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  "id": "pgr-20083",
  "citation": "OJ-012-2016",
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  "doc_type": "legal_opinion",
  "title_es": "Grado de desconcentración de Coprocom y potestades del jerarca sobre sus actos y estructura",
  "title_en": "Degree of deconcentration of Coprocom and hierarchical powers over its acts and structure",
  "summary_es": "Esta opinión jurídica de la Procuraduría General de la República analiza la naturaleza y el grado de desconcentración de la Comisión para Promover la Competencia (Coprocom), así como las potestades que el Ministro de Economía, Industria y Comercio conserva sobre este órgano. Se determina que Coprocom es un órgano de máxima desconcentración, titular de una potestad de decisión exclusiva en materia de libre competencia, que agota la vía administrativa y no está sujeta a recursos jerárquicos ante el Ministro. No obstante, el Ministro retiene facultades de autotutela para declarar de oficio la nulidad absoluta o la lesividad de los actos de Coprocom, sujetándose a estrictos procedimientos legales y dictámenes vinculantes de la Procuraduría. En cuanto a la estructura, la potestad de reorganización y reestructuración corresponde al Ministro, pero está limitada por la organización y competencias definidas en la Ley 7472, incluyendo la existencia y funciones de la Unidad Técnica de Apoyo (UTA). El dictamen también aclara que información confidencial en expedientes de Coprocom no puede ser accedida por funcionarios ajenos a la UTA, y que la comunicación y publicación de sus actos es competencia de la Comisión.",
  "summary_en": "This legal opinion from the Attorney General's Office examines the nature and degree of deconcentration of the Competition Promotion Commission (Coprocom), and the powers retained by the Minister of Economy, Industry and Commerce over this body. It concludes that Coprocom is a maximally deconcentrated organ holding exclusive decision-making authority on free competition matters, exhausting administrative remedies and not subject to hierarchical appeals to the Minister. However, the Minister retains self-review powers to declare absolute nullity or declare acts harmful to public interests, subject to strict legal procedures and binding opinions from the Attorney General. Regarding structure, the power to reorganize and restructure lies with the Minister but is limited by the organization and competencies defined in Law 7472, including the existence and functions of the Technical Support Unit (UTA). The opinion further clarifies that confidential information in Coprocom files may not be accessed by officials outside UTA, and that the communication and publication of its acts is a Commission power.",
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  "date": "23/02/2016",
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    "desconcentración máxima",
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    "Unidad Técnica de Apoyo",
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    "Coprocom",
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    "Coprocom",
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    "Technical Support Unit",
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    "regulatory power"
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  "excerpt_es": "La Comisión para Promover la Competencia es un órgano desconcentrado en grado máximo del Ministerio de Economía, Industria y Comercio. Dada la desconcentración de las competencias dispuesta en los artículos 21 y 27 de la Ley de Promoción de la Competencia y Defensa Efectiva del Consumidor, Ley N. 7472 de 20 de diciembre de 1994, la Comisión es titular de una potestad de decisión propia referida al conocimiento, instrucción y resolución de comportamientos susceptibles de dificultar u obstaculizar la efectiva y libre competencia en el mercado. En aras de esa libre competencia, sanciona prácticas monopolísticas y autoriza concentraciones, entre otras acciones. En el ámbito de la materia desconcentrada la titularidad de la competencia de decisión es propia de Coprocom y como tal debe ser ejercida a nombre propio, no del Ministerio al cual pertenece. Por el contrario, en los aspectos no desconcentrados, Coprocom permanece sometida a los poderes normales del jerarca, sea el Ministro de Economía, Industria y Comercio. La desconcentración de la competencia en favor de Coprocom abarca la posibilidad de agotar la vía administrativa. La Ley no autoriza un recurso jerárquico para ante el Ministro que le permita conocer, revisar o sustituir lo actuado por la Comisión. Por ende, la firmeza de lo decidido o actuado en las materias desconcentradas no deriva de una resolución del Ministro, sino de la propia decisión de Coprocom. No obstante, contra las decisiones de Coprocom cabe el recurso de reconsideración, que debe ser conocido y resuelto por dicho Órgano Colegiado.",
  "excerpt_en": "The Competition Promotion Commission is a maximally deconcentrated organ of the Ministry of Economy, Industry and Commerce. Given the deconcentration of powers set forth in Articles 21 and 27 of the Competition Promotion and Effective Consumer Defense Law, Law No. 7472 of December 20, 1994, the Commission holds its own decision-making authority regarding the knowledge, investigation, and resolution of behaviors capable of hindering or obstructing effective and free competition in the market. For the sake of free competition, it sanctions monopolistic practices and authorizes concentrations, among other actions. Within the scope of deconcentrated matters, the ownership of decision-making authority belongs to Coprocom and, as such, must be exercised in its own name, not that of the Ministry to which it belongs. Conversely, in non-deconcentrated matters, Coprocom remains subject to the normal powers of the hierarchical superior, namely the Minister of Economy, Industry and Commerce. The deconcentration of authority in favor of Coprocom includes the ability to exhaust administrative remedies. The law does not authorize a hierarchical appeal to the Minister to allow review or substitution of the Commission's actions. Therefore, the finality of decisions or actions in deconcentrated matters does not derive from a ministerial resolution but from Coprocom's own decision. Nevertheless, reconsideration appeals may be filed against Coprocom decisions, to be heard and resolved by that same Collegiate Body.",
  "outcome": {
    "label_en": "Interpretive opinion",
    "label_es": "Dictamen interpretativo",
    "summary_en": "The Attorney General concludes that Coprocom is a maximally deconcentrated organ with exclusive decision-making authority that exhausts administrative remedies, although the Minister retains autotutela powers to declare absolute nullity or lesividad of its acts and to restructure the organ within the limits of Law 7472.",
    "summary_es": "La Procuraduría concluye que Coprocom es un órgano de máxima desconcentración, con potestad de decisión exclusiva que agota la vía administrativa, aunque el Ministro conserva poderes de autotutela para declarar nulidad absoluta o lesividad de sus actos y para reestructurar el órgano dentro de los límites de la Ley 7472."
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  "pull_quotes": [
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      "context": "Conclusión",
      "quote_en": "The Competition Promotion Commission is a maximally deconcentrated organ of the Ministry of Economy, Industry and Commerce.",
      "quote_es": "La Comisión para Promover la Competencia es un órgano desconcentrado en grado máximo del Ministerio de Economía, Industria y Comercio."
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      "context": "Conclusión",
      "quote_en": "The law does not authorize a hierarchical appeal to the Minister to allow review or substitution of the Commission's actions.",
      "quote_es": "La Ley no autoriza un recurso jerárquico para ante el Ministro que le permita conocer, revisar o sustituir lo actuado por la Comisión."
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    {
      "context": "Conclusión",
      "quote_en": "As a derivation of the principles of autotutela and legality that oblige the Public Administration to annul final absolutely null acts, the Minister –as administrative superior– is empowered to declare, ex officio, the absolute nullity of a resolution or any other act of the Commission.",
      "quote_es": "Como derivación de los principios de autotutela y de legalidad que obligan a la Administración Pública a anular los actos firmes absolutamente nulos, el Ministro –como jerarca administrativo– está facultado para declarar, de oficio, la nulidad absoluta de una resolución o cualquier otro acto de la Comisión."
    },
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      "context": "Conclusión",
      "quote_en": "The power of organization and restructuring of the organ, as well as regulatory power, are not part of the deconcentrated competencies in favor of Coprocom. These powers belong to the hierarchical superior.",
      "quote_es": "No forma parte de las competencias desconcentradas en favor de Coprocom la potestad de organización y reestructuración del órgano, así como tampoco la potestad reglamentaria. Potestades que son propias del jerarca."
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  "source_url": "https://pgrweb.go.cr/scij/Busqueda/Normativa/Pronunciamiento/pro_ficha.aspx?param6=1&nDictamen=20083&strTipM=T",
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  "body_es_text": "Opinión Jurídica : 012 - J   del 23/02/2016   \n\n\n\nOJ-012-2016\n\n\n\n\n23 de febrero, 2016\n\n\n\n\n \n\n\n\n\nSeñores\n\n\n\n\nMario Redondo Poveda\n\n\n\n\nPartido Alianza Demócrata Cristiana\n\n\n\n\n \n\n\n\n\nOtto Guevara Guth\n\n\n\n\nPartido Movimiento Libertario\n\n\n\n\n \n\n\n\n\nFabricio Alvarado Muñoz\n\n\n\n\nPartido Restauración Nacional\n\n\n\n\n \n\n\n\n\nJulio Rojas Astorga\n\n\n\n\nPartido Liberación Nacional\n\n\n\n\n \n\n\n\n\nJohnny Leiva Badilla\n\n\n\n\nPartido Unidad Social Cristiana\n\n\n\n\nDiputados a la Asamblea Legislativa\n\n\n\n\n \n\n\n\n\nEstimados señores:\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Me refiero a su atento oficio sin número de fecha 2 de diciembre de 2015, recibido el 8\ndel mismo mes, en el cual exponen su criterio en relación con la competencia de la Comisión para\nPromover la Competencia y la importancia de sus funciones en el país, así como la de su Unidad\nTécnica de Apoyo. Ante una solicitud de reestructuración que habría planteado el Ministerio de\nEconomía, Industria y Comercio a MIDEPLAN, así como el presupuesto asignado a la Comisión para el\naño 2016 y basándose en el criterio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo\nEconómico, sobre la conveniencia de reforzar Coprocom, consultan:\n\n\n\n\n \n\n\n\n a)      “En torno al tipo de independencia de la que goza Coprocom, nos es necesario se analice e\nindique:\n\n\n\n “i) ¿Qué tipo de desconcentración es la que existe para la Coprocom, y qué características y\nalcances da ese grado de desconcentración?\n\n\n\n ii. Por favor precisar si en el cumplimiento de sus deberes de Ley: ¿La Coprocom ejerce con\nautonomía e independencia sus deberes o existe algún tipo de acción de revisión, revocatoria o\nanulación de sus actos o resoluciones, en algún jerarca o estamento administrativo distinto a la\nCoprocom?\n\n\n\n iii. O de ser el caso, por favor confirmar si las decisiones de Coprocom, cuando esta agote su\ndiscusión: ¿Solo puede ser revisada en sede judicial?\n\n\n\n iv. Específicamente indicar: ¿Qué tipo de recursos caben contra las decisiones o votos de la\nCoprocom, y qué instancia u órgano es el responsable de resolver?\n\n\n\n\n \n\n\n\n\nb)       Vista la reestructuración hecha a la UTA:\n\n\n\n i) ¿Es posible que el MEIC comunique a Mideplan una decisión en tal sentido sin que la Coprocom\n(que goza de desconcentración máxima) emita un parecer al respecto?\n\n\n\n ii. ¿Qué implicaciones tendría que en la decisión comunicada al Mideplan se ha afirmado que la\nCoprocom estuvo de acuerdo, cuando no consta oficio o voto de esa Comisión en tal sentido?\n\n\n\n iii.  ¿Mideplan puede aprobar una reestructuración como la presentada sin que consten estudios\ntécnicos y legales sobre las implicaciones para con un órgano con desconcentración máxima?\n\n\n\n iv. ¿Es posible que funcionarios del MEIC que no son parte de la UTA, realicen investigaciones (al\namparo del artículo 27 de la Ley N. 7472) para que posteriormente la Coprocom las tome o las deba\ntomar como propias para realizar procedimientos administrativos sancionatorios?\n\n\n\n v. En el mismo sentido, ¿pueden funcionarios MEIC, no funcionarios de la UTA, asumir el rol de\nórganos directores o asesores de estos en los procedimientos administrativos que instruye la\nCoprocom?\n\n\n\n vi. Además, ¿puede el MEIC, y no la Coprocom, definir qué y cómo se comunican sus votos o\ndecisiones a terceros, así como sus comunicados de prensa?\n\n\n\n vii. ¿Es posible que funcionarios del MEIC, y no de la UTA o Comisionados, revisen correspondencia\no documentos de casos en trámite de la Coprocom (teniendo presente que mucha de esta es\nconfidencial)?\n\n\n\n viii. ¿Es posible que personal ajeno a la UTA tenga acceso a expedientes o documentos de órganos\ndirectores, denuncias, etc. de la Coprocom?\n\n\n\n\n \n\n\n\n c)       Analizando los recortes del MEIC al presupuesto 2016 de la Coprocom, y visto lo que\ncomunicó la Coprocom al Ministro al respecto, y siendo preciso que de no corregirse lo dicho la\nComisión será seriamente afectada al punto de no poder sesionar más a partir de marzo del próximo\naño pues se quedará sin el personal de apoyo de la UTA, preguntamos:\n\n\n\n i) ¿Es posible que el MEIC haya aprobado un proyecto de presupuesto así, sin que considerara el\ncriterio de la Coprocom?\n\n\n\n ii) Qué responsabilidades cabría para comisionados y autoridades MEIC como del Poder Ejecutivo de o\npoder sesionar más la Comisión?”.\n\n\n\n\n           \n\n\n\n             En oficio N°. UTA-COPROCOM-OF-054-16 de 12 de enero del presente año, la Presidenta de\nCoprocom nos manifiesta su interés en consultar el criterio de la Procuraduría; indica, empero, que\ncomo han recibido una copia de la consulta que nos ocupa, han decidido no hacerlo ya que la\nProcuraduría está resolviendo los temas que son de su interés. Expresa su disposición para cualquier\ninformación o consulta que la Procuraduría requiera.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Por oficio N. PGA-002-2016 de 15 de enero siguiente, esta Procuraduría da audiencia a\nCoprocom sobre la consulta.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Mediante oficio N°. UTA-COPROCOM-OF-057-16 de 10 de febrero siguiente, la Presidenta de\nla Comisión expresa que el artículo 21 de la Ley 7472 establece que la Comisión para Promover la\nCompetencia es un órgano de máxima desconcentración, adscrito al Ministerio de Economía, Industria y\nComercio. Por disposición legal, la Comisión es el órgano técnico y con competencia exclusiva en\nmateria de competencia y libre concurrencia, estando facultado para investigar, emitir opinión y\nsancionar, cuando así se determine, los carteles, las prácticas monopolísticas y las\nconcentraciones. El Ministerio de Economía, Industria y Comercio no podría arrogarse ninguna de esas\ncompetencias, a pesar de lo dispuesto en el artículo 24 del Reglamento a la Ley Orgánica del MEIC,\nsiendo la Dirección de Competencia de dicho Ministerio una dependencia creada para cumplir las\npotestades que el legislador dio a Coprocom. Como consecuencia de la competencia exclusiva, el\nartículo 64 de la Ley 7472 establece que contra las resoluciones emanadas de la Comisión cabrá el\nrecurso de reposición, único mecanismo legal para impugnar los actos administrativos emitidos por la\nComisión, por lo que no existe un recurso de revisión o nulidad fuera del ámbito de la Comisión.\nConcluye señalando que la consulta de los señores Diputados se encuentra sólidamente fundamentada;\nla Comisión comparte las preocupaciones de los señores legisladores en relación con competencias\nexclusivas otorgadas por Ley y las inquietudes en relación con la estructura administrativa de la\nUnidad Técnica de Apoyo.\n\n\n\n\n           \n\n\n\n Consultan los señores Diputados sobre el grado de desconcentración de la Comisión y acerca de\nmecanismos de revisión de sus actos por parte de autoridades administrativas. Así como la potestad\njerárquica para modificar la estructura y funcionamiento de la Comisión.\n\n\n\n\n \n\n\n\n La Comisión para Promover la Competencia es un órgano colegiado y desconcentrado del Ministerio de\nEconomía, Industria y Comercio. La desconcentración en grado máximo que le ha otorgado el legislador\nno cubre la potestad de reorganización y reestructuración, así como tampoco la potestad de declarar\nla nulidad absoluta o relativa de sus actos. No obstante, la reorganización tiene como límite la\norganización establecida por la Ley, tanto en relación con los órganos que esta crea como las\nfacultades asignadas a dichos órganos.\n\n\n\n\n \n\n\n\n\nLas interrogantes planteadas por los señores Diputados aluden a los siguientes temas:\n\n\n\n\n·                    Desconcentración de Coprocom\n\n\n\n\n·                    Poder de revisión y anulación del jerarca\n\n\n\n\n·                    Potestad de reestructuración del jerarca y sus límites\n\n\n\n\n·                    Responsabilidad en caso de no funcionamiento de la Comisión.\n\n\n\n\n \n\n\n\n\nA-.. LA COMPETENCIA CONSULTIVA:\n\n\n\n             De conformidad con nuestra Ley Orgánica, la función consultiva se ejerce en relación\ncon la Administración Pública y a solicitud de la autoridad administrativa. Lo anterior tiene\nconsecuencias respecto de la Asamblea Legislativa y los señores Diputados. La Asamblea Legislativa\nsólo excepcionalmente puede ser considerada Administración Pública. Para tal efecto se requiere que\nejerza función administrativa. Por demás, la calidad de diputado es incompatible con la de autoridad\nadministrativa.\n\n\n\n\n \n\n\n\n No obstante, en un afán de colaborar con los señores miembros de la Asamblea Legislativa, la\nProcuraduría ha venido evacuando las consultas que formulan los señores diputados, a efecto de\nfacilitarles el ejercicio de las altas funciones que la Constitución les atribuye. Es este el caso\nde las opiniones no vinculantes que se rinden en relación con un determinado proyecto de ley o en\nrelación con aspectos que pueden considerarse cubiertos por la función de control político y que\nrazonablemente puedan considerarse de interés general. Es claro que esta forma de colaboración, no\ndispuesta en la Ley, tiene como objeto, reiteramos, colaborar en la satisfacción de las funciones\nparlamentarias y ello mediante un asesoramiento de índole estrictamente jurídico. Asesoramiento que\nno puede desnaturalizar la función consultiva de la Procuraduría y particularmente mediatizar su\nfunción, al punto de impedirle suministrar la asesoría a quien está legitimado para solicitársela,\nsea la Administración Pública. En ese sentido, el asesoramiento a los señores diputados tiene como\nlímite el contenido propio de la función consultiva, su eficiente ejercicio respecto de la\nAdministración Pública y la razonabilidad y mesura de la consulta que se formule.\n\n\n\n\n \n\n\n\n\nB-. COPROCOM: UNA DESCONCENTRACIÓN DE LA POTESTAD DE DECISIÓN\n\n\n\n\n \n\n\n\n             La Ley de Promoción de la Competencia y Defensa Efectiva del Consumidor, Ley N. 7472 de\n20 de diciembre de 1994 crea la Comisión para Promover la Competencia como un órgano desconcentrado\nen grado máximo, con potestad de resolver, agotando vía administrativa, en orden a las conductas\nmonopolísticas o que de alguna otra forma afecten la libre competencia y el libre desenvolvimiento\ndel mercado.\n\n\n\n\n \n\n\n\n\n1-. Una desconcentración en grado máximo\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Desconcentrar es especializar funcionalmente determinados órganos, sin que se desliguen\norgánicamente tales competencias de la estructura originaria, tal como indicó esta Procuraduría en\nel dictamen C-159-96 de 25 de setiembre de 1996. Una competencia para resolver, para decidir en\nforma definitiva sobre una materia determinada por el ordenamiento, normalmente competencias\nsustanciales del ente u órgano del que se desconcentra. En dicho dictamen remarcamos que como\nconsecuencia de la desconcentración, el jerarca deviene incompetente para emitir los actos relativos\na la materia desconcentrada. Con lo cual se rompe el principio fundamental en materia de\norganización: el principio de jerarquía. Y es que no puede dejarse de lado que si no existiera\ndesconcentración, esas competencias serian normalmente del resorte del jerarca. Empero, para lograr\nuna mejor satisfacción de los cometidos públicos, el legislador decide desconcentrar, especializando\nun órgano en materias específicas.\n\n\n\n\n \n\n\n\n La norma que desconcentra delimita la materia desconcentrada y el grado de independencia con que\npuede ser ejercida. Por ende, los poderes conferidos al órgano inferior y aquéllos que mantiene el\njerarca. \n\n\n\n\n \n\n\n\n La consecuencia de esa delimitación es que en los aspectos no desconcentrados, el inferior\npermanece sometido a los poderes normales del jerarca. Por lo que la norma que desconcentra debe\nestablecer hasta dónde llega la desconcentración, de manera a instituir qué poderes conserva el\njerarca respecto de la materia desconcentrada. El órgano desconcentrado queda, entonces, sujeto a\njerarquía en dichos ámbitos. Lo que reafirma que la desconcentración no implica un desconocimiento\nabsoluto de los principios en orden a la relación de jerarquía y, por ende, que el jerarca conserva\nlos poderes jerárquicos normales en orden a la materia no desconcentrada, lo que frecuentemente\ncomprende los aspectos de administración del servicio desconcentrado.  Por consiguiente, el jerarca\nmantiene la potestad de nombrar, remover y sancionar el personal del órgano desconcentrado. Lo\nanterior en el entendido de que un órgano desconcentrado requiere independencia funcional, entendida\ncomo la la potestad de ejercer la competencia material que le ha sido transferida sin sujeción a un\npoder de mando o, en su caso, una potestad revisora, etc. que pretenda enmarcar el ejercicio de la\ncompetencia.\n\n\n\n La desconcentración está sujeta a los principios que rigen la competencia. Entre ellos, el\nprincipio de legalidad. La asignación de competencia que envuelva potestades de imperio corresponde\na la ley. En igual forma, el traspaso de esa competencia del superior al inferior debe realizarse\npor ley. Sólo si las atribuciones no involucran potestades de imperio, podrá desconcentrarse por vía\nreglamentaria. Si la competencia se desconcentra por ley, corresponde al legislador dejar sin efecto\nla desconcentración, reconcentrando las materias anteriormente desconcentradas.\n\n\n\n Aspecto importante de la desconcentración es el de su grado. La desconcentración máxima constituye\nel mayor límite a la relación de jerarquía, en cuanto impide al jerarca el ejercicio de los poderes\nde mando y de instrucción sobre el órgano desconcentrado (artículo 83, 3 de la Ley General de la\nAdministración Pública). Por el contrario, en caso de una desconcentración mínima el jerarca podría\ndeterminar el ejercicio de la competencia desconcentrada, sin que eso implique desconocimiento de la\ndesconcentración. En ese sentido, la desconcentración de competencias es compatible con una tutela\njurídica y material completa, que se expresa en la facultad que tiene el órgano que desconcentra de\nfijar criterios y dictar instrucciones que deberá cumplir el órgano que ejerza competencias\ndesconcentradas. Este no es el caso de Coprocom, que la Ley define como un órgano de\ndesconcentración máxima.\n\n\n\n\n \n\n\n\n\nDispone la Ley 7472 en orden a la naturaleza de la Comisión para Promover la Competencia:\n\n\n\n\n“Artículo 21.- Creación de la Comisión para promover la competencia.\n\n\n\n Se crea la Comisión para promover la competencia, como órgano de máxima desconcentración; estará\nadscrita al Ministerio de Economía, Industria y Comercio. Se encargará de conocer, de oficio o por\ndenuncia, y sancionar, cuando proceda, todas las prácticas que constituyan impedimentos o\ndificultades para la libre competencia y entorpezcan innecesariamente la fluidez del mercado.\n\n\n\n La instancia administrativa ante esta Comisión es obligatoria y de previo agotamiento para acudir a\nla vía judicial, salvo lo establecido en el artículo 17 de esta Ley.”\n\n\n\n             No se trata solo de conocer y resolver denuncias y sancionar. Por el contrario, la Ley\n7472 atribuye a la Comisión otras potestades en orden a la efectiva y libre  competencia en el\nmercado. Así, la autorización de concentraciones, incluso condicionándolas, artículo 16. Enlista el\nartículo 27 las siguientes atribuciones:\n\n\n\n\n“Artículo 27°.- Potestades de la Comisión\n\n\n\n\nLa Comisión para Promover la Competencia tiene las siguientes potestades:\n\n\n\n a) Velar por que los entes y los órganos de la Administración Pública cumplan la obligación de\nracionalizar los procedimientos y los trámites que deban mantenerse; además, eliminar los\ninnecesarios, según se dispone en los artículos 3 y 4 de esta ley. En caso de incumplimiento, le\ncompete recomendar al jerarca imponer las sanciones administrativas correspondientes a los\nfuncionarios que cometan faltas graves en el ejercicio de sus funciones.\n\n\n\n b) Recomendar, a la Administración Pública, la regulación de precios y el establecimiento de\nrestricciones que no sean arancelarias, cuando proceda de conformidad con los artículos 5 y 6 de\nesta ley.\n\n\n\n c) Investigar la existencia de monopolios, carteles, prácticas o concentraciones prohibidas en esta\nley; para ello, puede requerir a los particulares y a los demás agentes económicos, la información o\nlos documentos relevantes y sancionar cuando proceda.\n\n\n\n d) Sancionar los actos de restricción de la oferta estipulada en el artículo 36 de esta ley, cuando\nlesionen, de forma refleja, la libre competencia en el mercado.\n\n\n\n e) Establecer los mecanismos de coordinación para sancionar y prevenir monopolios, carteles,\nconcentraciones y prácticas ilícitas.\n\n\n\n f) Cuando lo considere pertinente, emitir opinión, en materia de competencia y libre concurrencia,\nrespecto de las leyes, los reglamentos, los acuerdos, las circulares y los demás actos\nadministrativos, sin que tales criterios tengan ningún efecto jurídico. La Comisión no puede ser\nobligada a opinar.\n\n\n\n g) Autorizar, a los funcionarios de la Unidad Técnica de Apoyo, previa autorización fundada de un\njuez de lo contencioso- administrativo, para visitar e inspeccionar los establecimientos\nindustriales y comerciales de los agentes económicos, cuando esto sea indispensable para recabar,\nevitar que se pierda o destruya evidencia para la investigación de prácticas monopolísticas\nabsolutas o relativas contempladas en la presente ley.\n\n\n\n h) Poner fin al procedimiento administrativo, a solicitud del agente económico involucrado, en\ncualquier momento hasta antes de celebrarse la audiencia, siempre que exista un compromiso\nsuficiente del agente económico de suprimir la práctica que se investiga o contrarrestar los efectos\nanticompetitivos que causa esa práctica, mediante el cumplimiento de las condiciones que le imponga\nla Comisión. Lo anterior deberá hacerse por resolución razonada que deberá valorar el daño causado,\nel comportamiento del agente económico en el pasado y que sea posible restablecer las condiciones\ncompetitivas en el mercado. En estos casos, la Comisión podrá exigirle al agente económico las\ngarantías que considere necesarias, incluso de tipo económico, y la publicación de un resumen de\neste acuerdo y su comunicación directa a quienes considere conveniente, cuyos costos correrán a\ncargo de los agentes económicos involucrados en la conducta.\n\n\n\n i) Autorizar o denegar concentraciones. Para autorizar concentraciones podrá imponer las\ncondiciones que considere necesarias para contrarrestar los posibles efectos anticompetitivos o\nestimular los efectos procompetitivos.\n\n\n\n j) Solicitar y compartir información con agencias de competencia de otros países cuando resulte\nnecesario, para cumplir las potestades que le otorga la presente, respetando los alcances de la Ley\nN.º 7975, Ley de Información No Divulgada, y sus reformas.\n\n\n\n k) Publicar, por cualquier medio, los estudios que realice, las opiniones y resoluciones que emita,\nrespetando la información confidencial de los agentes económicos.\n\n\n\n l) Emitir guías prácticas para difundir la materia de competencia y orientar a los agentes\neconómicos sobre su comportamiento en el mercado y sobre los trámites y procedimientos ante la\nComisión.\n\n\n\n A esta Comisión no le corresponde conocer de los actos de competencia desleal en los términos\nestipulados en el artículo 17 de esta ley. Estos casos son del conocimiento exclusivo de los órganos\njurisdiccionales competentes”.\n\n\n\n En materia de concentración de las entidades del sistema financiero, la competencia de la Comisión\nes consultiva: rendir a la superintendencia competente un criterio no vinculante en relación con los\nefectos de los procesos de concentración en los niveles de competencia del respectivo mercado,\nartículo 27 bis. Por el contrario, la Comisión conserva la potestad sancionatoria en caso de\nprácticas monopolísticas verticales u horizontales en los mercados financieros.\n\n\n\n En igual forma, respecto del mercado de telecomunicaciones la Comisión ejerce un rol consultivo no\nvinculante, según los artículos 54 y 55 de la Ley General de Telecomunicaciones. El artículo 55\notorga competencia a la Sutel para sancionar las prácticas monopolísticas. Sin embargo, la\nSuperintendencia debe solicitar el criterio de la Comisión sobre los criterios técnicos y para\napartarse de ese criterio requiere motivar su decisión y aprobarla con mayoría calificada.\n\n\n\n La potestad sancionatoria le permite suspender, corregir o suprimir una práctica monopolística o\nuna concentración, o bien ordenar acciones para contrarrestar efectos anticompetitivos causados por\nesas acciones. O bien, ordenar la desconcentración, parcial o total en caso de una concentración no\nautorizada por la Comisión, imponer multas en los supuestos de los incisos c) a k) del  artículo 28.\n\n\n\n A partir de ese texto y de la definición de las competencias de la Comisión se deriva que aún\ncuando la Ley no lo conceptuara expresamente así, este Colegio es un órgano desconcentrado en grado\nmáximo. Desconcentración referida al conocimiento y sanción de las prácticas que obstaculicen la\nlibre competencia y la fluidez del mercado. Así, un órgano inferior del Ministerio de Economía ha\nsido atribuido de una competencia en forma exclusiva, para que la ejerza como propia, en nombre\npropio y bajo su propia responsabilidad. COPROCOM como órgano desconcentrado es titular de la\ncompetencia desconcentrada.\n\n\n\n\n                         \n\n\n\n             Dada la naturaleza legal de Coprocom y la definición de su competencia, no puede\nexistir duda en cuanto a que esta es titular de una potestad de decisión que se le atribuye en\nnombre propio y no como parte del MEIC. Por consiguiente en el ámbito de la materia desconcentrada\nla titularidad de la competencia de decisión es propia de Coprocom y como tal debe ser ejercida a\nnombre propio, no del Ministerio al cual pertenece. Este carece de un recurso jerárquico que le\npermita conocer, revisar o sustituir lo actuado por la Comisión; por ende, agotar vía\nadministrativa.\n\n\n\n\n \n\n\n\n\n2-. Recursos contra lo actuado por la Comisión\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Se consulta qué tipo de recursos caben contra las decisiones de la Comisión y quién es\nel responsable para resolver.\n\n\n\n Al desconcentrar la competencia, el legislador le atribuye al órgano desconcentrado un poder de\ndecisión, que conlleva la potestad de agotar la vía administrativa en los términos que indica el\nartículo 126 de la Ley General de la Administración Pública, salvo norma en contrario. Señala dicho\nnumeral que agota la vía administrativa el acto que resuelva definitivamente los recursos de\nreposición contra el acto final, emitido por un órgano desconcentrado dentro de su competencia\nexclusiva o especialidad administrativa, en los casos en que la ley no otorga un recurso\nadministrativo, inciso c).\n\n\n\n  En este orden de ideas debe precisarse que la Ley 7472 no otorga un recurso jerárquico de\napelación contra las decisiones de Coprocom para ante el Ministro de Economía, jerarca de Coprocom.\nEste no puede ejercer un contralor de legalidad o del mérito del acto por recurso administrativo\nincoado por una parte. Por el contrario, el artículo 21 de la Ley 7472 permite afirmar que la\ndecisión de Coprocom en el ámbito de su competencia agota la vía administrativa. En efecto, dicho\nnumeral no solo no otorga un recurso jerárquico contra lo dispuesto por la Comisión, sino que\nexpresamente, en su segundo párrafo, señala que la participación de la Comisión es obligatoria y\ndebe ser agotada previamente a la interposición del proceso judicial. Se excepcionan los casos de\ncompetencia desleal que son competencia exclusiva de los tribunales de justicia. Por ende, la\nfirmeza de lo decidido o actuado en las materias concentradas no deriva de una resolución del\nMinistro, sino de la propia decisión de Coprocom.\n\n\n\n Es de advertir, sin embargo, que contra las decisiones de Coprocom cabe el recurso de\nreconsideración, que debe ser conocido y resuelto por dicho Órgano Colegiado, en tanto es este el\nque dictó el acto. Dispone la Ley 7472:\n\n\n\n “Artículo 64°.- Resoluciones de la Comisión para promover la competencia y de la Comisión nacional\ndel consumidor. Las resoluciones emanadas de la Comisión para Promover la Competencia y de la\nComisión Nacional del Consumidor, deberán reunir los requisitos establecidos en los artículos 128 y\nsiguientes de la Ley general de la Administración Pública.  Asimismo, la notificación deberá\nrealizarse en la forma debida, de acuerdo con los artículos 245 y 335 de la misma Ley.\n\n\n\n Contra esas resoluciones podrá interponerse el recurso de reposición, según lo dispuesto por el\nCódigo Procesal Contencioso-Administrativo. (Así reformado por el artículo 204, inciso 1) de la Ley\nCódigo Procesal Contencioso-Administrativo, N° 8508 de 28 de abril de 2006)\n\n\n\n El recurso de reposición es aquel que se interpone ante el mismo órgano que dictó el acto, con el\nfin de revocar o modificar, parcial o totalmente, el acto administrativo dictado. Para que proceda\neste recurso se debe estar ante una decisión emitida directamente por la jerarquía superior, por lo\nque lo resuelto carece de recurso de apelación. Mediante recurso de reposición o reconsideración\ninterpuesto directamente ante el autor del acto, se permite que la respectiva autoridad pueda\nconocer de los argumentos de la parte y, en su caso, modificar o mantener lo resuelto anteriormente.\nEs, igualmente, una oportunidad para la Administración decisora de revisar lo actuado.\n\n\n\n Ahora bien, el numeral 64 transcrito remite al Código Procesal Contencioso-Administrativo. No\nobstante es de advertir que este cuerpo normativo se limita a señalar los supuestos en que cabe el\nrecurso, pero no dispone sobre otros requisitos de admisibilidad ni tampoco el plazo para\ninterponerlo o resolverlo.\n\n\n\n             Si bien el jerarca superior del MEIC carece de una potestad de revisión previa al\nagotamiento de la vía administrativa, una vez que los actos de la Comisión se encuentren firmes\npuede conocer, de oficio, de su legalidad por los medios que el ordenamiento impone y, en su caso,\nproceder a declarar la nulidad de lo actuado.\n\n\n\n\nC-. LA POTESTAD DEL JERARCA DE  DECLARAR LA NULIDAD DE LO ACTUADO\n\n\n\n             Se solicita a la Procuraduría precisar si respecto de los actos emitidos por Coprocom\nel jerarca mantiene alguna facultad de revisión, revocatoria o anulación.\n\n\n\n             A pesar de que la ley no otorga un recurso jerárquico contra lo actuado por la\nComisión, el ordenamiento consagra otras vías que permiten una participación del jerarca en relación\ncon lo actuado por la Comisión, en su caso para anularlo.\n\n\n\n La potestad de decisión permite al órgano desconcentrado adoptar una decisión firme y definitiva\ndentro del procedimiento correspondiente. Una decisión que se adopta sin participación del jerarca.\nSin embargo, este puede conocer de lo actuado cuando se esté en presencia de una nulidad. Es el\nsupuesto establecido en los artículos 173 y 183 de la Ley General de la Administración Pública.\nDichos numerales reconocen a la Administración que indica la potestad de controlar la legalidad de\nlo actuado, no en función de un principio jerárquico, sino como manifestación de la autotutela\nadministrativa.\n\n\n\n La declaratoria de nulidad de un acto administrativo es excepcional, tanto cuando ese acto genera\nderechos a favor de un administrado como cuando restringe su esfera de actuación.  En ambos casos,\nel ordenamiento prohíbe que la Administración pueda retirar libremente sus actos.  Ese retiro\nresulta excepcional y si afecta un acto declaratorio de derechos debe fundarse en la existencia de\nuna nulidad absoluta.  Se considera que la nulidad absoluta afecta gravemente el orden público,\nespecialmente cuando se trata de las competencias, lo que origina el deber jurídico de retirar y de\nno ejecutar el acto absolutamente nulo. Un deber que impone el numeral 174 de la Ley General de la\nAdministración Pública para los actos absolutamente nulos, numeral que califica de discrecional la\nanulación de oficio del acto relativamente nulo.\n\n\n\n             Una potestad que se diferencia de la revisión jerárquica, no solo porque no se ejerce a\npartir de la impugnación de lo resuelto por la Administración, sino porque se está ante un acto\nfirme y definitivo, susceptible de ser eficaz. Precisamente porque este acto presenta un vicio de\nnulidad y a efecto de que no produzca sus efectos, se posibilita que la Administración declare esa\nnulidad, actuando no como consecuencia  de un recurso presentado por una parte, sino de oficio en\naras del respeto del ordenamiento jurídico. Es este el fundamento de la posibilidad que los\nnumerales antes mencionados abren a la Administración para volver sobre sus propios actos (dictamen\nN. C-142-2010 de  19 de julio de 2010).\n\n\n\n\n1-      Potestad del Ministro para declarar la nulidad de un acto de Coprocom\n\n\n\n Conforme se deriva del texto de la Ley y ha reafirmado la jurisprudencia de este Órgano, la\ndeclaratoria de nulidad absoluta y evidente de una resolución o cualquier otro acto de un órgano\ndesconcentrado, corresponde al jerarca administrativo, sea el ministro, máxime cuando se trata de\naspectos administrativos. Para los actos declaratorios de derechos, la potestad es regulada en  el\nartículo 173 de la Ley General de la Administración Pública, numeral que en su segundo inciso otorga\nla competencia al ministro del ramo. Preceptúa dicho numeral:\n\n\n\n\n“Artículo 173.-\n\n\n\n     1) Cuando la nulidad absoluta de un acto declaratorio de derechos sea evidente y manifiesta,\npodrá ser declarada por la Administración en la vía administrativa, sin necesidad de recurrir al\ncontencioso-administrativo de lesividad, previsto en el Código Procesal Contencioso-Administrativo,\nprevio dictamen favorable de la Procuraduría General de la República; este dictamen es obligatorio y\nvinculante.  Cuando la nulidad absoluta verse sobre actos administrativos directamente relacionados\ncon el proceso presupuestario o la contratación administrativa, la Contraloría General de la\nRepública deberá rendir el dictamen.\n\n\n\n             En ambos casos, los dictámenes respectivos deberán pronunciarse expresamente sobre el\ncarácter absoluto, evidente y manifiesto de la nulidad invocada.\n\n\n\n             2) Cuando se trate de la Administración central del Estado, el ministro del ramo que\ndictó el respectivo acto deberá declarar la nulidad. Cuando se trate de otros entes públicos o\nPoderes del Estado, deberá declararla el órgano superior supremo de la jerarquía administrativa. \nContra lo resuelto cabrá recurso de reposición o de reconsideración, en los términos del Código\nProcesal Contencioso-Administrativo.\n\n\n\n             3) Previo al acto final de anulación de los actos a que se refiere este artículo, la\nAdministración deberá dar audiencia a las partes involucradas y cumplir con el debido procedimiento\nadministrativo ordinario dispuesto en esta Ley.\n\n\n\n             4) La potestad de revisión oficiosa consagrada en este artículo,  caducará en un año, a\npartir de la adopción del acto, salvo que sus efectos perduren.\n\n\n\n             5) La anulación administrativa de un acto contra lo dispuesto en este artículo, sea por\nomisión de las formalidades previstas o por no ser absoluta, evidente y manifiesta, será\nabsolutamente nula, y la Administración estará obligada,  además,  al pago por daños, perjuicios y\ncostas;  todo sin perjuicio de las responsabilidades personales del servidor agente, de conformidad\ncon el segundo párrafo del artículo 199.\n\n\n\n             6) Para los casos en que el dictado del acto administrativo viciado de nulidad\nabsoluta, evidente y manifiesta corresponda a dos o más ministerios, o cuando se trate de la\ndeclaratoria de nulidad de actos administrativos relacionados entre sí,  pero dictados por órganos\ndistintos, regirá lo dispuesto en el inciso d) del artículo 26 de esta Ley.\n\n\n\n             7) La pretensión de lesividad no podrá deducirse por la vía de la contrademanda”. (Así\nreformado por el artículo 200, inciso 6) de la Ley N° 8508 de 28 de abril de 2006, Código Procesal\nContencioso-Administrativo).\n\n\n\n Se desprende en forma diáfana de este numeral que no toda autoridad administrativa puede declarar\nla nulidad absoluta de los actos declaratorios de derechos. El inciso 2 del artículo 173 reserva\ndicha potestad al ministro del ramo en tratándose de los actos de la Administración Central del\nEstado, potestad que el texto original atribuyó al Consejo de Gobierno, competencia que luego la Ley\n7871 de 21 de abril de 1999 atribuyó al órgano constitucional superior que emitió el respectivo\nacto. Finalmente el Código Procesal Contencioso Administrativo reforma esa competencia para\natribuírsela directamente al Ministro del ramo. Ergo, puede decirse que esta manifestación de la\nautotutela corresponde al jerarca superior del respectivo ramo, sea el ministro. Permítasenos la\nsiguiente cita:\n\n\n\n “La nulidad de pleno derecho siempre debe declararse, con supresión del acto respectivo, en la vía\nadministrativa, sea el acto favorable o contrario al administrado, es decir, sea o no declaratorio\nde derechos subjetivos a favor del ciudadano. Este poder de anulación oficiosa es manifestación\nindudable de la autotutela administrativa, entendida esta como hace Benvenuti, como aquella parte de\nla actividad administrativa con la cual la Administración Pública provee a resolver sus conflictos,\nactuales o potenciales, con otros sujetos, sea con motivo de sus actos, sea con motivo de sus\nrelaciones jurídicas (voz Autotutela de la Enciclopedia del Diritto, Giuffré, Milano, pág. 39)”. E,\nORTIZ ORTIZ: Tesis de Derecho Administrativo, II, Editorial Stradtmann, p.531.\n\n\n\n\nSobre la competencia para declarar la nulidad, señalaba don Eduardo:\n\n\n\n “Corresponde al jerarca del ente o servicio respectivo, cometido a su dirección administrativa y no\nmeramente a su diaria gestión. Esto alude al Poder Ejecutivo como Supremo Poder (y al cuerpo\ndirector de cada uno de estos, Directorio de la Asamblea Legislativa, Corte Suprema de Justicia y\nTribunal Supremo de Elecciones, como tales) y a la Junta Directiva de los entes menores, salvo\ndelegación de competencia en su órgano ejecutivo, cuando proceda de acuerdo con la propia de la LGAP\n(que exige de otra ley para que la delegación no jerárquica, interinstitucional o colegial, se tenga\npor legítima)”, ibid. p. 534.\n\n\n\n No existe duda de que Coprocom es un órgano del Ministerio de Economía, Industria y Comercio. Y por\nende, de la Administración Central del Estado. Consecuentemente, la potestad de anular lo resuelto\npor la Comisión de Promoción de la Competencia, como parte de la Administración Central, corresponde\nal Ministro de Economía, Industria y Comercio.\n\n\n\n             Tómese en cuenta, sin embargo, que dicha potestad no es discrecional. Por el contrario,\nsu ejercicio debe sujetarse estrictamente a lo dispuesto en ese artículo 173. De lo contrario, la\nnulidad que declare el ministro será absolutamente nula.\n\n\n\n              En primer lugar, la nulidad debe ser absoluta, de manera evidente y manifiesta. Luego,\nla declaratoria debe contar con un criterio favorable de la Procuraduría General de la República, el\ncual no solo es vinculante sino también obligatorio. En tercer lugar, de previo a solicitar ese\ncriterio, la Administración debe seguir un procedimiento ordinario. La potestad de declarar la\nnulidad absoluta caduca en un año a partir de la adopción del acto, salvo que los efectos de este\nperduren. \n\n\n\n             Se trata, entonces, de una potestad estrictamente enmarcada, que en vía administrativa\nse sujeta al control que ejerce la Procuraduría General de la República o en caso de materia\npresupuestaria o de contratación, la Contraloría General de la República. Así, elemento esencial que\ndebe ser observado por el Ministro en el procedimiento para declarar la nulidad de un acto adoptado\npor la Comisión es el dictamen de la Procuraduría General de la República. Este dictamen, que debe\nser favorable a la declaratoria de nulidad, constituye una formalidad esencial del procedimiento;\npor consiguiente, la ausencia de dictamen vicia de nulidad absoluta la declaratoria que llegare a\npronunciarse.\n\n\n\n             En efecto, la Administración está obligada a solicitar y acatar el criterio de un\nórgano externo que debe determinar la legalidad de lo actuado y si la Administración ha cumplido con\nel procedimiento establecido para la declaratoria de nulidad. Un procedimiento que tiende no sólo a\ndeterminar la verdad real sino también a proteger los derechos del administrado a quien se dirige el\nacto. El dictamen favorable de la Procuraduría deviene un elemento del procedimiento para declarar\nla nulidad, que condiciona el contenido del acto de nulidad. Un dictamen vinculante que escapa a la\nposibilidad de dispensa prevista en el artículo 6 de la Ley Orgánica de la Procuraduría General de\nla República: puesto que la Administración sólo puede declarar la nulidad absoluta con el dictamen\nfavorable de la Procuraduría se sigue, a contrario sensu, que está impedida de declararla si el\ndictamen es negativo. Pero, además, como se requiere que el dictamen sea favorable en orden a la\nexistencia de una nulidad absoluta, el dictamen de la Procuraduría determina el contenido del acto\nadministrativo: la Administración no puede separarse del dictamen, por lo que sólo puede declarar la\nnulidad absoluta evidente y manifiesta cuando el dictamen de la Procuraduría establezca que el acto\ndeclaratorio de derechos presenta vicios propios de esa nulidad. El dictamen del 173 carece de la\nformalidad de dispensa del acatamiento obligatorio (entre otros, dictámenes C-103-2005 de 7 de marzo\nde 2005 y C-25-2009 de 4 de febrero de 2009).\n\n\n\n\nEn cuanto a los actos desfavorables al administrado dispone el numeral 183 de la LGAP:\n\n\n\n\n“Artículo 183.-\n\n\n\n 1) La administración conservará su potestad para anular o declarar de oficio la nulidad del acto\n-sea absoluta o relativa- aunque el administrado haya dejado caducar los recursos administrativos y\nacciones procedentes, siempre y cuando dicha revisión se dé en beneficio del administrado y sus\nderechos.\n\n\n\n 2) La potestad de revisión oficiosa consagrada en este artículo  no estará sujeta al plazo de\ncaducidad y podrá ser ejercida por la Administración, previo dictamen vinculante de la Procuraduría\nGeneral de la República.\n\n\n\n (Así reformado el inciso anterior por el inciso 8) del artículo 200 del Código Procesal\nContencioso-Administrativo,  Ley N° 8508 de 28 de abril de 2006,).\n\n\n\n 3) Fuera de los casos previstos en el artículo 173 de este Código, la Administración no podrá\nanular de oficio los actos declaratorios de derechos en favor del administrado y para obtener su\neliminación deberá acudir al proceso de lesividad, previsto en el Código Procesal Contencioso-\nAdministrativo”.\n\n\n\n             Para ejercer esta potestad, la Administración no requiere que la nulidad sea absoluta y\nmenos manifiesta. Requisito indispensable es, por el contrario, que la declaratoria de  nulidad\nbeneficie al administrado. Y precisamente porque no se trata de un acto dirigido a afectar\nnegativamente la esfera jurídica del administrado, la declaratoria de nulidad no se dicta dentro de\nun procedimiento ordinario. Pero sí es necesaria la formalidad consultiva para ante la Procuraduría\nGeneral de la República. Ergo, la nulidad requiere del dictamen obligatorio, vinculante y de\ncontenido favorable a la declaratoria de nulidad, sea esta absoluta o relativa.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Ahora bien, punto fundamental en orden a la potestad de anulación es la competencia\npara ejercerla. Normalmente se dice que esta declaratoria corresponde a la Administración actora del\nacto. Empero, el carácter excepcional de su ejercicio, determina la competencia del jerarca superior\ndel órgano actuante. Es este el competente para decidir iniciar un procedimiento para establecer la\nexistencia de una nulidad absoluta y, en su caso, concluido el procedimiento para decidir su\ndeclaratoria. En los supuestos de desconcentración de Ministerios, la potestad es propia del\nMinistro. Permítasenos la siguiente cita en orden a la nulidad de actos declaratorios de derechos:\n\n\n\n “.- Órgano competente para decidir sobre el inicio del procedimiento, tramitar o delegar su\ninstrucción y dictar la resolución final respectiva, en casos de nulidad absoluta, evidente y\nmanifiesta de actos emanados de órganos desconcentrados adscritos a Ministerios. Vicio sustancial en\nel sujeto.\n\n\n\n Según indicamos en el dictamen C-207-2010 op. cit., en tratándose de actos o contratos emanados o\nsuscritos por el Ministro del ramo, o bien por un órgano desconcentrado que integra la estructura\norganizativa de determinado Ministerio, será el respectivo Ministro el que deba decidir el inicio\ndel procedimiento administrativo tendente a declarar la nulidad absoluta, evidente y manifiesta,\ntramitar o delegar su instrucción y dictar la resolución final al respecto.\n\n\n\n Esto es así, por un lado, porque históricamente en nuestro régimen de nulidad contenido en la LGAP,\nno es a todo órgano del Estado al que se le ha permitido dejar sin efecto en vía administrativa los\nactos declarativos de derechos, sino solamente a los órganos constitucionales superiores del Estado;\nentendidos éstos como el Presidente de la República, los Ministros, el Poder Ejecutivo, el Consejo\nde Gobierno (correspondientes a la denominada Administración central del Estado), y a los jerarcas,\ntanto de los Poderes del Estado como de los otros entes públicos. Y por otro lado, porque aún en las\núltimas reformas legales llevadas al efecto ––CPCA-, no se le otorgó competencia a los órganos\ndesconcentrados para declarar la nulidad absoluta, evidente y manifiesta de sus actos o la lesividad\nde éstos. Recuérdese que tal atribución, que se realiza en virtud de la autotutela administrativa,\nconstituye una potestad de imperio, y por tanto, se rige por el principio de reserva de ley\n(artículo 59 de la LGAP).\n\n\n\n En esa misma orientación la Procuraduría General, en el dictamen C-233-2009 de 26 de agosto del\n2009, interpretó conforme a la Constitución el artículo 173.2 de la LGAP, en el sentido de que no\ncabe duda de que la disposición del art. 173.2, en relación con el numeral 21 de la LGAP, leída en\narmonía con las disposiciones constitucionales que se incorporan a su preceptiva (arts. 139, 140,\n146 y 147 de la Constitución), permite entender al intérprete que cuando ésta se refiere al\nejercicio de la potestad anulatoria administrativa de actos declaratorios de la Administración\ncentral del Estado, los órganos competentes para declarar la nulidad absoluta evidente y manifiesta\nson: los Ministros, el Presidente de la República, el Poder Ejecutivo –Ministro del ramo y\nPresidente de la República- y el Consejo de Gobierno; cada uno, obviamente, dentro sus propios\námbitos de competencia. Así, por ejemplo, del texto normativo se desprende que en aquellos supuestos\nen que el acto cuya nulidad se pretende haya sido emitido por el Ministro, o bien un órgano que\nintegra la estructura de ese Ministerio, será el Ministro el que puede decidir sobre el inicio del\nprocedimiento y será a este a quien le corresponda el dictado de la resolución final. Pero si se\ntratase de un acto dictado por el Poder Ejecutivo (entendido como Presidente y respectivo Ministro),\ndebe interpretarse conforme al derecho de la Constitución que el órgano competente para iniciar el\nprocedimiento administrativo tendente a la declaratoria de nulidad de un acto y dictar el acto final\nserá el propio Poder Ejecutivo y no el Ministro (En ese mismo sentido el dictamen C-31-2010 de 1 de\nmarzo de 2010).\n\n\n\n Así que en el caso de órganos desconcentrados, aún con personalidad jurídica instrumental, como es\nel caso del Consejo de Seguridad Vial (arts. 3, 4, 5, Ley de Administración Vial Nº 6324 de 24 de\nmayo de 1979 y dictámenes C-1995-80 de 19 de agosto de 1980, C-087-88 de 25 de mayo de 1988,\nC-014-96 de 30 de enero de 1996, C-245-97 de 17 de diciembre de 1997, OJ-009-98 de 11 de febrero de\n1998, C-174-2002 de 4 de julio de 2002, C-282-2004 de 4 de octubre de 2004, C-113-2006 de 16 de\nmarzo de 2006, C-003-2009 de  19 de enero de 2009 y C-009-2009 de 22 de enero de 2009),\ncorresponderá al órgano superior constitucional del cual forma parte el órgano desconcentrado,\ndeclarar la nulidad; o sea, al Ministro del ramo respectivo, que constituye en este caso el órgano\nsuperior supremo de la jerarquía administrativa.\n\n\n\n Ahora bien, según consta en el expediente remitido al efecto, las resoluciones cuya nulidad se\npretende fueron emitidas por el COSEVI, órgano de desconcentración máxima con personalidad jurídica\ninstrumental que, conforme a la Ley Nº 6324 es una dependencia más del Ministerio de Obras Públicas\ny Transportes; órgano este último que para los efectos del artículo 173.2 de la LGAP se constituye\ncomo el órgano superior supremo de la jerarquía administrativa. No obstante lo anterior, fue la\nJunta Directiva del COSEVI la que ordenó sin norma legal habilitante, la apertura o iniciación del\nprocedimiento anulatorio de marras”. Dictamen C-031-2013 de  7 de marzo de 2013.\n\n\n\n En los supuestos de nulidad de actos que perjudiquen al administrado, también se está ante un\nmecanismo de autotutela de la Administración, por lo que corresponde aplicar analógicamente lo\ndispuesto para efectos de la declaratoria de nulidad de actos favorables, máxime que no existe norma\nalguna que atribuya esa competencia a la Comisión. Hemos dicho al efecto:\n\n\n\n “En efecto, debe tomarse en cuenta, por otra parte, que el poder de la Administración para revisar\nde oficio sus propios actos deriva de la potestad de autotutela, recogida en el artículo 146 de la\nLGAP. En ese sentido, la doctrina ha señalado que la revisión de oficio de los actos administrativos\nes aquella institución a través de la cual la Administración procede a dejar sin efecto, sin que\nexista excitación obligatoria de parte, sin auxilio de los Tribunales, en virtud de los poderes de\nautotutela que el Ordenamiento le reconoce, aquellos de sus propios actos que resulten viciados de\nilegalidad, de acuerdo, en cada caso, con las consecuencias derivadas de las exigencias\ninstitucionales propias de la clase de invalidez de que se trate… La autotutela consiste (BENVENUTI,\n1959) en aquella parte de la actividad administrativa a través de la cual la Administración Pública\nprocede a resolver por sí misma los conflictos potenciales o actuales que surgen con otros sujetos\nen relación con sus propios actos o pretensiones, esto es, en definitiva, la capacidad de poder\nhacerse justicia por sí misma. La autotutela así definida se diferencia de la tutela judicial en que\nno es imparcial, porque la autotutela administrativa modifica por sí sola la posición jurídica del\nautor de los actos, de tal modo que la Administración autora de un acto altera su propia esfera\njurídica al revisarlo, lo que no ocurre, cuando ese acto es objeto de control jurisdiccional,\nrespecto a la esfera jurídica del órgano jurisdiccional. Importa distinguir, desde la perspectiva\ndel fundamento de los poderes administrativos de revisión de oficio, entre autotutela decisoria y\nautotutela ejecutiva. La primera consiste en la facultad de que la Administración dispone para\nemitir declaraciones jurídicamente vinculantes, resolviendo de ese modo los conflictos actuales o\npotenciales en que la propia Administración pueda verse envuelta. La autotutela ejecutiva se\nrefiere, por el contrario, exclusivamente a la actividad de ejecución que sigue a la declaración,\ncuando ésta no encuentra el adecuado cumplimiento, y no se refiere a actos administrativos sino a la\nactividad material de ejecución forzosa. Naturalmente, la variante de la autotutela administrativa\nde la que la potestad de revisión de oficio constituye un reflejo, es la autotutela decisoria,\nsoporte éste que sirve también para justificar la potestad administrativa de resolución de recursos,\nen la medida misma en que, en uno y en otro caso (revisión de oficio y resolución de recursos), se\ntrata simplemente de que un sujeto, la Administración, declara, de forma jurídicamente vinculante,\nlo que entiende su derecho en un conflicto, actual o potencial, que surge en relación con sus\npropios actos o pretensiones.” C-432-2007 de 3 de diciembre de 2007.  \n\n\n\n             En cuanto a la diferencia entre anulación de oficio y anulación mediante recurso\njerárquico, ha señalado la Procuraduría:\n\n\n\n “Igual respuesta afirmativa hay que brindar en cuanto a la característica de “oficiosa” que supone\nla decisión que contempla el numeral recién citado.   Existen, por otra parte, situaciones en que la\ndeclaratoria de nulidad se produce como consecuencia de la gestión de los recursos administrativos\n(artículos 180, 181, 184).   En los casos en que el órgano con competencia para analizar la\nlegalidad del acto sea excitado en virtud de un recurso administrativo, no cabe aplicar el\nprocedimiento del artículo 183, no sólo porque así no lo prescribe la misma Ley General, sino por\ntratarse de situaciones disímiles: en una, el administrado llama la atención sobre el vicio\n(sustento del recurso), aspecto que precisamente deberá ser analizado por el órgano competente.  En\nel caso del artículo 183, es la propia Administración, ante la ausencia de gestión recursiva del\nadministrado, la que inicia el procedimiento anulatorio.   Y lo inicia en cumplimiento de lo\ndispuesto por el artículo 174, norma de alcance general (en cuanto a la obligación de anular),\nsujetando a la Administración a los requisitos relacionados con el órgano, procedimiento y tiempo en\nque se puede cumplir con aquella obligación”. Dictamen C-150-2004 de 19 de mayo del 2004.\n\n\n\n La competencia del Ministro para declarar la nulidad de los actos que perjudican a los\nadministrados es conforme, además, con  el principio en materia de lesividad de los actos de los\nórganos desconcentrados y de los órganos con personalidad jurídica instrumental.\n\n\n\n\n \n\n\n\n\n2-. Corresponde al ministro declarar la lesividad de un acto de Coprocom\n\n\n\n La potestad de anular reconocida en el artículo 183 refiere tanto a la nulidad absoluta como la\nrelativa del acto lesivo para el administrado. Se ha indicado también que cuando un acto no presenta\nun vicio de nulidad absoluta, evidente y manifiesta, la Administración no puede acudir a declarar\nesa nulidad sino que debe recurrir a declararlo lesivo, para que esa nulidad sea declarada en vía\njudicial. Pues bien, en este supuesto, el ordenamiento niega a lo órganos inferiores la posibilidad\nde declarar dicha lesividad. Por ello, la Comisión carece de competencia para declarar la lesividad\nde sus propios actos firmes. Esa competencia es propia del ministro.\n\n\n\n\n \n\n\n\n En efecto, corresponde al ministro declarar la lesividad de todo acto emitido por la Comisión como\npresupuesto para que la Administración impugne el citado acto. Lo anterior con fundamento en lo\ndispuesto en el Código Procesal Contencioso Administrativo:\n\n\n\n\n“ARTÍCULO 10.-\n\n\n\n\n(….).\n\n\n\n 5) La Administración podrá impugnar un acto propio, firme y creador de algún derecho subjetivo,\ncuando el superior jerárquico supremo haya declarado, en resolución fundada, que es lesivo a los\nintereses públicos”. \n\n\n\n\n“ARTÍCULO 34.-\n\n\n\n 1)       Cuando la propia Administración, autora de algún acto declarativo de derechos, pretenda\ndemandar su anulación ante la Jurisdicción Contencioso-Administrativa, previamente el superior\njerárquico supremo deberá declararlo lesivo a los intereses públicos, económicos o de cualquier otra\nnaturaleza.  El plazo máximo para ello será de un año, contado a partir del día siguiente a aquel en\nque haya sido dictado, salvo si el acto contiene vicios de nulidad absoluta, en cuyo caso, dicha\ndeclaratoria podrá hacerse mientras perduren sus efectos.  En este último supuesto, el plazo de un\naño correrá a partir de que cesen sus efectos y la sentencia que declare la nulidad lo hará,\núnicamente, para fines de su anulación e inaplicabilidad futura. (….).\n\n\n\n\n \n\n\n\n 4) La declaratoria de lesividad de los actos dictados por órganos administrativos con personalidad\njurídica instrumental, será emitida por el superior jerárquico supremo. (….)”\n\n\n\n             La declaratoria de lesividad es un acto administrativo emitido por un órgano\nadministrativo en el ejercicio de la función administrativa pero con efectos puramente procesales\n(presupuesto procesal). Es un acto de efectos limitados, ya  que sirve de trámite previo a la\ninterposición del proceso judicial. Por ende, su objeto es permitir la admisión y trámite del\nproceso. Por lo que se agota con la autorización de la interposición de la demanda. Ergo, su\neficacia se limita al proceso judicial, sin que produzca efectos en vía administrativa. No produce\nefectos fuera del proceso: corresponde a los tribunales declarar si, efectivamente, el acto es nulo\ny si procede anularlo.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Puesto que la declaratoria de lesividad es un presupuesto procesal, se sigue como\nlógica consecuencia, que no tiene efecto sobre la eficacia del acto que se declara lesivo. En ese\nsentido, la declaratoria de lesividad no anula el acto declarativo ni tiene como efecto la\nsuspensión de su eficacia.  Por consiguiente, el acto declarado lesivo continúa surtiendo efectos,\npor lo que debe ser respetado por la Administración actora. Cfr. dictamen  C-108-2005 de 11 de marzo\nde 2005, reafirmado en el C-035-2015 de 24 de febrero de 2015. Esa eficacia podría ser suspendida\nmediante una medida cautelar de suspensión de los efectos y, claro está, si por sentencia judicial\nel acto de la Comisión es anulado.\n\n\n\n\n \n\n\n\n\n \n\n\n\n\n3-. La declaratoria de nulidad no limita el poder de decisión de la Comisión\n\n\n\n\n \n\n\n\n Va de suyo que para que los artículos 173 y 183 de la Ley General de la Administración Pública y 10\ny 34 del Código Procesal Contencioso Administrativo puedan ser aplicados se requiere,\nindispensablemente, que la Comisión haya ejercido su competencia y, por ende, dictado un acto que\nincida, positiva o negativamente, en la esfera jurídica del particular y que este acto se encuentre\nfirme. Sea, que se trate de un acto que no puede ser impugnado en vía administrativa.\n\n\n\n\n \n\n\n\n Dada la manera en que la Ley General enmarca la potestad de declarar la nulidad absoluta de un\nacto, no puede verse como una limitación al poder de decidir de la Comisión. Este Colegio emite las\nresoluciones en los procedimientos que señala la Ley 7472, resolviendo lo que corresponde, sin que\nlo resuelto tenga un recurso jerárquico, puesto que solo cabe la reconsideración. No obstante, si\nese acto presenta un vicio de nulidad absoluta, la Administración tiene el deber jurídico de anular.\nPara lo cual debe seguir el procedimiento establecido en la Ley General de la Administración\nPúblico, sujetándose al criterio de legalidad de la Procuraduría General de la República o de la\nContraloría, según sea el contenido del acto.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Conforme lo expuesto, a la pregunta relativa a la existencia de acciones\nadministrativas de anulación de los actos y resoluciones emitidos por COPROCOM, la respuesta es\nafirmativa. A través del procedimiento de nulidad absoluta evidente y manifiesta el Ministro de\nEconomía, como jerarca supremo de la Comisión puede anular los actos o resoluciones creadores de\nDerecho emitidos por Coprocom, así como aquellos actos que perjudiquen a los administrados. Además,\nla resolución o acto emitido por la Comisión puede ser declarado lesivo, como requisito para poder\nimpugnarlo ante la Jurisdicción Contenciosa-Administrativa.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             En uno y otro caso, el Ministro actúa en ejercicio de una potestad de oficio, no por\ngestión de un interesado.\n\n\n\n\n \n\n\n\n Va de suyo, por demás, que la actuación de Coprocom puede ser revisada y anulada en sede judicial.\nFuera de esos supuestos, la actuación del órgano de la competencia no es objeto de revisión por\nórganos externos.\n\n\n\n\n \n\n\n\n\nD-. LA POTESTAD DE REESTRUCTURACION ES PROPIA DEL MINISTRO\n\n\n\n Se consulta sobre la potestad del MEIC de decidir sobre una reestructuración al interno de la\nComisión y si para solicitarla a MIDEPLAN requiere el criterio de ese Colegio. Además, se consulta\nsobre los requisitos para que MIDEPLAN apruebe una reestructuración. La decisión de reestructurar\ncorresponde al Ministro pero dicha potestad se sujeta a la Ley y particularmente a la definición de\ncompetencias de la Comisión y de la UTA.\n\n\n\n\n1-. Corresponde al Ministro la potestad de autoorganización\n\n\n\n             La desconcentración, según lo indicado, no implica una independencia orgánica del\nórgano desconcentrado respecto del jerarca. Tampoco implica necesariamente que el jerarca pierda en\nforma absoluta la potestad jerárquica sobre el órgano desconcentrado. Por el contrario, el jerarca\nmantiene dichas potestades en relación con las materias u actos no desconcentrados.\n\n\n\n Respecto de la materia de libre concurrencia y competencia, importa resaltar que el legislador no\nha sustraído de la esfera propia del Ministro el ejercicio de la potestad reglamentaria. Potestad\nreglamentaria que incluye la potestad de organización del órgano, consagrada en el artículo 103.-1.\nde la Ley General de la Administración Pública. Se establece allí que compete al jerarca o superior\njerárquico supremo el poder de organizar la Administración mediante reglamentos autónomos de\norganización. Así, puede organizar su estructura, creando o modificando los órganos internos y la\natribución de sus respectivas competencias internas.  Por lo que puede considerarse no solo que la\npotestad de organización es de principio sino también que para que pueda ser transferida a un órgano\ndiferente del jerarca superior supremo debe existir una norma de rango legal que así lo autorice.\n\n\n\n El Reglamento General de Ministerio de Planificación Nacional y Política Económica, MIDEPLAN, N.\n23323 de 17 de mayo de 1994, suministra una definición de reorganización:\n\n\n\n “Artículo 16º.-Se entenderá por reorganización administrativa la modificación de unidades\nadministrativas en cuanto a su gestión, normativa, tecnología, infraestructura, recursos humanos y\nestructura. La Contraloría General de la República , la Autoridad Presupuestaria y la Dirección\nGeneral de Presupuesto Nacional del Ministerio de Hacienda no tramitarán presupuestos ni\nmodificaciones presupuestarias de aquellos órganos, entes y empresas públicas que lleven a cabo\nreorganizaciones estructurales que no cuenten con el estudio técnico que las respalde y la\naprobación de MIDEPLAN, que proveerá a la Administración Pública las directrices, los lineamientos,\nlos manuales y los instructivos para facilitar, coordinar y mejorar los procesos de reorganización\nadministrativa”.\n\n\n\n   En tratándose de la Comisión para Promover la Competencia no existe una norma atributiva de la\npotestad de organización, ni tampoco le ha sido atribuida la potestad reglamentaria. En\nconsecuencia, dichas potestades siguen reservadas al jerarca superior supremo. Por lo que este puede\nplanificar y preparar una reorganización cumpliendo los requisitos que el ordenamiento establece.\nErgo, someter esa reestructuración a conocimiento y aprobación de MIDEPLAN.\n\n\n\n Debe tomarse en cuenta que la Ley de Planificación Nacional, N. 5525 de 2 de mayo de 1974,\nconceptualiza la reorganización como un instrumento para lograr la eficiencia y racionalización\nadministrativa y un mecanismo para cumplir los planes de desarrollo. Dentro de esa perspectiva\nobliga a los organismos públicos a modernizar su organización dentro de los fines del Sistema\nNacional de Nacional de Planificación, artículo 16. El numeral 18 de la Ley preceptúa que los\nministerios, entre otros órganos, en coordinación con el Departamento de Eficiencia Administrativa,\nrealizarán programas de racionalización administrativa para mejorar la capacidad de planeación y\nejecución de sus actividades y asegurar el cumplimiento de los planes de desarrollo.\n\n\n\n En cuanto a los requisitos que debe seguir un proceso de reorganización, la Administración debe\nestarse a lo dispuesto en los artículos  41 del Reglamento general del Sistema Nacional de\nPlanificación (Decreto Ejecutivo N. 37735 de 6 de mayo de 2013) y el 2 del Reglamento a la Ley Marco\npara la Transformación Institucional y Reformas a la Ley de Sociedades Anónimas Laborales, N. 26893\nde 6 de enero de 1998 y las directrices y lineamientos dictados por MIDEPLAN. \n\n\n\n\n            El artículo 41 antes mencionado dispone:\n\n\n\n “Artículo 41.-Reorganizaciones administrativas. Las instituciones someterán a aprobación de\nMIDEPLAN los proyectos de reorganización administrativa, los que deberán estar ajustados a los\nlineamientos, metodologías y procedimientos emitidos por MIDEPLAN”.  (Así corrida su numeración por\nel artículo 1º del decreto ejecutivo N° 27073 del 8 de mayo de 1998, que lo traspasó del antiguo 13\nal 14 actual del artículo).\n\n\n\n             A su vez, el Reglamento a la Ley Marco para la Transformación Institucional y Reformas\na la Ley de Sociedades Anónimas Laborales, dispone:\n\n\n\n “Artículo 2º-La aprobación de la organización administrativa de órganos, entes y empresas públicas\nserá competencia de Ministerio de Planificación Nacional y Política Económica (MIDEPLAN).\n\n\n\n MIDEPLAN, por medio del Sistema Nacional de Planificación constituido por la Ley de Planificación\nNacional (N° 5525 de 2 de mayo de 1974), dictará directrices, lineamientos, manuales, instructivos y\notros instrumentos en materia de reorganización administrativa de las instituciones públicas para el\nmejor cumplimiento del servicio público, asegurando su continuidad, su eficiencia, su adaptación a\ncambios legales, así como la satisfacción de la necesidad social que atienden y la igualdad en el\ntrato de los destinatarios, usuarios o beneficiarios. Estos instrumentos estarán disponibles\nmediante publicaciones que aparecerán en el sitio electrónico de MIDEPLAN y serán de aplicación\nobligatoria por parte de órganos, entes y empresas públicas en sus medidas de organización,\nreorganización, transformación y fusión administrativas. Se excluyen de esta disposición los entes\npúblicos no estatales que no administran recursos públicos y las empresas públicas que actúan en\nmercados abiertos.\n\n\n\n De previo a la aprobación por parte de MIDEPLAN y como requisito de validez, toda propuesta de\nreorganización de órganos, entes y empresas públicas deberá contar con la autorización del\nrespectivo Ministro Rector del Sector al que pertenezca el órgano, ente o empresa. Para tales\nefectos, el Ministro Rector dispondrá de un plazo de diez días hábiles, a partir del momento en que\nla propuesta sea presentada. Si no resuelve dentro de ese plazo, la propuesta se tendrá por\nautorizada y podrá ser remitida a MIDEPLAN.\n\n\n\n La Unidad de Leyes y Decretos del Ministerio de la Presidencia requerirá a los interesados en la\nemisión de decretos ejecutivos y en la formulación los proyectos de ley gubernativos que contemplen\nmedidas de organización y reorganización administrativas, de la aprobación previa de MIDEPLAN\nrespecto de esas medidas” .Así reformado por el artículo 1º del decreto ejecutivo Nº 36086 del 28 de\njunio de 2010)\n\n\n\n             MIDEPLAN conoce de una reestructuración o reorganización porque esta es autorizada por\nel respectivo Ministro. Un requisito que se impone incluso para los entes públicos y con mayor razón\npara los órganos de los ministerios. La reestructuración puede surgir de un órgano pero si no es\nretomada y avalada por el Ministro respectivo no puede ser conocida, en principio, por MIDEPLAN.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Se consulta si una propuesta de reorganización puede provenir directamente del\nMinistro, sin participación de la oficina concernida. Ciertamente, no existe una norma que indique\nque el Ministro deba consultar el criterio de la oficina reorganizada. Empero, debe tomarse en\ncuenta que la reorganización tiene como objeto la eficiencia en el accionar administrativo, el\naumento de la capacidad productiva, así como que la reorganización se plantea como parte de los\nobjetivos de planificación y coordinación dentro del Estado. A partir de lo cual cabe considerar \nconveniente y razonable que la propuesta de reorganización sea consultada con las oficinas\nconcernidas.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Independientemente de que se consulte o no, la reorganización tiene como límite la\nregulación legal del órgano reorganizado, así como las reglas procedimentales que enmarcan su\naccionar.\n\n\n\n\n2-. La definición de competencias: limite a la reestructuración\n\n\n\n             En tratándose de Coprocom, es preciso señalar que la potestad de reorganización del\nministro tiene como límite la propia Ley 7472 y, en particular, las normas de esta que establecen la\ncompetencia tanto de la Comisión como de su Unidad Técnica de Apoyo.\n\n\n\n Dos aspectos importantes para analizar son lo relativo a la competencia de la UTA, particularmente\nel apoyo que brinda a la Comisión y la facultad de la Comisión para definir cómo se realizan actos y\nactuaciones dentro de los procedimientos que tramita.\n\n\n\n La función de COPROCOM es de carácter técnico. Por ello, el legislador consideró necesario dotarlo\nde la asesoría y los medios de apoyo técnico necesarios para el desarrollo de sus competencias. Esa\ndotación se plasma en el artículo 26 de la Ley 7472, al disponer:\n\n\n\n\n“Artículo 26°.-Unidad Técnica de Apoyo y asesoría externa\n\n\n\n La Comisión para Promover la Competencia debe contar con una Unidad Técnica de Apoyo, formada por\nprofesionales en las materias que se regulan en esta ley, según se disponga en su reglamento.\nAsimismo, puede contratar a los asesores y los consultores necesarios para el efectivo cumplimiento\nde las funciones.\n\n\n\n Los funcionarios de la Unidad Técnica de Apoyo, por orden de la Comisión para Promover la\nCompetencia y previa autorización fundada de un juez de lo contencioso administrativo, cuando sea\nindispensable para recabar, evitar que se pierda o destruya evidencia para la investigación de\nprácticas monopolísticas absolutas o relativas contempladas en la presente ley, tendrán la potestad\nde visitar e inspeccionar las oficinas y los establecimientos industriales y comerciales de los\nagentes económicos, para revisar y reproducir libros de contabilidad, contratos, correspondencia,\ncorreos electrónicos y cualesquiera otros documentos y medios electrónicos relacionados con las\nestrategias de producción, distribución, promoción, comercialización y venta de sus productos.\nAsimismo, podrán entrevistar a cualquier trabajador, representante, director y accionista que se\nencuentre presente durante la visita.\n\n\n\n Los funcionarios de la Unidad Técnica de Apoyo podrán requerir el auxilio de las autoridades de\nPolicía, para que no se les impida el cumplimiento de sus deberes”. (Así corrida su numeración por\nel artículo 80 de la ley de Contingencia Fiscal, N° 8343 del 18 de diciembre de 2002, que lo\ntraspaso del antiguo artículo 23 al 26 actual)\n\n\n\n La redacción de la norma determina que la Comisión no solo puede contratar la asesoría que\nconsidere necesaria, sino que el mandato del legislador es claro: en su seno debe haber una  oficina\ntécnica a la que llama Unidad Técnica de Apoyo, cuyos integrantes deben tener formación en la\nmateria objeto de competencia de la Comisión. Así, la Unidad Técnica de Apoyo es un órgano dentro de\nla Comisión. Parte instructora, asesora, ejecutante de la Comisión, que se relaciona con el resto\ndel Ministerio de Economía, Industria y Comercio a través de la Comisión.\n\n\n\n             A esa Unidad se le definen funciones en relación con Coprocom. Particularmente\nfunciones de investigación, inspección y de revisión de documentos; así como tramitación de\nprocedimientos. Bajo solicitud de la Comisión, la Jurisdicción Contencioso-Administrativa puede\nautorizar a funcionarios de la UTA para recabar y revisar documentos, realizar inspecciones y\nvisitas para ese fin. Sea, para que tenga acceso a documentos e información de carácter privado.\n\n\n\n             Estos funcionarios son autorizados en razón de su pertenencia a la UTA y en razón de\nesa pertenencia investigan y comprueban la existencia o no de las posibles afectaciones a la libre\ncompetencia. Y esa autorización se solicita y otorga porque esa labor es necesaria para que la\nComisión cumpla su cometido. Ergo, es un instrumento para el cumplimiento de la competencia asignada\na Coprocom.\n\n\n\n\n            Así debe precisarse que:\n\n\n\n ·         La solicitud de autorización a la Jurisdicción Contencioso Administrativa debe provenir\nde la Comisión. único órgano autorizado por ley para plantear la solicitud.\n\n\n\n ·         Este Órgano solo puede pedir la autorización para un funcionario de la UTA que se\nencuentre realizando funciones en orden a la competencia de la Comisión.\n\n\n\n ·         Ergo, la Comisión no puede pedir la autorización para quien no labora en UTA, o bien para\nun funcionario de UTA que en ese momento no esté realizando investigaciones o tramitando\nprocedimientos en que se requiera la documentación  cuyo acceso se solicita. Aspecto que reafirma el\nnumeral 27 de la Ley, al regular las competencias de la Comisión. En efecto, se dispone:\n\n\n\n\n“Artículo 27°.- Potestades de la Comisión\n\n\n\n\nLa Comisión para Promover la Competencia tiene las siguientes potestades:\n\n\n\n\n(….).\n\n\n\n g) Autorizar, a los funcionarios de la Unidad Técnica de Apoyo, previa autorización fundada de un\njuez de lo contencioso- administrativo, para visitar e inspeccionar los establecimientos\nindustriales y comerciales de los agentes económicos, cuando esto sea indispensable para recabar,\nevitar que se pierda o destruya evidencia para la investigación de prácticas monopolísticas\nabsolutas o relativas contempladas en la presente ley”.\n\n\n\n             Por consiguiente, la Comisión no puede solicitar la autorización para que la revisión\nde documentos e información privada sea realizada por funcionarios que no pertenecen a la Unidad\nTécnica de Apoyo y, consecuentemente, el juez no podría autorizar a un tercero extraño a esa Oficina\npara realizar esas revisiones.\n\n\n\n             Procede recordar que, de conformidad con el artículo 24 de la Constitución Política, el\nprincipio es la inviolabilidad de los documentos e información privada. La Administración Pública y,\npor ende, sus funcionarios, solo acceden a esta en los supuestos que constitucional y legalmente han\nsido establecido. O bien, porque el derecho habiente pone en conocimiento de la Administración la\ninformación que juzgue necesaria a sus intereses. Empero, ya sea que una norma jurídica autorice el\nacceso de la Administración a la información y documentos privados o estos sean entregados\nvoluntariamente por el administrado, lo cierto es que –salvo disposición en contrario- la\ninformación y documentos deben ser confidenciales para terceros. Por lo que la Administración no es\nlibre para divulgar la información o para transferir la documentación a un tercero. Se sigue de lo\nexpuesto que en tanto la información o documentación sea recibida por la Administración para efectos\nde la competencia de la Comisión, solo los funcionarios de esta y, por ende, de la UTA que se\ndesignen pueden acceder a esos documentos e información. La circunstancia de que la información\nconste en las oficinas de la Comisión no autoriza a otros funcionarios a acceder a dicha\ninformación: la confidencialidad de los documentos e informaciones privadas se constituye en un\nlímite para el ejercicio del derecho de acceso a la información constante en las oficinas públicas.\n\n\n\n             Aspecto que debe tomarse en consideración por esa posibilidad de revisión de documentos\ny de información privada y por cuanto el artículo 64 de la Ley 7472 califica de confidencial la\ninformación recabada. Dispone tal artículo:\n\n\n\n\n\"Documentos e información.\n\n\n\n Los comerciantes, a requerimiento de la Comisión para promover la competencia, de la Comisión\nnacional del consumidor y del Ministerio de Economía, Industria y Comercio, están obligados a:\n\n\n\n a.       Entregar, con carácter de declaración jurada, los informes y los documentos que se\nconsideren necesarios para garantizar el ejercicio de sus funciones. La información suministrada es\nconfidencial y el funcionario que viole el secreto de los datos confidenciales incurre en falta\ngrave en el ejercicio de sus funciones.\n\n\n\n\nb.      (….).\n\n\n\n La negativa de entrega, la falsedad o la inclusión de datos inexactos o incompletos, en los\ndocumentos requeridos, debe ser sancionada como falta grave por las respectivas comisiones, según\nproceda. Cuando las faltas se cometan en virtud de la solicitud formulada por el Ministerio de\nEconomía, Industria y Comercio, este remitirá esos documentos a la comisión competente para la\nsanción.\n\n\n\n\n(…)\".\n\n\n\n             Este artículo consagra, ante todo, la facultad de la Comisión para Promover la\nCompetencia de solicitar información indispensable para el ejercicio de su competencia. Solicitud\nque puede dirigirse tanto a entidades privadas como a públicas. Se establece el deber de los\nparticulares de suministrar la información que se solicita y se sanciona la negativa de\nsuministrarla.\n\n\n\n             El artículo 64 está en función del artículo 27 de la Ley, el cual consagra las\npotestades de la Comisión: investigación de existencia de monopolios, carteles, prácticas o\nconcentraciones prohibidas por la ley, \"para lo cual puede requerir a los particulares y los demás\nagentes económicos, la información o los documentos relevantes y sancionar cuando proceda\".\n\n\n\n             Se consulta  si funcionarios del MEIC que no pertenecen a la Comisión ni a la UTA\npueden revisar documentos en casos en trámite de la Coprocom. El principio es que no existe libre\nacceso a los expedientes administrativos en trámite ya que únicamente las partes, sus representantes\ny cualquier abogado tienen acceso al expediente (artículo 272 de la Ley General de Administración\nPública), además de que la información confidencial de la contraparte -entre otras- goza de especial\nprotección en virtud del derecho fundamental a la intimidad resguardado en el artículo 24 de la\nConstitución Política (ibid. artículo 273). Sobre ese tema hemos indicado en el dictamen C-094-97 de\n12 de junio de 1997:\n\n\n\n “Conforme los principios constitucionales a que se hizo referencia en el acápite anterior, la\nactuación administrativa se rige por el principio de publicidad. Un principio que tiende a dar\ntransparencia y claridad a la actuación administrativa, de forma tal que cualquier interesado pueda\nenterarse y examinar esa actuación, según conste en los registros y archivos administrativos. La\naplicación de tal principio podría llevar a considerar que cualquier persona puede obtener\ninformación respecto de los documentos que formen parte de los expedientes que levante la\nAdministración. Y es que, como tesis de principio, cabe afirmar que los expedientes administrativos\nson documentos públicos, sujetos a lo dispuesto en el artículo 30 constitucional. Se afirma, así, la\nregla de la publicidad de las piezas, documentos que formen el expediente. Afirmación que requiere\ndos precisiones.\n\n\n\n La primera concierne el límite señalado en el acápite anterior; es decir, la publicidad se\ncomprende en tanto exista un interés público por lo que si en el expediente constan documentos\nprivados o información que sólo es de interés privado, no existe derecho de acceso a esa\ninformación, aún cuando conste en el expediente administrativo.\n\n\n\n En segundo término, como señala el asesor legal de ese Colegio, debe diferenciarse entre los\nexpedientes en trámite y los expedientes concluidos. El derecho de acceso existe en tanto los\nexpedientes se refieran a procedimientos terminados y a condición de que esa publicidad no afecte el\nderecho de intimidad de las partes, por contener datos que puedan afectar su honor, prestigio, etc.\nRazones que también justifican la exclusión que diversos ordenamientos establecen respecto del\nacceso a los expedientes que están en trámite. Aspecto que no es extraño a nuestras leyes\nadministrativas, puesto que la Ley General de la Administración Pública contempla disposiciones que\nregulan y limitan dicho acceso. Disponen los artículos 272 y 273 de dicho texto normativo: (….).\n\n\n\n La consulta se plantea en orden al acceso de un tercero al expediente levantado por un Tribunal de\nHonor. Del artículo 272, antes transcrito, se deriva que un tercero sólo tiene un derecho de acceso\nal expediente en trámite si es abogado. A contrario, los terceros que no sean abogados carecen del\nderecho de acceso a esos expedientes. Por otra parte, el derecho de acceso no es absoluto; por el\ncontrario puede ser limitado en razón de lo dispuesto en el numeral 273. Limitación que puede\nabarcar tanto los supuestos previstos en el inciso 2 (información interna) como la información\nconfidencial de una parte y aquélla cuyo conocimiento pueda generar daños ilegítimos. Dentro de\nestos supuestos deben considerarse no sólo los documentos privados aportados por las partes, sino\nlos datos e informes cuya divulgación pueda afectar el honor, prestigio e imagen de alguna de las\npartes (protección a la reputación), o la debida tutela a su defensa. Estas restricciones operan\nrespecto de todo procedimiento administrativo ordinario y, por ende, respecto de los sancionatorios\n(artículo 308 de la Ley General de cita), los cuales deben desarrollarse con estricto apego a las\ngarantías constitucionales y legales.(…)\n\n\n\n Concluido el expediente, la regla de la publicidad surte sus efectos para los terceros interesados.\nEstos podrán tener acceso al expediente, bajo las condiciones administrativas que se hayan\nestablecido y en el entendido de que ese derecho no comprende los documentos privados o la\ninformación de exclusivo interés privado que consten en el expediente”.\n\n\n\n Por otra parte, se consulta si funcionarios del MEIC, que no pertenecen a la UTA pueden dar\nasesoría a la UTA o a la Comisión en los procedimientos administrativos que se instruyen en la\nComisión. Como se indicó anteriormente, el artículo 26 de la Ley permite a la Comisión contratar\nasesores y consultores para el cumplimiento de sus funciones. Si la Comisión puede contratar\nasesores externos, sujetos privados, también puede solicitar el criterio de órganos y funcionarios\npúblicos; por ende, solicitar la expertise de funcionarios del Ministerio que laboran en oficinas\ndistintas a la UTA.\n\n\n\n             Pero la labor de la UTA no es solo realizar visitas a instalaciones o revisar\ndocumentos privados. Por el contrario, sus funcionarios efectúan diversos actos dentro de los\nprocedimientos que corresponden a la Comisión de acuerdo con la Ley.\n\n\n\n Dentro de un procedimiento ordinario, los funcionarios de UTA pueden ser nombrados por la Comisión\ncomo órganos directores con las facultades que la Ley General de la Administración Pública establece\npara ese efecto. De previo al procedimiento, bien podrían tener a su cargo una investigación\npreliminar, para la cual pueden recabar la prueba que resulte necesaria, así como corresponderles\nrealizar estudios técnicos en orden a la libre competencia (artículos 34, 35). La decisión de\nnombrar el órgano director es propia de Coprocom, como órgano decisor.\n\n\n\n Facultades que es importante señalar ya que el Reglamento Orgánico del Ministerio de Economía,\nIndustria y Comercio, Decreto N. 37457 de 2 noviembre de 2012, artículo 24, crea en el seno del\nMinisterio una Dirección de Apoyo a la Competencia, para dar cumplimiento “a lo ordenado por la Ley\nN. 7472”. Órgano al cual el Reglamento le encarga actuar como la UTA de la Comisión. De esa forma,\ndebe dar seguimiento a los acuerdos de la Comisión, asesorarla y proponerle los procedimientos\nadministrativos ordinarios, dirigir, coordinar y supervisar los departamentos que la integran en\norden “a la evaluación técnica de las denuncias, investigaciones de oficio, consultas y cualquier\notra acción necesaria, que sustente el criterio de la Comisión”, así valorar y revisar las\ninvestigaciones que se realicen, para determinar la existencia de prácticas monopolísticas\nrelativas, absolutas, concentraciones u otras restricciones al mercado, prohibidas por el\nordenamiento jurídico, preparar y revisar los informes técnico-jurídicos que sustenten las opiniones\nde la Comisión en materia de competencia y libre concurrencia, respecto de proyectos de leyes,\nreglamentos, acuerdos, circulares y los demás actos administrativos, dar seguimiento a las sanciones\nque imponga la Comisión cuando determine que los agentes económicos investigados han incurrido en\nconductas contrarias a la Ley 7472; promover y dirigir las acciones de la cultura de competencia,\nfomentando el conocimiento e interés de la ciudadanía y los agentes económicos respecto a los\nalcances y disposiciones de la Ley N° 7472 y su reglamento, divulgar material informativo, guías y\npublicaciones y otras actividades relacionadas con el derecho de competencia y la competencia\neconómica, darle seguimiento a acuerdos multilaterales de comercio y bilaterales que tenga relación\ncon competencia.\n\n\n\n Por otra parte, el artículo 27 del mismo Reglamento encarga el  Departamento de Promoción e\nInvestigaciones de la Dirección el:\n\n\n\n  “Ser parte de los Órganos Directores en los procedimientos sumarios y administrativos ordinarios\ncuando se determine la existencia de posibles prácticas monopolísticas, concentraciones u otras\nrestricciones de mercado”.\n\n\n\n En tanto que el artículo 26 del citado Reglamento encarga al Departamento de Procedimientos y\nConcentraciones de la Dirección de Apoyo a la Competencia de instruir y dar seguimiento a los\nprocesos que se presenten ante la Comisión, encargándole de realizar estudios técnico- jurídicos,\nevaluando las denuncias, realizando investigaciones de oficios, realizando acciones que fundamenten\nel criterio de la Comisión. El inciso b) le atribuye instruir, analizar y controlar los\nprocedimientos administrativos ordinarios para determinar la posible existencia de prácticas\nmonopolísticas, concentraciones indebidas u otras restricciones de mercado.\n\n\n\n Cabe considerar que una norma reglamentaria puede crear oficinas dentro de la UTA, asignando las\nfacultades que la Ley le asista entre las oficinas de nivel interno. No obstante, el problema que se\npresenta con las normas reglamentarias citadas es que si bien su artículo 24 dispone que la\nDirección funge como Unidad Técnica de Apoyo a la Comisión, lo cierto es que dicha Dirección no está\ncreada ni configurada como un órgano de Coprocom, sometido a esta. Por el contrario, la Dirección es\nun órgano dentro de la estructura del Ministerio: su jerarca no es la Comisión sino el Ministro. De\nlo que se sigue que la Dirección que pretende ejercer como UTA no pertenece a la Comisión. En\nconsecuencia, la función instructora, tramitadora y ejecutora de los actos y resoluciones de la\nComisión no es ejercitada por un órgano de Coprocom, sino por un órgano directamente sujeto a\njerarquía del Ministerio. En efecto, el artículo 3 del Reglamento, al establecer la organización del\nMinisterio, crea entre sus órganos la Dirección de Apoyo a la Competencia, siendo que este órgano\ndebió ser establecido no como una Dirección más del Ministerio sino como parte de Coprocom.\n\n\n\n Por otra parte, la Dirección de la  Competencia no solo asume las competencias de la UTA sino\nfunciones que la Ley le reservó a la Comisión. Así, el Reglamento asigna al Departamento de\nPromoción e Investigaciones de la citada Dirección:\n\n\n\n ““b. Investigar la existencia de prácticas monopolísticas relativas, absolutas, concentraciones u\notras restricciones al funcionamiento eficiente del mercado, que están prohibidas por la ley.\n\n\n\n d. Ejecutar la política de promoción de la cultura de competencia, fomentando el conocimiento e\ninterés de la ciudadanía y los agentes económicos respecto a los alcances y disposiciones de la Ley\nN° 7472 y su reglamento”, artículo 27:\n\n\n\n e. Realizar actividades de difusión como charlas, seminarios, entre otras con el fin de dar a\nconocer los alcances e importancia de la normativa de competencia. (…).\n\n\n\n h. Monitorear y analizar las acciones del gobierno que se relacionen con el desenvolvimiento del\nproceso de competencia. (…).\n\n\n\n k. Coordinar con los órganos reguladores e instituciones del Estado los temas relacionados con la\ncompetencia en los mercados”.\n\n\n\n Funciones que se ejercen por el Departamento como parte de la Dirección y no de la Comisión. Por\ndemás, pareciera que las facultades asignadas pueden ser realizadas de oficio, no por encargo de la\nComisión. Por tanto, a este Órgano Colegiado le corresponde, según la Ley, el solicitar información\na agencias de competencias de otros países, establecer mecanismos de coordinación para sancionar y\nprevenir monopolios, carteles, concentraciones y prácticas ilícitas, inciso j), artículo 27.\nAsimismo, le compete emitir emitir opinión, en materia de competencia y libre concurrencia, respecto\nde las leyes, los reglamentos, los acuerdos, las circulares y los demás actos administrativos, sin\nque tales criterios tengan ningún efecto jurídico. El inciso f) es claro: la Comisión emite criterio\ncuando lo considere pertinente: no puede ser obligada a opinar. Además,  es a la Comisión a la que\nle corresponde decidir si investiga la existencia de carteles, monopolios,  prácticas o\nconcentraciones prohibidas en la ley para lo que debe tomar la decisión correspondiente, inciso c);\nestablecer los mecanismos de coordinación no solo para sancionar sino también para prevenir esas\nprácticas (inciso e); publicar los estudios que realice, sus opiniones o resoluciones y emitir guías\npara difundir la  materia de competencia y orientar a los agentes económicos sobre su comportamiento\nen el mercado, incisos k) y l).\n\n\n\n De allí, reiteramos, que  no proceda que se le otorgue competencia al Departamento de\nProcedimientos y Concentraciones de la Dirección de Apoyo a la Competencia para  elaborar guías,\nmanuales y otros para investigar y resolver los casos que se deben tramitar o investigar las\noperaciones de concentración o adoptar mecanismos de notificación previa de concentraciones,\nartículo 26 del citado Reglamento.       \n\n\n\n             En la medida en que la Unidad de Apoyo Técnico encuentra su origen y competencia en una\nley, se sigue que una reestructuración no podría llevar a la desaparición de ese órgano dentro de la\nComisión, tampoco a transferir las facultades y deberes que a esta corresponde como parte de la\nComisión según la Ley 7472. Pero tampoco la reestructuración  puede debilitar la Comisión y su\nórgano de ayuda,  de manera tal que le impida ejercer esa competencia y, por ende, que se cumpla el\nfin público dispuesto por el legislador al dotar a la Comisión de una unidad de apoyo de carácter\ntécnico. Cabe aceptar que un debilitamiento en la estructura de la UTA podría tener consecuencias\nnegativas en el funcionamiento de la Comisión y, por ende, en la satisfacción de los cometidos\nlegalmente asignados. Sobre este tema, permítasenos la siguiente cita:\n\n\n\n “ Si bien, dentro de los márgenes legítimos y razonables de discrecionalidad y en función de la\nnecesaria eficiencia del servicio público, la Administración tiene el poder-deber de establecer su\nestructura orgánico-funcional interna más adecuada según los fines que deba cumplir (potestad de\nauto organización), y así distribuir dinámicamente las cargas de trabajo y clasificar los puestos\npara alcanzar un mejor desempeño y organización, uno de los límites de esa potestad administrativa\nestá en relación con las potestades de imperio legalmente atribuidas, susceptibles de afectar la\nesfera jurídica de los particulares (Art. 59 de la LGAP y pronunciamiento OJ-094-2009 de 5 de\noctubre de 2009). De modo que la distribución interna de competencias no puede constituir un\nmecanismo de transferencia de competencias no autorizado por el legislador, pues como bien se\ninfiere del artículo 85 de la LGAP, toda transferencia de competencias externas de un órgano a otro\ntiene que ser autorizada, salvo caso de urgencia,  por norma expresa con rango igual o superior al\nque crea la competencia transferida. Por ello, en cuanto la competencia comporte potestades de\nimperio, es lógico afirmar que su regulación se sujeta al principio de reserva de ley, pudiendo sólo\ndistribuir o asignar en los órganos internos las competencias definidas previamente por el\nlegislador o cuando concurran circunstancias excepcionales como las previstas por el artículo 62 de\nla LGAP: “Cuando una norma atribuya un poder o fin a un ente u órgano compuesto por varias oficinas,\nsin otra especificación”, en las que podría ser competente la oficina de función más similar, y, si\nno la hay, la de grado superior, o la que ésta disponga; es decir, sólo en esas especiales\ncircunstancias y como última ratio podría el órgano jerárquico superior supremo decidir a cuál\nórgano, por especialidad técnica, le atribuye el ejercicio de esa competencia (Dictamen C-217-2011\nde 08 de setiembre de 2011).\n\n\n\n Puede inferirse entonces que si al seno del INVU existen competencias exclusivas atribuidas por\nley, éstas no pueden ser ejercidas por otro órgano distinto al que el ordenamiento expresamente le\natribuyó aquellas potestades públicas.  Empero, en los casos en que la Ley no ha indicado que un\nórgano determinado debe ejercer la potestad que atribuye, bien puede la Junta Directiva encargar su\nejercicio a un órgano determinado, lo que debe hacer por vía reglamentaria, pero mantendría aquél\ncolegio el poder de revisión de lo actuado por el inferior (OJ-094-2009 op. cit.)”.\nDictamen C-009-2014 de 13 de enero de 2014.\n\n\n\n\n3-. La comunicación de los actos de la Comisión\n\n\n\n Se consulta si, a consecuencia de la reestructuración, el MEIC puede definir qué actos de la\nComisión se comunican y cómo se comunican a terceros, así como si le corresponde definir los\ncomunicados de prensa de la Comisión.\n\n\n\n             El artículo 64 de la Ley 7472, en su primer párrafo, establece que las resoluciones de\nla Comisión para Promover la Competencia deben reunir los requisitos establecidos en los artículos\n128 y siguientes de la Ley General de la Administración Pública, agregando que la notificación debe\nrealizarse con sujeción a los artículos 245 y 335 de la misma Ley General. Estos aspectos no pueden\nser regulados en forma diferente a partir de una reorganización.\n\n\n\n El ordenamiento establece cuál es el medio de comunicación de los actos administrativos, incluidas\nlas resoluciones.\n\n\n\n\n \n\n\n\n El principio en materia de comunicación de actos es  que todo acto que afecte derechos o intereses\nde una parte en un procedimiento administrativo debe ser comunicado. Y que se comunican por\npublicación los actos generales y por notificación los concretos pero que si se está en presencia de\nun acto general que afecte particularmente a una persona que ha fijado lugar para notificaciones en\nel expediente administrativo, la comunicación es por notificación, artículo 240 de la Ley General de\nla Administración Pública. Para dar efectividad al debido proceso se establece como principio que la\nprimera notificación en un procedimiento se hará personalmente, pero que si en el expediente consta\nla residencia, lugar de trabajo u otra dirección exacta del interesado deberá notificarse en el\nsitio señalado, artículo 241 LGAP.\n\n\n\n Como la publicación, la notificación es un requisito de eficacia del acto o resolución a que se\nrefiere. Es por ello que normalmente se indica que los actos surtirán efectos a partir de la\nnotificación.\n\n\n\n Se sigue de lo anterior que la Administración no es libre para determinar si se comunican y en su\ncaso cómo, los actos del procedimiento. Para el caso de las actuaciones de Coprocom la Ley señala\nque la comunicación de las resoluciones debe realizarse por notificación.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             La notificación se realiza por diversos mecanismos. En nuestro ordenamiento, la Ley\nGeneral de la Administración Pública establece, artículo 243, como medios de notificación: el\npersonal que se aplica para determinado tipo de actuaciones, por telegrama o carta certificada al\nlugar señalado para notificaciones.  En su defecto, la notificación se podrá realizar en la\nresidencia, el lugar de trabajo o la dirección del interesado cuando consten en el expediente\nadministrativo. Corresponde a la parte señalar lugar para notificación y en ausencia de\nseñalamiento, la Administración puede notificarle en la residencia, lugar de trabajo o residencia.\nCabe recordar que para efectos de señalamiento, la parte puede recurrir a los medios dispuestos en\nla Ley de Notificaciones, Citaciones y Otras Comunicaciones Oficiales, de aplicación supletoria.\nAdemás, la parte debe tomar en cuenta lo dispuesto en la Ley de Certificados, Firmas Digitales y\nDocumentos Electrónicos,  cuyo artículo 5 expresamente establece que los medios electrónicos pueden\nser utilizados para  notificaciones, y permite que por estos medios se reciba prueba. Todo lo cual\nes consecuencia de la equivalencia funcional de los documentos electrónicos con los documentos\nexpresados en soporte físico, artículo 3. \n\n\n\n Por otra parte, la remisión del artículo 64 de la Ley 7472 a los artículos 245 y 335 de la Ley\nGeneral de la Administración Pública nos señala requisitos en orden al contenido de la notificación.\nSea que la notificación debe contener el acto integro, indicar los recursos (en este caso,\nreposición), el órgano competente para recibirlo, y para resolver, así como el plazo para\ninterponerlo (numeral 245 de cita). Así como la referencia a sus fundamentos, a las peticiones,\npropuestas o dictámenes que han sido invocados  Es decir, la resolución debe contener una buena\nfundamentación. Contenido necesario de la resolución que impide que exista discrecionalidad de la\nautoridad administrativa para regular en sentido contrario, y particularmente para desconocer la\nregulación específica, de rango legal, que rige para la Comisión. \n\n\n\n\n \n\n\n\n             Ahora bien, la pregunta puede estar referida a una comunicación de decisiones de manera\npública, a efecto de que los interesados o el público en general se enteren de la decisión. Puesto\nque se trata de decisiones administrativas adoptadas por Coprocom es plausible considerar que este\nÓrgano tiene la capacidad técnica suficiente para informar al público la situación que se ha\nproducido y  en su caso, la sanción que ha impuesto. Por ende, que puede realizar los comunicados de\nprensa que correspondan.\n\n\n\n\n \n\n\n\n Cabe precisar. Desde el punto de vista técnico puede considerarse procedente que la publicación o\ninformación en general sobre decisiones administrativas adoptadas por un Órgano técnico corresponda\na este mismo. Independientemente de ese elemento técnico, lo cierto es que no puede existir duda\nsobre la publicación cuando existe norma expresa, regulándola. Es el caso de Coprocom, por cuanto el\nartículo 27 de la Ley 7472, le atribuye como competencia: \n\n\n\n “k) Publicar, por cualquier medio, los estudios que realice, las opiniones y resoluciones que\nemita, respetando la información confidencial de los agentes económicos”.\n\n\n\n             Ergo, la Comisión, a condición que respete la información confidencial, puede publicar\nsus resoluciones.\n\n\n\n             Además, el inciso l) de ese artículo 27 le faculta para emitir guías prácticas para\ndifundir la materia de su competencia y orientar a los agentes económicos sobre su comportamiento en\nel mercado y los trámites y procedimientos ante la propia Comisión. Corresponde a ese Órgano, no\nsolo la difusión en materia de competencia sino la orientación a través de instructivos, guías en\ntorno no solo a los procedimientos que ante ella se llevan a cabo, sino en el comportamiento que\ndeben tener las empresas en el mercado.\n\n\n\n En consecuencia, puesto que se está ante una competencia propia de la Coprocom, es esta la que\ndefine cómo se publican y por qué medios  esas resoluciones u opiniones.\n\n\n\n\nE-. RESPONSABILIDAD EN CASO DE NO FUNCIONAMIENTO DE LA COMISIÓN\n\n\n\n Se consulta qué responsabilidades cabría para comisionados y autoridades del MEIC como para el\nPoder Ejecutivo en el supuesto de que la Comisión paralice su funcionamiento.\n\n\n\n             Una pregunta que se formula partiendo de que el MEIC “aprobó” un proyecto de\npresupuesto que cercena recursos a la Comisión, impidiéndole sesionar a partir de marzo.\n\n\n\n             El principio de legalidad financiera impide a todo órgano público realizar gastos que\nno cuenten con la respectiva autorización. Una autorización que debe provenir del presupuesto. Este\nes la fuente del gasto, por lo que si un organismo público no cuenta con la autorización del gasto\nen la Ley de Presupuesto o en su presupuesto aprobado, podría ver afectado su funcionamiento normal,\nal punto de impedirle funcionar.\n\n\n\n             La competencia que el legislador ha asignado a la Comisión es de carácter funcional. No\nsolo es un poder-deber en el tanto en que la Comisión no puede disponer no ejercerla, sino que esa\ncompetencia no ha sido otorgada para satisfacer un fin propio de la Comisión, sino un fin público,\nel cual no se concretizaría si la Comisión no ejercita su competencia.\n\n\n\n             En la hipótesis que se consulta, la Comisión dejaría de ejercer su competencia por un\nfactor externo, cual es la falta de fondos. Resulta claro que esa circunstancia no exime, por tanto,\ndel deber de actuar y cumplir la competencia. Por consiguiente, la ausencia de funcionamiento es\nsusceptible de generar responsabilidad para la Comisión. Consecuentemente, esa falta o el deficiente\nfuncionamiento, la omisión de la conducta debida, aun cuando se origine en una falta de presupuesto,\npuede producir la responsabilidad del Estado. Ello en los términos de los artículos 190 y siguientes\nde la Ley General de la Administración Pública.\n\n\n\n\n \n\n\n\n\nCONCLUSION:\n\n\n\n             Por lo antes expuesto, es criterio no vinculante de la Procuraduría General de la\nRepública, que:\n\n\n\n 1-. La Comisión para Promover la Competencia es un órgano desconcentrado en grado máximo del\nMinisterio de Economía, Industria y Comercio.\n\n\n\n 2-. Dada la desconcentración de las competencias dispuesta en los artículos 21 y 27 de la Ley de\nPromoción de la Competencia y Defensa Efectiva del Consumidor, Ley N. 7472 de 20 de diciembre de\n1994, la Comisión es titular de una potestad de decisión propia referida al conocimiento,\ninstrucción y resolución de comportamientos susceptibles de dificultar u obstaculizar la efectiva y\nlibre competencia en el mercado. En aras de esa libre competencia, sanciona prácticas monopolísticas\ny autoriza concentraciones, entre otras acciones.\n\n\n\n 3-. En el ámbito de la materia desconcentrada la titularidad de la competencia de decisión es\npropia de Coprocom y como tal debe ser ejercida a nombre propio, no del Ministerio al cual\npertenece. Por el contrario, en los aspectos no desconcentrados, Coprocom permanece sometida a los\npoderes normales del jerarca, sea el Ministro de Economía, Industria y Comercio.\n\n\n\n\n \n\n\n\n 4-. La desconcentración de la competencia en favor de Coprocom abarca la posibilidad de agotar la\nvía administrativa. La Ley no autoriza un recurso jerárquico para ante el Ministro que le permita\nconocer, revisar o sustituir lo actuado por la Comisión.\n\n\n\n\n \n\n\n\n 5-.Por ende, la firmeza de lo decidido o actuado en las materias desconcentradas no deriva de una\nresolución del Ministro, sino de la propia decisión de Coprocom. No obstante, contra las decisiones\nde Coprocom cabe el recurso de reconsideración, que debe ser conocido y resuelto por dicho Órgano\nColegiado.\n\n\n\n\n \n\n\n\n 6-. Como derivación de los principios de autotutela y de legalidad que obligan a la Administración\nPública a anular los actos firmes absolutamente nulos, el Ministro –como jerarca administrativo-\nestá facultado para declarar, de oficio, la nulidad absoluta de una resolución o cualquier otro acto\nde la Comisión.\n\n\n\n\n \n\n\n\n 7-. Dicha declaración encuentra fundamento en el artículo 173 de la Ley General de la\nAdministración Pública para los actos firmes declaratorios de derechos. Una  potestad estrictamente\nenmarcada, que en vía administrativa se sujeta al control que ejerce la Procuraduría General de la\nRepública o en caso de materia presupuestaria o de contratación, la Contraloría General de la\nRepública. La formalidad consultiva es obligatoria y el dictamen que se rinda debe ser favorable a\nla nulidad absoluta, evidente y manifiesta. Dicho dictamen produce efectos vinculantes.\n\n\n\n\n \n\n\n\n 8-. En tratándose de actos firmes que perjudiquen o graven la situación del administrado, la\ndeclaratoria de nulidad es autorizada por el artículo 183 de la Ley General de la Administración\nPública. Nulidad que también requiere del dictamen de la Procuraduría General de la República,\nobligatorio, vinculante y de contenido favorable a la declaratoria de nulidad, sea esta absoluta o\nrelativa.\n\n\n\n\n \n\n\n\n 9-. Conforme lo dispuesto en los artículos 10 y 34 del Código Procesal Contencioso-Administrativo,\ncorresponde al Ministro de Economía, como jerarca superior supremo de Coprocom, declarar la\nlesividad de una resolución o acto emitido por la Comisión, como requisito para poder impugnarlo\nante la Jurisdicción Contenciosa-Administrativa.\n\n\n\n\n \n\n\n\n 10-. La potestad del Ministro de declarar la nulidad absoluta de un acto es una potestad reglada y,\nen razón de sus fundamentos y del procedimiento dispuesto por el legislador, no puede verse como una\nlimitación al poder de decidir de la Comisión.\n\n\n\n\n \n\n\n\n 11-. En efecto, los supuestos de nulidad de los artículos 173 y 183, en su caso 10 y 34 del Código\nProcesal de cita presuponen que la Comisión ha ejercido su competencia y, por ende, dictado un acto\nque incida, positiva o negativamente, en la esfera jurídica del particular y que este acto se\nencuentra firme pero que presenta un vicio de nulidad que lo hace disconforme con el ordenamiento\njurídico.\n\n\n\n\n \n\n\n\n 12-. No forma parte de las competencias desconcentradas en favor de Coprocom la potestad de\norganización y reestructuración del órgano, así como tampoco la potestad reglamentaria. Potestades\nque son propias del jerarca, el que  puede planificar y preparar una reorganización cumpliendo los\nrequisitos que el ordenamiento establece.\n\n\n\n\n \n\n\n\n 13-. Corresponde, entonces, al Ministro someter a conocimiento y aprobación de MIDEPLAN las\nreestructuraciones o reorganizaciones que atañen la Comisión. Razones de conveniencia y\nrazonabilidad en orden a los principios que rigen la reorganización pueden aconsejar que la\npropuesta le sea consultada.\n\n\n\n\n \n\n\n\n 14-. Dicha potestad tiene como límite la organización y, por ende, la definición de competencias\npresentes en la Ley de Promoción de la Competencia y Defensa Efectiva del Consumidor.\n\n\n\n\n \n\n\n\n 15-.De conformidad con la Ley 7472, la Comisión para Promover la competencia debe contar con una \noficina técnica, la Unidad Técnica de Apoyo, UTA, cuyos integrantes deben tener formación en la\nmateria objeto de competencia de la Comisión. Así, UTA es parte de la Comisión.\n\n\n\n\n \n\n\n\n 16-.      En relación con esa competencia y de acuerdo con la Ley, la UTA realiza funciones de\ninvestigación, inspección y de revisión de documentos, así como tramitación de procedimientos\nadministrativos.\n\n\n\n\n \n\n\n\n 17-.Bajo solicitud de la Comisión, la Jurisdicción Contencioso-Administración puede autorizar a\nfuncionarios de la UTA para recabar y revisar documentos, realizar inspecciones y visitas para ese\nfin, lo que les posibilita un acceso a documentos e información de carácter privado exclusivamente\nen relación con la competencia de la Comisión.\n\n\n\n\n \n\n\n\n 18-. No existe disposición legal que faculte a la Comisión a solicitar autorización para que\nterceros no pertenecientes a la UTA puedan revisar esa documentación e información privadas.\n\n\n\n\n \n\n\n\n 19-. La información y documentos privados que se suministren o recaben es confidencial, salvo norma\nlegal en contrario. Por consiguiente, solo pueden ser utilizados para los fines señalados y no\npueden ser dados a conocer a terceros. Ergo, solo los funcionarios de la Comisión y aquéllos de UTA\nque hayan sido autorizados pueden acceder a esa información y documentación confidencial.\n\n\n\n\n \n\n\n\n 20-. En orden a los expedientes en trámite, debe estarse a lo dispuesto en los artículos 272 y 273\nde la Ley General de la Administración Pública.\n\n\n\n\n \n\n\n\n 21-. El artículo 27, inciso k, faculta a la Comisión, para publicar  por cualquier medio, tanto los\nestudios u opiniones que realice como las resoluciones que emita. El límite es la información\nconfidencial de los agentes económicos.\n\n\n\n\n \n\n\n\n 22-. La difusión de la materia de competencia, la emisión de guías prácticas para difundir y\norientar el comportamiento de los agentes económicos en el mercado es competencia de la Comisión,\nsegún el inciso l) del artículo 27 de la ley.\n\n\n\n\n \n\n\n\n  23-. La Dirección de Apoyo a la Competencia y sus órganos han sido creados por el Reglamento\nOrgánico del Ministerio de Economía, Industria y Comercio, Decreto N. 37457 de 2 noviembre de 2012,\ncomo órganos del Ministerio y no de la Comisión. Por consiguiente, el Reglamento no puede asignarle\nlas funciones que la Ley atribuye a la Comisión o a UTA.\n\n\n\n\n \n\n\n\n\nAtentamente,\n\n\n\n\n \n\n\n\n\n \n\n\n\n\nDra. Magda Inés Rojas Chaves\n\n\n\n\nProcuradora General Adjunta\n\n\n\n\n \n\n\n\n\n \n\n\n\n\nMIRCH/gtg",
  "body_en_text": "Legal Opinion: 012 - J of 02/23/2016\n\nOJ-012-2016\n\nFebruary 23, 2016\n\nGentlemen\n\nMario Redondo Poveda\nChristian Democratic Alliance Party\n\nOtto Guevara Guth\nLibertarian Movement Party\n\nFabricio Alvarado Muñoz\nNational Restoration Party\n\nJulio Rojas Astorga\nNational Liberation Party\n\nJohnny Leiva Badilla\nSocial Christian Unity Party\nDeputies of the Legislative Assembly\n\nDear Sirs:\n\nI refer to your unnumbered official communication dated December 2, 2015, received on the 8th of the same month, in which you set forth your opinion regarding the competence of the Commission to Promote Competition and the importance of its functions in the country, as well as that of its Technical Support Unit. In light of a request for restructuring that the Ministry of Economy, Industry and Commerce would have submitted to MIDEPLAN, as well as the budget assigned to the Commission for the year 2016, and based on the opinion of the Organisation for Economic Co-operation and Development, on the advisability of strengthening Coprocom, you ask:\n\na) \"Regarding the type of independence enjoyed by Coprocom, we need you to analyze and indicate:\n\ni) What type of deconcentration exists for Coprocom, and what characteristics and scope does that degree of deconcentration provide?\n\nii. Please specify whether, in fulfilling its legal duties: Does Coprocom exercise its duties with autonomy and independence, or is there any type of action for review, revocation, or annulment of its acts or resolutions, by any superior office or administrative body other than Coprocom?\n\niii. Or, as the case may be, please confirm whether the decisions of Coprocom, once it has exhausted its discussion: Can they only be reviewed in a judicial venue?\n\niv. Specifically indicate: What type of appeals are available against the decisions or votes of Coprocom, and which instance or body is responsible for resolving them?\n\nb) In view of the restructuring carried out on the UTA:\n\ni) Is it possible for the MEIC to communicate a decision in this regard to Mideplan without Coprocom (which enjoys maximum deconcentration) issuing an opinion on the matter?\n\nii. What implications would it have that in the decision communicated to Mideplan it has been stated that Coprocom was in agreement, when there is no official communication or vote from that Commission to that effect?\n\niii. Can Mideplan approve a restructuring like the one presented without there being technical and legal studies on the implications for a body with maximum deconcentration?\n\niv. Is it possible for MEIC officials who are not part of the UTA to conduct investigations (under Article 27 of Law No. 7472) so that Coprocom subsequently takes them, or must take them, as its own to carry out sanctioning administrative procedures?\n\nv. In the same vein, can MEIC officials, who are not UTA officials, assume the role of directing bodies or advisors in the administrative procedures instructed by Coprocom?\n\nvi. In addition, can the MEIC, and not Coprocom, define what and how its votes or decisions are communicated to third parties, as well as its press releases?\n\nvii. Is it possible for MEIC officials, and not UTA officials or Commissioners, to review correspondence or documents from ongoing Coprocom cases (bearing in mind that much of this is confidential)?\n\nviii. Is it possible for personnel outside the UTA to have access to case files or documents from directing bodies, complaints, etc., of Coprocom?\n\nc) Analyzing the MEIC's cuts to Coprocom's 2016 budget, and considering what Coprocom communicated to the Minister in this regard, and it being precise that if this is not corrected, the Commission will be seriously affected to the point of being unable to meet further as of March of next year because it will be left without the UTA support staff, we ask:\n\ni) Is it possible that the MEIC approved a budget project in this manner, without considering the opinion of Coprocom?\n\nii) What responsibilities could arise for commissioners and MEIC authorities, as well as the Executive Branch, if the Commission can no longer meet?\"\n\nIn official communication No. UTA-COPROCOM-OF-054-16 dated January 12 of this year, the President of Coprocom expressed her interest in consulting the opinion of the Office of the Attorney General; she indicated, however, that since they have received a copy of the consultation at hand, they have decided not to do so, given that the Office of the Attorney General is resolving the topics of interest to them. She expressed her willingness to provide any information or consultation that the Office of the Attorney General may require.\n\nBy official communication No. PGA-002-2016 dated January 15 of the following year, this Office of the Attorney General provided Coprocom with a hearing on the consultation.\n\nThrough official communication No. UTA-COPROCOM-OF-057-16 dated February 10 of the following year, the President of the Commission stated that Article 21 of Law 7472 establishes that the Commission to Promote Competition is a body of maximum deconcentration, attached to the Ministry of Economy, Industry and Commerce. By legal provision, the Commission is the technical body with exclusive competence in matters of competition and free concurrence, being empowered to investigate, issue opinions, and sanction, when so determined, cartels, monopolistic practices, and concentrations. The Ministry of Economy, Industry and Commerce could not arrogate any of those competences, despite the provisions of Article 24 of the Regulation to the Organic Law of the MEIC, the Competition Directorate of said Ministry being a dependency created to fulfill the powers that the legislator gave to Coprocom. As a consequence of this exclusive competence, Article 64 of Law 7472 establishes that against the resolutions issued by the Commission, the motion to vacate (recurso de reposición) shall be admissible, the sole legal mechanism to challenge the administrative acts issued by the Commission, and therefore there is no appeal for review or nullity outside the scope of the Commission. It concludes by noting that the consultation of the Deputies is solidly grounded; the Commission shares the concerns of the legislators in relation to the exclusive competences granted by Law and the concerns regarding the administrative structure of the Technical Support Unit.\n\nThe Deputies consult on the degree of deconcentration of the Commission and on mechanisms for reviewing its acts by administrative authorities. As well as the hierarchical power to modify the structure and functioning of the Commission.\n\nThe Commission to Promote Competition is a collegiate and deconcentrated body of the Ministry of Economy, Industry and Commerce. The maximum-grade deconcentration granted to it by the legislator does not cover the power of reorganization and restructuring, nor does it cover the power to declare the absolute or relative nullity of its acts. Nevertheless, the reorganization is limited by the organization established by Law, both in relation to the bodies it creates and the powers assigned to those bodies.\n\nThe questions posed by the Deputies allude to the following topics:\n\n*   Deconcentration of Coprocom\n*   Power of review and annulment of the superior office\n*   Restructuring power of the superior office and its limits\n*   Responsibility in the event of non-functioning of the Commission.\n\n**A-.. THE ADVISORY COMPETENCE:**\n\nIn accordance with our Organic Law, the advisory function is exercised in relation to the Public Administration and at the request of the administrative authority. The foregoing has consequences regarding the Legislative Assembly and the Deputies. The Legislative Assembly can only exceptionally be considered Public Administration. For such effect, it must be exercising an administrative function. Moreover, the status of deputy is incompatible with that of administrative authority.\n\nHowever, in a desire to collaborate with the members of the Legislative Assembly, the Office of the Attorney General has been answering the consultations formulated by the deputies, in order to facilitate their exercise of the high functions attributed to them by the Constitution. This is the case of non-binding opinions rendered in relation to a specific draft law or in relation to aspects that can be considered covered by the function of political control and that can reasonably be considered of general interest. It is clear that this form of collaboration, not provided for in Law, has as its purpose, we reiterate, to collaborate in fulfilling parliamentary functions and this through strictly legal advice. Advice that cannot denature the advisory function of the Office of the Attorney General, and particularly mediatize its function, to the point of preventing it from providing advice to those legitimated to request it, that is, the Public Administration. In that sense, the advice to the deputies has as its limit the proper content of the advisory function, its efficient exercise regarding the Public Administration, and the reasonableness and moderation of the consultation formulated.\n\n**B-. COPROCOM: A DECONCENTRATION OF THE POWER OF DECISION**\n\nThe Law on Promotion of Competition and Effective Consumer Defense, Law No. 7472 of December 20, 1994, creates the Commission to Promote Competition as a body deconcentrated to the maximum degree, with the power to resolve, exhausting the administrative channel, in relation to monopolistic practices or those that in any other way affect free competition and the free development of the market.\n\n**1-. A deconcentration at maximum degree**\n\nTo deconcentrate is to functionally specialize certain bodies, without such competences being organically detached from the original structure, as this Office of the Attorney General indicated in opinion C-159-96 of September 25, 1996. A competence to resolve, to decide definitively on a matter determined by the legal system, normally substantial competences of the entity or body from which it is deconcentrated. In said opinion, we emphasized that as a consequence of deconcentration, the superior office becomes incompetent to issue the acts related to the deconcentrated matter. Thereby breaking the fundamental principle regarding organization: the principle of hierarchy. And it cannot be ignored that if deconcentration did not exist, these competences would normally be within the purview of the superior office. However, to achieve better satisfaction of public duties, the legislator decides to deconcentrate, specializing a body in specific matters.\n\nThe rule that deconcentrates delimits the deconcentrated matter and the degree of independence with which it can be exercised. Thus, the powers conferred on the lower body and those retained by the superior office are established.\n\nThe consequence of this delimitation is that in aspects not deconcentrated, the lower body remains subject to the normal powers of the superior office. Therefore, the deconcentrating rule must establish how far the deconcentration extends, in order to institute what powers the superior office retains regarding the deconcentrated matter. The deconcentrated body remains, then, subject to hierarchy in those areas. This reaffirms that deconcentration does not imply an absolute disregard of the principles regarding the hierarchical relationship and, consequently, that the superior office retains normal hierarchical powers regarding the non-deconcentrated matter, which frequently includes the administrative aspects of the deconcentrated service. Consequently, the superior office maintains the power to appoint, remove, and sanction the personnel of the deconcentrated body. The foregoing on the understanding that a deconcentrated body requires functional independence, understood as the power to exercise the material competence that has been transferred to it without subjection to a command power or, as the case may be, a reviewing power, etc. that aims to frame the exercise of the competence.\n\nDeconcentration is subject to the principles governing competence. Among them, the principle of legality. The assignment of competence involving imperative powers corresponds to law. Similarly, the transfer of this competence from the superior to the subordinate must be carried out by law. Only if the attributions do not involve imperative powers may they be deconcentrated by regulatory means. If the competence is deconcentrated by law, it is for the legislator to render the deconcentration without effect, reconcentrating the previously deconcentrated matters.\n\nAn important aspect of deconcentration is its degree. Maximum deconcentration constitutes the greatest limit on the hierarchical relationship, insofar as it prevents the superior office from exercising command and instruction powers over the deconcentrated body (Article 83, paragraph 3 of the General Law of Public Administration). Conversely, in the case of minimal deconcentration, the superior office could determine the exercise of the deconcentrated competence, without this implying a disregard for the deconcentration. In that sense, the deconcentration of competences is compatible with complete legal and material oversight, expressed in the power that the deconcentrating body has to set criteria and dictate instructions that the body exercising deconcentrated competences must follow. This is not the case with Coprocom, which the Law defines as a body of maximum deconcentration.\n\nLaw 7472 provides, regarding the nature of the Commission to Promote Competition:\n\n\"Article 21.- Creation of the Commission to promote competition.\nThe Commission to promote competition is created, as a body of maximum deconcentration; it shall be attached to the Ministry of Economy, Industry and Commerce. It shall be responsible for hearing, ex officio or by complaint, and sanctioning, when applicable, all practices that constitute impediments or difficulties for free competition and that unnecessarily hinder the fluidity of the market.\nThe administrative instance before this Commission is mandatory and must be previously exhausted before going to court, except as established in Article 17 of this Law.\"\n\nIt is not only about hearing and resolving complaints and sanctioning. On the contrary, Law 7472 attributes other powers to the Commission regarding effective and free competition in the market. Thus, the authorization of concentrations, including conditioning them, Article 16. Article 27 lists the following attributions:\n\n\"Article 27.- Powers of the Commission\nThe Commission to Promote Competition has the following powers:\na) To ensure that the entities and bodies of the Public Administration comply with the obligation to rationalize the procedures and formalities that must be maintained; in addition, to eliminate unnecessary ones, as provided in Articles 3 and 4 of this law. In case of non-compliance, it is responsible for recommending to the superior office the imposition of the corresponding administrative sanctions on officials who commit serious faults in the exercise of their functions.\nb) To recommend, to the Public Administration, the regulation of prices and the establishment of non-tariff restrictions, when applicable in accordance with Articles 5 and 6 of this law.\nc) To investigate the existence of monopolies, cartels, practices, or concentrations prohibited in this law; for this purpose, it may require from private parties and other economic agents the relevant information or documents and sanction when applicable.\nd) To sanction acts of restriction of supply stipulated in Article 36 of this law, when they reflexively harm free competition in the market.\ne) To establish coordination mechanisms to sanction and prevent monopolies, cartels, concentrations, and illicit practices.\nf) When it deems it pertinent, to issue an opinion on matters of competition and free concurrence regarding laws, regulations, agreements, circulars, and other administrative acts, without such criteria having any legal effect. The Commission cannot be compelled to opine.\ng) To authorize the officials of the Technical Support Unit, upon the prior grounded authorization of a judge of the contentious-administrative court, to visit and inspect the industrial and commercial establishments of economic agents, when this is essential to gather, prevent the loss or destruction of evidence for the investigation of absolute or relative monopolistic practices contemplated in this law.\nh) To terminate the administrative procedure, at the request of the involved economic agent, at any time up to before the hearing is held, provided there is a sufficient commitment from the economic agent to suppress the practice under investigation or counteract the anticompetitive effects caused by that practice, through compliance with the conditions imposed by the Commission. This shall be done by reasoned resolution, which must assess the damage caused, the past behavior of the economic agent, and the feasibility of restoring competitive conditions in the market. In these cases, the Commission may require the economic agent to provide guarantees it deems necessary, including financial ones, and the publication of a summary of this agreement and its direct communication to those it deems appropriate, the costs of which shall be borne by the economic agents involved in the conduct.\ni) To authorize or deny concentrations. To authorize concentrations, it may impose the conditions it deems necessary to counteract potential anticompetitive effects or stimulate pro-competitive effects.\nj) To request and share information with competition agencies of other countries when necessary, to fulfill the powers granted by this law, respecting the scope of Law No. 7975, Law on Undisclosed Information, and its amendments.\nk) To publish, by any means, the studies it carries out, the opinions and resolutions it issues, respecting the confidential information of economic agents.\nl) To issue practical guides to disseminate competition matters and guide economic agents on their behavior in the market and on the formalities and procedures before the Commission.\nThis Commission is not responsible for hearing acts of unfair competition under the terms stipulated in Article 17 of this law. These cases are for the exclusive knowledge of the competent jurisdictional bodies.\"\n\nRegarding the concentration of financial system entities, the Commission's competence is advisory: to render a non-binding criterion to the competent superintendency regarding the effects of concentration processes on the competition levels of the respective market, Article 27 bis. Conversely, the Commission retains sanctioning power in cases of vertical or horizontal monopolistic practices in financial markets.\n\nSimilarly, regarding the telecommunications market, the Commission exercises a non-binding advisory role, according to Articles 54 and 55 of the General Telecommunications Law. Article 55 grants Sutel competence to sanction monopolistic practices. However, the Superintendency must request the Commission's opinion on technical criteria, and to depart from that criterion, it must justify its decision and approve it with a qualified majority.\n\nThe sanctioning power allows it to suspend, correct, or suppress a monopolistic practice or a concentration, or to order actions to counteract anticompetitive effects caused by those actions. Or, to order the partial or total deconcentration in case of a concentration not authorized by the Commission, to impose fines under the assumptions of subsections c) to k) of Article 28.\n\nFrom that text and the definition of the Commission's competences, it follows that even if the Law did not expressly conceptualize it as such, this Board is a body deconcentrated to the maximum degree. Deconcentration referring to the knowledge and sanction of practices that hinder free competition and market fluidity. Thus, a lower body of the Ministry of Economy has been exclusively attributed a competence, to exercise it as its own, in its own name, and under its own responsibility. COPROCOM as a deconcentrated body is the holder of the deconcentrated competence.\n\nGiven the legal nature of Coprocom and the definition of its competence, there can be no doubt that it is the holder of a decision-making power attributed to it in its own name and not as part of the MEIC. Consequently, within the scope of the deconcentrated matter, the ownership of the decision-making competence is Coprocom's own, and as such it must be exercised in its own name, not that of the Ministry to which it belongs. The latter lacks a hierarchical appeal that allows it to hear, review, or substitute the actions of the Commission; therefore, it exhausts the administrative channel.\n\n**2-. Appeals against actions by the Commission**\n\nYour query concerns what type of appeals are available against the decisions of the Commission and who is responsible for resolving them.\n\nBy deconcentrating the competence, the legislator attributes to the deconcentrated body a decision-making power, which entails the power to exhaust the administrative channel in the terms indicated in Article 126 of the General Law of Public Administration, unless a norm states otherwise. Said article states that an act exhausts the administrative channel when it definitively resolves the motions to vacate (recursos de reposición) against the final act, issued by a deconcentrated body within its exclusive competence or administrative specialty, in cases where the law does not grant an administrative appeal, subsection c).\n\nIn this order of ideas, it must be specified that Law 7472 does not grant a hierarchical appeal against the decisions of Coprocom to the Minister of Economy, the superior office of Coprocom. The latter cannot exercise a legality control or review the merits of the act through an administrative appeal filed by a party. On the contrary, Article 21 of Law 7472 allows affirming that Coprocom's decision within the scope of its competence exhausts the administrative channel. Indeed, this article not only does not grant a hierarchical appeal against the Commission's decisions but expressly, in its second paragraph, states that the Commission's intervention is mandatory and must be exhausted prior to filing a judicial process. The exceptions are cases of unfair competition, which are the exclusive competence of the courts of justice. Therefore, the finality of what has been decided or acted upon in the deconcentrated matters does not derive from a resolution of the Minister, but from Coprocom's own decision.\n\nIt should be noted, however, that a motion for reconsideration (recurso de reconsideración) is admissible against Coprocom's decisions, which must be heard and resolved by said Collegiate Body, as it is the one that issued the act. Law 7472 provides:\n\n\"Article 64.- Resolutions of the Commission to promote competition and of the National Consumer Commission.\nThe resolutions emanating from the Commission to Promote Competition and from the National Consumer Commission must meet the requirements established in Articles 128 et seq. of the General Law of Public Administration. Likewise, notification must be carried out in due form, in accordance with Articles 245 and 335 of the same Law.\nAgainst these resolutions, the motion to vacate (recurso de reposición) may be filed, as provided by the Contentious-Administrative Procedure Code. (Thus amended by Article 204, subsection 1) of the Contentious-Administrative Procedure Code Law, No. 8508 of April 28, 2006)\n\nThe motion to vacate (recurso de reposición) is that which is filed before the same body that issued the act, for the purpose of revoking or modifying, partially or totally, the administrative act issued. For this appeal to proceed, one must be before a decision issued directly by the superior hierarchy, for which reason the decision lacks an appeal. Through a motion to vacate or for reconsideration filed directly before the author of the act, the respective authority is permitted to hear the party's arguments and, where appropriate, modify or uphold the previous decision. It is, likewise, an opportunity for the deciding Administration to review what has been done.\n\nNow then, Article 64 transcribed refers to the Contentious-Administrative Procedure Code. However, it should be noted that this regulatory body is limited to indicating the assumptions in which the appeal is admissible, but does not provide for other admissibility requirements, nor the deadline for filing or resolving it.\n\nAlthough the superior office of the MEIC lacks a power of review prior to the exhaustion of the administrative channel, once the Commission's acts are final and binding, it may hear, ex officio, their legality through the means imposed by the legal system and, where appropriate, proceed to declare the nullity of what has been done.\n\n**C-. THE POWER OF THE SUPERIOR OFFICE TO DECLARE THE NULLITY OF WHAT HAS BEEN DONE**\n\nThe Office of the Attorney General is requested to specify whether, regarding the acts issued by Coprocom, the superior office retains any power of review, revocation, or annulment.\n\nDespite the fact that the law does not grant a hierarchical appeal against the Commission's actions, the legal system establishes other avenues that allow the participation of the superior office in relation to the Commission's actions, in its case to annul them.\n\nThe decision-making power allows the deconcentrated body to adopt a final and definitive decision within the corresponding procedure. A decision adopted without the participation of the superior office. However, the latter may hear the matter when a nullity is present. This is the assumption established in Articles 173 and 183 of the General Law of Public Administration. Said articles recognize the Administration's power to control the legality of what has been done, not as a function of a hierarchical principle, but as a manifestation of administrative self-review.\n\nThe declaration of nullity of an administrative act is exceptional, both when that act generates rights in favor of an administered party and when it restricts its sphere of action. In both cases, the legal system prohibits the Administration from freely withdrawing its acts. That withdrawal is exceptional, and if it affects an act declaring rights, it must be based on the existence of absolute nullity. Absolute nullity is considered to seriously affect public order, especially when it concerns competences, which gives rise to the legal duty to withdraw and not execute the absolutely null act. A duty imposed by Article 174 of the General Law of Public Administration for absolutely null acts, an article that qualifies the ex officio annulment of a relatively null act as discretionary.\n\nA power that differs from hierarchical review, not only because it is not exercised based on a challenge to what was resolved by the Administration, but because one is dealing with a firm and definitive act, capable of being effective. Precisely because this act presents a defect of nullity, and in order to prevent it from producing its effects, the Administration is enabled to declare that nullity, acting not as a result of an appeal filed by a party, but ex officio in the interest of respect for the legal system. This is the foundation for the possibility that the previously mentioned articles open for the Administration to revisit its own acts (Opinion No. C-142-2010 of July 19, 2010).\n\n**1- Power of the Minister to declare the nullity of an act of Coprocom**\n\nAs derived from the text of the Law and reaffirmed by the jurisprudence of this Body, the declaration of the absolute and evident nullity of a resolution or any other act of a deconcentrated body corresponds to the administrative superior office, that is, the minister, especially when dealing with administrative aspects. For acts declaring rights, the power is regulated in Article 173 of the General Law of Public Administration, an article that in its second subsection grants the competence to the minister of the portfolio. Said article prescribes:\n\n\"Article 173.-\n1) When the absolute nullity of an act declaring rights is evident and manifest, it may be declared by the Administration in the administrative channel, without the need to resort to the contentious-administrative action for injury (lesividad), provided for in the Contentious-Administrative Procedure Code, upon a favorable opinion of the Office of the Attorney General of the Republic; this opinion is mandatory and binding. When the absolute nullity concerns administrative acts directly related to the budgetary process or administrative procurement, the Comptroller General of the Republic shall render the opinion.\nIn both cases, the respective opinions must expressly rule on the absolute, evident, and manifest nature of the invoked nullity.\"\n\n2) When dealing with the central State Administration, the minister of the branch that issued the respective act must declare the nullity. When dealing with other public entities or Branches of Government, the supreme superior body of the administrative hierarchy must declare it. A remedy of reversal or reconsideration may be filed against the decision, under the terms of the Contentious-Administrative Procedure Code.\n\n3) Prior to the final act of annulment of the acts referred to in this article, the Administration must grant a hearing to the involved parties and comply with the ordinary administrative due process set forth in this Law.\n\n4) The power of ex officio review enshrined in this article shall expire in one year, counted from the adoption of the act, unless its effects endure.\n\n5) The administrative annulment of an act contrary to the provisions of this article, whether due to the omission of the prescribed formalities or because the nullity is not absolute, evident, and manifest, shall be absolutely null, and the Administration shall be obliged, in addition, to pay for damages, losses, and costs; all without prejudice to the personal liabilities of the acting public servant, in accordance with the second paragraph of article 199.\n\n6) In cases where the issuance of the administrative act vitiated by absolute, evident, and manifest nullity corresponds to two or more ministries, or when dealing with the declaration of nullity of administrative acts that are related to each other but issued by different bodies, the provisions of subsection d) of article 26 of this Law shall apply.\n\n7) The claim of harmfulness (lesividad) may not be raised by way of a counterclaim.” (As amended by article 200, subsection 6) of Law No. 8508 of April 28, 2006, Contentious-Administrative Procedure Code).\n\nIt is clearly evident from this numeral that not every administrative authority can declare the absolute nullity of acts that declare rights. Subsection 2 of article 173 reserves said power to the minister of the branch when dealing with acts of the central State Administration, a power that the original text attributed to the Governing Council, a competence that Law 7871 of April 21, 1999, later attributed to the higher constitutional body that issued the respective act. Finally, the Contentious-Administrative Procedure Code reforms this competence to attribute it directly to the Minister of the branch. Therefore, it can be said that this manifestation of administrative self-protection (autotutela) corresponds to the superior chief of the respective branch, that is, the minister. Allow us the following citation:\n\n“Absolute nullity (nulidad de pleno derecho) must always be declared, with the suppression of the respective act, through administrative channels, whether the act is favorable or unfavorable to the administered party, that is, whether or not it declares subjective rights in favor of the citizen. This power of ex officio annulment is an undoubted manifestation of administrative self-protection (autotutela administrativa), understood as Benvenuti does, as that part of administrative activity through which the Public Administration provides to resolve its conflicts, actual or potential, with other subjects, whether by reason of its acts or by reason of its legal relations (entry Autotutela in the Enciclopedia del Diritto, Giuffré, Milano, p. 39).” E, ORTIZ ORTIZ: Tesis de Derecho Administrativo, II, Editorial Stradtmann, p.531.\n\nRegarding the competence to declare nullity, don Eduardo pointed out:\n\n“It corresponds to the chief of the respective entity or service, entrusted to his administrative direction and not merely to his daily management. This alludes to the Executive Branch as Supreme Power (and to the governing body of each of these, the Board of Directors of the Legislative Assembly, Supreme Court of Justice, and Supreme Electoral Tribunal, as such) and to the Board of Directors of the lesser entities, except for delegation of competence to their executive body, when permissible according to the LGAP’s own rules (which requires another law for non-hierarchical, inter-institutional, or collegial delegation to be considered legitimate)”, ibid. p. 534.\n\nThere is no doubt that Coprocom is a body of the Ministry of Economy, Industry, and Commerce. And therefore, of the central State Administration. Consequently, the power to annul what was resolved by the Commission for the Promotion of Competition (Comisión de Promoción de la Competencia), as part of the central Administration, corresponds to the Minister of Economy, Industry, and Commerce.\n\nIt must be taken into account, however, that said power is not discretionary. On the contrary, its exercise must be strictly subject to the provisions of that article 173. Otherwise, the nullity declared by the minister will be absolutely null.\n\nFirstly, the nullity must be absolute, in an evident and manifest manner. Then, the declaration must have a favorable opinion from the Office of the Attorney General (Procuraduría General de la República), which is not only binding but also mandatory. Thirdly, prior to requesting that opinion, the Administration must follow an ordinary procedure. The power to declare absolute nullity expires in one year from the adoption of the act, unless the effects of said act endure.\n\nIt is, therefore, a strictly circumscribed power, which through administrative channels is subject to the control exercised by the Office of the Attorney General or, in the case of budgetary or procurement matters, the Office of the Comptroller General (Contraloría General de la República). Thus, an essential element that must be observed by the Minister in the procedure to declare the nullity of an act adopted by the Commission is the opinion of the Office of the Attorney General. This opinion, which must be favorable to the declaration of nullity, constitutes an essential formality of the procedure; consequently, the absence of an opinion vitiates with absolute nullity the declaration that may be pronounced.\n\nIndeed, the Administration is obligated to request and abide by the opinion of an external body that must determine the legality of what has been done and whether the Administration has complied with the established procedure for the declaration of nullity. A procedure that tends not only to determine the real truth but also to protect the rights of the administered party to whom the act is directed. The favorable opinion of the Office of the Attorney General becomes an element of the procedure to declare nullity, which conditions the content of the annulment act. A binding opinion that escapes the possibility of dispensation provided for in article 6 of the Organic Law of the Office of the Attorney General (Ley Orgánica de la Procuraduría General de la República): since the Administration can only declare absolute nullity with the favorable opinion of the Office of the Attorney General, it follows, a contrario sensu, that it is prevented from declaring it if the opinion is negative. But, furthermore, since the opinion is required to be favorable regarding the existence of absolute nullity, the opinion of the Office of the Attorney General determines the content of the administrative act: the Administration cannot depart from the opinion, and therefore can only declare absolute, evident, and manifest nullity when the opinion of the Office of the Attorney General establishes that the act declaring rights presents defects inherent to that nullity. The opinion of article 173 lacks the formality of dispensation from mandatory compliance (among others, Opinions C-103-2005 of March 7, 2005, and C-25-2009 of February 4, 2009).\n\nRegarding acts unfavorable to the administered party, numeral 183 of the LGAP provides:\n\n“Article 183.-\n\n1) The administration shall retain its power to annul or declare ex officio the nullity of the act - whether absolute or relative - even if the administered party has allowed the administrative remedies and applicable actions to expire, provided that such review is conducted for the benefit of the administered party and their rights.\n\n2) The power of ex officio review enshrined in this article shall not be subject to the expiration period and may be exercised by the Administration, with the prior binding opinion of the Office of the Attorney General.\n\n(As amended by subsection 8) of article 200 of the Contentious-Administrative Procedure Code, Law No. 8508 of April 28, 2006).\n\n3) Outside the cases provided for in article 173 of this Code, the Administration may not ex officio annul acts that declare rights in favor of the administered party, and to obtain their elimination, it must resort to the harmfulness (lesividad) proceeding provided for in the Contentious-Administrative Procedure Code.”\n\nTo exercise this power, the Administration does not require the nullity to be absolute, much less manifest. An indispensable requirement, on the contrary, is that the declaration of nullity benefits the administered party. And precisely because it does not concern an act aimed at negatively affecting the legal sphere of the administered party, the declaration of nullity is not issued within an ordinary procedure. However, the consultative formality before the Office of the Attorney General is necessary. Therefore, the nullity requires the mandatory, binding opinion with content favorable to the declaration of nullity, whether absolute or relative.\n\nNow, a fundamental point regarding the power of annulment is the competence to exercise it. It is normally said that this declaration corresponds to the Administration that authored the act. However, the exceptional nature of its exercise determines the competence of the superior chief of the acting body. It is this chief who is competent to decide to initiate a procedure to establish the existence of an absolute nullity and, where appropriate, once the procedure is concluded, to decide its declaration. In cases of deconcentration of Ministries, the power belongs to the Minister. Allow us the following citation regarding the nullity of acts declaring rights:\n\n“.- Competent body to decide on the initiation of the procedure, to process or delegate its investigation, and to issue the respective final resolution, in cases of absolute, evident, and manifest nullity of acts emanating from deconcentrated bodies attached to Ministries. Substantial defect in the subject.\n\nAs we indicated in Opinion C-207-2010 op. cit., in the case of acts or contracts emanating from or subscribed by the Minister of the branch, or by a deconcentrated body that integrates the organizational structure of a given Ministry, the respective Minister shall be the one who must decide the initiation of the administrative procedure aimed at declaring absolute, evident, and manifest nullity, process or delegate its investigation, and issue the final resolution in this regard.\n\nThis is so, on the one hand, because historically in our nullity regime contained in the LGAP, not every State body has been permitted to set aside, through administrative channels, acts declaratory of rights, but solely the higher constitutional bodies of the State; understood as the President of the Republic, the Ministers, the Executive Branch, the Governing Council (corresponding to the so-called central State Administration), and the chiefs, both of the Branches of Government and of other public entities. And on the other hand, because even in the latest legal reforms carried out for this purpose –CPCA-, competence was not granted to deconcentrated bodies to declare the absolute, evident, and manifest nullity of their own acts or the harmfulness (lesividad) thereof. Remember that such attribution, which is exercised by virtue of administrative self-protection (autotutela administrativa), constitutes a power of authority, and therefore, is governed by the principle of legal reservation (article 59 of the LGAP).\n\nIn that same direction, the Office of the Attorney General, in Opinion C-233-2009 of August 26, 2009, interpreted article 173.2 of the LGAP in accordance with the Constitution, in the sense that there is no doubt that the provision of art. 173.2, in relation to numeral 21 of the LGAP, read in harmony with the constitutional provisions incorporated into its precepts (arts. 139, 140, 146, and 147 of the Constitution), allows the interpreter to understand that when it refers to the exercise of the administrative annulment power of acts declaratory of rights of the central State Administration, the competent bodies to declare absolute, evident, and manifest nullity are: the Ministers, the President of the Republic, the Executive Branch –Minister of the branch and President of the Republic- and the Governing Council; each one, obviously, within their own spheres of competence. Thus, for example, from the normative text it is evident that in those cases where the act whose nullity is sought was issued by the Minister, or a body that integrates the structure of that Ministry, the Minister shall be the one who can decide on the initiation of the procedure and shall be the one responsible for issuing the final resolution. But if dealing with an act issued by the Executive Branch (understood as the President and the respective Minister), it must be interpreted in accordance with constitutional law that the competent body to initiate the administrative procedure aimed at the declaration of nullity of an act and issue the final act shall be the Executive Branch itself and not the Minister (In the same sense, Opinion C-31-2010 of March 1, 2010).\n\nSo, in the case of deconcentrated bodies, even those with instrumental legal personality (personalidad jurídica instrumental), as is the case of the Road Safety Council (Consejo de Seguridad Vial) (arts. 3, 4, 5, Road Administration Law No. 6324 of May 24, 1979, and Opinions C-1995-80 of August 19, 1980, C-087-88 of May 25, 1988, C-014-96 of January 30, 1996, C-245-97 of December 17, 1997, OJ-009-98 of February 11, 1998, C-174-2002 of July 4, 2002, C-282-2004 of October 4, 2004, C-113-2006 of March 16, 2006, C-003-2009 of January 19, 2009, and C-009-2009 of January 22, 2009), declaring the nullity shall correspond to the higher constitutional body of which the deconcentrated body forms part; that is, to the Minister of the respective branch, who constitutes, in this case, the supreme superior body of the administrative hierarchy.\n\nNow then, according to the record sent for this purpose, the resolutions whose nullity is sought were issued by COSEVI, a body of maximum deconcentration with instrumental legal personality that, according to Law No. 6324, is another dependency of the Ministry of Public Works and Transport (Ministerio de Obras Públicas y Transportes); this latter body, for the purposes of article 173.2 of the LGAP, is constituted as the supreme superior body of the administrative hierarchy. Despite the foregoing, it was the Board of Directors of COSEVI that ordered, without an enabling legal norm, the opening or initiation of the annulment procedure in question.” Opinion C-031-2013 of March 7, 2013.\n\nIn cases of nullity of acts that harm the administered party, this is also a mechanism of administrative self-protection (autotutela) of the Administration, and therefore, what is provided for purposes of declaring the nullity of favorable acts should be applied analogously, especially since there is no norm whatsoever that attributes that competence to the Commission. We have stated to that effect:\n\n“Indeed, it must be taken into account, on the other hand, that the power of the Administration to review its own acts ex officio derives from the power of self-protection (autotutela), set forth in article 146 of the LGAP. In that sense, the doctrine has indicated that the ex officio review of administrative acts is that institution through which the Administration proceeds to set aside, without there being an obligatory petition from a party, without the assistance of the Courts, by virtue of the powers of self-protection (autotutela) that the Legal System recognizes it, those of its own acts that are vitiated by illegality, in accordance, in each case, with the consequences derived from the institutional requirements of the type of invalidity in question… Self-protection (autotutela) consists (BENVENUTI, 1959) of that part of administrative activity through which the Public Administration proceeds to resolve by itself the potential or actual conflicts that arise with other subjects in relation to its own acts or claims, that is, in short, the capacity to be able to do justice by itself. Self-protection (autotutela) so defined differs from judicial protection in that it is not impartial, because administrative self-protection (autotutela administrativa) modifies by itself the legal position of the author of the acts, in such a way that the Administration that authored an act alters its own legal sphere when reviewing it, which does not occur when that act is subject to jurisdictional control, regarding the legal sphere of the jurisdictional body. It is important to distinguish, from the perspective of the foundation of the administrative powers of ex officio review, between decisional self-protection (autotutela decisoria) and executive self-protection (autotutela ejecutiva). The former consists of the faculty that the Administration has to issue legally binding declarations, thereby resolving the current or potential conflicts in which the Administration itself may be involved. Executive self-protection (autotutela ejecutiva) refers, on the contrary, exclusively to the execution activity that follows the declaration, when it does not find adequate compliance, and it does not refer to administrative acts but to the material activity of enforcement. Naturally, the variant of administrative self-protection (autotutela administrativa) of which the power of ex officio review constitutes a reflection is decisional self-protection (autotutela decisoria), a support that also serves to justify the administrative power to resolve remedies, to the very extent that, in one case and the other (ex officio review and resolution of remedies), it is simply a matter of one subject, the Administration, declaring, in a legally binding manner, what it understands its right to be in a conflict, actual or potential, that arises in relation to its own acts or claims.” C-432-2007 of December 3, 2007.\n\nRegarding the difference between ex officio annulment and annulment by means of hierarchical remedy, the Office of the Attorney General has indicated:\n\n“An equal affirmative response must be given regarding the ‘ex officio’ characteristic that the decision contemplated in the recently cited numeral entails. There are, on the other hand, situations in which the declaration of nullity occurs as a consequence of the processing of administrative remedies (articles 180, 181, 184). In cases where the body competent to analyze the legality of the act is prompted by virtue of an administrative remedy, the procedure of article 183 is not applicable, not only because the General Law itself does not so prescribe, but because they are dissimilar situations: in one, the administered party calls attention to the defect (the basis of the remedy), an aspect that precisely must be analyzed by the competent body. In the case of article 183, it is the Administration itself, in the absence of a remedy filed by the administered party, that initiates the annulment procedure. And it initiates it in compliance with the provisions of article 174, a norm of general scope (regarding the obligation to annul), subjecting the Administration to the requirements related to the body, procedure, and time within which that obligation can be fulfilled.” Opinion C-150-2004 of May 19, 2004.\n\nThe competence of the Minister to declare the nullity of acts that harm the administered parties is also consistent with the principle regarding the harmfulness (lesividad) of acts of deconcentrated bodies and bodies with instrumental legal personality.\n\n2-. It corresponds to the minister to declare the harmfulness (lesividad) of an act of Coprocom\n\nThe power of annulment recognized in article 183 refers to both the absolute and relative nullity of the harmful act for the administered party. It has also been indicated that when an act does not present a defect of absolute, evident, and manifest nullity, the Administration cannot proceed to declare that nullity but must instead resort to declaring it harmful (lesivo), so that said nullity may be declared through judicial channels. Well then, in this case, the legal system denies lower bodies the possibility of declaring said harmfulness (lesividad). Therefore, the Commission lacks the competence to declare the harmfulness (lesividad) of its own final acts. That competence belongs to the minister.\n\nIndeed, it corresponds to the minister to declare the harmfulness (lesividad) of any act issued by the Commission as a prerequisite for the Administration to challenge said act. The foregoing is based on the provisions of the Contentious-Administrative Procedure Code:\n\n“ARTICLE 10.-\n(….).\n5) The Administration may challenge its own final act that creates some subjective right when the supreme hierarchical superior has declared, in a reasoned resolution, that it is harmful to the public interests.”\n\n“ARTICLE 34.-\n1) When the Administration itself, the author of an act declaratory of rights, intends to sue for its annulment before the Contentious-Administrative Jurisdiction, the supreme hierarchical superior must previously declare it harmful to the public, economic, or any other nature of interests. The maximum period for doing so shall be one year, counted from the day following the day on which it was issued, unless the act contains defects of absolute nullity, in which case said declaration may be made as long as its effects endure. In this last case, the one-year period shall run from the cessation of its effects, and the judgment declaring nullity shall do so only for the purposes of its annulment and future inapplicability. (….).\n4) The declaration of harmfulness (lesividad) of acts issued by administrative bodies with instrumental legal personality (personalidad jurídica instrumental) shall be issued by the supreme hierarchical superior. (….)”\n\nThe declaration of harmfulness (lesividad) is an administrative act issued by an administrative body in the exercise of the administrative function but with purely procedural effects (procedural prerequisite). It is an act of limited effects, since it serves as a preliminary step before the filing of the judicial process. Therefore, its purpose is to allow the admission and processing of the process. Hence, it is exhausted with the authorization of the filing of the lawsuit. Ergo, its effectiveness is limited to the judicial process, without producing effects through administrative channels. It produces no effects outside the process: it is for the courts to declare if, indeed, the act is null and if annulment is appropriate.\n\nSince the declaration of harmfulness (lesividad) is a procedural prerequisite, it logically follows that it has no effect on the effectiveness of the act that is declared harmful. In that sense, the declaration of harmfulness (lesividad) does not annul the declaratory act nor does it have the effect of suspending its effectiveness. Consequently, the act declared harmful continues to produce effects, and must therefore be respected by the plaintiff Administration. Cf. Opinion C-108-2005 of March 11, 2005, reaffirmed in C-035-2015 of February 24, 2015. That effectiveness could be suspended by means of a precautionary measure of suspension of effects, and, of course, if the act of the Commission is annulled by a judicial judgment.\n\n3-. The declaration of nullity does not limit the decision-making power of the Commission\n\nIt goes without saying that for articles 173 and 183 of the General Law of Public Administration and 10 and 34 of the Contentious-Administrative Procedure Code to be applied, it is indispensably required that the Commission has exercised its competence and, therefore, issued an act that impacts, positively or negatively, the legal sphere of the private individual, and that this act is final. That is, it concerns an act that cannot be challenged through administrative channels.\n\nGiven the manner in which the General Law circumscribes the power to declare the absolute nullity of an act, it cannot be seen as a limitation on the power of the Commission to decide. This Board issues resolutions in the procedures indicated by Law 7472, resolving what is appropriate, without such resolution being subject to a hierarchical remedy, since only reconsideration is available. However, if that act presents a defect of absolute nullity, the Administration has the legal duty to annul it. For this, it must follow the procedure established in the General Law of Public Administration, subjecting itself to the legality criterion of the Office of the Attorney General or the Office of the Comptroller General, depending on the content of the act.\n\nPursuant to the foregoing, the answer to the question regarding the existence of administrative actions for the annulment of acts and resolutions issued by COPROCOM is affirmative. Through the procedure of absolute, evident, and manifest nullity, the Minister of Economy, as the supreme chief of the Commission, can annul the acts or resolutions creating rights issued by Coprocom, as well as those acts that harm the administered parties. Furthermore, the resolution or act issued by the Commission may be declared harmful (lesivo), as a requirement to be able to challenge it before the Contentious-Administrative Jurisdiction.\n\nIn either case, the Minister acts in the exercise of an ex officio power, not upon the petition of an interested party.\n\nIt goes without saying, moreover, that the actions of Coprocom can be reviewed and annulled in judicial proceedings. Outside of these cases, the actions of the competition body are not subject to review by external bodies.\n\nD-. THE POWER OF RESTRUCTURING IS THE MINISTER'S OWN\n\nThe query is regarding the power of MEIC to decide on an internal restructuring of the Commission and whether, to request it from MIDEPLAN, it requires the opinion of this Board. Furthermore, the query is about the requirements for MIDEPLAN to approve a restructuring. The decision to restructure corresponds to the Minister, but said power is subject to the Law and particularly to the definition of the competences of the Commission and the UTA.\n\n1-. The power of self-organization corresponds to the Minister\n\nDeconcentration, as indicated, does not imply organic independence of the deconcentrated body from the chief. Nor does it necessarily imply that the chief absolutely loses hierarchical power over the deconcentrated body. On the contrary, the chief retains said powers in relation to matters or acts not deconcentrated.\n\nRegarding the matter of free competition (libre concurrencia) and competition, it is important to highlight that the legislator has not removed the exercise of regulatory power from the Minister's own sphere. Regulatory power that includes the power of organization of the body, enshrined in article 103.-1. of the General Law of Public Administration. It is established there that the power to organize the Administration through autonomous organizational regulations corresponds to the chief or supreme hierarchical superior. Thus, the chief can organize its structure, creating or modifying internal bodies and the assignment of their respective internal competences. Therefore, it can be considered not only that the power of organization is a principle but also that for it to be transferable to a body other than the supreme hierarchical superior, there must exist a legal norm that so authorizes.\n\nThe General Regulation of the Ministry of National Planning and Economic Policy, MIDEPLAN, No. 23323 of May 17, 1994, provides a definition of reorganization:\n\n“Article 16.- Administrative reorganization shall be understood as the modification of administrative units regarding their management, regulations, technology, infrastructure, human resources, and structure. The Office of the Comptroller General, the Budgetary Authority, and the National Budget Directorate General of the Ministry of Finance shall not process budgets or budget modifications of those bodies, entities, and public enterprises that carry out structural reorganizations that do not have the technical study supporting them and the approval of MIDEPLAN, which shall provide the Public Administration with the directives, guidelines, manuals, and instructions to facilitate, coordinate, and improve administrative reorganization processes.”\n\nIn the case of the Commission for the Promotion of Competition (Comisión para Promover la Competencia), there is no norm attributing the power of organization, nor has the regulatory power been attributed to it. Consequently, said powers remain reserved to the supreme hierarchical superior. Therefore, the latter can plan and prepare a reorganization, complying with the requirements established by the legal system. Ergo, submit that restructuring for the knowledge and approval of MIDEPLAN.\n\nIt must be taken into account that the National Planning Law, No. 5525 of May 2, 1974, conceptualizes reorganization as an instrument to achieve administrative efficiency and rationalization and a mechanism to fulfill development plans. Within that perspective, it obliges public agencies to modernize their organization within the purposes of the National Planning System (Sistema Nacional de Planificación), article 16. Numeral 18 of the Law prescribes that the ministries, among other bodies, in coordination with the Department of Administrative Efficiency, shall carry out administrative rationalization programs to improve the capacity for planning and execution of their activities and ensure the fulfillment of development plans.\n\nRegarding the requirements that a reorganization process must follow, the Administration must abide by the provisions of articles 41 of the General Regulation of the National Planning System (Reglamento general del Sistema Nacional de Planificación, Decreto Ejecutivo N. 37735 of May 6, 2013) and 2 of the Regulation to the Framework Law for Institutional Transformation and Reforms to the Labor Public Limited Companies Law (Reglamento a la Ley Marco para la Transformación Institucional y Reformas a la Ley de Sociedades Anónimas Laborales, N. 26893 of January 6, 1998) and the directives and guidelines issued by MIDEPLAN.\n\nThe aforementioned article 41 provides:\n\n“Article 41.-Administrative reorganizations. Institutions shall submit administrative reorganization projects to MIDEPLAN for approval, which must be in accordance with the guidelines, methodologies, and procedures issued by MIDEPLAN”. (As its numbering was renumbered by article 1 of decreto ejecutivo N° 27073 of May 8, 1998, which transferred it from the former 13 to the current 14 of the article).\n\nIn turn, the Regulation to the Framework Law for Institutional Transformation and Reforms to the Labor Public Limited Companies Law provides:\n\n“Article 2.-The approval of the administrative organization of public bodies, entities, and companies shall be the competence of the Ministry of National Planning and Economic Policy (MIDEPLAN).\n\nMIDEPLAN, through the National Planning System constituted by the National Planning Law (Ley de Planificación Nacional, N° 5525 of May 2, 1974), shall issue directives, guidelines, manuals, instructions, and other instruments regarding administrative reorganization of public institutions for the better fulfillment of public service, ensuring its continuity, its efficiency, its adaptation to legal changes, as well as the satisfaction of the social need they serve and equality in the treatment of recipients, users, or beneficiaries. These instruments shall be available through publications appearing on MIDEPLAN's electronic site and shall be of mandatory application by public bodies, entities, and companies in their measures of administrative organization, reorganization, transformation, and merger. Excluded from this provision are non-state public entities that do not administer public funds and public companies operating in open markets.\n\nPrior to approval by MIDEPLAN and as a validity requirement, every proposal for reorganization of public bodies, entities, and companies must have the authorization of the respective Sector Rector Minister to which the body, entity, or company belongs. For such purposes, the Rector Minister shall have a period of ten business days, starting from the moment the proposal is submitted. If no resolution is made within that period, the proposal shall be deemed authorized and may be submitted to MIDEPLAN.\n\nThe Laws and Decrees Unit of the Ministry of the Presidency shall require those interested in the issuance of executive decrees and in the formulation of governmental bills contemplating measures of administrative organization and reorganization, to obtain prior approval from MIDEPLAN regarding such measures”. As amended by article 1 of decreto ejecutivo Nº 36086 of June 28, 2010)\n\nMIDEPLAN hears a restructuring or reorganization because it is authorized by the respective Minister. A requirement that is imposed even for public entities and with greater reason for the bodies of ministries. The restructuring may arise from a body, but if it is not taken up and endorsed by the respective Minister, it cannot, in principle, be heard by MIDEPLAN.\n\nThe question is raised whether a reorganization proposal can come directly from the Minister, without participation of the concerned office. Certainly, there is no rule indicating that the Minister must consult the criteria of the reorganized office. However, it must be taken into account that the purpose of reorganization is efficiency in administrative action, the increase of productive capacity, as well as that reorganization is framed as part of the planning and coordination objectives within the State. From which it is worth considering convenient and reasonable that the reorganization proposal be consulted with the concerned offices.\n\nRegardless of whether it is consulted or not, reorganization has as its limit the legal regulation of the reorganized body, as well as the procedural rules that frame its action.\n\n2-. The definition of competencies: limit to restructuring\n\nIn the case of Coprocom, it is necessary to point out that the minister's power of reorganization has as its limit Law 7472 itself and, in particular, its provisions establishing the competence of both the Commission and its Unidad Técnica de Apoyo.\n\nTwo important aspects to analyze are those regarding the competence of the UTA, particularly the support it provides to the Commission, and the power of the Commission to define how acts and actions are carried out within the procedures it handles.\n\nThe function of COPROCOM is of a technical nature. For this reason, the legislator considered it necessary to provide it with the advisory services and the necessary technical support means for the development of its competencies. That provision is reflected in article 26 of Law 7472, when providing:\n\n“Article 26°.-Unidad Técnica de Apoyo and external advisory services\n\nThe Commission for the Promotion of Competition (Comisión para Promover la Competencia) must have a Unidad Técnica de Apoyo, formed by professionals in the matters regulated in this law, as provided in its regulations. Likewise, it may contract the advisors and consultants necessary for the effective fulfillment of its functions.\n\nThe officials of the Unidad Técnica de Apoyo, by order of the Commission for the Promotion of Competition and with prior substantiated authorization from an administrative litigation judge, when it is indispensable to collect, prevent the loss or destruction of evidence for the investigation of absolute or relative monopolistic practices contemplated in this law, shall have the power to visit and inspect the offices and the industrial and commercial establishments of economic agents, to review and reproduce accounting books, contracts, correspondence, electronic mail, and any other documents and electronic media related to the production, distribution, promotion, commercialization, and sales strategies of their products. Likewise, they may interview any worker, representative, director, and shareholder present during the visit.\n\nThe officials of the Unidad Técnica de Apoyo may request the assistance of Police authorities, so that they are not prevented from fulfilling their duties”. (As its numbering was renumbered by article 80 of the Ley de Contingencia Fiscal, N° 8343 of December 18, 2002, which transferred it from the former article 23 to the current 26)\n\nThe wording of the provision determines that the Commission not only can contract the advisory services it deems necessary, but that the legislator's mandate is clear: within its structure there must be a technical office called the Unidad Técnica de Apoyo, whose members must have training in the matter under the Commission's competence. Thus, the Unidad Técnica de Apoyo is a body within the Commission. An instructing, advisory, executing part of the Commission, which relates to the rest of the Ministry of Economy, Industry and Commerce through the Commission.\n\nFunctions are defined for that Unit in relation to Coprocom. Particularly, functions of investigation, inspection, and document review; as well as processing of procedures. Upon the Commission's request, the Administrative Litigation Jurisdiction may authorize UTA officials to collect and review documents, conduct inspections and visits for that purpose. That is, so that it has access to privately owned documents and information.\n\nThese officials are authorized by reason of their belonging to the UTA and, by reason of that belonging, they investigate and verify the existence or not of possible effects on free competition. And that authorization is requested and granted because that work is necessary for the Commission to fulfill its mission. Ergo, it is an instrument for fulfilling the competence assigned to Coprocom.\n\nThus, it must be specified that:\n\n· The request for authorization to the Administrative Litigation Jurisdiction must come from the Commission, the only body authorized by law to make the request.\n\n· This Body can only request authorization for a UTA official who is performing functions in order to the competence of the Commission.\n\n· Ergo, the Commission cannot request authorization for someone who does not work in the UTA, or for a UTA official who at that time is not conducting investigations or processing procedures in which the documentation to which access is requested is required. An aspect reaffirmed by numeral 27 of the Law, when regulating the competencies of the Commission. Indeed, it provides:\n\n“Article 27°.- Powers of the Commission\n\nThe Commission for the Promotion of Competition has the following powers:\n\n(….).\n\ng) Authorize, the officials of the Unidad Técnica de Apoyo, with prior substantiated authorization from an administrative-litigation judge, to visit and inspect the industrial and commercial establishments of economic agents, when this is indispensable to collect, prevent the loss or destruction of evidence for the investigation of absolute or relative monopolistic practices contemplated in this law”.\n\nConsequently, the Commission cannot request authorization for the review of private documents and information to be carried out by officials who do not belong to the Unidad Técnica de Apoyo and, consequently, the judge could not authorize a third party outside that Office to carry out such reviews.\n\nIt is pertinent to recall that, in accordance with article 24 of the Political Constitution, the principle is the inviolability of private documents and information. The Public Administration and, therefore, its officials, only access these in the cases that have been constitutionally and legally established. Or because the rights holder brings to the Administration's attention the information deemed necessary for their interests. However, whether a legal norm authorizes the Administration's access to private information and documents or these are voluntarily delivered by the administered party, the fact is that –unless otherwise provided– the information and documents must be confidential for third parties. Therefore, the Administration is not free to disclose the information or transfer the documentation to a third party. It follows from the foregoing that, insofar as the information or documentation is received by the Administration for purposes of the Commission's competence, only the officials of this and, therefore, of the UTA who are designated may access those documents and information. The circumstance that the information is held in the Commission's offices does not authorize other officials to access said information: the confidentiality of private documents and information constitutes a limit to the exercise of the right of access to information held in public offices.\n\nAn aspect that must be taken into consideration due to that possibility of reviewing private documents and information, and because article 64 of Law 7472 classifies the information collected as confidential. That article provides:\n\n\"Documents and information.\n\nMerchants, at the requirement of the Commission for the Promotion of Competition, the National Consumer Commission, and the Ministry of Economy, Industry and Commerce, are obligated to:\n\na. Deliver, by sworn statement, the reports and documents deemed necessary to guarantee the exercise of their functions. The information supplied is confidential and the official who violates the secrecy of confidential data incurs a serious fault in the exercise of their functions.\n\nb. (….).\n\nThe refusal to deliver, falsehood, or inclusion of inaccurate or incomplete data, in the required documents, must be sanctioned as a serious fault by the respective commissions, as appropriate. When the faults are committed pursuant to the request made by the Ministry of Economy, Industry and Commerce, it shall forward those documents to the competent commission for sanctioning.\n\n(…)\".\n\nThis article enshrines, above all, the power of the Commission for the Promotion of Competition to request information indispensable for the exercise of its competence. A request that can be directed to both private and public entities. It establishes the duty of private parties to supply the requested information and sanctions the refusal to supply it.\n\nArticle 64 is in relation to article 27 of the Law, which enshrines the powers of the Commission: investigation of the existence of monopolies, cartels, practices, or concentrations prohibited by law, \"for which purpose it may require from private parties and other economic agents the relevant information or documents and sanction when appropriate\".\n\nThe question is raised whether MEIC officials who do not belong to the Commission or the UTA can review documents in Coprocom cases in progress. The principle is that there is no free access to administrative files in progress, since only the parties, their representatives, and any lawyer have access to the file (article 272 of the Ley General de Administración Pública), in addition to the fact that the confidential information of the counterpart –among others– enjoys special protection by virtue of the fundamental right to privacy protected in article 24 of the Political Constitution (ibid. article 273). On that subject, we indicated in legal opinion C-094-97 of June 12, 1997:\n\n“In accordance with the constitutional principles referred to in the preceding section, administrative action is governed by the principle of publicity. A principle that tends to give transparency and clarity to administrative action, so that any interested party can learn about and examine that action, as it appears in the administrative records and archives. The application of such a principle could lead one to consider that any person can obtain information regarding the documents that form part of the files raised by the Administration. And, as a principle thesis, it is worth affirming that administrative files are public documents, subject to the provisions of constitutional article 30. Thus, the rule of publicity of the pieces, documents forming the file is affirmed. An affirmation that requires two clarifications.\n\nThe first concerns the limit indicated in the preceding section; that is, publicity is understood insofar as there is a public interest, so if the file contains private documents or information that is only of private interest, there is no right of access to that information, even when it appears in the administrative file.\n\nSecondly, as the legal advisor of that College points out, a differentiation must be made between files in progress and concluded files. The right of access exists insofar as the files refer to concluded procedures and on the condition that such publicity does not affect the right of privacy of the parties, for containing data that may affect their honor, prestige, etc. Reasons that also justify the exclusion established by various legal systems regarding access to files that are in progress. An aspect not alien to our administrative laws, since the Ley General de la Administración Pública contains provisions that regulate and limit said access. Articles 272 and 273 of said regulatory text provide: (….).\n\nThe consultation is raised regarding a third party's access to the file raised by a Tribunal de Honor. From article 272, transcribed above, it is derived that a third party only has a right of access to the file in progress if they are a lawyer. Conversely, third parties who are not lawyers lack the right of access to those files. On the other hand, the right of access is not absolute; on the contrary, it can be limited by reason of the provisions of numeral 273. A limitation that can cover both the cases provided for in subsection 2 (internal information) and the confidential information of a party and that whose knowledge may generate illegitimate damages. Within these cases must be considered not only the private documents provided by the parties, but also the data and reports whose disclosure may affect the honor, prestige, and image of any of the parties (protection of reputation), or the due protection of their defense. These restrictions operate with respect to every ordinary administrative procedure and, therefore, with respect to sanctioning procedures (article 308 of the cited Ley General), which must be developed with strict adherence to constitutional and legal guarantees.(…)\n\nOnce the file is concluded, the rule of publicity takes effect for interested third parties. These may have access to the file, under the administrative conditions that have been established and on the understanding that this right does not include private documents or information of exclusive private interest that appear in the file”.\n\nOn the other hand, the question is raised whether MEIC officials who do not belong to the UTA can provide advisory services to the UTA or the Commission in the administrative procedures that are processed in the Commission. As previously indicated, article 26 of the Law allows the Commission to contract advisors and consultants for the fulfillment of its functions. If the Commission can contract external advisors, private subjects, it can also request the criteria of public bodies and officials; therefore, request the expertise of officials of the Ministry who work in offices other than the UTA.\n\nBut the work of the UTA is not only to conduct facility visits or review private documents. On the contrary, its officials carry out various acts within the procedures that correspond to the Commission in accordance with the Law.\n\nWithin an ordinary procedure, UTA officials may be appointed by the Commission as directing bodies (órganos directores) with the powers that the Ley General de la Administración Pública establishes for that purpose. Prior to the procedure, they might well be in charge of a preliminary investigation, for which they can gather the evidence that proves necessary, as well as be responsible for conducting technical studies regarding free competition (articles 34, 35). The decision to appoint the directing body belongs to Coprocom, as the deciding body.\n\nPowers that are important to point out since the Organic Regulation of the Ministry of Economy, Industry and Commerce, Decreto N. 37457 of November 2, 2012, article 24, creates within the Ministry a Dirección de Apoyo a la Competencia, to comply “with what is ordered by Ley N. 7472”. A body which the Regulation entrusts to act as the UTA of the Commission. In that way, it must follow up on the Commission's agreements, advise it, and propose ordinary administrative procedures to it, direct, coordinate, and supervise the departments that compose it regarding “the technical evaluation of complaints, ex officio investigations, consultations, and any other necessary action, that supports the criterion of the Commission”, as well as assess and review the investigations conducted, to determine the existence of relative, absolute monopolistic practices, concentrations, or other market restrictions prohibited by the legal order, prepare and review the technical-legal reports that support the Commission's opinions in matters of competition and free competition, regarding draft bills, regulations, agreements, circulars, and other administrative acts, follow up on the sanctions imposed by the Commission when it determines that the investigated economic agents have incurred in conduct contrary to Law 7472; promote and direct actions of competition culture, fostering the knowledge and interest of the citizenry and economic agents regarding the scope and provisions of Ley N° 7472 and its regulation, disseminate informational material, guides, and publications and other activities related to competition law and economic competition, follow up on multilateral trade agreements and bilateral ones related to competition.\n\nOn the other hand, article 27 of the same Regulation entrusts the Department of Promotion and Investigations of the Dirección to:\n\n“Be part of the Directing Bodies in summary and ordinary administrative procedures when the existence of possible monopolistic practices, concentrations, or other market restrictions is determined”.\n\nWhile article 26 of the cited Regulation entrusts the Department of Procedures and Concentrations of the Dirección de Apoyo a la Competencia to process and follow up on the processes submitted to the Commission, entrusting it to conduct technical-legal studies, evaluating complaints, conducting ex officio investigations, performing actions that support the criterion of the Commission. Subsection b) attributes to it the task of processing, analyzing, and controlling ordinary administrative procedures to determine the possible existence of monopolistic practices, undue concentrations, or other market restrictions.\n\nIt is worth considering that a regulatory norm can create offices within the UTA, assigning the powers that the Law grants it among the internal offices. However, the problem presented by the cited regulatory norms is that, although article 24 provides that the Dirección serves as the Unidad Técnica de Apoyo to the Commission, the fact is that said Dirección is neither created nor configured as a body of Coprocom, subject to it. On the contrary, the Dirección is a body within the structure of the Ministry: its head is not the Commission but the Minister. From which it follows that the Dirección that purports to act as UTA does not belong to the Commission. Consequently, the instructing, processing, and executing function of the acts and resolutions of the Commission is not exercised by a body of Coprocom, but by a body directly subject to the hierarchy of the Ministry. Indeed, article 3 of the Regulation, when establishing the organization of the Ministry, creates among its bodies the Dirección de Apoyo a la Competencia, given that this body should have been established not as another Dirección of the Ministry but as part of Coprocom.\n\nOn the other hand, the Dirección de la Competencia not only assumes the competencies of the UTA but also functions that the Law reserved for the Commission. Thus, the Regulation assigns to the Department of Promotion and Investigations of the cited Dirección:\n\n““b. Investigate the existence of relative, absolute monopolistic practices, concentrations, or other restrictions on the efficient functioning of the market, which are prohibited by law.\n\nd. Execute the policy for the promotion of competition culture, fostering the knowledge and interest of the citizenry and economic agents regarding the scope and provisions of Ley N° 7472 and its regulation”, article 27:\n\ne. Carry out dissemination activities such as talks, seminars, among others, for the purpose of publicizing the scope and importance of competition regulations. (…).\n\nh. Monitor and analyze government actions related to the development of the competition process. (…).\n\nk. Coordinate with the regulatory bodies and State institutions on matters related to competition in the markets”.\n\nFunctions that are exercised by the Department as part of the Dirección and not of the Commission. Furthermore, it would seem that the assigned powers can be carried out ex officio, not by commission of the Commission. Therefore, it is up to this Collegiate Body, according to the Law, to request information from competition agencies of other countries, establish coordination mechanisms to sanction and prevent monopolies, cartels, concentrations, and illicit practices, subsection j), article 27. Likewise, it is responsible for issuing an opinion, in matters of competition and free competition, regarding laws, regulations, agreements, circulars, and other administrative acts, without such criteria having any legal effect. Subsection f) is clear: the Commission issues a criterion when it deems it pertinent: it cannot be forced to opine. Moreover, it is the Commission that must decide whether to investigate the existence of cartels, monopolies, practices, or concentrations prohibited by law, for which it must make the corresponding decision, subsection c); establish coordination mechanisms not only to sanction but also to prevent those practices (subsection e); publish the studies it conducts, its opinions or resolutions, and issue guides to disseminate competition matters and guide economic agents on their behavior in the market, subsections k) and l).\n\nHence, we reiterate, it is not appropriate to grant competence to the Department of Procedures and Concentrations of the Dirección de Apoyo a la Competencia to prepare guides, manuals, and others to investigate and resolve the cases that must be processed or investigate concentration operations or adopt mechanisms for prior notification of concentrations, article 26 of the cited Regulation.\n\nTo the extent that the Unidad de Apoyo Técnico finds its origin and competence in a law, it follows that a restructuring could not lead to the disappearance of that body within the Commission, nor to the transfer of the powers and duties that correspond to it as part of the Commission according to Law 7472. But neither can the restructuring weaken the Commission and its support body in such a way that it prevents it from exercising that competence and, therefore, that the public purpose provided by the legislator in providing the Commission with a technical support unit is fulfilled. It is worth accepting that a weakening in the structure of the UTA could have negative consequences on the functioning of the Commission and, therefore, on the satisfaction of the legally assigned tasks. On this topic, allow us the following quote:\n\n“Although, within the legitimate and reasonable margins of discretion and in light of the necessary efficiency of the public service, the Administration has the power-duty to establish its most adequate internal organic-functional structure according to the purposes it must fulfill (power of self-organization), and thus dynamically distribute workloads and classify positions to achieve better performance and organization, one of the limits of that administrative power is in relation to the legally attributed powers of imperium, capable of affecting the legal sphere of private parties (Art. 59 of the LGAP and pronouncement OJ-094-2009 of October 5, 2009). So that the internal distribution of competencies cannot constitute a mechanism for transferring competencies not authorized by the legislator, since, as is well inferred from article 85 of the LGAP, any transfer of external competencies from one body to another must be authorized, except in cases of urgency, by an express norm with a rank equal to or higher than the one that created the transferred competence. For this reason, insofar as the competence entails powers of imperium, it is logical to affirm that its regulation is subject to the principle of legal reserve, being able only to distribute or assign in the internal bodies the competencies previously defined by the legislator or when exceptional circumstances concur such as those provided for by article 62 of the LGAP: ‘When a norm attributes a power or purpose to an entity or body composed of several offices, without other specification,’ in which case the office with the most similar function could be competent, and, if there is none, the higher-ranking one, or the one it designates; that is, only in those special circumstances and as a last resort could the supreme hierarchical body decide to which body, by technical specialty, it attributes the exercise of that competence (Dictamen C-217-2011 of September 8, 2011).\n\nIt can be inferred then that if within INVU there are exclusive competencies attributed by law, these cannot be exercised by another body different from the one to which the legal system expressly attributed those public powers. However, in cases where the Law has not indicated that a specific body must exercise the power it attributes, the Junta Directiva may well entrust its exercise to a specific body, which it must do by regulatory means, but that collegiate body would maintain the power of review over the actions of the inferior (OJ-094-2009 op. cit.).”\nDictamen C-009-2014 of January 13, 2014.\n\n3-. The communication of the acts of the Commission\n\nThe question is raised whether, as a result of the restructuring, the MEIC can define which acts of the Commission are communicated and how they are communicated to third parties, as well as whether it corresponds to it to define the press releases of the Commission.\n\nArticle 64 of Law 7472, in its first paragraph, establishes that the resolutions of the Commission to Promote Competition must meet the requirements set forth in articles 128 and following of the General Public Administration Law, adding that the notice (notificación) must be made subject to articles 245 and 335 of that same General Law. These aspects cannot be regulated differently by means of a reorganization.\n\nThe legal system establishes the means of communication for administrative acts, including resolutions.\n\nThe principle regarding the communication of acts is that every act affecting the rights or interests of a party in an administrative procedure must be communicated. Further, that general acts are communicated by publication (publicación) and specific acts by notice (notificación), but that if facing a general act that particularly affects a person who has designated an address for notices in the administrative file, communication is by notice (notificación), article 240 of the General Public Administration Law. To give effect to due process, the principle is established that the first notice in a procedure shall be made personally, but that if the file records the interested party’s residence, workplace, or another exact address, it must be served at the indicated place, article 241 LGAP.\n\nLike publication (publicación), notice (notificación) is a requirement for the effectiveness of the act or resolution to which it refers. That is why it is normally indicated that acts shall take effect from the notice (notificación).\n\nIt follows from the foregoing that the Administration is not free to determine whether and, if so, how, the procedural acts are communicated. In the case of Coprocom’s actions, the Law states that the communication of resolutions must be carried out by notice (notificación).\n\nNotice (notificación) is carried out by various mechanisms. In our legal system, the General Public Administration Law establishes, in article 243, the following means of notice: personal service, which applies to certain types of actions; telegram or certified letter to the address designated for notices. Failing that, notice may be given at the residence, workplace, or address of the interested party when these are recorded in the administrative file. It is the party’s responsibility to designate an address for notice, and in the absence of such designation, the Administration may give notice at the residence, workplace, or address. It is worth recalling that, for purposes of designation, the party may resort to the means provided in the Law on Notifications, Summonses, and Other Official Communications, which applies supplementally. Furthermore, the party must consider the provisions of the Law on Certificates, Digital Signatures, and Electronic Documents, whose article 5 expressly establishes that electronic means may be used for notices, and allows evidence to be received through these means. All of this is a consequence of the functional equivalence of electronic documents with documents expressed on physical media, article 3.\n\nOn the other hand, the referral in article 64 of Law 7472 to articles 245 and 335 of the General Public Administration Law specifies requirements regarding the content of the notice (notificación). Specifically, the notice must contain the complete act, indicate the available remedies (in this case, reconsideration), the body competent to receive it and to resolve it, as well as the deadline for filing it (section 245 cited). As well as a reference to its grounds, to the requests, proposals, or opinions that have been invoked. That is, the resolution must contain a sound statement of reasons. This necessary content of the resolution prevents any discretionary power of the administrative authority to regulate otherwise, and particularly to disregard the specific regulation, of legal rank, that governs the Commission.\n\nNow, the question may refer to the public communication of decisions, so that interested parties or the general public become aware of the decision. Since these are administrative decisions adopted by Coprocom, it is plausible to consider that this Body has sufficient technical capacity to inform the public of what has occurred and, where appropriate, the sanction it has imposed. Therefore, it may issue the corresponding press releases.\n\nIt is necessary to clarify. From a technical point of view, it may be considered appropriate that the publication (publicación) or general information regarding administrative decisions adopted by a technical Body corresponds to that same Body. Regardless of that technical element, the truth is that there can be no doubt about the publication (publicación) when an express rule regulates it. That is the case for Coprocom, given that article 27 of Law 7472 assigns it the following power:\n\"k) To publish, by any means, the studies it conducts, the opinions and resolutions it issues, respecting the confidential information of economic agents.\"\nTherefore, the Commission, provided it respects confidential information, may publish its resolutions.\n\nFurthermore, subsection l) of that article 27 empowers it to issue practical guidelines to disseminate matters within its competence and to guide economic agents regarding their behavior in the market and the formalities and procedures before the Commission itself. It corresponds to that Body not only the dissemination of competition matters but also the guidance through instructions and guidelines regarding not only the procedures conducted before it, but also the behavior that companies must have in the market.\n\nConsequently, since this is a power belonging to Coprocom, it is Coprocom that defines how and by what means those resolutions or opinions are published.\n\nE-. RESPONSIBILITY IN THE EVENT THE COMMISSION DOES NOT FUNCTION\n\nAn inquiry is made as to what responsibilities could arise for commissioners and authorities of MEIC and for the Executive Branch in the event that the Commission halts its functioning.\n\nThis is a question formulated based on the assumption that MEIC “approved” a draft budget that cuts resources to the Commission, preventing it from holding sessions starting in March.\n\nThe principle of financial legality prevents any public body from incurring expenditures that lack the corresponding authorization. An authorization that must originate from the budget. This is the source of expenditure; therefore, if a public body does not have the expenditure authorization in the Budget Law or its approved budget, its normal functioning could be affected, to the point of preventing it from functioning.\n\nThe powers that the legislature has assigned to the Commission are functional in nature. It is not only a power-duty, insofar as the Commission cannot choose not to exercise them, but also these powers were not granted to satisfy a purpose of the Commission itself, but rather a public purpose, which would not be realized if the Commission does not exercise its powers.\n\nIn the hypothesis being consulted, the Commission would cease to exercise its powers due to an external factor, which is the lack of funds. It is clear that this circumstance does not, therefore, exempt from the duty to act and fulfill the powers. Consequently, the absence of functioning is capable of generating liability for the Commission. Consequently, that failure or deficient functioning, the omission of the required conduct, even if originating from a lack of budget, can produce State liability. This is under the terms of articles 190 and following of the General Public Administration Law.\n\nCONCLUSION:\n\nBased on the foregoing, it is the non-binding opinion of the Office of the Attorney General of the Republic (Procuraduría General de la República), that:\n\n1-. The Commission to Promote Competition is a body deconcentrated to the maximum degree from the Ministry of Economy, Industry, and Commerce.\n\n2-. Given the deconcentration of powers set forth in articles 21 and 27 of the Law on the Promotion of Competition and Effective Consumer Defense, Law No. 7472 of December 20, 1994, the Commission holds its own decision-making power concerning the investigation, processing, and resolution of behaviors capable of hindering or obstructing effective and free competition in the market. For the sake of that free competition, it sanctions monopolistic practices and authorizes concentrations, among other actions.\n\n3-. Within the scope of deconcentrated matters, ownership of the decision-making power belongs to Coprocom and, as such, must be exercised in its own name, not that of the Ministry to which it belongs. On the contrary, in non-deconcentrated aspects, Coprocom remains subject to the normal powers of the superior, that is, the Minister of Economy, Industry, and Commerce.\n\n4-. The deconcentration of powers in favor of Coprocom encompasses the possibility of exhausting the administrative route. The Law does not authorize a hierarchical appeal before the Minister allowing him to review, revise, or substitute what has been done by the Commission.\n\n5-. Therefore, the finality of what has been decided or acted upon in deconcentrated matters does not derive from a resolution of the Minister, but from Coprocom’s own decision. However, a petition for reconsideration may be filed against Coprocom’s decisions, which must be heard and resolved by said Collegiate Body.\n\n6-. As a derivation of the principles of autotutela and legality that oblige the Public Administration to annul final acts that are absolutely null, the Minister –as the administrative superior– is empowered to declare, ex officio, the absolute nullity of a resolution or any other act of the Commission.\n\n7-. Said declaration finds its basis in article 173 of the General Public Administration Law for final acts declaring rights. A strictly circumscribed power, which, in the administrative venue, is subject to the control exercised by the Office of the Attorney General of the Republic (Procuraduría General de la República) or, in the case of budgetary or procurement matters, the Office of the Comptroller General of the Republic (Contraloría General de la República). The advisory formality is mandatory, and the opinion rendered must be favorable to the absolute, evident, and manifest nullity. Said opinion produces binding effects.\n\n8-. In the case of final acts that harm or burden the situation of the individual, the declaration of nullity is authorized by article 183 of the General Public Administration Law. A nullity that also requires the opinion of the Office of the Attorney General of the Republic (Procuraduría General de la República), which is mandatory, binding, and with content favorable to the declaration of nullity, whether absolute or relative.\n\n9-. Pursuant to the provisions of articles 10 and 34 of the Contentious-Administrative Procedure Code, it is the responsibility of the Minister of Economy, as the supreme superior of Coprocom, to declare an act or resolution issued by the Commission detrimental to the public interest (lesividad), as a prerequisite to challenge it before the Contentious-Administrative Jurisdiction.\n\n10-. The Minister’s power to declare the absolute nullity of an act is a regulated power and, by reason of its foundations and the procedure established by the legislature, cannot be seen as a limitation on the Commission’s power to decide.\n\n11-. Indeed, the nullity scenarios of articles 173 and 183, and where appropriate, articles 10 and 34 of the cited Procedural Code, presuppose that the Commission has exercised its power and, therefore, issued an act that impacts, positively or negatively, the legal sphere of the individual, and that this act is final but presents a nullity defect that makes it non-compliant with the legal system.\n\n12-. The power of organization and restructuring of the body is not part of the deconcentrated powers in favor of Coprocom, nor is the regulatory power. Powers that belong to the superior, who may plan and prepare a reorganization by fulfilling the requirements established by the legal system.\n\n13-. It therefore falls to the Minister to submit the restructurings or reorganizations concerning the Commission to the consideration and approval of MIDEPLAN. Reasons of suitability and reasonableness, according to the principles governing reorganization, may advise that the proposal be consulted with it.\n\n14-. Said power is limited by the organization and, therefore, the definition of powers present in the Law on the Promotion of Competition and Effective Consumer Defense.\n\n15-. In accordance with Law 7472, the Commission to Promote Competition must have a technical office, the Technical Support Unit (Unidad Técnica de Apoyo, UTA), whose members must have training in the matters subject to the Commission’s powers. Thus, UTA is part of the Commission.\n\n16-. In relation to those powers and in accordance with the Law, UTA carries out investigation, inspection, and document review functions, as well as the processing of administrative procedures.\n\n17-. At the Commission’s request, the Contentious-Administrative Jurisdiction may authorize UTA officials to gather and review documents, and conduct inspections and visits for that purpose, which enables them to access privately owned documents and information exclusively in relation to the Commission’s powers.\n\n18-. There is no legal provision empowering the Commission to request authorization for third parties not belonging to UTA to review that private documentation and information.\n\n19-. The private information and documents supplied or gathered are confidential, unless a legal provision states otherwise. Consequently, they may only be used for the purposes indicated and may not be disclosed to third parties. Therefore, only the officials of the Commission and those of UTA who have been authorized may access that confidential information and documentation.\n\n20-. Regarding files in progress, the provisions of articles 272 and 273 of the General Public Administration Law must be observed.\n\n21-. Article 27, subsection k, empowers the Commission to publish, by any means, both the studies or opinions it issues and the resolutions it issues. The limit is the confidential information of economic agents.\n\n22-. The dissemination of the matters within its competence, the issuance of practical guidelines to disseminate and guide the behavior of economic agents in the market is a power of the Commission, according to subsection l) of article 27 of the law.\n\n23-. The Directorate of Support for Competition (Dirección de Apoyo a la Competencia) and its bodies were created by the Organic Regulation of the Ministry of Economy, Industry, and Commerce, Decree No. 37457 of November 2, 2012, as bodies of the Ministry and not of the Commission. Consequently, the Regulation cannot assign them the functions that the Law attributes to the Commission or to UTA.\n\nSincerely,\n\nDr. Magda Inés Rojas Chaves\nDeputy Attorney General\n\nMIRCH/gtg"
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