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  "id": "pgr-16565",
  "citation": "C-282-2010",
  "section": "pgr_opinions",
  "doc_type": "dictamen",
  "title_es": "Cambio de destino de alameda a calle pública requiere ley",
  "title_en": "Changing an alameda to a public street requires a law",
  "summary_es": "El dictamen analiza si un municipio puede, en virtud de su autonomía, declarar calle pública una alameda para asfaltarla, o si se requiere una ley previa. Se concluye que las alamedas son bienes de dominio público destinados por ley al tránsito peatonal exclusivamente. Cualquier cambio de destino hacia un uso vehicular, aunque mantenga la naturaleza pública, constituye una mutación demanial que, según los artículos 45 de la Ley de Planificación Urbana y 69 de la Ley de Contratación Administrativa, debe ser autorizada por la Asamblea Legislativa, porque la afectación original se dio por ley. Un acuerdo municipal que pretenda modificar ese destino sin ley está viciado de nulidad absoluta. Se reitera que la jurisprudencia administrativa y judicial es vinculante y que la autonomía municipal no puede desconocer el régimen de protección de los bienes demaniales.",
  "summary_en": "This opinion addresses whether a municipality can, under its autonomy, declare a pedestrian alameda a public street for paving, or if a prior law is required. It concludes that alamedas are public domain assets legally designated exclusively for pedestrian traffic. Any change of purpose to allow vehicular traffic, while remaining public, constitutes a demanial mutation that, under Articles 45 of the Urban Planning Law and 69 of the Administrative Contracting Law, must be authorized by the Legislative Assembly, because the original designation was by law. A municipal agreement attempting such change without a law is absolutely null. Binding administrative and judicial precedent is upheld, and municipal autonomy cannot override the protection regime for public domain assets.",
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  "date": "24/12/2010",
  "year": "2010",
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  "es_concept_hints": [
    "alameda",
    "dominio público",
    "mutación demanial",
    "Ley de Planificación Urbana art. 45",
    "Reglamento de Fraccionamientos",
    "inalienabilidad",
    "Ley de Construcciones art. 5",
    "Sala Constitucional sentencia 2009-14623"
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      "law": "Ley de Planificación Urbana N° 4240"
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      "article": "Arts. 4, 5, 8, 37",
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      "article": "Sentencia 2009-14623",
      "law": "Sala Constitucional"
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  "keywords_es": [
    "alameda",
    "bien de dominio público",
    "vía pública",
    "tránsito peatonal",
    "mutación demanial",
    "Ley de Planificación Urbana",
    "autonomía municipal",
    "jurisprudencia vinculante",
    "Ley de Construcciones",
    "Reglamento de Fraccionamientos"
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  "keywords_en": [
    "alameda",
    "public domain asset",
    "public way",
    "pedestrian traffic",
    "demanial mutation",
    "Urban Planning Law",
    "municipal autonomy",
    "binding precedent",
    "Construction Law",
    "Subdivision Regulation"
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  "excerpt_es": "De lo indicado podemos concluir que el cambio de destino de una alameda para convertirla en una calle de tránsito vehicular, únicamente puede ser autorizado vía ley, pues se desvirtúa y modifica el uso público a que están destinadas. A pesar de que cada urbanización debe contar con las vías de acceso necesarias, éstas no se pueden construir a costa del destino de otros bienes públicos sin que exista autorización legal para ello. Consecuentemente, cualquier acuerdo municipal que pretenda modificar el destino de un bien de dominio público cuya afectación ha sido dada por ley, estaría viciado de nulidad absoluta.\n\nPor su parte la Sección Tercera de dicho Tribunal, conociendo como jerarca impropio en materia municipal, dispuso en lo que interesa:\n\n“cabe destacar que conforme al artículo 45 de la Ley de Planificación Urbana, en relación con el 44 de esa misma ley, las vías públicas -dentro de las cuales como ya se dijo-, se encuentran las alamedas o senderos peatonales, únicamente podrán ser transferidas a otro uso público (por ejemplo por vías vehiculares), con aprobación de la Asamblea Legislativa, por tener estas un destino determinado por ley, -lo que en este caso concreto no se encuentra.” (Resolución 2771-94 de las once horas del veintiséis de julio de mil novecientos noventa y cuatro.)\n\n“Reitera este Tribunal que los bienes de dominio público no pueden de ninguna manera ser cedidos, arrendados, gravados, transformados, ni utilizados para un fin distinto al que fueron sometidos, ni aún cuando también se trate de un uso público, ni ejercerse sobre ellas ningún otro derecho de carácter privado que desvirtúe la naturaleza pública que les asiste por ley.[...] Las alamedas son exclusivas para el tránsito peatonal, y por seguridad, en ellas no pueden transitar automotores, ni utilizarse como estacionamiento (artículo 4 del Reglamento para el Control Nacional de Fraccionamientos y Urbanizaciones), lo que ha sido reiterado por la Sala Constitucional en una serie de pronunciamientos, al indicar que: “… los dueños de las propiedades colindantes con las alamedas no les asiste el derecho alguno para cambiarles el destino”.",
  "excerpt_en": "From the above we can conclude that changing the destination of an alameda to convert it into a vehicular traffic street can only be authorized by law, since it distorts and modifies the public use for which they are intended. Even though every urban development must have the necessary access roads, these cannot be built at the expense of the purpose of other public assets without legal authorization. Consequently, any municipal agreement that seeks to modify the destination of a public domain asset whose designation has been established by law would be tainted by absolute nullity.\n\nThe Third Section of said Court, acting as improper hierarch in municipal matters, ruled in pertinent part:\n\n“it should be noted that according to Article 45 of the Urban Planning Law, in relation to Article 44 of that same law, public ways — within which, as already stated, alamedas or pedestrian paths are included — may only be transferred to another public use (for example vehicular ways) with the approval of the Legislative Assembly, since they have a destination determined by law — which in this specific case does not exist.” (Resolution 2771-94 of eleven o'clock on July twenty-sixth, nineteen hundred ninety-four.)\n\n“This Court reiterates that public domain assets may in no way be transferred, leased, encumbered, transformed, or used for a purpose other than that to which they were dedicated, even if it also involves public use, nor may any other private right be exercised over them that distorts the public nature that the law affords them. [...] Alamedas are exclusively for pedestrian traffic, and for safety, no motor vehicles may travel on them, nor may they be used as parking (Article 4 of the Regulation for the National Control of Subdivisions and Urbanizations), which has been reiterated by the Constitutional Chamber in a series of pronouncements, indicating that: '… the owners of properties adjacent to alamedas have no right whatsoever to change their purpose.'",
  "outcome": {
    "label_en": "Interpretive opinion",
    "label_es": "Dictamen interpretativo",
    "summary_en": "Changing an alameda's purpose to vehicular traffic can only be authorized by law, not by a municipal agreement.",
    "summary_es": "El cambio de destino de una alameda para tránsito vehicular solo puede autorizarse por ley, no por acuerdo municipal."
  },
  "pull_quotes": [
    {
      "context": "III. SOBRE LA VINCULATORIEDAD DE LA JURISPRUDENCIA ADMINISTRATIVA Y JUDICIAL",
      "quote_en": "Alamedas are exclusively for pedestrian traffic, and for safety, no motor vehicles may travel on them, nor may they be used as parking (Article 4 of the Regulation for the National Control of Subdivisions and Urbanizations).",
      "quote_es": "Las alamedas son exclusivas para el tránsito peatonal, y por seguridad, en ellas no pueden transitar automotores, ni utilizarse como estacionamiento (artículo 4 del Reglamento para el Control Nacional de Fraccionamientos y Urbanizaciones)."
    },
    {
      "context": "II. SOBRE LA NATURALEZA JURÍDICA DE LAS ALAMEDAS Y EL CAMBIO DE DESTINO DE LOS BIENES DE DOMINIO PÚBLICO",
      "quote_en": "Consequently, any municipal agreement that seeks to modify the destination of a public domain asset whose designation has been established by law would be tainted by absolute nullity.",
      "quote_es": "Consecuentemente, cualquier acuerdo municipal que pretenda modificar el destino de un bien de dominio público cuya afectación ha sido dada por ley, estaría viciado de nulidad absoluta."
    },
    {
      "context": "Resolución 2771-94 del Tribunal Contencioso Administrativo, Sección Tercera",
      "quote_en": "it should be noted that according to Article 45 of the Urban Planning Law, in relation to Article 44 of that same law, public ways — within which, as already stated, alamedas or pedestrian paths are included — may only be transferred to another public use (for example vehicular ways) with the approval of the Legislative Assembly, since they have a destination determined by law.",
      "quote_es": "cabe destacar que conforme al artículo 45 de la Ley de Planificación Urbana, en relación con el 44 de esa misma ley, las vías públicas -dentro de las cuales como ya se dijo-, se encuentran las alamedas o senderos peatonales, únicamente podrán ser transferidas a otro uso público (por ejemplo por vías vehiculares), con aprobación de la Asamblea Legislativa, por tener estas un destino determinado por ley."
    },
    {
      "context": "III. SOBRE LA VINCULATORIEDAD DE LA JURISPRUDENCIA ADMINISTRATIVA Y JUDICIAL",
      "quote_en": "The opinions and pronouncements of the Attorney General's Office constitute administrative jurisprudence, and must be mandatory complied with by the Public Administration.",
      "quote_es": "Los dictámenes y pronunciamientos de la Procuraduría General constituyen jurisprudencia administrativa, y son de acatamiento obligatorio para la Administración Pública."
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        "label": "Ley de Contratación Administrativa"
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        "label": "Reglamento para el Control Nacional de Fraccionamientos y Urbanizaciones."
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  "body_es_text": "Dictamen : 282 del 24/12/2010   \n\n\n\n24 de diciembre de 2010\n\n\n\n\nC-282-2010\n\n\n\n\n \n\n\n\n\nSeñora\n\n\n\n\nFlory Alvarez Rodríguez\n\n\n\n\nSecretaría Concejo Municipal\n\n\n\n\nMunicipalidad de Heredia\n\n\n\n\n \n\n\n\n\nEstimada señora:\n\n\n\n\n \n\n\n\n Con la anuencia de la señora Procuradora General, me refiero a su oficio SCM-2001-2010 del 30 de\nagosto de 2010, mediante el cual comunica el acuerdo tomado en la Sesión Ordinaria N° 028-2010 del\n23 de agosto de 2010 por el Concejo Municipal de Heredia, consultando a esta Procuraduría “si es\npotestad de los municipios el declarar como calle pública una alameda, a fin de proceder a su\nasfaltado, en virtud del principio de autonomía municipal, o si para esto es efectivamente necesario\nuna ley que así lo determine previamente”.\n\n\n\n\n \n\n\n\n\n \n\n\n\n\nI.                   SOBRE EL CRITERIO JURÍDICO APORTADO\n\n\n\n\n \n\n\n\n En cumplimiento de lo dispuesto en el artículo 4 de la Ley Orgánica de la Procuraduría General de\nla República, la Secretaria del Concejo Municipal de Heredia acompaña su consulta del criterio\njurídico emitido mediante oficio DAJ-473-10 del 18 de junio de 2010, por la Directora de Asuntos\nJurídicos de la Municipalidad. En dicho oficio, luego del análisis jurídico respectivo, se concluye\nlo siguiente:\n\n\n\n\n \n\n\n\n “En consecuencia y al no ser jurídicamente posible variar la naturaleza y el uso público de la\nalameda 2 de la Urbanización Bernardo Benavides en los términos que se pretenden, lo procedente del\ncaso es que el Concejo Municipal rechace mediante acuerdo motivado la solicitud de marras.\n\n\n\n Tómese en cuenta que al amparo de la normativa y jurisprudencia señalada, la única forma para que\nel Municipio pueda variar el uso peatonal de dicha alameda, es a través de la Asamblea Legislativa\nmediante la promulgación de una ley de la República que así lo autorice en forma expresa”\n\n\n\n\n \n\n\n\n\nVisto lo anterior, procederemos a evacuar la consulta presentada.\n\n\n\n\n \n\n\n\n II.                SOBRE LA NATURALEZA JURÍDICA DE LAS ALAMEDAS Y EL CAMBIO DE DESTINO DE LOS\nBIENES DE DOMINIO PÚBLICO\n\n\n\n\n \n\n\n\n La definición de las alamedas se encuentra establecida en el artículo I.9 del Reglamento para el\nControl Nacional de Fraccionamientos y Urbanizaciones (N° 3391 del 13 de diciembre de 1982), que\nestablece que se trata de “vías de tránsito peatonal exclusivamente”. A pesar de que dicha\ndefinición está dispuesta en el ámbito reglamentario, al tratarse de vías públicas peatonales, debe\nestarse a lo dispuesto en la ley sobre la regulación de estos bienes.\n\n\n\n\n \n\n\n\n La Ley de Construcciones N° 833 del 2 de noviembre de 1949, establece en su artículo 4 la\ndefinición de una vía pública, entendiendo que se trata de “todo terreno de dominio público y de uso\ncomún, que por disposición de la autoridad administrativa se destinare al libre tránsito de\nconformidad con las leyes y Reglamentos de planificación y que de hecho esté destinado ya, a ese uso\npúblico” .\n\n\n\n\n \n\n\n\n Asimismo, el artículo 5 de dicha normativa señala que las vías públicas son inalienables e\nimprescriptibles y por lo tanto, no podrá constituirse sobre ellas hipoteca, embargo, uso, usufructo\nni servidumbre en beneficio de una persona determinada, en los términos del derecho común. En la\nmisma línea, el artículo 8 de esa ley, indica que al realizarse un fraccionamiento o loteo, los\nterrenos que aparezcan destinados a vías públicas, saldrán del dominio del fraccionador para pasar\nal dominio público.\n\n\n\n\n           \n\n\n\n A partir de la definición otorgada a las alamedas, podemos señalar que además de vías públicas,\npueden ser equiparadas a un paseo público, en la medida que están destinadas al libre tránsito\npeatonal. Al respecto, el artículo 37 de la Ley de Construcciones señala en lo que interesa:\n\n\n\n\n \n\n\n\n “Artículo 37.-Parques y Jardines. Los parques, jardines y paseos públicos son de libre acceso a\ntodos los habitantes del país, los que al usarlos tienen la obligación de conservarlos en el mejor\nestado posible.\n\n\n\n\nAl efecto, no deberán:\n\n\n\n\na) Destruir los prados, arbustos o árboles que en los mismos se encuentren plantados.\n\n\n\n\nb) Destruir las obras de ornato que en los mismos se hallen colocados.\n\n\n\n\nc) Maltratar ni molestar a los animales domésticos o silvestres que en ellos viven.\n\n\n\n En general, se prohibe hacer uso de los jardines, prados, etc., diferente de aquél para el que\nfueron creados. (La negrita no forma parte del original)\n\n\n\n De la normativa anteriormente citada, podemos deducir que a pesar de que las alamedas se encuentran\ndefinidas vía reglamento, se encuentran afectadas al dominio público por disposición de la ley,\npuesto que cualquier vía o paseo público, incluyendo las destinadas al tránsito peatonal, debe\nutilizarse para el disfrute y uso común, respetando ese destino para el que fueron creadas.\n\n\n\n\n \n\n\n\n La especial naturaleza de las alamedas como bienes de dominio público, resulta de gran importancia\npara referirnos a lo consultado en esta oportunidad, sobre la posibilidad de cambiar el destino de\nestas vías de tránsito peatonal, a calles públicas  destinadas al tránsito de vehículos en general.\nNótese que no se trata de una desafectación del dominio público, sino de una mutación del destino\npara el cual fueron creadas, pero siempre manteniendo su naturaleza de bienes demaniales.\n\n\n\n\n \n\n\n\n Al respecto, esta Procuraduría se ha referido a la posibilidad de cambiar el destino original de un\nbien de dominio público cuando exista un interés público que así lo justifique. Específicamente en\nel dictamen C-210-2002 del 21 de agosto del 2002, se indicó:\n\n\n\n\n \n\n\n\n \"…En doctrina se admite que la mutación demanial externa a que dan lugar las relaciones\nintersubjetivas entre entidades administrativas, no entran en pugna con la regla de inalienabilidad,\nque sólo sustrae aquellos bienes del tráfico jurídico privado, pero no excluye las transmisiones en\nla esfera del Derecho Público, cuando hay un interés jurídico prevalente o más intenso a tutelar,\ntengan respaldo en una norma legal de rango suficiente y se garantice la inseparabilidad del régimen\nde domino público.\n\n\n\n\n \n\n\n\n Se altera el destino que originó la primitiva afectación, pero el bien conserva el carácter\ndemanial que antes tenía, el carácter servicial a una función pública. (Cassese, Sebastiano llama\nmutación subjetiva de la demanialidad a este transferimiento del bien de un ente público a otro. Le\ndestinazione dei beni degli enti pubblici. Milano Dott. A. Giuffré. Milán. 1962, pág. 140).\n\n\n\n\n \n\n\n\n (…) A modo de ejemplo, Clavero Arévalo, Catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad de\nSevilla, sostiene que si la titularidad administrativa del dominio público es atribuida por ley,\ncualquier cambio supone una modificación legal. De donde colige que \"son válidas las transmisiones\nde titularidad de este dominio, siempre que se realice por disposiciones del debido rango legal\".\n(La inalienabilidad del dominio público, RAP N° 25, pg. 51).\n\n\n\n Es la posición que se recoge en Fuentes Bodelón, Fernando: \"Si la afectación se ha hecho por Ley\nformal, la mutación requiere una norma de igual rango\" (Derecho Administrativo de los bienes.\nPublicaciones de la Escuela Nacional de la Administración Pública. Madrid. 1977, pg. 86). Y en\nBocanegra, Raúl y otros profesores de Derecho Administrativo de la Universidad de Oviedo: \"Hay que\npartir de la regla general según la cual se exige que el acto por el que se efectúa la mutación\ntenga, al menos, el mismo rango que la afectación; así, cuando la afectación se haga por Ley, la\nmutación también tiene que hacerse por Ley formal\" (Bocanegra Sierra, Raúl, Lecciones de dominio\npúblico. Obra colectiva. Edit. Colex. Madrid. 1999, págs. 34-35).\n\n\n\n\n \n\n\n\n (…) Marienhoff, trae a colación jurisprudencia de su país en el sentido de que cuando los bienes de\ndomino público afectados por ley deban \"facilitar la realización de un nuevo destino\" de utilidad\ngeneral, de más amplio concepto que el primitivo, el cambio de destino ha de ser \"declarado por una\nley de la Nación\" (Tratado Derecho Administrativo. Abeledo-Perrot. Buenos Aires. 1998, págs.\n312-313, y en Villegas, Wálter. Régimen jurídico de la expropiación. Edics. Depalma. Buenos Aires.\n1973, pág. 73 ss.).\n\n\n\n\n \n\n\n\n (…) Aunque la mutación demanial y la desafectación son nociones diferentes, presuponen un cambio\ndel destino inicial del bien y, por ahí, participan de similitud interpretativa. Al decir de la Sala\nConstitucional cuando los bienes demaniales tienen ese carácter a causa de una afectación legal,\n\"solamente por ley se puede privar o modificar el régimen especial que los regula\" (resolución N°\n2000-10466).\n\n\n\n\n \n\n\n\n (…) Otro tanto hace la Ley de Contratación Administrativa, N° 7494 de 2 de mayo de 1995, artículo\n69, al prever que los bienes inmuebles afectos a un fin público, \"podrán desafectarse por el mismo\nprocedimiento utilizado para establecer su destino actual\". (La negrita no forma parte del original)\n\n\n\n\n \n\n\n\n De lo anterior, podemos extraer que en el ámbito doctrinario se ha aceptado el cambio de destino de\nun bien de dominio público, siempre que se haga a través de una norma de rango legal, lo cual en\nnuestro ordenamiento jurídico tiene sus matices, pues por disposición del artículo 69 de la Ley de\nContratación Administrativa N° 7494 del 2 de mayo de 1995, se permite realizar el cambio de destino\nutilizando el mismo procedimiento de afectación. Dispone dicho artículo:\n\n\n\n\n \n\n\n\n\n“ARTICULO 69.-\n\n\n\n\nLímites. La Administración no podrá enajenar los bienes inmuebles afectos a un fin público.\n\n\n\n Los bienes podrán desafectarse por el mismo procedimiento utilizado para establecer su destino\nactual.\n\n\n\n Se requerirá la autorización expresa de la Asamblea Legislativa, cuando no conste el procedimiento\nutilizado para la afectación”\n\n\n\n\n \n\n\n\n En otras palabras, nuestro ordenamiento jurídico interno permite que el cambio de destino de un\nbien de dominio público opere a través del procedimiento utilizado para fijar el destino inicial.\nConsecuentemente, si la afectación fue realizada vía ley, se requerirá de una norma de igual rango\npara variar el destino, pero si la afectación ocurrió a través de una norma reglamentaria,\nentenderíamos que su cambio de destino podría ocurrir por la misma vía.\n\n\n\n\n \n\n\n\n En respaldo de lo anterior, el artículo 45 de la Ley de Planificación Urbana, N° 4240 del 15 de\nnoviembre de 1968, establece:\n\n\n\n\n \n\n\n\n\n“Artículo 45.-\n\n\n\n Los inmuebles a que se refiere el artículo anterior, podrán ser transferidos a otro uso público,\nconforme a las determinaciones del Plan Regulador; más si tuvieren destino señalado en la ley, el\ncambio deberá ser aprobado por la Asamblea Legislativa.” (La negrita no forma parte del original)\n\n\n\n\n \n\n\n\n Es claro entonces, que por tratarse las alamedas de vías o paseos públicos destinados al tránsito\npeatonal, su afectación al dominio público proviene directamente de la ley, según los artículos que\ncitamos anteriormente. Dado ello, cualquier cambio de destino que desee realizarse de dichos bienes\npor existir un interés jurídico superior, debe hacerse por la misma vía, sea a través de una\nautorización legal.\n\n\n\n\n \n\n\n\n Así lo ha dispuesto reiteradamente la jurisprudencia de la Sala Constitucional al referirse al tema\nde las alamedas, para lo cual basta citar como ejemplo lo dispuesto en la sentencia 2009-14623 de\nlas 12:13 horas del 18 de septiembre del 2009, en la cual indicó:\n\n\n\n\n \n\n\n\n “El hecho que la recurrida haya cerrado la alameda al paso de vehículos en la Ciudadela Rodrigo\nFacio Ipís de Guadalupe, alameda 1, acera 1, no lesiona los derechos constitucionales de los\nrecurrentes, ni de los vecinos de dicho lugar, pues estos no estaban autorizados a darle al bien un\nuso distinto al establecido por ley, ya que estaba destinado exclusivamente al tránsito peatonal y\nno a otro como pretende hacerlo ver los recurrentes. Conforme el artículo 169 de la Constitución\nPolítica y 15 de la Ley de Planificación Urbana, les concierne a las Municipalidades el control del\ndesarrollo urbano en su territorio disponiendo de los mecanismos necesarios para su realización, por\nlo que el preservar las alamedas para su fin originario no resulta arbitrario ya que lo que se\npretende es que la administración haga valer el destino que para esos bienes ha previsto el\nordenamiento jurídico. Además bajo juramento se señala que esa actuación municipal se adoptó a raíz\nde las recomendaciones dadas por la Defensoría de los Habitantes dentro del expediente\n09668-2007-SI, por queja interpuesta por Manuel Vargas Montero, vecino de esa misma alameda, así\ncomo de los resuelto por la Sección Tercera del Tribunal Superior Contencioso en la tramitación del\nexpediente número 1308-3-93 “en per saltum” de María Teresa Blama Madriz, quien también es vecina de\ndicha alameda, contra el acuerdo del Concejo Municipal de Goicoechea tomado en sesión ordinaria\n57-94 del 4 de julio de 1994, en sentencia 378-95 que declaró con lugar el recurso interpuesto y\nanuló el Acuerdo Municipal por estimarlo contrario a derecho, dado que permitió el tránsito de\ncualquier vehículo automotor por las alamedas y en el caso concreto esa alameda de la acera número 1\nde la Ciudadela Rodrigo Facio, donde habitan los aquí recurrentes. Así las cosas, se corrobora que\nla actuación de la Municipalidad recurrida se ha limitado a velar por el respeto del destino que\npara esos bienes -las alamedas- ha previsto el ordenamiento jurídico, lo que esta Sala ha estimado\nreiteradamente que no puede estimarse como violatorio del Derecho de la Constitución.” (La negrita\nno forma parte del original) (De importancia también la sentencia 2078-96 de las 12:15 horas del 3\nde mayo de 1996)\n\n\n\n\n \n\n\n\n En esa misma línea, la Sección II del Tribunal Contencioso Administrativo indicó en la sentencia\n351-2005 de las 11:45 horas del 5 de agosto de 2005 lo siguiente:\n\n\n\n\n \n\n\n\n “Reitera este Tribunal que los bienes de dominio público no pueden de ninguna manera ser cedidos,\narrendados, gravados, transformados, ni utilizados para un fin distinto al que fueron sometidos, ni\naún cuando también se trate de un uso público, ni ejercerse sobre ellas ningún otro derecho de\ncarácter privado que desvirtúe la naturaleza pública que les asiste por ley.\n\n\n\n\n \n\n\n\n\n(…)\n\n\n\n\n \n\n\n\n Las alamedas son exclusivas para el tránsito peatonal, y por seguridad, en ellas no pueden\ntransitar automotores, ni utilizarse como estacionamiento (artículo 4 del Reglamento para el Control\nNacional de Fraccionamientos y Urbanizaciones), lo que ha sido reiterado por la Sala Constitucional\nen una serie de pronunciamientos, al indicar que: “… los dueños de las propiedades colindantes con\nlas alamedas no les asiste el derecho alguno para cambiarles el destino”.   Específicamente, en la\nsentencia del Tribunal Constitucional No.  6464-97 de las 4:45 horas del 8 de octubre de 1997 se\nexpresó: “… las propias recurrentes reconocen que sus casas de habitación se encuentran dentro de\nuna alameda, que, por definición legal, es únicamente para tránsito peatonal, de modo que de\nantemano, al adquirir sus viviendas, conocían las limitaciones de las mismas. Si por tolerancia de\nlas autoridades municipales, durante algún tiempo tuvieron salida en vehículo por un terreno público\ny ahora éste les es cerrado, lo procedente es discutirlo en la sede contencioso administrativa. (…)\nLos terrenos públicos son inalienables e imprescriptibles, de modo que sobre esa franja no podrían\nalegar derechos adquiridos, pero sí pueden reclamar judicialmente la constitución de una servidumbre\nde paso o bien, si se ha consolidado o no esa salida como un camino público, pero ello deben\nplantearlo y discutirlo en la jurisdicción ordinaria y no en esta instancia”.  Por lo tanto, lo\nprocedente es el cierre de las alamedas al tránsito vehicular, lo que lógicamente no abarca las\nunidades de socorro en caso de emergencia (ambulancias, carros de bomberos, patrullas, etc.), y así\nlo ha dispuesto en muchas ocasiones la Municipalidad de Heredia.  El cumplimiento y ejecución de los\nacuerdos del gobierno local en ese sentido, escapan a la competencia de este Tribunal. (La negrita\nno forma parte del original)\n\n\n\n\n \n\n\n\n Por su parte la Sección Tercera de dicho Tribunal, conociendo como jerarca impropio en materia\nmunicipal, dispuso en lo que interesa:\n\n\n\n\n \n\n\n\n “cabe destacar que conforme al artículo 45 de la Ley de Planificación Urbana, en relación con el 44\nde esa misma ley, las vías públicas -dentro de las cuales como ya se dijo-, se encuentran las\nalamedas o senderos peatonales, únicamente  podrán ser transferidas a otro uso público (por ejemplo\npor vías vehiculares), con aprobación de la Asamblea Legislativa, por tener estas un destino\ndeterminado por ley, -lo que en este caso concreto no se encuentra.” (Resolución 2771-94 de las once\nhoras del veintiséis de julio de mil novecientos noventa y cuatro.)\n\n\n\n\n \n\n\n\n De lo indicado podemos concluir que el cambio de destino de una alameda para convertirla en una\ncalle de tránsito vehicular, únicamente puede ser autorizado vía ley, pues se desvirtúa y modifica\nel uso público a que están destinadas. A pesar de que cada urbanización debe contar con las vías de\nacceso necesarias,  éstas no se pueden construir a costa del destino de otros bienes públicos sin\nque exista autorización legal para ello. Consecuentemente, cualquier acuerdo municipal que pretenda\nmodificar el destino de un bien de dominio público cuya afectación ha sido dada por ley, estaría\nviciado de nulidad absoluta.\n\n\n\n\n \n\n\n\n\n \n\n\n\n\nIII.             SOBRE LA VINCULATORIEDAD DE LA JURISPRUDENCIA ADMINISTRATIVA Y JUDICIAL\n\n\n\n\n \n\n\n\n En el apartado anterior, dejamos establecido que existe jurisprudencia administrativa de esta\nProcuraduría que obliga a acudir al mismo procedimiento de afectación de un bien de dominio público,\nsi se desea variar su destino. Asimismo, citamos resoluciones y sentencias de la jurisdicción\ncontenciosa y de la jurisdicción constitucional que obligan a contar con una autorización legal,\npara variar el destino público de una alameda y convertirla en vía para el tránsito vehicular.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Por el contrario, el Alcalde consultante cita un criterio del Departamento de \nServicios Técnicos de la Asamblea Legislativa, mediante el cual se señala que un “proyecto de ley de\ntrasformar en calles públicas unas alamedas, excede la competencia del legislador. La decisión sobre\nla transformación de la naturaleza de una vía, además de involucrar aspectos técnicos (…), es un\nasunto exclusivamente local que involucra competencias municipales y jurisdiccionales que no pueden\nser invadidas por el legislador ordinario…” \n\n\n\n\n \n\n\n\n Al respecto, debemos indicar que en virtud de lo dispuesto en el artículo 13 de la Ley de la\nJurisdicción Constitucional, los precedentes de la Sala Constitucional son vinculantes erga omnes.\nPor el contrario, un criterio del Departamento de Servicios Técnicos no tiene esa naturaleza, pues\nno vincula ni siquiera a las señoras y señores diputados, los que pueden apartarse del mismo.\n\n\n\n Por otro lado, el artículo 2 de la Ley Orgánica de la Procuraduría establece en su artículo 2 que:\n“Los dictámenes y pronunciamientos de la Procuraduría General constituyen jurisprudencia\nadministrativa, y son de acatamiento obligatorio para la Administración Pública.” , con lo cual la\nadministración consultante se encuentra obligada a acatar sus pronunciamientos.\n\n\n\n\n \n\n\n\n Finalmente, y no menos importante, debemos destacar que específicamente en cuanto a la Urbanización\nBernardo Benavides, ya existe un pronunciamiento de la Sección Tercera del Tribunal Superior\nContencioso Administrativo, que conociendo como jerarca impropio, se refirió al caso específico de\nla Alameda 2. En dicha oportunidad se dispuso en lo que interesa:\n\n\n\n\n \n\n\n\n “… se mantiene que la voluntad de los particulares y la complacencia de las autoridades es ineficaz\npara que por sí y ante sí dispongan en esta materia, a falta de disposiciones legales que se lo\npermitan, porque ahora y siempre las vías públicas, y desde luego esas alamedas, son y han sido\nconforme a nuestro ordenamiento jurídico, bienes demaniales, sujetos al uso y servicios públicos a\nque han sido destinados, destino inmutable, al amparo de la permanencia de la necesidad que\nsatisfacen y del derecho de todos al uso reconocido, conforme a las leyes y reglamentos\nadministrativos, en donde se concluye que la sustracción de un bien demanial a su destino de uso\npúblico por acto administrativo, es ilegal; por consiguiente sólo será admisible la ocupación\nprivativa en cuanto compatible con aquel destino del bien. A mayor abundamiento, debe decirse que el\ncambio de afectación legal deberá ser aprobado por la Asamblea Legislativa, según así lo dispone\nexpresamente el artículo 45 de la Ley de Planificación Urbana” (La negrita no forma parte del\noriginal)\n\n\n\n\n \n\n\n\n Dado ello, el Alcalde municipal consultante no podría apartarse del criterio indicado, por cuanto\nno consta que lo resuelto haya sido impugnado y mucho menos anulado en sede judicial.\n\n\n\n\n \n\n\n\n Por otro lado, debemos indicar que la autonomía municipal garantizada a las municipalidades\nconstitucionalmente, no les otorga a éstas una especie de inmunidad ante la ley, a la cual se\nencuentran sometidas todas las autoridades públicas en virtud del principio de legalidad. Mucho\nmenos podría el ente municipal desconocer principios constitucionales de igual rango a su autonomía,\ntal como la protección de los bienes de dominio público y la garantía de disfrute y uso común de\néstos.\n\n\n\n\n \n\n\n\n\n \n\n\n\n\nIV.             CONCLUSIÓN\n\n\n\n\n \n\n\n\n Vistas las anteriores consideraciones, este órgano asesor concluye que el cambio de destino de una\nalameda para convertirla en una calle de tránsito vehicular, únicamente puede ser autorizado vía\nley, pues se desvirtúa y modifica el uso público a que están destinadas.\n\n\n\n\n \n\n\n\n\nAtentamente,\n\n\n\n\n \n\n\n\n\nSilvia Patiño Cruz\n\n\n\n\nProcuradora Adjunta\n\n\n\n\n \n\n\n\n\n \n\n\n\n\nSPC/gcga",
  "body_en_text": "Opinion: 282 of 12/24/2010\n\n\n\nDecember 24, 2010\n\n\n\n\nC-282-2010\n\n\n\n\n\n\n\nMrs.\n\n\n\n\nFlory Alvarez Rodríguez\n\n\n\n\nSecretariat of the Municipal Council\n\n\n\n\nMunicipality of Heredia\n\n\n\n\n\n\n\nDear Mrs. Alvarez:\n\n\n\n With the consent of the Attorney General, I refer to your official letter SCM-2001-2010 of August\n30, 2010, by which you communicate the agreement reached in Ordinary Session No. 028-2010 of\nAugust 23, 2010, by the Municipal Council of Heredia, consulting this Attorney General’s Office “whether it\nis the power of municipalities to declare an alameda as a public street, in order to proceed with its\npaving, by virtue of the principle of municipal autonomy, or if for this a law that so determines it\npreviously is effectively necessary.”\n\n\n\n\n\n\n\nI. REGARDING THE LEGAL OPINION PROVIDED\n\n\n\n In compliance with the provisions of Article 4 of the Organic Law of the Attorney General’s Office of\nthe Republic, the Secretary of the Municipal Council of Heredia accompanies her consultation with the legal\nopinion issued via official letter DAJ-473-10 of June 18, 2010, by the Director of Legal\nAffairs of the Municipality. In said official letter, following the respective legal analysis, it is\nconcluded as follows:\n\n\n\n \"Consequently, and since it is not legally possible to vary the nature and public use of the\nalameda 2 of the Bernardo Benavides Urbanization in the terms intended, the appropriate course of action in\nthis case is for the Municipal Council to reject the aforementioned request by means of a reasoned agreement.\n\n Bear in mind that, under the protection of the indicated regulations and jurisprudence, the only way for\nthe Municipality to vary the pedestrian use of said alameda is through the Legislative Assembly\nby means of the promulgation of a law of the Republic that expressly authorizes it\"\n\n\n\nHaving seen the foregoing, we shall proceed to address the consultation presented.\n\n\n\nII. ON THE LEGAL NATURE OF ALAMEDAS AND THE CHANGE OF USE OF PUBLIC DOMAIN GOODS\n\n\n\n The definition of alamedas is established in Article I.9 of the Regulation for the National Control of\nSubdivisions and Urbanizations (Reglamento para el Control Nacional de Fraccionamientos y Urbanizaciones,\nNo. 3391 of December 13, 1982), which establishes that they are “exclusively pedestrian transit\nways”. Although this definition is provided at the regulatory level, as they are public pedestrian ways, one\nmust abide by what is provided in the law regarding the regulation of these goods.\n\n\n\n The Construction Law (Ley de Construcciones) No. 833 of November 2, 1949, establishes in its Article 4 the\ndefinition of a public way, understood as “any land of public domain and common use, which by provision\nof the administrative authority is intended for free transit in accordance with the planning laws and\nRegulations and that is, in fact, already intended for that public use.”\n\n\n\n Likewise, Article 5 of said regulation states that public ways are inalienable and\nimprescriptible and, therefore, no mortgage, seizure, use, usufruct,\nor easement (servidumbre) for the benefit of a specific person, under the terms of common law, may be constituted over them. Along the\nsame lines, Article 8 of that law indicates that upon carrying out a subdivision or lotting (fraccionamiento o loteo), the\nlands that appear intended for public ways shall leave the domain of the subdivider to become\npublic domain.\n\n\n\n From the definition given to alamedas, we can point out that, in addition to being public ways,\nthey can be equated to a public promenade, insofar as they are intended for free pedestrian\ntransit. In this regard, Article 37 of the Construction Law states, in what is relevant:\n\n\n\n “Article 37.-Parks and Gardens. Parks, gardens, and public promenades are freely accessible to\nall the inhabitants of the country, who, when using them, have the obligation to preserve them in the best\npossible state.\n\nTo this effect, they shall not:\n\na) Destroy the lawns, bushes, or trees planted therein.\n\nb) Destroy the ornamentation works placed therein.\n\nc) Mistreat or disturb the domestic or wild animals that live in them.\n\n In general, it is forbidden to make use of the gardens, lawns, etc., different from that for which\nthey were created. (The bold is not part of the original)\n\n\n\n From the regulations cited above, we can deduce that although alamedas are defined via\nregulation, they are affected to the public domain by provision of law,\nsince any public way or promenade, including those intended for pedestrian transit, must\nbe used for the enjoyment and common use, respecting that purpose for which they were created.\n\n\n\n The special nature of alamedas as public domain goods is of great importance\nfor referring to what is consulted on this occasion, regarding the possibility of changing the use of\nthese pedestrian transit ways into public streets intended for the transit of vehicles in general.\nNote that this is not a declassification (desafectación) from the public domain, but a mutation of the use\nfor which they were created, while always maintaining their nature as demanial goods.\n\n\n\n In this regard, this Attorney General’s Office has referred to the possibility of changing the original use of a\npublic domain good when there is a public interest that so justifies it. Specifically, in\nopinion C-210-2002 of August 21, 2002, it was indicated:\n\n\n\n \"...In doctrine, it is admitted that the external demanial mutation to which the intersubjective\nrelationships between administrative entities give rise does not come into conflict with the rule of inalienability,\nwhich only withdraws those goods from private legal traffic, but does not exclude transfers in\nthe sphere of Public Law, when there is a prevailing or more intense legal interest to protect,\nthey have backing in a legal norm of sufficient rank, and the inseparability of the regime\nof public domain is guaranteed.\n\n\n\n The use that originated the primitive classification (afectación) is altered, but the good retains the demanial\ncharacter it previously had, the servicial character to a public function. (Cassese, Sebastiano calls\nthis transfer of the good from one public entity to another subjective mutation of demaniality. La\ndestinazione dei beni degli enti pubblici. Milano Dott. A. Giuffré. Milan. 1962, p. 140).\n\n\n\n (...) By way of example, Clavero Arévalo, Professor of Administrative Law at the University of\nSeville, maintains that if the administrative ownership of the public domain is attributed by law,\nany change supposes a legal modification. From which he infers that \"transfers of ownership of this domain are valid, provided they are carried out by provisions of the due legal rank.\"\n(The inalienability of the public domain, RAP No. 25, p. 51).\n\n\n\n It is the position collected in Fuentes Bodelón, Fernando: \"If the classification (afectación) has been made by formal Law,\nthe mutation requires a norm of equal rank\" (Derecho Administrativo de los bienes.\nPublicaciones de la Escuela Nacional de la Administración Pública. Madrid. 1977, p. 86). And in\nBocanegra, Raúl and other professors of Administrative Law from the University of Oviedo: \"One must\nstart from the general rule according to which it is required that the act by which the mutation is effected\nhas, at least, the same rank as the classification (afectación); thus, when the classification is made by Law, the\nmutation must also be made by formal Law\" (Bocanegra Sierra, Raúl, Lecciones de dominio\npúblico. Collective work. Edit. Colex. Madrid. 1999, pp. 34-35).\n\n\n\n (...) Marienhoff brings up jurisprudence from his country to the effect that when public\ndomain goods classified by law must \"facilitate the realization of a new use\" of general\nutility, of a broader concept than the original, the change of use must be \"declared by a\nlaw of the Nation\" (Tratado Derecho Administrativo. Abeledo-Perrot. Buenos Aires. 1998, pp.\n312-313, and in Villegas, Wálter. Régimen jurídico de la expropiación. Edics. Depalma. Buenos Aires.\n1973, p. 73 ss.).\n\n\n\n (...) Although demanial mutation and declassification (desafectación) are different notions, they presuppose a change\nof the initial use of the good and, thereby, share interpretative similarity. According to the Constitutional Chamber (Sala Constitucional),\nwhen demanial goods have that character due to a legal classification (afectación), \"only by law can the special regime that regulates them\nbe deprived or modified\" (resolution No. 2000-10466).\n\n\n\n (...) The Administrative Contracting Law (Ley de Contratación Administrativa) does the same, No. 7494 of May 2, 1995, Article\n69, when providing that real property classified for a public purpose \"may be declassified (desafectarse) by the same\nprocedure used to establish its current use.\" (The bold is not part of the original)\n\n\n\n From the foregoing, we can extract that in the doctrinal field, the change of use of\na public domain good has been accepted, provided it is done through a norm of legal rank, which in\nour legal system has its nuances, because by provision of Article 69 of the Administrative Contracting Law No. 7494\nof May 2, 1995, it is permitted to carry out the change of use using the same classification (afectación) procedure. Said article provides:\n\n\n\n\n“ARTICLE 69.-\n\n\n\n\nLimits. The Administration may not alienate real property classified for a public purpose.\n\n\n\n Goods may be declassified (desafectarse) by the same procedure used to establish their current\nuse.\n\n\n\n The express authorization of the Legislative Assembly shall be required when the procedure\nused for the classification (afectación) is not documented.”\n\n\n\n In other words, our internal legal system allows the change of use of a\npublic domain good to operate through the procedure used to set the initial use.\nConsequently, if the classification was carried out via law, a norm of equal rank\nwill be required to vary the use, but if the classification occurred through a regulatory norm,\nwe would understand that its change of use could occur through the same channel.\n\n\n\n In support of the foregoing, Article 45 of the Urban Planning Law (Ley de Planificación Urbana), No. 4240 of November\n15, 1968, establishes:\n\n\n\n\n“Article 45.-\n\n\n\n The real properties referred to in the previous article may be transferred to another public use,\nin accordance with the determinations of the Regulatory Plan; but if they have a use indicated in the law, the\nchange must be approved by the Legislative Assembly.” (The bold is not part of the original)\n\n\n\n It is clear then, that since alamedas are public ways or promenades intended for pedestrian\ntransit, their classification (afectación) to the public domain comes directly from the law, according to the articles we\ncited previously. Given that, any change of use that may be desired for said goods\ndue to the existence of a superior legal interest must be done through the same channel, that is, through a\nlegal authorization.\n\n\n\n This has been repeatedly provided by the jurisprudence of the Constitutional Chamber when referring to the topic\nof alamedas, for which it suffices to cite as an example what was provided in judgment 2009-14623 of\n12:13 p.m. on September 18, 2009, in which it indicated:\n\n\n\n “The fact that the respondent municipality (recurrida) has closed the alameda to the passage of vehicles in the Rodrigo\nFacio Ipís de Guadalupe Citadel, alameda 1, sidewalk 1, does not injure the constitutional rights of the\nappellants, nor of the residents of that place, since they were not authorized to give the good a\nuse different from that established by law, as it was intended exclusively for pedestrian transit and\nnot for another purpose as the appellants try to make it seem. Pursuant to Article 169 of the Political\nConstitution and Article 15 of the Urban Planning Law, the Municipalities are responsible for the control of\nurban development in their territory, having the necessary mechanisms for its realization, for\nwhich preserving the alamedas for their original purpose is not arbitrary since what is\nsought is for the administration to enforce the use that the legal system has provided for those goods.\nFurthermore, under oath, it is stated that this municipal action was adopted as a result\nof the recommendations given by the Ombudsman's Office (Defensoría de los Habitantes) within file\n09668-2007-SI, upon a complaint filed by Manuel Vargas Montero, a resident of that same alameda, as well\nas what was resolved by the Third Section of the Superior Contentious Administrative Court in the processing of\nfile number 1308-3-93 “in per saltum” of María Teresa Blama Madriz, who is also a resident of\nsaid alameda, against the agreement of the Municipal Council of Goicoechea taken in ordinary session\n57-94 of July 4, 1994, in judgment 378-95 which upheld the filed appeal and\nannulled the Municipal Agreement considering it contrary to law, given that it allowed the transit of\nany motor vehicle through the alamedas and, in the specific case, that alameda of sidewalk number 1\nof the Rodrigo Facio Citadel, where the appellants herein live. Thus, it is corroborated that\nthe action of the respondent Municipality has been limited to ensuring respect for the use that\nthe legal system has provided for those goods -the alamedas-, which this Chamber has repeatedly\nheld cannot be considered a violation of Constitutional Law.” (The bold\nis not part of the original) (Also of importance is judgment 2078-96 of 12:15 p.m. on May\n3, 1996)\n\n\n\n Along the same lines, Section II of the Contentious Administrative Court indicated in judgment\n351-2005 of 11:45 a.m. on August 5, 2005, the following:\n\n\n\n “This Court reiterates that public domain goods cannot in any way be transferred,\nleased, encumbered, transformed, nor used for a purpose different from that to which they were subjected, not\neven when it also concerns a public use, nor can any other right of\na private nature that distorts the public nature that assists them by law be exercised over them.\n\n\n\n\n(...)\n\n\n\n Alamedas are exclusive for pedestrian transit, and for safety, motor vehicles cannot\ntravel on them, nor be used as parking (Article 4 of the Regulation for the National Control of\nSubdivisions and Urbanizations), which has been reiterated by the Constitutional Chamber\nin a series of rulings, indicating that: ‘… the owners of the properties adjacent to\nthe alamedas have no right whatsoever to change their use.’ Specifically, in\nConstitutional Court Judgment No. 6464-97 of 4:45 a.m. on October 8, 1997, it was\nexpressed: ‘… the appellants themselves recognize that their dwelling houses are located within\nan alameda, which, by legal definition, is only for pedestrian transit, so that in\nadvance, when acquiring their homes, they knew their limitations. If due to tolerance of\nthe municipal authorities, for some time they had vehicular access through public land\nand now this is closed to them, the proper course is to discuss it in the contentious-administrative venue. (…)\nPublic lands are inalienable and imprescriptible, so that they could not\nclaim acquired rights over that strip, but they may judicially claim the constitution of an easement (servidumbre)\nof passage or whether that access has been consolidated or not as a public road, but this must be\nraised and discussed in the ordinary jurisdiction and not in this instance.’ Therefore, what\nis proper is the closure of the alamedas to vehicular traffic, which logically does not encompass\nemergency units (ambulances, fire trucks, patrol cars, etc.), and the Municipality of Heredia has so provided on many occasions.\nThe fulfillment and execution of the local government's agreements in this sense are beyond the competence of this Court. (The bold\nis not part of the original)\n\n\n\n For its part, the Third Section of said Court, acting as an improper hierarch in municipal\nmatters, provided in what is relevant:\n\n\n\n “it should be noted that according to Article 45 of the Urban Planning Law, in relation to Article 44\nof that same law, public ways -within which, as already stated-, include\nalamedas or pedestrian paths, may only be transferred to another public use (for example,\nto vehicular ways), with the approval of the Legislative Assembly, as their specific\nuse is determined by law -which in this specific case does not exist.” (Resolution 2771-94 of eleven\no'clock on July twenty-sixth, nineteen ninety-four.)\n\n\n\n From what has been indicated, we can conclude that the change of use of an alameda to convert it into a\nvehicular transit street can only be authorized via law, as it distorts and modifies\nthe public use for which they are intended. Even though each development (urbanización) must have the necessary access\nways, these cannot be built at the expense of the use of other public goods without\nlegal authorization existing for it. Consequently, any municipal agreement that attempts\nto modify the use of a public domain good whose classification (afectación) has been given by law would be\nvitiated by absolute nullity.\n\n\n\n\n\n\nIII. ON THE BINDING NATURE OF ADMINISTRATIVE AND JUDICIAL JURISPRUDENCE\n\n\n\n In the previous section, we established that there is administrative jurisprudence of this\nAttorney General’s Office that obliges resorting to the same classification (afectación) procedure for a public domain good\nif one wishes to vary its use. Likewise, we cited resolutions and judgments from the contentious\njurisdiction and the constitutional jurisdiction that require having a legal authorization\nto vary the public use of an alameda and convert it into a way for vehicular transit.\n\n\n\n On the contrary, the consulting Mayor cites an opinion from the Department of\nTechnical Services of the Legislative Assembly, which indicates that a “bill to\ntransform some alamedas into public streets exceeds the legislator's competence. The decision on\nthe transformation of the nature of a way, in addition to involving technical aspects (…), is\nan exclusively local matter that involves municipal and jurisdictional competencies that cannot\nbe invaded by the ordinary legislator…”\n\n\n\n In this regard, we must indicate that by virtue of the provisions of Article 13 of the Law of\nConstitutional Jurisdiction, the precedents of the Constitutional Chamber are binding erga omnes.\nOn the contrary, an opinion from the Department of Technical Services does not have that nature, as\nit does not bind even the deputies, who may depart from it.\n\n\n\n On the other hand, Article 2 of the Organic Law of the Attorney General’s Office establishes in its Article 2 that:\n“The opinions and pronouncements of the Office of the Attorney General constitute administrative jurisprudence,\nand are mandatory for the Public Administration,” with which the\nconsulting administration is obliged to abide by its pronouncements.\n\n\n\n Finally, and no less important, we must highlight that specifically regarding the Bernardo\nBenavides Urbanization, there is already a pronouncement from the Third Section of the Superior\nContentious Administrative Court, which, acting as an improper hierarch, referred to the specific case of\nAlameda 2. On that occasion, it was provided, in what is relevant:\n\n\n\n ‘… it is maintained that the will of private individuals and the complacency of the authorities is ineffective\nfor them to, by and for themselves, dispose of this matter, in the absence of legal provisions that so\npermit them, because now and always public ways, and of course those alamedas, are and have been\naccording to our legal system, demanial goods, subject to the public use and services\nfor which they have been intended, an immutable use, under the protection of the permanence of the need they\nsatisfy and of the right of everyone to the recognized use, in accordance with the laws and administrative\nregulations, where it is concluded that the removal of a demanial good from its public use\nby administrative act is illegal; therefore, private occupation will only be admissible\ninsofar as it is compatible with that use of the good. Furthermore, it must be said that the\nchange of legal classification (afectación) must be approved by the Legislative Assembly, as expressly\nprovided by Article 45 of the Urban Planning Law’ (The bold is not part of the\noriginal)\n\n\n\n Given this, the consulting municipal Mayor could not depart from the indicated criterion, as\nit is not recorded that what was resolved has been challenged, much less annulled, in court.\n\n\n\n On the other hand, we must indicate that the municipal autonomy constitutionally guaranteed to municipalities\ndoes not grant them a kind of immunity before the law, to which\nall public authorities are subject by virtue of the principle of legality. Much\nless could the municipal entity ignore constitutional principles of equal rank to its autonomy,\nsuch as the protection of public domain goods and the guarantee of their enjoyment and common use.\n\n\n\n\n\n\n\n\nIV. CONCLUSION\n\n\n\n In view of the foregoing considerations, this advisory body concludes that the change of use of an\nalameda to convert it into a vehicular transit street can only be authorized via\nlaw, as it distorts and modifies the public use for which they are intended.\n\n\n\n\n\n\nSincerely,\n\n\n\n\nSilvia Patiño Cruz\n\n\n\n\nDeputy Attorney General\n\n\n\n\n\n\nSPC/gcga"
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