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  "id": "pgr-15310",
  "citation": "C-258-2008",
  "section": "pgr_opinions",
  "doc_type": "dictamen",
  "title_es": "Legalidad de beneficios laborales en Reglamento Autónomo del Colegio Universitario de Puntarenas",
  "title_en": "Legality of Employment Benefits in the Autonomous Regulations of the University College of Puntarenas",
  "summary_es": "La Procuraduría General de la República analiza la legalidad de 14 beneficios contenidos en el artículo 41 del Reglamento Autónomo de Trabajo del Colegio Universitario de Puntarenas, a solicitud del Consejo Directivo tras observaciones de la Contraloría General. Concluye que la mayoría de las normas son conformes con el ordenamiento jurídico, siempre que se ajusten a los principios de razonabilidad, proporcionalidad y legalidad presupuestaria. Se valida el acceso a la carrera administrativa, becas, subsidios por incapacidad que complementan el salario sin exceder el 100%, uniformes, permisos para traslado de domicilio y atención escolar, servicio de fotocopiado para estudio, permisos para actividades culturales y deportivas, y descanso para agentes de seguridad. Sin embargo, se reitera la invalidez del inciso ll) sobre vacaciones colectivas pagadas en Semana Santa y fin de año, por carecer de fundamento legal y contravenir el régimen vacacional. Se recomienda reglamentar con precisión algunos beneficios y observa que el Código de Trabajo aplica solo supletoriamente.",
  "summary_en": "The Attorney General's Office analyzes the legality of 14 benefits in Article 41 of the Autonomous Work Regulations of the University College of Puntarenas, at the request of its Board after observations by the Comptroller General. It concludes that most provisions are lawful, provided they respect principles of reasonableness, proportionality, and budgetary legality. Validated benefits include access to civil service career, scholarships, disability subsidies supplementing salary up to 100%, uniforms, leave for moving or school meetings, free photocopying for studying employees, leave for cultural/recreational activities, and rest days for security guards. However, it reaffirms the invalidity of the clause on collective paid vacations during Holy Week and year-end, as it lacks legal basis and contravenes vacation regulations. It recommends precise regulation of certain benefits and notes that the Labor Code applies only supplementarily.",
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    "carrera administrativa",
    "subsidio por incapacidad",
    "aguinaldo",
    "décimo tercer salario",
    "razonabilidad y proporcionalidad",
    "régimen estatutario",
    "vacaciones colectivas pagadas",
    "Código de Trabajo como supletorio"
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    "Procuraduría General de la República",
    "Dictamen C-258-2008",
    "Colegio Universitario de Puntarenas",
    "Reglamento Autónomo de Trabajo",
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    "empleo público",
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    "Attorney General's Office",
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    "University College of Puntarenas",
    "Autonomous Work Regulations",
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    "paid collective vacations",
    "legality",
    "public employment",
    "civil service career",
    "disability subsidy",
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    "Labor Code",
    "General Public Administration Law"
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  "excerpt_es": "En torno a lo dispuesto en esa norma reglamentaria, ya esta Procuraduría mediante el Dictamen Número C-206-97, de fecha 29 de octubre de 1997, puntualizó lo siguiente: “En primer término, es claro que autorizar a través de un reglamento administrativo, para que los funcionarios públicos no asistan a labores en \"días hábiles de trabajo\", sin fundamento legal alguno, contraviene abiertamente con el régimen legal vigente, y más grave aún, cuando esa irregularidad se otorga, con goce de salario y sin rebajar los días no trabajados, del período de vacaciones que corresponde al personal del citado Colegio Universitario. Se ha podido observar de todo el presente estudio, que no hay una norma constitucional ni legal que respalde esa clase de concesión en la Administración Pública; más bien, la acusada situación ocasiona un grave perjuicio al servicio público, y por consiguiente a la colectividad general, lo que a todas luces, resulta improcedente el receso de labores en cuestión, por no configurar este supuesto, dentro los lineamientos que rigen al empleo público.” En consecuencia no existe fundamento legal alguno para que se regule un doble derecho vacacional sin sustento jurídico y fáctico valedero, por lo que es recomendable la conformidad de esa reglamentación con los principios de la razonabilidad y proporcionalidad que moldean el artículo 59 de la Constitución Política.",
  "excerpt_en": "Regarding this regulatory provision, this Attorney General's Office, through Opinion C-206-97 of October 29, 1997, stated: “First, it is clear that authorizing, through an administrative regulation, public employees to be absent from work on ‘working days’ without any legal basis openly contravenes the current legal regime, and even more seriously, when this irregularity is granted with pay and without deducting the days not worked from the vacation period corresponding to the staff of said University College. Throughout this study, it has been observed that there is no constitutional or legal norm that supports this type of concession in the Public Administration; rather, the situation in question causes serious harm to the public service, and consequently to the general community, which clearly makes the recess of work in question inadmissible, as this assumption does not fall within the guidelines governing public employment.” Consequently, there is no legal basis to regulate a double vacation right without valid legal and factual support, so it is advisable that this regulation conform to the principles of reasonableness and proportionality that shape Article 59 of the Constitution.",
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    "label_en": "Interpretive opinion",
    "label_es": "Dictamen interpretativo",
    "summary_en": "The Attorney General declares that most employment benefits in Article 41 of the Autonomous Regulations are legal if they comply with reasonableness and proportionality, but reiterates the invalidity of paid collective vacations due to lack of legal basis.",
    "summary_es": "La Procuraduría declara que la mayoría de los beneficios laborales del artículo 41 del Reglamento Autónomo son legales si se ajustan a razonabilidad y proporcionalidad, pero reitera la invalidez de las vacaciones colectivas pagadas por carecer de fundamento jurídico."
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      "context": "Considerando 14, sobre inciso m)",
      "quote_en": "there is no constitutional or legal norm that supports this type of concession in the Public Administration; rather, the situation in question causes serious harm to the public service",
      "quote_es": "no hay una norma constitucional ni legal que respalde esa clase de concesión en la Administración Pública; más bien, la acusada situación ocasiona un grave perjuicio al servicio público"
    },
    {
      "context": "Considerando 9, citando jurisprudencia constitucional",
      "quote_en": "the Public Administration may grant certain incentives or benefits to its workers, when these are supported by objective reasons that also result in better public service delivery",
      "quote_es": "la Administración Pública puede otorgar determinados incentivos o beneficios a sus trabajadores, cuando éstos estén amparados en razones objetivas que se traduzcan además en una mejor prestación del servicio público"
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    {
      "context": "Considerando 1, sobre carrera administrativa",
      "quote_en": "the Labor Code is not applicable in the statutory employment regime, except as a supplementary norm",
      "quote_es": "el Código de Trabajo no es aplicable en el Régimen de empleo estatutario, mas que como norma supletoria"
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  "source_url": "https://pgrweb.go.cr/scij/Busqueda/Normativa/Pronunciamiento/pro_ficha.aspx?param6=1&nDictamen=15310&strTipM=T",
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  "body_es_text": "Texto Dictamen 258\n\n \n\n  Dictamen :  258   del 23/07/2008\n\n04 de diciembre de 2002\n\nC-258-2008\n\n23 de Julio del 2008\n\n \n\nLicenciado\n\nFernando Varela Zúñiga\n\nDecano\n\nColegio Universitario de Puntarenas\n\n \n\nEstimado señor:\n\n \n\n            Con la anuencia de la señora Procuradora General de la República, me es grato dar\nrespuesta a su Oficio No. DS-0201-08, de 21 de abril del año en curso, a través del cual nos remite\nel acuerdo tomado por el Consejo Directivo en Sesión Plenaria No. 28-08,  de 16 de abril del año en\ncurso, que dice:\n\n \n\n“ En cumplimiento al oficio No. 02929 emitido por el Lic. Luis Fernando Campos Montes M.B.A.,\nGerente de Área de Servicios Sociales de la División de Fiscalización Operativa y Evaluativo de la\nContraloría General de la República sobre la Legalidad de los beneficios contenidos en el artículo\n41 del Reglamento Autónomo de Trabajo, exceptuando el inciso m”. ACUERDO FIRME (No. 58-08)\n\n \n\n          Asimismo nos indica usted, que no se aporta el criterio legal  correspondiente, en virtud\nde que el Asesor Jurídico es parte de la fuerza laboral de esa Institución, por lo cual podría verse\nbeneficiado o perjudicado al momento de emitirse un acuerdo al respecto.\n\n \n\nI.- CUESTIÓN PRELIMINAR:\n\n         \n\n          La presente consulta se origina a raíz de lo dictaminado por la División de Fiscalización\nOperativa y Evaluativo de la Contraloría General de la República, según Informe  No. DFOE-\nSOC-16-2008, (véase Oficio No. 02929, de 7 de abril del 2008-FOE-SOC-0311).\n\n \n\n          En razón de los resultados expuestos en dicho informe, y de conformidad con lo dispuesto\npor los artículos 183 y 184 de la Constitución Política, los artículos 16 y 17 de la Ley Orgánica de\nla Contraloría General de la República, ley No. 7428 del 7 de setiembre de 1994, y 12 de la Ley\nGeneral de Control Interno, Ley No. 8292 del 31 de julio de 2002, se emitieron las disposiciones que\na continuación y en lo conducente, se dirán:\n\n \n\n“1.-Al Consejo Directivo:\n\n1.1. Derogar en forma inmediata el inciso II) del artículo 41, del Reglamento Autónomo de Trabajo,\n(…) referente al disfrute de “vacaciones colectivas pagadas” en toda la Semana Santa, y desde el 24\nde diciembre de cada año, en acatamiento a los dictámenes Nos. C-206-97 y C-222-97, emitidos por la\nProcuraduría General de la República, y remitir a este órgano contralor, a más tardar el 25 de abril\ndel 2008, copia del acuerdo tomado por ese Consejo Directivo sobre la derogatoria requerida y,\nasimismo, copia de los documentos que evidencien las instrucciones giradas a las instancias de ese\nColegio, con el fin de que se deje sin efecto el beneficio mencionado.\n\n1.2. Ordenar al Decano que formule consulta a la Procuraduría General de la República, respecto de\nla legalidad de los otros beneficios contenidos en el artículo 41 del Reglamento Autónomo de\nTrabajo, toda vez que a este órgano contralor le surgen serias dudas de su viabilidad jurídica. Para\ncumplir con dicha disposición se le concede un plazo hasta el 17 de abril del año en curso, fecha en\nla cual deberá remitir copia del acuerdo tomado por este Consejo Directivo.\n\n2.- Al Decano:\n\n2.1 Remitir copia de la consulta que se eleve a la Procuraduría General de la República respecto de\nla legalidad de los otros beneficios contenidos en el artículo 41 del Reglamento Autónomo de\nTrabajo, en un plazo de quince días hábiles posteriores al acuerdo tomado por el Consejo Directivo\nque se lo solicite.\n\n(…)”\n\n         \n\n          En lo que respecta a la materia de nuestra competencia, hemos de advertir que, en  virtud\nde lo dispuesto en los artículos 1, 2, y 3 inciso b) de la Ley Orgánica de la Procuraduría General\nde la República (No. 6815 de 27 de setiembre de 1982 y sus reformas), este Órgano Consultor de la\nAdministración Pública, externará el criterio técnico jurídico de cada una de las normas\nencomendadas de manera abstracta, sin que ello signifique alguna vinculación al ejercicio del Poder\nReglamentario que ostenta la Administración Activa, en tenor del mandato de los incisos 3) y 18 del\nartículo 140 de la Constitución Política, mas que meras recomendaciones.  Por lo que una vez hecho\nel estudio correspondiente, es claro que a quien compete estimar alguna rectificación o\nmodificación  de alguna norma reglamentaria de consulta, es al Colegio Universitario de Puntarenas,\nen orden a lo que disponen los artículos 6, 11, 12, 14, 15, 16, 17, 18, 19, siguientes y\nconcordantes de la Ley General de la Administración Pública.\n\n         \n\nII.- ANÁLISIS DE LA CONSULTA PLANTEADA:\n\n \n\n          De conformidad con lo observado arriba, este Despacho procederá a revisar cada uno de los\nincisos del artículo 41 del Reglamento Autónomo de Trabajo del Colegio Universitario de\nPuntarenas[1], de la siguiente forma:\n\n \n\n“Artículo 41.-\n\nAdemás de lo establecido en otros artículos de este Reglamento, el Código de Trabajo y demás Leyes\nConexas y Supletorias, los funcionarios del C.U.P. tendrán derecho a:\n\n \n\n1.-  “Inciso a).- Adquirir todos los beneficios que otorgue la Carrera Administrativa de acuerdo con\nlos méritos, condiciones y requisitos que establece el respectivo  Reglamento.” \n\n            En relación con esa norma, debemos señalar que es bien sabido que una vez que el\nfuncionario o servidor público (a) adquiera la estabilidad en el cargo a través del procedimiento de\nla idoneidad comprobada[2], ingresa en tesis de principio, a los beneficios que el régimen de\nméritos establece para escalar puestos y obtener mejores oportunidades tanto salarial como\nprofesional dentro de la Administración Pública, según los requisitos que para ello exige la\nnormativa correspondiente. En ese sentido, este Despacho mediante el Dictamen No. C-132, de 4 de\nmayo del 2004, ha señalado que la “carrera administrativa”, es el mecanismo o proceso por virtud del\ncual, el funcionario acumula una serie de caracteres y cualidades que lo posibilitan a escalar otros\npuestos y a percibir diversos beneficios laborales, que a la postre lo favorecen o incentivan, no\nsólo en lo personal, sino en pro de la función pública.\n\n            Sobre dicha definición, vale mencionar lo que la autorizada doctrina ha señalado:\n\n“…La carrera se concibe más bien (al menos en teoría) desde una perspectiva funcional como un\nconjunto de oportunidades de ascenso y movilidad que la ley ofrece a los funcionarios (y otros\nempleados ) en el seno mismo del empleo público. Al establecer las normas que regulan la carrera, lo\nque se pretende es, por un lado, facilitar la autorrealización profesional (aspectos retributivos\nincluidos) y por otro estimular el perfeccionamiento del funcionario.  El objetivo último es\nasegurar que la Administración pueda contar con el personal capacitado que necesita.  Pero también\nse trata de garantizar al funcionario unas reglas de juego que le permitan prever sus posibilidades\nde mejora profesional y económica y una cierta seguridad en los niveles de responsabilidad y\nretributivos que sucesivamente vaya alcanzando.  De esta manera puede hacerse atractivo tanto el\ningreso como la permanencia  en la función pública, mientras que se recompensa al funcionario por su\nesfuerzo de promoción. Éstos son, desde una perspectiva moderna, los objetivos de la carrera. Pero\nque se alcancen o no depende, entre otras cosas, del esquema de carrera que la legislación disponga,\nde la claridad y objetividad de las reglas y de las posibilidades reales de ascender en virtud de la\ncapacidad y el esfuerzo individual.\n\nMás que otros aspectos son las modalidades de carrera administrativa las que han contribuido a\ndiferenciar los sistemas prototipos del empleo público, como tuvimos ocasión de indicar en el\nCapítulo I.  Por un lado, el sistema denominado justamente de carrera, que se funda en la existencia\nde categorías personales jerarquizadas, a las que se accede por antigüedad o por méritos o por ambos\nfactores, de manera que el funcionario va ascendiendo gradualmente hasta alcanzar, en su caso, la\ncúspide de su profesión dentro de la Administración….””\n\n( Sánchez Morón (MIGUEL), “Derecho de la Función Pública”, Editorial Tecnos, S.A. 1996, p.139)\n\n \n\n            Es decir, el concepto de carrera administrativa tiende en el funcionario bajo el régimen\nestatutario (establecido en los artículos 191 y 192 constitucionales) a un reconocimiento de su\ncapacidad, antigüedad, calificaciones periódicas y cualesquiera otros factores, para que a juicio de\nla Administración, pueda tomarse en cuenta en ascensos y otros beneficios, mediante los\nprocedimientos de promoción que generalmente se estipulan en las diferentes normativas que para esos\nefectos se emiten. Así, vale apuntar la definición que sobre ese presupuesto se prevé claramente en\nel artículo 115 del Código Municipal al prescribir:  “Establécese la Carrera administrativa\nmunicipal, como medio de desarrollo y promoción integral, regulador del empleo y las relaciones\nlaborales entre los servidores y la administración municipal…”\n\n \n\nEn el mismo sentido expuesto,  pueden verse los artículos 32, 33, 34, siguientes y concordantes del\nEstatuto de Servicio Civil ; 20 y 21 de su Reglamento; a través de los cuales se prescriben las\nprincipales formas de promoción de puestos, y que vale recomendar sus contenidos para la\nreglamentación de la carrera administrativa en esa institución. \n\n           \n\nFinalmente, no sobra reiterar, que el régimen de empleo de ese Colegio Universitario, se encuentra\nregido por los principios estatutarios citados arriba, y todos aquellos que provienen del Derecho\nAdministrativo, tal y como claramente lo estipula el primer párrafo del artículo 112 de la Ley\nGeneral de la Administración Pública, cuando esta disposición establece que: “El Derecho\nadministrativo será aplicable a las relaciones de servicio entre la Administración y sus servidores\npúblicos” ; siendo el principio de legalidad el regente en toda actuación que emita la\nAdministración y sus funcionarios, según los artículos 11 de la Constitución Política y 11 de la Ley\nGeneral de la Administración Pública, así como su corolario de regulación mínima que postulan los\nartículos 19 y 59.1 Ibidem.[3] De ahí que valga enfatizar que el Código de Trabajo no es aplicable\nen el Régimen de empleo estatutario, mas que como norma supletoria, según, por ejemplo, lo establece\nel artículo 51 del Estatuto de Servicio Civil cuando prescribe que, “Los casos no previstos en esta\nley, en sus reglamentos o en sus leyes supletorias o conexas, se resolverán de acuerdo con el Código\nde Trabajo, la Ley del Seguro Social, los principios generales de Servicio Civil, los principios y\nleyes de derecho común, la equidad, la costumbre y el uso locales”. (V. Dictamen No. C-143, de 13 de\njulio de 1999)\n\n \n\n2.-“Inciso b) Solicitar cualquier beca según Reglamento existente para todos los funcionarios y las\nfacilidades de adiestramiento, capacitación que otorgue el C.U.P.”\n\n \n\n            Al igual que se regula en la generalidad de las instituciones de la Administración\nPública, se establece en esa norma, el derecho que tiene todo funcionario a su cargo, para solicitar\nuna beca en los términos que el correspondiente reglamento emitirá al respecto, así como las\nfacilidades de adiestramiento y capacitación, según puede desprenderse de su propio contenido.\nNormativa que es necesaria, habida cuenta de que allí se establecerán los requisitos, trámites,\nprocedimientos y demás presupuestos, para la procedencia del otorgamiento de las becas y\ncapacitación del funcionario, en pro de la función pública; así como los deberes y obligaciones\nderivados del beneficio en comentario, tal y como se regulan en diversas normativas existentes en la\nAdministración Pública. (Véase por ejemplo, lo previsto en la Ley Número 3009 de 18 de julio de\n1962, Artículos 37 y 38 del reglamento del Estatuto de Servicio Civil, así como otros que se dirán\nmás adelante).\n\n \n\n3.- Inciso c) Los funcionarios administrativos, docentes y docentes-administrativos que hayan estado\nincapacitados no se les reducirá el aguinaldo por ese concepto.  El pago del mismo se hará con base\nen salarios completos.”\n\n \n\n            Acerca de este tema, ya esta Procuraduría en varios de sus pronunciamientos ha señalado\nque para el otorgamiento del décimo tercer salario o aguinaldo que percibe el funcionario al final\nde cada año, debe calcularse con base en el promedio de los sueldos ordinarios y extraordinarios,\ndevengados durante los doce meses anteriores al 1 de diciembre del año de que se trate. En relación\ncon el carácter legal de entidades públicas como la del Colegio Universitario en estudio[4], es la\nLey Número 1981 de 09 de noviembre de 1955, la que regula el otorgamiento del sueldo adicional a los\nque  prestan el servicio bajo una relación de servicio contentiva de los tres elementos que la\nconfiguran como tal, siendo el elemento “subordinación jurídica y fáctica”, el que en definitiva así\nla caracteriza.\n\n \n\nEn ese orden de ideas, el artículo 2 de la citada legislación, establece:\n\n \n\n“ARTICULO 2º.- El sueldo a que se refiere el artículo anterior será calculado, con base en el\npromedio de los sueldos ordinarios y extraordinarios devengados durante los doce meses anteriores al\n1º de diciembre del año de que se trate. Para efectuar tales cálculos, no se tomará en cuenta, en\nningún caso, las sumas que se hayan percibido en concepto del décimotercer mes sueldo.\n\n(Así reformado por el artículo 3º de la ley No.3929 del 8 de agosto de 1967 y modificado por la\nResolución de la Sala Constitucional Nº 3933-95 de las 15:36 horas del 18 de julio de 1995)”\n\n(Lo resaltado en negrilla no es del texto original)\n\nDel texto legal trascrito, queda claro que los únicos rubros que se promedian para el otorgamiento\nde lo que se denomina comúnmente aguinaldo, son los salarios ordinarios y extraordinarios percibidos\npor el empleado o funcionario  durante los doce meses anteriores al 1 de diciembre del período\nrespectivo. Por consiguiente, los subsidios  percibidos durante el tiempo en que la persona se\nencuentra o se encontraba incapacitada no pueden computarse dentro del concepto  salarial a que\nrefiere el numeral en análisis, salvo en lo tocante a las incapacidades por maternidad que, en\nvirtud de la reforma al numeral 95 del Código de Trabajo (hecha por ley N° 7621 de 5 de setiembre de\n1996)  la remuneración que percibe la trabajadora durante el mes anterior al parto y los tres meses\nposteriores a la licencia, debe computarse para los derechos laborales derivados de la relación de\nservicio con el patrono, en este caso el Estado; derechos laborales, entre los cuales se encuentra,\nobviamente, el aguinaldo.  Así, este Órgano Consultor de la Administración Pública, ha dicho\nreiteradamente:\n\n“De ahí que lo que percibe económicamente la persona durante su incapacidad por enfermedad o\naccidente, no puede ser computado para el otorgamiento del treceavo mes, toda vez que los subsidios\nno tienen naturaleza salarial.  Excepto, en lo tocante a las incapacidades por maternidad, pues en\nvirtud de la reforma al numeral 95 del Código de Trabajo,- hecha mediante Ley No. 7621 de 5 de\nsetiembre de 1996- la funcionaria o trabajadora embarazada o en estado de lactancia, tendrá derecho\na recibir su remuneración completa, cuando dicha norma establece, en lo que interesa, que: “Los\nderechos laborales derivados del salario y establecidos en esta ley a cargo del patrono, deberán ser\ncancelados por él en su totalidad.”, entre los cuales se encuentra, obviamente, el aguinaldo. En ese\nsentido, esta Procuraduría acertadamente ha dicho:\n\n“Con respecto al tema de la exclusión de los subsidios para efectos del cálculo de extremos\nlaborales (básicamente en lo relativo al aguinaldo), cabe hacer cita, a manera de ilustración, de\nlos dictámenes de esta Procuraduría: C-394-84 de 17 de diciembre de 1984, C-038-87 de 12 de febrero\nde 1987 (reconsiderado parcialmente por el C-064-87 de 10 de marzo de 1987), C-071-91 de 8 de mayo\nde 1991 y C-008-2000 de 25 de enero de 2000.\n\nLo anterior no amerita más análisis, salvo en lo tocante a las incapacidades por maternidad que,\ncomo acertadamente se expresa en el criterio legal que se aportó de segundo, reciben un trato\ndiferente. Ello en virtud de la reforma al numeral 95 del Código de Trabajo hecha por ley N° 7621 de\n5 de setiembre de 1996, donde se estableció que la remuneración percibida \"…deberá computarse para\nlos derechos laborales que se deriven del contrato de trabajo.\", entre los cuales se encuentra,\nobviamente, el aguinaldo.\n\n(Lo resaltado no es del texto original)\n\n(Véase el Dictamen C-347-2001 de 13 de diciembre del 2001)\n\n \n\n4.- Inciso d) En los casos de incapacidad física y/o mental calificada, comprobada y amparada por la\nC.C.S.S. o el INS, con motivo de enfermedad o accidente de trabajo o enfermedad profesional.\nReconocer a los trabajadores, un subsidio en dinero, que sumado al que pague la Institución\naseguradora, sea igual al 100% del salario que devenga el servidor, según criterio de un\nespecialista en la materia nombrado por el C.U.P.\n\n \n\n            Del estudio que se hace de esa norma, no encuentra este Órgano Consultor alguna\nirregularidad jurídica, tal que lo expuesto allí resulte inválido e ineficaz, pues es claro que lo\nque pague la institución consultante al trabajador o empleado que se encontrare incapacitado, es\npara completar los eventuales subsidios percibidos por las instituciones aseguradoras, como la Caja\nCostarricense del Seguro Social o del Instituto Nacional de Seguros, siempre y cuando ello no\nsobrepase el 100% de su salario. En consecuencia, dicha norma es conforme con los principios de la\nrazonabilidad  y proporcionalidad constitucionales, pues es claro que ante el evento de surgir un\ninfortunio o desmejoramiento en la salud del trabajador que lo incapacite para trabajar, no se puede\nmenos que tratar de equilibrar su sostén  económico  en pro no solo de él sino de su familia. \n\n           \n\nEn relación con esa clase de normativa, la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, ha\nseñalado en determinados casos sometidos a su consideración, y en lo que interesa:\n\n \n\n“…el artículo 173 del Estatuto del Servicio Civil también busca que en períodos de enfermedad el\nsalario del trabajador no sufra ninguna deducción de tal forma que pueda llegar hasta completar el\n100%, de tal forma que no se viola la igualdad, pues es tradicional desde hace varios años que se\nbusque auxiliar al trabajador enfermo para que su salario no sufra perjuicio durante su enfermedad.\nSe trata de una medida de solidaridad frente al trabajador y su familia, para que además de la\nenfermedad –que usualmente genera gastos adicionales-, no se disminuya el ingreso familiar. “\n\n(V. Sentencia Número 7261, de 14:45 horas, de 23 de mayo del 2006)\n\n \n\nEn el mismo sentido, esa Jurisdicción señaló:\n\n \n\n“… que las normas en cuestión no son inconstitucionales. Por un lado, debe ser aclarado que el\nartículo 33-4 establecen un complemento a la indemnización regulada por el Seguro de Riesgos\nLaborales del Instituto Nacional de Seguros, de modo que en ningún caso se llega a cancelar una suma\nmayor a la que normalmente devengaría el trabajador. Lo que se cancela al funcionario es la suma\nrestante para completar el equivalente a su salario total.”\n\n(V. Sentencia Número 2006-17746, de 14:36 horas de 11 de diciembre del 2006)\n\n \n\n           \n\n5.- “e) Las secretarias, encargados de mantenimiento, Choferes, Oficinistas, Guardas, Técnicos y\nMisceláneos, tendrán derecho a cuatro uniformes anuales debidamente confeccionados y suplidos\ntotalmente por cuenta del C.U.P. Para los hombres, cada uniforme constará de un pantalón, dos\ncamisas y un par de zapatos (dos al año); para las mujeres, el uniforme constará de enagua o\npantalón y dos blusas. Se les otorgará dos uniformes en el inicio de año y dos a mediados de año.”\n\nSe formará una Comisión, la que estará integrada por el Jefe de Recursos Humanos o su Representante,\nel Representante Administrativo ante el Consejo Directivo y un representante de los funcionarios que\nva a recibir el beneficio, los que tendrán potestad, para elegir calidad, estilo y confección de los\nuniformes.”\n\nLa ejecución de este derecho estará sujeto a disponibilidad presupuestaria, por lo cual la\nadministración velará por el cumplimiento de lo anterior.”\n\n \n\nEn términos generales, puede señalarse que el beneficio de uniformar  en ocasiones la vestimenta a\nlos empleados como los de consulta, deviene del poder discrecional del patrono Estado, dentro de los\ncánones de la razonabilidad y proporcionalidad constitucionales, sin que ello pueda considerarse\nsalario en especie, tal y como lo dispone el artículo 9  de la Ley de Salarios de la Administración\nPública, cuando esta disposición reza:\n\n \n\n“Artículo 9.- Salvo las sumas que por concepto de “zonaje” deban reconocerse a determinados\nservidores públicos conforme al Reglamento que con el fin dictará el Poder Ejecutivo, las\nprestaciones o suministros adicionales que en algunos casos se otorgaren, tales como las que cubran\ngastos de alojamiento, alimentación, vehículo, uniformes, etc., no tendrán el carácter de salario en\nespecie, ya que tales gastos sólo se otorgarán cuando las necesidades del servicio así lo requieran,\nlo mismo que las sumas que fueren pagadas por concepto de viáticos o gastos de viaje.”\n\n \n\nDe forma que, en el tanto la norma en comentario se encuentre sustentada bajo parámetros objetivos y\ntécnicos, que redunden en la necesidad de uniformar al empleado o trabajador, en pro del servicio\npúblico que en ese Colegio Universitario se presta, no resultaría desmedida esa disposición.\n\n \n\nEn todo caso, la responsabilidad presupuestaria del Colegio Universitario queda bien delimitada\ncuando al final de esa disposición se establece claramente que “La ejecución de este derecho estará\nsujeto a disponibilidad presupuestaria, por lo cual la administración velará por el cumplimiento de\nlo anterior.”\n\n \n\n6.-“ f) Presentarse a trabajar sin el respectivo uniforme, será objeto de las sanciones expuestas en\nel artículo No. 49 y siguientes.”\n\n \n\nLa anterior norma deviene del poder disciplinario que ostenta el patrono Estado en relación con su\npersonal a su cargo; entendiéndose como tal “aquel conjunto de facultades que detenta el empleador\nfrente a cada uno de sus trabajadores para imponerles sanciones como consecuencia del incumplimiento\nde las conductas adecuadas, debidas normalmente en el seno de la empresa.” [5]\n\n \n\nAl quedar debidamente definida la necesidad de uniformar al empleado operativo, y  por ende,\nreglamentado el deber de presentarse a trabajar con el respectivo uniforme, su incumplimiento se\nconfiguraría en una de las sanciones expuestas en el artículo 49 y siguientes de dicho Reglamento,\ncon las salvedades respectivas. De manera que esta norma no contraviene el Ordenamiento Jurídico\nPúblico, antes bien encontraría su sustento en el inciso c) del artículo 102 de la Ley General de la\nAdministración Pública, en tanto el jerarca de la institución tiene la plena potestad disciplinaria\nen relación con  sus subordinados.\n\n           \n\n \n\n7.- “g) Los funcionarios Administrativos y Docentes Administrativos tendrán derecho a dos días\nhábiles, con goce de salario, para traslado y acondicionamiento de nuevo domicilio, un máximo de dos\nveces al año. Para tal efecto, el funcionario deberá solicitar por escrito, el permiso y llenar una\nboleta de declaración jurada. La falsedad de los datos en el mencionado documento, facultará a la\nAdministración a aplicar una sanción.”\n\n \n\nTal disposición deviene también de la potestad discrecional del patrono para otorgar ese tipo de\npermisos a sus trabajadores o empleados; sin embargo conviene recordar que en tratándose de la\nAdministración Pública, dicha potestad no es irrestricta, en virtud del carácter que tiene la\nfunción pública en nuestro ordenamiento jurídico. Por tanto, para el otorgamiento de esa clase de\nconcesiones, debe anteceder parámetros de razonabilidad y proporcionalidad constitucionales que den\nsustento sólido a la reglamentación correspondiente; es decir, pese el carácter de incentivación que\nrepresenta ese permiso para el trabajador que se traslada a otro domicilio, ello no puede ir en\ndetrimento del servicio público que ahí se presta a la colectividad, circunstancia ésta que debe\nquedar bien delimitada en cualquier texto que se conceda algún tipo de beneficio como el de\ncomentario.  Así es reiterado el criterio del Tribunal del Derecho de la Constitución, cuando\nexpresa:\n\n“Este artículo otorga discrecionalidad a la Dirección de Recursos Humanos del Instituto y a la\nGerencia del mismo para conceder licencias con o sin goce de sueldo, no obstante, se estima que para\nguardar su conformidad con la razonabilidad y en consecuencia no resultar contraria a la\nConstitución, éstas puedan ser otorgadas cuando su concesión se justifique debidamente, lo cual\nimplica que necesariamente los permisos que se otorguen deben estar directamente relacionados con\nfines de la Institución y con estrictos parámetros de control a cargo de los órganos\ncorrespondientes.\n\n(V. Sentencia Número 7261-2006, de 14:45 horas de 23 de mayo del 2006)\n\n(Lo subrayado no es del texto original)\n\n \n\n8.- “h) Los funcionarios Administrativos y Docentes Administrativos que tengan hijos en educación\nprimaria, tendrán derecho a un permiso de dos horas con goce salarial cada tres meses para atender\nel retiro de boleta de calificaciones de su hijo; asimismo se concederá permiso de dos horas mensual\ncon goce de salario para asistir a reuniones escolares, siempre y cuando la presencia del\nfuncionario sea indispensable.  En ambos casos el funcionario deberá aportar una constancia de\nasistencia por parte de la Dirección de la Escuela.”\n\n \n\n            Al igual que lo dicho en el anterior ordinal, este permiso especial  deviene de la\npotestad discrecional de la Administración. Y en ese sentido, vale observar que de una lectura de\nesa norma no solo se puede extraer una consideración especial del funcionario o funcionaria que en\nsu condición de progenitor o progenitora, debe asistir al centro educativo a retirar notas de\ncalificación de sus hijos o bien a reuniones escolares, por cada cierto período; sino que se\ndelimita la responsabilidad de aquellos, a través de constancias expedidas por la Dirección de la\nescuela correspondiente, que demuestran fehacientemente la asistencia de los padres a tales\nactividades. \n\n                       \n\n            No está demás señalar lo que esta Procuraduría, mediante el Dictamen No. C-166-2006, de\n26 de abril del 2006, ha analizado sobre el fundamento jurídico internacional en aspectos como el de\nconsulta, que  vale mencionar, encuentra su sustento también en el artículo 51 de nuestra\nConstitución Política y  doctrina.  En similar sentido, ha dicho en lo que interesa:\n\n“(…)\n\nLa necesidad de conciliación del trabajo y la familia ha sido ya planteada a nivel internacional \ncomo una condición vinculada de forma inequívoca a esa nueva realidad social que comentamos. Por\nello, con miras a conciliar las responsabilidades laborales y familiares, la Conferencia\nInternacional del Trabajo de la OIT adoptó el Convenio sobre los trabajadores con responsabilidades\nfamiliares, 1981 (núm. 156) y la Recomendación correspondiente (núm. 165),  que tienden a garantizar\nque todo hombre y toda mujer tengan posibilidad de llevar a cabo plenamente sus funciones en la vida\nsocial, económica, pública y familiar. Y en ese mismo sentido, en la IV Conferencia mundial sobre\nlas mujeres, celebrada en Pekín en septiembre de 1995, se consideró como objetivo estratégico\nfomentar una armonización de responsabilidades laborales y familiares entre hombres y mujeres y en\nla Declaración aprobada por los 189 Estados allí reunidos, se reafirmó este compromiso.\n\n \n\nPor su parte, en el ámbito de la Comunidad Europea, la maternidad y la paternidad, en su más amplio\nsentido, se han recogido en las Directivas del Consejo 92/85/CEE, de 19 de octubre, y 96/34/CE, del\nConsejo, de 3 de junio. La primera de ellas contempla la maternidad desde el punto de vista de la\nsalud y seguridad en el trabajo de la trabajadora embarazada, que haya dado a luz o en período de\nlactancia. La segunda, relativa al Acuerdo marco sobre el permiso parental, celebrado por la UNICE,\nel CEEP y la CES, prevé el permiso parental y la ausencia del trabajo por motivos de fuerza mayor\ncomo medio importante para conciliar la vida profesional y familiar y promover la igualdad de\noportunidades y de trato entre hombres y mujeres.\n\n \n\nLa toma de conciencia de esta realidad en otros países ha hecho necesario configurar un sistema que\ncontemple las nuevas relaciones sociales surgidas y un nuevo modo de cooperación y compromiso entre\nhombres y mujeres que permita un reparto equilibrado de responsabilidades en la vida profesional y\nen la privada.\n\n \n\nEn España, por ejemplo, mediante la Ley 39/1999, de 5 de noviembre, para promover la conciliación de\nla vida familiar y laboral de las personas trabajadoras (BOE núm. 266 del sábado 6 de noviembre de\n1999), se contempla la transposición a la legislación española de las directrices marcadas por la\nnormativa internacional y comunitaria superando los niveles mínimos de protección previstos en las\nmismas. Dicha Ley introduce cambios legislativos en el ámbito laboral para que los trabajadores\npuedan participar de la vida familiar, dando un nuevo paso en el camino de la igualdad de\noportunidades entre mujeres y hombres. Trata además de guardar un equilibrio para favorecer los\npermisos por maternidad y paternidad sin que ello afecte negativamente a las posibilidades de acceso\nal empleo, a las condiciones del trabajo y al acceso a puestos de especial responsabilidad de las\nmujeres. Al mismo tiempo se facilita que los hombres puedan ser copartícipes del cuidado de sus\nhijos desde el mismo momento del nacimiento o de su incorporación a la familia. En fin, dicha\nnormativa introduce modificaciones en el Estatuto de los Trabajadores, entre otras cosas, en lo\nrelativo a permisos y excedencias relacionadas con la maternidad, paternidad y el cuidado de la\nfamilia; modificaciones que indudablemente mejoran el contenido de la normativa comunitaria y\najustan los permisos a la realidad social.\n\n \n\nCabe mencionar que el Tribunal Constitucional Español, en al menos tres sentencias (SSTC 240/1999,\nde 20 de diciembre; 203/2000, de 24 de julio; y 20/2001, de 29 de enero), ha reconocido el derecho\nfundamental de los trabajadores y empleados públicos a la conciliación de su vida familiar y laboral\no profesional; derecho que responde en armonía con valores constitucionalmente relevantes como el\ncuidado de los hijos y la protección de la familia. Según explica el Tribunal, ese derecho además de\ncooperar al efectivo cumplimiento del deber de los padres de prestar asistencia de todo orden a los\nhijos, durante su minoría de edad, constituye un derecho atribuido en orden a hacer efectivo el\nmandato constitucional dirigido a los poderes públicos de garantizar el instituto de la familia; así\nla protección de la familia desde los poderes públicos es necesaria, pues una omisión, por\nindiferencia hacia las incompatibilidades reales entre familia y trabajo, puede producir un\nmenoscabo a aquél instituto.\n\n“(…)”\n\n \n\nDe manera que mientras la disposición reglamentaria establezca los mecanismos de control idóneos\npara el otorgamiento de los permisos correspondientes,  su contenido resulta  razonable.\n\n \n\n9.- “ i) Servicio de fotocopiado gratuito al personal que estudia; la forma operativa de ese\nServicio estará a cargo de la Comisión de Evaluación y Reconocimiento, quienes deben incluir en su\nReglamento la disposición mencionada.”\n\n \n\nSe reitera que aún cuando esta disposición deviene de la propia potestad discrecional de la\nAdministración para otorgar ese tipo de concesiones, es importante puntualizar que en tratándose del\nEstado, la misma se encuentra limitada a los principios claramente estipulados en los artículos 11\nde la Constitución Política, 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18 19, siguientes y concordantes de la Ley\nGeneral de la Administración Pública, así como en el poder de acción que tiene la institución en\nrelación con el presupuesto económico para el uso y disposición de los recursos\ncorrespondientes(artículo 180 de la Constitución Política). Cualquier incentivo que se pueda otorgar\nen pro del funcionario como el que se prescribe en ese texto reglamentario, debe estar bien\ndelimitado, tal que justifique la causa de la utilización de los fondos públicos, en pro del\nservicio público que allí se presta; pues de lo contrario se traduciría en un privilegio, en\ndetrimento del ordenamiento público que nos rige. Así, por ejemplo, la Sala Constitucional en\nsupuestos parecidos, subraya “…que esta Sala ha reconocido que la Administración Pública puede\notorgar determinados incentivos o beneficios a sus trabajadores, cuando éstos estén amparados en\nrazones objetivas que se traduzcan además en una mejor prestación del servicio público…” (Véase\nSentencia No. 2006-17437, de 19:35 horas de 29 de noviembre del 2006)\n\n \n\nEn consecuencia, el servicio de fotocopiado al personal de esa institución que estudia, puede\nreglamentarse con mayor precisión, a fin de que se deje observar sin mayor esfuerzo la necesidad de\notorgarse ese beneficio en aras  del servicio público que allí se presta.\n\n \n\n10.-“j) Derecho a estudio y a beca en forma total o parcial según sea el caso; para tales efectos la\nComisión de Evaluación y Reconocimiento, deberá establecer en el Reglamento de Becas los beneficios\ny requisitos correspondientes; siempre buscando la superación personal del trabajador y su\ndesarrollo intelectual para adquirir o refrescar conocimientos, atinentes a su condición profesional\ny laboral.”\n\n \n\nSegún hemos dicho ya, es claro que para alcanzar una mayor eficiencia y efectividad en el servicio\nque se presta en la Administración Pública a la colectividad, es necesaria la preparación y\ncapacitación de los servidores públicos, bajo objetivos y planes previamente establecidos. De ahí la\nnecesidad de que lo ahí previsto se reglamente detalladamente, estableciéndose los derechos, deberes\ny responsabilidades que se adquieren al otorgarse una beca o estudio para la superación personal e\nintelectual del funcionario o trabajador, en bien del servicio público, así como las sanciones\ncorrespondientes. Ante situaciones parecidas a la de análisis, la Sala Constitucional, ha dicho en\nlo que interesa:\n\n \n\n“…En la Administración Pública pueden otorgar determinados incentivos o beneficios a sus\ntrabajadores, cuando éstos estén amparados en razones objetivas que se traduzcan además en una mejor\nprestación del servicio público. Es por ello, que no se estima que las becas de estudio que otorga\nla (….) sean violatorias del Derecho de la Constitución, pues ellas constituyen un instrumento\nefectivo para lograr mayor idoneidad, calidad, y eficiencia en el puesto de trabajo, al estimular al\ntrabajador para que realice estudios. Es evidente que al otorgarse facilidades como las dispuestas\nen la norma impugnada, el trabajador puede alcanzar mayor preparación para el ejercicio de sus\nfunciones. Por supuesto que ello se entiende en la medida que dichos estudios sean de importancia\npara la (…), pues la finalidad es que el trabajador cuente con mayor preparación, generando un\nbeneficio a la institución. En otras palabras, la razonabilidad de la norma radica en que la mayor\nespecialización del trabajador va a resultar en un beneficio para el campo de aplicación en la\nInstitución, de tal forma que la norma es válida en tanto reconozca estudios relacionados con la\nfunción que se presta. En ese sentido, es evidente que los estudios primarios y secundarios siempre\nvan a resultar de beneficio a la institución, pues a través de ellos se garantiza un estándar mínimo\nde preparación de los trabajadores.\n\n(V.Sentencia Número 17441-2006, de 19:39 horas de 29 de noviembre del 2006)\n\n \n\n          No está demás indicar que como referencia pueden verse los artículos 37 y 38 del\nReglamento al Estatuto de Servicio Civil, Ley de Licencias para Adiestramiento de Servidores\nPúblicos (Ley No. 3009, de 18 de julio de 1962, y sus reformas), y su Reglamento (emitido mediante\nDecreto No. 17339, de 2 de diciembre de 1986), Reforma al Reglamento del Subsistema de Capacitación\ny Desarrollo del Régimen del Servicio Civil (Decreto No. 26786 de 12 de marzo de 1998) y Reglamento\nde Becas y Licencias de estudios para el personal de la Asamblea Legislativa Número (18 de 31 de\njulio del 2001), así como otros.\n\n \n\n11.- “k) Permiso para realizar actividades culturales, recreativas o deportivas; el mismo consistirá\nde 3 horas, con goce de salario, cada quince días o según convenio con el patrono, para que los\nfuncionarios las lleven a cabo.”\n\n             La norma en sí no contraviene los principios constitucionales de la razonabilidad y\nproporcionalidad, siempre que se entienda, en tesis de principio, que ese tipo de actividades\nculturales, recreativas o deportivas, no vienen a interrumpir el servicio público que ahí se presta\npara su celebración.\n\n            Sobre ello, ha dicho la Sala Constitucional, que es normal y hasta conveniente que una\ninstitución como la mencionada, (dentro de la potestad de organización y control de los servicios)\nbusque la forma de lograr que sus empleados realicen actividades culturales, recreativas o\ndeportivas, como una manera, incluso, de esparcimiento no solo en aras del trabajador, sino que a la\npostre puede obtenerse un mayor rendimiento en la función pública a cargo. (Sentencia constitucional\nNo. 3001-2006, de 10:35 horas de 9 de marzo del 2006)\n\nA mayor abundamiento, esta Procuraduría en un caso similar, subrayó:\n\n \n\n“… dentro de esa conceptualización potestativa, puede explicarse que si bien (…) esa circunstancia,\n per se,   no viene a perjudicar en nada al servicio público. Empero,  implementar la forma de\ncelebrarlo es una decisión que deviene del poder de dirección, control y organización del municipio,\nincluyendo la posibilidad de suspender total o parcialmente sus labores durante la jornada de\ntrabajo, para realizar actividades recreativas y/o culturales entre los funcionarios y esa entidad,\ncon las limitaciones que al efecto prescribe el ordenamiento jurídico, según lo indicado\nanteriormente. En ese sentido, ha sido vasta la jurisprudencia constitucional al subrayar:\n\n \n\n“…No obstante lo alegado, la Sala estima, con fundamento en los principios generales transcritos en\nel considerando anterior, que dicha norma no es inconstitucional, puesto que el establecimiento de\ndichas condiciones para la prestación del servicio público es razonable, tiene a proteger los\nintereses tanto de la colectividad como de los (…) y además, deriva del poder del ejercicio del\npoder de organización y control de los servicios que le compete en forma exclusiva a la\nAdministración,…”\n\n(Véase: Sentencia No. 1055-01 de 16:48 horas del 6 de febrero del 2001)\n\n \n\n12.- “L) En el descanso de los trabajadores, la institución proporcionará un lugar acondicionado\ndebidamente, para uso del personal.”\n\n \n\n            Considera este Despacho que lo allí reglamentado es conforme con la doctrina de los\nartículos 21, 66 y 56 de la Constitución Política, así como lo dispuesto en el artículo 273,\nsiguientes y concordantes del Código de Trabajo[6]; habida cuenta que ello deriva de los derechos\nfundamentales a la salud, la vida y al trabajo. Por tanto, la asignación de un lugar para que el\ntrabajador pueda tomar su descanso y su alimentación, se constituye en una obligación del patrono\notorgarlo. Medida que también se sustrae de los Convenios de la Organización Internacional del\nTrabajo, ratificados por nuestro país, como lo son el Número 120, relativo a la Higiene en el\nComercio y en las Oficinas”, (ratificado el 27 de enero de 1966) y el Número 148, relativo al Medio\nAmbiente de Trabajo, (contaminación del aire, ruido y vibraciones) (ratificado el 16 de junio de\n1981).    \n\n \n\n13.- “LL) Los trabajadores que ocupen puestos de Agente de Seguridad y Vigilancia que laboren en el\nIII turno, disfrutará de un día libre, por cambio de jornada en forma consecutiva y semanal al\nprogramarse el cambio de la misma. El descanso será, como mínimo de 24 horas, contadas a partir de\nla conclusión de su jornada.”\n\n \n\nDe conformidad con el artículo 59 de la Constitución Política, todos los trabajadores tendrán\nderecho a un día de descanso remunerado después de seis días consecutivos de trabajo, constituyendo\nese beneficio  un derecho fundamental para la recuperación de sus energías físicas y psíquicas, así\ncomo el derecho a disfrutar y participar con su familia en las actividades de orden cultural, social\ncomo religioso. Así lo ha entendido incluso la más autorizada doctrina al sostener que “ el\nlegislador tiene, para establecer con carácter obligatorio el descanso de un día por semana,\nargumentos de orden físico, cultural, de esparcimiento, de respeto familiar y de tolerancia\nreligiosa. Ese descanso sirve para que el organismo disponga de un tiempo necesario para dedicarlo\nél mismo, a sus propias distracciones, a sus quehaceres naturales, instrucción, trato familiar y\ncumplimiento de deberes religiosos. Las razones en que se funda el descanso dominical son las mismas\nque se aducen para justificar el descanso semanal, esto es, de un día a la semana, aún cuando éste\nno coincida con el domingo.”[7]\n\n           \n\nEn situaciones excepcionales, como lo es la hipótesis de la norma transcrita, generalmente, a los\ntrabajadores vigilantes con fiscalización superior inmediata se les adiciona un día de descanso por\nmediar una jornada nocturna efectivamente laborada. Ello, en consideración al carácter de la tarea,\nque amerita jornadas de trabajo diferentes. En situaciones similares, esta Procuraduría ha dicho:\n\n \n\n \n\n““Dicho pronunciamiento es puntual en explicar que por el carácter de las funciones que tiene el\nAgente de Seguridad y Vigilancia, sus jornadas o roles de trabajo son acordes al servicio prestado.\nDe lo contrario, no se podría resguardar la seguridad, custodia y tranquilidad de un centro\npenitenciario, sin contar con tan elementales supuestos excepcionales, autorizados constitucional y\nlegalmente. De modo que, por la intensidad y esfuerzo requeridos en la vigilancia de esos lugares,\nla Administración, dentro de su potestad, ha establecido tiempos de descansos proporcionales al\ntiempo efectivo de trabajo, en consideración a todo ello. Verbigracia, si al funcionario se le\notorgan siete días de descanso es porque realmente en igual medida ha trabajado. Esa es la esencia\nde los roles de trabajo en el Régimen Penitenciario; por lo que, si un Agente de Seguridad no ha\nprestado efectivamente la función encomendada, no es posible el disfrute de un descanso de tal\ncategoría, toda vez que aparte de ilógico, desnaturalizaría el sistema establecido de días de\ntrabajo por días de descanso.\n\n(Véase Pronunciamiento No. OJ, 070, de 5 de mayo del 2003)\n\n \n\nPuede observarse de lo dicho, que ese tipo adicional de descanso es en virtud de la excepcionalidad\nde la jornada de trabajo, efectivamente realizado por el trabajador. A contrario sensu, si hay\nausencia de esos elementos que lo fundamentan, el vigilante no puede disfrutar de ese especial\ndescanso.\n\n \n\n14.- “m) Además del período de vacaciones señalado en el artículo No. 27, los funcionarios del\nColegio Universitario de Puntarenas, que tengan al menos un año cumplido de trabajo continuo,\ngozarán de vacaciones colectivas pagadas, en las siguientes fechas.”\n\na) Semana Santa, incluye toda la semana\n\nb) Desde el 24 hasta el 31 de diciembre de cada año.\n\nPor motivos de seguridad institucional, el servicio de Vigilancia Diurno y Nocturno, se acogerá a\neste derecho en el lapso por convenir de ambas partes.”\n\n \n\n            Aunque se haya indicado que este inciso no se consulta,  consideramos oportuno hacer un\ncomentario al respecto.\n\n \n\nEn torno a lo dispuesto en esa norma reglamentaria, ya esta Procuraduría mediante el Dictamen Número\nC-206-97, de fecha 29 de octubre de 1997, puntualizó lo siguiente:\n\n \n\n“En primer término, es claro que autorizar a través de un reglamento administrativo, para que los\nfuncionarios públicos no asistan a labores en \"días hábiles de trabajo\", sin- fundamento legal\nalguno, contraviene abiertamente con el régimen - legal vigente, y más grave aún, cuando esa\nirregularidad se otorga, con goce de salario y sin rebajar los días no trabajados, del período de\nvacaciones que corresponde al personal del citado Colegio Universitario. Se ha podido observar de\ntodo el presente estudio, que no hay una norma constitucional ni legal que respalde esa clase de\nconcesión en la Administración Pública; más bien, la acusada situación ocasiona un grave perjuicio\nal servicio público, y por consiguiente a la colectividad general, lo que a todas luces, resulta\nimprocedente el receso de labores en cuestión, por no configurar este supuesto, dentro los\nlineamientos que rigen al empleo público.”\n\n \n\n          En esa oportunidad se le indicó a ese Colegio que el texto en análisis, no era conforme\ncon nuestro ordenamiento jurídico, pues además de disfrutar el funcionario o trabajador de esa\ninstitución del derecho vacacional escalonado, según su antigüedad en la Administración Pública\n(artículos 26 y 27 del Reglamento Autónomo de Servicio), gozaban de otro derecho vacacional. Y que\nen ese sentido, no existía una norma constitucional ni legal que respaldara esa clase de concesión\nen la Administración Pública; y que más bien, la acusada situación ocasionaba un grave perjuicio al\nservicio público, y por consiguiente a la colectividad general. Criterio que cabe reforzar ahora,\ncuando el Tribunal del Derecho de la Constitución ha indicado reiteradamente, que:\n\n \n\n“(…) la Sala Constitucional considera que el establecimiento de un monto de vacaciones superior al\nmínimo previsto en el artículo 59 de la Constitución Política no es violatorio del Derecho de la\nConstitución. Para comenzar, el propio ordinal 59 de la Constitución Política establece claramente\nque las dos semanas anuales de vacaciones allí previstas constituyen un mínimo, por lo que como tal\npuede ser superado a favor de los trabajadores, entendiéndose que debe hacerse en términos\nrazonables y proporcionados”\n\n(Lo resaltado no es del texto original)\n\n(Sentencia Constitucional No. 2006-17440 de 19:38 horas de 29 de noviembre del 2006)\n\n \n\n          En consecuencia no existe fundamento legal alguno para que se regule un doble derecho\nvacacional sin sustento jurídico y fáctico valedero, por lo que es recomendable la conformidad de\nesa reglamentación con los principios de la razonabilidad y proporcionalidad que moldean el artículo\n59 de la Constitución Política.\n\n             Los únicos días que tienen derecho los servidores públicos para no asistir a sus\nlabores, con goce de salario, son los dispuestos, en forma categórica, en los artículos 147 y 148\ndel Código de Trabajo, y descansos semanales. De lo contrario, salvo razones legalmente\njustificadas, el personal de la Administración Pública debe cumplir sus tareas en todos \"los días\nhábiles de trabajo\", de acuerdo con la jornada oficial que para tal efecto dicte el Estado, en sus\ndiferentes instituciones, y que son los computables para el disfrute de las vacaciones\ncorrespondientes.\n\n \n\n          De la forma expuesta, quedan evacuadas todas y cada una de las interrogantes planteadas en\nsu Oficio.\n\n \n\nDe Usted, con toda consideración\n\n \n\nMsc. Luz Marina Gutiérrez Porras\n\nPROCURADORA II\n\n \n\nLMGP/gvv\n\n \n\n \n\n[1] Reglamento Autónomo de Servicio, modificado por el Consejo Directivo del Colegio Universitario\nde Puntarenas, en sesiones Números 51-93 de 8 de julio de 1993, y 54-96 de 17 de julio de 1996, y\nratificado por la Autoridad Presupuestaria en Sesión No. 77 de 13 de octubre de 1998 (Stap No.\n1500-00 de 26 de setiembre del 2000)\n\n[2] En este sentido véase Sentencia Constitucional No. 1696-92, de 23 de agosto de 1992.\n\n[3] Artículo 19 de la Ley General de la Administración Pública:\n\n“1.- El régimen jurídico de los derechos constitucionales estará reservado a la ley, sin perjuicio\nde los reglamentos ejecutivos correspondientes.\n\n2.- Quedan prohibidos los reglamentos autónomos en esta materia.”\n\nArtículo 59 Ibid:\n\n“1.- La competencia será regulada por ley siempre que contenga la atribución de potestades de\nimperio.\n\n2.- La distribución interna de competencias, así como la creación de servicios sin potestades de\nimperio, se podrá hacer por reglamento autónomo, pero el mismo estará subordinado a cualquier ley\nfutura sobre la materia.\n\n3.- Las relaciones entre órganos podrán ser reguladas mediante reglamento autónomo , que estará\ntambién subordinado a cualquier ley futura.”\n\n \n\n[4] Este Despacho , durante la  vigencia la Ley No. 6541 de 19 de noviembre de 1980,  explicó la\nnaturaleza jurídica de estas instituciones parauniversitarias, de la siguiente forma:\n\n“Ahora bien, se afirma que a partir de la Ley N° 6541 los colegios universitarios pasan a ser\npersonas jurídicas semiautónomas. Ante dicha afirmación es preciso aclarar que la Ley 6541 no\ncontiene una disposición expresa que atribuya personalidad jurídica a las instituciones de educación\nparauniversitaria de origen público. No obstante, la Procuraduría ha deducido esa condición de un\nconjunto de disposiciones. En primer término, lo dispuesto en el artículo 19 de la Ley:\n\n“Las instituciones de educación superior parauniversitaria gozarán de plena capacidad jurídica, para\nadquirir derechos y contraer obligaciones”.\n\nSer persona jurídica es ser “sujeto de Derecho”, sea un centro autónomo de deberes y derechos, al\ncual se le imputan en forma definitiva relaciones jurídicas. La personalidad jurídica determina que\nla organización sea un centro de acción distinto del Estado. En efecto, el otorgamiento de la\npersonalidad jurídica coloca al organismo en una posición jurídica diferente, por cuanto la\npersonalidad atribuye al ente una serie de derechos y de deberes en forma independiente y lo crea\ncomo un centro autónomo de derechos y deberes. Los entes, en razón de su personalidad, no están\nsometidos a una relación de jerarquía o de sumisión orgánica, sino a una relación de tutela, de\nconfianza incompatible con la dependencia jerárquica. Es la personalidad jurídica lo que permite,\nnormalmente, que el ente no se integre a la organización ministerial y posea, al contrario,\nautonomía orgánica. Además, por su personalidad, el ente goza de un patrimonio propio,\nindependientemente de cómo éste se constituya o se integre. La titularidad de un patrimonio implica\nuna autonomía patrimonial y, por ende, la autonomía de gestión. Esa autonomía no es sino un\ncorolario de la autonomía administrativa que posee el ente y que es de principio. Conforme con esa\nautonomía patrimonial, el ente podrá realizar todos los actos y contratos necesarios que impliquen\ngestión de dicho patrimonio.” ( Véase Dictamen Número  C-084-2004, de 09 de marzo del 2004)\n\n            A partir de la nueva Ley No. 8638, de 14 de mayo del 2008, tanto el Colegio\nUniversitario de Cartago como el de Puntarenas, así como otros de ese carácter, se fusionan, para\nconformar la Universidad Técnica Nacional. De esa manera, los artículos 1 y 2 caracterizan a esa\nnueva institución docente superior de la siguiente forma:\n\nArtículo.- CREACIÓN:\n\n“Créase una institución estatal de educación superior universitaria denominada Universidad Técnica\nNacional, cuyo fin será dar atención a las necesidades de formación técnica que requiere el país, en\ntodos los niveles de educación superior. El domicilio legal y la sede principal estarán en el cantón\nCentral de Alajuela. Podrá crear sedes y centros regionales en cualquier lugar del país o fuera de\nél. En las regulaciones que la rijan, se garantizarán los principios de autonomía universitaria y de\nlibertad de organización para los estudiantes.\n\n           \n\nARTÍCULO 2.- PERSONALIDAD JURÍDICA:\n\n \n\nLa Universidad Técnica Nacional será una institución estatal de educación superior universitaria;\ngozará de independencia para el desempeño de sus funciones y para darse su organización y gobierno\npropios, en los términos del artículo 84 de la Constitución Política. Tendrá plena personalidad\njurídica, autonomía financiera y patrimonio propio, así como capacidad jurídica para adquirir\nderechos y contraer obligaciones para el cumplimiento de sus fines. Formará parte del Sistema\nNacional de Educación Superior, con base en la legislación vigente.”\n\n \n\nEn consecuencia, y para los efectos del análisis del décimo tercer salario adicional a los\nfuncionarios que allí prestan su servicio, ese personal continúa rigiéndose por la mencionada Ley\nNo. 1981, citada supra.\n\n \n\n \n\n[5] López Alvarez (MARÏA JOSË) “El Expediente Disciplinario Laboral” , Aranzadi Editorial 1999, p.\np. 23 y 24\n\n[6] Artículo 21 de la Constitución Política: “La vida humana es  inviolable”\n\n  Artículo 66 de la Constitución Política:  “Todo patrono debe adoptar en sus empresas las medidas\nnecesarias para la higiene y seguridad del trabajo.”\n\nArtículo 273 del Código de Trabajo: “Declárase de interés público todo lo referente a salud\nocupacional, que tiene como finalidad promover y mantener el mas alto nivel de bienestar físico,\nmental y social del trabajado; protegerlo en su empleo contra los riesgos resultantes de la\nexistencia de agentes nocivos a la salud; colocar y mantener al trabajador en un empleo con sus\naptitudes fisiológicas y sicológicas y, en síntesis, adaptar el trabajo al hombre y cada hombre a su\ntarea.”\n\n \n\nArtículo 5 del Convenio de la Organización Internacional del Trabajo No. 120:\n\n“Todo miembro que ratifique este Convenio se compromete:\n\na.- a adoptar y mantener vigente una legislación que asegure la aplicación de los principios\ngenerales contenidos en la parte II; y\n\nb.- a asegurar que, en la medida en que las condiciones nacionales lo hagan posible y oportuno, se\ndé efecto a las disposiciones de la Recomendación sobre la higiene (comercio y oficinas), 1964, o a\ndisposiciones equivalentes.”\n\n \n\nRecomendación No. 120, relativo a la higiene en el comercio y en las oficinas:\n\n“(…)\n\nXIX. Salas de descanso\n\n69. 1) Cuando no existan otras posibilidades para los trabajadores que necesiten descansar cierto\ntiempo durante las horas de trabajo se debería instalar una sala de descanso, cuando fuere\nconveniente, teniendo en cuenta la naturaleza de las labores y todas las demás condiciones y\ncircunstancias al respecto. Especialmente, deberían instalarse salas de descanso para satisfacer las\nnecesidades de las trabajadoras, de los trabajadores ocupados en tareas particularmente penosas o en\ntrabajos especiales que requieran descanso periódico durante la jornada de trabajo, y de los\ntrabajadores en equipo durante las pausas.\n\n2) La legislación nacional, cuando fuere apropiado, debería conferir a la autoridad competente la\nfacultad de exigir la instalación de salas de descanso, en los casos en que lo considere conveniente\ny tomando en cuenta las condiciones y circunstancias del empleo\n\n(…)”\n\n \n\n[7] Cabanellas (GUILLERMO), “Tratado de Derecho Laboral” Tomo II, Volumen 2 Contrato de Trabajo, 3ª\nedición, Editorial Heliasta, 1988,  P. 458",
  "body_en_text": " Dictamen 258\n\nDictamen: 258 of 23/07/2008\n\nDecember 4, 2002\n\nC-258-2008\n\nJuly 23, 2008\n\nLicenciado\n\nFernando Varela Zúñiga\n\nDean\n\nColegio Universitario de Puntarenas\n\nDear Sir:\n\nWith the consent of the Attorney General of the Republic, I am pleased to respond to your Official Letter No. DS-0201-08, of April 21 of the current year, through which you send us the agreement reached by the Board of Directors in Plenary Session No. 28-08, of April 16 of the current year, which states:\n\n\"In compliance with official letter No. 02929 issued by Lic. Luis Fernando Campos Montes M.B.A., Manager of the Social Services Area of the Division of Operational and Evaluative Oversight of the Comptroller General of the Republic regarding the Legality of the benefits contained in Article 41 of the Autonomous Labor Regulations, excepting subsection m.\" FIRM AGREEMENT (No. 58-08)\n\nYou also indicate to us that the corresponding legal opinion is not provided, because the Legal Advisor is part of the labor force of that Institution, for which reason they could be benefited or harmed when an agreement in this regard is issued.\n\nI.- PRELIMINARY ISSUE:\n\nThis consultation originates from the findings of the Division of Operational and Evaluative Oversight of the Comptroller General of the Republic, according to Report No. DFOE-SOC-16-2008, (see Official Letter No. 02929, of April 7, 2008-FOE-SOC-0311).\n\nBy reason of the results set forth in said report, and in accordance with the provisions of articles 183 and 184 of the Political Constitution, articles 16 and 17 of the Organic Law of the Comptroller General of the Republic, law No. 7428 of September 7, 1994, and 12 of the General Law of Internal Control, Law No. 8292 of July 31, 2002, the following applicable provisions were issued, as will be stated:\n\n\"1.- To the Board of Directors:\n\n1.1. Immediately repeal subsection II) of Article 41, of the Autonomous Labor Regulations, (…) referring to the enjoyment of \"paid collective vacations\" during the entire Holy Week, and from December 24 of each year, in compliance with Dictámenes Nos. C-206-97 and C-222-97, issued by the Attorney General's Office, and send to this comptroller body, no later than April 25, 2008, a copy of the agreement taken by that Board of Directors on the required repeal and, likewise, a copy of the documents evidencing the instructions issued to the instances of that College, in order to render the mentioned benefit ineffective.\n\n1.2. Order the Dean to formulate a consultation to the Attorney General's Office, regarding the legality of the other benefits contained in Article 41 of the Autonomous Labor Regulations, since this comptroller body has serious doubts about their legal viability. To comply with said provision, a period is granted until April 17 of the current year, a date by which a copy of the agreement taken by this Board of Directors must be sent.\n\n2.- To the Dean:\n\n2.1 Send a copy of the consultation submitted to the Attorney General's Office regarding the legality of the other benefits contained in Article 41 of the Autonomous Labor Regulations, within a period of fifteen business days subsequent to the agreement taken by the Board of Directors that requests it from you.\n\n(…)\"\n\nRegarding the matter within our competence, we must warn that, by virtue of the provisions of articles 1, 2, and 3 subsection b) of the Organic Law of the Attorney General's Office (No. 6815 of September 27, 1982 and its reforms), this Advisory Body of the Public Administration will issue the technical legal opinion on each of the entrusted norms in an abstract manner, without this implying any binding effect on the exercise of the Regulatory Power held by the Active Administration, under the mandate of subsections 3) and 18 of Article 140 of the Political Constitution, other than mere recommendations. Therefore, once the corresponding study has been carried out, it is clear that it is up to the Colegio Universitario de Puntarenas to consider any rectification or modification of any regulatory norm under consultation, in accordance with the provisions of articles 6, 11, 12, 14, 15, 16, 17, 18, 19, subsequent and concordant articles of the General Law of Public Administration.\n\nII.- ANALYSIS OF THE CONSULTATION RAISED:\n\nIn accordance with what has been observed above, this Office will proceed to review each of the subsections of Article 41 of the Autonomous Labor Regulations of the Colegio Universitario de Puntarenas[1], as follows:\n\n\"Article 41.-\n\nIn addition to what is established in other articles of these Regulations, the Labor Code and other Related and Supplementary Laws, C.U.P. officials shall have the right to:\n\n1.- \"Subsection a).- Acquire all the benefits granted by the Administrative Career according to the merits, conditions and requirements established by the respective Regulations.\"\n\nIn relation to that norm, we must point out that it is well known that once the public official or servant acquires stability in the position through the procedure of proven suitability[2], they enter, in principle, into the benefits that the merit regime establishes for climbing positions and obtaining better opportunities, both salary and professional, within the Public Administration, according to the requirements demanded by the corresponding regulations. In that sense, this Office, through Dictamen No. C-132, of May 4, 2004, has pointed out that the \"administrative career (carrera administrativa)\" is the mechanism or process by virtue of which the official accumulates a series of characteristics and qualities that enable them to climb to other positions and to receive various labor benefits, which ultimately favor or incentivize them, not only personally but also in favor of public service.\n\nRegarding that definition, it is worth mentioning what the authoritative doctrine has pointed out:\n\n\"…The career is conceived rather (at least in theory) from a functional perspective as a set of opportunities for promotion and mobility that the law offers to officials (and other employees) within public employment itself. By establishing the norms that regulate the career, the aim is, on the one hand, to facilitate professional self-realization (including retributive aspects) and on the other, to stimulate the official's improvement. The ultimate objective is to ensure that the Administration can count on the trained personnel it needs. But it is also about guaranteeing the official some rules of the game that allow them to foresee their possibilities for professional and economic improvement and a certain security in the levels of responsibility and retribution they successively achieve. In this way, both entry and permanence in public service can be made attractive, while the official is rewarded for their promotional effort. These are, from a modern perspective, the objectives of the career. But whether they are achieved or not depends, among other things, on the career scheme that the legislation provides, on the clarity and objectivity of the rules, and on the real possibilities of ascending by virtue of individual capacity and effort.\n\nMore than other aspects, it is the modalities of the administrative career (carrera administrativa) that have contributed to differentiating the prototype systems of public employment, as we had occasion to indicate in Chapter I. On the one hand, the system justly called the career system, which is based on the existence of hierarchical personal categories, accessed by seniority or by merits or by both factors, so that the official gradually ascends until reaching, where appropriate, the peak of their profession within the Administration….\"\n\n( Sánchez Morón (MIGUEL), \"Derecho de la Función Pública\", Editorial Tecnos, S.A. 1996, p.139)\n\nThat is, the concept of administrative career (carrera administrativa) for the official under the statutory regime (established in constitutional articles 191 and 192) tends to a recognition of their capacity, seniority, periodic evaluations and any other factors, so that at the Administration's discretion, they can be taken into account in promotions and other benefits, through the promotion procedures generally stipulated in the different regulations issued for those purposes. Thus, it is worth noting the definition on that premise clearly foreseen in Article 115 of the Municipal Code when it prescribes: \"The Municipal Administrative career is established, as a means of comprehensive development and promotion, regulating employment and labor relations between servants and the municipal administration…\"\n\nIn the same sense, articles 32, 33, 34, subsequent and concordant articles of the Civil Service Statute can be seen; 20 and 21 of its Regulations; through which the main forms of position promotion are prescribed, and it is worth recommending their contents for the regulation of the administrative career (carrera administrativa) in that institution.\n\nFinally, it is worth reiterating that the employment regime of that Colegio Universitario is governed by the statutory principles cited above, and all those originating from Administrative Law, as the first paragraph of Article 112 of the General Law of Public Administration clearly stipulates, when this provision establishes that: \"Administrative law shall be applicable to the service relationships between the Administration and its public servants\"; with the principle of legality being the ruling principle in all actions issued by the Administration and its officials, according to articles 11 of the Political Constitution and 11 of the General Law of Public Administration, as well as its corollary of minimum regulation postulated by articles 19 and 59.1 Ibid.[3] Hence, it is worth emphasizing that the Labor Code is not applicable in the statutory Employment Regime, except as a supplementary norm, according to, for example, what Article 51 of the Civil Service Statute establishes when it prescribes that, \"Cases not foreseen in this law, in its regulations or in its supplementary or related laws, shall be resolved in accordance with the Labor Code, the Social Security Law, the general principles of Civil Service, the principles and laws of common law, equity, custom and local use.\" (See Dictamen No. C-143, of July 13, 1999)\n\n2.-\"Subsection b) Apply for any scholarship according to existing Regulations for all officials and the training, capacity-building facilities granted by the C.U.P.\"\n\nAs is regulated in the generality of Public Administration institutions, that norm establishes the right of every official in its charge to apply for a scholarship in the terms that the corresponding regulation will issue in this regard, as well as training and capacity-building facilities, as can be deduced from its own content. This regulation is necessary, given that it will establish the requirements, procedures, and other premises for the granting of scholarships and official training, in favor of public service; as well as the duties and obligations derived from the benefit under discussion, as regulated in various existing regulations within the Public Administration. (See, for example, the provisions in Law Number 3009 of July 18, 1962, Articles 37 and 38 of the regulations of the Civil Service Statute, as well as others that will be mentioned later).\n\n3.- Subsection c) For administrative, teaching and teaching-administrative officials who have been incapacitated, the year-end bonus will not be reduced for that reason. Payment thereof will be made based on full salaries.\"\n\nRegarding this topic, this Attorney General's Office has already pointed out in several of its pronouncements that for the granting of the thirteenth salary or year-end bonus received by the official at the end of each year, it must be calculated based on the average of the ordinary and extraordinary salaries earned during the twelve months prior to December 1 of the year in question. In relation to the legal nature of public entities such as the Colegio Universitario under study[4], it is Law Number 1981 of November 9, 1955, that regulates the granting of the additional salary to those who provide service under a service relationship containing the three elements that configure it as such, the element of \"legal and factual subordination\" being what definitively characterizes it.\n\nIn that order of ideas, Article 2 of the cited legislation establishes:\n\n\"ARTICLE 2º.- The salary referred to in the previous article shall be calculated based on the average of the ordinary and extraordinary salaries earned during the twelve months prior to December 1st of the year in question. To make such calculations, the sums that may have been received as the thirteenth-month salary shall not be taken into account in any case.\n\n(Thus reformed by Article 3º of law No.3929 of August 8, 1967 and modified by Resolution of the Constitutional Chamber No. 3933-95 of 15:36 hours on July 18, 1995)\"\n\n(The bold highlighting is not from the original text)\n\nFrom the transcribed legal text, it is clear that the only items averaged for the granting of what is commonly called the year-end bonus are the ordinary and extraordinary salaries received by the employee or official during the twelve months prior to December 1 of the respective period. Consequently, the subsidies received during the time the person is or was incapacitated cannot be computed within the salary concept referred to in the numeral under analysis, except regarding maternity incapacities which, by virtue of the reform to numeral 95 of the Labor Code (made by law N° 7621 of September 5, 1996), the remuneration that the worker receives during the month prior to childbirth and the three months after the leave must be computed for the labor rights derived from the service relationship with the employer, in this case the State; labor rights, among which is, obviously, the year-end bonus. Thus, this Advisory Body of the Public Administration has repeatedly said:\n\n\"Hence, what the person economically receives during their incapacity due to illness or accident cannot be computed for the granting of the thirteenth month, since subsidies do not have a salary nature. Except, regarding maternity incapacities, because by virtue of the reform to numeral 95 of the Labor Code,- made through Law No. 7621 of September 5, 1996- the pregnant or lactating female official or worker shall have the right to receive her full remuneration, when said norm establishes, in what is relevant, that: \"The labor rights derived from the salary and established in this law at the employer's charge, must be paid by him in their entirety.\", among which is, obviously, the year-end bonus. In that sense, this Attorney General's Office has correctly stated:\n\n\"Regarding the issue of the exclusion of subsidies for the purposes of calculating labor extremes (basically in relation to the year-end bonus), it is worth citing, by way of illustration, the Dictámenes of this Attorney General's Office: C-394-84 of December 17, 1984, C-038-87 of February 12, 1987 (partially reconsidered by C-064-87 of March 10, 1987), C-071-91 of May 8, 1991 and C-008-2000 of January 25, 2000.\n\nThe above does not merit further analysis, except regarding maternity incapacities which, as correctly expressed in the legal opinion provided second, receive different treatment. This is by virtue of the reform to numeral 95 of the Labor Code made by law N° 7621 of September 5, 1996, where it was established that the remuneration received \"…must be computed for the labor rights derived from the employment contract.\", among which is, obviously, the year-end bonus.\n\n(The highlighting is not from the original text)\n\n(See Dictamen C-347-2001 of December 13, 2001)\n\n4.- Subsection d) In cases of qualified physical and/or mental incapacity, proven and covered by the C.C.S.S. or INS, due to illness or work-related accident or occupational disease. Recognize for the workers a monetary subsidy that, added to what the Insuring Institution pays, equals 100% of the salary the servant earns, according to the criteria of a specialist in the matter appointed by the C.U.P.\n\nFrom the study of this norm, this Advisory Body does not find any legal irregularity such that what is set forth therein is invalid and ineffective, since it is clear that what the consulting institution pays to the worker or employee who is incapacitated is to supplement the eventual subsidies received from the insurance institutions, such as the Costa Rican Social Security Fund or the National Insurance Institute, provided that this does not exceed 100% of their salary. Consequently, said norm is in accordance with the constitutional principles of reasonableness and proportionality, since it is clear that in the event of a misfortune or deterioration in the worker's health that incapacitates them from working, one cannot but try to balance their economic support in favor not only of them but also of their family.\n\nIn relation to this kind of regulation, the Constitutional Chamber of the Supreme Court of Justice has pointed out in certain cases submitted for its consideration, and in what is relevant:\n\n\"…Article 173 of the Civil Service Statute also seeks to ensure that during periods of illness the worker's salary does not suffer any deduction so that it can reach up to 100%, in such a way that equality is not violated, as it has been traditional for several years to seek to assist the sick worker so that their salary does not suffer harm during their illness. It is a solidarity measure towards the worker and their family, so that in addition to the illness –which usually generates additional expenses– the family income is not reduced.\"\n\n(See Judgment Number 7261, of 14:45 hours, of May 23, 2006)\n\nIn the same sense, that Jurisdiction stated:\n\n\"… that the norms in question are not unconstitutional. On the one hand, it must be clarified that Article 33-4 establishes a supplement to the indemnity regulated by the Occupational Risk Insurance of the National Insurance Institute, so that in no case is a sum greater than what the worker would normally earn paid. What is paid to the official is the remaining sum to complete the equivalent of their total salary.\"\n\n(See Judgment Number 2006-17746, of 14:36 hours of December 11, 2006)\n\n5.- \"e) Secretaries, maintenance personnel, Drivers, Clerks, Guards, Technicians and Miscellaneous workers shall have the right to four annual uniforms duly made and supplied entirely at the expense of the C.U.P. For men, each uniform shall consist of one pair of pants, two shirts and one pair of shoes (two per year); for women, the uniform shall consist of a skirt or pants and two blouses. They will be granted two uniforms at the beginning of the year and two in the middle of the year.\"\n\nA Commission shall be formed, which shall be composed of the Head of Human Resources or their Representative, the Administrative Representative before the Board of Directors and a representative of the officials who will receive the benefit, who shall have the authority to choose the quality, style and making of the uniforms.\"\n\nThe execution of this right shall be subject to budgetary availability, therefore the administration shall ensure compliance with the foregoing.\"\n\nIn general terms, it can be pointed out that the benefit of occasionally standardizing the attire of employees like those under consultation derives from the discretionary power of the State employer, within the canons of constitutional reasonableness and proportionality, without this being considered salary in kind, as provided in Article 9 of the Public Administration Salary Law, when this provision states:\n\n\"Article 9.- Except for the sums that for the concept of \"zonaje\" must be recognized for certain public servants according to the Regulations that the Executive Branch shall issue for that purpose, the additional benefits or supplies that in some cases are granted, such as those covering lodging, food, vehicle, uniforms, etc., shall not have the character of salary in kind, since such expenses shall only be granted when the needs of the service so require, as well as sums paid for per diem or travel expenses.\"\n\nSo, as long as the norm under discussion is supported by objective and technical parameters that result in the need to standardize the attire of the employee or worker, in favor of the public service provided at that Colegio Universitario, that provision would not be excessive.\n\nIn any case, the budgetary responsibility of the Colegio Universitario is well delimited when at the end of that provision it is clearly established that \"The execution of this right shall be subject to budgetary availability, therefore the administration shall ensure compliance with the foregoing.\"\n\n6.-\" f) Presenting oneself to work without the respective uniform shall be subject to the sanctions set forth in Article No. 49 and subsequent articles.\"\n\nThe preceding norm derives from the disciplinary power that the State employer holds in relation to its personnel under its charge; understood as \"that set of faculties that the employer holds against each of its workers to impose sanctions as a consequence of non-compliance with the appropriate, normally due conduct within the entity.\" [5]\n\nSince the need to standardize the attire of the operative employee is duly defined, and, therefore, the duty to present oneself to work with the respective uniform is regulated, its noncompliance would constitute one of the sanctions set forth in Article 49 and subsequent articles of said Regulations, with the respective exceptions. Thus, this norm does not contravene the Public Legal Order, rather it would find its support in subsection c) of Article 102 of the General Law of Public Administration, insofar as the head of the institution has full disciplinary power in relation to their subordinates.\n\n7.- \"g) Administrative and Administrative Teaching Officials shall have the right to two business days, with pay, for moving and setting up a new domicile, a maximum of two times per year. For this purpose, the official must request the permit in writing and fill out a sworn statement form. The falsehood of the data in the mentioned document shall empower the Administration to apply a sanction.\"\n\nSuch provision also derives from the employer's discretionary power to grant that type of permit to their workers or employees; however, it is worth remembering that in the case of the Public Administration, said power is not unrestricted, by virtue of the character that public service holds in our legal system. Therefore, for the granting of that kind of concession, constitutional parameters of reasonableness and proportionality that provide solid support to the corresponding regulation must precede it; that is, despite the incentivizing nature that this permit represents for the worker moving to another domicile, this cannot be to the detriment of the public service provided there to the community, a circumstance that must be well delimited in any text granting some type of benefit like the one under discussion. Thus, the criterion of the Court of Constitutional Law is reiterated when it states:\n\n\"This article grants discretion to the Human Resources Directorate of the Institute and its Management to grant leaves with or without pay, however, it is considered that to maintain their conformity with reasonableness and consequently not be contrary to the Constitution, these may be granted when their concession is duly justified, which implies that the permits granted must necessarily be directly related to the Institution's purposes and with strict control parameters under the responsibility of the corresponding bodies.\"\n\n(See Judgment Number 7261-2006, of 14:45 hours of May 23, 2006)\n\n(The underlining is not from the original text)\n\n8.- \"h) Administrative and Administrative Teaching Officials who have children in primary education shall have the right to a two-hour permit with pay every three months to attend the retrieval of their child's report card; likewise, a two-hour monthly permit with pay shall be granted to attend school meetings, provided the official's presence is indispensable. In both cases, the official must provide proof of attendance from the School's Administration.\"\n\nAs with what was said in the previous numeral, this special permit derives from the discretionary power of the Administration. And in that sense, it is worth observing that from a reading of that norm, not only can one extract a special consideration for the official who, in their condition as parent, must attend the educational center to retrieve the qualification grades of their children or attend school meetings, for each certain period; but also the responsibility of those is delimited, through certificates issued by the Administration of the corresponding school, which reliably demonstrate the parents' attendance at such activities.\n\nIt is not superfluous to point out what this Attorney General's Office, through Dictamen No. C-166-2006, of April 26, 2006, has analyzed regarding the international legal foundation on aspects such as the one under consultation, which is worth mentioning, also finds its support in Article 51 of our Political Constitution and doctrine. In a similar sense, it has stated what is relevant:\n\n\"(…)\n\nThe need for reconciliation of work and family has already been raised at an international level as a condition unequivocally linked to that new social reality we are discussing. Therefore, with a view to reconciling work and family responsibilities, the International Labour Conference of the ILO adopted the Convention concerning workers with family responsibilities, 1981 (No. 156) and the corresponding Recommendation (No. 165), which aim to ensure that every man and woman has the possibility to fully carry out their functions in social, economic, public and family life. And in that same sense, at the Fourth World Conference on Women, held in Beijing in September 1995, it was considered a strategic objective to promote a harmonization of work and family responsibilities between men and women, and in the Declaration approved by the 189 States gathered there, this commitment was reaffirmed.\n\nFor its part, within the European Community, maternity and paternity, in their broadest sense, have been addressed in Council Directives 92/85/EEC, of October 19, and 96/34/EC, of the Council, of June 3. The first of these contemplates maternity from the point of view of the health and safety at work of the pregnant worker, who has given birth or is in the lactation period. The second, relating to the Framework Agreement on parental leave, concluded by UNICE, CEEP and the CES, provides for parental leave and absence from work for reasons of force majeure as an important means to reconcile professional and family life and promote equal opportunities and treatment between men and women.\n\nThe awareness of this reality in other countries has made it necessary to configure a system that contemplates the new social relations that have arisen and a new mode of cooperation and commitment between men and women that allows a balanced distribution of responsibilities in professional and private life.\n\nIn Spain, for example, through Law 39/1999, of November 5, to promote the reconciliation of family and work life for working people (BOE No. 266 of Saturday, November 6, 1999), the transposition into Spanish legislation of the guidelines set by international and community regulations is contemplated, exceeding the minimum levels of protection provided therein. Said Law introduces legislative changes in the labor sphere so that workers can participate in family life, taking a new step on the path toward equal opportunities between women and men. It also seeks to maintain a balance to favor maternity and paternity leave without negatively affecting women's possibilities of access to employment, working conditions, and access to positions of special responsibility. At the same time, it facilitates that men can be co-participants in the care of their children from the moment of birth or their incorporation into the family. In short, said regulation introduces modifications to the Workers' Statute, among other things, regarding leave and leaves of absence related to maternity, paternity, and family care; modifications that undoubtedly improve the content of the community regulation and adjust the leave to social reality.\n\n \n\nIt is worth mentioning that the Spanish Constitutional Court, in at least three judgments (SSTC 240/1999, of December 20; 203/2000, of July 24; and 20/2001, of January 29), has recognized the fundamental right of workers and public employees to the reconciliation of their family and work or professional life; a right that responds in harmony with constitutionally relevant values such as the care of children and the protection of the family. As explained by the Court, this right, besides cooperating in the effective fulfillment of the parents' duty to provide all kinds of assistance to their children during their minority, constitutes a right attributed in order to make effective the constitutional mandate directed at public authorities to guarantee the institution of the family; thus, the protection of the family by public authorities is necessary, since an omission, due to indifference toward the real incompatibilities between family and work, can produce a detriment to that institution.\n\n\"(…)\"\n\n \n\nSo long as the regulatory provision establishes the suitable control mechanisms for the granting of the corresponding leave, its content is reasonable.\n\n \n\n9.- \" i) Free photocopying service for staff who are studying; the operational form of this Service shall be the responsibility of the Evaluation and Recognition Committee, who must include the mentioned provision in its Regulations.\"\n\n \n\nIt is reiterated that even though this provision derives from the Administration's own discretionary power to grant that type of concession, it is important to point out that, in the case of the State, it is limited to the principles clearly stipulated in articles 11 of the Political Constitution, 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19, subsequent and concordant articles of the General Public Administration Law, as well as in the power of action that the institution has in relation to the economic budget for the use and disposition of the corresponding resources (article 180 of the Political Constitution). Any incentive that may be granted for the benefit of the public servant, such as that prescribed in this regulatory text, must be well defined, such that it justifies the cause for the utilization of public funds, for the benefit of the public service rendered there; otherwise, it would translate into a privilege, to the detriment of the public order that governs us. Thus, for example, the Constitutional Chamber in similar cases, emphasizes \"…that this Chamber has recognized that the Public Administration can grant certain incentives or benefits to its workers, when these are supported by objective reasons that also translate into a better provision of the public service…\" (See Judgment No. 2006-17437, of 19:35 hours of November 29, 2006)\n\n \n\nConsequently, the photocopying service to the staff of that institution who are studying can be regulated with greater precision, so that the need to grant that benefit for the sake of the public service rendered there can be observed without great effort.\n\n \n\n10.-\"j) Right to study and to a scholarship in full or partial form as the case may be; for such purposes, the Evaluation and Recognition Committee must establish in the Scholarship Regulations the corresponding benefits and requirements; always seeking the personal betterment of the worker and their intellectual development to acquire or refresh knowledge, pertaining to their professional and work condition.\"\n\n \n\nAs we have already stated, it is clear that to achieve greater efficiency and effectiveness in the service provided to the community by the Public Administration, the preparation and training of public servants is necessary, under previously established objectives and plans. Hence the need for what is provided therein to be regulated in detail, establishing the rights, duties, and responsibilities acquired when a scholarship or study is granted for the personal and intellectual betterment of the public servant or worker, for the good of the public service, as well as the corresponding sanctions. In situations similar to the one under analysis, the Constitutional Chamber has stated, in what is relevant:\n\n \n\n\"…In the Public Administration, they can grant certain incentives or benefits to their workers, when these are supported by objective reasons that also translate into a better provision of the public service. It is for this reason that it is not considered that the study scholarships granted by (….) are violative of the Right of the Constitution, since they constitute an effective instrument to achieve greater suitability, quality, and efficiency in the job position, by stimulating the worker to pursue studies. It is evident that by granting facilities such as those provided in the challenged norm, the worker can achieve greater preparation for the exercise of their functions. Of course, this is understood to the extent that said studies are of importance to the (…), since the purpose is for the worker to have greater preparation, generating a benefit to the institution. In other words, the reasonableness of the norm lies in the fact that the greater specialization of the worker will result in a benefit for the field of application in the Institution, such that the norm is valid insofar as it recognizes studies related to the function being performed. In that sense, it is evident that primary and secondary studies will always be of benefit to the institution, since through them a minimum standard of worker preparation is guaranteed.\n\n(See Judgment Number 17441-2006, of 19:39 hours of November 29, 2006)\n\n \n\n          It is not superfluous to indicate that articles 37 and 38 of the Regulations to the Civil Service Statute, Law on Training Leave for Public Servants (Law No. 3009, of July 18, 1962, and its reforms), and its Regulations (issued through Decree No. 17339, of December 2, 1986), Reform to the Regulations of the Training and Development Subsystem of the Civil Service Regime (Decree No. 26786 of March 12, 1998), and Scholarship and Study Leave Regulations for the personnel of the Legislative Assembly Number (18 of July 31, 2001), as well as others, can be seen as a reference.\n\n \n\n11.- \"k) Leave to carry out cultural, recreational, or sports activities; it shall consist of 3 hours, with pay, every two weeks or according to agreement with the employer, for the public servants to carry them out.\"\n\n            The norm itself does not contravene the constitutional principles of reasonableness and proportionality, provided it is understood, as a matter of principle, that this type of cultural, recreational, or sports activities does not interrupt the public service rendered there for its celebration.\n\n            Regarding this, the Constitutional Chamber has stated that it is normal and even convenient for an institution such as the one mentioned, (within its power of organization and control of services) to seek ways to ensure that its employees carry out cultural, recreational, or sports activities, as a way, even, of recreation not only for the sake of the worker, but that ultimately greater performance in the public function under their charge can be obtained. (Constitutional judgment No. 3001-2006, of 10:35 hours of March 9, 2006)\n\nTo further elaborate, this Attorney General's Office in a similar case, emphasized:\n\n \n\n\"… within that discretionary conceptualization, it can be explained that although (…) that circumstance, per se, does not in any way harm the public service. However, implementing the manner of celebrating it is a decision that derives from the power of direction, control, and organization of the municipality, including the possibility of partially or totally suspending its work during the workday, to carry out recreational and/or cultural activities among the public servants and that entity, with the limitations prescribed to that effect by the legal system, as previously indicated. In that sense, the constitutional jurisprudence has been vast in emphasizing:\n\n \n\n\"…Notwithstanding the allegations, the Chamber considers, based on the general principles transcribed in the preceding considerando, that said norm is not unconstitutional, since the establishment of said conditions for the provision of the public service is reasonable, aims to protect the interests of both the community and the (…), and furthermore, derives from the exercise of the power of organization and control of services that exclusively pertains to the Administration,…\"\n\n(See: Judgment No. 1055-01 of 16:48 hours of February 6, 2001)\n\n \n\n12.- \"L) During the workers' rest period, the institution shall provide a duly conditioned place, for the use of the staff.\"\n\n \n\n            This Office considers that what is regulated therein is in accordance with the doctrine of articles 21, 66, and 56 of the Political Constitution, as well as the provisions of article 273, subsequent and concordant articles of the Labor Code[6]; given that this derives from the fundamental rights to health, life, and work. Therefore, the assignment of a place for the worker to take their rest and meals constitutes an obligation of the employer to provide it. A measure that is also derived from the Conventions of the International Labour Organization, ratified by our country, such as Number 120, concerning Hygiene in Commerce and Offices\", (ratified on January 27, 1966) and Number 148, concerning the Working Environment, (air pollution, noise and vibrations) (ratified on June 16, 1981).    \n\n \n\n13.- \"LL) Workers occupying Security and Surveillance Agent positions who work the III shift shall enjoy one free day, for a shift change consecutively and weekly when the change is scheduled. The rest shall be, at a minimum, 24 hours, counted from the conclusion of their shift.\"\n\n \n\nIn accordance with article 59 of the Political Constitution, all workers shall have the right to one paid day of rest after six consecutive days of work, that benefit constituting a fundamental right for the recovery of their physical and mental energies, as well as the right to enjoy and participate with their family in cultural, social, and religious activities. The most authoritative doctrine has even understood it as such, holding that \"the legislator has, to establish with mandatory character the rest of one day per week, arguments of a physical, cultural, recreational, family respect, and religious tolerance order. This rest serves so that the organism has the necessary time to dedicate to itself, to its own distractions, its natural tasks, instruction, family dealings, and fulfillment of religious duties. The reasons on which Sunday rest is based are the same as those adduced to justify weekly rest, that is, one day per week, even if this does not coincide with Sunday.\"[7]\n\n           \n\nIn exceptional situations, such as the hypothesis of the transcribed norm, generally, surveillance workers under immediate superior supervision are given an additional rest day because a night shift has been effectively worked. This, in consideration of the nature of the task, which merits different work shifts. In similar situations, this Attorney General's Office has stated:\n\n \n\n \n\n\"\"Said pronouncement is specific in explaining that, due to the character of the functions held by the Security and Surveillance Agent, their work shifts or schedules are in accordance with the service provided. Otherwise, it would not be possible to safeguard the security, custody, and tranquility of a penitentiary center without having such elementary exceptional assumptions, authorized constitutionally and legally. So that, due to the intensity and effort required in the surveillance of those places, the Administration, within its power, has established rest times proportional to the effective work time, in consideration of all this. For example, if the public servant is granted seven days of rest, it is because they have actually worked an equal amount. That is the essence of the work schedules in the Penitentiary Regime; therefore, if a Security Agent has not effectively performed the entrusted function, the enjoyment of such a category of rest is not possible, since apart from being illogical, it would denature the established system of work days for rest days.\n\n(See Pronouncement No. OJ, 070, of May 5, 2003)\n\n \n\nIt can be observed from what has been said, that this additional type of rest is by virtue of the exceptionality of the work shift, effectively performed by the worker. A contrario sensu, if there is an absence of those elements that support it, the security guard cannot enjoy that special rest.\n\n \n\n14.- \"m) In addition to the vacation period indicated in article No. 27, the public servants of the Colegio Universitario de Puntarenas, who have at least one year of continuous work completed, shall enjoy paid collective vacations, on the following dates.\"\n\na) Holy Week, includes the entire week\n\nb) From December 24 to December 31 of each year.\n\nFor institutional security reasons, the Diurnal and Nocturnal Surveillance service shall avail itself of this right within the period as agreed by both parties.\"\n\n \n\n            Even though it has been indicated that this subsection is not being consulted, we consider it appropriate to make a comment in this regard.\n\n \n\nRegarding what is provided in that regulatory norm, this Attorney General's Office, through Opinion Number C-206-97, dated October 29, 1997, stated the following:\n\n \n\n\"In the first place, it is clear that authorizing, through an administrative regulation, for public servants not to attend work on 'working business days', without any legal basis, openly contravenes the current legal regime, and even more seriously, when that irregularity is granted, with pay and without deducting the days not worked from the vacation period that corresponds to the personnel of said Colegio Universitario. It has been possible to observe throughout this entire study that there is no constitutional or legal norm that supports that kind of concession in the Public Administration; rather, the accused situation causes serious harm to the public service, and consequently to the general community, which clearly makes the recess of work in question improper, since this assumption does not fall within the guidelines that govern public employment.\"\n\n \n\n          On that occasion, it was indicated to that College that the text under analysis was not in conformity with our legal system, since besides the public servant or worker of that institution enjoying the staggered vacation right, according to their seniority in the Public Administration (articles 26 and 27 of the Reglamento Autónomo de Servicio), they enjoyed another vacation right. And that in that sense, there was no constitutional or legal norm that supported that kind of concession in the Public Administration; and that rather, the accused situation caused serious harm to the public service, and consequently to the general community. A criterion that should be reinforced now, when the Court of Constitutional Law has repeatedly indicated that:\n\n \n\n\"(…) the Constitutional Chamber considers that the establishment of a vacation amount greater than the minimum provided in article 59 of the Political Constitution is not violative of the Right of the Constitution. To begin with, article 59 of the Political Constitution itself clearly establishes that the two weeks of annual vacation provided therein constitute a minimum, so as such it can be exceeded in favor of the workers, it being understood that it must be done in reasonable and proportionate terms\"\n\n(The highlighting is not from the original text)\n\n(Constitutional Judgment No. 2006-17440 of 19:38 hours of November 29, 2006)\n\n \n\n          Consequently, there is no legal basis whatsoever for regulating a double vacation right without valid legal and factual support, so the conformity of that regulation with the principles of reasonableness and proportionality that shape article 59 of the Political Constitution is advisable.\n\n            The only days that public servants have the right not to attend their work, with pay, are those provided, in categorical form, in articles 147 and 148 of the Labor Code, and weekly rest days. Otherwise, unless for legally justified reasons, the personnel of the Public Administration must fulfill their tasks on all \"working business days\", in accordance with the official working day dictated for that purpose by the State, in its different institutions, and which are the countable ones for the enjoyment of the corresponding vacations.\n\n \n\n          In the manner set forth, each and every one of the questions posed in your Official Communication are hereby addressed.\n\n \n\nOf you, with all consideration\n\n \n\nMsc. Luz Marina Gutiérrez Porras\n\nPROCURATOR II\n\n \n\nLMGP/gvv\n\n \n\n \n\n[1] Reglamento Autónomo de Servicio, modified by the Board of Directors of the Colegio Universitario de Puntarenas, in Sessions Numbers 51-93 of July 8, 1993, and 54-96 of July 17, 1996, and ratified by the Budget Authority in Session No. 77 of October 13, 1998 (Stap No. 1500-00 of September 26, 2000)\n\n[2] In this sense, see Constitutional Judgment No. 1696-92, of August 23, 1992.\n\n[3] Article 19 of the General Public Administration Law:\n\n\"1.- The legal regime of constitutional rights shall be reserved to the law, without prejudice to the corresponding executive regulations.\n\n2.- Autonomous regulations in this matter are prohibited.\"\n\nArticle 59 Ibid:\n\n\"1.- Competence shall be regulated by law whenever it contains the attribution of powers of imperium.\n\n2.- The internal distribution of competences, as well as the creation of services without powers of imperium, may be done by autonomous regulation, but the same shall be subordinate to any future law on the matter.\n\n3.- Relations between organs may be regulated through autonomous regulation, which shall also be subordinate to any future law.\"\n\n \n\n[4] This Office, during the validity of Law No. 6541 of November 19, 1980, explained the legal nature of these para-university institutions, as follows:\n\n\"Now then, it is affirmed that as of Law No. 6541, university colleges become semi-autonomous legal entities. In light of said affirmation, it is necessary to clarify that Law 6541 does not contain an express provision that attributes legal personality to para-university education institutions of public origin. However, the Attorney General's Office has deduced that condition from a set of provisions. In the first place, the provision of article 19 of the Law:\n\n'Para-university higher education institutions shall enjoy full legal capacity to acquire rights and assume obligations.'\n\nTo be a legal entity is to be a 'subject of Law,' that is, an autonomous center of duties and rights, to which legal relations are definitively attributed. Legal personality determines that the organization is a center of action distinct from the State. In effect, the granting of legal personality places the body in a different legal position, since personality attributes to the entity a series of rights and duties independently and creates it as an autonomous center of rights and duties. Entities, due to their legal personality, are not subjected to a relationship of hierarchy or organic submission, but to a relationship of tutelage, of trust incompatible with hierarchical dependence. It is legal personality that normally allows the entity not to be integrated into the ministerial organization and to possess, on the contrary, organic autonomy. Additionally, due to its personality, the entity enjoys its own patrimony, independently of how it is constituted or integrated. Ownership of a patrimony implies patrimonial autonomy and, therefore, management autonomy. That autonomy is nothing but a corollary of the administrative autonomy that the entity possesses and that is a matter of principle. In accordance with that patrimonial autonomy, the entity may carry out all necessary acts and contracts that involve the management of said patrimony.\" (See Opinion Number C-084-2004, of March 09, 2004)\n\n            As of the new Law No. 8638, of May 14, 2008, both the Colegio Universitario de Cartago and that of Puntarenas, as well as others of that character, are merged to form the Universidad Técnica Nacional. In this manner, articles 1 and 2 characterize that new higher educational institution as follows:\n\nArticle.- CREATION:\n\n\"A state institution of university higher education denominated Universidad Técnica Nacional is created, whose purpose shall be to address the technical training needs that the country requires, at all levels of higher education. The legal domicile and the main headquarters shall be in the Central canton of Alajuela. It may create regional headquarters and centers in any place in the country or abroad. In the regulations that govern it, the principles of university autonomy and freedom of organization for students shall be guaranteed.\n\n           \n\nARTICLE 2.- LEGAL PERSONALITY:\n\n \n\nThe Universidad Técnica Nacional shall be a state institution of university higher education; it shall enjoy independence for the performance of its functions and to establish its own organization and government, under the terms of article 84 of the Political Constitution. It shall have full legal personality, financial autonomy, and its own patrimony, as well as legal capacity to acquire rights and assume obligations for the fulfillment of its purposes. It shall form part of the National Higher Education System, based on current legislation.\"\n\n \n\nConsequently, and for the purposes of analyzing the additional thirteenth salary for the public servants who provide their service there, said personnel continue to be governed by the aforementioned Law No. 1981, cited supra.\n\n \n\n \n\n[5] López Alvarez (MARÏA JOSË) \"The Labor Disciplinary Procedure\", Aranzadi Editorial 1999, p. p. 23 and 24\n\n[6] Article 21 of the Political Constitution: \"Human life is inviolable\"\n\n  Article 66 of the Political Constitution: \"Every employer must adopt in their enterprises the necessary measures for work hygiene and safety.\"\n\nArticle 273 of the Labor Code: \"Everything referring to occupational health is declared of public interest, which aims to promote and maintain the highest level of physical, mental, and social well-being of the worker; to protect them in their employment against the risks resulting from the existence of agents harmful to health; to place and maintain the worker in an employment suited to their physiological and psychological aptitudes and, in synthesis, to adapt the work to the person and each person to their task.\"\n\n \n\nArticle 5 of the International Labour Organization Convention No. 120:\n\n\"Every Member ratifying this Convention undertakes:\n\na.- to adopt and maintain in force legislation that ensures the application of the general principles contained in Part II; and\n\nb.- to ensure that, to the extent that national conditions make it possible and opportune, effect is given to the provisions of the Hygiene (Commerce and Offices) Recommendation, 1964, or to equivalent provisions.\"\n\n \n\nRecommendation No. 120, concerning hygiene in commerce and offices:\n\n\"(…)\n\nXIX. Rest Rooms\n\n69. 1) When no other possibilities exist for workers who need to rest for a certain time during working hours, a rest room should be installed, when convenient, taking into account the nature of the work and all other relevant conditions and circumstances. Especially, rest rooms should be installed to meet the needs of women workers, of workers employed on particularly arduous tasks or on special jobs requiring periodic rest during the workday, and of shift workers during breaks.\n\n2) National legislation, when appropriate, should confer upon the competent authority the power to require the installation of rest rooms, in cases where it considers it convenient and taking into account the conditions and circumstances of employment\n\n(…)\"\n\n \n\n[7] Cabanellas (GUILLERMO), \" Treatise on Labor Law\" Volume II, Volume 2 Employment Contract, 3rd edition, Editorial Heliasta, 1988,  P. 458"
}