 2005: by February, new\norganizational structure functioning. 2006: semi-annual follow-up reports. | |  |  |\n2.1.1.1.2. Emergency committees consolidated and operating throughout the country. | 2003: by October, 30\ncommunity emergency committees (comités comunales de emergencia), 99 local committees, and 6 regional emergency committees organized. 2004: by\nOctober, 126 community emergency committees, 99 local committees, and 6 regional emergency committees\norganized. 2005: November, annual follow-up report. 2006: by November, annual follow-up\nreport. | |  |  | 2.1.1.1.3. Emergency committee regulations (Reglamento de comités de emergencia) in force. | 2004: approved\n2005: in force | | 2.1.1.2. Promote the development of emergency plans at the municipal\nand regional level. | National population. | 2.1.1.2.1. Emergency plans developed. | 2003: by\nDecember, 31 cantonal plans and 0 regional plans updated. 2004: by December, 42 cantonal plans and\n3 regional plans updated. 2005: by December, 54 cantonal plans and 5 regional plans updated. 2006:\n81 plans updated. | |  |  | 2.1.1.2.2. Manual for the development of plans operating. |\n2004: preparation of the proposal. 2005: approval and application. 2006: follow-up. | | 2.1.1.3.\nImprove the coordination capacity of the Emergency Operations Center (COE). | Institutions\nthat are members of the COE. | 2.1.1.3.1. COE procedure manual operating. | 2003: N/A. 2004: By\nDecember, approval and dissemination. 2005: Operating. 2006: by January, an evaluation report. | |\n2.1.1.4. Strengthen the participation of local governments, civil society, and the private sector. |\nMunicipalities, private sector, and communities. | 2.1.1.4.1. 89 emergency committees (81 cantonal\nand 8 regional) in which municipalities, private companies, and local organizations\nincorporated into the emergency committees intervene. | 2003: 45% 2004: 65% 2005: 80% 2006: 100% | |\n2.1.1.5. Reactivate the technical advisory committees. | Specialists in specific areas of the topic. |\n2.1.1.5.1. Fourteen technical advisory committees operating. | 2003: diagnosis and call. 2004: 7\ncommittees. 2005: 10 committees. 2006: 14 committees. | | 2.1.1.6. Promote organization for emergencies\nin workplaces. | Business sector. | 2.1.1.6.1. Manuals for organizing workplace committees\napplied. | 2004: review. 2005: application. | |  |  | 21.1.6.2. Health standard (Norma\nsanitaria) that regulates the organization of committees in workplaces. | 2004: preparation of the\nproposal. 2005: follow-up. |\n\n \n\n \n\nPROGRAM 2.1.2. Information System: Strengthen the Information\nSystem.\n\n| Specific Objective | Target Population | Indicator | Annual Period Goals | | --- | --- | --- |\n--- | | 2.1.2.1. Strengthen the capacity for generation, access, and use of information for risk\nmanagement among the members of the National System for Risk Prevention and Emergency\nResponse (Sistema Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias). | Universities, scientific institutes, response institutions, municipalities,\ninterested public. | 2.1.2.1.1. Digitally georeferenced system, with documentation and\nupdated technology, operating. | 2003: hazard maps updated in 40 cantons. 2004: maps\nof the 81 cantons updated. 2005: information maintenance 100% updated. 2006:\ninformation maintenance 100% updated. | | 2.1.2.1.2. Updated and distributed digital\ninformation. | 2003: 40 municipalities provided with hazard maps. 2004: delivery to 81 municipalities\nof hazard maps. 2005: 100% update. 2006: 100% update. |  |  | | 2.1.2.1.3.\nNumber of bilateral digital information transfer agreements operating. | 2003: renewal\nof agreement with the MOPT. 2004: information transfer agreements with the Meteorological Institute (Meteorológico),\nOVSICORI, CENIGA, ICE, RECOPE. 2005: agreements with the National Seismological Network (RED sismológica nacional) and Oceanographic\nInstitute, UCR, UNA. 2006: agreement with the National Cadastre (Catastro Nacional). Agreement with CEPREDENAC for the\nexchange of hazard information at the Central American and Caribbean level. |  |  |\n\n  POLICY 3. Incorporation of Disaster Prevention Aspects\n    into the National Culture.\n\n  3.1. STRATEGIC OBJECTIVE\n\nStrengthening the culture of disaster prevention and mitigation.\n\nPROGRAM 3.1.1. Research: Strengthen research and\nknowledge regarding hazards, vulnerability, and response preparedness.\n\n| Specific Objective | Target Population | Indicator | Annual Period Goals | | --- | --- | --- |\n--- | | 3.1.1.2.1. Support and strengthen research programs. | Universities, research\ninstitutes, and thesis students. | 3.1.1.1.1. Current studies, reports, and proposals are available. |\n2003: preparation of the proposal. 2004: search for resources and receipt of proposals. 2005:\nallocation of resources to research based on priorities. | | 3.1.1.2. Promote the\ndevelopment of risk scenarios. | Population in risk zones. | 3.1.1.2.1. Twenty\nrisk models for specific zones according to hazard, developed. | 2004: 5 2005: 10 2006: 20 | |\n3.1.1.3. Maintain updated monitoring of risk factors in the sites of greatest\ndanger. | Population in risk zones. | 3.1.1.3.1. Registry of communities at risk updated by 75%. |\n2003: Progress of 35%. 2004: 45% 2005: 60% 2006: 75%. |\n\nPROGRAM 3.1.2. Education and Dissemination: Develop\neducation for the reduction of risks and disasters.\n\n| Specific Objective | Target Population | Indicator | Annual Period Goals | | --- | --- | --- |\n--- | | 3.1.2.1. Improve the knowledge, attitude, and capacity of the population, aimed at a\nchange in values and disposition, which contributes to reducing the impact of disasters. |\nNational population. | 3.1.2.1.1. Number of municipal awareness workshops in hazard zones\nto train in prevention, preparedness, and emergency response. | 2003: 2 workshops. 2004: 3\nworkshops. 2005: 3 workshops. 2006: 3 workshops. | | 3.1.2.1.2. Cantonal emergency committees\ntrained in preparedness and emergency response. | 2003: 10 committees trained. 2004: 20\ncommittees trained. 2005: 40 committees trained. 2006: 50 committees trained. |  |  | | 3.1.2.1.3.\nTraining manuals updated and in use. | 2003: N/A. 2004: 3 2005: 3 2006: 3 |  |  | |\nEducational population: Preschool, Elementary, Secondary, University population. | 3.1.2.1.5. Number\nof study programs and degree courses where curricular changes for professional training are operating,\nin which courses on risk and disaster are incorporated. | 2004: proposal prepared. 2005: 3\ndegree courses from state universities, 4 degree courses from private universities. |  | | 3.1.2.2.\nDevelop dissemination regarding factors that generate events, prevention, preparedness, and\nresponse to emergencies. | Country's population. | 3.1.2.2.1. Number of dissemination campaigns on\npreparedness for the rainy season each year. | 2003: 1 2004: 1 2005: 1 2006: 1 | |  |\nInstitutions that are part of the System. | 3.1.2.2.2. One strategy to insert the topic into the\neducational and dissemination activities of the institutions that are part of the System. | 2003: preparation\nof the proposal. 2004: follow-up. | |  | Country's population. | 3.1.2.2.3. A communication\nstrategy is available to promote the disseminating role of local actors integrated into the\nSystem. | 2003: consultation workshops and proposal validation. 2004: execution. 2005: follow-up.\n| |  | Mass Media. | 3.1.2.2.4. Number of workshops to promote dissemination\ninitiatives executed by the media. | 2003: 5 training workshops. 2004:\n2 spaces to address the topic. | | 3.1.2.3. Have information available to the public. |\nGeneral public. | 3.1.2.3.1. Documentation Center consolidated and providing service, with a\n75% of information in digital form. | 2003: Updated information service. 2004: by June,\n15% of information in digital form, by December 25% of data in digital form. 2005: by June\n40% and by December 55% of data in digital form. 2006: by June 65% and by December 75% of data\nin digital form. | |  |  | 3.1.2.3.2. Updated and available Web Page. | 2003: Web Page\n100% updated. 2004: 100% update. 2005: 100% update. 2006:\n100% update. | |  |  | 3.1.2.3.3. Information sub-offices (Subsedes de información) operating in the country's regions. |\n2004: proposal for the deconcentration of information. 2005: offices in the Central Pacific (Pacífico\nCentral) and Chorotega regions operating. 2006: sub-office in the Huetar Atlántica region operating. |\n\nPROGRAM 3.1.3. Development Regulation: Strengthen regulation actions\nfor urban and productive development in harmony with a safe environment.\n\n| Specific Objective | Target Population | Indicator | Annual Period Goals | | --- | --- | --- |\n--- | | 3.1.3.1. Advise municipalities on the management of risk information and\nland-use planning. | Municipalities. | 3.1.3.1.1. Number of workshops for\ninstruction in the use of information. | 2004: 3 2005: 3 2006: 3 | | 3.1.3.1.2. Number of\nconsultations per year by municipalities. | 2003: 20 2004: 35 2005: 45 2006: 55 |  |  | |\n3.1.3.2. Incorporate the risk variable into environmental impact assessments (estudios de impacto ambiental). | Regulatory\ninstitutions | 3.1.3.2.1. Percentage of impact assessments that incorporate the risk topic. | 2004:\nproposal. 2005: 20% 2006: 50% | | 3.1.3.3. Incorporate the risk variable into watershed and\nprotected area management programs. | National Population. | 3.1.3.3.1. Percentage of watershed and\nprotected area management plans that incorporate the risk variable. | 2004: proposal. 2005:\n30% 2006: 60% | | 3.1.3.4. Apply risk management regulations through regulatory\ninstitutions. | Regulatory institutions. | 3.1.3.4.1. Number of technical reports and resolutions\nissued by the CNE. | 2003: 25 reports, one resolution. 2004: 30 reports, 2 resolutions. 2005:\n40 reports, 2 resolutions. 2006: 50 reports, 2 resolutions. | | 3.1.3.5. Update the codes,\nstandards, and procedures governing construction and productive activity. | Regulatory\ninstitutions | 3.1.3.5.1. Number of workshops organized to update the construction, seismic, and\nfoundation codes. | 2004: proposal. 2005: 3 workshops. 2006: 3 workshops. | | Production\nsector | 3.1.3.5.2. Number of updated health standards and regulations. | 2004: diagnosis\nand proposal. 2005: 3 proposals. 2006: 3 proposals. |  |\n\n  POLICY 4. Emergency Response.\n   \n  4.1. STRATEGIC OBJECTIVE\n\nStrengthening the execution capacities for response, rehabilitation, and reconstruction actions within the framework of emergency response.\n\nPROGRAM 4.1.1. Emergency Response: Strengthen the execution capacity of emergency response actions.\n\n| Specific Objective | Target Population | Indicator | Annual Period Goals | | --- | --- | --- |\n--- | | 4.1.1.1. Execute operations for emergency response. | Population affected by\nemergencies | 4.1.1.1.1. Percentage of emergencies in the first response phase attended to\nduring the year. | 2003: 100% 2004: 100% 2005: 100% 2006: 100% | | 4.1.1.2. Execute mitigation\nworks in hazard zones. | Populations at high risk. | 4.1.1.2.1. Number of works\ndeveloped. | 2003: 0 2004: 5 works 2005: 3 works 2006: 3 works | | 4.1.1.2.2. Number of\ninspections carried out. | 2003: 75% 2004: 75% 2005: 75% 2006: 75% |  |  | | 4.1.1.3. Improve\nlogistical capacity for response in affected areas. | Population subject to impact. |\n4.1.1.3.1. Number of cantons and regions supplied. | 2003: 48 2004: 65 2005: 81 2006: 81 | |\n4.1.1.3.2. Number of cantons with basic equipment assigned. | 2003: 5 2004: 12 2005: 28 2006: 52\n|  |  | | 4.1.1.2.3. Number of regions that have an adequate warehouse for equipment and supplies. |\n2003: N/A 2004: 2 2005: 2 2006: 2 |  |  | | 4.1.1.4. Apply tools for supply\nmanagement. | Institutions and committees that manage supplies. | 4.1.1.4.1. Number of regions that\nhave the SUMA equipment with operational capacity. | 2003: by October, formulate and approve the\nLogistics Procedures Manual for emergency situations. 2004: 2 SUMA teams, one\nper semester. 2005: 2 SUMA teams, one per semester. 2006: 2 SUMA teams, one per semester. | |\n4.1.1.5. Improve hazard alert systems for the activation of committees and institutions.\n| Population in risk zones | 4.1.1.5.1. Number of alert systems operating. | 2003:\nBasic Equipment for Alert System in Tapezco. 2004: Basic Equipment for Alert System\nin Valle La Estrella. 2005: 2 per year, located based on the diagnosis. 2006: 2 per year,\nlocated based on the diagnosis. | | 4.1.1.6. Improve the technology and coverage of the communication\nsystems of response institutions so they operate under the unified network concept.\n| Response institutions articulated to the System. | 4.1.1.6.1. Percentage of progress in\nstrengthening the Communications Network with better technology and coverage operating. | 2003:\nproposal prepared and approved. 2004: 25% 2005: 65% 2006: 100% | | 4.1.1.7. Development and application\nof the Incident Command System for emergency management. | First response\ninstitutions and emergency committees. | 4.1.1.7.1. Number of training activities for\nemergency management under the Incident Command System. | 2004: proposal 2005: 4\ntraining activities 2006: 4 training activities. Follow-up. |\n\nPROGRAM 4.1.2. Reconstruction: Strengthen institutional\nand local organization capacity for the execution and control of rehabilitation and reconstruction processes in zones under emergency declaration (declaratoria de emergencias).\n\n| Specific Objective | Target Population | Indicator | Annual Period Goals | | --- | --- | --- |\n--- | | 4.1.2.1. Improve the mechanisms for institutional and sectoral participation in the\ncollection of information on damages and losses. | Technicians and professionals from the institutions\norganized by region and sector. | 4.1.2.1.1. Number of evaluation teams per sector,\norganized in each region. | 2004: 6 per year, 3 each semester. 2005: 6 per year, 3 each semester.\n2006: 6 per year, 3 each semester. | | 4.1.2.2. Have and apply effective mechanisms for the\ndesign of regulatory plans (planes reguladores), to allocate resources and monitor reconstruction\nworks. | Population affected by disasters, executing units for works. | 4.1.2.2.1.\nRegulation of procedures for oversight (Reglamento de procedimientos para la fiscalización), in operation. | 2003: Updated regulation.\n2004: manual operating at 100%. 2005: Evaluation report. 2006: follow-up. | | 4.1.2.3.\nPromote local participation in the oversight of rehabilitation and\nreconstruction processes. | Population of zones under emergency declaration. | 4.1.2.3.1. Number of\nmunicipalities in zones under emergency declaration, participating in the oversight of\nwork execution. | 2004: 14 2005: 40 2006: 62 | | 4.1.2.3.2. Number of organized groups from the\ncommunities in zones under emergency declaration, participating in the oversight of\nwork execution. | 2004: 28 2005: 80 2006: 160 |  |  | | 4.1.2.4. Strengthen, with a prevention focus,\nthe long-term institutional initiatives to promote the development of areas\naffected by disasters. | Population affected by disasters. | 4.1.2.4.1. Percentage of regulatory plans with\nchanges in formats that allow for the monitoring of ordinary actions by institutions for\nareas affected by disaster. | 2004: 100% of plans. 2005: 100% of plans. 2006: 100% of\nplans. |\n\nIII. NATIONAL SYSTEM FOR RISK PREVENTION AND EMERGENCY RESPONSE\n(SISTEMA NACIONAL DE PREVENCIÓN DE RIESGOS Y ATENCIÓN DE EMERGENCIAS).\n\nThe future vision guiding this Plan establishes the\nneed for risk management (gestión del riesgo) to be a responsibility of many actors, but\nunder a scheme of activity articulated toward a common, properly oriented purpose.\nUnder that premise, actions are delimited with a systemic focus, with a body that\nassumes the leadership of the actions and a series of instances or spaces that allow the\ndistinct actors linked to the problem to coordinate their own and\nsectoral actions.\n\nThe development of the National System for Risk Prevention and\nEmergency Response (Sistema Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias, SNPRAE) is in itself one of the objectives of this Plan, but it is at the\nsame time the foundation for the plan, even at its most operative levels, to be\nfulfilled. Therefore, in this chapter, based on the coordination instances that have\nbeen operating in the country, it is defined, the organization it must have is established, and\nthe levels of responsibility involved. This exercise is fundamental for guiding the\nprogram related to the development of the System, the central axis of the Plan.\n\nA. DEFINITION\n\nThe National System for Risk Prevention and Emergency\nResponse (SNPRAE), more than an operative instance, constitutes the articulation of a\nnetwork of interrelated roles. Through coordination instances, it functionally links\nthe organs, methods, procedures, and resources of the institutions and\nsectors of the State – inclusive of the three Branches of Government – local governments,\nthe private sector, and organized civil society.\n\nIts purpose is to make effective the public policy guidelines\nthat allow the Costa Rican State and the distinct sectors of national activity to\nincorporate the concept of risk management as a cross-cutting axis of planning,\nin addition to developing specific actions for risk reduction and\nemergency response, in accordance with the lines of the Plan.\n\nB. ORGANIZATION\n\n1. Structure of the System\n\n  The programs that make up this Plan seek to\n    overcome the traditional divisions between the so-called disaster management phases, based\n    on a process notion in which most of the activities\n    developed are applicable to any of the phases. However, so as not to\n    contravene the current regulatory framework of the Law and to allow clarification of the functioning of\n    the CNE's operative structure under a scheme understandable in the discourse of most\n    of the actors, the SNPRAE is formed into four subsystems, under which the\n    monitoring of the programs delimited in Chapter II is sought.\n  It is the responsibility of the CNE, therefore, to set the guidelines for\n    internal organization for the monitoring of the programs under this scheme. Likewise,\n    to promote the articulation of institutions in the coordination instances,\n    in accordance with the potential responsibilities of the actors in each phase:\n\na. Prevention and Mitigation Subsystem\n\nIts objective is the modification of the\ncauses and factors that generate risk. It involves the articulation of public policies\nand specific actions that influence vulnerability reduction, the\nincorporation of criteria to face and control risk-generating processes\nin sectoral, institutional, and municipal planning.\n\nb. Preparedness and Response Subsystem\n\nIts objective is the timely and\nefficient response to emergency situations (situaciones de emergencia) and states of emergency (estados de emergencia) that arise.\nIt establishes the actions, work procedures, and control and evaluation systems that\ndirectly and mandatorily involve the participation of State\ninstitutions, local governments, non-governmental organizations, private enterprise, and\nthe community in general.\n\nc. Rehabilitation and Reconstruction Subsystem\n\nIts objective is to address the\nrehabilitation and reconstruction needs of works, the production of public and\nsocial-interest goods and services affected by disasters. It provides\nthe necessary and sufficient instruments and resources under a development vision that\nfosters local participation and risk reduction within the same emergency\nresponse process.\n\nd. Information System for Risk Management\n\nIts objective is to facilitate decision-making in the fields of prevention, mitigation, preparedness, response, and\nreconstruction, by making available timely and precise information that allows for\nthe effective use of existing resources; to facilitate evaluation and\nanalysis processes and the monitoring of vulnerability factors affecting the country.\nIt seeks to incorporate into the culture the interest of society in having data\nrecords and information exchange.\n\n2. Location of the Programs\n\nThe functional exercise of the CNE seeks the integrality of the\nprograms that are part of the Plan. The following scheme expresses the flow of\nsubordination of such programs within the spheres of the System, with the purpose of\nlogically ordering their relationships:\n\n(See the flowchart of Subordination of Programs to Subsystems\npublished in Alcance N° 23 to La Gaceta N° 100 of May 24, 2004)\n\nIt can be observed that the programs for (1) Strengthening of the System,\n(2) Strategic Planning, (3) Legal Framework, (4) Resource Mobilization, are\nlocated in the general and superior sphere of the System, since the System itself\ndepends on them to become consolidated and to constitute itself as the manager of the initiatives that are\npart of the programs within the sphere of the subsystems.\n\nContinuously and vertically, the program for (5)\nOrganizational Strengthening is located. This program is the basis for the CNE and the other\ncoordination instances described in the following point to face the\nresponsibilities foreseen in the same sphere of the subsystems; it is located below\nthe previous ones considering a certain degree of separation or independence and also\nbecause we understand that the strategic level is more elementary. However, it is evident\nthat the success achieved in it is determining for the achievement of the previously\nmentioned ones.\n\nThe rest of the programs are located subordinate to the Subsystems: (6)\nEducation and Dissemination, (7) Research, and (8) Development Regulation under the\nPrevention and Mitigation Subsystem, (9) Emergency Response under the Preparedness\nand Response Subsystem, (10) Reconstruction under the Rehabilitation and\nReconstruction Subsystem, and the Program for (11) Information Systems, under the Information\nSubsystem. The relationship between the definition of such programs\nand the spheres of responsibility and purpose of the subsystems is evident.\n\nIt is worth concluding that the location of the programs within the structure of the\nSystem does not imply a break with the definition of policies from which these\nprograms arise. In fact, the policies, taken in an integral manner, must guide the exercise\nof the programs within each subsystem, enhancing their interdependent\nrelationships, to avoid the fragmentation of initiatives into separate\nstructures, as happened in the past. The policies are what allow for the identification of\nthe lines of relationship that appear within the flowchart presented above.\n\n3. Coordination Instances\n\nThe SNPRAE is structured through coordination instances in\nwhich the central administration, the decentralized public administration\nof the State, local governments, the private sector, and organized civil society participate. These\ninstances are organized depending on the participation needs in each of the\nsubsystems, according to the levels of responsibility of the different actors. The\nfollowing graphic reflects the functional relationship of the coordination structure through\nwhich this System is put into operation. It should be noted that the placement\nof the actors in the distinct identified instances depends on the degree\nof responsibility assigned to them in the institution, public or private, that they represent,\nbe it: superior and sectoral decision-making, institutional organization, technical\nadvisory, and operational.\n\n(See the organizational chart of the Functional Structure for the Coordination\nof the National System for Risk Prevention and Emergency Response published in\nAlcance N° 23 to La Gaceta N° 100 of May 24, 2004)\n\nBelow is the description of the coordination\ninstances identified in the graphic, based on the levels of responsibility they assume:\n\n \n\na. Superior Level\n\ni. National Commission for Risk Prevention and Emergency\nResponse (Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias)\n\nIn accordance with Law No. 7914, the CNE is responsible for the\norganization and coordination of the System, therefore the guiding role falls upon it, on its\nBoard of Directors (Junta Directiva) the superior decision-making level, and on its Executive Directorate (Dirección Ejecutiva) the\nresponsibility for executing the actions necessary for the articulation of the System and the\nfulfillment of the Plan. In this sense, the operative structure of the CNE reflects in its\norganization the form of programmatic operation that, in the long term, is expected for the\nSystem, programs ordered by subsystems that allow for ordering actions into phases of\na process.\n\nii. National Forum on Risk (Foro Nacional Sobre el Riesgo)\n\nIt is the instance for monitoring the risk management policies\nthat are part of the National Development Plan, in its component of Harmony with the\nEnvironment. It periodically brings together representatives from all coordination\ninstances, seeking the intervention of the political and technical spheres. The Forum\nis convened by the CNE once a year. At it, the CNE must present a report on the actions taken\nthrough the SNPRAE to fulfill the purposes of the Law, and through addressing\nthe relevant topics, the participants must discuss and propose the courses\nof action for the advancement of the policies. The proposals will be considered in the CNE's strategic\nplanning process and will be the basis for defining its actions in the\nmonitoring of the System and the Plan.\n\niii. Subsystem Monitoring Committees (Comités de Seguimiento a los Subsistemas)\n\nIt is the coordination instance that monitors the\nprograms that make up each of the Subsystems of the SNPRAE. In the case of the\nPreparedness and Response Subsystem, the instance responsible for coordination is the COE.\n\nb. Sectoral Level\n\niv. Sectoral Committees for Risk Management (Comités Sectoriales para la Gestión del Riesgo)\n\nThese are the coordination instances for the sectors that comprise the\nsectoral structure of the Costa Rican State. They are coordinated by the representative of the\ngoverning institution. They are responsible for incorporating into sectoral planning the\nspecific prevention, preparedness, and emergency response actions in\nfulfillment of the Plan, as well as generating the mechanisms for the risk concept to\nbe an integral part of investment and their own programs.\n\nv. Emergency Operations Center (Centro de Operaciones de Emergencia)\n\nThe Emergency Operations Center (COE) is the permanent\ncoordination instance, attached to the CNE, which at the national level brings together all\npublic institutions and non-governmental organizations working in the emergency first\nresponse phase. Its responsibility is to prepare and execute, through\npre-established procedures, coordinated first response tasks during emergency\nsituations. This is the instance responsible for the Preparedness and Response Subsystem.\n\nc. Institutional Level\n\nvi. Institutional Committees for Risk Management (Comités Institucionales para la Gestión del Riesgo)\n\nThey are the internal coordination bodies of each of the institutions of the central administration, the decentralized public administration of the State, local governments, and the private sector. They internally organize and plan prevention, preparedness, and emergency response actions, in compliance with the Plan, according to their scope of competence and in adherence to sectoral planning.\n\nd. Technical Level\n\nvii. Technical Advisory Committees (Comités Asesores Técnicos)\n\nThey are interdisciplinary technical teams made up of specialists, organized according to related thematic areas, who advise the CNE, the Emergency Operations Center (Centro de Operaciones de Emergencia), and the other coordination bodies of the SNPRAE, on the specific topics of their competence. Their criteria are defined as specialized, technical, and scientific in nature and serve as the basis for decision-making in prevention and emergency response.\n\nviii. Thematic – Territorial Networks (Redes Temáticas – Territoriales)\n\nThey are bodies for analysis, monitoring, planning, and coordination for addressing specific topics directly related to risk, which by their nature and the short-, medium-, or long-term implications for the country, a region, or a specific activity, require particular attention that cannot be resolved in the other coordination bodies described.\n\ne. Regional - Local Operational Level\n\nix. Regional, Municipal, and Community Emergency Committees (Comités Regionales, Municipales y Comunales de Emergencia)\n\nThey are the permanent coordination bodies at the regional, municipal, and community levels. Through them, the CNE fulfills its function of coordinating public institutions, private institutions, non-governmental organizations, and civil society that work in emergency or disaster response.\n\nIn the case of municipal committees, the responsibility for coordination lies with the mayors, as they are the figures of greatest authority in the geographical scope of their legal competence.\n\nC. RESPONSIBILITY\n\nFor the sake of order, the following table is provided, breaking down the responsibility characteristics of each of the bodies:\n\n  DESCRIPTION OF RESPONSIBILITIES OF THE BODIES\n\n  ARTICULATED TO THE NATIONAL SYSTEM FOR RISK\n\n  PREVENTION AND EMERGENCY RESPONSE\n\n| LEVEL | BODY | COMPOSITION | RESPONSIBILITIES | | --- | --- | --- | --- | | Superior |\nNational Commission for Risk Prevention and Emergency Response (Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias). | Ministers of Health, Public Works, Presidency, Public Security, Environment, Housing. Executive President of the Joint Social Assistance Institute (Instituto Mixto Ayuda Social) and President of the Costa Rican Red Cross. | Organization and coordination of the System, exercises the governing role, its Board of Directors is the superior decision-making level of the System, and the Executive Directorate executes the actions for the articulation of the System and the fulfillment of the National Plan for Risk Prevention and Emergency Response. | | National Forum on Risk (Foro Nacional Sobre Riesgo). |\nRepresentatives of all the coordination bodies that make up the System. | Monitors the risk management policies that form part of the National Development Plan, in its Harmony with the Environment component. Periodically brings together representatives of all the coordination bodies. The participants must discuss and propose courses of action for the advancement of the policies and future actions of the System and the Plan. | | | Monitoring Committees for the Subsystems (Comités de Seguimiento de los Subsistemas). | Representatives of the institutions related to the programs integrated into each Subsystem, appointed by the CNE with the approval of the superior head of the institution to which they belong. | Monitors the programs that make up each of the Subsystems of the National System for Risk Prevention and Emergency Response. In the case of the Preparedness and Response Subsystem, the body responsible for coordination is the COE. | |\n\n  DESCRIPTION OF RESPONSIBILITIES OF THE BODIES ARTICULATED\n\n  TO THE NATIONAL SYSTEM FOR RISK\n\n  PREVENTION AND EMERGENCY RESPONSE\n\nPart 2\n\n| LEVEL | BODY | COMPOSITION | RESPONSIBILITIES | | --- | --- | --- | --- | | Sectoral |\nSectoral Risk Management Committees (Comités Sectoriales de Gestión del Riesgo). | Representatives of the institutions that make up each sector. | Incorporates into sectoral planning the specific actions for prevention, preparedness, and emergency response in compliance with the National Plan for Risk Prevention and Emergency Response, as well as generating mechanisms so that the concept of risk is an integral part of investment and own programs. | | Emergency Operations Center (Centro de Operaciones de Emergencias). |\nRepresentatives of the response institutions, with decision-making power, appointed by the superior authority: Firefighters, Red Cross, Public Force, Traffic, Public Works, Ministry of Health, Aqueducts and Sewers, IMAS, Agricultural Sector, ICE, 9-1-1. | It is the permanent coordination body attached to the CNE, which at the national level brings together all public institutions and non-governmental organizations that work in the first-response phase of emergencies. Prepares and executes, through pre-established procedures, coordinated first-response tasks in emergency situations. | | | Institutional | Institutional Committees for Risk Management (Comités Institucionales para la Gestión del Riesgo). | Officials with decision-making power within the institution. | Internally organizes and plans the actions for prevention, preparedness, and emergency response, in compliance with the Plan, according to their scope of competence and in adherence to sectoral planning. |\n\n  DESCRIPTION OF RESPONSIBILITIES OF THE BODIES ARTICULATED\n\n  TO THE NATIONAL SYSTEM FOR RISK\n\n  PREVENTION AND EMERGENCY RESPONSE\n\nPart 3\n\n| LEVEL | BODY | COMPOSITION | RESPONSIBILITIES | | --- | --- | --- | --- | | Technical |\nTechnical Advisory Committees (Comités Asesores Técnicos). | Specialist officials in the topics of competence. | Advise the CNE and the other bodies of the System on the specific topics of their competence. Their criteria are defined as specialized, technical, and scientific in nature and serve as the basis for decision-making in prevention and emergency response. | | Thematic Networks (Redes Temáticas) | Specialists, designated officials with institutional authority to make decisions, technical advisors, and representatives of interested groups, all with the capacity to contribute to managing the problem. | Analysis, monitoring, planning, and coordination for addressing specific topics directly related to risk, which by their nature and the short-, medium-, or long-term implications for the country, in a specific activity, require particular attention that cannot be resolved in the other coordination bodies described. | | | Territorial Networks (Redes territoriales). | Specialists, designated officials with institutional authority to make decisions, technical advisors, and representatives of interested groups, all with the capacity to contribute to managing the problem. | Analysis, monitoring, planning, and coordination for addressing specific topics directly related to risk in determined territorial zones, which by their nature and the short-, medium-, or long-term implications for the country, require particular attention that cannot be resolved in the other coordination bodies described. | |\n\n  DESCRIPTION OF RESPONSIBILITIES OF THE BODIES ARTICULATED\n\n  TO THE NATIONAL SYSTEM FOR RISK\n\n  PREVENTION AND EMERGENCY RESPONSE\n\nPart 4\n\n| LEVEL | BODY | COMPOSITION | RESPONSIBILITIES | | --- | --- | --- | --- | | Operational |\nRegional Emergency Committees (Comités Regionales de emergencias). | Institutional or sectoral representatives of officials with authority, non-governmental organizations, private organizations, and representative civil society groups, all at the regional level. | Coordination of the institutions that form part of them for the planning and work of prevention, preparedness, and emergency response. | | Municipal Emergency Committees (Comités Municipales de Emergencias). | Institutional and sectoral representatives of officials with authority, non-governmental organizations, private organizations, and representative civil society groups, all at the cantonal level. | Coordination of the institutions that form part of them for the planning and work of prevention, preparedness, and emergency response, under the coordination of the municipalities. | | | Community Emergency Committees (Comités Comunales de Emergencias). | Representatives of organized groups. | Coordination for the development of prevention, preparedness, and response actions. | |\n\nIV. MONITORING AND EVALUATION\n\nThe very elaboration of the strategic framework followed in the construction of this Plan points to the intention of having a planning instrument that ensures effective evaluation.\n\nA. MONITORING\n\nThe plan identifies the indicators and derives the goals that\n  presumably must be achieved each year. Based on the formulation of these planning elements, two mechanisms are generated for the monitoring process, which for the purposes of this plan have application:\n\n    i. Annual Operational Plans (Planes Operativo Anuales): This instrument\n      allows programs to be broken down to the most elementary level of activities, concrete responsibilities, costs, and fundamentally, allows monitoring of the indicators based on the proposed annual goal, in accordance with the performance evaluation scale proposed to evaluate compliance with it.\n    This mechanism will be applied by the CNE in compliance with\n      the planning and performance standards that have been issued by the State bodies that monitor institutional planning: The Comptroller General of the Republic (Contraloría General de la República),\n      the Ministry of Finance (Ministerio de Hacienda), and the Ministry of Planning (Ministerio de Planificación).\n     \n    ii. Project Formulation: The programs that\n      make up this plan have the characteristic that they can be disaggregated into projects based on the specific objectives and the indicators indicated for each program. This alternative will be used for those programs and activities that involve the participation of any of the coordination bodies that form part of the System, with the purpose of having those bodies take on the monitoring of their execution.\n    In these cases, it is correct to point out that a two-way\n      monitoring will take place, since the CNE cannot omit including the activities within the annual PAO, especially for budgetary reasons.\n    Project formulation will also be the mechanism\n      for monitoring those activities that the CNE promotes and whose execution remains in external hands, in order to verify their compliance.\n\nB. EVALUATION\n\n  As long as the Plan is in charge of a government\n    institution, the application of the control norms that govern institutional planning is applicable, based on the instruments that the responsible bodies have issued. This implies a semi-annual evaluation based on the information issued by the units that execute the activities.\n  However, the programs, and specifically those that\n    are disaggregated into projects, will have particular evaluation instruments, designed based on their own performance conditions. For these cases, evaluation will be developed according to the ex-ante, during, and ex-post phases and will\n    be based on the impact on the target population, both in terms of successes achieved and in compliance deficiencies.\n  For the general evaluation of the Plan, the participation of the\n    National Forum on Risk (Foro Nacional Sobre Riesgo) in its annual session is important because it must discuss the progress of the process, which implies that prior to its holding, the CNE must prepare a diagnosis about it.\n\nBIBLIOGRAPHY\n\n   \n\n  ALPIZAR Marín, Lorena (consultant): \"Sistematización\n    de experiencias de conformación del Sistema Nacional de Prevención de Riesgos y\n    Atención de Emergencias\". CEPREDENAC, CNE, December, 2001.\n\n  ALPIZAR Marín, Lorena (consultant):\n    \"Propuesta para la definición de una política nacional de prevención y atención\n    de emergencias\". CNE. PNUD. November, 2000.\n  CAMPOS Santelices, Armando (consultant): \"Hacia un\n    Sistema Nacional de Prevención de Desastres y Atención de Emergencias\". Proyecto\n    Fortalecimiento de la Capacidad Nacional para la Formulación y Gerencia de Proyectos en\n    Prevención de Desastres. CEPREDENAC. Second preliminary version, March 2002.\n  CARDONA A, Omar Dario (consultant): \"Plan Nacional de\n    Gestión de Riesgos\". Secretariado Técnico de la presidencia, Unidad Ejecutora\n    Sectorial del Subprograma de Prevención de Desastres. Santo Domingo, July, 2001.\n  CEPREDENAC. (Centro de Coordinación para la Prevención de\n    los Desastres Naturales en América Central) SICA. \"Marco Estratégico para la\n    Reducción de la Vulnerabilidad y los Desastres en Centroamérica\". Declaración de\n    Guatemala II, October, 1999.\n  CORONADO Guardia, Gabriel: (consultant). \"Taller de\n    Consulta para la Formulación de Políticas Nacionales para la Prevención de Riesgos y\n    Atención de Emergencias\". CNE. San José, April, 2000.\n  CNE – PNUD: \"I Seminario Consultivo sobre\n    Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias, Ayuda Memoria\", Proceso de\n    conformación del Sistema Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias.\n  CNE. Informe del I Taller de devolución de insumos para el\n    desarrollo del Plan Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias. June,\n    2003.\n  CNE. Departamento de Planificación, \"Matriz\n    Institucional de Planificación Estratégica\". July, 2003.\n  MINISTERIO DE PLANIFICACIÓN. \"Plan Nacional de\n    Desarrollo, Monseñor Victor Manuel Sanabria\". 2002 – 2003.\n  PICADO Rojas, Carlos. \"Antecedentes históricos de la\n    CNE\". November 1999.\n  PICADO Rojas, Carlos. \"Elementos teóricos para\n    explicar los desastre\". March, 2003.\n  PROGRAMA EDUCATIVO PARA EMERGENCIAS. Compendio General\n    Sobre Desastres. Monge (compiler). 1st Edition, San José. 1992.\n  PROYECTO ESTADO DE LA NACIÓN EN EL DESARROLLO HUMANO\n    SOSTENIBLE: Estado de La Nación en Desarrollo Humano Sostenible:Octavo Informe 2001.\n    San José, Costa Rica: Proyecto Estado de la Nación.\n\n  SOLERA Mora, Claudia (consultant): \"Plan Nacional de\n    Prevención de Desastre y Atención de Emergencias\". Propuesta, PNUD, January, 2001.\n  VALDEBENITO, Sergio (consultant): \"Informe Final Sobre\n    el Proceso de Elaboración del Plan Estratégico de la Comisión Nacional de Prevención\n    de Riesgos y Atención de Emergencias\". San José, Costa Rica, 2003.\n\nANNEX 1 (ANEXO 1)\n\nABBREVIATIONS USED (ABREVIATURAS UTILIZADAS)\n\n  CNE: Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y\n    Atención de Emergencias\n  La RED: Red de Estudios Sociales en Prevención de\n    Desastres en América Latina\n  PNUD: Programa de las Naciones Unidas para el\n    Desarrollo\n  MOPT: Ministerio de Obras Públicas y Transportes\n  OPS: Organización Panamericana de la Salud\n  OFDA: Oficina de Asistencia para Desastres del\n    Gobierno de los Estados Unidos de América\n  CEPREDENAC: Centro para la Prevención y Mitigación\n    de los desastres en América Central\n  ONG: Organización no gubernamental\n  COE: Centro de Operaciones de Emergencia\n  OVSICORI: Observatorio Vulcanológico y Sismológico\n    de Costa Rica\n  CENIGA: Centro Nacional de Información Geoambiental\n  ICE: Instituto Costarricense de Electricidad\n  RECOPE: Refinadora Costarricense de Petróleo\n  UCR: Universidad de Costa Rica\n  UNA: Universidad Nacional\n  SUMA: Sistema de Manejo de Suministros Humanitarios\n  SNPRAE: Sistema Nacional para la Prevención de\n    Riesgos y Atención de Emergencias\n  IMAS: Instituto Mixto de Ayuda Social\n  PAO: Plan Anual Operativo\n\nANNEX 2 (ANEXO 2)\n\nGLOSSARY OF TERMS (GLOSARIO DE TÉRMINOS)\n\n      Hazard (Amenaza): External physical factor of hydrometeorological, geological, anthropogenic, technological, and political origin, determined in a specific time and space, which by its destructive potential endangers living beings, property, and the natural environment.\n      Disaster (Desastre): It is the interruption of the normal functioning of society in the face of the progressive, sudden, or recurring manifestation of an event. It is a historical product that makes manifest in time and place the harmful consequences of risk factors, constituting a situation of calamity or commotion for the group that experiences it and that exposes them to unforeseen changes in the environmental context and social organization.\n      Event (Evento): It is the concrete manifestation or activation of a physical factor capable of activating a hazard, which associated with other factors can cause a disaster event (suceso).\n      Emergency (Emergencia): It is the temporal and spatial identification of the state of crisis caused by the disaster based on the magnitude of the damage and losses, a state of necessity and urgency that obliges taking immediate actions and the extraordinary use of resources in order to save lives, works, and property, avoid suffering, and attend to needs, which can be managed in progressive phases of response, rehabilitation, and reconstruction and which extends over time until definitive control of the situation is achieved.\n      State of Emergency (Estado de emergencia): It is the determination, for reasons of public convenience and under established legal mechanisms, to manage by way of exception the actions and the allocation of resources necessary to attend to the emergency.\n      Risk Management (Gestión del riesgo): Process by which the conditions of vulnerability of the population, human settlements, infrastructure, vital lines, productive activities of goods and services, and the environment are reversed. It is a sustainable and preventive model, where effective criteria for disaster prevention and mitigation are incorporated into territorial, sectoral, and socioeconomic planning, as well as into preparedness, response, and recovery from disasters.\n      Mitigation (Mitigación): It is the application of measures to reduce the impact that a disaster event of natural, human, or technological origin would cause.\n      Multi-hazard (Multiamenaza): It is the combination of two or more hazard factors, manifested in isolation, simultaneously, or by chain reaction, to produce a triggering disaster event for a disaster.\n      Preparedness (Preparación): It is the set of activities and measures taken in advance to ensure an anticipatory and effective response to the impact of an event. It includes, among others, the issuance of warnings and the temporary relocation of people and property from a threatened locality.\n      Prevention (Prevención): It is any action aimed at preventing events from becoming disasters. It seeks to control the elements that make up risk, so actions are oriented towards managing the hazard factors on one hand and the factors that establish the condition of vulnerability on the other.\n      Reconstruction (Reconstrucción): These are the final measures that seek the recovery of the affected area, the infrastructure, and the production systems for goods and services, among others. In general, they are actions that contribute to the stabilization of the social, economic, and environmental conditions of the areas affected by a disaster.\n      Rehabilitation (Rehabilitación): These are the actions oriented towards the reestablishment of vital lines (water, communication routes, telecommunications, electricity, others), basic sanitation, health, food assistance, temporary relocation, and any other that contributes to the recovery of self-sufficiency and stability of the population and the affected area.\n      Response (Respuesta): These are the immediate actions that seek to control a situation, to safeguard works and lives, avoid greater damage, and stabilize the area of the region directly impacted by a disaster.\n      Risk (Riesgo): Probability determined by technical and scientific studies that the relationship between the hazard and vulnerability – as an intrinsic condition of living beings, works, property, socioeconomic infrastructure, and the environment – will generate damage, losses, and suffering.\n      Disaster Event (Suceso): It is the specific form of manifestation of a hazard or multi-hazard, which, linked to the vulnerability of a population, its infrastructure, its productive activities, and the environment, can generate an emergency or disaster situation in a defined space and time.\n      Vulnerability (Vulnerabilidad): Intrinsic condition of being impacted by a disaster event as a product of a set of physical, social, economic, and environmental conditions and processes. It is determined by the degree of exposure and fragility of the elements susceptible to being affected – the population, their assets, the activities of goods and services, the environment – and the limitation of their capacity to recover.\n   \n      (See Annex 3: Síntesis de Amenazas\n    Naturales published in Alcance N° 23 to La Gaceta N° 100 of May 24, 2004)"
}