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  "id": "pgr-17103",
  "citation": "OJ-126-2008",
  "section": "pgr_opinions",
  "doc_type": "legal_opinion",
  "title_es": "Reforma a la Ley de Armas y Explosivos — expediente 16.429",
  "title_en": "Amendment to the Weapons and Explosives Law — file 16.429",
  "summary_es": "La Procuraduría General de la República emite opinión jurídica no vinculante sobre el texto sustitutivo del proyecto de ley 16.429, que propone reformar la Ley de Armas y Explosivos n.° 7530 para transitar de un modelo permisivo a uno restrictivo en la tenencia y portación de armas de fuego. El análisis aborda una serie de observaciones técnicas: omisiones normativas, errores de remisión, duplicidad de tipos penales y sanciones, y la necesidad de armonizar el proyecto con la legislación de protección a la mujer. Se examina particularmente la propuesta de agregar un inciso al artículo 112 del Código Penal para calificar el homicidio cometido con arma de fuego, concluyendo que esta agravante es razonable y proporcional, alineada con la función instrumental y simbólica del derecho penal y el mandato constitucional de proteger la vida. La opinión sugiere múltiples correcciones de técnica legislativa y recomienda, en lo sustancial, mantener la redacción original en algunos delitos y eliminar artículos redundantes.",
  "summary_en": "The Office of the Attorney General issues a non-binding legal opinion on the substitute text of Bill 16.429, which seeks to amend the Weapons and Explosives Law No. 7530 to shift from a permissive to a restrictive model for firearm possession and carrying. The analysis covers a series of technical observations: regulatory gaps, erroneous cross-references, duplication of criminal offenses and penalties, and the need to harmonize the bill with women’s protection legislation. It specifically examines the proposal to add a subsection to Article 112 of the Penal Code to classify homicide committed with a firearm as aggravated, concluding that this aggravating factor is reasonable and proportionate, consistent with the instrumental and symbolic functions of criminal law and the constitutional mandate to protect life. The opinion suggests numerous legislative drafting corrections and substantially recommends retaining the original wording for some offenses and eliminating redundant articles.",
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  "date": "18/11/2008",
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    "Ley de Armas y Explosivos 7530",
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    "Weapons and Explosives Law 7530",
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    "Attorney General",
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  "excerpt_es": "En relación con este supuesto bajo estudio, que torna en Homicidio calificado aquél en que se emplea un arma de fuego, es importante acotar que se presume que el legislador considera como justificante la necesidad de disuadir el uso indiscriminado de ese tipo de armas por parte de la población, sobretodo, dado que el bien jurídico a tutelar es la vida; máxime si consideramos que es una decisión de carácter político criminal, dentro de los fines a resguardar en nuestro sistema democrático. / Debe tenerse en cuenta que el artículo 21 de la Constitución Política estable en forma precisa que la vida humana es inviolable, lo cual deviene en una obligación estatal doble, en primer lugar, de no atender contra la vida y asimismo, le impone un deber de protección de la colectividad frente a acciones de terceros. / Según lo indicado, creemos que por razones de conveniencia –e incluso de constitucionalidad- la reforma que pretende introducir un nuevo inciso al articulado que prevé los delitos calificados por empleo de armas de fuego, resulta apropiada.",
  "excerpt_en": "Regarding this assumption under study, which turns homicide into aggravated homicide when a firearm is used, it is important to note that it is presumed the legislator considers the need to deter the indiscriminate use of such weapons by the population as justification, especially since the legal interest to be protected is life; even more so considering it is a criminal policy decision, within the goals to be safeguarded in our democratic system. / It must be taken into account that Article 21 of the Political Constitution precisely establishes that human life is inviolable, which becomes a dual state obligation: first, not to harm life and, likewise, imposes a duty to protect the community from third-party actions. / Based on the above, we believe that for reasons of convenience—and even constitutionality—the amendment that seeks to introduce a new subsection to the article providing for qualified offenses by use of firearms is appropriate.",
  "outcome": {
    "label_en": "Non-binding opinion",
    "label_es": "Opinión no vinculante",
    "summary_en": "The PGR opines that the amendment to the Weapons and Explosives Law, including the aggravating factor for firearm use in aggravated homicide, is appropriate, though it points out numerous legislative drafting deficiencies.",
    "summary_es": "La PGR opina que la reforma a la Ley de Armas y Explosivos, incluyendo la agravante por uso de arma de fuego en el homicidio calificado, es apropiada, aunque señala múltiples deficiencias de técnica legislativa."
  },
  "pull_quotes": [
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      "context": "Comentario al artículo 107",
      "quote_en": "Based on the above, we believe that for reasons of convenience—and even constitutionality—the amendment that seeks to introduce a new subsection to the article providing for qualified offenses by use of firearms is appropriate.",
      "quote_es": "Según lo indicado, creemos que por razones de conveniencia –e incluso de constitucionalidad- la reforma que pretende introducir un nuevo inciso al articulado que prevé los delitos calificados por empleo de armas de fuego, resulta apropiada."
    },
    {
      "context": "Comentario al artículo 107",
      "quote_en": "the most effective penalty is not the most severe, but the one that best maintains relation and proportion with the value of the legal interests and rights protected by it",
      "quote_es": "la pena más eficaz no es aquella más grave, sino la que mejor guarda relación y proporción con el valor de los bienes e intereses jurídicos tutelados por ella"
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    {
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      "quote_en": "this pronouncement is a non-binding legal opinion.",
      "quote_es": "este pronunciamiento es una opinión jurídica sin efectos vinculantes."
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  "body_es_text": "Opinión Jurídica : 126 - J   del 18/11/2008   \n\n\n\nOJ-126-2008\n\n\n\n\nSan José, 18 de noviembre de 2008\n\n\n\n\n \n\n\n\n\nLicenciada\n\n\n\n\nRosa María Vega Campos\n\n\n\n\nJefa Comisión Permanente de Gobierno y Administración\n\n\n\n\nAsamblea Legislativa\n\n\n\n\n \n\n\n\n\nEstimada señora (ita):\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Con la aprobación de la Señora Procuradora General de la República, Ana Lorena Brenes\nEsquivel, me es grato dar respuesta a su atento oficio número CG-037-07 de fecha 28 de febrero del\naño pasado, mediante el cual hace formal solicitud a efecto de que Procuraduría General de la\nRepública vierta su criterio técnico-jurídico, en relación con el texto sustitutivo del proyecto de\nla ley tramitado bajo el expediente 16.429, denominado: “Reforma a varios artículos de la Ley de\nArmas y Explosivos Nº 7530”.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Previo a referirnos al objeto de la consulta, es preciso aclarar los alcances de este\npronunciamiento:\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Como es de su conocimiento, la Ley Orgánica de la Procuraduría General de la República,\nnúmero 6815 de 27 de setiembre de 1982 y sus reformas, establece una competencia asesora a esta\nrepresentación en relación con los órganos de la Administración Pública. Dicha normativa, en su\nnumeral 4º, establece que los citados órganos “por medio de los jerarcas de los diferentes niveles\nadministrativos, podrán consultar el criterio técnico-jurídico de la Procuraduría”. Criterios que,\nsegún lo establece el artículo 2º ibídem, resultan vinculantes para las dependencias administrativas\nconsultantes.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             En ese mismo orden de ideas, la jurisprudencia administrativa de este órgano Asesor en\npronunciamientos como el OJ-166-2005 de 19 de octubre del 2005, ha reconocido la posibilidad de que\nla Asamblea Legislativa consulte sobre aspectos relacionados con la labor administrativa que\ndesempeña de manera excepcional a su actividad principal, en cuyo caso los pronunciamientos emitidos\nserán vinculantes. Al contrario, tratándose de consultas relacionadas con la labor legislativa\nencomendada por ley, este Órgano se encuentra imposibilitado de emitir criterios vinculantes, en el\ntanto dicha competencia escapa a lo señalado en la normativa que nos rige.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             A pesar de lo señalado anteriormente, en un afán de colaboración, se analizará el\nproyecto de ley consultado, no sin antes advertir que en concordancia con lo antes expuesto, éste\npronunciamiento es una opinión jurídica sin efectos vinculantes.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             De igual forma, es importante destacar que sobre este mismo proyecto de Ley 16.429, se\nvertió criterio jurídico por parte de esta institución en la Opinión Jurídica OJ-142-2007 de fecha\n11 de diciembre de 2007, rendida por el Procurador Adjunto Ronny Bassey.\n\n\n\n\n \n\n\n\n\nI.- Pretensión del proyecto de Ley bajo estudio.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             La iniciativa de reforma a la Ley de Armas y Explosivos que nos ocupa, está integrada\npor algunas normas de la ley vigente, por las contenidas en la propuesta realizada por el Poder\nEjecutivo (la cual generó el proyecto de ley tramitado en el expediente 16.429), por la propuesta\ncontenida en el expediente 16.317 (presentada por los legisladores del Partido Acción Ciudadana,\nElizabeth Fonseca Corrales y Alberto Salom Chavarría) y por la propuesta destacada en el expediente\n16.041, la cual fue introducida por el Partido Unidad Social Cristiana.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             El texto de marras sustituyó a los anteriores proyectos legislativos introducidos para\nreformar la Ley de Armas y Explosivos, número 7530, publicada en la Gaceta número 159 de 23 de\nagosto de 1995.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Al realizarse un estudio comparativo entre el proyecto de ley venido en consulta y la\nlegislación vigente respecto a esta materia, resulta evidente que la normativa que nos rige\ncontempla un modelo permisivo en cuanto a tenencia y portación de armas se refiere, en el tanto\npropuesta legal bajo estudio trata de introducir un paradigma restrictivo por parte del Estado para\nautorizar la tenencia y eventual portación de armas de fuego.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Este proyecto pretende iniciar la transición, junto con una agenda paralela de\nacciones, hacia ese modelo de mayor control público por parte del Estado, y con ello, limitar la\nproliferación de armas de fuego en nuestro país.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Una de las principales modificaciones que presenta el texto de reforma, se encuentra en\nque se conceptualiza con claridad que el ciudadano no tiene un derecho constitucional de poseer y\neventualmente portar un arma de fuego para su defensa, sino que es el Estado quien, ante el\ncumplimiento de requisitos preestablecidos, otorga al administrado una licencia para matricular o\nportarla.\n\n\n\n\n \n\n\n\n\nII.- Criterio de la Procuraduría General de la República.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Atendiendo un criterio meramente formal, dividiremos nuestra exposición en capítulos\nsiguiendo en lo posible – y con las observaciones que posteriormente se detallan-, la segmentación\ncontenida en el proyecto en estudio.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Cabe señalar que el proyecto de ley que se analiza omite ubicar en el texto el primer\ncapítulo, razón por la cual éste viene a ser el primer comentario a señalar. Por nuestra parte, por\nlas razones de orden antes mencionadas, ubicamos ese primer capítulo antes de iniciar el artículo\n1º, y lo hemos denominado, tal y como la ley que hoy nos rige, como “Disposiciones Generales”.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Respecto a este mismo tema, el proyecto de marras contiene en cuanto a numeración de\ncapítulos se refiere, dos capítulos XI: el primero llamado “Disposiciones Transitorios”, por lo que\nse asume que el segundo de ellos corresponde al Capítulo XII, y en razón de ello así lo\ndistinguiremos en la presente opinión legal.\n\n\n\n\n \n\n\n\n\na.- Capítulo I: Disposiciones Generales\n\n\n\n\n \n\n\n\n\n                        Comentario al artículo 5º .- Definiciones:\n\n\n\n\n \n\n\n\n Al respecto, debemos señalar que el párrafo tercero del inciso l) del artículo 5º contiene un\naspecto que no se puede considerar parte de una definición de lo que se debe entender por licencia\nde portación, en el que se señala que “Deben demostrar cierto riesgo… inseguridad general”; siendo\nque más bien se trata de requisitos que se le deben exigir a quien solicita la licencia para\nprotección personal. En ese sentido, es nuestro criterio que ese párrafo tercero del inciso l) debe\nser trasladado a los requisitos para obtener la licencia de portación de arma, establecidos en el\nartículo 38 del proyecto en estudio.\n\n\n\n\n \n\n\n\n\n                        Comentario al artículo 7º.- Autorización para donaciones:\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Con este artículo del proyecto se concede autorización a algunas entidades para dar\ncontribuciones, patrocinios y donaciones para coadyuvar en la realización de actividades; sin\nembargo, no se indica a qué tipo de actividades se refiere esa norma, lo cual genera un vacío que\nconsideramos improcedente.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             La omisión señalada es evidente; no obstante, nos vemos imposibilitados a realizar\nsugerencia alguna toda vez que nos resulta materialmente imposible descifrar el tipo de actividades\nque se quiere favorecer con las donaciones que se admiten.\n\n\n\n\n \n\n\n\n                         Comentario al artículo 10º.- Personas inhibidas para inscribir y portar\narmas:\n\n\n\n\n \n\n\n\n             A fin de que la ley que se pretende emitir resulte en armonía con las nuevas corrientes\nlegales de protección a la mujer, consideramos que el inciso e) del artículo 10 del proyecto debe\ncontemplar también como causa inhibitoria para inscribir y portar armas, las medidas de protección\ncontempladas en la Ley de Penalización de la Violencia contra las Mujeres.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Por otra parte, resulta oportuno señalar que la Ley contra la Violencia Doméstica Nº\n7586 es de 10 de abril de 1996, publicada en la Gaceta número 83 de 2 de mayo de 1996 y no como\nerróneamente se indica en el proyecto.\n\n\n\n\n \n\n\n\n\nb.- Capítulo III: Clasificación de las armas\n\n\n\n\n \n\n\n\n                         Comentario al artículo 27.- Armas de Reglamento y 32.- Empleo de armas en\nhuelgas y manifestaciones.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             En el numeral 27, se hace una descripción de las armas que podrá la policía en\nfunciones normales, y por otro lado se describe el uso de armas de apoyo, sin especificar en qué\nsituaciones podrá hacerse uso de tales armas de apoyo, omisión que debe ser clarificada a fin de\nevitar situaciones de abuso con exposición a peligro común.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Por otra parte, pero en este mismo sentido, es oportuno indicar que el artículo 32\nautoriza el empleo de las armas permitidas en los casos de intervención de los cuerpos policiales en\nhuelgas y manifestaciones, incurriendo en una omisión similar al del numeral anterior, ya que no se\nindica nada acerca del uso de las armas de apoyo en este tipo de actividades, que en principio, se\nconsideran de poca o inusual intervención.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Por ello, es nuestra consideración que dichas armas de apoyo deben tener un papel\nlimitado o excepcional en situaciones concordantes con su uso, ya que se observa que son de pesado\ncalibre o muy dañosas, y por lo tanto deben estar restringidas a eventos de la misma naturaleza,\nexcluyéndolas de situaciones como las que se aborda en este apartado, sea las huelgas o\nmanifestaciones.\n\n\n\n\n \n\n\n\n\n            Cometario al artículo 33.- Dudas en la clasificación de armas:\n\n\n\n\n \n\n\n\n\n            El párrafo segundo del artículo 33 del proyecto señala:\n\n\n\n\n            “Las resoluciones dictadas por esta Dirección podrán ser recurridas\n\n\n\n\n            conforme se dispone en el tercer párrafo del artículo 17 de esta\n\n\n\n\n            ley.” (Lo destacado es suplido).\n\n\n\n\n \n\n\n\n             De un estudio laxo del numeral 17 del proyecto, se extrae con meridiana claridad que el\nreferido artículo está compuesto de un solo párrafo, razón por la cual la norma que se comenta\nremite al vacío.\n\n\n\n\n \n\n\n\n\n \n\n\n\n\nc- Capítulo IV: Inscripción y licencias\n\n\n\n\n \n\n\n\n\n            Cometario al artículo 35.- Legítima defensa:\n\n\n\n\n \n\n\n\n             En este numeral, se habla de inscripción de armas para la “legítima defensa”,\ncircunstancia que se repite en otros apartados de este proyecto. En este sentido, debe recordarse\nque tal figura, sea el de la legítima defensa, no es un simple concepto o denominación sin trasfondo\njurídico, sino que el mismo corresponde a un instituto inserto dentro de las causas de justificación\ndel hecho punible que se encuentra debidamente abordado en el artículo 28 del Código Penal, que\nconcierne sobre la autorización que otorga el Estado al ciudadano a ejercer su legítimo derecho de\nrepeler ataques ilegítimos, motivo por el que consideramos que es indebido e innecesario que se use\nindiscriminadamente en los textos de este proyecto, como un sustituto o sinónimo de la palabra\n“seguridad”. En esta línea, se estima que este último término es más adecuado a lo que pretende\nexpresar en el numeral – pues lo que busca el particular es salvaguardar su seguridad, no su\nlegítima defensa-, y así se recomienda su inclusión, en lugar de la citada expresión.\n\n\n\n\n \n\n\n\n\n            Comentario al artículo 36.- Requisitos para la inscripción de un arma de fuego:\n\n\n\n             El artículo que se comenta omite señalar ante quién se deberán presentar los requisitos\nque ahí se exigen. Cosa distinta sucede con el artículo 33 de la Ley de Armas vigente, el cual antes\nde describir los requisitos exigidos para inscribir armas, señala que esa que esa solicitud de\ninscripción se hace ante el Departamento de Control de Armas y Explosivos.\n\n\n\n\n \n\n\n\n\n            Comentario al artículo 38.- Requisitos para obtener de portación de armas;\n\n\n\n\n \n\n\n\n             El artículo que se comenta, al igual que el 36, omite señalar ante quién se deberá\npresentar los requisitos que ahí se exigen. Por ello, deberá establecerse en forma puntual a quién\nle compete recibir las solicitudes que se presenten para tales fines.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Otro aspecto que corresponde rescatar, es la observación que se le hizo al inciso l)\ndel artículo 5º de este proyecto. Como mencionamos líneas atrás, el tercer párrafo de aquél inciso\ndebe ser trasladado a este artículo 38 por se un requisito fundamental y fulcro de la posibilidad\nestatal para logara evitar proliferación de armas de fuego.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Por otra parte, debemos señalar que el inciso b) del artículo 38 contiene un requisito\nque al momento de solicitar la licencia ya debe haber sido superado cuando se cumplió con la\ninscripción del arma que se desea portar. En ese sentido, en el entendido de que la portación sólo\nes permitida en tanto se trate de armas debidamente inscritas, resultaría más acertado que este\nrequisito contenido en el inciso b) sea sustituido por la exigencia de un documento que demuestre\nque el arma que se pretende portar se encuentra debidamente inscrita a nombre del solicitante de la\nlicencia.\n\n\n\n\n \n\n\n\n\n            Comentario al artículo 45.- Denegación de licencia:\n\n\n\n\n \n\n\n\n             La redacción de este artículo, en tesis de principio, no le impone a la Dirección la\nobligación de denegar la licencia a quien no cumpla con los requisitos legales mínimos establecidos.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Resulta evidente que no es conveniente dejar a discrecionalidad de una dependencia\nadministrativa la posibilidad de conceder o no la licencia a pesar de no cumplirse con los\nrequisitos legales exigidos, en ese sentido, la normativa debe ser imperativa, no dejando cabida a\nla interpretación.\n\n\n\n\n \n\n\n\n\n            Comentario al artículo 52.- Ingreso de armas a instituciones estatales y otros sitios:\n\n\n\n\n \n\n\n\n             De conformidad con la norma, el ingreso que nos ocupa por parte de los agentes de\nseguridad privada estará sometida, al parecer y según el texto, a las restricciones establecidas en\nla ley. Sin embargo, de la lectura del proyecto, no se logra evidenciar cuáles son las citadas\nrestricciones, por lo que estima oportuno se indique en este numeral los límites que cubrirían a\ndichos cuerpos policiales, dejando constancia adicional de que, también estarán los agentes de\nvigilancia privada bajo cualquier otra disposición que establezca cada institución.\n\n\n\n\n \n\n\n\n\n \n\n\n\n\nd.- Capítulo X: Sanciones\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Comentario a los artículos 92.- Contravenciones y 93.- Tenencia y portación ilegal de\narmas permitidas:\n\n\n\n\n \n\n\n\n             El inciso b) del artículo 92 establece como contravención el hecho de poseer armas\npermitidas que no estén legalmente inscritas. Para esa conducta prevé una sanción de prisión de\ncincuenta a cien días.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             La misma conducta prevista y sancionada en ese inciso b) del numeral 92, está prevista\npor el artículo 93 y sancionada con una pena de uno a tres meses de prestación de trabajo de\nutilidad pública a favor de establecimientos de bien público o utilidad comunitaria.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             En razón de que no resulta lógico mantener regulada una misma conducta en dos normas\ndistintas dentro de la legislación, menos aún dentro de un mismo cuerpo legal, y con mayor razón si\nse prevé una sanción distinta, respetuosamente sugerimos optar por alguna de las dos sanciones.\n\n\n\n\n \n\n\n\n\n            Comentario a los artículos 98,. Comercio ilícito de armas:\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Del examen comparativo realizado por este Órgano del artículo del proyecto en\nconcordancia con el artículo vigente en el numeral 93 de la Ley 7350, sugerimos que se analice la\nconveniencia de mantener la redacción del texto original, ya que aquel comprende más conductas\nilícitas susceptibles de sanción, que éste que se está proponiendo en el presente estudio.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Comentario a los artículo 99.- Fabricación de armas y 100.- Fabricación, exportación e\nimportación ilegales:\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Del análisis somero hecho de los numerales citados, es importante indicar que en ambas\nse observa una conducta similar sancionada con dos penas separadas y distintas. Véase que el\nartículo 99 habla en forma genérica de la fabricación de armas y municiones, y la disposición\nsiguiente lo único que hace es ampliar el límite a la exportación e importación de dichos productos\nsin permiso del Departamento de Armas y Explosivos.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Si lo que se pretende sancionar con estas disposiciones es la realización ilegítima de\ndichas actividades con fundamento en la carencia de permiso, la regulación contenida en el numeral\n100 basta para tal fin, tornándose en innecesario lo reseñado en el artículo 99; razón por la cual\nnos parece adecuada la eliminación de este último.\n\n\n\n\n \n\n\n\n\n            Comentario al artículo 101.- Administración irregular:\n\n\n\n\n \n\n\n\n             El artículo de marras describe una conducta a sancionar, señalar el monto de la pena\npero omite indicar en qué consiste la similar a imponer. Resulta evidente que el artículo en estudio\nes una copia fiel del numeral 95 de la ley de armas que nos rige.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             El voto número 2901-96 de las 09:51 horas del 14 de junio de 1996 de la Sala\nConstitucional, señala la omisión acá destacada, por lo que resulta innecesario mantener el citado\nyerro ahora que se pretende establecer una nueva legislación. Debe establecerse la pena de prisión.\n\n\n\n\n \n\n\n\n\n            Comentario al artículo 103.- Portación ilícita de arma permitida:\n\n\n\n\n \n\n\n\n             En el artículo 103 del proyecto se destaca el término “permiso”, utilizado en la Ley de\narmas que hoy nos rige; sin embargo, la legislación que se propone sustituye aquél término por el\n“licencia”, y en ese sentido sugerimos se mencione en el artículo que nos ocupe. Debe destacarse que\neste artículo es omiso en señalar la clase de pena a imponer.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Finalmente, resulta necesario resaltar que el segundo párrafo del artículo de\ncomentario penaliza a quien porte un arma blanca cuya hoja supere los nueve centímetros, pero omite\nseñalar que se trata a la extensión de la hoja de dicha arma, por lo que sugiere adicionar el\nartículo en ese sentido.\n\n\n\n\n \n\n\n\n\n \n\n\n\n\ne.- Capítulo XI: Disposiciones finales\n\n\n\n\n \n\n\n\n\n            Comentario al artículo 107.-\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Este artículo propone agregarle un inciso noveno al numerario 112 del Código Penal que\ndefine el delito de homicidio calificado. De forma tal que lo que se pretende es que se agrave el\nhomicidio en el que se emplee un arma de fuego, y como consecuencia de ello, se le imponga una pena\nde veinte a treinta y cinco años de prisión a quien diere muerte a una persona.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Nos corresponde analizar si la propuesta de adición de un nuevo inciso al artículo 112\nibídem resulta razonable y proporcional, a efecto de manifestar si se adecuada a las exigencias\nconstitucionales que rigen nuestro Estado de Derecho.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Debemos recordar que el Derecho Penal cumple una función doble, a saber: la función\ninstrumental y la función simbólica, siendo la primera aquella que atiende a “la eficacia real que\ndeterminado cuerpo normativo ejerce sobre el contexto socio jurídico en que opera, dice además de la\ncoherencia que existe o no, entre el discurso oficial y su aplicación efectiva como normalidad (…)\nesta función se refiere al papel que como instrumento de control social formal puede jugar el\nDerecho Penal. Siendo la segunda función llamada simbólica la que atiende al impacto meta jurídico\n(perspectiva psicoanalítica), como mecanismo aleccionador, o bien como efecto creador de falsa\nconciencia que la aplicación del derecho punitivo puede representar.”1\n\n\n\n\n \n\n\n\n 1ARROYO GONZALEZ (José Manuel) “Función instrumental y función simbólica del Derecho Penal”, en:\nSistemas Penales y Derechos Humanos, Compilado por Cecilia Sánchez Romero, CONAMAJ, San José, 1997,\npp.99-100.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             De forma que esta función simbólica sirve de instrumento coercitivo ejemplarizante, por\ncuanto procura aleccionar a la sociedad mediante la amenaza del castigo con el propósito de disuadir\nla conducta que se pretende punir y así, “resolver los conflictos sociales”. En esa tesitura, la\npena se concibe, conforme a la teoría de la prevención general, en el remedio idóneo en defensa de\nla sociedad y que a su vez, permite legitimar el quehacer represor en manos del Estado,\nproporcionando a la sociedad una sensación de solución o reducción del problema, sin necesariamente\nerradicarlo o disminuirlo en forma efectiva.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Es notorio el interés estatal en el ejercicio del ius puniendi en la persecución y\ncastigo de los casos de homicidio, empero, este ejercicio debe tener sus límites a efecto de evitar\nque la ley sea irracional, arbitraria o caprichosa, así como necesario es que los medios\nseleccionados para punir una conducta tengan una relación real y sustancial con su objeto2.\n\n\n\n\n \n\n\n\n 2En ese sentido ver: BORJA JIMENEZ (Emiliano) Ensayos de Derecho Penal y política criminal,\nEditorial Jurídica Continental, San José, 2001, p.243.\n\n\n\n\n \n\n\n\n Siguiendo la línea de lo que expone la Sala Constitucional, debe considerarse el Privilegio de\nlesividad,  la luz del cual se toma en consideración la lesión al bien jurídico 3, que da sentido a\nla norma prohibitiva en materia penal, entendido ese bien jurídico como el “para que” del tipo, por\ncuanto se convierte en una herramienta que posibilita la interpretación teleológica (de acuerdo a\nlos fines de la ley) de la norma jurídica; es decir, un método de interpretación que trasciende del\nmero estudio normal de la norma al incluir en él objeto de protección de la misma, cuya lesión\nconstituye el contenido sustancial del delito.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             En relación con este supuesto bajo estudio, que torna en Homicidio calificado aquél en\nque se emplea un arma de fuego, es importante acotar que se presume que el legislador considera como\njustificante la necesidad de disuadir el uso indiscriminado de ese tipo de armas por parte de la\npoblación, sobretodo, dado que el bien jurídico a tutelar es la vida; máxime si consideramos que es\nuna decisión de carácter político criminal, dentro de los fines a resguardar en nuestro sistema\ndemocrático.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Debe tenerse en cuenta que el artículo 21 de la Constitución Política estable en forma\nprecisa que la vida humana es inviolable, lo cual deviene en una obligación estatal doble, en primer\nlugar, de no atender contra la vida y asimismo, le impone un deber de protección de la colectividad\nfrente a acciones de terceros. Lo cual conduce a que se prohíba matar, siendo punibe tanto el\nhomicidio culposo como el doloso, conforme se define en el contenido y alcance del numeral 111 del\nCódigo Penal, que tipifica el delito de Homicidio simple4.\n\n\n\n\n \n\n\n\n 4LLOBET RODRIGUEZ (Javier) Delitos contra la vida y la integridad corporal: derecho penal, parte\nespecial, Imprenta y Litografía Mundo Gráfico, San José, p.42.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             En el caso bajo estudio, a saber, la agravante en razón del medio empleado, como lo es\nun arma de fuego, nos impone el deber de determinar si se produce una lesión tan ominosa del bien\njurídico “vida”, que faculte el incremento de la pena de prisión bajo parámetros acordes a nuestro\nsistema normativo y no solo en razón de la alarma social reciente que puede generar el manejo de\narmas de fuego que conducen al resultado muerte.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             De acuerdo con los elementos objetivos descritos en el tipo homicidio base a saber, el\nhomicidio simple, establecido en el numeral 111 del Código Penal, se desprende que  no se limitan\nlos medios de consumación del hecho punible. Sobre el tema, en relación con los medios empleados\npara cesar con la vida humana, señala Javier Llobet: “En cuanto a los medios de comisión, la\ndoctrina casi en forma unánime admite tanto los materiales (en los que se actúa físicamente contra\nla víctima) como los morales (que son los que obran sonre el psiquismo del sujeto pasivo (…)5.\n\n\n\n\n \n\n\n\n\n5LLOBET RODRIGUEZ (Javier), op.cit.46.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             En virtud de lo anterior, dado que el fin perseguido es imponer una sanción de tal\nmagnitud que logre que los ciudadanos consideren la posibilidad de no infringir el mandato impuesto\nen la norma, para no hacerse acreedores a dicha sanción, resulta permisible un aumento de la pena\npara punir el crimen más reprochable de la sociedad, en atención al bien jurídico tutelado, a efecto\nde cumplir con el mandato constitucional de preservar y resguardar la existencia humana.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Recuérdese que bajo esa premisa, la pena más eficaz no es aquella más grave, sino la\nque mejor guarda relación y proporción con el valor de los bienes e intereses jurídicos tutelados\npor ella6, como sucede en el presente caso, que pretende disminuir las muertas por arma de fuego.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Según lo indicado, creemos que por razones de conveniencia –e incluso de\nconstitucionalidad- la reforma que pretende introducir un nuevo inciso al articulado que prevé los\ndelitos calificados por empleo de armas de fuego, resulta apropiada.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Dejamos así evacuada la opinión legal que nos fuera solicitada en relación con el texto\nsustitutivo del proyecto de ley tramitado bajo el expediente 16.4249, denominado :”Reforma a varios\nartículos de la Ley de armas y Explosivos Nº7530”.\n\n\n\n\n \n\n\n\n\nAtentamente,\n\n\n\n\n \n\n\n\n\n \n\n\n\n\nLic. José Enrique Castro Marín\n\n\n\n\nProcurador Director\n\n\n\n\n \n\n\n\n\nJECM/EG/sac.",
  "body_en_text": "Legal Opinion : 126 - J   of 11/18/2008\n\n\n\nOJ-126-2008\n\n\nSan José, November 18, 2008\n\n\n\n\nLicenciada\nRosa María Vega Campos\nChief, Permanent Commission on Government and Administration\nLegislative Assembly\n\n\nDear Madam:\n\n\nWith the approval of the Attorney General of the Republic, Ana Lorena Brenes Esquivel, I am pleased to respond to your official communication number CG-037-07 dated February 28 of last year, by which you make a formal request for the Office of the Attorney General of the Republic to provide its technical-legal opinion regarding the substitute text of the bill processed under expediente 16.429, entitled: “Amendment to several articles of the Law on Arms and Explosives No. 7530.”\n\n\nBefore addressing the subject of the consultation, it is necessary to clarify the scope of this pronouncement:\n\n\nAs you are aware, the Organic Law of the Office of the Attorney General of the Republic, number 6815 of September 27, 1982, and its amendments, establishes an advisory competence for this office in relation to Public Administration bodies. Said regulation, in its article 4, establishes that the cited bodies “through the heads of the different administrative levels, may consult the technical-legal opinion of the Attorney General's Office.” Opinions that, according to article 2 ibid., are binding for the consulting administrative units.\n\n\nIn that same line of reasoning, the administrative jurisprudence of this Advisory body, in pronouncements such as OJ-166-2005 of October 19, 2005, has recognized the possibility for the Legislative Assembly to consult on aspects related to the administrative work it performs, as an exception to its principal activity, in which case the pronouncements issued shall be binding. On the contrary, in the case of consultations related to the legislative work entrusted by law, this Body is unable to issue binding opinions, insofar as said competence falls outside the scope of the regulations that govern us.\n\n\nDespite the foregoing, in a spirit of collaboration, the consulted bill will be analyzed, not without first warning that, in accordance with the above, this pronouncement is a non-binding legal opinion.\n\n\nLikewise, it is important to note that on this same Bill 16.429, a legal opinion was rendered by this institution in Legal Opinion OJ-142-2007 dated December 11, 2007, issued by Deputy Attorney General Ronny Bassey.\n\n\n\nI.- Objective of the Bill under study.\n\n\nThe initiative to amend the Law on Arms and Explosives before us is composed of some provisions of the current law, those contained in the proposal made by the Executive Branch (which generated the bill processed under expediente 16.429), the proposal contained in expediente 16.317 (presented by legislators of the Partido Acción Ciudadana, Elizabeth Fonseca Corrales and Alberto Salom Chavarría), and the proposal highlighted in expediente 16.041, which was introduced by the Partido Unidad Social Cristiana.\n\n\nThe text in question replaced the previous legislative projects introduced to amend the Law on Arms and Explosives, number 7530, published in La Gaceta number 159 of August 23, 1995.\n\n\nUpon conducting a comparative study between the bill submitted for consultation and the legislation in force regarding this matter, it is evident that the regulations governing us contemplate a permissive model regarding the possession and carrying (tenencia y portación) of arms, while the legal proposal under study attempts to introduce a restrictive paradigm by the State for authorizing the possession and eventual carrying of firearms.\n\n\nThis project aims to begin the transition, along with a parallel agenda of actions, toward that model of greater public control by the State, and thereby limit the proliferation of firearms in our country.\n\n\nOne of the main modifications presented by the amending bill is that it clearly conceptualizes that the citizen does not have a constitutional right to possess and eventually carry a firearm for their defense, but rather it is the State that, upon fulfillment of pre-established requirements, grants the administered party a license (licencia) to register or carry one.\n\n\n\nII.- Opinion of the Office of the Attorney General of the Republic.\n\n\nFollowing a purely formal approach, we will divide our presentation into chapters, following, as far as possible – and with the observations detailed subsequently – the segmentation contained in the bill under study.\n\n\nIt should be noted that the bill being analyzed omits placing the first chapter in the text, which is why this constitutes the first comment to be made. For our part, for the aforementioned reasons of order, we place that first chapter before the beginning of article 1, and we have called it, just as the law that currently governs us, “General Provisions” (Disposiciones Generales).\n\n\nRegarding this same topic, the bill in question contains, regarding the chapter numbering, two Chapters XI: the first called “Transitory Provisions” (Disposiciones Transitorios), so it is assumed that the second of them corresponds to Chapter XII, and for that reason, we will distinguish it as such in this legal opinion.\n\n\n\na.- Chapter I: General Provisions (Disposiciones Generales)\n\n\n\nComment on article 5.- Definitions:\n\n\nIn this regard, we must point out that the third paragraph of subsection l) of article 5 contains an aspect that cannot be considered part of a definition of what should be understood by a license to carry (licencia de portación), in which it states that “Deben demostrar cierto riesgo… inseguridad general”; given that these are rather requirements that must be demanded of anyone requesting the license for personal protection. In that sense, it is our opinion that this third paragraph of subsection l) should be moved to the requirements for obtaining the license to carry (licencia de portación) a weapon, established in article 38 of the bill under study.\n\n\n\nComment on article 7.- Authorization for donations:\n\n\nWith this article of the bill, authorization is granted to some entities to make contributions, sponsorships, and donations to assist in carrying out activities; however, it does not indicate what type of activities this provision refers to, which creates a gap that we consider improper.\n\n\nThe omission noted is evident; however, we are unable to make any suggestion since it is materially impossible for us to decipher the type of activities intended to be favored by the donations that are permitted.\n\n\n\nComment on article 10.- Persons barred from registering and carrying weapons:\n\n\nIn order for the law intended to be enacted to be in harmony with the new legal trends for the protection of women, we consider that subsection e) of article 10 of the bill should also contemplate, as a barring cause for registering and carrying weapons, the protection measures contemplated in the Law for the Criminalization of Violence against Women (Ley de Penalización de la Violencia contra las Mujeres).\n\n\nOn the other hand, it is appropriate to note that the Law against Domestic Violence (Ley contra la Violencia Doméstica) No. 7586 is dated April 10, 1996, published in La Gaceta number 83 of May 2, 1996, and not as erroneously indicated in the bill.\n\n\n\nb.- Chapter III: Classification of Arms\n\n\n\nComment on article 27.- Regulation Arms and 32.- Use of arms in strikes and demonstrations.\n\n\nIn article 27, a description is made of the arms that the police may use in normal duties, and on the other hand, the use of support arms is described, without specifying in what situations such support arms may be used, an omission that must be clarified in order to avoid situations of abuse with exposure to common danger.\n\n\nOn the other hand, and in this same sense, it is opportune to indicate that article 32 authorizes the use of permitted arms in cases of intervention by police forces in strikes and demonstrations, incurring an omission similar to the previous article, since nothing is indicated about the use of support arms in this type of activity, which, in principle, are considered to involve little or unusual intervention.\n\n\nTherefore, it is our consideration that such support arms should have a limited or exceptional role in situations consistent with their use, since it is observed that they are of heavy caliber or very harmful, and therefore must be restricted to events of the same nature, excluding them from situations such as those addressed in this section, namely strikes or demonstrations.\n\n\n\nComment on article 33.- Doubts in the classification of arms:\n\n\n\nThe second paragraph of article 33 of the bill states:\n\n“Las resoluciones dictadas por esta Dirección podrán ser recurridas\nconforme se dispone en el tercer párrafo del artículo 17 de esta\nley.” (Emphasis added).\n\n\nUpon a cursory study of article 17 of the bill, it is clearly extracted that the referenced article is composed of a single paragraph, which is why the provision being commented on refers to a void.\n\n\n\nc- Chapter IV: Registration and Licenses\n\n\n\nComment on article 35.- Self-defense (Legítima defensa):\n\n\nIn this article, there is mention of registration of arms for “self-defense” (legítima defensa), a circumstance that is repeated in other sections of this bill. In this sense, it must be remembered that such a concept, that of self-defense, is not a simple concept or denomination without legal background, but rather it corresponds to an institution inserted within the causes of justification for a punishable act that is duly addressed in article 28 of the Penal Code, which concerns the authorization granted by the State to the citizen to exercise their legitimate right to repel illegitimate attacks, which is why we consider it improper and unnecessary to use it indiscriminately in the texts of this bill, as a substitute or synonym for the word “security” (seguridad). Along these lines, it is estimated that this latter term is more adequate to what is intended to be expressed in the article – since what the individual seeks is to safeguard their security, not their self-defense – and its inclusion is thus recommended, in place of the aforementioned expression.\n\n\n\nComment on article 36.- Requirements for the registration of a firearm:\n\nThe article under comment omits to indicate before whom the requirements demanded therein must be submitted. A different situation occurs with article 33 of the current Law on Arms, which, before describing the requirements demanded for registering arms, indicates that said registration request is made before the Department of Arms and Explosives Control (Departamento de Control de Armas y Explosivos).\n\n\n\nComment on article 38.- Requirements for obtaining a license to carry (licencia de portación) arms;\n\n\nThe article under comment, like article 36, omits to indicate before whom the requirements demanded therein must be submitted. Therefore, it should be established specifically who is responsible for receiving the requests submitted for such purposes.\n\n\nAnother aspect that should be highlighted is the observation made regarding subsection l) of article 5 of this bill. As we mentioned earlier, the third paragraph of that subsection must be moved to this article 38, as it is a fundamental requirement and the fulcrum of the state's possibility to manage to prevent the proliferation of firearms.\n\n\nOn the other hand, we must point out that subsection b) of article 38 contains a requirement that, at the time of applying for the license (licencia), must already have been met when the registration of the weapon one wishes to carry was completed. In that sense, given that carrying (portación) is only permitted for duly registered weapons, it would be more accurate for this requirement contained in subsection b) to be replaced by the requirement of a document proving that the weapon intended to be carried is duly registered in the name of the license applicant.\n\n\n\nComment on article 45.- Denial of license (licencia):\n\n\nThe wording of this article, in principle, does not impose on the Directorate the obligation to deny the license (licencia) to anyone who does not meet the established minimum legal requirements.\n\n\nIt is evident that it is not advisable to leave to the discretion of an administrative office the possibility of granting or not granting the license (licencia) despite the legal requirements not being met; in that sense, the regulation must be imperative, leaving no room for interpretation.\n\n\n\nComment on article 52.- Entry of arms into state institutions and other sites:\n\n\nIn accordance with the provision, the entry in question by private security agents will be subject, apparently and according to the text, to the restrictions established by law. However, from the reading of the bill, it is not possible to discern what the cited restrictions are, so it is considered opportune to indicate in this article the limits that would cover said police forces, leaving additional record that the private surveillance agents will also be subject to any other provision established by each institution.\n\n\n\nd.- Chapter X: Sanctions\n\n\n\nComment on articles 92.- Contraventions and 93.- Illegal possession and carrying of permitted arms:\n\n\nSubsection b) of article 92 establishes as a contravention the act of possessing permitted arms that are not legally registered. For this conduct, it stipulates a penalty of imprisonment from fifty to one hundred days.\n\n\nThe same conduct stipulated and sanctioned in that subsection b) of article 92 is provided for by article 93 and sanctioned with a penalty of one to three months of community service work (prestación de trabajo de utilidad pública) in favor of public welfare or community utility establishments.\n\n\nBecause it is not logical to maintain the same conduct regulated in two different provisions within the legislation, even less so within the same legal body, and with greater reason if a different sanction is stipulated, we respectfully suggest choosing one of the two sanctions.\n\n\n\nComment on article 98.- Illicit arms trafficking:\n\n\nFrom the comparative examination carried out by this Body of the bill's article in concordance with the current article 93 of Law 7530, we suggest analyzing the advisability of maintaining the wording of the original text, since it encompasses more illicit conducts subject to sanction than the one being proposed in the present study.\n\n\n\nComment on articles 99.- Manufacturing of arms and 100.- Illegal manufacturing, exportation, and importation:\n\n\nFrom the brief analysis of the cited articles, it is important to indicate that in both, a similar conduct is observed, sanctioned with two separate and distinct penalties. Note that article 99 speaks generically of the manufacturing of arms and ammunition, and the following provision merely extends the scope to the exportation and importation of said products without permission from the Department of Arms and Explosives (Departamento de Armas y Explosivos).\n\n\nIf the intention is to sanction the illegitimate performance of such activities based on the lack of a permit, the regulation contained in article 100 is sufficient for that purpose, making what is outlined in article 99 unnecessary; for which reason, the elimination of the latter seems appropriate to us.\n\n\n\nComment on article 101.- Irregular administration:\n\n\nThe article in question describes a conduct to be sanctioned and indicates the amount of the penalty but omits to indicate what the penalty to be imposed consists of. It is evident that the article under study is a faithful copy of article 95 of the Law on Arms that governs us.\n\n\nVote No. 2901-96 at 09:51 hours on June 14, 1996, of the Constitutional Chamber (Sala Constitucional), points out the omission highlighted here, so it is unnecessary to maintain the aforementioned error now that the intention is to establish new legislation. The penalty of imprisonment must be established.\n\n\n\nComment on article 103.- Illicit carrying of a permitted weapon:\n\n\nIn article 103 of the bill, the term “permit” (permiso) is highlighted, used in the Law on Arms that currently governs us; however, the legislation being proposed substitutes that term for “license” (licencia), and in that sense, we suggest it be mentioned in the article before us. It should be noted that this article is silent on indicating the type of penalty to be imposed.\n\n\nFinally, it is necessary to highlight that the second paragraph of the article under comment penalizes anyone who carries a bladed weapon (arma blanca) whose blade exceeds nine centimeters, but it omits to state that this refers to the length of the blade of said weapon, so it is suggested to amend the article in that sense.\n\n\n\ne.- Chapter XI: Final Provisions\n\n\n\nComment on article 107.-\n\n\nThis article proposes adding a ninth subsection to article 112 of the Penal Code, which defines the crime of aggravated homicide (homicidio calificado). In such a way that the intention is to aggravate homicide in which a firearm is used, and as a consequence, impose a sentence of twenty to thirty-five years of imprisonment on anyone who causes the death of a person.\n\n\nWe must analyze whether the proposal to add a new subsection to article 112 ibid. is reasonable and proportionate, in order to state whether it is adequate to the constitutional requirements that govern our Rule of Law (Estado de Derecho).\n\n\nWe must remember that Criminal Law (Derecho Penal) fulfills a double function, namely: the instrumental function and the symbolic function, the former being the one that addresses “the real efficacy that a specific normative body exerts on the socio-legal context in which it operates, speaking also of the coherence that exists or not, between the official discourse and its effective application as normality (...) this function refers to the role that Criminal Law can play as an instrument of formal social control. The second function, called symbolic, is the one that addresses the meta-legal impact (psychoanalytic perspective), as a disciplinary mechanism, or as a false-consciousness-creating effect that the application of punitive law can represent.”1\n\n\n1ARROYO GONZALEZ (José Manuel) “Función instrumental y función simbólica del Derecho Penal”, in: Sistemas Penales y Derechos Humanos, Compiled by Cecilia Sánchez Romero, CONAMAJ, San José, 1997, pp.99-100.\n\n\nThus, this symbolic function serves as an exemplary coercive instrument, as it seeks to discipline society through the threat of punishment with the purpose of deterring the conduct intended to be punished and thus, “resolve social conflicts.” In this context, punishment is conceived, according to the theory of general prevention, as the ideal remedy in defense of society and which, in turn, allows legitimizing the repressive task in the hands of the State, providing society with a feeling of solution or reduction of the problem, without necessarily eradicating it or effectively reducing it.\n\n\nThe state's interest in the exercise of the ius puniendi in the prosecution and punishment of homicide cases is notorious, however, this exercise must have its limits in order to prevent the law from being irrational, arbitrary, or capricious, just as it is necessary that the means selected to punish a conduct have a real and substantial relationship with its object2.\n\n\n2In this sense see: BORJA JIMENEZ (Emiliano) Ensayos de Derecho Penal y política criminal, Editorial Jurídica Continental, San José, 2001, p.243.\n\n\nFollowing the line of reasoning set forth by the Constitutional Chamber (Sala Constitucional), the Principle of Harmfulness (Privilegio de lesividad) must be considered, in light of which the injury to the legal right (bien jurídico) 3 is taken into consideration, which gives meaning to the prohibitive norm in criminal matters, understanding that legal right as the “purpose” of the criminal statute (tipo), as it becomes a tool that enables the teleological interpretation (according to the purposes of the law) of the legal norm; that is, a method of interpretation that transcends the mere formal study of the norm by including in it the object of protection of the same, whose injury constitutes the substantial content of the crime.\n\n\n3The original text \"(...se debe considerar) el Privilegio de lesividad, a la luz del cual se toma en consideración la lesión al bien jurídico\" contains a grammatical error (\"a la luz\"). It should likely read \"(...se debe considerar) el principio de lesividad, a la luz del cual se toma en consideración la lesión al bien jurídico.\" The translation reflects the apparent intended meaning: \"the Principle of Harmfulness, in light of which the injury to the legal right is taken into consideration...\"\n\n\nIn relation to this assumption under study, which makes a Homicide committed with a firearm an Aggravated Homicide (Homicidio calificado), it is important to note that it is presumed that the legislator considers as justification the need to deter the indiscriminate use of this type of weapon by the population, above all, given that the legal right (bien jurídico) to be protected is life; especially if we consider that it is a criminal policy decision, within the aims to be safeguarded in our democratic system.\n\n\nIt must be taken into account that article 21 of the Political Constitution precisely establishes that human life is inviolable, which results in a double state obligation: first, not to threaten life, and likewise, it imposes a duty to protect the community against the actions of third parties. This leads to the prohibition of killing, making both negligent and intentional homicide punishable, as defined in the content and scope of article 111 of the Penal Code, which defines the crime of Simple Homicide (Homicidio simple)4.\n\n\n4LLOBET RODRIGUEZ (Javier) Delitos contra la vida y la integridad corporal: derecho penal, parte especial, Imprenta y Litografía Mundo Gráfico, San José, p.42.\n\n\nIn the case under study, namely, the aggravating factor by reason of the means employed, such as a firearm, it imposes on us the duty to determine whether an injury so heinous to the legal right (bien jurídico) “life” is produced that it empowers the increase of the prison sentence under parameters consistent with our normative system and not only by reason of the recent social alarm that the handling of firearms leading to the result of death may generate.\n\n\nAccording to the objective elements described in the base homicide statute, namely, simple homicide (homicidio simple), established in article 111 of the Penal Code, it is clear that the means of consummation of the punishable act are not limited. On the subject, in relation to the means employed to end human life, Javier Llobet notes: “As for the means of commission, doctrine almost unanimously admits both material means (in which one acts physically against the victim) and moral means (which are those that act on the psyche of the passive subject) (...)5.\n\n\n5LLOBET RODRIGUEZ (Javier), op.cit.46.\n\n\nBy virtue of the foregoing, given that the pursued goal is to impose a sanction of such magnitude that it causes citizens to consider the possibility of not infringing the mandate imposed in the norm, so as not to become subject to said sanction, an increase in the penalty is permissible to punish the most reprehensible crime in society, in consideration of the protected legal right (bien jurídico), in order to comply with the constitutional mandate to preserve and safeguard human existence.\n\n\nIt should be remembered that under this premise, the most effective penalty is not the most severe one, but the one that best maintains a relationship and proportion with the value of the legal goods and interests protected by it6, as occurs in the present case, which seeks to reduce deaths by firearm.\n\n\nAccording to what has been indicated, we believe that for reasons of advisability – and even constitutionality – the amendment that seeks to introduce a new subsection to the article providing for crimes aggravated (calificados) by the use of firearms is appropriate.\n\n\nWe thus render the legal opinion that was requested of us in relation to the substitute text of the bill processed under expediente 16.429, entitled: “Amendment to several articles of the Law on Arms and Explosives No. 7530.”\n\n\n\nSincerely,\n\n\n\n\nLic. José Enrique Castro Marín\nDirecting Attorney\n\n\n\n\nJECM/EG/sac."
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