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  "citation": "C-096-2016",
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  "doc_type": "dictamen",
  "title_es": "Aplicación del régimen de prohibición a funcionarios del INA",
  "title_en": "Application of the prohibition regime to INA officials",
  "summary_es": "La Procuraduría General de la República analiza el régimen de prohibición para el ejercicio de profesiones liberales aplicable a diversos funcionarios del Instituto Nacional de Aprendizaje (INA). Concluye que los abogados del INA no están sujetos a la prohibición del artículo 244 de la Ley Orgánica del Poder Judicial, por ser una institución autónoma fuera del Poder Ejecutivo. Sin embargo, los funcionarios que participan en la gestión tributaria del INA —dado que la institución es administración tributaria conforme al artículo 99 del Código de Normas y Procedimientos Tributarios— sí lo están, con derecho a la compensación económica de la Ley 5867. Los informáticos que laboran en departamentos de cómputo de instituciones bajo el Régimen de Servicio Civil pueden recibir el pago por prohibición según el artículo 41 de la Ley 7097. Respecto a los jefes y encargados de proveeduría, la prohibición del artículo 14 de la Ley Contra la Corrupción y su reglamento se limita a las jefaturas de proveeduría institucional, no a todas las jefaturas. El pago por prohibición constituye un derecho adquirido, por lo que su eliminación requiere un proceso de lesividad o nulidad absoluta, evidente y manifiesta, antes de repetir sumas pagadas indebidamente.",
  "summary_en": "The Attorney General's Office analyzes the prohibition regime on the exercise of liberal professions applicable to various officials of the National Learning Institute (INA). It concludes that INA lawyers are not subject to the prohibition under Article 244 of the Organic Law of the Judiciary, as it is an autonomous institution outside the Executive Branch. However, officials involved in INA's tax administration—since the institution constitutes a tax administration under Article 99 of the Tax Code—are subject, with the right to economic compensation under Law 5867. Computer specialists working in computing departments of institutions covered by the Civil Service Regime may receive the prohibition payment pursuant to Article 41 of Law 7097. Regarding heads and persons in charge of procurement, the prohibition under Article 14 of the Anti-Corruption Law and its regulation is limited to institutional procurement heads, not all management positions. The prohibition payment constitutes an acquired right, so its elimination requires a lesividad process or a declaration of absolute, evident, and manifest nullity before recovering undue payments.",
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  "date": "28/04/2016",
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  "es_concept_hints": [
    "régimen de prohibición",
    "lesividad",
    "actos declarativos de derechos",
    "derecho adquirido",
    "situación jurídica consolidada",
    "artículo 173 Ley General de la Administración Pública",
    "administración tributaria"
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    "régimen de prohibición",
    "INA",
    "Procuraduría General de la República",
    "compensación económica",
    "Ley 5867",
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    "artículo 118 Código de Normas y Procedimientos Tributarios",
    "Ley Contra la Corrupción 8422",
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  "keywords_en": [
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    "INA",
    "Attorney General's Office",
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    "Law 5867",
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    "Article 118 Tax Code",
    "Anti-Corruption Law 8422",
    "lesividad process",
    "acquired right",
    "tax administration"
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  "excerpt_es": "Como regla de principio, los funcionarios públicos tienen la libertad para ejercer la profesión que ostentan una vez que ha concluido su jornada de trabajo, salvo que esta libertad de ejercicio esté prohibida por una ley que así lo disponga. La prohibición para el ejercicio de una determinada profesión, forma parte de las incompatibilidades para el ejercicio de determinado cargo y tiene como fundamento, la “necesidad de dotar de independencia a los servidores públicos, a fin de situarlos en una posición de imparcialidad, para evitar el conflicto de intereses y la concurrencia desleal.\n\nA partir de lo señalado anteriormente, la jurisprudencia administrativa de este Órgano Técnico Jurídico ha sostenido que dentro del régimen de prohibición debemos distinguir entre dos presupuestos: el primero, la existencia de una ley que prohíba a un determinado grupo de funcionarios el ejercicio de una profesión y el segundo, una norma, también de rango legal, que permita el pago de una compensación económica derivada de esa prohibición.\n\nEsto es, que el pago por prohibición requiere de base legal, sin la cual deviene improcedente, es decir, que no solamente debe existir una norma legal que establezca la prohibición al ejercicio liberal de la profesión, sino que también, es indispensable otra disposición, de rango legal, que autorice la retribución económica, como resarcimiento al profesional por el costo de oportunidad que implica no ejercer en forma privada su profesión, a efecto de que todos sus conocimientos y energía los ponga al servicio de la entidad patronal.",
  "excerpt_en": "As a general rule, public officials are free to practice their profession once their working day has ended, unless this freedom to practice is prohibited by a law so providing. The prohibition on practicing a specific profession is part of the incompatibilities for holding a given position and is based on the \"need to provide public servants with independence, in order to place them in a position of impartiality, to avoid conflicts of interest and unfair competition.\"\n\nBased on the foregoing, the administrative case law of this Technical Legal Body has held that within the prohibition regime we must distinguish between two assumptions: first, the existence of a law that prohibits a certain group of officials from practicing a profession, and second, a rule, also of legal rank, that permits payment of financial compensation derived from that prohibition.\n\nThat is, the prohibition payment requires a legal basis, without which it becomes inappropriate; in other words, there must not only be a legal rule establishing the prohibition on the liberal practice of the profession, but also, another provision of legal rank is essential, authorizing the financial remuneration, as compensation to the professional for the opportunity cost of not practicing their profession privately, so that all their knowledge and energy are placed at the service of the employing entity.",
  "outcome": {
    "label_en": "Interpretive opinion",
    "label_es": "Dictamen interpretativo",
    "summary_en": "The Attorney General concludes that INA lawyers are not subject to the prohibition under Article 244 of the Organic Law of the Judiciary; tax management officials are; computer specialists may receive payment if they meet the requirements of Article 41 of Law 7097; the prohibition under Law 8422 is limited to procurement heads; and the prohibition payment is an acquired right requiring lesividad or nullity for its elimination.",
    "summary_es": "La Procuraduría concluye que los abogados del INA no están sujetos a la prohibición del artículo 244 de la Ley Orgánica del Poder Judicial; los funcionarios en gestión tributaria sí lo están; los informáticos pueden recibir el pago si cumplen los requisitos del artículo 41 de la Ley 7097; la prohibición de la Ley 8422 se limita a jefes de proveeduría; y el pago por prohibición es un derecho adquirido que requiere lesividad o nulidad para su eliminación."
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  "pull_quotes": [
    {
      "context": "Considerando I",
      "quote_en": "The prohibition on practicing a specific profession is part of the incompatibilities for holding a given position and is based on the \"need to provide public servants with independence, in order to place them in a position of impartiality, to avoid conflicts of interest and unfair competition.\"",
      "quote_es": "La prohibición para el ejercicio de una determinada profesión, forma parte de las incompatibilidades para el ejercicio de determinado cargo y tiene como fundamento, la “necesidad de dotar de independencia a los servidores públicos, a fin de situarlos en una posición de imparcialidad, para evitar el conflicto de intereses y la concurrencia desleal."
    },
    {
      "context": "Considerando I",
      "quote_en": "the prohibition payment requires a legal basis, without which it becomes inappropriate; in other words, there must not only be a legal rule establishing the prohibition on the liberal practice of the profession, but also, another provision of legal rank is essential, authorizing the financial remuneration",
      "quote_es": "el pago por prohibición requiere de base legal, sin la cual deviene improcedente, es decir, que no solamente debe existir una norma legal que establezca la prohibición al ejercicio liberal de la profesión, sino que también, es indispensable otra disposición, de rango legal, que autorice la retribución económica"
    },
    {
      "context": "Considerando II.b",
      "quote_en": "to be recipients of the financial compensation provided by the cited Law No. 5867, the servants or officials must not only be computer technicians working in the computing departments of institutions covered by the Civil Service Regime, but must also, obviously, meet the requirements for the respective positions demanded by that regulation",
      "quote_es": "para ser destinatarios de la compensación económica que prevé la citada Ley No. 5867, los servidores o funcionarios no sólo deben ser técnicos en la materia de cómputo y que laboren en los departamentos de cómputo de las instituciones cubiertas por el Régimen del Servicio Civil, sino además, deben reunir, evidentemente, los requisitos que para los cargos respectivos exige esa normativa"
    },
    {
      "context": "Considerando II.d",
      "quote_en": "those persons holding a management position in procurement offices of the public sector, as well as in the administrative areas, units, departments, or dependencies –or whatever other name they may receive– of the Public Administration, are those covered by the prohibition on the exercise of liberal professions",
      "quote_es": "son aquellas personas que ostentan un cargo de jefatura en las proveedurías del sector público, así como en las áreas, unidades, departamentos o dependencias administrativas –o cualesquiera otra denominación que éstas reciban- de la Administración Pública, las que se encuentran cubiertas por la prohibición para el ejercicio de las profesiones liberales"
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  "body_es_text": "Dictamen : 096 del 28/04/2016   \n\n\n\nC-096-2016   \n\n\n\n 28 de abril de\n2016                                                                                  \n\n\n\n\n                                              \n\n\n\n\n \n\n\n\n\nSra.\n\n\n\n\nRita María Mora Bustamante.\n\n\n\n\nAuditora Interna\n\n\n\n\nInstituto Nacional de Aprendizaje\n\n\n\n\n \n\n\n\n\nEstimada señora:\n\n\n\n\n \n\n\n\n Con la aprobación de la Señora Procuradora General de la República, me refiero al oficio\nAI-0179-2016 del 28 de marzo del 2016, en el cual se nos solicita criterio en torno al régimen de\nprohibición.\n\n\n\n\n \n\n\n\n\nEspecíficamente, se solicitó nuestro criterio en relación con las siguientes interrogantes:\n\n\n\n\n \n\n\n\n 1.      ¿Qué normas sobre el régimen de prohibición son de aplicación a los siguientes\nprofesionales:\n\n\n\n\na.      Abogados.\n\n\n\n\nb.  Informáticos.\n\n\n\n c. Administradores o Contadores Públicos, o de cualquier otra profesión en el tanto laboren en la\nUnidad de Recursos Financieros.\n\n\n\n\nd. Profesionales de cualquier área siempre que tengan rango de jefatura de Unidad o Departamento.\n\n\n\n e. Profesionales de cualquier profesión, tal como encargado de la Proveeduría Institucional, así\ncomo a los Encargados de los Procesos de Adquisiciones  de sedes regionales?\n\n\n\n\n \n\n\n\n 2. ¿El pago de prohibición se puede considerar un derecho adquirido o una situación jurídica\nconsolidada? ¿Existe un plazo para declarar dicha situación o derecho como adquirido? ¿Cuál sería el\nprocedimiento para eliminar ese derecho cuando se haya otorgado de manera irregular?\n\n\n\n\n \n\n\n\n 3.  ¿En caso de que haya que aplicar acciones de retorno en favor de la Administración, existe\nalgún plazo específico y cuáles serían las normas y procedimientos aplicables?\n\n\n\n\n \n\n\n\n 4.  De conformidad con el artículo 14 de la Ley Contra la Corrupción y el Enriquecimiento Ilícito\nen la Función -Pública #8422 y el artículo 27 del Reglamento a dicha ley, ¿es posible sujetar a la\nprohibición a todos los jefes de unidades de una institución pública? Siendo ese el caso, ¿Si se\nrealizan modificaciones en la estructura organizacional creando jefaturas, éstas quedan\ninmediatamente o automáticamente sujetas a la prohibición?\n\n\n\n\n \n\n\n\n 5.  De acuerdo con el Art. 27 del Reglamento de la Ley Contra la Corrupción y el Enriquecimiento\nIlícito en la Función Pública #8422, a saber:\n\n\n\n 'Articulo 27. —Prohibición para ejercer profesiones liberales. No podrán ejercer profesiones\nliberales, el Presidente de la República, los vicepresidentes, los magistrados propietarios tanto\ndel Poder judicial como del Tribunal Supremo de Elecciones (incluidos en este último caso los que\nasuman tal condición con arreglo a lo que establece el artículo 100 de la Constitución Política),\nlos ministros y viceministros de gobierno, el Contralor y el Subcontralor Generales de la República,\nel Defensor y el Defensor adjunto de los Habitantes, el Procurador general y el Procurador General\nadjunto de la República, el Regulador General de la República, el Fiscal General de la República,\nlos oficiales mayores, los presidentes ejecutivos, los gerentes generales y los gerentes y\nsubyerentes que orgánicamente dependan de éstos, así como los directores y subdirectores generales\nde los órganos desconcentrados, y también los directores y subdirectores de las áreas, unidades,\ndepartamentos o dependencias -según la nomenclatura interna que corresponda administrativas de la\nAdministración Pública, los superintendentes de entidades financieras, de valores y de pensiones y\nsus respectivos intendentes, los alcaldes municipales, los auditores y los subauditores internos\n-sin importar la nomenclatura que éstos reciban siempre que realicen funciones y tareas como tales-\nde la Administración Pública. También quedarán cubiertos por esta 12 prohibición los jefes o\nencargados de las áreas, unidades o dependencias de proveeduría del sector público. Para tal efecto,\nla mención que el artículo 14 de la Ley, hace en cuanto a los directores y subdirectores de\ndepartamento, debe entenderse referida exclusivamente a la persona o personas que ocupen un puesto\nde jefatura en las proveedurías del sector público. Dentro del presente artículo quedan comprendidas\nlas otras profesiones que el funcionario posea, aunque no constituyan requisito para ocupar el\nrespectivo cargo público. «. La negrita y subrayado no es del original.\n\n\n\n\n \n\n\n\n ¿Se debe entender del artículo anteriormente citado, que están cubiertos por esta prohibición y por\ntanto, cancelarles el beneficio salarial a todos los jefes o encargados de las áreas y unidades de\nuna Institución Pública o sólo al Jefe del Área de proveeduría del sector público? En caso de que\nsea solo al jefe de Proveeduría, ¿la prohibición corresponde sólo a la persona que ocupa el cargo de\nproveedor institucional o puede extenderse a cada encargado de adquisiciones o proveeduría de las\ndiferentes unidades organizacionales en caso de ser una institución descentralizada?\n\n\n\n\n \n\n\n\n 6. En caso de que una persona funcionaria pública ocupe un puesto cubierto por un régimen de\nprohibición ¿puede ejercer la profesión sujeta a prohibición u otra profesión adicional a la que el\nfuncionario posea, independientemente si es dentro de la misma institución o en otra institución,\norganización o empresa en el tanto no exista superposición horaria?\n\n\n\n\n \n\n\n\n De previo a referirnos a la consulta formulada, nos permitiremos delimitar el alcance de nuestro\npronunciamiento, toda vez que es claro que se ha consultado un universo grande de puestos sin\nindicar si los mismos están referidos a la institución o no.  En este sentido, haremos el análisis\npartiendo de las características del Instituto Nacional de Aprendizaje, y sobre las cuales ya este\nDespacho se ha pronunciado en anteriores oportunidades. \n\n\n\n\n \n\n\n\n No obstante, la determinación de si un determinado puesto está sujeto al régimen de prohibición,\ndeberá ser establecida por la Administración Activa.\n\n\n\n\n \n\n\n\n\nI.                   SOBRE EL RÉGIMEN DE PROHIBICIÓN.\n\n\n\n\n \n\n\n\n Como regla de principio, los funcionarios públicos tienen la libertad para ejercer la profesión que\nostentan una vez que ha concluido su jornada de trabajo, salvo que esta libertad de ejercicio esté\nprohibida por una ley que así lo disponga.   \n\n\n\n\n \n\n\n\n La prohibición para el ejercicio de una determinada profesión, forma parte de las\nincompatibilidades para el ejercicio de determinado cargo y tiene como fundamento, la “necesidad de\ndotar de independencia a los servidores públicos, a fin de situarlos en una posición de\nimparcialidad, para evitar el conflicto de intereses y la concurrencia desleal. Las\nincompatibilidades se basan en razones de moralidad y tienden a evitar la acumulación de facultades\nen una sola persona, así como que los funcionarios aparezcan en oposición con el organismo público\ndel cual dependen, en contiendas judiciales o reclamos administrativos, a causa de la designación\nprofesional por parte de particulares; es decir tiende a evitar la colisión de intereses- interés\npúblico e interés privado-. (Sala Constitucional, resolución número 3292-95 de las quince horas\ntreinta y tres minutos del 18 de julio de 1995).\n\n\n\n\n \n\n\n\n Como lo señalamos, la prohibición en el ejercicio de determinada profesión constituye una\nrestricción a la libertad profesional, por lo tanto, se encuentra sujeta al régimen jurídico de\nlibertades para su imposición, lo que supone la existencia de una reserva de ley para su\nimplementación así como la obligatoriedad de interpretar restrictivamente las normas que la imponen.\n\n\n\n\n \n\n\n\n A partir de lo señalado anteriormente, la jurisprudencia administrativa de este Órgano Técnico\nJurídico ha sostenido que dentro del régimen de prohibición debemos distinguir entre dos\npresupuestos: el primero, la existencia de una ley que prohíba a un determinado grupo de\nfuncionarios el ejercicio de una profesión y el segundo, una norma, también de rango legal, que\npermita el pago de una compensación económica derivada de esa prohibición.\n\n\n\n\n \n\n\n\n “Esto es, que el pago por prohibición requiere de base legal, sin la cual deviene improcedente, es\ndecir, que no solamente debe existir una norma legal que establezca la prohibición al ejercicio\nliberal de la profesión, sino que también, es indispensable otra disposición, de rango legal, que\nautorice la retribución económica, como resarcimiento al profesional por el costo de oportunidad que\nimplica no ejercer en forma privada su profesión, a efecto de que todos sus conocimientos y energía\nlos ponga al servicio de la entidad patronal.” (Dictamen C-299-2005 del 19 de agosto del 2005.)\n\n\n\n\n \n\n\n\n\n \n\n\n\n\nII.           SOBRE EL FONDO\n\n\n\n\n \n\n\n\n En la presente consulta, se nos solicita el criterio en torno a la aplicación del régimen de\nprohibición para diversas profesiones:\n\n\n\n\n \n\n\n\n\na.       Abogados:\n\n\n\n El artículo 244 de la Ley Orgánica del Poder Judicial, somete al régimen de prohibición para el\nejercicio liberal de la abogacía a algunos funcionarios públicos.  Señala la norma en comentario, lo\nsiguiente:\n\n\n\n\n \n\n\n\n\n“ARTICULO 244.-\n\n\n\n Aunque sean abogados, no podrán ejercer la profesión los servidores propietarios de los Poderes\nEjecutivo y Judicial, del Tribunal Supremo de Elecciones, de la Contraloría General de la República,\nde la Procuraduría General de la República y de las municipalidades, salvo en sus propios negocios y\nen los de sus cónyuges, ascendientes o descendientes, hermanos, suegros, yernos y cuñados.\n\n\n\n Se exceptúan de la prohibición anterior los servidores del Poder Ejecutivo que presten servicios en\nlos establecimientos oficiales de enseñanza y que no tengan ninguna otra incompatibilidad; lo mismo\nque los servidores judiciales interinos o suplentes, siempre que ese interinato no exceda de tres\nmeses; los fiscales específicos; los munícipes y apoderados municipales; el Director de la Revista\nJudicial; los defensores públicos de medio tiempo y los que sean retribuidos por el sistema de\nhonorarios y, en general, todos los servidores que no devenguen sueldo sino dietas.”\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Sobre la aplicación de la prohibición a los funcionarios abogados del INA, este Órgano\nAsesor ha señalado, en el dictamen C-189-2007 del 12 de junio del 2007, lo siguiente:\n\n\n\n\n \n\n\n\n II.        SOBRE LA SUJECIÓN DE LOS ABOGADOS QUE LABORAN PARA EL INSTITUTO NACIONAL DE APRENDIZAJE\nA LA PROHIBICIÓN EN EL EJERCICIO LIBERAL DE LA PROFESIÓN.\n\n\n\n\n \n\n\n\n Nos consulta la Dirección General de Servicio Civil si los abogados que laboran para el Instituto\nNacional de Aprendizaje están incluidos dentro de la prohibición para el ejercicio de la abogacía en\nforma privada.\n\n\n\n\n \n\n\n\n Como señalamos en el apartado anterior, la prohibición para el ejercicio de una profesión en forma\nprivada que se impone a algunos funcionarios públicos, constituye una restricción a la libertad de\nese empleado y por lo tanto, resulta indispensable que dicha limitación se encuentre establecida en\nuna norma que expresamente así lo disponga.  En atención de lo expuesto, procederemos a analizar las\ndiferentes normativas aplicables, a efectos de determinar si dichos funcionarios se encuentran\ncubiertos por la limitación para el ejercicio de la profesión.\n\n\n\n\n \n\n\n\n\n1.         Régimen de prohibición del artículo 244 de la Ley Orgánica del Poder Judicial\n\n\n\n\n \n\n\n\n La Asesoría Jurídica de la Dirección General de Servicio Civil concluye en su estudio que resulta\ninaplicable a los abogados del Instituto Nacional de Aprendizaje, el  régimen de prohibición\ncontenido en el artículo 244 de la Ley Orgánica del Poder Judicial, y que sujeta a aquel régimen,\nentre otros, los abogados del Poder Ejecutivo. \n\n\n\n\n \n\n\n\n De conformidad con lo que señalan los artículos 130 de la Constitución Política y 21 inciso 2 de la\nLey General de la Administración Pública, el Poder Ejecutivo en sentido amplio está conformado por\nla Presidencia de la República y los Ministros de Gobierno, es decir, por la Administración Pública\nCentral.  Señalan los artículos en comentario lo siguiente:\n\n\n\n\n \n\n\n\n “Artículo 130: El Poder Ejecutivo lo ejercen, en nombre del pueblo, el Presidente de la República y\nlos Ministros de Gobierno en calidad de obligados colaboradores.\n\n\n\n\nArtículo 21…2.  El Poder Ejecutivo lo forman:  El Presidente de la República y el Ministro de Ramo”\n\n\n\n\n \n\n\n\n Por su parte, el Instituto Nacional de Aprendizaje es una institución autónoma[1] que forma parte\nde la administración descentralizada del Estado, de conformidad con lo que establece el artículo 1\nde su ley orgánica, Ley N° 6868 del 06 de mayo de 1983, en el cual se indica que:\n\n\n\n\n \n\n\n\n “Artículo 1º.- El Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) es un ente de derecho público, con\npersonalidad jurídica y patrimonio propio. Su domicilio legal estará en la capital de la República,\ndonde tendrá su sede principal. Podrá establecer unidades regionales y realizar actividades en todos\nlos lugares del país.”\n\n\n\n\n \n\n\n\n A partir de la naturaleza jurídica del INA, podemos concluir que la institución autónoma no forma\nparte del concepto orgánico de Poder Ejecutivo señalado líneas atrás, sino que como lo indicamos,\nforma parte de la administración descentralizada.   En razón de lo expuesto, los abogados de la\ninstitución autónoma bajo análisis no se encuentran cubiertos por el régimen de prohibición\nestablecido en el artículo 244 para los servidores del Poder Ejecutivo[2].\n\n\n\n\n \n\n\n\n Bajo esta misma línea de pensamiento, debemos señalar que la inclusión del Instituto Nacional de\nAprendizaje al régimen de servicio civil, no tiene como efecto el someter a los funcionarios de esa\ninstitución autónoma al régimen de prohibición.   En efecto, el artículo 24 de la Ley Orgánica del\nInstituto Nacional de Aprendizaje señala que “Todos los funcionarios y empleados del Instituto\nNacional de Aprendizaje estarán incorporados, en cuanto a nombramiento, remoción, clasificación y\nvaloración de puestos, al Régimen de Servicio Civil, y se regirán por la Ley de Salarios de la\nAdministración Publica. “\n\n\n\n\n \n\n\n\n Nótese que la norma en cuestión, no establece que los servidores están sometidos al régimen de\nprohibición creado por el artículo 244 de la Ley Orgánica del Poder Judicial, por lo que por vía de\ninterpretación no sería posible ampliar los alcances del artículo 244 para incluir a otros\nservidores, en atención a que una  interpretación semejante violentaría el principio pro libertatis\nal que hicimos referencia en el primer apartado de este estudio. \n\n\n\n\n \n\n\n\n Régimen de Prohibición establecido por el artículo 118 del Código de Normas y Procedimientos\nTributarios.\n\n\n\n\n \n\n\n\n Como lo señalamos en el primer apartado de la presente consulta, el artículo 118 del Código de\nNormas y Procedimientos Tributarios crea un régimen de prohibición que limita a los funcionarios de\nlas administraciones tributarias en el ejercicio de cualquier profesión.  Bajo esta inteligencia,\ndebemos determinar si el Instituto Nacional de Aprendizaje puede ser catalogado como una\nadministración tributaria, y a partir de ello, si los funcionarios que participan de las labores de\nrecaudación y fiscalización tributaria se encuentran cubiertos por el régimen de prohibición\ncontemplado en el artículo 118 de comentario.\n\n\n\n\n \n\n\n\n De conformidad con los artículos 15 y 16 de la Ley Orgánica del Instituto Nacional de Aprendizaje,\nla institución autónoma se financia con contribuciones parafiscales que aportan los patronos\npúblicos y privados, correspondiéndole la recaudación de dichas contribuciones a la Caja\nCostarricense de Seguro Social en lo que a los patronos privados se refiere y al Instituto Nacional\nde Aprendizaje en cuanto a las instituciones autónomas y semiautónomas.  Señalan las normas en\ncomentario, en lo que interesa, lo siguiente:\n\n\n\n\n \n\n\n\n\n“Artículo 15.- El Instituto Nacional de Aprendizaje se financiará con:\n\n\n\n a) El uno coma cinco por ciento (1,5%) sobre el monto total de las planillas de salarios pagadas\nmensualmente por los patronos particulares de todos los sectores económicos cuando ocupen en forma\npermanente por lo menos a cinco trabajadores. Los patronos del sector agropecuario pagarán un cero\ncoma cincuenta por ciento (0,50%) de ese monto total de sus planillas, siempre y cuando ocupen un\nnúmero superior a diez trabajadores en forma permanente. (Así reformado por el artículo 89 de la Ley\nN° 7983 del 16 de febrero del 200)\n\n\n\n b) El uno coma cinco por ciento (1,5%) sobre el monto total de sus planillas de salarios que\ndeberán pagar mensualmente las instituciones autónomas, semi-autónomas y empresas del Estado.\" (Así\nreformado por el artículo 89 de la Ley N° 7983 del 16 de febrero del 2000)….\n\n\n\n Artículo 16.- La Caja Costarricense de Seguro Social recaudará los ingresos a que se refiere el\ninciso a) del artículo 15, mediante su propio sistema de recepción de cuotas y los entregará\nmensualmente al Instituto Nacional de Aprendizaje, el cual le reconocerá los costos que genere ese\nservicio.\n\n\n\n\nLas instituciones autónomas y semiautónomas pagarán sus contribuciones directamente al Instituto.\n\n\n\n La mora u omisión en el pago de las contribuciones se sancionarán con una multa de dos por ciento\nmensual, la cual no excederá del veinticuatro por ciento del total adeudado.\n\n\n\n Las contribuciones que no sean pagadas en el plazo y condiciones que fije el reglamento interno que\nse emitirá, las cobrará el Instituto por la vía ejecutiva. Para ese efecto tendrá carácter de título\nejecutivo la certificación que el mismo Instituto expida sobre el monto de la obligación adeudada.”\n\n\n\n\n \n\n\n\n A partir de las normas anteriores, esta Procuraduría ha señalado la existencia de una función\ntributaria en el Instituto Nacional de Aprendizaje.  En efecto, en el dictamen C-392-2005 del 15 de\nnoviembre del 2005, este Órgano Asesor analizó las competencias del INA en atención a la recaudación\ny cobro judicial de la contribución parafiscal que establece el artículo 15 de su ley orgánica,\nllegando a las siguientes conclusiones:\n\n\n\n\n \n\n\n\n “1.-  El Instituto Nacional de Aprendizaje financia las funciones asignadas por el legislador  a\ntravés de una contribución de naturaleza parafiscal, que está a cargo de patronos, públicos y\nprivados.\n\n\n\n 2.-  No obstante que dicha contribución está en función de las planillas de salarios, el legislador\ndiferenció entre el patrono público y el privado para efectos de la recaudación del tributo. En ese\nsentido, se le asignó a la Caja Costarricense de Seguro Social la recaudación del aporte que debían\nrealizar los patronos privados.  En tanto que los entes autónomos y semiautónomos cubren su\nobligación directamente ante el INA.\n\n\n\n 3.-  La Ley del INA atribuye a dicho Ente la gestión de cobro administrativo y judicial de la\ncontribución parafiscal a su favor, sin que al efecto diferencie entre la obligación a cargo de los\npatronos públicos y la de los patronos privados.\n\n\n\n 4.-  Al crear el Sistema Centralizado de Recaudación de Pensiones, se le atribuye recaudar las\ncargas sociales cuya recaudación la ley confía a la Caja Costarricense de Seguro Social. Al mismo\ntiempo, se atribuye a ésta el realizar  todas las gestiones administrativas y judiciales para\ncontrolar la evasión, subdeclaración o morosidad de los patronos y recuperar los aportes\nindebidamente retenidos por los patronos. Lo que implica la facultad de gestionar el cobro de las\ndistintas cargas sociales recaudadas por la CCSS, sin que en modo alguno implique que pueda\ngestionar el cobro de cargas sociales cuya recaudación no le corresponda legalmente.\n\n\n\n 5.-  Puesto que el INA está obligado a destinar recursos financieros, humanos, administrativos,\npara gestionar el cobro de la contribución parafiscal que no recauda la Caja, estima la Procuraduría\nque el fin que justifica centralizar las gestiones cobratorias en el Ente de Seguridad Social no se\nlogra aún haciendo prevalecer lo dispuesto por el artículo 31 de su Ley Constitutiva.\n\n\n\n 6.-  Es por ello que respecto de las gestiones cobratorias de la contribución parafiscal\nestablecidas a favor del Instituto Nacional de Aprendizaje, lo procedente es aplicar el criterio de\nespecialidad, haciendo prevalecer lo dispuesto en la Ley N° 6868, artículo 16, in fine, por sobre lo\nestablecido en los artículos 31 de la Ley Constitutiva de la Caja Costarricense de Seguro Social y\n58 de la Ley de Protección al Trabajador.\n\n\n\n 7.-  Consecuentemente, el INA mantiene su competencia para gestionar el cobro, administrativo y\njudicial, de la contribución parafiscal establecida en el artículo 15 de su Ley de creación. “\n\n\n\n\n \n\n\n\n A partir de lo expuesto, podemos señalar que efectivamente el Instituto Nacional de Aprendizaje es\nparte de las administraciones tributarias al tenor de lo establecido en el artículo 99 del Código de\nNormas y Procedimientos Tributarios, y por lo tanto, los funcionarios que tenga a cargo tareas de\nadministración, percepción y fiscalización de tributos, estarían afectos al régimen de prohibición\ncontenido en el artículo 118 del Código de Normas y Procedimientos Tributarios y al pago de la\ncompensación económica establecida en el artículo 1 de la Ley 5867.\n\n\n\n Ahora bien, la determinación de si los funcionarios de la Asesoría Jurídica participan de esa\ngestión tributaria, es una decisión que corresponde determinar a las autoridades administrativas, en\nel tanto para su definición es necesario establecer las funciones específicas a desempeñar en los\npuestos, en atención a la estructura organizativa que tenga el ente para ejercer tales\ncompetencias[3].\n\n\n\n\n \n\n\n\n\nb.      Informáticos:\n\n\n\n\n \n\n\n\n Se nos consulta sobre la posibilidad de pagar prohibición a los funcionarios que tengan la\nprofesión de informáticos.  Sobre este tema, este Órgano Asesor ha señalado:\n\n\n\n\n \n\n\n\n “La Ley N° 7097 en su artículo 41 señala que la prohibición  que establece la Ley de Compensación\npor pago de Prohibición N° 5867 se reconoce al personal con especialidad en cómputo, en los mismos\ntérminos que se reconoce al personal de la Oficina Técnica Mecanizada. Señala la norma en\ncomentario, lo siguiente:\n\n\n\n\n \n\n\n\n ARTICULO 41.- “Al personal con especialidad en Cómputo que labora en los departamentos de Cómputo\nde las instituciones cubiertas por el Régimen de Servicio Civil y del Poder Judicial, se les\nreconocerá la prohibición establecida en la ley Nº 5867 del 15 de diciembre de 1975 y sus reformas,\nen los mismos términos en que se le reconoce al personal de la Oficina Técnica Mecanizada.”\n\n\n\n\nAl respecto, este Órgano Asesor en su jurisprudencia ha señalado lo siguiente:\n\n\n\n\n \n\n\n\n En efecto, mediante el Dictamen No. C-013 de 27 de enero del 2000, este Despacho al analizar acerca\nde una consulta similar a la que ahora se plantea esa Dirección General de Servicio Civil, indicó en\nlo conducente:\n\n\n\n\n \n\n\n\n “(…) Pues bien, hecha la observación que antecede, hay que continuar captando del texto recién\ntranscrito que, pese el reconocimiento económico por la prohibición de ejercer liberalmente la\nprofesión, el cual fue extendido por una norma extrapresupuestaria a los que ocupan puestos de\nauditoría, su aplicación se torna un poco diferente a la del original Ley No. 5867, ya que aquélla\ndisposición no hace distinciones de grados académicos de ningún tipo para su otorgamiento; bastando,\núnicamente, que los auditores que laboran en el Gobierno Central y Poder Legislativo, sean técnicos\nen la materia y que tengan los requisitos que exige el Manual Descriptivo de Puestos para ocupar el\ncargo. En ese sentido, el artículo 15 de la Ley de Presupuesto Extraordinario No. 6982 de 19 de\ndiciembre de 1984, modificado por el numeral 146 de la Ley No. 6995 de 22 de julio de 1985, dispone:\n\n\n\n\n \n\n\n\n \"Refórmase el párrafo segundo del artículo 15 de la Ley No. 6982 del 19 de diciembre de 1984 (Ley\nde Presupuesto Ordinario y Extraordinario de la República, Fiscal y por Programas para el ejercicio\nfiscal de 1985) para que diga así: Igualmente se hace extensiva esta prohibición, y sus beneficios,\na los funcionarios de auditoría en las diferentes entidades del Gobierno Central y del Poder\nLegislativo, bajo las mismas condiciones compensatorias previstas en la precitada ley y sus\nreformas.\"(Lo resaltado en negro no es del texto original)\n\n\n\n\n \n\n\n\n Bajo esos supuestos jurídicos, es preciso, ahora, revisar lo que establece la disposición que atañe\nen este estudio, para ver, si efectivamente está dada en los mismos conceptos de la analizada en el\nmencionado Dictamen No. C-174-97; y, en esa medida, poder visualizar la procedencia del rubro\nsalarial de consulta.\n\n\n\n\n \n\n\n\n\nEn efecto, el artículo 41 de la Ley No. 7097 de 18 de agosto de 1988 reza así:\n\n\n\n\n(…)\n\n\n\n\n \n\n\n\n Siendo que, para los efectos de ese reconocimiento, el numeral recién transcrito ordena remitirse a\n\"los mismos términos en que se le reconoce al personal de la Oficina Técnica Mecanizada\" es\nimportante tener a la vista, la respectiva disposición, que a la letra dice:\n\n\n\n\n \n\n\n\n\n\"Artículo 40.-\n\n\n\n Se acogerán a los beneficios de la Ley No. 5867 del 15 de diciembre de 1975, los técnicos de la OTM\ndel Ministerio de Hacienda que ocupen puestos cuyos requisitos están cubiertos por los alcances de\ncada uno de los incisos de esta ley.\" (Ver, Ley No. 6975, publicado en el Alcance No. 22, a la\nGaceta No. 230 de fecha 30 de diciembre de 1984)\n\n\n\n\n \n\n\n\n De la lectura de ambas normas legales, se comprende que, para ser destinatarios de dicha\ncompensación, los funcionarios no sólo deben ser técnicos en la materia de cómputo, sino además,\ndeben reunir los requisitos que para los cargos respectivos, exige la Ley Número 5867. Pero en esto,\nhay que tomar en consideración, la realidad en que se desenvuelve la normativa de cuestión, ya que,\npara nadie es un secreto, el surgimiento de la reestructuración integral de puestos en la\nAdministración Pública. De esa forma, hay que tratar de adecuar los supuestos jurídicos con los\nreales, en lo procedente y, claro está, dentro de los límites de la razonabilidad y proporcionalidad\nconstitucionales y legales; pues de no utilizarse esta técnica jurídica, se podría incurrir en una\ntransgresión contra lo que tuvo en mente el legislador para reconocer el citado rubro salarial a\notras áreas profesionales. Verbigracia, si hoy han cambiado las nomenclaturas de puestos usados en\nla Ley No. 5867 de recién cita, por otras nuevas, pues, naturalmente, para la aplicabilidad de la\nnorma en discusión, habrá que tomar en cuenta esas formalidades descriptivas de puestos, que en el\ncaso bajo examen corresponderían a la tareas de computación, sin que por esa circunstancia, se esté\nviolentando el espíritu y finalidad de la normativa.\n\n\n\n\n \n\n\n\n El anterior razonamiento tiene cabida con lo que disponen los artículo 10 y 11 del Código Civil, en\nplena concordancia con la autorizada doctrina, en tanto \" ha de aplicarse el principio de analizar\nla ley en su contenido normativo, pero el sentido de sus palabras tendrá relación con el contexto,\nlos antecedentes jurídicos y legislativos, la realidad del tiempo de cuando han de ser aplicadas,\natendiendo fundamentalmente a su espíritu y finalidad, tratando de recurrir a la equidad en cuanto\nla ley expresamente lo permita:\"\n\n\n\n\n \n\n\n\n Por otra parte, del artículo 41 de la Ley No. 7097 al igual que el artículo 15 de la Ley de\nPresupuesto Extraordinario No. 6982 de 19 de diciembre de 1984, (modificado por el numeral 146 de la\nLey No. 6995 de 22 de julio de 1985) tampoco se infiere la titularidad de una determinada formación\nacadémica o profesional para proceder al pago de la compensación por prohibición, más que, el\npersonal sea especializado en cómputo y que labore en los departamentos de Cómputo de las\ninstituciones cubiertas por el Régimen del Servicio Civil y del Poder Judicial. De modo que, también\nen esta oportunidad hay que aplicar el aforismo jurídico que dice: \"no es lícito distinguir donde la\nley no distingue\", ya que de lo contrario, estaría incurriendo la Administración en un vicio de\ninconstitucionalidad y legalidad al interpretar la norma más allá de su contexto. (Lo resaltado en\nnegrilla no es del texto original)\n\n\n\n\n \n\n\n\n Como se ha podido observar de lo transcrito, a través de este tipo de normas atípicas[4], se han\nincluido, para los efectos de reconocimiento del pago de la prohibición establecida en la Ley Número\n5867 de 15 de diciembre de 1975, a grupos de servidores cubiertos por el Régimen de Servicio Civil\n(Ley No. 1581 de 30 de mayo de 1953, y sus reformas), en virtud del carácter de las funciones de los\npuestos (según el Manual Descriptivo de Puestos) que ocupan en las instituciones allí indicadas,\ntales como a los auditores de las diferentes entidades del Gobierno Central y del Poder Legislativo\n(véase Dictamen No. C-174-98, de 17 de setiembre de 1997), así como a los informáticos que laboran\nen los departamentos de Cómputo de las instituciones cubiertas por el Régimen de Servicio Civil,\nhipótesis ésta, en la que ponemos especial énfasis, por ser el tema, objeto de la presente consulta.\n\n\n\n\n \n\n\n\n Esta Procuraduría comparte plenamente la tesis que sostiene la Asesoría Jurídica de esa Dirección\nGeneral de Servicio Civil en torno al punto de consulta, habida cuenta que mediante el artículo 41\nde la Ley No. 7097, de 18 de agosto de 1988, ciertamente, el rubro en cuestión, se extendió a los\nservidores con especialidad en cómputo que ocupen puestos en los departamentos de Cómputo de las\ninstituciones cubiertas por el Régimen de Servicio Civil, sin indicar en ese texto, el título, grado\no nivel de estudio que en esa carrera ostenten. Así, dicha norma, establece, literalmente:\n\n\n\n\n \n\n\n\n\n(…)\n\n\n\n\n \n\n\n\n De manera que, y como se indicó en el mencionado Dictamen C-013-2000, para ser destinatarios de la\ncompensación económica que prevé la citada Ley No. 5867, los servidores o funcionarios no sólo deben\nser técnicos en la materia de cómputo y que laboren en los departamentos de cómputo de las\ninstituciones cubiertas por el Régimen del Servicio Civil, sino además, deben reunir, evidentemente,\nlos requisitos que para los cargos respectivos exige esa normativa; sin que para esos efectos, el\nnumeral 41 transcrito,  haya hecho alguna distinción en cuanto a la titularidad, nivel o grado\nacadémico de la carrera de informática que ostenten en la carrera de informática.\n\n\n\n\n \n\n\n\n Por consiguiente, y de conformidad con lo dispuesto en el artículo 41 de la Ley No. 7097 de 18 de\nagosto de 1988, es procedente el reconocimiento de la compensación económica a los servidores\ninformáticos de instituciones pertenecientes al Régimen de Servicio Civil, que posean el grado\nacadémico de Bachiller Universitario, en los términos de la citada Ley No. 5867.” (Dictamen\nC-054-2010 del 26 de marzo del 2010, ver en igual sentido el dictamen C-064-2005 del 14 de febrero\ndel 2005) \n\n\n\n\n \n\n\n\n Bajo esta misma línea de pensamiento, este Órgano Asesor en su Opinión Jurídica OJ-011-2005 del 21\nde enero del 2005 señalo lo siguiente:\n\n\n\n “La duda planteada es sobre “ si además de los requisitos que prevé el artículo 41 de la Ley 7091\nde 18 de agosto de 1988,  “…los funcionarios que ocupan puestos con especialidad en cómputo y que\nlaboran en el Departamento de Cómputo, requieren pertenecer presupuestariamente al Departamento de\nCómputo, para el pago de dicha retribución económica.” (SIC)\n\n\n\n\n \n\n\n\n Sin entrar a analizar la importancia del ordenamiento presupuestario de las plazas que se\ndesenvuelve la actividad de la Administración Pública, -a tenor de que lo que dispone el 4 de la Ley\nde Administración Financiera de la República y Presupuestos Públicos, en  concordancia con el\nartículo 180 de nuestra Carta Magna y sus principios informadores- es menester indicar en lo que\natañe a su consulta, que independientemente de la ubicación presupuestaria en que se encuentre un\ndeterminado puesto, ciertamente quien lo esté ocupando por diversas razones,  no sólo tiene el\nderecho a percibir el salario que corresponde al mismo, sino a percibir otros rubros salariales si\nel funcionario reúne los requisitos que establece la respectiva normativa.  Así, los altos\nTribunales, en un asunto similar al de consulta, resolvió:\n\n\n\n\n \n\n\n\n “Aún cuando el puesto ocupado por el actor no se encuentra en un Programa Presupuestario destinado\na dicha Dirección, sino, a las Oficinas Centrales del Ministerio de Justicia, no se debe perder de\nvista que aquel órgano está adscrito al Ministerio y que con independencia del código presupuestario\nutilizado para retribuirle sus labores, él presta servicios en Adaptación Social y, por ende, está\nexpuesto a los riesgos propios de los demás funcionarios que ahí laboran, sin distinción alguna.  El\nprincipio de legalidad al amparo del cual debe actuar la Administración (artículos 11 de la\nConstitución Política y 11 de la Ley General de la Administración Pública), no puede invocarse como\nfundamento para desconocer aquel derecho derivado del hecho mismo de laborar para la indicada\nDirección.  Por la ubicación del puesto en un respectivo Programa Presupuestario, de lo cual por lo\ngeneral no tienen conocimiento los servidores, no se les puede dejar en una situación de\ninferioridad respecto de sus compañeros.  De existir alguna responsabilidad por un eventual desorden\nadministrativo, se deben establecer las responsabilidades internas del caso; mas, nunca afectar al\ntrabajador en la retribución económica a la cual sin lugar a dudas tiene derecho en razón de los\nservicios que prestaba.- (Sala Segunda de la Corte Suprema de Justicia, No. 2003-0057, de las 9:30\nhoras del 12 de febrero del 2003)\n\n\n\n\n \n\n\n\n En el caso concreto, si la persona cumple con los presupuestos  que establece el artículo 41 de la\ncitada Ley 7091, tiene derecho a que se le pague la prohibición a que refiere esa norma, tal y como\nesta Procuraduría en el  Dictamen  C-013 de 27 de enero del 2000, lo señaló  así:\n\n\n\n\n \n\n\n\n\n“En efecto, el artículo 41 de la Ley No. 7097 de 18 de agosto de 1988 reza así:\n\n\n\n\n \n\n\n\n \"(…)  Siendo que, para los efectos de ese reconocimiento, el numeral recién transcrito ordena\nremitirse a \"los mismos términos en que se le reconoce al personal de la Oficina Técnica Mecanizada\"\nes importante tener a la vista, la respectiva disposición, que a la letra dice:\n\n\n\n\n \n\n\n\n \"Artículo 40.- Se acogerán a los beneficios de la Ley No. 5867 del 15 de diciembre de 1975, los\ntécnicos de la OTM del Ministerio de Hacienda que ocupen puestos cuyos requisitos están cubiertos\npor los alcances de cada uno de los incisos de esta ley.\" (Ver, Ley No. 6975, publicado en el\nAlcance No. 22, a la Gaceta No. 230 de fecha 30 de diciembre de 1984)\n\n\n\n\n \n\n\n\n De la lectura de ambas normas legales, se comprende que, para ser destinatarios de dicha\ncompensación, los funcionarios no sólo deben ser técnicos en la materia de cómputo, sino además,\ndeben reunir los requisitos que para los cargos respectivos, exige la Ley Número 5867. Pero en esto,\nhay que tomar en consideración, la realidad en que se desenvuelve la normativa de cuestión, ya que,\npara nadie es un secreto, el surgimiento de la reestructuración integral de puestos en la\nAdministración Pública. De esa forma, hay que tratar de adecuar los supuestos jurídicos con los\nreales, en lo procedente y, claro está, dentro de los límites de la razonabilidad y proporcionalidad\nconstitucionales y legales; pues de no utilizarse esta técnica jurídica, se podría incurrir en una\ntransgresión contra lo que tuvo en mente el legislador para reconocer el citado rubro salarial a\notras áreas profesionales. Verbigracia, si hoy han cambiado las nomenclaturas de puestos usados en\nla Ley No. 5867 de recién cita, por otras nuevas, pues, naturalmente, para la aplicabilidad de la\nnorma en discusión, habrá que tomar en cuenta esas formalidades descriptivas de puestos, que en el\ncaso bajo examen corresponderían a la tareas de computación, sin que por esa circunstancia, se esté\nviolentando el espíritu y finalidad de la normativa.”\n\n\n\n\n \n\n\n\n De manera que, no se le podría denegar el pago de la aludida prohibición, a un funcionario que al\nocupar un puesto bajo las condiciones indicadas, es técnico en computación y labora en el\nDepartamento de  Cómputo de la Institución consultante (la cual se encuentra regida por la Ley del\nEstatuto de Servicio Civil); que son los dos  supuestos importantes que determina la precitada\nlegislación para que el servidor tenga derecho a percibir dicho beneficio salarial, a cambio de no\nsustraerse de las funciones que derivan  del cargo que ocupa dentro de ese centro de trabajo, como\nsucede en otros casos que provienen de la Ley No. 5867 de 15 de diciembre de 1975 y sus reformas.\n\n\n\n\n \n\n\n\n Al respecto, esta Procuraduría ha explicado ampliamente sobre la autorización legal de ese tipo de\ncompensación económica en la Administración Pública, al subrayar en lo que interesa:\n\n\n\n\n \n\n\n\n “Para que proceda el reconocimiento de una compensación económica derivada de la prohibición para\nel ejercicio liberal de la profesión es necesario que una norma establezca esa prohibición y,\nademás, que esa misma disposición –u otra de rango legal– acuerde el pago de la compensación\nrespectiva. En otros términos, para reconocer la compensación económica de cita, no basta con que\nexista una prohibición, sino que es necesario, adicionalmente, que esté normativamente dispuesta la\nposibilidad de otorgar como consecuencia de ello una retribución económica.\n\n\n\n\n \n\n\n\n Sobre ese aspecto, el Reglamento a la Ley n.° 5867 (emitido mediante decreto n.° 22614 de 22 de\noctubre de 1993) es claro al señalar que \"Procede el pago de la compensación económica por concepto\nde prohibición, únicamente cuando exista ley expresa o resolución judicial que lo autorice, aun\ncuando hayan funcionarios que tengan prohibición para ejercer liberalmente funciones inherentes a\nlas actividades propias de la institución a que pertenecen\" (artículo 5).\n\n\n\n\n \n\n\n\n Si bien en el ordenamiento jurídico de nuestro país existía desde hace muchos años, en diversas\nnormativas, prohibición para el ejercicio profesional privado de algunos grupos de servidores, no\nfue sino con la emisión de la Ley n.° 5867 ya citada, que se acordó una compensación económica por\nesa prohibición.\n\n\n\n\n \n\n\n\n En esa oportunidad se otorgó al personal de la Administración Tributaria, por la prohibición\ncontenida en el artículo 113 del Código de Normas y Procedimientos Tributarios (artículo que hoy\ncorresponde al 118 del mismo cuerpo normativo) una compensación económica porcentual sobre el\nsalario base. Tal compensación variaba de acuerdo con el nivel académico de cada servidor. Además,\nel artículo 5º de esa misma ley dispuso que los beneficios establecidos en los incisos a) y b) de su\nartículo 1º, le serían aplicables a los funcionarios y empleados del Poder Ejecutivo a que se\nrefería el artículo 141 (en la actualidad 244) de la Ley Orgánica del Poder Judicial y a los\negresados de la Facultad de Derecho.\n\n\n\n\n \n\n\n\n Luego, la Ley n.° 6008, de 9 de diciembre de 1976, adicionó el artículo 5 de la citada Ley n.°\n5867, a efecto de disponer que los funcionarios del Poder Ejecutivo, aludidos en el párrafo\nanterior, recibirían el beneficio cuando \"estén cumpliendo tales funciones\". Además, con esta\nreforma, se incluyó como beneficiarios de la compensación, a los licenciados o egresados en Derecho\nal servicio del Tribunal Supremo de Elecciones, Registro Civil y Contraloría General de la\nRepública.\n\n\n\n\n \n\n\n\n Posteriormente, la Ley n.° 6222 de 21 de abril de 1978, modificó el artículo 1º de la citada Ley\nn.° 6008, con la finalidad de reconocer también a los funcionarios del Poder Judicial, los\nbeneficios de la compensación económica. Luego se emitieron una serie de leyes mediante las cuales\nse otorgó la compensación, entre otros, al Tesorero Nacional, al Contador Nacional, al Proveedor\nNacional, al Personal Técnico de la Auditoria General de Bancos, a los administradores de aduanas y,\nen general, a casi todos los funcionarios que tuvieren, en razón de sus cargos, una prohibición\nespecífica para el ejercicio de su profesión.” (Ver, entre otros, Opinión Jurídica No. 035 de 27 de\nabril del 2000)\n\n\n\n\n \n\n\n\n Como vemos, esa clase de compensación económica resulta procedente cuando proviene de la ley, la\ncual se hace acreedor el funcionario que cumpla con los respectivos requisitos, sin que para ese\nefecto, deba exigirse que la plaza esté ubicada en un determinado presupuesto; pues evidentemente la\núnica intención del legislador fue la de establecer ese plus salarial, a causa de la restricción del\nejercicio privado de la profesión del servidor, por ocupar un determinado cargo dentro de la\nAdministración Pública. \n\n\n\n\n \n\n\n\n En consecuencia, y parafraseando lo dicho por la Sala Segunda en el texto transcrito en líneas\natrás, no encuentra este Despacho justificación valedera como para que la administración le deniegue\nel mencionado pago al funcionario en cuestión, cuando por razones no imputables a él, éste ocupa un\npuesto que no pertenece al programa presupuestario del centro de computación en que labora.  Pero\nque de todas formas, su plaza pertenece a un código presupuestario, perteneciente a la Dirección\nGeneral de Migración y Extranjería, denominado “Residentes  Pensionados y Rentistas”. De ahí que\neste Despacho comparte el criterio  del Departamento Legal, al externar:\n\n\n\n\n \n\n\n\n “Como podrá observarse, la referida norma es genérica y no hace diferencia entre los diferentes\npuestos que ocupen los funcionarios del Departamento indicado a los códigos presupuestarios de esos\npuestos, por lo que esta Asesoría considera que de conformidad con el mismo, es procedente del pago\nde compensación por prohibición a los servidores del Departamento de Cómputo, el cual se debe\notorgar todos los que tengan “especialidad en Cómputo” independientemente si son técnicos en\ninformática, analistas de sistemas de informática, Jefe de Servicios de Informática 1 o 2,\nprogramador de cómputo, operador de cómputo, o si el código presupuestario de su puesto pertenece o\nno a esa oficina.”(Ver, Oficio AJ-1887-2004-JM de 9 de diciembre de 2004)” (la negrita no es del\noriginal)\n\n\n\n\n \n\n\n\n En razón de lo expuesto, es criterio de este Órgano Asesor que de conformidad con el artículo 41 de\nla Ley N° 7097 es procedente el reconocimiento de la prohibición a los funcionarios informáticos que\npertenecen al Régimen del Servicio Civil, que laboran en los departamentos de informática de la\ninstitución y que cumplen con los requisitos que señala el ordenamiento jurídico sin que  deba\nexigirse que la plaza esté ubicada en un determinado presupuesto, de manera que debe la\nAdministración Tributaria analizar el caso en concreto para determinar si el servidor cumple con los\nrequisitos señalados que le permitan convertirse en acreedor del reconocimiento de la prohibición.”\n(Dictamen C-195-2015 del 27 de julio del 2015)\n\n\n\n\n \n\n\n\n c.       Administradores o Contadores Públicos en el tanto laboren para la Unidad de Recursos\nFinancieros:\n\n\n\n\n \n\n\n\n Se nos consulta sobre los profesionales que laboren en la Unidad de Recursos Financieros.  De\nacuerdo con el Reglamento de Gestión de Cobro Administrativo y Judicial a Patronos Morosos del\nTributo de la Ley 6868/83, la Unidad de Recursos Financieros es: “Unidad Administrativa de Jerarquía\nsuperior responsable del funcionamiento eficiente y oportuno del proceso de inspección y cobros.” y\nel Proceso de Inspección y Cobros es el “ Proceso responsable de la administración de todas las\nfunciones y tareas relacionadas con la fiscalización y recuperación de los tributos morosos que debe\nrecibir el INA de conformidad con lo que al respecto establece su Ley Orgánica.”\n\n\n\n\n \n\n\n\n Se desprende de lo expuesto, que parte de las funciones de la Unidad de Recursos Financieros está\nreferida al cobro de tributos, es decir, forma parte de la administración tributaria del órgano.\n\n\n\n\n \n\n\n\n Bajo esta inteligencia, debe recordarse que  el artículo 118 del Código de Normas y Procedimientos\nTributarios establece una prohibición para el desempeño de cualquier otra profesión u actividad para\naquellos empleados que ocupen los cargos allí señalados y que ejerzan funciones en la administración\ntributaria. Señala la norma en comentario, lo siguiente:\n\n\n\n\n \n\n\n\n Artículo 118.- Los Directores Generales, los Subdirectores, los Jefes o Subjefes de Departamento y\nde Sección, de las dependencias de la Administración Tributaria, así como los miembros propietarios\ndel Tribunal Fiscal Administrativo y los suplentes en funciones, no pueden ejercer otros puestos\npúblicos con o sin relación de dependencia, excepción hecha de la docencia o de funciones\ndesempeñadas con autorización de su respectivo superior jerárquico, cuyos cargos estén sólo\nremunerados con dietas.\n\n\n\n         En general queda prohibido al personal de los entes precedentemente citados, con la única\nexcepción de la docencia, desempeñar en la empresa privada actividades relativas a materias\ntributarias. Asimismo está prohibido a dicho personal hacer reclamos a favor de los contribuyentes o\nasesorarlos en sus alegatos o presentaciones en cualesquiera de las instancias, salvo que se trate\nde sus intereses personales, los de su cónyuge, ascendientes, descendientes, hermanos, suegros,\nyernos y cuñados.\n\n\n\n         En los casos de excepción a que se refiere este artículo, para acogerse a ellos, debe\ncomunicarse al superior de la dependencia su decisión de hacer uso de las excepciones previstas en\neste Código.\n\n\n\n\n \n\n\n\n El elemento determinante es establecer que debe entenderse por administración tributaria, concepto\nque viene dado por la conjunción de los artículos 11, 14 y 99 del Código de Normas y Procedimientos\nTributarios, los cuales establecen:\n\n\n\n\n \n\n\n\n Artículo 11.- Concepto. La obligación tributaria surge entre el Estado u otros entes públicos y los\nsujetos pasivos en cuanto ocurre el hecho generador previsto en la ley; y constituye un vínculo de\ncarácter personal, aunque su cumplimiento se asegure mediante garantía real o con privilegios\nespeciales.\n\n\n\n\nArtículo 14.- Concepto. Es sujeto activo de la relación jurídica el ente acreedor del tributo.\n\n\n\n\nArtículo 99.- Concepto y facultades \n\n\n\n Se entiende por Administración Tributaria el órgano administrativo encargado de gestionar y\nfiscalizar los tributos, se trate del fisco o de otros entes públicos que sean sujetos activos,\nconforme a los artículos 11 y 14 del presente Código. \n\n\n\n Dicho órgano puede dictar normas generales para los efectos de la aplicación correcta de las leyes\ntributarias, dentro de los límites fijados por las disposiciones legales y reglamentarias\npertinentes. \n\n\n\n Las normas generales serán emitidas mediante resolución general y consideradas criterios\ninstitucionales. Serán de acatamiento obligatorio en la emisión de todos los actos administrativos y\nserán nulos los actos contrarios a tales normas. \n\n\n\n Tratándose de  la Administración Tributaria del Ministerio de Hacienda, cuando el presente Código\notorga una potestad o facultad a  la Dirección General de Tributación, se entenderá que también es\naplicable a  la Dirección General de Aduanas, a  la Dirección General de Hacienda y a  la Dirección\nGeneral de  la Policía de Control Fiscal, en sus ámbitos de competencia.\n\n\n\n\n \n\n\n\n Como se desprende de las normas transcritas, se entenderá como administración tributaria al ente u\nórgano acreedor de la obligación tributaria, que será el encargado de gestionar y fiscalizar dichas\nobligaciones.  Sobre el concepto de administración tributaria, esta Procuraduría ha señalado, lo\nsiguiente:\n\n\n\n\n \n\n\n\n “Propiamente sobre la labor exegética del numeral 99 supra transcrito, ha indicado esta\nProcuraduría General (haciendo referencia a su anterior numeración):\n\n\n\n “De esas disposiciones puede afirmarse que el término \"administración tributaria\" se define en\nCosta Rica a partir de elementos materiales: el ejercicio de determinadas funciones tributarias\njunto con la presencia de una condición objetiva determinada por ley. Este criterio material está\npresente no solo en la mención doctrinal recogida en el dictamen C-127-90 sino esencialmente en el\npropio artículo 105 antes transcrito y en la jurisprudencia de este Órgano Consultivo. Así para\ndeterminar si estamos en presencia de una \"administración tributaria\" se debe analizar si presenta:\n\n\n\n\na) la condición de sujeto activo de un tributo,\n\n\n\n b) la realización de funciones tributarias específicas: el poder recaudador y fiscalizador de ese\nmismo tributo, lo que implica necesariamente el ser parte en el procedimiento tributario que tienda\na determinar, liquidar y revisar un tributo determinado.\n\n\n\n Ahora bien, esos elementos pueden estar presente en órganos no pertenecientes al Poder Ejecutivo.\nEllo implica que el término \"administración tributaria\" no se identifica con un determinado órgano\nadministrativo, al punto que existe una única \"administración tributaria\" y que, por el contrario,\nexista la posibilidad de que varios entes públicos se constituyan como \"administración tributaria\",\nejerciendo las funciones correspondientes y estando sujetos a los deberes y límites que regulan el\naccionar de la \"administración tributaria\". ..\n\n\n\n\nReiterando las conclusiones del anterior dictamen, en fecha más reciente, indicamos:\n\n\n\n “En el dictamen N° C-076-91 de 9 de mayo de 1991 señalamos que el criterio de Administración\nTributaria se define a partir de criterios materiales y una condición objetiva establecida por la\nLey. Estos elementos materiales están determinados por el ejercicio de determinadas facultades\ntributarias específicas: el poder recaudador y fiscalizador del tributo, lo que implica\nnecesariamente el ser parte en el procedimiento tributario que tienda a determinar, liquidar y\nrevisar un tributo determinado. La condición objetiva es el ser el sujeto activo del tributo. De ese\nhecho se acepta que la administración tributaria\" puede ser un ente público distinto del Estado, en\ntanto sea sujeto activo del tributo, respecto del cual ejerza las facultades de percepción y\nfiscalización, que le permitan administrarlo en concreto.”  (Dictamen C-005-2003 del 5 de enero del\n2003) …\n\n\n\n También hemos precisado la necesaria distinción entre ser el sujeto activo del impuesto, frente a\nlabores de recaudación de un tributo, lo cual no resulta pertinente confundir a efectos de otorgar\nla condición de “administración tributaria” a un ente que solo realice las segundas:…\n\n\n\n En nuestro criterio, quien “percibe” el impuesto, en la inteligencia del anterior artículo, es el\nsujeto activo que administra, utiliza y distribuye el tributo, amén de ser el ente que interpreta la\nnormativa atinente.  Obviamente, incluye dentro de sus competencias la de “recaudar” las sumas que\nlos sujetos pasivos enteran al Fisco.   Para este fin, puede realizarlo por sí mismo o acudir a la\ncolaboración con otras instituciones, a las cuales el reglamento supra citado denomina\nindistintamente “agentes recaudadores” o “entidades colaboradoras”.  ..\n\n\n\n\n  Llegados a este punto, podríamos formular las siguientes pautas de análisis para su consulta:\n\n\n\n\n1. Es necesario determinar, en la norma que establece el tributo, cuál es su sujeto activo.\n\n\n\n 2. Seguidamente, determinar si se asignan otras competencias relacionadas con las labores de\nfiscalización y recaudación que permitan definir, con mayor precisión, la condición de\nadministración tributaria que se quiera imputar a un ente.\n\n\n\n 3. Comprobado la anterior, definir el alcance subjetivo de la prohibición que contempla el artículo\n118 del Código de Normas y Procedimientos Tributarios.\n\n\n\n 4. La condición de administración tributaria que llegue a atribuirse a un ente no implica la\npotestad sancionatoria relacionada con el Capitulo III del Código de Normas y Procedimientos\nTributarios, pues ella se circunscribe a órganos del Ministerio de Hacienda (artículo 69) (Dictamen\nC-135-2012 del 31 de mayo del 2012)\n\n\n\n\n \n\n\n\n Determinada la naturaleza de administración tributaria de un terminado órgano o ente, los\nservidores que realmente participen de esta función tributaria se encuentran sujetos al régimen de\nprohibición, y tendrán derecho al reconocimiento de la compensación por prohibición, establecida en\nla ley de compensación por pago de prohibición, Ley 5867.\n\n\n\n\n \n\n\n\n Dicha norma, en su artículo 1° dispuso una compensación económica porcentual,  sobre el salario\nbase de la escala de sueldos de la Ley de Salarios de la Administración Pública, la cual\ninicialmente fue establecida para el personal de la administración tributaria que se encuentre\nsujeto en razón de sus cargos, a la prohibición contenida en el artículo 118 del Código de Normas y\nProcedimientos Tributarios. Señala la norma en comentario en lo que interesa, lo siguiente:\n\n\n\n\n \n\n\n\n “Para el personal de la Administración Tributaria que, en razón de sus cargos, se encuentre sujeto\na la prohibición contenida en  el artículo 118 del Código de Normas y Procedimientos Tributarios,\nexcepto  para los miembros del Tribunal Fiscal Administrativo, se establece la  siguiente\ncompensación económica sobre el salario base de la escala de  sueldos de la Ley de Salarios de la\nAdministración Pública: \n\n\n\n a) Un sesenta y cinco por ciento (65%) para los profesionales en el  nivel de licenciatura u otro\ngrado académico superior.\n\n\n\n\nb) Un cuarenta y cinco por ciento (45%) para los egresados de programas de licenciatura o maestría.\n\n\n\n\n \n\n\n\n c) Un treinta por ciento (30%) para quienes sean bachilleres  universitarios o hayan aprobado el\ncuarto año de la respectiva carrera universitaria.\n\n\n\n\n \n\n\n\n d) Un veinticinco por ciento (25%) para quienes hayan aprobado el  tercer año universitario o\ncuenten con una preparación equivalente.\n\n\n\n\n \n\n\n\n\nEn todos los casos, dentro de la disciplina antes citada.\n\n\n\n Tendrán derecho a los beneficios otorgados por este artículo, según  los porcentajes establecidos,\nsujetos a las mismas obligaciones y  prohibiciones de esta ley; los siguientes funcionarios: \n\n\n\n 1) Quienes desempeñen los puestos de jefatura en la organización  financiera básica del Estado,\nsegún el artículo 2 de la Ley de la Administración Financiera de la República, No. 1279, de 2 de\nmayo de 1951 y sus reformas.\n\n\n\n 2) Quienes ocupen puestos de \"técnicos\" y \"técnicos profesionales\" en la Oficina de Presupuesto\nNacional, la Tesorería Nacional, la Oficina Técnica Mecanizada del Ministerio de Hacienda, la\nDirección General de Industrias del Ministerio de Industria, Energía y Minas y la Dirección General\nForestal del Ministerio de Agricultura; asimismo, los servidores  de la Dirección General de\nServicio Civil que ocupen puestos de la serie  técnico y profesional, los funcionarios de la\nDirección General de Informática del Ministerio de Obras Públicas y Transportes, los del Centro  de\nCómputo del Ministerio de Seguridad Pública y los funcionarios de la Dirección General de\nTributación que gocen de este beneficio.\n\n\n\n\n3) El Jefe de la Oficina de Control de Presupuesto del Ministerio de Hacienda.\n\n\n\n\n \n\n\n\n 4) Los administradores de aduanas, conforme a los procedimientos de  la norma general No. 31 de la\nLey de Presupuesto Ordinario y Extraordinario del Gobierno de la República para el año 1982, No.\n6700, de 23 de diciembre de 1981. \n\n\n\n Para aplicar este artículo, los funcionarios \"técnicos\" citados en el numeral 2) anterior tendrán\nderecho al beneficio por prohibición, siempre  y cuando reúnan los requisitos del puesto o cuenten\ncon una combinación  equivalente, a juicio de la Dirección General de Servicio Civil. Sin  embargo,\nsalvo los requisitos mayores, la compensación para los  funcionarios que ocupen puestos de la serie\n\"técnico y profesional\", se  hará de acuerdo con el requisito primario del puesto que desempeñen.\n\n\n\n Los beneficios y las prohibiciones indicados en este artículo y sus  reformas, incluyen al personal\ntécnico de la auditoría interna del Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS)”.\n\n\n\n\n \n\n\n\n De la norma anterior se desprende la existencia de un sistema escalonado para el pago de dicha\ncompensación, en orden al grado académico que ostente el servidor y que ocupe los cargos que allí se\nseñalan.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             A partir de lo expuesto, corresponde a la Administración Activa determinar, en cada\ncaso concreto, si el funcionario participa de la gestión tributaria, en los términos expuestos en\nesta consulta.\n\n\n\n\n \n\n\n\n d.      En este punto, por su evidente similitud, incluimos las preguntas formuladas en los apartes\nd, e, 4, y 5.\n\n\n\n\n \n\n\n\n Se nos consulta por la aplicación del régimen de prohibición a cualquier jefatura de cualquier\nárea, y de los encargados de la adquisición de bienes y servicios.  La referencia es un tanto\nconfusa, toda que no se indica con claridad cuáles serían los sujetos de interés para la consulta. \n\n\n\n\n \n\n\n\n Bajo esta inteligencia, entendemos que la duda surge de la aplicación del artículo 14 de la Ley\nContra la Corrupción y el Enriquecimiento Ilícito y su reglamento, en la cual se incluyen jefaturas\nrelacionadas con el manejo de bienes y servicios.  Al respecto, disponen los artículos, lo\nsiguiente:\n\n\n\n\n \n\n\n\n Artículo 14.—Prohibición para ejercer profesiones liberales.  No podrán ejercer profesiones\nliberales, el presidente de la República, los vicepresidentes, los magistrados del Poder Judicial y\ndel Tribunal Supremo de Elecciones, los ministros, el contralor y el subcontralor generales de la\nRepública, el defensor y el defensor adjunto de los habitantes, el procurador general y el\nprocurador general adjunto de la República, el regulador general de la República, el fiscal general\nde la República, los viceministros, los oficiales mayores, los presidentes ejecutivos, los gerentes\ny los directores administrativos de entidades descentralizadas, instituciones autónomas,\nsemiautónomas y empresas públicas, los superintendentes de entidades financieras, de valores y de\npensiones, sus respectivos intendentes, así como los alcaldes municipales y los subgerentes y los\nsubdirectores administrativos, los contralores y los subcontralores internos, los auditores y los\nsubauditores internos de la Administración Pública, así como los directores y subdirectores de\ndepartamento y los titulares de proveeduría del Sector Público. Dentro del presente Artículo quedan\ncomprendidas las otras profesiones que el funcionario posea, aunque no constituyan requisito para\nocupar el respectivo cargo público.\n\n\n\n De la prohibición anterior se exceptúan la docencia en centros de enseñanza superior fuera de la\njornada ordinaria y la atención de los asuntos en los que sean parte el funcionario afectado, su\ncónyuge, compañero o compañera, o alguno de sus parientes por consanguinidad o afinidad hasta el\ntercer grado inclusive. En tales casos, no deberá afectarse el desempeño normal e imparcial del\ncargo; tampoco deberá producirse en asuntos que se atiendan en la misma entidad pública o Poder del\nEstado en que se labora.\n\n\n\n\n \n\n\n\n Por su parte, el artículo 27 del Reglamento a la Ley Contra la  Corrupción y el Enriquecimiento\nIlícito en la Función Pública, establece:\n\n\n\n\n \n\n\n\n  Artículo 27.-Prohibición para ejercer profesiones liberales. No podrán ejercer profesiones\nliberales, el Presidente de la República, los vicepresidentes, los magistrados propietarios tanto\ndel Poder Judicial como del Tribunal Supremo de Elecciones (incluidos en este último caso los que\nasuman tal condición con arreglo a lo que establece el artículo 100 de la Constitución Política),\nlos ministros y viceministros de gobierno, el Contralor y el Subcontralor Generales de la República,\nel Defensor y el Defensor adjunto de los Habitantes, el Procurador general y el Procurador General\nadjunto de la República, el Regulador General de la República, el Fiscal General de la República,\nlos oficiales mayores, los presidentes ejecutivos, los gerentes generales y los gerentes y\nsubgerentes que orgánicamente dependan de éstos, así como los directores y subdirectores generales\nde los órganos desconcentrados, y también los directores y subdirectores de las áreas, unidades,\ndepartamentos o dependencias -según la nomenclatura interna que corresponda- administrativas de la\nAdministración Pública, los superintendentes de entidades financieras, de valores y de pensiones y\nsus respectivos intendentes, los alcaldes municipales, los auditores y los subauditores internos\n-sin importar la nomenclatura que éstos reciban siempre que realicen funciones y tareas como tales-\nde la Administración Pública. También quedarán cubiertos por esta prohibición los jefes o encargados\nde las áreas, unidades o dependencias de proveeduría del sector público. Para tal efecto, la mención\nque el artículo 14 de la Ley, hace en cuanto a los directores y subdirectores de departamento, debe\nentenderse referida exclusivamente a la persona o personas que ocupen un puesto de jefatura en las\nproveedurías del sector público. Dentro del presente artículo quedan comprendidas las otras\nprofesiones que el funcionario posea, aunque no constituyan requisito para ocupar el respectivo\ncargo”\n\n\n\n\n \n\n\n\n La duda entendemos, surge de cuáles serían los jefes de departamento incluidos en la prohibición\nestablecida en el artículo 14 de la Ley Contra la Corrupción y el Enriquecimiento Ilícito. \n\n\n\n\n \n\n\n\n Cabe señalar que sobre este tema, existe una profusa jurisprudencia administrativa de este Órgano\nAsesor en torno a que la norma se refiere a los directores y subdirectores del departamento de\nproveeduría de las instituciones del sector público, y no a la generalidad de las jefaturas de todos\nlos departamentos. \n\n\n\n\n \n\n\n\n “En este sentido la revisión de los antecedentes legislativos, permite advertir que la mención de\nlos cargos de director, subdirector y titular estuvo referida en los todos los casos exclusivamente\na las proveedurías del sector público , tomando en cuenta para ello la nomenclatura tan variada que\nreciben los puestos de jefatura en las proveedurías de toda la Administración Pública, sea como\ndirectores, jefes, encargados o titulares, en algunas de las cuales además de un director existe un\nsubdirector, de ahí la amplitud de la forma en la que se encuentra redactada la norma en cuanto a\neste aspecto.\n\n\n\n\n \n\n\n\n Sobre este particular y por su pertinencia en la especie, nos permitimos transcribir las\nconsideraciones formuladas por la diputada Chinchilla Miranda al momento de justificar la moción en\ncomentario en los siguientes términos:\n\n\n\n\n \n\n\n\n “(....) En realidad lo que se adiciona a este artículo 15, se extiende la prohibición a los\nsiguientes funcionarios: los directores y subdirectores de departamento y titulares de proveeduría\ndel sector público.\n\n\n\n\n \n\n\n\n Se solicitó la incorporación a solicitud, fundamentalmente, de la Unión de Gobiernos Locales,\nquienes habiendo estudiado el artículo del proyecto, en discusión, consideraron que, dado que dentro\nde las municipalidades no existen, por ejemplo, los proveedores como tal, sino simplemente titulares\no encargados de proveeduría y además para efectos de igualar los cargos de directores y\nsubdirectores de las entidades municipales era necesario incorporar este párrafo adicional.\n\n\n\n\n \n\n\n\n Es decir, la idea es básicamente que haya consistencia en la extensión de la prohibición a los\nfuncionarios de estos niveles, de las municipalidades que están siendo considerados para la\nAdministración Pública central y descentralizada; no obstante, no se había incluido en el caso de\nlos gobiernos locales y como les manifiesto fue planteado, precisamente, por parte de la Unión de\nGobiernos Locales (...)”.\n\n\n\n\n \n\n\n\n Como se aprecia, basta analizar la génesis de la iniciativa de reforma al proyecto de ley original\npara comprender los alcances de la inclusión de la frase “así como los directores y subdirectores de\ndepartamento y los titulares de proveeduría del Sector Público”, la cual no regula más que una sola\ncategoría de cargos, que son como ya se ha dicho, los referidos a los directores –incluso\nsubdirector si lo hubiera-, jefes, encargados o titulares de las proveedurías institucionales que\noperan en toda la Administración Pública.\n\n\n\n\n \n\n\n\n Finalmente y a mayor abundamiento, debe advertirse que en la versión original del proyecto remitido\npor la Contraloría General a la Asamblea Legislativa, y durante la discusión de dicha iniciativa, no\nse contempló ni se habló en ningún momento de hacer extensiva la prohibición a la que se viene\nhaciendo referencia, a los directores de departamento de los órganos y entes públicos, mención que\ntal y como se indicó es incorporada en el texto de la norma con motivo de la aprobación de la moción\npresentada por la diputada Laura Chinchilla Miranda a instancia de la Unión de Gobiernos Locales, y\ncuyo contenido con sustento en lo dicho líneas atrás, debe ser entendido en su correcto sentido”.\n\n\n\n\n \n\n\n\n En todo caso y a mayor abundamiento, importa advertir que el artículo 27 del Reglamento Ejecutivo a\nla Ley Nº 8422, aclara el punto y haciendo eco de lo anterior, señala en lo que interesa que “(...)\nPara tal efecto, la mención que el artículo 14 de la Ley, hace en cuanto a los directores y\nsubdirectores de departamento, debe entenderse referida exclusivamente a la persona o personas que\nocupen un puesto de jefatura en las proveedurías del sector público”. (el subrayado es nuestro)\n\n\n\n\n \n\n\n\n Por otra parte en cuanto a la segunda de las referencias legales extensiva a los directores y\nsubdirectores administrativos, debe tomarse en cuenta el desarrollo aclaratorio que el Reglamento\nEjecutivo a la Ley Nº 8422 dispone sobre el particular, normando en su artículo 27 que dentro de los\nsujetos vinculados por la prohibición de mérito, se incluye “(...) a  los directores y subdirectores\nde las áreas, unidades, departamentos o dependencias -según la nomenclatura interna que corresponda-\nadministrativas de la Administración Pública”. (el destacado es nuestro)\n\n\n\n\n \n\n\n\n Este desarrollo reglamentario ha sido advertido por este Despacho, descartando la posibilidad de\npensar que dicha norma, incurrió en un supuesto exceso normativo o fue más allá de lo dispuesto en\nla Ley Nº 8422 -como algunos lo han sostenido-, toda vez que tal y como lo hemos indicado, el\nnumeral 27 tuvo por objeto único aclarar la referencia que el artículo 27 de la Ley Nº 8422 hace en\ncuanto a los directores y subdirectores administrativos, siendo éstos y solo ellos en lo que aquí\ninteresa, los puestos de jefatura cubiertos por la prohibición de mérito. Sobre el particular en\nnuestro oficio Nº 3698 (DAGJ-1471) del 3 de junio de 2005 señalamos lo siguiente:\n\n\n\n\n \n\n\n\n “(...) Por otra parte en cuanto al artículo 27 del Reglamento Ejecutivo a la Ley Nº 8422, debe\nadvertirse que la mención responde a la intención de dicha norma reglamentaria, de desarrollar el\nenunciado contenido en la Ley, en lo que toca a los directores y subdirectores administrativos de la\nAdministración Pública.           \n\n\n\n\n \n\n\n\n En este sentido y dado que las personas que ostentan un puesto de jefatura en las áreas o unidades\nadministrativas, no necesariamente ostentan la condición de directores, y que de igual forma, estas\náreas o unidades administrativas no necesariamente están estructuradas u organizadas como\ndirecciones, o bien tienen una nomenclatura diversa, la norma reglamentaria reconoce estas\nsituaciones y por ello echa mano de una redacción bastante general, sin embargo única y\nexclusivamente referida a las, áreas, unidades, departamentos, dependencias o cualesquiera otra\nnomenclatura que se utilice, administrativas en la persona de su director y su subdirector, no\nsiendo extensiva la prohibición entonces a personas que ocupen un puesto de jefatura en áreas,\nunidades, departamentos o dependencias que no sean administrativas, lo cual reiteramos no constituye\nuna novedad del reglamento sino una regulación ya prevista en la Ley. En este sentido en nuestro\noficio Nº 5800 (DAGJ-1314) del 20 de mayo de 2005, indicamos en lo que interesa lo siguiente:\n\n\n\n\n \n\n\n\n “(...) Quizás la duda sobre la posible cobertura de la prohibición aludida a otro tipo de\njefaturas  ha persistido, en virtud de otra frase incluida en el mismo ordinal reglamentario que\ndice: “...y también los directores y subdirectores de las áreas, unidades, departamentos o\ndependencias –según la nomenclatura interna que corresponda- administrativas de la Administración\nPública...”, expresión que sin embargo tiene totalmente otra connotación, cual es desarrollar en un\nsentido amplio las nomenclaturas que suelen recibir en las distintas dependencias públicas lo que el\nartículo 14 de la Ley No.8422 llama: los directores administrativos de entidades descentralizadas,\ninstituciones autónomas, semiautónomas y empresas públicas y subdirectores administrativos”.(el\ndestacado es nuestro)\n\n\n\n\n \n\n\n\n Así las cosas y en lo que aquí interesa, en criterio de este Despacho son aquellas personas que\nostentan un cargo de jefatura en las proveedurías del sector público, así como en las áreas,\nunidades, departamentos o dependencias administrativas –o cualesquiera otra denominación que éstas\nreciban- de la  Administración Pública, las que se encuentran cubiertas por la prohibición para el\nejercicio de las profesiones liberales, y en consecuencia resultan acreedoras a la retribución\neconómica prevista en los artículos 15 de la Ley Nº 8422 y 31 de su Reglamento Ejecutivo, en la\nmedida claro está que cumplan a plenitud con los requerimientos establecidos para tal efecto en\ndichos numerales.”  (Dictamen C-186-2013 del 09 de setiembre del 2013)\n\n\n\n\n \n\n\n\n Tal y como se desprende de la extensa cita, los  jefes y subjefes incluidos dentro de la\nprohibición del artículo 14 antes mencionada, sólo incluyen a los jefes y subjefes de las\nproveedurías institucionales, y no a la generalidad de las jefaturas.\n\n\n\n\n \n\n\n\n Asimismo, en nuestro criterio es claro que la prohibición contemplada en el artículo 14 de la  Ley\nContra la Corrupción y el Enriquecimiento Ilícito, incluiría a las personas que ocupen puestos de\nsub-jefatura, cualquiera que sea su nomenclatura, en las proveedurías institucionales. \n\n\n\n\n \n\n\n\n e.       Existencia de un derecho adquirido o una situación jurídica consolidada en el pago de\nprohibición. Plazo para declarar la situación como situación jurídica consolidada, proceso para\neliminar el incentivo. Acción de repetición.\n\n\n\n\n \n\n\n\n Nos consulta la Auditora del Instituto Nacional de Aprendizaje si el reconocimiento de la\nprohibición constituye un derecho adquirido o situación jurídica consolidada y el plazo para que\nello se determine así.\n\n\n\n\n \n\n\n\n Este Órgano Asesor en su jurisprudencia administrativa ha hecho referencia a que es un derecho\nadquirido, por lo que mediante el dictamen C-085-2013 del 20 de mayo del 2013, se ha dicho lo\nsiguiente:\n\n\n\n\n \n\n\n\n En efecto, recordemos que un derecho adquirido de conformidad con la jurisprudencia judicial es ”el\nque ha entrado en forma definitiva en el patrimonio del titular, ya sea por acto jurídico o contrato\n, constituyéndose así, en un acto válido conforme a la normativa vigente al momento de adquisición\n(normativa precedente); de donde, la nueva regulación no puede válidamente incidir en su perjuicio.\nAsí, las disposiciones normativas no pueden modificar una situación jurídica consolidada ni un\nderecho adquirido, porque surten efectos únicamente hacia el futuro”  (Resolución N° 101-2010 de las\nquince horas cinco minutos del quince de enero del dos mil diez del Tribunal Contencioso\nAdministrativo, Sección Tercera)\n\n\n\n\n \n\n\n\n Bajo esta misma línea de pensamiento, la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, en su\nresolución N° 1997-02765, de las quince horas tres minutos del veintisiete de mayo de mil\nnovecientos noventa y siete, señaló lo siguiente:\n\n\n\n\n \n\n\n\n “Los conceptos de «derecho adquirido\" y «situación jurídica consolidada» aparecen estrechamente\nrelacionados en la doctrina constitucionalista. Es dable afirmar que, en términos generales, el\nprimero denota a aquella circunstancia consumada en la que una cosa –material o inmaterial, trátese\nde un bien previamente ajeno o de un derecho antes inexistente– ha ingresado en (o incidido sobre)\nla esfera patrimonial de la persona, de manera que ésta experimenta una ventaja o beneficio\nconstatable. Por su parte, la «situación jurídica consolidada» representa no tanto un plus\npatrimonial, sino un estado de cosas definido plenamente en cuanto a sus características jurídicas y\na sus efectos, aun cuando éstos no se hayan extinguido aún. Lo relevante en cuanto a la situación\njurídica consolidada, precisamente, no es que esos efectos todavía perduren o no , sino que –por\nvirtud de mandato legal o de una sentencia que así lo haya declarado– haya surgido ya a la vida\njurídica una regla, clara y definida, que conecta a un presupuesto fáctico (hecho condicionante) con\nuna consecuencia dada (efecto condicionado). Desde esta óptica, la situación de la persona viene\ndada por una proposición lógica del tipo «si..., entonces...»; vale decir: si se ha dado el hecho\ncondicionante, entonces la «situación jurídica consolidada» implica que, necesariamente, deberá\ndarse también el efecto condicionado.\n\n\n\n\n \n\n\n\n En ambos casos (derecho adquirido o situación jurídica consolidada), el ordenamiento protege\n–tornándola intangible– la situación de quien obtuvo el derecho o disfruta de la situación, por\nrazones de equidad y de certeza jurídica. En este caso, la garantía constitucional de la\nirretroactividad de la ley se traduce en la certidumbre de que un cambio en el ordenamiento no puede\ntener la consecuencia de sustraer el bien o el derecho ya adquirido del patrimonio de la persona, o\nde provocar que si se había dado el presupuesto fáctico con anterioridad a la reforma legal, ya no\nsurja la consecuencia (provechosa, se entiende) que el interesado esperaba de la situación jurídica\nconsolidada. Ahora bien, específicamente en punto a ésta última, se ha entendido también que nadie\ntiene un «derecho a la inmutabilidad del ordenamiento», es decir, a que las reglas nunca cambien.\nPor eso, el precepto constitucional no consiste en que, una vez nacida a la vida jurídica, la regla\nque conecta el hecho con el efecto no pueda ser modificada o incluso suprimida por una norma\nposterior; lo que significa es que –como se explicó– si se ha producido el supuesto condicionante,\nuna reforma legal que cambie o elimine la regla no podrá tener la virtud de impedir que surja el\nefecto condicionado que se esperaba bajo el imperio de la norma anterior. Esto es así porque, se\ndijo, lo relevante es que el estado de cosas de que gozaba la persona ya estaba definido en cuanto a\nsus elementos y a sus efectos, aunque éstos todavía se estén produciendo o, incluso, no hayan\ncomenzado a producirse. De este modo, a lo que la persona tiene derecho es a la consecuencia, no a\nla regla.\"\n\n\n\n\n \n\n\n\n Ahora bien, en el caso de que se dé una aplicación incorrecta de las normas reconociendo un\nbeneficio salarial cuando no resultaba procedente, en nuestro criterio, podría existir un vicio de\nnulidad del acto administrativo, lo que obligaría a la Administración a efectuar el proceso debido\npara su anulación.\n\n\n\n\n \n\n\n\n Recordemos que de conformidad con el principio de intangibilidad de los actos, a la Administración\nle está vedado revocar los actos declarativos de derechos, salvo en los casos de excepción y por los\nprocedimientos legalmente establecidos.\n\n\n\n\n \n\n\n\n “De la combinación de los artículos 11 y 34 de la Constitución, así como del principio de la buena\nfe, se deriva el principio constitucional de la irrevocabilidad de los actos propios declaratorios\nde derechos subjetivos a favor de los administrados.\n\n\n\n Según este principio, la Administración está inhibida para anular o dejar sin efecto, total o\nparcialmente, en sede administrativa, sus actos declaratorios de derechos subjetivos en beneficio de\nparticulares, salvo los casos de excepción contemplados en la ley y conforme a los procedimientos\nque ella misma señala al efecto.”   (Hernández Valle, Rubén, El Derecho de la Constitución, Volumen\nII, Editorial Juricentro, 1993, Pág. 637)\n\n\n\n\n \n\n\n\n\nSobre este principio, la Sala Constitucional ha indicado:\n\n\n\n\n \n\n\n\n “Con relación al principio de intangibilidad de los actos propios derivado del artículo 34 de la\nConstitución Política ha señalado esta Sala, en lo que interesa:\n\n\n\n \"...la Sala ha señalado con anterioridad (ver entre otras, las sentencias N° 2754-93 y N° 4596-93)\nque el principio de intangibilidad de los actos propios, que tiene rango constitucional en virtud de\nderivarse del artículo 34 de la Carta Política, obliga a la Administración a volver sobre sus\npropios actos en vía administrativa, únicamente bajo las excepciones permitidas en los artículos 155\ny 173 de la Ley General de la Administración Pública. Para cualquier otro caso, debe el Estado\nacudir a la vía de la lesividad, ante el juez de lo contencioso administrativo.\" (Sentencia número\n02186-94 de las diecisiete horas tres minutos del cuatro de mayo de mil novecientos noventa y cuatro\ny en igual sentido sentencia número 00899-95 de las diecisiete horas dieciocho minutos del quince de\nfebrero de mil novecientos noventa y cinco).\n\n\n\n\nY también:\n\n\n\n “Tal como reiteradamente ha resuelto la Sala, a la Administración le está vedado suprimir por su\npropia acción aquellos actos que haya emitido, que confieran derechos subjetivos a los particulares.\nAsí, los derechos subjetivos constituyen un límite respecto de las potestades de revocación (o\nmodificación) de los actos administrativos con el fin de poder exigir mayores garantías\nprocedimentales. La Administración al emitir un acto y con posterioridad a emanar otro contrario al\nprimero, en menoscabo de derechos subjetivos, está desconociendo estos derechos, que a través del\nprimer acto había concedido. La única vía que el Estado tiene para eliminar un acto suyo del\nordenamiento es el proceso jurisdiccional de lesividad, pues este proceso está concebido como una\ngarantía procesal a favor del administrado. En nuestro ordenamiento existe la posibilidad de ir\ncontra los actos propios en la vía administrativa, en la hipótesis de nulidades absolutas, evidentes\ny manifiestas, previo dictamen favorable de la Procuraduría General de la República, y de\nconformidad con el artículo 173 de la Ley General de la Administración Pública. En consecuencia, si\nla Administración ha inobservado las reglas de estos procedimientos, o bien, los ha omitido del\ntodo, como se evidencia en el presente caso que ocurrió, el principio de los actos propios determina\ncomo efecto de dicha irregularidad, la invalidez del acto. Por consiguiente, lo que procede es\ndeclarar con lugar el recurso por existir violación del principio de los actos propios y del debido\nproceso.\" (Sentencia número 00755-94 de las doce horas doce minutos del cuatro de febrero de mil\nnovecientos noventa y cuatro.)  (Sala Constitucional, resolución número 2244-2004 de las catorce\nhoras con cincuenta y nueve minutos del dos de marzo del dos mil cuatro)\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Para el caso que nos ocupa, cuando la administración somete a un régimen de prohibición\na un funcionario al que no le correspondía, le reconoce también un beneficio salarial, por lo que a\npesar de tratarse de un acto ablatorio, el mismo incluye también un acto declaratorio de derechos.\n\n\n\n\n \n\n\n\n Ahora bien, tal y como lo explicamos en el apartado anterior, el reconocimiento de este tipo de\nbeneficios constituye un acto declaratorio de derechos, que debe ser anulado de previo a la\nsupresión del pago del beneficio por parte de la institución.\n\n\n\n\n \n\n\n\n Sobre la anulación de los actos declarativos de derechos generados por regímenes de prohibición, la\nSala Constitucional ha señalado, en relación con un proceso relacionado con una corporación\nmunicipal, lo siguiente:\n\n\n\n\n \n\n\n\n “VIII.- SOBRE LA ANULACIÓN O REVISIÓN DE OFICIO DE LOS ACTOS ADMINISTRATIVOS FAVORABLES O\nDECLARATORIOS DE DERECHOS PARA EL ADMINISTRADO EN EL CASO CONCRETO. Sobre el particular, se\nencuentra, debidamente, acreditado que el Departamento de Recursos Humanos de la Corporación\nMunicipal de Palmares, por oficio No. RH- 137-2007 de fecha 31 de julio del 2007 y, atención al\noficio No. DE-0673-07 suscrito por el Alcalde recurrido, dispuso suprimir el recargo del 25% sobre\nel salario otorgado al recurrente XXX por concepto de prohibición mediante oficio DE-1275-06 de 15\nde diciembre de 2006. Acto último que declara derechos a su favor y, por consiguiente, para ser\nanulado o revisado debe la Administración Pública recurrida observar los requisitos formales y\nsustanciales establecidos en el ordinal 173 de la Ley General de la Administración Pública. Esto es,\nrecabar el dictamen de la Procuraduría General de la República para determinar si el otorgamiento\ndel citado plus salarial es absolutamente nulo de forma evidente y manifiesta e incoar un\nprocedimiento administrativo ordinario. De esta forma, tal y como se desprende de los hechos que\nconstan en autos, la anulación del acto favorable otorgado al interesado, a contrapelo del referido\nprocedimiento, quebranta el numeral 34 de la Constitución Política. Asimismo, al no haberse cumplido\nlos recaudos formales y sustanciales del ordinal 173 de la Ley General de la Administración Pública,\nesta Sala observa que, también, se quebrantó el derecho al debido proceso. “(resolución número\n2007-15216 de las once horas y cincuenta y ocho minutos del diecinueve de octubre del dos mil\nsiete.  En  el mismo sentido, es posible ver las sentencias 2009-16459 de las dieciséis horas\nveinticinco minutos del 27 de octubre de 2009, 2009-16764 de las diez horas cuarenta y dos minutos\ndel 30 de octubre de 2009, 2011-4535 de las catorce horas y cuarenta y siete minutos del seis de\nabril del dos mil once)\n\n\n\n\n \n\n\n\n Como se desprende de la cita anterior, es necesario declarar primero la nulidad del acto\nadministrativo de reconocimiento de prohibición, de previo a exigir la repetición de las sumas\npagadas de más. \n\n\n\n\n \n\n\n\n Cabe señalar que en el proceso de lesividad incoado en sede judicial, puede solicitarse\nconcomitantemente el pago de los beneficios salariales pagados incorrectamente, sin embargo, resulta\nindispensable que primero la institución determine que efectivamente el funcionario no estaba sujeto\nal régimen de prohibición.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Recordemos que el proceso de lesividad está contemplado en el artículo 174 de la Ley\nGeneral de la Administración Pública en concordancia con los artículos 10 inciso 5 y 34 del Código\nProcesal Contencioso Administrativo. \n\n\n\n\n \n\n\n\n\nSobre el proceso de lesividad, esta Procuraduría ha indicado: \n\n\n\n\n \n\n\n\n “La primera -la lesividad- es la vía que puede llevar a la declaratoria de nulidad por el órgano\njurisdiccional. En efecto,  el proceso de lesividad está concebido en nuestro ordenamiento como un\nproceso de carácter especial, con trámites y características propios, que lo diferencian de otros\nprocesos en los que se manifiesta la potestad de autotutela administrativa; tanto así, que la\ndeclaratoria de lesividad por parte de la Administración, no es más que un trámite procesal, que no\nafecta el acto o contrato cuya nulidad se pretende; inclusive este caso no debe ir precedido por un\nprocedimiento administrativo ordinario, sino que basta la declaratoria de lesividad por parte del\nórgano superior de la jerarquía administrativa correspondiente, ya que será el Juez, quien con los\nelementos que se hagan llegar al juicio, el que determine si el acto se encuentra viciado o no.“ \n(Dictamen C-140-2005 del 21 de abril del 2005)\n\n\n\n\n \n\n\n\n El otro supuesto, es el contemplado en el artículo 173 de la Ley General de la Administración\nPública, que opera para los casos en que la nulidad sea además, absoluta, evidente y manifiesta, y\nque permite que el acto administrativo sea anulado en la sede administrativa, luego de un\nprocedimiento administrativo incoado para tal fin, con la plena participación del interesado y\nprevio dictamen favorable, ya sea de la Procuraduría General de la República, o de la Contraloría\nGeneral de la República en tratándose de asuntos relacionados con la Hacienda Pública.\n\n\n\n\n \n\n\n\n En ambos supuestos, el procedimiento de nulidad del acto absolutamente nulo, debe sujetarse al\nplazo de caducidad para intentar la acción anulatoria, plazo de caducidad que dependerá del momento\nde la adopción del acto administrativo. \n\n\n\n\n \n\n\n\n Así, si el acto administrativo fue adoptado y quedó en firme antes del 1 de enero del 2008, el\nplazo será de cuatro años, pero si el acto administrativo fue adoptado con posterioridad al 2008, el\nplazo de caducidad será de un año, salvo si se trata de actos con efecto continuado, en cuyo caso la\nacción anulatoria se mantendrá vigente mientras subsistan los efectos del acto administrativo[5].  \n(ver sobre este particular el dictamen C-59-2009 del 23 de febrero del 2009)\n\n\n\n\n \n\n\n\n f.       En caso de que una persona funcionaria pública ocupe un puesto cubierto por un régimen de\nprohibición ¿puede ejercer la profesión sujeta a prohibición u otra profesión adicional a la que el\nfuncionario posea, independientemente si es dentro de la misma institución o en otra institución,\norganización o empresa en el tanto no exista superposición horaria?\n\n\n\n\n \n\n\n\n Como lo indicamos, el régimen de prohibición al que se somete el funcionario, implica que no puede\nejercer la profesión liberal fuera del ámbito laboral para el que fue contratado, situación que no\nguarda relación con la superposición horaria como se señala en la consulta.   Sobre los alcances del\nrégimen de prohibición:\n\n\n\n\n \n\n\n\n “Tal y como se observa la finalidad perseguida por la normas que establecen prohibiciones es\nprecisamente tutelar la eficiencia y efectividad de la gestión pública bajo los principios de\nneutralidad, objetividad e imparcialidad que deben prevalecer en el actuar del servidor o\nfuncionario público, tal y como lo ordenan los artículos 11 de la Constitución Política y, 4 y 11 de\nla Ley General de la Administración Pública. De lo contrario, permitir la simultaneidad en el\nejercicio de profesiones liberales por parte de los funcionarios señalados en la norma legal puede\nconllevar a un eventual enfrentamiento entre el interés público y el interés particular con las\ngraves consecuencias que ello ocasionaría en perjuicio del interés general dada su particular\nposición; circunstancia que es precisamente lo que el legislador trata de evitar a través de las\nnormas citadas.\n\n\n\n\n \n\n\n\n Valga hacer la acotación de que en el caso de los funcionarios incluidos en el listado que contiene\nel artículo 14 de la Ley N° 8422, la limitación incluye todas las profesiones liberales que pueda\nostentar el funcionario, aunque no sean requisito para ocupar el respectivo puesto, lo que\nintroduce, para el caso específico de esos funcionarios, una limitación aún más severa que la que\npesa sobre los demás servidores públicos, para quienes el régimen de prohibición se limita al\nejercicio de la profesión liberal en virtud de la cual ocupan su puesto.” (Dictamen C-270-2013 del\n29 de noviembre del 2013)\n\n\n\n\n \n\n\n\n\n \n\n\n\n\nIII.                         CONCLUSIONES\n\n\n\n\n \n\n\n\n\nDe conformidad con lo expuesto, esta Procuraduría General de la República concluye lo siguiente:\n\n\n\n\n \n\n\n\n 1.   Existe norma específica que regula los diferentes regímenes de prohibición existentes según el\ntipo de profesión liberal que se ejerza.\n\n\n\n 2.   En casos en que se otorgue un pago de prohibición cuando no resulta procedente el régimen de\nprohibición, deberá realizarse un proceso de lesividad o de nulidad absoluta, evidente y manifiesta,\nsegún las características del caso, de previo a realizar las acciones de repetición.\n\n\n\n\n \n\n\n\n\n \n\n\n\n\nCordialmente,\n\n\n\n\n \n\n\n\n\n \n\n\n\n\n \n\n\n\n\n \n\n\n\n\nGrettel Rodríguez Fernández                                    \n\n\n\n\nProcuradora\n\n\n\n\n \n\n\n\n GRF/kpm                                                    \n\n\n\n\n \n\n\n\n\n \n\n\n\n\n \n\n\n\n\n \n\n\n\n\n \n\n\n\n\n \n\n\n\n\n \n\n\n\n\n \n\n\n\n\n \n\n\n\n\n \n\n\n\n\n\n [1] “A partir de lo dicho entonces se tiene que el Instituto Nacional de Aprendizaje es una\ninstitución autónoma del Estado y por ende, a la luz de lo establecido en el artículo 188\nconstitucional, goza de independencia administrativa pero está sujeta a la ley en materia de\ngobierno.“ (Sala Constitucional, resolución número 2000-640 de las catorce horas con cincuenta y\ncuatro minutos del diecinueve de enero del dos mil.)\n\n\n\n [2]  En sentido similar es posible ver los dictámenes C-209-2002 del 21 de agosto del 2002 y\nC-144-2007 del 08 de mayo del 2007.\n\n\n\n\n \n\n\n\n\n \n\n\n\n [3]  Sobre la necesidad de definir con claridad a partir de las funciones asignadas a cada puesto\nla sujeción o no al régimen de prohibición, esta Procuraduría ha señalado que: “… el supuesto\nespecífico que se incluye tanto en el artículo 118 del Código de Normas y procedimientos Tributarios\ny 1 de la Ley No. 5867, para sujetar a determinados puestos al régimen de prohibición del ejercicio\nliberal de la profesión y al subsecuente reconocimiento de  la compensación económica por ese\nconcepto, no podía de ningún modo ser aplicado directamente al momento en que el IMAS fue\ncategorizado por la Ley No. 8343, como “administración tributaria”, ya que para hacerlo se requería\nla determinación posterior de una serie de parámetros concretos que permitieran definir la\nnaturaleza, funciones y grado de jerarquía que correspondían al supuesto utilizado por las citadas\ndisposiciones normativas, esto dentro de la estructura orgánico-funcional del IMAS, a fin establecer\nbajo qué condiciones podían aplicarse efectivamente dichas normas para que éstas respondieran al fin\npropuesto.\n\n\n\n Lo anterior posee especial trascendencia en tanto no puede perderse de vista que se trata de normas\nque establecen una prohibición retribuida que afecta la esfera de derechos subjetivos de los\nservidores públicos, por lo que cobra suma importancia el contar con una definición clara y certera\nsobre los alcances de esa limitación, a fin de despejar toda duda respecto de quiénes deben\najustarse y cumplir con esa restricción legal al seno de las organizaciones que hasta hace poco\nconforman la denominada administración tributaria, como es el caso del IMAS.\n\n\n\n Cabe indicar que en casos similares, en los que ha estado de por medio cierto grado de incerteza en\ncuanto a qué puestos, dentro de determinada organización administrativa, se les aplica o no el\nrégimen de prohibición, así como el pago de la compensación económica por ese mismo concepto, la\nDivisión de Asesoría y Gestión Jurídica de la Contraloría General de la República ha establecido que\nlo prudente es no disponer del pago respectivo hasta que exista certeza al respecto.\n\n\n\n\nEn ese sentido, el órgano contralor ha dispuesto lo siguiente:\n\n\n\n “(...) Ello se inscribe dentro de una actuación prudente en lo que se refiere a la disposición de\nfondos públicos que implica aprobar el pago de un considerable plus salarial a gran cantidad de\nfuncionarios, circunstancia en la que, a falta de claridad normativa sobre la materia, lo\naconsejable  es no disponer el giro de ninguna suma por este concepto hasta tanto ello no sea\ncorrectamente regulado por la normativa de carácter reglamentario, pues resulta improcedente correr\nel riesgo de aprobar el pago de esas sumas a funcionarios que podrían no tener derecho a tal rubro,\nen cuyo caso habrían luego de tomarse las acciones legales y administrativas correspondiente para\nrecuperar lo indebidamente pagado por tal concepto”. (Oficio No. 16090 –DAGJ-3421-2004 de 14 de\ndiciembre de 2004- ).\n\n\n\n Situación similar a la presente, ocurrió en el caso de las corporaciones municipales, catalogadas\ntambién en su momento como administraciones tributarias. Y por recomendación nuestra, cada\nmunicipalidad, de previo a aplicar aquél régimen de prohibición y reconocer su debida compensación\neconómica, debió determinar cuáles puestos en particular estaban afectos a la prohibición aludida\n(dictámenes C-006-2001, C-021-2001, C-099-2001, C-307-2002, C-329-2005 y C-016-2003, entre otros\nmuchos;”  (Opinión Jurídica OJ-12-2007 del 20 de febrero del 2007)\n\n\n\n\n \n\n\n\n\n \n\n\n\n [5] Debemos advertir que el tema del plazo para la impugnación de los actos administrativos con\nefectos continuados o que hayan sido emitidos con anterioridad a la promulgación del Código Procesal\nContencioso Administrativo, ha sido cuestionado ante la Sala Constitucional bajo el expediente\n14-012592-0007-CO.",
  "body_en_text": "Opinion: 096 of 04/28/2016\n\nC-096-2016\n\nApril 28, 2016\n\nSra.\nRita María Mora Bustamante.\nInternal Auditor\nNational Learning Institute\n\nDear Madam:\n\nWith the approval of the Señora Procuradora General de la República, I refer to official letter AI-0179-2016 of March 28, 2016, in which we are requested to provide a legal criterion regarding the prohibition regime.\n\nSpecifically, our criterion was requested in relation to the following questions:\n\n1. What rules on the prohibition regime are applicable to the following professionals:\n\na. Lawyers.\nb. Computer professionals.\nc. Administrators or Public Accountants, or of any other profession as long as they work in the Financial Resources Unit.\nd. Professionals of any area provided they hold a Unit or Department head rank.\ne. Professionals of any profession, such as the head of the Institutional Procurement Department, as well as the Heads of the Acquisition Processes of regional offices?\n\n2. Can the prohibition payment be considered an acquired right or a consolidated legal situation? Is there a time limit to declare said situation or right as acquired? What would be the procedure to eliminate that right when it has been granted irregularly?\n\n3. In the event that actions for recovery in favor of the Administration must be applied, is there any specific time limit and what would be the applicable rules and procedures?\n\n4. In accordance with article 14 of the Law Against Corruption and Illicit Enrichment in the Public Function #8422 and article 27 of the Regulation to said law, is it possible to subject all unit heads of a public institution to the prohibition? If that is the case, if modifications are made to the organizational structure creating new headships, do these immediately or automatically become subject to the prohibition?\n\n5. According to Art. 27 of the Regulation of the Law Against Corruption and Illicit Enrichment in the Public Function #8422, namely:\n\n'Article 27. —Prohibition to practice liberal professions. The following may not practice liberal professions: the President of the Republic, the vice-presidents, the proprietary magistrates of both the Judicial Branch and the Supreme Electoral Tribunal (included in the latter case those who assume such condition in accordance with the provisions of article 100 of the Political Constitution), the government ministers and vice-ministers, the Comptroller General and the Deputy Comptroller General of the Republic, the Ombudsman and the Deputy Ombudsman of the Inhabitants, the Procurador General and the Deputy Procurador General of the Republic, the Regulador General of the Republic, the Fiscal General of the Republic, the chief administrative officers, the executive presidents, the general managers and the managers and sub-managers who organically depend on them, as well as the general directors and sub-directors of the deconcentrated organs, and also the directors and sub-directors of the areas, units, departments or dependencies -according to the corresponding internal administrative nomenclature- of the Public Administration, the superintendents of financial, securities and pension entities and their respective intendants, the municipal mayors, the internal auditors and sub-auditors -regardless of the nomenclature they receive provided they perform functions and tasks as such- of the Public Administration. Also covered by this prohibition are the heads or persons in charge of the supply areas, units or dependencies of the public sector. For this purpose, the mention that article 14 of the Law makes regarding department directors and sub-directors must be understood as referring exclusively to the person or persons who occupy a head position in the supply departments of the public sector. Within this article are included the other professions that the official possesses, even if they do not constitute a requirement to hold the respective public position.' The bold and underline are not from the original.\n\nShould it be understood from the previously cited article, that all the heads or persons in charge of the areas and units of a Public Institution are covered by this prohibition and, therefore, that the salary benefit should be canceled for them, or only the Head of the Supply Area of the public sector? In the event it is only the Head of Supply, does the prohibition apply only to the person who holds the institutional supply manager position or can it be extended to each head of acquisitions or supply of the different organizational units in the case of a decentralized institution?\n\n6. In the event that a public employee occupies a position covered by a prohibition regime, can they practice the profession subject to prohibition or another additional profession that the official holds, regardless of whether it is within the same institution or in another institution, organization or company, as long as there is no time overlap?\n\nBefore referring to the query made, we will allow ourselves to delimit the scope of our pronouncement, since it is clear that a large universe of positions has been consulted without indicating whether they refer to the institution or not. In this sense, we will carry out the analysis based on the characteristics of the National Learning Institute, and on which this Office has already pronounced on previous occasions.\n\nHowever, the determination of whether a specific position is subject to the prohibition regime must be established by the Active Administration.\n\nI. ON THE PROHIBITION REGIME.\n\nAs a rule of principle, public officials have the freedom to practice the profession they hold once their work day has concluded, unless this freedom to practice is prohibited by a law that so provides.\n\nThe prohibition for the practice of a certain profession forms part of the incompatibilities for holding a certain position and is based on the \"need to provide independence to public servants, in order to place them in a position of impartiality, to avoid conflicts of interest and unfair competition. Incompatibilities are based on morality grounds and tend to avoid the accumulation of powers in a single person, as well as to prevent officials from appearing in opposition to the public body on which they depend, in judicial disputes or administrative claims, due to professional appointments by private parties; that is, it tends to avoid the collision of interests - public interest and private interest -. (Sala Constitucional, resolution number 3292-95 of fifteen hours and thirty-three minutes of July 18, 1995).\n\nAs we have pointed out, the prohibition on the practice of a specific profession constitutes a restriction on professional freedom, therefore, it is subject to the legal regime of freedoms for its imposition, which supposes the existence of a legal reserve for its implementation as well as the obligation to interpret restrictively the norms that impose it.\n\nBased on the foregoing, the administrative jurisprudence of this Technical Legal Body has held that within the prohibition regime we must distinguish between two premises: the first, the existence of a law that prohibits a specific group of officials from practicing a profession and the second, a rule, also of legal rank, that allows the payment of an economic compensation derived from that prohibition.\n\n\"This is, that the payment for prohibition requires a legal basis, without which it becomes improper, that is, not only must there be a legal norm establishing the prohibition on the liberal practice of the profession, but also, another provision, of legal rank, is indispensable to authorize the economic compensation, as reparation to the professional for the opportunity cost of not practicing their profession privately, so that they put all their knowledge and energy at the service of the employing entity.\" (Dictamen C-299-2005 of August 19, 2005.)\n\nII. ON THE SUBSTANCE\n\nIn this consultation, we are requested to provide a criterion regarding the application of the prohibition regime for various professions:\n\na. Lawyers:\n\nArticle 244 of the Ley Orgánica del Poder Judicial subjects some public officials to the prohibition regime for the liberal practice of law. The rule in question states the following:\n\n\"ARTICULO 244.-\nEven if they are lawyers, the proprietary servants of the Executive and Judicial Branches, of the Supreme Electoral Tribunal, of the Contraloría General de la República, of the Procuraduría General de la República, and of the municipalities may not practice the profession, except in their own matters and those of their spouses, ascendants or descendants, siblings, fathers-in-law, sons-in-law and brothers-in-law.\n\nExempted from the previous prohibition are the servants of the Executive Branch who provide services in official teaching establishments and who have no other incompatibility; the same as interim or substitute judicial servants, provided that the interim appointment does not exceed three months; specific prosecutors; municipal councilors and municipal legal representatives; the Director of the Judicial Journal; part-time public defenders and those who are compensated by the fee system and, in general, all servants who do not earn a salary but rather per diem allowances.\"\n\nRegarding the application of the prohibition to the lawyer officials of the INA, this Advisory Body has stated, in dictamen C-189-2007 of June 12, 2007, the following:\n\nII. ON THE SUBJECTION OF LAWYERS WORKING FOR THE NATIONAL LEARNING INSTITUTE TO THE PROHIBITION ON THE LIBERAL PRACTICE OF THE PROFESSION.\n\nThe Dirección General de Servicio Civil asks us if the lawyers working for the National Learning Institute are included in the prohibition against practicing law privately.\n\nAs noted in the previous section, the prohibition on the private practice of a profession imposed on some public officials constitutes a restriction on that employee's freedom and therefore, it is indispensable that such limitation is established in a norm that expressly so provides. In view of the foregoing, we will proceed to analyze the different applicable regulations, in order to determine if these officials are covered by the limitation on the practice of the profession.\n\n1. Prohibition regime of article 244 of the Ley Orgánica del Poder Judicial\n\nThe Legal Advisory Office of the Dirección General de Servicio Civil concludes in its study that the prohibition regime contained in article 244 of the Ley Orgánica del Poder Judicial, which subjects, among others, the lawyers of the Executive Branch to that regime, is inapplicable to the lawyers of the National Learning Institute.\n\nIn accordance with the provisions of articles 130 of the Political Constitution and 21 subsection 2 of the Ley General de la Administración Pública, the Executive Branch in a broad sense is comprised of the Presidency of the Republic and the Government Ministers, that is, by the Central Public Administration. The articles in question state the following:\n\n\"Article 130: The Executive Power is exercised, in the name of the people, by the President of the Republic and the Government Ministers as obligatory collaborators.\n\nArticle 21…2. The Executive Power is formed by: The President of the Republic and the Minister of Branch\"\n\nFor its part, the National Learning Institute is an autonomous institution[1] that forms part of the decentralized administration of the State, in accordance with the provisions of article 1 of its organic law, Ley N° 6868 of May 6, 1983, which indicates that:\n\n\"Article 1.- The National Learning Institute (INA) is a public law entity, with legal personality and its own patrimony. Its legal domicile shall be in the capital of the Republic, where it will have its main headquarters. It may establish regional units and carry out activities in all places of the country.\"\n\nBased on the legal nature of the INA, we can conclude that the autonomous institution does not form part of the organic concept of Executive Branch mentioned above, but rather, as indicated, forms part of the decentralized administration. For this reason, the lawyers of the autonomous institution under analysis are not covered by the prohibition regime established in article 244 for the servants of the Executive Branch[2].\n\nAlong this same line of thought, we must point out that the inclusion of the National Learning Institute in the civil service regime does not have the effect of subjecting the officials of that autonomous institution to the prohibition regime. Indeed, article 24 of the Ley Orgánica of the National Learning Institute states that \"All officials and employees of the National Learning Institute shall be incorporated, as to appointment, removal, classification and evaluation of positions, into the Civil Service Regime, and shall be governed by the Ley de Salarios de la Administración Publica.\"\n\nNote that the rule in question does not establish that the servants are subject to the prohibition regime created by article 244 of the Ley Orgánica del Poder Judicial, therefore, by way of interpretation, it would not be possible to broaden the scope of article 244 to include other servants, considering that such an interpretation would violate the pro libertatis principle referred to in the first section of this study.\n\nProhibition Regime established by article 118 of the Código de Normas y Procedimientos Tributarios.\n\nAs pointed out in the first section of this consultation, article 118 of the Código de Normas y Procedimientos Tributarios creates a prohibition regime that limits the officials of the tax administrations in the practice of any profession. Under this insight, we must determine whether the National Learning Institute can be classified as a tax administration, and based on this, whether the officials who participate in tax collection and auditing tasks are covered by the prohibition regime contemplated in article 118 under review.\n\nIn accordance with articles 15 and 16 of the Ley Orgánica of the National Learning Institute, the autonomous institution is financed by parafiscal contributions made by public and private employers, with the collection of said contributions corresponding to the Caja Costarricense de Seguro Social for private employers and to the National Learning Institute for autonomous and semi-autonomous institutions. The rules in question state, as relevant, the following:\n\n\"Article 15.- The National Learning Institute shall be financed by:\na) One point five percent (1.5%) of the total amount of the salary payrolls paid monthly by private employers of all economic sectors when they permanently employ at least five workers. Employers in the agricultural sector shall pay zero point fifty percent (0.50%) of that total amount of their payrolls, provided they permanently employ a number greater than ten workers. (As amended by article 89 of Ley N° 7983 of February 16, 200)\nb) One point five percent (1.5%) of the total amount of their salary payrolls that must be paid monthly by autonomous institutions, semi-autonomous institutions and State enterprises.\" (As amended by article 89 of Ley N° 7983 of February 16, 2000)….\n\nArticle 16.- The Caja Costarricense de Seguro Social shall collect the income referred to in subsection a) of article 15, through its own quota reception system and shall deliver it monthly to the National Learning Institute, which shall recognize the costs generated by that service.\n\nThe autonomous and semi-autonomous institutions shall pay their contributions directly to the Institute.\n\nThe default or omission in the payment of the contributions shall be penalized with a fine of two percent monthly, which shall not exceed twenty-four percent of the total debt.\n\nContributions that are not paid within the term and conditions set by the internal regulation to be issued shall be collected by the Institute via executive proceedings. For this purpose, the certification issued by the Institute itself regarding the amount of the debt owed shall have the character of an executive title.\"\n\nBased on the preceding rules, this Procuraduría has indicated the existence of a tax function in the National Learning Institute. Indeed, in dictamen C-392-2005 of November 15, 2005, this Advisory Body analyzed the competencies of the INA regarding the collection and judicial recovery of the parafiscal contribution established in article 15 of its organic law, reaching the following conclusions:\n\n\"1.- The National Learning Institute finances the functions assigned by the legislator through a contribution of a parafiscal nature, borne by public and private employers.\n\n2.- Notwithstanding that said contribution is based on salary payrolls, the legislator distinguished between the public and private employer for purposes of collecting the tax. In that sense, the Caja Costarricense de Seguro Social was assigned the collection of the contribution to be made by private employers. Meanwhile, autonomous and semi-autonomous entities cover their obligation directly before the INA.\n\n3.- The INA Law attributes to said Entity the administrative and judicial collection management of the parafiscal contribution in its favor, without at all differentiating between the obligation of public employers and that of private employers.\n\n4.- Upon creating the Centralized System for the Collection of Pensions, it is attributed the task of collecting the social charges whose collection the law entrusts to the Caja Costarricense de Seguro Social. At the same time, it is attributed the task of carrying out all administrative and judicial proceedings to control employer evasion, under-declaration or delinquency and recover the contributions improperly withheld by employers. This implies the power to manage the collection of the different social charges collected by the CCSS, without in any way implying that it can manage the collection of social charges whose collection does not legally correspond to it.\n\n5.- Since the INA is obliged to allocate financial, human, and administrative resources to manage the collection of the parafiscal contribution not collected by the Caja, the Procuraduría estimates that the purpose justifying the centralization of collection proceedings in the Social Security Entity is not achieved even by giving prevalence to the provisions of article 31 of its Constitutive Law.\n\n6.- It is for this reason that with respect to the collection proceedings of the parafiscal contribution established in favor of the National Learning Institute, the appropriate course is to apply the criterion of specialty, giving prevalence to the provisions of Ley N° 6868, article 16, in fine, over the provisions of articles 31 of the Constitutive Law of the Caja Costarricense de Seguro Social and 58 of the Ley de Protección al Trabajador.\n\n7.- Consequently, the INA maintains its competence to manage the administrative and judicial collection of the parafiscal contribution established in article 15 of its enabling Law.\"\n\nBased on the foregoing, we can state that the National Learning Institute is indeed part of the tax administrations according to the terms of article 99 of the Código de Normas y Procedimientos Tributarios, and therefore, the officials in charge of tax administration, collection, and auditing tasks would be subject to the prohibition regime contained in article 118 of the Código de Normas y Procedimientos Tributarios and to the payment of the economic compensation established in article 1 of Ley 5867.\n\nNow then, the determination of whether the officials of the Legal Advisory Office participate in that tax management is a decision that the administrative authorities must determine, as its definition requires establishing the specific functions performed in the positions, considering the organizational structure that the entity has to exercise such competencies[3].\n\nb. Computer professionals:\n\nWe are consulted about the possibility of paying prohibition to officials with the profession of computer professionals. On this topic, this Advisory Body has stated:\n\n\"Ley N° 7097, in its article 41, states that the prohibition established by the Ley de Compensación por pago de Prohibición N° 5867 is recognized for personnel specialized in computing, under the same terms as recognized for the personnel of the Oficina Técnica Mecanizada. The rule in question states the following:\n\nARTICULO 41.- \"Personnel specialized in Computing who work in the Computing departments of the institutions covered by the Civil Service Regime and the Judicial Branch shall be granted the prohibition established in law Nº 5867 of December 15, 1975 and its amendments, under the same terms granted to the personnel of the Oficina Técnica Mecanizada.\"\n\nIn this regard, this Advisory Body has stated the following in its jurisprudence:\n\nIndeed, by means of Dictamen No. C-013 of January 27, 2000, this Office, when analyzing a query similar to the one now posed by that Dirección General de Servicio Civil, indicated pertinently:\n\n\"(…) Well then, having made the preceding observation, one must continue to understand from the just transcribed text that, despite the economic recognition for the prohibition against liberally practicing the profession, which was extended by an extra-budgetary rule to those occupying audit positions, its application is somewhat different from that of the original Ley No. 5867, since that provision does not make distinctions of academic degrees of any type for its granting; it is sufficient, only, that the auditors working in the Central Government and Legislative Branch be technicians in the field and meet the requirements demanded by the Manual Descriptivo de Puestos to hold the position. In that sense, article 15 of the Ley de Presupuesto Extraordinario No. 6982 of December 19, 1984, amended by numeral 146 of Ley No. 6995 of July 22, 1985, provides:\n\n\"Amend the second paragraph of article 15 of Ley No. 6982 of December 19, 1984 (Ley de Presupuesto Ordinario y Extraordinario de la República, Fiscal y por Programas for the fiscal year 1985) to read as follows: This prohibition, and its benefits, are also extended to audit officials in the different entities of the Central Government and the Legislative Branch, under the same compensatory conditions provided for in the aforementioned law and its amendments.\" (The black highlighting is not from the original text)\n\nUnder those legal assumptions, it is now necessary to review what the provision that concerns this study establishes, to see if it is indeed given under the same concepts as the one analyzed in the aforementioned Dictamen No. C-174-97; and, to that extent, to be able to visualize the appropriateness of the salary line item under consultation.\n\nIndeed, article 41 of Ley No. 7097 of August 18, 1988 reads as follows:\n\n(…)\n\nGiven that, for the purposes of that recognition, the just transcribed numeral orders referring to \"the same terms under which it is recognized for the personnel of the Oficina Técnica Mecanizada,\" it is important to have the respective provision in view, which literally states:\n\n\"Article 40.-\nThe technicians of the OTM of the Ministry of Finance who hold positions whose requirements are covered by the scope of each of the subsections of this law shall avail themselves of the benefits of Ley No. 5867 of December 15, 1975.\" (See, Ley No. 6975, published in Alcance No. 22, to Gaceta No. 230 dated December 30, 1984)\n\nFrom the reading of both legal norms, it is understood that, in order to be recipients of said compensation, the officials not only must be technicians in the field of computing, but also, they must meet the requirements that for the respective positions are demanded by Ley Número 5867. But in this, one must take into consideration the reality in which the norm in question operates, since, it is no secret to anyone, the emergence of the integral restructuring of positions in the Public Administration. In this way, one must try to adapt the legal assumptions to the real ones, as pertinent and, of course, within the limits of constitutional and legal reasonableness and proportionality; because if this legal technique is not used, a transgression against what the legislator had in mind for recognizing the cited salary line item to other professional areas could be incurred. For instance, if today the nomenclatures of positions used in Ley No. 5867 recently cited have changed to new ones, then, naturally, for the applicability of the norm under discussion, one must take into account those formal position descriptions, which in the case under examination would correspond to computing tasks, without that circumstance violating the spirit and purpose of the regulation.\n\nThe above reasoning is accommodated by the provisions of articles 10 and 11 of the Civil Code, in full accordance with the authorized doctrine, as \"the principle of analyzing the law in its normative content must be applied, but the sense of its words will relate to the context, the legal and legislative background, the reality of the time when they must be applied, fundamentally attending to its spirit and purpose, trying to resort to equity insofar as the law expressly allows it:\"\n\nOn the other hand, from article 41 of Ley No. 7097, like article 15 of the Ley de Presupuesto Extraordinario No. 6982 of December 19, 1984, (amended by numeral 146 of Ley No. 6995 of July 22, 1985), the ownership of a specific academic or professional background is also not inferred for proceeding with the payment of the compensation for prohibition, other than that the personnel be specialized in computing and work in the Computing departments of the institutions covered by the Civil Service Regime and the Judicial Branch. So that, on this occasion also, one must apply the legal aphorism that says: \"it is not licit to distinguish where the law does not distinguish,\" since otherwise, the Administration would be incurring a defect of constitutionality and legality by interpreting the norm beyond its context. (The bold highlighting is not from the original text)\n\nAs can be observed from the transcribed text, through this type of atypical norms[4], the recognition of the prohibition payment established in Ley Número 5867 of December 15, 1975, has been extended to groups of servants covered by the Civil Service Regime (Ley No. 1581 of May 30, 1953, and its amendments), by virtue of the nature of the functions of the positions (according to the Manual Descriptivo de Puestos) they hold in the institutions indicated therein, such as the auditors of the different entities of the Central Government and the Legislative Branch (see Dictamen No. C-174-98, of September 17, 1997), as well as the computer professionals who work in the Computing departments of the institutions covered by the Civil Service Regime, this last hypothesis being the one on which we place special emphasis, as it is the subject matter of this consultation.\n\nThis Procuraduría fully shares the thesis held by the Legal Advisory Office of that Dirección General de Servicio Civil regarding the point of consultation, considering that through article 41 of Ley No. 7097, of August 18, 1988, certainly, the line item in question was extended to servants specialized in computing who hold positions in the Computing departments of the institutions covered by the Civil Service Regime, without indicating in that text the title, grade or level of study they hold in that career. Thus, said norm literally establishes:\n\n(…)\n\nSo that, as indicated in the aforementioned Dictamen C-013-2000, to be recipients of the economic compensation provided for in the cited Ley No. 5867, the servants or officials not only must be technicians in the field of computing and work in the computing departments of the institutions covered by the Civil Service Regime, but also, they must evidently meet the requirements that for the respective positions are demanded by that regulation; without for these purposes, the transcribed numeral 41 having made any distinction regarding the title, level or academic grade of the computer science career they hold.\n\nTherefore, and in accordance with the provisions of Article 41 of Law No. 7097 of August 18, 1988, the recognition of the economic compensation is appropriate for the computer services staff of institutions belonging to the Civil Service Regime, who hold the academic degree of University Bachelor (Bachiller Universitario), under the terms of the cited Law No. 5867.\" (Opinion C-054-2010 of March 26, 2010, see in the same sense Opinion C-064-2005 of February 14, 2005)\n\n \n\nUnder this same line of thought, this Advisory Body in its Legal Opinion OJ-011-2005 of January 21, 2005, stated the following:\n\n\"The doubt raised is about 'whether in addition to the requirements provided for in Article 41 of Law 7091 of August 18, 1988, … officials who occupy positions with a specialty in computing and who work in the Computing Department, require budgetarily belonging to the Computing Department, for the payment of said economic compensation.' (SIC)\n\n \n\nWithout going into the analysis of the importance of the budgetary organization of the positions in which the Public Administration's activity unfolds, -in accordance with what is provided in Article 4 of the Financial Administration of the Republic and Public Budgets Law, in concordance with Article 180 of our Constitution and its guiding principles- it is necessary to state regarding your consultation, that regardless of the budgetary location in which a certain position is found, certainly whoever is occupying it for various reasons, not only has the right to receive the salary that corresponds to it, but also to receive other salary items if the official meets the requirements established by the respective regulations. Thus, the high Courts, in a matter similar to the consultation, resolved:\n\n \n\n'Even though the position occupied by the plaintiff is not in a Budgetary Program designated for said Directorate, but rather, for the Central Offices of the Ministry of Justice, one must not lose sight that said body is attached to the Ministry and that regardless of the budget code used to pay him for his labors, he provides services in Social Adaptation and, therefore, is exposed to the risks inherent to the other officials who work there, without any distinction. The principle of legality under which the Administration must act (Articles 11 of the Political Constitution and 11 of the General Public Administration Law), cannot be invoked as a basis to disregard that right derived from the very fact of working for the indicated Directorate. Due to the position's location in a respective Budgetary Program, of which the servants generally have no knowledge, they cannot be left in a situation of inferiority with respect to their colleagues. If there is any responsibility for an eventual administrative disorder, the internal responsibilities of the case must be established; but, never affecting the worker in the economic compensation to which he undoubtedly has a right due to the services he provided.- (Second Chamber of the Supreme Court of Justice, No. 2003-0057, of 9:30 hours of February 12, 2003)\n\n \n\nIn the specific case, if the person meets the conditions established by Article 41 of the cited Law 7091, he has the right to be paid the compensation to which that norm refers, just as this Attorney General's Office in Opinion C-013 of January 27, 2000, stated as follows:\n\n \n\n\"Indeed, Article 41 of Law No. 7097 of August 18, 1988, reads as follows:\n\n \n\n'(…) Since, for the purposes of that recognition, the recently transcribed numeral orders reference to 'the same terms in which it is recognized for the personnel of the Technical Mechanized Office (Oficina Técnica Mecanizada)', it is important to have in view, the respective provision, which literally says:\n\n \n\n'Article 40.- The technicians of the OTM of the Ministry of Finance who occupy positions whose requirements are covered by the scope of each of the subsections of this law, shall avail themselves of the benefits of Law No. 5867 of December 15, 1975.' (See, Law No. 6975, published in Scope No. 22, to Gazette No. 230 dated December 30, 1984)\n\n \n\nFrom the reading of both legal norms, it is understood that, to be recipients of said compensation, the officials must not only be technicians in computing matters, but also, they must meet the requirements that Law Number 5867 demands for the respective positions. But in this, one must take into consideration the reality in which the regulation in question unfolds, since, it is no secret to anyone, the emergence of the integral restructuring of positions in the Public Administration. In that way, one must try to adapt the legal assumptions with the real ones, in what is appropriate and, of course, within the limits of constitutional and legal reasonableness and proportionality; because if this legal technique is not used, one could incur in a transgression against what the legislator had in mind to recognize the cited salary item to other professional areas. For example, if today the nomenclature of positions used in the recently cited Law No. 5867 has changed, for new ones, well, naturally, for the applicability of the norm under discussion, one must take into account those descriptive formalities of positions, which in the case under examination would correspond to computing tasks, without that circumstance violating the spirit and purpose of the regulation.'\n\n \n\nSo that, the payment of the aforementioned compensation could not be denied to an official who, upon occupying a position under the indicated conditions, is a computer technician and works in the Computing Department of the consulting Institution (which is governed by the Civil Service Statute Law); which are the two important assumptions that the aforesaid legislation determines for the servant to have the right to receive said salary benefit, in exchange for not removing himself from the functions derived from the position he occupies within that workplace, as happens in other cases arising from Law No. 5867 of December 15, 1975, and its reforms.\n\n \n\nIn this regard, this Attorney General's Office has extensively explained the legal authorization for this type of economic compensation in the Public Administration, emphasizing in what is of interest:\n\n \n\n'For the recognition of an economic compensation derived from the restriction for the liberal exercise of the profession to be appropriate, it is necessary that a norm establishes that restriction and, additionally, that that same provision –or another of legal rank– grants the payment of the respective compensation. In other terms, to recognize the cited economic compensation, it is not enough that a restriction exists, but rather it is additionally necessary that the possibility of granting an economic compensation as a consequence thereof is normatively provided.\n\n \n\nOn that aspect, the Regulation to Law No. 5867 (issued through Decree No. 22614 of October 22, 1993) is clear in pointing out that \"The payment of the economic compensation for the concept of restriction proceeds, only when there is an express law or judicial resolution that authorizes it, even though there are officials who have a restriction to liberally exercise functions inherent to the activities characteristic of the institution to which they belong\" (Article 5).\n\n \n\nAlthough in the legal system of our country there existed for many years, in various regulations, a restriction for the private professional practice of some groups of servants, it was not until the issuance of the already cited Law No. 5867, that an economic compensation was agreed upon for that restriction.\n\n \n\nOn that occasion, a percentage economic compensation over the base salary was granted to the personnel of the Tax Administration, for the restriction contained in Article 113 of the Code of Tax Norms and Procedures (article that today corresponds to 118 of the same regulatory body). Such compensation varied according to the academic level of each servant. Additionally, Article 5 of that same law provided that the benefits established in subsections a) and b) of its Article 1, would be applicable to the officials and employees of the Executive Branch referred to in Article 141 (currently 244) of the Organic Law of the Judicial Branch and to the graduates of the Faculty of Law.\n\n \n\nLater, Law No. 6008, of December 9, 1976, added Article 5 of the cited Law No. 5867, in order to provide that the officials of the Executive Branch, alluded to in the previous paragraph, would receive the benefit when \"they are fulfilling such functions.\" In addition, with this reform, graduates or licentiates in Law at the service of the Supreme Electoral Tribunal, Civil Registry, and General Comptroller's Office of the Republic were included as beneficiaries of the compensation.\n\n \n\nSubsequently, Law No. 6222 of April 21, 1978, modified Article 1 of the cited Law No. 6008, with the purpose of also recognizing the benefits of the economic compensation to the officials of the Judicial Branch. Then a series of laws were issued through which the compensation was granted, among others, to the National Treasurer, the National Accountant, the National Purveyor, the Technical Personnel of the General Audit of Banks, the customs administrators and, in general, to almost all the officials who had, by reason of their positions, a specific restriction for the exercise of their profession.' (See, among others, Legal Opinion No. 035 of April 27, 2000)\n\n \n\nAs we can see, this type of economic compensation is appropriate when it comes from the law, to which the official who meets the respective requirements becomes entitled, without, for that purpose, it being necessary to demand that the position be located in a determined budget; because evidently the legislator's sole intention was to establish that salary supplement, due to the restriction of the private exercise of the servant's profession, for occupying a certain position within the Public Administration.\n\n \n\nConsequently, and paraphrasing what was said by the Second Chamber in the text transcribed in previous lines, this Office does not find valid justification for the administration to deny the mentioned payment to the official in question, when for reasons not attributable to him, he occupies a position that does not belong to the budgetary program of the computing center in which he works. But that in any case, his position belongs to a budget code, belonging to the Directorate General of Migration and Foreign Affairs, called 'Pensioners and Rentiers (Residentes Pensionados y Rentistas)'. Hence, this Office shares the criterion of the Legal Department, upon expressing:\n\n \n\n'As can be observed, the referred norm is generic and does not differentiate between the different positions that the officials of the indicated Department occupy and the budgetary codes of those positions, so this Advisory Office considers that in accordance with it, the payment of compensation for restriction to the servants of the Computing Department is appropriate, which must be granted to all those who have a \"specialty in Computing\" regardless of whether they are computer technicians, computer systems analysts, Head of Computer Services 1 or 2, computer programmer, computer operator, or whether the budget code of their position belongs or not to that office.' (See, Official Note AJ-1887-2004-JM of December 9, 2004)\" (bold is not from the original)\n\n \n\nBy reason of the foregoing, it is the criterion of this Advisory Body that in accordance with Article 41 of Law No. 7097, the recognition of the restriction to computer services staff who belong to the Civil Service Regime, who work in the institutional IT departments, and who meet the requirements indicated by the legal system, is appropriate without it being necessary to demand that the position be located in a determined budget, such that the Tax Administration must analyze the specific case to determine if the servant meets the indicated requirements that allow him to become entitled to the recognition of the restriction.\" (Opinion C-195-2015 of July 27, 2015)\n\n \n\nc. Administrators or Public Accountants as long as they work for the Financial Resources Unit:\n\n \n\nWe are consulted about professionals who work in the Financial Resources Unit. According to the Regulation of Administrative and Judicial Collection Management from Delinquent Employers of the Law 6868/83 Tax (Reglamento de Gestión de Cobro Administrativo y Judicial a Patronos Morosos del Tributo de la Ley 6868/83), the Financial Resources Unit is: \"Higher-ranking Administrative Unit responsible for the efficient and timely operation of the inspection and collections process.\" and the Inspection and Collections Process is the \"Process responsible for the administration of all functions and tasks related to the control and recovery of delinquent taxes that the INA must receive in accordance with what its Organic Law establishes in this regard.\"\n\n \n\nIt follows from the foregoing, that part of the functions of the Financial Resources Unit is related to the collection of taxes, that is, it forms part of the tax administration of the entity.\n\n \n\nUnder this understanding, it must be remembered that Article 118 of the Code of Tax Norms and Procedures establishes a restriction for the exercise of any other profession or activity for those employees who occupy the positions indicated therein and who exercise functions in the tax administration. The norm under commentary states the following:\n\n \n\nArticle 118.- The General Directors, Deputy Directors, Heads or Deputy Heads of Department and Section, of the dependencies of the Tax Administration, as well as the proprietary members of the Tax Administrative Tribunal and the alternates in functions, may not exercise other public positions with or without a subordinate relationship, except for teaching or functions performed with the authorization of their respective hierarchical superior, whose positions are only compensated with allowances (dietas).\n\nIn general, the personnel of the entities previously cited are prohibited, with the sole exception of teaching, from performing activities related to tax matters in private enterprise. Likewise, said personnel are prohibited from making claims on behalf of taxpayers or advising them in their arguments or presentations in any of the instances, except when it involves their personal interests, those of their spouse, ascendants, descendants, siblings, parents-in-law, sons/daughters-in-law, and brothers/sisters-in-law.\n\nIn the cases of exception referred to in this article, to avail themselves of them, their decision to make use of the exceptions provided in this Code must be communicated to the superior of the dependency.\n\n \n\nThe determining element is to establish what should be understood by tax administration, a concept that is given by the conjunction of Articles 11, 14, and 99 of the Code of Tax Norms and Procedures, which establish:\n\n \n\nArticle 11.- Concept. The tax obligation arises between the State or other public entities and the taxable persons as soon as the generating event provided by law occurs; and constitutes a bond of a personal nature, although its fulfillment is ensured by a real guarantee or with special privileges.\n\nArticle 14.- Concept. The active subject of the legal relationship is the entity that is the creditor of the tax.\n\nArticle 99.- Concept and powers\n\nTax Administration is understood as the administrative body charged with managing and controlling taxes, whether it be the Treasury or other public entities that are active subjects, in accordance with Articles 11 and 14 of this Code.\n\nSaid body may issue general norms for the purposes of the correct application of tax laws, within the limits set by the pertinent legal and regulatory provisions.\n\nThe general norms shall be issued through general resolution and considered institutional criteria. They shall be of mandatory compliance in the issuance of all administrative acts, and acts contrary to such norms shall be null.\n\nIn the case of the Tax Administration of the Ministry of Finance, when this Code grants a power or authority to the Directorate General of Taxation, it shall be understood that it is also applicable to the Directorate General of Customs, to the Directorate General of the Treasury, and to the Directorate General of the Fiscal Control Police, within their spheres of competence.\n\n \n\nAs can be deduced from the transcribed norms, tax administration shall be understood as the entity or body that is the creditor of the tax obligation, which shall be responsible for managing and controlling said obligations. Regarding the concept of tax administration, this Attorney General's Office has indicated the following:\n\n \n\n'Properly on the exegetical work of numeral 99 transcribed above, this Attorney General's Office has indicated (referring to its previous numbering):\n\n\"From those provisions, it can be affirmed that the term 'tax administration' is defined in Costa Rica based on material elements: the exercise of certain tax functions together with the presence of an objective condition determined by law. This material criterion is present not only in the doctrinal mention contained in Opinion C-127-90 but essentially in Article 105 itself transcribed above and in the jurisprudence of this Consultative Body. Thus, to determine if we are in the presence of a 'tax administration,' one must analyze whether it presents:\n\na) the condition of active subject of a tax,\n\nb) the performance of specific tax functions: the power to collect and control that same tax, which necessarily implies being a party in the tax procedure aimed at determining, liquidating, and reviewing a specific tax.\n\nNow then, these elements may be present in bodies not belonging to the Executive Branch. This implies that the term 'tax administration' is not identified with a specific administrative body, to the point that there is a single 'tax administration' and that, on the contrary, there exists the possibility that several public entities constitute themselves as a 'tax administration,' exercising the corresponding functions and being subject to the duties and limits that regulate the actions of the 'tax administration.' ...\n\nReiterating the conclusions of the previous opinion, at a more recent date, we indicated:\n\n'In Opinion No. C-076-91 of May 9, 1991, we pointed out that the criterion of Tax Administration is defined based on material criteria and an objective condition established by Law. These material elements are determined by the exercise of specific tax powers: the power to collect and control the tax, which necessarily implies being a party in the tax procedure aimed at determining, liquidating, and reviewing a specific tax. The objective condition is being the active subject of the tax. From that fact, it is accepted that the 'tax administration' can be a public entity other than the State, as long as it is the active subject of the tax, with respect to which it exercises the powers of receipt and control that allow it to administer it in concrete.' (Opinion C-005-2003 of January 5, 2003) …\n\nWe have also specified the necessary distinction between being the active subject of the tax, as opposed to tax collection tasks, which are not pertinent to confuse for the purposes of granting the condition of 'tax administration' to an entity that only performs the latter:…\n\nIn our criterion, whoever 'receives' the tax, in the understanding of the previous article, is the active subject that administers, uses, and distributes the tax, besides being the entity that interprets the relevant regulations. Obviously, it includes within its competencies that of 'collecting' the sums that the taxable persons pay to the Treasury. For this purpose, it may do so by itself or resort to collaboration with other institutions, which the regulation cited above indistinctly calls \"collecting agents\" or \"collaborating entities.\" ...\n\nHaving reached this point, we could formulate the following analysis guidelines for your consultation:\n\n1. It is necessary to determine, in the norm that establishes the tax, who its active subject is.\n\n2. Next, determine if other competencies related to the control and collection tasks are assigned that allow for more precisely defining the condition of tax administration that one wishes to attribute to an entity.\n\n3. Having verified the above, define the subjective scope of the restriction contemplated in Article 118 of the Code of Tax Norms and Procedures.\n\n4. The condition of tax administration that may be attributed to an entity does not imply the sanctioning power related to Chapter III of the Code of Tax Norms and Procedures, as that is limited to bodies of the Ministry of Finance (Article 69) (Opinion C-135-2012 of May 31, 2012)\n\n \n\nOnce the tax administration nature of a specific body or entity is determined, the servants who actually participate in this tax function are subject to the restriction regime, and shall have the right to the recognition of the compensation for restriction, established in the law for compensation for payment of restriction, Law 5867.\n\n \n\nSaid norm, in its Article 1, provided a percentage economic compensation, over the base salary of the salary scale of the Public Administration Salaries Law, which was initially established for the personnel of the tax administration who are subject by reason of their positions, to the restriction contained in Article 118 of the Code of Tax Norms and Procedures. The norm under commentary states, in what is of interest, the following:\n\n \n\n'For the personnel of the Tax Administration who, by reason of their positions, are subject to the restriction contained in Article 118 of the Code of Tax Norms and Procedures, except for the members of the Tax Administrative Tribunal, the following economic compensation is established over the base salary of the salary scale of the Public Administration Salaries Law:\n\na) Sixty-five percent (65%) for professionals at the licentiate level (licenciatura) or another higher academic degree.\n\nb) Forty-five percent (45%) for graduates of licentiate or master's degree programs.\n\n \n\nc) Thirty percent (30%) for those who are university bachelors (bachilleres universitarios) or have passed the fourth year of the respective university career.\n\n \n\nd) Twenty-five percent (25%) for those who have passed the third university year or have equivalent preparation.\n\n \n\nIn all cases, within the previously cited discipline.\n\nThe following officials shall have the right to the benefits granted by this article, according to the established percentages, subject to the same obligations and restrictions of this law:\n\n1) Those who hold the positions of headship in the basic financial organization of the State, according to Article 2 of the Law of the Financial Administration of the Republic, No. 1279, of May 2, 1951, and its reforms.\n\n2) Those who occupy positions of \"technicians\" and \"professional technicians\" in the National Budget Office, the National Treasury, the Technical Mechanized Office (Oficina Técnica Mecanizada) of the Ministry of Finance, the Directorate General of Industries of the Ministry of Industry, Energy and Mines, and the Directorate General of Forestry of the Ministry of Agriculture; likewise, the servants of the Directorate General of Civil Service who occupy positions in the technician and professional series, the officials of the Directorate General of Information Technology of the Ministry of Public Works and Transport, those of the Computing Center of the Ministry of Public Security, and the officials of the Directorate General of Taxation who enjoy this benefit.\n\n3) The Head of the Budget Control Office of the Ministry of Finance.\n\n \n\n4) The customs administrators, in accordance with the procedures of general norm No. 31 of the Law of Ordinary and Extraordinary Budget of the Government of the Republic for the year 1982, No. 6700, of December 23, 1981.\n\nTo apply this article, the \"technician\" officials cited in numeral 2) above shall have the right to the restriction benefit, as long as they meet the requirements of the position or have an equivalent combination, in the judgment of the Directorate General of Civil Service. However, except for the higher requirements, the compensation for officials who occupy positions in the \"technician and professional\" series, shall be made in accordance with the primary requirement of the position they perform.\n\nThe benefits and restrictions indicated in this article and its reforms, include the technical personnel of the internal audit of the Joint Institute of Social Aid (IMAS)'.\n\n \n\nFrom the previous norm, the existence of a staggered system for the payment of said compensation is deduced, based on the academic degree held by the servant and that they occupy the positions indicated therein.\n\n \n\nStarting from the foregoing, it is for the Active Administration to determine, in each specific case, whether the official participates in tax management, in the terms set forth in this consultation.\n\n \n\nd. At this point, due to their evident similarity, we include the questions formulated in sections d, e, 4, and 5.\n\n \n\nWe are consulted about the application of the restriction regime to any headship of any area, and those in charge of the acquisition of goods and services. The reference is somewhat confusing, since it is not clearly indicated who the subjects of interest for the consultation would be.\n\n \n\nUnder this understanding, we understand that the doubt arises from the application of Article 14 of the Law Against Corruption and Illicit Enrichment and its regulation, which includes headships related to the management of goods and services. In this regard, the articles provide the following:\n\n \n\nArticle 14—Restriction for exercising liberal professions. The President of the Republic, the Vice Presidents, the magistrates of the Judicial Branch and of the Supreme Electoral Tribunal, the ministers, the comptroller general and the deputy comptroller general of the Republic, the defender and the deputy defender of the inhabitants, the attorney general and the deputy attorney general of the Republic, the regulator general of the Republic, the prosecutor general of the Republic, the deputy ministers, the senior administrative officers (oficiales mayores), the executive presidents, the managers, and the administrative directors of decentralized entities, autonomous institutions, semi-autonomous institutions, and public enterprises, the superintendents of financial, securities, and pension entities, their respective intendants, as well as the municipal mayors and the deputy managers and deputy administrative directors, the internal comptrollers and the internal deputy comptrollers, the internal auditors and the internal deputy auditors of the Public Administration, as well as the directors and deputy directors of department and the heads of procurement (proveeduría) of the Public Sector, may not exercise liberal professions. Within this Article are included the other professions that the official possesses, even if they do not constitute a requirement to occupy the respective public position.\n\nFrom the foregoing restriction are excepted teaching in higher education centers outside the ordinary working day and attending to matters in which the affected official, his spouse, companion, or one of his relatives by consanguinity or affinity up to the third degree inclusive, are a party. In such cases, the normal and impartial performance of the position must not be affected; nor shall it occur in matters that are attended to in the same public entity or Branch of the State in which one works.\n\n \n\nFor its part, Article 27 of the Regulation to the Law Against Corruption and Illicit Enrichment in Public Service, establishes:\n\nArticle 27.-Prohibition against practicing liberal professions. The President of the Republic, the vice presidents, the permanent magistrates of both the Judicial Branch and the Supreme Electoral Tribunal (including in this latter case those who assume such condition in accordance with the provisions of article 100 of the Political Constitution), the government ministers and vice ministers, the Comptroller General and the Deputy Comptroller General of the Republic, the Ombudsperson and the Deputy Ombudsperson for Inhabitants, the Attorney General and the Deputy Attorney General of the Republic, the General Regulator of the Republic, the General Prosecutor of the Republic, the senior officials (oficiales mayores), the executive presidents, the general managers and the managers and sub-managers that organically depend on them, as well as the general directors and sub-directors of deconcentrated bodies, and also the directors and sub-directors of the administrative areas, units, departments or dependencies -according to the corresponding internal nomenclature- of the Public Administration, the superintendents of financial, securities and pension entities and their respective intendants, the municipal mayors, the internal auditors and sub-auditors -regardless of the nomenclature they receive as long as they perform functions and tasks as such- of the Public Administration, may not practice liberal professions. Those covered by this prohibition shall also include the heads or persons in charge of the supply (proveeduría) areas, units or dependencies of the public sector. For this purpose, the reference that article 14 of the Law makes regarding department directors and sub-directors must be understood exclusively as referring to the person or persons who hold a headship position in the supply departments (proveedurías) of the public sector. This article includes the other professions that the official may hold, even if they do not constitute a requirement to occupy the respective position.\"\n\nThe doubt, we understand, arises from which department heads would be included in the prohibition established in article 14 of the Law Against Corruption and Illicit Enrichment.\n\nIt should be noted that on this subject, there is abundant administrative jurisprudence from this Advisory Body to the effect that the rule refers to the directors and sub-directors of the supply department (proveeduría) of public sector institutions, and not to the generality of headships of all departments.\n\n\"In this regard, the review of the legislative background reveals that the mention of the positions of director, sub-director and holder was in all cases referred exclusively to the supply departments (proveedurías) of the public sector, taking into account the highly varied nomenclature that headship positions receive in the supply departments of the entire Public Administration, whether as directors, heads, persons in charge or holders, in some of which, in addition to a director, there is a sub-director, hence the breadth of the form in which the rule is drafted regarding this aspect.\n\nOn this particular point and due to its pertinence in the matter, we take the liberty of transcribing the considerations formulated by Congresswoman Chinchilla Miranda at the time of justifying the motion under discussion, in the following terms:\n\n\"(....) In reality, what is added to this article 15 extends the prohibition to the following officials: department directors and sub-directors and holders of the supply department (proveeduría) of the public sector.\n\nThe incorporation was requested, fundamentally, by the Union of Local Governments, who, having studied the article of the bill under discussion, considered that, given that within the municipalities there are not, for example, suppliers as such, but simply holders or persons in charge of the supply department (proveeduría) and furthermore, in order to equalize the positions of directors and sub-directors of municipal entities, it was necessary to incorporate this additional paragraph.\n\nThat is, the idea is basically that there be consistency in extending the prohibition to the officials at these levels of the municipalities that are being considered for the central and decentralized Public Administration; however, it had not been included in the case of local governments and, as I mention, it was raised precisely by the Union of Local Governments (...)\".\n\nAs can be seen, it is sufficient to analyze the genesis of the reform initiative to the original bill to understand the scope of the inclusion of the phrase \"as well as the department directors and sub-directors and the holders of the supply department (proveeduría) of the Public Sector,\" which regulates no more than a single category of positions, which are, as has already been stated, those referring to the directors –including the sub-director if there is one–, heads, persons in charge or holders of the institutional supply departments that operate throughout the entire Public Administration.\n\nFinally, and for greater abundance, it must be noted that in the original version of the bill referred by the General Comptrollership to the Legislative Assembly, and during the discussion of said initiative, there was never any contemplation or discussion of extending the prohibition under reference to the department directors of public bodies and entities, a mention that, as indicated, is incorporated into the text of the rule upon the approval of the motion presented by Congresswoman Laura Chinchilla Miranda at the request of the Union of Local Governments, and whose content, based on what was stated above, must be understood in its correct sense.\"\n\nIn any case, and for greater abundance, it is important to note that article 27 of the Executive Decree to Law No. 8422 clarifies the point and, echoing the above, states in what is relevant that \"(...) For this purpose, the reference that article 14 of the Law makes regarding department directors and sub-directors must be understood exclusively as referring to the person or persons who hold a headship position in the supply departments (proveedurías) of the public sector.\" (underlining is ours)\n\nOn the other hand, regarding the second of the legal references extending to administrative directors and sub-directors, the clarifying development that the Executive Decree to Law No. 8422 provides on this matter must be taken into account, regulating in its article 27 that among the subjects bound by the prohibition in question, included are \"(...) the directors and sub-directors of the administrative areas, units, departments or dependencies –according to the corresponding internal nomenclature– of the Public Administration.\" (highlighting is ours)\n\nThis regulatory development has been noted by this Office, discarding the possibility of thinking that said rule incurred in a supposed regulatory excess or went beyond what is provided in Law No. 8422 –as some have maintained–, since, as we have indicated, numeral 27 had the sole purpose of clarifying the reference that article 27 of Law No. 8422 makes regarding administrative directors and sub-directors, these being, and only they, in what is of interest here, the headship positions covered by the prohibition in question. On this matter, in our official letter No. 3698 (DAGJ-1471) of June 3, 2005, we stated the following:\n\n\"(...) On the other hand, regarding article 27 of the Executive Decree to Law No. 8422, it should be noted that the mention responds to the intention of said regulatory rule to develop the statement contained in the Law, regarding the administrative directors and sub-directors of the Public Administration.\n\nIn this sense, and given that the persons who hold a headship position in administrative areas or units do not necessarily hold the condition of directors, and that likewise, these administrative areas or units are not necessarily structured or organized as directorates, or have a diverse nomenclature, the regulatory rule recognizes these situations and therefore uses quite general wording, yet solely and exclusively referred to the administrative areas, units, departments, dependencies, or any other nomenclature used, regarding their director and sub-director. The prohibition is not, therefore, extended to persons who hold a headship position in areas, units, departments, or dependencies that are not administrative, which we reiterate does not constitute a novelty of the regulation but rather a regulation already provided for in the Law. In this regard, in our official letter No. 5800 (DAGJ-1314) of May 20, 2005, we indicated in what is relevant the following:\n\n\"(...) Perhaps the doubt about the possible coverage of the alluded prohibition to other types of headships has persisted by virtue of another phrase included in the same regulatory article that reads: \"...and also the directors and sub-directors of the administrative areas, units, departments or dependencies –according to the corresponding internal nomenclature– of the Public Administration...\", an expression that, however, has a completely different connotation, which is to broadly develop the nomenclatures that what article 14 of Law No. 8422 calls: the administrative directors of decentralized entities, autonomous institutions, semi-autonomous institutions and public companies and administrative sub-directors usually receive in the different public dependencies.\" (highlighting is ours)\n\nThus, and in what is of interest here, in the opinion of this Office, it is those persons who hold a headship position in the supply departments (proveedurías) of the public sector, as well as in the administrative areas, units, departments or dependencies –or any other denomination they may receive– of the Public Administration, who are covered by the prohibition against practicing liberal professions, and consequently are entitled to the economic compensation provided for in articles 15 of Law No. 8422 and 31 of its Executive Decree, to the extent, of course, that they fully comply with the requirements established for such purpose in those numerals.\" (Opinion C-186-2013 of September 9, 2013)\n\nAs is evident from the extensive quote, the heads and sub-heads included within the prohibition of the aforementioned article 14 only include the heads and sub-heads of the institutional supply departments (proveedurías), and not the generality of headships.\n\nLikewise, in our opinion, it is clear that the prohibition contemplated in article 14 of the Law Against Corruption and Illicit Enrichment would include persons who occupy sub-headship positions, whatever their nomenclature, in the institutional supply departments (proveedurías).\n\ne. Existence of an acquired right or a consolidated legal situation in the payment of the prohibition. Time limit to declare the situation as a consolidated legal situation, process to eliminate the incentive. Action for recovery (acción de repetición).\n\nThe Auditor of the National Institute of Apprenticeship (INA) asks us whether the recognition of the prohibition constitutes an acquired right or a consolidated legal situation and the time limit for this to be determined as such.\n\nThis Advisory Body, in its administrative jurisprudence, has referred to it as an acquired right, so through Opinion C-085-2013 of May 20, 2013, the following has been stated:\n\nIndeed, let us recall that an acquired right, in accordance with judicial jurisprudence, is \"that which has definitively entered the holder's patrimony, whether by legal act or contract, thus constituting a valid act in accordance with the regulations in force at the time of acquisition (preceding regulations); hence, the new regulation cannot validly affect it to its detriment. Thus, regulatory provisions cannot modify a consolidated legal situation or an acquired right, because they only have effects towards the future\" (Resolution No. 101-2010 of fifteen hours five minutes of January fifteenth, two thousand ten, of the Contentious-Administrative Tribunal, Third Section)\n\nUnder this same line of thought, the Constitutional Chamber of the Supreme Court of Justice, in its resolution No. 1997-02765, of fifteen hours three minutes of May twenty-seventh, nineteen ninety-seven, stated the following:\n\n\"The concepts of 'acquired right' and 'consolidated legal situation' appear closely related in constitutional doctrine. It is possible to affirm that, in general terms, the former denotes that consummated circumstance in which a thing –material or immaterial, be it a previously foreign asset or a previously non-existent right– has entered (or had an impact on) the person's patrimonial sphere, so that the person experiences a verifiable advantage or benefit. For its part, the 'consolidated legal situation' represents not so much a patrimonial plus, but a state of affairs fully defined in terms of its legal characteristics and effects, even if these have not yet been extinguished. What is relevant regarding the consolidated legal situation, precisely, is not whether those effects still persist or not, but that –by virtue of a legal mandate or a judgment that has so declared– a clear and defined rule has already emerged in legal life, connecting a factual presupposition (conditioning fact) to a given consequence (conditioned effect). From this perspective, the person's situation is given by a logical proposition of the 'if..., then...' type; that is: if the conditioning fact has occurred, then the 'consolidated legal situation' implies that, necessarily, the conditioned effect must also occur.\n\nIn both cases (acquired right or consolidated legal situation), the legal system protects –rendering it intangible– the situation of the person who obtained the right or enjoys the situation, for reasons of equity and legal certainty. In this case, the constitutional guarantee of non-retroactivity of the law translates into the certainty that a change in the legal system cannot have the consequence of subtracting the asset or right already acquired from the person's patrimony, or of causing that if the factual presupposition had occurred prior to the legal reform, the (presumably beneficial) consequence that the interested party expected from the consolidated legal situation no longer arises. Now then, specifically regarding the latter, it has also been understood that no one has a 'right to the immutability of the legal system,' that is, that the rules never change. Therefore, the constitutional precept does not consist of the fact that, once the rule connecting the fact to the effect is born into legal life, it cannot be modified or even suppressed by a later norm; what it means is that –as explained– if the conditioning presupposition has occurred, a legal reform that changes or eliminates the rule cannot have the power to prevent the conditioned effect that was expected under the rule of the previous norm from arising. This is so because, it was said, what is relevant is that the state of affairs enjoyed by the person was already defined in terms of its elements and effects, even if these are still occurring or have not even begun to occur. In this way, what the person has a right to is the consequence, not the rule.\"\n\nNow then, in the event that an incorrect application of the rules occurs, recognizing a salary benefit when it was not applicable, in our opinion, there could be a nullity defect in the administrative act, which would oblige the Administration to carry out the due process for its annulment.\n\nLet us recall that, in accordance with the principle of intangibility of acts, the Administration is prohibited from revoking acts declaratory of rights, except in cases of exception and through legally established procedures.\n\n\"From the combination of articles 11 and 34 of the Constitution, as well as the principle of good faith, derives the constitutional principle of the irrevocability of own acts declaratory of subjective rights in favor of the administered parties.\nAccording to this principle, the Administration is inhibited from annulling or rendering without effect, totally or partially, in administrative proceedings, its acts declaratory of subjective rights for the benefit of individuals, save for the cases of exception contemplated in the law and in accordance with the procedures that the law itself indicates for that purpose.\" (Hernández Valle, Rubén, El Derecho de la Constitución, Volume II, Editorial Juricentro, 1993, Pg. 637)\n\nRegarding this principle, the Constitutional Chamber has indicated:\n\n\"In relation to the principle of intangibility of own acts derived from article 34 of the Political Constitution, this Chamber has stated, in what is relevant:\n\n\"...the Chamber has previously stated (see, among others, judgments No. 2754-93 and No. 4596-93) that the principle of intangibility of own acts, which has constitutional rank by virtue of being derived from article 34 of the Political Constitution, obliges the Administration to reconsider its own acts through administrative channels, only under the exceptions permitted in articles 155 and 173 of the General Law of Public Administration. For any other case, the State must resort to the action for lesividad (lesividad) proceeding, before the contentious-administrative judge.\" (Judgment number 02186-94 of seventeen hours three minutes of May fourth, nineteen ninety-four, and in the same sense, judgment number 00899-95 of seventeen hours eighteen minutes of February fifteenth, nineteen ninety-five).\n\nAnd also:\n\"Just as the Chamber has repeatedly resolved, the Administration is prohibited from suppressing by its own action those acts it has issued that confer subjective rights to individuals. Thus, subjective rights constitute a limit regarding the powers of revocation (or modification) of administrative acts in order to be able to demand greater procedural guarantees. The Administration, upon issuing an act and subsequently issuing another contrary to the first, to the detriment of subjective rights, is disregarding these rights that it had granted through the first act. The only avenue the State has to eliminate one of its acts from the legal system is the jurisdictional lesividad (lesividad) process, as this process is conceived as a procedural guarantee in favor of the administered party. In our legal system, it is possible to go against one's own acts through administrative channels in the hypothesis of absolute, evident, and manifest nullities, with the prior favorable opinion of the Attorney General's Office of the Republic, and in accordance with article 173 of the General Law of Public Administration. Consequently, if the Administration has failed to observe the rules of these procedures, or has omitted them entirely, as evidenced in the present case, the principle of own acts determines as an effect of said irregularity the invalidity of the act. Therefore, what is appropriate is to declare the appeal granted due to a violation of the principle of own acts and due process.\" (Judgment number 00755-94 of twelve hours twelve minutes of February fourth, nineteen ninety-four.) (Constitutional Chamber, resolution number 2244-2004 of fourteen hours fifty-nine minutes of March second, two thousand four)\n\nFor the case at hand, when the administration subjects an official who was not entitled to it to a prohibition regime, it also recognizes a salary benefit for them, so despite being an ablatory act (acto ablatorio), it also includes an act declaratory of rights.\n\nNow then, as we explained in the previous section, the recognition of this type of benefit constitutes an act declaratory of rights, which must be annulled prior to the suppression of the payment of the benefit by the institution.\n\nRegarding the annulment of declaratory acts of rights generated by prohibition regimes, the Constitutional Chamber has stated, in relation to a process linked to a municipal corporation, the following:\n\n\"VIII.- ON THE EX OFFICIO ANNULMENT OR REVIEW OF FAVORABLE ADMINISTRATIVE ACTS OR ACTS DECLARATORY OF RIGHTS FOR THE ADMINISTERED PARTY IN THE SPECIFIC CASE. On this matter, it is duly accredited that the Human Resources Department of the Municipal Corporation of Palmares, by official letter No. RH-137-2007 dated July 31, 2007, and in response to official letter No. DE-0673-07 signed by the respondent Mayor, ordered the suppression of the 25% surcharge on the salary granted to the appellant XXX for prohibition by official letter DE-1275-06 of December 15, 2006. The latter act declares rights in his favor and, consequently, to be annulled or reviewed, the respondent Public Administration must observe the formal and substantial requirements established in article 173 of the General Law of Public Administration. That is, obtain the opinion of the Attorney General's Office of the Republic to determine if the granting of said salary supplement is absolutely null in an evident and manifest manner, and initiate an ordinary administrative procedure. Thus, as evident from the facts in the record, the annulment of the favorable act granted to the interested party, contrary to the referred procedure, violates article 34 of the Political Constitution. Likewise, as the formal and substantial requirements of article 173 of the General Law of Public Administration were not met, this Chamber observes that the right to due process was also violated.\" (resolution number 2007-15216 of eleven hours fifty-eight minutes of October nineteenth, two thousand seven. In the same sense, it is possible to see judgments 2009-16459 of sixteen hours twenty-five minutes of October 27, 2009, 2009-16764 of ten hours forty-two minutes of October 30, 2009, 2011-4535 of fourteen hours forty-seven minutes of April six, two thousand eleven)\n\nAs is evident from the previous quote, it is necessary to first declare the nullity of the administrative act recognizing the prohibition, prior to demanding the recovery of the overpaid sums.\n\nIt should be noted that in the lesividad (lesividad) process initiated in judicial proceedings, the payment of incorrectly paid salary benefits may be requested concomitantly; however, it is indispensable that the institution first determines that the official was indeed not subject to the prohibition regime.\n\nLet us recall that the lesividad (lesividad) process is contemplated in article 174 of the General Law of Public Administration in conjunction with articles 10(5) and 34 of the Contentious-Administrative Procedure Code.\n\nRegarding the lesividad (lesividad) process, this Attorney General's Office has indicated:\n\n\"The first –lesividad (lesividad)– is the avenue that can lead to the declaration of nullity by the jurisdictional body. Indeed, the lesividad (lesividad) process is conceived in our legal system as a special process, with its own procedures and characteristics, which differentiate it from other processes in which the power of administrative self-tutelage is manifested; so much so that the declaration of lesividad (lesividad) by the Administration is no more than a procedural step, which does not affect the act or contract whose nullity is sought; furthermore, this case should not be preceded by an ordinary administrative procedure, but rather the declaration of lesividad (lesividad) by the superior body of the corresponding administrative hierarchy is sufficient, since it will be the Judge, with the elements brought to trial, who will determine whether the act is vitiated or not.\" (Opinion C-140-2005 of April 21, 2005)\n\nThe other scenario is the one contemplated in article 173 of the General Law of Public Administration, which operates for cases where the nullity is also absolute, evident, and manifest, and which allows the administrative act to be annulled in administrative proceedings, following an administrative procedure initiated for that purpose, with the full participation of the interested party and a prior favorable opinion, either from the Attorney General's Office of the Republic, or from the General Comptrollership of the Republic in matters related to the Public Treasury.\n\nIn both scenarios, the procedure for the nullity of the absolutely null act must be subject to the statute of limitations for bringing the annulment action, a statute of limitations that will depend on the moment of adoption of the administrative act.\n\nThus, if the administrative act was adopted and became final before January 1, 2008, the time limit will be four years, but if the administrative act was adopted after 2008, the statute of limitations will be one year, unless it concerns acts with a continued effect, in which case the annulment action will remain valid as long as the effects of the administrative act subsist[5]. (see on this matter Opinion C-59-2009 of February 23, 2009)\n\nf. In the event that a public servant occupies a position covered by a prohibition regime, can they practice the profession subject to prohibition or another profession that the official holds, regardless of whether it is within the same institution or in another institution, organization or company, as long as there is no overlapping of schedules?\n\nAs we have indicated, the prohibition regime to which the official is subjected implies that they cannot practice the liberal profession outside the work scope for which they were hired, a situation unrelated to the overlapping of schedules as stated in the consultation. Regarding the scope of the prohibition regime:\n\n\"As observed, the purpose pursued by the rules establishing prohibitions is precisely to protect the efficiency and effectiveness of public management under the principles of neutrality, objectivity and impartiality that must prevail in the actions of the public servant or official, as ordered by articles 11 of the Political Constitution and 4 and 11 of the General Law of Public Administration. Otherwise, allowing simultaneity in the practice of liberal professions by the officials indicated in the legal rule could lead to a potential conflict between the public interest and the private interest, with the serious consequences this would cause to the detriment of the general interest given their particular position; a circumstance that is precisely what the legislator seeks to avoid through the cited rules.\n\nIt is worth noting that in the case of the officials included in the list contained in article 14 of Law No. 8422, the limitation includes all the liberal professions that the official may hold, even if they are not a requirement to occupy the respective position, which introduces, for the specific case of these officials, an even more severe limitation than the one that applies to other public servants, for whom the prohibition regime is limited to practicing the liberal profession by virtue of which they occupy their position.\" (Opinion C-270-2013 of November 29, 2013)\n\nIII. CONCLUSIONS\n\nIn accordance with the foregoing, this Attorney General's Office of the Republic concludes the following:\n\n1. There is a specific rule that regulates the different existing prohibition regimes according to the type of liberal profession practiced.\n\n2. In cases where a prohibition payment is granted when the prohibition regime is not applicable, a lesividad (lesividad) process or a process for absolute, evident, and manifest nullity must be carried out, depending on the characteristics of the case, prior to undertaking recovery actions (acciones de repetición).\n\nCordially,\n\nGrettel Rodríguez Fernández\nAttorney General\n\nGRF/kpm\n\n[1] \"Based on the foregoing, it follows that the National Institute of Apprenticeship is an autonomous institution of the State and therefore, in light of the provisions of article 188 of the Constitution, enjoys administrative independence but is subject to the law in matters of government.\" (Constitutional Chamber, resolution number 2000-640 of fourteen hours fifty-four minutes of January nineteenth, two thousand.)\n\n[2] In a similar sense, it is possible to see Opinions C-209-2002 of August 21, 2002, and C-144-2007 of May 8, 2007.\n\n[3]  Regarding the need to clearly define, based on the functions assigned to each position, whether or not it is subject to the prohibition regime, this Office of the Attorney General (Procuraduría) has indicated that: “… the specific case included both in Article 118 of the Code of Tax Rules and Procedures (Código de Normas y Procedimientos Tributarios) and in Article 1 of Law No. 5867, to subject certain positions to the prohibition regime on the liberal practice of the profession and the subsequent recognition of financial compensation (compensación económica) for that reason, could in no way be directly applied at the time IMAS was categorized by Law No. 8343 as a ‘tax administration (administración tributaria)’, since doing so required the subsequent determination of a series of specific parameters that would allow for defining the nature, functions, and degree of hierarchy corresponding to the case used by the aforementioned normative provisions, within the organic-functional structure of IMAS, in order to establish under what conditions those rules could be effectively applied so that they would fulfill the intended purpose.\n\n The foregoing is of special importance insofar as one cannot lose sight of the fact that these are rules establishing a compensated prohibition that affects the sphere of subjective rights of public servants (servidores públicos), which is why it is highly important to have a clear and accurate definition of the scope of that limitation, in order to dispel any doubt regarding who must adhere to and comply with that legal restriction within the organizations that, until recently, constitute the so-called tax administration, as is the case of IMAS.\n\n It should be noted that in similar cases, where there has been a certain degree of uncertainty as to which positions, within a given administrative organization, are or are not subject to the prohibition regime, as well as the payment of financial compensation for that same reason, the Legal Advisory and Management Division (División de Asesoría y Gestión Jurídica) of the Office of the Comptroller General of the Republic (Contraloría General de la República) has established that the prudent course is not to disburse the respective payment until certainty on the matter exists.\n\n\nIn that regard, the audit body (órgano contralor) has provided the following:\n\n “(...) This falls within a prudent course of action regarding the disposition of public funds, which involves approving the payment of a considerable salary bonus to a large number of officials. In this circumstance, in the absence of normative clarity on the matter, the advisable course is not to order the transfer of any sum for this reason until it is correctly regulated by regulatory provisions, as it is improper to run the risk of approving the payment of those sums to officials who may not be entitled to that item, in which case the corresponding legal and administrative actions would later have to be taken to recover what was improperly paid for such reason.” (Official Communication No. 16090 –DAGJ-3421-2004 of December 14, 2004- ).\n\n A situation similar to the present one occurred in the case of municipal corporations (corporaciones municipales), also categorized at the time as tax administrations. And upon our recommendation, each municipality, prior to applying that prohibition regime and recognizing its due financial compensation, had to determine which particular positions were subject to the aforementioned prohibition (legal opinions C-006-2001, C-021-2001, C-099-2001, C-307-2002, C-329-2005, and C-016-2003, among many others;”  (Legal Opinion OJ-12-2007 of February 20, 2007)\n\n\n \n\n\n \n\n [5] We must warn that the issue of the time limit for challenging administrative acts with continued effects or that were issued prior to the enactment of the Code of Administrative Litigation Procedure (Código Procesal Contencioso Administrativo), has been questioned before the Constitutional Chamber (Sala Constitucional) under case file 14-012592-0007-CO."
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